Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a
los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para
todo el mundo, esta emisión de lo insólito. Y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por estar aquí en la transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y, como siempre, también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural
en todos lados, se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una nueva oportunidad de platicar sobre temas insólitos. Queremos tu participación y también saludamos a las estaciones en la República
Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huétamo, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante. No es ciencia ficción. Es un fenómeno que ya está ocurriendo en rincones
oscuros de Internet. Todo comenzó como simples historias creadas por inteligencia artificial. Monstruos sin nombre, rostros deformes y entidades que solo existían en la pantalla. Pero algo extraño comenzó a suceder. Personas de todo el mundo empezaron a soñar con ellos, a sentir su presencia y hasta verlos en la oscuridad. Los expertos los llaman egregor digital o tulpa moderno. Seres que nacen del miedo colectivo alimentados por los pensamientos, las vistas y el terror de millones
de personas. ¿Acaso estamos creando nuestros propios fantasmas a través de la tecnología? Hoy, el misterioso poder de las entidades digitales, monstruos creados. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Interesante, ¿verdad? ¿Acaso esos seres que han logrado ser generados por una inteligencia artificial? ¿Podrían alimentarse de nuestra energía y convertirse en nuestra peor pesadilla? Tal
vez. Vamos a platicar de ello y, por supuesto, aquí lo principal es escuchar tus mensajes, escuchar tus relatos y experiencias, porque este programa está diseñado para esa situación. Muy buenas noches, Mano Peluda, muy buenas noches. Saludos. Me presento como anónimo, porque la historia que voy a cantar es una historia muy terrorífica que me pasó hace muchos años. Ahorita tengo la edad de 37 años. Cuando esto me pasó, yo tendría
la edad de entre 17 y 19 años. Esto me pasa en un municipio de Nayarit, más peculiarmente, Ruiz Nayarit. Todo comienza... Cuando mi familia, mi papá, mi mamá y otros de mis hermanos nos vamos a vivir a Ruiz Nayarit con una hermana en la cual ella nos ayuda junto con mi cuñado a concedernos un terreno en el cual mi papá empieza a construir. Cuando empieza a construir mi papá dice que desde el primer día sentía muy muy malas vibras en esa parte del terreno que ella le...
Le prestó a mi papá para construir. Bueno. Resulta que mi hermana. Este. Todo el tiempo. Las familiares de. De mi cuñado. Pues nunca la han querido a mi hermana. Por situaciones. Simplemente que mi hermana estuvo casada anteriormente. A costa de esto. Me pasa. Que nosotros llegamos ahí. Y mi papá ya había construido esa casa. Pasó el tiempo, mis papás se van a Estados Unidos con otra hermana. Entonces cuando se van con la otra hermana, con mi otra hermana, me dejan
a mí solo. Yo iba y venía, iba y venía a la escuela todos los días. Y para entrar en la casa, teníamos que pasar por una puerta principal, en el caso. De donde conectaba la casa de mi hermana con la casa que había construido mi papá. Yo anteriormente, días antes, para no sentirme solo, había adoptado una gata. Esta gata es la que siempre estaba conmigo y me la llevaba cuando llegaba a la escuela. Era la primera que veía. Un día, no muy lejano a esto, llego, veo a mi gata. La agarro, me meto
con ella en la habitación y me encierro. Más que nada, en la casa. Cuando ingreso esta gata conmigo y me quedo dormido, ya eran casi las 10 de la noche, de repente sentí como que algo, no puedo decir alguien, pero algo o alguien... se sentaba a un lado de conmigo, de la cama. O sea, cuando uno sientes tú que alguien se te va a sentar a un lado, tú sientes cómo se suma en la cama. Bueno, eso es lo que yo sentí, esa sensación. Mi cama era una cama individual. Entonces,
sentí como que alguien... Pues, a mí me dio mucho miedo, porque, pues, en mi caso, yo no... Yo nadie vivía conmigo, nada más yo vivía en esa casa solo. Mi hermana estaba en la otra casa y yo siempre cerraba con seguro la casa. Entonces sí me preocupé, pero no volví. Ya en constante, de repente sentí más fuerte el sentado o el acostado, porque se veía como que se sentía como que alguien se acuesta, pero se sumía mucho a su lado y me arrimaba para ese lado. Entonces ya empecé a
sentir un poco más de miedo. Cuando me doy cuenta, yo sentí, porque yo siempre duermo boca abajo, sentí que me volteé boca arriba, sentí como que alguien puso una almohada en mi cara, como que trataba de ahogarme. Entonces trataba yo de levantar mis brazos. Yo levantaba mis brazos y no los podía levantar. Entonces, para yo poderme desafanar, tenía mucho miedo. Entonces, lo que hice yo fue
empezar a rezar. Empecé a rezar, a rezar el Padre Nuestro de la María y de repente sentí que la... porque ya al último ya sentías como que eran como dos manos que presionaban de los dos lados.
entonces me quito la almohada porque si definitivamente si traía una almohada en la cara me la quito y empiezo a respirar muy fuerte porque si me estaba ahogando cuando volteo del lado de mi de mi cama veo una persona de negro grandota como si fueras y vieras a una persona literalmente como si fuera una sombra pero vestida de negro totalmente entonces lo que pasa Yo me levanto, no sé si atravesé o no atravesé la sombra, todavía no me explico cómo fue. Me levanto de esa cama
y abro la puerta y salgo, como sea. Yo en ese tiempo tenía una motocicleta. Agarro la motocicleta y me voy. Me voy a un lugar que es el jardín de la presidencia municipal de mi municipio. Y me quedo ahí un buen rato, me quedo para un lado, me quedo para otro. Y dije, no, yo no vuelvo. Entonces me vence el sueño ahí, en ese lugar, en ese jardín. Ya como eso, a las siete y media o ocho me despierto en barrendero. Y ya me despierto. Entonces regreso a la casa con mucho miedo. Entonces
le digo a mi hermana, ¿sabes qué? Me pasó esto y esto y esto en mi sella. De seguro tuviste una pesadilla. Pero les confieso que no era una pesadilla la que yo sentí. Eso no era una pesadilla, sino tan real. Pasados los dos días, yo fui y le pedí un favor a una señora que es muy conocida, ustedes la pueden buscar ahí, se llama Victoria, la señora es muy conocida en Ruiz Nayarit, es una curandera. La señora conocía a mis papás y a mi mamá porque había hecho muchos trabajos.
Cuando la señora me ve llegar a la puerta de su casa, Sale ella y me recibe. Me dice, ven, ven, rápido, antes de que sea tarde. Y yo me asusté, pues yo tendría unos 16 años. Ok, amigo, vamos al corte y regresamos. ¿Qué pasó? El Miedofón, 55 -2193 -59 -26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Si nadie te detesta, algo estás haciendo mal. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Vamos a seguir
con este relato. ¿Qué pasó entonces en ese momento? Me mete y me pone una cinta en la boca. Cuando me pone esa cinta en la boca me empieza a hacer una curación. Les confieso que mi temor era más de lo que pensaba porque ella en cuanto arrimaba o ponía huevos para curarme, se reventaban. La reventaban, esto era caso de tres, cuatro huevos, cinco, si no mal no recuerdo. Y se reventaban. Entonces ella me puso en un cuarto y me dijo, aquí vas a dormir durante tres días en este cuarto
y no vas a salir. Yo asustado le dije, pero tengo que decirle a mi hermana que no voy a llegar a la casa. Tú no te preocupes de tu hermana, yo me encargo, dijo. Y me dijo, yo me encargo. Yo ya estaba muy asustado. Me daba de comer. Era un cuarto azul. Con un montón de veladoras. Y con un montón de imágenes. No salía de ese cuarto. Al día siguiente me decía. Quiero que te quites toda la ropa. Y me la des. Y ella agarrándola con un palito. La agarró toda la ropa. Y me agarró
mis zapatos. Mi ropa y todo. Cuando ella agarra mis zapatos. se fijan la parte de abajo que tenía como una mancha entre roja y negra una mancha así como como si fuera un pintado abajo dijo ella ya vi dónde está entonces lo que agarra ella lo que contó después porque esto me lo contó después es que estos zapatos los queman en una hoguera muy allá de mi rancho lo queman en esa hoguera Y como lo queman en esa hoguera, pues ahí los tiran. Aún así siguen durando tres días.
