La Mano Peluda | Lunes 14 de Abril de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Lunes 14 de Abril de 2025

Apr 15, 20251 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.comQ

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas.

Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo. Esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona.

Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos. Una vez más en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla muchísimo. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, ya que juntos tendremos la oportunidad de charlar, sí, de esos temas impactantes. Queremos tu participación a través de la multilínea

55 -5279 -2291 a la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. Razón por la cual te voy a dar nuestro contacto de WhatsApp. Trucha. 55 -2193 -59 -26. 55 -2193 -59 -26 es nuestro WhatsApp. Ya sabes cómo usarlo. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. En el umbral de lo conocido y lo inexplicable, los relatos de encuentros fantasmales nos sumergen en un mundo donde las sombras cobran vida y los misterios acechan en cada rincón.

Estas historias tejidas con hilos de lo sobrenatural nos invitan a cruzar los límites de la realidad cotidiana y adentrarnos en una dimensión donde lo imposible se torna posible. Entre susurros y apariciones, estos relatos nos confrontan con lo desconocido. Hoy, relatos de encuentros fantasmales entre sombras y misterios. ¿Qué tal el tema para esta noche? ¿Tú has sabido de algún encuentro

fantasmal? ¿Acaso has sido testigo o has permanecido en un sitio donde, sin lugar a dudas, las manifestaciones de estos seres incorpóreos se hacen presentes. Te esperamos para que nos relates tus historias. Además, es lo principal que tú compartas todas aquellas anécdotas que has tenido guardadas, como esta. Buenas tardes, Gina y Nacho. Hola. Mi nombre es Gloria y quería relatarles un evento

que tuve en diciembre del 2002. este yo tenía un abuelo el papá de mi papá era un hombre muy bondadoso y muy cariñoso este yo vivo soy del noreste del país y vivo en el pacífico del país este y me pasó un evento que pasó este en diciembre del 2002 me iban a entregar a mí un automóvil que había adquirido, fui por él y me dijeron que no, que aún no lo tenía. Regresé a mi casa por la tarde y me eché a dormir, una siestecita.

Y yo recuerdo muy bien que tuve un sueño, que estaba yo con mi abuelo, pero en ese sueño yo tenía una edad como de 5 o 6 años. Íbamos sobre un pueblecito, que no reconozco, mi abuelo era de un rancho, pero no era el rancho. Vi un pueblo muy bonito, yo iba tomada de la mano de él. Llegamos a una esquina, como que mi abuelo iba a ver a una persona en esa esquina, pero en esa esquina estaba una pila llena de agua, agua transparente

y cristalina. Mi abuelito me tomó en sus brazos y me puso en la orillita de la bardita de la pileta. Y él se metió a una casa donde iba a ver como a una señora, pero él bajó unas escaleras. Y ya salió y yo seguí ahí en la pila. Yo para esto me quedé jugando con el agua de esa pileta. Y luego en contra esquina yo veía una iglesia

muy grande. y en esa iglesia yo veía que iba saliendo y entrando mucha gente, y nos fuimos caminando, y que para llegar a esa iglesia también había escaleras, y yo recuerdo irlas caminando junto de la mano de mi abuelo. Pero ya al llegar a la explanada de la iglesia, me dice mi abuelo, usted ya no va, usted se queda aquí, y ahí me dejó. Y yo lo vi cuando él se metió a la iglesia, pero yo chiquita sabía que a mi abuelo no le

gustaba ir a las iglesias. No porque fuera ateo, simplemente él nos decía que al panteón y a la iglesia solo con los pies por delante. Era su dicho, que siempre decía. Y entonces me despierto yo como una situación como un poco de tristeza. Algo así me sentí yo. Como a la hora me hablan de la ciudad de donde yo soy y me dicen, sabes que mi abuelo se puso enfermo el día 6 de diciembre y no lo llevamos al rancho. Pero ya el día de

hoy, o sea el día 7, ya falleció. Y me quedé así, será que mi abuelo se vino a despedir de mí. Lo sentí bonito porque fue un amor muy bonito el que nos tuvimos. Además de muchísimo respeto mi abuelo y yo. Ese es mi relato. Pero quiero preguntarle al maestro Sohan que yo casi que desde que me casé tengo un sueño muy continuo. Sueño yo, no es el mismo sanitario, sueño con baños públicos y sueño que siempre están Están descompuestos los sanitarios y están sucios,

o veo que el agua se está tirando. Pero es un sueño, yo no digo que de todos los días, pero sí con cierta frecuencia. Y es a partir casi que desde que me casé. Quisiera yo saber algún significado que este pudiera tener, porque me parece tan extraño que yo sueñe en baños públicos. Gracias, Ginita. Y gracias, Nachito. Les deseo muchas bendiciones a través de toda su vida. Gracias. Nosotros también te deseamos todas las

bendiciones. Y claro que esta pregunta que le haces al maestro Soham se la vamos a escribir para el próximo martes. Así es, para que no te quedes con la duda. Qué extraño ese sueño que sea constante. ¿Qué representará? Ya hasta yo tengo la duda, ¿eh? Y por otra parte, sí, es probable que tu abuelito se haya despedido de ti. Sabiendo que, pues, sería el último contacto, aunque sea un tanto espiritual, aunque sea de una forma muy, muy peculiar, ¿verdad? Mi querida

amiga. Gracias por compartir y gracias por estar aquí, por supuesto. Y vamos a continuar. Dice María Eugenia Lopera. Hola, muy buenas noches desde Miami. Aquí les paso un abrazo a todos. Muchas gracias, mi querida María Eugenia. Bienvenida y por supuesto que va de regreso uno pero doble. Claro, también aquí a Osvaldo Reyes de Carolina del Norte, que siempre está puntual. Pase lo que pase, él está listo. Escuchando las transmisiones, saluditos a los amigos que también nos escuchan

por allá, por Carolina del Norte. Así es. Oigan, ¿y qué te da el tema de hoy? Encuentros fantasmales. ¿Quién sabe? Y se los digo en serio. ¿Quién sabe cuántas veces hayamos tenido un encuentro fantasmal y no nos dimos cuenta? Hasta que después de un rato reaccionamos y dices, ¿y por qué estaba aquí ese señor? ¿Y cómo fue que se me... Presentó esa mujer como la vez que se me paró una mujer

como un espectro enfrente de mi carro. Yo venía andando y se atravesó el periférico, una vía de alta velocidad y volteó al retrovisor y ya no había nadie. ¿Por qué razón? Vamos a platicar de eso y mucho más. Mientras tanto, vamos a la primera pausa. El miedofón está listo. 55, 21, 93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail. Ventas arroba

RCS punto com. Ventas arroba RCS punto com. El sabio no dice todo lo que piensa, pero piensa todo lo que dice. Aristóteles. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos con más experiencias y ahorita nos vamos hasta Monterrey, donde ya está listo. Leonardo, ¿cómo estás? Bien, bien. ¿Y usted, Gina? Con gusto de recibirte y saludarte.

aquí andamos amigo muy felices de poder entablar comunicación hermano y que nos quieres contar bueno Gina te comento yo soy originario de Mazatlán ya llevo como unos 15 años fuera de casa pues le comento a mi me pasó unas cosas en el año como en el 2007 más o menos yo me tenía la edad de 15 años trabajar de mesero en un bar famoso de los que hay en Mazatlán, en esos tiempos.

