grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antirímpicos, espíritu de bruja en el mundo. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mi es, aunque conmigo no recoge de rama.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Aaaaaaaah! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y quedarán al descubierto aquí en...
La Mano Peluche. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.
Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche de relatos. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 en la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Y invitamos a participar con nosotros a través de nuestro WhatsApp mejor conocido como El Miedofón. 55-2193-5926-55-2193-5926.
Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Usmanjalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Mazatán, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante.
En la actualidad es imposible decir exactamente cuántos seres humanos han vivido antes que nosotros. Por lo tanto, no es de extrañar que innumerables historias hayan quedado sin contar, objetos enterrados y misterios sin resolver.
A pesar de todo lo que sabemos sobre el mundo y de todos los misterios que ya se han resuelto, todavía existe mucho más que no podemos comprender completamente y tal vez nunca lo haremos, símbolos, rollos, artefactos, etc. A veces es difícil comprender exactamente qué más podría haber ahí afuera. Algunos creen que hay tecnología antigua aún por descubrir, o incluso civilizaciones enteras por encontrar. A veces los artefactos antiguos pueden cambiar la forma en que vemos nuestra historia.
Es por eso que echaremos un vistazo a algo de lo que nuestros antepasados han dejado atrás. Increíbles misterios antiguos sin resolver. Erigmas del pasado. Estoy seguro que a ti se te está ocurriendo en este momento un objeto o alguna pregunta que tienes al respecto de cosas que están ahí, pero no sabemos cómo llegaron. Así que te invitamos a participar con nosotros y que juntos hagamos esta emisión.
Por supuesto esperamos lo principal que son tus relatos e historias de terror, misterio y suspenso. Bienvenidos. Hola, qué tal. Gene Nacho. Buenas noches. Saludos a todos. Los Peludos Maniacos. Saludos a todos. Soy Daniel desde Nueva Jersey. Les voy a contar algo que me sucedió ya tiempos allá de donde yo soy. Hubo un accidente muy grave en la cual una señora un poco mayor de edad, como de 60 años, fue la víctima que falleció.
Esto fue así. Ella iba caminando por la orilla de la calle, de la carretera, y atrás de ella venía un camión. Entonces a ese camión se le soltó una llanta y se pasó llevando la señora la llanta y la dejó irreconocible. La dejó muy mal. La desmembró prácticamente y murió al instante. Lo extraño después de eso fue que el mismo día en la tarde, donde esa señora murió, falleció,
y vio un guajolote ahí mismo donde ella murió, un guajolote muy grande. Pasaba al tamaño normal del guajolote más grande que existe. Era como una vestruz prácticamente. Son cosas que uno ve que uno se da cuenta de que no es algo normal. Lo extraño fue que ese guajolote estaba bailando, como bailando allí, donde todavía quedaba rastro del fluido corporal de la señora.
Entonces ese guajolote estaba bailando allí. Lo más extraño no fue solo eso, sino que lo extraño fue que ese guajolote no tenía cabeza. Era un guajolote sin cabeza bailando y desapareció. De repente desapareció así como un abrir-cerrar de ojos, un pestañeo. No fue que se esfumó, que se desintegró en ese momento, sino que como que hizo un movimiento súper veloz y desapareció. Así, de la nada. Y desde entonces ahí han ocurrido cosas extrañas. Han habido otros accidentes, ha muerto mucha gente ahí.
Ahí mismo un camión también arrolló a un amigo que yo lo conocí que llegaba ahí a compartir con nosotros, a platicar, a conversar. Todas las tardes llegaba y también falleció y otras personas más. Entonces ese amigo cuando murió, instantáneamente el camión lo lanzó hacia unas piedras, hacia unas rocas. Porque le decimos nosotros, talpujas, una roca muy dura y filosa. Después de ese día que falleció, como él llegaba en una bicicleta a visitarnos, se escuchaba, andaba accesorios que se llaman...
Nosotros le decimos, yo lo conozco como limpiarrayos, que le ponen a los rines, a las llantas de las bicicletas como accesorios. Cuando la bicicleta va corriendo se escucha el ruido que emiten esas cosas. Entonces todas las noches se escuchabamos la bicicleta rondar así todo ahí el patio de la casa. Era el espíritu de ese muchacho, ese amigo de nosotros que llegaba. Estuvo como un mes así, todas las noches.
Nosotros mirábamos y no había nadie, pero se escuchaba la bicicleta, se escuchaba como que alguien andaba pedaleando, dando vueltas, rondando allí en el patio. Entonces eso fue muy extraño. Y ahí mismo también está un árbol gigante, un árbol frondoso, grande. Siempre se escuchan cosas extrañas y dicen que cae un costal de huesos y que aparece una mujer allí. Y que ahí lo llaman a uno, le hacen así... y le hablan a uno para que no llegue, pero dicen que es peligroso.
Ahí en ese lugar supuestamente se estrelló un avión hace como unos 60 años por ahí. Se estrelló un avión ahí y iban pasajeros y murieron varios. Es un terreno, es un plan grande, grande. Y supuestamente allí también hay cosas enterradas. Hay como tesoros enterrados, como que era el lugar así de tribus, de personas antiguas. Entonces que emigraron allí y encuentran los rastros de las vasijas y de piezas así antiguas que ellos hacían y de cántaros y todo eso.
Y supuestamente el dueño de allí desenterró un tesoro y tiene muchas propiedades hoy desde esa vez. Tiene propiedades, es millonario, es rico y supuestamente esa persona también embarazó a una mujer. Y la mujer le dijo que se hiciera cargo de su hijo y de ella. Y él le quitó la vida, la atropelló con el camión que él tenía y la mató. Y la fue a enterrar allí supuestamente en ese terreno. Pero no fue preso, él no pagó por eso. Por eso que hizo.
Eso es todo y muchas gracias que tengan linda noche y saludos. Gracias. Saludos amigo. Vaya que relatos con estos antecedentes. La pausa llegó, el Miedofon está listo. 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Si no logras tus sueños, cambia tus caminos. No cambies tu Dios. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda.
Vaya experiencia de este relato que acabamos de escuchar. En el primer caso me dio la impresión, quizá esta mujer era bruja y se convirtió en aual. Puede ser. Por eso el aual no tenía nada de el guajolote no tenía esta cabeza. Gracias por tu participación a Daniel y ahora nos vamos con Betty que ya está listísima, ansiosa de contar un relato. Buenas noches Betty. Cómo estás? Soy de la alcaldía Gustavo Amadero. Muy bien Betty. Cómo estás? Pues, a todos los que me gustan, me gustan mucho.
Aquí intentando contar nuevas historias. Pero también escuché aquí al amigo y yo respeto. Yo sí escucho. Hay muchas canciones con letras tenebrosas, pero sí es importante y ya te he dicho que también padezco pesadillas. Hay una serie de situaciones extrañas. De hecho me están sucediendo, pero no me sugestiono. Pueden seguirme sucediendo y ya no me voy a sugestionar más. Porque de hecho yo, a mí, por ejemplo, una persona en mi infancia, ella en esa época tenía 18 años,
como tenía una voz fuerte y era algo agresiva, para mí ella fue una bruja. No lo es en vida real. Digamos que era una persona estresada, pero uno de niños no lo sabe. Y a mí sus gritos, y porque cito y nos pegaba como yo estuve internada, yo le estuve pavor, no miedo, pavor, pánico. Yo la tenía en mis pesadillas. En cambio las canciones de Cri-Cri que menciona el amigo, no me producen nada.
La canción de las brujas. Sí, de las brujas, está la de Michael Jackson Schiller, están algunos temas de Mr. Chivo, como Soy Drácula, y hay varias. Pero las personas que no aguanten, pues sí es conveniente, no? Porque alguien diría, ay tú con una voz estresada, no, es que a esa muchacha ya, de hecho ya no le tengo resentimiento, pero muchos años se lo guardé y estuvo mal, pero con asesoría y todo logré sacar porque no es bueno guardar resentimientos.
Ella no supo el daño que me provocó, pero no le guardo resentimiento. Yo hasta soñaba que me pellizcaba y se reía de mí, que decía yo soy la bruja, pero eso sí fue el pavor que yo le tenía en mi mente, porque de hecho a mí nunca me logró hacer nada. Nunca me pegó, pero cuando yo suvo, yo le tenía pavor, nunca se lo tuve a nadie como a ella en ese tiempo. Y de alguna manera logré salir cuando la enfrenté. Yo tenía, yo le tuve miedo, digamos unos cinco años y a los 14 me la enfrenté.
Y cuando vi que podía enfrentarla, desapareció. Y nunca más la tuve en pesadilla. Voy a compartir porque todos queremos contar, yo quisiera quedarme más tiempo, hay que dar oportunidad. Me acabo de suceder algo extraño que no logro entender. Y sí me gustó mucho, me gustó mucho, me gustó mucho. Me quedo muy extraño que no logre entender. Y sí me gustaría que quedara para preguntas maestro Saham en este sentido. El miércoles mi hijo andaba en la calle y regresó como a las 12.
Y después pues ya nos despedimos y subía a su habitación. A las 12 de la mañana yo les pregunté, yo no sé, a mí nunca había pasado nunca en la vida. Escuché un trueno de lluvia, como cuando están las traumas, un trueno muy fuerte. Yo dije, bueno, dije, uy mi hijo no va a dormir, anda de noche y ya va a llover. Pero les pregunté si nadie oía nada, solamente yo. Y me pregunté, sí de verdad, me pregunté si me la pueden contestar ustedes, maestro Saham. Sí. ¿Qué te preocupa bien?
