La Mano Peluda | Jueves 24 de Octubre de 2024 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Jueves 24 de Octubre de 2024

Oct 25, 20241 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas.

El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedaran al descubierto aquí en La Mano Peluda.

De la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo un solto y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Sogina Avilés, y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola que tal, como están? Buenas noches, gracias por acompañarnos en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y por supuesto también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos la oportunidad de interactuar y cambiar puntos de vista. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 5279 2291, la página RadioFórmula.com.mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros y participar en vivo y directamente aquí. Cómo le puedes hacer? Mándanos un WhatsApp a través de el MiedoFont 55 21 93 59 26.

55 21 93 59 26. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamán, Michoacán, Mazatrán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.

En las carreteras oscuras de Pensilvania sigue aterrorizando a quienes se atreven a cruzar su camino. Tras sufrir un trágico accidente eléctrico que lo dejó desfigurado, Charlie deambula por las noches emanando una misteriosa luz verdosa de su rostro deformado. Los conductores que se encuentran con él no solo se ven envueltos en un escalofrío de miedo, sino que también reflexionan sobre la naturaleza de la belleza y el horror.

¿Te atreverías a conocer la historia de este inquietante espectro? Charlie sin cara, el hombre verde realmente aterrador. ¿Qué te parece la historia de esta noche? Y bueno, parece que vamos a tener una de esas emisiones espectaculares con temas increíbles. Y por supuesto, aquí lo principal es escucharte a ti, que nos platiques todas tus historias, esos relatos, las leyendas que conoces y todo

lo que en algún momento ha llegado a tu vida. Y ahora es el punto adecuado para compartirlo con nosotros. Amigos de la mano peluda, muy buenas noches. Los saludo a su amigo Gavino desde la Paz, Baja California Sur. Y como lo prometido es deuda, hoy esta noche mi madre Petra Amador desea contarles una historia sobre un fantasma. Excelente. Bueno, esta es una historia que ocurrió en un rancho de San Bartolo, allá por el valle.

Mi mamá tenía tres hermanas, Margarita y Sidora y Jesús. Ahí en el rancho estaban sepultadas las tres hermanas. Había una hermana que murió sin hablar de un golpe en la cabeza. Vivía con ella cuando murió. Había un patio muy grande, en el medio de la casa, en el medio del terreno. Ví este un anoche, en agosto, en el mes de agosto. Un día comenzó a ver mi mamá, que era un día que estaba cayendo una tormenta con muchos rayos en la

noche, lloviendo mucho. Comenzó ella a ver una mujer blanca que se apareció en el medio del patio, llorando, lloraba y cantaba. Después de eso, está la viendo noches, en el mes de agosto ya desapareció. Y una noche escuchó mi mamá que tres veces le dieron las buenas noches en la noche. Pero ella dijo que ella pensó que no era algo normal y no contestó porque le dio mucho miedo. Entonces, muchas gracias por escuchar mi historia.

No, gracias por compartirla. Muy buenas noches amigos, les enviamos un saludo. Gracias. Muchas gracias, mira que buena onda. Sí, que le dijo a su mami a ver, participa y esperemos que sea más frecuente este tipo de experiencias. Muchísimas gracias. Claro, claro, le agradezco mucho a mi amigo y también un saludo para doña Petra, que lo hizo bastante bien. Le agradecemos y le felicitamos por su valentía y esas ganas de platicarnos esas historias.

Muy amable. Y pues vamos a continuar porque este programa apenas va arrancando con todo. Hola, buenas noches. Mi nombre es Rosa y les llamo de la Alcaldía Tlalpan. Saludos. Voy a contar algo que me sucedió y quisiera preguntarle al maestro Alex Oham qué es lo que lo que

sucede. Si es un sueño premonitorio o si es un aviso o no sé. Pasa que una vez mi hijo tenía una fiesta y eran ya como las cinco de la tarde, mi hijo había salido a ver a unos vecinos con los que se iba a ir a festejar su cumpleaños a la casa de un disque amigo, verdad? Si él tenía para ese entonces 15 años y esa tarde yo me sentía un poco mal, así es que me fui a descansar, mi hijo no estaba, había ido a ver a estos

chicos para ver si ya se iban. Tengo algo que a mí me pasa mucho, la parálisis del sueño o no sé si sea su vida de muerto, no sé. Pero me sucede mucho. No me puedo quedar sola en la casa porque luego me sucede eso. Y yo acostumbro a dejar la puerta abierta porque así evito que pase eso la puerta abierta de mi habitación. Así es que esa vez me fui a dormir temprano a descansar, mis hijas estaban en su habitación que está

al lado de la mía y el baño estaba un poquito más al fondo. Estaba yo descansando cuando en eso sentí lo del trance este y veo cómo pasa mi hijo, lo veo cómo pasa hacia el baño, así todo con toda su ropa normal como lo había visto yo anteriormente y después regresa del baño pero se mete a mi habitación y empecé yo a sentir mucho más miedo. Conforme se va metiendo a mi habitación se va acercando hacia mí pero su cara se le empieza a transformar

en la de un perro negro tipo lobo. Se le veían sus colmillos así muy feo y conforme se va acercando a mi rostro se veía como el animal se reía de mí así como con una risa grandotota y todos sus colmillos se veían. Entonces yo me espanté mucho y como les comento que me sucede mucho lo de la parálisis ya tengo así como que como que ya sé cómo

quitarme lo de encima ya que cuando pasa eso no puedes hacer ni gritar ni nada. Lo que yo hago es quejarme, empiezo así como a quejarme mucho para que me escuchen cuando estoy durmiendo con mi esposo así me quejo para que me escuche y me despierte y pues en esa ocasión mis hijas como estaban en la habitación siguiente trate de hacer eso para que fueran a despertarme y en eso las escuché que una de ellas grito es mamá y fueron hacia mi habitación y antes

de que me tocaran desperté abrí los ojos y lo primero que pregunté fue por mi hijo les pregunté si ya había llegado y me dijeron no a uno llega. Ya decidí mejor levantarme porque para que no me volviera a pasar eso. Ok amiga estabas ya muy inquieta verdad con la preocupación de tu hijo vamos a la pausa y continuamos. El miedofón 55 21 93 59 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda. Mi novia

es una perra atentamente Pluto sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica la mano peluda. Continuamos y hoy también vamos a platicar del hombre verde de Pensilvania lo has escuchado esto en las sombras carreteras que se cuenta esta aterradora historia es inquietante y ahorita lo platicamos. Así es vamos a ver en qué termina el relato de nuestra amiga que estaba preocupadísima por aquella experiencia con su hijo y no había

llegado aún. Me fui hacia la puerta principal y ahí me quedé sentada. Me quedé pensando afuera o algo así o contarle lo que pasó. No bueno ni siquiera entendía yo que es lo que había pasado porque no fue ningún aviso ni nada. Solo fue ver ese animal y ya. Ya le dije que se cuidara mucho que lo veíamos en tal lado a tal hora. Me dijo que sí que

él estaría ahí a esa hora para traerlo a casa. Ya por la noche eran las 12 y le dije a mi esposo ya hay que ir por nuestro hijo y me decía no todavía falta es muy temprano que quedamos a la una. Y bueno pues me aguanté. Ya subimos por él a la una de la madrugada al lugar donde le dijimos y no llegaba y no llegaba. Dieron la una y media y no llegaba. Mi esposo ya un poco molesto porque quedamos a cierta hora y él no bajaba de donde era

la fiesta. Para eso pues ya le empecé a contar a mi esposo porque yo sentía un poco de ansiedad de lo que había soñado lo que me había pasado. Le empecé a contar y me dijo no te preocupes pues aquí estamos luego luego. Y como seguía pasando el tiempo y mi hijo ni sus luces decida mi esposo mejor si subir a buscarlo un poco más arriba donde era la fiesta. Al ir subiendo vemos a lo lejos un grupito de chicos. No se veía bien porque estaba un

poco oscuro. Sí. Y ya al casi llegando vemos como voltean a ver el auto levantan a alguien no alcanzábamos a ver bien que pero se ve se notó que levantaron a alguien y lo quisieron meter a la casa donde era la fiesta y para eso mi esposo acelera el auto. Ya llegamos y se abre la bolita y vemos que traían a mi hijo ahí levantándolo del suelo. Pues había tenido una riña con otro joven. Mi hijo tenía su pantalón lleno de sangre todo

