La Mano Peluda Lunes 09 de Octubre de 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Lunes 09 de Octubre de 2023

Oct 10, 20231 hr 42 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

en el programa. Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un programa muy interesante. Usted de la… Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. No. El que no es conmigo en contra de mí es y el que conmigo

no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana documentaremos todas esas experiencias que no e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedaran al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión, de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Aviles, y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches, gracias por estar aquí en la emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural, en todos lados, se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos daremos inicio a una noche de fantasmas. Queremos tu participación a través de las redes sociales y de la multilínea 55-5279-2291 en la página radioformula.com.mx y en Spotify, encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Y por supuesto te invitamos a participar con nosotros a través de nuestro WhatsApp, mejor conocido como El Miedofon 55-2193-5926. 55-2193-5926.

Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que tú quieras. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros, Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz Baja California Sur, Mazatlal, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante.

En el verano de 1996, la tranquila ciudad de Kistim en Rusia se envió envuelta en un misterio que perdura hasta el día de hoy. Una mujer fue vista caminando por las calles de la ciudad sosteniendo algo envuelto en una manta mientras hablaba en voz alta. La sorpresa y preocupación de los lugareños aumentaron cuando afirmó que lo que llevaba en sus brazos era un bebé a quien llamaba Alioshenka. Sin embargo, nunca reveló lo que estaba oculto bajo la manta.

El pequeño extraterrestre sigue siendo un enigma que intriga y fascina a la comunidad local manteniendo su legado de misterio y controversia. Hoy vamos a hablar de la extraña criatura de Kistim en la década de 1990, el misterio de Alioshenka. ¿Qué tal? Bueno, es un tema que vamos a abordar con mucho gusto para ti ya que somos aficionados a precisamente todo lo que no tiene una explicación lógica. Y también, por supuesto, te invitamos a participar que es lo principal.

Queremos tus experiencias y vamos a escuchar. Esa historia que voy a contar hoy es de un tío, no es mía. Yo antes vivía con ese tío y siempre nos gustaban historias que le pasaban. Y él le gusta todo eso, le gusta todo lo que es paranormal, cosas que no tienen explicación. Pero esta historia fue, creo, de hace unos 20 años atrás de él que él vivía aquí en Estados Unidos. Uno también vive aquí, pero él acaba de llegar. Allá en México tenía una casa, una casa de dos pisos grande.

Y él abordaba gente. Llegaba la gente de México, de cualquier parte de allá, que pasaba la frontera. Y él les daba un lugar donde dormir, y comer y bañarse. Y él se quedaba allí en su casa. Él tenía acomodado la sala, la cochera, afuera, atrás en su patio como unos tipos literales y la gente se quedaba a dormir. Todos compartían un baño, todos compartían una gran mesa que estaba en la cocina y una afuera. Y dice que en ese sábado tenía hasta como unas 30 o 40 personas viviendo con él.

Toda la gente trabajadora del campo, ya ellos iban a trabajar, los recogía su rete en la mañana y toda esa cosa. Pero bueno, él tenía gente que se quedaba en la sala como unos tipos literales. Y una vez le dijeron a esas personas que estaban en la sala, de que, hey, ¿por qué no te salías del baño? Estás enfermo. Y él nomás se quedó como que, ¿qué? Sí, es que en su casa, en su casa está de dos pisos. A la gente se quedaba abajo, afuera en la sala o en la cochera.

Y ya él se quedaba arriba, los cuartos de su familia estaban arriba, de su hijo, su otro hijo, ellos dos, de su esposa y de él. Y aparte tenían otra salita arriba, pero eso ya es aparte. Ya en la sala, donde se quedaba la gente, se alcanzaba a ver los cuartos de arriba, se alcanzaba a ver la escalera que bajaba. Acalzando la escalera, al otro del pasillo, abajo, estaba un baño y estaba así todo abierto. Pues se miraban todos a la sala, donde se quedaban los muchachos, los señores.

Le decían, sí, estás enfermo, el estómago va algo, ¿por qué no te saliste del baño? Ya van como dos, tres veces. ¿Qué haces eso? Le decían, no. Le decían, yo soy uno de los últimos que me levanto y pues yo tengo un baño allá en mi cuarto. Ahí arriba, no tengo necesidad. Y yo decía, oh, órale, se quedaban así los muchachos. Como que, órale, pues, pues alguien se baja y se mete al baño. ¿Cómo está eso? Les decía. Le dijo, muchacho, no es que... Miramos que alguien sale del cuarto.

Ayer en la noche, miramos que alguien salió del cuarto en la madrugada. Entonces, bajó las escaleras, se paró a medias escaleras y nos empezó a contar. A los estábamos ahí con el dedo, nos apuntaba y nos volteaba a ver a cada uno. Y ya, cuando nos acababa de contar, corría hacia el baño y de allá nos salía. Pensábamos que eras tú, porque tienes tu estatura y tienes tu figura. Y le decía, y como a mí te usaba lentes, usaba lentes como de sol, todo el tiempo.

Entonces, se miraba, con el brillo de la luna, se miraba que traía estos lentes puestos por la ventana que entraba. Y luego le decía, no, pues yo no fui, yo no soy. Le decía, sí, salí de tu cuarto, le decía, ¿se viste de tu cuarto? Y ya, como que mi tío, pues, que no, pues yo no soy tan loco como ustedes. Se fue quedando tomando algo. Y ya, pues ya se pasaron los días, la siguiente semana pasó lo mismo. Le dijo, sí, eres tú, no más nos quieres hacer mensos. Sí, sí, eres tú, nos quieres asustar.

Les decía, ¿nos quieres asustar? Porque mi tía era así, de bromista, de veces. ¿Nos quieres asustar? Le decía, no, nos quieres asustar. Para que no nos dormimos allá en la sala. Le hacía, no, la verdad, no. Yo no tengo necesidad de ir al baño ni nada de eso. Y pasó que una vez mi tío salió, se fue para México, una emergencia, y de su cuarto seguía saliendo esa misma persona, muchachos. Nos otra vez se fijaron y vieron que salió esa misma persona.

Cerró la puerta, escuchaba unos pasos, como ya las casas son todo de madera, escucha todo, todo muy bien, claro, cuando no hay ruido. Escuchaba que venía por el pasillo de arriba y empezó a correr hacia abajo. Pues a correr hacia abajo, escuchaba los pasos que daba y se paraba a la media escalera y hacía lo mismo todas las noches que pasaba eso. No pasaba seguido, pues sí pasaba. La sombra esa, porque no se cansaba de ver exactamente, se miraba como si fuera mi tío, pero no era.

No se le cansaba de ver muy bien los rastros físicos, pero sí se miraba su figura. Los contaba a todos con el dedo, los volteaba a ver a todos y corría hacia el baño. Y ya desde ese día casi nadie se quedaba en la sala. Dicían, no, sabes qué, mejor vamos a dormir afuera, aunque esté haciendo calor, aunque esté haciendo frío, no queremos estar aquí. Y ya decían a la gente más nueva que no sabía que los echaban ahí a la sala.

Dicían, no sabes qué, mira, ahí, quédate ahí en la sala, ahí está más cómodo. Bueno, ya después se daban cuenta por qué. Por uno, esa es una pequeña historia, después contaré las cosas que han pasado con él en esa casa, bueno, en otra casa, porque siento que esas cosas, las que sucedían, lo seguían a todas partes. Y cuando yo me quedaba con él, le quedé ahí con unos años y siempre nos usaban cosas ahí. Que pasen unas noches, hasta luego y saludos a todos. Y después contaremos historias.

Muchas gracias, José. Fíjate, primero pensaban que era una broma y después se dieron cuenta que nada de broma. Vámonos a una pausa y regresamos, el Miedofone. 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Los hombres son como los guinos, el paso del tiempo agria a los malos y mejora a los buenos. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Hola Gina, hola Nacho.

Les hablo de aquí de Sonora, otra vez reportándome. Hola. Fíjense que vengo manejando y vengo pensando en una anécdota que me pasó cuando estaba chiquita. Ya les había mandado audio, pero no les había platicado esto. Fíjense que yo tengo un recuerdo en mi memoria, pero está muy vívido, muy lúcido. La verdad no sé si sí pasó, si fue un sueño, pero no le encuentro la lógica que haya sido un sueño. Me parece más que si fue real.

Tengo el recuerdo de yo haber llegado a mi casa junto con mi mamá y yo tengo una perrita chihuahuaña. Y siempre cuando llega alguien ella se asoma por la ventana, abre con su hocico, abre así las cortinas y se asoma a ver quién es. Entonces pues normal se asoma y en lo que mi mamá buscaba las llaves para abrir la puerta yo voy a la ventana pues a hacerle cariñitos y así.

Y en eso yo veo que pues está el foco prendido, voy a mi papá ahí en la barra, en la mesa, sentado, comiendo cereal, sin camiseta, o sea algo muy normal, pues así es él, sin camiseta y viendo el noticiero de López Dóriga, ya era de noche. Y a mí pues era lo que normalmente él hacía y le dije a mi mamá, mamá no abras, o sea no uses la llave, toca, ahí está mi papá.

Y tocamos y no abría, no abría, para eso yo ya me había separado de la ventana, yo ya no lo veía, estábamos en la puerta, la luz, y no abría, no abría. Bueno pues mi mamá abrió con la llave, ¿qué creen, nuestra sorpresa? Mi mamá en su quinto sueño allá en el cuarto, todo apagado, tele apagada, la mesa limpia, todo apagado. Mi perrita incluso estaba también dormida con él, entonces, pues yo lo vi, lo vi y pues no era él.

Y yo tengo ese recuerdo en mi memoria, pero la verdad no sé si fue real o si fue un sueño, pero pues le voy más a que si fue algo real, de que vio a mi papá y pues no era mi papá.

