Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en
todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo. Esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que
a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Aviles y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y también... de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural, ustedes díganme que no, en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, ya que juntos tendremos la oportunidad
de platicar de esos temas impactantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 -5279 -2291, la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mal No Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos también a formar parte de esta emisión y platicarnos una historia. Pero ¿cómo le puedes hacer? Muy sencillo. Mándanos un mensaje de voz o de texto a nuestro WhatsApp. 55 -2193 -59 -26. 55 -2193 -59 -26. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o mensaje de texto en su
WhatsApp. Así que seguramente ya sabes cómo usarlo. También saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatlan, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche
espeluznante. La historia de hoy se centra en una misteriosa figura de cera exhibida en la vitrina de una tienda de novias. Esta figura, conocida como la Pascualita, ha cautivado a lugareños y visitantes por su asombroso realismo, tanto que muchos creen que es el cuerpo embalsamado de la hija de la dueña de la tienda, quien falleció trágicamente el día de su boda. Los relatos hablan de sus ojos que parecen seguir a los transeúntes y de manos tan detalladas que parecen humanas.
A pesar de las numerosas teorías y el halo de misterio que la rodea, la Pascualita sigue siendo un símbolo de amor eterno y un recordatorio del tenue velo entre la vida y la muerte, infundiendo tanto admiración. como escalofríos a quienes se aventuran a contemplarla. Hoy, la novia más bonita de Chihuahua, amor y terror. ¿Será que como dice la canción, es la historia de un amor como no habrá otra igual? ¿Será acaso que el amor traspasa toda lógica en la comprensión humana?
No lo sabemos, pero vamos a platicar de ello con mucho gusto. Lo principal es que tú nos narres esas historias que tú conoces y además que deseas compartir. ¿Qué tal Gina, Nacho? Buenas noches. Miren, yo prefiero omitir mi nombre. Soy cirujano dentista acá en la ciudad de Guadalajara. Este relato es corto, me sucedió aproximadamente en el año 2004 cuando todavía estudiaba. Nosotros llevábamos odontología forense, la tomábamos la clase en el hospital civil viejo y en un auditorio
que a la fecha todavía existe. Antes el servicio médico forense estaba pegado al hospital. Nosotros llevábamos la clase a las 3 de la tarde, recordó bien. Éramos 24, éramos poquitos en la generación y el auditorio era mucho, mucho, mucho, muy grande. Cada quien pues se sentaba regados ahí por todo el auditorio. Yo recuerdo que esa vez yo estaba sentado frente al maestro tres filas hacia arriba.
No tenía ningún compañero cerca más que unas compañeras que estaban aproximadamente como unas seis, siete butacas a mano izquierda de retirado. Y de reojo vi como una especie de neblina. Y cuando volteé sobre mi compañera estaba como una esfera de neblina y se empezó a hacer plana, plana, plana y se empezó a ir como en forma de ondas hasta arriba del auditorio a una esquina
y se introdujo en la pared. De hecho, un compañero que estaba precisamente en esa zona de la esquina, yo observé que también se quedó viendo como esa neblina. Y cuando terminó la clase, fui a preguntarle y me comentó exactamente lo mismo. ¿Qué sería? ¿Quién sabe? Pero en ese hospital hay muchísimas historias. Saludos desde la Perla Tapatía. Saludos, muchísimas gracias por platicarnos esta historia. Y una vez más, médicos que se sorprenden al tener
vivencias de este tipo. Claro, y una vez... que ya la persona falleció, dice uno, ya, ahí quedó. ¿Qué pasa con un cadáver? ¿Será que algunas manifestaciones están cerca de donde hay un cadáver, donde hay material que utilizan los estudiantes de medicina para poder entender el funcionamiento del cuerpo humano? ¿Hay algo ahí? ¿Será una atmósfera que se concentró o se condensó? En esa nubecilla. Qué extraño y qué interesante es. Continuemos escuchando. Buenas noches, Gina, Nacho. Los saludos
desde Hermosillo, Sonora. Saludos. Cuando estaba yo a la edad de unos 4 o 5 años, yo vivía en los campos de la costa de Hermosillo. Y pues a veces, en el fin de semana, me quedaba ahí con los muchachos que hacían el riego de la siembra. Y en aquella época había solamente una radio que trabajaba las 24 horas. Era originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua. Tenía el nombre de
una arma militar, de artillería. la radio hace poco que vi un video donde el edificio donde estaba esa radio ya está abandonado no sé si en el aire esa radio me acuerdo que que estaba patrocinada por un laboratorio y que de 2 a 3 de la mañana podías tú tus historias anormales que ahí se llamaba la mano pachona era de 2 a 3 de la mañana donde podía uno contar sus historias de terror imagínense yo siendo niño a las 2 o 3 de la mañana oyendo esa historia a veces sí
me daba miedo porque había Había alguna historia que sí era muy feas. Bueno, eso es lo que me quería contar y espero que estén bien y muy pronto lo volvemos a escuchar. Vaya Gina, qué recuerdos, ¿no? Aquellas épocas de desveladas con don Víctor Manuel Barrios Mata, que en paz descanse. Qué desveladas nos metíamos de 1 a 3 de la mañana. Y ahí, gracias a Dios, estábamos trabajando. Y esto, pues sí, ya tiene algunos ayeres, ¿verdad? Sí, pues ya estamos muy próximos. El 13 de agosto
en celebrar los 29 años de la mano peluda. Y lo que comentaba nuestro amigo, de la mano pachona fue antes de la mano peluda. Exacto. Entonces imagínate nada más el tiempo que se está hablando. Sí, sí, sí. Ya muchísimos años y sí, sí, tuvimos la oportunidad de laborar y trabajar con un gran señor de la radio que en paz descanse, don Víctor Manuel Barrios Mata. Vaya, un recuerdo para él en esa mano pachona que sí, efectivamente, dio
el origen a la mano peluda como programa. Y en el cual, orgullosamente, hemos trabajado ya por bastantes años. Sí, porque La Mano Pachona era una sección de un programa de madrugada. Solo era una sección. Pero imagínate, también nos sentimos afortunados porque hemos trabajado, Nacho, o trabajamos más bien con Rubén García Castillo, con Juan Ramón Sáenz y con Rubén García Castillo. Así, en ese orden. Vamos al corte. El Miedofón, cincuenta y cinco, veintiuno noventa
y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. ¿Crees que porque me dejes de hablar voy a morir? Respiro aire, no gente. Ridículo. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Un tema que en otras ocasiones lo hemos ya contado, el de la Pascualita. Esta figura que algunos aquí nos han contado que al verla parece que
está cerca de alguien con vida. Ahorita lo vamos a platicar, pero vamos a seguir con los relatos. Sí, desde luego. Lo principal es que nos pongamos a mano con las historias. Hola, buenas noches. Saludos. Hoy estaba escuchando la mano peluda de ayer. Sí. Y estaban hablando de un toro. Me acordé de algo que nos pasó cuando éramos niños junto con mi papá. Me acuerdo que donde vivíamos en Zacatecas, el pueblito se llama Tolinga. Y mi abuela tenía una casa en la orilla y nosotros
vivíamos cerca de con ella. Pero en la orilla eran caminos de tierra. Entonces me acuerdo que una noche fuimos a la tienda para traer de cenar. Yo tendría nueve, diez años. Iba con mi hermano de ocho y una hermanita como de cinco. Y el camino donde teníamos que pasar, pues sí había luz, pero en ese pedazo... Como que la lámpara nada más alumbraba una parte y lo demás estaba muy
oscuro. Pero ya conocíamos bien el camino, entonces pues esa noche me acuerdo que veníamos caminando normal y de repente escuchamos como el trotar de... No sabíamos si era una vaca, un caballo, un toro en ese momento, pero de repente empezó a correr, pero así de la nada. Y mi papá nos agarró a todos y corrimos lo más que pudimos. Y llegamos, en cuanto llegamos a la puerta, que era como un cancel, nos metió y él se encerró
detrás de nosotros. Pero lo curioso es que ya a la altura de nuestra casa teníamos un foco en lo que era el patio. Era un patio muy grande, con un cancel muy grande. Pues cualquier cosa que nos estuviera o hubiera estado siguiendo tenía que pasar y forzosamente lo teníamos que ver. Pero nomás escuchó el sonido del trotar y antes de eso mi papá supo que era un toro o una vaca porque se escuchó como bramaba. Y en