Cuando salgo de ahí, veo que acaba de llegar mi papá. Mi papá estaba junto con mi mamá. Y llega. Y mi papá estaba llorando literalmente
cuando llega conmigo. y me dice que le agradece a Dios porque sobreviví yo no entendía nada ya el pasado del tiempo volvimos a la casa la señora hizo unas curaciones a la casa y pues normal y me quedé ahí a quedar normal pero aún así con la conciencia de que fuera a pasar algo al dado el tiempo resulta que a los 3 o 4 meses mi papá ya me dije ya te puedo decir lo que pasa es que tú pisaste una brujería que le encargaron a la vecina, la que vive al lado de mi hermana, se
la encargaron los familiares de mi cuñado, porque no los querían ahí, pero eso era para tu hermana, pero tu hermana siempre era bien precavida, porque no era la primera vez que le pasaba, pero no tú, tú sí lo pisaste y te lo llevaste y lo metiste dentro de la casa, eso llevaba huesos de unas
tumbas. no cualquier tumbas me comentó mi papá dijo esos huesos venían de personas muy malas personas que eran conocidas como coras que eran muy malos en sus municipios entonces tú los pisaste y pues los metiste adentro de la casa y eso fue lo que te pasó entonces acabó el tiempo y familia tomó la decisión de que nos fuéramos de esa casa y comprar el otro lado pero siempre me quedé con el mal sabor de boca y hasta ahorita que comento tengo 37 años porque odiaban tanto a
mi hermana y eso no acabó ahí no acabó ahí porque siguieron sus maldades pero eso Esa será otra historia que después, con más tiempo y más calma, les contaré. Porque en mi Nayarit, específicamente en mi rancho Rey Nayarit, nos han pasado muchas, muchas veces. Bueno, estaremos al pendiente de la siguiente parte de lo que nos tienes que comentar, porque sí, nos quedó la duda, ¿por qué tanta aversión, por decirlo de alguna manera, con tu hermana? ¿Qué había detrás de esto? Sí, alguna
razón específica. Sí sabemos que a veces las familias son muy, muy chapadas a la antigua y dicen, no, ella ya tuvo una familia previa, entonces no es digna. O en el caso de los varones, no es digno de nuestra criatura, ¿no? ¿Por qué? Pues porque ya tuvo un fracaso o tuvo otra experiencia y por algo se separó, por algo se divorció. Entonces eso nada más no lo toleran los familiares. Y, pues, pienso yo, si los interesados ya quedaron en común acuerdo, ¿la familia por qué se tiene
que meter? Exacto. Bueno, mira, aquí también, a través del miodofón, buenas noches, Gina y Nacho, me llamo Lady. Les voy a contar una pequeña historia que me platicó mi abuelita. Era una noche de lluvia, ella salió al patio por un vaso con agua, la cocina estaba al otro lado de los cuartos. Hay un río que pasa cerca de la casa. Cuando ella salió, escuchó a una mujer que iba llorando. El agua del río estaba muy alta y escuchó
cómo se iba alejando. Se metió rápido a los cuartos, subió al segundo piso y vio de las ventanas que la mujer que iba traía un vestido blanco y además iba flotando. Ella dice que fue la llorona. Eso es todo. Adiós, Gina y Nacho. Les mando un fuerte abrazo. Si se da otra oportunidad, les voy a contar otro pequeño relato que me platicó mi mamá. Genial, claro, claro que sí. Con mucho gusto saludamos a Gedman González, a José Roberto Urrieta, bienvenido. José Gámez, Huehue Coyotl,
Tijuana, o TJ. Claro que sí, saludos, Juan Carlos Paz. Y bueno, vamos a continuar escuchando historias, ¿sí? Vámonos. Con más experiencias. Ok, entonces, adelante. Nacho, Gina, saludos. Hola, Roberto. Roberto Velázquez, de aquí de Monterrey, Nuevo León. Saludos, Roberto. Para relatar lo que es una historia de lo que me pasó hace aproximadamente dos años. Dos años. Fue un noviembre. Ya fue
para primero de... Fue el día de muertes. programamos en la noche pero hay un taxi de un taxi de hora de servicio me acuerdo que eran como las 12 no mentira mentira era como las 2 2 y media 3 de la mañana y ya venía yo para mi casa verdad mi carro ya había acabado mi jornada de trabajo y de hecho ya iba a venir a lo lejos miro a una señora y una niña y me hacen la parada se me hizo raro a esa hora de la noche para que me vieran así de la calle se veían así como que
venían de una fiesta como que arreglados se miraban así pero nunca se me vio la cara siempre como que agachados se me hizo gacho a mi y me pare y ahora me paré y le pregunté para dónde iban y todo entonces pues me dice cuánto iba a ser verdad le dije no le cobro 100 pesos entonces al subirse luego me da el dinero verdad me da el dinero y donde me da el dinero yo lo tomo pero como que me sentí raro el billete verdad como que no sé me sentí como que muy no sé raro
el papel verdad lo pongo arriba de la guantera y pues sigo mi camino para dejar a la persona pero yo sentía eso de que vas en el carro tu y sientes como que como que vas solo como que la vibra que tu sientes que como que sientes algo raro verdad como que alguien te va viendo como cuando sientes raro y sientes la vibra como que alguien te va viendo sientes muy diferente nada pues entonces me persuado y llego a su destino y los bajó y luego más adelantito me doy vuelta
y así porque ya no había salida para la otra calle y me doy vuelta y veo que se meten así como si fuera su casa y veo y nada esto ya no veo nada para ni ponerse metió ni nada verdad pues quien sabe ya me vengo para mi casa vengo al llegar a la casa pues si va a sacar el dinero de lo que siempre me ha pagado la señora ¿Cuál era mi sorpresa? Que no estaba nada de dinero, ¿verdad? No había nada de dinero. Busque, busque, busque, busque. Nada de nada de nada. No, no
encontré nada, ¿verdad? Llego, me duermo. Al siguiente día me levanto y me pongo a buscar ese dinero. Me había tirado. No, nada de dinero. No había nada, no había nada. Entonces, lo que hago la primera vez. Lo que hago, me salgo a trabajar otra vez. Agarro una carrera. Otra vez, un servicio. Más o menos, lo dejó por donde dejaron el niño en la noche, ¿verdad? Un día antes. Ya que ando ahí, voy y le checo a ver a la persona
que había dejado, ¿verdad? Fue mi sorpresa que en la cuadra que yo había dejado a la señora y al niño, no había nada, ¿verdad? Donde se metió el niño, para allá para adentro, era una casa toda quemada, toda abandonada, ¿verdad? Me quedo así pensando, me quedo parado en este cerca una señora de la otra casa, me dice que se buscaba alguien. Le digo, no hombre, lo que pasa es que va a decirte que estoy loco. Anoche vine a dejar
a una señora aquí y a un niño, niña. Y vine a dar la vuelta y veo que está todo quemado, que no hay nadie. Dije la señora, no, ese... Fíjate una tragedia. Vámonos a una pausa y regresamos con el desenlace de este relato. 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr. Gritar y sudar. La mano peluda. ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y
anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com. La diferencia entre una mujer enojada y un terrorista es que con el terrorista sí se puede negociar. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos la impresión que se llevó al enterarse que ahí había ocurrido una tragedia. No manches, ya me pasó a mí, ¿verdad?
