La Mano Peluda Jueves 19 de Octubre de 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Jueves 19 de Octubre de 2023

Oct 20, 20231 hr 43 min
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Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. El espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.

El demás es una figura que ha aparecido en todas las culturas. No es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en... La Mano Peluche. La Mano Peluche. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión.

De lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica. Pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por estar aquí en la transmisión. Donde vamos a platicar de lo increíble y también, sí, de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz.

Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos podremos platicar una vez más de esos temas apasionantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91. La página RadioFórmula.com.mx. Y en Spotify encuentranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Por supuesto que te invitamos a participar a través de nuestro WhatsApp 55 21 93 59 26 55 21 93 59 26. Es el Miedo Fón. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros.

Ciudad de Los Juanjalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz Baja California Sur. Mazatlán, Monterrey, Costa Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. La corruptibilidad o incorruptibilidad es un término que se utiliza para definir la propiedad que tiene un cadáver de no descomponerse después de la muerte.

A este misterio se le atribuye la intervención divina, ya que no pasaron por un proceso de embalsamado o preservación. Cuando fallecemos, el proceso natural es la descomposición. Pero en algunos casos no sucede así. Ejemplo de esto son los denominados incorruptibles. Los cuerpos de algunos santos que milagrosamente no se descompusieron ni deterioraron a lo largo del tiempo. Ni siquiera después de décadas o incluso siglos.

Hoy te vamos a hablar de misteriosos casos de cuerpos que desafían la descomposición. Es decir, la incorruptibilidad. ¿Qué te parece este tema? ¿Te gustaría participar? ¿Tienes conocimiento de algún hecho semejante? Te invitamos a participar con nosotros, pero principalmente queremos escuchar absolutamente todas tus historias. Así es, vamos. Hola, les hablo de acá de Sonora. Soy de acá de Ciudad Obregón. Les voy a contar una historia que me contó mi abuelo. Dice que él iba rumbo a Hermosillo.

Y era de noche. Iba con toda la familia, mi papá y así, pero estaban chiquitos. Y que iba manejando y que a lo lejos en la carretera vio un lobo tirado como atropellado en medio de la carretera. Y pues que le fue bajando la velocidad porque pues está en el medio de la calle y pues para sacarle la vuelta. Y que ya para llegar donde estaba tirado, se levanta y se va corriendo en dos patas. Y dice mi abuelo que tenía figura humana, pero que estaba muy peludo. Por eso pensó que era un lobo.

Y pues cuenta la leyenda que es el hombre lobo. Y eso es la historia. También para acá, para Sonora, creo que es después de Hermosillo, antes de llegar a Nogales. Habían unas curvas que les decían las curvas de Quijano. Ahorita ya no están. Ya hicieron otra carretera, pero estaban en medio de la carretera. De hecho en esas curvas no agarraba señal ni nada. Y dicen que en esas curvas se aparecían duendes y muchos traileros no lo podrán confirmar.

Incluso hay un video en YouTube, si lo ponen en curvas de Quijano, duendes. Un trailero alcanzó a grabar a un duende muy chiquito así caminando en medio de la carretera y de día. Y pues eso se dice de la carretera de las curvas de Quijano. Ándale. Las noches, Genit. También tenemos otros relatos. Y Nachito. Quiero relatarles algo que me sucedió ayer por la mañana. A mí nunca me ha pasado nada paranormal. Pero estaba cansada y iba ya a disponerme a dormir.

Cuando volteo hacia el lado derecho para irme acurrucando. Escucho una voz en mi oído izquierdo que me dice Marixa. Pero una voz fronca. Bueno, dije yo, no le hago caso. Y me volteo y me dormí. En la mañana del día siguiente dije yo. Me quedé con esa impresión porque dije yo, será mi primera experiencia paranormal. Pero que vaina fue eso. Me pregunté yo. Pero estaba emocionada y a la vez me quedé, ¿qué sería? Por Dios. Y entonces ya después me puse a rezar el rosario.

Para que se me quitaran la idea de lo que me había pasado en la noche anterior. Ese es mi relato de lo que quería yo contarles a ustedes. Vaya, y algo que te acaba de suceder. Y todavía sigues reflexionando qué es lo que pudo suceder. Sí, qué pasó en esa noche donde te hablaron por tu nombre. Fíjate que varios amigos nos han relatado que les llaman por su nombre una voz misteriosa. Y así justo como lo hizo mi amiga Maritza, pues así. Como que les hablan susurrando. Maritza. Gina. Nacho.

Y volteas y, ¿qué onda? ¿qué fue eso? ¿Cuál es la explicación ante todo ello? Pues sabemos que hay presencias en ese lugar. Posiblemente pues hay un ser que está cercano y quiere llamar la atención de nosotros. A ver, tenemos más audios. Podría ser la explicación. Buenas noches amigos de La Mano Peluda. Hola. Le saludas a su amigo Fernando, Nacho y Gina. ¿Qué tal? Buenas noches. Saludos Fer. Ahí les envío un pequeño relato por medio del audio. Eso es. Este va a ser breve, pero algo interesante.

Resulta que cuando yo tenía 17 años en mi casa, me quedé yo solo. Y yo acababa de comprar la película de The Sorcista, la de los años 70s, la película original. Era una película VHS en aquel entonces. Estaba hablando que fue como en el 94, 98 más 96, 98. No recuerdo muy bien el año la verdad. Entonces, estaba solo en la casa, no tenía nada que hacer. Ya pues voy a ver la película. Puse la película, puse a verla. Para esto les comento que eran como las 11 de la noche cuando me puse a verla.

Ya pues empezó la película y empecé a sentir como que algo no andaba bien desde que la puse. Vamos, desde que empezó la película yo sentí algo muy negativo. ¿Qué? Y así me saqué de onda. Y pues la seguí viendo. En eso empezó a llover. Empezó a llover. Y se empezaron a escuchar los relámpagos y uno que otro tren o de la lluvia. Y yo pues seguí viendo la película con mi botella de refresco. Y mis chucherías que tenía ahí para ver la película. En eso se oye que ruena un transformador.

Y se va la luz en toda la cuadra. Entonces, pues se apagó la luz de la cocina, la de la sala, la del baño. Y de esta suyo tenía todo prendido y todo se apagó. Y ándale que la... Bueno, ahorita continuamos con tu relato. El Miedo FON 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. ¿Para qué odiar a los que te envidian? Si ellos mismos te confirman que eres mejor que ellos. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica.

La Mano Peluda. Que la película, la televisión y la película siguieron jalando, no se apagó. Y ahorita me acuerdo y se me acaba de erizar la piel. Y sentí una sensación terrible. En ese momento me entró un miedo. Y pues estaba chavo y como dice el dicho, no, patitas para que las quiero. Tenía unos parientes que vivían ahí cerca y salí corriendo, disparado a la casa, a la casa de los parientes. Me acuerdo y me da risa, pero también me acuerdo y me atrasca el oficio porque estuvo muy tenebroso.

Un amigo me platicó que esa película es un portal. Yo en ese tiempo cuando me lo dijo yo todavía no lo comprendía. Lo vine a comprender ya más, ahora que ya estoy más grande. Pero después de que puse la película hubo una serie de sucesos en la casa que, bueno, me quedó bien comprobado de que la película sí tenía algo. Y como tal, pues como me dijo mi amigo, era un portal. Y se abrió. Cuando yo me puse a verla se abrió y pues se dejó venir todo eso. Y pues esa fue mi experiencia.

Espero que les guste mi relato. Y nuevamente les doy gracias por darme la oportunidad de platicar mis relatos ahí con ustedes. Una buena noche. Hasta luego. No, nosotros traigo lo deseemos, que estés aquí presente. Pues Gina, por un momento pensé que se trataba de un poco de sugestión de nuestro amigo. Pero ya conforme él mismo fue cayendo en cuenta, algo raro destapaba esta película. Una especie de energía que invadía el lugar. Algo que lo hacía sentir incómodo. Entonces, sí, es cierto.

Puede ser que el lugar donde estaban viendo la película estaba un tanto cargado de energías negativas. De estas larvas astrales o algo que enrarecía el ambiente ahí en ese sitio. Porque muchas personas pueden decir, no, yo también vi la película y no sentí nada. Pero también muchas otras pueden decir, sí, a mí también me pasó algo raro cuando vi la película de El Exorcista. Se conjuntaron muchas cosas, ¿no? Entonces, como dice por ahí el maestro Soham, es una sincronicidad.

Exacto. Bueno, buenas noches, chicos, bendiciones. Escuché un relato de que un niño vio una bola de fuego en el cielo en el noventa y seis más o menos. Vivíamos en Juárez y mis hermanas y yo vimos lo mismo. Creímos que el sol se estaba cayendo después escuché una explosión, pero nunca supimos qué fue o qué pasó.

Qué era lo que cayó. Entonces se identificó con un relato que escuchamos ayer de un pequeñito que en ese entonces era niño y que vio esta bola de fuego en el noventa y seis y dice, oye, yo también la vi. Y mi hermana también. Gracias por reportar. Sí, esas famosas bolas de fuego, sobre todo en pues comunidades, en regiones donde pues todavía no hay tanto ajetreo como en las grandes ciudades. Es donde se puede observar ese fenómeno extrañísimo que se les atribuye obviamente a las brujas.

Algunas personas dicen que también los duendes generan bolas de fuego, generan una especie de esferitas luminosas. Pero bueno, son es parte de los fenómenos que tenemos que platicar aquí al respecto de todo lo paranormal. Y de estas situaciones que sabemos que no tienen explicación, pero que suceden y por eso después de tantos años seguimos cada noche reúniendonos.

