La Mano Peluda | Lunes 03 de Marzo de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Lunes 03 de Marzo de 2025

Mar 04, 20251 hr 32 min
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Transcript

Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas.

El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas, no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda.

Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche en esta emisión. Hola que tal, como están, buenas noches. Gracias por acompañarnos una vez más aquí en el programa donde vamos a platicar de las cosas que son increíbles y por supuesto también de lo sobrenatural. ¿Por qué? Pues porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, ya que una vez más tenemos la gran oportunidad de charlar de temas impactantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91. La página RadioFórmula.com.mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de absolutamente todas las vías de comunicación disponibles para ti.

Y por esa razón te voy a compartir también nuestro contacto de WhatsApp 55 21 93 59 26. Ese es el Miedo Phone 55 21 93 59 26. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Ihuetamó, Michoacal, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche esteluznante. Hay quienes aseguran haber recogido pasajeros que desaparecen a mitad de trayecto, dejando solo un escalofrío y un misterio sin resolver.

Estas entidades espectrales parecen tener una conexión con medios de transporte, especialmente automóviles, trenes, autobuses y tráiler, donde hacen su aparición de manera inesperada, dejando una sensación de frío penetrante y un eco de susurros en el aire. Hoy, sombras en el espejo retrovisor, pasajeros fantasma.

¿Qué pasaría si tú vas en una carretera y a lo lejos alcanzas a distinguir una figura humana que está pidiendo aventón o que posiblemente te llama tanto la atención, que de momento, sin darte cuenta como aparece sentado junto a ti o en el asiento de atrás? Qué situación tan espeluznante, pero hay bastantes testimonios que nos narran algo semejante y de eso precisamente vamos a platicar. Por supuesto, también lo que queremos es escuchar todas tus experiencias.

¿Qué tal? ¿Cómo están? Antes que nada, saludos a todos por allá, un fuerte abrazo. Y bueno, yo me encontraba escuchando el programa de hace apenas dos días donde hablan acerca de la serendepia, creo que se llama. Y bueno, me llegó a la mente un relato que les quiero comentar. Esto sucedió hace unos años ya. Era que en aquel entonces yo me encontraba haciendo planes para realizar un viaje que iba a ser yo a Sudamérica.

Y entonces resulta que en este viaje, como estaba yo haciendo mis planes, estaba revisando ahora sí que checando dónde me iba a quedar, qué iba a hacer, dónde me iba a quedar, dónde salía mejor ir. Todos mis planes para el viaje, ¿verdad? Y bueno, resulta que ya después de unas semanas de estar haciendo mi investigación y todo esto, resulta que cuando estaba a punto de comprar yo mi boleto, me dio por checar el precio para llegar a otra ciudad, en otro país.

Y pues resulta que el precio me salía mucho más económico, ¿verdad? Y pues bueno, pues este, estaba muy bien, pero eso me cambiaba mucho los planes. Entonces, pues decidí pensarlo, tomarme todo el día, toda la tarde para pensarlo bien y decidir qué hacer, ¿verdad?

Y bueno, ese día me fui a dormir, el siguiente día me levanté, empecé a hacer otra vez mi investigación y dije bueno, yo tengo que tomar la decisión ya para comprar mi boleto de viaje para irme porque se me va a venir el tiempo encima y pues ya no voy a poder ir, ¿verdad? Y bueno, me senté, estaba yo en la computadora ese día ya ahí, ya pues viendo ahora sí que dándole los últimos detalles antes de comprar el boleto para irme.

Y bueno, ese día me encontraba yo con mi niña, mi niña en aquel entonces ella tenía alrededor de cuatro años de edad, ¿verdad? Entonces, pues yo estaba muy concentrado y revisando allí en la computadora los detalles del viaje cuando de repente mi hija llegó corriendo de su cuarto, ya se encontraba en su cuarto viendo las caricaturas, llegó, se paró a un lado de mí y me dijo, te van a matar, no vayas. ¿Cómo?

Y yo volteé hacia verla, la vi parada a un lado de mí, pero ella estaba viendo de enfrente sin voltear a verme. Cuando me dijo eso, se dio media vuelta y se regresó corriendo a su cuarto. Yo la verdad me quedé pues ahora sí que sin saber qué hacer, qué decir, sin creer lo que me había dicho porque pues una niña tan pequeña digo que ni siquiera tiene acceso a ese tipo de vocabulario para llegar y decirme lo que me dijo, ¿verdad?

Entonces pues yo me quedé pues no sé, la verdad que no supe qué pensar, no supe qué hacer y pues entonces le escribo yo a mi hermano, le mando un mensaje y le digo, oye, mira me acaba de suceder esto. Sí. Entonces pues mi hermano me llama por teléfono y me dice, ¿sabes qué? Y yo pienso que esto es la mano de Dios que está manifestándose a través de tu hija. Me dice, yo te sugeriría la verdad que pues mejor no fueras, piénsalo bien y bueno.

Y pues bueno, entonces me quedé así pues toda la tarde como entre pensando qué hacer, qué no hacer y bueno, ese día allá en la noche ya me fui a dormir. Sí. Y ese día tuve un sueño, la verdad que extremadamente violento, la verdad muy muy muy muy feo, que no se los puedo ni contar. Que inclusive me levanté pues, yo me soñé viajando, ¿no? En un lugar, en una ciudad este, el sueño fue raro porque sí, era una ciudad para mí a la vez conocida pero a la vez no la conocía.

Y yo me encontraba paseando por ese lugar cuando dos, de repente dos personas este pues trataban de robarme y pues como les decía el sueño se tornó mucho muy violento la verdad y pues yo desperté la verdad espantado y pues sintiéndome mal por el sueño que había tenido tan vívido, ¿no? De cómo habían sucedido las cosas. Sí. Y pues bueno, ya el siguiente día pues le platico ya a mi esposa todo lo que había sucedido, lo que me había dicho mi hija, lo que me dijo mi hermano, el sueño que tuve.

Sí. Y pues bueno, no decidí este pues más que nada cancelar el viaje la verdad. Bien hecho. ¿No? Bien hecho. Y bueno, entonces este años más adelante, no sé, tal vez unos cuatro o cinco años después este me volvió otra vez a surgir la inquietud de volver a realizar ese viaje que no había hecho, ¿verdad? Entonces, empecé otra vez a hacer mi investigación de qué países ir, a dónde ir, qué hacer, dónde quedarme, a checar costos de vuelo, de hospedajes y todo, ¿verdad?

Pero esta vez lo hice sin decirle absolutamente nada, nada, nada a nadie, ¿verdad? Sí. Entonces, pues así duré unas semanas, este, haciendo mi investigación para realizar el viaje. Y bueno, resulta que una tarde estando en la casa viendo la televisión con mi esposa, mi hija pequeña y yo, este, de repente mi hija, que en aquel entonces la mayor tenía como 12 años de edad, se viene con nosotros y nos empieza a platicar, ¿no?

Que pues ella tenía un muy mal presentimiento, se sentía mal y pues que había tenido unos sueños pues muy feos, ¿no? Y ya me empezó a platicar y pues me empezó a comentarnos, ¿no? Empezó a contar el último sueño que había tenido, este sueño me lo conté entre lágrimas donde... Ok, vamos a la pausa y regresamos a ver cómo termina este asunto. El Miedofon está listo, 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos, aquí en, La Mano Peluda.

El destino decide quién entra en mi vida, pero yo decido quién se queda, Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. Continuamos y una pregunta para todos nuestros amigos operadores de autobuses, tráiler, chofer, que van en este momento en un vehículo, que nos contesten, ¿quién viaja contigo en la oscuridad? Ok, pues ahí estamos con esa incertidumbre. ¿Qué relato estamos escuchando, mis amigos?

Si alguien que tú sabes que te ama, que tú le preocupas y que por supuesto es recíproco del sentimiento, te dice, no vayas, te va a pasar esto. No está dudando, no está preguntando, está diciendo, no vayas, te va a pasar esto. Ya lo oyeron, qué terrible. A ver, en una segunda ocasión que nuestro amigo planeaba hacer ese viaje, vamos a ver qué ocurrió.

Ella decía que yo me había ido de viaje a una ciudad en Sudamérica y que había llegado a un país y estaba en cierta ciudad de Sudamérica y bueno, lo chistoso de esto, lo extraño es que precisamente en esa ciudad donde ella me decía que ella había tenido su sueño era la ciudad donde originalmente yo quería llegar en este viaje, ¿verdad?

Y pues bueno, ella contó que en ese viaje a mí, yo tenía, bueno, unas personas me asaltaban, me golpeaban y pues me desvivían y pues clandestinamente se deshacían de mí, ¿verdad?

Y pues bueno, eso nos lo contó ella y todavía nos dijo que pues nunca me encontraban, nunca sabían qué había sido de mí y que habían pasado los años sin que supieran absolutamente qué había sido de mí pero que ella en ese sueño muy vividamente había visto absolutamente todo lo que a mí me había pasado y me había sucedido, ¿no?

Y bueno, ya después de consolarla y decirle, hija, solo fue un sueño, no te preocupes, no va a pasar nada, pues ya resulta que ya yo ya más tarde en la noche le comenté a mi esposa de que pues yo ya tenía otra vez los planes de volver a realizar ese viaje de ir por allá y que mi hija donde había soñado que me había sucedido a mí era la ciudad donde yo pensaba llegar e iniciar mi viaje. Sí. Y pues bueno, pues ahora sí que sobra decir, ¿no?

