en el programa. Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un programa de comunicación. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. No que no es conmigo en contra de mi es que conmigo no recoge de
ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas. Es una figura que ha aparecido en todas las culturas y no es una figura que se ha creado en la vida. E Inacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo y a quien la mano peluda desde la ciudad de México para todo el mundo esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica pero que a ti ya nosotros nos
apasiona. Soy Gina Vilez y que te dejo con nosotros. Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches, gracias por acompañarnos en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche inolvidable. Queremos tu
atención. En el canal cincuenta y cinco cincuenta y dos setenta y nueve veintidós noventa y uno la página radiofórmula punto com punto MX y en Spotify encuentranos como la mano peluda grupo Fórmula. Ponemos a tu disposición todas las vías de comunicación posibles y ahí te va nuestro WhatsApp mejor conocido como el miedo FON veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis ahí nos puedes mandar mensaje de voz o
de texto. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz, Mazatlán, Monterrey, Los Reyes Michoacán, Huetamu, Michoacán, también Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétalo, y en este momento, bienvenidos a
esta noche espeluznante. Hoy platicaremos de la inquietante historia del autobús número cuarenta que tras un trágico accidente en la peligrosa carretera de Ixtapal del Azar se convirtió en el protagonista de una leyenda urbana que perdura en el tiempo. ¿Te atreverías a abordar este misterioso vehículo y adentrarte en una experiencia más allá de lo que nos perduramos? Y según cuentan, el autobús fantasma sigue recorriendo la ruta, invitando a valientes viajeros a un viaje
paranormal. Hoy, la leyenda que perdura en la carretera de la tragedia, el autobús fantasma. Y ahora, vamos a hacer una una sencilla teoría de donde pueden estar ocurriendo tantas cosas. Bueno, vamos a recurrir a lo paranormal. Y para iniciar, nos vamos hasta aquí en la ciudad de México, donde ya se encuentra con nosotros, Jerry, buenas noches, ¿Cómo estás? Buenas noches. Pues bien en casa. ¿No? Qué bueno que estamos aquí reportándonos contigo. Para empezar, vamos a hablar con
Arti, con todos los amigos. ¿De qué se trata? ¿Puedo empezar o o se me dice? Adelante. Muy bien. Pues eso se dio hace como tres años. Este yo estaba con mi pareja en ese momento estaba viviendo con ella. Sí. Este pues ahora sí que este tuvimos una discusión algo este pues fue así que de pareja ¿No?
Entonces este pues en esa ocasión este como vivíamos estábamos este en tres cuartos diferentes unidos entre sí este pues cuando teníamos discusiones pues yo me iba a un este a un cuarto pues a tranquilizarme y ella se quedaba en la en la cama. Sí. Entonces este pues dije pues me
acorté. Entonces este ya después de como una media hora, una hora, este pues ya fui a la cama, me acorté, ella ya estaba dormida, entonces este claramente ya era como las once once de la noche, las doce, porque pues llegábamos de trabajar este como somos este ahora sí que profesionistas, ese llegábamos tarde del trabajo, entonces este tú ya era en la cama, me recosté, como ya obviamente ya que me quedé dormido, pues este yo o sea yo cuando estaba quedándome dormido, yo este ahora sí que
este sentí, o sea, literalmente como este como que me caí de la cama, pero literalmente, o sea, obviamente yo estaba en la cama, pero en ese momento, este, sentí que me caí de la cama, y entonces así que, ya o sea, lo tomo como mi alma, ¿no? Porque en ese momento que yo estaba en la cama, o sea, no me vi en la cama, pero yo estaba en la cama, entonces, así como que mi alma este se levantó, y en ese momento, acudía lo que era la puerta que estaba enfrente de de nosotros, a la puerta de la
del cuarto. Entonces, este, en ese momento, pues, yo veía, este, que se veía así fuera, pero yo vi a muchas personas, o sea, no las reconocía, o sea, obviamente yo conozco a su familia, no las no las reconocía, yo vi a muchas personas, este, y pues, o sea, querían entrar al cuarto, entonces, yo al momento de que querían entrar, pues, las detenía, así como que, pues, decía yo dentro de mí, ¿por qué
querían entrar, no? O sea, pues, nunca me volteé hacia hacia la cama, pero yo sabía que ella tenía una gran familia, entonces, este, en un momento dado, este, yo, o sea, en un momento dado, ella, este, mencionó que, pues, obviamente, sus, su papá y su mamá habían fallecido cuando era era ella una niña. Entonces, yo en ese momento vi a tu mamá y ella me trataba de de de jalar hacia fuera del cuarto y yo así como que pues, ¿por qué, por qué quiere que me
jale? Pero quería como que me quería jalar de afuera del cuarto. Entonces, pues, no permití que me sacara del cuarto. Entonces, este, ya como como vio que no, este, o sea, que me porseguí. O sea, este, no, no, no, no me salí del cuarto, este, de repente se hizo a un lado y como a unos cuatro, cinco pasos más atrás de ella, vi a su papá. O sea, como él se conocía, ¿no? Sí, mandé. Oye, no los conociste, pero a través de fotografías los identificaste, ¿cómo?
Efectivamente, efectivamente, sí, o sea, en alguna ocasión, este, mi expareja me decía, mira, estos son mis papás, y pues, los, los reconocí, porque obviamente, este, ella me enseñó en una foto su mamá y su papá. Entonces, este, dije, no, pues, pues, hubiera sido muy grande conocerlos, pero, pues, yo no los conocí, porque, como yo, yo no sabía que ella, este, era una niña, se fallecieron.
Entonces, en esa vivencia que yo tuve, este, pues, yo vi a su mamá, entonces, quería calarme del cuarto, y yo no, yo no quería salirme, ya se apartó ella, y ya como a unos cuatro, cinco pasos le comento, este, hacia atrás de ella, yo vi a su papá, y se me quedó viendo con unos ojos así, como que muy, este, muy intenso, ¿no?
Entonces, o sea, pues, yo lo vi, pero, o sea, yo me quedé con la puerta, entonces, en ese momento, pues, este, empecé a hacer señas así, como que, no, pues, de que, pues, dígame o qué quiere aquí o por qué, este, están aquí o algo así, o sea, pues, nunca, nunca dije nada, pero simplemente, o sea, le hacía así con el brazo, así, como que, pues, dígame que, que se le ofrece. Jamás me dijeron nada. Y como le comento, o sea, yo veía muchas personas afuera
del, del cuarto. Entonces, este, después de esto, este, ya regresé así a mi cuerpo y, y ahora sí que a la mañana la siguiente, pues, seguimos un poco enojados, pero yo le comento, oye, ¿qué crees que me sucedió esto? Y mi ex pareja me comentó, es que sabes qué, cuando nos peleamos, me dijo ella, pues, ahora sí que, este, yo le, o sea, yo, yo le mucho y les dije a mis papás que, que, que por qué me sucedía esto, que que si era la persona con la que debía de estar y demás, ¿no?
Pues, este, pues, yo creo que en ese momento, pues, ellos vinieron a a decirme más, así como que pues, este, si iban a estar con ella, pues, ya, pues, estáte, pues, está arreglando sus cosas y demás. O sea, jamás me había sucedido esto. Oye, como te peleaste con su hija, te arregló el asunto. Pues, no como que hasta acá, sino así como que, este, como le comento, como que. Que arreglen el asunto. ¿Mandé? Que arreglen el
asunto. Efectivamente, así como que, pues, hablen entre ustedes y pues, atentan a arreglar sus asuntos, que pues, ahora sí que como a sus papás, pues, yo creo que dijeron, no, pues, sabes que, este, habla con mi hija, atentan a arreglar sus asuntos, que pues, ehh, ehh, coloquialmente no me fueron a me fueron a agarrar los pies. Okay, Jerry, ¿Me permites? Tenemos que hacer una pausa y regresamos contigo, no te
vayas, por favor. El Miedofón, mensaje de voz o de texto, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al final. La mano tenuda. Nunca llegarás a tu destino si te paras a arrojar piedras a todos los perros que ladran. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano tenuda.
Continuamos, estamos platicando con Jerry, una discusión con su pareja, pero sus papás fallecidos, hicieron un acto de presencia, una situación extraña y diferente que viviste, ¿Verdad? Efectivamente.
