La Mano Peluda Jueves 15 de Junio 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Jueves 15 de Junio 2023

Jun 16, 20231 hr 42 min
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en el programa. Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un programa. Un antidefinido de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. No. El que no es conmigo en contra de mi es. Ni el que con

mí no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no son de la humanidad. E Inacio Muñoz Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo

especialista. El cierto a quien la mano peluda Desde la Ciudad de México para todo el mundo esta emisión de lo un sólito y de lo que no solo nos apasiona, nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches, gracias por acompañarnos una vez más en esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo

sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se nos va a dar un buen placer estar con vosotros y con ustedes porque juntos haremos inicio a una noche fenomenal. Queremos tu participación a través de las redes sociales y también de la multilínea cincuenta y cinco cincuenta y dos setenta y nueve

cincuenta y siete noventa. La página radio Fórmula punto con punto MX y en Spotify Facebook, Facebook, Facebook, con nosotros a través de nuestro WhatsApp, mejor conocido como el miedo FON cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis ahí te estamos esperando, nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, vídeos, memes, lo que tú quieras.

En el mundo de la ciudad de México, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz, Baja California Sur, Hermosillo, Mazatlán, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro, y en Estados Unidos, Las Vegas, y Georgia, bienvenidos a esta noche espeluznantes. La leyenda de la chorca es una de las leyendas mexicanas que aún a la fecha causan terror entre las personas que se ven en la

ciudad de México. La chorca es una de las más normales de día, pero por las noches se transforma en un ser indescriptible, abominable, y terrorífico, dotado de alas para poder transportarse más ágil y veloz hacia los poblados, una nariz con la cual puede oler el lital vícido fresco de los pequeños, y detecta por medio del silbido que profiere al volar y a los ladridos de los perros que detectan mediante sus sentidos. Hoy te vamos a hablar de la leyenda de la chorca, la mujer

lechusa. Wow, qué interesante, nos gustaría saber tu punto de vista. Si alguna vez te has topado con una lechusa que no te guste, nos encantaría también escuchar tus relatos y todas tus vivencias que quieras compartir. Y nos vamos a ir hasta California, donde ya se encuentra Diana Lista, para contar su experiencia. Buenas noches, ¿cómo estás? Buenas noches, bien, bien, gracias. Nosotros gustosos de recibirte y además de escuchar tu experiencia de qué se trata.

¿Qué te gusta? Sí. Una de las niñitas de mi hija empezó a hablar una mañana así sola, no de la nada. Pero esto ha empezado desde antes. A ver. En el dos mil diecisiete, dos mil diecisiete, mis papás compraron su casa, aquí en California. Sí. Y al principio sólo vivían mi papá y mi abuela, entonces, ellos trabajaban todo el día. Y cuando mi hermano llegaba de la escuela, él se quedaba solo. Y él decía que escuchaba ruidos como en la cocina que movían cosas o en la sala o que abrían

las puertas. Y al principio pensaba, pues tal vez ya llegaron mis papás o como yo siempre he tenido llave de la casa, pensaba tal vez vino mi hermana o algo. Y a veces me llamaba, ¿tú viniste a la casa? ¿Tú viniste a la casa? Él en ese entonces tenía como unos quince años más o menos. Pero yo le dije, tal vez voy a ir con los vecinos o algo. Pero sí quiero. Y luego me parece que fue como para el dos mil dieciocho año nuevo más o menos. Vino mi hermana y su familia de visita.

Y se quedaron ellos a dormir ahí en la casa de mi mamá. Y entonces escuchó como la risa de una niña, pero de una niña chiquita. Su niña más chiquita de ella. En ese entonces ya tenía como seis años nuevo no. Se dice no no compartía el tipo de risa con la voz de ella. Y en eso él pensó en mi niña, mi niña tenía como un año y medio. Y y se levantó pensando, pues todavía están aquí. Pero no, ya eran como las cuatro de la noche. Y dice que se levantó, pero no, no mira nada, no mira nadie, las niñas

están dormidas. Se regresó y se volvió a dormir. Y luego nosotros, a mi papá hizo un apartamento en la parte de atrás de la casa. Con el dos mil diecinueve más o menos. Ah. Nos movimos en junio del dos mil diecinueve, porque me acuerdo que mi niña todavía no estaba en la casa. Y nos mudamos ahí. Sí. Y mi cocina es donde está la entrada principal al apartamento. Solo la puerta de la cocina es la mitad de vidrio, pero así vidrio claro, o sea, tú puedes ver bien hacia adentro y hacia afuera. Y la

otra mira, pues es madera. Y yo tengo mi mesa y está como todo el mundo. Y mi niña en ese entonces todavía tenía su silla para comer. Y un día yo estaba en la cocina lavando traste y la niña estaba sentada viendo la tele. Sí. Y como dije en ese entonces tenía casi ya los dos años. Y empezó a mirar hacia la puerta. Primero saludaba, decía, hi, hi. Y yo se me hacía rebrido. Sí. Bien está. Dije, ¿qué es esto? Y me llamaba rápido y no había nadie. Y luego ya después de rato la

niña otra vez volteaba. Así era la nadie. O sea, OK, bye. Y ah, como si nada se volviera a voltear a hacer lo que estuviera haciendo. Pero siempre era esa puerta. Entonces, ya después de que mi niña cumplió los dos años, yo fui más o menos como una niña. Y la noche se despierta llorando y viene a mi cuarto y le digo, ¿por qué, por qué estás llorando? Y dice, oh, dice, es que me dijo en inglés, dice, la niña no me deja dormir. Me dice, la niña no me deja dormir. Y se me quedó

la niña. ¿Cuál niña? Pero dice, yo dije, tú eres la única niña. Y dije, OK, le digo, y le digo, OK, duérmete en mi cama. Pero así quedo yo toda la noche me quedé pensando, ¿cuál niña? ¿Está lo que? Sí. Y tiempo después mi papá él se despierta como a las cinco de la mañana para alistarse para ir al trabajo y antes de irse siempre sale a darle de comer al perro y a darle de comer a sus toscados. Dice que era en el día de la noche y se cura a las

cinco de la mañana. Y dice que él abrió donde ellos tienen su puerta para salir al patio de atrás es un pasillo que está en la cocina. Sí. Y tienen las persianas. Tú dices, él abrió las persianas y en cuanto abren las persianas, mira que una una figura así chiquita, no no específico que una niña exacta, ¿no? Dice, como del de la barba de donde estoy yo, dice, hacia el otro lado de la casa. Y él luego luego pensó, Andy se salió y me llamó, ¿dónde está la

niña? Y me digo, ¿qué? Pero era, te digo, las cinco de la mañana que yo estaba dormida. Y yo digo, ¿qué? Y me dice, la niña, se salió la niña. No, pues yo me levantó rápido a checar la niña, la niña bien y me dijo, no, dice, yo acabo de ver que corrió para el otro lado. Y fue hacia el otro lado, pero ahí solo está la pared de la casa, o sea, una de las paredes, y una barba, y está cerrado, o sea, no hay para dónde se salga nadie por ahí. Y dice, no, no había nada.

Me dijo, ¿qué? Tal vez me lo imaginé, dice, tal vez todavía estoy medio dormido. No sé, él dice, tal vez estaba en medio dormido. Diana, permíteme. Tenemos que hacer una pausa y regresamos contigo, no te vayas, por favor. El Miedo Fón, mensaje de voz o de texto, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos de la tierra. destruye, solo se transforma, en la masa no se crea ni se tamal, luego empapada y lonja.

Sabiduría en las redes. porque no todo tiene explicación lógica, la mano no se crea ni se destruye, solo se transforma, en la tierra. Continuamos con Diana, los pequeñitos que pueden tener esta posibilidad de percepción de ver algo que nosotros no, pero entonces aquí ya empezaron a sospechar algo que no era simplemente que la pequeñita imaginaba, ¿no? A una niña, sino que ya se estaban poniendo nerviosos, ¿acaso? No me acuerdo en eso, yo no sé en qué fue.

