Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja en el mundo. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de rama.
Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural. Quedaran al descubierto aquí en...
La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que ha hecho la gente. Y que ha hecho la gente que se ha desnudado. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Georgina Avilés. Y que gusto que estés esta noche con nosotros.
Hola que tal, como están, buenas noches, gracias por acompañarnos en esta emisión donde seguramente vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural, en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche muy especial.
Queremos tu participación a través de las redes sociales, Facebook, YouTube y también la multilinea 55-5279-2291 a la página radioformula.com.mx y en Spotify encuéntanos como La Manopeluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros haciendo uso de nuestro MiedoFON 55-2193-5926. 55-2193-5926, ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. Recuerda, es un WhatsApp. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.
Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Ihuetamo, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Posterrica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche. Espeluznante, las representaciones de objetos voladores en obras de arte antigua han sido un tema de interés y especulación en relación con el fenómeno ovni y extraterrestres.
Algunos defensores argumentan que esas representaciones son evidencia de encuentros tempranos con tecnología aérea avanzada o naves extraterrestres. Los Vimanas Indúes son un ejemplo perfecto de que ya desde entonces podía haber una conexión extraterrestre y esta nota profundiza en el intrigante mundo de Vimanas, explorando sus representaciones en las epopeyas indúes y las preguntas que plantean sobre la tecnología aérea en la antigüedad.
Hoy, objetos voladores en el arte antiguo, Vimanas Indúes. ¿Qué te parece el tema? Interesante, tantas cosas que se han hablado de esos famosos objetos voladores no identificados que ahora también se les reconoce como fenómeno anómalo aéreo. Y vámonos con tus experiencias. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Soy Manuel Hernández. ¿Desde dónde nos escuchas? Durango, la tierra de los alacranes. Así es. Oye, pero además de relatos muy buenos, ¿bien y tú? Bien, bien, bien también.
¡Qué bueno! ¿Qué nos quieres contar, Manuel? Sí, mira, este... pues más que nada, es un pequeño relato, ¿no? De cuando estaba... es que tendría unos ocho, nueve años más o menos. Ok, está pequeño. Sí, yo vivía con mis papás ahí en zona centro, ya por la parte antigua de Durango, ¿no? Por ahí, pues ahí en la casa... era una casa muy grande, ¿no? Sal antigua, ventada, suzahuan, la primer casa. En la parte del medio había dos cuartitos así tipo de apartamentitos que mi papá rentaba, así a personas.
Y en la parte de atrás había otra casa, ¿sí? Sí. Este... por ahí, en lo que es el parte del patio, entre las dos casas, pues había árboles, hurtales, un chamacano, una higuera, había una higuera inmensa, este... te podías subir a ella y caminar sin problemas, está bien inmensa. Sí, sí. Por ahí, en uno de estos cuartos, pues me pasó a mí... pues algo que tengo muy presente, ¿no? ¿A ver? Y esto fue en plena luz del día, pues me imagino que como mediodía.
Entra uno de estos cuartos que en ese momento pues estaba solo, no estaba ocupado. Yo me metí a jugar ahí pues con mis canicas, con lo que fuera. Y un día de estos entro y... pues estando yo entretenido jugando, volteo hacia el fondo porque escucho que me... ...no, dije a que era... Sí, sí, sí. Volteo. Ajá. En el fondo del cuarto estaba un niño. Sí, era un niño... Yo le calculo unos cuatro, cuatro, cinco años. Este... A mí me llama la atención y pues me acerco, no trato de acercarme.
Pues más que nada para ver quién era. Y... cuando me acerco... pues noto que el niño tiene los ojos rojos... y unas uñas larguísimas. Tenía carrujitos así, pelos chinos. Mi reacción fue correr. Salgo corriendo, llego con mi mamá. Le platico y no me creé. No me dice, no, que lo imaginé. Este... Pues yo me hubiera asustado, ¿no? Y pues la impotencia de que pues no me creía. Total que no me quiso acompañar a ver si era de algo o no. Yo ya no volví a entrar a ese cuarto.
Así quedó. No me creyeron. Le cuente a mi papá. Mi papá... Pues eso, con un poco así de incertidumbre, ¿no? Pero pues también me imagino que no me creyó. Pasa el tiempo. Que será, a lo mejor un mes, dos meses. Venía de visita a mi hermana... Con su familia. Y hay veces que llegaba mi cuñada solo. A lo mejor tenía cosas que arreglar aquí en la ciudad. Y pues le pedí el favor a mis papás de quedarse... En uno de los cuartos de la otra casa. Sí. Y esta vez llega. Pues ya cenó, todo eso.
Para esto... Le pide permiso a mi mamá. Pues, según las cervecitas, me las voy a tomar y se entra abajo de la liguera. De la grande que les mencioné. Entonces... Pues ahí se estuvo con un radiosito. Y como a las nueve o pasadas las diez, me imagino, no recuerdo bien la hora. Llega corriendo desde atrás, arrastrándose, llorando de miedo. Entonces tome la puerta. Pues salimos. Me llama y me dice, ¿qué le pasa? Es que allá atrás hay un niño. ¿Cómo que un niño?
Y le dice, pues el niño aquí está dormido. No, no. Allá atrás hay un niño. Allí es donde se sentó en la pileta de liguera. En frente había una cocinita con un mosquitero. Invención era que le asenciaron. Voltea. Y al momento que voltea la cocina a través del mosquitero... Se ve el niño que yo había visto. Y se los describió tal cual. Sí, sí. O sea, es un niño a mí a largas ojos rojos, con carrujitos rubios. Y si no, lo que hice fue levantarme y salir corriendo. Y ya no pude...
Se le doblaban las piernas del miedo. Ya a la mitad de lo que iba corriendo, llegó a Gatas. Así llegó a Gatas a tocar la puerta. Y ahí todos se voltearon a ver. Ahora sí ya me tomaron en serio. Sí me creyeron. Pero sí, sí, sí. Digo, es algo que no se me olvida. Yo sí lo tengo muy presente y me imagino que él también. Oye, ¿y no supiste si ahí en ese predio sucedió algo con un pequeñito? No, se contaban muchas cosas. Por ahí había una noria. Ahora era una noria, había un chavacano por ahí.
Yo tenía unos meses hermanos ya grandes. Esto estoy hablando que sucedió más o menos como en el 89. 88-89 más o menos. Sí. En el tiempo de calor ellos atendieron las cobijas ahí en el patio y ahí pasaban la noche por el fresco, ¿no? Hasta que mencionaron ellos que un día, ya pasaba la medianoche, del chavacano sale una señora vestida de negro, así como colonial, ¿no? Y que salió y como están muchachos, buenas noches. Los saludó. Salen corriendo y se encierran.
Aquí te voy a interrumpir porque tenemos que ir a una pausa. No te vayas, por favor. 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Oprimiré a los grandes, ayudaré a los chicos y levantaré caídos atentamente el brasier. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Continuamos escuchando el relato de Manuel.
Le preguntaba si ahí había algún antecedente, pero también ahorita nos estaba contando antes de irnos a la pausa de una mujer, ¿verdad? Sí, sí, sí, eso le pasó a mis medios hermanos por ahí. Igual, pues no lo comieron, bueno, lo practicaron en la mañana. Y pues no les creían, ¿no? Bueno, pues contaban muchas cosas de esa casa, ¿no? A mí, bueno, me tocó ver algo que, pues ya jamás volví a ver.
En esa higuera que les menciono, cada año salían unos gusanos de colores, o sea, eran unos gusanos grandes, unos 15 centímetros, que a lo mejor un dos centímetros así de diámetro, de muchos colores, así naranja, verde, azul, y salían en la higuera. Y de eso sí los vi, todos, o sea, toda mi familia los vio, cada año salía. Y yo, la verdad, pues yo he buscado en internet, no pues recuerdo a estos gusanos, sino encuentro, o sea, eran muy grandes y se llenaba la higuera.
Y, este, pues se veía en el tronco y se veían así varios colores, se veían bonitos, la verdad, pero algo muy raro, yo jamás los volví a ver. Por el año 90, mi papá vende, pues el domicilio vende la propiedad. Y se la vende por ahí a un doctor, el señor con la idea de, es que como estaba muy grande casi pasaba de cuadra a cuadra con la idea de por ahí hacer unos departamentos. Sí. Y en la parte del medio, excavó para hacer una alberca para los departamentos.
