grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antirífimo, espíritu de bruja en el mundo. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es, aunque conmigo no recoge de ramos.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. El demonio es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda.
Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, es un lugar que se llama El Mundo. Y es el lugar donde se encuentra la historia de la humanidad. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros.
Hola, qué tal, cómo están, buenas noches, gracias por acompañarnos en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con todos ustedes porque juntos daremos inicio a una de esas noches macabras. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 en la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula.
Desde luego que te invitamos a participar con nosotros a través de nuestro WhatsApp mejor conocido como El Miedo Phone. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.
Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Nichoacán, Huétamo, Michoacán, Mazatrán, Monterrey, Bozarrica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétalo y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. Es posible que alguna vez hayas escuchado hablar de la planta llamada mandrágora.
Quizá la conozcas por la mención que se le hace en la película de Harry Potter y la cámara secreta, como la planta mágica que tiene el tallo antropomórfico y que emite un chillido letal cuando la arrancan de raíz. Lo interesante es que esta planta tiene una historia centenaria como una de las plantas más importantes y poderosas en la brujería, la hechicería y la medicina herbal. Hoy vamos a hablar de esta mítica planta.
Claro, de esto y mucho más vamos a platicar contigo lo principal, ya sabes que es. Que tú nos cuentes todas tus historias, nos platiques las anécdotas que has vivido y por supuesto de eso se trata esta emisión. Gina y Nacho. Hola. Saludos desde el puerto de Veracruz, su amigo Roberto Morales. Soy mi amigo, bienvenido Roberto. Estaba en una empresa de telecomunicaciones muy grande que procede de Guadalajara a Jalisco. Trabajé entre el año 2001 hasta el 2012. Sí señor.
La cual se encontraba ubicada en ese tiempo a un costado del parque muy famoso de aquí del puerto de Veracruz llamado Reino Mágico. El cual ustedes ya deben tener conocimiento de sus historias, de sus leyendas urbanas de las que se cuentan. Sí amigo, terroríficas. Yo tenía un turno de 3 de la tarde a 11 de la noche. A veces terminaba hasta la 1 porque se transmitían programas locales. En repetición. Pues yo me quedaba totalmente solo en esas instalaciones.
Y pues sí la verdad déjenme contarles que en esos tiempos, en esos horarios ya se escuchaban ruidos, asotaban puertas, se veían sombras. En el área que yo estaba manejaba mucho equipo de video, como caseteras, editoras, computadoras, televisores, monitores, de todo tipo. Porque era un área donde yo estaba en transmisión local.
Entonces en una ocasión una videocasetera me retiraron un videocasero, así como si se le hubiera dado a expulsar, como si cualquiera le hubiera dado a expulsar un casero, así como cuando sacas un casero de una videocasetera, así tal cual. Obviamente, pues sin hacerlo nadie físicamente. Pues yo me sorprendí mucho. Pero no me espanté, simplemente dije no pues, trate de no sugestionarme y decir pues son cosas que pasan aquí.
Pero sí, en muchas ocasiones también a compañeros del equipo técnico personal, en las bodegas, a uno, una vez le encendieron el automóvil, ya también en horas altas de la noche le encendieron una camioneta, prendieron el motor y las luces estando todo cerrado, ya los vehículos alineados, no como los dejaba. También se veían, como les comentaba, sombras. A veces cuando yo salía a la bodega, también veía personas así corriendo entre las unidades móviles.
Como había ya un personal de seguridad, pues le comentaba yo y salíamos a revisar. Y no, pues todo totalmente cerrado, todas las puertas bien aseguradas. No tenía por qué haber nadie rondando en el lugar. Igualmente revisando todo, una vez también me tocó una guardia de todo el domingo, desde las 9 de la mañana hasta las 11 de la noche.
Y pues en la recepción había un sillón negro de piel, pues en el cual todos los que laborábamos allí, entrábamos en guardias, pues siempre aprovechábamos, ya saben, para darnos una pestañita y un coyotito, como le decimos. Yo recuerdo que me senté, no me acosté, me senté del sillón, y frente a mí quedaba la puerta de recepción hacia las oficinas donde yo me encontraba, que era un pasillo.
Bueno, yo recuerdo que dormité tantito un poco, cerré los ojos, y pues yo sentí que alguien me miraba, porque uno siente cuando está alguien observando. Recuerdo que medio abrí los ojos y vi a una persona exactamente parada frente de mí, mirándome vestida de negro, recuerdo sus facciones, era delgado, moreno, tenía bigote, pero una mirada muy perturbadora. Entonces yo cuando reaccioné otra vez y me levanté, ya no había nadie.
Igualmente salí yo rápido a revisar, a checar todas las oficinas, todas las puertas y todo totalmente cerrado. No había nadie. Salí, le pregunté al guardia, al oficial, le dije, entró alguna persona, silla Sao, le dijo, no ha entrado nadie, yo he estado aquí sentado toda la mañana, toda la tarde, y no ha venido nadie. Y pues son cosas que sí te sacan de onda, ¿no?
Pero pues a la vez también, pues ya al paso del tiempo, pues ya te acostumbras en cierto momento, pero no deja siempre de sorprenderte porque son cosas paranormales, ¿no? Claro. Pues no te esperas que te ocurran, y sin embargo, pues te ocurren. Así es. Gina y Nacho, pues ese era mi relato, les agradezco mucho el espacio, siempre estoy pendiente del programa. Gracias, amigo. Los escucho todas las noches, a veces no en vivo, a veces ya por repetición en la aplicación de Forkats.
Este es mi relato, espero sea de su agrado. Y ha sido un placer compartirlo con ustedes, le deseo muy buenas vibras, muy buenos deseos y muchos años más. Que estén muy bien, gracias. Saludos también para ti. Claro, y ahorita que lo menciona nuestro amigo, quiero recordarles que ustedes nos pueden encontrar en Spotify como La Mano Peluda Grupo Fórmula.
Así lo ponen y así les va a dar el resultado de llegar a nuestro podcast, donde se van subiendo todos los días los episodios que aquí vamos a transmitir. Así que por favor visita Spotify, le pones ahí La Mano Peluda Grupo Fórmula y listo. En el libro de Génesis de la Biblia, la raíz de mandrágora ayuda a Raquel a concebir a Jacob. En la mitología griega, se cree que Circe y Afrodita la usan como afrodisiaco.
La mandrágora contiene alcaloides alucinógenos y narcóticos, y a lo largo de los siglos, las leyendas en torno a los diferentes sexos y la forma humana de la mandrágora se han hecho más fuertes, reforzadas por las doctrinas medievales que afirmaban que las plantas se parecían a ciertas partes del cuerpo, podían usarse para tratar algunas dolencias de ciertas partes.
Como la planta físicamente tiene una forma de cuerpo humano, se creía que la mandrágora ejercía control sobre el cuerpo, todo, todo el cuerpo. Podía inducir, por ejemplo, también al amor, a la concepción, o traer buena fortuna, riqueza y poder. Una raíz de mandrágora con forma de bebé y que se desliza debajo de una almohada todas las noches, se creía que podía ayudar a una mujer a concebir, o con forma de mujer y llevada en el bolsillo, podía ayudar a un hombre a conseguir a su amada deseada.
Bueno, pues esas historias espeluznantes vamos a estar comentando, por supuesto, tú tienes información, comparte. Vamos a una pausa, regresamos, el miedo form, mensaje de voz o de texto 55-2193-59-26 Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda Si eres feliz sin mí, imagínate conmigo, sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda Gina? Así es, ¿cómo te llamas? Ay, soy Katimé, Stéphane, yo ya les había hablado.
Sí, Katimé, bienvenida, qué bueno que hoy nuevamente podemos hacer contacto contigo. ¿En dónde te encuentras? Aquí en la Ciudad de México, ¿verdad? Sí, en la Ciudad de México, lo que pasa es que yo busqué por mis teléfonos porque tenía como cuatro y un. Encontré las fotos de cuando mi esposo lo retraté enojado y ¿te acuerdas que les hablé de esa? ¿Tenía no te has de acordar, verdad? Sí, claro. Entonces él carga al muerto, entonces ahí está más las fotos que te mandé o les mandé.
Ahí está la cara de su muerto. Sale oscuro pero ahí ve la cara. En vez de su cara, es la muerte. Es el muerto que carga. Ok, bien, necesito un lugar. Sí, porque él se vaquino en santería, él se vaquino en santería y sin saberlo, porque sí fuimos engañados, creíamos que iba a una limpia pero fue santería. ¿Y cuándo se dieron cuenta? Pues él no dijo nada, él es noble en ese aspecto. Yo le dije no, sí que es la brujería y que la brujería, la limpia que te van a hacer y todo.
Entonces sí fueron en aquel entonces y ahora es más caro, seis mil pesos pero eso hace diez años. ¿Seis mil pesos por la limpia? Por la supuesta limpia, ¿verdad? Por la supuesta limpia, entonces cuando él regresó, que se fue todo el día, con una amiguita, por cierto que es de mis mejores amigas, se fue todo el día y ellos no sabían a qué iban, no sabían así, ¿cierta? Entonces le digo, ¿por qué no dijiste que no?
O sea cualquiera dice no, yo, y no, los llevaron al panteón pero lejos, a ver la vegetación, al panteón, al río creo y luego a donde está el santero, en un cuarto hace todo lo oscuro, en otro cuarto todo lo bueno, ¿no? O sea que es el cielo y el infierno y en medio pues acuérdate que los santeros sacrifican animales, le digo pero si viste, yo le digo adiós y me das mi dinero, bueno ya quedate con el dinero pero yo me voy.
