Busca tus programas favoritos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Tú puedes transformar la vida de alguien si te conviertes en un donador altruista de sangre. Únete al Día Mundial del Donante de Sangre y salva tres vidas. Cruz Roja Mexicana. Acude a nuestro Banco de Sangre en Ciudad de México. En Benito Pérez Galdós número 139, Colonia Polanco, CDMX. Recuerda, salvar vidas lo llevas en la sangre.
Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antidímide, espíritu de bruja en el... Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es... Digo que conmigo no recoge de ramos. Porque conocemos de raíz a los especialistas.
El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Ahhh! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural. Y se darán al descubierto a quién. La mano peluda. Desde la Ciudad de México para todo el mundo. Esta emisión de lo insólito.
Y de lo que no tiene explicación lógica. Pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés. Y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta transmisión. Donde vamos a platicar de lo increíble. Y también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes. Porque juntos tendremos la oportunidad de escuchar relatos insólitos.
Queremos tu participación a través de las redes sociales. Y también de la multilínea 55-5279-2291. La página RadioFórmula.com.mx. Y en Spotify encuentranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar con nosotros a través de nuestro WhatsApp. 55-2193-5926. 55-2193-5926. Ahí te estamos esperando. Nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto. Compartir fotografías, videos, memes. Lo que tú quieras.
Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamó, Michoacán, Mazatrán, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro. Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.
Las teorías que circulan sobre el enigma del proyecto Blue Beam abordan desde la manipulación mediática hasta la conspiración global. Desafiando las percepciones convencionales de la realidad y la tecnología. Mientras algunos se sumergen en la búsqueda de pruebas con una sed insaciable de verdad, otros se sienten abrumados por la incertidumbre que rodea este fenómeno.
¿Acaso es el proyecto Blue Beam un simple mito urbano o una verdad incómoda que despierta nuestra atención hacia un futuro distópico? En el aire flota la sensación de que este día marcará un antes y un después en la comprensión del potencial y los peligros de la tecnología en manos equivocadas. ¿El proyecto Blue Beam intriga o realidad? ¿Qué te parece para esta noche? Un tema bastante polémico.
Te invitamos a que nos regales tu punto de vista y por supuesto también estamos esperando tu participación con tus relatos, historias y leyendas que conoces. Eso es lo más importante para esta emisión. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, soy Mauro. Mauro, bienvenido. ¿Desde dónde nos escuchas? De aquí, del estado de Guerrero. Presente, Sasa Guerrero. Mauro de Capulco. ¡Ah, Capulco! Qué bonito lugar y qué bueno que estás aquí con nosotros
porque quieres compartirnos algo. ¿De qué se trata? Bueno, esto me ocurrió ya hace un buen rato. Bueno, hace unos meses, en el mes de enero, creo apenas, estaba yo manejando una retroescavadora allá en el estado de Oaxaca y estaba yo manejando y bueno, de repente me dice el ingeniero, oye Mauro, necesito que hagas una excavación en tal terreno, en tal lugar.
Bueno, para no hacerse las largas, fui y ya empecé a cortar en un terreno, a cortar con la máquina, estaba yo cortando y corté con la máquina, pero a cada rato se me, o sea, algo, algo, algo me fallaba en la máquina, perdían los dientes de la uña de la máquina y todo eso. Sí. Bueno, lo atribuí como algo normal, así que sí, los alzabones, los salen, los pernos y todo eso. Bueno, lo empecé a colocar otra vez en su lugar y seguí trabajando, seguí, seguí trabajando.
Y luego, en cuanto yo estaba trabajando ahí, habían como unas siete, siete personas ahí alrededor viendo nada más cómo estaba trabajando. Yo dije, no, pues a ser que tienen curiosidad, no le ven cómo trabaja la máquina. Bueno, seguí trabajando y llegaron las tres, cuatro de la tarde, si ellos no se iban, ellos estaban ahí. Sí. Y de repente paré un rato la máquina porque me tomé un refresco y eso.
Y se me acerca una de las personas y me dice, oiga maestro, me dice, no he encontrado nada aquí, ¿verdad? Y dije, no le digo nada como que o a qué te refieres. Sí, nada de qué. Y me dice, es que aquí, a donde usted está escarbando, a donde usted está emparejando, hay ollas que enterraron los antepasados. Y yo le dije, y eso tú cómo lo sabes, ¿no?
Sí. Y él me dice, este, no dice, es que hace poco tiempo llegó un brujo de Catemaco que nos dijo que aquí, aquí precisamente a donde tú estás escarbando, dice, este, hay mucho dinero enterrado. Y se nos hace raro que no hayas encontrado nada. Y le dije, bueno, yo no estoy buscando nada, ¿verdad? Yo estoy solamente haciendo mi trabajo. Sí. Y ya ellos me dijeron, no, pues vamos a estar al pendiente de a ver si encuentras algo.
Y le dije, pues lo único que yo estoy encontrando aquí, pues son rocas, ¿no? Muchísimas rocas y estaba yo sacando de ahí, o sea, algo muy complicado. Bueno, para no hacerles largo la cosa, este, ya este pasó y ya seguí trabajando, seguí trabajando normal. Sí. Pero pues, este, me fui a la, me fui a la, a su casa, a la casa de ustedes. Muy bien. Y me fui a descansar ya. Y este, yo por lo regular me durmo siempre con playera, con una playera.
Siempre me acosté y todo normal y todo bien cansado, bien rendido de un día, una jornada larga de trabajo. Claro. Me acosté. Pero lo que me ocurrió fue este, pues muy raro, muy raro, digo yo, porque este, cuando amanecía, al día siguiente amanecí con la playera toda rota. Acá la hay. ¿Por qué? Toda rota, toda, haz de cuenta que me, creo que en la noche, no sé, pero no sé, o sea, si yo con mis propias manos, de verdad yo no recuerdo haberme rompido la ropa, ¿verdad?
Cuando amanecí, le dije a mi esposa, mira cómo estoy. Y ella se sorprende y me dice, oye, ¿qué te hiciste? No, pues no sé. Le dije, ¿qué? Toda mi playera, toda raspeñada, toda rota. Gina, no sé. No, bueno, yo no la encontré. No, no supe qué decía, no sé, no. Toda mi ropa bien rota, de aquí, de la espalda, de enfrente, como si me lo hubieran puesto ya así rota, ¿no?
O sea, y pues me sorprendí, me sorprendí mucho porque, pues yo me dormí bien con la playera, bien, o sea, no, y ni siquiera, y lo peor del caso es que yo no recuerdo haberme roto la playera. Y luego me dijo mi esposa, pues, a ver, ¿sabes qué? Porque agarraste una energía o algo ahí a donde estuviste trabajando hoy. Y le dije, pues sí, me dijeron que había mucho dinero y todo, pero no sé, empezaron a decir los lugareños que ahí había mucho dinero y todo, pero bueno, yo no encontré nada.
Le dije, pero mira cómo estoy. Le dije, no sé si se deba a eso. Eso fue lo que a mí me sucedió, ¿verdad? Me acondicion un suceso que no logré entender nunca. Pero sí, eso fue una de las cosas que me pasó. Una experiencia cortita, pero, o sea, sin respuesta alguna. Claro, esa noche, ¿no te acuerdas haber tenido algún sueño, haber tenido una noche incómoda? Nada más que despertarse con la camisa, la playera rota.
Sí, Gina, sí, exactamente. No, no, no recordé haber soñado que alguien me venía a agarrar o algo. No, o sea, simplemente yo. Bueno, pues caí muy rendido. La verdad es muy cansado eso de la maquinaria y ya no llegué y toda la ropa bien rota. Bueno, amanecí así con la ropa bien rasgada y todo. O sea, me sorprendí mucho porque creo que hay que tener algo de fuerza para romper una playera, así por así. Exacto. Oye, y ese día te fuiste a trabajar y no ocurrió nada diferente.
Ese día me fui a trabajar, me fui a trabajar. Seguí, fui, llegué allá y todo y todo. Pues nada, Gina, simplemente que la gente ahí seguía desde la mañana en la que yo llegaba a las 8 de la mañana. Ya la gente ya estaba ahí y ellos nada más ahí observando. Yo seguía haciendo mi trabajo. Gracias a Dios. Todo salió bien ahí en mi trabajo y también el trabajo y ya. Pero bueno, eso fue lo que me aconteceu, ¿no? Claro que fue algo extraño. ¿Por qué amaneciste de esta manera?
Y nosotros siempre, Mauro, agradecemos que ustedes nos compartan estos sucesos que no tienen explicación lógica, pero que los vivieron. Exacto, Gina. Y si hay tiempo, pues también puedo relatarles algo cortito. Claro, pero ¿qué te parece, Mauro? Que primero vamos a una pausa y regresamos contigo. El Miedo Fond, 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. No porque algo sea popular, significa que sea bueno. Sabiduría en las redes.
Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Continuamos con Mauro, tiene una segunda experiencia y todos estamos a todos los lados. Adelante, Mauro. Bueno, esta experiencia le ocurrió al abuelo de mi amigo. El abuelo de mi amigo nos cuenta, nos contó que dice que él es campesino. Dice que él una vez fue al campo y que él estaba cortando un tronco de leña seca para llevar a la casa a leña. Dice que él estaba en ese proceso cuando de repente él empezó a percibir un olor, un perfume.
Él nos cuenta un perfume, dice él. Un perfume delicioso, dice él. Ah, ok. Con un olor bien rico, hijo, dice. O sea, como que era un olor a flores, dice él. Pero lo más curioso es que yo estaba en medio de la montaña. Dice él, de los árboles, rodeados de los árboles y todo. Y empecé a percibir un olor muy rico, dice, muy sabroso. Bueno, dice. Estaba yo este ahí y me detuve. Y seguí seguí seguí bajando, dice. Y de repente, dice, me dijeron. Oye, dice, te dijeron, oyen.
Y que él volteó y cuando él volteó, cuando él dio el giro. Él percibió a una mujer hermosa parada como a 10 metros, dice. Él no la tenía muy lejos. A lo mejor escaso 10 metros la tenía yo. Que estaba una mujer de blanco, bien hermosa, muy guapa, la mujer está. Dice él que era güera, güera, güera, la mujer está. Y que le decía, era blanca y que le decía, ven, ven conmigo. Ven, ven conmigo, deja de sufrir, le decía ella.
Y que dice que él, pues en primera instancia se separó así de nervios y dijo este. No, pues, ¿adónde? Dice que le habló, le habló y le dijo, no, pues, ¿adónde? Y le dijo, no, vente, ven conmigo, le dijo. Yo ya no te quiero ver así sufrir. Ven conmigo, ven, júntate conmigo, acércate a mí, le decía. Dice que él, en esos momentos, él estaba en shock porque no sabía si correr, quedarse ahí. Dice que él se quedó paralizado completamente, pero que él sintió como su cabeza se le empezaba a crecer.
Como que su cabeza la sentía bien pesada. Nos cuenta él que su cabeza se le empezó a hacer como de un lado a otro. Pues él sentía que tenía una cabeza enorme. Y dice él que esta mujer le llamaba, vente, le decía. Ven, ven, vente conmigo, conmigo no te va a faltar nada, le decía. Pues él, de tanto de lo que se sentía o cómo se sentía, dice que le dijo, no, yo no voy a ningún lado. Gracias, sabes que no, yo no, o sea, de plano no. Dice que él agarró su agarró su hacha.
Él nos cuenta que agarró su hacha y él dice que ya no, ya no, ya no, ya no le dio tiempo ni de recoger lo que había cortado. Y que dice que él empezó a caminar, pero que sentía que no avanzaba, que no avanzaba. Él sentía que daba muchos pasos, pero que sus pasos daba ahí mismo donde él estaba parado. Y él dice que entró en un trance donde ya no podía, pues ya no, ya no sabía qué hacer y dice que se estaba cayendo.
Como si él estuviera, ebrio, como si él estuviera borracho, es lo que él nos contaba. Y que dice que él en ese momento pues no pensó, que se encendía una adrenalina tan fuerte de correr. Que se caía, se caía, tropezaba y dice él que caminó, caminó, caminó y ya está cuando empezó a caminar bajando. Ya después empezó a tranquilizar y a relajar. Más abajo y ya dijo no, esto, esto que me tocó ver, esto que me tocó percibir, pues no es algo normal.
Y pues ahí quedó, ahí quedó el relato del abuelo de mi amigo que nos estaba contando ese relato. Que esa mujer realmente lo que quería era hacerle un daño, eh, un aparición. Que por eso se presentan con esa apariencia tan sorprendentemente hermosa para traerlos y que esta persona pueda más fácil sentirse atraída. Engancharse, sí. Sí, claro. Claro. Ok, Mauro, pues muchísimas gracias, te mandamos un fuerte abrazo y vamos a escuchar juntos, ¿qué te parece más relatos?
Claro que sí, Gina, claro que sí. Un saludo a ti, un saludo a Nacho y a todos los peluomanejos que nos están escuchando a esta hora. Y bendiciones para todos, cuídense mucho y que Dios los bendiga. Igualmente, amigo. Saludos. Hasta luego, buenas noches. Sí que hay historias increíbles. Ya me estoy imaginando, Gina, ese cuadro acá, Mauro, chambe y chambe, excavando y toda la gente pendiente.
Cada vez que sacaba la manita de chango, cada vez que la sacaba la gente ahí viendo a ver si no brillaba algo. Pero me imagino que estas personas que estaban pendientes no eran dueños del terreno. Ah, no. No querían estar listos para en cuanto sacara algún tesoro, algo de valor, entonces ellos rápidamente adjudícarselo y eso tampoco está correcto. En sus marcas listos fuera. Y no dudes que en cuanto Mauro apagó la máquina y dijo, bueno, pues yo hasta aquí llegué por hoy, me voy a descansar.
No dudes que se hayan metido ahí a revisar. Claro. Hablando del tema del día de hoy, el proyecto Blue Bean fue popularizado en los 90 y afirmaba que la NASA y las Naciones Unidas estaban colaborando en un proyecto para establecer un nuevo orden mundial a través de un evento simulado. Ahorita te vamos a comentar esas cuatro fases del proyecto y queremos más relatos. A ver, queremos más relatos y tenemos a alguien en la línea. Hola, buenas noches. ¿Con quién tengo el gusto? Verenice de Mexicali.
Excelente, Verenice. Me da mucho gusto saludarte. ¿Y nos quieres platicar una historia? Sí, sí, sí. Adelante, somos todo oídos. Ok, esto es que pasó hace unos años. Vivía en casa de mi hermana cuando estaba soltera y trabajaba de noche. Y ese día me iban a recoger para ir a trabajar. Eran como las seis de la tarde cuando tenían que recogerme y me quedé dormida. Entonces dejé las puertas abiertas para cuando llegara mi compañero por mí. Ahí me pongo nerviosa.
No, tranquila, así es lo que veo. Primero respira hondo amiga, tranquila. Me da la emoción. Estás aquí con amigos, estás en confianza, esta es tu casa. ¿Quieres un cafecito? Ahorita te lo mandamos servir. Ahora sí. A ver, venga, adelante, tranquila. Y, haz de cuenta que las seis tenían que pasar por mí, pero no pasaron. Entonces el día siguiente me comenta mi compañero que cuando él fue por mí, dice que se miró a las puertas abiertas.
Entonces dice que miró a una señora que estaba saliendo de la casa y que le empezó a hablar para preguntarle por mí. Entonces dice que no me contestaba y no me contestaba. Pero dice que cuando dio la vuelta, como para el pato de atrás, miró que no pisaba el piso. Entonces le dije no, no puedo creer eso, que sí, que sí. Y hace cuenta que a mí me pasó como a los dos días que ya me tocaba mi descanso.
Pero como ya estaba acostumbrada a no dormir en la noche, estaba ese día, estaban ya dormidos porque dormíamos en la misma habitación, mi hermana, mi cuñado y sus dos bebés. Y yo dormí cerca de una ventanita, entonces ese día estaban tocando la puerta. Y yo dije, pues se va a levantar mi cuñado que se lo miré en la casa. Entonces yo esperaba que se levantara para que la abriera y nada.
Y yo dije, pues así como que me daba entre sí levantarme y no. Entonces siguieron tocando y tocando, pues como no se levantaban, fui y abrí. Pero era de esas noches como que no hay luna. Se miraba oscuro, oscuro, oscuro. Entonces yo quería mirar para afuera y no se miraba. Aquí en Mexicali se usan los patios primero y las casas hasta atrás. Entonces se miraba al patio, sí, pero no se miraba nada, nada. Y me fui, me acosté, yo y otra vez volvieron a tocar.
Y la segunda vez que fui, alguien que trataba de mirar y miré para abajo. Y se miraban unos pies, pero así como feos, como podridos, como verdosos, negro, no sé qué color. Y ya se cuenta que me dio mucho miedo, fui y me acosté, pero me dio vergüenza despertar a ellos. Porque dije, mi cuñado se vernoja. Y así estaba, de esos tiembles, tiembles, nada más que hacer. Y en eso, como ven, en la ventana yo, que empiezan a tocar la ventana, esas veces que trataban como con las uñas.
Y yo, ay, dices tú, santo, yo me puse mucho a rezar, pero no puedes rezar completo. Y ya se cuenta que ya la curiosidad dice por ahí. Entonces que me puse la cortina y era una mujer así tan fea, que me hacía como, como, como tan feo, feo, fue en la cara. Y es verdad que no más te sonrió y dije, no, no, no. Y ya, ya dije, si ayer seguí yo queriendo rezar, rezar, rezar y no podía, no podía, dije hasta aquí.