Este, pues la obra duraría a lo mejor un mes, porque mencionan que al excavar, pues sacó un tesorito por ahí. Ándale. Y desde entonces la propiedad está abandonada. O sea que el tesoro sí lo pudo disfrutar. Sí, o sea, dicen que lo sacó y paró la obra, la abandonó. Y desde entonces, desde el 90, 91, la casa está abandonada. Y ya no se supo más de él. No, no nada. Oye, y la comunidad, qué supone, qué era tanto el tesoro que prefirió dejar la propiedad y se fue del lugar? Pues me imagino que sí.
Me imagino que sí, porque sí él excavó muy profundo, pues iba a hacer una alberca para los departamentos que iba a hacer ahí. Y sí, o sea, eso fue rápido. Y la casa desde entonces está abandonada. Vaya, qué extraño, ¿eh? Sí, sí, sí, sí, la verdad. La verdad sí, y pues eso menciona, ¿no? Que sí, sí, sí, él sacó eso y abandonó la obra. Pues sí, aquí. Eso fue rápido. No, no fueron ni seis meses lo que estuvo por ahí construyendo. O sea, eso fue rápido al mes, dos meses de que comenzó. Oye, oye.
Pasó eso y... Alguien de tu familia no se le ocurrió pensar, híjole, ¿cómo no excavamos nosotros? Pues sí, mi papá, pues hubiera hecho, pero pues no, o sea, a esa dimensión, pues quién iba a excavar, ¿no? Claro. Él sí, pues, exabocó casi todo, pues todo el patio para hacer la alberca. Ok. Y pues bueno, ya le tocaba, ¿no? Pues la suerte. Sí, pues... Sin buscarlo, pues. Y se lo encontró. Vaya, Manuel. Y se encontró. Claro. Pues muchísimas gracias por haberlo compartido.
Un saludo a todos los amigos de Durango. No, hombre, al contrario, muchas gracias por la oportunidad. Y pues muy agradecido y muy, muy, muy feliz por haberlo compartido y pues un poco nervioso. No, pero lo contaste excelente. Te mandamos un abrazo. Igualmente un abrazo para los dos. Saludos, amigo. Que estés muy bien. Saludos. Nacho, Ginnam, un abrazo. Bienvenido, brother, gracias. Muy amable. Imagínate, Nacho, una propiedad que era tuya. La vendes, escarban y se encuentran un tesoro.
¿Qué tal? ¿Lo reclamarías? Con qué cara, ¿verdad? Por eso a lo mejor huyó, ¿no? Dijo, no, a mí no me piden nada, yo mejor me voy. El hecho de abandonar una propiedad que como nos dice Manuel, era muy grande, tuvo que haber sido un costo importante. Y abandonar esto e irte, pues es que la cantidad era mucho mayor, ¿no? Claro, sí, desde luego. Algo que dices, pues voy a sacrificarme, ¿no? Es una por otra.
Y pues yo no sé, a lo mejor sí lo era bueno reclamarlo, aunque con pocas esperanzas de obtener algo, ¿verdad? Pero tomando en cuenta que era tu propiedad y que eso no es lo que estabas vendiendo, tal vez, tal vez. No, pero obviamente no te van a dar nada. Te van a decir, Nacho, ya me la vendiste, ya es mía, adiós. Así es. Claro, escuchemos más audios por acá. A ver, venga. Hola, amigos de La Mano Peluda. Saludos. Saludos. Este relato me pasó hace como 12 años.
Es una vivencia desconocida, tal vez, para algunos. Ojalá y la pasen. Dios, de mi parte, quiere que quiso que yo la contara. Resulta que yo cuando era niño, pues, sufrí muchos, muchos traumas, abusos, todo eso. Entonces yo realmente estaba muy traumado, ¿no? Tenía varias adicciones. Y caía aquí a Estados Unidos hace 12 años. No, esto fue en el 2012, más o menos. A ese tiempo, pues, yo caí y... Caí en una casa de un predicador.
Sí. Entonces, pues, él no sabía manejar y, pues, me pedía de favor que yo lo llevara a sus conferencias. Pues, yo lo llevaba, ¿verdad? Y, pues, a mí realmente no me interesaba. Yo me quedaba allí nada más para... viendo todo lo que pasaba y eso, ¿no? Entonces, alguna vez que en eso, me enteré de una mística. Catalina Rivas, no sé si todavía viva. Una que tuvo los estigmas de Jesús. Incluso tuvo en aquel tiempo un... un documental, no me acuerdo de... pero una... una televisora muy reconocida.
Total que se me hizo interesante. Pues, yo decidí ir a verla por mi cuenta y vi a un congreso a Dallas con otros sacerdotes. Ya, pues, yo huí de mi voluntad, ¿verdad? Entonces, no, pues, ya llegué y ya se vea como unas... tres mil personas. Y, pues, ya estuve escuchando... la estuve escuchando, no todo en vivo, ¿no? Se me hizo una experiencia bonita. Escucharla, todo lo que decía. Entonces, no, pues, ya habló y... entró un padre franciscano. Entonces, dijo, no, pues, voy a hacer una oración.
Y... con el santísimo. Y, pues, empezó a orar. Y, pues, yo de repente empecé a sentir algo muy, muy caliente. Mi cuerpo. Un calor que... pues, yo creo que solo los que han vivido eso lo pueden... pueden entender un calor alrededor de mí. Pero yo sentí que era Dios. Un calor. Al momento sentí, pues, un oasis de... yo pienso que no sé, lo comparo tal vez como cuando no se muere. No sé qué sea lo que siento cuando se muera, pero... mucha tristeza, mucha tristeza. Se me vino toda mi vida.
Mucha tristeza, pero a la vez... mucha alegría. Mucho gozo. A la vez, tristeza. Ahora sé que Dios estaba trabajando conmigo. Empecé a llorar, a llorar. Había unas muchachas muy bonitas a un lado de mí. Todos me habían llorado y... era un llorar de... de tristeza, alegría. De recordar todo, no? Todo lo que había pasado. Pero a la vez, me estaba sintiendo liberado de todo. Completamente... eso es una sensación de... como si te quitaras unos 20 kilos de encima de ti, no sé.
Para esto duró eso como tres minutos. Todas mis adicciones... Ese día, el Señor me las quitó. Todas mis adicciones, todas mis traumas. Fui un hombre libre. Así, así, sin explicación. No sé si esa es la explicación, pero así de la nada. El Señor me quitó todo eso. Ya no tengo todos traumas. No me lo recuerdo rencor a las personas que me lo hicieron. Y todo eso, porque el Señor me... me liberó de todo. Y ese es mi relato, amigos. Saludos. Buenas noches. Vaya. Pues buenas noches, mi querido amigo.
Vamos a la pausa, Gina. El miedofono está listo. 55-2193-59-26 ¡Ooooh! Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y sudar. La mano penuda. Tenemos tu atención. Es por eso que este espacio es perfecto para que tu producto o servicio sea conocido por millones de personas que se encuentran en este momento en su casa, su oficina o en su automóvil. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos rss.com y tenemos un paquete justo para ti.
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Estos mencionados en textos como el Ramayana, donde han cautivado la imaginación de los investigadores, provocando discusiones sobre la antigua tecnología voladora y su posible conexión con el fenómeno ovni y alienígena. El término Vimana se refiere a los vehículos celestiales o palacios voladores descritos en la mitología hindú. Se decía que estos objetos poseían una velocidad increíble, una maniobrabilidad y otras capacidades realmente extraordinarias.
Y los menudos estos objetos se representaban como carros o también como estructuras similares a aviones, a veces descritas como de múltiples niveles y adornados con detalles. Pues que no se podían ni siquiera mencionar. Vaya, pues sí, además su forma es muy caprichosa y por supuesto tiene que tener un trasfondo. ¿Cuál es el significado?
Esto significaría que los fenómenos que hemos visto estos objetos voladores no serían sólo de esta época sino que desde la antigüedad han hecho acto de presencia. Vaya, pues vamos a seguir platicando de eso. Quiero saludar a Alonso Copi y por supuesto también a mi querida amiga Elma López. Tenemos más audios, escuchemos por acá, por favor. Hola Gina, hola Nacho, buenas tardes ahorita, buenas noches. Lo que pasa es que yo no tan fácil los puedo escuchar en vivo, por eso luego les mando audios.
Pero me gustaría, bueno, primero les cuento lo que me pasó, soy Jasmín. Ya les he mandado y he hablado antes, así que ya rompí el hielo un poquito porque se me da pena. Pero bueno, miren, esta semana me pasó algo muy raro, que todavía estoy así como que con... No sé qué pasó, o sea, quisiera que alguien me explicara un poco. Fue en la madrugada, digamos, fue el lunes, en la madrugada a las 2.33 porque en cuanto yo escuché...