Sí. Y no, él se quedó y se fue a las seis de la mañana, regresó a las doce de la noche pero parecía que lo habían apaleado un oso, le digo ¿qué te apaleó un oso? Llegó terriblemente mal, muy cansado y aparte le prohibieron ver los espejos, o sea que yo tapara todos los espejos exactamente porque en una de esas salía el muerto, sí, fíjate muy grueso. Oye, o sea como que se vio envuelto, o sea se vio envuelto en esta práctica y no supo zafarse, ¿no?
No, no supo, él sí, él aceptó porque como yo le había dicho, a él le dijo no manches pero yo no sabía, ajá, y ya cuando llegó, te digo parecía que un oso, dé cuenta que se había topado con un oso grande y lo había apaleado, no, no llegó en calidad, no sabes cómo llegó. De bulto. Oye amiga, eso de que se vaquiñó, ¿te refieres a que lo rayaron? Sí, sí, sí. Ok. Pero se dejó, a ver, entiéndeme, él no sabía, de verdad no, o sea, ¿tú crees que yo lo iba a llevar al matadero?
No, no, no, ya nos quedó clarísimo que no. Que no, entonces cuando me dice tienes que urgentemente, pues hay espejos en mi tocador, en la sala, en todos lados tengo espejos, tápalos, entonces yo decía, bueno, ¿por qué? Ah, pues ¿por qué? Porque si se ve, ahí sale el muerto, hola, y si salió, vean las fotos, están oscuras, pero vean, pon una lupa o ponlos y está la muerte.
Son dos, y claro que estaba enojadísima la muerte, el muerto, porque yo lo estaba haciendo enojar, le estaba aventando una pelotita, a la misma que me rodó a mí, esa tiene historia, una que toca como canciones de Navidad, sí las han visto, unas que son duras y suenan, entonces nos las regalaron, nos las regalaron, y yo se la venté, esas pegan fuerte, se las venté así, en las pompas, así, pero está él así, y yo por abajo, y ahí, entonces yo creo que el muerto, su protector,
se enfureció que salió en la foto. Yo cuando vi que estaban los albañiles, estaba más bien un albañiles, nada más, y sale y se llamaba Juanito, Juanito, vea esto, ¿qué ves? Ay señora, pues es una calaca ahí en la cara del señor, no, le digo pues sí, ya se la llevé a un santero, dice sí, pues salió su, es que cargan al muerto, cuando se rayan o vaquilla, es lo mismo, cargan al muerto. Ok, ya mira.
Entonces por eso mismo les conseguí la foto, porque yo lo que digo, pues es verdad, juro que es verdad, no voy a inventar, y después él tenía un collar de muerto, y mismo que nos enojamos una vez muy fuerte, y ¿sabes qué hizo? Ese es de pelea de lucha, o sea, si tú me haces mal, yo te friego, yo no sabía. Entonces ese collar, grande, lo tenía colgado, y ¿qué crees que se le ocurrió poner un póster de mi foto?
Y luego otro, un sombrero negro arriba, y yo me estaba ahogando, yo decía, qué tristeza tengo, o sea, yo no sufro de depresiones, yo veo a mis amigas, que estoy deprimida, y sus pastillas, yo para nada, yo no soy lo máximo, pero siempre ando haciendo cosas, y nunca ando en depresión, yo me sentía muy mal, cuando vi, pasaron muchos días, que veo, y la foto, la foto donde estaba mi collar de muertos,
¡ah, caray! que quito el sombrero negro, es como de Napoleón, mi póster de mi foto de chavita, porque estoy muy jovencita, y luego el collar, no, pues que se la armó, salió corriendo el hombre con otros antero, no con el padrino,
y fuimos y dejó el collar, y ¡ay no! yo no hice nada, le digo, sí, sí, sí, o me estabas matando, me estabas ahogando, entonces, con esas cosas no se juega, ya puse ahí, este, como se dice, agua bendita, donde estaba colgado el collar, ahí tengo a San Benito bendito, y mi marido no quiere saber nada de santería, ¿eh?
¡Nada! yo sí les dije a mis amigas, oye, me quieren matar, es que me peleé con su hermano, por eso él, el marido, mi marido, prefiere a su familia de su hermano, a sus hermanos que a nuestra familia, entonces sí me peleé con su hermano, y él dijo, ah, pues ahora te peleaste, yo te pongo el collar, y sí lo puso, pero ve, tengo un angelote que me dijo, párate ahí, y que estás viendo, porque no veía yo, no lo veía, yo hago el quehacer, y todo el tiempo tengo muchacha,
y yo pasaba por ahí, y no veía, hasta que de repente me paré con todo en mi escoba, porque andaba barriendo, y dije, ¿qué es esto? Y sí, pues él tuvo que hacer otro, este, una ceremonia que le hicieron, muy fuerte, yo no estuve, y ya le quitaron, este, el collar lo dejó, y yo ya, ya más o menos estamos tranquilos, pero es muy fuerte estar jugando con eso, eh, con las anteriores. Sí, es muy fuerte, como dices, no se juega con eso, y ya una vez que dejó el collar, todo se arregló.
Lo dejó, pero todavía tenemos a los luceritos, son unas piedras que, según eso les pusieron el nombre de luceritos, y con ellas, ah, pues les voy a mandar lo que salió, con ellas él hacía, y yo también, eh, no creas, ay sí, pues vamos a hacer esto, este, hacíamos, este, les poníamos ofrendas, son como niños, como espíritus, vaya.
El caso es que en una ocasión, lo hicimos, se les pedía y pides cosas, ya sabes, todo eso, este, en una ocasión, eh, hicimos eso, y las velas que pusimos se convirtieron en ángeles, está perfectamente un ángel grandote, que me sale a la mía, y a él, el ángel que está como, como si fuera con las alas para abajo, o sea, no, no, clarísimo, hasta los anteros se quedaron, pues, ¿qué es esto?, ¿cómo se pusieron las velas?, no, fue, las tengo, se las voy a mandar, eh. Muy bien.
Las tengo, ¿por qué?, y este, y pues, ellos, los tengo aquí, ya se quieren ir, porque ya no los ofrendamos, ya no les hacemos nada, están aquí, aquí los tengo en la sala, pero vi a otro santero que está aquí, en la misma calle, no, a ese nunca lo había yo, yo he ido a ver, y nada, nada más le dije, ¿qué hago?, se quieren ir, porque uno ya estaba fuera, o sea, es una piedra, pero esa piedra tuvo una ceremonia, entonces ya estaba fuera uno,
el de mi marido, el más fuerte, y el otro estaba, o sea, atorado, o sea, hace cuenta que quería brincar un plato, no me di entender, quería brincar el plato, donde están, y me dijo el santero, se quieren ir, Lulu, a él le digo, ¿sabes qué?, bueno, es que me dice Lulu, me pongo Katimé, pero me llamo Lulu, entonces, no es, sí, es la red, soy Katimé. Sí, no, tú pero, está muy bien.
Entonces me dice, oye, dice, se quieren ir, se quieren ir, y tienes que llevarlos al monte con tres monedas, y decir que nada te debo, nada me llevo, y estás libre, una oración que por cierto, y que crees, se me olvidó el día, y no los he ido a dejar, pero ellos ya se quieren ir, porque efectivamente mi esposo ya, creo que creo que la lección la aprendimos mucho, aquí están, los gatos, tengo mis gatos y los ven, porque de repente por un cáncel, andan corriendo como persiguiendolos,
están, dice, me dijo el santero, no te preocupes, están, pero tú los vas a liberar, los voy a liberar ya en estos días, estamos nosotros también con Dios, y nada contra él, nadie contra él, pues muchas gracias. Muchas gracias, Katimé, que estés muy bien, buenas noches. Buenas noches, hasta luego. Hasta luego, mi amiga, pues vaya, qué experiencia. Claro, vámonos a una pausa y regresamos al Miedo Fond, 55-2193-59-26.
Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano tenuda. Tenemos tu atención, es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y enúncete con nosotros, somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti.
Escribe un correo a ventas arroba rss.com, ventas arroba rss.com, y sabrás que se siente estar en boca de todos. Después de tantas noches juntos, ¿qué somos? Veladores compañero, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano tenuda. Hola Yini Nacho, buenas noches.
Hola. Acabo de escuchar, bueno, estoy escuchando la mano tenuda en Spotify, el del 6 de noviembre, y ya no la escucho en la noche, en vivo, porque me entra miedito, digo, a lo mejor es su gestión, no sé, pero empiezo a escuchar ruidos en mi casa y mejor no, mejor me calmo. Y ahora escucho en el día o cuando voy de camino a mi casa entre trabajo y trabajo, ahorita ya estoy trabajando como aplicadora de prepa abierta y visito diferentes empresas, entonces ya voy para mi casita.
Y acabo de escuchar y me alegró escuchar que ya están en otros estados, por ejemplo Michoacán, qué padre, qué padre que siga creciendo la familia Pesludomaniaca. Felicitaciones, un abrazo a todos y luego les mando otras historias. Muchísimas gracias, sí, nos da muchísimo gusto que la mano peluda vaya extendiéndose por el mundo entero.
Gracias a las plataformas hemos tenido la oportunidad de estar en todo el mundo y las estaciones también que se están uniendo nos encanta, como tú dices, ahora los Reyes Michoacán y Huetamu Michoacán son los recién llegados. Sí, nuestros amigos, bienvenidos. Y oye, estamos de plácemas, tenemos visitas, ¿no? La Merlina está con nosotros. Sí, ahorita está tendiendo el miedo, Fón.