Pues ya fue todo, ya se creía que ya, hasta aquí me acuerdo que ya desperté el siguiente, pero eso pasó. Ay. Pero es feo, feo. Oye, ese rostro que viste era como qué, tipo zombie, tipo espectral o cómo era, mi... Como cuando, cuando una persona estaba como el tipo de estado de putrefacción. Porque he mirado mucho de eso de los estados de descomposición del cuerpo, era así como cuando se te está poniendo algo como verde.
Pero tenía unos ojos cuando se te, como que la pupila ya no, ya no sé, como que se te hace blancoza. Y si miraba se cura el cabello todo como si estuviera así sucio. Pero digo, porque si pude ver el rostro y en la puerta no más pude ver los pies si no miraba yo para afuera. Pero no va a ser. Amiga, y no sé si percibiste algún aroma, o olía feo o no te diste cuenta por el nervio. Del olor no, se escucharon que dicen que tiene olor este... Fétido.
Como de enaje, pero se lo juro que no, fue algo espontáneo y dije no, no, no. Oye, vere, me das un segundo amiga, necesito hacer una pausa, no te vayas, ¿sí? Aguántame. Sí. El miedo fue un mensaje de voz o de texto, 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar, la mano tenuda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail, ventas.arroba.rcs.com ventas.arroba.rcs.com La vida es como un supermercado.
Por más que demos vueltas, todos terminamos en la caja. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Continuamos, estamos muy atentos a este relato de nuestra amiga. ¿Y qué les parece que seguimos escuchándolo? Así es, tenemos en la línea Berenice, ¿verdad? Sí, aquí se llegó, aquí se llegó. Excelente, amiga. Pues entonces, no te percataste de algún aroma fétido, algo distinto.
Lo único fue que tú misma, con tus propios ojos, viste a esta mujer con un rostro espectral. Tal vez como si fuera un zombie, como en un estado de putrefacción. O sea, rarísimo, feo, horrible. Sí, algo feo, feo, feo. Ajá. ¿Y cómo se fue? ¿Cómo desapareció? ¿Cuál fue la... Ya no me... cuando la miré en la ventana fue cuando ya dije ya no, ya no me voy a asomar. Pero se oía como las soñitas cuando tocas así el vidrio.
Y dije no, ya no, ya no, ya no. Y me puse a rezar y me acuerdo que ya no me quise destapar. Y ya, pues eso me pasó. Bueno, hiciste muy bien, amiga, ¿eh? Porque más vale, más vale darle pues un rápido cortón a eso que estás viviendo. Es decir, ya dijiste, cierra la ventana y ya no me asomo. En una de esas dicen que la curiosidad mató al gato, ¿no? Ándale. Y pues nada, no está correcto. Muy bien, mi querida amiga, no sé si quieras agregar algo más.
Nada más, muchas gracias por hablarme y me dio gusto porque fue muy, muy pronto. Y saludos a Sergio Sánchez, que es mi sobrino que le encanta todo esto. Que quieren mandarle un saludo cuando escucharon mi relato. Muchísimas gracias. Sergio Sánchez, ¿qué? Allina también. ¿Vale? ¿No sabes cómo? Sergio Sánchez, ¿qué? Sergio Sánchez Rodríguez, es mi sobrino. Ah, muy bien. A él le encanta también este programa. Ok, pues anímalo que un día nos platique una historia. Muy bien, yo le digo.
Muchas gracias, saludos a Allina también. Claro. Y a usted. Que tengas bonita noche. Igualmente, muchas gracias. Hasta luego, mi amiga. Y a la gente que dice que al principio estaba nerviosita, dice, pero luego ya se le pasó el nervio. Claro que sí, muchas gracias a nuestra amiga. Que pues sí, se animó a platicar. Me parece genial. Sí, y a tú también. Anímate.
Hoy hablando de estas fases del proyecto Bloom Beam, la primera es desencadenar, es lo que se comenta, terremotos y otros desastres naturales en lugares estratégicos para desenterrar los factos falsificados que revelen las doctrinas religiosas tradicionales diciendo que son erróneas. Hay cuatro fases que se han nombrado a través del tiempo de este proyecto que para algunos causa extrañeza, para otros dicen que es una teoría de la conspiración y otros lo creen tan verdadero. Tú qué opinas?
Esa es la primera fase. La segunda proyectar hologramas en el cielo para simular una segunda venida de Cristo o la aparición de figuras religiosas clave. Ahorita vamos a comentar la tercera y la cuarta fase. Bueno, no es cualquier cosa, no es cualquier cosa. Imagínense que la gente, los creyentes y hasta los no creyentes, verdad, están esperando la ya tan famosa y renombrada segunda venida de Cristo.
Imagínate que alguien tenga esa capacidad, esa gran tecnología para proyectar en el cielo muy al estilo de las películas de Hollywood la figura de un hombre o algo que parece un hombre resplandeciente y que diga soy Jesucristo. Y toda la gente, guau, qué es eso, se va a acabar el mundo, todos algunos llorarán, algunos se morirán de miedo, otros más se arrepentirán de lo malo que hayan hecho, de los pecados famosos, verdad. ¿Cuál es el objetivo de este proyecto Blue Bean?
¿Engañarnos? ¿Llevarnos a una situación extrema? Dicen por ahí que una forma de dominio es precisamente presentar estas organizaciones religiosas que puedan manipular a las grandes masas. Entonces yo creo que aunque suena así como que muy fantasioso, está bastante macabro el asunto.
Imagínate, yo no sé si habrá personas que con desesperación busquen terminar con sus vidas, o sea un caos, yo me imagino un caos completo porque es algo que es muy esperado ya de muchos siglos y tal vez, solo digo tal vez, gente con muy malas intenciones pero con un gran poder adquisitivo logren conseguir esta visión. Así es, vámonos con más de tus relatos, vamos a intercalar estos audios, llamadas y también tus comentarios del tema. Hola Gene y Nacho, soy Cruz de los Reyes, ¿cómo están?
Saludos. Te quiero, tengo muchas historias pero a veces me ha gustado, los puedo contar día pero noche ¿no? porque bueno, por cuatro músicos que han pasado. Bueno, hay una historia, bueno una historia, sino que a ver si les gusta mi historia, ¿significa que? Adelante.
Yo cuando estaba más joven, yo iba a muchos bailes y yo llegaba a las tres de la mañana, cuatro y yo cuando pasaba, cuando bajaba del taxi, cuando venía del taxi, bajaba del taxi en frente de una tortillería, entonces lo que yo hacía era comprar tortillas y a veces llegaba hasta las cuatro, dije voy a comer y luego me duermo y ya no me le despierto para comer después.
Y así hacía ¿no? a veces pasaba por la tortilla y estaba abierta, tenían su música, su cortina abierta, ya pasaba a comprar unas, mis tortillas y a mi mamá comía la comida y así estaba yo los fines de semana así hacía, los sábados, cada quince días fue el año que pasaba.
Una vez, la última vez que pasé, vi la cortina cerrada y yo pasaba allí pensando, yo voy, bueno me bajo el taxi y pasando me voy a comprar tortillas pero tengo hambre, ya como a cinco de la mañana ya, ya estaba cerrado entonces dije ok, ya voy a dormir hace.
Cuando ya los fines de semana pasaba ya estaba cerrada la cortina, se veía la música porque tenían una grabadora y se veía la música pero la cortina cerrada y entonces ya se me hizo raro, entonces yo vivía con mi cuñada y con mi hermano, entonces yo le decía, yo me quedé en rango, así pasaron como yo creo que dos semanas y yo le pregunté a mi cuñada, oye cuñada ¿por qué, no sabe por qué ya no abren las cortinas como antes?
ahorita las están abriendo hasta las diez, hasta las ocho, nueve de la mañana y antes las abrían más temprano, ya dos o tres de la mañana estaban haciendo tortillas, música y la cortina abierta, está raro ahora, mucho tiempo duraron así, ahora está cerrado de un día para otro, está raro ¿no? Dicen no, oye es que no te han platicado, digo no, ¿de qué pasó?
Miran, hace quince días falleció una persona aquí, como donde yo vivía, como a cuatro casas, donde yo vivía, allá en Tijuana hay muchas de esas calles subidas y bajadas, entonces dicen que falleció una persona, dicen que llegaron como a tres de la mañana cuando huyeron pasar la carretera de la muerte, es lo que estaban platicando, que dicen que bajó porque como es de bajada la carretera, que bajó y subió hacia donde ya muerto la
persona, dicen que cuando huyeron que bajaba unos relenchidos de caballos, vieron para la calle porque se ve ruido, bien rezo, y ellos salieron a ver, ¿qué es eso?