golpeado su cara todo. Y lo estaban levantando sus amigos. Nos enteramos que pues se peleó para separarlos lo sometieron lo asfixiaron y lo desmayaron y es cuando lo estaban levantando lo estaban haciendo reaccionar. Y pues ya lo subimos al auto para llevarlo a revisarlo a curarlo a casa no para ver que no estuviera mal. Claro. Para eso ya cuando lo subimos al auto veo más al frente y había un charco de sangre de pues de mi hijo porque era el

más lastimado y había un perro ahí lamiendo la sangre. Y sí como que me quedé pensando que eso era lo que me estaba avisando mis sueños o era un demonio que se estaba burlando de mí porque yo esa risa era como de burla y lo que había visto yo y a mí me dio mucho miedo cuando se empezó a reír lo que se me apareció. Y es lo que quisiera saber si son sueños premonitorios o un aviso o un demonio burlándose. Pero me queda claro que

ya no sé si sean parálisis o si sean demonios que se nos suben. Bueno ojalá me puedan dar respuesta y esto sería todo después les contaré otras cosas que me han sucedido. Bonita noche. Gracias amiga pero tu hijo ya está bien verdad o sea fue esa ocasión una de malas y qué cosa tan tremenda y yo entiendo que lo que a ti te puede causar gran inquietud es que tal vez si le hubieras hecho caso a tu intuición a pues eso que viste tal vez

no hubiera ocurrido. Aunque pues ya a toro pasado mi querida amiga es difícil decirlo. Ahora es verdad amigos no sé a ustedes cuántas veces les ha ocurrido algo semejante pero si algo te dice no lo hagas no vayas no lo permitas mejor hazle caso a tu intuición.

Cuántas veces nos hemos arrepentido de haber ignorado los avisos que pues nos llegan uno no entiende cuál es el aviso específicamente pero sabes que hay algo y que tiene que ver con cierto tema o cierto aspecto y es ahí donde debe uno ser más observador y más

cuidadoso. Exactamente bueno hablando sobre la historia de Charlie comienza con un trágico accidente eléctrico que lo desfiguró se dice que tras sufrir esta devastadora experiencia charlie se convirtió en un ser solitario y atormentado alejado de todos que lo habían despreciado su rostro ahora estaba irreconocible emanaba una luz verdosa un efecto de la desfiguración que se convirtió en su sello distintivo con el paso del tiempo la figura de charlie se

transformó en una leyenda urbana que circulaba entre los habitantes de Pennsylvania donde por cierto tenemos a muchos amigos y aparentemente el de amulaba por las noches buscando compañía o quizá venganza y se le ha visto merodeando cerca de la carretera bajo la tenue luz de las farolas se dice que aquellos que tienen la desafortunada suerte de cruzarse en su camino quedan aterrados por su apariencia y su presencia inquietante ahorita vamos a

seguir hablando de las apariciones del hombre verde hola buenas noches cómo te llamas hola buenas noches soy isa torrez y esa bienvenida desde dónde nos escuchas desde aquí de guadalajara salud a todos los amigos que por allá nos escuchan en la 1500 de am y también en spotify por supuesto y si a quien nos quieres contar tengo bastantes historias pues comencemos a ver vamos a ver que todo se arregle para que está可以 ser muy bien mi mamá es un año se Jing jetzt bueno

vivió cuando estaba embarazada de mi primera hermana. Ajá. A ver, ¿qué ocurrió? Estuvo muy fuerte el hecho que ella vivió, porque, ay, no, fue aterrador, aterrador para ella. ¿Por qué? Mira, mi mamá tenía 24 años. Se acaba de casar mi mamá. Entonces, ella me cuenta que se enojó con mi papá, porque no quiso ir a misa. Entonces, pues así quedó. Se llegó la noche y ya mi mamá se durmió.

Y dice ella que empezó a escuchar un ruido, la tubería, que quedaba en el techo, porque la casa estaba en obra negra. Entonces, empezó a salir una escara. Y pues, ¿quién creen que era? ¿Algo negativo? Sí, algo negativo. Él mismo hicimos a Paná. Ah. Ahí. Oh. ¿Y luego? Entonces, por lo mismo como mi mamá se había peleado con mi papá, bajó por la tubería y mi mamá se quedó en shock. Mi mamá está embarazada y está boca arriba.

Entonces, él se subió encima de ella y ya empezó a decirle que esa niña iba de él. O sea, ¿este ser era quien le decía? ¿Mandé? El ser negativo era quien le decía a tu mamá que esa niña era de él? Sí. Sí. Y no se podía mover mi mamá. De hecho, mi papá no presenció nada porque él estaba dormido. Estaba en sueños profundos. Ah, caray. ¿Y luego? ¿Ella estaba paralizada? Sí, totalmente. Totalmente. Entonces, lo que hizo este ser le agarró el ojantito a mi mamá. Y pues, él la estaba moviendo.

Mi hermana dice que se movía a nochísimo y que nada más se reía en el ser este. O sea, que le mostraba la quijada. Isa, te voy a interrumpir por la pausa. No te vayas, regresamos contigo. El Miedofón, 55-2193-59-26. Oh. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano tenuda. Hey, marca. Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs.com.

Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs.com. Ventas arroba rcs.com. Y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Estoy en cinta. Atentamente, Scotch. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Continuamos. Imagínate que se le presenta a la mamá de Isa un demonio. Pero que además le dice que esa niña es de él. Tu mami paralizada. No se podía mover.

Tampoco le podía gritar, obviamente, a tu papá. ¿Y qué pasó entonces? No, mi mamá pensó que era un sueño, ¿sabes, Gina? Sí. ¿Y qué pasó entonces? No, mi mamá pensó que era un sueño, ¿sabes, Gina? Pero resulta que no. Porque al día siguiente, el hermano de mi mamá, como vivía a dos casas de la casa donde habitaba mi mamá, llegó por la masiana y le dijo a mi mamá, oye, ¿estás bien? Y mi mamá le dijo, pues no, porque tuve un sueño. Dijo, es que, ¿sabes qué?

Yo vi a, pues, a Satanás que se estaba metiendo para tu casa. Porque mi tío todas las noches salía a la sopea a fumar de sus cigarros. Dice mi tío que era 3 de la mañana, literal, y que salió a fumar sus cigarros y volteó a la sopea. Quedaba la casa de mi mamá. Y lo vio parado volteando al cuarto de mi mamá. O sea, él pudo observarlo. Ahí comprobó que no fue sueño. Exactamente. Oye, ¿y cómo se fue? De repente desapareció, ella hizo una oración o qué ocurrió. Ajá, empezó a orar mi mamá.

Empezó a orar. Pero dice que él se reía como veía la cola porque dice que era un lagarto gigante, o sea, verde. Y dice que ella no sabe si era real. O sea, la vez que se presenta de muchas formas. Sí. Entonces dice que ella que era un lagarto, literal, un lagarto enorme que movía la cola. Y así lo vio mi tío también. Igual. Entonces, ¿de dónde ella se sacó onda? Y ya cuando ella empezó a orar, se desapareció. Pero dice mi mamá que olía mucho su frente. O sea, horrible.

Y fue cuando pudo después para mi papá. Pero mi papá pues no le creyó. Oye, pero nada más, ¿fue en una ocasión? ¿Nada más? ¿Sólo le ocurrió en una ocasión? No, no. Es que siga trayendo que tiene muchas historias. Tengo, o sea, de verdad, que me han pasado a mí también, personalmente. O sea, desde que era niña. De verdad, desde que era niña, me pasan cosas horribles. Oye, pero a ver, ¿esto te ocurrió en la misma casa o independientemente?

Mira, en esa casa, como yo duré muy poquito viviendo ahí, yo no tengo mucho recuerdo de esa casa. Donde sí tengo recuerdo es de acá, una casa que compró mi papá acá para el lado de esa popa. Ahí sí viví cosas muy feas. La verdad es que son cosas inexplicables que mi mami pues confirmaba porque ella también las veía. De hecho, todo lo que yo le decía a ella, lo veía. Oye, ¿a la fecha a tu mamá le siguió ocurriendo? No, te digo que ella falleció hace cinco años. Ah, OK, sí.