Que pues ya cáncelo el viaje y ya no me han quedado ganas de volver a realizarlo, ¿verdad? Sí. Y pues bueno, esta es mi historia que les quería contar y pues bueno, les mando un fuerte saludo a toda la pandilla peludo maniaca, un fuerte abrazo a todos, los mejores deseos y un saludo muy especial a don Huicho allá en Ensenada de parte de su hermano Gucho. Bueno, muchísimas gracias, se les agradece mucho su atención y no dejen de contar historias. Muchísimas gracias y hasta luego. Hasta luego.

Y en esta segunda ocasión él no había comentado que ya estaba planeando. Era un secreto. Y él no sabía que iba a hacer ese viaje. Híjole, qué barbaridad. Paso la pregunta a ustedes, nuestros queridos amigos radioescuchas. ¿Tú qué hubieras hecho? Dices, no, fue solo un sueño. Yo sí me voy. O de plano, pues le haces caso a la intuición de tu pequeña. Sabemos que los niños hace cuenta que dio ese mensaje y luego ya ni se acuerda que lo que dijo. ¿Por qué?

Pues porque simple y sencillamente fue así como un pensamiento fugaz que tuvo. Y así ocurrió. Entonces ni siquiera se va a acordar de que te dio una advertencia en la pequeña de cuatro años. Obvio, le da la chica de once, doce años, pues ella sí ya lo hace con más conciencia. Pero fíjate, a través de un sueño. Y cuando eres niño no hay otra cosa que te aterre más que el hecho de perder a uno de tus papás. Puedes sentarte a llorar toda la noche porque tuviste una pesadilla.

Terrible para un pequeño soñar que uno de sus papás se le va. Y pues con esa angustia se lo platicó y mira, fue mejor Gina. Tú qué opinas? Claro, es un relato que nosotros siempre agradecemos que lo compartas y hoy hablando de los pasajeros fantasma, que han sido protagonistas de relatos escalofriantes durante todos estos años de la transmisión de la mano peluda.

Estas entidades espectrales que parecen tener una conexión con medios de transporte, especialmente nuestros amigos que trabajan como operadores de alguno de ellos nos han contado experiencias terroríficas donde hacen su aparición de manera inesperada. Algunos seres mujeres que les piden un rayo de repente ya están dentro del automóvil. Volteas al retrovisor y es una sensación de frío penetrante que te deja paralizado.

Muchos conductores han reportado la perturbadora experiencia de ver a una figura en el espejo retrovisor solo para descubrir al girar la cabeza que el asiento trasero está completamente vacío. Algunos describen a estos pasajeros como sombras difusas de mirada profunda y vacía. Otros como personas de aspecto antiguo, que no son de esta época, con ropas raíras y un olor a humedad y tierra. E incluso hay quien ha mantenido breves conversaciones con ellos antes de que desaparezcan sin dejar rastro.

¿Qué te parece? Bueno, pues algo espeluznante que también nadie quisiera vivir, pero son de los fenómenos que aquí se presentan cada noche y por eso tiene razón de ser este programa para que todos podamos comentar esas experiencias de mucho miedo que hemos vivido como esta. Gina y Nacho, yo quiero comentarles un relato de algo que sucedió aquí en el rancho.

Bueno, yo soy de un estado y tengo una prima que ella su papá tiene una funeraria y ella es la que se encarga de recoger a los difuntos cuando van a prepararlos para llevarlos a la funeraria para que los preparen o los ya se los maquillen.

Entonces ella es la que se encarga de allí del rancho y de todos los ranchitos allí alrededor la contratan a ella o le hablan allá para que vaya a recoger los cadáveres y llevarlos al estado para que los preparen y ya regresan a la casa porque en los ranchitos pues se velan en las casas de los familiares.

Y un día que fue a mi casa, tenia mucho miedo de no mirarla, y un día que fue a mi casa estuvimos ahí platicando y comentando y ahí yo le pregunté que si no le daba miedo, pues sí, recoger a los difuntos y llevarlos a la funeraria para que los preparen y los maquillen. Y ella dice que no, que no, que no le daba miedo, que ya entra hasta donde los preparan, incluso ayuda a prepararlos y a maquillarlos. Y me dijo, una sola, una pura vez, supe lo que era el miedo.

Me holaó donde el ranchito que estaba pegado de al mío para recoger a una señora que había fallecido. Y llevála al estado para que la prepararan y la maquillaran. Y el momento en que subimos a la señora para llevarla a preparar, dice una cosa bien rara, porque la carroza está muy pesada, muy pesada, y ya llevamos, muy pesada y muy pesada.

Entonces llegamos al estado, la prepararon, la maquillaron, al momento de echarla a la caja, igual, la caja pesada, pesada, ya hay una señora que estuviera muy pesada. Entonces ya cuando la echaron a la carroza, dice igual, dice, la carroza bien pesada, dice pesada, normalmente dice de aquí del estado, dice al ranchito se hace como una hora más o menos. Pues no, yo hice como tres horas, dice, porque la carroza pesada, pesada, y luego aceleraba, aceleraba, y no caminaba, y no caminaba, dice.

Y ya me dio cuenta, dice, como que un pájaro nos venía siguiendo.

Dice, pero no, dice, todavía no me dio miedo, dice, pues yo seguí mi transcurso, dijo, pues total, dijo, llegamos al ranchito donde es la señora, dijo, me ayudaron los familiares a bajarla, dice, ya andaban nos preparando el lugar donde iban a velarla, dice, y me quedé yo sola, dice, porque esos familiares andaban haciendo otras cosas, y yo, pues normalmente, dice, yo la que arreglo ahí, pongo el Cristo, pongo las velas, los sirios y todo eso, dice.

Ya andaba yo acomodando todo eso para poner la caja, dice, cuando yo miraba con una sombra que pasaba, dice, y una sombra que pasaba, dice, pero yo lo miraba normal, dice, pues es, son cosas que pasan, dice, cuando alguien fallece, dice, yo lo miraba normal, dice, y así, así quedó, dice, entonces acabamos de arreglar, dice, pusimos la caja, dijo, y yo ya me fui, dijo, todavía tenía que regresar yo al ranchito, dice, para llevar a la señora Misa y al panteón, dice,

pues ya cuando se iba a llegar la hora de irme al ranchito, dice, la carroza, este, no quería arruinar, dice, nomás no daba marcha y no daba marcha, dice, entonces, dice, yo le moví, le acomodé esto, el otro, y dice, no, no quería, no quería, dice, y tenía nosotras, me pasé a la otra, y tampoco igual, dice, no quería funcionar, no quería funcionar, y fui a hablarme mecánico, que los viniera a mirar, y no, dice, aquí estaban las dos en perfectas condiciones,

que no tenía nada, podía siempre él, si, si logró que arrancara, y ya me fui yo, dice, me fui yo al ranchito, dice, a llevar a la señora Misa, llegando yo a la casa de ahí de los familiares, donde la tenían velando, dice, este, pues, este, ok, vamos a la pausa, El Miedo Fond sigue listo, 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda.

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Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. ¿Has sentido un escalofrío inexplicable mientras manejas o has visto algo aterrador en el espejo retrovisor? Estamos esperando tus comentarios. Y vamos a terminar de escuchar esta historia. ¿Qué pasó entonces? Pues apague la camioneta y dice mientras llegaba la hora de la misa.

Dice, y ya cuando iba a que ya le van a llevar a la misa, dice, pues otra vez, y siguió batallando que no quería rondar y que no quería rondar, dice. Y no, al último sí quiso, aca se le dice que arrancara, dice. Y luego me van diciendo los familiares, no, que la misa es una hora más tarde, dijo, no, todavía no. No, dijo, yo ya no quise apagar la carroza, dijo, porque yo sabía que si la apagaba, volviera a batallar. Y se ponía, se la dejé prendida, dice.

Y todos ahí, oiga, pues ya no me pude dar la mano, y me dijo, no, no, no, no. Y todos ahí, oiga, pues sí que apague la camioneta otro ratito. No, así, así que se quede, así que se quede. Dice, pues ya no la quise apagar, dice, porque yo sabía que se la apagaría va a batallar. Pues no, dijo, llegó la hora de la misa. Dice, subimos a la caja con la señora para la misa, ya íbamos a la misa, dice. Pues sí, dice, igual la carroza pesada, pesada, dice.

Pues llegamos a la misa, la bajamos, la metimos a la iglesia. Y luego la misa se terminó y otra vez la regresamos, dice. Y otra vez yo va batallando, para que pudiera arrancar la carroza, dice. Pues no, al último, pues no, le hice la movida, el último arrancó y fue y íbamos al panteón, dijo. Y dijo, ya iba un familiar conmigo, dice. Dice, entonces, dice, ya cuando íbamos para el rumbo, para el panteón, dice, es cuando supe lo que es el miedo, dice.

De repente, dice, un aleteo, dice, adentro de la caja, dice, como un pájaro, dice, que se quería salir, dijo. Entonces, dijo, mi familia y yo nomás nos volteábamos a ver, dijo, pero no nos salieron una palabra, dice. Nomás nos mirábamos, dice, pero no, no dijimos nada. Y seguimos y seguimos y la caja dijo que el aleteo adentro de la caja, que hay algo que se quiere salir como un pájaro, dice. Pero no tuvimos el valor de decir nada, dice.