ese recorrido que se escuchó que pasó. Nada más se sintió como el aire de cuando pasó, pero no era nada. Por cierto, mi nombre es Rosy, hablo desde Guadalajara. Saludos Gina, Nacho y a todos los peludomaniacos. Buenas noches. Buenas noches. El reporte de hoy está siendo muy activo allá en Guadalajara, cosa que nos da muchísimo gusto. Gracias amigos que están nuevamente reconectándose. Algunos nos están encontrando, otros simplemente esperan la hora para escuchar su programa de
la mano peluda. Eso me parece genial. Claro, y vámonos con esas experiencias que tú nos quieres comentar. Hola, tenemos a alguien en la línea. Buenas noches. Nacho, buenas noches. Gina, buenas noches. ¿Cómo están amigos? Buenas noches. Muy bien, ¿con quién tenemos el gusto? Soy Laura Mendoza de Querétaro, Nachito. Bienvenida, qué gusto saludarte. Muchas gracias Gina y Nacho. Pues quiero platicarles una historia. Ahorita
que están tocando este teléfono, Sí. Sí. tú y Gina que nosotros, cuando éramos pequeños y yo que vivía en casa de mis abuelos, viéramos santos de bulto, vírgenes, niños Dios, muchos muñecos de sololoide. ¿Recuerdan ustedes que eran estos muñecos que tenían el cuerpo, muñecos y muñecas, muchas veces representados como en figuras infantiles? Tenían las manitas, los pies y la cabeza de esta en material de celuloide como una pasta o porcelana
y el resto del cuerpo era de trapo. Mi abuela, siendo enfermera, Y se acuerdan ustedes que le pintaban con un pincel la boquita, las chapitas, los ojos, las pestañas. Entonces, mi abuela, yendo una vez a atender un paciente, porque ella fue enfermera en la Ciudad de México, recuerda que la llaman a atender a un paciente ya mayor. Las habitaciones estaban, Nacho, alrededor de la casa. Y la pasan a una sala donde había una especie de muñeco muy grande. Dice mi abuela
que tenía la figura de un niño, Nacho. Ella pensó que era un muñeco de estos de sololoide. Y mientras a ella la sientan como en esta antesala para después ir a atender al paciente, ella se acerca y ve que no es un muñeco, Nacho. Era un niño disecado. ¿Cómo crees? Entonces mi abuela se aterró. Le dio muchísimo miedo. Regresó a donde ella estaba sentada. Pero la persona que le había abierto la puerta y que la pasó a esa salita, de inmediato tapó a ese muñeco o a ese niño con
una sábana o con una manta. Así que Nacho, mi abuela se pegó un sustazo, fue a atender a la persona y de regreso ya vio que en la sala ese muñeco o ese niño ya no estaba. Entonces la persona lo retiró. Pero dice que era todo tan real, Nacho, la piel, la expresión facial, las dimensiones en el cuerpo del niño, que obviamente ella al observarlo vio que no era un muñeco, Nacho. Fue muy rápido porque tuvo que regresar a sentarse para que no la cacharan. Pero pudo observar que
era un niño, Nacho. Entonces, si este tipo de maniquís nos impactan. Porque como la Pascualita hay tantas leyendas, imagínate este sustazo de ver que tal vez sí pudiera ser un niño. Oh, ya entiendo el sentido de tu historia, mi querida amiga. O sea que, hablando de un aspecto horroroso, podríamos decir que, por ejemplo, la historia de la Pascualita no es tanto leyenda, sino que
tal vez podría ser real. como acabame de mencionar Gina, que seguramente pudo haber también sido el cuerpo de la hija de la propietaria de la tienda de vestidos de novia, porque han visto a la Pascualita tener ciertos movimientos, o incluso que la han encontrado cuando la visten y la desvisten de novia, como que incluso la gente dice que la textura de sus manos, la piel, que no sería un maniquí, sino que tiene ciertas
características, pues como de piel humana. Sí. Bueno, dicen que hasta cuando le miran a los ojos parece que los moviera. Exacto. ¿Verdad? Exactamente, Nacho. Y podría uno decir, tal vez los ojos es muy difícil porque sabemos que tendrían que ser ojos de vidrio, que ahora son unos ojos acrílicos que realmente parecen ojos que están muy vivos, ¿no? Por los colores, por los materiales que ahora se usan. Que incluso dirías, tienen esa cosidad, tienen esa como característica de
ojos vivos, ¿no? Sí, sí, eso lo entiendo perfectamente, mi amiga. Pero ya colocados con todo el entorno, pareciera que sí, efectivamente es una persona real. A veces tú no me vas a dejar mentir, amiga. A veces sentimos que inclusive las pinturas, un cuadro ahí en una pared de tamaño real, a veces sentimos que nos están observando. Exactamente.
Nacho, y ya ves que muchos artistas, así como lo dice Gina, en muchos, muchos cuadros que ustedes han mencionado, por ejemplo, los niños llorones, que ves las expresiones que te conmueven verdaderamente, porque esa sensibilidad que tenía el artista y esas técnicas en las que en el lugar donde tú te pares parece que los ojos de la imagen te van siguiendo, Nacho, y que dices, en realidad parece que te observaran. Parece que te siguieran. Sí, es verdad. Oye, amiga, me quedé súper intrigado.
Entonces, esta gente que tenía esa figura de un niño, ¿se dedicaban a algo extraño, algo místico, alguna cosa? ¿O por qué habrían tenido eso? Fíjate que para mi abuela siempre fue un misterio, Nacho. Yo no supe ya si después ella regresó a atender a ese paciente o ya no. Porque Aquí lo impactante fue que a ella casi casi que la persona como que de algún modo sintió que iba a ir a ver cómo o qué era esa figura. Por eso llevó la manta. Pero en los segundos que mi abuela sí pudo acercarse
allí, sí pudo ver que era un niño disecado. Tal vez no sé decirte si realmente esas personas se dedicaran a algo extraño o incluso que pudo haber sido algo de taxista. No sé si incluso algún trabajo que les encargara Nacho o incluso algún miembro de la familia, algún niño. ¿Estás de acuerdo? Pero fue una vivencia muy, muy rara. Bueno, uno puede especular cualquier cosa. Podría haber sido su hijo. Exacto, exacto. Dice que
la casa nunca le dio como mala vibra. O sea, realmente no era una casa fea, descuidada, misteriosa. Una casa muy normal, eso sí, una casa muy grande. Y que ya después ella se dirigió con la persona a atenderla en su servicio de enfermería y que al volver a pasar por la salita donde ella había ese niño sentado o ese muñeco sentado con Nacho y Gina, pues ya no estaba. Obviamente las personas se dieron cuenta de que ella percibió algo en esa figura. Y precisamente esa acción es la que
da más sospechas, ¿verdad? De que se trataba de algo... Exactamente. Que no les iba a ir muy bien si eso se sabía por parte de las autoridades, tal vez. Exactamente. Ay, amiga, qué historia. ¿Me das un segundito para ir a una pausa? No te vayas, por favor. Claro que sí, Nacho, con todo gusto. El miedofón está listo. Mensaje de voz o de texto, 55 -2193 -5926. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr.
Gritar y sudar. La mano peluda. ¿Sabías que el mercado de los podcast en Latinoamérica es el número uno mundial en crecimiento? Así es. Cada día más y más gente escucha podcast desde la comodidad de su teléfono, coche o su computadora. Aprovecha y anúnciate con nosotros. Somos RSS .com y tenemos un paquete justo para ti. Escribe un correo a ventas arroba RSS .com ventas arroba
rss .com y sabrás que se siente estar en boca de todos no sé quién me da más lástima si los que inventan cosas de mi vida o los que se las creen sabiduría en las redes porque sabemos que no siempre la solución es fácil la mano peluda Hablando del tema de hoy, la figura de la Pascualita apareció en el escaparate de la tienda La Popular
en 1930. Y desde el principio, su realismo fue tan sorprendente que surgieron rumores de que no era una simple figura de cera, sino el cuerpo embalsamado de la hija de la dueña de la tienda. ¿Qué tal? Pascuala Esparza. Exactamente. Y tenemos en la línea a nuestra amiga Laura. ¿Estás ahí? Claro que sí, Nachito. Claro que sí, Gina. Aquí
estoy. Muchísimas gracias por esperar. Oye amiga, pues ya abordando un poquito el tema de la Pascualita, ¿será esa la razón por lo que nos da cierto miedo, tenemos una sensación extraña cuando visitamos un museo de figuras de cera? Exactamente Nacho, y fíjate que yo creo que eso nos ocurre a todos como seres humanos, porque tenemos esa, sabemos que son muñecos de cera, pero las reproducciones producciones son tan reales, tan vívidas, que
te pone a pensar, ¿verdad? Y que muchas veces dices, bueno, si será un muñeco o podrá ser alguna persona, ¿no? Sí, yo he llegado a ir a los museos de cera y tengo esa misma sensación, Nacho, de acercarte y tener esa sensación extraña, ¿no? Porque ya ves en museos tan famosos como de Madame Tussauds o de otras, en donde incluso... piden la ropa a la persona para hacer el maniquí y toman muestras del cabello, del color de la piel, etc. Entonces los ven como personas reales, Nacho.