También les quería preguntar a ver qué opinan sobre, siempre he tenido esta duda, a los esquizofrénicos siempre se les ha catalogado pues científicamente y neurológicamente de que pues tienen un daño y pues ven cosas y así, pero mi pregunta es, ¿realmente será que ven cosas así, de que están mal de la cabeza, o será que hay cosas que nosotros no podemos ver?

Porque siempre he tenido la duda del por qué, siempre que un esquizofrénico hace cosas, siempre son cosas malas, de que te quieren atacar, que quieren gritar, que quieren hacer pleito, que se hacen daño a sí mismos, porque la esquizofrenia siempre es algo malo, porque no es algo bueno, o sea, porque no dicen voy a llenar de abrazos a todo mundo, me voy a atacar a esquizofrenia, no sé, me voy a regalar dinero, no sé, porque siempre son acciones malas, pienso yo la verdad que tiene mucho que ver

con algo oscuro, porque siempre es como que los esquizofrénicos, vi al diablo, veo demonios, siempre son cosas malas, porque no dicen veo a ángeles, veo a Dios, o sea, nunca son cosas buenas, siempre son cosas malas, y esa siempre ha sido mi duda, si los esquizofrénicos realmente son un problema neuronal, o si será que tienen más, son más sensibles, y ven cosas que nosotros no, y no son tan fuertes como para sobrellevarlo. ¿Qué opinan? Saluditos.

Saludos, amiga, interesante planteamiento, el que nos hace es una buena reflexión sobre los esquizofrénicos, ¿verdad? Sobre la esquizofrenia, no necesariamente son cosas malas, no necesariamente, porque hay personas que inclusive teniendo esquizofrenia hacen gala de una gran inteligencia, no sé si te has fijado, son personas que les gusta leer, son personas que inclusive, bueno, no todos, ¿verdad?

No podemos hablar de una generalidad, pero sí muchos, inclusive atesoran sus libros como si fuera lo más valioso en su vida. ¿Y dónde? ¿Quién me agarró mi libro? ¿Y dónde lo dejaron? ¿Seguro fuiste tú? No todo necesariamente es malo, a ver. Ahorita continuamos. Vámonos con más relatos, y está con nosotros aquí. Tita, buenas noches. ¿Sí? Bueno. ¿Sí? Bueno. Nada más que vamos a pedir. ¿Lo me escuchan? Sí, te escuchamos perfecto. Si le puedes bajar al dispositivo que tienes ahí. ¿Bueno?

No, no me escucha. ¿Y es que se escucha? Soy muy fuerte el fondo que tiene. Y bueno. Bueno, Tita, es que el fondo, déjame escribirle. Así es, sí, sí. El fondo es lo que tiene muy fuerte, por eso no se escucha. Exactamente. Bueno, pues contestando la, bueno, dando mi punto de vista, ¿verdad? No estoy contestando ninguna pregunta porque ¿quién soy yo? Para contestar de una forma tajante, es mi punto de vista.

Decía yo que sí, efectivamente, a veces las personas con esquizofrenia, pues sí, tienden a cosas que tienen que ver con odio, con resentimiento. Te está hablando esa mujer, ¿qué te dijo esa mujer? Unos celos muy, muy fuertes, muy graves. ¿Por qué? Porque son enfermizos completamente. No puedes ir a un supermercado y pagarle a una cajera porque luego, luego ya te estás poniendo de acuerdo. ¿Qué te está diciendo ese señor? O escucho voces que me dicen él no te quiere, te tiene odio.

Mira, no por nada, muchas veces se ha pensado que gran parte de esos esquizofrénicos tienen un demonio que está operando dentro de ellos. Algunos se reirán y dirán jaja, jaja, lo que está diciendo es una locura. Pero hay cosas que no podemos explicar. ¿Por qué razón? Algunas gentes con esta enfermedad les hacen una liberación. Hola, buenas noches, Tita. Hola, buenas noches, sí. Bienvenida, ¿cómo estás? Se cortó. Muy bien, gracias a Dios. Tengo muchísimos años de escucharlos desde que empezaron.

Los escucho. Me gusta mucho. Sí, me gusta mucho escuchar, la verdad. Gracias, Amina. Sí, mire, lo que pasa es, ¿ya puedo contar mi relato? Sí, adelante. Bueno, lo que pasa es esto, yo llevaba a mi esposo a una clínica, padecía de los riñones, y yo lo llevaba. Y un día que sale, me dice, oye, me dice, yo estoy bien fastidiado, le digo, ¿por qué? Dice, ay, es que anda una niña ahí entre todos los pacientes, y da mucha lata. Le digo, ¿qué lata?

Dice, es que anda de chirriona, ahí entre todos corre y grita, o sea, da mucha lata, yo no sé quién la lleva, me dice. Y me quedé pensando, dije, pues ahí no pueden entrar ni siquiera la esposa, ¿verdad? Sí. Y le digo, ah, sí, y tú la ves siempre. No, dice, no va todos los días. Le dije, ¿cómo es? Pero ya para esto ya habíamos llegado a la casa de mi hija, y les comenté yo a mis nietos. Y le dije, ¿cómo es? Lo que me dijo es, es una niña. Y le dije, ¿cómo es? ¿Cómo anda vestida?

Y me dice, lo que pasa es que trae el pelito hasta aquí, o sea, me señala abajo de los oídos, este, con tipo, el corte tipo como hongo, dice, y trae la lata blanca, dice, y da mucha, mucha lata. Dice, yo me duele hasta la cabeza, porque dice, no me deja en paz, y mis nietos le preguntaron, y ¿qué color tiene el pelo, abuelito? Y les dice, lo tiene este color, ay, como, pues no, no les dijo rubio, sino color, pues, no, como, como café, pues, pero no les dijo café, les dio otro, otro nombre.

Y le dijeron, ¿y qué te hace? Porque dices que te da mucha lata. Dice, pues, váyseme para ahí, por un lado, dice, y luego se va, y corre, pero corre, dice, y luego regreso otra vez, y vuelve a estar ahí a mi lado. Y, pues, yo me quedé, así, medio sorprendida, ¿verdad?

Sí. Y ya comentando yo con uno de los enfermeros, este, le digo, oiga, le digo, fíjese que, dice que mi esposo me dice, este, que pues, que le duele mucho la cabeza, porque viene una niña, y da mucha lata, le dije que anda para un lado y para otro, y que le duele la cabeza, tanto que le da vuelta así, y anda, pues, dando lata, porque así me lo dijo, ¿verdad?

Y luego me dice, ay, dice, entonces ya la vio él también, le dije, pues, pues sí, le dije, eso es lo que él me dice, que él duele, pero no diario, le dije, o sea, yo se lo veo un día, y dura tres, cuatro días, y la vuelve a ver, o a veces una semana, y me dice, ay, dice, es que sí, señora, porque le dije, dígame la verdad, ¿verdad?

Para saber, y me dice, sí, es que sí, así es, dice, sí, ya tiene mucho tiempo, que, pues, me la ve, dice, pero, este, pues él dice queja de un dolor de cabeza, dice, pero otros ya no quieren venir, porque les jaga la lata, o sea, les da lata, vamos, y le dije, ay, bueno, pues, pues ni modo, pues ya, digo, yo voy a seguirlo trayendo, pues qué más, ¿verdad? Sí. Y pues ya después falleció mi esposo, y, pues, digo, me sorprende que era cierto lo que él decía, así, así fue.

Oye, pero tu esposo supo que realmente esta niña era una aparición, o no le dijiste nunca. No, nunca le dije, no, nunca le dije yo nada. Para que no se espantara. Sí, ¿para qué?

Porque es que ya las personas que la han llegado a ver, pues no quieren ir, porque no le ven la cara, nada más le ven el pelo, y, este, y su, una batita blanca, así la describen, una batita blanca, y, este, y su pelo, este, caoba, me dijo su pelo es color caoba, entonces, pues, sí está, y sigue la clínica funcionando, por eso no quise yo decir nada, ¿verdad? Claro. Pero sí, así es. Sí, sí. Este, tengo, tengo más relatos, pero, quizá esa niña falleció en este lugar, ¿verdad?

Sí, sí, porque era un hospital, era un hospital, y ahí yo siento que sí, ¿verdad?

Este, yo tengo, tengo más relatos, nada más que unos son muy largos, bueno, que le pasó a mi mamá, a mí no, a mí lo que me ha pasado, que de ahora que falleció mi esposo, cuando él estaba muy malito, él quería estar acostado conmigo, pero no podía, porque se me caía de la cama, entonces, lo tenía en una cama de hospital, para que no se cayera, este, y ahora que él ya se fue, este, quiere, viene, yo siento que viene, porque yo siento que se siente en la orilla de la cama, y siento que me mueve,

a quererse acostar, y yo sí le digo, ya vete, tú ya no tienes nada que hacer, está aquí, yo estoy sola, estoy bien, este, no me haces, te voy a interrumpir por la pausa, no te vayas, por favor, el miedo, ventas, arroba, rss.com y sabrás que se siente estar en boca de todos. Contigo regresamos, para continuar con tu relato.

Sí, y le comentaba que, pues que yo lo siento que se siente en la orilla de la cama, de hecho yo vi, que en Face, que cuando uno tiene el bar vacío, pues ellos tratan de acomodarse, verdad, y pues yo tengo muchas cosas en mi cama, para que no se, no quiera acostarse, porque si él hace que te cuento, le digo, y yo siento que, en mi mente le digo, yo no puedo hablar, pero en mi mente le digo, este, que, pues que él no tiene nada que hacer aquí, que yo, yo estoy a gusto, yo estoy bien, sí, y pues,

eso es sobre todo verdad, y pues duramos, más de 50 años de casados, entonces pues también, siento yo que, que eso, pues se acostumbro mucho a mí. O además te quedó con el pendiente de dejarte sola.

Sí, sí, porque, de hecho él muy malito, y muy malito, y yo iba y venía de un hospital a otro, y porque pues se me ponía muy malo, y le hablaba yo al doctor, y me decía, llévenmela acá, llévenmela acá, y este, y él, pues un día no sé quién le dijo, te quieres morir, dijo no, yo no me quiero morir, entonces, pues yo siento que está con el pendiente, de que sabe que estoy sola. Sí, oye Tita, pero por qué no puedes hablar, al momento que le quieres decir, que él ya no está aquí, que siga su camino.