Y de hecho, como le comentaba, este, pues ahora sí que, pues sí fue extraño, porque obviamente, pues ahora, que le comento, yo vi viviendo con ella más de seis meses, y en ningún momento, este, me sucedió algo por el estilo, entonces, este, sí, ahora sí que yo le comenté y me dijo, pues, para que te portes como todo un caballero, y, pues, tengamos esta situación, y, pues, tengamos este más clara las cosas entre nosotros, porque si le comenté, es que, este, tu mamá me quiso sacar del cuarto,
entonces, yo no, yo no me explico por qué me quiso sacar del cuarto, siendo que yo estaba con ella, y ya eso es como, o sea, yo, yo, este, yo impedí que me sacara, pues ya este, pues, vi a su papá ahí, como que muy enojado, y dije, no, pues, o sea, yo, yo simplemente trato de, de apoyarla, trato de protegerla, trato de, de, o sea, este, inclusive, yo en muchas situaciones, este, me molestaba con mi familia por estar con ella, por, este, apoyarle, además, entonces, dices, no,
pues, este, inclusive, ella me decía de su familia, y yo así como que me molestaba con su familia por ella, entonces, así como que, dices, no, pues, la verdad, no, este, no entendí cuál fue el aspecto de que, especialmente, sus papás, entonces, decía que le comenté, me dijo, no, pues. Ándate con cuidado, ¿no? Fue algo muy muy distinto. Oye, ¿esto interfirió después del que sucedió en tu relación con ella? O sea, ¿tuviste ya más precaución o no, no, no pasó
nada? Pues fue como que un momento, porque era, ¿cómo le comento? Eso es muy íntimo,
¿no? Entonces, este, pues, en mi respecto, este, yo que la conocí por mucho tiempo, este, y la conozco, este, jamás le había platicado a alguien de de sus papás, y pues creo que igual jamás le ha enseñado alguna foto a alguien más de sus papás, entonces, así como que, pues, él no soñó más, este, no sé, este, así como que en esos momentos, este, pues, obviamente, estábamos, este, en un en un momento o algo difícil, porque estaba, este, fue, este, a media pandemia, entonces, este, pues,
estaba con sus familiares, entonces, este, pues, así como que nos acercamos un poco más de su familia, porque yo no les conté, obviamente, a sus familiares, pero yo creo que ella sí, y como que entre así como que sentí que sus familiares me me acogieron más en en su familia. Ah, OK, bueno, entonces, fue un hecho que hizo que se unieran más. Efectivamente. OK, Jerry, nosotros te agradecemos muchísimo que nos hayas contado esta experiencia que tuviste.
Claro. Y pues, este, pues, a la hora de, este, aproximadamente contar más porque tengo más anécdotas al respecto. Claro, vamos a estar en contacto cuando tú nos digas, así lo haremos. Claro, la agradezco mucho. Excelente noche. Hasta luego, mi querido amigo. Pues mira, dice, ándate con cuidado, ¿Eh? Porque mis papás, a pesar de que ya no los tengo aquí con vida, me siguen cuidando, siguen viendo por mí, por mi, por mi, por mi, por mi, que te hicieran una advertencia
de ese tipo, ¿Eh? A mí, pues, quién sabe, tal vez la pensaría. Hola, buenas noches. Hola. Soy Tomás. Y, este, quería contarles un pequeño relato. Ah, sí. Una historia que este me contó mi papá que pasó hace
muchos años. Mi papá me contó que este bueno allá de donde estaba la yunta para para sembrar y bueno mi papá tenía este dos pares de de yuntas y este pues como él tenía mucho trabajo y y y este no le alcanzaba mucho el tiempo para para cuidar este a a las yuntas a los toros porque pues sí se necesita mucho cuidado y este pues mi papá pues no teniendo mucho trabajo pues este vender un par para quedarse con nomás un par para el uso de él para el trabajo y pues para no tener
tanto este trabajo con la yunta bueno dijo que pues este anunció no anunció allá en el pueblo que si alguien quería comprar este el par de yuntas pues que que fueran a su casa y me dice mi papá que este fue un par de yuntas y la gente hablaba de de ese señor que pues ese señor sabía este hacer magia negra y no sé qué y este le ofreció una cierta cantidad a mi papá pero pues mi mi papá este considero que pues es la cantidad que le ofreció por el par de yuntas pues es es es muy
bajo ¿No? O sea no vale eso la yunta vale más porque pues este es un par de yuntas que ya ya saben este trabajar y pues este valen más que que que este que la oferta de que le hizo este señor y pues este dice mi papá que pues llega otro señor y pues le dice a mi papá o pues si está bien este te voy a ofrecer más y pues en fin mi papá vendió el par de yuntas pasaron los días pasaron como dos tres días me cuenta mi papá me compró el par de yuntas y llegó a la ahí en la casa de
mi papá bien enojado ¿Por qué? Oye dice ¿Por qué me vendiste un par de yuntas que que que o sea que me salieron mal dice si si tú sabías que lo que los que los toros estaban enfermos
¿Por qué me los vendiste? Y mi papá pues así no sorprendido le dijo pues no los toros no estaban enfermos dice yo los vendí porque no tengo tiempo para cuidarlos no dice es que los toros este acaban de de de de morir dice yo estaba con ellos trabajando dice y pues los llevé a tomar agua uno se cayó dice o sea se cayó al suelo y y pues se murió o sea sin ninguna razón se murió y pues el señor enojado ¿No? Y pues este le reclamó reclamó a mi papá que había vendido un toro
pues enfermo. Enfermo. Pero pues mi papá sabía o sea mi papá estaba seguro de que los toros no estaban enfermos y mi papá le dijo al señor OK dice vamos a hacer esto vamos por la yunta dice vamos por los toros pues el toro que está vivo dice te lo quedas te lo quedas dice y el toro que está muerto yo te voy a regresar el dinero dice yo te regreso y pues vamos primero a a este descuartizar el toro
¿No? Eso es aprovecho. Pero bueno y mi papá le dijo vamos a descuartizarlo y todo eso si miramos que que que el toro tiene. Algo más. Signos de que el toro estaba enfermo y todo eso yo te regreso todo el dinero completo dice porque yo estoy cien por ciento seguro de que los toros no estaban enfermos y pues se fueron a este ahí al al campo ahí donde está se quedaron los toros ahí y pues ya se llevaron este el toro que que pues que falleció
¿No? Que se murió y pues lo empezaron a pelar y lo empezaron a descuartizar, etcétera, y me dice mi papá que cuando le sacaron el corazón al toro dice encontraron como un corazón del toro. ¿Cómo crees? Y y y eso es algo inexplicable, o sea, si hubieran encontrado el el este el clavo digamos en en el estómago del toro pues así habría explicación pues tal vez el el toro pues no sé pues se tragó el clavo ¿No?
Pero pues el clavo estaba atravesado mero a la mitad del corazón del toro dice y pues este pues no sabían pues que que pasó no sabían cómo llegó ese clavo ahí y dicen que hasta sacaron el clavo y lo miraron pues era un clavo este a para clavar una tabla o así ¿No?
Pues bueno pues al final este pues hubo rumores de que el primer señor que le ofreció una cantidad a mi papá pero pues que que los toros no valían esa cantidad que los toros valían más pues hubo rumores de que el señor se agarrara pues no sea el toro y por eso pues porque el señor se enojó, quería agarrar este el par de yunta a los toros pues a un bajo precio y pues mi papá no no no quiso venderlo a bajo precio, so el señor que pues que que pues que había rumores pues que el señor sabía magia
negra, pues básicamente hizo eso para matar a los toros y que mi papá este perdiera su dinero, ¿No? Claro. Pero pues al final este el señor este que pues llegaron a un acuerdo y pues mi papá le regresó este la mitad de su dinero y pues ni modo los dos perdieron, perdieron mitad y mitad por ahorita es todo. Muchas gracias por escucharme y saludos a Gina y saludos a Nacho. Gracias amigo. Y pues me encanta el programa todos los días los escucho por este Spotify y pues este feliz
noche. Muchas gracias, qué buen día. Nos vemos. El miedo FON. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar la mano tenuda y ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcast?
