La Mano Peluda | Lunes 10 de Marzo de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Lunes 10 de Marzo de 2025

Mar 11, 20251 hr 32 min
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Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antirífimo, espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Ahhh! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural Quedaran al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, está en emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que artilla a nosotros, nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta transmisión. Donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una gran charla de temas... Aterrorizantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291 a la página radioformula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas las vías de comunicación disponibles para ti. Razón por lo cual te voy a compartir también nuestro contacto de WhatsApp.

Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmanjalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Pazacualcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamomichoacalmas, Atlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétalo y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche esteluznante. ¿Alguna vez has sentido una presencia extraña en tu hogar? ¿Ruidos inexplicables, sombras fugaces o la sensación de que alguien te observa?

Muchas veces atrimuimos estos fenómenos a espíritus o entidades del más allá, pero ¿y si en realidad fuera un producto de la energía negativa acumulada? La ira, la tristeza, el miedo y el estrés también pueden impregnar los espacios y dar lugar a manifestaciones que imitan lo paranormal. La energía oscura en los hogares y nuestras emociones pueden generar actividad inexplicable. Hoy, ¿tus sentimientos acaso generan actividad paranormal? Estaríamos hablando de Poltergeist emocional.

¿Qué te parece? El tema es bastante interesante, ¿no lo crees? Así que te invitamos a participar con nosotros, obvio, lo principal es escuchar todas tus historias de terror, misterio y suspenso que desees compartir en un programa como este, La Mano Peluda. Y para iniciar, vamos a escuchar lo siguiente. Buenos días, Gina Nacho, o tardes o noches, no sé qué horas irán a reproducir este audio. Les mando este audio porque les quiero contar una historia que ahorita me pasó aca por rumbo al trabajo.

Ya les he mandado varios audios, yo creo que ya han sido varios. Pero este no es... al principio pensé que era de espanto, pero resultó ser de risa. Lo que pasa es que ahorita yo vine acá para el trabajo y venía por un tramo en la carretera. Yo trabajo acá en un rancho acá para arriba, es un rancho de fruta muy famoso, pero acá de Washington. Y ahora que yo venía, ahorita todavía está medio frío acá para arriba. Entonces puse el calentón en la troca y de repente empiezo a sentir así como...

Así se empezó a enfriar, de la nada se empezó a enfriar la troca y empezaba a voltear. Y dije, va, por bien se empezó a enfriar, si no... yo volteaba a ver las ventanas de atrás y las de acá dije, no vayan a estar un poquito abiertas, a lo mejor un poquito abiertas. No, por nada, nada, nada, todo viene, todo enorme. Este... que creen? Que mi troca tiene su aire acondicionado, no?

Pero... como les digo, hagan de cuenta que tiene sus botones para controlar del lado del chofer y tiene sus botones para controlar del lado del copiloto. Así para si el chofer quiere calientito y el copiloto tiene calor, pues ya le sube a ya estar frío o así, o al revés.

Este pues... yo me di cuenta que... yo creo que mi esposa, anoche ya le puso en frío de su lado y pues... de allá donde me llegaba el frío de su lado estaba... en vez de estar echando calientito estaba ventando aire frío y nada, pues yo ya bien espantado, pensando que... y dije al parecer, no se me subiría un fantasma o algo y no, hombre, yo no quería ni voltear por el retrovisor, dije, no, Rata, ahí va a estar asomado atrás.

Pero digan, Nacho, que pasen buenas noches, una historia aquí para bajar tantito el miedo, algo aquí de risa que me pasó ahorita. Saludos. Sí, amigo, pues eso lo del principio es el efecto que produce un programa como este, mi querido amigo,

hay que aceptarlo. A veces genera pensamientos absolutamente terroríficos y sí, es que pudo haber sido, realmente tu pensamiento fue un tanto lógico porque desconocías que habían movido ahí los controles, pero sí, regularmente cuando hay presencias se pone frío el ambiente. Exacto. Situaciones que también hoy vamos a platicar acerca de fenómenos paranormales o manifestaciones de emociones negativas.

Y ahí es que nosotros debemos poner mucha atención porque se ha creído y esto también muchos investigadores de lo paranormal han investigado acerca de la capacidad de la energía humana para influir en nuestro propio entorno. Entonces esto es súper importante porque estaríamos observando que lugares donde hay muchos sentimientos negativos como odio, ira, rencor, también podríamos generar energía que podría confundirse con presencias paranormales.

Sí, Lina, desde luego que sí se podrían confundir y por eso te pedimos tu participación, que te actives con nosotros, que nos comentes qué opinas al respecto de tanta fenomenología que sucede en torno al mundo paranormal. Vamos a continuar escuchando audios que ustedes nos han enviado, vamos a seguir pasándote en vivo, a recibir todo lo que tú quieras compartir. Este programa está diseñado para eso. Buenas noches.

Hace un momento estaba escuchando un relato donde una persona que se llama David de Yucatán, no sé qué parte de Yucatán le faltó respeto a unos espíritus y que un nente le sacudía la maca y le hacía algunas situaciones y creo que su abuelita lo vio que le toqué el hombro. No sé si ubican ese relato. En este Yucatán se escuchó que la persona que le llamó vive en Cancún.

Yo tengo una historia, no sé si es el mismo nente, pero yo les escribo y les mando un audio de Wai Ma Yucatán, siempre es Yucatán, cerca de Bayerol, Yucatán. Yo tengo visto a un nente similar y te atrevería a decir que es el mismo. Ok amigo, pues nos encantaría platicar contigo, que nos narres exactamente todo lo que sucede, lo que conoces al respecto de ese nente y pues ahí veremos justamente si lo que comentó aquel amigo que mencionas se trató de una falta de respeto o qué sucedió.

Así que ojalá mi querido amigo te pudieras comunicar o nos mandes tu número y nosotros te marcamos. Así es, vamos a estar repitiendo el número por si te quieres comunicar. Lo hagas de tres maneras. Una, puedes enviar un mensaje de texto con tu experiencia. La siguiente, enviar un audio y nosotros lo vamos interpretando con los relatos y también mandar una frase diciendo quiero contar un relato.

Esto significa que nosotros te marcamos para poder hacer enlace en cualquier lugar del mundo que te encuentres. Vamos a llamarte para de esta manera conocer la experiencia que quieres compartir. Es correcto, pues sí, esa es la mecánica mis amigos, todos los que quieran participar son cordialmente bienvenidos. Juan Murillo saludos, gracias por estar aquí. Chelo Alejo, buenas noches desde Chicago, Illinois, aquí dice bendiciones para todos en esta mano peluda más internacional que nunca llena.

Vámonos a una pausa y regresamos. El miedo phone 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda. Un viaje de mil leguas empieza con un solo paso, sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, la mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo sus mensajes. Aquí tenemos el teléfono 15-26, fue en domingo en la madrugada cuando a la señora se le hizo tarde y no le tocaba trabajar.

La señora diario cargaba sus audífonos, la cual siempre se los ponía y no escuchaba nada. Fue ahí cuando la regresaron, pero siempre se iba del lado equivocado, cuando el camión la atropelló y le quitó la vida. Pero en ese tiempo había demasiada neblina y no se veía nada. La señora falleció, pasó el tiempo y cada día de muertos se aparece en la bodega de importados, que es minable. Le tomamos fotos y parece que se esconde para esperar a la gente.

Parece que quiere asustar, ya no es normal esto, de que una persona sin vida asuste a la gente. Pero ya nos acostumbramos, le tomamos fotos pero ella sigue escondiéndose. No sé si quiere algo o está escondiendo algo. No sé, pero para no hacerles más larga esta situación les dejo la prueba de esta imagen. A simple vista no se ve mucho, pero acércala un poco y se ve el rostro de la señora escondiéndose. Vamos a bajar la fotografía que nos envía.

Y muy importante cuando nos envíen fotografías que nos digan si las podemos compartir. Exacto, sí es fundamental ese dato que dice Gina. Que nos avisen si es posible que se publiquen con mucho gusto y así lo compartimos con todos vientos. Vamos a continuar adelante. Hola, que tal Gina Nacho. Saludos. Aquí se reporta un radioescucha, bueno un spoty escucha porque los escucho por Spotify aquí en el trabajo. Les voy a contar una pequeña historia.

Me llamo Eder, actualmente estoy en Rosarito, Baja California. Pero esto me pasó hace como unos, no sé, unos diez años cuando estaba en secundaria. Actualmente tengo 26. Esto fue cuando estaba en, no más pues unos 13 años. Estaba en secundaria, mi mamá se dedicaba a vender comida. Teníamos un puesto de comida así en la calle, entonces todas las tardes teníamos que preparar lo del día siguiente. Y era una rutina de preparar la comida, lavar, todo.