o tal vez me lo imaginé, fue una sombra, todavía estoy medio dormido, cualquier cosa, no sé eso. soy un tiempo después, una vez también en la noche, mi niña se despierto otra vez llorando y dice, la niña me está mirando, pero ya para ese entonces, ella ya estaba un poquito más grande, ahora tiene cinco años, en ese

momento, ¿no? Sí. Y y así yo, pero le digo, OK, le digo, no hay ninguna otra niña, le digo, no, le digo, tal vez miraste algo de terror, te dio miedo, te estás imaginando, no sé, y dice, no, yo la miré, OK. y um mi cuñado nunca nos había comentado de esto y mi papá tampoco más que a mi mami, a mi papá, y yo les estaba contando que la niña no me dejó dormir porque decía que la niña, que la niña, y a fue cuando mi cuñado dice, ¿sabes

qué? Dice, yo hace como tanto tiempo, dice, me pasó esto, dice, y salí, y pero no había nadie, las niñas estaban dormidas, dice, todos estaban dormidos, y mi papá también dice, sí, dice, yo también les comenté a ustedes, dice, yo les digo, no sé, y bueno, entonces, ya llegando a lo de la muñeca, a veces en mi apartamento se escucha que mueven cosas o como que um como pasitos. Sí. Pero yo nunca nunca lo pensaba de que algo así. El caso es de que um en el

momento de la muerte. Sí. Y no acuerdo que ya que fue el nació en noviembre, eso como en diciembre más o menos. Um yo sentí así como cuando dicen que se te sube el muerto. Y empecé pero yo cuando siento yo lo siento desde cuenta como antes empiezo a escuchar como voces, como de atención al cliente que escuchas muchas muchas voces y no se alcanza a distinguir lo que dices. Sí. Así. Y luego empiezo a sentirlo. Yo todavía lo alcancé como a parar y me

desperté. Pero ya después otra vez dije no, fue esto, estoy soñando, ¿o qué? Y me volví a acostar y de repente en la esquina de la cama en la orilla no me dieron como si alguien estuviera sentado. Pero no era mucho peso, era más o menos como si un niño de unos cinco, cincuenta años estuviera sentado. Y yo o sea, OK, no, no hay nadie, me desperté, estoy acá toda la noche, no dormí. Y luego ya despierta por esto. Yo despierto a mi hija como a las

seis y medio de la mañana. La baña, la teno, se cambia, desayuna, y luego y la dejo a la niña un tiempo para que ella juegue con los juguetes o si quiera los toques. Pues la muñeca estaba en la caja ahí de los juguetes y ya nosotros fuimos, dejamos a la niña casi a las ocho de la mañana, regresé, el bebé y yo desayunamos, y todavía él anduvo en la cocina conmigo mientras lavé los trastes, y después lo fui, lo acosté, y

dije, ¿sabes qué? Yo tengo que ir a la cocina y saldré anoche, yo dije, no voy a dormir un rato. Sí. Y me acosté, y de repente empiezo a escuchar como que habla la muñeca, pero yo en tres sueños dijo, es la muñeca, estoy soñando. Y ahí en ese momento en la casa solamente estaba tu bebito y tú. Porque la niña ya. La niña ya estaba en la escuela. Sí, ella estaba en la escuela, y el bebé tenía como cuatro o cinco meses, y todavía no gateaba ni se

salía de la cuna ni nada. Entonces, oh, no sé por qué algo me despertó, y de tiempo, y sigo escuchando que la muñeca está helando, y luego luego luego prendo mi teléfono, la lámpara, y dije, no, es la muñeca, pero ¿dónde está? Y fue que empecé a grabar, y la escuché, y ya estaba hablando, y dije, no, es que hablan, pero esta trae um un chupón y trae un biberón, y una cucharita. So, solamente cuando le presionas la lengua, es que habla. Y yo escuchaba que decía, um, mami, tengo hambre,

mami, I'm hungry, decía. Sí. Y dije, ¿qué? Y empecé a mirarle porque ella está hablando, y por eso está hablando, y por eso le metí el dedo, como dicen, a ver, tal vez está atorado o algo, pero no, estaba bien la muñeca. Uh-huh. Y dijo, OK, y la volví a dejar, y todavía pues siguió hablando poquito porque ya le había prestado la lengua. Sí. Y dijo que después de rato, ya otra vez han ido, ya estábamos dormidos, y volvió a empezar a hablar, y le dicen, nada, no, no quiero, no quiero, no quiero

aquí. Le sacaste de tu casa. Sí, yo ya la saqué. Y ya cuando llegó mi niña, le dije, ey, le digo, oh, ¿alguna vez te ha pasado eso de que la muñeca hables sola? Y dije, no, y eso solamente cuando juego con ella. OK. Pero así quedó la cosa, o sea, nunca no, nunca había pasado eso. Y ahora mi niña, y él hace exactamente lo mismo que hacía mi niña en la puerta. A veces él se va y se para ahí en la puerta, y dice, hi, hi, y hasta con la manita

saludas. O si no le dice, OK, pues, bye, dice, si yo me iré. Y él le trae como que no hay nadie él. Y es que ya ahora que él está en la puerta, el que le va a dar es que también le está viendo, me imagino, ¿eh? A esta niña, ¿no? Sí. Vaya. Es. Y algo que se me olvidó mencionar. Cuando mis papás compraron la casa, en la sala había alfombra, pero a ellos no les gustó la alfombra, ellos

querían piso. Solo la quitaron y le dicen, mi mamá, que en una casa que eran quemados, pero era un buen tamaño, y no así tamaño grande, que estaba quemado. Ellos no saben qué, por qué quemaron, qué fue lo que pasó, si fue un accidente, o fue que alguien hizo algo. No saben, pero estaba ahí algo quemado. Ah, esto pues les da mala espina, ¿no? Sí. Oye, pues sí, que el hecho que los papás se han quemado muchas veces, esta muñeca, ¿ya no la regresaste a tu casa, la tiraste, o qué hiciste con ella?

Sí, no, creo que ya se quedó afuera, ya nunca regresó, ya no sé si la tiramos, o si ella fuera, no sé. Vaya. Pues es que no es que sea la muñeca, ¿eh? La que haya hablado, o sea, hay una energía ahí, en este sitio, la muñeca sirve para alojar algo, ¿no? ¿No la viste moverse? Solamente estaba escuchando y no entendías lo que decía. No, sí, sí, lo entendía lo que decía, porque. Ah, sí, que quería comer. Tengo hambre, dijo la muñeca, ¿no? Ajá, la niñata dice mami, I'm so hungry,

mami, tengo mucha hambre. Sí. Ah, y también dice mmm, so yummy, como dicen, mmm, muy rico. Rico, ¿sí? O sea, ya de cuando le estás dando de comer. Pero bueno, ya está que desperté y la seguí escuchando. Pues sí, no, no cabe duda mi amiga, que en ese lugar había mucha contaminación, si no es que, pues, la presencia de un espíritu atrapado por ahí, de esos espíritus atados, tal vez, ahí en ese lugar, falleció una nenita, y todavía está vagando, no sabe que ya murió, eh, porque

ya está ahí. Ah, mmm. No, y nunca, nunca nos han hecho nada de que digan, o nos dañaron, o cosas que ya nos dieron miedo, de verdad, no, ha sido cosas así como que mueven cositas o se escuchan pasitos, o se escuchó la muñeca hablar, o en la noche se mueven los juguetes así en la caja. Sí. Como el plástico de ese duro se escucha cuando rasan así como que los movieran. Ajá. Pero nunca así de que digas, o ya nos dio miedo,

¿no? Sí. Sí. OK, amiga. Pues mira, hay una cosa que es muy cierta, que los niños son una ventana abierta a otras dimensiones. Entonces, por ahí, podríamos decir que si hay algo ahí, los niños la pueden ver. Ahora, el hecho de que ya estén en actividad los juguetes, un objeto, la muñeca en específico, pues sí, implica que el espíritu no se ha desviado el el lugar y en todo caso eh ayudará la trascendencia de esta pequeña si es que fuera es el caso, ¿no?

Porque pudiera ser también, ya sabes que los espíritus son engañadores, ¿no? Sobre todo los malignos. Ajá. Entonces, lo bueno es que no pasó nada malo y que tú lo platicas con cierta calma, cierta seriedad, como que ya lo lo asimilaste, ¿no? ¿O no lo has visto a través de otro juguete o sí? No, ya desde ese entonces no ha pasado nada más que así que el niño. Ajá. Saluda hacia la puerta y cosas así, pero de que algo empiece a hablar o cosas

así, nada. OK, mi amiga. Pues esperemos que así siga y si pasa algo te invitamos a que nos platiques y entonces sí veamos si hay alguna posible que te diga. OK, Diana, pues que tengas una estupenda noche ya descansando. No, no se me trabaja. Ándale pues. Pues ahí nos acompañamos. OK. Tu chambiás por allá. Para la próxima que me llamen. Sí. Les platico cosas que me han pasado aquí en el trabajo. Ah, ¿y dónde trabajas? Limpio una clínica o varias clínicas en la noche y un

banco. Oh, amiga, o sea, tú estás en la semana. Pues te parece si en la semana te marcamos. Sí, claro. ¿A qué hora está bien? Así más o menos esta hora? Sí. Ándale, perfecto, mi amiga. Que tengas una estupenda noche y saludos para tus bebitas. Gracias. Hasta luego, buenas noches. Gracias. Pues mira, un verdadero dilema, ¿eh? Tú dices, oye, la muñeca me está hablando. Cualquier

cosa, la muñeca. Pero pues, cuando no estás acostumbrado, sí te pega un gran susto, cómo de que no. Sobre todo si sabes que no hay niños en casa, uno. Y además que los objetos funcionan regularmente con baterías o el mecanismo ya dispuestos, ¿no? Y si no lo tiene, y si la muñeca no es una muñeca, ¿no? Entonces, vamos a ver. Vamos a una pausa y regresamos. El miedo FON. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve

veintiséis. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y despegar. Sucesión. Triple W punto radiofórmula punto MX. Cómete otro tamalito. Tallas hay muchas. Vida solo hay una. Sabiduría en las redes. No. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Buenas noches Nacho y Gina. Hola. Yo no más quería decir que ayer a la noche. Sí, amigo. Ah, yo venía por el por la autopista número cinco aquí en