Y me acuerdo que en mi primera semana de vacaciones, perdón, en mi primera semana de trabajo, eran vacaciones de verano en julio, y me tocó un sábado, eran como las 12, 1 de la mañana, y se me acerca un muchacho, un cliente, amigo, disculpe, me habla una muchacha, me hace señas de que si puedo ir con ella por este lado donde están las escaleras. Yo trabajaba en un bar donde era como tipo playero, abierto el lugar, el bar, y yo le comento, ¿y dónde está tu amiga? Y me dice, ahí está parada,

y eran como unos, ¿qué le gusta? Unos 20 escalones. Entonces yo volteo y yo no miro nada, Gina. Absolutamente nada. Pero el muchacho me apuntaba, apuntaba que estaba la muchacha ahí. Entonces pues yo me quedo mirando y no le dije nada al muchacho porque pues yo también me saqué de onda. Entonces pues yo le digo, ¿sabes qué? Mejor vete con tus amigos ahorita que baje la muchacha. Seguro que no se puede, ¿no? Porque los de seguridad te

van a bajar y te van a sacar del bar. Entonces pues muchachos, entre la gente con sus amigos a su mesa y ya yo me quedé ahí parado yo no vi nada y entonces se me hizo bien raro, así pasó ese sábado para el día siguiente del domingo yo le platico, entrábamos nosotros a las 7 de la tarde a comprar mesas y todo y ya empecé a platicar con mis compañeros de lo que había pasado ya con los compañeros que ya tenían mucho tiempo trabajando ahí y vaya entonces hace varios años

en el siguiente bar, que está arriba de una piedra, pues está pegada al mar, allá se cayó una muchacha y ella tiene mucho tiempo de eso, entonces dicen que anda rondando por aquí, vaya, entre los clientes y así. Y pues yo me saqué de onda, entonces, pues bueno, pues yo los tiré así como que a León, vaya. Para esto, llegan las 2, 3 de la mañana, se cierra el bar y yo me quedo esperando el taxi con dos compañeros más, que éramos nuevos también. Entonces estábamos ahí esperando y le platiqué

lo que había pasado del día anterior. Estábamos ahí platicando y me dice, no, a mí también me contaron, pero pues no, no les creo. Y así estábamos así los tres. Y en eso se escucha una carcajada, pero carcajada llena. Una carcajada, no sé, lo puedo recordar bien. hacia atrás. Entonces yo volteo y se mira como un vestido blanco. Les comento que yo estaba así como una tipo esplanada. Entonces había un pasillo que daba directo hacia acá. Pero en ese pasillo siempre hay un foco

prendido allá. Entonces cuando yo volteo hacia ese pasillo, se mira como tipo cortina cuando pasa el aire y se regresa. Entonces yo le dije a mis compañeros, ¿sabes qué? Vámonos. Vieron, sí, escucharon, sí, vámonos, nos salimos mejor, nos salimos del lugar, vaya. Entonces, ya después de eso, ya las siguientes semanas empezaron así más frecuentes, vaya. Ya les platicaba yo a mis compañeros y me decían, no, es que esto ya tiene

de tiempo, va. Ya tiene mucho tiempo esto y en otro ya se nos hace, ya se nos hizo costumbre, vaya, escuchar ruidos, que digan los muchachos. De hecho, en una ocasión también me tocó, también un fin de semana, un sábado, llegaron un grupo de... Bueno, siempre llegan mucha gente de otros estados. Y entonces eran como las doce, una de la mañana. Y llega una muchacha y nos pregunta, oye, ¿sabes qué? Ando buscando a un amigo mío. Ahí mismo adentro del bar. Y le digo, oye, pero

no, es que... Pues aquí andaba bailando, pero

ya no lo encuentra. Entonces ya se le dijo al capitán de meseros, se le dijo al... ahí para que lo bocearan y no lo encontraron pero salimos, buscamos y entonces había una zona de la zona VIP que nomás eran puras gentes así como que que andaban tomando puras botellas y así y atrás había así como unos tipos matorrales vaya entonces era muy raro que que este que cualquier persona supiera de esos lugares vaya entonces Fuimos a buscar entre los matorrales porque había gente

que se perdía, se perdía con muchachos y así. Entonces fuimos y había una escalera, un cancel, y había una escalera que daba hasta arriba del bar, que le digo que era el siguiente, que era así como un tipo castillo. Entonces vimos que la reja estaba abierta y fuimos, subimos la escalera, éramos como tres meseros y dos guardias de seguridad, fuimos. Y cuando subimos hasta el techo, en una

esquina estaba el muchacho. temblando, así como hecho bolita, y entonces pues ya le preguntamos qué estaba haciendo ahí, y el muchacho temblando, temblando, ya lo bajamos, y ya lo pusimos en un área, y platicamos con él, y diciendo que en la pista estaba bailando con una muchacha, y que lo invitó a que fueran atrás de los VIP, y se lo llevó, y ya después dice que ya no estuvo

Y llegó hasta arriba. Pero este muchacho decía que era una muchacha blanca, de pelo negro, chorra, así como tipo roto, sin sandalias, descalza. Y que le encontró la pista y empezó a bailar con ella. Y así muchas cosas pasaron en ese bar que estaba más blanco. Pues ya después de eso, Gina, yo me tuve que salir. Bueno, no sé si pueda seguir contando. No sé si haga más tiempo. Bueno, ya después de ahí me meto al ejército. Del ejército me paso para acá, para la ciudad de Monterrey.

Y aquí me quedo trabajando como oficial de policía. Pero antes de eso, cuando me mandaron de cambio para acá, yo ya era militar. Y un día ya fuimos llenas con la ministerial y la policía estatal de aquí. Fuimos a hacer un operativo allá, aquí una colonia muy famosa de Monterrey. Vamos y yo andaba de chofer llena del comandante y dieron las 3 de la mañana y dijeron, ¿sabes qué? Aquí se acabó todo, aquí ya nuestras bases de operaciones

y ya nos vamos. Y me acuerdo que el comandante me dice, oye, Leo, ocupo que te vas a 30 kilómetros por hora, voy a levantar este, va a ser el informe. Y le dije, sí, claro que sí. Y ahí voy, despacito. En este caso era una avenida muy larga y yo venía con la música muy baja. Para esto, yo bajé el vidrio porque venía fumando y pasó un carro, así como un carrito negro, un tipo, un Jetta más o menos. Volteo y el muchacho venía con la música intocable. Cuando yo volteo, el muchacho

iba manejando y con la mano de fuera. Y yo vuelto por la parte de atrás y miro a una muchacha. Una muchacha sentada atrás. Y lo primero que pensé, dije, a lo mejor es Diddy Uber o algo. Entonces me rebasa y nunca le perdí de pista. Llegamos al semáforo y yo venía en un H &N. Volteo, cuando me emparejo, volteo y ya no estaba llena. Ah, caray. Y no fue posible que se fuera. ¿No era posible que hubiera dado tiempo que se fuera, que avanzara? No, no, no, porque haz de cuenta

que venía a un costado de ellos. Me rebasó un poquito, pero llegamos al semáforo y me la emparejé. Lo que sí le puedo decir es que era muy blanca. Lo que alcancé a apreciar cuando me rebasó, que la muchacha era muy blanca, así como pálida, un blanco así pálido, y el pelo le brillaba mucho, color negro. los ojos, simplemente pasa y el pelo así como que caído, vaya. Sí. Sí, y la quijada

muy finita, muy así como que acuchillada. Y, este, pues bueno, ya me quedo mirando, pasa, se pone el semáforo en verde, avanza el muchacho, este, y yo avanzo, pero yo me quedo así como que en shock, vaya. Claro. Pues para esto yo, este, yo vuelto al retrovisor y venía, el traca, o este, otro compañero atrás, y me dijo, ¿viste? Y yo le dije, ¿tú también lo viste? Y me dice, sí, yo también lo vi. Y le digo, y a mí dice,