Entonces me imagino que ha de ser impactante para las personas que trabajan como guardias de seguridad o como personas que se quedan por las noches en esos museos. Sí, ha de ser una sensación bastante extraña y misteriosa. Por supuesto, amiga. Bueno, si nos pasa con el arte sacro. ¿Quién no ha entrado a una iglesia y ve ahí una figura de bulto, no sé, un santo o una imagen de nuestro Señor Jesucristo cargando la cruz, pero son imágenes de tamaño real? ¿A poco
no nos impacta? Exactamente. ¿Verdad? La expresión, el dolor. Exacto, Nacho, esas figuras religiosas que muchas veces vemos en los templos, en los conventos. pues son dramáticas, porque los vemos ensangrentados, los vemos en posturas de castigo, los vemos crucificados. Yo recuerdo perfectamente que a mis hijos no les gustaba ir a la iglesia. Les daba miedo. Porque los veían exactamente a un Cristo flagelado, a una virgen dolorosa, y me decían que no, que no les gustaba, que sentían
que ellos eran malos. Entonces yo trataba de ponerme en su lugar, y yo decía, sí, para un niño ha de ser... ver el dolor reflejado, porque ellos no entienden que solo es una figura que no tiene vida, inanimada, ¿no? Pero sí es impactante, Nacho, todas estas expresiones de dolor, de dolor físico, de dolor emocional, pues sí nos capturan, ¿no? Y bueno, ustedes lo saben, Gina y Nachito y amigos peludomaniacos, a raíz de todo esto, pues se gestan muchas leyendas, películas, etcétera,
¿no? Que sí nos impactan. Claro que sí, mi amiga. Oye, pues te agradecemos mucho, Laura, que nos hayas platicado. No sé si quieras agregar algo más. Pues dame las gracias, Nachito y Gina, y muchísimas gracias porque me permitieron contar mi relato. Ya saben que soy una fanática número uno del programa y agradezco a todo el Medotim, a Mapia, a Juanito, a todos los colaboradores
que siempre están pendientes. Y a ustedes Gina reiterarles mi cariño, mi afecto, mi respeto y para Gina y Nachito un gran abrazo y mis mejores deseos también para todos los peludomaniacos esta noche. Muy amable, muchísimas gracias. Que tengas bonita noche y aquí está tu casa cuando gustes. Igualmente Nacho y Gina, los quiero muchísimo. Gracias peludomaniacos. Gracias amiga. Pues ahí
está la historia, vean. de niña pues tenían que convivir con ese tipo de arte obras pues muy impresionantes en cuanto a los detalles y ahí está la historia de su abuelita como pudo encontrarse sin querer con la figura de un pequeñín que estaba tan real tan real que le hizo sospechar verdad que se trataba No de algo plástico, sino más bien algo muy natural. Detalles asombrosos de la Pascualita es que... Son extremadamente realistas sus facciones, especialmente si nos vamos a los
ojos o también le vemos las manos. Presentan arrugas, uñas perfectamente formadas y una apariencia casi viva. Sus ojos, según se dice, parece seguir a quienes la observan, lo que contribuye a su aura misteriosa y a esta situación que nos puede causar terror. No está exhibida. Sin embargo, a los amigos de Chihuahua que andan cerca de este lugar de donde ella ha sido durante mucho tiempo vista, pues que nos digan, que nos expresen si aún sigue ahí en esta tienda de novias exhibida.
Exacto. A ver si alguien por ahí nos pasa el tip. Y tenemos un audio. Buenas noches, Nacho. Buenas noches, Gina. Saludos, amigo. Hablando de los muñecos esos que parecen reales que se mueven. Una mamá de un amigo tenía una muñeca de esas que parecían reales, los ojos se le veían reales, la boca real, la carita real y las manitas reales, todo era real. Tenía las características
de una niña de seis años. Me dice mi amigo que la muñeca esa luego en la noche se paseaba, se paseaba por toda la casa, correteaba y un día... Que me quería estar muy tarde ahí, estudiar, porque íbamos en la secundaria los dos juntos. Se me ocurrió ir a la salita, que estaba la muñeca. Y vi que nomás vio que me acerqué. Y la muñeca estaba ahí paradita, asomada, hacia la ventana. Y nomás vio que me acerqué, que me estaba yo acercando. Y la muñeca rápido se fue a sentar
a su sillita. ¿La viste que se movió? Yo la vi. Y también no es la única muñeca aquí en Jalapa que me dicen que hace eso. También hay una muñeca aquí en una zona residencial muy famosa aquí en Jalapa que también tiene una muñeca así con esas características también de una niña y que los vecinos y la gente que pasa por ahí la ven moverse. Incluso a esa la cambian todos los días. Según dicen que la tienen ahí porque... familia
esa que vive ahí en la zona residencial. Pero yo a la muñeca que les platiqué hace un momento, la de la casa de mi amigo, yo la atribuyo porque la mamá de mi amigo se dedicaba a artes, artes mágicas de magia, magia blanca y magia negra. Yo le atribuyo eso, que por eso la muñeca se movía. A lo mejor. Eso es todo. Nacho, es todo, Gina. Que pasen bonita noche. Ok, amigo, muchas gracias. Bonita noche. Un origen que cabe en las posibilidades de estas prácticas que pueden
motivar al movimiento. Pero imagínate de esta muñeca que vio cómo de la ventana corrió rápidamente a sentarse. Impresionante. Es algo espeluznante. Oye, fíjate que el otro día estaba viendo... Creo que eso ya pasó un poquito como de moda, pero hubo una temporada, no sé quién lo recuerde, que estaban vendiendo unos muñequitos del tamaño de un bebé, de un bebé normal. Y había personas que los compraban y les daban ese trato como
de sus bebés. Resaltó la noticia de una mujer que hizo un viaje y les compró su lugar en el avión. Para sus bebecitos. Tenía creo tres. Obviamente. Eran muñecos. Pero estaban tan reales. Que la gente si pensaba que eran muñecos de verdad. Digo que eran bebés de verdad. Ese tipo de. Pues figuras. No sé si todavía se esté vendiendo. Porque inclusive creo. Que eran utilizados como para terapia. De personas que no habían podido tener un hijo, un bebecito, o personas que lo
habían perdido como una desgracia, ¿verdad? Y entonces como para iniciar una terapia, una sanación, empezaban por ahí. Es algo, a mí se me hace un tanto horrendo, por lo cruel que pudiera ser, ¿no? Pero ahí sí. Depende de cada quien. Tenemos más audios. Vamos a escuchar. ¿Qué tal? ¿Quién es Nacho? ¿Cómo están? Muy buenas noches. Un saludo por allá. ¿Qué les digo? Me gusta mucho el programa. La verdad es que lo disfruto bastante. Y pues siempre lo están escuchando. Un saludo
también a toda la audiencia. Y pues aquí les va una pequeña historia, una pequeña anécdota que me sucedió cuando yo estaba más pequeño. Pues esta anécdota sucedió como en la escuela. Yo iba como en quinto o sexto de primaria. Y yo tenía un amigo, un mejor amigo que se llamaba Martín, o se llama, la verdad es que ya no lo he visto. El chavo vivía a escasas cinco casas de la escuela, entonces pues realmente no iban por él, o sea, él se regresaba solo a su escuela.
Y por mí sí iba mi mamá, entonces pues yo tenía que esperarla. Y aquí mi amigo pues me aguantaba hasta que llegaba mi mamá. Llegaba mi mamá y pues ya él se iba a su casa, ¿no? Un día mi mamá llegó tarde y pues la verdad es que sí llegó algo tarde, o sea, sí se empezaron a ir todos los alumnos, la escuela ya se empezaba a quedar
vacía y pues ya. Entonces ese día salimos, la escuela se empieza a quedar vacía, ya había muy pocas personas, había una compañera como de mi lado izquierdo, igual platicando, pero ya la escuela estaba, pues más bien la salida, el patio de la salida. Pues ahora sí que ya de la calle, que ya no pertenece a la escuela, sino ya de la calle, pues ya casi no había gente. Entonces estábamos ahí esperando a mi mamá que llegara.