California. Sí. Ahí por donde se llama un lugar, se llama el por la. Sí. Eran como las diez cincuenta y seis en el momento y en el cielo se miró una línea de puras luces, de muchas luces. Me me orié para mirarles bien y todo y. Sí. Traté de grabarlas con el teléfono y nada más cuando los quería poner en el teléfono no se miraban. Tenían un modo como si fueran de esas luces de las. Sí. Pero después poco a poco se fue bajando el el tono de luz y desaparecieron

las luces. Gracias. Nos da la ubicación y hacemos la invitación a los amigos que hayan visto lo mismo que él ya sea ahí en California en la carretera en el kilómetro cinco o en cualquier otro lugar y que hayan tomado alguna fotografía sería muy importante que se reportara. Pues no sé si es él porque fíjate precisamente iba yo a leer un mensaje que dice Uriel Sandoval ¿Quién miró la fila de luces que se vieron en

la carretera? Yo creo que sé el verdad eres tú mi amigo Uriel porque no dejaste tu nombre en el la voz pero si no ahí hay un eco de que si se vieron esas luces vamos a ver si nuestros amigos que nos escuchan allá en California nos hacen alguna alguna algún comentario ¿Verdad? Y nos dan señas de qué pudo haber sido. Y será súper interesante si alguien capturó la historia en Washington dice nuestro amigo hola. ¿También en

Washington? Órale. Vámonos entonces con más experiencia de ahorita lo seguimos comentando ahora nos vamos a ir hasta Sonora donde nos quieren contar relato. Buenas noches ¿Cómo te llamas? Hola Gina soy tu amiga de caborta. Hola ¿Cómo te llamas? Pita Lupita Pita. Pita. ¿Cómo te llamas? Muy calurosa por allá me imagino. Eh sí muchísimo. En todas partes estamos así. Queriéndolos hablar. Muy bien. Ya me acabé todas las repetidas ya quiero

hablar con ustedes. Pues ya estamos aquí ya todos los amigos te están escuchando. Pita ¿Qué nos quieres contar?

Mira yo me quedé con la idea de cuando cuando un señor dijo que que una comida se había tomado de la casa y yo me quedé oh mamá me contaba a mí de eso eh mamá vivía en Ortiz Sonora de acá de Hermosillo y su papá Don Juan era algo así de ferrocarriles no sé si era capataz o algo así el caso es que el señor Don Juan era muy enamorado tenía mucho pegue y pues la abuela pues empezó con él desde los doce años después de Don Juan siempre las mujeres señoras le llevaban regalitos comida y se lo

llevan a la casa de la abuela y le decían aquí le traigo esto a Don Juan y mi abuela lo recibía con con mucho pues con mucho respeto mi abuela siempre fue muy muy sumisa. Cuentaba mamá que le decía sí ahorita se lo entrego yo y ya le decía Don Juan porque así le decía a mi a mi abuelo Don Juan aquí le decía a mi abuela cómo pero a Don Juan se le olvidaba. Y entonces limpiando su cosinita. Ay te moviste Pita. No no me moví. ¿A ver? Ya me oye. Es que se bajó el el audio.

Ay no. Estábamos escuchando bien y de repente quién sabe qué pasó. Se empezó. A ver

ahora. A ver escuchemos. Ay le dice que mi abuelita mi abuela dice que que decía ay Don Juan no se comió lo que le trajeron y dice voy a ver y lo revisaba y dice que estaba enguzanada de la nada en la nada o sea de de la tarde a la noche ya estaba echadísimo a perder y decía a mi mamá que porque a mi abuelo le querían echar el ojo como dicen porque era tremendo mi abuelo pero nunca lo lograron porque a mi abuelo siempre se tomaba la comida de la piscina solo se le olvidaba no le

tomaba atención y fíjese decía mamá y de la nada toda la comida enguzanada entonces don Juan siguió siendo don Juan porque nunca le pasó nada él murió ya de viejo. Juan Velasquez es la mamá de mi abuela. Y eso les quería contar Gina Poblo pronto porque tengo bastantes cosas yo decía ¿Cómo es posible que pasen tantas cosas? Yo no sabía que pasaba bastante dije uy mi Dios ya me voy a contar. Claro oye de estos gusanitos que son como

arrocitos ¿Verdad? Mamá mamá decía enguzanada y como ella era niña pues enguzanada y dejaba perder como era entender que eran gusanos no no no sino que han de haber sido los arrocitos esos. Ah ok. Oye Pita pues entonces está ya el nombre de la que está ya contigo para seguir escuchando todo lo que tienes que platicarnos. Gina me llamo Cita de Cita como que tenemos una cita. Ah ok cita. Ándale a sí. Ok ok ya aquí corregimos el. Sí. El nombre y te vamos a hablar cita. Claro que estés muy bien.

Igual a ustedes. Saludos a Nacho y a los Peludos hasta Caborga. Oye los dos entendimos Pita. Sí como Pita amor. Sí. Así. Y era cita como mamacita. Sí. Sí. Con Cita ¿No?

Así es. O sea se escribe así el nombre Gina y Nacho espero que se encuentren muy bien soy Ricardo les escribo de Jutepec Morelos queremos saber si mi novia tiene algún tipo de trabajo de brujería hemos notado que ha tenido mucha dificultad en la vida muchas entrevistas ah ok esta pregunta se la quiere hacer el maestro él va a estar la próxima semana con nosotros y aquí la vamos a guardar para comentársela ¿Te

parece? Claro bueno pues ahí está el tema dice Alambera hola buenas noches me encanta el tema paranormal pero este tema de las luces tiene una explicación son trenes de espacios de la espacia SpaceX cuando recién se lanzan reflejan toda la algo así como que toda la luz del sol hasta que alcanza la altura suficiente de su órbita programada cuatrocientos kilómetros mientras pasa eso nosotros los vemos en el cielo como una hilera de luces que hasta parecen una tira de LEDs

que es un gran fanático de todo esto que tiene que ver con el espacio fíjate que tenemos muchos amigos allá en Las Vegas y les vamos a pedir que se reporte para que ustedes de primera mano nos comenten de un video que está circulando de la aparición de unos extraterrestres muy muy altos que se ven en el ciencientos once esto en realidad sí ocurrió se hizo viral pero eh refieren que este video fue captado y denunciado o reportado para el novecientos once una familia que estaba muy

impresionada porque diseñan seres altísimos estaban en cunclillas pero aún así se podían distinguir que eran muy altos se podían ver claramente los seres de allá de las Vegas especialmente me dijo a los amigos de allá de Las Vegas. Así es, bueno, lo estamos aquí para que ustedes compartan. Que es donde dicen que se pudo visualizar este estos seres, seres. Ajá, inclusive lo comentábamos con el maestro

ayer, ¿No? Que si él sabía y igual que yo no no estaba enterado pero vamos a tratar de buscar información y aquí la vamos a compartir en esta parte de la tarea de buscar y si se ve clarísima. Esa imagen que bueno si es un fake está muy bien hecho pero las extremidades el cuerpo que se ve ahí no es humano y si está impresionante. Así es. Entonces, bueno, vamos a a esperar que ustedes nos

compartan. Si esto se originó en Las Vegas, me imagino que allá de las Vegas, sí, porque recuerdo que hasta le dije al maestro que lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas y ya vemos que no es así. Muy bien. Oye, saludamos a Ramón Cabrales, camarina, dice, yo trabajé de guardia de seguridad y en una noche que estaba en turno en un colegio privado, ahí había una estatua de un ángel y ese mismo se quitó de su base y minutos después. Hola, buenas noches,

¿Cómo te llamas? Hola, muy buenas noches, me llamo Juan. Juan, ¿Nos escuchas? ¿En qué ciudad? Ehh acá en Norte, en Texas. OK, ya acabas de trabajar. Eh sí, ya de hecho ya ya ya tengo rato de ya de hecho ya ya ya he acostado ya. Ah, ¿Cómo te llamas? Con este calor

que no me gana donde salir. Sí, eh, en todas partes estamos así, pero lo que sí tienes ganas es de contar un relato, Juan, y te voy a pedir que nos vamos a esperar unos un par de minutitos porque tenemos una pausa que ya va a llegar para no interrumpirte, ¿Qué te parece? Que primero vamos a la pausa y luego ya escuchamos tu relato. OK, sí, es un pequeño relato, es cortito, pero pero

es un relato. Y si tú también quieres contar un relato, tienes que mandar un mensaje de voz o de texto diciendo, quiero contar relato en el Miedofon, y si quieres mandar el audio, también se vale, cincuenta y cinco, veintiuno, noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. se pone al descubierto aquí en la página web. la caja de la pizza es cuadrada, la pizza es redonda, y el trozo de pizza es triangular. Nada tiene sentido en esta vida. Sabiduría en las redes.

porque tenemos mucho que decir, la mano tenuda Regresamos muy rápido de la pausa, ahorita vamos a seguir hablando de la leyenda de la chorca, pero antes, vamos a escuchar el relato de Juan, adelante. Y muy reitero mis buenas noches para para ti y

para mi hermano. Adelante. Adelante. Mira, en el año de dos mil diecisiete, precisamente, el día doce de diciembre, día de de la vez que este día, este, fui con con dos de mis sobrinos, andábamos, este, en la, en la parranda, y en el en el estado de Guanajuato, en un porrito que se llama San Luis de la Fata, y fuimos hacia hacia un rancho donde es un un tramo de de pavimento y otro poquito de cerrachería, y el rancho está entre este escondido entre los cerros.