comandante, ¿qué tienen? Y le digo, no, es que jefe, este, mire que me acaba de pasar esto. Y me dice, nombre, este, es la, es el cansancio de los ojos, me dijo todavía el comandante. Y yo le dije, no, pues sí, jefe, a lo mejor es eso. Y ya, pues nos fuimos. Como de llena. ¿Como que tu jefe no dio cabida a que fuera algo extraño, algo sobrenatural? No, pues no, es que al final de cuentas en estos trabajos impresionan muchas

cosas. Como le comentaba hace mucho tiempo, pues pasó eso, lo de mi trabajo cuando trabaja al mesero o allá. Leo, permíteme, tenemos que hacer una pausa y regresamos contigo. No te vayas, por favor. El Mierofón, mensaje de bolso de texto 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. El problema no es el verdadero problema. El problema es tu actitud sobre el problema. Sabiduría en las redes. Porque sabemos

que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos. Leo, también en tu experiencia como mesero, ¿tuviste relatos, experiencias que no puedes explicar? si la tuve ahí presente esa

muchacha. Sí, sí. Yo en ese tiempo ya había ya había ya habían pasado muchas cosas y me acuerdo que a mí me mandaron ahí mismo en ese bar me mandaron hasta el último me respondieron ahí estaba yo trabajando y esta muchacha se me acerca una muchacha así toda mojada y se me queda mirando así como como si me quisiera decir algo pero pues yo andaba trabajando andaba para arriba y para abajo y la verdad sí me dio bastante miedo.

O sea, fue una cuestión de segundos de que la miré y así como que se me quiso, como que me quiso decir algo. Y ya en una de esas volteo y ya no estaba, ya no estaba ahí. Y hasta le dije a los compañeros, hasta el del bartender, le dije, güey, viste, me dice, no, yo no vi nada. Y así como que, ay, Dios santo. Pero, pues, acostumbre llena. Ya de repente uno cree que ya es parte de la vida normal, ¿no? ¿Lo consideras así? Sí,

más lo laboral, vaya. No queda de otra. Porque si no, la siguiente opción es renunciar y a veces no es tan fácil. Sí. ¿Verdad? Y como le digo, ya me han pasado muchas cosas. De hecho, no sé si pueda contar otro. Sí, adelante. ¿Sí? Sí, ok. Nacho, no lo escucho. Aquí andamos, amigo.

Atentos. Ok. Bueno, hace un año... había descansado y eran como las 9 o 10 de la noche y me encontraba ahí en mi cuarto estaba viendo televisión y todo un día antes había ido de fiesta y así entonces ese día yo estaba acostado estaba acostado y eran como las 9 o 10 de la noche más o menos y me duermo me quedé bien dormido en eso cuando quiero levantarme para ir al baño yo tenía las manos atrás Y me quise mover. Y yo tenía la televisión enfrente prendida. Y con mi cabeza mirando hacia

la derecha pegada a la ventana. Y no me lo van a creer, pero había una niña y un niño agarrado de la mano mirándome. ¿Un niño agarrado de la mano? ¿De quién? Sí, con una niña. Era una parejita. Pero se miraba transparente, Gina. Se miraba

transparente. pero no me podía sentir algo duro en mi estómago estaba como que queriéndome pero le puedo decir que la niña no sé era más alta que el niño y no sé unos de 6 a 8 años la niña y el niño como de 5 años más o menos yo vivo solo vaya entonces yo ni quería gritar quería y no pues nomás lo único que se me vino a la mente cerrar los ojos y empezar a rezar. Empecé a rezar, a rezar y duré, no sé, tres minutos,

dos minutos, por mucho vaya. Y me quiero mover y ya empiezo así, ya cuando me recupero estaba todo sudado. Y lo primero que hice fue mandarle mensajes a mi novia y le dije, oye, ¿sabes qué? Y me dice, no, es que ya te dije que no mires películas de terror de la noche. Y le dije, no, en serio, te lo juro por mi madre que loca. mi novia así como que, bueno, ahorita voy para allá, para la casa. ¿Y al instante? Al instante se desvanecieron estos dos pequeños? Yo cierre los

ojos, Gina. Yo cierro los ojos, yo los cerré porque lo miraba como entre transparentes. O sea, se miraban, pero sí se miraba toda la silueta. Le puedo decir que la niña tenía hasta trenzas. O sea, sí le veían los ojos. ¿Todo el rostro? Sí, se miraba así, pero ¿cómo le puedo decir? Pues sí se miraba todo, pero así transparente. Y se me quedaban mirando fijamente los dos niños. Entonces, pues mejor cerré los ojos y empecé a rezar porque no podía ni moverme. Y ya pasó

todo eso. Llega mi novia y apenas así me pude tranquilizar y me pude dormir, ¿verdad? Ya después empezaron a escuchar. De hecho, tengo un video

a ver si se lo puedo compartir. Yo llegué trabajar como a media noche, una de la mañana, y lo tuve que grabar, y hasta mi voz sale, donde digo, lo tengo que grabar, si no, nadie me lo va a creer, abrí el cancel, abrí la puerta, y todos los focos de abajo parpadeando, o sea, todos estaban así como que parpadeando, los tuve que grabar, no se mira nada, bueno, yo no alcancé a ver algo, pero estuvieron parpadeando los focos, no sé, un minuto de grabación, y ya me tuve que

salir otra vez, me subí otra vez a mi camioneta, y le marqué a mi novia ahí. Y a un vecino también lo tuve como molestar esa vez, me acuerdo. No, sí, me han pasado muchas cosas. Sí, se ve. Oye, pero tu novia como que no da mucho crédito a este tipo de cosas. No, no, no. La verdad, este, no. De repente... De repente eso nos inhibe a platicarlo, ¿verdad? Con nuestros familiares, amigos. Sí, la verdad que sí. Sí, este, y tengo

muchas cosas, pero esta es otra cuestión. Ténganlo por seguro que les cuento algo de... ¿Fuiste militar? Sí, también fui militar. Primero fui militar y después me metí a la policía de aquí a Monterrey. Ah, muy bien. Leo, entonces vamos a tener oportunidad de volver a marcarte. Sí, claro que sí. Con gusto, Gina y Nacho. Claro, por seguro que estamos a la orden. Perfecto. Que tengas excelente noche. Igualmente. Igualmente, buenas noches. Buenas noches. Hasta luego, amigo.

No uno, sino muchos relatos. Y es que así sucede una vez que tienes este tipo de experiencia. Qué bárbaro. Te va sucediendo más y más. Y nos encanta poder platicar con ustedes. Cómo le han pasado cosas a Leonardo. Y las avienta así, hilito y hilito. Quiere decir que las tiene aquí. Aquí. Pendientes en su memoria. Dice por aquí Eleazar Alaniz. Buenas noches, Gina y Nacho. Saludos desde Reynosa. Muy bien. Aquí estamos listos para escuchar. Hola, buenas noches. Buenas noches.