Y en eso, pues como a cualquier niño de esa edad, que todo le llama la atención, habían dos árboles enfrente. Y había un papel con movimientos como oscilatorios. No les voy a decir que extraños, pero pues sí bastante curiosos. Lo suficiente como para llamarle la atención, les repito, a un niño de esa edad. Y ese niño pues era yo. Cuando veo eso, codeo a mi amigo y le digo, mira. Pero no le dije qué, solamente le dije, mira.
Pasaron unos, qué, escasos 30 segundos. Y bien espantado me contesta, no manches, sí es cierto. Y pues la verdad es que no era como para que se espantara, o sea, porque sí me lo dijo algo espantado. Entonces lo volteó a ver y él no estaba viendo hacia la dirección que estaba lloviendo, él estaba volteando hacia el cielo. O sea, él tenía completamente el cuello torcido viendo hacia el cielo. Pues cuando volteó a ver qué está viendo él, había una nave sobre nosotros,
o sea, una... ¿Una nave? ¿Qué les digo? Bueno, un platillo, literal, un platillo de color plateado, grande, no hacía ruido, y pues así pasó flotando entre nosotros, o sea, a muy baja altitud, yo creo que a escasos... Me acuerdo que inclusive había un letrero de publicidad de algún gobierno.
y pasó a rasito de letrero o sea pasó muy lentamente giraba dentro de su propio eje no hacía ruido y recuerdo muy bien que era un día tan soleado que la lámina reflejaba la luz del sol completamente y me lastimaba o sea me lastimaba ver el objeto porque reflejaba todo el sol a mis ojos Y pues yo volteo a ver a mi amigo, los dos sorprendidos
de que, pues, ¿qué estábamos viendo? Aparte de que, bueno, sí sabíamos que estábamos viendo porque en ese tiempo, cuando yo iba en la primaria, como que se volvió muy popular el tema de los ovnis. Entonces todos los amigos, ¿ustedes saben cómo somos los niños? Bueno, éramos los niños en ese entonces, pues, bien paniqueados y toda la cosa de que los ovnis y que vimos y todo. Entonces, pues, mi amigo traíamos una cara y
yo de que no nos las creíamos. O sea, era un objeto... plateado, grande flotando arriba de nosotros, entonces en eso pues volteo a ver quien está viendo y la amiga que les conté hace rato que estaba como del lado izquierdo le grito y le hago señas con la mano de que voltea a ver y pues yo creo que no lo vio porque solamente me sonrió, o sea me sonrió y ya se volteó y ya no me dijo nada estoy seguro que ese día nada más lo vimos nosotros, o sea yo creo que había
más personas, no muchas pero si había más Y los únicos que lo vimos fuimos nosotros. Y ya, se desapareció, se metió entre... Había una fábrica o no sé qué había enfrente de la escuela y se metió ahí. Después se metió entre las casas y pues ya no lo volvimos a ver. En eso, pues espantados, le digo a mi amigo que vayamos corriendo a ver a mi mamá para contarle. Y cuando pues vamos
corriendo a todo lo que pudimos... Mi mamá ya venía a medio camino, la encontramos a medio camino y pues ya bien espantados le contamos todo lo que sucedió, pero pues claro, cuando mi mamá intentó echarse a correr, pues ya no, ya no vio el objeto. Pero les puedo decir que el platillo que vimos estaba, se veían los ensambles. Recuerdo muy bien cómo estaban los ensambles, o sea, era un platillo, pero no era un solo objeto, sino sí se le veían los ensambles de la lámina,
no sé qué era. Pero bueno, quería contar esa pequeña anécdota y me han pasado un poco más de cosas, pero ya se las iré contando con el tiempo. Un saludo a todos ustedes y muchas gracias.
Muy amable amigo, pues en realidad tuviste un encuentro del primer tipo, lo alcanzaste a ver a detalle, dices, vi los ensambles, lo que parecían ensambles en realidad, no sabemos qué era, pero... pues fue tan cercana el objeto, tu encuentro con este ovni, que podías detectar eso, o sea, eso nos habla de que no estaba muy lejos, estaba a una distancia corta, dice por aquí Lourdes Silva, buenas noches, les mando saludos cordiales a todos los peludomaniacos, saludos mi querida
Lourdes, también... Está Lucita Arellano, dice, así me tocó ver a una señora en el aeropuerto. No sé si hacen algo, no sé, pero sí, con un bebecito de estos, ¿verdad? Que te comentaba mi querida amiga. Y Kilroy dice, sí, si una figura de un santo en una iglesia se moviera, se quiebra, porque algunas son de yeso. Lo sabemos, amigo. Eso es lo que hace increíble. Todas esas historias que nos han platicado de estas figuras de bulto que se mueven. Por eso es que rebasa lo lógico.
Y pues ahí queda, ¿no? Y hablando hoy de la Pascualita, que ya se ha convertido como en un símbolo de amor y muerte. Ha llegado a simbolizar tanto el amor eterno... como la tragedia y se dice que la hija de Pascuala murió exactamente el día de su boda debido a una picadura de alacrán y que la figura es una representación de su cuerpo embalsamado conservado por su madre en memoria de su amor perdido. Imagínate un dolor que ya conocemos, que no tiene nombre, el dolor de la
pérdida de un hijo. Y hay algunas teorías que dicen que esta mujer fue tanto el sufrimiento que embalsamó a su hija y que es la que está ahí en la Pascualita. Pues es lo que nos ha traído el tema esta noche. Manuel R. me dice, en Tuxtla Gutiérrez hay una capilla donde se cuenta que las imágenes son sacerdotes que murieron y fueron disecados para mantenerse así como la Pascualita. Horrible estar ahí. Guau, te lo creo, mi querido amigo. Ya me imagino lo que pudiéramos percibir.
Vamos a escuchar. Hola, buenas noches, Gina y Nacho. Me encanta su programa y me duermo escuchándolos. Oh, caray. Pues yo también tengo, mi nombre es Cintia, tengo una historia. Venga. Tengo unos muñequitos como tipo nenucos. De los que antes salían tipo chiquititos. Sí. Los tengo, pero son dos gemelitos. Entonces le decimos aquí los gabachitos. Entonces en una ocasión mis papás no estaban. Los tengo desde que tengo 15 años. Me los trajeron los reyes. Entonces entra la
luz hacia mi recámara. Y yo los tenía acomodaditos. Y siempre he tenido todos mis juguetes así acomodados. Pero esa ocasión no estaban mis papás, solamente estaban mis hermanas. Y salí al baño, ya eran como las dos de la mañana. Dos y media. Regresé, me acosté. Siempre apagó mi teléfono. Aquella ocasión, recuerdo que se prendió el celular. Sí me espanté. Lo volví a apagar, no dije no,
no pasa nada, lo apagué. Ya cuando me doy la vuelta y veo, o sea, donde tengo mi repisa de muñecos, vi que un gabachito se levantó, pero la luz entra bien, o sea, yo vi cuando se levantó, no me dio un miedo y dije no, no voy a gritar, no nada, me voy a acostar. Después mis papás llegaron como una hora, una hora y media después, no dije nada hasta el otro día. Incluso los sigo conservando, los tengo. Los tengo aquí. Les voy
a mandar una foto para que los vean. Pero pues no los pude regalar, no los pude tirar porque me los trajeron los Reyes Magos. Buenas noches y un saludo a todo el auditorio. Gracias, amiga. Pues ese es un factor importante. ¿Qué pasa si tú le tienes tanto aprecio o tanta estima que... Es difícil deshacerte de ellos, aunque te den miedo, aunque veas que es algo que trae consigo varias situaciones. Yo digo que en esos casos no importa de lo que se trate. Michael Valés,
Galicia. Saludos desde Tepalcingo, Morelos. Saludos. Vamos a la pausa, Gina. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros solamente una hora. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí en La Mano Peluda. Hola, soy Raúl Orbañanos y te invito a escuchar La Fórmula es donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos
en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Si quieres cambiar tu realidad, empieza cambiando tus pensamientos. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano peluda. Continuamos recibiendo todos los mensajes que nos estás mandando, los comentarios y también los relatos. Hablando hoy de la Pascualita, algunos visitantes le han dejado ofrendas y ramos de flores, tratando a la Pascualita
como si fuera una figura venerada. Esto se debe tanto a la leyenda de su trágica historia como al respeto que sienten por su misteriosa presencia. Exacto, bueno pues... ¿Quién no ha escuchado hablar de la Pascualita? Oye, recordando ahorita que platicábamos con nuestra amiga Laura, eso de los museos de cera. ¿Cómo será de impactante que ahora, si no es que todos, por lo menos los que yo me he enterado, casi todos, tienen una sección de figuras de terror? Y hay una que destaca
entre muchas. ¿Cuál será esa figura? A ver, ayúdame tú que estás escuchando, comenta, platica, si sabes de quién se trata esa figura que espanta a muchísimos y que fue en una época la peor pesadilla de algunas familias y fue tal vez en algunos un trauma. A ver, voy a dar unos segundos para esperar. Tu respuesta para saber de quién se trata esta figura que ahora ha incursionado en los museos de cera ya tiene rato, ¿no? Pero lo veo con más frecuencia que buscan imágenes de
este tipo. A la Laura Sánchez, yo tengo un bebé Raymond y ni me da miedo ni me causa nada. Lo tengo en mi cuarto, sí parece un bebé de verdad, pero a mí no me da miedo. No, te va a dar miedo cuando empiece a moverse o cuando te diga. Mira mis dientitos. Ah, no, ese es otro bebé, ¿verdad? El bebé de los dientes. Ayer precisamente nos narraron una de estas historias del famoso bebecito que les dice a quien lo rescata, mira mis dientitos. Saludos desde Tepalcingo, Morelos. Un saludo
para Miguel, que los escuchamos con miedo. Saludos para la cabina, por favor. Claro, nos da gusto que ya estés. Listo, y además escuchando el programa con, no nos dices con quién, pero supongo por el plural que usaste, que con más amigos. Claro, pues nos da mucho gusto que estén aquí presentes. Dice por aquí Guillermo Molina, buenas noches Gina y Nacho. Los saludo desde Cuautitlán, Estado de México. Bienvenido brother, gracias por acompañarnos. También tenemos a Mayrita E. Buenas noches Gina
y Nacho, saludos a todos. Tenemos más audios. Hola, Gina Nacho. Hola. Y familia Peludo Maníaca. Un saludo para todos. Les voy a comentar una historia que me pasó cuando yo tenía 15 años, hace como 30 y algo. Mi prima tenía un peluche que era de reno y tenía su naricita que le prendía y al mismo tiempo... tocaba la canción de Rodolfo el reno. Pues pasó que en una ocasión me fui a quedar a su casa y estaba lloviendo, cayó un relámpago cerca y el monito empezó a sonar y
a prender su naricita. Y pues yo lo vi normal, pero de repente dijo mi prima que eso pasaba siempre que llovía y caían relámpagos. Y resulta que el reno ya no tenía pilas. Saludos. Entonces, ¿cómo se movía si ya no tenía pilas? Eso es lo extraño e importante. Eso es lo que impacta realmente, porque nuestro cerebro no puede concebir la idea de que si un muñeco de pilas se mueve, tú dices, tiene las pilas. Lo macabro es cuando te das
cuenta que ni las pilas traía. Dice por aquí mi querido Marco López, la figura de Freddy Krueger, Nacho. Bueno, sí, es verdad, está muy aterradora, pero no me refería a esa. Está cerca, mi querido amigo. Carlos Solvera también nos dice que la de Chucky o la de Jason, no. ¿Saben a qué figura me refiero? A la de Regan, la niña del exorcista. Y luego, para colmo, lo ponen así, con la cabeza
volteada. Y sí da miedo, da bastante miedo, se siente la energía, tal vez porque inmediatamente nuestra cabeza, nuestro cerebro relaciona toda aquella temática que pudimos observar en la película del anticristo y sí, está bastante macabra. Claro, y bueno, vámonos también con el tema este de la Pascualita, que la historia es muy atractiva y que ha influido en la cultura popular. Y ha sido mencionada en canciones, historias de terror, incluso ha inspirado a artistas a crear obras
de arte basadas en su enigmática figura. A lo largo de tantos años ha habido intentos de investigar y descubrir la verdad detrás de la Pascualita. Algunos investigadores han sugerido que la figura podría haber sido creada por un artista extremadamente talentoso que utilizó técnicas avanzadas. para darle ese realismo y entonces nada tendría que ver con lo que se comenta, ¿no? De que puede
ser una mujer embalsamada. Ahora la Pascualita recibe aún más atención, sobre todo en las festividades del Día de Muertos, por ejemplo, que la gente decora la tienda, la figura, se organizan eventos especiales para celebrar y recordar esta leyenda que ya tiene muchas décadas. Claro, sí, Gina. Y fíjate que, por ejemplo, esa teoría, de que fue elaborada por un talentosísimo artista, pues
deja mucho que desear. ¿Por qué? Porque entonces, si es un artista que se dedica a ello, seguramente sería fácil encontrar más obras de esa misma calidad, ese realismo. Y si es así, pues... Me gustaría saber dónde se encuentran esas obras para poderlas comparar, ¿verdad? No sé ustedes qué opinan, amigos. Sí, es enigmática de por
sí. Hace algunos años que incluso también es parte de todo lo que se ha manejado alrededor de la Pascualita, que salió en los medios que había desaparecido y todo fue un gran ardiz publicitario porque la trajeron a la Ciudad de México. pero para una campaña que estaban haciendo, y por eso imagínate que en redes desapareció la Pascualita, todo imaginando que podría haber sido sobrenatural. La realidad es que la trajeron a una cuestión acá en la Ciudad de México, pero parte, ¿no?,
del folclore. Ahí sí caímos redonditos. Tenemos a alguien en la línea. Hola, buenas noches. Sí, buenas noches. California Julio Julio bienvenido amigo hoy se escucha un poquito de interferencia de repente se corta tu llamado tu voz perdón pero vamos a intentarlo nos quieres platicar una historia si este perdón estaba trabajando aquí ah ok amigo me bajé del tractor trabajando ahorita o sea tu manejas maquinaria pesada si Oh, qué bien. Oh, qué bien, amigo. Qué padre.
Bueno, a mí se me hace interesante porque siempre he admirado a esas personas que manejan grandes equipos y máquinas y todo eso que para los comunes, el común de los mortales, no es muy sencillo, ¿verdad? Excelente, brother. ¿Y qué nos quieres platicar? de Cuernavaca, Morelos y en mayor parte antes que me viniera para acá, para el norte viene Emiliano Zapata y desde entonces que me acuerdo siempre me han pasado cosas vi una sombra entre la basura pero sombra negra con los ojos
rojos Ya viejita. Sí. No sé si han seguido, pues, que allí espataban y hasta que me pasó eso. Órale. Y luego, en otro lugar ahí mismo, este, escuchamos cómo caían, cómo brincaban de un cuartito y caminaban como con zapatillas. Ajá. Y como eran los Z, pues, era... Se oía mucho el ruido, ¿no? noches. Y yo pensé, dije, no, pues a lo mejor es algo normal. Pero ya cuando vine para acá, para Estados Unidos, lo más peor que me ha pasado es de que en pleno día me tocaron la espalda dos veces.
Ah, caray. Sí, en pleno día, como a las siete de la noche y aquí en ese tiempo se oscurece como a las noches. Y no había nadie. Sí. Sí, este, y curiosidad. Claro. Tres veces desde que tengo viviendo ahí, tres veces se me han encontrado los gabinetes abiertos. Ah, caray. Puertas y todo. Oye, mi querido Julio, entiendo que entonces las cosas paranormales te siguen. Dame un segundito, necesitamos salir al corte. No te vayas, ¿eh? Está bien. El miedofón 55 -2193 -59. Conocemos
la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com hacer podcast de manera fácil disculpa si no te caigo bien pero sobre todo disculpa si no me importa sabiduría en las redes Porque conocemos de raíz a los especialistas.