Entonces, fuimos y y dimos una vuelta, eh, yo llevaba yo llevaba mi sobrino, que eran dos, entonces, este, fuimos a ese rancho, dimos un, pues sí, una, una vuelta, andábamos, sí, andábamos, este, eh,

tomando, ¿Verdad? Y ahí estuvimos un rato en ese rancho, ya cuando decidimos, este, regresarnos para para seguir nuestra aventura, que salimos de ese rancho, y y haz de cuenta que estábamos en unos cerros para allá, que cuando al momento que salimos del rancho, eh, yo me di cuenta que que estaba una luz a a a la a la mano izquierda mía, pero entre el cerro. Entonces, yo pensé que era algún reflejo, nada más así, pensé de que ajá era algún

reflejo, nada más. Entonces, yo seguí manejando, pero como como la carretera es de terracería y todo, pues, quedito, yo iba casi casi a vuelta de ruedas, quedito, y disfrutando de disfrutando de la compañía de de mis sobrinos, porque pues, yo tenía apenas dos dos días de haber llegado de de de aquí de este país, para allá, para México. Entonces, iban platicando, y y yo sin perder de vista a a esa luz, a esa luz, y entonces, me, conforme iba avanzando, me di cuenta que esa

luz iba avanzando. Entonces, yo no les dije nada a mis sobrinos. Hasta más adelante, como un kilómetro más adelante, que fue donde vimos como una pequeña curva en la carretera, igual, el cerro hizo una pequeña curva, y me di cuenta que esa luz nos iba siguiendo. Entonces, fue cuando les dije a mi sobrino, les dije, les, oigan, les digo, ¿cómo, cómo viene? Y les digo, ¿cómo viene? Les digo, no, bien. Les digo, oigan, les digo, ¿qué día es hoy? Y ya me dicen. Oh, les

digo, ¿de qué año? Y ya me dicen, te digo, que yo, ya me dicen, me dicen, oiga, tío, creo que usted ya no viene bien. Le digo, no, sí, le digo, nada más que les pregunto esto, le digo, porque no sé si ya te dieron cuenta, pero no sé si viene siguiendo una luz y y ellos se tiraron hacia atrás y le digo, es el tercero, les digo, desde que salimos del otro rancho, le digo, nos viene siguiendo. Para ese momento ya llevábamos como unos quince minutos de camino. Y y ya cuando la vi, yo dije, ja, sí,

cierto. Y y luego uno dijo, dice, oye, dice, es una bruja. Y le digo, ¿tú crees? Me dice sí. Y dice, porque pues esa tiene la finta de una de una bruja. Le digo, le digo, yo también pienso lo mismo, le digo, porque yo desde hace mucho tiempo la la especie notable, le digo, y como nos vamos avanzando nos viene siguiendo, le digo, y ya venemos ya retirados de de este rancho, le digo, y aquí vienen pegados a nosotros. Haz de cuenta que iba, ella iba como a unos dos cientos metros de de distancia

de nosotros. Ella entre el cerro y nosotros, en la carretera está como le llamamos nosotros allá al pie del cerro.

Está la carretera. Entonces, más de dos minutos nos paramos y la la luz nos fue siguiendo, siguiendo, siguiendo, y donde nosotros nos paramos, ella se se se puso arriba, así en frente, y y nosotros nos estuvimos alrededor de unos entre veinte y treinta minutos ahí parados este ahí vivimos, bueno, pues si es una bruja, pues ahí, aquí, aquí nos vamos a dar cuenta y y la estamos viendo, en la en la orilla de la carretera, a mitad de eran alrededor de las once de la

noche tal vez. Y no no pasaban carros como es un rancho este que no no es muy no es muy este clasificado por carros. Entonces eran o y luego aparte era un día festivo pues no no no había tantos carros. Sí. Y y ahí parada parada parada y uno de mis sobrinos este la le dijo a los amigos, cállate por ti, no nos vaya a hacer alguna cosa aquí a nosotros. El mejor vez a la dificultad. Y es una bruja pues, de cualquier forma no le hemos hecho nada. Ni ni ni queremos que no se haga

nada. Y ya después de unos quince minutos les digo, ¿saben qué les digo? Vámonos. Y y ya para ese entonces faltaban como como dos kilómetros para entrar a la carretera de de Pabimento, a la carretera, al rancho de

donde de donde somos. Sí. Y nos fuimos y y ahí ya se cuenta que el perro iba a dar otra pequeña vuelta y nosotros nos alejamos un poquito del cerro pero aún así la la luz nos empezó a seguir o sea ella entre el cerro y nosotros más alejados del perro ya estoy hablando más o menos como alrededor de unos ya casi casi un kilómetro y entonces nos empezó a ver la luz que ella iba a pegar hacia nosotros nos iba siguiendo ahí entre el cerro y nos vamos entre la carretera entonces

este para para en ese momento les dije a ellos les digo ¿saben qué? Les digo ¿cómo vamos al rancho? Les digo vámonos a a al al pueblo les digo no tienen hambre vámonos a a comernos algo ¿verdad? A ver si encontramos por ahí algún algún este algunos taquitos

¿verdad? Por ahí y y nos fuimos a la carretera eh el pueblo estaba como a unos está más o menos como alrededor de unos dieciocho kilómetros del pueblo y nos fuimos y y ahí todo eso todo eso son puros cerros y la luz nos siguió hasta el que entramos al pueblo ya cuando entramos al pueblo que totalmente alumbrado ahí es donde los perdimos de de vista de la luz o sea de la autoridad digo eh hasta que nos nos metimos al pueblo de ahí la dejamos de ver y eso fue porque pues ya empezamos a a

ver la la claridad de la ciudad

¿verdad? Porque ya ya ahí era odio que la teníamos que que ya haber estado entonces este fuimos y ya nos por ahí nos este nos fuimos a a cenar ya y ya cuando nos regresó eh pues este ya haces cuenta que como yo no no conocía a entonces ahora sí que me había olvidado un poquito el el pueblo porque entonces eh haces cuenta que yo duré aquí casi casi casi ocho años de estar aquí para regresar a mi pueblo entonces este ya muy cambiado y yo sin saber manejar y aún así treba la camioneta y

entonces yo no me acuerdo de eso pero ahí creo que ahí sí no no yo no quiero echarle la culpa a a esa luz sino que creo que ahí fue mi responsabilidad no no no no le puedo echar la culpa a esa luz sino que ahí fue mi responsabilidad un poquito que no sabía el camino y otro poquito que ya durante unas cuantas cervezas encima pues ahí sí creo que sí fue mi mi responsabilidad y mi mi sobrino decían que que habían sido los que se habían la a la a la bruja que por eso decidido es nuestro sobrino a

tal vez nos nos había hecho y yo les dije a ellos no creo que ahí y la responsabilidad es mía por el hecho de de no de no de no controlar el volante les digo ¿Cómo cómo creen? ¿Cómo cómo ve el cínaco? ¿Cómo ves macho? Este. Lo que sí es que sintieron claramente que lo

seguía. Sí. Sí, ¿No? Sí, sí. Y yo lo que sí, yo la la vi, pero mi sobrino no la no no se vean este percasado porque pues ellos como llevaron la música y íbamos este pues tomando y todo, ellos no se habían percasado, íbamos cotorreando. Hasta que yo fue cuando les empecé a preguntar de de de qué día era y y todo y cuando me me me dijeron oye espera me estás bien o sí me digo pero les pregunto eso porque nos

viene echiquiendo esta luz. Me dice que no les vean que no que no les estoy así como como diciendo pero sí nos fue siguiendo y ya se cuenta que esas carreteras de a la de donde le hemos del rancho es terratería y para agarrar la la carretera de pavimento son alrededor de unos ¿Qué esperan?

Unos seis kilómetros cinco seis kilómetros pero como está muy feo yo iba vuelta de rueda ah iba vuelta de rueda para que pudiera ir a la calle y y y ya siguiéndonos como son puros cerros, son cerros a los lados. Sí. Creo yo que sí era bruja porque pues de hecho para allá te mencionas que hay muchas. Sí, sí. Y en este lado ¿No?

No, sí, adelante. O digo, en ese en ese lado de esta ranchería que está un poquito más escondida de de la ciudad que está entre esas rancherías hay mucha hay mucha bruja entre esos entre esos este ranchos que son ranchos que que yo no conozco o sea yo no más conozco algunos pero no todos pero sí escucho a personas que que conocen mucho por allá y si si lo han dicho dice ah es que para allá para allá hay mucha mucha no sé si es cierto o no o no se asiente pero sí sí no nos pasó y y te

digo que a ver pues en dos mil de diez y siete. No, fíjate y lo tienes tan claro. Nosotros Juan te agradecemos que hayas participado esta noche, tu experiencia con las brujas y cuando quieras volver a contar algo, te esperamos. Ahorita ya nos vamos a una pausa y te agradecemos tu participación. Claro, sí, muchos saludos, sí. Muy bien, amigo. Que estés muy

bien. La pausa ya llegó y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una hora, los esperamos mañana y en el resto de la república y el mundo entero continuamos. El miedofón cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis veintidós. La agenda y la hacemos realidad. La mano Los espero en te saluda Jaime Núñez, los espero en juntos, dónde y cuando quieras. Noticias, deportes, y espectáculos, en tu plataforma de podcast preferida.