OK. Y ya te dice Carlos Mora, escuchando lo que dijiste de la película Nacho, acaban de meter en Netflix un tipo de documental de la familia de donde se basó la película de El Conjuro. Se llama El juicio del diablo. Está bueno, se los recomiendo. OK, amigo, gracias por tu sugerencia. Por supuesto que nos vamos a dar un tiempesito para observar este documental o esta película. ¿Será serie? ¿Es una serie o es una sola película, mi amigo?

De todo modo, voy a checar con mucho gusto el dominguito a ver si tengo un poco de tiempo de sentarme frente al televisor. Hablando de estos incorruptibles, has escuchado estos casos cuerpos, por ejemplo, de algunos santos que milagrosamente no se descompusieron ni deterioraron a lo largo de tiempo.

Hay varios ejemplos a través de la historia. Por ejemplo, la beata Margarita de Metóla murió en 1333, pero 200 años después, en 1558, sus restos tuvieron que ser trasladados porque su ataúd se estaba pudiendo. Los testigos se sorprendieron al encontrar que, como el ataúd, la ropa se había podrido, pero el cuerpo de Margaret estaba intacto. Después de más de 200 años, ¿cómo puedes explicar este tipo de situaciones?

También, San Vicente de Paol, el cuerpo de él estaba preservado en una capilla que lleva su nombre, ubicada en París, Francia. Sus huesos estaban debajo de una capa de cera y su corazón fue trasladado a la capilla de las hijas de la Caridad, en el santuario de N.S. de la Medalla Milagrosa, en la misma ciudad francesa. Murió el 27 de septiembre de 1660 e igual es uno de algunos de los cuerpos incorruptibles.

Dantes Inferno dice, ¿qué es lo que produce la incorruptibilidad en cuerpos inertes y sin vida? Claro, cuando se supone que debería sufrir deterioro y degradación. Y es cierto, mi amigo, curiosamente fueron las personas dedicadas a Dios, no en todos los casos, mi querido amigo, algo, algo, hay un misterio muy, muy fuerte. Obviamente, esos personajes a los que tú mencionas, pues sí son muy conocidos.

¿Por qué razón? Pues porque son, digamos que, famosos, son personas que realmente no eran un campesino X, sino que estaban perfectamente ubicados. Y el hecho de que hayan tenido este gran fenómeno de incorruptibilidad da mucho que pensar. Ahorita lo comentamos. Hola, muy buenas noches Nachito y Gina y a todo el equipo de La Mano Peluda y a la familia Peludo Maniaca. Me gustaría compartirles un audio.

Esto fue en noviembre del año pasado con una de mis mejores amigas. Es importante mencionar que ella me pidió que le leyera el tarot y justo estábamos hablando de dónde vernos y a qué hora para realizarle la lectura. Ella estaba sola, ella trabaja de médico o zotagnista con chanchitos y ella estaba sola en la granjita. No había nadie. Después ella me explicó que se asustó muchísimo y se alcanza a escuchar una voz clarísima.

La primera vez que la escuché tuve la impresión que era una niña, pero ahora que lo vuelvo a escuchar ya ha pasado varios meses, casi un año, siento que puede ser también como un hombre. En el segundo 13 se escucha claramente que dicen guía mí, pero de una manera muy perturbadora. Les mando el audio y pues bonita noche a todos. Ella estaba completamente sola y estaba en un lugar que es como una oficinita donde hacen papel administrativo.

A ver, vamos a escuchar. Ok, pues tú dime cuándo tienes chance. Yo puedo jueves y viernes después de las 2, 3 de la tarde. Y pues ya nada más pudimos igual. Después de las 2, 3 de la tarde. Y pues ya nada más pudimos igual. Fíjate, dice en el segundo 13, aparte de estar sola mi amiga en su trabajo, no estaba escuchando música ni nada que hiciera ruido. Mi amiga estaba preocupada porque se sentía pesada y atolada y por eso quería la lectura.

Y alguien que le decía, ¿qué entendieron ustedes? Lleva a ver. Algo, dime, ¿qué es lo que dijo ella que había escuchado? Pero sí, claramente ahí podemos. A ver, podemos repetir el. El de ella. Hola, muy buenas noches Nachito y Gina y a todo el equipo de La Mano Peluda y a la familia Peludo Maníaca. Me gustaría compartirles un audio. Esto fue en noviembre del año pasado con una de mis mejores amigas.

Es importante mencionar que ella me pidió que le leyer el tarot y justo estábamos hablando de dónde vernos y a qué hora para realizarle la lectura. Ella estaba sola. Ella trabaja de médico o zotecnista con chanchitos y ella estaba sola en la granjita. No había nadie. Después ella me explicó que se asustó muchísimo y se alcanza a escuchar una voz clarísima.

La primera vez que la escuché tuve la impresión que era una niña, pero ahora que lo vuelvo a escuchar ya pasado varios meses, casi un año, siento que puede ser también como un hombre. En el segundo 13 se escucha claramente que dicen guía a mí. Pero de una manera. Yo entendía así como llévame. A ver, vamos a ver. Aquí pusieron este se me movió el chat, pero alguien dijo se escucha como que dice give me o algo así. Yo lo entiendo. Llévame, pero ella nos dice que es guía me.

Pues vamos a escucharlo con más detalle mañana. A ver si hay oportunidad de comentarlo. Y pues ya lo lo checamos con mucho gusto. Dice Mike Martínez broma. No, no, no, no para nada. Ya nos ha pasado otras veces mi querido Mike. Fíjate que principalmente los que se dan cuenta de que hay alguna psicofonía capturada en estos micrófonos. Son ustedes regularmente. Nosotros estamos acá en la transmisión, la consola, todo y de repente se dicen algo se oyó ahí.

Cómo que algo se oyó? Sí, y ya checamos el audio y efectivamente deberíamos de preparar un programa de puras psicofonías. Bueno, es un poco tedioso el tedioso el asunto de las psicofonías porque hay que escucharlo varias veces y pues de repente. Como que bajó un poco el ritmo, pero sí, pues estaría bueno que vayamos juntando todas esas psicofonías, sonidos grabados. Inclusivo a ver si puede invitar a mi amigo de Voces Fantasmales para que nos platique un poquito al respecto.

Él se dedica específicamente a eso de las psicofonías y a ver vamos a ver. Por supuesto, si preparamos algo con mucho gusto, Florencio Vázquez morilón. Dice no logro captar el mensaje. Dice revuelve el cargado que sí dice guíame. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hola, buenas noches. Me llamo Charlie. ¿Desde dónde nos escuchas, Charlie? Yo los escucho desde el estado de Hidalgo.

Charlie, permíteme, nos tenemos que dar una pausa y vamos a regresar ya de lleno con tu relato. No te vayas, por favor. El Miedofon 55 21 93 59 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano tenuda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora.

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Ok, buenas noches. Mire, yo estoy aquí ubicado en una ciudad cerca de Pachuca. Sí. Y mi relato es el siguiente. Nosotros vivimos aquí en una comunidad y teníamos un vecino que estaba un poco enfermo ya en situación de, pues ya de, vamos, delicado de salud. Se encontraba ya con una enfermedad terminal. Entonces, a esta persona lo acompañaba su esposa aquí a la casa de mi mamá.

Para que se aseara. Entonces lo traía por aquí a la casa, lo bañaban, lo ponían ya guapetón, lo tenían aquí listo para que se regresara a su casa. Y viven aquí como a una cuadra de la casa de mi mamá. Entonces, ya una vez que lo aseaban y lo tenían ya listo para llevárselo a su casa, su esposa se lo llevaba. Es aquí cerquita de la casa de mi mamá. Pero pues el señor fue decayendo y decayendo más en su enfermedad. Llegó el momento en el que ya no pudo tener movilidad el señor y pues falleció.

Sí. Lo curioso aquí, o lo que pues a mí me quedó como pues de sorpresa, que en una de las recámaras de la casa de mi mamá donde yo dormía hace años, esto ocurrió por allá de hace unos 20 años, ¿verdad? Esta persona sentí que se aproximó a la cama donde yo duermo. Es decir, yo estaba sentado en mi cama y esta persona la sentí a un lado de mí y volteé, volteé a verla y vi su silueta.

Tal cual el señor, así como lo traían aquí a asearse, así vi su silueta a un ladito de mí. Y sentí cómo en la cama se aplastó el colchón. Sí. Entonces pues en ese momento yo me sentí raro, la piel se me erizó, me sentí así como que algo extraño estaba sucediendo y pues ya me dormí. Vaya, esto fue en la noche, una madrugada, ¿verdad?

Al día siguiente yo me levanto y le comento a mi mamá, sí, ya el señor pues ya había fallecido, le comenté, oye, oye mamá, me pasó esto anoche, sentí que este señor vino y se sentó aquí en mi cama. Me dice mamá, no hijo, ¿cómo crees? Son alucinaciones tuyas. Yo creo que este, pues ya debe haber llegado algo, pasadito de copas o algo y pues por eso sentiste que te mareaste o algo.

Yo no, yo sentí claramente cómo el colchón se hundió y la persona la vi, la silueta, claro, cómo era el señor, su forma, pues, su persona, ¿verdad? Sí. Bueno, eso se lo salió comentando en el desayuno. Mi mamá, para eso, mi mamá tiene una tiendita, ¿verdad? Y la señora, la esposa de este señor que falleció, al poco rato llegó aquí con mi mamá a la tiendita y le comentó que había estado el señor en la sala de su casa esa mañana.