¿qué es tan rezo? y qué pasó, no tan rezo, subió rumbo a donde ya falleció el señor y todos miraban lo que estaban viendo, dicen que era la santa muerte y subió la carretera, que la vieron y subieron, paró, le estrelló al señor y nomás se paró y volvió a pasar otra vez por donde estaba la tortería, subió otra vez hacia arriba, pues dicen que cuando pasaron, como estaban viendo lo que estaba pasando, que cuando pasó, iba el señor,
bueno yo creo que el alma del señor gritando, dicen que se ven los quejidos bien rezo, la llevaba en la carreta, la muerte llevaba la persona en su carreta, dicen que la vieron que como gritaba, no sé cómo se llegaba y cómo la vieron, pero dicen que la vieron pasar y que ya llevaba el señor acá dentro de la carreta como acostado y gritando, bien rezo, y subió hacia arriba, como era subido y bajada, bajó y subió y ya llevaba el señor
y las personas que la vieron, fue la tortería que estaba abierta la cortina, ya como ustedes me dicen que siempre la habían abierto, la vieron pasar, bajó y regresó otra vez para atrás, quería llevar al señor y que gritaba bien feo, entonces por eso cerraron la cortina, nunca más la volvieron a dejar abierta ya después de las, ya que estaba amanecido y ya la abrieron, bueno nos vemos saludos, aquí los veo.
Le entró prisa al final a nuestro amigo, muchas gracias por tu historia, y si pues ya al final pues le centró, verdad, el mierdito y ya al final dijeron pues vamos a abrir ya las cortinas, dice nuestro amigo.
Ok, muchas gracias amigo, y dice tres comas, ya China hace proyecciones de hologramas con varios drones, se ven bien reales, lo pueden ver aquí en algunas plataformas, claro que sí, pues mira mi querido amigo, tienes mucha razón y es impresionante lo que se ha logrado con la tecnología, recuerdo que en algún evento especial proyectaron así en holograma la imagen de Michael Jackson, y parecía que ahí estaba, parecía que estaba vivo, que andaba ahí bailando, increíble, impresionante.
Claro, hablando de esas cuatro fases ya les dimos dos, la tercera es usar ondas de radio para acceder a las mentes de las personas y hacerles creer que están recibiendo mensajes divinos o telepáticos, y la cuarta fase es crear una simulación de una invasión extraterrestre o un evento apocalíptico para consolidar el control global bajo un gobierno único, esas serían las cuatro fases de este llamado proyecto Blue Beam, hay una tecnología holográfica
y sugiere sobre todo este tipo de teoría de la conspiración, que es una tecnología avanzada para crear hologramas, así como lo estaban comentando de China, realmente realistas en el cielo, aunque la tecnología holograma se ha avanzado muchísimo, crear imágenes de tal magnitud y realismo a escala global, aún parece un tema extremadamente difícil, pero vamos a pasos agigantados.
Y fíjate, dice tres comas, y luego con la inteligencia artificial, pueden clonar cualquier voz o movimientos, cierto, ahora este asunto de la inteligencia artificial que ahorita está en pleno auge, es decir, que te gusta, dos, tres años atrás comenzó ya con fuerza el asunto de la inteligencia artificial, sabemos que desde los ochentas han estado sacando proyectos con inteligencia artificial, pero nunca tan al alcance de todos como lo es ahora,
dice Killroy, yo creo que cuando venga Jesucristo, será tan poderosa su energía que necesariamente bajaremos la mirada, oh, tú crees eso mi querido amigo, interesante tu punto de vista y te iba a comentar algo de lo que decías Gina, del asunto este de cuando proyectan una imagen, uno no sabe si es real o es ficticio, entonces hay una teoría fuertísima, no sé si ustedes la conozcan, inclusive por ahí anda Daniel Romo, una teoría muy fuerte que
dice que los ovnis en realidad no son ovnis, sino que son cosas creadas para desorientarnos a nosotros, inclusive una o tercera teoría nos dice que pudieran ser inclusive demonios, verdad, lo que se está observando en los cielos, ahora tú dices bueno y para qué, para qué este asunto de los ovnis y las abducciones y todo esto, pues se supone ya que estamos hablando en este momento de tiempos apocalípticos en donde se supone regresar a Jesucristo,
antes de todo esto va a haber lo que se llama el rapto, es decir que las personas que son albas, que tienen una vida recta conforme a los ojos de Dios y a las leyes de Dios, de la noche a la mañana de repente van a desaparecer, ahora mismo podría estar ocurriendo y tal vez ya desaparecieron miles y nada más nos quedamos nosotros o en una de esas, estoy ahorita hablando y me desaparezco yo también, digo porque no verdad, digo también
podría ser, entonces dicen que el objetivo es confundir a la gente y que se crea que fueron los extraterrestres los que se llevaron a esas personas, vamos a invitar a alguien para que nos platique sobre todas estas teorías apocalípticas que realmente son muy interesantes. Y desde hace cuánto tiempo como humanidad hemos estado esperando esta invasión extraterrestre que dicen ahora sí ya, ya vienen, han dado hasta fechas donde dicen ya van a hacer su
aparición pero aún seguimos esperándolos. Así es y esperemos a que pues lleguen o que
vamos a hacer. Hoy también se está comunicando a través del Miedofon el doctor Dante que ya nos ha contado relatos pero hoy nos dice les saludo y espero pasen una excelente noche, les paso este relato por escrito porque no puedo hablar, tengo un resfriado pero aquí quiero seguir participando y sí y Dante queremos que tú sigas también contando los relatos súper interesantes de el área en el que tú trabajas en un hospital que hay muchas,
muchas cosas que platicar pero en esta ocasión dice va a ser escrito. Hace años cuando roté en un hospital de subespecialidad tuvimos un caso de una pequeña la cual padeció una edad renal crónica no determinada, estaba en internamiento y vigilancia, se le realizaban muchos estudios para encontrar la causa de su padecimiento, un día cuando tres de mis compañeros y yo la preparábamos para llevarla a un estudio, sufrió un evento psicótico
probablemente por su padecimiento y comenzó a hablar sola a decir palabras sin contexto cuando subimos al elevador se quedó callada, nos miró fijamente y comenzó de uno en uno a decir, tu familia se irá y nunca volverá, tú te ves amarilla y flaca, tú te vas a romper como galleta de coche, tú estarás siempre en el vacío, no le hicimos caso porque pensamos que era producto de su imaginación, a la mañana siguiente la pequeña partió
de este mundo, tiempo después nos dimos cuenta de que pudo haber visto el futuro ya que lo que decía parecía cumplirse, al primero todos sus familiares perperecieron en la pandemia, a la segunda le dio una hepatitis fulminante que le provocó hísteris y a un color amarillento en la piel y casi muere, al tercero falleció en un accidente carretero y su cuerpo quedó
desmembrado y yo el cuarto y último luché contra una enorme depresión. Aquí también Dante dice esto, le podrían preguntar al maestro si es común ver más allá en los últimos momentos de la vida, esta chica una noche antes que pensaron que era producto de lo que estaba viviendo de su enfermedad y cuando falleció y pasó el tiempo se dieron cuenta que fue como premonición Nacho, lo que esta chica les dijo a los cuatro que iban
con ella en el elevador. Se volvió realidad, que increíble, oye dice por aquí nuestro amigo revolver cargado Nacho hay otra teoría que dice que los ovnis están muy aliados con los militares, si pues de teorías tenemos bastantes y vamos antes de irnos a la pausa
vamos a escuchar a una audio. Saludo a Nachito y a Gina, hola, aquí escondiéndome en mi trabajo así de rapidito nada más para comentarles hace como año y medio aproximadamente en una propiedad donde trabajaba limpiando apartamentos, estaba regresando yo de mi tiempo de lunch y me pidieron que fuera a caminar lo que era el segundo y tercer piso porque alrededor de unos 20 apartamentos, se estaban tocando las puertas y los timbres y las luces prendían
y apagaban, efectivamente todo estaba tranquilo en el segundo piso, en el tercer piso lo mismo pero cuando venía de regreso se empezaron a prender y apagar las luces, empezaron a sonar todos los timbres y se escuchaban como tocaban las puertas de los residentes, si creen, dije paquitas pa que las quiero, vámonos, que me voy corriendo y a la vez les dije si si están, todo lo que me dijeron está pasando, no hubo una explicación pero duró aproximadamente
como media hora el suceso y pues no puedo dar el nombre de la propiedad, ustedes saben por qué y pues yo les mando saludos desde Santana, California, este fue un poquito, no hay más pero será en otra ocasión que nos quiero mucho, bye.
Bye, gracias por estar aquí, hoy hablando del proyecto Bluebeam, también involucra el uso de tecnología para el control mental, esto específicamente mediante el uso de ondas de radio, se dice que para implementar una estrategia donde los humanos vamos a ser implantados en los tratamientos, esto suena bastante terrorífico, habla de una manipulación mental.
Bueno, yo no diría que está tan distanciado de la realidad, hay ejemplos muchos, muchísimos ejemplos, lo que hace actualmente la mercadotecnia, lo que hizo Hitler en su momento, lo que han hecho otros líderes a nivel mundial. Bueno, de hecho se dice que desde la guerra fría hay manipulación mental.