No, no puedo, o sea, no me salen las palabras, en mi mente yo se lo digo, en mi mente sí, pero yo que yo, que me salgan las palabras, no puedo, no puedo, siento como que, tengo la boca chueca, y no me salen las palabras, verdad, sí, sí, pero en mi mente sí puedo, sí le digo, en mi mente le digo, le digo que no tiene nada que estar haciendo aquí, vete, yo estoy bien, y, pues sí, este, pero luego, otras veces así, bueno, otra vez, y así está, pero, y a veces digo, bueno, yo lo estaré soñando,

pero, pero lo veo muy, muy clarito, lo veo, no le veo la cara, nada más lo veo envuelto, en una sábana blanca, todo envuelto, y como no se puede acostar en la cama, lo veo en el piso, así pegado a la cama, pero en el piso, o sea, tú ves el bulto, y crees o consideras que es él, porque la silueta no es precisamente su cuerpo, verdad, es que, veo el bulto, envuelto en una sábana, pero, si siento yo que es su cuerpo, si lo siento yo que es su cuerpo, verdad, este, y como,

en las funerarias ya ve que, que los envuelven en una, en una sábana blanca, si, si, si, entonces, este, yo pienso que, que por eso lo veo yo así, de hecho yo no, a mí no se me permitió verlo cuando, el falleció, este, no me dejaron, porque me habían dicho ahí en el hospital que yo iba a ir, pero los de la funeraria no quisieron, me dijeron no, nosotros no acostumbramos, este, a que la familia, porque le dije es que yo quiero ir a identificarlo, no dijo,

nosotros no acostumbramos que vaya la familia, y este, y pues usted dice ya, soy una persona, pues ya grande, y fue lo que me dijeron, más pues usted es una persona ya grande, entonces no, le digo que estoy fuerte, estoy bien, no, dice pero no, y pues no, ya así quedó, y este, pero, pero este, pues sí, o sea, si estoy yo con la, con la cosa de que, de que pues ese, y le re beso, y pido mucho, pero, este, pues a lo mejor, ya, ya con el tiempo, verdad, ya con el tiempo,

hace cuanto tiempo falleció, dos años, ok, dos años, ya es tiempo que, tiene que seguir este proceso, a veces cuando tienen pendientes o apegos, es lo que los detiene, sin embargo, como tú estás acá muy consciente, y se lo comentas, tú ya no estás aquí, debes continuar tu camino, yo estoy bien, y la preocupación es por ti, pues, qué bueno que le dices, yo estoy bien, sigue tu camino, verdad.

Sí, y recién era muy seguido, ahorita es menos, o sea, si llega hace poquito, me pasó otra cosa, yo en los, los pollotes, que no sé si sea sueño, yo oía, que sonaba como, como así, vamos, que caminaba y sonaba, clac, clac, entonces, que yo me di cuenta que era él, y que sí le dije, le dije, pero tú qué haces aquí, le dije, vete, pero te digo, nada más así, pues, en mi mente, porque no puedo hablar, yo siento que, si quiero hablar, pero siento la boca en pochueca, y que me dije, no, le dije,

es que vete, y te vas a dar vueltas de la cama, a un sillón, como buscando dónde acomodarse, sí, y yo le dije, es que no te voy a dejar aquí, yo aquí estoy bien, yo no, yo no puedo, o sea, no puedo dejarte un lugar, sí, y ahora, este, yo lo vi que, que venía con más gente, y sí le dije, pues, ¿con quién vienes? o sea, y me enseñó gente, más gente, pero yo no conocí a nadie, sí, pero, pero ya ahorita, pues yo espero que, que poco a poco, ya más, más y más se, se retire, ¿verdad?

Sí, ya está haciendo más espaciado, porque además, cuando tienes esta presencia, no tienes miedo, no te provoca, no, no me provoca miedo, no, pues, para nada, o sea, yo lo siento, pues siento muy normal hablarle, pero no tengo miedo, en mi mente, pues, ¿verdad?

Sí, yo no me da miedo hablarle, decirle en mi mente, que no tiene que estar haciendo nada aquí, que yo estoy bien, y que, y que pues, que él se vaya, que él su lugar es allá, digo, tu lugar es allá, aquí no tienes ya nada que hacer, yo estoy bien, y, y allá debes de estar, digo, ya no debes de venir aquí, este, pero, pues, ahorita te digo, que no, ¿verdad?

Y también, qué bueno que tú estás tranquila, muchos años juntos, 50 años juntos, todo lo que vivieron, pero tú entiendes este proceso, que él se encuentra mucho mejor, ya en el último tiempo que estuvo muy enfermito, y esto te da a ti tranquilidad saber, ¿tú eres creyente?

Sí, fueron más de 50 años, entonces, pues sí, fue mucho tiempo, y, ya último, yo, ya cuando ya estaba muy malito, no quería que me le despegará, para nada, ni para ir al baño, para nada, para nada, entonces, pues sí, así, así fue, ¿verdad? Pues fuiste muy afortunada, en tener esta, este matrimonio, con mucho amor, y que hasta el último día, pues estuviste a su lado.

Sí, hasta el último, bueno, ya cuando, ya cuando lo llevé a ese hospital, ya, yo llegaba a un hospital, y me quedaba yo ahí con él, pero en ese hospital no me dejaron, quedarme con él, porque ahí era hospital de COVID, él no falleció de COVID, ¿verdad?

Pero, pero como no, fue el fin de semana, entonces no había otro lugar, y me dijeron ahí, él se puso malito, ahí en la clínica, y me dijeron, llévelo al hospital, al hospital que está aquí cerca, y ahí es donde lo van a atender, porque ahí tienen la sangre, en otro lugar no la tienen, entonces pues me fue a llevarlo ahí, y ahí ya no me dejaron quedar con él, ya me dijeron que no, y le digo, pero pues me puedo quedar aquí afuera, no, ni aquí afuera, y dice que está el COVID, muy fuerte todavía,

pero no, y después, sí, sí, sí, fue lo que, fue lo que me dijeron, entonces pues ni modo, ya me hice, me hice el ánimo, verdad, pero siempre, siempre estuve así con él, tengo otro muy chiquito, yo tengo, bueno, me detectaron cáncer de, este, de la vejiga, me operaron una vez, me lo quitaron, y ya casi tres años, y me regresó, entonces, pues yo le pido mucho a la Virgen de Guadalupe, verdad, para que ya no regrese esa enfermedad a mi cuerpo, de hecho, pues les quería pedir también oración,

verdad, para mí, y el año pasado, en noviembre, me lo volvieron a quitar, este, y pues como le pido yo a la Virgen de Guadalupe, un día me dormí, en la noche, el río tranquila, sin pensar, nada, y tengo, me acuerdo también de mi sueño, que yo vi, iba yo en la calle, y vi una señora que estaba viendo así para el cielo, y yo volteé, para ver, iba a cruzar una calle, y volteé para los dos lados, para cruzar la calle, y levanto mi vista, y veo a la Virgen de Guadalupe en el cielo, la vi,

pero bien clarita, y bien bonita, bien, bien bonita, el cielo bien azul, y ella, pues como es la Virgen, y que me sonrió, que me sonrió, y que, este, yo tengo una, una amiguita que le dije, dije, mire lo que está allá, pero nada más le dije yo allá, y la Virgen se desapareció, o sea, se esfumó, así en el cielo, como que se fue, y se esfumó, atrás de un, de una, de una, de una tienda, algo así, que se esfumó, y pues yo quedé muy, pues muy sorprendida, y otro día, después de un, otro día,

despertándome luego, dije es que si, fue un sueño, pero muy vivido, o sea, muy, muy claro, que muy real. Tita, permíteme, nuevamente está la pausa, El Miedo Fond 55, 2193, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse, aquí en, La Mano Peluda. Los árboles cambian sus hojas, y no sus raíces, sabiduría en las redes, porque tenemos mucho que decir, La Mano Peluda. Regresamos con Tita, un sueño, que te dio paz, me imagino.

Sí, así es, y, pues yo a todas mis amigas, y todos les comenté, es que yo soñé, y bien clarita que la vi. Sí, en un tamaño grande la viste. Sí, en tamaño grande, entonces, pues yo, tengo mucha fe, verdad que, que siento yo que ella me dio, un mensaje, o sea, para mí fue un mensaje, de que voy a estar bien, verdad.

Sí. Entonces, este, porque me sonrió, así bien bonito, bien, bien bonita su sonrisa, vamos, no habló, ni, ni yo, nomás me persiné, y le dije, ay Virgencita, te me veniste a aparecer, o sea, fue todo, así, pero bien bonito, y yo siento que ese sueño, eso fue, verdad. Claro. Claro. Tita, te vamos a pedir que a través del Midofón, nos envíes tu nombre completo, y nos vas a incluir, en nuestro grupo de escuderos, nuestro grupo de oración.

Sí, yo, yo ahorita mismo se los mando, este, el teléfono sí está, sí está ahí, pues me llamaron, verdad. Sí, sí, es a donde mandaste el mensaje, ahí mismo. Sí, sí, ahí me lo voy a hacer, porque también, este, tengo, tengo otros relatos, pero eso ya es de mi mamá, de mi mamá cuando, si tú me quieres, Tita, le voy a poner aquí, a tu tarjeta, que tienes más relatos, y nos vamos a reportar, en otra ocasión, ¿te parece?

Sí, sí está muy bien, sí, muchas gracias por escucharme, te mandamos un abrazo, igualmente, muchísimas gracias, un abrazo con mucho cariño, bye bye. Gracias amiga. Gracias. Hasta luego, y, saludos para Nachito. Gracias amiga, igualmente, un abrazo, y que Dios te bendiga, y te ayude a superar, este problema de salud, que, así como te siento, mi querida amiga, estás, en una posición, muy, digamos, centrada y ubicada, Claro.