Está, pero sí al tiro. Y también saludo de una vez a Lucita Arellano, a Juanito Arcos, a Marco López, al Carlito Solvera y también a Mapad Gómez, cómo de que no, ahí están pendientes cualquier cosa sobre ellos. Bueno, saludos, los estoy escuchando por segunda vez en Cancún, ve nada más donde nos están escuchando un lugar maravilloso y además donde también existen bastante experiencia que tiene que ver con lo paranormal. Así es, y lo estamos esperando para que compartan aquí con nosotros.
Aprovecho para saludar a Julio Cobarrubias, bendecida noche Gina y Nacho, soy Julio de la ciudad de Chicago, claro que sí, la ciudad de los bien. Mientos. Muy buenas noches, saludos desde San Francisco, les habla Kevin. Una pregunta y feliz viernes.
Estaba checando los episodios en Spotify de la mano peluda, pero me di cuenta que no están a la fecha los de Mi Aroteca, se quedó en marzo, van a subir esas aspadas, solamente nos quedamos en YouTube, porque es como los escucho todas las noches en vivo por YouTube. Gracias amigos. Cuídense y que Dios los bendiga. Mira, ahorita decías de Merlín, Nacho, qué bueno que ahorita está con nosotros para que escuche los reclamos que nos hacen. Para que veas. Y ella es la culpable.
Ay hijita, bueno, pues hay pendientes, gracias amigo y sí, por supuesto, la idea es actualizarnos, nada más que necesitamos como un regimiento para todo ese trabajo. Pero lo vamos a tomar en cuenta todo lo que ustedes nos dicen, aquí lo vamos anotando. Buenas noches, cómo te llamas? Ociel. Ociel? Ociel. En dónde te encuentras? En casa de unos amigos. Ah no, en qué ciudad? Ah, Campeche. Campeche, aquí le vamos anotando de dónde nos escuchan y se están reportando. Y qué nos quieres contar Ociel?
Sí, para como, como, no sé si me recuerda, hace mucho que llamé. De hecho una vez me pusieron un pequeño audio. Una vez ya me hace como, ya tenía tiempo, como cinco años y me llamaba una vez y escucho una psicofonía, nada más eso para tener el dato aquí, ¿no? Bueno, qué bueno que te reportes. Sí, ya tiene mucho que no, no marcaba y la verdad ahorita no he podido ver el programa porque pues tengo que trabajar y luego pues no me da tiempo de escucharlo.
Pero bueno, está algunos amigos y dije, ¿por qué no les pasamos con teléfonos? Y ya fue que dije, vamos a llamar, pero voy a contar una historia. Es una historia y a la vez es como consulta, opinión, ustedes que son los expertos. A ver, cuéntanos. Sí, bueno, estaba contando justamente esto ahorita a mis amigos que hace, yo muchas veces más subió el muerto, pero me levantaba y como que de repente decía, ay, se va a volver a subir y me asustaba un poquito, pero no pasaba más.
Entonces, una vez iba yo estaba con un amigo y íbamos en su carro y de repente mi amigo me preguntaba, ¿cómo estás? Pero desde que me preguntó, ¿cómo estás? Como que yo sentí que no era como estás así casual, sino como que había una intención. Yo le dije que bien y la verdad que yo me sentía muy bien porque después de mucho tiempo había podido dormir bien porque yo pasaba por una depresión por el fallecimiento de mi madre.
Y entonces, pues yo me encontraba mucho tiempo, me encontré así como pues esa angustia y más que pues me quedé solo en la casa de Vivian y pues era pues sí, no era como tristeza, no nada paranormal ni nada, simplemente la tristeza normal de una pérdida. Sí, a mí. Entonces, yo decido de quitarme del cuarto de donde dormí dejo mi mamá y me fui a cambiar la sala, dije, ah, pues no, dormí en la sala y dormí muy bien hasta que este amigo me hace esa pregunta y me dije y cuando me preguntaba
¿cómo estás? Yo le digo que bien. Él me cuenta que había estado con un amigo en Cuba que está en este rollo de la santería y que se le ocurrió preguntar por mí, ¿no? Es que tengo un amigo más o menos de punto y su amigo le dijo no, en casa tu amigo hay algo y que no sé qué.
Me dijo mi amigo, oye, no quieres que te haga una limpia o algo, no sé qué era, es cual es la palabra correcta. Yo la verdad es como que de momento sí me molesté, pero no dije nada porque eras como, que necesidad, ¿no? Así como fielmente así, yo no quería eso. Sí. Entonces, me gestioné mucho, pero esa noche este se me tuve pues una parálisis de sueño, una subida de muerto, muy diferente a las que yo había tenido pues comúnmente, porque me recuerda que me desperté y me sentía yo mal.
Sentía una sensación como si me hubieran robado de energía, como si me hubieran, no sé cómo llamarlo, pero me sentía muy mal. Al grado que sentía como que mi cuerpo se quería, me decía, hazte daño, hazte daño, pero mi mente decía, no, yo no quiero esto. Pero mi cuerpo era, me sentía tan mal como que mi propio cuerpo estaba desesperado así por, no sé, por hacerse daño y pues sí me dio miedo. Pero yo dije, ah, pues ahorita me meto a bañar, ya tengo que ir a la escuela y otra se me pasa.
Me metí a bañar y nada, no, o sea, tenía la misma sensación. Ya me subí al transporte para ir a la escuela y yo dije, ah, pues ahorita me subo y me entretengo y no, iba yo, así mal, mal, me sentía muy mal. Me puse a orar así y hasta que llegué a la escuela fue como que en la clase, así hasta lo platiqué, lo que me estaba pasando.
Sí. Ah, y este, ya fue como que lo conté, me desabue ahí con un maestro que es buena onda y con los compañeros y ya como que me calmé, no. Pero sí me quedo esa sensación, pero luego, hace poco, justamente este año, el mismo amigo me dice, oh, yo fui a que me leeran las cartas. Este y me dice y supuestamente me dijeron que me hicieron algo que no sé qué y así este y me quedé con la vez pasada y estuve soñando con, estuve teniendo pesadillas.
A partir de eso como 7, 8 días, pero lo raro era que la pesadilla siempre salía a mi amigo, pasaba algo en el sueño y de repente este como que por fortuna en el sueño llegaba alguien y me ayudaba.
Cosas así como que me querían asaltar o cosas así que no llegaban al grado de concluir el pues el mal en el sueño, pero sí era así como que yo dije qué onda, no. Y ya luego, como platicaron con este amigo, este me contó que había tenido, había cortado con su novia y ciertas cosas y yo le dije, sabes qué, siento que quieren que las personas se alejen de ti. Y bueno, esa es como mi pequeña anécdota.
Realmente hay otras cosas que pasaron, pero no puedo contar por ciertas cosas aquí, pero sí son muy fuertes y relacionadas con esto, pero yo no estoy involucrado. Pero ahora sí como que contando pues este pequeño, esa situación que me pasó, de que era, ustedes que son los expertos y por ejemplo yo he escuchado muchas veces aquí en el programa que hablan de los pensamientos, este. Implantados.
Implantados y esas cosas, entonces, este, ustedes creen que por ejemplo yo con este amigo tengo muchos años con el bonos, es así una persona muy cercana a mí, creen que de alguna forma la cercanía o simplemente pues que él tenga algo ahí, vibrando cerca de él, puede llegar a afectar a otras personas que lo rodean o que son muy cercanos a ellos.
Sí amigo, definitivamente sí puede suceder, ya que hay personas que así como tienen esa capacidad de absorber la energía de alguien, también hay personas que son un tanto nocivas y pueden de algún modo contaminar a los demás. O sea, no estoy diciendo necesariamente que sea el caso, ¿verdad? Pero de que existe la posibilidad sí que la hay, ¿eh? Realmente quisiera contar un poco más de lo que pasó, pero pues sí, no, no tengo la, ahora sí que no tengo la autorización.
Ok. Para poder, y este, pero sí realmente puedo, pues sí considero así como que me, una experiencia fuerte, ¿no? Porque pues su vida yo he tenido un montón, pero a ese grado. No. Pues no, nunca me ha pasado. Eso es. Y pues bueno, eso es como un pequeño anécdota. Muy bien. Espero precisamente volver a, pues retomar el programa y escucharlo y seguir contando mis historias. Claro que sí, mi amigo, pues ya sabes, cuando gustes estés tu casa y aquí estaremos atentos y pendientes de tu llamada.
Muchas gracias. Que tengas buena noche. Bueno, realmente. Hasta luego, mi amigo, o ciel. Vamos a una pausa y regresamos. La historia de la cultura se pone al descubierto aquí, en La Mano Te Duda. La idea de la educación hablar con la cabeza vacía. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La Mano Te Duda. Continuamos. En toda Europa, por ejemplo, hombres y mujeres buscaban desesperadamente esta raíz de mandágora para resolver sus problemas.
Y ahora nos vamos a contar una leyenda al respecto y queremos más relatos. Buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hola, ¿qué tal? Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Este, me llamo Ingrid, Ingrid Usal. Soy de Mérida, Yucatán. Ay, qué lugar tan bonito. La ciudad blanca. Claro que sí, aquí lo se nota, es abuna, del vinagre. Cuando gusten es precioso venir a Yucatán, calor, pero precioso. Sí, eso sí. ¿Y qué nos quieres contar? Bueno, yo soy de aquí en Mérida y normalmente aquí abundan mucho los relatos.
Yo vivo en una zona pegada al periférico, que es una línea donde van los carriles de coches. Mi hija tuvo un suceso cuando estaba muy chica. Metió su patita en lo que es su piecito en el con seno fieles de la bicicleta. Y se lastimó, entonces quedó lastimada lamentablemente, ¿no? Y teníamos que bañarla, moverla, no fue nada grave. En la casa que habitamos, pues yo la dejaba sentadita con sus juguetes.