Y seguimos y seguimos, dice, hasta que llegamos al panteón, dice. Y yo llegamos al panteón, dice, lo que todavía no había mucha gente cuando llegamos, dice, pues no, nada más. Dice, bajamos la caja y se la pusimos ahí, dijo. Yo no la quise abrir, dijo, porque ya tenía yo un miedo, venía yo panicada, dice. Yo ya no la quisimos abrir, dijo. Y ya nos hicimos un alaúd, llegaban los familiares, dice. Y ya nomás llegaban los familiares y me arrimó otra vez la caja, dijo.

Y la abrí, dijo, pero yo ya no quise, no quise mirar a la señora, dice. Yo tenía mucho miedo, dijo. Ya no lo quise mirar, dijo. Nomás la abrí y me hice para un lado, dice. Dice, pues no, ya estuvieron ahí un rato, dice. Ya la sepultaron y todo y ya no fuimos nosotros, dice. Pero yo todavía, pues con el miedo, dice. Iba con mucho miedo, dice. Dice, otro día, dijo, que regreso a recoger este, pues todo lo que se deja ahí para la, para la, cuando la velan a la señora, dice.

Fue cuando el hijo se me arrimó y me dijo. Dijo, ah, dijo, pero qué lata le dio mi mamá, ¿verdad? Y dijo, yo todavía, pues sí, dijo, es mética de no decir lo que pasa ni nada, dice. Dice, todo el, dije, no, o no, ¿por qué? Dijo, sí, dijo, ¿apoco no la miró, dijo, en el pantión, dijo, cuando abrió la caja, dijo, ¿cómo tenía las manos, dijo? Dijo, pues no, dijo, la verdad, no me fijé.

Dijo, sí, dijo, mi mamá traía las manos acá, o sea, ya ven, cómo se las acomodan cuando las arreglan en la funeraria, pues no sé. Las cruzan, ¿no? Su mamá traía las manos sueltas y todo, y ya no me la dije. Yo, pues no, dijo, la verdad, no me fijé. Dijo, y así quedó, dijo, agarré mis cosas y me fui. Dijo, y hasta después supe, dijo, que la señora era una, una bruja de ahí, de ese rancho, dijo, pero, pues, yo no sabía, dijo. Entonces, fue cuando me puse a pensar que todo lo que me había pasado.

Dijo, era por eso, dijo, que la señora era, era bruja, dijo, y pues no quería, yo creo que ni entrar a la iglesia ni entrar al pantión. Dijo, y eso fue todo lo que me pasó, pero entonces sí dijo eso. Fue cuando yo supe lo que era el miedo, dijo, del más, en otras cosas, pues todo normal. ¡Qué barbaridad! Y ese es mi relato, una choyina. Muchas gracias, amiga. Oye, mire el aleteo que obviamente a él le estremeció, ¿cómo crees? ¡Qué espeluznante historia, eh! Muchas gracias, mi querida amiga.

No cabe duda que de repente sí uno tiene que hacer chonguitos para, pues, no tener que sufrir ese tipo de cosas. Oye, fíjate, él escuchaba el movimiento. De entrada todo, todo iba en su contra, ¿no? Primeramente, que no arrancaba la camioneta, que sí arrancaba, que no, que sí. Y ya cuando arrancó dijo, no, mejor aguanto, vara. Bueno, ahora nos vamos hasta Monterrey, donde ya se encuentra Francisco. Buenas noches, ¿cómo estás? Buenas noches. Hola, buenas noches. Todo, todo bien. ¿Cómo están?

Aquí para, listos para contarles, es un par de relatos que tengo ahí, listos para contarles. Ok, escuchamos, empecemos con el primero. Bueno, mire, el primero fue ahí alrededor de como, como en el 98. Este, todavía estaba, estaba el programa de Juan Ramón Sáenz, yo creo que era de la temporada que, eh, no sé, creo que se acaba como a las dos de las mañanas, se acababa tarde. No, a las doce, de diez a doce era. De diez a, aunque de diez a doce era, era, era ahí el horario entonces.

Pues mi papá y yo lo escuchábamos bastante, e inclusive yo lo grabábamos en aquellos cassettes de reproductor de noventa. Y, este, cuando no podíamos, pues ya los escuchábamos grabados. Este, y en una ocasión, nos quedamos en ello porque, tuvo que salir mi mamá con unos familiares. Este, salieron de urgencia, ehh, y nos quedábamos nosotros al fin de semana.

Entonces ya habíamos ahí planeado como que, como que escuchar y, y, y estar este, y cenar y todo ya, ya era, ya era la hora de que empezaron los relatos. Y así entran los relatos. Recuerdo que salió un relato, donde, este, se, se narraba que una, una señora le estaban tocando su puerta. Este, y, y pues obviamente no se veía nadie. Y la señora estaba preocupada porque el hijo de ella había salido a, hacia la, había salido hacia la calle.

Y, y en ese momento pues la señora estaba hablando porque pues no se explicaba lo que estaba pasando. Pero a raíz de eso, se estaba, estaba escuchando otro relato anterior. El cual estaba pasando algo parecido. Entonces este, pues ya como que, se empezó ahí a poner algo tenso en el ambiente. Ya estábamos en mi cuarto y habíamos comprado unas hamburguesas para cenar. Y me acuerdo que, que llegamos y yo dejé la feria arriba de un televisor, de esos grandes que había antes.

Y estábamos bien atentos. Y de pronto empezaron, las monedas de la feria, del cambio, empezaron a dar vueltas arriba del televisor. Y pues nos sacamos de donde, porque fue el momento en que sentimos ya así muy pesado el ambiente. Y, y pues sinceramente empezamos a rezar. Apagamos el radio y nos quedamos, inclusive mi papá se quedó ahí esa noche conmigo hasta ya casi en la mañana. Porque, porque sí nos quedamos, nos quedamos asustados, sentimos muy pesado el ambiente.

Y pues en ese momento ya nos quisimos saber del asunto. Pero sentimos que fue a raíz de lo que había pasado en el relato que ya estaban contando. Ah, ok, entonces se sintieron como identificados. Sí, como que, no sé, como que sentimos que fue una reacción en cadena. Se metieron a la historia. Para ese momento, que la señora estaba pasando lo que estaba pasando ahí en su casa. Y nosotros de pronto empezamos a vivir eso. Y fue algo, sí.

Y fue algo simultáneo, nos entre los dos relatos porque de hecho no fueron muy largos. Y pues nosotros ya teníamos años de escucharlo y nunca, sinceramente nunca nos habíamos puesto así como que de nervios y temorosos por lo que habíamos escuchado. Y no, pues ya, ya a partir de eso sí abandonamos un poquito de escucharlos ahí ya mucho tiempo. Yo ya después pues los escuchaba más sporadicamente, pero bueno, ese es un relato. Ah, mira, ¿te dio miedo ya seguir escuchando este relato?

Bueno, estos relatos en la noche ¿te empezaste como a sugestionar? Sí, sí, la verdad sí nos dio un poquito de hambre, nos dio un poquito de miedo porque sí ya teníamos el sujeitero que los grababa, los grababa y cuando no pudíamos, el fin de semana ya que estábamos en la casa ya que ya no teníamos nada que hacer, pues los escuchábamos. No le perdíamos la huella en aquel tiempo. Y a raíz de eso sí fue algo muy así como que nos puso los pelos de la nuca erizos.

Claro. Oye, ¿y cuál es el segundo relato? Sí, mira, el segundo relato este le pasó a una amiga de mi hermana. Cuando estaban estudiando la preparatoria ahorita ya tienen su familia, tienen sus hijos. Cuando eran más cómodos yo tenía algunos diez años en aquel tiempo. Y resulta que esa amiga era foránea y venía por ella para irse a la universidad. Ella traía un coche y estaba muy temprano y siempre pasaba por mi hermana, ¿verdad?

Más que nada pues para conocerse y apoyarse porque era foránea, era una amiga de ella. Entonces un día de esos llegó la muchacha bien asustada hasta llorando y ya llegó y tocó ahí con nosotros y ya mi mamá la pasó y ya se calmó y todo. Oye, pues ¿qué pasó? Cuéntanos. Y dice que ella venía en su coche y pues era muy temprano, era cinco y media, seis de la mañana que es la hora que se movían. Y dice que se le emparejó otro coche, un coche negro grande.

Y la empezó a dar así como cerrones y acercársela mucho. Y ella pues bajó en la ventanilla pues para ver qué pasaba y para reclamarle. Y dice que era una mujer vestida de negro y con un sombrero negro y que le sacó una lengua como de 20 centímetros. ¿O dónde le?

Y pues la muchacha pues le aceleró, dice que la persiguió buen tramo del camino del que ella venía hasta que agarró una salida distinta ahí en un periférico y ya se fue, pero eso fue lo que, por el motivo al que yo asustada, vio a esa persona en un coche negro, vestida de negro y tenía una lengua larga como de 20 centímetros. Oye, esas características sí que nos remiten a un ser espectral y negativo, ¿verdad? Sí, claro. Y pues por el momento son los dos relatos que tengo ahí preparados.

Nosotros agradecemos que hayas dejado estos testimonios aquí ya en huella para la eternidad de La Mano Peluda. Muchas gracias, Diana y Nacho. Toda la sorpresa ahí de La Mano Peluda, saludos. Gracias, amigo. Muchas gracias. Buenas noches. Hasta luego, mi amigo. Pues mira qué cosas suceden de repente. Esa figura me la imaginé como la niña de Laro, con esa figura, pero con una lengua como... ¿Te acuerdas esa vez que nos platicaron de la lengua de una jirafa? Así me la imaginé, Gina.