¿Es estrés o es su gestión o por qué uno escucha ese tipo de ruidos? Es que yo no puedo asegurar, no sé si desperté o si sonó. Yo desperté de un brinco, saldé en la cama. Tan fuerte va a tronar, yo creí que de hecho iba a haber una tormenta eléctrica. Pero escuché uno y muy fuerte y no escuché más. Sí, probablemente amiga era la preocupación que tenías por tu hijo que estaba ausente. No tanto porque de hecho él me avisó cuando se fue y de hecho le digo que se cuide.
Y él dice y tiene razón que no sea tan negativo porque le puedo generar un accidente por las malas libras. No, no me quedé preocupada. Trato de no, por favor, no me digas eso, el trato de luchar con eso, de que no me preocupe tanto. Y yo trato de no. De hecho escucho el Santo Rosario a las 3 de la mañana cuando no puedo dormir para no pensar tonterías. Mucha oración por todos los acontecimientos tan difíciles que están sucediendo en el mundo. Sí, claro.
Sí, para todo. Hay muchas situaciones difíciles en México, en Israel, etc. Ya lo saben, por eso resumo. Sí, sí. Hay muchas situaciones muy difíciles que mucha gente está viviendo. Muy bien. Y mi compartimiento, los que no puedan ver o escuchar temas musicales, no lo hagan. Y sugiero que no, para evitar pesadillas. Pero creo yo que hay que fortalecer el espíritu y no sugestionarse con... Ya se escuchó, pero no, no hay da de ario porque los pasan en la micro y no se le quiten su canción.
No, mejor yo me distraigo en otra cosa o trato. Y no tiene nada que ver la discapacidad. Porque pueden decirme que tú no ves, pero escucho. El oído es como la vista. Y además lo tienes más afinado el oído, ¿no? Ah, sí. Y de hecho cuando yo estoy trabajando me distraigo por andar oyendo lo que él... Bueno, no, no, porque no son cosas ocultas. Simplemente hay gente que tiene una situación difícil y la escucho, no lo puedo evitar.
Porque, bueno, a ver, quiere ver cómo lo resuelvo. ¿Qué haría yo en su caso? Para apoyar, ¿verdad? Para apoyar, o sea, no me lo cuentan porque no me conocen. Y no les puedo yo preguntar qué le pasa así más. Pero bueno, dije, vine a trabajar. Si se enteran que estoy de oyendo, van a decir que te interesa. Y prefiero evitarme un lío. Claro, sí. Me escucho que están quizá andando algo rico y vuelo, pues así como que ay, se me antoja.
Sí, hay forma de que uno nos distrae. Porque la gente cree que nada más es visual y no es cierto. Nosotros por el oído, si no nos concentramos a lo que vamos, nos podemos causar un accidente. Por oler o escuchar hay que venden a muchas cosas. Porque mucha gente cree, como tú no ves no pasa nada, como tú no ves no teca. Somos humanos y eso sí lo deben entender. Es mi punto de vista. Claro que sí, Betty. Nosotros siempre agradecemos que te comuniques, que estés aquí en el programa.
Y un gusto saludarte. Y solicitarlos, Nachito. Gracias, amiga. Un abrazo. Igual y muchas felicidades. Y sigo siendo fan de la mano peluda. Eso es todo. Gracias, Betty. Que tengas una excelente noche. Igualmente, buenas noches. Buenas noches. Ah, mi pregunta es... Sí, sí, ya la notamos. Sí, para saber... o simplemente fue un sueño a travesar. Eso sí, quisiera saber lo que... porque me imagino que no soy la única que he escuchado sonidos así. No sé. Claro. Gracias. Bueno. Buenas noches. Gracias.
Gracias, mi amiga. Pues esa inquietud que le brota, ¿verdad? Pero sí es cierto que las personas que tienen un problema con la vista desarrollan un oído impresionante. Te sorprendes, ¿eh? Te sorprendes. Así que, pues muchas gracias a mi amiga. Y qué bueno que nos platicó, nos llamó precisamente para comentar su punto de vista. Y es muy válido al respecto decir a ti. Hay algo que te genera miedo. Y si puedes, evítalo. Y si no, enfréntalo. En pocas palabras es lo que comentaba nuestra amiga, ¿no?
Eso. Las ruinas submarinas de Japón es uno de los temas que entran dentro del título que hoy comentamos. Estas ruinas sumergidas frente a la costa de Junaguni se encuentra la Atlántida de Japón, una extensa ciudad submarina que se cree que tiene al menos 5.000 años de antigüedad, descubierta por un buzo en 1995. Inicialmente se creyó que la ciudad no era más que una extraña serie de formaciones rocosas naturales, las cuales misteriosamente presentaban ángulos rectos perfectos y líneas rectas.
Búsquedas posteriores revelaron todo, desde una gran puerta de piedra hasta escaleras y calles talladas y torres abovedadas. Se cree que es la antigua ciudad del pueblo Homón. Los expertos teorizan que la ciudad no cayó exactamente al mar como la legendaria Atlántida, sino que se sumergió a medida que el nivel del mar aumentaba, esto durante miles de años.
A medida que los científicos continúan investigando el sitio submarino, muchos creen que este lugar en particular podría contener información clave para otras posibles ciudades submarinas en todo el mundo. Imagínate el hecho de que haya más ciudades sumergidas en este siglo XXI y aún sin descubrir.
Hay tantas cosas Gina que están ocultas a los ojos del hombre en la actualidad y que muy probablemente tal vez en un futuro no muy lejano vayan surgiendo, porque el avance del hombre en todo sitio es muy muy grande, tal vez por la explosión demográfica, sí, tal vez por la curiosidad del hombre mismo también. ¿Y por qué no decirlo?
Por las investigaciones que se están haciendo al respecto de la historia del mundo, sus habitantes, los orígenes de la raza humana como tal y de toda especie viva, ¿verdad? Claro, hay muchas personas interesadas y hay tantos estudios que se realizan en la actualidad que si yo no dudo que tarde o temprano encontraremos más respuestas a nuestras interrogantes. Y es que todavía hay mucho más que descubrir de este planeta Tierra. Así es.
Saludos para los longuis y los mochis que también están aquí José Alberto, y si estoy presente y los mochis también. Exactamente, saludos, bueno pues ya a Juan Gómez y a la morisqueta que está con nosotros, Arturo Cruz, buenas noches desde Mazatrán, Sinaloa, bienvenidos amigos, muchas gracias. Nos vamos a una pausa, regresamos, el Miedofon 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda.
¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este email ventas.arroba.rs.s.com ventas.arroba.rs.s.com A mí lo que me revienta son los camiones, atentamente, el sapo, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano peluda. Continuamos con más relatos.
Les voy a contar algo que me sucedió hace un, qué será, un par de meses cuando andaba yo este... cuando andaba yo por la frontera, por Tijuana, en esa ocasión me tocó trabajar, andaba yo tocando en algunos eventos, pero esa noche madrugada ya, siendo como más o menos como las 3 de la mañana, 3.20 de la mañana aproximadamente, me dirigía yo a la casa, y fíjense, algo muy común cuando uno va hasta los eventos, termina uno con un hambre, como no tiene ni idea,
sobre todo se de hambre, pero en esa madrugada quería yo pasar a comprar algo, venía yo en el carro, y quería yo pasar a no sé, a una tienda, un oxo, que me quedaba precisamente de camino a casa, pero este, puse mucha atención en mi pila, en mi teléfono, porque a esa hora de la madrugada siempre eran las emergencias, cualquier contratiempo, entonces uno lo que tiene que hacer es, pues de alguna forma, tener la pila del teléfono, pues 100%, o al menos un 80% de carga,
por cualquier situación que se presente en el camino, y en esa ocasión, cuando yo chequeé la pila en mi teléfono, que estaba yo, a qué será de llegar a casa, unos 30 minutos, yo creo aproximadamente, chequeé la pila de mi teléfono, y tenía 80% de batería, quería hacer una llamada para reportarme y decir, bueno pues ya llegué, ya voy llegando a casa, muy tranquilamente.
El camino que me tocó recorrer precisamente del evento a casa, para empezar, es una parte donde hay muchos olivos, pasa la carretera, y es una parte muy desolada, ya ven que en la frontera siempre por lo general, tiene uno que tener mucho, mucho cuidado donde quiera que anda uno, porque no falta que se suscite por ahí algo feo, algún accidente, en fin.