Pero sí ocurría muy seguido. O sea, es que hubo un rollo ahí de que mi papá vendió la casa y nos regresamos a vivir acá a Lomas del Paraíso. Es donde, yo te digo, es en Guadalajara. Y nos regresamos a vivir porque mi papá vendió la casa de acá de esa popa. Y entonces allí unos familiares, unos primos, llegaron a dormir. Una ocasión, se quedaban a dormir. Y pues cuenta a mí, mi prima, que ellas ya estaban dormidos, pues que les agarró la noche porque no podían dormir.

Y que su esposo de mi prima empezó a cochar así como pasos. Y de repente, ya tenía al ser este a un lado de él. Dice mi mamá, no sé, decía mi mamá que cuando era joven, le lanzaron una maldición a la familia por eso. Con demonios, pues. Pero sí, son cosas que, pues, yo las que he vivido, hice atellina que cuando murió mi mamá en esa misma casa, porque ahí llevaron el fértil a la casa esa que te cuento. Bien chistoso porque llevaron él el cajón donde estaba mi mami.

Y estábamos mis hermanos y yo sentados afuera en la banqueta. Entonces, de repente, pues estábamos platicando y escuchamos un llanto así abierto, pero un chillido profundo así, horrible, un lamento. Pero no era tan mucho. Eran las 9. Sí. ¿Este lamento cómo lo ubicas, con un sonido, un tono de mujer, de hombre, de dolor? No, de mujer. O sea, ¿sabes? Yo lo identifiqué como lloraba mi mamá. O sea, era el lamento de mi mami. Entonces, yo le dije a mis hermanos, ¿sí escuchan?

Y mis hermanos, no, a ver. Y nos acercamos y otra vez el lamento. O sea, pero un chillido así muy triste como deshiriéndose, ¿me entiendes? Entonces, como estaba mi hermano adentro, pensamos que era el que estaba llorando. Y cuando nos metimos, mi hermano estaba dormido, Gina. O sea que no era ella. No. Yo digo que era mi mamá. Oye, ¿tu mami falleció de manera natural? No, Gina. Ella murió de cáncer despónable. OK. Ella tenía. Murió con mucho sufrimiento. Ella murió. Entonces, sí.

Pues, yo digo que era ella porque, pues, sí se fue muy triste. Muy triste. No nos quería dejar. Pero sí le pasaron más cosas. O sea, son muchos relatos los que tengo y también míos. Ah. Oye, a ver, cuéntanos uno tuyo. Mira, hace un mes voy para la casa de mi novio, ¿verdad? Él vive acá por Medrano. Sí. Entonces, en Medrano, como son casas antiguas, superantiguas, yo creo que de las primeras que fundaron de Guadalajara, está pegadito, pues. Y ya llegué a la casa de mi novio y ya estuvimos ahí.

Toda la noche. Y ya yo le dije a mi novio, le dije, oye, porque yo puedo sentir a las personas que no son de este plan. Vaya, yo siento su energía. ¿Es checo? Sí, sí. Y cuando son seres de bajo astral, me hacen mal, me ahogan. Siento como si me estuviera ahogando. O sea, me entran unas ganas de vomitar horrible. Entonces, yo llegué a su casa y le dije, oye, está muy cargado y has visto algo. Y me dice, sí, pues, pásate en la parte de arriba porque la casa es de dos pisos. Y así quedo.

Entonces, le dije, ¿sabes qué? Aquí hay una mujer, ¿verdad? Porque yo sentía la presencia de una mujer. Sí. Y él me dijo, ¿cómo sabes? Le dije, porque es una mujer. Le dije, ¿quiere? La voy a ver. Y yo, cuando digo esto, la sueño. Sueño a esas personas. En mis sueños se me presentan, pues. Sí. Entonces, yo le dije, voy a soñar con ella. Entonces, ya se quedó llena. Dormimos. Y tuve el sueño. Soñé con ella. Era una mujer blanca.

Blanca, sí, muy bonita, muy elegante, alta, delgada, con un vestido como de los 60. Su cabello, por tos. O sea, me acuerdo perfectamente de ella. Entonces, yo le dije, ¿qué quieres? O sea, ¿qué necesitas? ¿Te puedo ayudar? Y ella molesta. Agarraba las cosas de la cocina, o sea, yo la veía en el sueño, y las aventaba. Las aventaba y me decía, vete de mi casa, no te quiero aquí. Y decía que mi novia era de ella, que lo dejara. Ándale. Y yo le decía, no, pero a mí, ¿ya te puedo ayudar?

No, a mí no me ayudé. Yo no me puedo ir de aquí. Bueno, el caso es que no nada más estaba ella, Nina. Habían tres personas más. Eran dos niños y un adulto. Yo hablé con ellos y en mis sueños yo les dije que oré por ellos, porque yo soy cristiana, oré por ellos. Y les dije que podían partir, que ellos ya no existían aquí en este mundo, pues, que ya no, ya eran, ya no pertenecían aquí, pues. Sí. Y pues ellos, yo vi que se fueron, pero ella no. Ella dijo que esa era su casa.

Entonces, así quedó Gina y yo desperté. Y yo le dije a mi novia, oye, la soñé. Y él me dijo, a ver, descríbemela, porque Gina, él ya la había, ya la había visto. Él sí le tocó verla, ¿eh? Pero él no me había dicho cómo era. Entonces, yo le dije a mi novia, es blanca, así como te la describí, se la describí él. Sí. Y él me dijo, sí, así es ella. Como tú me la estás describiendo, así es ella.

Pero anteriormente, Gina, pues, a él ya se le había presentado a esta persona, porque dice que en el cuarto de arriba, que ella se aparece mucho. Sí. Esa mujer. Dice que en una ocasión estaba dormido y que de repente vio a una persona parada en la puerta, porque él dorme solo, él vive solo en esa casa. Sí. Vio a una persona parada en la puerta y empezó a orar, pero no lo dejaban, o sea, se trababa. Entonces, cerró los ojos y al momento de abrirlo, ya la tenía encima de él.

Oye, ¿saben si ahí falleció alguien? Pues mira, Gina, dice mi novio que él y sus papás compran esta casa en los 70. Entonces, pero mira, lo chistoso de aquí es que la vecina de un lado de con él, la señora ya tiene 90 años viviendo ahí, o sea, ella nació ahí, tiene 90 años habitando ahí en Gina. Y la vecina cuenta, o sea, es una señora ya grande, cuenta que ella era una estabayerís, o sea, y que allí mataban gente y la enterraban. Oye, ¿por qué hacen eso? Pues no sé.

O sea, la verdad no sé, pero que al dueño de ahí que lo mataron también. Pero lo chistoso de ahí es que mi novio que la mamá de él veía fuego en el patio, porque el patio está grande y tiene horno de piedra todavía. Y veía fuego en un punto y dicen que el fuego es símbolo de que hay un tesoro. Un tesoro. Sí, sí. Entonces, dice mi novio que su papá es cargo, sea donde le dijo la señora, y que vieron una caja. Pero el féretro, ¿quién? De muerto.

Entonces, el señor lo que no quiso fue meterse en problemas y mejor tapó y puso cemento. O sea, él ya no quiso moverle más. No, pues claro, oye, un féretro ahí en esa casa. Ajá, y eso fue recién que llegaron ellos a habitar esa casa, pero el señor ya no le quiso mover. Oye, a la mejor, ¿era el féretro de esta mujer? O del señor, porque dicen que también era un señor con hongaban. Y yo hace señor Gina, se me subió. Se me subió, literal, una noche también que me quedé a dormir con él.

Volví a sentir una presencia, pero esta vez era de un hombre. Yo le dije a él, le dije, ¿sabes qué? Ahora hay alguien aquí, pero es hombre. Entonces, pues, nos dormimos. O sea, pero yo no me senté a gusto. Senté una energía muy fea, muy densa, y no sé cómo explicarte. Yo me senté a mal. Entonces, ya nos acostamos, pero yo no podía dormir, Gina. Y mi novia, sí, pues, que él estaba bien dormido. Entonces, la ventana da al patio y hay un sensor. O sea, la luz se prende con sensor de movimiento.