Buenas noches, Gina y Nacho. ¿Cómo están? Hola. Soy yo, Toni. Toni. Te sigo a cuáles. Sí, buenas noches. Oétas que platican de fantasmas pasajeos. Me acuerdo yo. ¿Te acuerdas que la plateguera de Señor Blanco? Sí. Que se ve en el valle de Cuáles, o sea, en San Isidro de Istito Vago y San Agustín de Istito Vago. También entre los adenales de San Agustín. Dicen que la han visto. Sí. ¿OK? Hasta camioneros de maquilas también la han visto. Alguna gente. Ah, o sea que... De noche.

Y a veces aparece por dentro de los carros o así. Buenas noches, Gina y Nacho. Y su poca mata se ve bien. Saludos de Chihuahua. Gracias, bro. Ciudad Juárez, Chihuahua. Y ahí está también Toni. Es que es una de las más importantes. Y Toni escuchando. Y aprovechamos para saludar a todos los amigos que nos sintonizan a través de la 1460 en AME AM allá en Ciudad Juárez, Chihuahua. Gracias por estar aquí.

Y si ustedes se identificaron con los sitios que nombró Toni, pues también repórtense si es que han visto a esa mujer. Sí, manifiestense. Manifiestense es lo que esperamos. Y también... Bueno, saludos, profe. Dice que es su fuerte experiencia. Y yo sinceramente que viajo en carretera. Varias veces al año no he tenido realmente esa experiencia de voltear y ver en el asiento de atrás a alguien sentado. Imagínense, brincas. Y saludos a Axel Alex Valpú. Dice saludos desde Valparaíso, Chile.

Por fin los encuentro. Dice siempre los escucho, pero en el podcast. Ok, mi amigo, muchas gracias. Y ok, Gina, adelante. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hola, buenas noches. Me llames Rael. Y Rael, bienvenido. ¿Desde dónde nos escuchas? Desde Salinas, California. Ok, saludos allá a todos los amigos que viven en California. ¿Y qué nos quieres contar? Sí, bueno, tengo varias experiencias que me han pasado cuando estaba en México de niño.

Y pues aquí en donde vivo ahorita también me han pasado unas dos o tres cosas tantas. Era en el año 2016 cuando estaba en una ciudad que se llama Otstar, que es aquí en California. Y pasó en el trabajo. Salimos a trabajar, trabajó en el campo. Salimos a trabajar después de las cinco, era como en enero. Y en esa fecha se escureció bien rápido, como las cinco ya estaba casi a escuro. Y fuimos saliendo y me venía con mi cuñado y le dije, ¿sabes qué?

Vamos a esperar a mi hermano, que era mi cuñado mayor, que él. Y dice, ah sí, lo esperamos. Ya sale a las seis. Y dice, lo estamos esperando. Y estamos en el parqueadero. Y salió y dice, oye, ¿y mi cuñado dónde está? Vamos a ver que está abajo cerrando la puerta allá atrás. Ah, qué bien. Y como que oí pasos ahí en el surco porque trabajábamos en la fresa. Y oí pasos arriba de los surcos. Y volteé y miré a una persona totalmente negra. Pero eso sí, nunca le miré a la cara.

Y a este quién es le dije, volteé. Me dijo, ¿quién? Dijo, a este que está aquí. Le dije, ah, y cuando volteó ya no estaba. Y cuando miré ya se había desviado en una casita que está ahí donde guardan, que es como una bodega. Oye, es que va ahí, es que va atrás de la casa. Y yo dije, vamos a mirar. Dijo, no, no vayas. Mejor ven. Mi hermano ya viene acá. Ah, está bien. Y, oh, pues vámonos porque ya va a cerrar la puerta. Y luego nos vimos. Y me empezó a decir, oye, ¿no estás nervioso?

Me dijo, no, ¿por qué? Ah, mamás, que quería contarte esto de que lo que miraste era un muerto. Digo, ¿cómo que un muerto? Sí, esa persona falleció aquí y siempre se aparece como está ahora, me dijo. Pues yo no estaba nervioso ni nada, pero llegando a la casa me dio un escalofrío, pero como que nunca me ha dado eso. Pues sí, obviamente fue algo que dices un cierto escalofrío que ya de esta manera uno siente y sabe cuando no es algo natural.

El hecho de nada más haber visto la figura y todo lo que ahorita nos comentas me parece que fue también una experiencia esteluznante. Pues lo raro es que no estaba asustado cuando iba en el camino ni cuando lo miré. Cuando llegué a la casa y me dijeron, oye, tú, ¿y a ti qué te pasó? Me parece que miraste esa muerta y me dijo, ¿por qué? Pues trae la cara pálida y me dijo, ah, no, le dijo que no le quería contar. Como que no me lo creía porque cuando era niño siempre quise mirar, pero nunca miré.

Y cuando no quería, pues se me apareció. Pues vaya que, oye, Israel, algo muy extraño que te sucedió y al pasar del tiempo, ahorita que lo reflexionas, ¿qué crees que pudo haber ocurrido? No sé, pero como que es que lo raro es que no fue lo que miré, lo que sentí es que cuando llegué a la casa de mi cuñado me dijo, siéntate. Y al momento que me senté, en la parte de la espalda de la mano derecha sentí que me pusieron como que me pusieron la mano atrás. Ahí es cuando me dió el color frío.

Claro que sí, sentir la mano y imaginarte. Bastante terrorífico. Y Israel, pues nosotros te agradecemos que te hayas comunicado, que nos hayas externado esta experiencia que quizá alguien más se pudo identificar contigo y te vamos a invitar que en una próxima ocasión nos cuentes los relatos que tienes aquí todavía pendientes. Sí, sí, tengo varias. Te mandamos un gran saludo y te invitamos para seguir con nosotros cada noche. Sí, sí, gracias.

A la Regina y Nacho, saludos a todos mis paisanos mexicanos y oaxaquinos que radican acá en el estado de California, que somos muchos. Sí, ya lo creo. Oaxaca y California unidos por este programa. Muchísimas gracias. Pues gracias. Al contrario, amigo. Bueno, hablando también del tema de hoy, uno de los casos más impactantes ocurrió en Japón.

Después del devastador tsunami que nos acordamos todos, supongo, del 2011, muchísimos taxistas en esa ciudad afirmaron haber recogido pasajeros que tras indicar su destino con una voz gélida y lejana, desaparecían antes de llegar. Al revisar los registros, se descubría que la dirección dada pertenecía a personas fallecidas en ese desastre. ¿Qué te parece? No, pues es macabro, Gina, macabro. Revolver Cargado comenta cuando a una persona le ocurre algo paranormal.

Hay que darle un mensaje para curarle de espanto porque aunque físicamente no se sienta nada, energéticamente y psicológicamente sí afecta, es lo que comenta nuestro amigo Revolver Cargado. Claro. Y si miras el espejo retrovisor y ahí está. No manches. Una figura difusa observándote desde el asiento trasero. ¿Has vivido una de las experiencias del pasajero fantasma?

Sí, Gina, fíjate que ese es uno de los recuerdos que yo tengo de la infancia de aquella película de libro de piedra porque voltea a ver Joaquín Cordero, el espejo retrovisor, y aparece la figura de Hugo, la estatua esa de piedra. Vamos al corte. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos en nuestra próxima misión y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa.

55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Te Duda. Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas donde y cuando quieran. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Lo más importante de una mujer no es su habilidad para hacer gorditas de chicharrón con frijolitos y quesito. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir.

La Mano Te Duda. Buenas noches, Gina y Nacho. He sido un poquito rosero, no me he presentado. Mi nombre es Benito. Saludos de acá desde Suazo a Nuevo León. Como todas las noches aquí en el trabajo escuchándolos. Y de mi historia es... Pues este acorde al tema del día de hoy, ¿verdad? No se subió este fantasma al bebé. Cuenta mi hermana, es una hermana que... Yo me acuerdo que en esas fechas mi hermana estaba soltera y... compañeros de trabajo la habían invitado a hacer un viaje.

Un viaje que iban a ir a un carnaval y que iban a ver pachada. Bueno, algo se cuenta que se van hoy y regresan como a los dos días. Ya después de toda la pachada y todo el correo, ¿verdad? Toda la diversión. Pues ya venían para acá. Venían todavía... Pues divirtiéndose en el camino, ¿verdad? Venían manejando la noche. Cuando dicen que de repente en la carretera ven un... Como un destello. Un destello medio de la carretera. Pero no venía exactamente en medio sobre la línea punteada.

Si no venía en medio del carril. Dice mi hermana que pensó que esta persona se iba a quitar, ¿verdad? Pero cuando van avanzando ellos esperaban sentir el golpe de la persona, ¿verdad? En la camioneta. Y resulta que al momento que pasa la camioneta... Pues este ser, este espectro, la verdad es que no lo vi. Lo vi mi hermana. Dice que atraviesa la camioneta de... De cospre a cajuela. Como si fuera una luz. Pero dicen que al momento que pasa la camioneta, pasa ese hombre pues...