¿Con quién tengo el gusto? Con Jerry. Ah, Jerry, ¿cómo estás, amigo? Bienvenido. Pues aquí, pasándola. Pasándola. Acuérdame, ¿dónde te ubicas tú? Este, aquí, en Michoacán. Es verdad, en Michoacán. Nos está escuchando Jerry. Oye, amigo, ¿qué onda contigo? ¿Qué ha pasado? Dime, pláticame. ¿Qué es de tu vida? ¿Qué cosa? Me voy a comentar algo. A ver. Estoy bien tenso. Necesito estar tranquilo y no puedo porque me están sucediendo muchas

cosas. No sé si les llegaron. Y ya me... porque yo ya fui con ayuda, especialistas, médicos, y no me encuentra nada. No me encuentra nada. Ok. ¿Qué tipo de especialistas visitaste, amigo? ¿Al psicólogo? ¿Psiquiatra? Sí. Sí, amigo. Pues seguramente hay por ahí alguna energía negativa que te está molestando, que te está... Bueno. Bueno. Jerry. Ya se quedó. A ver, vamos a ver si la podemos contactar de nuevo. Mira, aquí lo importante es que dice que ya acudió. Con

un especialista. Eso me parece muy bueno. Sí, sí, sí. Es más que bueno. Es lo primero que hay que hacer, ¿no? Checar si un doctor... ¿Ya lo tenemos? No, es un audio que mandaron. Ah, es otro audio. Bueno, vamos a revisar a ver si efectivamente, como él lo menciona, tenemos esas fotografías o el video que él dice que nos envió. Yo estoy... Casi seguro, y digo casi porque no he revisado ahorita hasta allá abajo los mensajes que van llegando. Pero estoy casi seguro que no nos llegó

nada porque ya nos hubiésemos dado cuenta. Entonces, vamos a ver. Ojalá se pueda contactar de nuevo, ¿no? Se le borraron todos los videos y fotos. Uy, pues si se le borraron ya va a estar bien complicado que nos mande esa evidencia, mi amigo. ¡Qué mal! ¿Qué pasó? ¡Qué mal, qué mal! Pero bueno, vamos a seguir al tanto y muchos de ustedes nos han escrito que sea lo que sea, están haciendo oración por Jerry y eso me parece también de

gran apoyo espiritual. Claro, claro, siempre hay que apoyar a las personas que necesitan y mira, una oración no te quita nada y al contrario, le da poder a tus pensamientos positivos, le da poder a tu contacto con el Creador. Eso es lo esencia. Y entonces mi prima se fue a su casa de una compañera de la escuela. Como vivimos en una comunidad, mi prima y su amiga se fueron. Eran como las 11 de la noche. Iban en la moto a ver a esa tía. Acababa de llover y en un charco

se les apagó la moto. La estaban intentando arrancar y no encendía. Entonces mi prima dice que miró de frente y a lo lejos vio una sombra negra que se iba acercando poco a poco donde estaban ellas. Dijo que no supieron ni cómo. Agarraron la moto, corrieron con ella porque la sombra negra se iba aproximando. Dice que miraba para atrás y la sombra venía atrás de ellas. Iban corre y corre. Y esta es la historia. Un saludo a todos los peludomaniacos. Gracias Gina y Nacho. Mira,

del susto hasta la moto fueron cargando. Vaya, sí. Hasta la moto. Cargaron con la moto, ve nomás. Daniel Echanique. Nachito y Gina, al amanecer iré al pueblo de Galicia de las brujas de Meiga, dice nuestra amiga Dani Echanique. Bueno, mi querida Dani, ¿qué te parece? Te propongo lo siguiente. Ahora que vas a andar por ese sitio, graba un videíto o varios videítos, dos, tres

minutos. Para que nos compartas, miren aquí dicen que en esta esquina pasó esto, que esa es la fuente de no sé dónde, que en ese puente resulta que algo para que conozcamos ese sitio tan interesante que vas a visitar mi querida Dani Echanique, ¿te parece bien? Para nosotros estaría estupendo que nuestra amiga, una seguidora muy muy fiel.

nos haga llegar ese material, a nosotros nos enriquece y también sirve que todos nuestros amigos que nos están escuchando se dan cuenta de esas regiones por donde tú te andas paseando, mi querida amiga. Álvaro Rafael Alonso, muchas gracias. Cuenta con ello, Laura, lo vamos a incluir en nuestro grupo de escuderos y siempre hacemos la invitación cuando nos llegan este tipo de mensajes a todos los que se quieran unir a apoyar espiritualmente con una oración por la salud

de Álvaro Rafael Alonso. Eso es, que así sea. Pues vamos a escuchar un audio que ustedes nos han enviado. comentarles una experiencia que tuve que no tiene que ver nada con lo sobrenatural. Eso fue hace unos entre 10, 12 años. Yo iba a visitar un familiar que vive en la colonia Santa Cruz Millegual con Iztapalapa. Para eso yo tomé un micro que sale del metro Tasqueña y llega hasta esa colonia. Ahí es la base. Entonces, ahí hay una escuela primaria, un mercado y un

parque recreativo grande. Entre esos tres, en En el medio de esos tres hay una plaza con una hasta bandera. Es una plaza un poquito amplia, una explanadita. Entonces pues yo iba en el pasillito entre el mercado y el parque para salir a la explanada y cruzarla. Eran como las dos, dos

y media de la tarde. Y de repente yo les digo, voy caminando y veo que sobre el piso, hacia mí, viene una sombra, viene la sombra así avanzando normal, y yo pues dije, son las nubes, pues no sé ni por qué, se me ocurrió y volteé hacia el cielo, y vi un círculo enorme, era un círculo muy muy grande, no tengo idea de, no puedo dimensionarles el tamaño, pero yo creo que sería una circunferencia, No sé, ¿de qué les puedo hablar? Este... Es que era muy grande, o sea, cubría completamente la

explanada, la sombra. Y la explanada esa es un poco amplia. Este... Yo les digo que la explanada más o menos, yo creo que de largo, son como unos 30 metros. Entonces... Y esa sombra estaba enorme porque era como una nube que iba cubriendo todo con su sombra. Les digo, yo volteo y la veo. Y era un círculo enorme, pero era un círculo como gris. Y yo la vi en la parte que da hacia abajo que yo veía. No sé si han visto los circuitos de los televisores, de las computadoras. Esas

como plaquitas verdes. Esas láminas verdes que tienen como hilitos dorados y plateados como en líneas y esto. Como tipo haciendo laberintos... Ese tipo de grabado... Llevaba... Esa parte inferior... Que yo veía del disco... Iba avanzando... Normal... No iba rápido... Pero me sorprendió... Tanto que... Me quedé... Parado unos segundos... Viendo hacia arriba... Viendo como iba avanzando el círculo este... Y... Me di la vuelta, seguí caminando, pero yo seguía viendo cómo iba avanzando. Entonces,

pues yo normal, actué normal, ¿no? Seguí con mis cosas y todo. Curiosamente, por la plaza no iba cruzando nadie más que yo por la explanada esta. Tiempo después me puse a reflexionar sobre esto y dije, no habrá sido una de esas que le

llaman naves nodrizas, porque era enorme. enorme y tenía, les digo, en la parte inferior un grabado, y era un color gris opaco, no era un gris así como reluciente, gris brilloso, plateado, no, era un gris como opaco, pero era un círculo enorme, y se iba como ocultando entre las mismas nubes, se los quería comentar, nada más ahorita, pues les digo, no es nada sobrenatural, nada de miedo, pero me sorprendió. vez que yo he visto algo así y jamás he vuelto a ver algo de esta forma,

de esta naturaleza. Bueno, gracias mi querido amigo. Tú lo dices así que no es nada de miedo, pero te lo aseguro que hay personas que se aterran nada más con la idea de pensar que pueden existir los extraterrestres y que cada vez se están aproximando más hacia nosotros. Sí, situaciones que son con mayor frecuencia evidencias que se presentan, relatos que nos hablan, sobre todo el fenómeno ovni, yo lo sentí con mayor claridad a partir de la pandemia, como que... Se notó más, ¿verdad?