Fue un silbido que escuché, pero lo escuché en mi oído derecho porque estaba así volteada y escuché cómo me silbaron, pero un silbido muy... Bueno, ya lo busqué en TikTok, un chavo que dio la explicación y él cuenta según qué es un demonio que te viene a avisar de que te están haciendo brujería o algo así. O sea, eso fue lo que yo escuché, por eso prefiero llamar y contar mi experiencia y pues qué opinan. No me quiero sugestionar, pero también quiero que sepan que tengo mucho miedo.
O sea, yo como antes les he contado algunos relatos, algunas vivencias que muchas que bueno, han pasado demasiadas, pero he visto muchas cosas, de hecho el fin pasado frente a mí agarraron una playera y la tiraron, o sea, vi cómo estaba levantada, pero no vi nadie, estaba flotando la playera y se cayó y dije, bueno, o sea, no me quise sugestionar porque en esta casa siempre pasan cosas así, entonces dije, si les doy mi interés me van a seguir fastidiando.
Pero este chiflido me despertó, como les decía, eran las 2.33, me despertó y dije, bueno, o es un fantasma, o sea, dentro de mí yo sospechaba, yo sí, algo me decía que era un demonio, algo malo, más no lo quise, como que lo quise sacar de mi mente, dije, no, no, no, no, es alguien, probablemente alguien está afuera, puede ser hasta un ratero, pero me dio mucho miedo que me paralicé, nunca me había pasado eso, me paralicé, agarré y le mandé un mensaje a mi mamá,
yo vivo en la parte, en un departamento, en el segundo piso, es un departamento y estoy con mis hijos y mi mamá vive abajo, entonces le escribí, oye, oye, más escuchas, escucho como que alguien está afuera, están chiflando, no sé, y me dijo, sí se despertó, y me dijo, a ver, voy a poner atención, pasaron 15 minutos más y volví a escuchar los chiflidos pero ya estaban como más lejos, pero bueno, no eran chiflidos, eran unos silbidos muy extraños, me volví a paralizar,
que hice algo que nunca había hecho, que desperté a mi hija de 10 años, porque me dicen, o sea, de verdad, de verdad Gina Nacho tenía un miedo, un terror, o sea, no sé, no sabía qué pensar, pero lo malo estaba en mi mente, o sea, es algo malo, es algo malo, entonces me traté de calmar, desperté a mi hija para no sentirme como sola, o sea, como sentirme acompañada, no sé, no sé por qué lo hizo, o sea, realmente sentí mucho miedo, entonces pasó un rato
y ya le dije a mi niña, le dije, ya vamos a dormir, o sea, a lo mejor alguien que estaba pasando, no sé, dije, a lo mejor escuché mal, no sé, pero las dos estábamos mirándonos porque escuchábamos ruidos dentro de la casa, como que escuchábamos movimientos, como que alguien estaba caminando y se escuchaban así como ligeras las pisadas, pero yo, o sea, nos mirábamos pero yo no le decía nada, o sea, no nos decíamos nada porque yo decía, si yo empiezo a decir que escucho cosas y así,
y ella me dice, vamos a como que atraerlo, entonces hay que evitarlo, no sé, como que ella me captó y trató de evadir eso también y tratamos de hablar de otra cosa y así, y ya, le dije, bueno, ya vamos a dormirnos, ya parece que no se escucha nada, ¿no?
Y se volvió a escuchar y ahora lo escuchó mi hija, o sea, lo estoy contando y me estoy, estoy supernerviosa de contarlo, pero es que lo tengo que contar, escuchamos el silbido y mi hija también lo escuchó, entonces, en ese momento otra vez me quedé paralizada porque tenía el teléfono a un lado y no lo grabé, o sea, ya después dije, oye, lo hubiera grabado, pero no lo grabé y bueno, mi hija lo escuchó, yo lo escuché, no había nada de ruido en la calle,
los perros no ladraban, nada, nada, estaba solo el silbido, el silbido, era como un silbido que me llamaba, como yo lo sentía como que quería que amasomara la ventana, pero yo no quise, o sea, sí lo pensé, pero me dio miedo y le dije a mi mamá, mamá, acá están chiflando ahorita, están silbando y me dice, no, yo no escucho nada, ella no escuchó nada, eso es lo que me saca así de onda, porque digo, porque ella no lo escuchó, sí estábamos despiertas, estábamos en la misma casa,
aunque yo esté arriba y abajo se escucha, no lo escuchó, solo mi hija y yo. Pues ya pasó, de verdad esa noche ya no pude dormir, la siguiente noche tampoco pude dormir, porque me dio miedo, o sea, ni siquiera había buscado nada en internet ni nada de qué significaba, ni qué era, ya después lo busqué y pues parece que es lo que yo sospechaba, que era algo malo, ¿no?
Pero han pasado demasiadas cosas, él quisiera, como les comento, los escucho siempre por las plataformas, mientras estoy haciendo mis cosas, estoy durante el día, nunca me los pierdo, de verdad, yo desde chiquita, no sé cuántos años ya llevan ustedes, yo tengo 37, entonces me acuerdo, tenía como 7 años o 8 y yo los escuchaba con mis hermanos y nunca me ha causado así tanto temor como esta vez, después de tantas cosas que he visto que poco a poco les he estado contando,
pero esto que ni siquiera lo vi, ni siquiera, o sea, fue un silbido, eso me, tengo mucho miedo y por cosas que han pasado aquí en la casa, han pasado otras situaciones que ya, y creo que ya me alargué demasiado, pero ya después se las platicaré. Bueno, la pregunta es, ¿me podrían decir a qué hora está el maestro Zoham?
Yo cómo podría mandarles mi pregunta, porque me gustaría mandarles mis datos para que él me dijera, he escuchado que luego por medio de la fecha de nacimiento el nombre te puede decir si algo está pasando o a lo mejor yo me estoy sugestionando, pero si quisiera saberlo, entonces si me pueden decir a qué hora me tendría que conectar el miércoles para estar pendiente en qué plataforma y para estar pendiente de verdad, ojalá me puedan apoyar con eso porque de verdad estoy muy nerviosa,
muy nerviosa y no es sugestión, créanme que no es sugestión, es que sí ya están pasando cosas que ya están saliéndose de mis manos y no, yo soy muy creyente, creo mucho en Dios y siento que gracias a eso no nos ha pasado más, pero a esta vez sí ya siento que necesito que alguien me diga qué puedo hacer, que me aconsejen, aparte de claro estar con Dios, porque yo con él estoy y sé que si estoy con él nada nos va a pasar, pero ojalá me puedan apoyar
con eso, Gina, Nacho, les mando un saludo, un abrazo, un beso. Nacho luego me haces reír demasiado, eres medio chistosina a veces, pero siento que todo lo que dices es que eres muy, una persona que ha aprendido mucho de ti y de Gina también, Gina luego la otra vez en uno que estaba que como, venimos por ti, eres nuestro y no sé qué dijiste, ay Gina, en la noche ya estaba así como los silbidos, pero estaba tu voz así en mi, venimos por ti y yo, ay es a Gina lo que me hizo pasar, bueno,
los quiero mucho, un abrazo y sigan así, me encanta el programa, lo escucho todos, la miedoteca, la mano peluda, el susto de la mañana, todo y ojalá él más se reporte porque no lo he escuchado y me encantan sus relatos, gracias.
Ok, muchísimas gracias a ti mi querida amiga y por supuesto vamos a continuar, Jesús Flores, buenas noches a todos los peludomaniacos, Axel, Emanuel, así es, seguimos mientras con los demás, dice para estar escuchando relatos, claro que sí, brother, claro que sí, en un momentito creo que tú nos quieres platicar algo, verdad, ahorita vamos a ver, también tenemos por ahí a nuestra amiga Elma que nos quiere regalar una historia de esas que solamente ella se sabe y por supuesto vamos a contactarla,
Julio César Hermosillo, saludos brother, bienvenido. Sí, vámonos con los relatos y también, esto, ¿habías escuchado la aparición o la presencia de objetos voladores no identificados o lo que se supondría que serían este tipo de objetos pero en la antigüedad?
Hay defensores que argumentan que las descripciones de vimanas reflejan la tecnología aérea avanzada que poseían las civilizaciones antiguas, creen que las culturas de este tipo tenían acceso a conocimientos y también a tecnologías mucho más allá de lo que asumíamos anteriormente, ¿será o no será así? A ver, vamos a ver, queremos saber tu punto de vista por supuesto y escuchemos también, a ver, tenemos ahí alguien en la línea.