Entonces, es que te digo, estábamos solos. Y se prendía y se apagaba el sensor, Gina. Era las 3 de la mañana. Y yo no podía dormir, ¿sabes? Y yo no podía despertar a mi novia porque no despertaba. Entonces, ya me quedé media dormida. Me puse del lado y ya estaba orando. Y en eso que se abre la puerta, o sea, entre dormida y despierta, escucho la puerta y se suben a la cama, Gina. Ándale. Y se me subí encima, así del lado, se me subí encima. Pero era un gruñido horrible en la oreja.

Y senté su respiración tan fea, Gina, que yo dije, ay, Dios mío, o sea, yo no podía hacer nada, no me podía mover. Y era ese hombre. Entonces, yo le conté a mi novio y al día siguiente, la misma vecina, cuando él fue a la tienda, y regresó, le dijo la vecina, oye, ¿quién iba atrás de ti? La viejita, le dijo. Y mi novia le dijo, no, nadie, estoy solo. Es que era un señor, un señor de gaván, grande. Y es el que ven ahí en esa casa, Gina también. Vaya, ¿tu novia sigue viviendo ahí?

Sí. Sí, ahí sigue viviendo. Oye, ¿pero ya no te gusta quedarte o sí? Pues me tengo que quedar en Masago, pero sí está horrible el ambiente en esa casa. Te puedo decir que asustan ahí, es de media, o sea, diario. Diario te asustan, diario. Pero. Muy feo, muy tético. Oye, ¿pero a tu novio no? Fíjate que él ya está acostumbrado, pero no crea. A veces me habla a las 6 de la mañana y me dice, oye, ¿me ayudas a orar?

O pone salmos porque de verdad, él cuenta que ya ha llevado un padre, Gina, a exorcizar la casa. O sea, ya llegaron a este nivel, pero lo feo aquí es que no es algo bonito lo que hay ahí, Gina, porque hasta luego unos padres lo asustaron. ¿Cómo? O sea que también salió el padre espantado. Sí, o sea, dice mi novia que entraron y el padre empezó a hacer las respectivas rezos y pues mi novia junto con su mamá empezaron a rezar. Entonces dice mi novia que traían él.

Pues el padre traía un sirio y lo prendía y se lo apagaba en Gina, o sea, breve y le soplaban el sirio. Se lo apagaban. No, pues sí, es algo fuerte. Y sobre todo tú que tienes esta percepción puedes ser más susceptible a todo lo que pasa ahí. Sí, entonces es lo que le digo yo. Yo no te puedo ayudar porque mira, a mí me dijeron que yo tenía pues un don, Gina, y yo no lo quiero, la verdad no me gusta él. Me da mucho miedo. No sé controlarlo, ¿me explico? Porque si yo me meto con ello, me atacan.

O sea, tengo otro relato en donde sí me atrevieron. No, o sea, no es simple una aparición, sino que ya fueron contra ti. Sí, o sea, no en esta casa, Gina, en una casa que está acá para Zapopar. Porque yo estuve rentando durante nueve años y en una vez me hicieron la vida de cuadrito, Gina. Ah, caray. No, pues sí. Oye, entonces tienes muchísimo que contar, Isa.

Te habías cargado un poquito, pero ¿qué te parece que poco a poco en diferentes emisiones nos vamos contactando contigo para conocer mucho más de lo que has vivido? Sí, claro, Gina, les cuento, es el de la Casa Naranja. Es donde te digo que se me apareció, era una bruja. Pero yo se los cuento. Si me vuelven a marcar con todo gusto a estas horas, yo les cuento. Claro. Entonces, aquí le vamos a poner a tu tarjeta, volver a marcar para seguir escuchando estos relatos. Sí, está muy bien.

Me saludan a Nacho. Sí, amiga, que estamos pendientes. Ah, muy bien, Nacho. Buenas noches. Hasta luego, amiga. Muy bien, mucho gusto saludarlos. Igualmente. Estoy bien emocionada. Excelente noche, un abrazo. Muchas gracias, bonita noche. Adiós. No, pues cuando tienes esa capacidad de ver, sentir, oír, es casi inevitable tener este tipo de experiencias y es el caso precisamente de nuestra amiga. Vamos a continuar con nuestro programa. Saludos a nuestros amigos.

Ángel López desde Real Granada, Tecamax. Saludos Gina y Nacho y a toda la familia. Oscar Román también desde el Aredo, Texas. Nos manda un saludo. Oscar, bienvenido, amigo. Junior Sánchez también anda, andaba un poco malito. Ya se está mejorando. Qué bueno, me da gusto. Ahorita los vamos a seguir nombrando. Mientras tanto, vamos al siguiente audio. Venga. Quisiera contarles otro relato, mi amor, ¿eh? Bueno, ese relato me lo contó mi mamá. ¿Qué le sucedió eso con su madrina?

Dice que venían del pueblo, iban por el rancho. Dice que miraron que una señora ya mayor, que se miraba como una señora, pues porque iba a tapar con reboso que iba para el pueblo. Pero dice, mamá, que su madre le dijo que para que ella iba al pueblo, que ya venía la lluvia, que se regresaba por el rancho. Entonces esa señora volvió y le respondió con gemido.

Y mi mamá y su madre ya miraron como, cuando volvió, les enseñaba que miraron que su cara no era una cara de una persona normal, pero era como de una calavera. Y que tenía, no tenía ojos. Y bueno, de, ah, mi mamá, su madrina se espantó y recogió mi mamá y se echaron a correr. Pero mi mamá dice que ella alcanzó a mirar a la señora que no iba, que no iba caminando, pero iba flotando, pero muy, muy bajito, pues. Y de esto, desgraciadamente, su madrina de mamá se enfermó. Y ya la noche falleció.

Y bueno, espero que le usa este relato y quisiera mandarles saludos a mi primo, el morroco, ya en chocolate también. Claro que sí, mi querido amigo. Ya teníamos rato de no escucharte. Y qué bueno que nos envías este audio muy amable. Muchas gracias. Y sí, saludos a todos los amigos que están por aquí. Vamos a continuar con más. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana.

Y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. El Miedo Fond, 55, 2193, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Te Duda. Hola, soy Raúl Orbañanos y te invito a escuchar La Fórmula es Donde y Cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Estoy rodeado de animales. Atentamente no hay sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir.

La Mano Te Duda. Relatos, experiencias que no tienen explicación lógica, pero que cada noche escuchamos y agradecemos que tú las compartas. Ahora nos vamos con César. Buenas noches. Hola, César. Hola. Hola. Buenas noches. Bienvenido, amigo. ¿Cómo has estado? Bien, ¿cómo estás? Perfectamente, amigo. ¿Desde dónde nos llamas tú? De aquí, de Tijuana. Tijuana, donde empieza a hacer la música de la música. ¿Cómo estás? ¿Cómo estás? ¿Cómo estás? Tijuana, Tijuana, donde empieza la nación, mi amigo.

Atributivo. Perfecto, brother. Oye, ¿qué nos vas a platicar esta noche? Pues algo muy corto, la verdad. A ver. Que me pasó hace como una semana. A ver, ¿qué se sube? Estaba yo en la casa, ya eran como las 8 de la noche o 9. Y estaba yo ahí acostado. Sí. Estaba dando a mi esposa para que le llegara también a acostarse. Y estaba yo en el cuarto viendo videos en un tictoc. Y este, pues yo, pues, le grité a mi esposo porque no llegaba. Sí. Le grité amor una vez.

Y ya estaré a que me contestara y pues nada. Entonces, otra vez le grité amor por segunda vez. Sí. Y yo, pues, mi leche no me contestaba. Entonces, me la monté a la cama y me fui a buscarla. La casa es de 2 pisos. Entonces, el de, está yo en el piso de arriba. Entonces, ya otra vez le grité amor y yo pensé que estaba en el baño porque la puerta estaba como entre abierta. Ajá. Estaba como cerrada, pero como le pude un poco, un poco abierta. Emparejada ahí. Sí. Ajá. Emparejada.

Entonces, yo, pues, este era mano para abrir la puerta y en eso la puerta se cerró así, pues, se cerró toda. Bien. Solita. Sí. Ajá, solita. Y la chapa se murió poquito. Entonces, dije, ah, pues, en el baño. Y en eso me, ella me dice, desde abajo me gusta que estaba fuera. Dice, acá, ahí. Entonces, que está en el baño, le grité. Y ella me dijo, no, pues, nadie. Y ya yo, pues, pues, abrí la puerta con un poco de miedo. Claro. Abrí la puerta y, pues, no, pues, estaba solo en el baño.