Entonces la persona que yo subí un día antes en la noche no era de alguna persona de este mundo, ¿verdad? Ya era del mundo de más allá. Se quedó así traumado, ¿verdad? Y otro relato que tengo más, y pues si Dios quiere en estos días se los mando al aire. Saludos, Gina, Nacho. Saludos aquí desde Monterrey, Nuevo León. Saludos. Un fuerte abrazo para todos los amigos de allá de Nuevo León, Gina. Aquí en el Medofon Terminación 5762, aquí les dejo esto que puede servir para
sabiduría en las redes. Cuando Dios te da algo, ni aunque el demonio quiera quitártelo. Pero cuando Dios te quita algo, ni aunque el demonio quiera ofrecértelo. A ver qué les parece. Gracias por tu participación y por supuesto que lo vamos a usar aquí en Sabiduría en las Redes. En los últimos años, la inteligencia artificial ha demostrado ser capaz de crear historias, personajes y mundos tan realistas que parecen salidos de una mente
humana. Pero hay un fenómeno que está empezando a inquietar a los expertos, en lo paranormal sobre todo, La inteligencia artificial puede crear a un ser tan aterrador, tan perfecto, que las personas comiencen a verlo en la vida real. Ya hemos hablado aquí de este concepto del egregor o la tulpa, que es una entidad que nace de la energía mental colectiva. Mientras más personas crean en su existencia, más fuerza toma hasta
manifestarse. Y ahora está resultando, y es precisamente lo que vamos a platicar, cómo la inteligencia artificial crea historias virales sobre entes demoníacos, miles de personas lo leen, lo comentan, sienten miedo real, el inconsciente colectivo empieza a alimentarlo, y el resultado, pues algunas personas ya están diciendo que lo ven en sueños, otras en rincones oscuros de su casa, o que algo
las observa. Desde la pantalla. ¿Qué tal? Sí, sí Gina, y esto ha generado muchísimas leyendas urbanas, creepypastas y todo ese tipo de contenido cuyo fin es generar miedo y las imágenes apoyan bastante. De hecho, sabemos hoy por hoy que la tecnología está a un ritmo vertiginoso. Un día no es igual al anterior. Y me refiero en todos los sentidos, amigos. Así que vamos a continuar
platicando de esto. Y si tú tienes alguna historia, algo que desees compartir aquí con los peludomaniacos, hoy es un buen momento y te estamos esperando. Hola, Ginny y Nacho. Quisiera contarles un relato que pasó aquí en mi casa cuando apenas la empezábamos a construir. Este, de eso más o menos les estoy hablando hace 10 años, pero que les pasa a todos, a todos los hombres de aquí, de este, de mi casa.
¿Qué pasó? Pues resulta que sobre la avenida, pues mamá compra un terreno, este terreno, pues es así como barranca, o sea, está como hacia abajo. Entonces, pues lo que hacemos es contratar dos camiones de volteo para sacar la tierra y todos fueron dos camiones, ¿no? Entonces, pues se la llevan. Entonces, en el transcurso que se estuvo sacando esa tierra, pasaron cosas, ¿no? Ay, es que volteé ahorita porque por el reflejo de la tele vi a alguien que se asomó
y volteé y no hay nadie. Por eso me quedé así. Este, bueno, este, estoy aquí sola en mi casa, entonces como que... Bueno, entonces, este, pues acá en esta tierra, entonces, este, mi hermano, el más chico, empieza con esto. Este... Pues él tiene un sueño, en su sueño se le aparece una joven, él dice que está muy bonita, delgada, pelo largo, tez blanca, ojos grandes, o sea, bonita, bonita, bonita la muchacha, ¿no? Entonces, que dice que se le acerca como seduciéndolo,
¿no? Entonces al momento de que se le acerca, pues mi hermana así como que se acomoda y esta muchacha lo empieza a ahorcar, a ahorcar, a ahorcar. Entonces él se despierta, se despierta, pues empieza como a toser y diciendo, pues fue una pesadilla, ¿no? Eso fue con mi hermano, el más chico. Ah, pero para esto, pues mi hermano, mi mamá le da de desayunar y mi hermano le comenta, mamá, ¿sabes qué, este, ma? Que tuve una pesadilla, así, así, así, de la muchacha que lo quiera ahorcar.
Entonces, pues mamá dice, no, pues a lo mejor fue una pesadilla y todo, ¿no? Ya hasta ahí queda. O sea, ese mismo día en la noche, mi papá, este, igual. Pero pues para esto no habían comentado nada entre ellos, ¿no? Mi papá se duerme y enfrente ahí en su cuarto hay una ventana, una ventana grande y dice que ve como una muchacha entra. Igual, la misma descripción de mi hermano, pelo largo, negro, vestida de blanco. guapa, bonita, blanca, ojos grandes, labios rojos incluso. Hasta
dice mi papá, o sea, guapa, guapa. Y pues igual lo mismo. Dice mi papá que siente como que lo empieza a seducir. Entonces dice que ella se acerca como para darle un beso porque se pone así como en posición de darle un beso. Y mi papá pues ahí... Se deja, ¿no? Entonces dice que cuando se le acerca más, igual hace lo mismo, lo ahorca. Y pues para esto mi papá se despierta tosiendo igual, agitado, y así, no, es que me estaban ahorcando y todo eso, ¿no? Entonces pues mi mamá
pues ya se queda así pensando, ¿no? En la mañana, pues ya platicando y todo, mi mamá le dice a mi papá, ¿sabes qué? Que este Manuel, este, pues tuvo igual un sueño. Así, este, ¿cómo ves? Y pues mi papá ya le empezó a describir todo lo que ahorita les conté, se lo describió a mamá. Y pues mi mamá, pues ahí sí ya se le hizo raro, ¿no? Pues ya, este, para esto mi otro hermano ya estaba casado. Pero él dormía en el cuarto, en el último cuarto. Pues de hasta arriba, ¿no?
Entonces, pues a él no le habían dicho nada. O sea, todo había quedado así, ¿no? Entonces dice mi hermano que él estaba dormido con su esposa. Cuando escucha que alguien sube corriendo las escaleras. Así, ¿no? Rápido. Y pues que él se queda así, o sea, pero él dice. Que él despierto, que se queda así, pues, ¿quién viene con tanta prisa? Y en cuanto voltea, que ve igual, o sea, la misma chava, la misma joven, pero se le abalanza,
o sea, da un salto de las escaleras. Te estoy hablando que son unas escaleras de caracol, o sea, nada más es un cuadrito. Y el que está abierto, corre y le salta a mi hermano, y igual lo empieza a ahorcar. Entonces, pues ahí ya llega la cena, se reúnen todos, ¿no? Pues fíjense qué pasó eso. La verdad, hasta la fecha, ahorita mis hermanos se acuerdan de eso y les da risa, y me hacen burla y se la agarran de cotorreo. Pero en ese tiempo, o sea, ya todos, todos, todos estaban
espantados. ¿Qué estaba pasando, no? Entonces mi hermano Manuel dice, no, pues a lo mejor yo como fui a Monterrey, pues me la traje. Entonces mi mamá me dice, no, ¿sabes qué? Es que están escarbando, están escarbando, este, pues ahí donde va a ser la casa y pues quién sabe qué, pues qué haya pasado ahí, ¿no? Bueno, sí sabemos, ¿no? Este, cuenta, bueno, contaba mi abuelita que ya en paz descanse, que... Por aquí pasó la revolución. Aquí se hizo la revolución, la
famosa de Monte de las Cruces. Entonces, pues, aquí se aparecen muchas cosas que después les iré contando un nombre de niño, un niño, así, ¿no? Entonces, este... Contaba mi abuelita que pues cuando ellos llegaron a vivir aquí, o sea, por aquí había pasado la revolución de esa del Monte de las Cruz, de la famosa. Entonces, pues dice mi abuelita que cuando ellos llegaron aquí, que pues la verdad, pues le habían contado que aquí habían tirado pues todo eso, todos ya los
desvividos. Entonces, este, pues podría haber sido, podría haber sido eso, podría haber sido una persona, pues que a lo mejor le hicieron algo, abusaron de ella y nada más. La desvivieron, la dejaron aquí, pues, bueno, regresando al relato. Pues ya todos espantados, ya todos asustados de lo que pasaba. Mi mamá me dice, ¿sabes qué, hija? Ve a la iglesia y pues explícale al padre lo que está pasando. Entonces pues voy a la iglesia, por suerte andaba el padre por ahí, y me dice,
¿sabes qué? Ah, no, pues vengo por agua bendita, yo hasta llevaba mi botellita, ¿no? Y me dicen, sí, pues toma de esa. Entonces iba pasando el padre, digo, no sabe qué padre es que está pasando esto en mi casa. Y el padre le dice, al que atiende ahí, le dice, no, mira, ¿sabes qué? Allá adentro, ya le dije, ¿dónde no? Hay un agua que es de San Ignacio, San Miguel. Un chiste que era de varias, ¿no? Dice, esa le va a servir, de esa agua dale. Entonces, pues ya me llenan, ya el
padre me dice, ¿sabes qué? Pues tienes que regar al lado de tu casa, bueno, adentro, afuera, así, y prende una veladora para que esta mujer o lo que haya y descanse, prende una veladora. Y dile que pues siga su luz y que no tiene nada que hacer aquí, que descanse. Entonces lo hago, ¿no? Pero pues yo ya espantada. Resulta que ese día yo estaba en ese mes trabajando en la noche. Me toca descansar. No, yo la verdad, yo no dormí toda la noche. Pero ya me ganaba el sueño. En
la mañana, pues por ahí andaba mi papá. Y yo le dije, ¿sabes qué, pa? Me voy a dormir. Quédateme viendo. No me dejes solita. Y me dormí en el sillón. Él estaba en la sala y yo me dormí ahí en el sillón. Si ves que estoy soñando feo, así tú me despiertas. Y mi papá, pues le da risa y dice, sí, yo aquí me quedo. Entonces, pues no sé. Mi papá lo manda a llamar a la puerta y pues yo ahí dormida. Y yo empiezo a sentir como desde los pies se me empieza a subir algo.