Que a ella sintió que se le apareció el señor en la mañana ahí donde era, pues, donde ellos vivían, ¿verdad? Entonces, para esto, pues mi mamá se regresa de ahí de la tiendita a verme a mí a donde estábamos desayunando y me dice, ¿qué crees? Mira, me acaba de venir a decir la señora de esta persona, su esposa, me acaba de venir a decir que acaba de estar con ella en la sala de su casa como si se le hubiera aparecido. Como si se le hubiera aparecido. ¿Charly? No, tanto la persona, sí, dígame.

Ah, es que pensé que te había sido. Ok. No, aquí estoy. ¿Quién me está escuchando? Sí, sí, sí. Ok. Entonces, son eventos que ocurrieron casi simultáneos. Vaya, a mí me ocurre en la madrugada a la señora casi por la mañana que se le manifiesta este, pues, su fallecido, ¿verdad? Su esposo. Sí. Pues a mí en mi casa, no sé si sería una muestra de gratitud el señor el venirnos a visitar o el querer venir también a ver aquí a su esposa, a su casa, ¿sí?

Y nos ocurrieron esos eventos muy simultáneos y mi mamá se quedó igual sorprendida porque ahora sí no le había tenido comunicación con la señora en algunos días y viene y le relata esto. Y luego, pues, yo también salgo con que en la noche pues había sentido esa esa sensación, ¿verdad? De que a mí pues se me apareció prácticamente en la cama este señor. Sí. Pero no te dio miedo.

No, mire, nosotros somos familia descendientes de funerarios, o sea, tenemos familia de funerarios, somos descendientes ya de familia que estamos relacionados con pues con eventos de muertos, de recoger cadáveres en la carretera, de ir a sacarlos de hospitales, de sacarlos de anfiteatros, todo eso. O sea, realmente no nos espantan este, pues ese tipo de situaciones, lidiar con cadáveres, ¿verdad?

Sí. Sí, pero pues ya él se sentía una presencia así pues sí, como que no, no realmente no, no sentí el miedo como tal, sino simplemente al voltear pues la presencia de de alguien, no, cerca de mí, que no era no era algo humano, vaya. Vaya, tú lo sentiste como pues un gesto de agradecimiento de algo que bueno, de despedida quizá, ¿no? Sí. Sí, sí, yo sentí así como que pues nos vino a visitar, ¿no? Por así decirlo. Ah, ok.

Vaya, Charlie, pues una experiencia que se queda ahí para testimonio y nosotros agradecemos que te hayas reportado. Oye, Charlie, amigo. Sí. Dígame. Sí, machito. ¿Cuáles son las cosas más extraordinarias que te han pasado o que tú te has enterado con respecto a la muerte ahora que tú mencionas que pues ya por tradición se dedican a ese tipo de servicios? Mire, otra experiencia que a mí me ocurrió, eso igual no tiene mucho. Sí. En el fallecimiento de mi esposa. Ah, caray.

Sí, yo tuve pues una compañerita de vida que en el parto falleció y pues quedó una criatura conmigo a mi cargo, sí, su hijo de ella quedó conmigo. Para esto ella fue sepultada en terrenos que son propiedad de la familia de mi mamá en el panteón.

Sí. Entonces para ello antes estaban las vamos a decir las sepulturas en la tierra y estaban ya algunos cadáveres de algunos familiares ya anteriores y exhumaron algunos de los restos de los cuerpos de algunos de mis abuelos, de mis tíos que estaban ahí para poder llevar a cabo la sepultura de la que fue mi esposa.

Sí. Entonces en ese momento que ella la sepultan todavía no decidía la familia hacer algo diferente ahí en el terreno sino que años adelante se decidieron a hacer una capilla y poner a todos los que eran los restos en criptas. Ajá. Ok. Entonces en el momento que ellos empiezan a hacer las excavaciones para poder ir acomodando todo el cadáver y la caja de la que fue mi compañera ya no apareció. ¿Cómo crees? Ya no apareció como si alguien hubiese llegado a exhumarlo ahí al panteón. Ajá.

Eso fue un hecho que consideramos nosotros algo raro, algo fuera de lo normal. De hecho la persona quien fue mi suegro, quien fue el papá de esta chica nunca estuvo de acuerdo en que hayamos sepultado a ella ahí en terrenos de mi familia. ¿Por qué? Nunca estuvo. Debido a que después de que ella falleció yo me casé con una de sus hermanas de ella. Ajá.

Entonces pues ya procreamos igual familia, vivimos ya juntos y pues el señor nunca estuvo de acuerdo. De hecho él siempre le insistía a mi suegra que él iba a hacer lo posible por irla a sacar de ahí. Yo no le puedo decir a ustedes Nachito si fue, si lo hizo o no porque fue algo que yo no vi, algo que no sabemos. Simplemente a los años después de que ella falleció fue que ocurrió eso de que empezaron a excavar para hacer la, pues la cimentación de la caja.

La cimentación de la rapilla y todo. Y pues se dan cuenta que ni la caja, ni el cadáver, ni su ropa, ni nada de nada estaba. Ok. Únicamente pues este conservamos los restos de los demás cadáveres de la familia. Sí.

Entonces algo que también nos ocurrió, el señor ya falleció hace algunos años pues le dio un infarto y falleció también. Si él lo hizo, si contrató a alguien para ir a sumar el cuerpo, si contrató a alguien para poder este, pues llevarse el otro lado, no sé, no sé si lo hizo, si alguien le ayudó porque nadie nos dio información de nada. Ok. Sí. Ok, pero de que está muy extraño eso sí que lo está. Pues sí, sí efectivamente.

Oye amigo y aprovechando el tema de hoy, los cuerpos incorruptibles, ¿qué piensas tú que ocurre en estos casos donde, pues está escrito que polvo eres y en polvo te convertirás? Tendremos todos ese final. Pero ¿qué pasa con estos cadáveres que permanecen como si estuviesen dormidos amigo? Pues consideramos nosotros que pues están en un estado de paz, de tranquilidad, verdad, de hecho no todos fallecen bajo las mismas circunstancias.

Algunos de hecho accidentados, algunos con muertes muy trágicas, muy violentas, siguen mostrando dolor en su paz, o sea al momento que uno los ve, los observa ya un fallecidos, muestran dolor, muestran sufrimiento, ¿verdad? Sí. Pero yo pienso que alguien que se va en paz su rostro lo dibuja, vamos lo proyecta. Ah, ok. O sea tú sí estás de acuerdo con que muchas veces, es que a muchos nos ha pasado que cuando sepultamos a una persona o asistimos a un funeral, pasamos a ver el cuerpo.

En ocasiones no se parece a la persona cuando estaba viva, en ocasiones la gente dice oye se ve que estaba enojado. Dame un segundito, mi amigo, necesito ir a una pausa, no te vayas por favor. Sí, adelante Nachito. El Miedo Phone 55-2193-59-26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Penuda. Quisiera volver a repetir tantas cosas de mi vida, unas para no haberlas cometido jamás, y otras para disfrutarlo una vez más. Sabiduría en las redes.

Porque tenemos mucho que decir, La Mano Penuda. Al momento de ver algunos cuerpos de personas que fallecieron, puedes distinguir en su rostro un rictus de sonrisa, aun habiendo muerto trágicamente, o un rostro como de enojo. Hay una peculiaridad en algunos casos que es muy muy visible este hecho, y es de lo que comentaban antes Nacho de ir al corte. Así es, estoy platicando con mi amigo Charlie que se dedican a este tipo de actividad, que para muchos se nos hace muy difícil, muy complicado.

Sin embargo, hay personas que se dedican a ese tipo de actividades, sepultar cadáveres, preparar los cuerpos y tantas cosas, que muchas veces no nos atreveríamos. Tan solo de pensarlo nos podría dar miedo. ¿Estás ahí Charlie? Así es Nachito, Gina, así es, aquí estoy, a tus órdenes. Ok, te comentaba al respecto de esas ocasiones que la gente dice, es que él no era así, él tiene una apariencia distinta, o cosas así.

Sí, efectivamente, hay a veces algún tipo de como que transformación que sufre el rostro, a través de que algunos pues es inesperado el momento del fallecimiento, y pues no se alcanzan a dar cuenta de lo que está sucediendo y quedan con ese semblante como de inconformidad. Sí, como de no estar a gusto donde están, así es lo manifiesta el rostro prácticamente y la rigidez del cuerpo.

Exacto, y tú crees que eso puede ser a causa de, pues tal vez como mencionas, que se fueron alterados, se fueron en un estado muy raro, no lo sé, pero si crees que haya algo de por medio, o simple y sencillamente es el trabajo del tan autopraxista, así se llama verdad la persona que lo arregla, no?

Así es, sí, de hecho pues mis primos se dedican a eso, ellos embalsaman, ellos preparan los cuerpos para tenerlos, pues cuando llegan los familiares de Estados Unidos o de algún lado que tardan en llegar en días, sí les inyectan ciertos líquidos para poder permanecer el cuerpo todavía, pues sin descomponerse, verdad? Sí. Y poderlo todavía acompañar ya sea a la tumba o a la cremación, que ya pues últimamente ya les da más por cremar que por sepultar. Ok. Sí.

Vaya amigo pues nos quedamos con eso, porque realmente a mí me ha pasado varias veces que veo a la persona que van a sepultar y digo no, no se parece nada, también me ha tocado ver personas hasta como con el seño frucido de molestia. Así es. ¿Verdad? Sí, sí, sí claro, lo manifiestan luego luego en el rostro. Y lo que comentabas tú de que por ejemplo estos cuerpos incorruptibles se ve como que están en Santa Paz.