En que, pues se hará la voluntad de Dios, pero y tú confías, en que te saldrás adelante, y eso me gusta, me agrada oírlo, porque quiere decir que no te me echas para abajo, que no te dejas de caer, así que mi amiga, vamos a darle, claro que sí. Y nos transmites que eres una mujer muy fuerte. Sí, incluyámosla por favor, en las oraciones, a nuestra amiga Tita, sí.

Sí, por supuesto, también tenemos un tema, en el cual queremos que tú participes, además, de los relatos, que no necesariamente, tienen que ser del tema, sino de lo que tú hayas vivido, ahorita vamos a seguir platicando, de este extraño ser, que se apareció allá, en Rusia, en México, en Europa, en Rusia han pasado, más de dos décadas, y sigue siendo, un enigma, inicialmente los habitantes, de este lugar, de Kistim, pensaron que, había sido, una mujer, que perdió la razón,

que estaba hablando con un juguete, pero pronto descubrieron, que lo que sostenía, era mucho más, que algo inusual, en lugar de un objeto inanimado, lo que llevaba era, una extraña criatura viva, descrita como un humanoide, más o menos de entre veinte y veinticinco centímetros de altura, tenía un cuerpo moreno, carecía de cabello, poseía grandes ojos, de estos ojos como saltones que se movían, emitiendo sonidos chirriantes a través de sus diminutos

labios. Su apariencia se asemejaba a la de un ser humano, que sólo aumentaba el misterio que rodeaba la criatura. Esta mujer no es que hubiera perdido la razón porque no solo ella lo estaba viendo, sino que también hubo testigos que se quedaron impactados y que solamente pudieron pensar que era un extraterrestre. ¿Qué tal eh? ¿Qué tal en esta pequeña criatura? Convirtió en el epicentro de la controversia por esto que comentaba Gina justo sí en la década de los noventas,

¿Verdad? De una extraña criatura que pues descubrieron en esas inmediaciones. Así que pues gracias, gracias, vamos a platicar al respecto. También quiero saludarlos para que no sientan que no se les toma en la vida real. Saludos a toda la familia, dice mi amigo, Moni Segura, buenas noches, Gina y Nacho, y a todos los peludos,

¿Sí? Y estamos en una emisión que comentamos que de un tiempo a la fecha, en especial, es la mano peluda internacional, y hemos dado prueba de cualquier lugar del mundo que nos están escuchando, y aquí nos escribe a través del midofón, Gina y Nacho, soy Dio, no sé si aún se acuerdan de mí, claro que sí, pero estamos en en Shangay,

China. Ahora los escucho desde Dubái, bendiciones para cada uno de ustedes, para su familia, para el Mio Team, para todos los radioescuchas, reciban un gran abrazo su amigo Gio, y Gio nos lleva en la maleta. Así es que todos vamos con él, en los diferentes países que él recorre, ahora desde Dubái. Claro, a donde se va moviendo el mundo, muy bien amigo, de eso se trata, porque para eso transmitimos todos los días, y no perder nunca contacto con

todos ustedes. Claro, ya nos diotitos, un hombre lo vamos a incluir. Bien, me parece muy bien, saludo a Yami Hernández, dice, saliendo del cine a tiempo para escuchar mi programa y ya no les digo qué película fue a ver nuestra amiga porque no es una película de la gente. Así es, sí, esa, exactamente, Gina, dice, profe, yo no sabía que se trataba de un extraterrestre, esa leyenda, sino de un niño deformado que había dado a luz una mujer. Fíjate, varias teorías acerca del mismo tema.

Es correcto, sí, sí. Ahorita seguimos platicando de esto. Venga. Y buena noche, su compañero, ¿No? Saludos, además nos escriben. Muy jodes. Buenas noches, mi compa Nacho, fíjense, y antes que nada, saludos al maestro que se comunica con ustedes, amigos locutores, fíjense que donde vivo aparece una mujer de blanco pidiendo ride, se sube a cualquier carro, se aparece en una curva entre San Agustín, distrito Bravo, Chihuahua, y entre San Isidro, distrito Bravo, también Chihuahua.

Y también en el río Tony. O sea, ya tienen identificado. La ruta que agarra. Ajá. De esta mujer. Sí. Y de Raid. Pero ¿Alguien le dará? Efectivamente este aventón. A ver, pues sí. Oye, dice Dante Sinferno también está la explosión de Tengusca es la explosión más grande del en el planeta se registró en todo el mundo, ¿No? Y lo que provocó, un asteroide, antimateria, un ovni, esa es la interrogante, mi querido Dante, gracias por

estar aquí con nosotros. Aquí, Irma, desde Canadá, a mí lo que me pasó fue que mi papá, después de años de muerto, vino y hacía cosas que nos daban miedo. En mi caso, funcionaron todos los juguetes de mi niño, incluso un caballo que relinchó en ese momento. Yo todavía no

lo he visto. Me lo he visto por teléfono y me dijo que si me pasaban cosas en la casa, no me diera miedo, que era mi papá, o sea, que en casa de la mamá de Irma, yo creo que también sucedían, por eso le habló su mami, le dijo, si te pasan cosas, no te preocupes, y los relacionaron con la presencia de

su papá, fallecido. Sí, pues es una forma así de de relacionarlo, porque sí, vamos, y le dice saludos, está muy emocionante, y también saluda a Mapat, claro que sí, a Mapita Gómez, Mariana Sánchez, saludos desde Tampico, que nos están escuchando por allá. Saúl Madrid, saludos a todos los peludos desde Chihuahua, ya estoy preparando el video relato, eh. Órale, me parece genial, amigo, muchas gracias. Yo desde muy acusado, de loco o raro. ¿Qué

pasó, Gina? Toma un poquito de agua, mientras saluda a Teresita Gregoria, mesa que nos escucha, y a Juan Martínez. Saludos desde Ébano, bienvenido, gracias. Pues aquí cuatro. ¿Qué pasó? Cuatro de octubre dos mil veintitrés estamos grabando pues lo que se me aparece en el video es el sonido de una mujer al parecer con rasgos extraterrestres. al parecer de nuestro amigo está allá en por la ala en

Torreón. En Torreón en el norte de de nuestro país pues a ver amigo nos encantaría que nos compartieras un poquito de eso que ya lo comentaste. Y si ya lo he comentado pero las personas piensan que yo estoy mal. Ah, caray. Pues vayámonos

acostumbrando, ¿Eh? Porque de acuerdo a lo que está ocurriendo últimamente cada vez van a ser más frecuentes las apariciones, las grabaciones, los testimonios de personas que han tenido cierto contacto con seres de otros mundos o seres de otros mundos vamos a ser muy inteligentes para no caer ni comernos ninguna mentira, sino tratar de ser muy objetivos y buscar perfectamente la información como debe ser, ¿No? Juan Gómez, saludos Nachito y Gina desde el Merito Norte,

Ciudad Juárez, Chihuahua. Ay, en Chihuahua está incrementando el número de amigos que nos están escuchando. Eso es muy

bueno. Bastantes los seguidores de la comunidad Celia Cuevas, saludos a todos los del chat desde Alabama, Estados Unidos, pues para ti mi querida amiga, un fuerte abrazo ya que mencionas Estados Unidos, saludamos a toda la comunidad de peludos que nos escuchan allá en Las Vegas, Nevada, y en Georgia, en las diferentes estaciones que nos transmiten vía microondas, ah, ese de las microondas ya no, vía microondas, vía de la avena, ¿No? Tenemos un poquito más de

tiempo. Celia Cuevas, saludos, Guillermo Molina, buenas noches Gina, y Nacho, así también a todos los amigos que están aquí presentes desde Coatitrán, Estado de México, está escuchando esta excelente programación. Muy bien. Pues aquí ya tenemos a Mario, pero me parece que tenemos que irnos a la pausa primero, ¿Verdad? ¿Verdad? ¿Verdad? ¿Verdad a

corte primero? Bueno, el Miedo Fon, mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve veintiséis, y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora, los esperamos en nuestra próxima emisión. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad, invito a escuchar la mejor información del espectáculo, donde y cuando tú quieras. Noticias, deportes, y espectáculos, en tu plataforma

de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Oprimiré a los grandes, ayudaré a los chicos y levantaré caídos, y los espectáculos. Porque conocemos de raíz a los especialistas, la mano peluda. Vámonos con más relatos que nos quieres compartir. Buenas noches, ¿Cuál es tu nombre? Hola, buenas noches, soy Diego Alberto. Hola, soy Diego Alberto, de la ciudad de México. Perfecto, estás aquí en la ciudad de México, ¿Y qué nos quieres

contar, Diego? Bueno, me encantaría contar una experiencia que me que hace mucho tiempo tuve, pero que ahorita mismo como que la estoy retomando. Sorprendentemente, voy a amarle de esa manera, no es nada como que paranormal en el sentido de que pasa en la vida real, por así decirlo. Es algo que me ha pasado mucho en mi vida, para ver lo que opinan y principalmente si a ustedes o alguno de los radioescuchas les ha pasado. Ajá, adelante, cuéntanos de qué se trata.