Gracias. Yo he preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible ya se sabe demasiado. Silvio Rodríguez, sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los

que nos gustan. Vaya, pues tenemos muchas experiencias que tú nos quieres contar, además también tenemos el tema, tú habías escuchado hablar de esta tipo bruja por la manera en la que se transforma la chorca, dicen que acaba con sus víctimas mediante un hilo o filamento que deja caer a través de las rendijas de los papitos, procede extrayendo la sangre por el ombligo o por la cabeza, por la mollera de los pequeños, actos seguidos los deja secos, fríos, y según la leyenda, lo escabroso es que

los bebitos fallecen aún estando cerca de sus papitos. No hay forma de prevenir su muerte, por eso te digo que es muy muy similar a lo que se cuenta de las brujas, y a menos que estos recién nacidos sean los que pueden proteger. Otra característica que tiene la chorca es que su apariencia humana vive apartada de los pueblos, y si la chorca no llega a consumir sangre, su apariencia cambia radicalmente.

En vez de parecer joven y hermosa, se ve de edad avanzada como una anciana con la cara de forma y se le puede incluso ver lo que sea para volver a ser joven. La chorca en apariencia dice Gina, sí, es cierto, es una persona muy común y corriente durante el día. Nadie sospecha de su verdadera identidad, ya que se desempeña como un ente nocturno. Aquí vamos a conocer esto de la chorca, que es una gran dualidad entre su vida normal y su naturaleza oscura que la convierte en un ser inquietante

y peligroso. Sus conocimientos sobre el mundo paranormal le permiten llevar a cabo siniestros actos que ahorita comentaremos en un instante. Con este nombre has escuchado la leyenda, pues también te estamos invitando a que te denos relatos. Ay, me estoy escuchando. Hola, buenas noches. Ojo, que también tenemos nuestro paro. Buenas noches. Ah, Gina, ¿Cómo estás? Te voy a pedir si le bajas por favor a el dispositivo para el cual nos escuchas. Ah, sí, sí, porque ahí me estaba escuchando yo. ¿Cómo

estás? Sí, está bien aquí, que sufriendo de calores sabrosos. ¿En dónde te encuentras? Tene Tabasco, tenemos cuarenta y cuatro años, está muy caluroso por todas partes. ¿Y cómo te llamas? No, no, no está. Sergio Gina, Sergio. Sergio desde Tabasco. Sergio, Sergio. Sí, así es. Pues. Ya hemos platicado en dos ocasiones. Sí, pudimos comprobar que estaba ya escuchando el programa, pero ahora queremos que tú compartas alguna vivencia. Ya va a ser y bueno, ya hace un mes, mes y medio, más o menos.

Y me dijeron que iba a ir a un rancho que compró allá en Palisada, Campeche. Este cuarte literalmente pues anda económicamente bien pero en medio fresón como digo oigo. Me dijo oye ¿Qué estás haciendo? Nada. Acompáñame al rancho. Pues vamos al rancho. Total. No

se pierde nada. No había clases, estaba en suspensión en el rancho, teníamos un ranchito, llevamos unos porque según allá había venado para poder cazar, aprovechando y al llegar al rancho encontramos al pues se puede decir alguien cargado del del rancho porque él vive también acá en Tabasco, tiene una un equipo más bien se dedica a la perforación de pozos eh de si de pozos para que se vayan a la perforación y otro amigo que fue con nosotros y nos dice el encargado a él

propiamente patrón dice que nos perdieron tantas veces dos o tres veces te habían dicho el otro se engorilo que como era posible y el señor el encargado le dijo es que jefe dice aunque se le daba a los animales y yo me quedé el salvaje, o sea, hasta ese momento ni idea tenía que carachos era el

famoso salvaje. Uh-huh. He de decirte que hace años había escuchado el término salvaje pero se le daba una denominación a una pues a un efecto o tipo mono que vivía en las en las montañas y que bajaba a ser de la suya, ¿Sabes de cuánto? Un año y medio y luego lo habían hecho yo todavía me sonré y me dice ¿Qué te parece este

cabezón? Le digo sobre todo con Peche tiene sus bemoles muy aparte le digo mira yo no sé qué es el salvaje pero ellos dicen que bajes y lleve el ganado llevarte una res que está entre cuatrocientos y quinientos kilos. Uh-huh. Pues solamente que entren con camionetas o remolqueo o algo. Y ahí el chiste que nos quedamos ahí se le bajó la la muina y dice oye ¿Qué te parece si vamos a a a a buscar venas a ver la noche? Pues va. Sí. Y ahí nos vamos metiendo. Nos dijo el

encargado eso sí. No va a caer en patrón y está muy feo ahorita. Es adicto. No va con exactamente y todavía dice todavía después de que lo que estamos haciendo con la selva es que ya tenemos los los elementales dice ya cuando dijo elemental ahí sí ya me quedé de apeso porque por en la escuela te platiqué que me tocó ver a un a un cabezón que había muerto había vivido una de la clase ah me ha tocado ver otro tipo de cosas y dije acá ahí esto ya no me gustó. Uh-huh.

Sí sé que pues ni modo de echarme pa atrás ya estábamos metiendo a ver que ya era Ramón ¿No? Y el señor todavía me dijo ¿Usted de dónde? No, pues soy de Tabasco y decía pasa la vez. Usted ha estado en el monte, pues sí, me ha criado en otro rancho y esto, pero pues allá piden permiso. Sí, ya le voy a decir aquí a a este cuarto. Ya nos metimos, anduvimos buscando venado, no pudimos cazar venado porque

no sabíamos qué pasó. Pero nos agarró ya la noche, nos agarró como las una y media, dos de la mañana en en el campo literalmente. Sí. Y te platicó de campo, haz de cuenta que si fuera un bosque, porque así están así esos ranchitos ahí empalizados. Dije, bueno, nos pusimos a cotorrear, todavía le dije, no se va a salir, este salvaje, quién sabe ni quién sabe, tú estás loco, dice este lo de haber vendido el ganado, no sé, nunca vimos obviamente mi marca de ni de llantas, ni

de nada. He de decirte que para poder entrar a ese rancho, pues solamente que lleves vehículos cuatro por cuatro, con mucha tracción y muy altos para poder entrar porque palizadas se caracterizan por también ser un poco bajo. Sí. Entonces, pues ahí andábamos metidos, estábamos platicando, y en eso, de buenas a primeras, pues ya a todas la

las pues la fauna, ¿no? En ese momento, escuchas el al saraguato, al mono, todo lo demás, pero de buenas a primeras, haz de cuenta que como por arte de magia, le apagaron el volumen al al bosque, me quedé, nos quedamos, porque yo no sé, el otro se puso válido. Ese, es que no escucho nada. Eo precisamente se ve el ganado, el ganado se recogió hacia un lugar, y estábamos ahí, ahora sí que agazapados viendo ver que iba a salir. A esto pues llevábamos nuestros nuestros instrumentos para

cacería. Y dije, pues yo sí le dije, pues a ver que que nos quedó. De buenas a primeras se oscureció más aún y no te puedo describir como la facción de este de este animal porque realmente sí fue un animal descomunal erguido totalmente no era no caminaba no caminaba como caballo ni como nada. O sea no caminaba cuatro veces, pero literalmente agarró un ovillo, como si yo agarrara un perro, lo de lo le quebró el cuello y se lo llevó. Obviamente le echamos plomo con ganas, creerás que no le hizo

nada. Nada. Pero corrió, se espantó. No, no nos quedó viendo, lanzó, bueno, noche, lanzó un gruñido que te juro que sientes que los calcetines son un yoyo en ese momento, o sea, te olvida todo, digo, yo me jacto en decir soy bueno tirando, pego bien. Sí. Pero no, este este animal nada más nos quedó viendo, lanzó un gruñido y como diciendo con permiso se llevó el bendito ovillo, yo le considero que pesaba trescientos, cuatrocientos

y ocho. No fue, yo le, yo traía pues me dieron un rifle con trescientos ocho, lleva seis balas, yo le clave las seis al pecho, lo que según era el pecho, y no lo hizo, pero ni cosquilla, y lo que si no me gustó, o me dio más miedo a mí, es que las pisadas en cuenta de que fueran en las pisadas de lo que sería el pie, en cuenta de que estaban invertidos los pies. Sergio. La punta de los pies. Permíteme. Estaban al pausa. Tenemos que hacer una pausa, regresamos contigo, no

te vayas, por favor. Claro. El miedo FONC cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo con la mano penuda. Nunca luches con un cerdo, ambos ensuciarán, pero el cerdo lo disfrutará. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo como el mundo. Ya regresamos rápido contigo, este animal que decías que tenían los pies

como metidos. Invertidos. Ah, ok. No, invertidos. Haz de cuenta que tú te paras y te ves tus pies y obviamente tus dedos van hacia enfrente. Por lógica. No, haz de cuenta que este se le hubieran rotado los pies y el talón fuera lo que fuera hacia enfrente. ¿No? Perdón. Lo que le llaman pie equino? No, no, no, no, no, no, no, no, no. Eh sí, te marcaba como como dedos, pero hacía o sea tú ves tu pie y ves tus dedos al frente de tu ahora sí que hacia adelante.

Ajá. Pero haz de cuenta que tus pies, tus dedos estaban hacia adelante, con los talones hacia el frente. O sea, ¿Cómo? No sé, ¿Cómo mantiene la estabilidad?