Entonces mi función, ahí en una de las partes en las que le ayudaba a mi mamá. Era de que al finalizar de cocinar, de preparar todo, cambiáramos el gas, el de la casa con el de la cocina porque utilizábamos dos tanques de gas distintos. Uno para el negocio y otro para nuestro consumo. Estos tanques de gas estaban en la parte trasera de la casa que es como un espacio muy grande con pura hierba. Grande, oscuro, sin luz, un corral, un barbecho con hierba muy alta.

Y mi trabajo al finalizar de todo eso era ir a cerrar los tanques y cambiarlos. Esto como comento pues era muy rutinario y nada fuera de lo normal. Me daba un poquito de nervio el salir a hacer eso, sin embargo nunca presentaba un miedo como de que al grado de ven a acompañarme o cosas así. Siempre lo hice solo. Entonces una de estas noches salí a hacer eso, terminamos de cocinar, salí a cambiar los tanques de gas.

Entonces desde que yo salgo, cruzo la puerta para llegar a ese corral, siento una vibra muy pesada, muy muy pesada. Me sentía observado, sentía que en cualquier momento algo iba a pasar. Entonces desde ahí como que sí sentí miedo, sin embargo no sabía por qué. Entonces me dirijo hacia los tanques de gas, doy la espalda hacia todo el barbecho, hacia todo el corral, oscuras. Y claramente yo siento que fue atrás de aquí de mi nuca, de mi cabeza, centímetros a un metro. Me hicieron chis chis chis.

O sea, fue claro, no dudé, no estoy diciendo que creí escuchar, no, o sea lo escuché. Y lo escuché aquí atrás de mí. Entonces yo no sé, hasta ahorita no me explico cómo, pero mantuve calma, no volteé. Sin embargo pues sí, en cuanto escuché eso, se me bajó toda la sangre hasta se me subió la cabeza y luego a los pies y así. Como tres veces yo creo, porque fue una sensación horrible. Termino de hacer eso, sin voltear, me dirijo, me meto de nuevo a la casa, entro a la cocina.

Y mi mamá se me queda viendo así como de ¿qué te pasó? Entonces yo como que no me salían las palabras o no sabía o no, no podía decirle de que pues me habían asustado. Sin embargo, creo que ella como que lo notó y me dijo, está súper amarillo y ¿qué pasó? Y le dije, pues es que me hablaron allá atrás. Y pues ya hemos tenido antecedentes de ese tipo, entonces ella nada más como que dijo sí, pues sí. O sea, no nos sorprendió, porque ya habíamos tenido otro tipo de actividad ahí en la cocina.

Sin embargo, nunca algo así tan directo como esa vez que me pasó a mí. Y pues nada más, Gino y Nacho, esa sería mi historia. Tengo otra sobre... Estuve ayer en Tierno, recuerdan el programa estuvieron hablando sobre meditación, los sueños lúcidos, algo así me parece. Ok. Sobre los videntes. Y yo tengo una anécdota personal reciente, o sea reciente hace tres semanas, la semana pasada yo creo. Sí, amigo. Que tuve algo que ver con eso, entonces espero volverles a contar en alguna llamada.

Yo como les digo, por mi trabajo yo les haría saber. Muchas gracias Gino y Nacho, aquí les dejo este pequeño relatito. Ok, brother. Espero poder contarles el próximo. Buenas noches a todos y éxito con su programa, me gusta muchísimo. Muchas gracias amigo. No aclaré, esto como les comenté, yo vivo actualmente en Rosarito. Sí. Pero esto ocurrió allá en Zacatecas. Wow. Así que pues también. Muy bien.

Un saludo para toda la gente de Zacatecas ahí con Lindando con Durango. Precisamente para Miguel Lausa. Saludos, aquí también tenemos a Benny, que a través del Miedofon nos dice. Gino y Nacho, buenas noches. Les quiero contar una anécdota que quizá tenga que ver con la sugestión y manifestación de los llamados Poltergeist. Hace muchos años en una tómbola de juguetes me gané un troll de quizá dos o tres pulgadas de tamaño. En ese tiempo yo tenía como 10 u 11 años.

Ya me habían contado que esos juguetes si les prestas atención pueden absorber la energía de uno para tomar vida. Siempre jugaba con él hasta el día en que la tarde lo dejé arriba del minicomponente y al día siguiente amaneció en mi cuarto. Arriba en el respaldo del sofá. Esto lo teníamos en la recámara. Lo dejé pasar. Como que quizá no recordaba haberlo dejado ahí.

A los días lo lancé arriba del centro de entretenimiento, esos grandes de la época, y al día siguiente amaneció otra vez en el respaldo del sofá del cuarto. Sin pensarlo, lo arrojé a la basura que para mi suerte pasó ese día y ya jamás lo volví a ver. Jamás volvía a saber de este troll. Imagínate que hubiera regresado Benny. Así ha ocurrido, incluso con seres elementales como el que mencionas o con Wighas. Gracias por comentar esto.

Y por otra parte estamos ahí hablando de estas manifestaciones paranormales relacionadas directamente con el estado emocional de los habitantes de un hogar. Puertas que se cierran de golpe, sombras fugaces, susurros en la oscuridad podrían no ser la presencia de un ente espiritual, sino la materialización de una energía negativa acumulada. Reflexiona de esa energía que hay en el lugar en el que vives y de las personas que habitan esa casa. Vamos a seguir platicando del tema.

Buenas noches, Gina y Nacho. Hola. Mi nombre es David Hinojosa, mejor conocido como el Buda. Es un relato muy corto, pero le pasó a mi hermano. Él una noche salió de Parranda con un amigo llamado Francisco. Mi hermano se llama Bernabé. En la esquina de mi casa hay una fuentecita. Él estaba sentado ahí tomando. Y de repente él me cuenta que empezó a escuchar unos pasos de unas mujeres que se escuchaban muy sensuales. Al asomarse a la esquina se dieron cuenta que era una mujer vestida de blanco.

Como ya estaban tomados se les ocurrió irla a molestar. Pero cuál fue su sorpresa que al llegar a la esquina de mi casa, al buscar a la chica ésta ya no la vieron. Y pues mi hermano salió corriendo y a su amigo ahí lo dejó todo pasmado. Pues sí, un gran susto que se llevaron. Y es lo que no quiere espantar a nadie, le suele suceder a los trasnochadores. Esos que andan ya muy altas horas de la madrugada y todavía siguen con la jarra. Y a veces el final no es el mejor.

También tenemos otro fenómeno relacionado con los poltergeists emocionales. En el que la energía negativa de una persona en particular, usualmente un adolescente o una persona en situación de estrés extremo, puede causar perturbaciones físicas en el entorno como objetos que se mueven o luces que parpadean sin explicación en tu casa. Vámonos a una pausa el Miedofon 552193-5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y sudar. La mano peluda.

Hey Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs.com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs.com ventas arroba rcs.com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. El objetivo del juego es hacer dinero. Ojalá fuera muchísimo sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda.

Seguimos recibiendo tus relatos y ahora nos vamos hasta Michoacán con Israel. Buenas noches. Ah sí, buenas noches. ¿Cómo estás? Bien, bien. Oh, lo que dice, lo que estaba diciendo Nacho, lo de la que está hablando la muchachesa del relato de ayer. Sí. Los que limpian a los huertos se llaman médicos criminalísticos, son los que estudian la criminalicia. Sí. Ah, eso se llama, tú se llamas, médico criminalístico. Ah, ok. Entonces hablas para darle ese término.

Ajá. Sí, y lo de otro también, también que hablaron en el programa de Antier de la hipnosis que preguntaba Nacho que si cómo se llamaba la hipnosis que daba espectáculo se le llama hipnosis colectiva. Conectiva. Ah, hipnosis colectiva. Sí, ayer les llamé pero ya no me acudieron a tener para decirles eso de la hipnosis y ahorita lo que estaban hablando del tema de ayer. Sí. Y yo que estaba de la muchachesa que está hablando fue del relato de ayer, así se llama, médico criminalístico.

Ah, y Israel, pues muchas gracias por estar al pendiente. Sí. Ah, en lo que pueda ya sabes. Muchas gracias, saludos hasta Michoacán. Ah, gracias al menos a ustedes, saludos hasta la ciudad de México, Radio Fórmula, cómo no. Ah, muchas gracias. Saludos por Nachito, saludos para Nachito y para ti. Gracias bro, gracias, muy amable. Saludos. Sí, gracias. Ah, ya está, pues sí. Que bueno que estén al tanto y que además puedan compartir estos datos específicos.