Mire, le cuento, esto es un sueño que tengo parecido, es muy recurrente, y lo estoy retomando estos tiempos. Trato de yo solito, para que se lo, en que estoy en un pasillo oscuro, pero como que se siente como que un lugar ya está, ya está, ya está, ya está en ese lugar, explorando principalmente, es un pasillo con toques amarillescos y abandonado, y es como que, como que hay, como que hay una sensación ahí que este, en la cual eh, tú sientes que no está solo, no, no sé si les ha

pasado, y le ha inhecho. Sí, claro. Que sientes, te sientes acompañado, o que alguien te vigila. Pero. Sientes una sensación, ¿no? Ahí estás. Bueno. Pues hay que volverle a marcar a nuestro amigo. Vamos a volverle a marcar a Diego. Para ver qué, de qué se trata, cómo está la onda. Decía yo hace un momento, saludamos a Juan Martínez, desde Ébano. Gracias amigo por estar con nosotros, y también a Manuel Ariano, desde Ciudad Juárez, ve nada más,

¿eh? Saludos, Gina y Nacho, y también a Juan Martínez, por bienvenido, Cleber, mi amigo, hasta Ecuador, y a Rudy, que también está con nosotros, esta noche. Estamos marcando a Diego, pero. Ahí está, creo que ya entró, ¿no? Ahí ya entró. Diego. Bueno. ¿Buenas? De repente ya no nos escuchaste, ¿verdad? No, no, de repente se se perdieron. Ah, aquí estamos, sí, te escuchábamos nosotros, y ya nos escuchamos. Eh sí, sentía como que una presencia siente como que que alguien estaba ahí conmigo, que no

estaba solo. Lo raro es que pues yo continuaba este como que explorando sin inmunidad aparente. Eh sentía esa sensación de soledad y como que pues no sé, era como que algo bastante raro por explicarlo. Pasó el tiempo, desperté ese tiempo, un día normal, ¿no? Dormí y pues pasó lo que tenía que pasar, pues simplemente dormí. Pero lo raro es que despierto y es como que la una

continuación del sueño. Seguía caminando, subía las escaleras, y seguía todo abandonado hasta que recuerdo que llegó un punto que llegué a que entré en departamento específico, no sé

por qué. Y pues sí, en efecto, yo me acercé a los botos, yo recuerdo que me asomé a un balconcillo de ahí, y vi los alrededores, o sea, te juro que estaba todo abandonado, solo era muro, muchas este edificios con edificios iguales una al otro, como que una copia del mismo, y en las afueras de este muro había soledad, no había nada, no había pasto en nada, como que era inspirador y algo que me pasaba ya hace como unos cuatro años y hoy sueño como con algo diferente como

que por así decirlo despierto en el sueño camino llego a la puerta que despierto y hago la misma acción como que cuatro veces y me despierto aterrado, aterrado, horrorizado, perdón. Sí, sí. Esto te espanta mucho Diego ¿No? Y luego. Nuevamente se volvió a cortar la señal y fíjate. Que no fue Diego. Y eso que está aquí en Ciudad de México, ¿Qué tal? Ahí está, ahí está. Pensamos que ahora te habías ido. ¿Verdad? Es que se

corta mucho tu señal. No, pues no vamos a triunfar de ese modo gracias a nuestro amigo Diego por supuesto que pues nos haces un sueño a él frecuentemente y han sido sueños que le traen incomodidad o por lo menos lo inquietan al no saber de qué se trata ya que los toma como unos sueños bastante lúcidos entonces esa es la razón y yo creo que a cualquiera de nosotros que estemos soñando algo con una viveza impresionante como si literalmente hubieses estado ahí de esas no sé si a ti te ha

estado soñando y en ocasiones llorando de acuerdo al sueño que tengas es que te mueve todo y eso es increíble eh Pues sí y como dice si tenía muchísimo miedo lo malo que ya no pudimos concluir. Así es. Sería bueno que nos mandara un audio. Diego. Amor está ahí en una zona de. Hola, buenas noches, soy Celia de Alabama. Sí, me gustaría que me dieran el nombre antes de que me gane el sueño para ver sobre ese sueño que tuve. Y mi terminación es ocho tres ocho nueve. Ojalá encuentren mi

número y me puedan llamar. De hecho ya lo encontramos y dice hay que ganarle al sueño. Así es. No vayas que me gane. Antes de que se nos duerma Gina porque se nos duerme. Sí. Nos quedamos con las ganas de escucharla, ¿Eh? Bueno, vamos a ver si la tenemos. Pues para que ya después pueda dormir a gusto, ¿No? Con las historias de miedo, terror y suspenso. Hola Celia. Nos apuramos. Porque. No te nos vayas a quedar dormida. Sí. Muy bien. Como que yo los escucho un poquito más como Celia como

cortado. Cortado a. A ver Celia si. Me escucha mejor. Ah que bueno. Sí está mucho mejor. Oye Celia te comentaba que nos apuramos. Porque decías que en una de esas te quedabas dormida. Ay sí porque como este bueno mañana gracias a Dios no trabajo pero luego como ya me acostumbré a que me duermo casi a las ocho ocho y media de la noche entonces luego me quedo bien perdida. Oye Celia pero ya sabías que. Por fin. Aquellos que se quedan dormidos en la noche. Ay ojalá. Ok Celia. Dependiendo de cuál

mano. ¿Qué nos quieres contar Celia? Mira este bueno saludos China saludos a Nachito. Hola amiga. Que le dije un día que tiene la voz muy bonita. Ay gracias amiga. Pero. Ay gracias. Te va a crecer la nariz eh. ¿Mande? Te va a crecer la nariz. No lo escucho tiene esa voz muy bonita muy sensual pero bueno está bien yo. También también también Gina igual tiene la voz bonita pero bueno yo voy más por la de los hombres. Ok. Es el de Refilón tú también. Bueno pues eso sí eh eso sí mi

querida amiga. Muy muchas gracias. Al César lo que es del César como dicen. Y a Dios que te vaya bien. Ah no es no es cierto verdad. Ah sí. Hasta luego. ¿Qué te va a decir la gente? Bueno eh tengo como así como no sé cuánto tiempo hay eh para para mí pero mira eh hace muchos años muchos muchísimos años. Uh-huh. Soñé la primera vez que soñé que que yo me vi muerto. Uh-huh. Y entonces este yo llegaba a mi casa ah bueno la casa que era de mis papás en ese tiempo y entonces en la sala estaba un

par de personas. Toda la gente yo yo veía bien toda la gente que no o sea la gente que no no lloraba solo iba por acompañar y porque te dan el café y lo que quieras pero a la única que veía que estaba sufriendo mucho era mi mamá y cuando yo me acercaba a ver quién era era yo yo era que estaba ahí muerta. Uh-huh. Entonces yo le hablaba a mi mamá mami mami no no no no llores yo estoy aquí mírame mírame pero pues no no no no no no no no no no no no pues porque yo me había muerto.

Uh-huh. Y entonces este ese sueño me marcó me marcó ¿Verdad? Sí claro. Pero no me marcó tanto como el que soñé también ya tiene años pero nunca se me ha quitado de mi mente que este estaba como en una plaza en como en un pueblo era una plaza entonces yo no sé en qué año me dejaron estar agarrada en un árbol en medio de la plaza y me iban a quemar que porque decían que yo era una bruja.

Puro, ¿No? Entonces, ajá, entonces algo alguien no sé quién era, no sé de dónde salió pero alguien me jalaba de la mano y me quitaba del árbol porque ya estaba con la lumbre y todo pues todavía no me llegaba a mí pero ya estaba como la lumbre y les decía todo o sea me paraba ahí en medio la lumbre y a ella no le pueden hacer nada, ella no se puede morir porque ella es Indra y significa diosa de la muerte. Y entonces desde entonces me he quedado con estos dos sueños y yo empecé a escucharlos

a como escucho Spotify. Sí. Este ahí entonces yo yo escucho como viene todo ah? Pongo un programa y de ahí acaba y como anda uno trabajando traes el programa. Entonces este. Oye Celia. Amiga, ¿Me das un segundito para hacer una pausa? Oh, lo que más me duele, sí, está bien. OK, no te vayas, por favor. El miedo FON, ¿Cuál es? Anotalo y guárdalo en tus contactos, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta

y nueve, veintiséis. Las historias tienen muchas formas de explicar a quién la mano peluda mi novia es una perra atentamente Pluto sabiduría en las redes porque distinguimos al mundo y nos vamos a ver. Seguimos recibiendo todos sus comentarios relatos audios y vámonos hasta Alabama con Celia. Así es, Celia, estás ahí, ¿Verdad, amiga? Aquí. Aquí estoy, todavía. Perfecto. Entonces, a ver, síguenos contando, por

esto está muy interesante. Sí, entonces, este, les digo, yo en verdad no no tiene mucho que los empecé a oír, los escuché, porque te digo, escucho los podcast de de programas que me gustan. Y acabando el el podcast que puse, empezó ese de la mano peluda. Bien. Y yo dije, ay, ¿Qué es eso? O sea, que, o sea, no, no de mala onda, pero dije, ¿Qué es eso? Y empezaron a decir así. Y amo cuando Gina dice, república mexicana, hasta le pone así como así, digo, ay, llamo. Le ponen fundia, ¿Verdad?