Menos. O sea, si yo que tenía una pata lastimada que estaba nada más este caminando con talón y me iba a veces de nariz, pues ese animal camina así pero peluda la mugresa, horrible, la verdad horrible, un un pues es que no puedo ni lo que lanzó, sí te hace pensar tres veces todo y pues ahorita vi que al menos en ese en ese lugar hay cosas que ni siquiera tenía idea y no tenía ni idea, había escuchado así a muchísimos años, yo había escuchado del famoso salvaje porque dicen que tampoco tiene

articulaciones, o sea, no se joroba, no se acupilla, nada más que eso, así como si fuera un perro, haz de cuenta que tú agarras un perro y te lo llevas cargado, pero estamos hablando que es un animal de más de dos

metros. Y pues la verdad sí se siente feo, yo no sé qué, qué fue, honestamente, esta gente nos dijo se llama salvaje, es en la montaña que viven y hacen todo y más que ahorita supuestamente yo no sé si pase por ahí lo que se está haciendo es que es un animal de la ruta maya y no sé, o sea, esa zona de campeche es media rara

también. Sí. Y créeme que sí, sí te espanta porque dices, bueno, pues, acostumbras a ver del agual acá, acostumbras a hablar, a oír del chanéque, acostumbras a oír de muchas cosas, pero de ese animal a ese grado que tampoco se mutó porque esa fue la otra, o sea, el otro traía un refrie de palanca al menos trescientas seis veces, el otro amigo traía un refrie de palanca en calibre trecientos cincuenta y

y tampoco le hizo nada. Y al día siguiente buscamos y ni siquiera rastros de sangre, sí, sí, no te digo que exálimo, pero como alma que lleva el diablo. Porque pues un unido así como un alcohólico es como un alcohólico, o sea, realmente, ¿Cómo te defiendes con eso? O sea, es un animal muy pesado. Pues yo le considero de altura mínimo dos, tres metros para empezar. Sí. Y robusto, grandísimo el animal, o sea, peludo como la fregada. Oye, con dentadura, con dentadura

muy filosa. Como si fuera muy sí, como como si fuera más más grande. ¿Cómo un oso? Más o menos, pero en proporciones dimensiones más grandes. Órale. La la mandíbula y todo,

se veía horrible. Y el rugido horrible, pero también en la fetidez de si de esa mugre estaba cañón, haz de cuenta que fuera como que estuviera podrido por dentro, se veía como que se veía como que se caía del bosque, lo que es el rancho, y que para acabar de amolar el ganado se hace regada, pues dices, está cañón, y el novillo que quedó, sí se lo llevó, y se lo llevó delante de él y dices, ¿Qué onda? O sea, jamás en la vida había visto yo. Eso sí, pa que vea.

Nunca. El señor me dijo, se lo llevó y dicen que también se han llevado gente. Yo nunca lo había visto, pero si me preguntas si vuelvo a ir a palizada, pero ni operado del cráneo voy. Y realmente pues eso me dijeron, yo no sé si han escuchado ustedes algo de eso. Y lo que. Oye Sergio, lo conocen como el salvaje. Vamos a buscar más esa. Oye

amigo. Sí. Por el tamaño, por la fetidez que emana, por el sonido que emana, por los cambios que se dan en el entorno, es decir, que todo el ambiente ahí lo lo reciente, la presencia de este salvaje. Tú crees que si alguien se dispusiera a buscarlo, lo recorre, lo supe, ¿Qué fue? Pero entonces te di igual de cuenta que le bajan el volumen a la selva, al rancho, se calla hasta hasta los grillos pues. Sí, amigo. Y escuchan nada más el mujer del ganado donde se va recorriendo, se va recorriendo

y se acabó. Pero sí aparece. Pero tú crees. Y te sale a la desinsulto. Tú crees que si. Sale a la desinsulto, te ataca, te ataca, te hace el lance, el agarido, el bruñido, no sé cómo decirlo. Ajá. Sí te pelan unos dientes que dices diablo. Sí. Y pues la verdad, honestamente, solamente y algún día vuelvo a ir con este loco a menos de que lleve un arma muy muy fuerte pero pues un trescientos ocho es una grosería se usa para atacar a un tipo de eh supuestamente un búfal o algo

así por el estilo. Mm. Pues no no le hizo nada. No le hizo nada. OK. El señor el encargado nos dijo es el salvaje y se lo dijimos. Mm. Yo digo y ¿qué hay para eso? Para evitar eso. Pues ellos lo único que dicen es que lo único que evitan es estar a esas horas en el campo. Pero que curiosamente ese bendito animal o ese ente o sea no llega tanto a las

poblaciones. Se ha llevado gente que va en los campos que están o que están alterando vaya hasta el ecosistema según él o no sé pero se lo lleva y eso sí nunca vuelven a aparecer. Mm. No aparecen pero ni si quiera los despobos. Sí. Pero de que estaba podrido haz de cuenta como un animal podrido o no. De cuenta cuando sumas un cuerpo que apesta a rayos. Mm. Sí, descomposición. No se inundó. Estos son los resultados principales de la búsqueda. Estas cosas me que

llevo ya antes. Perdón. Bueno. Ahí estamos, ¿me escuchas? Bueno, bueno. No me escuchas. Ah, perdón, es que se me se bajó. Pero si me escuchas. Se bajó el volumen lleno, perdón. Pues así. ¿Sí me escuchas? Eso fue lo que me pasó y ojalá era lo que me hubiera. No me escuchas. Ojalá decía de maravilla porque con exactamente a mí sí me me me dejó inmutado a mi ecuante pues ya ni te digo

¿No? Pero ya ya no sé ni qué ni qué tantas cosas pero de que sí están saliendo más cosas de lo que antes se veía o se veía. Sí. OK. Yo no sé si alguna vez ustedes han escuchado o escuchado sobre la criptozoología. Claro. La el esto de los animales mitológicos supuestamente pues considero que esto debe de estar en lo que es parte de la criptozoología porque pues no le encuentro

sentido. Sí. Y nunca en la vida lo había escuchado más quien sabe en en cuando estaba chiquito tendría siete ocho años porque tenía pleito con mi papá que no me gustaba nada. O sea, acutillarme. Ajá. Y este me decían es que parece ser un salvaje que por aquí yo pensé salvaje por un cerrero, por necio, ¿No? Y sí vi eso y es un un bastón. Sí. Yo no sé, reitero si sea un animal o que haya sido pero lo que así te hace decir es que cuando la situación se cayó todo y apestaba a diablos.

Sí, no, mi. Ogrido, pero horrible. Horrible. Sí. La fuerza descomunal. A descomposición. No todo es así que balas con con aguanana. Las balas que nosotros usábamos era para cazar venado porque queríamos comer venado pero hasta ahí o sea pero de todas maneras tú le metes un tiro a un animal y pues lo tienes que poner, ¿No? Vamos a poner. Claro. Aquí le metí seis yo y el otro le metió ocho, nueve, más o menos. O sea, no le pasó nada. Y se llevó al animal

veste. Sí. Al al al novillo, pero yo sí y pues al momento de venir llevárselo, dimos las pisadas y le dijimos, vámonos. Yo calzo número diez. Yo compré una tamaña de pisada.

Ajá. Entonces, pues ahí sí no sé qué haya sido, no sé si parte de los animales que se mencionan en criatozorología están resurgiendo, pero pues ojalá ya y si hay alguien de Campecheca nos pueda sobre todo de Palizada que nos pueda decir algo, si es que hubiese alguien que haya escuchado y pues averiguar porque yo por más que he buscado ahorita sí me me ha dado la idea de que el internet ni siquiera me da definiciones y otra cosa, pero

no de no de eso. Así es. Lo que les quería comentar mi querido Nacho porque pues sí vale la pena comentar cosas que no digo. Claro. Las cosas que no que no hay entendimiento como tal ya de brujas y todo eso ya estamos nosotros acá en el sureste estamos aburridos pero eso sí fue nuevo para mí. No para nada. No es que el duende oyes de todo y dice bueno pues sí acaste será eso es nuestra nuestra claro. Se dicen. El pan de cada día. Sí y lo más caótico y lo

vaciado. Sí. Si alguna vez un duende te te lleva pues todo el mundo dice ay cárgate una estampita de de un santito. Ajá. No me acuerdo cómo se llama el santito. Pero sin duda es el duende que se llama la montaña. Sí. Porque que dicen que parecen viejito y todos dicen que prácticamente con que agarras un un palito, un palo y empiezas a hacer un sonido como si fuera un violín le llama la atención al duende porque el duende lo que hace es

perderte. Y donde tú comientes a hacer eso el duende se queda, te lo pide, y lo intenta hacer. Obviamente yo no sé qué veo o que oye pero lo intenta hacer y no se puede. Oye, pues supuestamente se rompe el famoso embrujo o no güey o el efecto que causa. OK. Pero pues esa esa cosa si nunca lo había escuchado. Muy bien mi querido Sergio. Me causó me causó de morcillo. Muchísimas gracias. Gracias a ustedes por haberme llamado. Un buen que pase maravillosa noche ustedes.

Igualmente. Sigan echando gana que es el es un megaprograma. Gracias. No ustedes la están haciendo pero de maravilla. Y la Inacho gracias nuevamente y muy buenas noches. Buenas noches amantes. Toma. Noche. Hasta luego. Gracias. Con alcances. Hasta luego. Gracias. Vamos a una pausa y regresamos el Miedo FON. Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis ¿Qué es lo que es? ¿Dónde bajo

la leyenda? La ponemos al descubierto aquí en la mano peluda ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Todos los todos los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? ¿Va a cambiar la vida? RSS punto com. Almacenamiento, distribución y distribuido por RSS punto com. Hosteado y distribuido por RSS punto com. RSS punto com. Hacer podcasts de manera fácil. Nunca llegarás a tu destino si te paras a arrojar piedras a todos los perros que ladran. Sabiduría en las redes.