A mí sí se me ha subido el muerto, así pesado. Pero esta vez era así como más livianita. O sea, más ligero el peso. ¿Pero era energía? No, no, no, ya se me va a subir, ya se me va a subir. Y este... Empiezo a sentir, pero qué crees que yo le decía, no, bájate, y así, no me podía despertar y así. Y qué crees que en mi oído me empezaba a susurrar así. Y yo así como que, no, no te entiendo, ¿sabes qué? Yo no te hice nada, nosotros no te hicimos nada, mi familia no te hizo nada,
vete, no tienes nada que hacer aquí, vete. Entonces, pues, mi abuelito me decía que le habláramos de grosería. Si no funcionaba a Reza, que le dijera de grosería, ¿no? Y, pues, pues, lo que hice, se bajó. Entonces, ya, pues, me despertó yo, no, papá, es que... Se me acaba de subir, dice, ay no hija, es que nada más fui a abrir la puerta y ve. Entonces pues dije, no, ya hay que hacer lo del agua bendita y lo de la veladora,
¿no? Entonces lo hicimos y pues ya, o sea, fue como los dejó de ahorcar, pero pues nada más eran a los puros hombres, o sea, no, y a mí pues no sé qué me susurraba en el oído, o sea. La verdad nunca la entendí. Pero pues no sé qué se traía con los hombres. O si mi hermano se trajo algo de Monterrey. O era porque pues estaban escarbando ahí la casa. Y este... La verdad no, no, no sé. Y este, pues sí, ahora sí que ese fue mi relato. Órale, muchas gracias. Pero pues...
En ese tiempo que fue hace como unos 10 años, pues sí, fue así como que todos, la verdad, todos, ahorita lo contamos y todos se ríen, hasta se ríen de mí, me dicen, ay, que fuiste por Agua Bendita, de las siete casas, y les digo, sí, sí, pero ese día, bien que todos me mandaron, ¿no? Y solamente, pues, o sea... Esta mujer pues se dejó de aparecer y dejó de ahorcar a todos. Bueno, pues que tengan bonita noche. Gracias por escuchar mi relato. Hombre, al contrario.
Tienes razón. Ahorita ya que pasó, se pueden reír. Pero en ese momento, ¿qué tal, eh? El miedo. Hablando de inteligencia artificial y seres que se están creando, hay algunos foros donde ya se han reportado casos extraños, por ejemplo, hoy vamos a mencionar algunos, la mujer del rostro
deforme. Un experimento con inteligencia artificial arrojó imágenes de un ser conocido como Loab, una mujer de apariencia perturbadora, y lo inquietante es que tras su viralización, los usuarios comenzaron a reportar pesadillas, presencias y visiones relacionadas con esta entidad. Y no es la única. Hoy vamos a hablar de algunas más que están creando gran estrago en aquellos que les gusta lo paranormal y que están intentando a través de inteligencia artificial contactarse y no saben bien a bien
con quién es. Exacto Gina, pues ahora digamos que la tecnología ha facilitado mucho ese tipo de contactos y ese tipo de experiencias y por esa razón es importante que tú que nos escuchas nos regales tu punto de vista si has escuchado algo, si te has encontrado algún video que muestre alguna situación como esto que estamos platicando. Yo les voy a comentar mi mensajito que me dejó mi mami, mi hijo cumplía. Sus 15 años. Pues yo me desperté y pues lo que agarras es el Facebook,
luego vuelvo a verlo. Estuve viéndolo y como le habíamos rentado una quinta, una alberca chiquita nada más para unos primos de él y nosotros para
festejarle sus 15 años. Bueno, pues yo agarro el Face, subo una foto de él felicitándolo por sus... por su cumpleaños, este, y todo, bueno, ya lo envié, y de repente salen esos jueguitos, no sé si los han visto en Demasté, algo así, que tú le oprimes ahí quién está a tu lado, o así, bueno, total, ahorita se los voy a mandar en fotos, ojalá y ya sea Nacho o Gina me haga el favor de leérselos, bueno, yo empecé a jugar con ese jueguito. Y me aparecía el nombre de
mamá. Y yo decía, ay, no, pero ¿por qué me aparece si mi mami aún está aquí con nosotros? Cuando yo jugaba eso, siempre me aparecía mi papá o Dios. Y lo volví a intentar de nuevo. Igual, me aparecía mamá. Y yo no quería compartir que fuera ella porque decía, no, mi mami aún no fallece, aún está conmigo, no puede ser ella mi ángel. Hasta que lo volví a intentar y me apareció Dios y fue el modo que lo compartí en mis Facebook.
Y ya después me levanté, me lavé la cara y pues ya íbamos, ya iba bajando la escalera y en eso mi esposo había recibido una llamada. Y fue donde me da la lamentable noticia, ¿verdad? Que mi mami había fallecido. Y ahorita les mando la foto para que me hagan el favor de leerlo. Fue muy bonito, pero... Sí me impresionó mucho que me apareciera ella las dos ocasiones. Si ella
aún estaba conmigo, ¿verdad? Pero después me enteré que era la hora en que ella había perdido la vida y me había mandado este mensaje tan lindo. Yo sé que siempre va a estar conmigo y quisiera compartírselos y gracias. Estoy leyendo los chats. Bueno, y es todo. Gracias. Estas experiencias que sí, claro que te dejan marcados. Y hablando del tema del día de hoy, contesta esta pregunta. ¿Tú te atreverías a pedirle a una inteligencia artificial que cree un nuevo ser, una entidad
demoníaca? Estamos recibiendo tus respuestas. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana. Y en el resto de la República y el mundo entero. Continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Soy Azucena Oresti y te invito a mantenerte bien informado
donde y cuando quieras. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula, abriendo la conversación Insultar con faltas de ortografía es como gritar con un frijol en el diente Sabiduría en las redes Porque tenemos mucho que decir La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo sus comentarios, sus audios, mensajes y, por supuesto, sus relatos. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, yo me llamo Paula. ¿Desde dónde nos escuchas,
Pau? Desde la Ciudad de México. Perfecto, aquí en Ciudad de México. ¿Y qué nos quieres contar? Primero que nada, yo quiero mandarle un saludo a Gina y Nacho. Bueno, a ustedes. Me hacen así súper interesantes, súper cultos y unas personas muy maravillosas. Muchas gracias. Sí, me encanta el programa. Muy amable. Sí. Pues iba a contar una parálisis de sueño que me dio. A ver, platícanos.