Sí, se notó más la presencia. ¿Tú qué opinas? Los despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que nos escuchan solamente una hora. Los esperamos en nuestra próxima emisión y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55 -2193 -5926.

Lo oculto se pone al descubierto aquí. en La Mano Peluda Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas donde y cuando quieran Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula, abriendo la conversación La vida, si sabes usarla, es larga. Seneca. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Continuamos. Relatos de lo sobrenatural, amigos de San Luis

Potosí que están aquí presentes. Bueno, también queremos sus relatos de toda la República Mexicana y el mundo entero. Cada noche que nos reunimos, no importa el lugar en el que te encuentres, porque escuchando este tipo de experiencias no hay fronteras. De esta manera, si te quieres comunicar, adelante. Claro, te estamos esperando y vamos a seguir llena más historias que tenemos. Hola, muy buenas tardes, noches. Me llamo Nacho.

Otra vez Martín Reyes de Querétaro. Contándoles una historia, un proceso que les pasó a dos de mis tías. Yo vivo actualmente en Querétaro y ellas venían de Huimilpan hacia Querétaro. y me contaron que en una ocasión venían fueron a un velorio con un familiar que había fallecido en Milpa pero para eso tenían que estar a las 10 de la noche acá en Querétaro se vinieron como a las 8 y media parece que en el transcurso del camino hay un panteón Un poquito más acá de la

mitad, viniendo de Humilpa. No recuerdo, no sé muy bien cómo se llama esa localidad. Pero a la distancia mi guía detectó o vio una persona caminando afuera del panteón. Un señor con una mochila, pero él caminaba como si fuera muy cansado, como sin ganas de caminar. Pero en cuanto lo vio mi tía, también mi tía que iba acompañándola, también se quedó así, sin moverse. Igual, pero mi tía siguió manejando. Pero entre más se acercaban a esa persona, dice mi tía que se sentía una

pesadez. Así como si el carro no se moviera, fuera flotando o así. Pero fue haciendo la sorpresa. En cuanto pasan al lado de esa persona que iba caminando, no iba caminando, iba flotando. Pues mis dos tías se quedaron en shock. Mi tía, claro, dijo, tengo que seguir manejando, no me pienso parar aquí. Pues ya siguieron el camino, se iban calladas en el camino, el resto del camino a llegar a Querétaro. y al llegar a Querétaro una

le pregunta a la otra ¿viste lo que viste? y también otra tía dijo lo mismo ¿viste lo que

viste? igual las dos se preguntaron lo mismo pero dicen que mis tías y una iba hasta Blanca de los asustados que iba que nunca les había pasado algo así total llega una de mis tías a su casa de lo nerviosa dice mis primos que mi tía los cincó alrededor de de su cama y los puso a rezar y acabando de rezar la hija más grande de mi tía no vive con ella ya, ya está casada y este le hablaron por teléfono para platicar lo que les había pasado a la o sea en el camino

pues que va a hacer que cuando están marcandole a la prima en el teléfono se puse que alguien está hablando que así como pero diciendo así como balbuceando no se entendía muy bien que decía pero estaba como transferencia de teléfono de línea y si dice que fue algo muy impactante muy sorprendente y quedaron impactadas espantadas a la fecha de nuevo vuelven a manejar en la noche después de las siete de la noche en ese tramo estoy hablando que eso les pasó hace como unos

cuatro años, cinco años pero si cuando lo estaba platicando hasta se ponían todavía nerviosos yo también me puse nervioso pues eso seguido pasó por ahí Y esa es mi pequeña historia. Espero les haya gustado. Por si alguien de Querétaro ha sucedido en ese tramito. Si lo han de ubicar. Conoce o ha visto, ha sucedido algo en ese tramo de la carretera que lleva a Gumilpan. Soy Martín de Querétaro, Martín Reyes. Y un saludo a todos

los maníacos. Y aquí estamos. Ya luego mandaré más historias que me han pasado en carretera. Pero ahorita voy a la que se me vino a la mente. Bonita noche. Muy bien, Martín. Vaya que está cayendo un aguacerazo por allá, ¿verdad? Se oye muy, muy fuerte. Tenemos a alguien en la línea. Buenas noches. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Priscila, bienvenida amiga, ¿desde dónde nos escuchas? De Oca de California. Perfecto amiga, ¿y nos quieres platicar alguna historia?

Sí, oye, ¿estamos en vivo? Sí, efectivamente. ¡Wow! No pensé que me iban a llamar. Sí, les quiero contar sobre un sueño que tuve. Ajá. Este, bueno, fue un sueño que me dejó pensando mucho porque... A ver, ¿de qué se trata? ¿De qué se trata, mi querida mía? Bueno, estaba yo durmiendo y yo duermo con mi hijo. Entonces, de repente, bueno, no sé si fue un sueño o fue que desperté en otro lugar. Yo estaba durmiendo con mi hijo y de repente desperté en otro lugar, o sea, otro

cuarto. se me cerraban. Era como que el sueño me ganaba, pero al mismo tiempo yo tenía mucho miedo porque yo sabía que ese no era mi cuarto y yo sentía que si no me despertaba, no iba a volver. Entonces, yo solo me quedaba mirando a los lados y me recuerdo que a la parte de mí, donde me desperté en ese lugar, había una lámpara. Entonces, Si lo voto, es porque de verdad estoy aquí. Y moví algo y se cayó. Y en ese momento me dio tanto miedo porque me recordé que yo estaba

durmiendo con mi hijo. Entonces yo empecé a decir, no, no, no, yo tengo que regresar. Yo tengo que regresar, tengo que regresar. Y cerré mis ojos. Entonces yo dije, no, no puede ser, no puede ser, no, no, yo tengo que regresar, estoy con mi hijo. Entonces cuando volví como en mi cuarto, lo que yo hice fue agarré el pie de mi hijo, me sustuve de él como para quedarme ahí, como para quedarme con él, pero me volví a cerrar los ojos y volví a aparecer en el otro lugar.

Fue como que, no sé cómo explicarlo. o sea como si anduvieras entre dos dimensiones amiga Así que es un poco corta, pero es algo que me desperté con mucho miedo porque sentí como que era tan real. Sí, claro. Estabas entre dos dimensiones. Estabas, digamos que en el mundo onírico, mi querida amiga. Por esa razón, cuando tú estabas allá en este tránsito de sueño, podías tocar las cosas porque estabas precisamente en ese mundo, en esa atmósfera. Claro. Claro. Sí. Intrigante.

Intrigante, ajá. Y siempre que escucho sus relatos y cuentan sobre esto de diferentes dimensiones, digo, guau, ¿qué me pasó eso? Así es, mi querida amiga, pues te agradecemos mucho, Pris, que nos hayas platicado esto, que tuviste como un sueño o una experiencia, pues sí, en el mundo onírico, ¿verdad? Guau, muchísimas gracias por llamarme. Eso es. Saludos. Claro que sí, mi amiga. Te mandamos un fuerte abrazo. Igualmente, cuídense. Adiós.

Hasta luego. ¿Cuál es la diferencia entre esto que vivió nuestra amiga y un viaje astral, por ejemplo? ¿Cuál sería la diferencia? Desde tu punto de vista, tu perspectiva, ¿existe tal diferencia o lo que vivió ella fue un desprendimiento, un viaje astral para ti? ¿Qué fue lo que ella experimentó? Me gustaría mucho saber tu punto de vista. Yo sé que muchos, muchos de ustedes tienen años siguiéndonos y son fanáticos del mundo paranormal. Por lo tanto, para mí es muy importante su opinión.