Sí, nos vamos a ir hasta San Luis Potosí donde se encuentra Elma que siempre está interesada en compartir estos relatos que a todos nos dejan impactado y como siempre nos da muchísimo gusto saludarte, Elma. Hola amiga. Hola, ¿qué tal? Buenas noches, ¿cómo están? Muy bien, saludos. Bienvenida, ¿sí me escuchas? Creo que no escucha bien. Sí, sí, sí, sí escucho. Ah, ok amiga, pues te mandamos un fuerte abrazo, ¿nos quieres platicar algo esta noche? Sí, muchas gracias.
Sí, sí, sí, primero, bueno quiero hacer dos relatos, sí se puede. Claro. Ok, bueno, Maribel me pedía a Luiscita que platicara lo del 8 segundos. A ver. En esa vez una hermana, una sobrina y tres amigas fueron a ese lugar. Estaban ahí platicando porque ahí la sobrina chiquitilla como de 14, 15 años pero la llevaron porque quería subirse al todo mecánico que tenía ahí.
Entonces ahí estuvieron en el baile cuando llegó ese hombre, pues que muy guapísimo, mucho muy guapo, decían ellas a rabiar, muy guapa a rabiar. Ándale, tanto así.
Y así lo vieron pero una de ellas, una de las amigas cuando lo vio dijo no, a mí no me gusta ese hombre, dice tiene la mirada muy fría, tiene la mirada perversa, fría, como que no es buen hombre, a mí no me gusta y ahí están, yo quiero bailar con él, no, que sí que no. Pero según lo que dicen ellas que estaban ahí bailando y platicando y todo eso, que en un momento dado se les atendieron de él pero de repente oyeron un grito de una muchacha.
Sí. Parece ser que el hombre se subió al todo mecánico y cuando se subió al todo mecánico fue cuando se le cayó una bota y salió ahí las pezuñas de un chivo de cabra y entonces fue el corredero, primero ellas cuando oyeron el grito no sabían qué onda y empezaron a oír que el diablo, el diablo es muy caliente, exageradamente caliente, sofocante y se extrañaron y empezaron a sentir un olor putrefacto y azufre y como una sensación muy desagradable
que no podían ellas identificar esa sensación, una sensación extraña y entonces fue cuando se dieron cuenta que bueno, que la gente empezó a correr hacia la puerta y ellas sin saber qué estaba pasando también corrieron a la puerta, les dio miedo como que se contagiaron del miedo, sin saber bien qué era lo que sucedía y ahí se empujaron a la puerta y gritaban que era el diablo, que era el diablo y ella le preguntó entre la gente qué, qué
pasa, quién es el diablo y el hombre, el hombre tenía una pata de cable y no sabía primero qué hasta que ahí ya entre los empujones y todo y llantos y demás se desmayó una chica, la que había bailado con él, se desmayó y cuando se desmayó la pisotearon toda la sangre de salir, la pisaron y cuando la pisaron la dañaron mucho, estuvo grave, tuvo que ir una ambulancia y ya fuera del lugar se fijaron ellas que se les habían salido, los
zapatos sin ni cuenta se habían dado, las zapatillas que traían se les salieron y había muchas personas así como con la ropa rasgada y sin zapatos y buscando ahí y comentando el asunto y se quedaron algunas entre ellas mis familiares se quedaron hasta que a ver que llegaran a la ambulancia, llegó la ambulancia por la chica y se la llevó y ya corrieron a su vehículo para regresarse a la casa, cuando venían regresándose pues venían
temblando, no podían ni conducir bien ni mareadas pues de lo que se habían tomado y de la impresión y eso fue lo que pasó en ese. O sea ante el tumulto muchas personas se vieron lastimadas pero nadie como esta chica.
Así es, sí porque se desmayó y en la ansiedad y la desesperación de salirse pues ni siquiera se vean fijado en ella y la pisaron, pues sí hasta que ya casi las últimas empujándose fue cuando la vieron y fue cuando la rasgaron, según eso dice mi sobrina que ella vio cuando varias personas la arrastraron hacia afuera para sacarla del lugar así desmayada y lastimada, entonces cuando llegó la ambulancia pues regañó a la gente pero las personas que la
habían sacado la jalaron y la arrastraron hacia afuera como que queriéndola proteger de lo que estaba ahí adentro, me imagino. Sí puede ser. Y pues la regañaron, regañaron a las personas que estaban ahí y dijeron no nosotros no la sacamos, los que la sacaron ya no están y ese fue y salió en el periódico. Ah mira. Y sí salió. Hasta se vio publicado. Sí salió en el periódico. Así es. ¿Se sabe alguna fecha más o menos aproximada de cuando fue esto?
Pues creo que fue en el 98, no estoy segura bien, pero sí, me parece que en el 98. Ah ok. 97, 98 por ahí. No, pero no tiene nada. ¿Nada más de 100? Sí. 20 años. Vaya mi querida. Eso les pasó bien. Y ya pues a mis sobrinas se les quitaron las ganas de volver a los antros, ya mejor hacen sus fiestas acá en el jardín de su casa. Bueno mejor porque ya no se sabe que se puede uno encontrar en uno de estos antros que ahora resultan de mala muerte. O que toman o eso. Sí así es, sí o que tomaron o algo.
Bueno pues eso fue. Oye pues muchas gracias. ¡Excelente mi amiga! Recordemos que 8 segundos es el nombre del bar, ¿no? Del antro. Sí, yo supongo y creo que sí es, porque por el toro mecánico, lo que duraban en él. Ajá. 8 segundos. Ocho segundos, sí. Órale. Ah, por eso se llamaba así. Muy bien. bien. Wow, mi querida Elma, pues mira, muy complementaria tu participación con respecto a lo que hemos estado hablando en estos días y te agradecemos bastante, mi amiga. No sé si quieras agregar algo más.
Pero quiero contar otro, si se puede. Claro que sí se puede. Nada más, sabes una cosita, vamos a ir a hacer una pausa y regresamos contigo porque sabemos que tus narraciones son garantía, mi querida Elma. Entonces, aguantanos tantito allá en San Luis Potosí y nosotros en un ratito regresamos porque vamos a la pausa. No se vayan. Queremos tus comentarios y relatos.
Ya sabes que hay tres maneras de hacerlo a través de un mensaje de texto, de uno de audio y si quieres que te llamemos, solo tienes que poner la frase. Quiero contar un relato y rápido que nos comunicamos contigo. El Miadofón, cuál es? 2521935926. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente los escuchan una hora. Los esperamos en nuestra próxima emisión y en la República Mexicana y el mundo entero continuamos después de la pausa.
Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Peluda. Los espero en junto. Te saluda Jaime Nuñez. Los espero en juntos donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Nueva fórmula abriendo la conversación. Es mejor dar que recibir atentamente el boxeador. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La Mano Peluda. Relato de experiencias de los sobrenaturales. Así es. Estás ahí amiga? Sí, aquí estamos Nachito. Perfecto.
A ver, qué nos quieres platicar amiga? Sí, no sé si vieron una fotografía de la nota de un periódico del 28 de enero de 1929 que les envié hace rato. Sí, ahorita la estamos observando. Claro que la entusiasmo. A ver, dame los detalles. Son dos regatillos que se relacionan uno con otro. En el año de esos son como leyendas o cosas que sucedieron reales y que fueron publicadas por un periódico que se llamaba Acción.
En supuestamente en 1898, un acaudalado terrateniente de la Huasteca, Coatozina, don Antonio Rascón, se conocía que tenía mucho dinero. Entonces supuestamente se enfermó de unas muelas pero feo. Se le infectó y todo. Entonces hubo personas que le aconsejaron que se fuera a la Ciudad de México para que allá le hicieran el trabajo, que porque allá estaba mejor hecho, que un español, que un médico español. Y pues nada, no era. Eso le dijeron y pues el hombre se creyó.
Pero en el camino lo asaltaron. Lo asaltaron unos delincuentes, lo secuestraron, lo maltrataron, lo golpearon y lo obligaron a firmar documentos y un testamento donde donde daba la herencia a Carlos Vies Gutiérrez, que fue gobernador de San Luis. En ese tiempo era gobernador de San Luis. Entonces pues supuestamente la fortuna de este señor, pues sí, lo mataron y la herencia se la repartieron y la mayor parte le tocó a este señor, este señor Carlos Vies Gutiérrez, que fue gobernador de San Luis.
Entonces cuando la viuda se enteró, pues ella no estaba conforme, pidió una autopsia y se la hicieron y total inventaron que no, que había muerto de una infección de la garganta y así. Ella pidió otra autopsia. Una la hicieron en México y luego otra aquí en San Luis. Y la de aquí en San Luis también la inventaron, le dijeron que había muerto de apoplegía, apoplegía. Y total, le hicieron otra y pues resultó que también inventada. No, no le dijeron que había muerto de golpe ni nada de eso.