Así es, sí, sí más más los que son a veces de hospitales que pues ya están sufriendo de alguna manera y pues ya prefieren mejor descansar y irse en paz, irse en paz, inclusive pues piden que si están conectados pues los desconecten para que ya, ya no estén sufriendo. Así es amigo. Oye pues Charlie me dio mucho gusto platicar contigo. Igual a mí.

Estaría bien que algún día fuéramos a entrevistarte a ti, que nos recomendaras ahí con algunos de tus parientes para platicar un poquito del tema, tantas incógnitas que hay y tantas circunstancias que podríamos platicar. Sí, como no, con gusto este Nachito, aquí estamos en la ciudad de Apan y Dalgo. Ah, muy bien.

Tengo un video de uno de mis primos que le sacaron comentando precisamente el trabajo del embalsamador, cómo se hace, se los comparto ahí en el WhatsApp para que lo vean y con gusto aquí el día que gusten aquí los esperamos claro. Muy bien amigo. Pues yo te agradezco. Yo los escucho por ahí desde el año desde el 96 cuando estaba el otro señor Juan Ramón. En paz descanse sí amigo.

En paz descanse sí, sí yo trabajaba en un taxi en la noche y yo los escuchaba diario, diario y ahorita de hecho igual los escucho diario. Muy bien. De aquí los escucho. Te agradezco mucho mi querido amigo. Se ve que eres un asilo radioescucha. A usted les agradezco la llamada también. Que tengas una bonita noche. Un saludo a todos muchas gracias.

Hasta luego mi amigo Fernando, tantas cosas que podríamos platicar, verdad, al respecto tantos misterios, tantos mitos y tantas creencias que también hay en ese sentido, ¿no lo creen? Por ejemplo, ¿tú qué le preguntarías a una persona que se dedica a preparar cuerpos? ¿Qué le preguntarías? ¿Qué le preguntarías a las personas que se dedican a ir a levantar cadáveres?

Me encantaría que nos ayudaran con las inquietudes que ustedes tienen para pues en un momento dado sí poderle hacer externar esas preguntas a las personas especialistas en ese tipo de temas que son complicadones, de verdad son complicadones. Dentro de las teorías que se manejan, ¿por qué algunas personas tienen su rostro al fallecer tranquilo o algunas enojado?

Pues según hay personas expertas en ese tema que dicen que los músculos faciales vuelven a las posiciones a las que más estaban acostumbradas las personas cuando aparecen el rigor morts. Entonces, si es una persona que constantemente estaba enojada. Sí. Esa es la expresión que va a tener en el tiempo en que tú le puedas ver que falleció las horas que están en su ataúd.

Si es una persona alegre a la hora que fallece, va a tener una sonrisa y que no necesariamente tiene una liga con la manera en la que falleció. Ok, o sea, hablas como si fuera el resumen de su vida. Él era una persona muy alegre y así lo sepultaron. No importa que haya fallecido a lo mejor de un accidente o en una cuestión trágica. Imaginen que falleció de un coraje, pues cómo se va. Pero de hecho sí, hay personas que se van así hasta con la boca apretada. Sí, dos, tres, cuatro.

Exactamente, es increíble, pero sí se puede llegar a ver eso. Bueno, Juan Garcés, a mí me gustaría muchísimo saber cuál es la experiencia más espeluznante durante el embalsamiento. Correcto. Bueno. Mira, el profe hace un comentario interesante y además que yo no lo había pensado. Dice, yo conocía a una persona que trabajó haciendo eso y dice que la peor parte era ver a los niños y los rostros tristes. Ay, amiga, en serio. O sea, sí existe eso, ¿no?

Pero ahorita que platicaba yo con mi amigo, no se me ocurrió pensar en los niños. Debe ser muy doloroso, ¿verdad? Tener que preparar el cadáver de un niño que tal vez ni siquiera enfermo estaba. O que, pues, tuvo una enfermedad muy prolongada y que al final de cuentas le quitó la vida. Eso debe ser durísimo. Digo, mira, por ejemplo, también Isa Br. Una pregunta para los cremadores es que si los clavos para unir huesos se derriten en la cremación o prevalecen.

Interesante pregunta, Isa. Yo creo, no sé, yo creo, no trabajo en eso, ni nunca lo he hecho ni lo haré. Eso digo, yo creo que permanecen, yo creo que no se derriten. ¿Tú qué piensas, Gina? ¿Será tanto el calor? Bueno, creo que son 600 grados, ¿no? Para que el cuerpo se empiece, entre 600 y 900 grados, para que el cuerpo se desintegre completamente. Y no sé a qué temperatura el acero se derrita. A ver, compártanos, amigos. Buenas noches, familia.

Me gustaría platicarles algo que me sucedió en la ciudad de Acuña, Coahuila. Cuando yo era niño, tenía 11 años, me sucedió que vivía con mi papá. Solo estábamos él y yo y me habían regalado un peluche, un conejo grande relleno de algodón. Esa noche recuerdo que estaba jugando con él, eran como las 11 y media de la noche, estaba jugando luchitas con el peluche.

Cuando mi papá me dijo que ya me durmiera, que me quite el peluche, lo avienta lejos de mi cama, y en eso escuchamos ruidos afuera de mi casa. Cuando volteamos, el peluche se estaba subiendo a la casa. Yo la verdad sí me asusté y empecé a reprenderlo. Luego mi papá lo sacó de la casa y no pasaron ni cinco minutos cuando se empezó a escuchar como pasos en el techo. Al siguiente día mi papá se encargó de tirarlo, yo ya no lo quise.

Tengo muchas historias y la verdad me han pasado demasiadas cosas, tantas como en esta casa como en otras partes. Vaya, imagínate Nacho, el impacto que se llevó, que primero estaba jugando con el muñeco y todo muy bien, y que después lo vieron moverse. Pues sí debe ser. Por eso su papá lo sacó y cual que. Algo terrible. Luego empezaban a escuchar pasos. Wow, algo muy fuerte. Sí, Gina, fuertísimo. Saludos a Alejandro Muñoz que nos está escuchando allá por satélite.

Dice Joel Castañeda, creo que sí se derriten Nacho. Y Dante Sinferno dice, no se derriten. Hay ocasiones que ni los huesos se vuelven cenizas. Cierto, ahora que lo mencionan mi querido Dante, a veces los tienen que moler los huesos para poderlos desintegrar. Dicen que cuando te entregan las cenizas de tu familiar fallecido, pues realmente no te entregan todo, porque no es el tiempo suficiente, te dicen dos o tres horas y en este tiempo no se deshace el cuerpo.

No, entonces que no es la totalidad del cuerpo de tu familia fallecida en cenizas lo que te entregan, sino solo una parte. Ahora esas leyendas truculentas dicen que incluso ni es tu familiar, que van dejando cenizas y van acumulando y te entregan un tanto. Eso no lo podemos saber. Exacto. Se cuenta. Así es. Fíjate a Alamera que es un amigo que tiene una formación científica, por lo menos tiene un pensamiento muy científico.

Dice, no sé si se han nacido todos los cuerpos, pero cuando falleció un familiar hace años, se entregaron a mis tíos las grapas de reconstrucción de tendones del cuerpo y una prótesis de titanio. Órale amigo, ¿en serio? Yo nunca he sabido de alguien que le regrese en digamos su prótesis. Las prótesis. Sí, sí. Esas ya no sirven, ¿verdad? No. No, ya es imposible. Pero pues yo creo que los entregan todos estos objetos como muestra de que pertenecen a su familiar.

Ok, sí. Pues qué interesante. La verdad es que este tema, aunque a muchos no les gusta hablar de ello, pues son cosas que suceden, amigos. Referente a la muerte hay unos testimonios impresionantes que los hemos escuchado aquí. Vamos a la pausa, Gina. Nos despedimos de las estaciones de la República Mexicana, que se unen con nosotros solamente una hora. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa.

55, 21, 93, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano tenuda. Hola, soy Javier Posa y te invito a escuchar la mejor información del espectáculo donde y cuando tú quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferidas. Grupo Fórmula. Abriendo la conversación. En una sociedad de hipócritas, los sinceros son los malos. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano tenuda. Buenas noches, vamos a continuar con más relatos.

Y aquí nuestro amigo dice, estoy trabajando, pero me voy a escapar para contarles algo rápidamente. ¿Cómo te llamas? Me llamo Arón. Arón, ¿desde dónde nos escuchas? Desde Monclova. Monclova, y entonces te escapaste de tu trabajo para contarnos algo. Así es, tengo reto queriendo platicarles, pero por favor, no me lo digas. No tenía tiempo. Ahorita me di una escapadita para poderles platicar. Ah, pues se vale, vamos a escuchar entonces.

Muy bien, verán. Todo va en cuestión cuando yo vivía en la cuña con el topón. En esa casa era una casa no muy grande, verdad. Contaba con un par de cuartos. Y pues yo estaba chiquito en esos tiempos. Y lo que me pasó con esta lucha fue algo que me dio miedo, era un niño. Al igual que se escuchaban muchas cosas ahí en esa casa. Como que mi papá le hablaba al aliente que estaba ahí. Hablaba con él y le decía Juanito. Tenía ese nombre que le ponía. Y mi papá decía que era un duende.