Bueno, les comentaba ya yendo para la casa de pasada, precisamente está un oxo, antes de empezar a bajar la pendiente de los olivos, entonces yo dije, bueno pues en ese oxo voy a comprar algo para comer o algo para tomar, porque la verdad tenía muchísima hambre, estaba cerrado el oxo en esa ocasión, no estaba abierto, de repente vuelvo a ver mi celular, y me doy cuenta que la batería había bajado 10-15%,
a mi es un poquito extraño porque por lo general siempre mi celular, no falla en ese aspecto, no. Y bueno, al bajar o al empezar a bajar la pendiente después de pasar el oxo, sentí un escalofrío horriblemente, lo que es la parte del cuerpo, inclusive yo pensé al momento de sentir ese escalofrío, de sentirme un poco mal, un poco extraño, me imaginé que a lo mejor me iba a dar, no sé, a lo mejor un resfriado, una gripa,
y eso fue lo que pasó por mi cabeza, pero ya al bajar lo que es la pendiente de los olivos para empezar a pasar los olivos, me doy cuenta que atrás de mí, en el asiento del copiloto, pero la parte trasera, llevaba yo un, no sé, un bulto, y lo único que puedo describir es como de esas señoras antes que iban a la iglesia y que se ponían un velo en la cara, así más o menos me pareció ver el bulto, lo cual este hizo que, pues al manejarme, desestabilizar un poco lo que es el carro, la impresión,
y estuve a punto casi de voltearme ahí en la orilla de la carretera de los olivos, traté de controlar el carro precisamente para que no me ocurriera algún incidente, traté de estabilizarme, tanto emocionalmente, porque pues eso que traía yo atrás no era algo muy común, sobre todo a esa hora de la madrugada que viene uno solo, ya viene uno cansado, y fíjense que precisamente eso me quedó en la cabeza, dije, a lo mejor estaba yo tan cansado,
pero no sé, que a lo mejor alucine lo que traía yo en el carro, pero les juro que no, venía yo muy tranquilo, a pesar de la hora que era de la madrugada venía yo muy tranquilo, al pasar nuevamente lo que era parte de los olivos, esa silueta, ese bulto, ese fantasma, ese ente, lo traía yo atrás de mí en el carro, y les juro que no quería yo ver por el retrovisor, porque sentía yo tanta la presión de ese fantasma o desaparición, sentía la presión que casi casi podía yo sentir
estos manos en el cuello que me tocaban, entonces eso a mí me causaba mucha desesperación, y a la vez un escalofrío, y pues se puede decir que miedo, porque uno no está tan acostumbrado a ver este tipo de situaciones, para no hacer muy largo lo que sucedió, llevaba yo el fantasma al carro, subo nuevamente parte de los olivos, estaba todo oscuro, no había nada, todo totalmente oscuro, y estaba nada más lo que es un rancho,
ahí al pasarla a la carretera, estaban unos arcos, y en ese punto de los arcos si había iluminación, estaba una lámpara ahí en los arcos, entonces lo que pensé, dije bueno voy a llegar hasta donde está la luz, y nuevamente pues voy a ver que está pasando, cuando yo volteo antes de llegar a la luz, todavía traía la silueta atrás de mí, pero es una de las cosas que me ha pasado, de verdad en serio,
una de las peores cosas que me ha pasado, puesto que yo soy un poco escéptico, pero en esta ocasión traía yo lo que era el fantasma, cuando yo llegó antes de llegar perdón a la luz volteo y ahí seguía, y venía yo temblando ya de tanta desesperación, ansiedad, no sé, me venía yo sintiendo muy extraño, me empezó a doler inclusive la cabeza, me empezaron las arganas como que de vomitar, no sé si sería por la impresión que me causó este ente,
al llegar a la luz ahí del rancho que les platico, detengo el auto y volteo y ya no la traía yo, ya se había sumado, ya no traía yo lo que era el fantasma, entonces yo agarro y me dirijo a casa con aquello en la cabeza, pensando que cosa este era lo que había visto o no ahí en los olivos, llego a la casa y todo tembloroso, con ganas de vomitar, con frío, venía yo este temblando, algo que no era muy común en mí, andar viendo cosas extrañas, pero bueno,
entonces llego a casa y me empiezo a frotar un poco del col, me acuerdo que había una matita de ruda, y este, bueno ya saben los consejos a veces de los abuelos, que cuando uno veía visiones, cuando uno veía fantasmas, entonces ellos agarraban la ruda y se daban como quien dice una limpia, bueno eso fue lo que hice yo, cuando llegué a casa me froté un poco de alcohol en las manos, un poquito de ruda y trate de hacerme una limpia como me lo había enseñado el abuelo, o la abuela,
esto fue lo que me pasó a mí en la frontera, esta es mi historia, algo muy sobrenatural vamos a decirlo, que la verdad me dejó muy muy marcado, Gina Nacho, un gusto saludarlos, un gusto pues tratar de mandar mi historia, pues lo que a mi me sucedió, pues siendo en algún evento como cualquier fin de semana, Gina Nacho, les mando un abrazo desde este punto de San Diego, y bueno esta es mi historia, un saludito para todos ustedes y para toda su audiencia.
Gracias mi amigo, oye pues en que estación de radio trabajas, brother? A lo mejor es cantante, porque es que trabaja en un grupo. Bueno a mí me pareció locutor de una estación de esas canciones, baladas de amor, no?
Tiene muy buena voz mi amigo, felicidades, oye pues interesante esto que tú sentiste, y además como de algún modo siempre salen a flote las recomendaciones del abuelo, de la abuela, y tratándose de cuestiones energéticas, pues lo recordaste y así encontraste la paz, la tranquilidad, te quitaste esa carga que sentías, algo raro que te pasó, interesante mi amigo, muy amable, muchas gracias, hasta San Diego, te enviamos un fuerte abrazo.
Claro, y también tenemos aquí desde La Paz, Baja California, dice soy Alex, tengo 24 años, los escucho haciendo la tarea, y los viernes el Guadalila Fiesta yo voy a hacer. Ese muchacho va a llegar muy lejos, si los viernes en vez de hacer una pachanga, se queda hacer la tarea, quiere decir que para él primero es lo primero, excelente brother, muy amable, gracias por comentar aquí con nosotros.
Claro, y también vamos con este tema de varios sitios que hay en el mundo que se consideran misterios, por ejemplo los dodecaedros romanos, a diferencia de muchos otros artefactos antiguos, en realidad hay alrededor de un centena de estos misteriosos objetos flotando por ahí, por lo general están hechos de piedra o de bronce, los dodecaedros romanos huecos tienen dos helados, con un pequeño círculo en cada uno y clavijas que sobresalen de las esquinas de conexión,
aunque se asemejan a dispositivos náuticos, se desconoce el propósito de estos dodecaedros, los historiadores han adivinado pues como que podría ser o han querido sugerir, y algunos dicen que se usaban con fines astrológicos o religiosos, los expertos los han datado del siglo II y III después de Cristo, y sugieren que se utilizaban para sembrar granos de invierno o incluso para calibrar tuberías de agua para los arquitectos romanos.
O sea, es la explicación tal vez, algunas de esas grandes obras que hacían los romanos, era impresionante la forma de construir, la forma de realizar caminos con una tecnología, pues primitiva pero súper efectiva, sabían perfectamente lo que estaban haciendo, y así podemos encontrar en la actualidad después de muchísimos años esos caminos romanos, por eso decían que todos los caminos llegan a Roma, vamos al cortellina.
El miedo FON 55-2193-59-26 FON 55-2193-59-26 Vamos a continuar en este momento con todos ustedes, fíjate que tenía yo por aquí un saludo que me quedó pendiente, nada más que... ah ya lo encontré, sí, a mi querida Mari Valle Guevara, saludos amiga, buenas noches, un fuerte abrazo para ti y para los tuyos, gracias por acompañarnos esta noche.
Buenas noches, nos dice Lulu, espero que estén bien, ah está teniendo problemas porque los escucho por mi tablet, dice que está viejita y que no la deja conectarse, pero aquí yo estoy presente, y además les quiero comentar que he visto varias personas muertas porque cuando yo voy a los velorios, tengo que verlos porque si yo no veo al muerto, a mí se me aparecen las noches o lo sueño, y no me deja en paz, entonces si yo asisto a un velorio, me acerco al ataúd y lo veo,
muchas veces me he asustado porque yo he visto que mueve sus mejillas, como que tienen pequeños espasmos y me quedo sorprendida, pienso, quizá está vivo, me quedo viéndolo y todo el mundo lo ve normal y yo no, no sé, pero sí he visto cosas extrañas, caras así de que fueron con mucho dolor, otras que se ven tranquilos en paz, su cara es bonita, tranquila, alegre, mi madre cuando falleció, toda la gente que se acercaba a verla en su caja decía que se parece,
ay parece que se está durmiendo, está muy tranquila, está en paz, hasta parece que en cualquier momento va a abrir los ojos y así se veía ella, se fue en paz. Eso es, pues sí, en paz, partió de este planeta, sí, sí, sí, oye y mi querida amiga, ¿cómo te diste cuenta de que tenías que ver al difunto? Después de cuántos cepelios, después de cuántos velorios, ¿te diste cuenta que la clave de todo esto que a ti te ocurría era el día que asistías pasar a ver al cadáver?
¿Cómo fue mi amiga? No se me hubiese ocurrido, bueno tal vez es... Ella lo detectó, ¿eh? Sí, sí, sí. Entonces es como irse a despedir porque si no ya saben, después lo ve, se le aparece o lo sueña. Y eso debe ser terrible, ¿no? Pues bueno, mira, hay personas que en serio nunca deberían de ir a un velorio, nunca,
porque tienen unas características especiales, ¿no? Porque sean payasos ni mucho menos o que sean antipáticos, no, no, no. Porque les ocurren cosas que nadie quisiera vivir, son muy sensibles o tienen cierta facilidad para ver, oír, sentir, pues cosas espirituales que las demás personas no. Así que sí, efectivamente, hay personas que no, que no deben ir a un zapallo. Saludos a mi querida Clau Fernández que está con nosotros. A ver, ¿a quién tenemos en la línea? Buenas noches.
Hola, buenas noches. Saludos amigo, ¿con quién tengo el gusto? Donovan Reyes de Tecama, del Estado de México, ¿cómo están? Excelente, mi querido Donovan, ¿qué nos vas a platicar amigo?
Pues son varias historias, pero la más importante que igual me sacó de onda fue que, hace varios años mi familia, bueno, mi familia fue parte de mi papá Viviente Sayucay Lalvo, íbamos por la México Pachuca y de repente nos parábamos así, por ejemplo, en, se puede decir como un baldeo grandísimo y empezamos a ver luces, luces así como que, pues partadeaban, pensábamos que era como un avión o helicópteros, pero no, no era así,
eran como, pues no sé si eran ovnis, pero eran demasiados, eran como unos 20, pero iban como en forma de flechita, como una flecha, partadeaban así rojo, azul y blanco. Al principio pensábamos que eran así como que helicópteros o aviones, pero pues para coordinados pues sí es como que muy raro, ¿no?