Y ahí se acara y, pues, que, ahí, ¿qué pudo haber pasado? Porque, pues, ella estaba en la parte de abajo. Entonces, yo, cuando yo abrí la puerta, pues, que la puerta se emparejó bien. Y se, se murió la chapa. Y ahí, pues, así quedó, nomás, le conté a ella. Ya me dijo, no, pues, desde que tenés cosas, que no sé qué. O sea, pues, la mirada, pues, no le gusta que hable. Pues, desde ese tema, pues. Ajá. Y así quedó. Usted, ¿cómo, usted, qué pudo decir? Así, eso, ¿qué? ¿Qué pasó?

Bueno, amigo, una de dos. O por ahí el viento hizo de las suyas. Y justo cuando tú andabas cerca o. Pues, que ahí no hay viento. Ese es el asunto. Una ventana abierta tal. Es quién sabe, ¿verdad? Pues, que en la parte de arriba no tenemos nada así. La ventana abierta. Ajá. Este. Pues, sí, y lo pusieron por adentro. No hay aire, pues. Sí. Eso un poco extraño eso. Claro. Eso, ¿no? ¿Qué pasó? Sí, porque la segunda opción es que, pues, se manifestó por ahí una energía. Sí, ¿verdad? Puede ser.

Ajá. Sí, sin duda. Ajá. Porque para que se mueva un objeto, tiene que haber una fuerza que lo impulse, una fuerza que lo mueva. Por eso te decía primero, pues, la lógica podría ser que a lo mejor una corriente de viento movió la puerta. Y a lo mejor, no sé, a lo mejor no tienes ventanas arriba, pero abrían la puerta de la calle y se hace como un vacío y succiona o empuja. Depende, ¿no? Si cerraste o abriste. Digo, nada más estamos tratando de sacar conclusiones lógicas, ¿no? Primero.

Y si dices tú no, es casi imposible que hubiera sucedido eso. Entonces, lo más probable es que haya existido por ahí una energía que andaba, pues, transitando en ese sitio. Sí. Tengo otras cosas ahí también que les quiero compartir. A ver. También es el no, es igual, también corta. Sí. Este, pues, como yo manejo trailers. Sí. Ya tiene como 2, 3 meses de prego, eso. Entonces, ya eran como las 1 de la mañana más o menos. Sí. Y yo, este, tenía una creadora.

Este, y cuando yo venía, pues, no había salidas ni tampoco retorno ni nada. Era una creadora pareja. Y en eso, pues, yo iba espiando, ¿no? Y me di que se venía acercando otro camión, otro trailer. Sí. Atrás de mí. Entonces, lo que yo hice fue cambiarme el carril al lado derecho porque iba en el carril izquierdo. Y le cambié derecho para que él pasara. Dejaron rebasarse. Para el espacio, pues. Y, pues, no pasaron ni 5 segundos cuando me cambié el carril y volteo 3 para atrás.

Y ya no mereé nadie, que ya no mereé las luces del camión. Y volteo para ambos lados y acá, y, pues, donde, ¿sabes qué pude pasar ahí? Porque no había salidas, no había nada. Era un cartera libre. Pues, este, cómo lo digo, de ayer a 6, 6, no había salido. Como que el camión se pudo ver tomar una desviación. Exacto. También me quedó con una gargula de qué pudo haber sido. O que se hubiera alineado atrás de ti o algo así, ¿verdad? Ajá. Así es. No, eso sí, sí, sí.

Yo también, pero, como le digo, yo quemé el carril. Pero ya en eso, ya cuando me metí otra vez, ya no estaba el camión. Sí, sí. De hecho, eso me refiero. Cuando te cambiaste de carril, que él también se hubiera cambiado de carril atrás de ti. Pero se me hace ilógico. Lo que quería él era rebasarse, supone, ¿no? Tu experiencia te lo dijo así. No pasara nada. No mantenía 5 segundos lo que otra vez volteo para frente y yo, el tejido otra vez, ya no había nada. Ah, caray.

Estaba todo oscuro otra vez. Pues, sí, me quedé pensando. No me pasé, pero que ya estamos acostumbrados a, pues, ahora sí que andar trabajando de noche con él. Sí. Pero se me quedó un poco. Un tráiler fantasma. Pues, quién sabe, ¿no? O sea, sí. Estaba un poco raro que ahí, pues, allá. Eso no, que era un tráiler fantasma. Sí, amigo. O sea, puede pasar eso, que ya, pues, que me ven el fantasma. Claro, amigo. Sí, llega a suceder, llega a suceder. Se materializa de algún modo.

Es una, ¿cómo dice el maestro Soham? Bueno, el punto es de que se llega a materializar porque tal vez ahí en ese sitio ocurrió un hecho muy trágico. A lo mejor ahí hubo un accidente, murió el conductor, se oye mucho ruido, amigo. Sí, pues, ya voy a empezar a manejar otra vez. Ah, OK. OK. Pero sí, ahí tengo otra historia que te lo puedo compartir en otro momento. Bueno, órale, pues. Claro. Gracias. Que estés bien. Excelente viaje. Hasta luego, mi querido amigo.

Pues, ya, ya, ya, voy a empezar a manejar y mejor lo dejamos. No vaya a ser que ocurra algo, ¿verdad? Sí, más vale ir a la segura. Sí, es una proyección era la palabra que no encontraba una proyección. Y pues sí, aquí es más, en estos días hablamos del tren fantasma, inclusive, ¿no? El ferrocarril fantasma. Se ha hablado también de un taxi fantasma. Se ha hablado también de un barco fantasma. Dicimos, bueno, pero eso son cosas inanimadas. Es decir, nunca tuvieron alma. Nunca tuvieron espíritu.

No había forma. Eso para moverlos requiere de la fuerza humana necesariamente. Pues miren, a veces suceden cosas que no nos explicamos. Inclusive, ¿por qué no mencionarlo también? Porque al hablar de este tema, hablar del mundo paranormal, pues a no ser que se crea alguien muy sabio como o muy lleno de conocimiento, como para negar que hablar del mundo paranormal, pues es en gran parte especulación.

Y dentro de estas especulaciones nosotros podemos pensar que también hay traslapes de dimensiones. Y pudo haber sido eso, ¿no? ¿En qué dimensión? ¿En qué momento? Pues tal vez en el momento en que el otro tráiler tuvo el accidente y se llega a ver en esa zona. Cuando voltean, ya no hay nada. Le tocó, le tocó ahí. Bueno, oye, y hablando de este hombre, Charlie, así se le conoce, Charlie Sin Cara, el hombre verde también le llaman.

Un hombre que transformó su vida, un accidente, lo llevó a aislarse. Pero lo más sorprendente es que se convirtió en una leyenda que circula entre los habitantes de Pensilvania porque aparentemente él deambula por las noches buscando compañía o venganza. Se le ha visto en las carreteras bajo la luz tenue de las farolas y pues quienes se cruzan en su camino quedan aterrados por su apariencia.

Los relatos sobre el hombre verde varían, pero muchos coinciden en que aparece bajo las luces, envuelto en un halo verde y esta imagen fantasmagórica ha llevado a numerosos conductores a reportar encuentros escalofriantes. Además, se ha informado que esta figura cuando se aproxima, las personas sienten una sensación de frío y ansiedad como si el aire se tornara denso a su alrededor. Los encuentros con Charlie a menudo se describen como experiencias sobrenaturales.

Algunos afirman haber oído incluso un susurro desgarrador y otros simplemente sienten que son observados por unos ojos que no pueden ver. Estos relatos han alimentado la leyenda convirtiendo al hombre verde en un símbolo de miedo y misterio allá en la región de Pensilvania. Bueno, vamos a seguir platicando al respecto. Vámonos a una pausa y regresamos. El miedo FON 55 2193 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast?

Saber todos los secretos de TOPS. ¿Dónde y cuándo quieres? ¿Va a cambiar la vida? RSS punto com almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hostado y distribuido por RSS punto com. RSS punto com. Hacer podcast de manera fácil. Me gusta la humanidad. Atentamente. El canibá. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Víctor Vázquez dice he intentado comunicarme con ustedes y no puedo, quiero contar relatos.