De que no, es un duende, mejor no tengas miedo, me decía él. Yo le decía que no le hablaras, que no le hablas. Y mi papá en son de juego le decía Juanito, prende el abanico. Y el abanico se prendía solo. Y luego le decía ándale y apagalo. Y se apagaba. Le decía prende la tele, la tele la prendía. Así pasaban ese tipo de cosas. Y me cuenta que pues era algo muy fuerte porque a veces me tocaba estar solo en la noche porque mi papá no estaba y no vivíamos él y yo.

De repente me tocaban la puerta, pero por la hora de la otra habitación. De la misma casa me tocaban la puerta para que abriera. Y no, sí daba miedo estar allí. ¿Se sentía una vibra negativa? La verdad sí. Estuve viviendo ahí con mi papá dos años. Nací dos años y pasaron muchas cosas. Total fue que salí de esa casa, me fui con mi papá, con mi mamá para ir a Sinaloa. Y cuando regresé pues yo regresé a esa misma casa. Ya desde que era grande tenía que 15 años cuando regresé.

Cuando regresé, una vez me tocó que estábamos dormidos en su cuarto y yo en mi cuarto. Y de repente yo lo veo a él quedo ahí y se asoma. Me abrió la cortina del cuarto y se asomó a ver que a veces estaba dormido, pienso yo. Y yo me levanté pues para ver si ocupaba algo. Y mi papá estaba dormido en el otro cuarto, no había sido él el que fue y se asomó. Sí, no era él. ¿Pero vieron la figura como si hubiera sido él? Sí, yo lo miré a él prácticamente.

Yo lo miré a él, a mi papá. Lo miré de cara a cara, lo miré así como si fuera él una persona de carne y hueso. Y yo me levanté, lo seguí y me fui a fijar en el cuarto y estaba dormido. Le hablé y no respondió, él estaba dormido. Y eso se lo practiqué el siguiente día y me dijo no, no tengas miedo. Es bonito que de repente pues aquí anda o anda limpiando. En varias ocasiones lo miramos como con un plumero limpiando. Él limpiaba mucho la casa y nosotros decíamos pero ¿por qué limpia?

O sea, ¿algo busca? Porque pues él está la pasa limpiando. Y en una ocasión fue pues una conocida ahí a la casa. Y esta conocida pues tenía el don de beber. Y cuando le comencé a platicar yo lo que sucedía en esa casa, me dijo oye, él se la pasa limpiando, ¿verdad? Me dijo sí, le dije sí, se la pasa limpiando y como que busca algo porque mueve cosas y todo. Me dijo es que él está buscando algo que se le perdió, se le perdió su poder.

Me dijo él ya tiene muchos años aquí y no se va a ir hasta que no encuentra su poder. ¿Su poder? Y me di cuenta que no sé, me di cuenta que mi papá lo relacionaba con un duende y nosotros dijimos que era un duende. Y ya nos enteramos en cuestión después de que no, de que lo que está ahí no es un duende, ni es un niño, ni nada. O sea, es como un espíritu, no sé, digamos lo que es como algo demoníaco, vaya. Así, de que está, de que se le perdió ese poder ahí y él lo está buscando.

Ya tiene años esa cosa viviendo en la casa de mi papá. Oye, ¿cuál es la manifestación más fuerte que han tenido? La manifestación es fuerte. En una ocasión estaba viviendo mi hermana en la casa y entré a su cuarto porque escuché mucho ruido. Y a mi hermana la tenían levitando. ¿Levitando? Levitando, estaba levitando un metro arriba de la cama. ¡Ah, es muchísimo! ¿Y qué hicieron? Pues realmente empecé a orar porque en ese tiempo toda mi familia era cristiana, bueno, por parte de mi papá.

Pues empecé a orar y fue cuando bajó a la cama y de repente nada más se sentó y abrió los ojos y pues ya era mi hermana. Me dijo, ¿qué pasó? Me dicen, chucho. Me dijeron, ¿qué pasó? Me dicen, no, nada. Me dije, ¿qué fue? Le digo, ¿cómo te sientes? Me dijo, bien. No sabía ella ni cómo estaba sentada. Me dijo, que estaba haciendo sentada. Me dijo, en qué momento me desperté. Y no se había dado cuenta de nada de lo que había pasado.

Pues este tema de la levitación es algo que estamos hablando de palabras mayores. Así es. Bueno, en otra ocasión cuando volvimos a cuando era niño, había una... tengo una hermana. Me di cuenta que ella era mucho menor que yo. Tenía muchos juguetes, muchos juguetes de trastecitos, bandejas y monas. En la tarde, ya cuando iba a oscurecer a mi hermana, guardo todo porque podía ser va a matar.

Al siguiente día, que mi puta se levanta para ir a trabajar, mira todos sus juguetes regados en el patio y muchas pisadas de... muchas huellas en el suelo. Como habían regado una noche anterior, había muchas huellas pequeñas. Como que habían jugado allí con los trastes, se los movieron y todo. Pero este tipo de huellas, ¿de qué sería? ¿Eran pequeñitas, grandes? ¿Qué figura tenían? Eran pequeñas, tenían unos 10 centímetros aproximadamente. ¿O sea como de duendes?

Sí, más o menos. Por eso me di cuenta que mi papá nos decía, no se asusten, es bonito, es un duende. Y así se nos quedó como que era un duende, que era un duende. Y ya cuando fueron pasando los años, pues ya nos dimos cuenta que no era un duende. Ya era algo más duro que habita ahí en la casa. Una energía. Sí, porque bueno amigo, ahí en la casa pasamos muchas cosas. En otra ocasión, pues yo estaba dormido, estaba acostado.

Y me dice mi papá, oye mejor que al siguiente día, me dice, oye mejor que estaba haciendo parado en el refre. Tré a ese hombre. Me dijo, Napa, yo estaba dormido y yo no me desperté toda la noche. Ese día, la noche, mi papá me miró parado en el refre. O sea, en un lado del refre. O sea, ¿estás seguro que eras tú o vio a alguien y pensó que eras tú? No, él pensó que era yo, pero yo estaba, o sea, yo estaba en un lado de él acostado.

Sí. Sí, en el son de fuego, o sea, como que no iba a decirme y me dijo que estaba haciendo parado con la noche. Pero pues yo estaba acostado en un lado de él. Ok. Sí, nomás que como que me lo dijo como que en son de fuego, como para que yo no me asustara. Y pues me lo comentó así, que estaba haciendo parado y dije, no, pues yo estaba dormido. Bueno. Oye, amigo, hablemos un poquito de los síntomas, ¿no? Hablemos de las evidencias que nos dejan en claro que se tratan de manifestaciones o entes.

¿La casa tenía algún aroma extraño o olía humedad o algo así? Olía mucho humedad, pero como nos la pasábamos limpiando por lo mismo. Sí. Había muchas, ¿cómo se llamaban? Había muchas marcas en las paredes, en el techo. Había rostros, había figuras, había... había plasmaciones en las paredes. Ok. O sea, sí se alcanzaban a ver, pero ustedes no sospechaban. Dame un segundito, amigo, necesito hacer una pausa, no te vayas, por favor, aguántame tantito, ¿sí, Aaron?

Claro que sí. El Miedo Fond 55-2193-59-26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. A menudo extraño Japón. Efectuamente planeo volver a Tokio. Luego, una y otra vez, no lo hago. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La Mano Peluda. Hablando del tema de los Corpos Incorruptibles, Santa Rita de Casia era viuda y monja Agustina.

En la actualidad su cadáver está momificado, pero según la historia religiosa, el cuerpo de Santa Rita de Casia estuvo en perfectas condiciones hasta la década de 1700. Ella murió en 1457. Sus restos incorruptos se encuentran en el santuario que lleva su nombre en Casia, Italia. Ok, vaya, buen dato, Gina. Tenemos en la línea nuestro amigo Aaron, ¿estás ahí? Sí, que estoy. Pero me llamo Abram. ¿Abram? Abram. Ah, perdón, no lo entendí. Bueno, son bíblicos los dos. No se preocupe, no pasa nada.

Muchas gracias. Oye, amigo, entonces me estabas comentando de las cosas que sí, pues a lo mejor en el momento no te das cuenta, pero ya cuando analizas o escuchas otras historias o te documentas un poco, hay constantes casi siempre donde hay energías negativas alojadas, larvas astrales, bueno, en fin, pueden ser muchas cosas. Así es. Pero hay ciertas manifestaciones, olores fétidos, dices que sí olía feo, pero como limpiaban mucho medio, pues se equilibraba el asunto, ¿no? Así es.

Sí, bueno, cuando hace tiempo también, este mismo muchacha, al último pues terminé teniendo una relación con ella, nos juntábamos y todo y ella se fue a vivir a la casa, y pues nosotros estábamos en nuestro cuarto y todo, y yo en ese tiempo pues yo trabajaba de noche, llegaba hasta las 3 de la mañana, y en esa ocasión ella viviendo, pues viviendo allí, bueno, mi papá decía que me dolía mucho las canillas, hubo un tiempo como 2, 3 semanas que él se quejaba mucho de sus canillas,

y que decía no, es que me dolía mucho las canillas y me dolía mucho las canillas. Total, nos salimos de esa casa, nos fuimos a vivir a otra parte, y ella me dice, oye, ¿sabes por qué le dolía mucho las canillas a tu papá? Y yo le dije, no, le dije, ¿por qué? Y le dije, yo, pues, a lo mejor por el trabajo, pues trabaja en obra. Y ella me dijo, no, es que no te lo quise decir en el momento porque pues no quería que te preocuparas.