dado varias, pero fue una de que estaba, estaba duro, y de repente como que fue un, me llegó una pesadilla, así este, bueno, yo vi como que mi hermana estaba como llorando en el sueño. Sí. Y yo como que la vi, pues me preocupé, y le fui a decir así de que tenía, que qué le pasaba, si este, si estaba bien. Y al momento en que yo me acerco, esta... Bueno, mi hermana estaba como en cunclillas, así con el cabello en la cara. Y cuando me acercó, así como que interactuaba
con ella, alza su cabeza. Y no era mi hermana, era como una cosa así bien fea. Así como con la cara deforme. Tenía todo el cabello así como en la cara, como tipo la del aro. Y yo me preocupé y pues yo como que me di cuenta que esto era una pesadilla y así intenté despertarme. Pero en esto que me despierto me dio la parálisis del sueño y yo ya estaba así en mi cuarto acostada y esa cosa, bueno, cuando yo me desperté esa
cosa me agarró la mano. Y esa cosa me estaba viendo y ya me desperté y me dio la parálisis. Y pues me dio mucho miedo porque yo estaba ya como con esa cosa. Había como, no sé cómo fue que del sueño, así como a la realidad, me estaba ahí como que viendo y agarrándome la mano, ¿no? Pues me dio mucho miedo y yo traté de, pues no voltearla a ver, ¿no? A la cara porque se le veía la cara como bien de croma, así bien fea. Y así como toda inclinada, así como que viéndome,
así se veía horrible. Y ya así como que yo traté de pensar en otra cosa y así. Y ya fue como que, pues ya pude zafarme como de la parálisis, pero es como que constante que me dan las parálisis. Y incluso esa cosilla que se disfrazó de mi hermana, me ha tocado que la veo varias veces. Es como una cosa así como... como vestida de blanco, con su cabello así en la cara, así como así fea, pero así como deforme de la cara, como no sé
si bueno, así feo. Y a mí se me hace muy curioso que constantemente en las parálisis sale como que ella. No sé si sea como que algo que le pasa así a otras personas, pero a mí regularmente me aparece ella en las parálisis de sueño. O sea, este mismo ser, esto que nos estás describiendo, ha sido repetitivo cuando tienes parálisis del sueño. Sí, sí. Es repetitivo y se disfraza de personas familiares para que yo como que me acerque. Como que tenga la confianza de acercarme y así.
Es precisamente lo que hacen. ¿Pero qué crees que pase si te llegaras a acercar? Se transforma en lo que en realidad es, que es esa cosilla, y me espanta, me da como que, no sé si su propósito sea como espantar y como generar miedo, no sé. Primero crea confianza para que te acerques, pero luego saca su verdadera intención. Sí, sí, sí, ajá. Ok, y esto dices que ha sido frecuente,
¿cuándo fue la última vez que te ocurrió? ya tiene como más o menos como un año pero si era de que en un tiempo si me estaba pasando así como recurrentemente ese y también el hombre del sombrero que así que si este es como más popular ese también yo lo he visto en las parálisis pero es así como que ajá oye después de que tienes esta parálisis del sueño cuál es tu sentir cómo te quedas No, yo me quedo como en shock. La verdad, esa noche, si me pasa eso, yo me quedo sin poder
dormir ya bien, ya no descanso. Y pues sí me quedo como alterada, como así acelerada. Ya no me relajo para dormir bien. Ok, lo bueno que ahorita ya tienes un ratito que no ocurre, pero siempre es interesante conocer este tipo de experiencias, sobre todo por si a alguien más le ocurre lo mismo que tú, una manera de platicar lo que te escuchen y además que te crean, eso es muy importante como para liberarte un poquito de esa vivencia. Sí, sí, sí, de hecho sí. Ok, Pau, qué gusto saludarte,
es la primera vez que hablas. Sí, es la primera. Primera vez, sí, soy muy fan del programa, lo escucho así para dormir, casi diario, cuando tengo la oportunidad. Muchas gracias, amiga. Bueno, entonces, queremos en otra ocasión volver a escuchar tu voz, aunque sea nada más para saludos si no tienes experiencia. Ok, muchas gracias por marcar. Que estés muy bien. Bonita noche. Sí, sí, bye. Bye, mi amiga, un fuerte abrazo.
Saludos a Juan Carlos Paz, a Manuel Patlán, Manuel Alejandro Beltrán también está con nosotros, Luis Medrano, saludos bro, Oscar Román, buenas noches, muchos saludos y bendiciones para todos ustedes peludomaniacos, en especial para Gina y Nacho desde Laredo, Texas, saludos mi querido Oscar Román y lo mismo para ti, ¿cómo de que no? Dice, llego a mi casa y lo primero que hago es sintonizar la mano peluda. Katia, nosotros te lo agradecemos. Claro, mira, ahora comenta
nuestro amigo. Hola, imaginen ya ahora cómo las personas son controladas por el algoritmo y las tendencias con los avances tecnológicos. Podrán leer tus facciones anticipándose a tus gustos y reacciones. ¿Ustedes creen que lleguemos a ese nivel? Que el algoritmo nada más con vernos ya sepa qué onda. Dice, este viene por cereal, este viene a comprar refresco, leche, lo que sea. Nada más con vernos, que ya sepa interpretar
nuestros gestos. Sí, es que estamos ahorita en un punto en el que si nos preguntamos qué nos espera en el futuro, hablando de nuestro tema del paranormal, con el avance imparable de esta inteligencia artificial, la viralidad de las historias en redes sociales, pues no sería extraño que estemos frente a una nueva era donde entidades no nacen en el mundo físico, sino en servidores, algoritmos y quizá. Ya estemos viendo los primeros susurros de algo que antes solo pertenecía a
las pesadillas. Pues yo no sé si ha de impactar Gina, pero cada vez son más las personas o los casos que se han publicado de gente que se enamora de un ser creado por inteligencia artificial. Van pidiendo en sus prompts, les van pidiendo, descríbeme a la mujer perfecta o descríbeme al hombre perfecto. Ahora sí, asado. Y a mí me gustan de este modo. Y quiero que actúes como si tú fueras ese hombre perfecto. Entonces comienzas a preguntarle, él te comienza a responder lo
que a ti te gusta escuchar. Y se convierte, Gina, en un cuento de nunca acabar. Porque van y van y van aumentando, van alimentando este ser virtual y llega un momento en que realmente la ficción, la inteligencia artificial los supera. Entonces es algo de hoy y sí son problemáticas que tienen que ver con nuestro actual vivir. Así que vamos escuchando más historias, pero también te pedimos que tú participes con nosotros. Cuando salió la operación del FEMUR, la aseguranza médica
cubrió casi el 80 % de la cirugía. No salió tan cara, entonces empezamos a ver que la rodilla, cuando caminaba, caminaba hacia el lado de adentro, se le volteaba la rodilla hacia el lado de adentro
y no podía caminar bien. Entonces fuimos a llevarla con el médico otra vez y nos dijo que... supuestamente necesitaba un reemplazo de rodillas porque también su cartílago y todo con el golpe se había desmembrado y que eso le andaba picando la carne y podía ser que se le infectara y le pasara algo más, entonces la operación de rodillas nos salía muy cara aquí en Estados Unidos, nos salía arriba de 80 mil dólares pero ella gracias a Dios era maestra titulada Ok, vamos a la pausa. El 55
-2193 -5926 te está esperando. ¡No! Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar hosteado y distribuido
por rss .com rss .com hacer podcast de manera fácil odiar a alguien es tan estúpido como tomar veneno y esperar a que el otro muera sabiduría en las redes Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos y vamos a terminar de escuchar este relato. A lo mejor su recuperación la puede operar aquí en Houston y su recuperación puede ser aquí en Dallas otra vez. Se fue para allá, duró dos meses, la operaron, todo salió
bien, completamente. ya estaba para venirse para acá pero se decidió quedarse en la recuperación allá con sus hermanas con mis tías porque casi la mayoría de mis familiares son pues trabajan en el seguro social son unos médicos el otro son enfermeros y así trabajan en laboratorio todos trabajan en el seguro social y le dijeron no te muevas no tiene caso que te vayas mejor aquí estamos al pendiente te llevamos a las a que vayas a recuperación y que hagas pues todo