Después ahí vimos que se fueron acercando un poquito hacia nosotros, yo creo que vieron que los ubicamos porque ya íbamos como tres carros de familiares y nos paramos, siempre nos parábamos ahí a comer, a veces, bueno, eso fue la noche, nos parábamos a revisar los carros o así y de repente así como que sentían que los veíamos, pero como que se cambiaban su ruta, pero como que en forma de círculo empezaban a dar vuelo, bueno, así que como su ruta que ellos daban, ¿no?
Sí. Y se veía como que se acercaban hacia nosotros, pero para eso un primo pues empezó a aprender a apagar las luces del carro, ¿no? Igual para llamar su atención y de repente no sé como que pasó una nube así muy raro, o sea, pues todo muy raro esa vez, pasó una nube así como que los de repente ya no los vimos y pasaron como cinco minutos más o menos, pues ya todos estábamos así como que espantados, ¿no? Porque vimos que onda, ¿a dónde se fueron?
Y el chiste que cuando menos vimos pasó uno, pero a toda velocidad cruzó la carretera hacia arriba en la parte justamente donde estábamos nosotros, hasta arriba de nosotros pasó rápido, rápido esa nube, ahí se veía la nube, ya se veía más cerca, yo creo que le calculó como unos 20 metros de dónde, o sea hacia lo alto donde estábamos nosotros, ¿no?
Ajá. Y empezamos a, pues sí, todos pues gritaron, varios de mis primitos que estaban más chicos pues gritaron porque pues se les hizo algo muy extraño, ¿no? Después de ahí, pues ya el chiste que hacía en nuestro camino empezaron a apagarse y aprender a apagarse los semáforos, pues a todo, pero cañoncísimo, bien raro, y pues todos estábamos así como que nerviosos, hasta de acordarme todavía me da mucha lucina hasta los pelos de, se me apagan de la, de la sensación que tuvimos en ese momento.
Después, se pasaron como ahora con mes, dos meses más o menos, ya, yo estoy en mi casa vivo solo, y este llegamos, no, bueno llegué a mi casa y todo, ese día venía muy cansado del trabajo, trabajaba hasta la ciudad de México, el chiste que llegué y me acosté, dejé mi mochila a un lado, extendí mi cama, y este de repente, empecé a sentir así como que frío desde la punta de mis pies, hasta la garganta, se empieze a sentir mucho frío y de repente algo como si alguien se subiera con,
si, alguna persona se subía así como que entre mi pierna, mi estómago, hasta llegar al cuello, y yo sentía que morcaba, yo trataba de abrir los ojos pero como que de repente no podía, no, pues no podía moverme, totalmente no podía moverme, alcanza a abrir un poquito los ojos, cuando vi ya estaban como cuatro o seis personas alrededor de mi cama, pero eran como que, no sé, al fondo vi una pequeña, ¿cómo se llama?, pues un pequeño ser, al fondo hasta al fondo del cuarto, mirándome,
le brillaban un poquito los ojos, pero yo hasta dije, pues estoy soñando, o es de la vida real, ajá, exactamente, pero alrededor tenía a esos tres personajes, yo creo que eran monjes porque se veían oscuros, y así como que con gorrito, como un monje, pero de vestidos de negro, o sea, pues estaba de negro pero se veía alcanza a ver la luz de la lamparada fuera, porque en mi casa hay un poste de luz y alcanza a reflejar hacia adentro lo que es el cuarto, lo ilumina,
y pues yo me quería así como que, ¿qué onda?, o sea, luego, luego, no sé si hayan visto la película de El cuarto contacto, sí, claro, sí, así me sentía así como que, ¿qué onda?, ya vienen por mí, o sea, en ese momento, ajá, si en ese momento estaba como que dije, no, me van a ablucir, o me van a, no sé, sacarle un órgano, o sea, me empecé a dar este, pues sí, a fantasiar con mi mente, pero eso sí fue real, o sea, yo tal cual los vi, los vi, y este,
y pues sí tenía mucho miedo en ese momento, se me congeló todo el cuerpo, y dije, ¿qué está pasando?, ¿no?, llegó un momento de que ya estaba, como ya de plano, dije, ay, no, o sea, de tanto de ver a esas criaturas, como que empezó a darme sueño, y dije, ya déjenme, y empecé a decir groserías, ¿no?, y así me las estaba fregando y así, el chiste, no sé, como de repente, como que sintió como un airecito, y cuando volvió a abrir los ojos, ya no estaban.
O sea, nada más en un abrir y cerrar de ojos desaparecieron. Exactamente, no se veían, porque he escuchado otros, de otros relatos de otros amigos, que pues ven luces, ¿no?, que llegan a su casa, o que empiezan a sentir cosas raros, o sea, aquí no sé si hayan sido demonios, o si extraterrestres, porque mucha gente lo asocian a que, pues los extraterrestres son demonios, la verdad no sé, no me consta, ahora sí que ese tema yo lo respeto, pero, pero pues sí, esa vez estuvo muy este...
Muy raro, muy espeluznante.
Muy raro, sí, porque dije, no, no, no, o sea, en verdad, dijo, si me lo creen, a lo mejor no me lo creen, no sé, solamente uno, hasta no ver, no creer, ¿no?, pero, si en ese momento sí, digo, pasaron dos meses después de esa, de este avistamiento que tuve, y pues prácticamente dije, no, pues yo creo que vienen por mí, ¿no?, porque pues yo siento que a lo mejor ellos pensaban que los estábamos molestando, pero pues, la verdad, uno como curioso, pues nada más quiere ver,
de realidad, si viste, ¿no?, que era eso, porque pues en ese entonces, pues no había drones. Oye, amigo, dos cosas, la primera, dijiste que viste un hombrecito, ese hombrecito, ¿qué características tenía?, ¿era como los monjes?, o sea, ¿esos monjes eran pequeños o eran seres de tamaño humano normal, digamos?
Eran, pues mira, como traían capa, así como capa negra, eran como, yo le calculo, de un 80, más o menos, estaban alrededor de mi cama, alrededor de mi cama, allí eran seis, digo, o sea, ¿por qué tantos?, ¿no?, y al fondo, o sea, bueno, está mi cama, están dos de un lado, dos del otro y dos del otro, o sea, los pies de mi cama, rodeando la cama, exactamente, pero hasta el fondo se veía otro ser, pero se veía muy cabezón, muy cabezón y como que un poquito delgado, pero no, este, pues la verdad,
no alcance a ver ni el color, o sea, ¿qué color era?, ni si brillaba o no, así con la misma luz que da del poste de luz, hasta que era mi cuarto, que ilumina mi cuarto, o sea, se veía oscuro, pero hasta el fondo, como con mi recámara es un poquito, no es, bueno, por tanto, es más larga, o sea, está lo largo, pues se veía, este, y los monjes nada más, pues yo veía que se me quedaban viendo, o sea, no me decía nada, solamente se me quedaban viendo que el, este,
pues no sé si al ser extraterrestre o no sé hasta cuando. Oye, Donovan, dame un segundito, amigo, necesito ir a una pausa, no te vayas, ¿sí? Claro. Nos despedimos de las estaciones de la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora, los esperamos en nuestra próxima emisión y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa, 55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad, la mano peluda. Los espero en junto.
Te saluda Jaime Núñez. Los espero en juntos, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Mi esposa tiene un gran físico, atentamente. Albert Einstein. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas, la mano peluda. Continuamos recibiendo sus mensajes, sus relatos, seguimos con Donovan. Así es, te tenemos en la línea, ¿verdad, amigo? Sí, aquí estoy, claro.
Perfecto. Oye, entonces, todo esto que apareció junto a tu cama, estos seres, esta, pues, visita extraña que tuviste ahí en tu habitación, ¿tú la achacas al avistamiento que tuviste unas horas antes? ¿Fueron días o qué diferencia? No, fueron dos meses después. Dos meses después.
No, pues luego, luego, o sea, pues lo puedo asociar porque te comento, vi a este ser al fondo que estaba pues, no, o sea, delgado y un poquito cabezón, así como los extraterrestres se puede, como uno los da a entender a nosotros, ¿no? Sí. Cómo son, pero de ahí, pues, ahora sí que los monjes no estaban tan pegados a mi cama, estaban así como cada un metro de mi cama alrededor, o sea, los vi tal cual, tal cual los vi y me quedé pensando y dije, pues, ¿qué quieren de mí, no?
O sea, no, yo no invoque a nada, yo respeto todo, yo creo en todo, creo en el bien y en el mal, pero este, pues sí me dio mucho, pues, a las veces calofríos porque pues, no sé, yo no me meto con nadie ni nada, pero pues a la mejor pienso que pudo haber sido eso, eso de que del avistamiento, que a la mejor ellos pensaron que nosotros los estábamos así como que, pues no sé, pues sí, como que, o sea, queríamos saber si en verdad existen
y estábamos, digo, mi primo estaba con la luz de los, de los, de los carros, así como tratando de llamar su atención. Ajá. A la mejor yo siento que igual lo tomaron a mal y pues agresivamente, como te comentaba, pasaron como a 10, 20 metros de donde estábamos arriba, pero pasaron muy rápido, muy, muy, muy rápido, este, pues ahora sí que la nave, porque era una nave, era una nave igual circular, pero era muy, muy este, como te dije, como si fueran dos platos extendidos, Sí.