Y un día, este, mientras que yo cocinaba en la cocina, ella me dijiste, pues se le hacía su comida, se le traía. Y es que estaba yo con ella en el tapetito, viendo a la que juegue. Lo tuve que mover y cuando regresa me dice mami, mami, me dice ahí se va la niña. Le digo, hija, qué niña me da. Me dice, sí, es que había una niña. Y cuando yo vi a mi lado izquierdo, porque el cuarto usted entra y tiene dos ventanas, una a la derecha y una a la izquierda.
Sí. Mire hacia el lado izquierdo y solo vi unos pecitos allá. Y le dije, hija, es una niña, sí, no mames, es una niña, se va jugando conmigo. Ni a Dios me dijo. Y me asusté. Yo sí vi los piecitos y se me hizo, pues fue muy extraño, me asustó mucho porque insistía que sí era una niña y que estaba jugando con ella. En la casa que vivo tenemos mata de platano en la frente. Y se ve a un lado del pasillo pasar en una sombra, una sombra gris.
Y lamentablemente ahora sí creo que es una niña porque hasta el día de hoy la seguimos viendo. No asustan o nada, pero sí la vemos pasar. Y el suceso de mi hija se me quedó muy grabado porque ella dijo que sí está jugando con esta pequeña. Y yo sí vi los pies salir de la ventana. Una persona tan pequeña salió por la ventana, entonces sí la creí, pero no la he visto personificada. Nada más veo lo que es la sombra por la ventana que pasa en dados casos.
Pero sí es algo muy muy curioso porque la niña lo afirmó. Y eso es mi relato de mi pequeña que sí lo vió aquí. Vaya, oye, es uno de tantos relatos que seguramente quieres contar. Sí, claro, a mí también me sucedió que normalmente yo descansaba por las tardes de la noche porque trabajaba de mesera. Y estaba mi suegra llena de trabajo y le dije me voy a acostar. Pueden ver a la niña, mi hija pues no molestan o nada. Yo tengo mi cabello bastante largo entre el amargo y el coleta y me acosté.
Cuanto más puedo dormir, dormir un rato, ¿no? Me bañé, me acosté y no sentí escalofrío, no sentí nada. Cuando sentí que me jalaron del cabello, pero me lo jalaron así con mucha fuerza porque hasta para atrás me fui y grité. Me están jalando el cabello y mi suegra Pino vio los mechones caídos del cabello y le dije, ¿te trabaste la maca?
No mamá, le digo, ese cabello caído así en el suelo como si de verdad una persona te hubiera jalado y te hubiera abancado lo que son los pelos de los cabellos de tu cabello. Y igual le duele. Entonces sí nos asustó, le echó agua bendita, le rezamos, somos católicos y la verdad se nos hizo así muy muy extraño. No me volvió a suceder para nada, pero sí el susto que me lleven a acostarme que alguien te jale el cabello, ven los mechones.
No lo vuelvo a pasar para nada. También me han botado lo que son sartenes en la cocina. En la cocina manejamos a metidos en una forma de L hacia arriba y las cuengo. Entonces tengo la ventana cerrada para que no entre en el aire, para que me apague el fuego. Solo escuché cómo aventaron los sartenes y no una vez, me lo han hecho muchísimas veces y desde hace más de dos años que no hemos escuchado ese tipo de cosas. Oye pero que te los avienten es una agresión, ¿eh? ¿Lo sientes que es contra ti?
Sí, y no estaba yo en la cocina. Yo salí de la cocina y solo escuché como la porrida y yo dije, guay, pues yo creo que los asenté mal, pero no, estaban colgados. Y salieron volando, o sea, volando porque, insisto, se le están tirados en el suelo y me quedé espantada porque me hicieron como dos años seguidos, me hicieron más o menos. Y le digo, bueno, si eres molesta, le digo, pues no vuelves a cocinar, no te gustó la comida de hoy.
No, pues, pero me ando con lo que haya pasado y no me vuelve a suceder. Hace más de dos años que nunca me han vuelto a tirar de nuevo lo que son los sartenes en mi cocina. A lo mejor no le gusta la comida, había que cambiarla. Habría que darle gusto, había que darle gusto al aliente o al fantasma de la casa. Encontraste la manera. Pues yo creo que sí, porque hace dos años no ha pasado nada y eso me da gusto porque yo creo que sí nos han pasado bastante cosas curiosas.
Sentimos que son personas que han pasado por acá o ánimas porque no son personas molestosas, no son como maldades, son pequeñas energías que están aquí alrededor de nosotros y nosotros pues lo hemos entendido de esa manera. Así que vamos a ver cómo nos va este año que no nos pase más. Pero pues estamos en contacto con ellos y pues a causa de las energías que están presente a nuestro alrededor. Así es y además una manera que tú lo tomas positiva, no?
Sí, sí, la verdad que gusta, la verdad nos da mucho gusto escucharlas. Somos fans de la mano peluda y yo cuando escuché el señor Juan Ramona la primera vez tenía yo 11 años. Y eso del Carmen cuando vivía con mi abuela y es fantástico así que nosotros estamos prendidos de las historias de ustedes. Excelente trabajo, excelente cura de hermanos, nos gusta mucho escucharlas. Muchas gracias por estar aquí y haber participado. Muchas gracias a ustedes, muchos saludos, excelente noche.
Igualmente amiga. Saludos hasta Mérida. A Mérida, todos los amigos de Mérida siempre nos reciben con mucho gusto, con mucho cariño. Y por supuesto gracias a los que llevan años escuchando, escuchando este programa de generación en generación. Oye, saludo a Chico Pérez, no es checo, Chico Pérez desde North Carolina, Estados Unidos. Claro que sí y a Lázaro Domínguez. Bienvenido hermano que aquí está escuchando historias a Kevin Rojas también está con nosotros esta noche.
Y también a Peewich Human que está con nosotros, Ale Deniz desde Georgia. Oye, pues ahora estamos bien internacionales, ¿no? Órale, pues eso está genial. Dice por aquí Ozzy Yanes, me marcaron y no pude contestar. Ah, pero Ozzy creo que ya hablamos con él, ¿no? ¿Ozzy? ¿Ah, es Ozzy él? Ah, pues sí, pues ahí está. Buenas noches para la familia desde Milwaukee, Wisconsin, también están aquí unidos. Ok, muy bien. Pues gracias a todos ustedes que de verdad esto cada vez se pone más interesante.
Hola otra vez, viene Nacho. Muy buenas noches Kevin desde San Francisco. Ya me convencieron los amigos de chat en YouTube que pues deje mi relato. No es muy largo y tampoco les quiero robar mucho tiempo. Pero hace unos años estaba trabajando yo de salvavidas en un centro comunitario. Y trabajé con un señor como más o menos año y medio, muy buena onda el señor. Y estaba ya grande, pero todo el mundo lo quería.
Y como al año y medio después de que lo conocí, ya estuve trabajando con él varias veces a la semana. Se puso malito y poco a poquito pues fue deteriorando. Y al final tuvo, falleció, falleció de cáncer. Y pues no tenía familia aquí en San Francisco. Y pues ahora sí que sentí un poco bonito, pero a la vez un poco feo de que no estaba aquí su familia. Y a la hora de necesitar a alguien, me asignó a mí como su representante. Y él ya no podría tomar decisiones por él mismo.
Y esa foto nada menos sí llegó a eso. Y pues este ya el final falleció y un día antes de que falleciera lo fui a ver. Y esto una de las enfermeras que estaba ahí me dice que bonito que hubiera alguien ahí que estuviera con él. En sus últimos momentos y pues yo pienso que como ella en eso trabaja, ella pues sabe, sabe cuando la gente ya se nos va. Y me dijo ese día, yo creo ya hoy en la noche o mañana ya fallece.
Y sí, la próxima mañana, como eso de las 4 de la mañana, me hablaron que ya había fallecido el señor. Y este para no hacerles muy largo todo, continué trabajando y me quedé yo ahora sí con su turno que era en la noche nocturno. Después de nuestro turno de salvavidas, me quedaba yo a limpiar la alberca para asegurarme que estuviera lista para el próximo día. Y había mucha gente ahora sí que de mantenimiento, pero del otro lado del edificio que se encargaba de limpiarlos.
El gimnasio que tenemos arriba, las oficinas, los vestidores, los baños, todo eso. Ahorita vamos a continuar, Kevin, con tu relato. Tenemos que despedir a las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una hora. Los esperamos en nuestra próxima emisión. Y después de la pausa, el mundo entero vamos a escuchar relatos. El Miedofón 55, 21-93-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano te duda.
Oscar, soy Oscar Mario Beteta y te invito a que me escuches en Grupo Fórmula, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. El que no tiene carácter no es un hombre, es una cosa. Chemford. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano te duda. Vamos a continuar con el relato de Kevin. Y había muchos que no, nunca lo conocieron al igual que gente que sí lo conoció.
Y este, hubo un instante donde un señor que sí lo conocía. Para este entonces nadie sabía que había fallecido más que mi jefe y yo y su familia que al final contactaron en el hospital. Y me decía el señor que estaba trabajando y que acababa de verlo y que lo había asustado porque había pasado por el baño. Y como ya a esas horas ya está cerrado nada más se supone que están ellos que están limpiando y uno de nosotros que está en la alberca. Y le digo no, no puede ser que haya sido él ya.
Ella no trabaja aquí para no asustarlo. Y este me dice no, cómo no? Dice lo acabo de ver ahorita. Pasó ahí por el baño, estaba limpiando y pasó por atrás de mí. Me asustó porque pensé que no había nadie. Y le digo no, no creo que haya sido él, a lo mejor fue otra persona. Y ya, ahí lo dejamos. Y luego como una semana después para esto ya tenía dos semanas de fallecido el señor.