Y yo le digo, o, o, ya, ya, va a empezar. No, entonces, este, yo dije, pues, dije, vamos a ver de qué es, porque de aquí a aquí iba por mi teléfono donde lo tenía, para no estarle moviendo, y lo oí, y me empezó a gustar, no tiene más de dos meses, tal vez, o tres, que empecé a escucharlos, pero se me hace interesante el programa. Gracias, amiga. Y sí, dije, pues, escucho que luego le

preguntan a un maestro. Sí. El maestro, el maestro, el maestro, ellos de un día que el señor vaya, pues, le le puedan preguntar. Pero sí, sí, eso es lo que lo que más me, como que más quiero, quiero este, saber qué significan esos sueños, o si ustedes, o tú, Nacho, que luego oigo, oigo que tienes como algo de de conocimiento sobre eso, y veo que luego das como explicaciones de eso. Pues mi amiga, doy mi punto de vista, porque yo creo, pues, hay una

gran diferencia, ¿Verdad? El maestro es parapsicólogo, dedicado en cuerpo y alma a esto de la parapsicología, precisamente. Y y fíjate que interesantes tus sueños, cuando tú te ves muerta, ahí implica que probablemente estás recapacitando sobre lo que ha pasado en la sección en que tú planteas lo que pudiese ocurrir cuando llegue aquel momento, porque sabemos que todos vamos

a morir, ¿Verdad? Sí. Sin embargo, hay un momento muy muy especial en ese sueño, que es lo que más te ha llamado la atención, y me gustaría que me dijeras, ¿Cuál es ese momento tan específico? Que me llamó la atención de cuando morí. Sí. Y yo me lloraba con llanto de amor a un hijo. Porque todos los demás solo estaban ahí como, oh, mira, sí, se murió,

¿No? Hipocresía. No, pero mi mamá era la la única persona que yo vi, ni mi papá, o sea, mi papá estaba como ahí, pero ni a él lo vi sufrir tanto como ella, y eso fue lo que a mí me dolía verla que ella sufría tanto. Sí, sí, los dos. Sí. Y sí. Y yo entiendo que no te gustaría que pasaran por ese momento, ¿Verdad? Ay, no, yo creo que siempre pienso, ay, pues, digo, no, es que me quiera morir, pero siempre me gustaría mejor como yo morirme antes de saber el sufrimiento

de perder a uno de ellos. Ajá. Pues, fíjate, lo que acabas de decir, mi querida amiga, y tu mamá, ¿Verdad? Sí. Es decir, tienes ahí un un deseo porque los añoras demasiado y no se diga el amor que le tienes a tu mamá. Entonces. Sí, a ella más, sí. Precisamente, quieres evitar tener el sufrimiento de sepultarla. Ay, sí, no, no has

de hablarlo como que. Yo yo entiendo, yo estoy como no te opone, no te opone, yo te opone que el sueño que le quieras, porque sabemos que todos, eso es lo único que no, nadie, nadie no está libre de, entonces, por eso digo, yo a veces digo, quiero ser como como quiero ser como que Dios me lo dio, Dios me lo quitó. Sí. Pero igual igual pienso que duele, ¿Verdad? Claro. Si nada más platicarlo duele, imagínate.

Sí. Como vivirlo. Pero ahora de dolor, yo estoy seguro que tú amas tanto a tu mamita que no te gustaría verla sufrir así de fuerte. Porque no sé si tú tengas hijos. Ay sí, tres. ¿Y qué sentirías de que alguno de tus hijos se te fuera? Pienso que sí me va a doler igual, ¿verdad? Claro, no, o peor, no sabemos. Cada uno de ellos lo quiero, los tres me duelen y sentiría el mismo dolor yo creo, pero sí es cierto, ¿verdad?

Claro, mi amiga. Entonces digamos que es un ciclo natural, lo natural sería que los hijos enterremos a nuestros padres por mucho que nos duela, pero ese mismo amor que nosotros les tenemos lo debemos pensar en momentos como este que tú dices, no prefiero morirme yo antes que mi mamá, pero no mi amiga, porque sabes que... Sí, porque los hijos piensan lo mismo. Así es, así es.

Sí, mi hija es la que siempre me dice no, porque luego yo, como cuando fuimos a hacer el testamento, fui y la llevé a ella y llevé a mi sobrina, como porque te piden dos testigos, ¿verdad? Y entonces ahí cuando lo estaba haciendo y entonces te preguntan si tú, si llegas a tener un accidente fuerte y te van a tener conectada, cuánto tiempo tú quieres estar conectada. Entonces yo les puse ahí que por lo menos tres días, o sea no quiero... porque nosotros estuvimos con mi hermano que estuvo

un mes en el hospital y murió de todos modos, o sea todos murió. Entonces es un sufrimiento tan fuerte para la familia, tanto para el paciente como para la familia. Es acabarte tanto. Entonces yo digo no quiero darle ese sufrimiento a mis hijos y entonces ella estaba llorando ahí y le dije, hey Lupe te traje de testigo para que te pongas acá bien macha, no para llorar, pero yo la entiendo porque a mí me pasa lo mismo pensando en mi mamá.

Exactamente mi amiga, es natural y es normal que te duela tanto, tu mamita dicen que duele

más el cuero que la camisa, ¿por qué? Pues porque tu mami además que pues ya es una persona que tiene cierta edad en donde ya las atenciones deben ser mayores hacia ellos, pues están cumpliendo su ciclo, ellos han formado hijos, ellos en su etapa de crecimiento como pareja y todo esto compraron casa o les dieron el alimento o los vistieron o los dieron estudios, ellos cumplieron su cometido y va a llegar un momento en que tú tengas que

cumplir el tuyo, ¿verdad? A menos que el señor diga otra cosa, para eso los creyentes pues decimos que siempre respetaremos la voluntad de Dios, ¿no? Es por lo menos eso creo yo.

Sí, tratamos de aceptarla. Así es amiga, entonces pues es un sueño que si te fijas mira todo lo que hemos reflexionado juntos en este momento que yo te aseguro que si tú analizas más a fondo el sueño pero ya quitándote sentimentalismos, sino que siendo un tanto objetiva y siendo agradecida con Dios y con la vida de tus papis vas a llegar a una conclusión que te va a ayudar a quitarte el peso de ese sueño, ya no te va a pesar.

Sí, es cierto, de verdad es cierto ahorita también que estamos hablando de esto, lo

pienso y sí tienes mucha razón. Pues ahí. Es bueno hablar siempre con alguien, como dices no eres sabio como el maestro, pero sí tienes las palabras que hacen que uno reflexione, o sea no necesitas tener un estudio para poder dar un consejo y ustedes dos, bueno tú y Gina hacen un buen trabajo porque también oigo cuando ella da como sus opiniones y pienso que tienen mucha mucha sabiduría los dos, o sea no nos hablan porque es mi programa

y yo acá si yo digo esto es blanco a mí no me importa que tú lo veas negro, no, o sea ustedes se ponen en el lado que, o sea de lo que ustedes dan la opinión de lo que ustedes piensan y no lo están haciendo porque ustedes son los jefes acá verdad. No, no, no. Pues si estuvo padre que este platicar eso un poquito y si estuvo padre, me gustó. Gracias. El otro sueño pues ya después otro día con más calma lo lo deshebramos como la pechuga.

Como el queso o oaxaca. Sí bueno se me figuró la pechuga porque mi hija me dijo mamá ahora que regrese porque andan montanas trabajando, ahora que regreso quiero que me hagas este tinga, entonces ahorita por eso me vino la pechuga la mamá. Ah pues si, una testada. Que buena onda que pudieron agarrar mi llamada, cuídense mucho y me gusta mucho escucharlos, bueno a veces cuando estoy solita si digo no, ahora mejor le cambio a los salmos 91 y eso para no tener miedo en la noche,

pero sí, me gusta mucho. Algo que yo no creo solo, o sea respeto tus creencias, pero yo sí no lo creo en ovnis nada de eso, pero igual respeto la creencia de cada persona, o sea no la juzgo cada quien tiene su creencia, pero yo sí en eso sí no creo, pero todo lo demás sí me gusta. Me gusta escuchar de todo. Y sabes por qué haces bien? Porque a ti nadie te cuenta nada

y yo sabes por qué lo digo? Pues porque yo ya vi tres, pero no, sí, ya lo he platicado aquí varias veces, pero yo no quiero que la gente cambie de su punto de vista, sino que hasta que sea el momento pues lo llegarán a cambiar, si es que lo van a cambiar, porque efectivamente yo a raíz de haber tenido la experiencia, de haber visto tres objetos voladores. Pero qué es lo que viste? Viste solo lo que es el platillo o viste a la persona que va dentro del platillo como le llaman?

No, no, no, vi digamos que la nave. Oh la nave. Y una vez vi la nave y las otras dos veces fueron luces, pero unas luces que hacen un movimiento, primero muy arriba del cielo, o sea muy alto, los aviones pasaban abajo de esta luz, y después esta luz se partió en tres, salieron de esa misma luz, se partió en tres y se fue una a la izquierda, otra a la derecha, digamos que fueron hacia allá, regresaron, se cruzaron y ¡fum! todas fueron en direcciones diferentes, y yo igual así,

¿qué es eso? ¿qué es eso? Hasta que mi propio razonamiento, dije, pues no te hagas tonto, es un objeto volador no identificado. Sabes lo que es. No sabemos qué rayos es. Pero tú, Kermo, nunca has visto ninguno, tienes mucha razón y mucho derecho en decir,

no, yo no creo en esas jaladas, está bien, está bien. Sí, yo no, pero sí, o sea, pues como dicen, en verdad, el mundo es tan grande que tiene que existir otra vida, en diferentes planetas, pero bueno, vamos a dejar que, como dices, que cada uno se vaya desengañando de las cosas. Eso es. Pero ya los dejo porque ya sé que tienen mucha gente por atrás y pues bueno, a seguirle triunfando, como dicen acá en Estados Unidos.

Eso es, amiga. Vamos a triunfar. Sí, es muy bien. Sí, hace mucho y me dio gusto hablar con ustedes y ya sabes, cada que oigo tu voz digo, ¡ahí está Nachito! Ah, amiga, gracias por el cebollazo. Ok, cuídense. Que tengas bonita noche, amiga. Saludos. Igualmente, bye Gina. Bye. Que estés muy bien. Pues vaya, mira, como, pues sí, la verdad es que no es fácil creer y yo tampoco, así como que no creía mucho, pero yo mismo caí en cuenta y bueno,

entonces, ¿qué es? No es un avión, no es un helicóptero y en aquel entonces no había drones. Pues ¿qué es? Hay de otra. Vámonos a una pausa y regresamos. El miedo FON 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? ¿Va a cambiar la vida? RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar.

Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Nunca pude estudiar derecho. Atentamente, el jorobado de Notre Dame. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Hola Gina y Nacho, buenas noches, ¿cómo estamos? Buenas noches. Soy Mario otra vez. Anoche les conté un relato y me gustaría contarles otro. Ah, ¿qué pasó? Me reconoce a mi hermana, la más pequeña. No voy a decir el nombre, pero le decíamos Ruth cuando estaba niña.