La mano peluda. Continuamos escuchando relatos. Ahorita vamos a concluir con el relato de nuestro amigo. Así es, Julio, ¿estás ahí? Sí, aquí estoy. Perfecto, amigo. Te decía antes de irnos a la pausa que eso significa que, pues... Una de dos. O tú tienes una gran percepción y te das cuenta de que las cosas suceden, o a donde tú vas, estas
cosas como que te siguen, ¿no? Pues yo pido que las dos puedan... donde ahí mismo en esa casa pusimos cámaras de vigilancia y en un video que se grabó se escucha una voz están mis hijos en la cocina y se escucha una voz de otra persona pero dentro de la cámara así en el video y mi hija reacciona como si cuando se escucha la voz mi hija reacciona como si le hubieran tocado Y se lo agarra y yo todavía le dije, ah, ¿qué es más que ustedes hicieron el video? Dice, pa,
¿cómo lo vamos a hacer? Y dice, ¿y ustedes escuchaban la voz? Dice, no, no escuchamos nada. Y ya, pues, fui con un padre, le comenté. Sí, ¿qué te dijo? Le dije que si pudiera bendecir mi casa y sí, fue. Ajá. Y ya cuando iba entrando en la casa, le dije que, le enseñé el video, pues. Sí. Le enseñé el video. me hubieras avisado con tiempo para venir más preparado para bendecir bien la casa y para ahorita nomás lo vamos a bendecir así y ya después con más calma vengo ya nunca
volvió el padre ¿cómo? ¿ya no quiso regresar? pues no sé si se le habrá olvidado o no sé pero sí y le he enseñado el video a varias personas y se les hace curioso porque no se escucha O sea, si hay una voz extraña, una lengua extraña. Claro que sí, amigo. Si tú gustas compartirlo para que lo podamos analizar juntos y que también los amigos que puedan darnos su punto de vista nos comenten qué es lo que ven ellos. Pregunta,
mi querido amigo. Cuando fue el sacerdote e hizo, perdón, la bendición, ¿las cosas bajaron un poco, las manifestaciones, o se incrementaron, o no pasó nada? No, se calmó un poco, se calmó un poco, y ya después a mi yerno, él decía que no, que nomás a mí me espantaban, y que nomás a mí
me espantaban. Sí. Sí. apenas hace como un mes, mes y medio él estaba ahí en la porque moví la mesa de Villar adentro de la sala y él estaba buscando algo ahí arriba de la mesa de Villar y vio que se abrió la puerta y se quedó entreabierta y pensó que era mi hijo el que andaba ahí y le dice César es tú, César y se acercó y que se cierra la puerta y se metió y prendió la luz y vio que mi hijo estaba dormido que se sale. Ah, caray. Digo, no que no. No que no, tronabas
pistolita, le dijiste, ¿no? Sí. Pues sí. Sí, pero pues como digo, pues todo el tiempo de la casa me dicen que me ha sucedido todo eso, sin que yo, porque les digo que yo escucho el programa de ustedes ando en el, como ahorita que ando solo. Sí, amigo. Entro a las 8 de la noche y salgo a las 4 y media de la mañana. ¡Hombre! Me la paso... Toda la noche. Me la paso escuchando... Sí, me la paso escuchando los programas aquí por Spotify. Muy bien. Y no, es que tú porque
escuchas eso y por eso que te siguen. ¿Cuántas veces has escuchado que se hace rica la gente? A ver. Sí. Muy bien, muy bien. Muy buena respuesta, amigo. Sí, pero sí... Muchas cosas y... Claro. Sí, pues... Es la adrenalina que se siente. Sí, desde luego. Oye, amigo, fíjate que, pues, ya un poquito redondeando todo esto que comentas, hay una señal ahí de lo que podrían hacer en casa, ¿eh? Pues si dices que fue el sacerdote y cuando hizo la bendición, la actividad paranormal
bajó un poquito de intensidad. A lo mejor lo que hizo falta es que ustedes, a través de sus actos, su oración y tener la casa armonizada, podrían ir alejando esto cada vez más y más y más. Digo, a lo mejor, ¿no? Yo pienso, soy de la idea de que estos seres, cuando hay un clima o un ambiente propicio... hacen como las ratas, amigo, hacen su nido y ahí se quedan estancados.
Si es un lugar, por ejemplo, no lo estoy diciendo que así sea, pero si pudiera ser de que hay muchas peleas, están enojados a cada rato, cualquier cosa, entonces ellos se sienten a gusto. Y cuando hay una armonización, como fue lo que hizo el sacerdote al bendecir, pues estos se repliegan un poco. Entonces, lo que hay que hacer es mantener así como continuidad, ¿no? Mantenerlo, mantenerlo, mantenerlo. Es como esas chapas de puertas que
a veces están bien puliditas, brillosas. Y cuando tú te das el tiempo de estarla puliendo, limpiando frecuentemente, pues siempre va a estar brillosa. Pero si lo dejas de hacer, se empieza a poner negra otra vez, ¿no? Sí, no, pues de hecho este... Ese cuarto antes, en tiempos de frío o de calor, el cuarto siempre estaba bien frío. Todo el tiempo bien frío. Y una vez mi hijo fue a dejar a mis hijas a la escuela, regresó y como en ese tiempo no trabajaba, él estaba a la vuelta que pegaba
pared con pared. O sea que nomás la pared dividía los cuartos. Y él llegó y se acostó en su cama. como si estuvieran brincando en la cama de mi hija. Y al pegar, al brincar, pues se pegaba como que la cabecera. Sí. Y se salió de su cuarto y se fue despacito. Y siguió escuchando. Y ya cuando se paró en la puerta del cuarto, se dejó de escuchar. Y entró, pues no vio a nadie. Y ya le comenté a una comadre y me dijo que que
pasara copal por toda la casa. Y pasé copal ahí por la casa y iba haciendo y todo y y se calmó la temperatura en ese cuarto mira si ya este pero ya después a mi como que me perdón como que me seguía mucho este tenía pesadillas reales como se puede decir así pesadillas reales como te duermes y luego empiezas a tener las pesadillas y Sí, sí. Y la más fuerte que pude tener de esas
pesadillas fue en mi trabajo. Por eso nomás me pasaba en el trabajo, porque en la casa no. Soñé, tuve la pesadilla y empecé a tener la pesadilla. Y yo queriendo rezar y queriendo hacer con mi cruz. tratando de hacer la cruz y decía, no vas a poder. Y cuando ya Cachi trataba de hacerla, me pegó en el sueño, me pegó una mordida en la mano. No me digas. Sí, y como pude me desperté. Y por eso estoy diciendo que no le miento, que la mano me estaba doliendo. Sí, te entiendo.
Y ya le comenté. Y sí, fui con la señora, pues no me cobró mucho, 50 dólares por la limpia y me dijo que me habían hecho un trabajo a mí y que eso que había escuchado o las pesadillas que tenía era porque habían tres demonios y de los tres uno era el más, el que no me dejaba en paz. Me hizo la limpia y bendito sea Dios. ¿Cómo si nada? Nada más, no. Eso es. Muy bien, amigo, pues ahí está ya el remedio, pero aquí
lo hemos mencionado, ¿no? Cuando hagan, por ejemplo, una liberación, un despojo de energías a una persona, también se debe hacer en la casa. Y cuando se haga en la casa, también se debe hacer en las personas. Sí, es lo que me dijeron. Ajá, exactamente. Pues ese sería el punto, mi querido Julio. Amigo, dame un segundito, necesito ir al corte, no te vayas, aguántame tantito. Está bien. El miedófono está listo, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve,
veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Ya me lo dijiste todo cuando no dijiste nada. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. De México para el mundo, extrañas experiencias que todos los que nos reunimos esta noche sabemos que son posibles. Así es, tenemos en la línea nuestro amigo Julio hasta California, ¿verdad? Sí, hasta trabajo en Sonoma, California, pero
vivo en Sacramento, California. Excelente, amigo. Pues un saludo para toda la comunidad latina de allá de California y todos los que nos están escuchando de allá de la Unión Americana, claro que sí. Amigo, pues no sé si quieras agregar algo más. Ok, amigo, te lo vamos a agradecer. Y también si tú gustas compartir el video que hacías mención hace un rato, te lo vamos a agradecer también. Sí. Sí. Yo se los mando y... Claro.