Vámonos a una pausa, nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos transmiten una hora, los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. El miedo FON 55-2193-59-26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Te Duda. Los espero en junto. Te saluda Jaime Nuñez, los espero en juntos, donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida.
Grupo Fórmula, abriendo la conversación. Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo. Sabiduría en las redes. Sabiduría en las redes. Regresamos, saludamos a todos los amigos que ahorita están aquí listos escuchándonos y nosotros agradecemos también su participación. Hay algunos que también nos están pidiendo Lacho, además de escuchar relatos, sabemos que el poder que tiene la oración en esos momentos difíciles que alguno de nosotros tiene puede compartir y pedir este apoyo.
En esta ocasión nos dice, quiero pedirles una oración por el descanso eterno y esclarecimiento de la muerte de Gerardo El Chulo, un chavo que murió hoy en la noche que nos adoptó a mi marido Lamy, pues vivía en la calle. Estamos muy consternados, pues su muerte no fue normal, pero estamos lejos y no tenemos forma de llegar. Les suplico que nos ayuden a orar por él y también por el descanso eterno de Rocío Castañeda.
Claro que vamos a poner en nuestro grupo de escuderos tanto a Rocío Castañeda como a Gerardo El Chulo. Ese es el nombre que aquí nos da. Claro, con mucho gusto, con mucho cariño vamos a hacerlo y aprovechamos este momento para hacer la mención. Faryt Traynor dice, hola amigos, de nuevo pidiendo su ayuda para poner a mi mamá en oración, ya que hoy la internaron y la operan el viernes. Su nombre es Angélica Santiago Hernández. De antemano, muchísimas gracias.
Amigo, vamos a pedirle a Dios que guíe las manos de los médicos y que todo salga bien. Si está en el hospital, mi querido amigo, es para tratar de mejorar la vida de tu mami a través de la ciencia moderna. Así que esperemos que todo marche bien, amigo, y nunca pierdas la fe. Nunca pierdas la fe, es lo que te puedo comentar. Tenemos por aquí otro audio. Sí, también Angélica la teníamos en oración, ya que está... Bueno, nos vemos primero con... Tenemos un audio, venga.
Hola, buenas noches, Gina Nacho. Saludos. Les voy a hacer un relato de un sueño que tuve hace muchos años. Recordé por lo que estaban comentando, creo que en el programa pasado, de cuando uno duerme y se despega su alma o se alija o no sé, porque estaban hablando de que debemos tomarnos un vasito de agua. Bueno, son las costumbres de las personas, que debemos tomarnos un vasito de agua antes de dormir. Y sí, yo sí tengo ese hábito, porque se los digo, porque cuando yo tenía más o menos...
No recuerdo bien la edad, pero yo ya tenía a dos de mis hijos, tenía como unos 19 años, 19 o 20 años más o menos. Mi hijo del medio estaba chiquito, estaba casi recién nacido. Yo tuve un sueño muy extraño y duré mucho tiempo con ese sueño. De hecho, lo soñaba antes de aliviarme y después de haber dado a luz a mi hijo. Yo sentía, o sea, yo me dormía, pero en el sueño, yo me veía en la cama. Yo me veía en la cama y yo me salía de ahí, de donde yo vivía.
Pero yo no vivía en el sueño, yo no vivía en ese lugar, donde habitaba yo en ese tiempo. Era así como un pueblito, como un pueblo pequeño, porque se veía luego el templo y yo hasta recuerdo que hasta el airecito me volaba el cabello, yo me sentía como volando así en el cielo. Veía abajo todas las casas y todo. Y yo recuerdo muy bien que pasaban unos burritos sobre la calle, que daban para la iglesia. Y siempre en ese sueño, siempre me salían esos burritos caminando, siempre.
Era como unos cuatro o cinco burritos y entre esos burritos iba uno pequeño. Pero cuando yo andaba volando, que era como mi alma, no sé qué sería, como que se me despegaba. Cuando yo andaba volando, yo me sentía así como liberada. Liberada totalmente. Yo me sentía muy a gusto, muy tranquila, me subía al asate de las casas, veía todo el panorama, veía las luces hacia lo lejos de otros pueblitos de por ahí. Yo no recuerdo de haber vivido en ese pueblo, o sea, yo no lo recuerdo.
Yo siempre he vivido aquí en Aguascalientes. Dudo un tiempo viviendo en el rancho con mi mamá, pero fue muy poco tiempo. Y el tiempo que estuve ahí no es el mismo pueblo. O sea, no puedo decir que es el mismo. Es otro pueblo y tal que soñaba yo. Y no, yo la verdad, yo me sentía muy a gusto, muy tranquila. Yo veía así las parcelas. De hecho, veía hasta la luna, el resplendor de la luna muy bonito y todo. No sé por qué duré mucho tiempo viendo o soñando ese pueblo. Y que volaba yo. No sé por qué.
Pero a mi loco se me hacía muy raro y sí se me hacía muy extraño. Ya cuando yo despertaba, que yo ya estaba en mi cama, despertaba así como de esas veces como que se va a caer uno y hasta como que patea uno. Y ya me despertaba como que el mismo de la pierna que es el movimiento. Pero siempre que tenía ese sueño amanecía con la boca como que me sabía a sangre. Y no se me puede olvidar eso. O sea, es algo muy raro. Siempre me sabía sangre, siempre, siempre la boca.
Cuando tenía en especial ese sueño. Lógico que no lo soñaba así de diario. Pero era muy seguido, muy recurrente. Pero cada que soñaba eso, al despertar, me sabía la boca sangre. Yo pensaba, yo decía, a lo mejor, por el menos soñaba mejor. Porque iba volando, mejor apretaba los dientes. A lo mejor me lastimaba, no sé, la lengua, me lastimaba lo gordito que había dentro de la boca. Pero no, yo me checaba y todo y no tenía nada. Pero tenía ese sabor a sangre. Porque les digo que a sangre.
Porque no sé si ustedes se han fijado, o ustedes les ha pasado, que cuando se pinchan un dedo con una hoja, luego, que es lo primero que hace uno, bueno, al menos yo, luego me meto el dedo en la boca y me sabe a mi sangre. Entonces, por eso les digo que me sabía a sangre. Nunca supe. Si quisiera que me dieran, no sé, alguna respuesta o el por qué yo soñaba ese tipo de cosas. Y me quedé muy grabado. Entonces, si quisiera saber, si me podrían ayudar el saber el por qué.
Yo los escucho todos los días. Saben que soy fan de ustedes y del programa. Los escucho de diario. Y pues aquí estamos. Y saludos para todos. Y desde aquí, desde Aguascalientes, les mando un abrazo y un saludo muy cordial para todos los que nos escuchan. Gracias, Gina Nacho. Gracias a todos. Muchas gracias, mi querida amiga. Pues este sabor incluso se puede ligar, Nacho, con esa preocupación, esa inquietud, algo que está sucediendo en tu vida que necesita ser sanado.
Por eso el sabor, como tú lo comentabas, a este ligido vital. Sí, claro, fíjate que pues en realidad yo te voy a comentar que se trata de un viaje astral. Aunque a ti hay varias cosas que no te terminan de convencer, pero desde mi perspectiva yo pienso que sí se trató de un viaje astral. Y es impactante. Realmente es impactante. No tendrías que ser de ahí de ese pueblo, haber vivido en ese pueblo para realizar ese viaje. Ahora, los porqués pueden ser tan variados como variadas las respuestas.
Mi querida amiga, en realidad la razón no te la puedo explicar porque no la conozco. Es difícil que alguien te diga, tú tienes viajes astrales por esto y esto y esto. Bueno, lo único que se te podrá decir es que pues seguramente tú tienes esa gran facilidad. Tal vez si tú quisieras, pudieras hacer esto a tu voluntad.
Es decir, a través de poco a poco, ir practicando, tener lo que se llama pues un entrenamiento espiritual, comenzar con meditación, relajación y así vas dominando hasta que llegues a un grado pues bastante avanzado, muy evolucionado. Y entonces lo podrás hacer a donde tú quieras, a cualquier lugar a donde tú lo plantees. Es decir, tener el control 100% de todos tus actos. Pero requiere de cierta disciplina. Ahora, qué tan bueno es o qué tan malo es, ya también eso depende del individuo.
Porque hay quien realmente se espanta muchísimo al tener estas experiencias, pero hay otras personas que por el contrario lo disfrutan bastante. Depende. Vamos a la pausa, Gina. Y regresamos al Miedo Fun, 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS.com.
Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com. Hacer podcasts de manera fácil. Créeme, yo nunca pierdo. Yo gano o aprendo. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Buenas noches Gina, buenas noches Nacho. El motivo de mi saludo es nada más porque el día de hoy quiero saludarlos a ustedes. Ya que hace tiempo les contaba algunos relatos. Cuestión de que te puedo decir.