Vamos a hacer una pausa y regresamos. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. No son las cosas que nos pasan las que nos dañan, sino nuestra opinión sobre ellas. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. Las apariciones residuales son las más comunes y se cree que son una experiencia para más o menos captarlo en que lo podemos comparar. Como si fuera una grabación del pasado. Estas apariciones no interactúan

con nosotros. Suelen repetirse en bucle, recreando eventos traumáticos una y otra y otra y otra vez. Estas apariciones son residuales. Famosas psicohuellas, ¿no? Que como dice Gina, se repite cíclicamente. ¿Hasta cuándo? ¿Cuánto tiempo dura? Un ciclo de estos que mencionamos en donde la misma persona o el mismo autofantasma o el mismo momento se repite infinitamente. ¿Hasta cuándo se detiene? No se puede saber, mis amigos. Ahora dicen los expertos que lo que sí se puede hacer

es borrar esta famosa psicohuella. que ha quedado ahí plasmada y que ha quedado grabada en los rincones, en las paredes, en esa atmósfera, en ese sitio en particular. Dicen que sí se puede deshacer, pero si no hay quien la deshaga, no hay quien trabaje esa parte energética, entonces, ¿qué va a suceder? Pues que se va a estar repitiendo infinitamente. Qué interesante, ¿no? A mí se me hace muy interesante porque... Pues son temas que aquí tocamos y a lo mejor dirán, no, a mí

eso no me da miedo. Pero para los que somos aficionados a esto, pues realmente nos resulta de gran importancia. Como lo que nos platicó nuestra amiga de su sueño, Priscila. Lo que nos platicó. ¿Podemos decir que es un sueño? Es decir, soñó que despertó en otro lugar, pero dentro del sueño pudo razonar. Ah, caray, ¿dónde estoy? Si yo estaba dormida con mi hijo. ¿Qué estoy haciendo aquí? A ver, voy a tratar de tocar algo para ver si lo muevo. Y lo tocó y lo movió. ¿Cómo la ves desde ahí?

¿Qué significa? Qué interesante, ¿no creen? Vamos con un audio por acá, venga. Bueno, les platico algo. Esto no me ocurrió a mí. Le ocurrió a mi esposo hace previo al desfile. Como ustedes saben, mi marido es militar. Sí. Y pues pertenece a la Fuerza Aérea. Entonces les tocó pues estar haciendo vuelos de reconocimientos, estar probando los F -5 y otros aparatos para hacer caídas, para tirarse en caídas libres de helicópteros

y de aviones. Pues resulta que... Mi esposo estaba en un F5, el primer día haciendo reconocimiento, y ellos notaron objetos raros en el cielo, haciendo formaciones raras. La situación no para ahí. Al siguiente día, bueno, hasta ahí ocurrió eso, hicieron grabaciones y demás. Al siguiente día, a mi esposo le toca subirse a un avión para hacer... caída libre a trece mil setecientos pies de altura y otros lo iban a hacer en ala rotativa, o sea,

helicóptero. El caso es que salen de, primeramente se van a Santa Lucía muy temprano, se van a las tres de la mañana a Santa Lucía y no pueden despegar porque había demasiada niebla. Una niebla, dice mi esposo, que parecía nata de tan espesa. Les dieron la orden que esperaran y esperaron en tierra y hasta las diez de la mañana en el aeropuerto de Santa Lucía, les dieron luz verde para poder volar. Total, ya se sube mi esposo al avión, junto con todo, mi esposo estaba de embarque.

Embarque significa que tiene que estar vigilando, que todos los que se suban lleven puesto bien el paracaídas, que todos los arneses estén bien, etcétera, etcétera, de cosas de seguridad. Todos,

todos, todos los militares. llevan una cámara al frente para que ellos vayan grabando la forma en como se quieran y desde tierra tienen que haber otras personas que están grabando para ver como caen esto les ayuda a ellos en el futuro pues para ver si hay un accidente, si cayeron bien o demás evitarse broncas legales el caso mi marido se sube en ese avión que ya estando a ciertos pies de altura, empiezan a ver nubes muy oscuras que no se veían desde tierra, que

cuando despegó el avión no se vio, no se veía. Entonces entran dentro de esa nubosidad y dice mi esposo que el piloto comentó que era cuestión de atravesarla tres minutos. Y salían otra vez a cielo despejado. Y sí, efectivamente salieron a un cielo muy despejado. ¿Pero qué creen? Ese cielo despejado no era parte del cielo aéreo mexicano, sino pertenecía al cielo británico. De hecho, ellos aterrizaron en un lugar que se llama Shelley Island. que es perteneciente a

las Islas Británicas y Bermudas. Y los otros dos aviones que despejaron con mi esposo, ellos aterrizaron en St. George, algo así, en Puerto Rico. Ahí tuvimos nosotros que entrar legalmente para poderlos traer a territorio mexicano, porque ellos aterrizaron en otro país. En cuestión de minutos. Estamos hablando de dos, tres minutos. Aterrizaron allá. Y nos llevamos doce días para poderlos traer al territorio mexicano. Porque ellos no traían pasaporte, ni visa, ni nada.

Entonces se nos acusó de habernos internado en cielo aéreo extranjero. Y tuvimos una bronca legal internacional. Claro. Y para traerlos, pues ya fue un viaje largo, un viaje largo que tuvimos que hacer vía Miami, Miami, México. Pero para la ida, fue una ida de cuestión de dos, tres minutos en nuestros aviones mexicanos. Y obviamente, esos aviones mexicanos no los tenemos aquí todavía, están allá en territorio británico. Ese es el relato. Como ven, muy Es rara la situación,

pero fue un hecho real. Tres semanas antes del día 16 de septiembre que fue nuestro desfile. Guau, amiga. Mi querida Ena, con esos relatos espectaculares. ¿Qué sucedió ahí? ¿Cómo fue que un avión, ahora sí que dio un salto cuántico, de un país, es más, deja el país, de un continente

a otro? ¿Cómo rayos sucedió? ¿Cómo pudo ser que en unos instantes de repente entraron en un nubarrón muy oscuro, se aclara todo y ya están en otros cielos, en otro país, en otro lugar muy distante del objetivo principal o el objetivo primario que tenían que hacer? ¡Era una práctica! Yo considero, así como lo entendía mi amiga, una práctica cotidiana, ¿verdad? Para ellos hacer sus maniobras y todo lo que hace el ejército y la fuerza aérea. ¿Cómo fue que de un momento a otro aparecieron en lugares

muy distantes, muy diferentes? ¿Será así como una especie de abducción extraterrestre? ¿Será que se habrá abierto un vórtice en el espacio, en el cielo? Entraron ellos, atravesaron y aparecieron en otro lugar. No estamos hablando de que aparecieron en el 2075 o que fueron hacia atrás. Aparecieron en el 2008. Sino que en esta misma época, en este mismo tiempo, digamos que tiempo real. Solamente hicieron ese desplazamiento. Creo que tenemos a alguien, ¿verdad? Tenemos audio y ahorita vamos

con la llamada. Ah, claro que sí, por supuesto. A ver, veamos de qué se trata. Venga. Hola Gina, hola Nacho. Saludos amigo. Es la primera vez que les hablo. Lamentablemente ya tengo seis meses que me perdí de... El programa, las historias. Me mudé para Estados Unidos y por el trabajo no puedo escucharlo. Me duermo temprano. El motivo de mi llamada es porque... Bueno, de mi audio,

perdón. Es porque soy de allá de Zacatecas. Ok. Y traigo una foto que fue tomada en una comunidad de ahí de donde soy yo y pues fue tomada dentro de la iglesia. Ese día había un encuentro. De esos, no sé cómo se llaman, donde dan misas, oraciones, el padre. Y pues se tomaron una foto para el recuerdo y aparecen docentes. Se aprecia a uno la foto, se ve bien clarito. Ok, amigo, ahorita vamos a ver en qué acaba tu relato. Vamos