No. Porque no todo tiene explicación lógica la mano peluda. Regresamos y yo creo que esta noche nos vamos a quedar con algo muy peculiar de la chorca de esta leyenda y yo creo que a partir de esta noche posiblemente estés más atento a cualquier persona que en la noche se pueda aproximar esta mujer lechusa llamada o conocida como la chorca. Buenas noches ¿Cómo te llamas? Bueno habla Javier. ¿Desde dónde nos hablas Javier? Les hablo desde Houston, Texas.

¿Cómo estás? Bien, bien, aquí les tengo, estaba marcandoles porque le tengo, bueno, tengo una historia desde que yo estaba en la cárcel, desde que terminó esa gran historia. Ah, a ver, de qué se trata, cuéntanos, ¿Cómo inició todo? Bueno, inició con el, bueno, mi tío, inició todo con un tío, un tío mío estaba casado con con su difunta esposa, ¿Verdad? Pero su difunta esposa empezó eh una señora que era bruja, tenía una hija, y ella quería que su hija se casara con mi tío. Cuestión de

marrana. ¿Verdad? Entonces, esta señora se convertía en marrana, le tenía el poder de convertirse en marrana, y le aparecía a la difunta esposa de mi tío en cuestión de marrana, para hacerle asustarla en la

noche. Una de estas noches este se le apareció como marrana y la difunta esposa de mi tío la agarró a machetazos, pero esta señora se da en cuenta de que la esta señora que que se convertía en marrana había amanecido golpeada con el machete que había sido golpeado que estaba golpeada y mi tía pues se puso mala desde desde ese día también por la mordida de la marrana que le pegó esa vez llevando las cuestiones de que incluso yo una vez estando

¿Cómo se llama? Ella le dijo a mi abuela o ella dice tú eres mi abuela ¿Por qué? Ayer vi a tu a tu hijo tocándote las puertas a las dos de la mañana. Dices, ¿Estás loca? Dice mi abuela, sí, a las dos de la mañana. Yo ya estaba dormida. Mi hijo también, mi hijo ni salió a la calle y y y para las ocho de la noche él ya estaba aquí en la casa. No, dice, yo miré cuando tu hijo estaba tocándote la puerta, diciéndote que abrieras, y no, no, no, no, en la calle, y ella estaba viendo

eso. El la cuestión es de que esta señora le hizo tanto mal que cayó, cayó en cama, e incluso la llevaron uno de los doctores, y nadie, los doctores decían que todo estaba bien, pero ella iba de mal en peor, pero como mi tío no no creía en las cosas de la brujería, nunca la llevó a sanar hasta que ella no se pudo de ese de esa mordida, de eso, incluso mi abuela dice cuando ella estuvo en el velorio, este el cuerpo despedía un olor a putrefacto, a perdido, no, no, no, no, no

estaba normal, incluso la tuvieron que enterrar antes del fallecimiento por lo mismo, porque no le hicieron como se llama y falleció, entonces, incluso mi tío nunca se quedó con con la con la hija de esta señora que se convertía en bruja, nunca, nunca, o sea, no, no, nunca le hizo caso, pues nunca él quería nada con ella.

Mm-hm. Pues ahorita al pasar de los tiempos, la señora cayó grave, ya vamos a decir que ya unos diez años más después, la señora cayó, pues yo andé que dicen de que se moría, pero a los treinta minutos volvía resucitar esta señora. Ajá. Y y volvía a morirse y otra vuelta

volvía a resucitar. Ajá. Ajá. Y dicen, bueno, porque yo ya no estaba ahí, y y lo que me contó mi abuela es que dice que llegó un señor de negro cuando llegó el señor de negro, llegó un señor de negro y dijo la señora, este déjenme solo con ellos, déjenme solo con él, yo

necesito hablar con él. Nadie de la familia de esa señora dicen que lo conocía, que no se nos conocía, no era ni del pueblo, no era nadie nadie no había visto, incluso estuvieron conversando una hora, eh, platicando ellos en secreto, quién sabe qué platicarían, quién sabe qué fue lo que pasó, a los treinta minutos o a la hora ella ya se murió, ya no volvió a a cómo se llama a volverse a levantar ni a resucitar en ese en ese lado. O sea, estaba esperando. A platicar con este hombre. Ajá.

Sí. O entre dice mi abuela que le entregó el secreto. Que le entregó lo que ella sabía de lo de lo que ella sabía de cómo convertirse en animales o en lo que se llamaba la marrana y se convertía en lechusa también y muchos de los vecinos ya sabían que era ella cuando había un niño tierno o había un recién nacido ella sí iba supuestamente era la que se convertía en lechusa y empezaba a a buscar a los niños tiernos ahí en el barrio. Ajá. Y este

hombre quién era? Nadie sabe, nadie lo conocían, incluso la misma familia de la señora no lo conocían. Unos minutos, una hora platicando y después así como llegó así se fue y no volvieron a saber nada más de él. O sea, estaríamos hablando amigo que era la chorca. No sé, la verdad no sé, eso ya me lo comentó mi abuela porque me tiene para acá, para Estados Unidos. Ajá. Cuando todo eso. Sí. Vaya. Cuando eso ya me lo comentó mi abuela. Sí, sí. Entonces, ¿Qué pasó con la señora esta que se convertía

en marrana? Ya me dice, me vuelan a o ella. Sufrió mucho para morirse, hijo, me dice, ¿Y eso? Sufría, pues, ya vies tanta maldad que hizo, este, hacía mucha maldad dice, ya ves que se convertía en, ¿Cómo se llama? Ya por último en morirse, ella no se podía morir, no la dejaba a la muerte irse, hasta que vino alguien a a platicar con ella, quién sabe quién es ese señor, y a la misma vez, ella, ya después ya pudo morirse, dice. Y le entregó el secreto. Sí. Pero este hombre desapareció porque ya no

supieron más de él. Nadie, nadie más supo de él, nadie supo ni quién era, simplemente dice mi abuela que fue un hombre vestido de negro. Así como llegó el hombre vestido de negro con con esta señora, así mismo se se fue. Nunca supieron ni quién era, ni ni ni quién era, ni quién era, a las hijas de ella, y dijeron ellas que ni ni idea, ni idea no sabían ni quién era el señor. Y cómo se presentó exactamente cuando ella estaba agonizando,

¿Verdad? ¿Cómo supo? Sí, exactamente, ella ella estaba agonizando y todo mundo se quedó así como por qué dijo ella yo necesito hablar con este señor, y incluso le dijo a las hijas, déjenme con él solo. Y ellos se salieron. Y así estuvo, dicen que mi abuela que ella estaba agonizando, que se moría y volvía a resucitar, se moría y volvía a resucitar. Pues algo muy macabro tenía en su antecedente, que no podía

morir, tranquila. Incluso bueno, esto es ahí mismo un dizque un familiar de ella, bueno, el señor se llama, bueno, el finado se llama Ventus Tura también, que practicaban, ellos practicaban con la hija, eh supuestamente lo cuentan lo que contaron en el pueblo, porque yo también estaba un poco pequeño, es de que este señor había hecho un trato con el diablo. Vino y rompió el trato, y al romper el trato, pues él fue el que se

murió. Cuando hicieron porque el cajón lo tuvieron sellado y lo quisieron abrir ellos. Cuando lo abrieron, que antes se le decían, dicen que adentro habían insectos, habían sapos, habían moscas, habían gusanos y todo adentro del cajón. Cuando lo fueron a sepultar, la tumba se partió en mitad después del siguiente día, estaba la tumba partida en mitad completamente. Misma familia de esa señora, la misma familia de esa señora. No, pues esta señora sí tenía

datos. El hecho de haberse matado, quizá un pacto con el mal. Sí. Es lo que es lo que dice mi abuela porque la señora bueno la después la la la esposa de mi tío fue lo que le comentó oye ¿por qué tienes esa marca? Le dijo mi abuela de él que una marrana me golpeó pero yo la agarré a machetazos y la señora la casualidad que al siguiente día la la señora estaba llena de machetazos y la señora estaba llena de machetazos porque la habían golpeado. Sí. Y a mí no podía salir la señora porque estaba

todo amacado. Sí, pero la la mordida fue el de tal, ¿no? Se le infectó, yo me imagino, y se complicó todo y una sepsia. Pero cuando metí yo la llevaba al hospital, al doctor. Le decían que no tenía nada, que todo estaba bien, que todo estaba bien, y más que duró como un mes y medio con eso y el mes y medio con eso. No creían nada de eso de la brujería, no

creían nada de la maldad. Mira, oye Sergio, muy interesante lo que nos acabas de comentar y como preguntó Nacho, quizá también podría haber sido la chorcha. la chorca. Pues no sé, en Honduras nosotros no no no conocíamos mucho de eso. No conocíamos de tanto de la como se llama simplemente ya mi abuela dijo que fue un secreto que le fueron a recoger a la persona que se la llevó. Muy bien. Pues muchas gracias Sergio por haberte reportado, te deseamos excelente noche. OK,

gracias. Que estés muy bien. Hasta luego amigo, buenas noches, vamos al corte Gina. El miedofón cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Todo lo que se nos ha hecho en los oídos, aquí en la mano peluda Los árboles cambian sus hojas y no sus raíces. Sabiduría en las redes porque sabemos que no siempre

se puede hacer. Continuamos, aquí tenemos a Maripaz, nuestra amiga que dice, chicos, un favor, una oración por mi tía que está muy malita y está grave, solo el poder de Dios le va a ayudar, así es, Maripaz, mándanos por favor el nombre de tu tía y la vamos a incluir en nuestro grupo de escuderas. Claro que sí, con mucho gusto, ¿Eh? Vamos a hacerlo, acuérdense que aquí siempre pensamos que hoy por mí, mañana por ti, siempre y cuando

pueda, ¿No? Nuestros amigos, yo sé que muchos se acostumbran a hacer sus oraciones antes de ir a dormir, pues, hacer peticiones por nuestros hermanos que lo necesitan, ¿Por qué no? Claro que sí. Oye, mensajes, bastantes mensajes que tenemos aquí que se han ido juntando, dice por acá, Benjamin Pimentel, saludos cordiales desde México, desde Libra, Gina, y Nacho, saludos amigo, gracias.