Ahora, fíjate que a razón de varias series de televisión, eso de la criminalística les ha despertado mucho la curiosidad a los muchachos, cada vez de más chavos que quieren estudiar eso, esa especialidad. Nada más que yo, Gina, yo creo que si a mí me hubieran dicho que de eso también se iba a tratar, ¡ay! quién sabe si le hubiese entrado, obviamente pues al estudiar criminalística tienes que ver todos los aspectos, ¿no?

Sí. Pero, por ejemplo, hacer un negocio, dedicarse a levantar restos de cuerpos humanos, limpiar el área donde sucedió todo, ¡ay! son muchas cosas así como que muy fuertes. Yo eso lo vi, Gina, en una serie de Netflix que se llama Mudanzas al cielo, que por ahí se la recomiendo. Es un poco lenta la trama, es lenta, pero está muy interesante, muy entretenida.

Tiene que ver precisamente con esto de limpiar el área donde alguien falleció, descontaminar esa zona y darle un final honorable a la persona que murió y, bueno, más o menos de eso trata, ¿no? O sea, hay desencargo. Sí, por supuesto. Aquí tenemos también saludos a Gustavo. Dice, ya les mandé un relato el 24 de febrero y no sé si no pudo salir. Mira, aquí tenemos, ya lo chequeé, que sí se transmitió. En ocasiones nos mandan audios y no pueden pasar el mismo día que ustedes lo envían.

Pero fíjense, al día siguiente, chéquelo porque, por supuesto, todos los vamos intercalando con nuestro programa. Exactamente. Dice, mi querida Isabel, ya desde hace como 10 años Nacho, desde que salió la serie de Bones, sí, y no solo esa, hay varias series que han tocado ese punto. Yo me acuerdo que a mi mamá le encantaba ver un programa que se llamaba Quincy, Médico Forense, y también hablaba más o menos de, obviamente, son dinámicas distintas, décadas diferentes, ¿no?

Y públicos también completamente diferentes, pero por ahí va la cosa, ¿no? Vamos a continuar, vamos a seguir escuchando sus audios que nos están llegando. A ver si es este el que nos decía nuestro amigo. Hola la mano peluda. Hola. Me gusta saludarlos. Soy Astrid, los escucho todas las noches de Repesos del Trabajo desde Ciudad de México. El día de hoy les quiero contar una historia que me sucedió hace aproximadamente seis años.

A mí era muy común que en ese entonces me diera como para ir del sueño, eso que le llaman que se sube el muerto. Era muy común, me pasaba como cada tercer día que hasta llegó un punto en el que la gente, yo le contaba que me pasaba constantemente eso de que me daba pálisis del sueño. Y pues ellos me decían como que igual y sí se me subía el muerto y todo eso, pero la verdad es que yo no creía nada de eso.

La verdad siempre ha gustado las historias de terror, veía muchas películas, en ese momento escuchaba como poquito metal, rock y todo eso. Yo estaba mucho en esa onda, me gustaba lo oculto, todo eso. Y entonces era muy constante que me sucediera eso del pálisis del sueño. Sucede que una vez hablando con la gente me decían que igual y dijera groserías, no sé qué, qué se pasaba y así.

Total yo como que estaba medio consciente, pero al final no me podía mover porque está bien rara esa sensación, no sé si les ha pasado. Pero bueno, el punto, para nosotros como muy larga la historia, es que yo estaba como en pálisis del sueño, pero estaba consciente que era pálisis del sueño. Entonces como que dije ok, en algún punto se va a pasar y ya, pero esa vez recuerdo que duró más y se acercaba a mí una figura muy terrorífica, muy, muy, muy fea.

Era la cara totalmente negra, desfigurada, fea, con los ojos rojos, como si fuera un demonio. Se acercaba hacia mí y yo no me podía mover, pero en algún punto como que mi consciente decía esto va a pasar. Sucede que pasa el efecto como de pálisis del sueño a los ojos porque ahora sí como que esa cosa me dio mucho miedo y lo veo a un lado de mí.

Yo pensé que todavía estaba como que en ese sueño porque de igual modo, o sea, aunque ya estaba despierta, ya como que podía ver mi recámara alrededor, todavía veía al este mono parado del lado de mi cama y yo sin poderme mover. Pasó y después comencé a verlo, como que hace cuenta que no sé, en la carretera, después de día y ya como que me empecé a friquear mucho porque pues dije esto ya no está como bien.

Entonces después yo llego a un punto en el que ya era más constante, como que el ver esto ya no soñaba, pero sí como que veía la figura instantes de la figura como de muñeca que en ese momento vi a partir de ese pálisis del sueño. Mi mamá es una persona muy religiosa, se acercó como al padre porque ya me vio como llorando y todo eso, como que sí, un poco me friqué, dije no sé si estoy volviendo loca o qué está pasando.

Porque al final del día, como siempre estoy en esas ondas como de que me gusta el terror y así, como que no creía tanto, como que es parte de mi imaginación.

Entonces esa vez el padre dijo que él estudió demonología, algo así, algo así recuerdo, y contaba al padre que sí existía como todo ese rollo de los demonios y eso, y que al final como mi alma era muy débil, como que no estaba acercada a cosas de la ilusión y eso, que pues era muy fácil, muy susceptible, como que a mí sucedía este tipo de cosas.

Entonces ese día fue y hizo como un par de oraciones y todo, y no sé, a partir de ese momento pues dejé de ver a esta figura extraña, todavía no sé, todavía trato de buscarle como una lógica.

Pero el padre comentaba que la verdad algunas películas sí usan como que los pentagramas explícitos o cosas de monería y cosas de muñecas como explícitas, o sea reales, que realmente son portales que tú abres y que al final pues se quedan todas energías en casa y pues realmente así como existe el bien, existe el mal, y pues eso fue lo que me pasó.

La verdad es que todavía hasta la fecha, si me acuerdo y me da un poco de, pues sí de miedo porque la verdad era muy espantoso lo que oía, sin embargo pues hasta la fecha trato de buscarle una explicación. Esa es todo, la mano peluda, les mando un abrazo y excelente noche, gracias por escucharme.

Al contrario, gracias por participar Astrid, y sí efectivamente a veces uno no comprende cosas que le pasan y también tenemos que aguantar en ocasiones comentarios de otras personas y yo agradezco que tú nos platiques esto que te ha tenido inquieta y que nos hayas compartido, ¿verdad? Dice hola, buen día, o noche más bien, dice que grabo en la ciudad de Taxco, colonial guerrero aquí. ¿Lo escucharon? Dice la llorona allá en Taxco.

Ok, primero yo pensé que era un aullido, pero se oyó bastante prolongado, ¿no? Muy muy largo. ¿Me quieren volver a escuchar? A ver, venga. ¿Han escuchado algo similar? A ver, dice Efe López, a mí me hace falta escucharla, a la llorona, dice, sí me gustaría, quién sabe amigo, porque una cosa es invocar al diablo y otra cosa es verlo llegar, ¿no?

Saludos también a Mr. G, bienvenido, gracias por estar aquí, y a Lulu Pozos que nos está escuchando en compañía de sus hermosas nietecitas, pues un fuerte abrazo y un saludo desde aquí de todo corazón. Mira también, aquí el Roberto nos dice, chido el programa, saludos a todos desde la carretera 85, pasando Ojuelos Jalisco, ánimo. Ahora te va manejando en Ojuelos también, hay mucho que contar, ¿eh? Exacto, sí, pues ya estaría, que nos contara alguna de esas historias, ¿verdad?

Ojalá te animaras, antes de continuar, dice por aquí nuestra amiga Gladys Sánchez, y dice saludos Gina y Nacho desde California, pido una oración para mi padre Javier Sánchez, él está sufriendo de cáncer.

Se los agradezco mucho, y por supuesto, no tienes nada que agradecerlo, lo haremos con muchísimo gusto y compartimos la misma invitación, ¿verdad? a que si tú tienes esa costumbre de hacer oración en cualquier momento del día o antes de ir a dormir, que agregues el nombre del señor Javier Sánchez, que pues la está pasando mal, y que por supuesto que necesita esa fuerza que solamente la oración le puede proporcionar. Vamos a continuar con nuestro programa, aquí vamos.

Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, mi nombre es Leonel Castillejar. ¿Leonel, desde dónde nos escuchas? Desde la ciudad de Monterrey. ¡Ah, Monterrey! Perfecto, Leonel, ¿qué nos quieres platicar? Ah, sí, bueno, mira, lo que pasa es que yo tengo, no es en realidad un regato, es más que nada algo que le sucede a mi hermana. Este, lo que pasa es que ella, me ha contado la familia que ella tiene la habilidad de, es como, ¿cómo se le llama? materia.