Ella es menor que yo, como cuatro o cinco años. En la casa donde nosotros vivíamos, a mis abuelos nos pasaban luz. No teníamos nuestra propia luz. Entonces, el lindero que le dicen al otro solar pasaba un lindero de tela que tenía como tres alambrados de púa. Nosotros siempre hemos tenido eso, que siempre nos han seguido cosas raras, por decir, los duendes. Me acuerdo que estábamos jugando afuera. Yo y mi hermana, estaba pequeño, pero me la recuerdo muy claro.

Estábamos jugando ya en la noche y la luz estaba prendida. No sé si sepan cómo hace. Donde llega la luz y se termina la luz, empieza una sombra. Como está uno alucinado, no se mira bien. Pero yo miraba cómo andaban unos viejitos ahí. Eran como unos niños, de unos 40 centímetros, 30 centímetros. Pero se miraban bien peluditos de la cara. Pero se miraban viejitos así. Y mi abuela, que fue ayer a ver, decía que nos seguían porque nosotros teníamos algo, algo bueno. No sé.

Entonces, una noche estábamos ahí. Recuerdo que yo le hablé a mi hermana y le dije, Ruth, vente para acá. Mi hermana andaba en puro pañalito de aquello trapos que usaban antes. Entonces, yo le decía, Ruth, vente para acá. Porque yo los miraba. No me daba miedo, pero como que no quería jugar con ellos. Mi hermana sí. Mi hermana apenas empezaba a caminar. Yo creo que ella caminaba más o menos. Y cuando eso, una de esas, yo volteé y ella ya no estaba. Ya no estaba así a mi vista.

Pero entre la luz, la oscuridad y la luz, yo la miré que la llevaban. Pero como que la llevaban cargando. O sea, eran como tres de ellos que la llevaban cargando. Entonces, cuando llegaron al indero, a la tela, no la pudieron pasar por la tela. Entonces, sus bracitos de ella la trataron de jalar. No la pudieron levantar. Pero la trataron de jalar sobre los hoyos de la tela y del alambrado.

Y hasta la fecha, mi hermana tiene las cicatrices. No se le miran ya tanto, pero siempre que platico con ella, platicamos de eso. Porque nos han pasado muchas cosas. Como no la pudieron pasar, entonces las mismas púas del alambrado ese. Ya ve que es para reforzar la tela. Necesitan poner alambrado de púa. Y es filoso. Y sí, como no la pudieron pasar, entonces las púas le cortaron a mi hermana. Lo más raro es que ella no lloraba. No lloró, no le dolió nada.

Después hablando con la familia, dijeron que tal vez porque la hipnotizaron o la dormieron o no sé. Pero hasta la fecha, amigos, les puedo asegurar que ella todavía tiene un poco las cicatrices en sus piernitas. En sus piernas ahora, pero en sus piernitas cuando era esta nena. Y en sus bracitos todavía. Y hasta la fecha ella todavía mira cosas. Bueno amigos, ese es mi relato. Feliz noche. Mario, desde Seattle, Washington. Bien, entonces mi querido Mario. Se quedó una evidencia, ¿no?

Sí, pues le quedaron las cicatrices llenas nada más. Y ve que doloroso y la pequeña no lloró. Ahora, ¿quiénes o qué cosa se la quería llevar? ¿A dónde? ¿Cómo por qué y para qué? Muy bien, Mario. Muchas gracias por compartir. Hablando de esta mujer allá en Rusia de los años 90 que encontró un pequeño ser, un extraño ser. Le daba y lo alimentaba con requesón y leche condensada. Aquellos que lo vieron compartieron sus impresiones de que parecía triste y desvalido.

Los relatos de los testigos varían. Algunos afirman que Ayoshenka era peludo. Otros que tenía ojos azules. Mientras que otros sostenían que no tenía cabello. La única certeza que compartían era que Ayoshenka parecía un auténtico extraterrestre.

Se ve aún más intrigante cuando se considera el contexto de la ciudad de Kishin, porque en 1957 la región ya había enfrentado el primer desastre nuclear en la historia soviética, cuando una explosión de plutonio en la central nuclear secreta de Mayak arrojó una tapa de hormigón de 160 toneladas por el aire, dejando graves consecuencias en la región y en la atmósfera.

Se habían reportado peces sin ojo, sin aletas, lo que llevó a la teoría de que Ayoshenka podría ser un mutante humano o una criatura deformada por la radiación y no un extraterrestre. Sin embargo, la salud de Ayoshenka se deterioró rápidamente, lo que llevó a los vecinos a llamar a un hospital local. Los médicos se llevaron a esta criatura extraña y falleció poco después.

También se comenta que esta mujer fue la única que lloró por su pérdida y uno de los lugareños incluso robó el cuerpo para convertirlo en una especie de mobia. Lo lavó en alcohol, lo secó para guardarlo como, digamos, un trofeo. Este tema es muy controvertido, hay muchas versiones. Lo cierto es que es un hecho bastante extraño que lo vamos a seguir comentando. Así es, aquí lo vamos a platicar, vamos a comentar al respecto.

Y estos casos tan extraordinarios que han llamado la atención del mundo entero. ¿Tú qué piensas? ¿Cuál es tu punto de vista? Nos encantaría escucharlo o por lo menos que nos lo hagas saber a través de cualquiera de nuestras vías de comunicación, ya sea en texto o en audio. Tú decides, por supuesto. En texto aquí nos dicen desde Aguascalientes, muchos amigos hidrocarios que se reportan y en especial Eric. Dice, tengo una historia paranormal que merece ser escuchada y aquí se las comento.

Cuando yo tenía 13 años, en ese entonces vivía con mis abuelos. Cabe destacar que en esa casa en las noches se escuchaban ruidos. La casa es de tres pisos y tiene un sótano o almacén que está arriba. En las noches escuchaba cómo caminaba alguien cerca de la puerta de mi cuarto. Muchas ocasiones escuchaba cómo un niño reía en la parte de arriba.

Una noche en específico, yo regresaba de la escuela, andaba en el turno de la tarde en ese entonces, y esa noche en específico me encontraba solo debido a que mi abuelo se había ido a comprar unas cosas y me dejó mi cena. Yo estando solo en casa escuché cómo volvía ese escalofrío que te da cuando hace demasiado frío. Anteriormente lo dije. Se escuchaba como un niño que reía y en ese momento dejé mi cena debido a esa risa. Una risa extraña de un niño que yo escuchaba.

Me armé de valor y las luces que lamentablemente están hasta el otro lado del pasillo parecía película de terror. Salí disparado hacia los encendedores de la luz. Detrás se escuchaba como alguien me perseguía con la risa del niño. Prendí la luz y no había nadie. Luego se abrió un portón que tenemos para que los perros no suban a donde está la bodega de arriba. Pasó lo que pasó. El niño se mostró frente a mí y luego se le tomó la cara del señor sin ojos.

Tenía la mirada muy pesada. Por instinto salí corriendo hacia la calle, pero antes de salir escuché al señor que me dijo detente con una voz muy fuerte, cuya voz me estremeció aún más. Intenté llegar lo más rápido posible a la puerta hacia la calle y algo me jaló. Algo como una fuerza extranormal me arrastró hasta la cocina. Yo con lágrimas en mis ojos grité y no sé cómo le hice, pero logré salir de la casa. Mis abuelos llegaron y me vieron pálido, sorprendido, triste, como traumado.

Antes de que yo les dijera algo a mis abuelos, ella lo único que me dijo fue, ¿viste al niño? Hasta ahí lamentablemente no me acuerdo qué más pasó, porque por más que le pregunto a mi abuela, ya no quiere hablar del tema. Saludos, Nachito y Jenna, saludos desde Houston. Nuestro amigo, un relato Eric, que le sucedió que entonces su abuela ya había tenido esa experiencia. Ya. Que le pregunto, ¿viste al niño? Sí, sí, sí. Y hace rato nos platicaron una historia de una aparición de una niña.

Y en los comentarios decían, ¿por qué siempre se aparecen niñas? Y fíjense que no necesariamente. A veces, como en este caso, también hay apariciones de niños. Ahora, ¿qué podemos entender por estas apariciones del niño o niña? Que realmente se tratan de criaturas, pongo, abro comillas, inocentes, porque a decir la verdad, no sabemos qué es. Sabemos qué representan a un niño, una criatura inocente, ingenua, tal vez sin malicia, pero probablemente es todo lo contrario.

Solamente es un disfraz, porque sabemos que los demonios tienen esa gran capacidad de cambiar su apariencia, de forma que al ojo humano no le sea tan desagradable. Imagina si te presentan en cara de un monstruo, pues obviamente vas a correr, no vas a permitir ni siquiera que se aproxime. La intención es engañarnos para cobrar nuestra confianza. Así es, sí, esa sería la intención. Y bueno, pues vamos a continuar. Saludo a Rafael García Quintana desde Valle de Bravo, en el Estado de México.

Un lugar hermoso, mi querido Rafael, gracias por estar con nosotros. También a Evel León, excelente noche para toda la familia Peluda. Gracias Gina y Nacho por darnos un agradable momento. Al contrario, para nosotros es una gran satisfacción y un gran privilegio poder contactarlos cada noche, como ya desde hace un ratito más de veinte años. Pues aquí hemos andado. Y vamos a seguir con más experiencias. La pausa llegó, pero ahorita regresamos. El miedo FON 55 2193 59 26.

Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. No hay nada tan importante que no podamos olvidar. Atentamente, Alzheimer. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda. Continuamos con estos temas de lo sobrenatural. Así es, tenemos en la línea a nuestro amigo. Saúl. Saúl, ¿estás ahí? Sí, claro. Perfecto. ¿Desde dónde nos llamas? De Tlayacapan, Morelos. Excelente, yo conozco ese lugar.

Venden un alo mágico. Sí, señor. Venden muchas artesanías, ¿verdad? Sí, de barro. Aquí somos comerciantes de barro. Muy bien. Vale la pena darse una vuelta por ahí. Además, la carretera por la que se llega a Tlayacapan es la... Si no estoy mal, la... Xochimilco, Huastepec, ¿verdad? Huastepec, por la libre. Xochimilco, Huastepec. Exacto. Y está hermoso. Sí. Muy bien, amigo. ¿Qué nos quieres platicar? Les voy a platicar una historia.