Víctor, mándanos un mensaje nada más diciendo hola para nosotros tener tu número y poder reportarnos contigo. Deseamos escuchar eso que quieres compartir. También saludos a Luis Rodríguez en Atla Comulco en el Estado de México. María Isabel Pérez Hernández desde Malagua, Nicaragua. Dice acá también los estamos escuchando. Qué gusto María Isabel y Juventino González y su amigo Jera, que dice que Jera tiene miedo, que no le gusta mucho escuchar este tipo de relatos.

Pero ahorita están entre amigos Juventino y Jera. Gracias por estar aquí. Así es, Alfonso Ramírez nos manda un saludo desde Acazingo Puebla. Oye, amigo, por cierto, a ver si nos vemos por allá. Vamos a estar el fin de semana en Acazingo Puebla, una tierra de leyendas y con mucho gusto vamos a saludar a varios de nuestros amigos. Vamos a ir en una especie de reunión. Hemos sido convocados para participar ahí en varias pláticas y unas exploraciones urbanas. Va a estar muy bueno en Acazingo Puebla.

Nos vemos este fin de semana. Y también Gina dice por aquí, Jorge Martínez, desde la huelga de la Boeing Company. Saludos Gina y Nacho. Ojalá termine pronto la huelga. Claro que sí, mi amigo. Te mandamos un abrazo y sí, desde luego. Ya lleva rato, ¿verdad? ¿Y cómo le hacen a amigo para salir adelante? Porque si bien es cierto, cuando emplazan a huelga es porque alguna injusticia se está cometiendo con los trabajadores y pues solamente hay una forma de presionar. Dijo, así es la vida.

Ojalá que ya termine, mi amigo. Dice Princesítica, ese relato me hizo recordar a algo que me contó la señora que ayuda en la casa de mi hermana. Me dijo que se aparece una mujer de blanco. Y se lo conté mi hermana y se enojó y la regañó. Y hasta a mí me regañó. Mira, dice Princesítica, te mandamos un saludo, amiga. Pues son las cosas que pasan. Eso no lo podemos negar. Vamos, tenemos más. Muy buenas noches. Mi nombre es Ros Torres. Muchas gracias por el espacio.

Me gustaría compartirles esta experiencia paranormal que me pasó cuando yo tenía alrededor de 18 años. En ese entonces yo tenía un novio al cual yo ya le había comentado que me gustaría tener un espejo. Así que él se da la tarea de buscarme un espejo. Después de un tiempo, él llega a la casa y me da la sorpresa. Ese día el espejo no se instala. El espejo se queda en el suelo, al pie de mi cama. De ahí el día transcurre con cotidianidad. Pero cuando llega la noche, ya voy y me duermo.

Pero después de medianoche, empecé a soñar pesadillas las cuales me despertaron. Cuando yo despierto y me incorporo, me doy cuenta de que la habitación está completamente fría. Como que hay una sensación en el aire como extraña. Como que alguien estaba en la oscuridad observándome. Yo sí lo relacioné inmediatamente con las pesadillas. Pero después me empezó a dar bastante miedo.

Y lo que me llama completamente la atención es que empecé a sentir como que mis pies me estaban hormigando y se estaban poniendo completamente fríos. Y cada que pasaban los segundos se ponían más fríos. Entonces, el momento que yo quiero tocar mis pies y veo hacia ellos, veo una sombra. Esa sombra estaba enfrente del espejo. La verdad, en ese momento no me di cuenta de en qué parte estaba posicionada para que hiciera sombra en el espejo.

Pero al observar bien, me doy cuenta que la sombra está en el espejo, adentro del espejo. Sí, sí. Y vuelvo a observar con más detenimiento cuando veo que de ahí van saliendo una mano, un pie, después otra mano, después otro pie. Cuando veo que algo se incorpora delante de mí, lo observo, es una mujer. Es una mujer completamente vestida de negro, alta, de piel completamente blanca. Esa mujer tenía una expresión de terror, de odio. Era una mujer mayor, era una anciana.

Pero su mirada y toda su forma daba miedo. En ese momento ella me observa, hacemos contacto visual y de un momento a otro ella se avalanza sobre mí. Yo inmediatamente lo primero que hice fue tomar las cobijas y ponérmelas de escudo. En ese momento dejé que pasaran 2, 3 minutos. Vuelvo y me quito la coija. Ella no estaba ahí. Pero la sensación que me dejó, me dejó completamente helada, con muchísimo miedo. No entendía por qué estaba saliendo alguien del espejo.

No, en ese momento no tenía como la cavidad del por qué. Entonces ya no puede pegar ojo. Empezaron a pasar las horas. Cuando ya se empezó a ver más claro, la vi cómo caminaba de un cuarto a otro, por toda la habitación. La verdad, yo lancé un grito. Pero hasta hoy sé que no grité, fue como un grito ahogado. Y a partir de ese momento, esa mujer nunca volvió al espejo. Esa mujer sigue estando aquí en mi casa. Se mueve de un lado a otro.

Y de hecho ha espantado más que 3. Y ella tiene una fijación y lo quiero recalcar. No sé, pero ella, el por qué, o sea, si me acabo de hacer mucha curiosidad, quererlo saber. Ella tiene mucha inclinación a espantar a los hombres. Porque la mayoría de personas masculinas que se han quedado, ya sea en reuniones que ya al atardecer y se quedan aquí, las he espantado. Muchas de ellas, la verdad, no quieren ni siquiera contar lo que les pasó.

Pero sabemos de que algo les pasó porque se van a mitad de la noche. Y cuando pasa todo esto, yo me quedo con muchas dudas. Entonces quiero saber, ¿por qué el espejo? ¿De dónde viene el espejo? Entonces le pregunto a este ex novio y él también empieza como investigar y ya después me cuentan las cosas como que está uniendo todos los lazos. Los eslabones. Y me cuenta que dice que él estaba trabajando cuando él y otros chavos estaban trabajando en una bodega de una mujer palestina.

Esta mujer estaba observando cómo estos jóvenes sacaban los artículos de ahí. Él dice que había en el fondo algo tapado con un tapete como hindo. Muy bonito el tapete. Y cuenta que sacaban y sacaban cosas. Entonces, cuando sacan esto que estaba tapando el tapete, se da cuenta que es un espejo. Entonces, la mujer palestina dice que el espejo va a las cosas que son para desechar. Entonces, él inmediatamente ve el espejo y dice, nombre, yo me lo llevo.

Entonces, se lo pide y ella le dice que sí, que se lo lleve. Que es una pieza antigua que tiene más de 85 años en la familia de su esposo que acaba de fallecer. Por eso se estaban deshaciendo de esas cosas. Porque ella ya no quería tener nada del marido. Entonces, él lo trae a casa. Y es ahí cuando me pongo yo a pensar, qué tipo de maldición era. ¿Qué nos trajimos o qué me trajo a mi casa? Porque la verdad es algo que no nos hemos podido deshacer.

Ya se han hecho muchas cosas para sacar a esta mujer de mi casa, pero no. Aquí sí. Y entre más hagamos cosas, más presente se hace. Así que muchísimas gracias por escuchar. Espero mandarles más relatos que han transcurrido de esta persona y otras que son externas. Y la verdad que espero la hayan disfrutado. Y hayan tenido un poco de miedo como el que yo tengo al contarlo. Muchas gracias. Gracias a ti. Pero mira, llegó este espejo y con él lo que han vivido.

Sí, las experiencias durísimas, ¿verdad? Qué aterrador. Lo primero, yo lo pienso así. Lo primero sería deshacerme del espejo. ¿Ustedes qué harían? Me encantaría que nos regalaran su punto de vista. Mira, como lo hace Daniela Echanique, Dani Echanique. Dice por acá. Mi hija tuvo una experiencia aterradora con un ente en un espejo. Pero de un momento a otro, ese ente, ella lo veía salir en cuerpo entero y la paralizaba.

Tomaba la forma del novio y se le sentaba al lado y le decía que ella le pertenecía. Mi hija no podía moverse. Sólo pensaba, tú no eres mi novio. Él le entendía y daba golpes en la cama y se enfadaba. Tuvo que recurrir a una bruja y la ayudó a despojarse de ese ente. Y no fue fácil, dice. Es lo que nos comenta nuestra querida Sofia Echanique. Oye, qué aterrador, amiga. Claro. Saludos también para nuestra amiga Katia Romero, que ella siempre está presente. Una peludo maniaca de hueso colorado.