Y otra persona que jamás lo había conocido salió a la alberca a preguntarme que el otro muchacho, que el otro señor lo había asustado porque le había tirado una toalla. Porque normalmente este dejan toallas dobladas limpias para el próximo día para que la gente agarre. Y le digo no, solo hay unico que está trabajando muy anoche aquí limpiando la alberca. Pero a lo mejor fue alguien que se quedó y que anda por ahí y me dice no, no. Y dice también trae un playera roja como tú de salvavidas.
Y me lo describió completamente. Y no, pues ahí sí me quedé como que oh wow, alguien que jamás lo conoció me lo describió exactamente como era. Y a la próxima semana volvió a pasar lo mismo el primer señor que me había preguntado que dónde andaba, porque le habían asustado. Está andando limpiando el gimnasio de arriba. Y dice que otra vez pasó lo mismo que el señor que estaba en su playera de salvavidas y su shorts y que pasó por el pasillo.
Y pues lo asustó que no le dijo nada pero pasó por atrás de la otra vez y que se asustó. Y pues bajó a preguntarme qué que andaba haciendo por allá arriba el señor. Le digo no, no, este, te digo que ya no trabaja aquí, ya van como tres o cuatro semanas que no trabaja aquí. Y otra vez me dice no, cómo que no, pues este, lo acabo de ver y ya son dos veces que nada más pasa pero ya no saluda.
Y no, pues ya le tuve que decir que pues ya llevaron casi como cuatro o cinco semanas que había fallecido el señor. Y pues luego le gozó cara de, ahora sí que le cambió de color, se quedó blanco, blanco, blanco. Y varias cosas así, a mí nunca me pasó nada, yo nunca vi nada, de repente sí se escuchaban cosas en la noche, cosas que se caían, cosas que se movían, pero yo era el único que estaba ahí. Pero ahí, ahí está mi relato. Muchas gracias y que tengan bonita noche.
Bonita noche también para ti. Fíjate, este relato, qué bueno, qué bien que volviste a mandar un audio. Y gracias por lo que aquí nos mandas, le comparto estos dos videos de casa de mi abuelita, ella falleció en marzo. Y desde ese día, a diferentes horas del día, se ve una luz. ¿Qué piensan podría ser la presencia de mi abuelita? Pues habría que checarlo, habría que checarlo bien y pues muchas gracias por participar con nosotros.
Silvia G, buenas noches Gina y a todos, Guillermo Molina también nos saluda desde Coahuila, Estado de México, bienvenido hermano. Y Lupita Marquez, buenas noches aquí escuchando lo que me gusta, saludos. Muy bien, mi querida Guadalupe. Y Pau Gris dice Gina y Nacho, llevo toda la semana esperando por hoy. Convencí a mi papá para que contara sus relatos y será inédito para todos. Les dejo su número en Miedofon, solo me dijo porfis a partir de las 10. Muy bien, entendido y anotado.
¿Llamando a la terminación? ¿Cuál es tu terminación mi querida Pau? Para que sea más efectivo, ya entendimos esa parte. Después de las 10. Para tenerlo aquí puesto, no se vaya a arrepentir el papá. No, no, no, se nos vaya a rajar, no, no, verdad, no, no, no, creo. No, sí, ya, 3388 dice mi amiga. 3388 para tenerlo aquí listo. Muy bien, no, pues sí. ¿Cuándo del horario? Eso es, eso es todo, claro que sí. Ya también llegó mi querido Marco López y el Carlos Olvera aquí a integrarse al Miedo Team.
Vientos, huracanados, también saludamos a Lady Buu, que está aquí con nosotros. La madrina, le decimos la madrina porque, ay, es una madrina que vaya, trata con mucho cariño a sus aijados. Y ya tiene muchos. Y tiene varios aijados, mi querida Lady Buu. Gracias amiga, bienvenida. Cata Aguilar también está esta noche, ella nos escucha también allá en Estados Unidos. O sea, hoy venimos bien internacionales, Gina. ¿Qué onda con eso?
Buenas noches, Jenny y Nacho, el día de hoy en la madrugada estaba escuchando este relato y se escuchó un susurro. Pero quiero preguntarle si lo hizo Gina o quién, porque el chico que habla no fue. Y cuando lo escuché, sentí escalofrío. Sí, ese día de mañana, ahí empezó a tos... Bueno, ahí estaban todos dormidos, pero al lado tenían música, un poco alta. Sí. Y pues yo lo que hice fue, pues me paré a la puerta, sí, de la habitación. Y escuché una voz de mujer que dijo ayúdame, ayúdame, ayúdame.
O sea, estaba la música y a la vez escuché la voz de mujer que dijo ayúdame, ayúdame. O sea, eso no distingue, va a pasar. No fuiste tú, Gina. No. Oye, ¿este es el mismo audio que nos dijeron ayer? No, es otro. Este fue... Por aquí dice... ¿Qué día fue? ¿Seguro? No, dice 3 de noviembre. El 3 de noviembre. A ver, déjenme ver, déjenme ver. El 3 de noviembre. Fue el viernes pasado, hace ocho días, Gina. A ver, ahorita lo descargamos y lo vemos, lo escuchamos, Páncien. Eso es.
Bueno, sí, vamos a ponerla... Creo que sí nos habían comentado, ¿verdad, mi querida? Lucesita, ya ves que tiene un roído. No, qué bárbara. Ella escucha a 3 kilómetros. Así es que no hay que hablar cerca de ella. Para decir ahora, no me estén diciendo chismosa, ¿no? No, pero bien que detecta la psicofonía. Sí, sí, se concentra mucho. Ella en muchas ocasiones nos ha detectado, nos dice, oigan, ya se dieron cuenta que aquí, que allá, que muy bien lo necesita.
A mí se me hace que es ella la que se manifiesta aquí. Dice, voy a manifestar una psicofonía y mando su psicofonía. Pasa una semana y la familia está angustiada de no saber nada de ella. Ya se boletinó, nadie da informes de la muchacha. Y justamente a la semana de haber boletinado a esta niña, a esta chava, reportan que se encuentra un cadáver en el municipio de Bualulco. Que un pastor encontró un cuerpo y pues ya llaman a la familia para que vaya a reconocer el cuerpo.
Va a la familia y por ciertas características la reconocen que sí es ella, ¿no? Que tenía pues marcas de violencia, tenía el cráneo destrozado. O sea, la encontraron en muy malas condiciones, y en Aynacho. Qué lamentable. Y pues empieza la averiguación que qué le había pasado. Detienen al novio porque es la última persona que la vio. Y lo tuvieron detenido unos días.
Y ya, el novio narra que también quien entraba a la casa y que ella tenía series problemas con esta persona, pues es con el ex-esposo. Porque el chavo le comenta que ella le había manifestado varias veces que este hombre se metía a la fuerza, se brincaba. Y con el pretexto de ver a la niña, entonces era muy impositivo. Y ella no encontraba la forma de sacarlo, ¿verdad? De prohibirle que ella no entrara a la casa.
Entonces, dado este testimonio, pues van en búsqueda de ese hombre, no lo encuentran, está desaparecido. Y pues ahora sí que pasan, qué será, otra semana. Y resulta que lo encuentran en Zacatecas. Lo traen para San Luis, lo detienen, lo hacen declarar y no, quién no fue, quién no fue. Siguen las investigaciones y resulta que al final, para no hacer esta historia larga, los vecinos de alguien de por ahí tienen cámaras.
Y pues descubren que exactamente cuando el novio, el vecino, el hermano de mi vecina la deja en su casa, él se va y enseguida llega el ex-esposo, entra a la casa. Pero ya no sale. Posteriormente la noche, la cámara muestra que llega una camioneta, sale con cosas, sale con muebles, sillas, mesas, sábanas, o sea con muchas cosas. Y entre esas sale con, pues ahora sí que con un bulto enredado en cobijas y lo vientan a la, a la, cómo se llama, a la camioneta para despistar desde luego.
Ahorita regresamos contigo. La pausa llegó, el Miedo Fond 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. El que no quiso cuando pudo, no podrá cuando quiera. Atentamente la oportunidad, sabiduría en las redes. Ese bulto entonces fue para despistar. Y de esa manera comproban que, pues sí, quien la mató fue el ex-marido. Y pues bueno, al final, con esas pruebas, pues lo detienen y lo mandan a la pila.
Aquí en San Luis se le conoce a la cárcel grande como la pila. Y pues bueno, fue un hecho muy, muy triste. La familia pues es de escasos recursos, anduvieron pues pidiendo, haciendo una colecta para soportar al muchacho, porque también no se las dieron rápido, tardaron varios días en dárselas. Y bueno, al final ella terminó aquí en una comunidad que se llama Maravillas. Aquí la venían a sepultar. Y pues ahí quedó su cuerpo.
Y bueno, pues ese es el relato que les quería platicar, que les quería compartir. Gina y Nacho, ojalá les haya parecido interesante. Cuídense mucho y pues les quiero manifestar que yo también soy, me gusta mucho cómo manejan su programa. Gracias, amiga. Yo estoy un poquito nerviosa, tal vez por eso a veces está tabudeo o se me dificulta pronunciar las palabras. Y bueno, les mando muchos saludos. Estuvo muy bien. Que tengan buena noche Gina y Nacho.
Gracias, amiga. Eso es muy bien. No, de hecho, qué relato nos acabas de contar. Incluso ayer se quedó a la mitad. Una crónica de un asesinato, ¿no? O sea, qué espantoso. Sí, qué espantoso. Y vaya, este sujeto, lo que hizo, o sea, no se conformó, sino que bueno, lo que ya escucharon ustedes mis amigos.