Entonces, pues en aquel tiempo para la viuda fue difícil poder probar que lo habían torturado y la dejaron sin nada, sin ni un centavo. Entonces pasó el tiempo. Sí. Y en 1923 este señor que ya no era gobernador, Carlos Vies Gutiérrez, pues murió, murió y qué cosas. En ese tiempo, en 1929, cuando estaba la revuelta del país, pues acá también. Entonces había muchos profanadores de tumbas que sacaban lo que pudían, joyas, todo lo que pudieran de valor.
Entonces sacaban los féretos y ahí los dejaban afuera, afuera. Y a este señor lo dejaron desnudo totalmente hasta sus rapas se llevaron de Carlos Vies Gutiérrez. Eso fue el destino que le pasó a este señor. Le robaron todo porque lo enterraron con su reloj de oro, su anillo, sus joyas. Pues le robaron todo, le robaron algunos dientes de oro y hasta la ropa. Lo dejaron el cuerpo desnudo allá afuera de la tumba. Qué malidad, qué falta de respeto a un cadáver, ¿verdad?
Sí. Digo, haya sido quien sea. Pero cómo pagó su pillería, cómo la pagó, ¿verdad? Sí, sí, como una especie de... Su provincia. Resultó como especie de venganza, ¿no? Así es. ¡Guau! Sí. Ok, qué diva. Y bueno, en ese tiempo que... bueno, la nota salió en el periódico, en enero. Sí. Pues el 28 de enero volvió a salir otra nota, pero de algo de que seguían profanando los panteones, el del Raucito y otro el Españita.
Entonces salió la nota que estaban profanando también el panteón Españita y sacando los cuerpos y ahí los dejaban y eso. Entonces hubo, supuestamente hubo varias personas que fueron a a a curiosear, a ver, de curiosos, a ver eso y total anduvieron ahí viendo que sí que había cuerpos y ferretos rotos y que les faltaban pedazos y todo. Ajá. Y ya sí, y en aquel tiempo, pues ya saben que no vendían agua embotellada, sino que pedían agua a donde quiera y se las daban. Sí, de la llave.
Entonces, ajá, coincidió que fueron a la casa de una señora tortillera que hacía una paquilla a pedirle agua y cuando entraron a tomar el agua se dieron cuenta que tenía trozos de del féretro de madera y tenía todavía tenía algunos el raso pegado y todo eso tenía pegado. Entonces, pues las personas alarmadas comentaron eso y el mismo periodista que hizo la nota de el periódico Acción fue a ver.
Sí. Y pues ya la mujer ya había escondido supuestamente todo, pero pues las autoridades la obligaron a ver y ahí tenía sí, tenía los trozos de caja. Con eso hacia la como leña para hacer sus tortillas. Pero el periodista ahí sí no se sabe según la historia si fue real o él lo inventó.
El caso es que puso la nota que tortillas fabricadas con leña, pedazos de ataúd que fabricada con ataúd y luego que le ponía que seguramente el nixtamal llevaba trozos de hueso y que la señora hacía tortillas muy sabrosas y muy baratas. No, pues la gente asqueada ya no le compra la mujer. Pues no. Como ven, Nachito. No, fuerte. Así en el trozo que les hacía la fotografía que les envió. Pues por eso dice que tortillas fabricadas con desechos de ataúd. Pues vaya que nota, mi querida Elma.
Y al final dice cenizas somos o como? En polvo eres y en polvo te convertirás. Pero él pone polvo eres y en nixtamal te convertirás. Pues sí. Como ven, Nachito, esa fue eso lo saqué de un libro de un cronista. Oh, muy bien. Pues me gusta, me gusta la idea que busques más historias y nos regales de las de allá de San Luis Potosí. Sí, aquí tengo un libro de ese señor que todos son hechos reales y salidos en el periódico. De poco a poco les iré platicando.
Suave mi querida amiga y aquí estaremos bien atentos y pendientísimos para tu próxima aportación. Buenas noches. Que pases bonita noche, mi querida Elma. Muchas gracias. Saludos. Muchas gracias hasta luego. Hasta luego, mi querida Elma. Siempre nos regala un poquito de su tiempo para platicarnos cosas. Mira, investigó eso para poderlo compartir aquí con todos y no podemos estar más que agradecidos de que sea una persona tan activa y participativa también.
Claro que sí, el ma muy pronto nuevamente con nosotros. Así es. Saludos a mi querida Cata Aguilar, que está aquí con nosotros. Y mira también el aparecido del Dan Rudolph. Velo y anda por acá también. Bien, bien, dos brother. Bien. Saludos, amigo. Buenas noches, Gina y Nacho.
Saludos. Yo soy el señor Enrique Sárate, que quiero hacerles un comentario que yo viví con una mujer 14 años, pero esa mujer era bruja y yo si no le hablaba por teléfono y donde yo andaba lejos, me agarraba una tembladera de mis pies y ya que le hablaba, ya me componía, me sentía bien. Entonces, este yo viví 14 años, esa mujer era de Pucla, Oaxaca, de antes donde no había carretera. Salía en avión, según ella decía.
Pero cuando hicieron ya la carretera, yo fui allá con esa mujer, me llevaba 20 años. A ver, entonces yo fui varias veces allá a su pueblo, pero yo decía yo que iba a hacer cosas buenas. Entonces, ella fue allá a conseguir una cabeza de muerto, pues sí, que es que era para el negocio, pero pues a mí nunca me decía nada que traía en su bolsita. Trae una bolsita, la cien de cabecita, una calavera de muerto, ahí se la consiguieron allá en el estado de Oaxaca.
Entonces, ya nos venimos, pues a los 2, 3 días nos venimos, yo decía yo, pues, a que traía un amuleto para que nos fuera bien en el negocio, no, y trae ahí una cabeza de muerto. Entonces, ahí venía una fotografía mía y según que ella mató al marido, mató a un querido cuando yo me atravesé, pero ya, pues ya me dijo su hija, mi mamá es mala, dice, ten cuidado con ella porque te puede hacer lo mismo que les hizo a mi papá y a su querido.
Entonces, yo no creía, digo, pues si bien buena gente la señora tiene su altar y la virgen de Juquila y que san juditas y todas las virgenes tiene ahí. Ahorita vamos a continuar con tu relato, no hay que confiar en cualquier mujer y vámonos a una pausa, regresamos, el Miedo Fond, 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad, la mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos de TOPS. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida.
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Pero yo cuando me fui dando cuenta que dice espiala, espiala un viernes, trata de no dormirte, que te agarra dormido. Y ya brincaba un fondo negro, desquitaba el fondo y lo sacudía. Entonces yo por ahí me tomé una pastilla para no dormir. Y ahí la estuve espiando y sí. Y hacía muy feo, hacía muy feo. Y ya se le veían los dientes muy horribles. Yo sí me espanté ya. Pues ya no dilaté nada de tiempo. Pero a la hija que me dijo también se le echó el plato.
Murieron tres ahí en esa casa por lo mismo que ella hacía, maldad. Ese es el relato. Sigue más adelante pero es muy mucho. 14 años estar allí. Vaya, es que 14 años es muchísimo tiempo. Pero una mujer definitivamente mala. Y qué bueno que tú saliste bien de lado de esta situación. Una relación en la que tú creías, no, pero pues ella la veo buena, ¿no? Sin embargo había alertas que toman en cuenta, ¿no? Como eso de si no te reportabas, cómo te temblaban los pies.
Te empezabas a sentir inquieto, algo me pasa, algo me pasa. Y empezaba la temblorina. O sea que estuviste 14 años con una bruja. Amigo, te tenía sometido tu bruja. Ay, eso ya feo, ¿verdad? Pero eso es real. Ahora sí que es real, ¿eh? Esta mujer se dedicaba a la magia y a la magia. Yo creo de esa fuerte que cualquiera le sacaría metros de distancia. Ahí nos vemos. Claro. Saludos para todos, para todos los radioescuchas de La Mano Peluda.
No sé si ustedes recuerden que hace un buen tiempo habló una persona a La Mano Peluda y contó la relación de un señor y su perro. Llevaban una muy buena relación, se quería mucho a su perro. Al parecer el señor contó que el señor tenía un perro y llevaban una muy bonita relación. El señor le comentaba a su perro, comentó al señor que contó el relato, que le decía a su perro que si él se moría iba a venir por su perro. Y si el perro se moría primero iba a venir por el señor.