Estaba muy delgadito, pero sí estaba, pues yo le calculo como unos, más o menos a esa distancia que lo alcanzamos, vamos a ver, unos 10 metros de diámetro a lo mejor, este, esa nave. Eso es. Brillaba, se veía como, como entre gris, con la poca luz que había en el, en el bulevar donde estábamos, se alcanzaba a ver así como era como tipo tornazón la nave. Ajá. Ajá. ¿Y de qué color? ¿Mandé? ¿Era como metálica o tenía? Metálica, así me la metré, entre gris y verde se veía así.
Brillosa, muy brillosa y aparte pues tenía las lucecitas blancas, azul y rojas, pero parpadeaban. Ya cuando acercaron, parpadeaban mucho, mucho, mucho, mucho, mucho. Me llamó un helicóptero, no puede ser, un avión no puede volar a esa altura. Una violeta pues menos, y a esa hora de la noche eran como las, eran como las nueve de la noche, media de la noche más o menos. Ahora emitía algún sonido.
Pues como que, si fuera una ambulancia, pero así muy, o sea como que muy, simular a una, una sirena de una ambulancia, pero muy como que, o sea no, no, no, no como, no, no. Algo muy como que despacio. Okay. Lo que alcanzamos a percibir, porque te digo, pasó a una velocidad, pues, no, la verdad no. O sea si pasó muy rápido, pero se alcanzaba a escuchar a lo lejos cuando estaba toda la flotilla. Ajá. Pero hacían como que formas extrañas, así en el aire.
Te digo, tal cual como si fueran unos drones, pero no eran unos drones, eran naves, eran como... Ay, yo creo que veinte me quedó un corto, perdón. Veinte, como veinticinco, treinta más o menos. Se veían a lo lejos y luego poco a poco fueron haciendo formas y se empezaron a acercar hasta donde estábamos nosotros. Esto es, no sé, pues si llegan a ubicar dónde están las vías del tren, qué pasa... Pues siente lo que es el estado de México y quizá Yucaydalgo. La México-Pachuca.
Más o menos, hay una ciudad muy famosa. Pasando las vías del estado de México, ahí empezaron a ver todo este avistamiento. Vamos a ver ese avistamiento y ya pues... Digo, los dos meses fue cuando... Pues ahora sí que esos seres estaban en mi recámara. Me dio miedo, me espanté demasiado y todo. Y pues... Pues es una de las cosas más raras que me han pasado. No sé si haya tiempo para contarles otra o después que me den un espacio en su programa.
Adelante, amigos, si tú gustas, tienes todo el tiempo que necesites. Sí, ah, ok. Pues mire, antes, cuando fue el terremoto del 2017, pues el ciste que yo, yo me pare, ¿no? Yo iba hacia mi trabajo, trabajaba justamente en Álvaro Obregón. Sí. De repente empecé a... Pues sí como que cuando me desperté, empecé a escuchar voces. Raras voces, así como de que... Susurrándome el oído. Pocas veces me pasa, ¿no? Hay veces que yo creo mucho en los muertos. De chico veía a personas ya muertas.
Que yo conocía, pero los veía así como pasando en la calle normal, como si nada, ¿no? Y hasta me saludaban y yo pues los saludaba. Y dije, pues, sin malos, en esa época, pues yo estaba, tenía que ocho años, diez años. Cuando empecé a ver a la gente que yo conocía que ya había fallecido. Ajá. ¿Por eso sabías que estaban muertos? ¿Mande? ¿Por eso sabías que estaban muertos? Porque yo sabías... Ajá, entre mí ya sabía que ya había esas personas que ya había sus funerales y todo.
O sea, yo sabía que ya estaban muertos, pero de repente iba en la calle yo solo o así, o con un primo o así. Iban pasando esas personas y yo me quedaba así como que... Pues mi mente, ¿no? De niño así como que empecé a generar. Dije, pues esta persona ya está muerta, es el vecino, es el primo, es el amigo, así, ¿no? Sí. Y pues me saludaban, o sea, es como si fuera una persona normal. O sea, se veían un poco borrosas la gente. Pero me saludaban. A un lado no van así.
Y yo escuchaba la voz que... O sea, algo muy normal así como que fue una persona que ya estuvo pasando en la calle. Sí. Y dije, bueno, el chiste que hace años igual... Seguramente en ese año se murió mi gatito, se llamaba Dorian, yo lo quería mucho y pues... Pues sí me tristece mucho que mi animalito lo encontré ya muerto en el patio. Dije, a lo mejor me lo envenenaron o algo. El chiste que en ese momento, el 19 de septiembre en la mañana... Sí.
Yo me levanté porque empecé a escuchar esos susurros en mi oído. Sí. De repente, sentí como... En mi cama, como que se me empezaba a subir algo. O sea, como que empezaban a correr. Ajá. Así como si fue un animal. Dije, a lo mejor es mi gato, ¿no? Debería que vino a despedirse o algo así. Porque siempre mis animalitos que han fallecido o así. Por una otra cosa, pues... Pues yo siento que son ellos y vienen a despedirse. A lo mejor es decir que estoy loco o no sé. Pero yo preciento eso.
Sentías pisaditas. Ajá. Ok. Y de repente, es que empecé a escuchar voces así como de que... Escuché una que decía, no vayas. Pero yo decía como que no vayas a donde, ¿no? O sea... Pero dije, ah, ya es demasiada tarde. Dije, no, rápido me paré, rápido. De la cama. Me hice mi cafecito, me lo tomé y todo. Ya me metí a bañar. Ajá. El chiste. Voy saliendo de mi casa. Oye, amigo. O sea, ¿escuchabas voces que te hablaban a ti? O escuchabas voces que estaban hablando.
No, en mi... O sea, como si alguien estuviera aparte como que respirando en mi oído. Ah, te decían a ti, ¿no? Ajá. Y me decían, no vayas. Ajá. Pero yo entre... Me decía, estoy soñando. Claro. Luego cuando estás como que entre dormir y despierto. Sí, sí. Dices tú, pues, ¿qué onda? No, estoy soñando. Y te digo, como siempre he tenido ese tipo de... De contactos. A lo mejor no con el más allá, pero con personas que ya han fallecido. O luego a veces escucho mi nombre.
O a veces siento el olor de personas que ya fallecían. Como un primo que quería mucho. Sí. Su aroma luego la presento aquí en mi recámara. O en cualquier lugar donde yo vaya. Digo, a lo mejor me están cuidando o están conmigo, ¿no? Sí. Igual no me espanto porque se siente conocida. Ajá. Pero en ese momento, te digo, voy saliendo de mi casa. De repente se empezó a sentir un frío. Pero frío y en ese tiempo estaba... Pues hacía calor. No estaba tan nublado ni nada, ¿no?
Ajá. Dice que ya, este, voy llegando al metro Ciudad Azteca. Sí. Sentí como alguien me agarraba de la mano. O sea, como que tal cual alguien me agarraba de la mano y no me dejaba bajar la escalera. Como que se me paralizó hasta las piernas. Ah. Y dice, pues, ¿qué está pasando? O sea, ya fue muchas cosas raras en un mismo día, ¿no? Sí. O sea, desde que me levanto, ¿no? Y sentí que minimalito estaba. Que estaba... Que alguien me estaba diciendo, no vayas. Ajá. Dije, no estoy loco ya.
Y yo entre mí porque ya se me hacía tarde por ir al trabajo. O sea, dije, no, ya. Ya, ya no voy a hacer caso a nada de eso. Pero en ese momento sentí que me agarraba la mano. Y los pies se empezaron a paralizar. Volteo hacia el metro. O sea, voy bajando de las escaleras ahí al metro. Y de aquí se empezó. O sea, subí una... O sea, estuvo muy chusco a la vez. Y a la vez sí me espanté. Porque iba subiendo una señora, pero que estaba gordita, ¿no? Bueno, tenía sobrepeso.
Sí. Y de repente se movió el metro. Pero dije, a lo mejor yo entre mí y dije, a lo mejor por la señora, ¿no? Pues está un poquito llenita y... Ya sabes, ¿no? Y se iba a entrar al respeto, ¿no? Yo entiendo que hay para las personas y que las personas... Así. Y se movió el metro. De repente vio que se mueve otra vez. Y yo dije, no, pues la señora, ¿no? Que se sentó, no sé. Pero se movió mucho. Y fue cuando empezó a temblar. Ah. Y en verdad sentí feísimo porque, digo, empecé a...
Pues a mi cuerpo se empezó a paralizar. Sí. Y empecé a... Pues ya estaba así como que parecía un animal que estaba por debajo de la tierra que movía todo. O sea, movía mal. O sea, mal no así lo hayan sentido ustedes, pero... Sí, claro. En verdad fue el peor día de mi vida. Ajá. Y resulta que voy... Yo me metí al vagón, ¿no? Pero cuando empezó a temblar me salí. Y nada más estaba la señora, pero estaba muy lejos de mí, como del otro lado del vagón. Sí. Oye, Donovan.
Amigo, dame un segundito, necesito hacer otra pausa, no te vayas. Claro, sí. El Miedofón, 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. La diferencia entre promesas y recuerdos es que solemos romper las promesas, pero los recuerdos nos rompen a nosotros. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Continuamos. Saludos a todos los amigos que se encuentran de cualquier lugar del mundo.