Y el hecho ese de que aventó el bulto, Gina, más dinero así como para despistar de que estaba como si estuviera aventando papas o lo que sea, sin ningún respeto, en lo más mínimo al cadáver de una mujer. Un hombre desalmado. Sí. Mira aquí, Kevin, dice, les podría pedir si añaden a mi abuelita en sus oraciones para su eterno descanso. Su cumpleaños sería el veinticinco de noviembre. Ya falta muy poco. Su nombre era Sara Pérez Medina.
Claro que sí, Kevin, que vamos a incluir a tu abuelita, a doña Sarita, a ver, Sara Pérez Miranda. Sí, muchas gracias. Sí, hay que hacer lo propio, no? Incluir la Sara Pérez Miranda. Sí, viajé. Buenas noches. Decíamos ya y también saludamos a Rosario Castañeda que está con nosotros. Buenas noches. Bienvenida, Rosario. Gracias por acompañarnos. Ahora alguien de ustedes quiere tomar la palabra en este momento para platicar una historia de terror, misterio o suspenso. Tenemos alguien por ahí.
Bueno, ahorita, ahorita déjame saludar unos cuantos, Gina, porque se me quedan y luego ya no tengo tiempo. Mariballe Guevara, saludos. Ángeles Zedillo también. Bienvenida, mi amiga Maribel Pineda, por supuesto que está con nosotros, dice Lucita Arellano. Lo que pasa es que yo sí pongo atención a los relatos. Órale. Ya tan temprano y descalabrando. ¿Te calmas, Lucita Arellano?
Lucita la Doña Arellano. Bueno, pero eso nos conviene que ponga mucha atención para que luego nos diga de las psicofonías. Sí, sí, sí. No, pues está bien. Sabemos quién es el miedo, Tim, no por nada. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Gina. Sí, así es. Gina. Sí. Y tú, ¿qué eres? Ah, buenas noches, Gina. Sí, Gina, si ustedes me permiten, ¿puedo contarles algo que le pasó en el Ejército ya hace como 26 años?
Ah, ok. ¿Prefieres que entonces no salga tu nombre? Por favor. Ok, adelante. Entonces te saludamos y escuchamos con toda atención. Sí, buenas noches, Gina. Buenas noches. Saludos, amigo. Gracias. Les saludo de aquí de Jalisco. Soy de aquí de Jalisco. Ok, muy bien. Escuchamos. Sí, mira, en el año 92 al 96, su servidor estuvo en el Ejército. No voy a decir en qué unidad, pero estuvo en el Ejército. Bien. Aquí en Jalisco. Sí.
Aquí en Jalisco hay un municipio que se llama Pihuamo. Y ahí en ese municipio hay mucho, ¿cómo le puedo decir? Hay muchos lugares donde se siembra muchos energantes. No sé si me explico. Sí, sí, sí, claro. Ok, nosotros subíamos para destruir esos energantes y muchas veces nos quedábamos muchos días allá porque era mucho el trabajo que se tenía que hacer.
Claro. Nos quedábamos a acampar allá en la sierra y siempre nosotros poníamos en tinelas o guardias que teníamos que hacer para estar seguros, para tener seguridad más que nada hacia nosotros mismos. Sí, gracias. Y recuerdo bien que en uno de los roles que nosotros hicimos me tocó a mí la guardia de las 2 de la mañana a las 4. Y yo ya estando dormido, pues llegó mi compañero, me pegó en el pie y me dijo, ya se te arranca, pájaro. Así me decían en el Ejército, pájaro.
Y me dijo, ok. Y me fui con unos, qué será, unos 20, 30 metros donde estábamos todos con sus casitas. Cada compañero tenía que tener una casita de campaña. Y nos dormíamos individual y teníamos que ser guardias. Y a mí me tocó como la guardia de las 2 a las 4. Yo estaba ya estando de guardia con mi café. Y yo sé que lo que les voy a decir suena de fantasías, suena como a alguien loco, pero se los puedo asegurar por lo más cerrado que tengo que lo que les voy a decir es verdad.
Esto solamente se lo he contado a mi señora y mi señora me dijo que me armara de valor y lo dijera para ya estar más tranquilo conmigo mismo. Y pues bien estando ya de guardia. Y se los juro, en serio se los juro que antes de gritar a los compañeros horrible, horrible, todos en sus casitas de campaña, estoy temblando, estoy temblando, más de acordarme.
Empezaron a gritar, pero unos gritos horribles de dolor. Y yo era una, me recuerdo bien que la luna casi estaba llena y se miraba bien. Se miraba todo muy bonito. Y estoy temblando te lo juro. Y era una serie horrible con alas como de morceálogo. Los que estaban atacando a los compañeros eran hombres, pero hombres feos, hombres horribles de su cara.
Con alas así como de vampiros, de sus morceálogos. ¿Eran muy altos? Los estaban, sí se miraban más altos que nosotros, mucho, mucho más alto que nosotros. Y los estaban empezando a atacar a los compañeros y los compañeros gritaban y se les pegaban así en el cuello y con unas uñas ven horribles. ¿Cómo los atacaban? ¿Cómo los atacaban? Afuera los estaban, ¿cómo te puedo decir? Los estaban atacando con sus garras y sus dientes, los mordían.
Y los compañeros, algunos compañeros pues empezaron a reaccionar y empezaron a tirar con el G3. Es un arma muy, muy poderosa, el 7.62, el G3. Y no les hacía nada a esas cosas. No les hacía nada. Estaban retificados, aterrorizados mirando cómo estaban atacando a los compañeros y yo no supe qué hacer. Cuando en eso, Gina, se me apareció de la nada una cosa de esas.
Pude sentir su aliento horrible y se me pegó en mi cuello y en el estómago y me aventó. Y yo estaba perdiendo, pues ya como por si yo estaba ya en el suelo y estaba perdiendo yo, pues como que ya me iba a desmayar o no sé qué cosa. Ya sentía yo que ya se me estaba nublando todo. Pero Gina alcancé a mirar como una luz del cielo bajó hacia dónde estábamos todos.
Y de repente esa luz, en esa luz, esa luz se convirtió como en una persona alta, grandota con unas alas resplandecientes bien bonitas. Era una luz bonita, blanca, blanca, blanca. No le miré la cara. Y esa luz en forma de hombre, con unas alas bonitas, con una espada bien bonita, pum pum, empezó a atacar las cosas esas horribles. Y las acabó. Y en eso yo vi cuando se me acercó a esa cosa, yo escuché que me habló, pero me habló como en otro idioma.
Pero aquí está algo bien raro Gina, Nacho. Yo le entendí lo que ellos me di, lo que él me dijo. O sea, yo sé que a él me habló en otro idioma, pero yo entendí. Y lo que pude yo entender es todavía no es su hora de ustedes. Todavía no es su hora. Así es. Y yo perdí totalmente el conocimiento. Ya cuando despertamos, cuando despertamos todos, cuando yo desperté todos estaban bien asustados, bien bien bien asustados,
diciendo unos que soñaron, unos estaban diciendo que soñaron que llegaron los narcos y nos habían matado todos. Otros estaban diciendo que estaban soñando que sabían que habíamos chocado y que nos habíamos hecho pedazos. Y cada uno daba un relato diferente Gina, Nacho, pero de que nos habían matado, que nos habían matado.
Y todos estaban bien asustados diciendo que ahí donde estábamos posiblemente era un lugar donde asustaban, que por eso viamos este soñado pesadillas cada uno de nosotros donde todos nos habían matado. Pero Gina, yo les aseguro que yo no me quedé dormido. Yo recuerdo bien que estaba tomando mi café y cuando vi que esas cosas empezaron a atacarnos y después llegó llegó esta luz que nos ayudó.
Yo perdí el conocimiento porque esta cosa me había hecho mucho daño y ya miré a que la luz esa se me acercó y me dijo que ya no, que todavía no nos tocaba. Perdí el conocimiento, desperté no sé cuánto tiempo y todos los compañeros estaban bien asustados. Pero lo que aquí yo digo es, yo también soñé, esa mi pregunta es, yo lo soñé también, también ellos soñaron pero soñaron otras cosas bien horribles, pero todo iba con relación a eso.
O sea aquí lo raro que se me hace es que todos soñamos bien horrible Gina. O sea es que después llegaron ustedes a la conclusión que esto había sido un sueño. Ahorita nos explicas, vamos a una pausa y regresamos contigo el mirofoj 552193 59 26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda, la ponemos al descubierto aquí en La Mano Peluda. Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast. Todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com.
Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Si no quieres respuestas sarcásticas no hagas preguntas tontas. Sabiduría en las redes. Pero que no todo tiene explicación lógica. La mano tenuda. Continuamos. Un hecho que como decía nuestro amigo al momento de recordarlo. Hasta estaba temblando, estaba nervioso. Después platicándolo entre tus compañeros.
Pensaron que esto había sido como un sueño colectivo. Si, de hecho todos decían que a lo mejor estábamos en un lugar donde asustan. Que todos tuvimos sueños de diferentes tipos. Pero todos los sueños siempre nos pasaba algo bien horrible. Aquí lo raro que yo te puedo decir es que yo me conozco perfectamente bien. Y nunca me quedé dormido yo en una guardia. Por temor a que nos fueran a dañar a alguien. Y yo estaba inconsciente. Yo estaba tomando mi café cuando empecé a escuchar.
Que gritaban todos los compañeros bien horrible. Miré esas cosas horribles que nos estaban atacando. De hecho una me atacó. Yo estaba perdiendo totalmente el conocimiento. En el suelo, cuando la luz se me acercó. Y me dijo que en otro idioma que yo no sé que idioma sea. Y no sé por qué lo entendí. Pero yo lo entendí que no era el momento todavía para nosotros. Me acercé al conocimiento, me desperté. Y todos estaban bien asustados. Y siendo que soñaron cosas horribles.