Sí. Es que tu papá dice, en las noches, pues yo encerraba en el cuarto, pues ayer empezó a cerrar con seguro porque mi papá comenzaba a hacer ruidos en la noche, como que a gritar y a gritarle a ella de que salte, ¿tú crees que no vas a poder sacar de aquí y tú no vas a poder ni tú ni nadie, y lo que es Peque es mío y no es de nadie? Ah, caray. Y eso era lo que le gritaba, lo que me decía ella que le gritaba.

Ajá. Y comenzaba a golpear la puerta de mi papá, pero decía ella que se paraba de manos, que se paraba de manos, decía, andaba toda la noche parado de manos y golpeándole con los pies en la puerta y golpeando las paredes. Y gritándole a ella, diciéndole que se fuera, que no le quería ir, que porque que gente de luz no quiere ir a nadie y tratándole de correr. Ajá. Y pues ella en esos 15 días se da cuenta que ella nunca me lo platicó.

Ajá. Hasta que después de cuando no salimos, fue cuando ella me dijo a esa descargadora que esto era lo que estaba pasando y yo le dije, oye, ¿por qué no me dijiste? Dice, lo que pasa es que no te quería asustar ni quería que estuvieras preocupado ni nada. Dice, no, pero pues te imaginas. Sí. Llega a abrir la puerta. Ajá. Y eso en ese estado, que tú puedes ser, es un estado inconsciente de ella que. Sí, claro. No sé si le habrá permitido entrar a su cuerpo o simplemente.

Una posesión así de fácil, amigo. Así es, porque. Pues sí, fue un caso fuerte en ese lado. Ajá. Y pues sí, es algo que pasa mucho. Bueno, sigue pasando en esa casa todavía. Oye, cuando le pasó eso a tu pareja, tu esposa era tu esposa? Pareja nada más. Ok, lo cuando le pasó eso a tu pareja. ¿Nadie más estaba en la casa solamente ella sola con él? Sí, cuenta que como vivimos nada más nosotros.

Pues yo trabajaba de la noche y pues mi papá trabajaba del día y pues ella pues no trabajaba del día y pues estaba en la noche nada más. Para que no estuviera sola, digamos, ¿no? Sí, de cuenta que por no estar sola, pues ella trabajaba, se llamaba su tiempo trabajando. Claro. Y sí, hasta que no nos salimos de la mod que me lo platicó, pero mi papá se quejaba mucho de sus canillas, de que decía, no, bueno, no uso las canillas. Te iba yo a preguntar qué son las canillas, amigo.

Ah, perdón, las muñecas. Ah, ok, ok. Las que se dicen diferentes, en diferentes partes se dice diferente. Pues sí, sí, usos y costumbres, mi amigo. Fíjate que me suena muy, muy impresionante esto que comentas porque de primera instancia se trataría como de una posesión. Así es. Pero si comentas que cuando se cambiaron de casa eso terminó, entonces a lo mejor era ahí en la casa. Aquí mi amiga Paula Gris hace un comentario que me parece interesante. Dice, no habrá un tesoro escondido por ahí?

De hecho, bueno, hace tiempo mi papá, mi papá dijo, o sea, me platicó dos cosas diferentes. En una, como la casa está en Loma, y de cuenta como la casa es Loma, dicen yo, que un día en la noche en la madrugada le tocaron la puerta, o sea, yo todavía no vivía con él. Le tocaron la puerta, salió y que dijo que miraba a la muerte afuera. Y la muerte dice que caminó hacia arriba de la Loma y que le señaló un punto. Sí. Le señaló un punto específico y ahí comenzó a brillar.

Uno de esos fue una y en la otra mis abuelos, los papás que yo y mi papá, pues ya fallecieron. Y a cuando fallecieron, dice que mi papá tuvo un día también en la noche, se le presentaron los dos y había muchas flores, dice que había muchas flores por todo el camino, por toda la Loma y había, o era muy bonito, había muchas flores.

Dice que caminó, que comenzaron a caminar y que le dijo, que le dijeron, mija, todo esto, toda la casa, todo el terreno, todo es tuyo, de aquí nadie te va a sacar, nadie, toda la vaquita te pertenece. Y dice mi papá que de repente despertó y él estaba arriba en la Loma, o sea, no estaba en su casa, estaba arriba en donde ahí fue donde lo dejaron mis abuelos. Ajá. Así es. Oye, oye amigo, fíjate que me perdí un poquito.

Estamos hablando de diferentes casas o estamos hablando de una sola casa donde hay esas manifestaciones, porque lo que pasó con tu hermana fue ahí mismo. Así es, eso pasó en una sola casa. Todo esto se refiere a un solo domicilio, hay un lugar. Específico, sí. Ah, ok. Y hay otras cosas que estoy indicando, verdad, porque son demasiadas cosas y demasiadas que no terminaríamos ahorita que han pasado en esa casa.

Y se me hace algo curioso porque en lo que van, bueno, yo tengo 25 años, en lo que tengo en estos años he pasado por varias manifestaciones y varias posesiones. Ah, caray. Tuvo la posesión de mi papá y luego, bueno, esta es otra pareja que tuve. Mi primer pareja también tuvo una posesión. Ajá. Tuvo una posesión de ella y luego la posesión de mi hermana y luego la posesión de mi otra hermana. ¿Eso cómo fue?

Mire, de mi primer pareja, bueno, pues de repente estábamos un día tomando fotos en la cama, pues estábamos recién juntados. Me junté chico, la verdad, me junté a los 17 años. Y pues estábamos jugando, tomando unas fotos y así. De pronto, en una foto salió una cara muy fea, o sea, una cara como desmoneada así y fea. Ajá, monstruosa. Sí, pues mi pareja pues asustó. Yo la quería seguir viendo, la quería detallar bien. Sí. Y pues mi pareja se asustó, mi hijo, el hombre aborrela y la aburré.

Ajá. En cuanto la aburré, nada más la aburró, la aburré, perdón. Sí. Y se escuchó dentro de la casa, esta es mi casa, con una voz de mujer. Se escuchó, esta es mi casa, una voz de mujer así, bien fea. Sí. Y pues yo salí del cuarto a buscar quién se había metido, verdad, a buscar a buscar a alguien. Ajá. Y a partir de ese momento mi pareja comenzó a ver una sombra y que me decía no, que una sombra y que una sombra y que una sombra.

Ajá. Y llegó al punto que en un día ella no me conoció, perdió completamente la memoria. Sí. No me reconoció, decía que era una niña y así de cuenta que yo no sabía qué hacer, yo vivía con mi sogra. Ajá. Y su mamá estaba trabajando, cuando en la noche que llegó de trabajar, pues yo le platiqué, verdad, y pues ella estaba en ese estado todavía. Ella comenzó a aburar por ella, comenzó a arreprenderlo y le echarle maldiciones. Sí, sí. Y de pronto pues ya volvió. Esa fue la primera vez.

Ajá. Fue la primera vez de muchas porque de las muchas veces me abarraron a mí solas, yo estaba en una casa. Sí. Y estábamos dormidos, estábamos dormidos. Ajá. Y de pronto despertaba yo en la madrugada ella queriendo morcar. Apenas, o sea, apenas iba su mano directo a mi cuello cuando yo despertaba porque yo sentía como que no estaba algo bien. Ajá. O sea, yo la intentaba esconder ella en diciéndome ¿qué pasó mi amor? ¿qué pasó esto? Así escondiéndose. Yo sabía que no era ella.

Como que estaba fingiendo. Así es, yo sabía que no era ella y yo le decía en hambre, no, yo la comenzaba a sacar. De ahí fue cuando yo comencé a practicar los exorcismos. Ajá. ¿Tú mismo? Yo mismo, con oración. Sí. Yo mismo con pura oración y se lo requiraba. Ajá. A veces tardaba hasta tres, cuatro horas haciendo oración, forcejeando y agarrándolo porque en hombre tenia una fuerza. Era una fuerza que no se imagina que tanta fuerza tenía. Bueno, esa fue la posición de ella.

Ajá. Oye amigo, y entonces haciendo esa oración, reprendiendo al espíritu que estaba invadiendo el cuerpo de tu pareja, ¿se acabó ese problema ahí o continuó? No, continuó por dos años. Oye amigo, ¿cómo podías vivir así? Pues la amaba demasiado. Sí, ya lo creo. Y no la quería dejar sola y no ve cuenta que pues yo con ella todo el tiempo y pues nada más viviendo ahí yo solo, sin ayuda de nadie y fue cuestión de pura fe de la verdad.

Oye, me llegó otra vez la pausa, brother, necesito ir al corte, no te vayas. Claro que sí. El miedo FON 55-2193-59-26. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda, la ponemos al descubierto aquí en La Mano Peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Va a cambiar la vida? Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com.

Hacer podcasts de manera fácil. Prefiero que me odien por como soy y no que me quieran por quien no soy. Sabiduría en las redes. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Continuamos aquí con Abraham. Estamos platicando con nuestro amigo que de verdad ha vivido, pues no sé qué edad tenga mi amigo, pero ha tenido una vasta experiencia con encuentros con seres demoniacos tal vez, ¿verdad? ¿Estás ahí? Así es, aquí sigo.

Ok, perdón amigo que te haya interrumpido, pero es que ya sabes que las transmisiones de radio así son, ¿no? Hay que ir dando espacio para los cortes comerciales. Y entonces vamos a continuar amigo. Así es. Me estabas diciendo de que tú mismo le hacías la liberación y ¿qué más? Así es, yo mismo le practicaba la liberación. Dos años más. Esto sucedió por dos años. Fueron dos años de todos los días. Todos los días. No hubo un día que no le pasara esto.