Pasando en medio de ellos. Dice que los deja todos polviados como si los hubiesen aventado harina. Ya para cuando... Pues llegan a un lugar con luz, ¿verdad? Revisan la camioneta y no, no tienen ningún golpe. Lo que se le ha cerrado a mi hermana es el hecho de que aparentemente la atropellan. Y la persona atraviesa el vehículo y a todos dentro de la cabina los den a polviados. Ok, hablando, bien tenés razón del tema. Una de esas experiencias que son sorprendentes.

Antes de irnos a la pausa hablábamos de... Taxistas que subían pasajeros que desvanecían y que después resulta... Que eran personas que habían fallecido en el tsunami. En América Latina también hay relatos similares entre conductores de... Estos taxis de plataforma. Y sobre todo los nocturnos. Que cuentan como llevan a... Especialmente mujeres. Con un vestido de época a su casa. Y solo para que los vecinos informen que ya esa mujer... Ha fallecido hace años.

En algunos relatos los conductores incluso encuentran dinero en el asiento como... Pagando el viaje que hicieron. Pero al intentar cogerlo este se desvanece en sus manos. Situaciones que no son tan extrañas. Sobre todo nuestros amigos que ahorita nos están escuchando. Que trabajan en esta área. Pueden compartir su experiencia porque seguramente... Habemos muchos que hemos escuchado este tipo de relatos. Claro y te invitamos a que tu también compartas alguno de ellos.

Y que nos sigas acompañando en esta emisión. Porque es una... Digamos que es una recolección de historias de terror, misterio y suspenso. Y con eso vamos a continuar. Buenas noches ya tenemos aquí el siguiente relato. Está con nosotros Elisa. Ella es originaria de Oaxaca. Pero vive en ciudad Neza. Entonces también le mandamos un saludo a toda la gente de Oaxaca que nos sigue. Y a Neza también. Muchos amigos peludomaniacos. Elisa que nos quieres compartir?

Bueno mire veníamos de mi esposo de una familia que cogimos a ver allá por Bonavistán. Y eran ya a noche porque ahora sí nos tardamos ahí. Que tuvieron una fiestecita. Y entonces veníamos por Eduardo Molina. Agarró a mi esposo para agarrar para acá. Allí por Eduardo Molina. En frente de la penitenciaría. ¿Ve que está el parque? Sí. Estaba un parque y unos juegos. Entonces una niña como de 8 años. Estaba colombiana en una silla. Pero eran las 3 de la mañana. Y le digo a mi esposo. Oye, le digo.

A esa niñita le digo estas horas ahí solita. Y estaba con su pelito todo caído en la cara. No se le veía el rostro porque su pelito lo tenía tapando la cara. Pero yo hasta me quería bajar y hasta mi esposo se dio una vuelta. Vamos otra vez de que hay un retorno ahí. Se dio por la cosa y agarró así toda la vuelta. Y la niñita colombiana estaba ahí. Pero a las 3 de la mañana me llamó la atención. Oye, no está nadie con ella. Y buscamos, por más que buscamos el frente y las calles todo solo.

Solo a las calles. Y la niñita solo a esa hora. Me llamó mucho la atención. Claro, no es lógico. Una pequeña sola y en este horario. Se lo juro como a las 3 de la mañana. Porque mi esposo era de las 3 de la mañana. Y no. Estaba muy raro. Y veníamos pero digo, qué paga. ¿Cómo van a dejar a una niña estas horas? Y su pelo le tapaba la carita. Y se dio una vuelta mientras buscábamos personas por ahí. Pero nadie, se lo juro nadie. Solo a la niña. Y pues no. Pues mejor nos venimos. Claro.

Eso nos pasó. Quería retratar. Bueno, tengo muchos. ¿Puedo encontrar otro cortito? Por supuesto, Eli. Mi papá tomaba mucho camión de agua del pueblo de Oaxaca. Entonces cuando él falleció falleció en una cruz verde. De Cerroces. Sí. Entonces ahí por, les he hablado desde 1990. No había carrozas. Así no había funerarias. Así como ahorita. Nada más ahí por donde era el cine, Francisco Villa. Por allá, por Jamaica. Sí. Había una funeraria.

Y ahí fuimos a contratar una carroza para que la llevara hasta el pueblo. Hasta el rancho. Quería estar con, bueno, ser enterrado junto a mi mamá. Y yo mi hermano ya agarramos, yo me quedé. Perdón porque yo no había dormido dos días, dos noches. Y mi hermano se fue con mi tío, hermano de mi papá. Se llevaron la carroza y los dos muchachos de la carroza. Se fueron y este, y tienen que, bueno, una pasadita que se llama Tierra Blanca. Ahí en esa pasada.

Y tienen que bajar a, ahora sí ahorita es el río grande. Que le llaman un río muy grande. Le llaman el río grande. Y de, o sea, así se llama. Y tienen que subir una brecha para arriba. Y dice, bueno, dice mi hermano que los muchachos se espantaron. Dice porque hacía bien feo. O sea, ha ido tando. Me asalmaron. O sea, fue más amado. Y dice que hacía muy feo. La carroza hacía mucho ruido que gruqueaba. Hacía horrible. Me da pena decirles que la vi que decía.

Ay, comenzaba a hacer bien feo la carroza. Y me dice mi papá, la pagú pues. Pero salió el ruido de ahí que dice Jesús, no sé qué bajaron. Dice, no, se bajaron los muchachos rápido. Mi hermano y todo. Pero que seguía haciendo. Y dice, no, saben qué, vamos a orillarnos. Y vamos a esperar que amanezca. Porque no, yo la verdad no sé el miedo. Pero esta vez sí me dio miedo que dijeron los muchachos. Y ya se bajaron. Se tranquilizaron. Se orillaron por ahí.

Y amaneciendo ya se subieron para el campeón. Pero dicen que hacía muy feo. Y como mi papá, la verdad sí. Pues fue muy malito en la vida. O sea que peleaba mucho. Y pues yo no sé, no se se deba eso. No sé. Pero dicen que hacía muy feo. Y luego repaba al mal. O sea mi papá cuando estaba borracho. Agarraba y decía. ¿Cómo estás? O sea comenzaba a hablar. Dame dinero si existe. Y pues le comenzara a decir al enemigo. Y pues no sé, será eso. No sé. Pero dicen que hacía muy feo.

Y el atago, o sea que crujía bien feo. Y les dio miedo. Se bajaron. Y se orillaron por ahí. Ya que amaneció se subieron para el campeón. Oye, Eli. Pues experiencias, así como tú comentas, cortitas. Pero muy interesantes. Te agradecemos que te hayas reportado. Sí. Sí tengo mucho, la verdad. Pero también, bueno, un chacho que mataron allí en Río Grande también. Dice, bueno, yo perdón, no lo he visto, no. Pero mis sobrinas dicen que es que allí viven unos. Ay, me da miedo decirlo.

Pero lo voy a decir los de Villegas. Que son un arco. Y dicen que lo mataron. Porque no era con una esposa de ellos. Y también dicen que ahí lo han visto. Bueno, ese muchacho. Mi sobrina dice yo para que miento. No, no lo he visto. Pero mi sobrina dice que lo vio allí. Sí, el hecho. Que lo mataron porque. De una muerte de este tipo, sí es lógico que pueda aparecerse. Sí, porque dicen que no se van a encontrar. No, pues que busquen nada. Y hasta que los sopilotes andaban arriba.

Porque cuando hay un muerto así, los sopilotes andan arriba. Y les salgo a paso y fueron a ver. Y lo notaron allí ya desfigurado de su rojo. Porque lo habían comido los sopilotes. Y además, dice mi sobrina, que también ahí se aparece. Solamente Dios le dijo que sea el más allá. Pero la verdad sí. La miedo. Bueno, eso les quería contar y muchas felicidades. Muchas gracias, siempre los escucho. Gracias y te vamos a invitar, Elisa, que continúes cada noche con nosotros. Bueno, hasta luego.

Que estés muy bien. Saludos. Igualmente, sí, igualmente. Qué buenas historias esta noche. Mira también Javier Torres dice, ya me voy a trabajar aquí. Los estoy escuchando también. Chris, buenas noches, Jenny y Nacho. Les mando un fuerte abrazo. Hace un tiempo, ustedes entrevistaron a Javier Sampaio. Y quiero platicarles algo. Yo he estado mirando videos de regresiones de diferentes personas que hacen hipnosis. Uno son doctores o psicólogos.

Y en estas terapias, los pacientes hablan de diferentes razas de extraterrestres. Que poseen de manera sutil a la mayoría de las personas. Algunas de las razas que he escuchado son los reptilianos, metalianos, draconianos, dragones, anunakis y cutulus. Y algunos hibridajes de todas estas razas. En las sesiones he visto todo tipo de personas, tanto religiosas como de otras corrientes espirituales.

Pero lo más común entre ellos es que mencionan que tienen implantes tanto en astral y físicos que son de alta tecnología. Nos vamos a una pausa y regresamos. El miedo phone. 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saben los secretos. Todos los secretos de TOPS. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar.

Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Un sabio dijo, muchos quieren sinceridad, pero cuando el sincero habla, todos se ofenden. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Hablando de los pasajeros fantasma, ¿Serán el ALMAZ en pena que buscan un último viaje antes de cruzar ALMAZ allá?

¿O se trata de improntas energéticas, es decir, ecos del pasado que se repiten en el tiempo, especialmente en lugares con una carga emocionalmente fuerte? Los escépticos argumentan que estos avistamientos pueden ser producto de la fatiga del conductor, de ilusiones ópticas o incluso de alucinaciones provocadas por la falta de sueño.