Y hoy está con su papito, que lo fue a cuidar en el hospital. Esperemos que él pronto, rápido se recupere para que está nuevamente en casita. Y yo creo que sí. Con los zapapachos de Katia y la actitud de él, va a salir muy pronto adelante. Y mira qué bueno que en el hospital ahí nos están escuchando. Saludos, un fuerte abrazo y pronta recuperación. Sí, Gina, claro. Saluda Luis Flores Castañeda. Bienvenido y gracias, amigo, por estar con nosotros. Y a Gustavo Junior desde Ontario, Canadá.

Muchas gracias, amigo, por hacerte presente aquí. Porque recuerden que la mano peluda es internacional. Ahora más que nunca, la mano peluda internacional a través de plataformas como Spotify. Tú también puedes encontrarnos. Sí, justo nos buscas así. La mano peluda grupo Fórmula. Si lo escribes correctamente, vas a dar con nosotros y seguramente vas a poder descargar todos los podcasts que ahí quedan. Vamos a la pausa y regresamos. El miedo FON 55 21 93 59 26.

Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. ¿A quién la mano peluda? Creo en la reencarnación, atentamente, la uña, sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda. Continuamos, queremos más relatos y experiencias como la que sigue. Hola, saludos, buenas noches. Gina y Nacho y a todos los pelugos maníacos. Les quiero contar un relato.

Antes que nada, quiero que sepan que de lo que hablan mucho, que cuando se te sube el muerto es porque en realidad tienes una parálisis del sueño. Siento que son dos cosas que probablemente van de la mano, pero que son totalmente diferentes y les voy a contar por qué. Yo tuve mi hija muy pequeña a los 15 años. Yo ya la estaba esperando. Yo me quedaba sola en mi casa. Para eso todos iban a trabajar y yo me quedaba sola.

Ya estaba amaneciendo porque yo ya había despertado, yo ya estaba consciente y yo le di la espalda a la ventana. Yo seguía acostada y le di la espalda a la ventana y yo estaba acostada de lado. Entonces yo empecé a dormitar. Estaba relajándome cuando de repente así de la nada siento que un par de manos grandes y con uñas largas me toman de los tobillos y me sujetan fuerte y un cuerpo así enorme se me deja caer encima. Me asusté demasiado porque además de todo yo sentí su respiración.

Cuando se me echó encima sentí su respiración en el oído y como su vapor no sé y feo. En ese momento olvidé todo tipo de oraciones y rezos, no sabía si por haber, no recordé absolutamente nada. Y esto no fue un hecho aislado porque a pesar de que a mí nunca me había pasado nada y siento que soy una persona que no tiene percepción de este tipo de situaciones paranormales, esta situación fue horrible. Tiempo después yo seguía tratando de dormir. Para eso yo ya estaba embarazada.

Pasó el tiempo y cuando mi bebé ya había nacido yo estaba dormida y esta cosa se seguía subiendo encima de mí. De igual forma, no me podía mover. O sea, todo lo que implica el estar con una paralisis de sueño, pero yo sentía el peso de alguien. A mí me preocupaba mucho porque mi hija estaba pegada a mi cama en la cuna. Entonces yo trataba de, o sea, yo forcejeaba con esta cosa para que no se volteara hacia mi hija porque yo sentía que la abcaba, la asfixiaba.

Y muchas veces me despertaba, pero como si de repente alguien, o sea, tú estás dormida, dormido, bueno, dormidos hacia arriba y si alguien se te avienta encima, pues tú sientes, ¿no? Sientes el peso, cómo se te deja caer. Así, pero no había nadie. Entonces a mí me despertaban de golpe así. Y no me podía mover. Así me quedaba, así, totalmente inmóvil. No me podía mover. Así me pasó hasta que me acostumbré. Yo sé que está mal que me haya acostumbrado, pero de cierta forma sé que es la casa.

En esa casa muchas veces los vecinos me comentaban que veían a una persona, un adulto mayor en la ventana. Cosa que no había ningún adulto mayor en esa casa. O sea, no había nadie. Después pasó que yo estaba dormida y de nuevo se me volvió a subir. Y se me va y de nuevo. Así tres veces seguidas. Entonces cuando yo despierto y reacciono, yo digo, ay, se me subió el muerto. Y me vuelvo a dormir. Y una tercera vez me levanto.

Y cuando me levanto camino hacia al lado de la cama de mi hija, de la cuna, y veo un ente. No tenía forma. Supongo que era de bajo astral porque no tenía forma. Era como una mancha oscura. La luz siempre se mantenía, la del pasillo se mantenía encendida por lo mismo de la niña. Entonces lo alcancé a percibir. Y yo pensando que era un sueño o suponiendo que no era real, yo lo confronté. Y le dije, ¿qué quieres? Déjame en paz. Déjame de estar. Palabras antisonantes. Déjame en paz.

No me estés molestando. Y cuando yo volví hacia la cama, yo me voy a acostarme. En ese momento yo entré en panico y despierto. Y cuando despierto, o sea, pues me doy cuenta, yo percibo que en realidad no había sido un sueño ni que las tres veces que se me subió porque yo pensé que habían sido un sueño. No lo habían sido. Sí había alguien que ahí nos estaba perturbando, nos estaban molestando. Por suerte nos pudimos cambiar de casa rápido y ya no pasamos ningún problema.

No. Esa casa era de los abuelos o bueno, es de los abuelos de mi hija. Estuve muy, muy poco tiempo viviendo yo en esa casa y de verdad la pasé muy mal por esta situación. Pero yo se lo atribuyo a que la abuela de mi bebé, de mi niña, ahorita ya está grande, le hicieron brujería. Y a la señora la querían volver loca. Su suegra, su misma suegra la quería volver loca. Cuando ellos vivían en Chimalhuacán antes de vivir ahí en esa casa, todo el tiempo ella escuchaba como un tic.

Ella le puso que era un duende y que era una campana. La señora se estaba acostumbrando, así como yo me estaba acostumbrando cuando se me subía el muerto, cuando hubo esta cosa. Y les digo que yo sí suelo diferenciarlo porque cuando yo estoy muy cansada siento como mi cuerpo empieza como a paralizarse y yo sí lo suelo diferenciar. Entonces yo sé cuándo es esto y cuándo no. Y yo les puedo asegurar que jamás me volvió a pasar esta situación hasta la fecha que ya la niña tiene 15 años.

Sí. Nunca me volvió a pasar. Solamente lo de la parálisis que sí es muy diferente, es una situación y una sensación totalmente distinta. En la cual yo también he sentido que este ente me quería sacar de mi cuerpo para poseerlo, porque les digo que también va de la mano. Porque cuando yo he presentido, he sentido que mi cuerpo se está paralizando sin que ningún ser debajo lo haga, lo paralice. Yo he sentido cómo he estado a punto de desprenderme de mi cuerpo, pero no llego más allá.

No lo he logrado. Y no es porque yo quiera, simplemente porque de repente siento que estoy como que empezando a flotar y es cuando regreso. Pero bueno, disculpen, regresando al tema de la abuela de mi hija, su suegra le mandó a hacer unos trabajos de brujería. Y la señora escuchaba esta campanita como tipo campanita, así como un tuc en su casa. Cuando la señora se cambió, es porque la señora la querían volver loca.

Cuando ella fue y se consultó, le dijeron, sí, tienes un trabajo de brujería, efectivamente. Y lo que quieren lograr, esta persona lo que quiere lograr es volverte loca. Entonces, por una u otra cosa, se cambian de casa. Me parece que no fue por ese motivo, pero se cambian de casa. Y en la nueva casa, pues ya no pasaban estas cosas. La señora se volvió más religiosa. Y a partir de que yo estaba ahí, empezaban a sucederme las cosas, pero empezaban a sucederme a mí.

Entonces, yo siento que del todo no fue como liberada y que se llevó eso malo, se lo llevó a su casa. A donde está Nolita. También porque yo llegué a escuchar ese tic una vez yo estando igual sola en una habitación donde atrás de mí no había nada. Así, tuc. Cuando su hija se livió de su bebé, se lo cambiaban de lugar. La señora llegó a escuchar su nombre. Mi hija ya estando grande, vio el doble de su abuelo.