Muy bien, muy bien. Pues estaremos a la espera, mi querido Julio, lo que tú gustes compartir. Con todo gusto lo analizamos, mi amigo. ¿Ya se los acabo de mandar ahorita? Órale, lo checamos. Sí, ya este... Ya se las mando yo a ustedes. Muy bien, entonces con esto entiendo que nos das autorización de poderla observar aquí con
nuestros amigos, ¿verdad? para ver que si entienden ustedes a lo que dice ok claro que si con mucho gusto pues que tengas una estupenda noche mi amigo si gracias igualmente y bendiciones para todos igualmente para ti y para tu familia amigo si gracias hasta luego buenas noches hasta luego ahí estuvo nuestro amigo Julio que trabaja toda la noche imaginen si entra a las 8 y sale a las 4 de la madrugada Está duro, ¿no? El trabajo de madrugada es mucho más pesado que el horario
diurno. Sí, sí, sí. Bueno, nosotros hemos trabajado ya por muchos años medianoche, ¿no? Justo hace rato que comentaban lo de don Víctor de la mano pachona, pues ahí sí salíamos a las tres de la mañana, todavía más de madrugada. También, Nacho, cuando estuvimos haciendo lo de la mano periodo de investigación, que todos los días salíamos. A las dos. A las dos de la mañana. Y llega a ser muy pesado porque dicen, es que a todos se
acostumbra uno, menos a no dormir. Y yo a lo que digo es que no, no es que se acostumbre uno, sino que más bien, a mí me pasaba, que andas zombi todo el día. A eso te acostumbras a andar zombie. Bueno, también dicen que lo que no descansas una madrugada no lo puedes reponer al siguiente día. Eso como que ya se te va acumulando. Se va acumulando, sí. Acumule que acumule. Bueno, gracias a todos los amigos que trabajan de madrugada y están escuchando cada uno de los episodios
durante su jornada laboral. Eso está muy bien. Excelente. Hola, buenas noches. Buenas noches. ¿Quién habla? De aquí. Gina. Qué gusto, Celia. La mujer de la voz presa. Muchas gracias por estar aquí. Celia, hace mucho que no hablabas. Sí, lo que pasa que te digo que a veces como entramos bien temprano a trabajar, déjame le hago como las que hablan de aquí. ¿En California? No, yo vivo en Alabama. Pero la mayoría de las que oigo que hablan de acá de Estados Unidos
le hacen. Sí, oye, que algunos amigos dicen, oye, ¿por qué hablan así? Pero es como un modismo que tienen. Yo tengo 26 años aquí y todavía no se me pega el am, am, am. Eso es excelente, me parece muy bien. Ay, ay, ay, ¿cómo está? ¿Dónde está el Nacho, el hombre más sexy de la radio? Ay, la amiga, ¿cómo crees? Gracias. Lo bueno que es de la radio, Nacho. Sí, la radio no se ve. De la radio. de Spotify y de todo. Es que los dos, tú hablas fresa y él habla sexy, así
que los dos se van dando ahí. Gracias, amiga. Pero bueno, les quería platicar algo, a ver qué opinan o qué me dicen, a ver qué piensan al Chico también. Fíjate que esta semana, de verdad no me acuerdo qué día fue, si lunes o martes, estaba durmiendo y entonces acá se sienten unos calores
súper fuertes. tengo aire acondicionado pero soy muy calorosa entonces me pongo también unos ventiladores en la noche solo me tapo con una suela tradicional floja que no destiende la cama, está así con su colcha bien bonita y todo, y solo me duermo encima y me pongo mi sábana, ¿verdad?
entonces, mira, el lunes creo que fue el lunes en la noche para amanecer martes, eso sí, la hora 3 .40 de la mañana porque me fijo, estaba ahí yo como sintiendo un poquito de frío y dije entre mis sueños y mi flojera de despertar dije, ay me voy a jalar la sábana porque el agua a un ladito así me da calor pero en eso no sé si fue como una pesadilla, un sueño no sé, no sé, en verdad no me dio miedo pero sí, sentí como que me hicieron con la sábana así como si, no
sé si has oído cuando jalas algo tan fuerte que hace ese ruido No sé si saben cómo les digo. Sí, sí, sí. O sea, en mi sueño o en mi pesadilla, así sentí que me movieron la sábana, como que me la arrebataron cuando yo la iba a jalar. Entonces, yo no sé si fue pesadilla, pero yo dije, no, no, no, Cristo tiene poder. Porque no me acordaba cómo la sangre de Cristo tiene poder. Y eso me enseñó mucho a mi mamá, ¿verdad? Y cuando tienes miedo, digas, la sangre de Cristo tiene poder.
Entonces, solo me acordaba de Cristo tiene poder, Cristo tiene poder, cómo va, cómo va. Pero yo estaba como consciente diciendo eso y ya después me acordé que era la sangre de Cristo tiene poder. Y me paré, dije, voy a ir al baño a echarme como tantita agua en mi cara para ver qué pasó. Les prometo que no me dio miedo, pero sí me dejó pensando, ¿qué fue eso? Si solo fue una pesadilla. ¿O ustedes qué piensan que fue? Pero sí era 3 .40 porque aquí a un ladito de mi cama dejo mi
reloj y mi celular y ahí vi la hora. Cuando te paras, que tantito tocas, ya ves, los teléfonos se prenden tantito rápido, ¿ah? Ajá, entonces eran 3 .40 de la mañana. Yo dije, ay, ya faltan 20 minutos, la hora mala ya pasó. Yo siempre digo, 3 .33 ya pasó. Pero sí, sí me quedé pensando.
Y bueno, me volví a... dormida y después soñé como que estábamos como en una procesión íbamos caminando como era mucha gente y nos llevaban como por lugares este como si fueran como en un cerro y como empedrado y ya iba mucha gente pero después yo ya no sabía dónde quedó la gente sólo quedaba mi hija y yo mi hija tiene 25 años pero en mi sueño era como una chamaquilla de 12 y este entonces ya cuando Yo me daba cuenta, ya nada más iba un señor que iba desnudo y otro
que nos miraba como muy feo. No sé, en serio, pero yo me acuerdo que yo le metía mis dedos, o sea, yo trataba de luchar para que no le hicieran algo a mi hija, porque estaba chiquita en mi sueño. Y yo le metía mis manos, como mis dedos, como en... En sus ojos, como adentro. No sé si sientes cuando te picas al ojo, sientes como un hoyito, ¿verdad? Que se te va. Así yo sentía que le agarraba al señor, a uno de ellos, para jalarle a mi hija. Y entonces me desperté. Yo
dije, no, no, no, esto es un sueño. Yo no estoy en ningún lado. Yo sé que estoy soñando. Y también me desperté. Pero ahí ya, o sea, fue el mismo día, pero ahí ya eran como las 4 .50. Entonces, no sé, no sé. Solo fue un sueño. ¿Qué opinas? ¿Solo tuve una pesadilla? ¿Qué piensan ustedes? ¿Pero esto solo ocurrió en una ocasión? Sí, sí, sí. Es la única vez. Desde que vivo en esta casa,
es la única vez que sueño así feo. Antes de que yo remodelara mi casa, porque al principio cuando llegué aquí a esta casa, eran como muchos cuartos, pero adentro de la casa habían como metido una trailer, como de vivir. Antes de que yo remodelara mi casa, Solo una vez soñé que alguien me estaba como agarrando mi mano y entonces yo agarré con tanta fuerza porque ya eran como tres veces que soñaba, pero la tercera vez yo dije, no, ahora
sí voy a ver quién eres. Y lo agarré tan fuerte que yo sentí que tenía como la mano o algo de esa cosa que me estaba agarrando, pero solo cuando desperté nada más tenía mis manos bien empuñadas. Pero no tenía nada. Entonces yo dije, ah, debe ser porque dormí como con mi mano colgando. O sea, yo me di mi consejo solita, ¿verdad? Pero después de que remodelé mi casa, esta es la primera
vez que vuelvo a soñar eso. Bueno, cuando ocurre solo una única vez que no tienes mayor referencia, que han tenido algunas situaciones extrañas que se van acumulando, podríamos inclinarnos en que efectivamente fue un sueño en el que no estabas totalmente ni despierta ni dormida y ocurrió algo que tú pensaste que era realidad. Es muy diferente cuando nos dicen, es que esto lo tuve en el sueño, pero además he escuchado voces, he escuchado estos sonidos de aproximación, que
se caen cosas, voy y todo normal. O sea, más elementos que conforman un todo para poder intuir que ahí está pasando algo. Sí, no, hay casas, no sé si ustedes piensan como yo, pero hay casas donde vas y no te sientes a gusto, hay como una vibra que dices, ay, ya me quiero ir. Pero mi casa me gusta porque, o sea, yo me siento tranquila. Yo vivo solita aquí. Mi hija se fue hace... Cada verano se va para trabajar a parques nacionales.
Entonces volvió a ir esta vez para Montana. Y es la única que me queda porque los otros ya viven con la mujer o el otro vive aparte y así. Entonces ahorita yo me quedo sola, solo con mis dos perros. Y no, nunca, nunca he tenido miedo de estar sola. O sea, a mí me encanta estar... Bien, aquí sola, ¿verdad? Claro. Pero te digo, no, no fue algo que me quitara el sueño, porque igual después de que soñé la segunda vez el segundo
sueño, me volví a quedar dormida. Pero les voy a preguntar si ellos piensan que es algo, o a lo mejor solo fue eso, como tú dices, un sueño. Sí, porque además dices que la energía en tu casa es armónica, es apacible, entonces no tendríamos sospecha para creer que ahí pasa algo. Ojalá un día pudieran venir para que ustedes mismos... Vieran y comprobarán. Ok, Celia, ya tenemos... Pero sí te digo, sí. Tenemos una cita para ir a Alabama. Vénganse. Uy, es bonito. Alabama es
muy bonito. Bueno. Y aquí tengo dos cuartos extras. Así que uno para ti y uno para Nachito. Muy bien. Y ahí cabemos perfectamente los tres. Todos, ¿no? Sí, es una casa que se llama... Ay, ¿cómo se llama? Es como un open floor, le llaman. Como es toda abierta la casa. Ah. O sea, estás en la sala y ves la cocina... el comedor y todo. Lo único que son privados son los cuartos, así que el que se porte mal se duerme en la sala.