Sin embargo, los que estamos aquí reunidos cada noche, sabemos que la cantidad de relatos y testimonios que nos han dado a ese respecto, no son simples trucos de la muerte, de la mente. Claro, claro, claro Gina. Puede ser, puede suceder todo en el mundo paranormal y estas experiencias de haber visto, haber vivido, pues no nos queda nada más que escucharlas y aceptar que todo es posible. Vámonos hasta Mazatlán, donde ya se encuentra Adalberto para comentarnos un relato. ¿Cómo estás Adalberto?

Muy bien, ¿y ustedes? Perfecto, qué bueno que estás aquí. ¿Quién nos vas a platicar Adalberto? Ayer estuve escuchando la experiencia de un relato escucha que comentó acerca de que en una ocasión le tocó percibir un fuerte olor a Flores en el metro. Sí. Y yo tengo una experiencia similar pues, que es lo que quería comentarles. Ok, ¿y dónde ocurrió esto? Esto ocurrió hace muchos años, fue más o menos en el 2003 y eso ocurrió en un negocio de entrecervete que yo tenía. Ok.

O sea que pasó esto, la mamá de un amigo me pasó una cadena de los hitas arcángeles ¿no? y constituían que los tenía tres días y ya pues se los le pasaron la cadena a tres personas. Los señalamos, ¿pasao mi hijo? oye, ¿no te gustaría recibir una cadena de F? pues le pregunté ¿y de qué trata? Dije, mire, los hitas arcángeles custodios y bueno dije que voy a perder.

No lo quise recibir en casa porque en aquel entonces todavía vivía con mis papás, tenía 19 años. Dije pues en el negocio lo voy a recibir. Ok, recuerdo que era un jueves a la noche, ella los despidió 9 de la noche, yo los 9 de la noche tenía que recibir. Ok. Llegué a las 9 de la noche, abrí la reja del negocio con entrecervete que tenía y los pasé.

En el negocio, en la parte del fondo, teníamos un cuarto pequeño y ahí adicioné pues para ponerles un altar, que tenían que poner, que consistían en poner una bladora blanca, de esas de las que duran tres días, una copa de mitad con sal, copa igual a mitad con azúcar, un vaso con agua a tres cuartos, siete flores blancas y una imagen religiosa que tuviera y aparte pues también posicionar como si tuviera hasta siete invitados pues.

Sí. Pues bueno, hice todo eso, lo recibí, les dije bienvenidos pasen, están como, conciencia que estén en su casa pueden hacer lo que vienen a hacer y más, les dije. Y así pues yo, hasta en un borde no lo hice, los pasé al cuarto del fondo donde tenía el altar. Ok. Se dieron que las 11 y medio, 12 de la noche hice rein, ya me fui yo para la casa. Al día siguiente pues despierto y todo, me alisto, voy y hablo del negocio.

Cuando estoy levantando la cortina me da el dolor a flores, pero dije, no puede ser posible. ¿Por qué? Porque pues el cuarto del fondo pues, es un cuarto pequeño aparte, y aparte pues lo deje encerrado. Incluso en casa mi mamá pues en día de muertos y que a aniversario del doctor Soto hay un familiar, ella siempre pone flores en un altar y casi siempre lo pone pues en el enelador de la cocina, que le prende su veladora y eso, y pues nunca ha tocado que en la casa huela flores toda la casa.

En cuanto levanté la cortina me llegó una bocarada de aire así fuerte con un olor a flores muy penetrantes, no desagradables para nada, eran muy agradables y dije, oh ok, ahí no fue todo, todo el negocio estaba penetrado de flores. Fui a mi cuarto y pues igual, y así estuvo, los predios que los tuvieron, ahí siguió el olor, pues siguió el olor y todo eso.

En aquel entonces, yo la verdad nunca quedo en tanto, he sido muy vago siempre, en aquel entonces mandábamos bien que llegamos, y tenía muchos malos hábitos y mientras yo estuve ahí en el negocio, adentro del negocio yo no podía hacer cosas, o sea yo no podía hacer nada por de los malos hábitos que tenía, porque no me lo permitían ellos, básicamente no podía, se me quedan las cosas de la mano, se me perdían, bueno se me encontraba de repente y así, fue muy raro el asunto ¿no?

La cual no los despedí, todavía siguió el olor a flores, los despedí en domingo, siguió el olor a flores el lunes, el martes, el miércoles, y se nos quitó poco a poco, sí fue algo muy raro pues, y le comenté a una prima, esa prima que a veces llega a tener uno que son súper católicas, súper religiosas, y le pregunté, oye, le comenté acerca de eso, y le pregunté ¿por qué se hace caso de que huela flores?

Me comentó ella de que, que siempre comen presencia celestial, que ya sea la virgen o ángeles o algún santo, pues llega ese olor,

hasta cuando dotar la presencia de la misma virgen, ese olor es muy característico, me dice, ah ok, ¿por qué? me dice, ah no, no maldito, nada más por pura y simple curiosidad, porque ya le dije, no le dije que ni caso, le dije que fue en caso de un amigo, de lo que haya pasado, pues sí, ah no, pero eso es lo que... y pues tal vez sí sea cierto, porque así como cuando hay presencias demoniacas que hay olores pétidos,

que hay olores pétidos que ha podrido, que ha podido o ha ganado a gente por sacaño, pues también creo que puede ser igual, pero al inversa, con presiones celestiales, incluso se dice que cuando el padre pío recibió estigmas, olían a flores, quién sabe qué olor.

Estos aromas que incluso, fíjate, aquí nos han platicado que se puede asociar, por ejemplo, un olor singular como cigarros, perfume, una colonia especial o incluso el olor a café recién preparado y alimentos cocinados a ciertos espíritus, que entonces aquí no los podríamos catalogar como entidades negativas, ya cuando son olores pétidos, entonces sí los podemos asociar con entidades de bajo astral, pero en tu caso, pues fueron flores frescas podemos decir, ¿no?

Sí, incluso pues las flores ya tienen un rato de ser frescas, porque pues cuando uno las compra no están tan frescas, digamos, pueden tener tres días cortadas o algo así, y aparte lo que duraron en el febrero, y pues era para que no oliera así tanto tiempo, incluso era para que ni siquiera se hubiera penetrado todo el negocio, en casa mi mamá igual, pues ella compra así arreglos de flores, cuando a ella la libertad de los todos le da un par de milharos y algo y no se penetra a la casa de flores,

nada más se penetra un poco pues del área de cocina, pero hasta ahí, se ve muy raro pues. Claro, porque oye, ¿y no falleció nadie en esa época? No, no, no falleció nadie, yo lo atribuyo a lo de la cadena, ¿no? Quien sabe, quién sabe qué onda, pero también que se volvió un poco más franco, ¿no? Sí. Aquel entonces, yo andaba muy mal también, estaba rodeado de malas compañías, estaba rodeado de lobos y también yo huyaba como lobo, así, así se lo pongo. Ah, claro.

Estos tres días que los tuve los ángeles en el negocio, ninguno de los lobos llegó a buscarme, ni se paró para nada para allá, ni nada.

Y pues, ¿por qué? No sé, yo me pongo a pensar y digo, tal vez haya sido por eso, o tal vez sea su gestionía, o no sé, pero de que sí hubo algo ahí en el negocio haciendo su trabajo, pues sí lo hubo, yo creo que sí lo hubo porque era muy raro también las situaciones que pasaban, en ese día cosas que no había vivido nunca, como por ejemplo también de repente me tocaba ver siluetas que pasaban rápido pues,

pero no como las que a veces vemos, ¿no? de que son así como sombras, sombras no rápido pero negras, no, estos eran todo lo contrario, eran, no te diré, como cuando te encandidas con el reflejo de algún espejo, de algún vidrio o algo, así pues se veía rápido el pasar de las siluetas a esas, no sé cómo explicarme, estaba muy raro el asunto, lo de tomé importancia en su momento porque dije, ah, ¿estás loco? Tu muchacho me dice, yo entre mi, pero no, yo sé lo que di, sé lo que sentí, ¿no?

¿Quién sabe qué? ¿Habrá sido eso o habrá sido por su gestión mía? No lo sé. No, claro que sí lo viviste y nosotros a Alberto te agradecemos que saludes a tu alma, a Tlani, a Mazatlán y nos hayas compartido este relato. Igualmente, gracias a usted por darme el placer de relatar esto y... Muy bien, amigo. ...sí, aquí seguiremos. Claro que sí. Ahora, pues te están escuchando y ya saben un saludo de Adalberto desde Mazatlán para todos ustedes.

Incluso tengo varios relatos buenos cuando se toque el tema de los hombres de lobos tengo uno. Orale, pues tú dices cuándo y de volada te pasamos, amigo. Pues no toque el tema, pero no toque el tema, hombre, luego voy a levantar la mano para contar lo que... Bueno, yo no lo viví, pero yo vi la reacción del tipo que lo vivió y era una cosa terrible. Ok. Un estado de pánico que jamás había vivido en mi vida.

Perfecto, entonces Adalberto, te vamos a dejar pendiente para volvernos a comunicar contigo. No, sí, sí está bien. Perfecto, excelente noche. Igualmente. Hasta luego, amigo. Qué tal, experiencias sorprendentes. Pero si de repente al conducir por la carretera desierta, de repente un extraño peso en el asiento trasero te hace dudar si realmente estás solo. Volteas y te das cuenta que vas acompañado, pero no es alguien físico. ¿Qué harías en ese momento?