Al cabo de un tiempo el señor tuvo la fortuna de tener una nieta, nieto, y se olvidó un poco del perro. El perro entristeció y murió, pero al poco tiempo el señor también falleció y comentan que el perro regresó por él y se lo llevó por la estrecha relación que llevaban. Ese es mi comentario. Gracias, gracias mi amigo. Oye pues que interesante, ¿no? Fíjate nada más. Quería tanto a su perro que hasta la muerte se lo quería llevar.
Y se supone que el perro también amaba tanto a su amo que dijo, también yo te voy a llevar hasta la muerte. Y se cumplió. ¿Qué onda con eso? A ver. Vaya situaciones. Saludos a Cátar Romero que siempre nos está escuchando. Va llegando ahorita el trabajo y lo primero que hace al llegar a su casa es ponerse en sintonía con nosotros. Perfecto. Me parece formidable que así sea porque, ¿sabes una cosa? Las personas que tienen la sana costumbre de estar aquí en el programa ya hacemos una rutina.
Dice por aquí alguien, ¿ustedes cómo escuchan el programa? Yo tomándome un cafecito. Pues yo también. Y saben qué, ya llegó el momento de que vaya yo por uno. Saludos a Juan López que está aquí con nosotros y vamos a escuchar otro álbum que tenemos acá. Venga. Soy Daniel Loconer. Pasé una situación con un gatito que tenía, un gatito negro. Se llamaba Negrete. Era muy duraño. Siempre se iba a la sotea. Un día, pasaron los años, un día regresó todo herido.
Al parecer le habían golpeado o se había pegado con un animalito. Entonces, lo estuvimos cuidando. Yo le decía que lo quería mucho. Y un día saliendo de la escuela, regresó a casa en la secundaria y me di cuenta que mi gato ya no estaba. Mi mamá me dijo que había fallecido y pues que lo tuvo que llevar a enterrar. Yo me lamenté mucho porque no me pude despedir de él. Pero esa misma noche, salí al patio, escuché un maullido y me pareció escuchar que era el maullido de él.
Entonces, salí al patio y vi un gato negro en la sotea. Él era un gato negro. Y le dije, Negrete, ¿eres tú? Y le empecé a hablar y bajó corriendo las escaleras. Dije, Negrete, ¿eres tú? ¿No te moriste? Y empezó a ronronear. Lo caricié de la cabecita y seguía ronroneando. Entonces, entendí que él había llegado a despedirse de mí. Porque le dije, oye, te quiero mucho y perdóname por no haberte querido y cuidado antes. Entonces, el gato se dio la media vuelta y subió a las escaleras.
Y le dije, te quiero mucho, Negrete. Algún día nos vamos a volver a ver. Y ya de ahí, ya no volví a ver un gato negro. Y yo pude entender y comprender que había sido mi gato que se fue a despedir de mí. Porque yo no lo pude ver cuando murió por andar en la secundaria. Saludos y buenas noches. Órale, amigo. Pues digo, así son las cosas, ¿no? ¿Por qué tenías que ir a la secundaria, amigo? Imagínate que tú quedaras todos los días a cuidar a Negrete.
Pero aquí lo impactante es que se despidió de ti y tu gatito. Una historia muy, muy, pues, llegadora, ¿no? Para esas personas que aman tanto a los animales, particularmente a los gatos. Y aquellos que tienen un gatito siempre quieren otro, ¿eh? Dos, tres. Hola, buenas noches. Tenemos alguien en la línea. Hola, ¿qué tal? Buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Con Axel Méndez. Axel, bienvenido, bro. ¿Qué nos quieres pl...? ¿Dónde nos escuchas? Perdón.
¿Qué tal? Buenas. ¿De aquí, de Tampico, Tamaulipas? Sí, señor. Muy bien, amigo. ¿Qué nos vas a platicar? Sí, este... Bueno, antes que nada, saludarlos a todos. Ahí también a mis amigos perdomaniacos. Ahí en el grupo que luego convivo con ellos. Sí, te veo, te veo. Y el relato... Es un poco breve. Es un relato vacía. Como preámbulo, siempre comentar que... Bueno, yo vengo de una familia. Somos tres hermanos.
Ajá. Y los tres ahora sí que desde que somos chicos siempre hemos tenido la facultad o el don de poder ver pues cosas acá del mundo paranormal, ¿no? Ajá. Y no haciendo lado eso, bueno, hace como unos... más o menos en el... entre el... Bueno, tenía 22 años. Ahora tengo 36. Sí. Este... mi hermano mayor tuvo una de sus niñas. Este es el relato que voy a contar. Tuve una de mis sobrinas. Actualmente tiene dos. Y cuando nació una de ellas, este... él se mudó...
Bueno, al mismo tiempo se mudó a una casa. En... ahí en Cerro Azul, Veracruz, creo que muchos amigos de esa localidad han compartido relatos. A ver, ajá. Y cuando se mudó a esa casa... Sí. Este... pues todo normal, todo tranquilo. Es un lote de tres casas. Ajá. Es un señor grande el que es el dueño. Y bueno, yo normalmente en aquel entonces estaba estudiando en la universidad. Y los fines de semana viajaba de Tampico a Cerro Azul para ver a mi familia nuevamente.
Y los fines de semana iba a casa de mi hermano para estar con él, platicar, convivir con él, verlo. Y... y mi sobrina que acaba de nacer... Este... tenía ahora alrededor como de una o dos semanas de haber llegado a casa del... del hospital recién nacida. Y... una noche yo platicando con mi hermano, ahí con... con el café, cómo estás, etcétera. Este... empecé a escuchar como un chisquido. Sí, estaban chisquidos peando.
Ajá. Y pues... hago el preámbulo de que tenemos el don de ver ciertas cosas porque cuando yo escuché eso, pues obviamente en casa de mi hermano... Eh... solamente estaba mi mamá. Mi tía, que es hermana de mi mamá. Mi hermano mayor, este... mi cuñada. Y... y este... y su niña, ¿no?
Y... y bueno, entonces cuando escuché eso, yo le pregunté a mi mamá que... que... que es... que quién estaba afuera o si alguien más había llegado porque incluso a veces otros... otros familiares llegan de repente a saludar. Y no, para nada. Ajá. Si no es que en una puerta que es de la entrada de la casa veo pasar una sombra. Ajá. Una sombra. Y fueron chisteando. Sí. Bueno, hasta ahí quedó ese día.
Sí salimos a averiguar, a ver por ahí afuera si nos había metido alguien en el lote, que es un jardín un poco grande. Y no nos vimos nada, absolutamente nada. Ajá. Sin embargo, al pasar los días conforme cada fin de semana íbamos viendo empezó a haber este... empezaban a molestar, se iban chisteando desde las ventanas, desde afuera. Y la niña, que es mi sobrina, la vecina, si empieza a llorar. Sí. Todos los días estaba llorando de una forma incontrolable.
Y... y no era... pues ahora sí como todo bebé que no fuera por... porque tenía hambre, porque había que cambiar el pañal, porque había que atenderla, etcétera, ¿no? Sí. Y era un yato incontrolable. Mi hermano se empieza a preguntar pues qué es lo que estaba pasando. Claro. Y circunstancialmente empieza a ver de que la niña empieza a amanecer o a momentos del día en el piso. De los brazos de mi cuñada o de mi hermano, de mi tía o de mi mamá. Sí. La niña o que simplemente estuviese en la cama.
Amanecía... de repente no amanecía, perdón, simplemente uno se quedaba dormido y cuando despertaba a los segundos ya estaba en el suelo. Ahora que qué raro. Oye, dame un segundito mi querido Axel. Vamos al corte y no te vayas, ¿eh? El miedo FON. 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero sólo una de comprobarse. ¿A quién? La mano peluda. Nosotras apoyamos la liberación femenina. Atentamente, las presas de la cárcel de mujeres. Sabiduría en las redes.
Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Más relatos y experiencias estamos en la mano peluda. Así es. Y tenemos en la línea nuestro amigo Axel y nos vamos hasta Tampico, Tamaulipas porque nos está relatando algo súper intrigante. A ver, ¿qué pasó? Entonces, ¿bastaba con que dormitaran tantito para que el niño apareciera allá abajo en el suelo? Sí, es correcto.
Bueno, en los días previos en el Inter lo que había pasado es que seguían molestando, chisteando hacia lo lejos a la noche y en la tarde. Mi tía que tres semanas iba a ver a mi hermano, porque recordemos que yo estaba acá en Tampico estudiando, me comentaba que de repente en las ventanas tiraban como piedritas, escuchaba cuando caían piedritas como queriendo llamar la atención y de repente silbidos como que estuvieran molestando.