Escríbenos a este e-mail ventas arroba RSS punto com ventas arroba RSS punto com controlar mi lengua no es el problema lo complicado es controlar mi cara sabiduría en las redes porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano tenuda continuamos, fíjate nada más que relato el de Tomás y hay personas que con tales al se con la suya como en este caso con la carretera de la sal en el estado de Toluca está llena de curvas y carriles muy estrechos además de que con linda con
barrancos muy profundos a cada lado cualquier autobús que cruce esta carretera puede correr este peligro de desembocarse si no tiene el cuidado necesario sin embargo ya se sabe del famoso autobús con el número cuarenta que inició su viaje hacia Toluca y la gente dormía tranquilamente mientras el conductor hacía el paso a la carretera de la carretera de Toluca la fuerte lluvia las curvas peligrosas y los empinados senderos hicieron que este autobús aumentara su velocidad haciendo pues un un
un un man una maniobra algo que dejó inseguros a los pasajeros motivo por el cual ellos comenzaron a reclamar al chofer oye ¿Qué te pasa? ¿Por
qué estás así? Él hizo oídos sordos y hacía todo lo posible por cumplir con los tiempos de la carretera de Toluca y lo que no se diría cotidianamente hecho la mocha de lo que no se percataron al instante es que el camión se había quedado sin frenos y una curva muy pronunciada hizo que a los pocos segundos el autobús cayera en uno de esos barrancos la mayoría de los pasajeros perdieron la vida al instante y los pocos que quedaban con vida murieron de forma horrible al incendiarse
y la gente se percató del accidente y dio aviso a los familiares involucrados esta ruta actualmente sigue activa y existen muchas leyendas a respecto donde hablan que hasta el día de hoy se aparece este autobús fantasma que sigue recorriendo la ruta vamos a seguir platicando de este autobús fantasma el llamado número cuarenta que se aparece en la carretera de Ixtapalne la ruta que se ha hecho sigue penando sigue ahí como si estuviera apenas en su primer recorrido vamos a platicar eh
hola buenas noches mi nombre es Ruth Pérez tengo treinta y seis años y hace quince años que no veo a mi papá él se llama Santiago Pérez Caldero soy de la ciudad de México y mi papá me
llama una bebé. Oh. Mi historia es muy larga desde mi niñez sabiendo que nuestra familia hubo muchos peros, pretextos, y todo lo demás pero cuando era una niña de siete años yo tuve un accidente me caí de las antenas de televisión que mi papá arreglaba antenas de televisión de esos de satélites y que de que de en coma tres meses. Fíjate tanto tiempo. Y mi papá me tuvo que entregar con la santa muerte. Desde entonces mi vida cambió demasiado. Ya no sé cómo. Pues mi mamá se fue.
Me abandonó, se abandonó. Yo me crié con mi abuela, ella murió de cáncer de corazón. Aunque no entiendo que antes de morirse mi abuela hizo una promesa en el hospital diciéndome que algún día ella me iba a llevar para que yo no me quedara ahogado, no iba ni tiel, no iba nada. Y mi papá y yo pensábamos que aún estaba viva. Él ponía su oído en su corazón, pero no latía, pero mi papá siempre decía, tu abuelita estará viva, porque su cuerpo no se doblaba sus bracitos y
todo. Pero con los problemas que tuvimos cada quien de de él y los míos, los tuvimos que separar, los separamos, y la verdad yo no sé si él aún sigue con vida, si mis hermanos están cuidando de papá, mis hermanos están cuidando de mí, porque soy de ellos yo mucho me estoy enfermando últimamente mucho destrecer entre entre mi yo sé que cuando yo estuvo cuando mi papá me entregó con la santa muerte salía salían en las fotos tenía muchos problemas con el oído iba a la iglesia
cristiana me decía es que no podemos ponerte la mano encima porque él no nos deja iba con curanderas lo mismo me decía es que no podemos porque él no nos permiten hasta que una vez una anciana de mesa blanca bueno eso me decía ella pero quién sabe yo me sentía muy cansado con sal y no sé con otras hierbas pero mi cuerpo se sentía muy cansado muy cansado y miraba cosas que yo no tenía que ver miraba así como la llorona toda de blanco pero nunca ella nunca la miraba y me sentaba y mi
papá me desahumaba cuando era pequeña cuando porque mi papá en ese entonces tenía tanque donde guardar el agua y ahí ellos yo escuchaba cuando el agua se movía y todo yo espiaba donde yo miraba que no la vi yo nunca la vi caminar yo solo la vi flotar nada más y él cada vez que miraba cosas me desahumaba de cruz o me limpiaba pero siempre siempre hacía y a los quince años el que me enfermó mucho pero ya no supe nada de él ni el de mí ahora que estoy que me enfermo mucho que las cosas con mi salud
a veces no va bien a veces va mal a veces sí ya quiero saber si él esté bien y me gustaría un momento que los contactara con ustedes. Ok. Y este es otra vez voy a hacer otro otro pequeñito video o audio de voz para seguir con tanto lo de mi vida de todo que tenga una excelente noche. Claro que sí Ruth y nos presentamos un relato largo pero es una vida muy llena de situaciones difíciles y supongo
que te contaron ¿No? Tu abuelita, tu papá, que fuiste entregada en este momento en el que estabas en coma, me imagino que para conseguir tu salud, una difícil vida que ha llevado y cuando tú lo decidas, nos dices y con todo gusto te marcamos. No, y difícil vida que tu papá encontró a través de ese pues ese tipo de ofrenda, esa consagración, pues pensó que era la única vía para que tú recuperaras tu
salud. Sí que has vivido cosas muy duras como lo comenta Gina, mi querida amiga, esperemos que este programa sirva como para reencontrarte con tu familia amiga y justo cuando tú lo decidas, te digo, ¿Cómo el destino nos puede llevar a cada uno de nosotros a diferentes situaciones, diferentes circunstancias, como dice por
ahí la canción, ¿No? El destino nos separó y fue el destino también el que nos unió, ojalá así estuviera esta historia mi querida amiga, con gusto vamos a platicar Ruth para que juntos hagamos algo, a ver si se puede. Bueno, una de esas nos escucha. Buenas noches, ¿Cómo te llamas? Hola. Bueno. Buenas noches. ¿Me escuchas? ¿Cuál es tu nombre? Sí. Navija. Navija? ¿Desde dónde los escuchas? De Guadalajara. Ah, saludo a todos nuestros amigos allá de
Guadalajara. Mira, yo tuve, bueno, una experiencia media rara ya hace unos años, me llamó mucho la atención para compartirla, los he estado siguiendo. Sí. Y los he estado este oyendo y se me hace muy interesante después todas las historias que que comentan ahí este las personas y por eso me atreví a a contactarlos. Ay, qué bueno que estás aquí. Gracias. Este mira, hace tiempo creo que fue hace un mes más o menos. Mi esposo siempre sale, se va a
trabajar en eventos. Fue muy chistoso porque me llamó mucho la atención porque ese día eh hace cuenta que parecía que era él pero no era él, en realidad no sé qué era. Llegó, prendió la luz, y se acercó a sea con mí y lo tenía así, así, pero frente a frente, pero tenía una cara que era como burlista, grotesca, no sé cómo explicarte la cara, se veía muy así como pues muy sonriente para de esas veces así como malo pues.
Entonces yo estaba dormida y abrí los ojos y la perrita empezó a la agarrar y me llamó la atención y abrí los ojos y le dije ay no, no eres tú, le dije, ¿Qué estás haciendo? Vete de aquí, se va, pero no sé si han visto las películas como cuando haces el la reversa en la habitación, ¿No? Me sentió, me seguía viendo con una cara así muy burlesca, pero se va de reversa, o sea, ni siquiera me dio la espalda, y se sale de
la habitación, y se va. Sí. Entonces, este, mi esposo llega eh, ya como a las seis, seis y media de la mañana, y la perra vuelve a ladrar, y le dice él, hola, soy yo, ¿Qué pasa? O sea, pero estaba toda erizada la perrita. No sé si porque yo estaba dormida o no sé, o sea, fue así como como virgen raro porque sí sentí nada más que se mencionó la piel, pero hasta ahí. Oye, ¿Sentiste claramente que no era ella como alguna entidad en el cuerpo de ella o
cómo? O sea, como materialista, no sé cómo es que se cante, se percua mucho en la cara, estaba acostada a dormir y entre que abrí los ojos, tú le vi la cara así muy burlesca, y con una mirada así, me pensé, su ojo estaba muy, muy, muy, muy, muy duro, pero yo estaba pérdida, único que le dije, no, no, no, es tu llave, es serismo, y empaladrar, entonces, cuando ella en realidad llega, pues, la perra se altera otra vez, y lo empieza a ladrar, y él, oye, cálmate, soy yo, y volvió, le
dijo, quiero ser, dice, yo vengo llegando, y ya, me quedó la duda, y le conté, dice, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, y yo así con que, no sé qué sería, tengo una hermana que practica lo que es la certería de los orichas. Sí. Y le dije, oye, me pasó esto, mi
hijo, ¿sabes qué? Vas a prender tus velas, vas a hacer oración, vas a hacer esto que te estoy diciendo, dice, y este, al día siguiente, órale, y pues yo la prendí de igual forma en la noche, para poder limpiar, y, en fin, volví a pasar como a las dos, tres de la mañana, algo se esplió para de esas veces que tú sientes como que alguien está desesperado, y escuché claramente como es cuando asotaron la puerta como para salir de mi casa, pero así como cuando sales a prisa.