Perfecto, Celia. Sí, pero sí, sí, me dio mucho gusto que me llamaran y que, bueno, me dejan bien tranquila de que esto no fue algo feo ni malo. No, claro, no tiene por qué. Pues aquí vamos a seguir en contacto cuando tú lo decidas, Celia, y te mandamos un abrazo. Ya nada más una preguntita rápido. En la iglesia que yo voy,
yo soy católica. Bueno, no soy, así que... voy cada rato y eso, pero me considero católica y venden ahí a veces las monjitas, venden un aceite que se llama de exorcizar, también una sal y agua exorcizar. Entonces ese día después de que me paré, te digo, del primer sueño de la sábana, me puse tantito una cruz como en mi frente y yo me sentí tranquila. Yo no sé si sea real o no, pero igual yo me sentí tranquila. Te digo, no, sí, todo está bien. Gracias y que sigan adelante.
Gracias a ti. Qué bueno que te comunicaste y vamos a seguir escuchando relatos. Ahora sí, guarden mi número porque yo voy a seguir hablándoles cada ratito. Muy bien. Perfecto, nos gusta esa idea. A ver, dile a Nachito que me diga adiós para hoy su voz antes de dormir. Claro que sí, mi amiga. Te deseo lo mejor, que tengas una bonita noche y ya sabes que cuando gustes, esta es tu casa, ¿eh? No, pues así ya voy a dormir bien tranquilita. Ándele, pues. Ándele, hasta mañana.
Ahí estaremos. Cuídense mucho. Adiós. Hasta luego, amiga. Buenas noches. Muchas gracias. Buenas noches. Bye, bye. Bueno, pues mira, nuestra amiga allá en Alabama, muy entusiasta, y le agradecemos mucho su preferencia por escucharnos, por seguir nuestra trayectoria. Gracias, ¿eh? Alfo Letar también nos saluda, dice, bienvenidos, buenas noches. Tengo por aquí... Una dosis, dice, vengo por mi dosis de terror. Los escucho desde Lagos
de Moreno, Jalisco, Vientos, Alfoletar. También a Gabriela Fernández, Yañez, los escuchamos en nuestros hogares. Hola, buenas noches, ¿con quién tengo el gusto? Buenas noches, con Santos René. Eh, perdón, ¿me repitas tu nombre? Santos René. Ah, Santos René, disculpa mi amigo, no te entendí. Fíjate que nos queda poquito tiempo, unos seis minutos. ¿Desde dónde nos escuchas? de San Diego. San Diego, California. Bienvenido, Santos. ¿Nos quieres relatar algo? Sí, claro que sí. Adelante,
amigo. Bueno, esta historia es sobre la Ouija. Voy a ser así rápido. Todo pasó en la secundaria. ¿Qué pasó? Fui a la casa de un amigo y lo iba a visitar porque hacíamos música. Y entonces miraba que a su casa llegaba mucha gente. Entraba y salía gente. Le decía, oye, ¿por qué...? viene tanta gente a tu casa. Y me dijo, es que mi mamá
lee las cartas. De verdad le dije. Y no sé cómo pasó el tiempo que ya no era yo, ya no iba a visitar a mi amigo, sino iba a visitar a su mamá porque me engrané mucho en la lectura de las cartas y todo ese rollo de querer saber lo que me deparaba el destino y así. Así es. Entonces yo invité a un amigo de la escuela y nos fuimos y se nos hizo bien. Era como la no sé, como las 11 cuando llegamos de la noche. Y mi mamá en
ese día se iba a ir a Estados Unidos. Y me dijo, bueno, pues me voy a ir de vago y no se va a enterar, no va a pasar nada, ¿no? Y ya nos fuimos. Y la señora, ya cuando estábamos ahí, dice la señora, ¿quieren saber algo más rápido como para preguntar cosas y todo? Sí. Ah, pues vamos a jugar a la Ouija. Y nosotros, pues ya sabíamos más o menos qué, pues dijimos, bueno, está bien. Y entonces ya dijo, esta es la ouija blanca y
no va a pasar nada. Entonces agarró, preparó la ouija y entonces ya pusimos nuestras manos y hicimos las preguntas y preguntábamos algo y estábamos yo, mi amigo y la señora preguntábamos algo y se movía, se movía lo que se tenía que mover pues para que marcara las letras. Y sí, todo estaba funcionando bien, las preguntas las respondía a lo que queríamos saber. Entonces la señora recibió la llamada y le pregunté yo, porque yo decía, pues alguien lo está moviendo,
de seguro es ella. Entonces yo le dije, podemos hacerlo nosotros. Y dijo, bueno, si tienen lo que se necesita, claro que sí, adelante. Entonces hice la primera pregunta y todas las letras indicaron en tu mamá se va a enojar. Y volví a preguntar, o sea, no la preguntaba la pregunta. Solo mentalmente. Solo la pensabas, ajá. Entonces se movía y decía, tu mamá se va a enojar. Dije yo, mi amigo me está jugando una broma. Y le dije, a ver, yo
solo. Se movía, tu mamá se va a enojar. Entonces yo dije, bueno, no me voy a meter eso en la cabeza, ¿no? Entonces ya cuando me di cuenta ya eran como las dos y media de la mañana o dos de la mañana y yo había retirado. Entonces me fui caminando con unos 40 minutos. Dejé a mi amigo, pasamos por la calle donde vivía mi amigo, yo seguí caminando. Y cuando voy llegando a mi casa, que veo las luces prendidas, dije, ¿qué onda? Pues si mi mamá está en Estados Unidos. Yo vi cuando se
fue, ¿quién está en la casa? Pues cuando llegué, pues estaba mi mamá bien enojada y me pegó una chinga. Me pegó. Yo era menor de edad y andaba en la calle. Entonces, pues... Fue por lo de la ouija. La ouija me dijo que mi mamá se iba a enojar. Entonces, ahí yo me emocioné. Me emocioné y volví a ir con la señora. Yo ya hacía la ouija blanca. Yo la aprendí y todo. Me enseñaba. Entonces, cada que me presentó un ente ahí para poder yo comunicarme pues del otro lado, ¿no? Para hacerle
preguntas, para invocar. Entonces, Me dijo que podía traer amigos para que jugara. Y yo lo hacía en la escuela. Entonces, con algunos amigos contestaba y con otros no contestaba. Oye, pero espérame. Entonces, ¿tú compraste una ouija o la hiciste? ¿Cómo hacías esas consultas? La señora lo hizo con papel. Papel blanco. Entonces, es el abecedario. Los números creo que eran del 0 al 9. Y el sí, el no, te acomodabas en círculo. Ajá. Entonces ya, pues, te sentabas y... Este... Pues ahí,
este, invoqué... Hacía la invocación, ¿no? Con el ente que tú... Pues tú querías hablar. Sí. En este caso, pues, la señora... Me confesó que era... Aparecer una niña... De no sé cuántos años... Que había fallecido... Pues había fallecido, ¿no? Sí. Entonces... Yo llegaba y me hacía mi ouija, la acomodaba y ahora me traía amigos. A veces funcionaba con amigos y con otros no se movía. A un amigo le dijo que iba a ser papá. Y dijo, hasta madre, porque él no creía. Y dijo,
esto no es cierto. Y se fue. Y al tiempo lo volvimos a ver y efectivamente iba a ser papá. Órale, mira nada más. Yo ya estaba yo muy entrado en eso y todo, entonces yo cada que traía gente nueva era como que me daba alguna cierta como de poder. Claro, oye Santos, amigo fíjate que lamentablemente tenemos que cerrar el programa. ¿Te parecería bien si dejamos la conclusión de esta historia para nuestra siguiente emisión? Ah, claro que sí, claro que sí. Ale, muchas gracias,
nos vemos, saludos. Gracias amigo, muy amable y disculpa, lo que pasa es que el tiempo así es, nos tiene limitados, ¿no? Gina. Llegó el momento de despedirnos. Muchísimas gracias por haber acudido a esta cita para escuchar relatos de lo sobrenatural. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego Gina, yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes
porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan una estupenda noche, que descansen y como decimos aquí, Kavod. El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