El último relato ya fue hace mucho. Será que 4 meses, 5 meses más o menos. Pero ese relato fue de Estados Unidos. Entonces el motivo de mi saludo, de mi audio. Es de que ya estoy aquí en México. Ya no estoy en Estados Unidos. Y por eso los quiero saludar desde aquí de México. Para ser exactos desde San Luis de la Paz, Guanajuato. Y pues el día de hoy no tengo ningún relato. Pero lo único que si me puedes hacer el favor Gina. Es que me mandes algún saludo.
Que ya estoy aquí con mi familia aquí en San Luis de la Paz, Guanajuato. Y quería que si hay por favor. Si tienes algún segundito, algún momentito. Que me pudieras mandar un saludo para toda mi gente de por acá. Desde Guanajuato, desde San Luis de la Paz, Guanajuato. Y ya pues si se puede en estos días. O en cualquier ratito me comunico con ustedes. Para contarles algo, otro relato que ya que tengo algunos que contar. Bueno, claro que sí. Te mandamos un saludo a ti y a tu familia.
Que debe estar muy contenta porque regresaste a casa. Que a veces las oportunidades que se creen. Del otro lado del charco como se dice. Pues no podrían ser tantas si las comparamos. Con la bendición de tener a tu familia cerca. Y hoy ya estás aquí en tu México lindo y querido. Y por supuesto que deseamos escuchar alguna experiencia que nos quieras contar. Si, si amigo. Pues bienvenido nuevamente a casa. Porque pues yo estoy seguro que tu familia te extrañaba bastante.
Y a poco no tu también a ellos. Ya, la neta. Bueno, vámonos. Ahora también estamos recibiendo comentarios de este proyecto. Mira este también es un punto de vista importante. Porque dice. Yo creo que es la cuestión de sin formar. Que la gente se distraiga de otras cuestiones reales. Y entonces esto agregaría otra dimensión de intriga. O sea hacernos creer en este proyecto. Para desviarnos de lo realmente importante. Lo que nos dice aquí nuestro amigo José Luis Reyes.
Fíjate exactamente Daniel Romo. Él está completamente de acuerdo con eso. Porque él nos escribe. Si las intenciones de ese grupo son confundir. Así que si lo logran. Si lo logran confundir. Y la gente tiene demasiada información. El problema es que. La información que nos llega. A veces es información real. Combinada con información falsa. Y eso es terrible mis amigos. Porque entonces uno no sabe qué creer. No sabe a qué le vamos a hacer caso.
Y cómo confunden la información real con la información falsa. Pues por ejemplo. Real es. Que el abuso de los productos que tienen azúcar. Puede favorecer la aparición de cáncer. Es decir el exceso en consumo de estas sustancias. Productos que llevan demasiada glucosa. Porque la glucosa inflama y luego la inflamación excesiva. Provoca que las células descontrolen. Eso es real. Y la información falsa. Es que te digan por ejemplo. Que hay un producto X. Que te quita el cáncer.
Entonces la información real fue eso. Lo que provoca la glucosa. Y la información falsa. Que te cuida de todo aquello. Entonces la gente dice. Yo voy a seguir consumiendo esos productos. Y también voy a consumir. Esto otro que me lo va a quitar. Entonces como que la gente cree. Que así se compensa. Y salimos todos ganando. Y no necesariamente. Es un ejemplo nada más. Y es que el objetivo final de este proyecto. Sería crear un estado de caos global.
Y la humanidad abrumada por estos eventos catástrofes. Según esto estaríamos más dispuestos. A aceptar un gobierno mundial autoritario. Como solución. Y eso se dice. Vamos a escuchar también. Más experiencias. Claro escuchemos. Porque tenemos bastantes. Déjame ver el reloj. Pues veamos cómo suena esto. Hola Gina y Nacho. Cómo han estado? Me permanently discusión. Uh. Me iluminaba. Uh. Susan. Le который adorm magic Boy. Discusión. Todo. Bienvenido a자. Me han visto.
Yu. Está Want. Ad Kirpa de Chadela. Uh. artistas. Dana. Wol con una señora, me quiero reservar el nombre y todo porque no quiero tocar cosas que me vayan a afectar a mi emocionalmente o espiritualmente. Bueno, el caso es que esa señora ella era muy conocida en el pueblo, tenía muchos seguidores y pues ya mucha gente iba con ella. El caso es que trataban uno que hablaban con que bajaban un cero, no sé qué se llamaba, el hermanito
Palo Blanco, no sé qué secta sería esa. El caso es que allí no se podía ir supuestamente con ciertos colores de ropa, a lo cual una vez la abuelita de mi ex esposa le dijo que sí la acompañaba porque creo que ella andaba mala de una rodilla, no podía caminar y quería que fuera ni la curara. Y ella la acompañó, dijo sí, está bien, pero no puede ir con ciertos colores de ropa o vestida de creo de rojo, de negro, no sé, rojo y negro, creo
unos colores. Entonces, bueno, ya fueron y yo dije, no, pues ese día me dijo que voy con la acompañada de mi abuelita, es el Sisi, está bien. Y vaya, dije yo voy a ir con mi familia a darle una vuelta mientras que esté con su abuelita. Entonces la casa de donde vivíamos estaba cerca de la de mi mamá, no estaba muy lejos y la de su abuelita también estaba ahí como a dos o tres cuadras. Entonces yo fui con mi mamá mientras que ella iba
con su abuelita a hacer eso. Cuando no pasaron unos 15 minutos, yo creo, 20 minutos cuando ella llega a la casa de mi mamá, le digo, pues, le digo, qué pasó, vos querés ir con
su abuelita, me dijo. Nosotros yo ya estaba saliendo de prima y con mi papá a un mandado de todo mi, de eso, y yo, y ella, y qué pasó, no, se me pasó, es que no me devolvieron, por qué, que porque es que no podemos entrar con colores rojos ni negros y así que, bueno, yo no la miro que traiga nada rojo, le digo, vos traes camisa azul, pantalón azul, y se levanta los calcetines y, vamos, los calcetines eran blancos, tenia un blanco, uno trae nada
rojo, le digo, uno trae, bueno, uno no trae nada rojo. Ay, que se expiende, que quiere saber qué, le ve cual, ella dice, déjame pasar el baño, dijo, porque ya me anda y se
fue, se metió al baño. Cuando sale, sale riéndose, dice, qué, a qué no sabes, qué, qué, dice, pues en mi calzón, dijo, traigo un moñito rojo, yo no entiendo, cómo fue, o sea, y ellos estaban horriendo de eso, porque ahorita ya, es mi ex esposo, pero nos llevamos bien, pero se estaban, me estaban riendo, porque nos estaban horriendo los dos de eso, que cómo se dio cuenta la persona que estaba cuidando la puerta que ella llevaba rojo,
cómo se, pero, o sea, era una cosa insignificante, o sea, cómo se dan cuentas, eso me gustaría preguntarle al maestro Sofán, que, en qué aspecto se dan cuenta esas personas de eso, por si, yo, en realidad, si me ponen a mi apoderno, no podían ir cuenta y decirle, ¿apoco lo van a revisar los calzones a la persona o algo, o sea, cómo me voy a dar
cuenta que traía rojo? Eso es una cosa medio, medio chistosa, que nos estaban horriendo el día de ayer y me, quise comentárselos de eso, de que, de que no se le veía ni nada y ellos se dieron cuenta que ella llevaba rojo en sus calzoncillos. Saludos Gina y Nacho desde Cádiz de Dallas, quiero saludar a todos los pelumaniacos.
Saludos, brother, muchísimas gracias, pues mira, a reserva de lo que pueda decir el maestro Sofán, estamos hablando de dos factores importantes, que es real y eso tampoco lo podemos negar, hay personas con muchísima sensibilidad, o sea, si ustedes no dijeron que traía un muñito rojo, sí, sí, ok, no lo dijeron, pero lo traía, y esta señora de algún modo, pues lo pudo sentir, ahora la pregunta siguiente sería, ¿y cómo lo
puedo sentir? La respuesta posible es que los colores también tienen vibración, tienen energía, no proyecta la misma energía un color blanco que un color verde o un color rojo que un color amarillo, son diferentes vibraciones, diferentes energías, el color azul, un color de paz, depende del tono de azul, que tan oscuro sea, que tan claro sea, o sea, es decir, pues sí, efectivamente puede haber gente que tenga esa percepción, es
más, algunos amigos que son invidentes, pueden llegar a tener esa sensibilidad, no digo que todos, pero algunos, porque aquí, en estos micrófonos, lo han comentado. Exacto, porque una persona que tiene disminuido algunos de los sentidos, los otros, como que los desarme, si, si, se vuelven más agudos, así es, vamos a una pausa y regresamos, el Miedophon, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis.
Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse, ¿a quién? La mano peluda. Ten cuidado en quien confías, recuerda que Satanás era un ángel y Judas un discípulo. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda.