Aquí estamos reunidos. Así es, tenemos en la línea Donovan. ¿Estás ahí, verdad amigo? Claro, aquí sigo. Muchas gracias por venderme de su espacio. No, no te parezco, estamos mi querido Donovan. Adelante y continúe. En verdad, diario los escucho y estoy al pendiente de todos los... Ahora sé que lo que han pasado los demás amigos, peludomaniacos, y en verdad sí me identifico en algunos casos. Le seguía comentando. Es que ya no me salí yo del vagón porque estaba temblando pero feísimo.
Sí, sí, sí, fue muy fuerte el movimiento. Nada más que en ese vagón estaba la señora gordita y entre yo. Justamente eran como la... Pues sí, la una casi la una de la tarde, casi no es hora pico, o sea casi no hay gente en ese momento. Y pues la mayoría de las personas estaban en el simulacro que se hizo antes. Estaba prácticamente vacío el vagón donde yo me subí. Pensé que empecé a temblar, se movió muy feo el vagón, me salgo.
Y te lo juro, en verdad no sé si fue un ángel o no sé una persona que en verdad... Porque yo estaba a punto de caerme a las vías del otro lado. Porque hay tres tipos, o sea tres vías. Los del medio, del lado izquierdo, del lado derecho. Me fui al lado derecho, pero por el mismo movimiento yo me paniqué. O sea, como que ya no sabía ni qué hacer. Y esto está muy fuerte, no termina. En verdad, una persona, un chavo como de unos... Pues en estatura unos 70, unos 76 más o menos, de repente me abraza.
Me abrace, me dice no te preocupes, todo está bien. No te preocupes, cierra los ojos, nada más cierra los ojos. No voltes a ver a ningún lado, ¿no? Y cuando trato de abrir los ojos a esta persona no le veo la cara. Me tenía abrazado y yo volteé a ver hacia la cara, no le veía nada. O sea, era como que estaba nublado, nublada su cara. Me quedé aquí como que... Dice, ¿y yo era quién es? Yo del miedo, del terror de no poder, así que de que estaba temblando muy feo.
Me abrace y me dijo, no, no veas, no abra los ojos, no abra los ojos. Me voy a caer, dice, no, no te vas a caer. O sea, algo fue muy, algo muy rarísimo. Sí. Que en verdad, no sé, se está loco, pero en verdad fue algo muy inesperado porque nada más estábamos la señora que les comentó y yo. O sea, no había nada más de gente, o sea, no había ninguna persona más. En ese vagón, ya más adelante pues había mucha gente, pero en esos vagones son casi los últimos.
Yo ver este ser, lo sentí un poquito frío, pero no le alcanzé a ver la cara. Cuando yo cerré los ojos, me tranquilizó, había un este como poste grande, esos grandotes, anchotes, y me sentó. Pues yo del miedo porque la verdad fue el terremoto más feo que he sentido, la diferente del 2012 porque igual también lo sentí, muy feo, me tocó igual, pero me agarró y me sentó, me tranquilizó. Yo le quería dar las gracias, pero cuando volteé ya no estaba. Ya no estaba. Y dije, ¿qué onda?
Y de pleno todo lo que está pasando, ¿es real o no es real? O sea, me quedan muchas incógnitas, tengo muchas incógnitas referentes a este tipo de seres que como te comentaba, los monjes los veían como unos seres malignos. O sea, se sentía la vibra pesadísima. Sí. Pero con este ser, pues la verdad, no. O sea, yo lo sentía, sí se sentía un poquito frío, pero no sentía así mala vibra o que un ambiente muy pesado.
No sé, a lo mejor fue una, en verdad no sé, en ese momento estaba yo paralizado por el miedo, pues de que estaba temblando muy feo, nada más volteaba, de reojo volteaba hacia ver que no se caiera algo encima de mí. O sea, trem pánico total. Sí. Y antes de que ya pasó, el metro siguió su curso, fui llegando a Metrobús, Álvaro Obregón y de repente que se cae el edificio, en los 86 me aparece. O sea, fue como tal una película de... De terror, hijo.
De terror, iban pasando la gente en la calle y así justamente cuando iba cayendo, se cae el edificio, la verdad yo vi como unas 25 personas, 30 que estaban ahí y las, yo siento que aplastó. O sea que les cayó encima. Les cayó, así que como tal una película así de esas de ciencias, de terror y todo eso. Sí. Y les cayó encima, pero era mucha gente, yo vi mucha gente ahí que estaba pues esperando, no?
Pues yo creo que igual el recuento de los daños, no sé, pero al momento que yo volteo se escuchó un ojito, no sé, algo así muy muy raro, volteo y la gente iba caminando. En cuanto veo eso, chingue se cae el edificio encima de que en verdad eran bastante gente que estaba ahí en la banqueta, entre la banqueta y el camioncito. Ajá. Y pues ahora sí que pues me quedé más paniqueado, duré casi como un año o dos años en terapia porque en verdad estaba mal.
El ruido, veo lo que me pasó desde que me levanté. Sí. A lo mejor no sé si sea una señal de la de lente o de la persona que me dijo que no vayas porque a lo mejor iba a pasar algo muy raro, a lo mejor me salvé de algo, no? Ajá. Porque yo trabajaba cerca de 286. Interesante deducción que haces, muy bien. Ajá. Y pues oí las personas pues gritando mis hijos, que están en la escuela, señoras gritando, las ambulancias, gente grita, corriendo, otro tipo. Una locura.
Porque no nada más tembló una vez, tembló como tres, cuatro veces, no sé, las... pero muy muy fuerte. Sí. En verdad pues ya traté de tranquilizarme, me fumé hasta un cigarro, casi no fumo, me fumé un cigarro.
Pues que de regreso pues caminaba hacia Garibaldi, igual me conté con mucha gente, me contaban sus experiencias, pero como la habían vivido, pero pues la verdad a todo esto pues sí me saca un poco de onda de todo lo que, pues desde que me levanté, todo lo que... o lo mejor que... querían evitarme esa persona que me habla el ruido, y evitarme que pues no fuera, o sea que no fuera definitivamente a trabajar ese día.
Sí. Oye, ¿tú crees que... bueno, es lo que te entendí, la persona que te tranquilizó en el metro puede haber sido quien te dio el aviso de que no vayas a trabajar? Puede ser. Puede ser, ¿verdad?
Es que, ajá, porque mira, la voz, a lo mejor como tal no la identifiqué igual, porque estaba como que susurrándome al oído, pero cuando me abrace toda esa persona, se escuchaba un hablo así como que pues normal, o sea, una persona normal que agarra que abrace, te empieza a platicar, a hablar normal, ni no gritar, bueno, no este... No sentí mucha paz con las cosas. Tranquilizarte, ¿sí? Ah, tranquilizarme, exactamente. Pero pues igual puede haber sido esa persona.
Yo sé que a lo mejor hay ángeles, yo sé que Dios existe. Dios me ha ayudado en muchas situaciones, y como existe el bien, existe el mal, pero pues mientras uno sea una persona de luz y que haga las cosas bien y no afecta a los demás, pues mira, ¿no?
Pero sí me hizo muy raro, muy raro eso, pero dije, bueno, a lo mejor fue por algo, pero pues fue la forma en que me tranquilicé porque si no, o de plano me callé en las vías, es que fue un... te lo juro que fue un movimiento muy brusco, pero como si te hubieras parado, como si te aventaran de un lado para otro. Sí. Y pues la verdad, pues las vías están electrificadas. Claro, sí. Pues sí, o sea, pensándolo dije, no, me pude haber muerto ahí, me pude haber electrocutado.
Pude haber sucedado lo peor, amigo. Exactamente, digo, sin exagerar, pero sí fue algo muy, muy este... muy raro, muy raro, pero sí el primer caso que te comentaba, igual de estos seres, pues sí, igual me sacó un poquito de onda, ¿no? Y este... Pues sí, tal vez tengo muchas historias más, pero yo sé que no hay tiempo. Hay poco a poco. Hay poco a poco y gracias por contactarme. No, al contrario.
Y pues estaré escuchándolos diario, diario, en verdad diario, me las paso escuchándolos, luego hasta se me quita el sello porque nada más estoy escuchando todas las experiencias de mis demás... de los demás compañeros. Sí, se agradece. Y este, en verdad me encanta mucho su programa. Y ya esperemos que me dan otro espacio. Claro. Porque con mucho gusto les cuento otra historia. Con mucho gusto, mi querido amigo, te lo agradecemos bastante y pues no hay más. Que tengas una bonita noche.
Simplemente para ustedes saludos, que estén muy bien, cuídense mucho y abríguense porque hace mucho frío. Sí, señor. Muy amable. Cuídense, hasta luego, saludos. Saludos. Pues, ¿qué les parece? ¿Tú qué hubieras hecho? O sea, ¿cuán que hemos comentado aquí? Que hay que hacerle caso a nuestra intuición, hacerle caso... a esa vocecita que nos dice, no, mejor no vayas. O regrésate porque se te vino algo. Y tú dices, no, sí, sí voy. Tengo que cumplir, tengo que acabar.
Tengo que entregar un trabajo, tengo un examen. No sé, cualquier cosa que se pueda presentar, ¿verdad? No le hacemos caso a la intuición. No le hacemos caso a nuestro sexto sentido. Y es ahí donde pasan cosas muy fuertes. ¿Ya oyeron lo que dijo nuestro amigo? Uno le dijo, no vayas. Y él, no, sí, sí voy. Me parece muy, muy interesante todo lo que nos narra nuestro amigo. Y lo estaba siguiendo, ¿no? En su narración, este momento en que se cayó ese edificio. Yo lo vi por televisión, obviamente.