Ajá. Eso es lo que me pasó y es que pues platicar. Te dejó extrañada esta situación. Sí, más que nada, porque te digo, aunque nada más digo, porque no me gustó mi perrita. Y ella se alteró el emperadra y ya después que regresó, o sea, cuando ya en realidad llegó mi esposo y me volvió a la rato, o sea, y él así como sacado de le conté, dice, no, pues hay que poner agua bendita y no sabemos qué sea. Y sí, ¿lo hiciste? Sí, sí, lo hice, te digo que también al día que me salió a la rato, ¿no?
¿No? Se escuchó como cuando alguien sale a prisa y se escuchó como asotaron la puerta de la entrada de mi casa, o sea, como que este salieron a la calle. Ajá. Y me paré a revisar, o sea, todo y no, o sea, no, no, o sea, las velas estaban haciendo pues su trabajo y todo, pues. Me puse a volver a rezar. Ajá. Y ya todo se fue y se fue. Fíjate, algo que no entendiste que sucedió, lo bueno que solo fue una
única vez, ¿Verdad? Sí. Y no has hecho este también me pasó que abrí los ojos y di este dos niños flotando, o sea, levitando en el aire, pero pues también como estoy dormida a veces es como que pues no no le da como la sensación de que no me dieron miedo y eran unos niños como entre cinco años pero eran así como un niño y una niña eh de
los eh ¿Cómo se llama? En los ochentas noventa salieron unos de momentos felices o no sé qué no sé si te acuerdas unas caricaturas muy tiernas, sutiernos momentos, algo así. Ajá. Eran algo así como como físicamente como algo así como esos niños pues no me dieron miedo que sean niños no son cosas buenas. ¿Les viste el
rostro? No alcanzé a verles el rostro, les vi la silueta de que eran unos niños, o sea, o sea, una niña traía, pues, atraya su colita y el y era un niño, atreía el corte de niño, pero no los alcanzé a ver y de esas pijamas de franelas que teníamos nosotros antes conocíamos chicos como debutores, pero en eso volví a abrir los ojos y ya no los vi. No sé si me da más pendiente.
Claro Bueno, situaciones extrañas, Navi, que nosotros te agradecemos muchísimo que te hayas reportado un saludo a nuestros amigos de Guadalajara, ya sabes que aquí estamos cuando quieras volver a participar Sí, muchas gracias. Yo los escucho este ya diferido por el Spotify. Ah, qué bueno, que estás careciente. Les agradezco mucho sus sus respuestas, por favor, de contactar mi llamada. Gracias a ti por estar aquí con nosotros.
Saludos. Bueno, saludas, G. No, ya mucho también. Hasta luego, amiga, con mucho gusto. Saludos. Que estés muy bien. Poquito de dificultades con la línea, pero hacemos lo posible, eh. Hacemos lo posible para tratar de entender el relato y a ustedes les pido paciencia, mucha paciencia. Quiero saludar a todos ustedes, para recordarles que sí, efectivamente, ustedes nos pueden encontrar en en Spotify como la mano peluda
grupo Fórmula. Así nos buscas, la mano peluda grupo Fórmula, ahí nos vas a encontrar, y por supuesto, están los programas de él todos los días, así que
no te lo puedes perder. Saludos a Yami Hernández, a Esperanza Saldaña, amiga, a Eleazar Carvajal, y Carlos Mora dice a mí, a mi hermano, una oración para mi padre que anda malito y está en cama, tengo fe en Dios, que lo sanará, una oración en cadena, es lo que pido, por favor, claro que sí, mi amigo, cuenta con ello, y ya te están escuchando los escuderos para
tomar nota. Buenas noches, Yen y Nacho, saludos a todos, yo aquí recuperándome, pero escuchándolos sin falta, por favor, saluden a mi sobrino Paloma Boca, escuchando la mano peluda, y ahorita estoy enferma, pero estoy aquí con ustedes, Paloma Boca, desde California, ¿Sabes? Que te mandamos un fuerte abrazo, nuestros mejores deseos para que te recuperes muy muy pronto, y nos da enorme gusto que estés aquí, junto con tu sobrino, saludito para él, por supuesto, a
Sebastián. Así es, saludamos también a Jonathan Gutiérrez, también a Micho Kratzy, también desde Amozoc Puebla, nos escucha Micho, bien, bienvenido amigo, gracias por acompañarnos esta noche. Bueno, aprovechamos rapidísimo, Jorge de la Cruz,
bienvenido amigo. Sí, antes de irnos a la pausa, también un gran saludo para San Juan, Puerto Rico, a Nori, que desde hace más de un año nos está escuchando todas las noches en el trabajo, dice, me escucha mucho, me gusta mucho su programa, los escucho durante el día, y la noche también. Sí, y también las experiencias jugando con la ouija, y otros relatos más, pero a ver si me animo a enviarlos un audio.
Nori, te envías el audio, o te llamamos, dinos, y por supuesto que también nos podemos comunicar hasta Puerto Rico. Claro, la llamada internacional. Oye, deberíamos de poner todos los días la llamada internacional de hoy, y le dedicamos la llamada a alguien fuera del país, ¿No? Alguien que está proyectando como un. Pero de repente Nacho, y las llamadas internacionales. Sí. Son mucho más, ¿Eh? Sí, son más de una. Sí. ¿Verdad? Efectivamente. Bueno, vamos a hacerlo, vamos a intentarlo.
Saludos a Florencio Vázquez, Morilón, que está con nosotros
esta noche especial. Bueno, pues vamos a seguir escuchando todos tus relatos y también te vamos a dar un caso propusimos la de Ixtapán de la Sal, pero conoces alguna otra que haya sucedido en una tragedia, por ejemplo, allá en San Antonio, Texas, donde iba un autobús con pequeñitos, fallecieron, y después tuvieron algunas experiencias al respecto a la experiencia de hoy de San Juan, digo, de Ixtapán de la Sal, alguna otra carretera donde tú sepas que haya pasado lo mismo
en el autobús fantasma. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros solamente una hora los esperamos mañana y en el resto de la república y el mundo entero continuamos después de la pausa. El miedofón cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis veintidós. Con la transformación atentamente la uña, sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano penuda.
Saludos, Nanchito y Gina, fíjense que en la barra del sol se vele a algunas figuras. ¿Cómo saber si realmente son figuras o es una pareidolia? ¿OK? Pues vamos a checar esto que nos envías porque a veces si la humedad hace algunas figuras caprichosas que nuestra mente las configura y podemos entender alguna imagen. Sin embargo, no debemos descartar que también podría haber la presencia si está acompañada de algo que ha ocurrido en este
lugar. Sería muy interesante que tú nos dijeras si han tenido manifestaciones de orden paranormal. Exacto. Sí, no, no siempre se presenta solo. De hecho, para poder nosotros sospechar que hay actividad paranormal, debemos ser observadores, y es que existen más evidencias de actividad.