bien. A ella le pasó algo, se le empezó, tenía diabetes, ella tenía cáncer y nunca nos dijo. Ella afirmó una confiabilidad con el doctor para que nunca dijera que tenía cáncer a ninguno de sus familiares. Cuando se le empezó a empeorar por el diabetes, la operación y bueno, todo concluyó en que... Y ya cayó en cama, no se pudo levantar, remocharon un pedazo de la pierna. Y ya nos dijeron que estaba muy mal. Entonces yo estaba aquí en la Ciudad de Alas y ella me dijo, papá, vente
rápido porque ya tu mamá no dura mucho. Yo me arranqué y ya mi mamá ya no comía, ya nada, ya tenía como cuatro o cinco días sin comer y ya casi casi como en estado de coma. En cuanto llego yo y le dije, mamá, ya llegué, ¿qué pasó? ¿Cómo estás? Acabo de llegar, échale ganas, esto. Voltea a verme, abre los ojos y me dice, ay, mi hijo,
ya llegaste. Se empezó duro como comió. ese momento comió, y ahora vimos que como que se quiso recuperar, pero eso ya lo me he fijado en dos, tres personas que pasa eso, como que se quiso recuperar, y ya le dije, papá, vete, ya descansa, yo aquí me quedo y todo, en unas cuantas horas, falleció, entonces sí me estaría esperando a mí, pero yo he visto eso también, eso que les digo también, que Y cuando ya ellos están mal y de repente como que dejan de comer y todo, de repente vuelven
a comer, se sienten bien, no, eso lo hacen como que ya se van. Porque a mi abuela le pasó lo mismo y le pasó también conmigo. No sé qué tendré, tendré mal, pero mi mamá murió en mis brazos y mi abuela fue una de las que me crió porque mi mamá era, cuando estaba estudiando para ser maestra, pues me tenía que dejar con mi abuela y me crió la mayoría de... Y pues también la quería como una madre y murió en mis brazos también. Bueno, eso es algo que les quería comentar y
espero lo pasen al aire ahorita. Gracias. Ay amigo, mejoría aparente como decía Gina. Es algo que muchos hemos visto y por un momento nos entusiasmamos. Ay mi pariente, mi mamá, mi pariente en sí. Se está recuperando, ¿verdad? Ya se le vio mejor. Hasta comió, dice Gina. Sí, y la familia se alegra porque dicen ya superó ese estado crítico. Pero nada más es un tiempo para despedirse. Que muchas personas cuando lo entienden o cuando captan que este momento es el ideal. Porque puede durar
minutos, horas o un día, dos. Entonces es el momento en el que tienes que aprovechar para despedirte de esa persona, decirle cuánto significa para ti y todo lo que quieras, porque sabes que después de esto, pues ya viene el final. Sí, dice Maritza Valle Guevara, dice, sí, lo estaba esperando, así pasó con mi mamá, me esperó. Mira amiga, qué bendición. Y me creerás, mi querida Maritza, que hay personas que este tipo de vivencias la toman como de mal agüero. Ay, ¿por qué me
tocó a mí? Yo tuve que ver morir a mi pariente, ¿no? Pero yo creo que eso es un error de apreciación. Al contrario, debería de tomarse como una gran bendición. ¿Cuántas personas no fallecen nada más así? Porque ya no regresaron a la casa y ya después te llega la noticia. Es decir, sí hay un punto en que ya no hay reversa, ya no se puede regresar. Pero yo creo que es mejor cuando te toca irte, estar junto a los seres
queridos, ¿no? Exacto. Y si a ti te toca estar con ese familiar en los últimos instantes de vida. Yo creo que también es una gran oportunidad y bendición. Exacto. Pues vamos a continuar. Bueno, buenas noches. Yo les llamé la otra vez porque quiero hacer un relato. Pienso que ya me conocen. Hace mucho me uní al grupo, pero por cosas me separé. Les quería contar que... Mi prima ya hace dos años que falleció. Y antes de que ella falleciera, decía yo estoy embarazada
de mi niño que hoy tiene un año. Pero lo chistoso que cuando ella, antes de que falleciera, hace tres meses antes, yo ya he tenido mi trabajo una vez. Hasta le platiqué a mi compañera de trabajo que soñé que el manager se había caído y que había mucha gente. Y que se había un golpe bien fuerte, bien duro. Y que dijeron que se había muerto. De ahí a los tres meses que pasó ese sueño, llegamos a trabajar a las ocho. A las seis de la mañana, mi prima entró a las ocho.
Yo tenía tres meses de embarazo, o no, como cuatro semanas de embarazo. Y mi bebé estaba muy pequeñito, no tenía por qué moverse en mi vientre. Y empezó como si me pegara, como si él me pateara, me pegara, me pegaba así, se entró en la lombriz, me pegaba y hasta le dijo a mi compañera, le digo, oye. Y me dijo, está como bien alterada, no sé cómo me siento. Luego le digo, me siento rara, me siento no sé cómo. Y me dijo ella, ¿será
el té que te estás tomando? Y yo le dije, no, no sé, mira, ni me lo he tomado, está lleno. Entonces, entonces, y ya así quedó, y me conseguí el trabajo, cuando de repente sentí como atrás de mí corrió alguien, como una sombra, ay, tanta. Y corrió. Y le dije, ay, algo pasó. Y le digo, ay, ¿sabe cómo me siento? Y ya se hicieron las siete, siete y media. Y así pasé, como si una novia estuviera arriba de mi cabeza, oscura así. Y ya se llevó a mi prima, y como ella era la
reseña, la picadora. Cuando de repente, el mismo sueño que yo tuve hace tres meses, ella cayó. Y ya no se levantó. Vinieron los paramédicos y seguramente le dio muerte cerebral. Vinimos al hospital y con la tele conectada pensamos que iba a revivir. Y ya fui a verla, pasamos todo de ahí y me fui a la casa. Y al otro día estaba acostada y de repente me acosté y pensando en ella y de repente escuché un llanto que se
acercaba por el balcón. Y como pues ella nos conocemos desde niña, siempre hemos convivido y nos hemos puesto nosotras. Ok, amiga. Pues vaya, un poquito de problemas con el audio, pero entiendo yo que fue una situación muy fuerte
la que viviste, amiga. alguna entidad aterradora, pues han sido ya las personas que han coincidido en tener pesadillas o haber visto incluso figuras altas, delgadas, con ojos oscuros o de repente sin ojos, las cuencas vacías, sonrisas extrañas, extremidades largas y afiladas, presencia que ha hecho que muchos digan que Estas entidades se están haciendo virales, pero no a través de
una pantalla, sino en la realidad. Y esto sucedió, si nos acordamos, con el Slenderman, con el Hartman, con figuras que se empezaron a crear por Internet, después las personas lo empezaron a vivir y se hizo toda una leyenda. Sí, así comenzó todo Gina y así ha ido evolucionando todo también, porque ahora resulta de que esas figuras que alguien dibujó, ya inclusive se les puede dar cuerpo tridimensional y se puede animar, entonces se convierte casi en una realidad. Vámonos a una
pausa y regresamos. El Miedofón 55 -2193 -59 Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Lo malo de trabajar como terrorista es que tus jefes siempre te explotan. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda. Continuamos saludando a todos y los minutos se pasan rápido cuando estamos escuchando estos temas que nos apasionan, por lo cual queremos más experiencias. Buenas noches,
¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, soy Mirza. Bienvenida mi querida amiga, ¿desde dónde nos
escuchas? Hola, de Texas. excelente me gusta mucho la idea de platicar contigo y que nos vas a platicar pues mira hoy hoy estaba escuchando este uno de los programas que suben así de de dos horas así relatos no estaba cocinando y estaba escuchando los y escuché un relato de una señora que estaba platicando de que escucho absolutamente todo que su esposo se había metido a bañar y todo eso, pero que no, es que no, no recuerdo,
te lo estoy platicando. Sí, está bien. Porque no recuerdo, no recuerdo cómo, cómo dijo que se llama, cómo le dijiste tú que se llamaba eso. Bueno, mi relato, mira, mi relato es este, mira. A ver. Este, por ahí de octubre yo les llamé para platicarles que mi mami había fallecido y todo eso, ¿no? Sí, hombre. Entonces, Yo sin darme cuenta entré como en una depresión, ¿verdad? Pero no le quise dar mucho caso y todo eso, sino que pasando los meses empecé a no poder dormir.