No sé yo qué haría Gina, pero lo que sí te digo es que le diría que se bajara. Vámonos a una pausa y regresamos al Miedo Fond. 55, 21, 93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. ¿A quién? La Mano Peluda. Amo a las personas que te hacen reír, que te hacen pensar y los que te hacen café. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. También estamos recibiendo sus mensajes a través del Miedo Fond.

Y aquí tenemos a la terminación 1490. Les quiero contar que yo soy Guardia de Seguridad Privada y un día en el museo ya habíamos cerrado el establecimiento. Estaba haciendo un recorrido por el servicio y de lejos vi a una niña. La intercepté y me contó que ya tenía tiempo ahí. Que sus padres le habían abandonado. Entonces ya radíe monitores que había una niña perdida. A lo que me respondieron que lo que tenía al lado o lo que él veía era un perro gigante.

Entonces me desmayé y cuando desperté ya no había nadie junto a mí. Uno de mis compañeros ya iba llegando justo conmigo. Imagínate que él estaba viendo a una niña, estaba platicando con ella. Pero al comunicarse a través de las cámaras con quien las estaba manejando o tenía el control de ellas. Decían no es que yo no veo a una niña, yo veo a un perro. Pues si Gina esas apariciones. Profe comenta aquí en la cuesta Ligüí. Así se llama el lugar.

Dicen que se aparece una mujer que se sube al carro y se desaparece al bajar la cuesta. Hay varios que vivieron la experiencia y es escalofriante. Dice por acá mi amiga. También Getman González dice hay una calle en Mérida que se hizo viral por tener una pared blanca. Un altar a la muerte. Si no me equivoco es en Molsai. Hay un video donde un motociclista lo ve con su acompañante cruzando. Dice por aquí. Y vamos a ver tenemos ya una llamada a quien tenemos en la línea. Buenas noches.

Hola Nachito. Soy Blanquita. Hola mi querida Blanquita. Bienvenida amiga. Qué bueno que te comunicas. Sí, sí, sí. Qué tal, cómo han estado? Perfectamente contentos de escuchar tu voz. Gracias. Igualmente, igualmente. Me da mucha felicidad de verdad. Les juro que cuando yo hablo con ustedes me hacen el día. No, amiga, pues es recíproco. Nos encanta platicar todas esas anécdotas que nos van relatando y compartiendo. En esta ocasión, qué nos vas a compartir amiga?

Pues Nachito, ayer en la noche, este no me pasó a mí, ok? Este le pasó a mi ex esposo. Ok. Él vive solo en... Él vive solo exactamente en el centro de Los Ángeles, ok? Él ahí tiene su apartamento. Ok. Nachito, yo te mandé un video. Él me llamó a la 1.40 de la mañana. Sí. Porque él ya me había platicado. Yo también ya les había mencionado anteriormente que él dice que le apagan la luz del baño o viceversa. Si él apaga, se la prenden. Si él aprende, se la apaga. Y así, verdad?

O les abren la puerta o se la cierren. Siempre le hacen algo. Lo molestan. El otro día me dijo que él vive en la segunda planta. Sí. Dice que en la ventana, por arriba de su cama está la ventana. Entonces dice que ahí se ponen o que le vibra la ventana o que le tocan la ventana. Entonces le dije yo, pues cuando te hagan algo, toma video y me lo mandas o me hablás inmediatamente, ¿verdad? Pues para por allá. Porque yo también quiero ser testigo. Claro, amiga. Sí, sí, sí.

Pues ayer a la 1.40 de la madrugada me habla. Bueno, primero me mandó el video y me dice, ves, Blanca, que lo que yo te estoy diciendo no es mentira, ¿verdad? Y veo el video y ahí, pues, estoy oyendo que le están tocando la puerta de la entrada de su apartamento. Entonces inmediatamente yo le marco de regreso y oigo ahí al final que le están tocando la puerta y le digo yo, no vayas a abrir, no vayas a abrir. No me dice si ahora no ha abierto, pero ya cuando me lo hicieron la primera vez sí abrí.

Pues porque yo quería saber pensando que a lo mejor algún vecino o algo. Sí. Y le digo, ¿y qué pasó? No, nada. No había nadie. Todo estaba vacío. El pasillo estaba vacío. Y le digo yo, pues mejor no hubieras abierto. Y me dice, no, pues que yo no sabía. Yo tenía apenas tres días de haberme movido acá cuando me pasó eso. Bueno, eso total de que en lo que estábamos él y yo hablando, porque yo le pregunté y no te han hecho nada en la ventana.

No me dice que me dice unos días me hacen en la puerta, otros días en el baño, otros días en la ventana y así. Sí. Y le digo yo, bueno, pues entonces la próxima vez que te vea en la ventana, toma video y me avisa. También, amiga, pues sí. Es lo malo de ser aficionados al tema paranormal. Ay, Dios mío, de verdad que sí. Bueno, luego le digo, tenés que ir a una iglesia, agarrar agua bendita y no sé, allí, decir una narración y todo.

Le digo, pues tienes que hacer algo, tienes que decirle a la gente ahí. Me dice, no, porque van a pensar que estoy loco. Y le digo, pero tienes, agarra evidencias, toma video para que les enseñes a ellos. Pero conociéndolo como es no lo va a hacer. Uchala. No lo va a hacer, sí. Entonces se mudó a una casa donde realmente hay mucha actividad en toda la zona. Sí, dice que a los dos días de haberse movido allá, llegaron unos morenos a preguntarle por unas personas.

Sí. Pero que les dijo, no, yo no sé quiénes son, yo me acabo de mover. Entonces dice que lo vio a los morenos bien sospechosos. Entonces me dice él de que lo mejor quizás allí hacían algo esas gentes para que haya tanta actividad. Y pues que esté entrando, tratando de llamar su atención de él, pero la mía me dice que él no tiene miedo. Me dice a mí me vale BB, verdad? Tendido. Y este y pues dice que él no les hace caso, que sí lo despiertan porque él está bien dormido y lo despiertan.

Sí. Y así está, pues estás durmiéndose, lo despiertan, se vuelve a dormir y lo despiertan y así. Hay bastante actividad ahí con él. Oye, pues yo no sé si valdría la pena que algún día le des una visita y pues que tú misma grabes. Ese es lo que estaba pensando. Eso le voy a decir a ver cuando esté. Bueno, le tengo que apuntar primero una de mis hijas para ver quién me puede llevar y así. Para ir a grabar y pues ver esa situación, verdad?

Porque porque él trabaja, él dice que él a veces sale de ese va tres y media, cuatro o cinco de la mañana a trabajar. Pero dice que cuando sale no hay nada, todo está total silencio. Claro. Total silencio. Así es que. Pues a dónde se va a trabajar a mí que se va tan temprano? O es que él, él como ese jornalero, él se viene a la ciudad de Orange. Y ahí pues ya tiene ahí su su grupito de gente con el que trabaja. Y cuánto tiempo hace de camino?

Como se viene en el bus hace quizás como dos horas y media y luego esa hora pasa. Se tarda mucho. Así como dos horas y media. Dos horas y media diario nada más para ir a trabajar. Nada más para ir a trabajar. Y de regreso tras dos horas y media o tal vez más porque ya hay más. Trato ahora verdad o hay más tráfico o si pues alguno de sus amigos le da right. Pues qué bueno, verdad? Pero generalmente se viene en el bus. Mira muy bien.

Sí. Y pues luego ahora tengo otro comentario que hacerles acerca de lo que están hablando del tema de ahora. Sí, yo no me acuerdo si ya se los había mencionado, pero a una vez veníamos con mi hija manejando en el freeway. Sí. Y nos quedamos a la par de una señora. So detrás de las la señora es de esas gentes que acumulan bastantes cosas. Aquí le dicen Horrors. Yo no sé cómo le dicen en español. Acumuladores. Sí, correcto. Eso. Ok, ok.

Entonces la señora te trae un montón de cosas en su carro en atrás y todavía la cajuela, la tapadera de la cajuela venía medio abierta, verdad? Y Nachito, empiezo yo a decirle a mi hija, mira, le digo yo, este, esa señora cómo traje de cosas y me dice, oh, sí. Y entonces en eso, Nachito, que yo empiezo a ver de enfrente de donde viene la señora manejando y me volteo hacia el asiento de atrás y venía alguien sentado. Pero me dice mi hija.

Yo lo alcancé a distinguir, pero yo no veía realmente qué tanto tenía atrás y me dice mi hija mamá. Me dice que ese es un espíritu porque dice es todo el asiento está lleno de cosas y cómo cabe esa persona ahí? Y pues yo lo volteo a ver y agarro mi teléfono y le tomo video. Pero desgraciadamente el video se me perdió porque cambié de teléfono. Uy, uy, uy. Pues que veces eso pasa, verdad? Pero Nachito, si es cierto, el señor cómo venía sentado ahí, quién sabe.

Pero todo venía lleno y luego cuando ella hizo así como un movimiento como para que me acercarme más, para yo poder distinguir mejor. Sí. La persona estaba transparente y se veían las cosas a través de él. ¿Cómo crees? Sí, entonces este me dice la me dice mi mamá, paramos y le decimos algo al señor y le digo no, le digo no, no vaya a ser. Sea me había algún familiar que la anda cuidando, quién sabe quién era, pero pero no, no hay que separar a decirle nada al señor.