No me puedo imaginar estar ahí, presente, viendo cómo... esa mole de concreto caía sobre algunas personas que estaban ahí parados. No, qué horrible, qué horrible. Y le agradezco a Donovan que nos haya platicado su experiencia. Su experiencia que fue durísima. Claro. Y otro día también lo vamos a tener aquí presente. Buenas noches, me llamo Ingrid. Un saludo desde Mediayucatán. Un saludo a mi hija Fernanda porque ella también todas las noches está aquí con la mano peluda.
Eso es, pues un saludo a nuestra amiga, amiga. ¿Verdad? Gracias. También quiero saludar a Rosario Castañeda que nos está escuchando. Buenas noches a todos, a Guillermo Molina. Buenas noches, Gina y Nacho Peludos. Saludos desde Cuautitlán, Iscali, México. A mi querida Ana Sol que nos escucha allá en Río Negro, Argentina. Pues hasta allá, mi querida amiga. Te mandamos un abrazo porque esta mano peluda es internacional.
Dice que ha estado un poco deprimida por lo que está ocurriendo allá en Israel y la franca de Gaza. Uy sí, amiga, es terrible. Es terrible. Y ahorita ya como están las cosas ya no se sabe quién hizo bien y quién hizo mal. Cuál fue la causa y cuál fue el efecto. Pero pues están sucediendo cosas muy feas. Juan Carlos Paz, saludos a todos. Buenas noches. Bienvenido mi querido Juan Carlos. Y pues vamos a continuar. Claro. Vamos también aquí, fíjate. Nos está contando lo que les sucedió.
Dice buenas noches, les mando muchos saludos desde Salunis Potosí. Solo decirles que yo soy quien les compartió un sueño muy inquietante donde vi a un hombre que vestía en negro y sombrero de cuero. Él estaba sentado y maldiciendo la tierra donde le sembraba un papelito donde había una lista de cosas que van a pasar y de los cuales ya pasaron dos. Él solo me dijo que ya está escrito en piedra y no puede cambiar. Ayer en la noche volví a ver dos jardines.
Uno tenía grandes manjares que superaban el tamaño de cualquier fruta. Eran siete mangos, pero los comían gente que estaba bien trajeada. Del otro lado había un huerto y en ese lado había frutas resecas donde la mayoría estaba en el suelo. Aquellos árboles secos eran tres. Vamos a una pausa y regresamos. El miedo FON. Mensaje de voz o de texto. 55-2193-59-26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda. La ponemos al descubierto aquí en La Mano Peluda.
¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Si no existieras, yo te inventaría sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Continuamos, ya tenemos aquí alguien que nos quiere contar un relato pero el altavoz.
A ver, vamos a ver, con calmita. Mientras déjame saludar a Angélica Santos. Nuestro amigo Manuel Herme nos comparte. Dice, en los cerros de Tijuana, Tecate, hay muchas historias de apariciones de los inmigrantes que murieron congelados por el frío o por la deshidratación en el tiempo de calor. Uff, mi querido Manuel, ya lo creo que sí. Debe haber muchos. De hecho sí, aquí nos han platicado historias impresionantes.
Desde el inmigrante fantasma que salva a alguien que se quedó ahí como que rezagado en el desierto. Hasta esas muertes extrañas con la aparición de personajes oscuros. Hay muchas, muchas historias como tú lo comentas. Estaría muy bueno si te sabes algo de ahí, si nos puedes platicar, mi querido Manuel, que charlaramos un poquito al aire. Estaría muy bueno, ¿no? Y ojalá que se pueda.
También cada noche se reúne la familia y yo creo que es uno de los programas o emisiones en las que podemos estar reunidas la familia. No importa la edad ni a qué nos dediquemos. Y en esta ocasión nos dice, salud a mi esposa, que cumplimos 18 años de estar juntos. Mi esposa se llama Cristina Martínez Pérez y qué mejor que celebrar 18 años de esta unión escuchando el programa. ¿Y cómo le llamamos a eso? Bonito matrimonio, ¿verdad?
Se entienden, se entienden, digamos que sí, hay comprensión en las buenas y en las malas. En lo próspero y en lo adverso. En la salud y en... ¡Ay, ay, ay! Ya me estoy poniendo bien acá, ¿no? Muy bien, felicidades, ¿eh? Que espero que estos años hayan sido principalmente de aprendizaje. Porque nunca se deja de aprender y cuando es en pareja ya me imagino las de cosas que han vivido buenas y malas. Y otras interesantísimas, ya lo creo. Les mando un fuerte abrazo, muchas felicidades.
Claro, les deseamos que sean no solo 18, muchísimos más. Ahorita llegaron a los primeros 18 años de casados las bodas de cuarzo. De cuarzo, bien, felicidades. Octa San Martín, buenas noches Gina y Nacho. Y a todos los peludos, bienvenido Octa. Gracias por acompañarnos. Arles Jefesto dice, si llegara a tener relación con el ovni, el comentario de hace rato de nuestro amigo Donovan, quiere decir que los extraterrestres también se mueven en el plano espiritual.
Bueno, es mi opinión y yo concuerdo contigo, mi amigo. Yo creo que sí tienen esa capacidad de moverse entre dimensiones. Obviamente no lo puedo asegurar, ¿verdad? Pero yo creo que sí tienen esa capacidad. De hecho, por ahí escuché a alguien. Iba a decir que no sé si fue de Salvador Freisheddo, pero no, no estoy seguro. Entonces retiro eso. Lo que sí escuché fue que los seres que vienen de otros planetas, otras galaxias, tienen el amplio conocimiento de poder atravesar el cosmos.
Ahorita lo platicamos. Hola, buenas noches. Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Mario. ¿Desde dónde nos escuchas, Mario? De acá, de Monterrey, en Bolívar, Andal. Perfecto, Monterrey siempre presente. ¿Qué nos quieres contar, Mario? Esta anécdota me pasó muy reciente. Se fue el martes. Como siempre en mi rutina, me levanto a las 5 de la mañana. A las 5 de la mañana, me dejo a mis hermanos. Me subo al carro de mi mamá y también mis hermanos. Nos subimos y nos vamos y los dejamos a la escuela.
No más que como yo ando en la prepa y estoy en la tarde, mi mamá me deja en la casa de mis abuelos. Entonces mis abuelos hicieron el martes un mandado. Como yo me había levantado temprano y me desvelé, me decidí dormir. Fue ahí en la dormida que empezaron a pasar. Como que vi cosas extrañas. No fue la primera vez que me pasaba, pero sí fue la primera. Una de las que más recuerdo también porque fue reciente.
Las cosas extrañas que me empezaron a pasar, era que en los sueños me sentía como si ya hubiera despertado. Como que me despertaba en mis propios sueños. Y veía como si ya mis abuelos. Como ya me había pasado esto antes de despertarme, y senté como si fuera un sueño, como si fuera algo real, pues yo ya sabía que era un sueño. Entonces en uno de esos, pues como que cambió de sueño. Y ahora estoy con mi familia yendo al rancho de mi abuelo.
En una de esas yo le preguntaba a mi mamá, que cómo sé que esto es un sueño, y digo cómo sé que esto era algo real si no era un sueño. Y pues como que de repente me dice como que un pues, y como que hizo un movimiento brusco en el sueño. Y se cambió de sueño y de repente como que vi en, como cambió de historia. Y ahora estaba viendo como que yo acostado, pero no podía, o sea podía abrir los ojos, pero muy poquito.
Y veía a mi abuelita, a la cara de mi abuelita, pues casi en mi rostro como, lo veía muy detallado, y a la cara, como que si me saco de onda, entonces como que me quería levantar y no podía. Y así lo hice durante tres veces. Intentaba abrir los ojos, no podía. Y luego, pues me quería levantar de la cama, una vez lo pude hacer, pero con los ojos intersejados, y en una de esas me volvía a, como que me, la fuerza de la, como que me levanté y la fuerza de la cama como que me atrajo.
Y me puso otra vez a volver a dormir, pero fue muy rápido como que me levanté, y rápido como que me cayó otra vez a la cama y me volvía a dormir bien rápido. Y lo que se me hizo extraño es que en los sueños, como que en los tres sueños que empecé a ver, que entró de mis sueños, pues vi como un ser negro, algo así, era como que algo negro. Y pues yo lo recuerdo bien porque cuando yo estaba dormido y quería abrir los ojos, como que veía a eso negro.
Entonces pues, como que así me saqué de onda, y después como que me levanté, vi al ser negro, y pues era como negro, bueno, negro, no tenía forma de persona, era como una bola, pero algo... ¿Un bulto? Sí, algo como un bulto, y tenía como ojos brillosos, blancos, y pues me decía como que me fuera a dormir, que siguiera durmiendo, cosas así, pues, como que se me... como que me espanté. Claro, el hecho de que te dije así, eh, duerme. Sí, algo así. Oye, ¿esto nada más te pasó una única ocasión?
No, me pasó como dos, tres veces en la noche, y como todo pasó como que en una hora o dos, pues fue el dosia a dormir, tiempo en que mis abuelos fueron a hacer el mandado. ¿En este lugar, en esta casa pasaban manifestaciones paranormales? No, pues es un... o sea, mis abuelos son católicos, y pues no, no, no ha pasado nada, nada malo, no más, pues sí, creo que eso no más. Vaya, sí que te dejó con esta experiencia, que aunque ha pasado el tiempo, la sigues recordando tal cual.
Pues sí, pues es que es algo que pasó esta semana. Ah, apenas. Sí, apenas. Vaya, ¿y no te da miedo que vuelva a ocurrir? No, pues es que ya me da miedo así, antes de que me quiero como que despertar, pero no puedo, y luego de que entró un sueño y entró a otro, y luego como que siento que eres real, y al final como que empiezo como que en un sueño, ya casi como hacerte mi vida, como el día a día, y pues como que sí me... como que haces. Mmm, te saca de onda. Sí, me saqué de onda.