Por ejemplo, la aparición de plagas en un sitio en específico o en varios sitios de la casa, de repente se siente un frío muy extraño, tú puedes identificar que que está haciendo frío, digamos, en en el clima general, pero específicamente hay una habitación que sin razón alguna, es decir, es una habitación ventilada, es una habitación que le entra el sol, el sol, el sol, todo el año, y además puede llegar de forma repentina, no solo esperan y empiezan a sentir mucho frío,
ay, de repente se sintió, esa pudiera ser una indicación o o una señal de que hay actividad paranormal vamos a ver, vamos a ver, Martín Vaquera dice, yo sé de una historia de mi pueblo, de su camino antes de llegar a él, mi querido Martín Vaquera, pues, te ofrecemos los buenos buenos días, gracias por estar con nosotros, eres bienvenido, ¿Eh? En la carretera, entonces, ¿Verdad? Claro, es el tema que hoy
estamos preguntando. Así es, exactamente, a todos los amigos, dice Fernando Beteta, quiero marcar de New Jersey, un relato del estado de Oaxaca, que es un relato que nos aporta a todos ustedes, y a todos ustedes, que están presentes, y los que quieran participar, mándenos un mensaje al Miedofon, ahí en el mensaje pones, quiero contar un relato, y te regresamos la llamada, porque obviamente, pues, es la forma en que nosotros ya vamos a tener tu número telefónico para poderte
marcar. Ahora, si ya nos enviaste un mensaje, aquí en el chat, escribes, mi terminación es, y los cuatro últimos mensajes que nos vamos rápidamente, es la manera en la que más sencillo podemos hacer enlace contigo. Exacto, les digo, es bastante fácil, todo el mundo, en la actualidad ocupamos el WhatsApp, y por esa razón, para nosotros es una herramienta muy valiosa.
Saludamos a Jesús Guadiana, a Raúl López, Renato Murillo, dice, no había once, las torres que me las escucharán, cosas así, pero se me hace que sí, de hecho, sí hay por ahí, algunos relatos de gente de seguidores del programa, que viven allá, justamente, en las cercanías de donde ocurrieron estas, pues,
demoliciones forzadas, ¿No? De las Twin Towers, allá en Nueva York, que, bueno, cambió el mundo, cambió la la forma de la vida, y esto algo así, así de de fuerte, de directo, de prueba, en donde dos aviones, imagínense ustedes, se convirtieron literalmente en un arma mortal en una especie de misil, se convirtieron dos aviones, y eso jamás, jamás lo habíamos visto. Bueno, por lo menos de este lado, ¿No? Así que, sí es probable. Saludos
a todos, a todos. Bienvenido a mi querida Silvia, gracias por acompañarnos, y a todos los que van llegando también, les damos la bienvenida. Claro, incluso sobre esta zona nos han platicado que ahí ya no están las torres, pero que puedes sentir una energía bastante extraña, ¿Eh? Que esto no se
borra con el tiempo. Bueno, es más, una vez nos platicaron, no sé si si por ahí hay alguien que nos platicó en este sitio, que por las noches, a veces se ve como si hubiera una especie de de luz azul ¿Por qué razón? Una luz azul, no, no, no les puedo decir, amigos, parece que se ve como si fuera una radiación de luz azul. Vamos a escuchar más relatos y experiencias que tienen que ver con lo paranormal. Buenas noches, ¿Cómo estás? ¿Cómo estamos? Muy bien, Jorge, ¿Desde dónde nos
escuchas, amigo? Y aquí de Culeacán, Sinaloa. Excelente, ¿Y qué nos quieres platicar? Pues, quería contar aquí una serie de experiencias que que con acá para para el lado de acá de la sierra de Sinaloa que una una vez que me tocó ir ahí de casería, no sé. A ver, ¿De qué se trata? Platícanos. Ah, pues, resulta que nos decidimos de casería aquí en la tierra, aquí de Sinaloa, acá, un lugar que se llama, un ranchito que se llama
Bidraguato. Ajá. Entonces, pues, andamos en unas cuatrimotos y pues con andamos de casería en cazando venados, ¿No? Dece de la noche, más o menos, andamos lampareando. Sí. Entonces, nos metimos entre los ranchos, así ya como para subir entre entre medio de los cerros. Y de ahí hay una casa. Ahí hay una casa así como abandonada, un ranchito abandonado. Y supuestamente ahí ejecutaron unas personas pues.
Entonces, pues, yo no, yo no, la verdad que no me di cuenta, porque yo no sé por qué, yo digo había pasado por ahí, entonces pasamos como en un granero en las cuatrimotas. Y de pronto entre medio de una casa y y en el granero ese ahí pues ahí había pasado ese suceso trágico pues de lamentables pues entonces cuando pasamos por ese granero así. Ajá. Yo una una la verdad sentí una vibra bien bien extraña, bien bien rara. Sí. Y yo sentí un silencio, ¿No? Sí. Y pues acá pues ajustale un
poquito más, ¿No? Y todo bien oscuro, pues una escuridad total no más que mirar a los focos de la cuatrimotas. Sí. Y de la lámpara. Sí. En eso cuando le seguimos dando pa adelante, pues yo volteé pa atrás y me como que miré así como que una así un tipo de acá de algo blanco así en los ojos, pero no me gustaba. Sí. Hombre, sentí bien feo, la verdad, y y pues yo, la verdad, no les dije nada, les no les dije nada a mis compañeros,
pues. Ajá. Pero ya fue cuando yo les conté, eh, como que miré algo ahí, les dije yo, y ellos me dijeron, no, pues, ¿Qué pasó eso? Y pues, ese fue una de las experiencias que que más así aterradoras que he tenido así paranormales, pues. Entonces, yo les voy a dar un saludo y pues comentarles que eh nos gusta mucho su programa y pues lo seguimos y aquí estamos escuchándolo. Muchas gracias amigo. Un saludo para toda la banda, quería mandar un saludo acá para la banda de culiacán.
Eso es todo mi amigo, pues un saludo para todos allá en Culiacán, Sinaloa, de parte de nuestro amigo Jorge, ¿Verdad? Sí, para ser bien de ficar. Eso es. Pues ahí está. Ya te agradecemos. ¿Quieres agregar algo más? Pues nada, todo bien, buena vibra para todos y y a seguir escuchando. Excelente. Los buenos relatos del del mejor programa de de radio que puede haber por aquí. Muy amable. Muchísimas gracias. Estimado Jorge. Claro que sí, muchas gracias, saludos para
todos, buenas noches. Hasta luego, buenas noches, que la pases muy bien y te agradecemos mucho por estar aquí. Gracias.
Ese tipo de palabras nos levantan el ánimo, nos hacen sentir que cada vez que abrimos los micrófonos y platicamos con ustedes así como amigos sin ninguna presunción de que yo soy un sabio, de que no sé qué, no, no, no, al contrario, como puros amigos, porque en realidad cada una de sus historias nos van alimentando y vamos llenando pues nuestra vida, y también les pase que cada vez que nos platican algo y pues nos va cayendo como que el veinte nos va poniendo en una disposición para escuchar
más historias diferentes. Yo siempre encuentro algo distinto en cada una de las historias, aunque hay factores en común, hay cosas que digamos se pueden presentar frecuentemente como la llorona, casualmente, siempre que se aparece la llorona, se habla de que hay por ahí o hubo algún cuerpo de agua, es decir, que había un riachuelo, había un río, una laguna, un ojo seco de agua, vamos, siempre por alguna extraña razón, hay una evidencia de ese tipo, y otra que pudiera ser de que cuando
se escucha algo que algunos personas no saben, a la mañana siguiente se se enteran de que hubo un deceso por ahí en las cercanías. Pero bueno, de eso y muchas cosas más, vamos a ir platicando, esperamos sus historias, vamos al corte, Ina. El miedofón, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Las historias tienen muchas diferencias, pero no sé, aquí en la mano peluda Hola, soy Chumel Torres. Te invito a que estés pendiente de
nuestro podcast. La la mejor información, comentarios, y más, mucho más. ¿Dónde y cuándo quieres? Noticias, deportes, y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo de la vida. Mi vida está llena
de aspiraciones. Atentamente el asmático anónimo, sabiduría en las redes Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda Continuamos, gracias a todos los amigos que están aquí con nosotros, porque el hecho de estar escuchándolo y todo, sobre todo, aquellos que pueden hacerlo con las luces apagadas y concentrarse más en cada uno de los relatos, hacen que podamos sentir ese escalofrío
que recorro nuestro cuerpo. Es correcto, no sé si lo han intentado, intenten escuchar la mano peluda con las luces apagadas, y ahí me platican de cómo me parece. A ver, veamos, ¿No? Vamos a ver, ¿Qué tal? Les parece escuchar el programa así con una luz poco intensa, una luz bajita, y así como cuando a veces uno dice, ay, voy a poner una noche romántica y ponen una
vela, ¿Sí? Pues lo mismo sucede cuando escuchas historias de terror, como que le da una atmósfera diferente a todo el mundo, y nuestros amigos se sienten muy muy muy especial José Luis González Avianeda, saludos escuchándolos aquí, y qué bueno a Danny Toski también está por acá, Valeria García, Guadalajara, ya oímos un relato de por allá, pero también se hace presente, y Adrián Rodríguez de Tampico. Así es. Hola, buenas noches.