Ok, estás mencionando algo interesante, mi amigo. ¿Había un horario específico en que tú ya sabías caramba, ya van a dar las 10, ya va a empezar o era indistinto? No era, no tenía horario. Como podría ser a las 9, pues podía ser en la madrugada, 2, 3 de la mañana, o sea no tenía horario. Ajá. En ese tiempo, en ese lapso de los dos años, mi amigo, ¿ella comía bien, se alimentaba bien o empezó a adelgazar muchísimo? ¿Su salud cómo estaba?

Fíjese que sí comía bien, o sea había momentos en los que no quería comer, pero sí comía bien y se miraba bien. De repente era como de un momento a otro, ya no era ella. Ha de cuenta que era cuando entraba la posesión. O sea, no podía estar tranquila un solo día sin que no pasara. En una ocasión estaba, pues yo estaba, estábamos acostados en el puerto. Sí. Y de repente escucho que empieza a llorar, llora y yo me desperté con los llantos.

Ajá. Y yo pues intenté acercarme a ella a calmarla, que qué pasaba, que no quería que la tocara, no quería que la abrazara, o sea no quería nada, se alejaba de mí. Sí. Y yo le dije, espérate, y ella llorando, me decía, no, me tengo que salir, me tengo que salir, y él decía, pero por qué, si yo estoy aquí, me decía, es que no, tú no eres, tú eres lo que está afuera y tú eres lo que me está hablando que me salga.

Me está diciendo que tú no eres, que no, y tenía mucha miedo, se le miraba el miedo, hablaba con miedo y se quería salir de la casa, a fuerza se quería salir. Sí. Y a como pude, de cuenta que la intenté controlar y él le dije, espérate, ya soy yo, tocame, soy yo, y mírame los ojos y mírame, tocame bien, soy yo, el que está afuera, ese no soy yo, o sea te quieren sacar de la casa.

Sí. Y hasta que se controló, y ya me estuvo diciendo que le tocaron la ventana y ella se despertó, y que me miró a mí haciendo diseñas, que se saliera, que se saliera, que estaba acostado, como era yo, en ese tiempo le habíamos comprado una cruz de caravaca, un colquiche.

Sí. Estaba bendecido y todo, en ciertas ocasiones esa cruz de caravaca, ella estando dormida, me la ventaban en la cara, o sea yo me despertaba y donde yo lo miraba, él dije, estaba todo hecho bolas, o sea estaba hecho nudo, estaba todo hecho nudo y se lo quitaban a ella y me la ventaban a mí.

Y cuando más cuando se lo quitaban, pues ella despertaba y la estiraban de los pies, o sea yo ayer prácticamente ella la tenía que agarrar para que no se la llevara, porque a ella la estiraban de la cama, la querían tumbar y la querían sacar de la casa. Sí. Y varias veces sí luché con ella para que no se saliera de la casa, de hecho sí me llevó a, pues así a golpear, por no maltratar poquito, pero pues yo haciendo mi lucha para que nada más la sacaran de la casa. Sí. Así es.

Oye amigo, qué difícil es vivir así, qué complicado debe ser, pero solamente el amor y explicar lo que tú aguantaste, lo que tú hiciste por ella, ¿todavía siguen siendo pareja? No, ahorita ya desafortunadamente pues ya no. Eh, ve nada más y todo lo que tuviste que vivir. Ahora mi amigo, ¿tú sabes por qué empezó todo eso? ¿Cómo empezó? ¿O hay alguna razón? ¿Abrieron puertas, jugaron Ouija? ¿Alguna invocación o algo? No, todo, bueno en una ocasión fuimos con una señora que curaba.

Ajá. Y esa señora dijo que era un familiar de nosotros el que estaba haciendo el mal, que por qué no nos querían ver bien. Pues se me cuenta que pues yo le demostraba todo a ella, yo la traía para arriba o para abajo y pues no sabemos si eso desató envidia, no sé. Seguramente. El detalle de que comenzó a hacer eso, bueno nos comenzó a pasar ese par de cosas. Ajá. Y cuando ya pasó así el tiempo, tengo un hermano que ya falleció, a él le mataron. Qué pena.

Y ese día que antes de que me marcaran, me dijo ella que miró una sombra de atrás de mí en el cuarto, pero que esa sombra no le dio miedo, o sea no le produjo lo que le producía pues lo que le estaba pasando. Ajá. Que la sintió como, cómo se dice, como no muy pesada la sombra, la sintió como si fuera una luz. Ajá. Y a los, como a los cinco minutos me marcó una tía que habían matado a mi hermano. Una de las otras. Sí, esa es otra historia sí.

Sí. Y sí, pero ella comenzó así como que a ver sombras y bueno yo digo que ya platicando entre ella y yo concluimos en que tal vez pudo haber visto a mi hermano. O sea como una especie de aviso, ¿no? Sí, como que la sirvete de, de. Oh, ya entiendo mi amigo. Oye, pues me dejas impresionado con todo lo que ocurrió, sobre todo esas manifestaciones como de posesión, el hecho de cómo le evitó tu hermana sobre su cama y ella ni encuentra, ¿verdad? Así es.

Es algo muy, muy fuerte, habla de una manifestación impresionante, yo creo que ahí no es que hubiese algún familiar muerto, eso ya es supera, vamos. Son manifestaciones muy, muy grandes, eso tiene que tener un origen demoniaco, mi querido amigo, es mi punto de vista, no sé. Y sí, eso. Ajá. Disculpame. No, adelante. Y lo que he platicado no es ni la mitad de todo lo que, de todo lo que he pasado, tengo 25 años. Ah, estás joven.

Todo, sí, todo esto lo empecé a vivir a los, desde los 11 años que comencé a, pues a ver y a saber qué es lo que era el mal, ¿verdad? Ajá. Desde ahí hasta la fecha han pasado cosas, han sucedido muchas cosas. Ya lo creo. Sí, digo, hubo, bueno, voy a remontar al, bueno, esta es otra historia, ¿se lo puedo contar? Sí, dale, dale, amigo, dale. Sí. Es cortita porque, pues más que nada, fue cuando me fui a vivir a Culiacán, Sinaloa. Sí. Estuve viviendo ya con mi mamá.

Ajá. Estaba muy bien en una casa y no había suficientes cuartos. Aquí en detalle es de que yo me acostaba en la sala. Sí. Había dos cuartos y había, pues era una casa de dos pisos como, pero como era de renta nada más teníamos el permiso abajo. Ajá. Y nosotros, pues nos subíamos arriba de vagos, arriba del techo, arriba de la segunda planta. ¿En la azotea? Como es una casa de dos pisos, había otro cuarto arriba. Ajá. Ah, ok, ok, ok. Sí, teníamos unas pesas que habíamos hecho mi hermano y yo.

Sí. Y así de repente en la noche escuchábamos donde las pesas rodaban por todo el techo arriba, se aportó el cuarto. Ajá. Y las escuchábamos nosotros aquí abajo. Ajá. Y sabían ustedes que no había nadie ahí, ¿no? Sí, pues estaba vacía la casa. Sí. Había, bueno, como yo me acostaba en la sala. Sí. En la madrugada me despertaba y de repente miraba como, como un ser en cuatro patas. Ajá. Me cuenta que como que se arrastraba, se arrastraba caminando hacia mí.

Ajá. Pero como yo tenía una perra, tenía una perrita. Sí. Ella siempre, siempre, por las noches estaba acostada en un lago de mí, o sea, no se iba. Ajá. La quería sacar y no se salía del cuarto, no se salía de la casa. Se refugiaba contigo. Sí, ahí se quedaba y me cuenta que ese ser caminaba de un cuarto, pero me cuenta que era como gateando por el techo o por las paredes.

Sí. Yo lo miraba, caminaba del cuarto de mi mamá al baño y del baño se pasaba al otro cuarto de mis hermanos y así andaba en los tres cuartos. Sí. Ya en la noche era cuando lo miraba que venía, venía hacia mí o se venía a casar cuando y en eso por mi perra se le echaba encima, o sea, le gruñía, le ladraba y yo decía como que no se está cuidando la perrita esa.

Ajá. O sea, de algún modo ya sabemos que los perros son muy sensibles y de algún modo ella, tu perrita, sí la veía a esta entidad, esta sombra, lo que fuera, sí se daba cuenta que había una presencia extraña a ustedes y por eso ponía como a la defensiva. Brother, necesito ir a la última pausa, no te vayas por favor, sí. Muy bien. El miedo a fuego sigue listo, 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano peluda.

Monstruo cuando vivo, monstruo cuando fantasma, sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil, la mano peluda. Continuamos con todo lo que nos está platicando Abraham, danos también tu punto de vista. Así es, ¿estás ahí amigo? Ah sí, aquí sigo. Ah, muy amable, gracias por tu paciencia amigo. Oye, mi querido Abraham, ¿y luego qué pasó a ver?

Bueno, eso fue lo que pasó en esa casa, en Sinaloa vivimos en diferentes casas, en una ocasión nos cambiamos de casa y estábamos, pues era una casa grande y era un patio, pues sí, demasiado grande la verdad. Sí. En una ocasión estaba mi hermana y estaba yo, pues yo estaba en la cocina, estaba haciendo la comida y por la ventana miré a mi hermana que andaba jugando fuera en el patio. Cuando volteo y voy al cuarto, ahí estaba mi hermana en el cuarto. Ah caray, ¿cómo está eso?