Sí. No sé, es como, este, siente presencias y esas presencias entran en su cuerpo, y cuando entra en su cuerpo, pues a ella le cambian las facciones de la cara, empieza a hablar diferente, se ríe, nos mira, y incluso nos ha visto con los ojos cerrados. ¿Cómo está eso? A ver, platícanos eso.

Sí, o sea, me refiero a que, por decir, una ocasión estábamos sentados en la casa, estábamos en una carne asada en la casa de mis hermanas, y entonces, este, mi hermana empezó a tener unos de esos ataques, y ella lo que pasa es que tiembla, y empieza como que a hablar de algo que está pasando.

No sé, se imagina, yo creo, no sé si se imagine cosas o algo así, y luego después de eso, pues estaba parada y le quisimos poner una silla, más bien está en una silla, se levantó, y cuando quisimos quitarle la silla, ella tenía los ojos cerrados, pero cuando mi cuñada le quiso quitar la silla, este, ella dijo, no, no me la quite, y la agarró, pero ella tenía los ojos cerrados. Sí.

Ok. Y eso fue eso, la otra es también de que a veces como que ella recibe esas energías, una vez de hecho entró a una hiervería, aquí es un poco, bueno, yo creo que en México es común que haya hierverías. Sí, claro. Entonces, este aquí fue y quiso comprar lo que es una veladora, porque querían hacer una limpia, entonces este fue y vio la imagen de la santa muerte en la puerta, y cuando regresó a la casa empezó a dar unos ataques.

Entonces, yo bajé, me despertaron, yo estaba dormido, bajé, la vi y vi como se me quedaba viendo y me observaba de una manera muy extraña como queriendo saber quién era, entonces este, de ahí en ese momento pues ya como que me empezó, no me empezó a dar pánico, pero sí me intrigó todo eso. Y bueno, más que nada, es que le hacer una pregunta, lo que pasa es que a ella no le gusta este, esa, ese poder, por así decirlo, y yo quisiera saber cómo es que podríamos ayudarla.

Ok, o sea, ella en un momento queda como poseída. Sí, es algo así como me ha contado, es que lo que pasa es que tengo aparte de eso, la hermana y papá que son sus tíos, ellos hacen limpias, ellos son de Hidalgo o Tamaulipas.

Ok. Entonces, ellos se dedican mucho a lo que es ese tipo, ellos conocen mucho ese tipo de cosas, mi tía conoce de eso y ella nos ha hablado de ese tema y nos ha dicho que es materia, se le llama, es una persona de materia, o sea, puede sentir esas presidencias y dejar que entren dentro de, cómo se le llama, tipo espiritista. Como medium. Exacto, sí, como medium.

Que tu hermana tiene esa capacidad medio única de servir como canal, es decir, a través de ella se comunican seres que aparentemente ya fallecieron y quieren dejar algún mensaje o algo, algo buscan. ¿Ustedes han notado eso precisamente como que les dejan un mensaje o quiere decir algo o simplemente están molestando?

No, de hecho, cuando sucede eso, lo que piensan es que son mis medios hermanos, entonces, lo que ellos piensan es que es su mamá, su mamá fallecida y como ella, pues siempre mantenía unidos a lo que eran mis hermanos y normalmente cuando sucede ese tipo de cosas o sus ataques es cuando hay alguna especie de conflicto entre nosotros o como cuando, no sé, se molesta por alguna razón y siente como que esa, toda esa energía negativa y ahí es cuando se ataca. Ok, ya entiendo.

La verdad, las primeras veces si te sacas algo de onda, ha habido unos ataques un poco más fuertes que me han contado sobre mi hermana, que por ejemplo, una vez fue un ataque muy muy fuerte que no la pudieron detener entre mis tres hermanos, entonces lo que hizo fue, lo que pasa es que mi papá, yo creo, conoce también de eso. Y él bajó, preparó un tipo, me juge una especie de poción y la tomó y le lanzó agua a la cara para que así pudiera reaccionar, fue como rexono.

Ok. Pero mi hermana, mis hermanos me dicen que cuando él bajó y lo vio, ella le decía que quien era, que quería el ahí, que por su culpa era infeliz, que no lo podía ver ni algo así, le tenía un poco de coraje. Yo creo que lo que me pregunto es si este es la verdad, no sé, creo que es lo que podría pasar o cómo es que podríamos ayudar a mi hermana de este tipo.

Bueno, mira, yo la verdad no creo que sea su mamá en todo caso, te digo porque estaría violando las leyes, está haciendo algo en contra de la voluntad de su hija y esto la lastima, esto ahí tiene algún ser pegado y es lo que les está causando estos problemas. Si te parece bien con el maestro Soham y le vamos a hacer la pregunta para sacar, para salir de dudas, yo de antemano, yo te pite, digo que no considero que sea su mamá si la ama, si la quiere.

No, no pienso que sea algo correcto, no lo que está haciendo, pero no sé tú cómo la ves. Yo creo que las veces que la he visto, la he visto como se pone, pues tiene, yo creo que es que lo que me ha dicho, le digo mi tía que es la que sabe de eso, hace ese tipo de cosas, ha dicho que como puede ser su mamá, la de ellos, puede ser cualquier otro ente. Claro.

Porque a veces nos mira y se burla de nosotros, esa vez que yo me levanté y la vi, la verdad es la vi, se me quedaba viendo como que tratando de entender quién era, preguntando así, no me preguntó en sí, pero sí sentí una mirada como que qué haces en mi casa y como yo he vivido un tiempo con ellos, entonces yo sí llegué a pensar que era eso, pero digo,

hay otros momentos en los que se burla de nosotros y nos dice que no van a poder, no van a poder conmigo y ella no quiere hablar o ella está triste, cosas como esas. Sí, sí. Y si ahí nos ha puesto en duda y nos ha hecho pensar, vaya, pues no creo que sea ella entonces.

No, no lo es, yo, yo, esto me confirma más todavía el pensamiento que me llegó cuando tú estabas platicando, yo de inmediato me adorno de estos que se disfrazan y tratan de confundir, con qué cosas, pues precisamente con esa idea de que es su mamá.

Y por eso ustedes van a decir no, pues es que es algo bueno, a lo mejor nos quiere decir algo o a lo mejor no está descansando en paz, lo que sea, no, pero lo único que busca es ganar tiempo, hacerle daño a la chica que está recibiendo este ser y pues por ende va afectando a toda la familia, no. Sí. Lo vamos a comentar con el maestro Soham para que estés pendiente y escuches lo que él le va a comentar. Adloxin. Perfecto amigo, pues muchísimas gracias, no sé si quieras agregar algo más.

No tengo mucho de esta no, pero lo escucho más que nada por los podcast en Spotify, los escucho por ahí, pero la verdad sí, me gusta mucho su programa y una felicitación por eso. Gracias amigo, pues aquí está tu casa cuando gustes, ya sabes que cuentas con nosotros. Claro, excelente. Gracias y que pasen buenas noches, un saludo desde Monterrey y aquí les esperamos para una carnita asada. Señor, claro que sí, muy bien amigo, muchas gracias a todos los amigos de por allá.

Saludos, si la actividad extraña en tu hogar es producto de la acumulación de emociones negativas, también hay algo que hacer. Vámonos a una pausa y regresamos, nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora, los esperamos en su, en nuestra próxima emisión y regresando a la pausa continuamos para toda la República Mexicana y el mundo entero. El miedo FONC 55 21 93 59 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Te Duda.

Soy Azucena Uresti y te invito a mantenerte bien informado donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula abriendo la conversación. Bienaventurados los que no tienen nada que decir y que resisten la tentación de decirlo. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir La Mano Te Duda. Continuamos y vámonos con más relatos. Estamos aquí con Pablo desde Nuevo México.

Hola, buenas noches. ¿Cómo están? Bien, amigo. Bienvenido. Gracias por estar aquí. No, muchas gracias por el espacio que le brindan a todas las personas, a todos los oyentes. Yo los vengo escuchando desde desde niño. Yo crecí en la ciudad de México, más bien dicho en Nezahualcóy, estado de México. Y bueno, me vine hace 10 años acá a Estados Unidos como migrante. Ahorita estoy en el proceso de arreglar un permiso. Muy bien.

Qué bien, amigo, pues el destino te ha llevado por allá y hasta allá llega nuestra señal, mi querido amigo. Hasta allá, yo todas las todas las veces que me toca reitearme o que yo manejo mi carro, porque nos reitemos aquí varias gentes por semana. Sí, todos los días, bueno, todas las noches más bien dicho, no más bien dicho todas las mañanas antes de amanecer. Pongo este yo este los relatos bienvenidos este este.