Hola, ¿Qué tal? Oye, amigo, nada más que tenemos, tienes muy alto el volumen de tu monitor, tu radio, tu pantalla, no sé, ¿En dónde estás escuchando el programa? ¿Qué programa? A ver, a ver, si si ya nos escuchamos mejor, ¿Cuál es tu nombre? Sí, yo yo estaba escuchando que para el día mediano hay que escuchar. Ajá. OK, amigo. ¿Qué es, papá? ¿Sabes qué
se oye? Fue muy muy distorsionada la voz, no se le entiende a nuestro amigo Juan, vamos a intentarlo de nuevo, en otra otra línea, a ver si se pudiera, ¿No? A ver si se pudiera. Dice Nancy Marroquín, yo los escucho en el gym, pero camino a mi casa, como es de noche, sí voy a ver a nadie conmigo en mi carro, no, mi amiga, no pasa nada, al contrario, aquí te vas curtiendo y vas superando ese tipo de experiencias, ¿Eh? Porque bueno, eso le puede
pasar a cualquiera, ¿No? Mirá, nos escuchan desde Rayón Chiapas, dice aquí, mándenle saludos a mi esposa Rosa Isela y Luis Ángel, que los estamos muy atentos escuchando. Así es. Y luego me escucho para dormir. Todos esos temas de lo sobrenatural me llaman la atención y me tranquilizan mucho. Pues sí es como una
especie de escape, ¿No? Un escape a todo el estrés que nos puede tener eh pues en una situación muy muy alterada el trabajo, la escuela, no sé, te pusieron un jefe nuevo que no entiende ni jota de lo que tiene que hacer y es que bueno, les comentaba yo hace un momento que que piensas tú de la aparición de un trailer, un autobús fantasma, o alguna otra cosa, de las experiencias que más me han dejado así como que una marca, una especie de cicatriz en mi mente, ¿Se acuerdan ustedes aquella vez
que uno de nuestros amigos nos dijo que no podía ir a la escuela y ya llevaba muchas horas conduciendo y dijo no, necesito pararme a descansar. Se orilló en un sitio donde pues regularmente ellos saben que no corren tanto peligro y pueden tomarse un tiempecito para descansar. Se orilló. Él empezaba ya a conciliar el sueño cuando de repente empezó a oír pa pa pa pa pa pa que le pasó a la camarote ¿No? Por afuera y él orale pues ¿Qué
pasó? Y se asoma y no había nadie se vuelve a a a pues acostar dice nada pues me están jugando una broma y otra vez y empieza así como que a cuajarse en el sueño y nuevamente tra tra traje y me dice hasta me bajé para ver agarré y siempre llevamos ahí no sé un palo, una herramienta, algo para defendernos, ¿No? Por si fuera
el caso. Se bajó con su tubo y y empezó a a ver por abajo de las llantas del tráiler, nada, hizo un recorrido, pensó en algún momento dado que le estaban queriendo abrir la caja y da da la vuelta y dice
nada, tampoco. Y así rodeando la cabina, la cabina, la cabina, justamente la cabina, pero del otro lado, no del lado del arroyo vehicular, sino del otro lado y se va dando cuenta que se había estacionado frente o junto a una de estas crucecitas que ponen en la carretera de cuando hay un accidente y alguien fallece dice no dice hasta la los pelos se me erizaron yo no lo quería hacer ya ya descansé un poco y empezó otra vez como que a dormir y le volvieron a pegar dice no ya eso ya es suficiente
y arrancó su tráiler y mejor se fue ¿Qué onda con con con lo que ocurrió? No se sabe y ya llegando a ellos le llaman creo
que cachimba ¿No? Llegando a una cachimba se bajó y pensó que no se podía ver eso y dijeron ay fíjate que me pasó esto no qué bárbaro sí nunca te pares ahí porque ahí siempre espantan o sea los mismos colegas ya saben ya conocen cuáles son los lugares en donde pues sí efectivamente hay como una energía que está rondando una energía que está haciendo de las suyas y y pues efectivamente hay sitios ahora que tienen que ver con la energía que los tripulantes, las personas que viajaban en
ese momento emanaron una emoción tan fuerte de horror que se generó una psicohuella de tal magnitud que todavía algunas personas pueden ver materializado ese ese autobús fantasma queremos platicar historias y que platiques todas las experiencias de terror que te hayan ocurrido. Así es, y aquí nos dice nuestro amigo, ¿Qué pasó? Me dejaron hablando solo, ¿No? No te dejamos hablando solo, es que la línea no se oía muy bien, se entrecortaba, pero vamos a ver si tenemos mejor suerte.
Buenas noches. Buenas noches. ¿Ahora si me escuchas mejor? ¿Cuál es tu nombre? Juan Valadres. Juan, ¿Desde dónde nos escuchas? De acá en Tlampa, Tabasco. Tabasco. Juan, qué gusto saludarte, ¿Qué nos quieres contar? O sea, yo yo soy una persona que vengo de no sé de aquí en México, si yo guatemala, pero de Inglaterra. Sí. El de allá, este, para empezar, para empezar con mi amigo, con mi amigo, nos vimos a al casar pijiles a una una laguna que había ahí. Llegamos a estar en la parcela
de mi amigo. Los dos estaban mucho mal, costados, estábamos pequeños como de siete, ocho años. Llegando a la tenemos que travesar un plasal para poder llegar al donde se engordaban los pasajeros, que se conocían como como se hizo fundamentalmente como nuestras
propias manos. Sin embargo, vas a ver donde atravesamos el plátano, estuvimos dando vueltas y vueltas y vueltas en el mismo lugar porque había un un pasadero que estaba marcado con callo de planta y por ahí pasaba uno porque había un alambrado pero eso ahí estaba los niños de la laja le llamaban a la gente y en ese en ese lugar pasamos quizás sería como una seis, siete ver. Eso ocurrió como a las siete en la mañana, de siete, ocho en la mañana. Al temprano. Sí. Cuando nosotros salimos de nuestra
casa. Y ahí se nos llegaron a por aproximadamente a las diez de la de la mañana. Dando vueltas en ese lugar y no podríamos salir. Luego salimos, logramos salir. Sí. Pero al lado de la laja, yo recuerdo que todavía le digo a mi amigo, o ya le digo, pues, ya no pudimos agarrar, no encontramos los pibes, le digo, ¿Por qué no encontramos la laguna? No, no vimos como ellos. Porque no, le digo, vamos a matar un guana, un un conejo, lo que le
ha ido en la montañita. Sí. El otro, el otro amigo, pues, era más pequeño que yo de edad. Pero me dice, ¿Sabes qué? Si del camino, ya no va a poder salir. Pero no hay una montaña ahí, no vamos a poder salir. Pero vámonos, le dice, por acá, ¿Por qué está trabajando mi papá? Aquí sí, ya me, ya me vente. Salimos, ahí está el papá. Nos dieron la, los trajes de la comida, porque ya les había llevado el desayuno, nosotros tuvimos que ir a buscarlo. Bueno, llevamos los
trajes. En el camino, nos sentamos a comer esa, esa comida. Nos dio sed. Se nos llevábamos nada que que tomar. Pero ahí en este la mata de plata no cuando les les hace un agujero uno en el troco de la mata sale agua. Me dice él eh abre, le pica una mata y se cago. Voy a tomar agua ya, después vemos si queda ahí, te toma de ahí, y no, pues, mi papá, se acabó la ya no le quedó la mata y me dice pica otra, dice, pero mientras dice, yo voy a ver si no viene mi
papá de pierno. Juan, aquí te voy a interrumpir por la pausa, no te vayas, regresamos contigo el miedo FONC, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Porque la verdad se esconde aquí en la mano de duda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? Les va a cambiar la vida. RSS punto com. Almacenamiento, monetización, en un solo lugar. Hosteado y distribuido por
RSS punto com. RSS punto com. Hacer podcast de manera fácil. Si una persona te juzga sin conocerte, préstale tus zapatos. Si te juzga una persona que vive en la calle, cuidado, no te juzgues. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Ahora sí, ya regresamos rápido contigo, Juan, para seguir escuchando tu relato.