Sí. Y bueno, retornando cuando la niña ya empieza a tener llanto constante y que muchos días diferentes la niña aparecía de repente en el suelo. Bueno, empezamos a preguntar qué es lo que podía estar pasando. Mi hermano no por quedarse con la duda y que también le gusta mucho esto. Bueno, puedo atreverme a decir que antes le gustaba más todo esto de lo paranormal.
Obviamente, como muchos nos pasa ya con familia y con hijos, a veces ya tenemos más precaución de estar como que investigando o involucrando unos más en este tema. Pero él le fascinaba mucho, le fascina, pero por no quedarse con la duda, él le pregunta al rentero que quién había estado viviendo antes en esa casa, ¿no? Porque era una casa rentada.
Y allí en la localidad de El Salvador, Zúlvera Cruz, si no mal recuerdo, mi hermano me comenta que ubicaron a un señor que, bueno, no sé si actualmente, pero aquel entonces era dueño de una paletería de ahí del centro del municipio. La Michoacana se llama la paletería. Bueno, entonces el dueño lo contacta.
Bueno, mi hermano contacta al dueño de esa paletería y que era el que rentaba antes y le comentaba que sí, que el rento ahí, rentó creo que alrededor como unos 8, 11 años más o menos, eso es lo que recuerdo que me dijo mi hermano.
Y que igual a él le pasó que con su niña pequeña, no sé de qué edad, ciertamente, pero tantos años soportó y que la niña sí muchas veces manifestó que había un niño que le hablaba para jugar, que le invitaba a jugar y que siempre estaba a su lado, pero que luego ya empezó a molestarla y que incluso a veces en el jardín jugando con él ya no la dejaba este meterse a su casa. Sí, ya le tenía prohibido meterse y que no se fuera.
Y la niña a veces ya le llamaba a sus padres o a su familia para que fueran por ella, porque no podía meter su casa, porque no lo permitía su amigo. Entonces, ya con tantos años así estuvieron hasta que en cierto día, pues sí lograron darse cuenta que es un duende o un chaneque o esa clase de seres elementales. Exactamente.
Y ya con los años, pues bueno, él ya cansado de todo, imagina también con otras oportunidades de vivienda, pues se muda, llega mi hermano y ya cuando nos enteramos empezamos a tener mayor atención a lo que estaba pasando, que ya de hecho se nos hacía muy extraño y algo pues bastante turbio. Mi hermano que es muy cercano ahora sí de personas de la parroquia del municipio, porque pues todos nosotros en algún momento hicimos servicio, monaguillos, somos religiosos de gran fe.
Sí. Y entonces nos entramos al sacerdote en aquel entonces y iba a la casa y obviamente en oración, agua bendita, estuvimos en oración en la casa y fue cuando en uno de los recorridos posteriores también para amanecer la casa, vimos al al al al duende, ¿no? La personita ahí que estaba molestando y sí, fue como que ya después nos enteramos que era un duende en ese en ese en ese lugar, en esa casa. Ok. Oye, ¿cómo era? ¿cómo era?
Era bueno, a lo que yo recuerdo, este era pequeño, pero pues ahora sí, características como todos mencionan, personas pequeñitas, sí, la ropa no siempre es una ropa como normal, como nosotros simple y sencillamente es como para pues simple y sencillamente para vestirse, pero sí como que desnudos, pero no se dejaba ver, o sea, corría de una forma, o sea, para no dejarse ver y se escondía, pero se escuchaba que estaba molestando.
Obviamente todo este es muy fuerte, pero pero todo hasta este punto con control, porque pues no vamos a lograr nada con con exaltarnos y entrar en terror, pero sí fue bastante fuerte y los acontecimientos con mi sobrina fueron disminuyendo un poco, no tanto porque siempre estuvo llorando y cuando mencionó que estos acontecimientos de que aparecieron en el suelo era de que mi hermano, mi cuñada, mi mamá,
quien fuera la tuviera en brazos, dos, tres segundos uno se quedaba dormido y al despertar ya, detenerlo porque la custodiamos en la cama, en una cama matrimonial, ponimos a la niña en medio y como tres o cuatro personas alrededor ahí acostados, no, porque incluso en la noche y en un en un momento a los tres, cuatro segundos la niña estaba en el suelo, uno podría estar en una amaseadora que se tenía, sí, con los brazos cargándolo y de repente
tres o cuatro segundos uno dormitaba y ya estaba en el suelo. Oye, pero cuando estaba en el suelo lloraba y por eso se daban cuenta o no se daban cuenta? No, no nos damos cuenta, o sea, la niña podría estar dormida, pero uno se queda profundamente dormido, ahora sí en un estado profundo y al despertar la niña puede estar en llanto o quieta, pero estaba en el suelo.
Los llantos eran cuando uno estaba despierto y uno se daba cuenta, pero realmente, realmente cuando uno despertaba, independientemente de los llantos, era increíble saber cómo estaban los cómo estaba la niña en el suelo y pues la solución al final de cuentas fue que mi hermano se mudó, realmente no quiso saber de ahora si de buscar otra solución, se mudó y al día de hoy yo me imagino
que la casa pues aún tiene esa presencia. O sea, no quiso hacer guerra en pocas palabras, dijo no, mejor me voy por la paz,
verdad? Claro, sí, pues ahora sí que mi hermano, mi hermano, yo creo que ahora sí hablando de familia no quiso hacer algo más, porque pues como Pramo lo había dicho que nosotros tenemos ahora sí que la facultad de poder ver esa clase de cosas, mi hermano ha pasado también, mi hermano mayor desde chico pasó por muchas situaciones en la que en la que vio cosas que no son de este mundo, desde un monje a su corta edad,
pues ahora sí que durante el servicio que tuvimos con la iglesia, fue cuando más de que se escuchó todo no, porque hemos visto de todo. O sea que por eso él no lo dudo, porque ya sabía que si hay cosas que no comprende uno y que pues probablemente vienen de otras dimensiones, no? Entonces sí, claro, no, de hecho hemos visto
muchísimas cosas, por eso no dudamos en que exista todo esto, no? Bien, digo, ahí se encadena muchos relatos que ya me gustaría ir compartiendo con oportunidades más adelante, pero sí hemos visto muchas cosas, no? Desde lo más sencillo que es escuchar la llorona, eso también me ha pasado, también en Cerro Azul lo he escuchado dos veces, hasta muchas otras. Cerro Azul es Veracruz, no?
Sí, Cerro Azul, Veracruz, es ahí por, bueno, es cerca de quienes conocen el estado de Veracruz, zona norte es un poco ahí por Tuxpan, es como que esa es una ciudad, es un municipio más grande, Cerro Azul es chiquito, ahí es donde yo literalmente crecí, digo, yo soy de México, soy de nacimiento en México, hasta los 7, 9 años, me he mudado a Cerro Azul desde esa edad hasta la etapa de comenzar universidad, ya fue que me he mudado aquí a Tampico y desde entonces estoy aquí residiendo en Tampico.
Oh, muy bien amigo, pues muchísimas gracias por tu experiencia, espero que efectivamente no sea la última vez que charlamos y pues vamos a quedar pendientes, no? Para cualquier otra cosa que nos quieras compartir. Claro, claro, sin antes, no sé si puedo mandar un saludo por ahí. Claro, por supuesto, adelante. A mis hermanos que yo sé que muy seguramente me están escuchando, mi hermano Alex, de hecho es mi gemelo, Alex se llama mi hermano y mi hermano mayor se llama Erics. Órale, pues Erics.
Erics el mayor, sí, de hecho el relato que acabo de comentar es de él, de mi hermano Erics y de mi hermano Alex mi gemelo, bueno él realmente no le ha pasado directamente algo, pero sí muchas veces estuvo conmigo cuando escuchábamos cosas. Ok, oye una pregunta antes de que te vayas y aprovechando que dices que son gemelos, tú cuando sientes alguna angustia se lo transmites a él?
Sí, sí, sin importar la distancia porque no estamos viviendo en la misma localidad, sí, extrañamente todo lo que dicen es cierto, yo con él tengo muchos sentimientos encontrados en lo que a él le pasa, yo lo resiento y viceversa, al igual como a igual situaciones físicas y lo que es ahora sí el destino y la vida, qué curioso, por ejemplo yo me puedo lastimar una rodilla y a la semana él se lastima o tiene esa dolencia y diferentes cosas que nos han pasado,
por ejemplo incluso él padeció, tuvo un padecimiento y tuvo que ir a cirugía y a los seis meses, siete meses me voy yo también por lo mismo. Órale, no me digas, oye y han intentado comunicarse mentalmente? No, eso realmente nunca lo he intentado con mi hermano, no es que yo no quisiera, yo creo que mi hermano es quien no se atrevería tanto.