No me acuerdo cómo se llama, que son relatos de ustedes y quiere contar bien, amigo. Dos relatos. Por qué son dos? Porque hace poco falleció mi mamá. Tiene como mes y medio este y él para que me puedan entender el relato que les voy a contar. Cuál fue la forma que lo que pasó? A ver, el primer relato fue yo todavía estaba en México. Sí, está en México. En aquel tiempo trabajaba yo en un call center en el centro de la ciudad de México.

Y fue un domingo todavía me acuerdo muy bien que yo soñé que mi abuelita en el sueño se comunicó conmigo y me dijo este que él hablar a mi mamá, verdad? Porque ya se iba a morir y se quería despedir. Entonces, para entrar en campeé, mi abuelita acá se la habían traído mis tíos a Estados Unidos porque la habían arreglado papeles y se la trajeron un tiempo. Pues ella era de rancho, es de Guanajuato. Entonces ella bien o mal no quería venirse, pero se vino.

Y para eso, obviamente los hermanos de mi mamá no tenían buena comunicación, buena relación. Y entonces yo la soñé que ella me decía en el sueño, dile a tu mamá que es un... Bueno, yo la soñé y le dije, abuelita, ¿qué estás haciendo? Y me dice, dice, dile a tu mamá que se comunique conmigo porque ya me voy a morir. Y yo le dije, ¿cómo que se va a morir? Dice, sí, dile a tu mamá que se comunique conmigo. Dice, quiero despedirme.

Entonces en eso me levanté ya temprano para irme a trabajar. Llegué de trabajar en la tarde y ya estaba mi mamá tejiendo. Y le dije, mamá, márcale a mi abuelita porque la soñé, pero nunca le dije que había soñado para no espantarla o no alterarla o no sacarla de onda. Claro. Y ya dijo que iba a marcar. Entonces ya yo me salí y al otro día, pues ya igual llegué ya tarde, me pare temprano, me fui a trabajar.

Ya llegué y le dije, ¿le marcaste? Y me dice, no, se me olvidó marcar. Y le digo, márcala, le digo, márcala porque le digo, la soñé, márcale porque estoy con ese pendiente. Y en eso mi mamá dice, sí, le voy a marcar. Al otro día temprano le marcó. Y ya me había ido a trabajar, ¿verdad? Sí. Y ya le contaron de que contestaron sus hermanos de que mi abuelita estaba mala. Nunca le dijeron qué va y tampoco nunca se comunicaron con ella de que pues mi abuelita se había puesto malita. Sí, sí.

Entonces mis hermanos igual se enteraron de que estaba malo. Somos once hermanos y pues básicamente con ella crecimos y todo. Y mis hermanos también platicaron con ella y aquí viene lo chistoso porque con mi mamá dijo que si te que la bueno, lo chistoso viene acá con dos o tres de mis hermanos que les dijo, les voy a decir una cosa, les encargo mucho a tu mamá. Como que mi abuelita ya presenté que iba a pasar algo. Ajá, sí.

Eso eran tres semanas y todos mis hermanos hablaron y hablaron bien con ella. Pero más que nada fue como un despido, ¿no? Ajá. Con dos de mis hermanos que les dejó eso y yo las uní un domingo como les estaba diciendo. Sí. Y qué pasó que falleció el siguiente domingo. Ajá. Ocho días después. Sí, fue algo difícil de creer. Sí. Porque aquello que yo era muy incrible de las personas que dicen yo soñé que pasaba esto y pasó hasta que tú realmente no lo vives, no lo sientes.

Realmente te das cuenta que hay algo más allá de la muerte o algo más allá de lo físico. Ajá. Porque yo no lo puedo creer que sea una coincidencia, ¿verdad? No. Entonces aquí va el punto de que pasó eso, ya pasaron los años en una operación que iban a operar a mi mamá. Ajá. Volví a soñar a mi abuelita y me dijo, dile a tu mamá que no se preocupe, que va a salir todo bien. Y yo me acuerdo, ¿verdad?

Yo me acuerdo que yo todavía estaba en México y le dije, mamá, soñé a mi abuelita y dijo que todo va a estar bien. Ajá. Pero en ese son igual mi abuelita igual me dijo cuando yo venga por tu mamá, yo te voy a venir a decir eso se me quedó muchos años grabado. Sí. Seis, siete años grabado atrás, pero nunca se me olvidó. Entonces haga de cuenta que mi mamá ya va para un mes, un mes, mes y medio de fallecida. Oh, lo lamentamos, amigo.

Se le reventó la vesícula y se le regó todo, ya no pudo, ya no alcanzaron a operar y le di un paro respiratorio. Pero una semana antes, lo chistoso es de que pues ya yo llegué de trabajar, vea cómo les digo yo estoy aquí en Nuevo México. Y entonces en la madrugada no sé cómo explicarlo, no sé cómo decirlo. Es algo que tal vez poca gente me cree. De repente yo sentí que alguien estaba todo apagado, que alguien tocó los pies, la cama.

Y en eso yo sentí, es como les digo, no sé cómo explicarlo, yo sentí la vibra de mi abuelita. Al momento de sentir la vibra, sentí cómo se me subió encima. No podía hablar, no podía moverme, estaba consciente, verdad. Y no me dio miedo, no me dio miedo. Y yo sabía que era mi abuelita y yo le dije, abuelita, qué pasó? ¿Qué necesita? Dígame. No podía hablar, pero en el pensamiento le estaba diciendo, qué necesita.

Entonces me estaba hablando, porque yo sentía que estaba escuchaba, pero escuchaba como una cinta distorsionada. En el oído que me estaba queriendo decir algo, pero se escuchaba como un cassette distorsionado. Sí. Entonces yo dije, me está queriendo decir algo. Y me estaba hablando, me estaba hablando, pero no alcanzaba a entender. No le entiendo, no le entiendo, no le entiendo. Y estuvo un ratito así, después se paró, se fue.

Entonces yo me, ya me alcanzé a levantar, prendí la luz y miré al fondo, al fondo del cuarto. Y dije, mi abuelita me vino a visitar. En eso no me dio miedo. Apagué la luz, me quedé con ese pensamiento. Ya faltaban unas horas para ir a trabajar. Y en eso yo le iba a decir a mi mamá, que le hiciéramos una misa a mi abuelita, que la había soñado. Entonces, en esa semana en el silatso mi mamá se empezó a sentir malita.

Y yo ya no le dije nada, porque yo ya no lo quería como alterar o hacer que se sintiera mal. Porque se empezaba a sentir mal, pero no sabíamos que era lo del apéndice. Fue con dos doctores de que supuestamente tenía infección en el estómago, le dieron antibiótico para el dolor. Y ya cuando del tiro pues ya no podía, pues mis hermanos la llevaron al hospital. Sí, a urgencias. A urgencias y en el hospital duró un día.

Estaba a punto de entrar a cirugía y le dio un paro respirator, un paro cardiaco. Y hasta ahí quedó. Entonces, yo no sé si deduzca o ya con lo que yo les conté cuando soñé mi abuelita, con lo que relacioné cuando ella me dijo que me iba a venir a avisar. Y yo siento que tal vez a lo mejor me quiso decir eso. Pero en ese momento no me acordé de lo que había soñado años atrás. Ya después de decir que tal vez me vino a avisar que mi mamá pues terminó su ciclo, terminó su vida.

Y yo le doy gracias a Dios de que no sufrió. Y si me siento con un dolor y un vacío inmenso porque fueron diez años que yo no la pude ver, no la pude abrazar y pesa y duele. Como migrante te duele en el alma que dices todo el sacrificio. ¿Dónde está? ¿Dónde está ese abrazo? ¿Dónde están los viejos? Sí, a veces uno hace esas cosas para conseguir dinero sin pensar en lo que estás perdiendo en el trayecto mientras desarrollas el objetivo que te trazaste.

Dame un segundito, mi querido Pablo. Voy a la pausa, no te vayas. El Mido Phone 55-2193-5926 Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? ¿Les va a cambiar la vida? RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil.

El corazón tiene sus razones que la razón desconoce. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Vamos a continuar con el relato y también ahorita te vamos a decir cómo limpiar la energía de tu hogar. Así es. ¿Estás ahí Pablo? Sí, aquí. Continúo. Adelante mi amigo. Y miren, esos son casos que me han pasado. Entonces yo después de que pasó todo esto, suceso de mi mamá. Pues yo platiqué con mi mamá. Yo platicaba al despertar.

Le rezaba y le platicaba y le decía que me quedé con muchas ganas de de abrazarla. Que era lo que yo le pedía a la vida y a Dios. Y si Dios no me lo permitió sabrá sus razones. Claro. Y en eso pasaron dos semanas. Y me acuerdo que no sé cómo explicarlo como se lo digo. Yo me acuerdo que de repente mi ser salió de mi cuerpo y estaba viendo por arriba como volando. Y en eso yo vi una multitud de gente y bajé. No había gente, gente caminando para ir para acá. Algo inexplicable.