Su abuelo estaba en la cuchera y su el doble o el de verdad, iba subiéndolas en escaleras. Entonces, la niña también se sorprendió demasiado. Ellos, perdón, en el pasillo tenían el cuadro del Sagrado Corazón de Jesús. Sí. Y resultó que ese cuadro tenía un problema. Porque si tú veías bien con atención el cuadro, el cuadro tenía garras. Ese cuadro yo desconozco la historia, yo desconozco desde cuando lo tenían, pero tenía garras.

Y no se percataron hasta tiempo después porque le comentaron a la niña, yo hace años que no estoy con su papá, años, años, o sea, la niña no tenía ni el año cuando ya lo estábamos. Entonces, a ella se lo comentaban y le decían, ¿sabes qué? ¿Recuerdas el cuadro? Bueno, pues resulta que el cuadro del Sagrado Corazón de Jesús en realidad tenía garras. Y el cuadro, ya ven que les comenté que ellos se volvieron muy religiosos, muy católicos.

Se volvieron como de una, no sé cómo llamarle, una fracción de la iglesia, un grupo de la iglesia que hace oraciones para hacer liberaciones. Entonces, ellos ya se dedican a eso. Y se supone que la señora se dedica ya a hacer este tipo de liberaciones. Entonces, quitaron el cuadro, hicieron oraciones y todo lo malo de, como que ya se fue, como que dejó, ya pasó.

Porque en realidad no se habían dado cuenta, no se habían percatado que sí, todo lo malo era de lo que nosotros sentíamos en general y no solamente yo, sino varios más que percibieron cosas extrañas en esa casa, era, pues, más que nada, se lo atribuyeron después al cuadro. Yo no supe quién les regaló el cuadro, si lo compraron o de dónde provino. Pero, pues sí, era un cuadro que llegaron a la conclusión de que era, estaba un demonio oculto en él.

Y se desicían del cuadro, lo quemaron, hicieron oraciones. Pero, pero yo siento, no me crean, estoy sacando conclusiones muy personales. Sí. Pero siento que se volvió todo muy extraño, ¿saben? O sea, la señora de un día para otro dice que tiene dones de liberación y tiene dones de percepción, de, de, de presentir si alguien tiene una enfermedad.

Un día yo la vi porque, pues, por la niña nos tenemos que ver de repente y me dijo, tú tienes algo en el estómago, vete a checar porque, no sé, vayas a tener colitis o gastritis o algo en, en los ovarios. La verdad es que no tengo nada, pero ella dice que tiene como poderes. No sé si a ese mismo demonio le esté, le esté mintiendo o si a lo mejor si tiene un don, la verdad no sé, desconozco. Pero, pues, bueno, voy a seguir investigando y cualquier cosa que yo sepa les vuelvo a comentar.

Igual me gustaría, este, más adelante contarles otro relato sobre mis premoniciones porque yo también o más bien yo tengo premoniciones. OK. No son exactas, pero sí son premoniciones que, que, que. Se cumple. O sea, siempre, siempre se cumple. OK. Muchas gracias. Los quiero mucho, Gina y Nacho. Gracias, amiga. Saludos a todos. Buenas. Saludos. Pues tenemos mucho que platicar y escuchar. Sí, desde luego.

Y ya nos dijo que próximamente se va a animar a que sea esta participación por una llamada y nos dice, bueno, déjenme empezar por un audio y después ya con la llamada. Perfecto. Oye, a esto que nos cuenta ustedes, ¿qué opinan, amigos? Hay que creerles a todas las personas que dicen, no, yo tengo don, yo tengo los dones y vienen de Dios. Sabemos, nosotros tenemos en claro que también el demonio hace milagros. Son milagros aparentes, pero pues la gente los toma como milagros. Es verdad.

Sí, sí ocurren. Pero lo hace con una intención, ¿no? Una intención. Ya sabemos que robar, matar y destruir son las premisas del demonio. Entonces, ¿qué buscará al tratar de engañar a una persona con un falso milagro? Ahora, yo no estoy diciendo que la señora no tenga esos dones. Cómo saber si son dones que vienen de Dios o son dones que vienen de otra naturaleza? A ver si alguien puede compartir aquí su punto de vista, pues será muy interesante escucharlo.

Vamos, estamos entrando en la recta final, Gina. Vamos a escuchar este último audio. Buenas noches. Saludos. Gina y Nacho, me da mucho gusto saludarlo. Igual. Gracias, amigo. Igual. Mi nombre es Héctor, Héctor Segura. Me hablo aquí de Coaxacoaco, Veracruz. Bienvenido. Este, esto que me sucedió ya tiene 30 y tantos años. OK, amigo. En el 94, más o menos. 95, 94. No recuerdo muy bien. Fue en 1 de junio. Recuerdo que en ese año estuve trabajando en la Armada de México. Muy bien.

Ese 1 de junio fuimos a marchar. Nos tocó marchar en Zócalo. Yo estuve ahí en México, que nos mandaron a México, a varios compañeros y a mí nos mandaron de cambio hacia lo que era policía navala y Miramontes, cerca de la Secretaría de Marina. Sí, sí. Y esto que me sucedió fue ahí acabando el desfile militar. Y no nada más. Yo vi eso, ese evento que me pasó, mucha gente lo vio. Este, eran 3 platos que estaban, se veían en el cielo estáticos, 3 platos estaban triangular.

Eran 3 platillos voladores. Este, en ese tiempo, pues yo no traía celular y no era, todavía no estaban los dispositivos en esos tiempos, como para grabarlo. Nunca había visto yo algo así, ¿no? Simplemente me sorprendí, ¿no?, de ver eso. De hecho, yo veía las noticias, escuchaba yo en la televisión, veía, este, que daban noticias sobre esos acontecimientos que pasaban en el mundo, ¿no? En otros países.

Ahorita ya que escucho lo que, este, lo que habla el señor Jaime Maussan sobre los platillos, sobre los hominis extraterrestres. Pues, yo sí creo, yo sí creo todo eso que él comenta, que habla, que dice lo que está sucediendo en el mundo, las cosas que se ven. Y este, pues eso yo lo vi, yo no nada más lo vi ese día, lo vieron muchas personas, ¿no? Y no eran otras cosas más que unos hominis que estaban ahí en el cielo, se veían por las nubes. Y este, y les digo, ¿no?

Pues, este, después de ese tiempo, este, regresé aquí a Coaxacoalcos y en otros, en otras partes que iba yo también me tuve eso de ver otros, otros acontecimientos como ese. Me tocó verlo en una partida, de hecho ya, este, ese acontecimiento, ya se los conté a ustedes, este, les conté lo que me pasó en el aeropuerto de Canticas, también con la, con esa aparición de, no sé si era la llorona o era la muerte.

Esa persona, esa aparición más que nada, este, pues, Gini Nacho me da mucho gusto hablarles. Todos los días escucho, escucho su programa y este, aquí de Coaxacoalcos, a 98.5 escuchamos su programa. Saludos. De hecho, tengo muchos años escuchándolos de cuando estuvo el señor Sainz. Un pa' descanse. Así es, amigo. Este, y me da mucho, mucho gusto escuchar su programa y le deseo que sigan adelante. Y este, ya por ahí, pues, me mando a saludar a toda mi, mi familia que están ahí en Tabasco.

Toda la familia izquierda. Pues muchas gracias por escuchar mi relato y, y para todos los radios escuchas, escuchas su programa todos los días. Muchas gracias, Gini y Nacho. Dios los bendiga. De aquí de Coaxacoalcos, Veracruz, escuchándolos siempre. Gracias. Gracias. Ahí luego les cuento otras anécdotas que me han pasado. Hasta luego. Gracias. Muchísimas gracias, mi querido amigo. Y, pues, sí, todavía hay muchas personas que se resisten, ¿eh?

A creer que existen los ovnis, objetos voladores no identificados. Se resisten. Pero llegará el momento en que ya empiecen a creerlo porque cada vez son más las evidencias. A ustedes díganme si no. Efectivamente, nos despedimos agradeciendo tu presencia y participación. Mañana tenemos nuevamente una cita. Que descanses. Que tengas excelente noche. Querido Estebendida. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido.

Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengas una estupenda noche. Que descansen. Y como decimos aquí, capot. El programa se termina. Pero la investigación continúa. Aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Forbuda.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android