Yo le pregunté a ella, le dije, oye, ¿estás acá de meter o estabas afuera? Me dijo, no, yo no he salido para nada, yo aquí estoy en el cuarto, estoy viendo la tele. Pero en esa ocasión yo miré a alguien, pues alguien jugando fuera, miré a un niño, no sé qué sería, pero yo la miré como si fuera mi hermana jugando fuera y cuando volteo fue nada, que ella estaba en el cuarto. Así es. O sea, ¿tú estabas súper seguro de que era tu hermana porque la estabas viendo, no? O se te figuró a tu hermana.

No, yo la miré a ella. Ok. Sí, eso fue uno de los casos en esa casa. La otra era que en una ocasión estábamos, ya era noche, eran como las 12 creo de la noche. Sí. Para nosotros los niños pues ya era noche, ¿verdad? Claro, sí. Y de pronto empezamos a escuchar la puerta del baño, la puerta del baño era de fierro, lo que era la agarradera pues era de fierro. Sí. Se escuchaba como el golpeteo, como si le quisiera abrir las puertas, como si agarrara mucho la maniza y la quisieran abrir.

Y vi cuenta que nada más estábamos nosotros, estábamos todos dormidos y se empezó a escuchar mucho la puerta del baño. Y al siguiente día que pasó eso, estábamos dormidos en una litera, cuando una de mis hermanas me habla y me dice a Brahma que estaban llorando las dos porque me está avisando mi hermana que miró un duende, miró un ser chiquito, besando a mi hermana a la otra. ¡Ah, caray!

Sí, el duende se dice que estaba besando a la hermana, la menor, la tenía en ese caso, tenía como unos ocho años ella creo, ocho, nueve años tenía. Oye, ¿fue la misma jovencita que le evitó o es otra? Esa otra. Ok. Sí, esa otra. Esa otra hermana. Ok. De hecho, a esa misma hermana la que el duende la estaba besando. Sí. Hace, no atiendo mucho, tiene como tres años ya, gracias a Dios, de que pasó una posesión a ella también. ¡No me digas!

Así, con ella, créanme que sí fue algo muy duro y fue una experiencia demasiado fuerte. Cuando a ella le pasó eso, a mi otra hermana. Sí. A mi otra hermana ella tiene don, me cuenta que ella tiene un don de curación. Ok. Y se desarrolló más para poderla ayudar. Me cuenta que no sé si tengamos tiempo para… Pues mira, ya casi terminamos mi querido amigo, pero pues tú dale hasta donde alcancemos y si es necesario tomamos la llamada en otro programa, ¿no?

O sea retomamos el tema, tú dale y ya si tienes paciencia pues ya hacemos así como te comento, ¿sí? Al igual mañana podemos retomarla. Claro que sí. Ah, pues genial. O sea, ¿quieres terminar ahorita ya la llamada y seguimos mañana o cómo sugeis? Déjame lo estratico tantito nomás, para que se queden en picadas. A ver, venga, venga mi amigo, venga. Esto remota cuando yo estaba con mi primera pareja todavía.

Sí. Yo estaba con mi primera pareja y un día recibimos una llamada de que de aquí de Moncloa nosotros estábamos en la cuña. En esa ocasión nos habíamos ido a visitar mi mamá y mis hermanas, nos estaban visitando en la cuña y mi hermana la más chica pues estaba con su pareja, estaba con su novio, bueno era su novio todavía.

Sí. Y un día en la mañana nos marcan que pasó un accidente, si no lo dijeron pasó un accidente, estamos en el seguro, Reina no recuerda nada, o sea que mi hermana no recordaba nada. Sí. Ella piensa que está en final o todavía, pregunta mucho por su hermano, mi hermano ya había fallecido. Sí. Ella diciendo que es una niña y o sea dándole sueño de que hace rato muera cuando vivíamos en Ciudad de Culeacán. Ajá. Y total mi mamá se vino primero y después me viene yo.

Sí. Y cuando la voy viendo me doy cuenta que toda ida, toda así. Sí, sí. Se practicaron muchos estudios. Ajá. Nos fuimos por la parte médica primero. Claro. No sabíamos nada, absolutamente nada. Ajá. Y me dijeron, ahí está, que es uno de la cabeza y hicieron estudios de todo. Sí. Y no sabían decir que es lo que tenía mi hermana. Todo parecía normal. Sí, sí, porque de un momento a otro estaba muy bien y de repente ya no era ella.

Y ella decía que era una niña, que yo entro a su mamá, que entro a... O sea, no nos reconocían nadie más que a mi mamá y a mi hermano ya fallecido. Ajá. No nos reconocían nadie. Sí. Y luego mi abuelo nos dice, ¿saben qué? Le dice a mi mamá, llévenla con una señora porque más que esto ya no es algo médico. Y pues mi mamá pues no creía nada, ¿verdad? Pues era... Pues no, no creía nada. Ajá. No creía nada de nada malo. Y total.

Ok. Se animaron, la llevaron y en este caso pues fueron mis dos hermanas y mi mamá. Sí. Mi otra hermana no... Nunca se despegó de ella. Pues las dos hermanas no se despegaron. Ajá. Estuvieron juntas en todo momento. Sí. Y esta señora le dice, ¿ves qué? ¿Tú estás que te están diciendo un mal? ¿Tienes un plazo de muerte? Y te has enterrado a él, le comienza a decir. Ajá. Y a cuándo se van a venir, le habla mi mamá. Digo, a la señora le habla mi mamá.

Ajá. Le dice, ¿se puede venir la otra muchachita a la que está abrazando a su hija? Porque ella tiene un don muy fuerte. O sea, no sé ni siquiera por qué vinieron a ver a un mamí si ella la puede curar. Ah, caray. Y ¿qué edad tenía? Es tu hermana la que tiene el don de sanación. Ella tenía, si mal no recuerdo, tenía 18 años. Ok, ya era una jovencita, sí, ya. Sí, ya. Ajá. No recuerdo muy bien qué edad tenía ella.

Ajá. Y ahí fue cuando comenzó a desarrollarse un poco más y empezó ahora sí, ¿verdad? A envolverse más en el ámbito espiritual. Sí. Sí. Fue cuando mi hermana la que estaba mal comenzó a estar un poquito más mal y más mal, ¿verdad? Ya han dado caso de que hasta mi hermana la ya se ponía agresiva, se ponía agresiva, se ponía mal. O sea, quería golpear a la gente, insultaba, escupía. Así es. Y podían ir en un carro, o sea, en una troca iban y de repente ella se transformaba y la posesionaban.

Ajá. Y le decía, nos vamos a matar y agarraba el volante del carro de lo que fuera manejando. Sí. Y de aquí nos morimos todos y que este que lo otro y le decía. Y todos espantados, no, cálmate, espérate, suelta. Sí, la verdad. Ajá. Mi hermana ella, al último nos fuimos a vivir a una casa de seguridad, era una casa grande.

Sí. Sin puertas y ventanas, o sea, era un terreno antio con paredes, estaba todo barriado, o sea, no había manera de que se asomaran, de que, o sea, no había necesidad de tener puertas y ventanas. Ajá. Era una casa de seguridad. Ajá. Y esa casa fue la peor decisión que pudimos haber tomado. ¿Por qué? Ahí en esa casa se empeoró la situación, empeoró la situación de que a esta hermana ya la atacaban físicamente a ella. Teníamos un tanque de agua, un tinaco.

Sí. Y a ella la zambutieron, una vez en una ocasión la zambutieron en el tinaco. Ajá. Me di cuenta que se, pues ella se acercó al tinaco a agarrar agua. Ajá. Y le dice que la agarraron de los pies y la zambutieron al tanque. No más que en ese caso, ahí estaba mi mamá. Sí. Mi mamá fue la que la sacó del tanque, por eso que no podía sacarla, no podía sacarla el tanque. O sea, ella la quería sacar y algo, una fuerza la trataba de meter de nuevo. Así es.

Me di cuenta que el tanque tenía agua, la metieron de cabeza. Me di cuenta que la metieron de cabeza esa el tanque y no podían sacarla. Comenzaban a atacarla más allá, a mi hermana, a ella, pues ella estaba viviendo ahí con ellos. Estábamos, hubo muchas ocasiones donde escuchábamos ruidos, escuchábamos que tiraban agua en el baño. Como era una taza grande, era un tanquillo largo. Oye, Abraham. Dígame. Pues mira, vamos a hacer una cosa ya, ya lo habíamos comentado.

Tenemos que cerrar la transmisión, pero si te parece bien, pues mañana te volvemos a marcar. No hay que olvidarnos dónde nos quedamos y entonces le seguimos mañana, ¿sí? Así es. Y nos acabamos el programa. Órale, no, bueno, pues ya está, mi amigo. Aquí no es por tiempo, es por lo que necesiten. Entonces, ya está hecho el compromiso, mi querido Abraham. Mañana te marcamos y concluimos. Muy bien. ¿Sale? Mañana retomamos. Órale, mi querido Abraham. Que tengas buena noche. Cuídense mucho.

Que pasen buenas noches. Hasta luego, mi querido amigo. Pues Gina, llegó el momento de despedirnos. Y sobre todo de agradecer como cada noche que hayas estado con nosotros escuchando estos relatos tan interesantes. Que Dios te bendiga que tengas una excelente noche. Mañana tenemos una cita. Soy Gina Aviles. Que tengan una estupenda noche. Yo soy Ignacio Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias. Pásenla bien, que descanse y como decimos aquí, cabot.

El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Formula.

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