Con el auge de internet, la teoría del proyecto Bluebeam ha encontrado una plataforma perfecta para difundirse, no solo esta teoría, sino muchas otras, por los artículos, videos, foros en línea que han expandido este tipo de teorías de conspiración, atrayendo a nuevos seguidores y manteniendo viva esta conversación. Claro, sí, sí, a través de las redes sociales, principalmente es lo que se está viviendo
en la actualidad. Tenemos por aquí, dice, hola, desde el Salvador, San Salvador, les sintonizo, mi querido Alvaro, bienvenido amigo, tenemos más material, tenemos audios para todos ustedes
que nos están escuchando. Hola, hola, y yo portándome y me gustaría contarles algo, una anécdota que me sucedió, me tocó ir, ya ven que por cuestiones de trabajo yo viajo bastante, y me tocó ir a la ciudad de México, y siempre cuando voy para allá, a veces me llevo a la familia, y esta vez pues sí fuimos con la familia completa, y entonces de regreso mi esposa, su papá, pues ya fallecido, él es de Puebla, es la familia de mi suegro, pues son poblanos,
entonces ya cuando veníamos de regreso, le comento a mi esposa que si quería pasar a dejarle flores a su papá, y me dice que sí que pasáramos, si quería pasar a visitar a su familia, y yo le digo, ok, nos quedamos un día más aquí en Puebla, o dos días, no pasa nada, entonces llegamos a Puebla y viniendo de la ciudad de México, de las primeras, o de los primeros, como llamarle, colones que están ahí,
ahí es donde está enterrado mi suegro, y pasamos a dejarle las flores, nos fuimos al centro de Puebla, y allí nos hospedamos en un hotel muy bonito, yo siento que esos hoteles eran como aquellas casonas muy muy antiguas, y que los corredores los hicieron habitaciones y todo este asunto, pero así se me figuraba, entonces en la habitación donde nos quedamos nosotros, mi esposa, mis hijos, era una habitación muy alta y las ventanas estaban hasta el techo, y esa parte donde estábamos nosotros,
les digo que es bastante alta porque no había otra, cómo decirles, otro piso en la parte de arriba, no había otra planta arriba, entonces mis papás no alcanzaron habitaciones allí, la parte de abajo, porque es como un corredor, es un hotel muy muy bonito, y tiene una fuente preciosa en el centro, y entonces el acceso por las escaleras, que es así de dos escaleras, se puede decir, no se unen en el centro, les digo bastante colonial, entonces mis papás quedaron en la parte de arriba,
y entonces mis niños querían que mis papás quedaran abajo para tener cerca a los abuelos y todo este asunto, entonces ellos quedan en la parte de arriba, y llegamos, nos instalamos, nos hospedamos y salimos a comer, salimos a comer, estuvimos dando vueltas ahí en el centro para matar la tarde-noche, y pues ya regresamos al hotel, como las 10, 11 de la noche, entonces ya mi esposa, el baño de la habitación donde estábamos nosotros, es bastante amplio, bastante amplio el baño,
y entonces mi esposa, mi que entró al baño, yo me quedé con los niños viendo la televisión, y preparándolos ya para dormir, y de repente vi que salió mi esposa así como que un poquito nerviosa, no me dijo nada, pero yo la conozco cuando está así, y me di cuenta, nada más le pregunté qué pasó, y me dijo, no nada, se quedó así, tranquila, bueno entonces ya pasó eso, y vengo yo, y entró al baño también,
estaba lavándome los dientes, cuando de repente yo levanto la vista y alcanzo a ver en el espejo algo como que estaba atrás de mí, como una silueta, pero un poquito deforme, si no alcancé a distinguir lo que era, si sentí que alguien había atrás de mí, yo pensé que era mi esposa, entonces me quedó así y volteó a ver, o sea, sí me dio un poquito de recelo, y ya me salí del baño y ya me acerqué con mi esposa, y le digo, ya sé qué te pasó, y me dice, viste algo, sentiste algo, le digo sí,
y me dice, yo pensé que tú estabas atrás de mí, me comentó ella, le digo lo mismo, me pasó a mí, yo pensé que tú estabas detrás de mí, y ya me dice, ya sabes que mañana nos cambiamos de hotel si quieres, y le digo, no, pues no creo que pase nada, bueno, la cosa es que se durmieron los niños, y ya nos quedamos nosotros así como que muy nerviosos por lo que había sucedido, se sentía pesado el ambiente dentro de la habitación, nos dormimos, pasó la noche,
yo me despertaba cada rato, no pude dormir bien esa noche, y ya por la mañana se levantan los niños, se preparan, se bañan y todo, y me dicen, vamos con mis abuelos, y le digo, suban, entonces ya le mando un mensaje a mis papás y les digo, van los niños, para que los vieran que subieron, entonces se subieron los niños, ya nada más los estaba viendo, ya cuando vi que entraron a la habitación de mis papás, y quedaba la parte de arriba de nosotros, pero en frente, porque la parte de donde,
la habitación donde estábamos nosotros de su espíritu, era demasiado alta, y no había habitaciones en la parte de arriba de nosotros, no, y entonces, pasó, me dice mi papá, dice, sabes que cuando nosotros llegamos en la noche a la habitación, mi papá es de las personas que si sale de alguna recámara o sale de alguna habitación donde él apaga todo, es más, desconecta todo, yo le digo, eres un codincho porque no quieres pagar un poquito de luz,
pero me dice, no, él apaga todo y desconecta todo, entonces cuando él baja, me dice, sabes que, entré a la habitación, y al momento que yo llego a la habitación, se apaga la luz, yo pensé que alguien del hotel estaba dentro de la habitación, entonces yo, y mi papá dijo, voy a preguntar porque no es horario para hacer limpieza, y acabamos de llegar unas horas antes, entonces, dice mi papá que abrió la habitación, y sorpresa, pues no había nadie, se apagó la luz,
pero la televisión estaba encendida, se quedó así y empezó a buscar debajo de la cama, empezó a buscar en el baño, incluso se bajó a hablar con el muchacho de recepción, y le preguntó, me dice, no, ahorita no hay nadie de limpieza, ni nada de esto, y se quedó ahí el asunto, entonces yo le dije a mi esposa, bueno, pues sabes que ya vimos a tu familia, ya visitamos a tu papá, entonces, pues yo creo que mejor nos vamos, y ya me comentan ellos, sí, mañana nos vamos temprano,
y listo, bueno, entonces, ya los niños estaban con nosotros, y dice mi hijita, la más grandecita, que quería ir a ver a sus abuelos, entonces yo le digo, bueno, ve, entonces le mandé un mensaje a mis papás, pero no me contestaron, entonces, a darles, bueno, te acompaño para ir a ver cómo está la habitación, y para ver lo que me había comentado mi papá, entonces ya íbamos subiendo, las escaleras se hacían como, es una, pero al llegar a la planta alta se hacen hacia dos lados, izquierda, derecha,
pero justo enfrente de donde sube la última grada, había una habitación, y tenía unas tablas encima de la puerta, y yo dije, qué raro, se está cayendo la puerta, y nada más la puerté a ver, y me seguí, y me fui a la habitación de mis papás, que estaba como a unas dos habitaciones más de esa, que tenía las tablas en la puerta y en las ventanas, pues no pensando mal, entonces, me fui con mis papás, y me volvió a contar mi papá, y sabes qué, estábamos durmiendo, y se encendió la luz del baño,
me levanté a apagarla, y como a los diez minutos, me vuelvo a despertar y se vuelve a encender, entonces, dice que volvió a bajar, y le preguntó al muchacho, oye, ¿tenes algún problema el apagador de la luz, o algo?, me dice, no, no, nada, pero el muchacho le dijo a mi papá, así como que, como que el chavo sabía algo, pero no quería comentarlo, entonces, ya para no hacerlo más largo y más grande, al otro día nos levantamos muy temprano,
cinco de la mañana, pues tenemos que viajar hasta Chiapas, entonces, nos levantamos muy temprano, subimos las cosas a la camioneta, y nos disponíamos a venir, entonces, mi papá me dice, ayúdanme a bajar mi maleta, porque traía una maleta muy grande, y le digo, sí, leo, subimos, en esta otra vez que subí, me quedé con la duda de la habitación que tenía las tablas, entonces, ya venía con la maleta por allí, pues descansé un poquito, porque estaba pesada la maleta,
y vi así debajo de la tabla, un papel, un papel que estaba cruzado sobre la, sobre las, este, las ventanas y la puerta principal de esa habitación, lógicamente, pues yo conozco sus papeles, yo trabajé en fiscalía, este, algún tiempo y conozco y esos, este, esas, este, esa habitación estaba asegurada,