Vaya, qué bueno que te decidiste a contarlo aquí, Mario. También hay muchas personas que se pueden identificar, y de esta manera nos vamos retroalimentando. Sí, muchas gracias. Que estés muy bien. Sí, gracias, ¿y le pueden mandar un saludo a mi mamá? Claro, ¿cómo se llama tu mamita? Se llama María Teresa. María Teresa, que también escucha La Mano Peluda. Sí, muchas gracias. Saludos, que estén muy bien. Gracias, saludos. Hasta luego, saludos, amigo, interesante tu narración, amigo.
Record Tube dice, saludos, La Mano Peluda, buen programa radiofónico desde 1995. Así es, mi querido amigo, aquí hemos estado ya por varios años, y ahora con la oportunidad o la encomienda de continuar este legado de La Mano Peluda, ya muchos años en la producción, ahora desde esta trinchera, mi querido amigo.
Gracias, saludo a Rogelio Villarreal, también por supuesto a Gloria Marque, que está con nosotros, y a todos los amigos que van llegando, Juan J. Magaña, saludos al doctor Cristian Iván Magaña, hasta el hospital, doctor Salvador Allende, en la Habana, Cuba, cómo no, con mucho gusto, un saludo para él, para el doctor Cristian.
Hoy hablando de este tema, si nos remontamos al tercer milenio antes de Cristo, se encuentra la lista de Reyes Sumerios, una lista con las respectivas dinastías, lugares y tiempos en el poder. Si bien esto puede no parecer un gran misterio, ahorita lo vamos a comentar. Vámonos a una pausa y regresamos al Miedo Fond 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos, aquí en La Mano Peluda.
Sólo es libre quien conoce sus pasiones y elige las que le convienen, físico barbabosa. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, La Mano Peluda.
La Mano Peluda La Mano Peluda La Mano Peluda La Mano Peluda La Mano Peluda La Mano Peluda que no pensó a través de una persona que viene caminando cuando yo que se le venía acercando y vio que empezó a acercarse más y empezó a llorar y el lamento de ahí mis hijos y en ese momento se metió a su casa porque pues era la primera vez que le pasaba algo y es que mucha gente cuenta que en esa zona pues sucede ese tipo de relatos y pues eso sucede mucho en el en esa zona que se le acercaba y pues se
ven mis tres historias. Oye, pero a esta mujer que decía ahí mis hijos la pudo ver de cerca? No, solamente vi un bulto blanco que se le acercaba. Ah, escuchaba nada más el lamento. Sí, de hecho, sí, a mí me pasaron pocas cosas en esa en la casa antes que una fuera de las zapatillas corriendo y otra es que mi papá había fallecido y mis sobrinos estaban enfermas y había escuchado la voz de mi papá de lo lejos,
¿no? He escuchado, Daniel. Te era la voz clarita de mi papá y dije mamá, mi papá ya falleció, mi papá me habló, ¿cómo que te habló? Literal escucho porque me sorprenden ese tiempo estaba con fiebre. Sí. Y fue una de las cosas extrañas que escuché la voz de mi papá y ella ya falleció, tenía un año de fallecido. Y él era la única ocasión que te pasó, o sea, esto fue frecuente, solamente, ¿le recuerdas que tu papá era el que le habló de
él? Sí, la única vez que lo escuché que y por mi mi fallecido me había hablado Daniel. Era mi sobrina. Oye, ¿tu sobrina era muy cercana a tu papá? No la conoció, pero cuando mi sobrina era muy chiquita, mi sobrina como al año y medio y empezaba a terminar, hay una bodriquita en mi casa y mi papá antes de fallecer, ¿qué va a hacer mi cuarto? Pues como una persona mayor decía,
este va a ser mi cuarto. Y un día mi sobrina caminando por la casa de mi mamá, dice, eh, eh, este es mi cuarto, y era una bodella, o sea, cómo la niña iba a saber que ese era su cuarto. Ajá. Porque ya estaba planeado para ir a paquete, ese iba a ser su cuarto, porque antes había una tienda y atrás iba a ser su cuarto, la niña no tenía entendido que ese iba a ser un cuarto. ¿Y era tu papá? Sí, era la primera nieta, era. Ah, mira.
Era, iba a ser la primera, de hecho, mi cuñado contaba que el día que le iban a decir, iba a ser abuelo, él caía enfermo. Ah, le dieron la noticia y lamentablemente él, pues. Fallecido al al día siguiente, a los dos días. Ah, muy rápido. Sí, de hecho, se cree que pues que la la primera nieta fue, hacía el papá antes la reencarnación de él, porque es del mismo carácter, de la misma niña, de lo de de lo de la tienda. Sí, claro. A lo mejor es una pequeñita que tuvo cierta conexión espiritual, no
psíquica. Sí, con el con el abuelo que sí. ¿Verdad? Oye, Daniel, qué gusto saludarte. Sí, muchas gracias. Vamos a seguir escuchando relatos. OK, muchas gracias, les gustaría la radio y buena noche que tengan y ya, ya quería hacer una llamada a mi querido amigo. Adiós. Venga, bueno noche. Igualmente, brother, muy amable, hasta Tabasco. No conozco Tabasco, dicen que es. Un. Sí, Tabasco, es una edén, dice la canción, correcto. Y se antoja, ¿eh? Se antoja. Además, tenemos muchos
amigos por allá. Ajá. Aquí a través del miedofón nos dicen mi relato es algo que me sucedió cuando tenía siete años, fue para el tiempo de la posada, dejamos una fogata, mi abuela nos estaba contando historias, y después se fue para el patio. Luego de un ratito regresó y nos habló para ir por los dulces. Cuando también terminaron la posada, dejamos la fogata encendida, y luego regresamos. Estaba una figura de una mujer sentada, como si trajera alguna manta negra, de esas que usan las
señoras en las iglesias. Uno de mis primos dijo, ahorita se va a ir. Tomó una piedra y se volvió a la casa, apareció. Como se aventaron una manta negra en el aire, luego se transformó en un gato. Y se fue corriendo por el techo de la casa de al lado. vaya. Imagínate que dejan la fogata regresa y ahí está esta figura. No, fíjate, pues, un gran susto cualquiera se lleva, ¿no? Y pues, gracias por
compartir. Estamos aquí poniendo un poco de tiempo para darle espacio a todos los amigos que quieran participar en esta emisión. Hay un poco de tiempo para alcanzar a escuchar una experiencia cortita si acaso porque ya estamos en la recta final. Qué interesante, interesantes semanas las que hemos estado viviendo porque al parecer hay una incertidumbre a nivel mundial que tiene que ver con la guerra nuclear. Y lo que más inquieta es que pudiera tratarse de pues lo que tanto
tememos, ¿no? Eso que que en las supuestas profecías se ha hablado que si la tercera guerra mundial porque como están ahora las cosas pues da sobre todo la democracia, la guerra nuclear pues sería catastrófico para todo, sería muy muy fuerte, muy difícil, y pues eso nadie queremos, yo creo que por eso muchas personas actualmente están inquietas, lo estamos, porque realmente es algo que se va metiendo en la cabeza de todos Gina, y es difícil no pensar en ello porque siempre
escuchamos. Así es, esperemos que la oración que esto no suceda, estamos viendo imágenes terribles. Ajá. Que pues como seres humanos en que cabeza que pueda provocar, ¿no? El ser humano destruirse a sí mismo. Pero bueno, esperemos que esto termine. Claro, fíjate, pleno siglo veintiuno y todavía con estas cosas tantas tantas problemáticas que los humanos tenemos que ir, porque encima de todo pues nos encontremos en estas, ¿Verdad? Jack Barbabosa, ¿No es cierto?
Barbosa. Hola, buenas noches, Sima Cabras, Gina y Nacho, después de que termine esta transmisión, ¿Dónde puedo continuar? OK, amigo, en un momentito, te explicamos cómo está la onda para que nos acompañes en nuestras emisiones, claro que sí. Saludos a Sergio de la Cruz y a la gente de la AM. Ay, espérame que se mueve rápido. Chama Guadiana y su mamá Raquel. Juanito Arquios, Angie Ramírez, Anselmo Insunza, desde Te Pic, Nayarit, Diciacá, estamos también presentes todas las
noches, ¿Eh? Anselmo, Elva Moncada, poco a poco también queremos conforme pasen los programas y los incluyan a todos. Así es. Oye, quiero también pues aprovecho rapidísimo para agradecer a mi compañero, Juanito Solvera, que han estado esta noche apoyándonos como gran parte del fabuloso Mido Team, no se diga Mapat Gómez y Juanito Arcos, que siempre están súper pendientes de cualquier cosa que pudiera suceder. Y pues se
los agradecemos. Dice por aquí Beto, yo miré un video en que una persona le preguntó a la gente de la Universidad Mundial y dijo noviembre cinco del veintitrés hay un video búsquenlo. Ah, lo vamos a checar, mi amigo. Pero ya sabes que esas cosas pues es es difícil, es difícil que que suceda así y luego como que por estos medios están complicados a verlo por curiosidad simplemente y porque pues para todos debe ser interesante. Gina. Llegó el momento de darte las gracias por haber
estado aquí. Los días que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Y yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con todos ustedes por su participación en esta emisión. Que tengan una estupenda noche, que descansen, y como decimos aquí el programa se termina pero la investigación continúa aquí en esta edición esta fue una aravada Clavis Still.