Pero de diferentes maneras cada uno. O sea, no sé que haya pasado en ese lugar. La verdad. Yo siento que esto suena fantasioso. Pero lo que yo vi, yo lo sostengo que fue algo real. Al contrario de creerlo fantasioso. A mí me parece que también no fue un sueño. Pero yo creo que la manera de protegerse o sentirse menos mal. Es decir, bueno, nosotros como militares. Y creyendo en ese tipo de cosas. Mejor decimos que fue un sueño. Pero en la realidad, ¿tú consideras que fue un sueño?
O algo que no puedes explicar. Pero lo vivieron. Yo estoy 100% seguro, Gina, Nacho. Que no fue un sueño. Que fue real. Pero que algo llegó, algo muy poderoso. Algo divino que nos ayudó. Y no sé qué pasaría. Pero nos ayudó. Porque si no ha llegado esta luz como llegó. Y no sé si de veras nos hayan matado. No lo sé. Pero se me hace bien extraño que todos estaban bien asustados. Todos soñaron diferente. Pero cosas feas. Pero yo no lo soñé, Gina. Yo no lo soñé.
Porque estoy segurísimo que yo sí lo viví. Yo lo sentí. Y todo eso. Yo les puedo sorprender por lo más sagrado que yo tengo. Que no fue un sueño lo mío. A lo mejor lo de ellos sí. Pero lo mío no. No sé qué pasaría. Pero estoy, por más lógica que le busque. Por más explicaciones que yo me quiera dar. Yo digo, yo no me adormí. Yo estaba despierto. Yo sí lo vi. Yo lo viví. No sé qué pasó. Y la verdad estuve. Estuve en tratamiento psicológico. Porque yo busqué ayuda psicológica.
Y me dijeron que me había que dar lo primero que dices. No, es que fue un sueño. Fue un sueño. Eso que usted dijo, Regina. Un sueño. Colectivo. Un sueño. Es un sueño colectivo. Y dije, bueno, entonces. Yo quiero hacerme la idea que sí fue así. Pero dentro de mi corazón me dice que no. Que yo viví algo bien horrible. Que yo lo vi. Que todos los compañeros estaban dormidos. Los despertaron y les hicieron mucho daño. Y a mí también. Eso estoy bien seguro. Y no estoy loco, de verdad.
De hecho, no quiero proporcionar mi nombre. No quiero nada. Ni decir mi, mi, mi, mi edad donde yo estaba. Porque, porque no quiero exponer a nadie. Oye, amigo. Pero dime una cosa. Entonces, digamos que esos ataques que tuviste. Con unas garras y todo eso. No hubo señales en nadie. Es decir, no hubo alguien que tuviera cicatrices. Una cortada o algo así. No, Nacho. Te lo juro que no. Ni a mí. Porque esa cosa horrible. Y se me acercó. Yo la pude, la tuve a centímetros de mi cara.
Así abriendo su boca horrible. Sus dientes horribles. Sentí su aliento. Y sentí que me dañó mi cuello. Y sentí que me dañó mi estómago. Y me abrió. Y yo que ya al suelo. Y yo ya estaba perdiendo la, o sea. Como que ya se me estaba cerrando los ojos. Y fue cuando vi que todavía esa luz se acercó. Y todavía me dijo. Y todavía me dijo que todavía no era tiempo para nosotros. Entonces yo estoy bien seguro que eso sí fue cierto. Que esa cosa divina llegó y nos ayudó. Y no sé.
No sé, a lo mejor a cada uno de nosotros nos lo puso como un sueño. Para que no vamos a decir que este. Que pues fue por decirlo un ángel. Que nos ayudó. No lo sé. Yo pienso que así como que nos borró la memoria. O no sé qué onda. No es fantasía, Nacho. No es fantasía. Es cierto lo que te estoy diciendo. Este. No lo quiero contar a nadie. Porque me van a decir que estoy loco. Y a lo mejor sí estoy loco. Pero es algo que yo siento Gina, Nacho. Que fue real. Que sí pasó. Y que sí nos ayudaron.
Y que todos estábamos bien asustados. Porque no sé. No sé dónde estaríamos. No sé si nos hicieron alguna brujería. O no sé. Pero yo lo miré. Que esos tipos. Esas cosas feas. Con alas de morcego. Si nos estaban dañando. Si nos estaban matando. Si mataron a los compañeros. Si me estaban matando a mí también. Y fue alguien que nos ayudó. Y como que alguien. De repente limpió el tiempo. No sé si pasó nada aquí. Sí, sí. Como si hubiera. Regresado todo. Borrado todo hecho. Todo testimonio.
Para que nadie pudiera decir. Mira lo que ocurrió. Pregunta mi amigo. Hubo detonaciones de sus armas. ¿Ustedes? ¿Alguien detonó sus armas? Sí, sí. Sí, sí. Hubo detonaciones. Y sabes que peor de todo, Nacho. Que las armas estaban intactas. O sea, haz de cuenta que todo lo que hicimos nosotros no pasó. Sí. Y no hubo ni sangre, ni heridos, ni nada. Pero yo los vi que sí los estaban haciendo garras a los compañeros. De hecho a mí mismo me hicieron garras también. Esa era una cosa de esas.
Pero desde que llegó la luz. Y dijo que todavía no era tiempo para nosotros. Entonces yo perdí conocimiento. Cuando despierto todos los compañeros estaban bien asustados. Y hasta ya haciendo su... para levantarnos a irnos de ahí. Porque no queríamos estar ya más ahí. Porque cada quien soñó algo bien horrible. Y todos llegamos a la conclusión de que era un lugar embrujado. Sí. Y se escucha tonto. Pero los militares también somos humanos. Claro. Y tenemos miedo. Seguro. Y nos retiramos.
Nos retiramos ahí. ¿Un momento comentaron? Estaban ya en la mañana. ¿Cuándo? Pregunta Gina si lo comentaron con sus superiores. Ah sí. Sí, sí, sí. Claro que sí. De hecho llegó un teniente coronel. Y nos dijo que dejáramos ahí. Ya nosotros dejamos... nos bajamos sin hacer el trabajo total. O sea no terminamos de cortar la mágola. No terminamos de cortar los enervantes. Y después ya volvió... volvieron... mandaron a otros compañeros. Y ya no supe... no supe yo de... ya más de qué lo que pasó ahí.
Porque yo... cuando nosotros bajamos a unidad, que nos bajaron a la unidad. Porque nuestro capitán que llevábamos a cargo... perdón, un teniente que iba a cargo de nosotros. También le pasó eso. O sea, a todos nos pasó. Gina enganchó a todos. Todos, todos soñamos cosas horribles diferentes. Pero yo no lo soñé. Yo te aseguro que yo no lo soñé. O sea, todos dicen que lo soñaron. Pero yo estaba de guardia. Yo estaba de guardia. Yo estaba de guardia. Yo estaba de guardia. Yo no estaba dormido.
Yo por eso sí lo vi. Todos los demás sí estaban soñando. Estaban dormidos. Pero yo no... yo no lo... yo no estaba dormido. Gina enganchó. Yo no estaba. Yo te lo aseguro que yo no estaba. Entonces es algo así que yo no puedo todavía como diciendo qué pasó. Me quedé dormido yo también. Tuve sueño de ese como lo que me dijeron mis soportos. Colectivo, sueños lúcidos. Sí, sí. Sí, sí. Entonces eso debe haber pasado. Quiero pensar que eso pasó. Oye, mi amigo.
Y tú crees que estos seres que los atacaron eran demonios? Mira, pues yo en una vez en una película vi un... en una catedral vi un... cómo les dicen unos... como unos así como... Gárgolas. Como... Gárgolas. Como gárgolas. Eran tipo gárgolas. ¿Me has de cuenta? Esos gárgolas. Sí, algo así con alas así como de vampiro. Sí, estaban... Estaban feos la verdad. Estaban feos. Exactamente. Y pues como te digo, bien horribles.
Pero fíjate que la luz que bajó y que se convirtió así como en un ser muy bonito resblanqueciente con unas alas bien bonitas y una espada así bien brillante. Y empesó a matarlos. Ok. Y ya se acercó a mí y fue cuando dijo eso, Nacho. Ajá. Pues mi segundo comentario. No estoy loco. Mi siguiente comentario es, yo te preguntaba si habrían sido demonios los que los atacaron. Porque lo que tú nos estás describiendo aquí es lo más acercado a una batalla espiritual, mi querido amigo. Entonces...
No entiendo. Probablemente eso que ustedes pudieron sentir efectivamente fue un ataque espiritual. Y quien les ayudó también fueron espíritus, tal vez ángeles. Necesito hacer una pausa, amigo. No te vayas. Aguántame tantito, ¿sí? Sí. El Mirofón 55-2193-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. El enojo es un estado en el que la lengua funciona más rápido que la mente. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil.
La Mano Peluda. Vaya experiencia que nos contó nuestro amigo y que nos deja con la seguridad que sí lo vivió, pero no es tan fácil poder entenderlo. Estamos con nuestro amigo Pájaro, dices que te comentaban, que te decían Pájaro. Sí, así me decían en mi unidad. Oye, amigo, entonces te comentaba yo antes de irnos a la pausa que probablemente ustedes fueron testigos de una batalla espiritual.
Como seguramente se estarán librando en muchos sitios en este preciso momento, tal vez ahí a la vuelta de tu casa, tal vez allá fuera de tu calle, en algún momento y en todos lados puede presentarse una batalla espiritual que es literal la lucha entre el bien y el mal. Y el mal obviamente es representado por seres con alas o es representado por demonios o monstruos deformes. En fin, son seres espantosos. Es lo que se entiende.