entonces, dije, como, o sea, pues aquí pasó algo grave, ¿no? o detuvieron a algún personaje de, de esos delincuentazos, o aquí murió alguien, así, no había de otra, entonces, este, ya no quise investigar, no le quise preguntar al muchacho, el, salimos de, de, este, de Puebla, y ya estaba, estaba oscuro todavía, cuando salimos, eran las cuatro y media, cinco de la mañana aproximadamente, y ya, ya cuando bajamos,
lo que es este, maltrata, ya para llegar a Veracruz, este, íbamos, nos disponíamos allá, hacer la, la pausa para el desayuno, nos paramos y lo que, en lo que pedí mi desayuno y pedí mi café, yo me quedé con la duda de eso, entonces agarré, me puse a investigar noticias, ahí de Puebla, y, oh, pues con la sorpresa de que en el hotel, en donde nos hospedamos, tenía un, un que les gusta, quince, veinte días que habían este, asesinado,
allí a una, a una chica, y a un, y a un muchacho, ¿no?, ahí, en esa habitación, la habitación estaba, se puede decir, donde estábamos nosotros, arriba, dos habitaciones, y de donde estaba la, la habitación de mis papás, estaba a dos habitaciones, ¿no?, entonces, todo eso que sucede ahí, en el, en el hotel, probablemente no, no, no sea, eh, únicamente por, por el suceso que, que este, pues que pasó allí, ¿no?, en esa habitación, y pues, este,
puede ser porque son, son, este, construcciones muy, muy, muy antiguas, porque aquí, aquí en San Cristóbal, algunos hoteles son, son así, algunas, este, este, este, construcciones de ese tipo, que son muy grandes, las hacen, este, hoteles, o sea, son, las construcciones aquí son, son un poquito así como, como, son coloniales, pero son un poquito extrañas, porque en el centro es un patio, una fuente, o sin fuente,
pero es un patio, y todo alrededor de, de ese patio son los, las habitaciones, ¿no?, la, eh, se puede decir que la casa es, este, la sala, la cocina, eh, las habitaciones, las recámaras, y ex, entonces, así, así estaba ese, ese hotel está en el centro, en el centro de, de Puebla, no, voy a omitir el nombre, pero, este, si está bastante céntrico ese hotel, y si, la verdad, si, si se, se siente el, el, este, la presencia de, de, de eso, no, pues bueno, esa era mi anécdota,
creo que me, me extendí bastante, pero, pues mando un saludo, un fuerte abrazo, y que estén muy bien. Muchísimas gracias, mi querido amigo, qué bueno que te reportes con nosotros, y rápidamente tenemos alguien en la línea, hola, buenas noches. Hola, buenas noches. Hola, ¿con quién tengo el gusto? Con Subaki. Subaki Nequita. Ay, amigas. Ah, ya hace mucho que no participabas. Sí. Bienvenida Subaki, recuérdame dónde te encuentras. En Toluca. Cierto, amiga, cierto.
Ok, amiga, pues usted era poco tiempo, ¿qué nos quieres platicar? A ver, vamos a platicar rápido, ¿quieren una historia de terror? Sí. Ok, los cuento una super rapidísimo, ¿vale? Adelante. Bueno, resulta que cuando nace mi hijito, hace casi tres años, yo decía que las brujas eran cosas de gente, ya saben, ¿no? Mis palabras fuertes que uso siempre. Ok. Y resulta que me pasó algo chistoso, fue un chistoso feo. A ver. Cuando mi hijo nació, pues yo dormía con mi mamá, entonces, pues estaba chiquito.
Entonces resulta que un día en la ventana había una sombra así super, había una sombra. Sí. Pero no hay ni balcón ni nada, o sea, no hay cómo. Y mi hijito empezó a llorar y llorar y llorar y así, horrible, una cosa fea. De repente, en lo que fue la azotea, empezaron a hacer sonar los, ¿cómo se dice? La tubería de la guasa, me la movían así, horrible, horrible. Se escuchaba como rascaba lo que era el techo. De verdad que fue una noche de terror fea, fea, fea, fea que pasé.
Entonces, ¿a qué voy con esto? Ah, porque ellos me decían, oye, es que cuida a tu hijito, ponle las tijeras y esto. Yo decía, no, eso no existe. No, cuando les digan algo, de verdad háganlo, porque o sea, por algo lo dicen. Y les había mandado, creo que un audio de la llorona. Ajá. No sé si me equivoco. Ah, igual, igual eso de la llorona. Yo también, o sea, sí lo he escuchado antes, pero pues no sé, igual, si un día quieren compartir el audio para que dan que no es broma. OK, sí, amiga.
Muchas gracias. Así que, si es que me adelante mucho, porque dicen que esto es un tiempo. Sí, o sea, ¿ya contaste tu historia? Puedo pasar ya, amigo, pero pues... Pero no me quiero. Muy bien, no te preocupes tú, no te preocupes. Yo te avisaría según el tiempo, ¿verdad? de la infancia. Y es un tiempo, ¿Verdad? Oye, pero entonces, a ver. Bueno. Ahí donde tú vivías y llegaste con tu bebecito recién nacido y si te avisaron. Aguas porque aquí hay
brujas. Sí, es que sí me decían que había brujas, o sea, por lo mismo, y bueno, es que fue muy largo porque cuando yo estaba embarazada me decían, oye, ten cuidado porque hay brujas, entonces, pues, ve protegiendo a tu bebé. Y yo estaba en la calle. Y resulta que exactamente dos semanas antes de que mi hijito nace era. Sí. Me tocan en la ventana y mi ventana pues obviamente ni siquiera da la calle. Pero si el toquito de toque toque. Y yo dije bueno pues ya.
Casualidades. Pero ya en cuanto nace como a los tres días comenzaron a pasar esas cosas. O sea, no fue una me pasaron muchas veces. Sí. Yo creo que una de las más feas o sea es que yo bueno yo dormía con mi mamá y todo y un día por ahí y yo me quedé en la calle. Ajá. Y otra vez en la parte de afuera se escucha. Es que es pueblito donde vivo. O sea, no hay como muchas cosas al alrededor. Ajá. Entonces, con más razón me decían, no, pues, es que si tienes que tener cuidado porque pues aquí no hay
nada y así. Ajá. Lo de la sombra. O sea, muchas cosas. Incluso todavía cuando mi hijo tenía que fue yo creo que ya al último tenía como seis meses. Igual me volvieron a hacer lo mismo. O sea. Ajá. Y en el último día, en los últimos días, incluso un día me dio mucha, ay no, no era mucho me hace me conoce a por ahí chintar la piel. Sí. Te escuché en la parte de afuera así pero alguien quejándose afuera, hombre, yo así de. Oye, sí. Oye, amiga, pero entonces, a
ver, respóndeme algo. Porque yo siempre lo he dicho, o sea, cuando tienes un bebecito y llegas a un lugar en donde hay muchas, hay mitos que hablan de que las brujas andan rondando ahí para chupar a los bebés. ¿Cómo se puede vivir amiga? Debe ser con un gran estrés, ¿No? Pues es que yo, bueno, yo al principio estaba normal, o sea, yo decía, no, eso no existe. Pero ya cuando me pasó si era así como el estrés, ¿No? O sea, luego me decían, me
decían mil cosas. Cuando pasen esas cosas no te levantas de la cama. Ah. Yo así de, pero es que no me gusta darme o no, bueno, igual a mí se me hacía la verdad, ¿No? Se me hacía bien tonto porque me decían, ponle nopales espinudos en la entrada. Y había estas semillas de no sé qué. Y luego que una amiga me dice, ¿Qué regalo la la cola de de de un caballo para que la cuelgues? Y yo sigo que. Pero no, ya cuando empezaron a pasar. Bueno, extrañamente sí es cierto, empecé a poner esas cosas y
sentí claro. Sí bajó, sí bajó como que todas esas cosas que me pasaban. ¿No? Mi mamá no se despertaba. No podía. Y sombra, sombra. Ajá. Ajá. Sí. Guau, amiga. Y claro que me ponen mucho en el piso. Segundo piso. Ajá, entonces no había como que quien pasara por ahí, o sea. Bueno, pues nos quedamos con eso, mi querida amiga, con tu sugerencia de que cuando les digan, mejor no duden y tomen sus precauciones, ¿Verdad? Claro.
No, no, no. Ajá. Ajá. Muy bien, Zubaki, muchísimas gracias por tu historia y pues espero que no te separes tanto, amiga, que más frecuentemente nos platiques cosas. Pues tengo más, pero pues ahora sí que que me gusta como se dice, este, dejar un lapso largo, pero sí, a ver cuando. Órale, genial, amiga. Que tengas bonita noche. Saludos. Mando un besito, bye bye. Hasta luego, mi querida amiga, que tengas una buena noche, que tengas un muy buena noche de nosotros, y Gina, ha llegado el momento de
despedirnos. Agradecemos como cada noche, tu presencia, participación, y te esperamos el día de mañana para continuar con estos relatos. Que descanses, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Háviles. Hasta luego Gina, yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con descanses y como decimos aquí... ¡Cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Foruda.