¿No? Ok, correcto. No, pues, este, en esa ocasión, digo que nos quedamos viendo un, querés, un enero de tiempo, pero cuando nos, nos, lo mismo que mirábamos aquí más despacio y en los pocos minutos ya, en poco tiempo, ya iba cerca de nosotros, y nos quedamos viéndole un cuerpo, hacia la que va a ocorrer, los pies y los parridos, y los pies no se le miraba, o se le miraba a piernas, entonces se le miraban los malos puros huesos y en las piernas, como dos canicas,
blancas. Sí. Nosotros estábamos llamados y como estábamos dos solitos y agarramos los que nos nos unimos, nos fuimos a salir corriendo. Sí, nos fuimos corriendo, corriendo hasta que bueno, pasamos unos lugares que había encharcamiento de agua y no sabemos ni cómo pasamos porque la verdad sí nos espantamos, nos espantamos porque veíamos que la mujer ya iba a hacer que nos mató. Pero no sabíamos que nos mató. Y llegamos a a quedar saliendo
a las amigas. Pero como los dos andamos llevando tiradores allá le digo oye le digo mi tirador se me olvidó le digo yo iba a tomar agua y él le acuesta a mi tirador y yo le decía ¿sabes? Que ya no le dicen tirador, ya le dicen
onda. Entonces todavía regresamos después pero me dice me dice el amigo oye eso pero yo no regrese ya dice que no le reconoce que no le reconoce que no le reconoce que le iba a buscar el libro que estaba nuevo de la liga porque le íbamos por eso estaba nueva o sea lo tenía nuevo lo acabó de componer un griegue prevención y él entonces me dice no pues si tú vas pues yo también le dije porque no te voy a dejar que vayas solo salimos juntos los dos y nos fuimos y le digo no te preocupes
le digo si yo he leído la liga pero no es que me lo vaya a creer pero en ese momento yo me había ganado un premio por de de de por reclamar el salmo noventa y uno de una iglesia.
Sí. Y en ese momento el padre Néstor yo no lo podía decir yo iba para adelante caminando caminando pero yo lo decía padre Néstor que está en el cielo padre Néstor que está en el cielo y ahí no pude pasar porque ya se veía la esquina donde estábamos porque eso fue una esquina veíamos la esquina donde yo había dejado tirado el tirador se veía como un puerquito pero todo cubierto fuera de fuera de blanca y ya no queríamos pasar ya nos entró mi otra vez porque ya no quería pasar el amigo de ahí ni
yo pero ya empecé a seguirle rezando y rezando y rezando y ahí salió el tal de ojo de donde desapareció también y logramos llegar pero nos regresamos todos nos llegamos a buscar el tirador y salimos corriendo es mi primer es mi primera historia de la de la primera ocasión que me que pude ver esas cosas porque para acá tengo tengo muchas cosas que no bueno yo antes de antes de eso que no tenía miedo pero acá me vine a dar cuenta que sí y la verdad que a un principio les tenía miedo pero me vine
acostumbrando al al al espanto y ahorita pues ya la verdad ahorita no tengo miedo ahorita estoy trabajando en una máquina verlando cuidando en un campo y para tener acá sí y estás solito aquí lo escucho sí solito y no tienes miedo porque no tienes miedo ahora sí. Fíjate. Pero sí la verdad sí. Sí me han pasado muchos casos. Varios casos. Porque eh tuve un caso que me sucedió en Arriaga. Otro caso que me se subió también en mi amigua Guatemala pero cerca de de mi casa. Uh-huh. Ella me andaba yo
y ella me dijo que no. No. O sea que tenemos mucho que escuchar ¿Eh? ¿Cómo? Tenemos mucho que escuchar contigo Juan. Sí hay muchas cosas que que que me han para mí ha sucedido y como le repito en eso fue en un tiempo que por ejemplo que yo agarré a no tenerle temor a esa cosa porque sé que no te hacen nada. Me como que me dominaban. Ahorita sí tengo ratos de no de no ver nada. Ya tiene rato. He tenido como unos cuatro o cinco años que no he visto
absolutamente nada. Y ni porque estoy trabajando en aquí no hay que tener ahí en el campo, en el monte, me quedo sol en la noche, cuidando máquinas o lo que sea. Uh-huh. Pero ya no he visto nada. Que ya porque como ya no tengo miedo. Ándale mira
yo no tengo miedo. Hay cosas que cualquiera cualquiera le puede pasar por cualquiera sí me tiene miedo yo yo yo no lo no lo no en una ocasión eh aquí mismo en Teapa yo visitaba el novio de mi esposa y cuando iba hacia mi esposa yo siempre iba la noche le iba a dar alguna disfrierta a mi esposa. Uh-huh. Ahí también este también hay un lugarcito
que uno no pasa por ahí. Y en la tarde en la noche cuando pasa desde de once a doce más o menos y desde esa hora siempre siente que hay una persona que le sube en la parrilla de la bicicleta de uno. Y le subí atrás. Y boté uno a ver y no hay nadie. A varios amigos los que me gustan. No. No. No. No. No. Ya tenía peregrinio en esa cosa. Vaya. Pero sí. O sea, por todo el lugar hay muchas cosas que que se sabe, que te escuchen. Exactamente. Y que se cuentan, ¿No? De boca en boca.
Sí. Aquí hay aquí hay un lugar donde casi toda la gente de la parrilla tiene una una bola de fuego con una bola de fuego, una luz pues roja. Y se va por todo arriba en el cielo y así viene a desaparecer más adelante. Uh-huh. A varios a varios les ha salido. Será una bruja? Pues quién sabe porque lo que sí hace no tiene mucho tiempo si me y aquí en la misma máquina aquí en la misma máquina. Sí. Eh como eso le la viejo en la noche, ¿Verdad? Yo me sentí una lechusa pero tenía los ojos como
brasa. Se me pues se me prestó los veces de dos ocasiones en el pero la verdad que hay hay personas que sí practican, ¿Me quisieras ir a Puerto Rúgulo? Uh-huh. Pero no sé, ¿Qué sería? Porque de esa vez me recuerdo que agarré el machete y le digo, no, bajaste el machete ya. Pero el dos veces me apareció y ahí para adelante no volví a salir. Siempre se me sentaba aquí el cara máquina.
Pero le repito, en en otro tiempo me había espantado, porque ahorita ya no. A otra vez escuché el el eh escuché un comentario de una muchacha que está bajo de una maldición. Ajá. Sí. Sí creo que me gustó. Sí. Sí. Nuestra amiga. Tiene poquito que pasó. Nicole me gustaría me gustaría este me gustaría tener una comunicación con ella. Uh-huh. Porque mi su persona que ya estaba así y ya ya te han roto la maldición. OK. Te refieres a nuestra amiga de Perú ¿Cómo? Te refieres a nuestra amiga de
Perú. Me acuerdo que se llamaba Alexandra. La escuché la parece que fue la semana pasada. Ah OK. Digo que estaba con una maldición del del abuelita. El abuelita era bruja. Uh-huh. Y que otro grupo la había amaldecido a ella. Sí sí sí es ella. OK. Me gustaría tener una comunicación con ella para para darle un consejo comentar algunas cosas que yo la he contado. Sí sí sí. Yo soy de Guatemala no sé de aquí. Que había andado caminando por diferentes lugares. Y aquí me establecí porque aquí tengo mi
familia. Claro. Muy bien. Bueno pues. Vamos entonces a tener aquí ya tus datos y te agradecemos mucho Juan que te hayas reportado. Gracias gracias y cualquier rato puedo volver a practicar para seguir con otras historias más. Excelente. Nos gustaría claro que yo le vendría el igual.
Igualmente. Igualmente. Mi querido amigo. Les agradecemos a todos ustedes que se dignan eh platicarnos sus historias así como nuestro amigo Juan cuántas cosas no ha vivido y estoy súper seguro que con él podríamos llevarnos la largo y tendido toda la noche pero hace muy bien mi amigo es prudente dice lo vamos a ir platicando poco a poco y eso es lo que los amigos que nos están escuchando y que quieran compartir una historia lo hagan tengan la oportunidad también.