Pues sí, amiga. Oye, pero en el video sí se ve en la en lo que se ve en el video se veía mejor porque se veía cabal la persona sentada. Sí, Nachito, pero era como digamos como que tú dibujas a alguien al lado de la puerta que viene sentado como que la puerta fuera transparente y está viendo a esa persona.

Sí. Así se veía, pero se veía así que venía sentado así como que venía en un pedacito de asiento, venía sentado así y este pero el señor así viendo hacia la señora, viéndose la señora, pero era era un señor, se veía que era un señor. Sí, qué lástima que perdiste ese video, amiga. Sí, sí, sí. Y cómo traté yo de pues ocupé todo mi cima y mi password para ver si lo podía recuperar. Pero lo que sucedió es que el teléfono que yo cambié se me arruinó, o sea, tuvo no sé qué como un corto o algo.

Y pues supuestamente me me borró todo, todo toda mi información que tenía. Son dos por ojos fue que perdí la esa esa foto. Sí, sí, qué pena. Pues ya habrá oportunidad de que nuevamente graves algo de lo paranormal, amiga, y tengas la evidencia y nos la compartas. Sí, sí, sí. Y pues con respecto ya ves que les platicé también de que les dije que iba a grabar, empezar a grabar, pues hasta el momento no he captado nada.

Pero se sigue el intento. Lo único es que el miércoles yo estaba poniendo a dormir a mi nieta el su primer nap de la mañana, como quizás como a las diez y media. Sí, y mi hija ese día no trabajó y pues se quedó ahí también en la sofá con nosotros y se quedó dormida. Soy en eso, Nachito estaba poniéndola a dormir a ella cuando de repente se oye como que alguien quiere abrir la puerta de nosotros de meter la puerta de la entrada.

Mi nieta se asustó primero, pero ya después dijo mami, porque pues mi hija, su mamá de la niña viene a almorzar aquí porque trabaja cerquita. Sí, sí. Entonces ella donde se oye como que estaban quitando llave dice ella mami, pero mi perra este que es una pitbull ella solo se puso a gruñir. Solo gruñó y con la cola ya ven así como paran la cola cuando están en alerta. Sí, sí, sí. Solo así se quedó, pero no ladró ni nada, pero sí gruñó.

Ella es la primera vez, ya ves que les he dicho que me han sucedido otras cosas y ella a mí me cuenta. Pero ese día sí, y eran como las diez cuarenta y cinco de la mañana. Era temprano. Bueno, no tan temprano en la mañana, verdad. Entonces en eso que yo le grito a mi hija y le digo yo, ella le he dicho alguien está queriendo meterse a la casa. Y que se levanta ella y que pues ya la perrita ya va detrás de ella y va y ya se asoma por la ventana y no había nadie.

Sí, lo que quise decir es que fue de día pues, o sea, no es que siempre sean las manifestaciones de noche, también de día se pueden dar. Exacto, también de día se pueden dar, pero no sé Nachito que estará pasando. Pues quién sabe, como diría don Pedro Ferriz, un mundo nos vigila y a lo mejor es otra dimensión. Wow, mi querida Blanquita. Exacto, pero yo sigo, voy a seguir intentando a ver si capto algo, digo yo que va a salir. Algún día de esto lo vas a lograr. Sí, sí, sí. Y nos compartes.

En realidad pues, o no, definitivamente, definitivamente. Excelente amiga, pues vamos a continuar con más historias de nuestros amigos y te agradecemos bastante que te tomes tu tiempo de narrarnos esto que ya escuchamos. No, gracias a ustedes por haberme llevado. Te mandamos un abrazo. Se te cuida mucho y bendiciones para todos. Sí, gracias. Y realmente mi amiga, buenas noches. Ahí estuvo desde California nuestra amiga Blanquita, siempre, siempre muy participativa.

Eso me agrada. Tú también deberías animarte si tienes por ahí alguna experiencia que quieras compartir, pues es el momento de hacerlo. Los encuentros con pasajeros fantasma han sido relacionados con otros eventos paranormales en carretera y también en caminos, sobre todo solitarios. Se han reportado luces misteriosas flotando a la distancia o una niebla densa que aparece de la nada.

En algunos casos la sensación de que alguien invisible se siente en el auto. No ves nada, pero su presencia tú la sientes. Ahí está, sí, o sea, no necesitas verla con la pura energía, la pura vibra es suficiente. Mira, comenta Maribel Pineda. Me he fijado que acá ven niños en la madrugada y gente que va a ayudar y son niños reales y allá ven y se van espantados.

¿Qué tal si son niños reales? Puede ser verdad también que sí se trate de niños reales y que la gente simplemente se espante por verlos. Y pues no es para tanto. El chiste es de que pues no sabemos también las cosas cuando suceden. David desde Chicago que nos quiere contar una experiencia. David, bienvenido ya, listísimos para escucharte. Ok, tengo dos, pero les voy a platicarles una que está cortita. Mi mamá allá en México, allá por Halostok.

En la mañana siempre se iba a la leche, a la leche de la conas, el pan, verdad, como antes de llegar y ya mandarlos a la escuela desayunados. Se iba a diario y una vez iba caminando y veía una persona que venía de acá y mientras más se acercaba vio que tenía cuernos. Entonces se regresó para la casa y no ya lo platicó con los demás vecinos. Todos iban por leche. Entonces ya muchos ya lo habían visto lo que hacían. Ya después ya nunca, ya no veían a gente que bajara sola.

Todos iban, mi mamá se bajaba con mi hermana, con mi papá o varios vecinos se bajaban juntos. Pero mucha gente llegó a ver esa sombra pero con cuernos. Oye, pero no identificaban su rostro. No, no, no identificaban. Le corrían antes de poder identificar. Ya cuando veían que tenía cuernos, le corrían y no me acuerdo que visualizara ropa o que te hubiera prestido. O así no más bien una, veían una cirluta que venía oscura pero mientras más se iba acercando ya le visualizaban los cuernos.

Ya toda la gente ya se iba acompañada de alguien en la casa para poder bajar porque no sé si lo conocen por allá. Lo han ido aumentando. Está entre la colonia a los Tok y entre San Juanico. Es un templo que se llama La Calavera. Ok, pero ahorita en este momento tenemos muchísimos amigos que nos están escuchando y con la referencia que nos viste quizá ahorita ya empiecen los comentarios y también se identifiquen con lo que nos acabas de comentar.

Oh sí, también en esa misma colonia, bueno ahí mismo unos muchachos venían de trabajar en la noche y llegaron a trabajar y se les apareció ellos, decían que era un agualo, era el diablo, no sé que se les había aparecido. Y empezaron, tenían pistola. Es raro porque casi nadie carga pistola pero ellos se cargaban pistola. Y cuando llenaron los balazos los vecinos se asomaron por las puertas, ventanas se salieron y sí veían cómo le tiraban a algo. Ellos todo lo veían, todo lo tenían visualidad.

Pero la cosa está en que cuando le tiraban el balazo se desaparecía, aparecía en otro lado y así como que andaba jugando con ellos. Se asustaron de ver los balazos, qué pasó, la policía, algo, qué onda y se asomaron. Y sí veían que veían un animalote grande como diablo pero peludo gigante, un agualo o algo así. Pero se desaparecía, cuando le tiraban el balazo se desaparecía. Oye, pues sí dices que podría haber sido un agualo.

Pues podría pero por lo que sabemos de los aguales si les disparas a lo mejor la bala no le hace nada pero sigue siendo un ser humano de esas rasgos o si los matan y si la bala curada con agua bendita y cruz y todo y lo puede matar o hacerle daño. Entonces esa cosa no era humano porque, o sea que no era un agualo porque sí se desaparecía. Pues sí que tienes experiencias fuertes David y nosotros te agradecemos que las hayas platicado aquí.

Te llamo para platicarles otra cosa que me sucedió yendo de aquí de Chitalo para Meito Manegando. Un susto tóte que nos pegaron, íbamos tres personas y eso lo platico otro día para que otra gente también platique. Me parece excelente, entonces vamos a hacer comunicación contigo más adelante. Ok. Excelente noche. Hasta luego, buenas noches a todos. Hasta luego mi amigo y nos va a encantar escuchar esas historias, imagínate ese trayecto de Chicago a México.

Exacto, oye y hay mucho que comentar, sin embargo el tiempo se está acabando, pero es importante aquí comentar por ejemplo que algunos testigos que han tenido esta experiencia de los pasajeros fantasma han escuchado susurros en idiomas desconocidos o sienten una presión en el asiento trasero, como si alguien estuviera ahí sin ser visto.

Estos fenómenos quizá podrían estar conectados con los llamados espíritus errantes, almas atrapadas entre dimensiones que buscan de alguna manera comunicarse y no es raro que después de un encuentro con un pasajero fantasma, el conductor experimente sueños inquietantes o sucesos inexplicables en su hogar como objetos que se mueven o ruidos en la noche. Así es Gina, pues ya llegó el momento de despedirnos.

Como cada noche agradecemos tu presencia, sobre todo tu participación y te invitamos a seguir juntos cada noche escuchando este tipo de relatos. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas una estupenda noche, que descanses. Y como decimos aquí, ¡Cabot!

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