Y en eso veo a mi mamá y le digo a mamá y alcanzó. Volvió a volvió mi mamá y me dijo tú qué estás haciendo aquí? Le digo no sé, le digo te encontré. Y rápido corrí la abracé. La abracé y le dije a mamá, mamá. Le digo te encontré. Dice qué estás haciendo aquí? Le digo no sé, te encontré. Y de repente empezamos a escuchar llantos. Vea, llantos. Pero esos llantos sabíamos que eran de mis hermanos, de sus hijos. Sí. Y me dice mamá dices que ya no lloren. Estoy bien. Le digo yo sé mamá.

Le digo pero te vamos a extrañar. Dice sí yo sé, dice pero estoy bien, estoy tranquila. Ya no lloren dice. Le digo yo sé mamá. Me dio un abrazo que era el que yo se lo pedí pero fue tan real que no me lo puedo explicar. Y es como yo les digo estaba en otro lugar que había gente pero caminaban. Pero yo no le puse atención a la gente. Yo me dirigí directamente con mi mamá. Sí. Y me dijo que estaba bien, que nos quería mucho y dijo ya no lloren. Y me despidí con un fuerte abrazo y desperté.

Ay amigo, qué experiencia tan reconfortante. No sé, bueno me transmitiste a mí un gran deseo porque me proyecté. Cómo me hubiese encantado vivir algo así cuando mi mami partió. Y te escucho y digo wow qué privilegiado eres amigo. Y la verdad que sí que yo le doy gracias. No sé realmente yo sé que hay algo más allá de lo físico. Yo sé que hay algo astral porque es algo que era un lugar que yo no te lo puedo describir. Que yo la vi.

Toda la gente tranquila caminando y de repente fue así de que volteé y dije, mamá, me reconoce y dijo, fui rápido y dice, qué estás haciendo aquí? Le dije, no sé, pero te encontré. Me abrazó, me dio ese abrazo que lo sentí tan real y dijo, tranquilos, todo está bien, estoy bien. Y dije, yo sé, mamá, pero te vamos a extrañar. Yo sé, dice yo también, pero ya no lloren y ese abrazo duró. Me reconfortó y dije, era mi mamá. Sí, sí, no sé si fue en otro plano, pero era mi mamá.

Es algo que todo lo que me ha pasado, yo siento que es algo difícil de explicar y difícil de creer hasta que tú no lo vives. Realmente dices en verdad esto hay algo más después de la muerte. Claro que sí, mi amigo, y te voy a decir algo. No solamente que sea difícil de creer o de explicar, sino que sabes qué? Te hacía falta, brother. Lo necesitabas, lo necesitabas. 10 años que no la pude ver ya físicamente ni abrazar por el estatus. Entonces es muy difícil y uno uno tiene que seguir con la vida.

Así que yo le dije en honor a ti. Voy a echarle ganas en esta vida. Algún día nos vamos a encontrar. Buena motivación. El único que nos reconforta, pero en honor a ti voy a seguir viviendo. Buena motivación, amigo. Muy bien. No me gustó mucho tu relato.

Fíjate que aunque me quedé un poco contraria con eso que tú interpretaste como el aviso de tu mami, porque al principio no lo narraste como si fuera algo placentero, sino más bien fue algo como difícil, porque según lo que entendí, tu abuelita como que se encimó como bueno, lo que tú interpretaste como tu abuelita se encimó y eso no es placentero porque fue diferente a la primera vez. La primera vez la soñaste y te dijo oye, dile a tu mamá que me hable. Algo muy tranquilo, muy normal.

Pero en esta ocasión fue algo como más más duro, más difícil, porque bien pudo haber sido, aunque no lo creo, o fue otra cosa lo que le llamamos nosotros la subida del muerto. Fíjate que me ha pasado la subida del muerto en otras ocasiones. Sí, eso me ha pasado que no me puedo mover, pero tú sientes la presencia y en esto no sé, te digo es algo que yo no te puedo explicar. Yo sentí la presencia de mi abuelita. Sí, no sé, no podía ver, pero su figura como energéticamente yo la miraba.

En la segunda vez. En esta vez que me vino a avisar en la segunda vez de lo de tu mami. Y no me dio miedo, no me dio miedo porque mi mente ya la tengo abierta en el sentido de decir bueno. Miedo no, qué está pasando? Y yo dije esta es la presencia de mi abuelita, le voy a preguntar qué quiere. No me dio miedo, en verdad que no me dio miedo. Sí. Y yo dije. Y le pregunté qué quería, porque otras veces, en otras ocasiones, en otros lados sí he sentido esa subida del muerto.

Y cuando la he sentido para que se me quite, yo he dicho muchas maldiciones, muchas groserías. Ajá. Y se va. Ok. Y en esta vez que pasó, eso yo no lo dije porque yo sentía que era su presencia. Y yo más le pregunté qué quería, qué necesitaba. Ajá. Y te digo, me comenzó a hablar, pero yo sentía. Yo escuchaba como su voz, pero como una cinta distorsionada, pero estaba hablando.

En el oído me estaba diciendo y el cuerpo lo sentía rígidos, o sea, no me podía mover, no podía hacer nada y de malicia, qué necesita abuelita, qué necesita. Sí. Y ya de repente se separó, sentí la presencia de ella, cómo se paró? Se fue. Me pude mover, prendí el foco y dije. Me vino a visitar mi abuelita, qué querrá, querrá una misa. Yo en mi mente deduje, tal vez querrá una misa.

Ajá. Pero no me dio miedo, la verdad que ya después yo armé el rompecabezas de los años atrás que yo la soñé y dije, a lo mejor esto era de que ella me vino a avisar. Ok. Pues tal vez lo que yo pienso va que ella me vino a avisar que ya era el momento de mi mamá. Ajá. Probablemente lo que me llama la atención es que haya dicho palabras que no pudiste distinguir, nada escuchabas como un balbuceo, algo que no entendías, pero que en tu interior tal vez tú canalizaste como un aviso, no como.

Pero te acuerdas que te había dicho que la vez que operaron a mi mamá años atrás, ella me dijo cuando le iban a operar de que ella iba a estar bien, que el día que ella se fuera, ella me iba a decir, me iba a avisar. Sí, pero esa vez cuando te lo dijo, te lo dijo claro, ¿no? Lo entendiste muy bien. Sí, esa vez me lo dijo claro, en la segunda. Ajá. ¿Y por qué la última vez ya no? En esta última vez ya no. Así es.

La mamá me vino a visitar, me quiso decir algo, pero ya no. O sea, la presencia estaba porque era su presencia. Yo la sentí. O sea, lo que te puedo explicar. Pero la vez que la operaron años atrás, cuando ella me dijo que iba a salir bien, también ella me dijo no es su momento. Cuando sea su momento, yo voy a venir por ella y yo te voy a avisar. OK. Entonces esta vez lo que pasó, yo te dusco que tal vez me quiso avisar que ya era su momento. OK. Muy bien, amigo. Pues puede ser.

La verdad es que nadie tiene la verdad absoluta. Yo me quedo con lo que tú entendiste, con eso me quedo, porque eso también te tranquiliza a ti y sé que no te vibró mal. Entonces eso es lo importante, mi querido amigo, porque cuando algo nos vibra mal, aunque le veas la cara de tu hermano, tú dices este no es mi hermano, me está vibrando muy mal. Entonces nos quedamos con esa parte, mi querido amigo. Tal vez así fue que te fue a avisar de esto que iba a suceder porque ya tenías el antecedente.

A lo mejor por eso. A lo mejor yo deducí. No es que a lo mejor lo tome como un hecho, pero aquella vez que ella me dijo que me iba a avisar cuando mi mamá partiera. Pero si yo a lo mejor deducí por esta visita que me hizo una semana antes de que mi mamá pues básicamente pues falleciera. Sí, y a lo mejor así lo entendí, pero no sé qué piensan ustedes. Cuál es su opinión de tanta gente que han escuchado tantos relatos que sería que no sea ustedes. Díganme.

Bueno, mi querido amigo, yo yo soy muy la verdad, yo soy muy desconfiado. Vamos a la pausa y regresamos. No hayas amigo, aguántame. No, claro. El miedofone está listo. 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. No es precisamente la razón la que dicta sus normas al amor. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda.