Buenas noches Jenny Nacho sigo sus historias desde hace años y les cuento que hace un año mi papá y yo trabajamos en un estado actualmente seguimos trabajando pero ya no hay ya no hay bueno esa era una finca desde hace muchos años una vez recuerdo que yo iba a dormirme y cuando me escuché cuando me dormí en eso escuché unos pasos después de cinco minutos yo ya había dormido en ese momento pensé que era mi papá que ya me venía a avisar que ya era cuando me despierto o más bien
me levanto miro a lo lejos que estaba mi papá platicando con un señor que trabajaba también con nosotros entonces desde ahí empezaron a pasar muchas cosas raras actualmente ahí se aparece una mujer que ya le muere con un aspecto triste y realmente no sea que se debe o a qué habrá pasado ahí quizá una mujer que murió de manera trágica y por eso su cara
triste. Exacto pues tal vez eso puede puede ser dice Daniela Echani que nuestra amiga yo escucho el programa y los podcast claro acuérdense que nos pueden escuchar ahí en Spotify como la mano peluda grupo escolar con la luz apagada las pelis de terror igual si voy al cine esa es la función de once o doce siempre la última muchas veces casi sola en el cine. Oye amiga pues sí que te gusta la adrenalina ¿Eh? Mi querida Dani Echani que gracias por platicar aquí con nosotros.
Gabriela Fernández dice lluvia y relatos escalofriante combinación. Qué mejor ya nada más hacen falta unos truenos para tener una ambientación perfecta. Exacto llega nuestra amiga Luna Londra también a saludarnos y a participar con nosotros. Sí y ahora desde Morelia Michoacán nos dice nuestra amiga yo quiero contar un relato pues sí todavía estamos a tiempo de escucharte claro que nos vamos a lanzar contigo. Desde luego pues a la primera oportunidad luego luego le mandamos a la primera persona
¿Qué tal eres? Hola buenas noches Nacho. ¿Eres eh Lore? ¿Cuál es tu nombre? Es Gaby. Ah Gaby perdón. Bueno. Ajá me puse a Anelka. Ah OK. ¿Y cómo quieres que te llame? No pues por mi nombre no importa. OK mi querida Gaby ¿Desde dónde nos escuchas amiga? Desde aquí. Oye ¿Y qué nos quieres platicar? Ay pues mira tengo una anécdota de cuando tenía como ocho años. Sí. Donde bueno me gustaba mucho bailar de niña. Ajá. Y estaba bailando en el patio de bueno la casa de mis papás. Sí. Y fue donde vi un
duende. Bueno se me apareció. Sí. Y yo creo que media como unos quince centímetros. Estaba prieto con ojos negros. Sí. Y pues yo como nunca había visto eso pues al momento pues sí me espanté. Sí por supuesto y luego. Ese es una. Sí amiga. ¿Y tú ya? Sí sí grité y me salí corriendo de hecho ni le comenté a mi mamá. Y qué día y qué día. ¿Ya? Y le digo ¿Qué edad tenías perdón? Como ocho años.
Ah estaba chiquita. Sí estaba chica pero no se me olvida, hazte cuenta que siempre que me acuerdo lo tengo aquí grabado en mi mente. Sí es una experiencia que no se olvida, se queda como una especie de desgracia. Ah bueno después cuando vi una película de duendes. Ajá. No me acuerdo cómo se llama el ojo de gato. Sí. Ah y ahí fue. Un duende chiquito que fue donde capte empecé a saber de duendes y todo eso. Ahí lo relacionaste mi amiga. Sí sí ahí fue donde ya.
Muy bien. Y pues yo creo en todo eso porque pues también me apunté a la idea de que no se había bueno una me sucedió aquí donde vivo actualmente eran como las doce de la noche. Sí. Y pues aquí nunca pues nunca o sea no ha pasado nada nunca me me habían espantado. Sí. Y se cayeron unas cosas que pues ya tenían mucho tiempo que no se me acuerdan. Pero se me hizo raro que se cayeran porque pues nunca las muevo. Sí. Y sí logré ver una sombra oscura
cuando me fui a somar. Pero yo pienso que posiblemente haya sido un amigo que luego al día siguiente de de esa noche al día siguiente a la misma hora las doce de la noche me dieron un beso. Ah. Y yo pensé como que dije a lo mejor vino a visitarme. A despedirse. A despedirse a recoger su. Pienso ah ah sí porque él llegó a venir aquí donde yo vivo. Y de hecho lo mataron más o menos a esa hora que él vino aquí. Y hace poquito. Me acuerdan de aquí donde vivo.
Sí. Y eso fue un jueves en la noche como entre doce y una. Sí. Y pues sí me espanté porque sí me asomé para ver quién era pero no no vi a nadie o sea me asomé por la ventana porque tengo entendido que pues no debes de abrir la puerta porque me asomé y me asomé. Y me asomé. Y me asomé que murió mi suegra y yo no sabía. Cuando tocaron la puerta eh la golpearon o tocaron el timbre y si la golpearon cuántos toquidos fueron lo
recuerdas. Sí nada más golpearon así normal como cuando una persona toca una vez. A una vez tra. Ajá y me asomé y no era nadie. Sí de esas ocasiones que pasan cosas y dices ¿Qué significa no? Seguramente hay por ahí una noticia que me va a llegar o o algo y algo se siente raro en el ambiente ¿No? Pues sí y eso fue hace poquito hace un mes y medio. Oh ya. Oh y esto te espanta. ¿Me mandé? Esto te da miedo? ¿Esto te da miedo? ¿Esto te da miedo? Um poquito, no mucho, pero sí, pero me
fascina todo esto. Ah, qué bueno, mi amiga. Bueno, pues yo quiero decir que de algún modo pues eres como prácticamente la mayoría de los que escuchamos este programa que pues en realidad vamos escuchando historias y nos funciona como una especie de catarsis porque entendemos que hay cosas que no se pueden escuchar. Así es. OK. Otra que me gustó mucho fue de una persona. Ajá. Que dice que se veía como la silueta de un gorila, un chango. Sí. Y a mí me pasó lo mismo. A ver.
Pero eso fue en casa de mi mamá. Pues mi mamá se enoja porque yo escuchaba, o sea, los escucho todavía. Ajá. Me dormí en ese programa. Bueno, no lo he dejado de escuchar desde, yo creo que desde que tenía dieciocho años. Muy bien, amiga. Y ahorita tengo cuarenta y seis años. Wow. Entonces, este mi mamá siempre abría la puerta del cuarto. Sí. O sea, pues, enojada que porque escuchaba eso. Y pasó así. Y se abrió la puerta así,
un puertazo. Y como yo dormía acobijada para que no se diera cuenta que estaba yo escuchando el programa o o viendo otros programas también de eso. Sí. Al descobijarme porque oí el ruido de la puerta, vi esa silueta. Y así, o sea, yo no lo, o sea, no le vi la cara, pero sí como la silueta de un gorila. Un gorila, un animal, o sea, yo no le vi la cara, o sea, estaba oscuro. Sí. Pero sí, la figura, así, pues, como tiene el el cerebro, el un gorila, o.
Mm-hm. Y o sea, me quedé bien conectada, dije, ay, entonces, sí, sí fue verdad, porque yo todavía como quedaba, sería mi imaginación. Mm-hm. Pero no, porque yo escuché la puerta. Ya, entiendo. Sí. Y me veía, o sea, bueno, yo sentía como que estaba en el suelo. Mm-hm. Mm-hm. Wow. Pues algo super extraño, mi querida amiga. Excelente. Mira, qué bonito cerramos el programa de esta noche. Y te agradezco mucho que nos hayas narrado esto. Y espero que no sea la última
vez. Ah, no tengo más, pero eso se los voy a dejar para después. Perfecto, mi amiga. Te mando un fuerte abrazo. Buenas noches. Me dio un gusto saludarlos. Buenas noches. Hasta luego, mi querida Gaby. Muchas gracias por esta noche, que Dios te bendiga, soy Gina Áviles. Hasta luego Gina, y yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con todos ustedes, porque juntos escuchamos estas historias impactantes. Que tengan bonita noche, descansen, y como decimos aquí, cabos.
y El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en la mano peluda Esta fue una producción de