a la pausa, Gina. Veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS .com. RSS .com. Hacer podcast de manera fácil. No pierdas el tiempo en discutir con los tontos

y charlatanes. Las palabras las tienen todos. El buen juicio, solo unos pocos. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural la mano peluda. Continuamos y vamos a acabar de escuchar este relato. Claro, claro. Está interesante. Escuchemos. Tan feos. Se ven muy feos. Y... Y pues el padre nos aconsejó que no compartiéramos las fotos, que las borráramos, que posiblemente podría ser un alma en pena o un demonio. Y pues sabe, nunca se había visto esto y pues es que

para allá, bueno, ya no estoy allá. Pero para allá, para los ranchitos esos, lamentablemente ya hay mucha maldad. Con los locos que andan metidos en los cárteles. No sé si quieran que les comparta la foto. Claro, amigo, tú comparte la fotografía. Digo, hasta la duda, ¿no? Hasta la pregunta, nos encantaría eliminarla y ya tendríamos aquí la foto, mi querido amigo. Muchísimas gracias por tu experiencia y pues sí, vamos a seguir. A ver, tenemos una llamada. Hola, buenas noches.

Hola, buenas noches. ¿Quién habla? Soy la señora Esmeralda, ya les he hablado. Ah, sí. ¿Esme desde Aguascalientes? Sí, desde Aguascalientes. Perfecto, qué gusto volver a saludarte. Muchas gracias, igualmente, Gina, Nacho, igual. Gracias, Inés. Nada más para hacerles un relato, ojalá y alcance. Sí. Sí, adelante. Ah, mire, este, en ese tiempo que estaba yo sola con mis hijos, tenía a mis dos hijos más pequeños, el de Inés y la más pequeña, tendría entre 10 años, más o menos, mi hijo,

10 y la niña como 8. Yo vivía sola junto con ellos por X razón. Un día llegué yo de trabajar muy cansada. Yo lo que quería era ya descansar. Fue un día muy difícil para mí. Me quedé dormida en la tarde y después me levanté para darles de sanar a mis hijos. Pero me levanté con una pesadez, pero feo, feo, así con mucho cansancio. A pesar de que ya había descansado de mi trabajo, yo andaba muy, muy, muy cansada. Bueno, cuando me volví otra vez a acostar, eran más o menos

como entre once y media o doce de la noche. Pues se me hizo muy extraño que se abrió la puerta de mi recámara. Y mis hijos se dormían en otra recámara. Yo pensé que era uno de mis hijos, la niña más pequeña. Entonces, pues yo supuse que era ella. Yo estaba volteada para el lado de la pared y sentí cómo se subió arriba de la cama. Dije, pues vino a quedarse conmigo a dormir. No le tomé mucha importancia. Pero de repente ya no me podía mover. Quise moverme, empezó a

dar como mucha sed, pero no me podía mover. Abrí los ojos, pero estaba sobre la pared y no alcanzaba a moverme. De esas veces como dicen que se le sube el muerto. Y se me hizo muy extraño porque yo sentí totalmente cómo se sumió la cama. Pero lo que se me hizo muy extraño es que empecé a sentir como caricias en mi pierna. Yo me asusté bastante porque se sentía la mano de una persona adulta. No era mi hija. Y me empezó a acariciar la mano. Se me empezó así como... Pues sí, disculpen

la palabra, pero era como algo sexual. Pero de repente... La misma fuerza que quise para moverme me puse boca arriba, pero yo no quería ver nada porque yo tenía mucho miedo. Me sentía totalmente como una pesadez en mi pecho, pero yo no quería abrir los ojos. Yo no quería abrirlos porque yo sentía que no me iba a gustar lo que iba a ver. Esa figura o esa cosa, no sé qué era, estaba encima de mí, Gina Nacho. Fue una sensación con miedo, pero a la vez como placentera. Era un

demonio. Sí, sí. Y a mí se me hizo muy, muy... Pues en ese momento yo quería gritar, pero no podía. porque no me podía ni mover. Los ojos yo sabía que sí los podía abrir, pero yo no los quería abrir. Pues pasó lo que tenía que pasar, Gina Nacho. No lo puedo describir porque pues no debo, pero fue una sensación, hagan de cuenta que tuve una sensación de, pues sí, de intimidad. Cuando me pude mover, me di la media vuelta.

Y se abrió la puerta como con una fuerza. Cuando me di la vuelta para ver a la puerta, la puerta estaba azotada contra la pared, abierta totalmente. Pero yo no alcancé a ver nada, nada. Pero sí sentí todo. Haga de cuenta como si fuera una persona que estuvo conmigo. Cuando sale esa entidad, no sé qué, yo sentí un escalofrío, un miedo, que me acurruqué hasta con la almohada la agarré, y con un miedo, pero yo estaba totalmente, pues no sabía ni qué hacer, si gritar, llorar, no

sabía qué hacer. Pasó ese ratito, pude salir. Dije, después cuando reaccioné, dije, mis hijos. O sea, dije, mis hijos. Cuando fui me asomé con miedo y todo porque la sala estaba apagada. Abrí la puerta de mis hijos, de la recámara de mis hijos. Ellos estaban dormidos. Gina Nacho no se lo deseó a nadie esa sensación tan fea. A la vez como con placer, pero con un miedo. Terrible, terrible. Yo no quise saber ni qué era ni nada. Después al tiempo estuve investigando y supuestamente

fue un incubo. Sí, un incubo. Es un demonio que ataca sexualmente o lascivamente. Sí, y déjenme platicarles. Al poco tiempo, como a los dos meses, yo salí embarazada. Yo estando operada. Yo en ese tiempo no podía tener familia porque ya estaba ligada. Tuve un embarazo etópico. Y se me hizo a mí muy extraño porque yo no tenía intimidad en ese tiempo con nadie. Ok, entonces eso es

lo que te causó mayor confusión. Sí. Y sí me dijo el doctor, haga de cuenta que yo empecé a sentir una sensación en mi cuerpo muy rara. Yo decía, pero no puedo estar embarazada. Yo estoy operada, yo no puedo estar. Aparte, pues yo no he tenido intimidad con nadie. No puede ser cierto. Pues fui con el doctor, pero yo fui porque ya tenía una secreción como negrosa y olía mal. Y salí así como verdiosa, como negra. ¿Y qué te dijo el doctor? Que había sido un embarazo

etópico, pero lo perdí. Vaya, pero si tú no habías tenido intimidad con nadie, ¿cómo fue, verdad? Fue lo que yo le dije al doctor. Dije, es que ¿cómo puede ser si yo no he tenido intimidad? El doctor no me creyó. Totalmente nadie me creyó, nadie supo. Que pues que si yo estaba diciendo la verdad, pero las pocas personas que supieron no me creyeron porque pues luego se les ve la mirada cuando te creen y cuando no te creen. Pero fue una sensación Gina Nacho que Diosito