Estamos muy atentos escuchando el relato de Pablo, que es el que se llama Pablo. Estamos muy atentos escuchando el relato de Pablo. Una experiencia un tanto diferente, pero que siempre agradecemos Nacho. Sí, por supuesto. Son historias que le dan razón y sentido a este programa. ¿Estás ahí amigo? Sí, claro, aquí estoy. Muy bien, amigo. Gracias, Pablo. Fíjate que yo te decía, yo soy muy, muy desconfiado. ¿En qué sentido?

Yo sé que hay seres negativos que les gusta disfrazarse y les gusta engañar y torturar a la gente de los modos más ruines. Por ejemplo, haciéndose pasar por un papá que ya murió o una mamá que ya murió. Y les gusta, digamos que, sacarle, abrir heridas pues. ¿Por qué? Pues porque ellos disfrutan eso.

Y yo sé que a veces no lo podemos creer, pero mira, muchas veces las personas que por ejemplo se dedican a hacer re-adivinación y cosas de esas, sin que tú les digas nada, te dicen qué es lo que está pasando en tu vida. Y tú dices, ¡guau! ¿Cómo pudo saber? ¿Por qué eso aparte te engancha a ti con ella? Porque dices, ¡guau! ¡Esi sabe! ¿No? ¿Sí? Y hay personas que sí tienen ese don por naturaleza, ¿no? Y tienen un propósito, un objetivo positivo en la vida de los demás.

Pero hay otras personas que, por decirlo de otra forma, tienen pacto. Tienen pacto con el enemigo. Y se sabe, por lo menos eso es lo que yo he escuchado en algunas charlas con personas especializadas. Así como nosotros se dice que tenemos un ángel de la guarda, que siempre está al tanto de todas nuestras actividades, también hay demonios que están presentes. Recuerda que el demonio es el acusador.

Es decir, si tú dices, no, yo me porté bien, el demonio es el que dice, no, no te portaste bien, brother. Tú le hiciste trampa a este cuate, tú no pagas los impuestos, tú le robaste esto. Tú, ¿te acuerdas que te encontraste a una señora al que se le cayó el monedero y no se lo devolviste y te lo quedaste tú? O, bueno, es el que te acusa, por eso le dice el acusador. Correcto. Entonces, por esa razón, ellos pueden saber tu vida, pueden saber cómo piensas, porque te han acompañado toda la vida.

A veces se manifiestan, a veces no. Y es ahí donde ellos toman ventaja. No, y claro que te creo, porque como hiciste el bien, hiciste el mal. Correcto. O sea, eso es un hecho, eso es un hecho de que a veces los demonios se disfrazan para absorber tu energía, para absorber tu miedo, para absorber este, por así, pues, la energía va. Claro que yo estoy, yo estoy consciente de que como hay bien, hay mal. Sin embargo, tú lo canalizaste de una manera muy buena, o sea, tú lo canalizaste bien.

Primero, no lo canalicé así porque no sentí la presencia mala, porque otras veces sí se me han recargado y yo siento la presencia que es muy fuerte, la vibra es totalmente diferente.

Claro, claro que sí, mi amigo. Y fíjate que hay personas que, por ejemplo, se les aparece la abuelita con la cara de la abuelita y las personas les dicen, ay, no, abuelita, usted váyase porque como ya saben que la abuelita ya murió, no, no, no, abuelita, usted váyase a descansar, no tiene nada que hacer aquí, no váyase, o sea, se espantan, ¿ves? Y eso, el hecho de que la gente sienta miedo a ellos, les alimenta. Sí, les alimenta el miedo. En este caso tú no sentiste miedo, entonces sí.

No, sentí absolutamente miedo. Ahí está, si esto fuera... Porque yo ya había experimentado la subida de muerto, ¿verdad? Pero otras veces sí me daba un poquito como de miedo porque no sabía qué presencia era la que estaba, entonces esta vez la presencia pues yo la sentí así, sin saber, sin adivinar, sentí esa presencia y no me generó miedo, simplemente yo dije, ¿qué quiere? ¿qué pasó?

Y de cierto modo te sirvió como para alertarte, ¿no? de que algo podría estar en puerta, alguna noticia fatal, tal vez. Algo... Podría ser en esa parte. Algo difícil, amigo, ¿sí? Algo difícil, tal vez. Y entonces por eso te digo que tú lo canalizaste de una muy buena manera y qué bueno que fue así, ¿no? porque pues sabemos que en la viña del Señor hay de todo, entonces habría quien se hubiera derrumbado, ¡no!

Y sin embargo, como tú ya habías tenido el antecedente, lo tomaste de una forma un poquito más mesurada, con más calma, ¿no? Correcto. A lo mejor esa fue, vea, tal vez la percepción que a lo mejor deduje, que dije, pues tal vez quiso avisar o... Así es. Lo vi por ese punto, pero también estoy muy abierto en esa parte de que, como dices tú, hay seres de mal que se disfrazan, que se hacen pasar por seres queridos. Sí. Y se alimentan de esa energía, se alimentan de ese miedo. Exactamente.

De esa tristeza. Sí. Y en eso estoy muy abierto porque también me han espantado. Sí, me lo veo. O sea, yo tengo infinidad de relatos que me han espantado y yo digo, de que existe el mal, existe el mal. Sí. Me han espantado que yo he dicho, en verdad son cosas que uno no se las cree hasta que les pasa, ¿verdad? Sí, es correcto. Así es, mi querido amigo. Oye Pablo, pues interesantes tus historias. Y tengo más cuando gusten. Tengo bastantes historias que me han pasado. Genial.

Pues entonces hacemos un compromiso para más adelante volvernos a comunicar contigo y que nos relates más de tus vivencias, estas cosas espectaculares. Y que sabemos que este es el programa adecuado para platicarlas. Y las otras vivencias que me han pasado, sí me han espantado. O sea, no solamente a mí, a este Paco nunca y al mismo tiempo nos han espantado. Que dices en verdad, o sea, no es que esté mal. Yo ya somos dos las personas que estamos viendo ahí presenciando.

Pero va a haber otra ocasión. Claro que sí, mi querido Pablo. Pues eso esperamos. Ya sabes que esta es tu casa cuando gustes. Que tengas bonita noche, brother. Igualmente. Hasta luego. Gracias. Al contrario. Gracias a ti, mi querido Pablo. Guau, pues, ¿ustedes qué piensan amigos? Aquí de lo que se trata es de la interacción. Que ustedes nos den su punto de vista. Interesante, ¿no? La primera parte del relato de Pablo. Pues me dejó muy buen sabor de boca. Porque a fin de cuentas.

Él emigró a los Estados Unidos. Para buscar lo que todos buscan. Pues una mejor forma de vida. El llamado sueño americano. Si es que todavía existe. Y se sacrificó. ¿Qué sacrificó? Pues el estar cerca de la familia. Estar lejos de la familia. Sin embargo, recibe este aviso y... Y se da cuenta de que, pues... Pasó mucho tiempo lejos de su mamá. Que tal vez era una de las razones. Por lo que se fue, ¿no? Para darle una mejor vida también a la mamá. A la familia. Uno siempre quiere ayudar. Y mira.

Recibió su recompensa, mi amigo Pablo. No se quedó sin el abrazo de su mamá. Gracias por estar aquí. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hola, buenas noches. Gina y Nacho. Este... Juan José. Había hablado con ustedes. Juan José, qué gusto recibirte. Nuevamente. ¿Estás aquí en la Ciudad de México? Soy del Estado de México. De Coacalco. Ah, muy bien. Qué bueno que te reportas. Ya había participado con ustedes. Con el relato de mi tío. Le hice a mí de donde pueda visitarlo mi abuelita. Ah, bien.

Y esta noche tienes otra experiencia. Sí, ya. Mi relato del día de hoy. Fue por ahí, por los años, a principios de los 2000. 2002, por ahí, sí. A ver. En la casa de... Cuando yo me junté. Pues ya nació mi bebé. Pues como... Ya ves que es... Viví un tiempo con mis papás. O sea, cuando nació mi niña. Viví en casa de mis papás un tiempo. Entonces mi niña nació... Tenía una persona de unos tres años, mi niña. Que es la más grande. Sí. Ella... Mi papá construyó su casa. Pero, ¿cómo les explicaré?

Dejó las escaleras. Ya nada más tenía una planta, si puede decir. Pero ya dejó hechas las escaleras para el segundo piso. Entonces mi niña se ponía a jugar mucho ahí. Pero, pues, ya cuando uno le ponía atención. Mi niña agarraba los juegos de té. Si le dábamos de comprar papitas o jugos o lo que sea. Siempre armaba en el juego de té. Formaba como para dos, tres personas. Entonces mi niña... Tenía mucho el nombre de... Cuando ya le pusimos atención. Nada más escuchábamos que decía, Shari.