Desde hace tiempo les quería platicar porque yo lo sigo desde cuando estaba el difunto Juan Ramón Sáenz. En paz descanse, amigo. En paz descanse. Yo soy mesero. Y me desempeño desde hace mucho tiempo de mesero. Trabajando de mesero. Aquí en Tlayacapan hay un restaurante famoso que se llama Restaurante Emiliano. Ahorita cambió de domicilio a una cuadra... Bueno, de donde estaba actualmente, una cuadra hacia el fondo. En donde antes nos desempeñábamos como trabajador ahí. Era una casa antigua. Sí.

Fue como por el 2003. Yo trabajaba ahí. Trabajé mucho tiempo ahí. Como era una casa antigua, ahí contaba con... Al entrar a la mano izquierda había un espacio como de salón que había mesas. Y al fondo había un patio que cabían como cinco o seis mesitas. En donde nosotros nos desempeñábamos. Entonces, en una ocasión, la cajera y yo, que por cierto, en ese tiempo era una cajera argentina. Nosotros nos encargábamos. Por ejemplo, yo era de los meseros, el capitán.

Y ya me quedaba ya el último a cerrar todo, que los de la cocina se fueran y todo. Pero como son casas antiguas, en una ocasión ya todos los de la cocina se habían salido. Y al fondo hacíamos tortillas. Bueno, hacíamos una persona tortillas a mano. Era una cocina de esas antiguas que tenían la fachada de madera y tejas y toda la onda, ¿no? Sí. Entonces, pues ya. Ese día terminó un sábado la labor. Eran como las diez, diez y media de la noche.

Pero con la cajera nos quedábamos a hacer cuentas al último. Entonces, pues yo me encargaba de apagar todos los focos. Y al fondo estaban los baños y pues todo, todo que quedara totalmente apagado, ¿no? Digámoslo así. Sí, sí. Entonces, pues sí, hice mi rondín. Al último ya me fui. Y cuando me asomé hacia donde les digo que hacían las tortillas a mano, que eran al fondo, hasta el fondo, en esa cocina antigua y vieja, vi una persona sentada.

Nada más vi la silueta con dos personas al lado de esta persona que medían como 50 centímetros. Pero nada más vi, como ya todo estaba oscuro, nada más vi las puras siluetas, las puras sombras. Y él estaba sentado como si fuera un cliente, cruzado de pies. De hecho, él tenía un sombrero como el que utiliza Capulina, esos cortitos chiquitos. Y con una gabardina como la que utilizaba en esos tiempos la banda Machos, esas gabardinas hasta como por la, un poquito más abajo de la, de la rodilla.

Así lo pude percibir por la sombra, porque se veía. Entonces yo fui con la cajera, como estaba la entrada, y le dije, oye, todavía tenemos clientes. O ya salieron todas las personas de la cocina. Y me dijo, ya, ya salieron, ya nada más estamos tú y yo y estoy haciendo corte de caja. Y le dije, oye, pues hay alguien allá atrás. Y me dijo, no, no, no te creo. Y le dije, sí, yo no sé si sea un cliente, pero dices tú que ya no hay nadie, ¿no?

Y me dijo, sí. Y ya ella me acompañó a ver y efectivamente todavía estaba la persona ahí. La verdad nos dio miedo. Apagamos la recepción, los ojos de la recepción y nos fuimos del lugar. La verdad ya no quisimos investigar ni nada de eso, ya no quisimos ir al fondo. Pero muchas de las personas que nos han, bueno, me han de estar escuchando, han de conocer el restaurante.

La verdad eran casas antiguas que las bardas medían, no sé, yo le calculo 50 centímetros o hasta 80 centímetros que todavía existe la casa. Ahorita ya es otro restaurante, se llama La Catarina. Pero la construcción sí es la misma, o sea, la misma construcción antigua. O sea, si alguien quisiera ir a ese restaurante todavía podría entrar. Con otro nombre, ya se llama La Catarina, bueno, ya es de otro dueño.

Pero sigue la construcción, así como está sigue la construcción y se van a dar cuenta de las paredes gruesas. No sé si en esos tiempos enterraban dinero o cosas así, porque en esa ocasión así lo vi, fue en el 2003. Y pues nunca, o sea, me quedé con la duda de qué haya sido esa persona que estaba sentada con las... Puedo decir que eran nenanitos, digamos, así que estaban ellos parados al lado de esta persona y él estaba sentado en la mesa así como esperando, pues como un cliente.

Es que ya me confundí. Entonces, ¿cuántos eran? ¿Era uno que estaba sentado y eran otros dos? Era una persona que estaba sentada como si estuviera sentado normal en una mesa. Ajá. Y parados al lado de él estaban como si fueran sus guardaespaldas unos enanitos como de 50 centímetros. Ajá. O sea, así vi la silueta. Sí. ¿No pudo haber sido que fueran niños? O sea, la aparición de niños. Pues te digo, te vuelvo a repetir, ya no había nadie en el restaurante.

O sea, yo me encargaba de apagar todos los focos y de ver en la cocina que estuviera todo apagado y que ya no hubiera nadie empezando por eso que no se quedara algún cliente encerrado, no, digámoslo así. Sí, no, yo sí lo entendí. Te hago el comentario porque hay alguna razón por la que tú lo asocias con un enanito y no con un niño. Ah, bueno, por la estatura. Ok, ajá. Ajá, por la estatura, porque la persona que te digo estaba sentada.

Sí. Y ellos estaban como, pues sí, como unos, estaban chiquitos porque de la silueta se le ve ya, o así que la forma de las dos personitas. Ok, bueno, pues con eso nos quedamos. Mi amigo, ¿qué habrá sido? Ahí no, no es una región en donde se comente mucho de duendes, por ejemplo, pero sí es una región en donde posiblemente pueda haber dinero enterrado, ¿no? Pues te digo que las paredes son muy gruesas. Sí. Que miden de 50 centímetros a 80 centímetros. ¿Son de adobe, no?

De adobe, sí, exactamente, de adobe. De hecho, no fue la primera vez que me pasó, sino también en otra ocasión, como te digo, que yo me encargaba de vigilar que todo se cerrara. Ajá. En una ocasión también, pues iba yo otra vez a ver que se apagaran los focos, y había en la cocina una puerta de esas como giratorias.

Sí. Y cuando iba yo ahí a apagar las luces, vi una persona, o sea, estaba yo como a unos cinco metros, y como dicen por ahí de reojo, vi una como la puerta se abría sola y se cerraba, se regresaba sola, vi una silueta de, vi una cara de una persona que se metía hacia la cocina, hasta se movió la puerta. Órale. Pues es que entonces ese lugar tiene ahí alguna energía alojada o algo pasa porque se abren esos portales, ¿no?

Pues te digo que como son, ahora sí que, pues casa es antigua, es quien sabe. Ajá. Y la verdad ahí le pusieron Emiliano porque hay un cuadro de Emiliano Zapata y pues el dueño era muy afán a Emiliano Zapata. Ajá. Ajá. Bueno, que no para descanse porque ya murió el dueño también. Sí. Y por eso la vendieron, ¿no? No, no, no, no, ellos rentaban ese lugar. Ah, ok. O sea, he rentado para negocio, ahorita lo renta otra persona. Ah, bien, bien.

Guau, pues ojalá un día nos podamos dar una voltecilla por allá y conozcamos ahora la Catarina. Sí, está en el centro de Tlaquepa. Bueno, de hecho ahorita se está remodelando el, por así que, el centro en frente de la presidencia municipal, todo el centro. Sí. Encuentra cerrado, pero yo creo que en unos 15 días yo creo que ya está abierto. Órale. Pero sí, sí está. Pues vale la pena.

Vale la pena, la verdad, y hay otras historias que a ver si después más se las sigo contando que, que, que viste me han pasado, pero sí, esto sí fue algo que hasta la fecha me quedé con la duda. Claro que sí. Oye, contéstame una duda que tengo. Siempre pensé que ahí en Tlaquepa había momias. Perdón? Siempre pensé que ahí en Tlaquepa había momias, estoy equivocado, ¿verdad? No, sí hay momias. ¿Ah, sí? Nada más que en el derrumbe de, bueno, el temblor de, de septiembre del 2017.

Ajá. Las, las trasladaron hacia Guanajuato. Órale. Ah, se los llevaron. Vaya, entonces no estaba yo equivocado. No, aquí teníamos momias, le damos como ocho o nueve momias. Vaya, muy bien. Pues mi querido Saúl, te agradezco mucho tu llamada, espero que no sea la última vez que charlamos. No, claro que no, y les, les pude llamar o me llaman y pues les contaré otra historia. Perfecto, las que quieras, amigo, esta es tu casa. Muchas gracias, hasta mañana.

Hasta mañana, que tengas bonita noche, mi querido amigo. Pues ahí está. Fíjate que es un lugar donde venden muchas de las personas que les gustan, pues las macetas, las fuentes de barro, todo lo que es barro. Y ellos lo trabajan muy bonito en este tipo de figuras, lámparas inclusive, pedestales para lámparas. Bueno, todo lo que tiene que ver con el barro y moldearlo es la forma en que ellos han ganado pues un reconocimiento.

Aparte de que el pueblo es muy bonito, Tlayacapan, allá en Morelos, ya casi llegando a Huastepec por la carretera. Dijimos Xochimilco-Huastepec y además esa carretera es hermosa, un poco peligrosa. Y además te encuentras también a Icesina, ¿no? Y a Icesina también, claro que sí. Agradecemos como cada noche que estés aquí con nosotros, que cuentes relatos y que además escuchemos juntos estas experiencias sobrenaturales. Que descanses, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles.

Y yo también me despido. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas la mejor de las noches. Descansa. Y como decimos aquí, ¡cabos! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android