No podía dormir. ¿Hace cuenta que me daban las 4 de la mañana, 5 de la mañana y yo sin poder dormir? Entonces una amiga me dijo, pues tómate, cómete unas gomitas que tiene este bebé que te ayudan como para dormir. Yo nunca... de esas cosas, y entonces dije, ¿sabes qué? Yo sí lo voy a hacer, dije, ¿sabes qué? No me estoy volviendo loca, porque, o sea, no podía dormir, y eso ya estaba afectando, pues, te afecta todo, ¿no? Dormir es todo, todo te afecta, ¿no? Sí. El humor
y todo eso. Bueno, entonces se cuenta que me recomendaron que partieran cuatro la gomita y me comieran nada más un cuartito. Pues, no, hombre,
no lo hubiera hecho. No, es que aquí el asunto es de que no sé si eso lo causó que no creo yo porque era muy poquito pero lo que pasó fue lo siguiente me la tomé en la noche como a las 8 de la noche y para las 10 de la noche como que me relajó y me acosté y todo eso me quedé dormida pero era dormida y no dormida sabes que estás acostada y que estás dormida pero yo no estaba en el REM yo estaba Dormida nada más, así como ligeramente. Entonces me encontraba sola, me
encontraba sola en casa. Y de la nada, Nacho, empecé a escuchar como que alguien estuviese en mi cocina. Y luego, pero varias personas, más grande que cuatro personas. Afroamericanos. Y entraba a mi cuarto. Y veía, veía yo que estaban aquí platicando y moviendo cosas, pero yo las estaba viendo. Y yo decía, ay, Dios mío, ¿por qué se metieron? Pero todo era consciente, porque si hubiese sido un sueño, no lo hubiera recordado
tan, tan vívido. Y sabes, como, entonces, estas personas hablando, y hablando, por supuesto, en inglés, y, o sea, andan así abriendo el closet y la puerta del barrio. Como en su casa. Ajá. Y yo dije, ay Dios, ¿qué está pasando? Pero es que no te quieres ni mover ni nada, ¿no? No sé si fue un sueño vivido o fue una como... ¿Una alucin? Sí, sí, pero ¿cómo se llama cuando son realidades modernas o qué? O sea, como que eso pasó en otra dimensión de tiempo. Ajá. Ajá, porque
fue tan real. O sea, y yo me quedé con... No fue ni siquiera... Yo sé que el CBD es algo que viene de una droga, ¿no? Pero no era tal cual. O sea, porque era muy poquito, pues. Y no es en sí eso, sino que es como un extracto de eso. Bueno, la cosa es que yo sí dije, no creo que haya sido un sueño porque lo viví. Yo me acosté a... Es como si se me hubiera... si no me pudiese yo mover ni nada, pero viendo todo. Sí. Y escuchando perfecto lo que estaban haciendo. O sea, solo
como espectadora. Ellos ni te apelaban, no te tomaban en cuenta. Tú no estabas como espectadora.
No, pero fíjate que sí, como que yo sentí que una de esas personas, porque te las puedo describir, este es el rollo, que fue tan claro, fue tan clarito que una, esas personas, las recuerdo perfecto, te digo, afroamericanas todas, y grandes, o sea, gorditas, y una de ellas sí volteó hacia mi cama, y yo así de que no me voy a mover, no me voy a mover, porque yo estaba consciente, y esta gente se metió, o sea, esta gente está aquí en mi casa, yo ni en cuenta, y sabes cómo,
o sea, como que yo dije en un principio, me quedé dando, mira que ni escuché cuando se metieron y estos andan aquí como si nada, entonces yo sí vi que esa persona pero fue como cuando voltean a ver algo y se voltean, o sea un segundo o dos y se regresó volteó, se metió al closet y andaban haciendo un escándalo y hablando tan fuerte y yo dije no puede ser que esté viviendo esto o sea esto no es un sueño porque lo estoy sintiendo y lo estoy escuchando perfecto estoy viendo perfecto
pero muy raro porque yo ni conozco a esa gente ni nunca había visto no tengo amistades con personas afroamericanas no es como si yo me hubiese sugestionado y eso se quedó en mi mente y yo lo soñé no fue así fue tan real esa gente vivió en esta casa antes porque esta casa no es O sea, no soy la primera dueña, entonces a lo mejor esa gente vivió aquí, ¿sabes cómo? Y no sé, no puedo decir que eran fantasmas, porque eran así tangibles, o sea, ni se veían transparentes ni nada, o sea,
personas reales aquí. Completamente naturales. Ajá, y si yo a lo mejor en otra vida... en otra línea de tiempo, esa gente vive aquí o eso fue como que antes de que yo viví, yo vi miedo y los tiempos se empalmaron y ay no, fue tan real y me quedo muy presente porque hoy yo dejé de tomarme el toque, me dio miedo, porque si dije a ver, vamos a analizar, a lo mejor fue esa cosa, la gomita que me comí el cuartito Y esto lo provocó, pues ya no lo voy a volver a sentir. Pasó semana
y media y me volvió a pasar. ¿Pero ya sin comer nada? Sin tomar nada, pero ya no eran mujeres, sino que era un hombre. Haciéndome ruido en la cocina, en la sala. Quiso entrar al cuarto porque cuando yo me quedo sola, ya mis hijos todos se van a la escuela y así. Entonces me quedo sola y por lo regular me me me me me me me me me me me me me me me me me Empecé a escuchar ruido, pero ya sin tomar eso. Entonces, ahí sí ya dije, entonces no fue esa cosa. O sea, quiere decir
que se me estaban como empalmando. Traslapando dos dimensiones. Ándale, dimensiones. Dimensiones paralelas. Ajá, entonces, pero yo seguí pensando, porque eso fue muy rápido, porque el señor se arrimó, pero no entró. Y se regresó y todo, y dije, no me voy a mover, no me voy a mover, y me quedé así, pero en esta segunda ocasión no me quise mover ni nada, pero me quedé y me forcé, me forcé a, dije yo, si es un sueño me tengo
que despertar ya. Y este, pero no, no, no fue como desperté, sino que me quedé quieta, y cuando abrí los, cuando ya me moví, ya, porque ya no escuché nada, me moví, me paré, fui a revisar, todo cerrado, y esto y lo otro, ey. Vas a creer que no pasó mucho tiempo de la hora que yo vi cuando me acosté. Sí. Y que me levanté. ¿Cuánto tiempo pasó, más o menos? No, menos de cinco minutos. ¡Oh, fue rapidísimo! ¡Claro! ¡Fue rapidísimo!