Entonces está Shari. Entonces, por ejemplo, le estiraba la mano con un platito con jugo, papas. Y le decía, ten Shari. Y sus muñequitas y todas las cosas que tenía de juguetes. Los compartía con Shari. Pero ya cuando le tomamos atención. Mi niña le preguntábamos. Oiga, hija, ¿con quién juegas? Dice, con Shari. ¿Y dónde está Shari? Pues aquí está. Y nos señalaba ahí en ese sentado. Como les comento, ahí en las escaleras. Entonces fueron varias ocasiones que... Que mi niña...

Estábamos en el comedor y comiendo. Y cuando menos volteábamos, mi hija estiraba los juegos de te. O sea, que le decíamos con quién jugaba. Y decía, con Shari. Eso le comento. Mi niña nació en el 99. Entonces, eso le comento que tenía unos tres, cuatro años. Más o menos cuando seguía hablando con su amita Shari. Sí. Pues ahorita mi niña ya creció. Pues ya... Pues ya ahorita tiene 25 años. Yo ya no vivo con mis papás. Pero mis hermanos tienen más... Pues obviamente tuvieron más hijos.

Ellos sí viven en la casa de mis papás. Entonces ya construyeron la parte de arriba, el segundo piso. Y mis sobrinos... Han tenido contacto. Bueno, o sea, han visto esta niña que es una niña aproximadamente. Dicen que es como unos ocho años más o menos. ¿Y también le llaman Shari? No. Mi sobrina... Ahorita también mi sobrina ya tiene 10, 11 años. Pero igualmente cuando era más chica... Nombraba mucho nombre, pero ella le decía Shuri. Mi hija le decía Shari. Y mi sobrina le decía Shuri.

Que igualmente jugaban con esta niña. Entonces... Como les comento ya construyeron la parte de arriba. Lo que viene siendo el segundo piso. Y entonces es donde ellos viven. Ahí arriba en el segundo piso. Y pues mis hermanos la han visto. O sea, sí la han visto. Pero lo que les comento es que mi sobrina... Ella la que le decía... O sea, son muy parecidos los nombres. Como le llamaban. Entonces yo una vez venía manejando. Eran como 10 de la mañana, yo creo. Esa es la única vez que yo la pude ver.

Pues a esa hora todos los niños están en la escuela. Entonces yo iba pasando por fuera de la casa de mamá. Como les comento, es de estos dos pisos. Y vi a una niña parada en la ventana. Entonces se me hizo raro porque vi la hora. Y dije, hijo de una, habrá ido mi sobrina a la escuela. Entonces me regresé para saber a mi mamá. Y le comenté, le digo, mamita, ¿con quién estás? Y ella me comentó, no, pues no, no estoy sola ahorita. Le digo, ¿qué crees que le decimos a mi sobrina?

Le decimos la chata. Oye, ¿no está la chata ahí arriba? Y dice, no, se fueron todos a la escuela. Entonces, al momento de, pues no me quedé con la duda. Subí a ver y todo, pues no había nada. Y eso fue en el día. Yo le calculo más o menos a las 11 de la mañana. Pero lo más impactante que me pasó fue de que igualmente una vez pasé a ver a mi mamá, porque todos se van a trabajar y ella se queda en su casa. Pasé a verla igualmente. Y yo le calculo igual antes del mediodía, pasé a verla.

Y entonces, cuando llegué a ver a mi mamá, pues quedan de frente las escaleras que les comento de quedan de frente para subir al segundo piso. Y clarito vi una, como la sombra, que estaba final de lo de la escaralera. Al subir las escaleras, da vuelta con la mano izquierda y empiezan los cuartos del segundo piso. Entonces, yo le dije a mi mamá, le digo, mamá, ahí arriba está la niña, la chata. Y me dice, no, no hay nadie.

Y al momento de querer subir, bueno, yo creo que han escuchado el momento cuando corren en el segundo piso algo, se escuchan como las pisadas cuando uno corre. Entonces, mi mamá y yo escuchamos claramente las pisadas que corrió un cuarto a mano izquierda, donde le comento que la vi la primera vez. Entonces, corrió. Mi mamá y yo la escuchamos como corrió.

Entonces, ya cuando subí yo las escaleras, porque yo le dije que yo vi la sombra, cuando me metí a los cuartos donde se escuchó que corrió la niña, no, los cuartos de arriba todavía no tienen puertas. Tienen como una tipo cortina, no tienen puertas todavía. Y al momento de entrar, mi hermana arriba tiene un mueble, no sé cómo se explicaré, pues, de esos que tienen como una aproximada de unos 80 centímetros de alto y tienen como un espejo.

Entonces, clarito ahí en lo que fue el... se escuchó que se había escondido la niña ahí en el cajón, bueno, queda un cajón grande como le comento, y se escuchaba como el cuchicheo, no sé cómo explicar lo que se había escondido ahí. Entonces, pues, yo la verdad no soy muy miedoso, soy más, como más curioso. Y le juro que se escuchó el cuchicheo que estaba como escondiéndose la niña ahí en lo que es el mueble. ¿Y abriste?

Sí, abrí el... al momento de abrir este gina, pues, el impactante, pues, es de que no había nada de niña. Ok. Oye, y tanto tu hija como tus sobrinos nunca les han contado cómo es físicamente? Pues ahorita, como le comento, pues, mi hija ya tiene 25 años. Entonces, le platicamos, le digo, oye, hija, ¿te acuerdas? Mira, cuando jugabas con esta niña, nada más lo único que recuerda es que se llama Shari, mi hija le decía Shari.

Sí. Entonces, yo he escuchado con ustedes relatos, les estaba el señor Juan Ramón, de que, por ejemplo, que esas... bueno, que no se manifiestan en forma de niño o niña, o sea, que es para... mejor engañarnos, que puede ser alguna otra cosa, no sé cómo lo vean ustedes.

Sí, sí puede ser, porque a través de esta imagen es una posibilidad de... un pequeño es para crear confianza, pero es importante también cuando son pequeñitos quienes están viendo este tipo de apariciones sin que ellos se den cuenta que están siendo pues cuestionados acerca de lo que ven, poco a poco irles sacando las características, lo que les llegan a decir.

Por ejemplo, si un niño te dice siempre las mismas maneras en las que se viste, que usa a lo mejor un sombrero, o sea, siempre es lo mismo, bueno, entonces, podríamos estar hablando ya de un... una entidad, ¿no? Pero si de repente te dice, no, pues es que venía de astronauta y luego el otro día fue de otra cosa, entonces, que cambia, puede ser un amigo imaginario.

Sin embargo, como tú lo comentas, este tipo de entidades ya cuando estamos enfocados en que sí están viendo algo, si en el lugar falleció un pequeñito, puede ser la aparición de él que no sabe que ya se ha ido y que no ha podido trascender, pero también puede ser pues una entidad, ¿no? Enmascarada. Sí, ¿qué?

Pues, o sea, como lo comenté, lo que pasa es que cuando yo la tuve la oportunidad de verla, tenía, bueno, yo le alcancé, porque como le comento es una ventana grande, la alcancé a verse, puede decir que del pecho hacia abajo, porque estaba repaparada en la ventana, por eso fue a mi curiosidad, pasé a ver a mi mamá y le dije, pues, sí estaba mi sobrina, porque incluso cuando yo la vi, la vi, la verdad, muy parecida a lo que es mi sobrina. A la chata.

Pero al momento de verla, cuando ahora sí que vi a la niña, entonces, eso es lo que quería comentar. Ok, muchas gracias, sí, amigo. Que sí podría ser alguna entidad, pues, mal, hasta ahorita no nos ha hecho nada malo ni nada, pero, pues, al parecer todavía sigue ahí, mis sobrinos todavía la siguen viendo todavía por ahí de vez en cuando.

Podrían, si ustedes tienen alguna creencia, para hacerle una oración, para decirle que ya no pertenece ahí, por si es alguien, algún pequeñito que se quedó ahí, una pequeñita, de esta manera, ayudar a trascender, si no hay olores fétidos, si no han sentido agresiones, si no han detectado alguna cuestión negativa, pues, entonces, no es alguien que les quiera, o algo que les quiera hacer daño, ¿verdad?

Oye, Juan José, fíjate que ahorita tenemos que despedir el programa, pero si quieres te podemos volver a marcar, como tú nos digas, para continuar charlando de este tema. Saludos, Gina Inacho-Vince. Al contrario, muchas gracias, mi querido Juan José. Buena historia. Y, pues, sí, sin dudas, pudo haberse tratado de un amigo imaginario. Gina, nos vamos. Gracias por estar aquí. Te esperamos en nuestra próxima misión. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles.

Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos escuchamos buenas historias. Que la pasen muy bien, que descansen, y como decimos aquí, cabos. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.

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