dice José El Vascom, el primer reportaje de lo de las luces llenas, que decías de allá de Las Vegas, dice, lo dijo el periodista George George Nap, investigador del tema, que tenían video de los aliens, pero cuando intentó una segunda entrevista, ya no le pareció que todo la cosa se iba a poner eso bastante bueno, no creen, dice por aquí, Alambera, que sí, efectivamente, él sabe eso de lo que nos decía de las torres en línea y de la reacción esta porque estudia astrofísica y la teoría la

lleva a la práctica desde la casa de todos ustedes bajo observaciones y también interesante. Sí, sí. Eso de la fotografía ha de tener imágenes. Muy bellas, sí, muy bellas. Hola, soy Norma. Hola. Tengo muchas historias paranormales que contar, tanto de miedo, y tanto de cosas de milagrosas, o cosas también enfocada a a lo que tengo la historia cuando por azar es del destino, yo caí en una casa donde la señora este era espirituista, pero ya retirada, me pasaron

cuestiones de esas. Tengo también las historias de que cuando yo ayudo a una persona que veo así de vista, así de la vida, y al poco tiempo, o a las pocas horas, yo me encuentro dinero, el dinero que más o menos invertí en la ayuda de esa persona, me lo regresa, me lo regresan de alguna manera, me lo encuentro por lo regular, a veces tirado. Mira que. También tengo dos historias bien interesantes.

Una de ellas, la más interesante de mi vida, es cuando me trataron de de raptar y yo escapé a en los siguientes, qué les diré, media hora después se escapé, pero porque todo se me puso a favor, gracias a Dios. Esta historia del rapto, este, tuvo algo muy muy importante, de que yo me levanté ese día y presentí que algo me iba a suceder, pero no

iba a ser tan grave. Por eso cuando sucedió que me iban a raptar, yo pude controlar más o menos la situación y enfocarme en cómo iba a a salir de ese problema, más que nada. Y eso, poder platicar contigo, sobre todo para que nos dieras detalles. Fíjate que esto que comenta es fundamental, ¿Verdad? Desgraciadamente, en todo el mundo se está dando mucha, mucha delincuencia, y los secuestros, y todas estas cosas terribles, que hasta da miedo

platicar, ¿Verdad? Pero dice, yo seguro que el principal motivo por el que te escapaste, dice es que todo se alineó, todo se alineó, y tú estabas preparada, mi amiga, tú estabas pendiente de cualquier momento en que pudieras actuar, ibas a aprovechar la ocasión, no ibas a dejar que transcurriera, que te haber, no, sino que tú estabas atenta. Ojalá nos platicaras de terror, ¿Verdad? La maldad, la maldad presente en todos

lados. Le mandamos saludos a José María Reyes desde Acapulco, que siempre está pendiente aquí con nosotros, y que esperamos que muy pronto nos cuentes también tú un relato. Desde luego, aquí con mucho gusto los

esperamos. Dice el urde esposo, así le pasó en familiar, nos avisaron que estaba muy grave, y quería vernos, fui en pleno de las cuestiones, pero pasamos uno a uno a despedirnos, o sea, no se quería morir tu familiar, algo como lo de esta mujer, que no podía, nada más no podía, pero ella porque tenía un pacto

ahí. Sí, ella por cuestiones que van más a la cuestión tétrica, pero hay personas que, por ejemplo, nos han platicado de mamás, que tienen algún hijo que no se puede morir, pero esperan a que llegue ese familiar para despedirse y ya poder partir en paz. Sí, exactamente. ¿Verdad? Y ya después dicen, y nada más no estaba esperando a él o a ella para ya entonces poder fallecer en paz. Oye, qué interesantes relatos han llegado esta noche

de verdad, ¿eh? Muy buenos, muy muy diferentes, que enriquecen, por supuesto, ya que es la mano peluda y todo lo que vamos reservando para mi edoteca, por supuesto que se va poniendo esto muy muy interesante. Fíjate que me me hizo recordar el relato de nuestro amigo de que la mujer que se convertía en marrana mordió a la tía, la mordió, y con eso fue suficiente para causarle la muerte. Es decir, una infección ahí que fue avanzando, no sé qué bacterias, pero fue una infección muy

bonita que murió. Y me hizo recordar aquellos pleitos en los pueblos, no sé si ustedes sepan o o estén enterados, yo recientemente lo supe que cuando decían, pues, vamos a agarrarnos, pues, ahora le vamos a agarrarnos, y cada quien con su machete. ¿Sabes qué hacían Gina? Su machete lo llenaban de excremento de vaca. Y con ese machetazo se le infectaran las heridas. Ah. Yo no sabía. Y y era de igual de

grave, ¿Eh? O sea, la infección que te provocaba esto era igual de grave que un fuerte machetazo, machetazo, directo y puro. Blanca Camarena, buenas noches, mi vecina, se llamaba María Nicanora. Ella se convertía en lechusa, se dedicaba a hacer trabajos de la casa, venía herida, una persona le disparó y le estuvimos curando. A los días, una persona preguntaba que si conocíamos a alguien herido, porque él le había disparado a una lechusa y la andaba

buscando. O sea, que esta vecina que Blanquita le ayudó a recuperarse, era bruja, y una vez que estaba convertida en lechusa, la atacaron, ¿Eh? Ay, pues digo, la verdad es que hay que ver esto contra los animales, ¿No? De hecho, son hermosos, no hay que que ver esto así, pero recuerden que antes en los pueblos se vivían muchas historias terribles, como cosas que hemos oído hoy, por ejemplo, ¿No? Son mitos, leyenda urbana, esas experiencias de antaño, no sabemos, en realidad, no hay que

ver esto, ¿Verdad? Lo que sí es que ¿Qué pasó luego con esa lechusa? Sí la pudieron salvar y la vecina salió herida o ¿Cómo? Porque se supone que si se trataba de esta mujer que se convertía pues era lechusa y se debió haber transformado en humana pero ustedes ayudaron a la lechusa y la humana ¿Qué pasó? Exacto. Mira, aquí tenemos un saludito a mi esposo José Hernández que está bien atento escuchando los relatos y hasta me pregunta, oye, ¿Y ese relato? ¿Y está bien

atento? O eso nos gusta porque eso significa que José ahora también ya va a escuchar contigo el programa, ¿Eh? Así es. Y también saludos para Emeline Dills desde Ecuador, nos está escuchando. Eso es un saludo claro, hasta Ecuador, ya mi Hernández dice eso, lo que me parece es que se despedió hasta que mi mamá llegó a verlo. Ay pues es que se tenía que despedir amiga. Se tenía que despedir para descansar en paz. Fíjate Maritza Valle Guevara, mi mamá me esperó a mí para morir, qué

duro fue. Sí amiga, pero afortunadamente te pudiste ir a la iglesia esa oportunidad no sé tú que consideres que es más triste ni siquiera poderle decir a Dios o por lo menos estar ahí en el final. Aquí nos están reportando vivo en Guasabe, Sinaloa, y hace quince días que se está mirando diario este tipo de apariciones a partir de las siete de la noche. O sea que es muy triste porque no sabes

Sinaloa. Oye pues también me generó mucha intriga esto de del animal este enorme, esta bestia, el salvaje, porque yo digo, y si se propusieran ir a cazarlo, ¿No lo no lo encontrarían? Ya no me contestó mi amigo porque no me oyó, pero se queda ahí la pregunta, si de verdad alguien que está buscando el aroma fétido que emana y todo eso, pues tal vez, ¿Verdad? Tal vez podrían dar con él y saber qué especie eso, de qué se trata. Gina, pues en este momento llegó la hora de despedirnos.

Muchísimas gracias por haber estado con nosotros, una noche en la que escuchamos relatos de esos que nos apasionan. Que descanses, que Dios te agradezca. Hola, mi nombre es Ignacio, soy Ignacio, Nacho Muñoz, agradecido con Dios, y con ustedes, porque juntos hemos escuchado historias impresionantes. Que tengas la mejor de las noches, descansa, y como decimos aquí, cabot y el programa se termina, pero la investigación continúa aquí en la mano peluda Esta fue una producción de

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