Está bien raro, ¿verdad que sí? Sí, claro. Estaba bien loco porque estaba, dije, el hombre, pasaron dos horas. Pues entonces, soñaste. Estabas soñando, ¿verdad? Sí, tu cuerpo empezó a dormir. Ajá. Ajá, pero no, o sea, y a veces he pensado mucho en eso y empecé a leer mucho sobre eso. Sí. Y he visto muchos videos así de testimonios que dices, oye, no manches, o sea, aquí pasa muy seguido. Y hoy, precisamente hoy, que te digo
que los estaba escuchando. Y escuché a esa señora que dijo que escuchó absolutamente todo cuando su esposo se metió a bañar y que lo encontró en la sala y que el señor ni se había movido de ahí. Y dije yo, no hombre, ¿qué pasa? ¿Por qué me pasaría a mí? ¿Sí sabes? ¿Por qué? Yo empecé a leer y a investigar eso después de que me pasó. No antes como para predisponer mi mente. Claro. Estuvo muy loco. Ahora, ¿cuánto tiempo llevas viviendo ahí? No, o sea, que ya te gusta
seis años. Ok. ¿Nunca te había pasado nada hasta que probaste la gomita? Sí, como que solo despertó. Exactamente, es a lo que iba, mi querida amiga. O sea, la gomita, la primera vez como que desbloqueó algo en tus sentidos. Ajá. Y ya la segunda vez ya fue como una especie de efecto o consecuencia de aquella primera vez. Aunque solamente te pasó esas dos ocasiones, ¿verdad? Bueno, sí. Pero lo que sí yo he estado porque empecé a prestar mucha atención por todo lo que empecé a ver y
investigar y todo. Entonces, haz de cuenta que en una de esas cosas que vi, decía, tú puedes... Tú puedes provocar... Lo que te pasa... Con tu mente... Entonces... Una de dos... Me estoy volviendo loquita... Me estoy volviendo loquita... O si sucede... ¿Por qué? Porque... Cuando en las mañanas... Te digo... Paso... Andaba como deprimidilla... Y todo eso... Entonces... Yo empecé... A... Con mi mente decir... Ey... Este... Hoy... Va a pasar esto... Vas a hacer... Vas a hacer esto... Te
va a suceder esto... Es como... Como que yo... Yo planeaba mi día... Pero ya despierta en la mañana. Yo planeaba mi día y, Nacho, te lo prometo, que a lo mejor no el 100%, pero si el 70%, las cosas pasan. O sea, pasaban como yo las decía, porque yo las afirmaba. Sí, pero dígate que eso tiene un nombre. Eso se llama programación neurolingüística. No manches, pues está con ganas, porque ya estos días... tú lo haces como tú quieres. Claro. ¿Sí
sabes? Sí, sí. Entonces sí, es muy interesante este tema porque de verdad, ver simplemente, ver simplemente, yo ahorita traigo la onda de la señora de las plantas, entonces estoy comprando muchas plantas. Sí. Y yo de que, por ejemplo, estoy germinando una... Semilla de aguacate. Y yo, este aguacate va a estar bien grande. Y no, hombre, la raíz le va a salir perfecta. Lo voy a sembrar y va a crecer. Nacho, está sucediendo. Sí, amiga. Sí, sí. Así afecta nuestras palabras,
nuestro pensamiento. Exactamente. Son una especie como de decretos positivos. Sí. Y veas qué bonito he estado cambiando mi vida cuando empecé a hacer eso. Ajá. Y es un hecho, hay un experimento muy interesante de alguna universidad en donde ponen, por ejemplo, unos vasos con agua y a un vaso con agua le empiezan a decir groserías, puras palabras que generan energía negativa, energías bajas. Y entonces se generan ahí unas ondas que demuestran que está siendo afectada. Está una
vibración muy rara. Y el siguiente experimento es hablarle con cosas bonitas. Y mira que el agua se armoniza, se guioniza, de hecho. Entonces, sí, las palabras tienen mucho poder, vamos. Muchísimo poder cuando las proyectas. Sí, porque hasta con las personas, porque mira, tengo un contacto, una persona que tengo que ver casi a diario y que no es parte de mi familia, es una persona
exterior, no es de aquí de esta casa. Entonces, esa persona tira bien mala onda, pero no nada más a mí, yo no lo tomo personal, sino que ella es así y con todo mundo, ¿no? Entonces yo empecé a decir, ahorita voy a llegar con esta persona y la voy a saludar de esta manera y le voy a dar un cumplido y ella va a hacer esta reacción. Ella va a tener esta reacción conmigo. Bueno, yo estaba haciendo un trámite. Estaba haciendo un trámite para una beca porque estoy estudiando
un postgrado. Y luego... esta persona, pero así, recia, de que no creas nada, o sea, no tiene nada de servicio al cliente a la persona. Entonces, yo llegué y no era la primera vez, era mi segunda bateada, iba por la tercera. Y yo le dije en la mañana, ¿cuándo esto va? Porque esto apenas acaba de pasar, ¿eh? También. De que yo, hey, esta señora me va a hacer absolutamente todo lo que yo necesito, va a salir de esta manera, porque esta es la que me conviene, así es como
tiene que ser, y tarararara. o no vas a creer que me la probó yo estoy tan contenta porque llegué y dije a mi esposo no manches me la probó y había bateado como a 5 personas y yo lo puse en mi mente y cuando yo le estaba hablando a ella la estaba viendo a los ojos y estaba yo cuando yo terminaba mi frase cuando yo terminaba lo que tenía que decir me le quedaba viendo más pero entre las dos cejas y decía Tú me tienes que decir que sí, porque esto es lo que tiene
que pasar y esto me pertenece y esto lo merezco y esto, ¿sí sabes cómo? Y me aprobó, me aprobó las mensualidades súper bajas para yo poder pagar la escuela. Mira nada más, amiga, pues sí, lo que has descubierto de... Ya sé. Bueno, de primero fue una especie como de... Algo accidental. Pero ya después cuando encausas esa curiosidad, mi querida amiga, que eso es muy bueno, ¿no? Encausar la curiosidad porque comienzas a investigar, comienzas a indagar, comienzas a preguntar y
lo más importante, comienzas a practicar. Esto tiene beneficios, mi querida amiga. Por eso nosotros aquí, por ejemplo, les decimos, esa parte cuando dicen, no, es que se me apareció un demonio y pues yo le empecé a decir de groserías. De acuerdo a lo que yo te acabo de comentar, decirle groserías no sería ahuyentar al demonio, sino más bien sería alimentarlo, porque ellos se alimentan de energías negativas. Si tú les dices groserías,
ellos de hecho lo hacen con esa intención. Yo le llamo a eso la faena del chamuco, la faena del diablo, porque estás haciendo exactamente lo que ellos están esperando que tú hagas. Sí, exactamente. ¿Y qué razón tenía el señor este, el doctor Jacobo Grinder? Correcto. Que se llamaba. Sí, sí, sí. ¿Qué razón? O sea, de verdad, esa persona yo pienso que se lo llevaron los extraterrestres
o alguien así. ¿Sabes por qué? Porque él descubrió, él descubrió esto y es tan fascinante todo lo que él dejó de evidencia que de verdad que si tú le escarbas bajo todo lo que tiene que ver bajo este nombre de Jacobo, te encuentras cosas que dices, claro, claro, por supuesto, por eso las cosas pasan de esta manera. ¿Y sabes cómo? Es una cosa bien loca. A mí me trae bien entretenida, Nacho. Yo sé que a lo mejor no tiene nada que ver con el tema que están tratando ahorita, pero,
de verdad, yo lo... Hoy, precisamente, las cosas pasan. Hoy vi ese... Escuché ese relato en YouTube y dije, tengo que platicarles todo lo que me está pasando gracias a él, a la bendita Gomita, que, por cierto, ya la estiré. Pues sí, sí, hay otras cosas más naturales y que te benefician más, como por ejemplo, para relajar, para conseguir un mejor sueño, muchas propiedades que tiene
el magnesio. Si fuera tu necesidad de relajarte a la hora de dormir, puedes probar con el magnesio y eso es algo muy saludable, vamos, es un mineral. Ya lo tomo, ya no creas. Sí le descargué bastantito y dije, no, no lo necesito. Es más, yo misma con mi mente yo me tengo que programar. A las 10 de la noche a mí me va a dar un sueño bien profundo. Y me voy a quedar también dormida. Y la loca, yo alto programando, nada. Sí, amiga,
ya lo veo. Muchísimas gracias. Me da mucho gusto, Mirza, que te hayas tomado la molestia de platicar con nosotros, que nos hayas compartido esta experiencia. Y sobre todo a mí lo que me enriquece demasiado de las charlas, Es cuando al final ustedes también nos comparten parte de sus investigaciones y de los resultados que han obtenido con sus investigaciones. Porque además ahorita lo que digo Mirza, le puede servir a alguien más que nos esté escuchando.
Por supuesto, claro que sí. Claro que sí, eso es muy interesante y de verdad todos debemos
de saber que sí. ponemos la vida en positivo, todo va a salir bien, si vivimos poniendo cosas negativas en nuestra mente, pues las cosas se pueden tropezar, pero de verdad, yo agradezco mucho, agradezco mucho su presencia, su programa, me encanta estarlos escuchando, me he despegado de ustedes, porque ando ahorita conectada con lo de la escuela, pero siempre estoy presente dándoles like, ok, muchas gracias por llamarme, que tengas bonita noche, a ustedes también, bye.
Hasta luego, mi querida amiga. Pues ahí está la invitación. Además, ustedes deben saber que también nos pueden seguir por Spotify en La Mano Peluda Grupo Fórmula. Así nos encuentran. La Mano Peluda Grupo Fórmula. No se vayan a confundir. Oye, porque también aquí es importante subrayar que hay personas que, al contrario de Mirza, antes de llegar a un lugar siempre están con la parte negativa. ¿Y qué crees que así sucede?
Gina, ha llegado el momento de despedirnos. Y como cada noche, agradecemos tu participación, tus relatos. Pero mañana tenemos nuevamente una cita. Que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Avilés. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes. Porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan la mejor de las noches. Y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa
aquí en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