Ok, tú lo conoces, tú sabrás por qué, pero qué interesante esto de los gemelos también, hay muchas leyendas, muchos mitos y muchas cosas ciertas por supuesto, verdad? Se dice una conexión círcota. Claro, claro. Esa gran conexión psíquica como comenta Ina, muy bien amigo, pues aquí vamos a estar pendientes que tengas una estupenda noche. Claro, claro, lo seguiré escuchando, ya de aquí nos vencamos a los otros, pero a los otros saltos cuánticos dice el tú, pero aquí nos escuchamos toda la noche.
Perfecto amigo, hasta luego, bonita noche. A los dientes que yo tengo una prima que tuvo triates y pasaba lo mismo, de muy pequeñitos casi recién nacidos uno de ellos tuvo que ser intervenido quirúrgicamente y los otros dos como que estaban tristes quizá por la operación del hermanito del tercero. Ah sí, o sea como que se contagiaba, no? Extraña conexión. Lo que yo sí sé es que por ejemplo si a uno, en el caso de esto de los triates, si a uno le da hipo, le contagia a los otros dos el hipo.
Sí, sí, sí, eso al menos de un caso cercano sí lo vi. Fíjate que las representaciones de Vimanas en las epopeyas hindúes continúan encendiendo la fascinación y también, por supuesto, la especulación invitándonos a profundizar en los misterios de los antiguos objetos voladores y su enigmática conexión con el fenómeno ovni.
Será verdad esta presencia de los extraterrestres en las diferentes etapas de la historia de nuestro planeta Tierra? Si bien estas interpretaciones varían, tanto los creyentes como los escépticos contribuyen a una comprensión más amplia de nuestro pasado, lo que fomenta, obviamente, una mayor investigación, exploración.
Y al escuchar este tipo de relatos o de información, pues hay una mente en la que nació un pensamiento crítico de algo que podría haber estado ocurriendo también en épocas pasadas y que tienen que ver pues con esta apariencia de extraños seres o quizá la verdadera presencia de ellos entre nosotros. Para allá pues continuaremos hablando de eso ya que tenemos amigos que han estudiado mucho el tema y por supuesto esperamos que compartan la información aquí con nosotros.
Aquí tenemos a Sandra Dagragán que tú la conoces y hoy nos quiere contar una experiencia. Sandra cómo estás? También y ustedes? También perfecto. Hola amiga. Buenas noches. Que bueno que te das una vuelta por el miedo FOM para contar una experiencia. De qué se trata?
Sí, a veces me recordó de la señora que yo conozco, de lo que le pasó con el santo. Sí, a ver. Yo cuando tenía como, yo creo como seis años, mi mamá tenía como, no sé si era como una cobija de la virgen de Guadalupe, ella tenía colgada en la pared. Y yo todos los días la miraba porque estaba muy bonita y siempre que entraba la tenía como en el pasillo y yo la miraba y se me hacía muy bonita y siempre me quedaba viéndola por un rato.
Y una vez se movía como que se estaba haciendo mucho aire y movía los ojos y salía como lumbre y humo y sacaba la lengua y me miraba muy feo y ya le dije a mis papás y ellos la quitaron. Pero a ver, ¿era una cobija que tenía la figura de la virgen? Sí, era como una mancha, no sé cómo se llama, pero tenía la figura de la virgen de Guadalupe y estaba muy grande.
Y mi mamá la tenía en el pasillo y estaba muy bonita y desde esa vez me daba miedo de por mucho tiempo mirarlas, la virgen de Guadalupe, pero ya se me quitó el miedo. Pero te daba mucho mucho sentimiento, ¿no? ¿Algo te proyectaba esa imagen? Sí, no sé, me gustaba mirarla cada vez que entraba y hasta esa vez que me movía los ojos y sacaba la lengua. ¿Sacaba la lengua? Sí. Lo bueno Sandra es que tus papás te creyeron.
Sí, pues sí. Ah sí, ellos siempre me creían cuando les contaba lo que me pasaba. Sí, mi mamá pronto la quitó y la alzó. Oh, qué bien. Me empezó a gritar y me puse a llorar. ¿Y cómo se explicaban eso? ¿Qué te decían? No sé, no sé, dijo mi mamá. Le dijo que la voy a quitar y la quitaron. Ellos nunca me preguntaban así cosas, me decían ok, que la voy a quitar y siempre me hacían casos. A mí se me parece que ellos también vieron algo raro, ¿no?
A lo mejor. Ellos nunca les gustaba hablar así cosas, así de paranormales. A mí siempre me pasaban y yo siempre les contaba a ellos. Oye Sandra, ¿y después de que han pasado muchos años nunca han tocado el tema? Hace poquito porque le pregunté a mi mamá, a lo que yo le pregunto de cosas que me acuerdo, como apenas me acuerdo cuando estaba muy chica, ella me desaqué así que yo le descontaba. Y le conté de esa y me dijo que todavía la tiene, la tiene alzada.
Y ahorita en este momento si te dice, Sandy, te la regalo para que tú la uses, ¿la usarías? Oh, no. No. Muy bien, amiga. Pues para que veas lo que hablábamos de esa famosa dualidad, ¿no? Algo que tú consideras bueno se transforma en algo malo, ¿no? Algo que te debe traer paz, te trae temor. Ajá. ¿Verdad? Sí. Interesante, amiga. Pues no sé si quieras agregar algo más, Sandy. No, después tengo muchos relatos, después se los cuento. Ok, amiga. Muchísimas gracias. Excelente noche.
Sí, igualmente. Gracias. Hasta luego. Que estés muy bien. Adiós, saludos. Saludos a nuestra querida Sandy Dagán, mejor conocida como Arenita. Arenita, sí. La extrañaba. Hola, buenas noches. Gina y Nacho. Soy Girma de Canadá. Salud. Para comentarles que vi un reportaje con respecto a la educación sexual que se está dando en los Países Bajos.
Exactamente, en Holanda, una persona que, un colombiano, perdón, que tiene, viviendo ya tiempo en Holanda, y que tiene una niña de tres años, él comenta cómo ya está un proyecto para poder distribuir en las escuelas material informativo de cómo se tienen las relaciones sexuales, explícito, con fotos, imágenes y todo. Ah, caray. Y esto es para los niños a partir de primaria hasta los once años.
Entonces, lo que estoy viendo, que estamos ya en los tiempos en donde la inocencia se empieza a acabar, porque hay un pasaje, creo que es de la Biblia, no sé, no estoy muy segura, pero si alguien me puede informar, que el mundo se va a acabar cuando la inocencia se acabe. Entonces, pues es muy triste que terminen con la inocencia de los niños a muy temprana edad. Muchísimas gracias. Saludos desde Canadá y que tengan buenas noches.
Saluditos. Esto viene a colación del tema de ayer, ¿no? Que escuchamos. Y saludamos a Irma desde Canadá, que siempre está presente con nosotros. Gracias por estar aquí. Sí, sí, es un tema espinoso, bastante espinoso, porque hay muchas corrientes, unas a favor, otras en contra. Pero bueno, ahí cuál es tu punto de vista. Lo más importante es lo que tú pienses y opines, ya que para eso estamos en este programa, para escuchar esos puntos de vista. A ver, tenemos aquí un audio. Venga.
Buenas noches. Los saludo con efecto. Soy Juan de Puebla. No confundirse. La llorona sí emite el grito que se oye en las películas. Yo la escuché a dos metros de distancia. Lo único que nos dividía era un sagual metálico. Entonces, y sí emite ese lamento. Ahí mis hijos. Incluso se dice que según pasa volando, que no camina, o sea que no realiza pasos al caminar o al desplazarse. Pero yo escuché como si arrastrara las piedras del suelo porque era una calle sin terracería en aquel tiempo.
Yo escuché y oye el grito. ¿Qué les parece? Pues qué nos va a parecer, amigo espeluznante. Fíjate que te puedo decir que el 70% de las personas que nos han dicho que han escuchado la llorona dicen que solo escuchan el lamento. Sí, el mínimo, el 30% nos han dicho que dice, ay, mis hijos, cualquiera de las dos apariciones es espeluznante. Sí, sí, el lamento o el famoso canto del muerto porque por ahí hay ciertas similitudes que todavía no podemos desentrañar.
Gina, ha llegado el momento de despedirnos. Muchísimas gracias por haber acudido a esta cita, a esta noche, relatos, temas muy interesantes que tocamos alrededor de tus experiencias. Que Dios te bendiga, excelente noche. Soy Gina Áviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con todos ustedes. Que tengas una bonita noche. Descansa. Y como decimos aquí, cabo. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.
Esta fue una producción de Grupo Foruda.