Y por esa razón también fue que bajó un ser que así como tú lo describes pareciera un ser divino a ayudarlo. Y a contrarrestar este ataque. Ahora, esto que tú nos platicas que de repente ya nadie recordó nada, nadie sintió nada, solamente tú lo viviste, así tú aseguras que estabas despierto y que viste todo eso y toda esa acción de tratar de defenderse, como si hubieses visto una película, mi amigo. Es correcto. Así es, si tú lo estás definiendo tal y como me pasó en la chica. Así fue.
Yo te puedo asegurar que yo solo estaba viendo que era real el ataque que nos estaban haciendo. De hecho, cuando la cosa se me acercó, yo sentí el dolor de cuando me clavó sus colmillos, cuando me golpeó mi estómago. Yo no sentí el dolor horrible. En ese momento yo lo sentí. Yo estaba perdiendo el conocimiento también. Haga de cuenta que como ahorita lo estoy sintiendo, lo estoy viviendo y yo escuchaba los gritos de los perradores.
Yo miraba cómo matando esas cosas horribles a todos mis compañeros, a todos, porque eran muchos. Éramos fácil, éramos como dos pelotones y éramos entre 19, 20 elementos los que estábamos ahí. Y eran muchas esas cosas. Y uno solo de la luz bonita que bajó, uno solo, uno solo, acabó con todos. Y entonces digo, wow, si no hubiera sido por esa luz que bajó en forma de, pues no sé, algo como un hombre, pero con algo bonito, bonito. Sí, con cabello largo, mateado, muy bonito. Yo lo recuerdo bien.
No recuerdo sus facciones porque no se las vi nada más. Sentí que se me acercó y cuando lo voltea a ver era algo resplandeciente. Era una forma de como de persona con alas, pero no se le miraba a su cara, pero estaba muy resplandeciente. Era una luz, una luz, nochito. Sí, amigo. Que te daba paz. Eso es. Que te daba mucha paz. Sí. Y sus palabras me reconfortaron. Me quedé como dormido, desperté y ya los compañeros estaban literalmente llorando, gritando de miedo, de miedo.
Y yo digo, ching, ching, que no manches. ¿Qué pasó? Pero ¿por qué todos soñamos cosas feas? O sea, no soñamos lo mismo. Bueno, digo yo que no soñaba lo mismo. ¿Por qué dices que no soñaron lo mismo? ¿Otros qué fue lo que soñaron? Pues, chido, recuerdo bien que uno que le decíamos el buki, uno había dicho que había soñado que iban en los hammers, en el VTP y en el VTB, y que se habían volteado, y que se habían hecho pedazos, que nos habíamos hecho pedazos todos.
Y otros que unos narcos habían llegado y nos habían sorprendido, nos habían macheteado. O sea que cada uno estaba dando una versión diferente de un sueño feo, donde a todos nos matábamos o nos matábamos. Pero yo vi otra cosa. ¿Ellos estaban dormidos? Yo no. Sí. Sí, entonces yo digo que sí pasó algo ahí sobrenatural, nachito, no sé, no encuentro explicación.
A lo mejor alguna brujería, porque dicen que allá, por Pihuamo por allá, se maneja mucho la brujería también, y como estaban tumbando todo su trabajo de vacío. Muchas veces, sí, muchas veces contratan gente que sabe hacer de esas cosas malignas, y a lo mejor nos quisieron asustar, pasé irnos, no lo sé, pero lo consiguieron él por ti. Ya se fueron de ahí, ¿no? Sí, la verdad sí, y nos dio miedo, la verdad. Pues mi querido amigo, te agradecemos mucho que nos hayas narrado esto. Gracias.
Y puedes sentirte, no me lo vas a creer, pero puedes sentirte afortunado de haber tenido esta experiencia, porque no cualquiera, no cualquiera platica algo así, sobre todo haberlo vivido con, pues, con tanta emoción como tú mismo lo acabas de narrar, para ti fue completamente real. Lo que ya no concuerda fue la parte, ¿no? de que pues aparentemente todos estaban soñando, eso ya es, yo creo que esa es la parte que a ti te saca de onda, que dices, ¿cómo que fue sueño? Sí, sí, exactamente.
Todo fue muy realista, ¿no? Sí. Pero es que es la lucha entre su formación profesional y lo que sucedió, ¿no? Sí, exacto. Como de protegerse. Guau, pues mi querido amigo, yo te agradezco mucho que nos hayas narrado y aquí vamos a estar pendientes. Gracias. Sí, gracias Gina Nacho, muy amables por su llamada, aquí estamos a sus órdenes para cualquier cosa. Muy amable, mi querido amigo, que tengas una estupenda noche. Gracias igualmente Gina Nacho, bye. Hasta luego. Bueno, pues mira. ¿Qué?
Ustedes qué opinan. Dice, Bernardo Alejandro, ¿si sería un ángel? Bueno, fíjense, fíjense lo que son las cosas. Si estamos hablando de un ángel, entonces efectivamente los seres esos eran demonios. O sea, viéndonos a una lógica, ¿no? ¿Por qué todos vivieron experiencias distintas? ¿Será que estos seres tienen la capacidad de confundir a las personas? O hablando justamente como los hombres de negro, ¿no?
Que cuando las personas así normales, los terrícolas, ven que hay un extraterrestre y llegaban los hombres de negro. Mire, fijamente esta lucecita, su famoso neuralizador. Y les borraban todo. ¿Qué? ¿Qué pasó? No, no ha pasado nada. Siga su camino, señor. Y ya. ¿Por qué? Porque son episodios que no todo mundo los podemos observar. Solamente cuando se abre esa visión al terreno paranormal, a esa otra dimensión, en donde sí se supone.
De hecho, hay pasajes bíblicos que aseguran que esto puede suceder, ¿no? Cuando Eliseo le dice a Yeisi, tú no te preocupes, no te espantes, es que son muchos. Y entonces Eliseo le pide a Dios que le dé la oportunidad de que su ayudante, Yeisi, pueda ver y cuando abre los ojos, o sea, pidió que le abrieran los ojos esa visión espiritual, pudo ver que había muchísimos, muchísimos, pues podríamos decir que ángeles a favor de ellos. Entonces dices, no estamos solos.
Oh, pues sí, ya se tranquilizó la cosa, ¿no? Dice Lady Buonachito, ¿es suerte o es un don lo que él miró? Pues yo no lo tomaría como don y tampoco lo tomaría como suerte, pero sí que es afortunado tener una experiencia así, salir bien librado para poder platicarlo, ¿no? Malo sería que pues quedara ahí un trauma o algo que te impidiera poder conversar al respecto. ¿Ustedes qué opinan? Pues sí, fue sorprendente.
Y él también dice, Bernadio, así se han hecho otros relatos de ángeles y así los describen. Claro, sí. Ulises Grimaldo, siento que fue una batalla espiritual, fue un ángel que los salvó y les borraron la memoria, las marcas, todo. Pues sí, sí, sí, dice, pues sí que causa un trauma.
Bueno, tal vez tal vez lo que tiene nuestro amigo es un pequeño trauma, pero pero se ve que lo superó porque el final fue muy desconcertante, literalmente fue desconcertante para él y por eso mismo él no lo olvidó, no se lo ha olvidado y por eso lo pudo. Mira Clarisa Ponce dice, wow, súper historia que acaba de contar el compañero. Pienso que nosotros no entendemos la lucha que se vivió ahí porque la realidad no es como la de nosotros, por eso cada quien vio algo diferente.
Cada uno enfrentó a sus propios demonios, cada uno enfrentó sus miedos, la lucha fue completamente espiritual, por eso llegó Metatron y los ayudó, eso es lo que yo pienso. Ah, Metatron. La afortunado, dice que ha afortunado la verdad. Esto de la lucha espiritual Nacho y que cada quien, cada uno de los que estuvieron ahí, pues la tuvo conforme a sus miedos, sus propios demonios, su batalla personal.
Cierto, ahora imagínense en un cultivo de amapola, pues es para obtener drogas a partir de la amapola, ya saben los procesos químicos que le hacen a ese tipo de plantillos, quiere decir que también probablemente toda esa zona está contaminada con energías no tan buenas, digámoslo así, puede ser, puede ser, qué interesante, yo lo que no sé por qué dijo que Metatron. Bueno, porque lo relaciona con un ángel.
Bueno, pudo haber dicho San Miguel Arcángel o Metatron, no, es que me parece interesante, me parece interesante lo que comentó porque yo no lo había pensado, fíjate, yo no había pensado en Metatron.
Bueno, pues ahí está, muchas gracias a nuestro amigo Pájaro que nos platicó esta historia y que nos permite pues un poquito charlar o especular sobre lo que pudo haber pasado, porque realmente quien conoce todo lo ahí ocurrido pues es él y él es quien justamente nos... y además agradecemos muchísimo que se haya animado a platicarlo y que su esposa le ha dicho pues te hará bien contarlo, porque no es tan fácil que lo pueda platicar, pero dijo, pues aquí hay muchos amigos que pueden entender.
Oye, mira, Rosy Suárez dice, pero no entiendo por qué borrarle la memoria, Los Ángeles se presentan tal cual. Sí, pero qué tan bueno es que alguien platique sobre un ataque demoníaco, por ejemplo, pero demoníaco a este nivel de criaturas, ¿no? Entonces, bueno, no lo sé, pues es una especulación porque realmente no se sabe. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros en esta emisión con relatos súper interesantes. Que descanses, que Dios te bendiga, soy Gina Áviles.
Y yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con todos ustedes porque escuchamos historias impactantes. Que tengas una estupenda noche, descansa y como decimos aquí, cabo. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