Santo a nadie se la deseo. Fue una sensación muy fuerte y cuando lo peor de todo es que salí embarazada. eso es lo más extraño rarísimo porque bueno debemos entender que el embarazo ectópico o extrauterino es precisamente cuando el óvulo que ya fue fertilizado se queda ahí como pegado se implanta fuera del útero sí porque el doctor me lo explicó totalmente todo y Y yo me quedé totalmente espantada. Yo no supe qué hacer, pero en realidad el doctor nunca me creyó. Sí. Como

ven. Y sí, sí estuvo muy extraño. Y eso de los encubos, yo en lo personal sí lo creo. Porque a mí me pasó y a nadie jamás en la vida se lo deseo a nadie. Es muy difícil eso. Sí, sí, amiga. Pero fíjate que además de esto que te sucedió tan extraño, fuera de lo normal completamente, cuando este tipo de embarazos siguen, lo van dejando que continúe, es muy peligroso porque puede dañar otros órganos que están ahí en la cercanía, mi querida amiga. Pues yo, de hecho,

yo tuve muchos quistes. Hace tres años me operaron, me quitaron mi matriz y me quitaron uno de los ovarios porque estaba invadida de estos quistes. Cuando me sacaron, pues estaba grandísimo, pesaba kilo y medio. Oh, wow. Sí, me lo sacaron y pues se fue. Mi matriz se fue a uno de mis ovarios. Muy extraño eso. Se los quería platicar desde hace tiempo. Como les digo, tengo muchos relatos que me han pasado, muchas cosas muy fuera de

lo común. Pero la gente no me ha querido. Las pocas personas que les he platicado, porque no a todas se las platico. Pero en particular eso, a las pocas que les he platicado. Totalmente se quedan como que, ay, sí, ándale, sí, sí, cierto. Bueno, lo que pasa es que no están empapados de todo lo que ocurre, ¿verdad?, en este ámbito paranormal. Sí, sí, cierto, como ven. Pues era otro de mis relatos que les quería platicar. Tengo otros más, pero ya más adelante se los

platicaré, como ven, Gina Nacho. Perfecto, mi querida amiga, cuando gustes, esta es tu casa, ya lo sabes. muchísimas gracias, que pasen muy linda noche, y pues aquí estoy a la orden, saludos para todos los peludamanicos. Hasta luego, mi querida amiga, buenas noches. A todos los amigos hidrocálidos. Sí, allá creo que está lloviendo bien fuerte por acá en esos tiempos. Muy buena noche, Chile y Nacho. Pues, les hablo desde Campeche, México. Y pues, les quiero contar una historia

que me ocurrió hace cinco años. Yo era de escasos recursos y pues he buscado en muchas ocasiones pactar con seres del bajo astral. Y ahí al ver que pasé mi infancia a la pobreza, crecí, me casé y pues mi mejoría económica no prosperó. Mi madre cayó enferma. Cabe recalcar que yo nací en cuna evangélica. Mis padres eran muy religiosos y desde muy pequeño me metieron a ella. Pero como vi que nuestra suerte jamás prosperó, mi madre cayó enferma, perdió un pie, quedó ciega.

La dializaron. Mi mamá siempre fue devota a Dios y yo decía, ¿cómo es posible? que a pesar de que mi mamá ya estaba al borde de la muerte su fe jamás cayó es entonces que yo empecé a buscar ciertas ciertas cosas para poder pactar con aquellas entidades y pues ahorita que tengo 33 años logré pactar con un ser del bajo astral pero lamentablemente no es lo que yo esperaba así Tengo dinero, tengo una posición económica estable, pero lamentablemente mi mamá falleció. Tendrá como seis meses que

la perdí. Lo lamentamos. Pues sí, tengo todo, pero no me siento feliz. Tengo a mi hija, tengo a mi esposa, tengo un negocio, pero no estoy bien. Y estas entidades... Cada noche me atormenta y tengo que hacer ciertos rituales para que esto siga. Y temo que si no lo hago, perdería todo. Pero yo siento que como que he perdido, desde que mi mamá falleció, he perdido muchas cosas de mí. La felicidad, la gana de vivir. Muchas gracias y que pasen una bonita noche. Hasta luego,

buenas noches. Y también pensamos, a veces hacia la ligera solemos decir que el dinero trae la felicidad y no hay cosa más falsa. Ahora, no es que el dinero sea malo, realmente el dinero no es malo. Se puede utilizar para muchísimas cosas, para generar bien, para muchas cosas positivas y de igual forma para muchas cosas negativas. Desde mi perspectiva, lo que más afecta al hombre en su relación con el dinero es el amor al dinero.

Ahí es cuando todo se echa a perder. Cuando la gente hace casi cualquier cosa con tal de obtener dinero, ahí es donde ya estamos perdiendo a un ser humano. Exacto. Hablando de estas entidades, hay algunas que parecen tener conciencia y pueden interactuar con nosotros, responden a preguntas y pueden moverse a través de los espacios físicos mostrando una clara intención de ahí que se les diga que son fantasmas inteligentes. Fíjate lo que nos comentó ahora Lucita Arellano, dice,

a mí me pasó algo muy raro esta semana. Camino al trabajo iba por una calle que corre rápido, es de doble carril de ambos sentidos. Yo iba en el carril izquierdo y vi que los carros que iban más adelante frenaban un poco y se pasaban al carril derecho, así que bajé la velocidad para ir con más precaución y al llegar me di cuenta que iba una camioneta cargada de fierro viejo. Pensé, ese era el motivo por el que iban

muy despacio. Paso el semáforo y se pone en rojo, así que la camioneta no alcanza a pasar porque iba muy despacio. Como a los 200 metros me topo con la misma camioneta, que era imposible. Ah, ya te entendí, Luz. Era imposible alcanzarla porque yo la dejé mucho atrás. Sentí que me regresé en el tiempo y sentí hasta mareo y empiezo a relajarme, a ver a mi alrededor. No sé qué pasó. Nunca había pasado por algo así. Se siente muy, muy feo. Ya te entendí, amiga. O sea que tú rebasaste

la camioneta. Pasaste el semáforo, pero la camioneta ya no pasó el semáforo y se tuvo que parar por la luz roja. Tú te seguiste y allá adelante te volviste a encontrar a la camioneta. Qué situación tan extraña, mi amiga, ¿eh? Gracias por compartirlo, muy amable. A ver, vamos a ver, aquí hay otro

audio de Cooper. órgano, se puede trasplantar dos veces vaya, ya se usó un órgano para una persona y esa persona que fue la que recibió el órgano fallece por X circunstancia y el órgano vuelve a trasplantarse en otra persona y me dijo que si es posible que si es posible, que es raro que llegue a suceder, pero que si es posible riñón, páncreas, todo esto que el mismo órgano se puede trasplantar tres personas distintas

un mismo órgano. Ahora, la duda que me surge aquí con respecto al tema del programa, ¿no? Sí. ¿Habrá en el auditorio o conocerá alguien en el auditorio a una persona que haya pasado por esta situación, que haya recibido un trasplante para aquel órgano? sea su segundo trasplante. Imagínense que fuera así. Está difícil, amigo. Esta persona que recibe de nuevo este órgano, que ya es trasplantado por segunda vez, ¿qué

pasaría o qué sucedería? ¿Cómo sería la vida de la persona que recibe el órgano si en realidad pudiera vivir y sentir las emociones? de la primer persona que tuvo el órgano. Tengo esa duda. No sé, sería bueno si alguien conociera o en el auditorio hay alguien que tiene esta situación. Muchas gracias. Gracias a ti, mi querido amigo. Pues, no, yo tampoco lo había pensado. Qué interesante que nos lo comentes aquí, mi querido Cooper.

Gina. Ha llegado el momento de despedirnos. Y de agradecer que hayas estado con nosotros presente, compartiendo relatos, escuchando esas experiencias que en muchas ocasiones nos hacen sentirnos identificados. Que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con todos ustedes, porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengan una estupenda noche, que descansen, y como decimos aquí, cabot.

El programa se termina, pero la investigación continúa, aquí en... la mano peluda esta fue una producción de Grupo Formula

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android