La Mano Peluda Jueves 07 de Marzo de 2024 - podcast episode cover

La Mano Peluda Jueves 07 de Marzo de 2024

Mar 08, 20241 hr 32 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj.

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast?

Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

Grupo Fórmula, en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Antirímpicos, espíritu de bruja. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es, y el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. ¡Aaaaaah! Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural y quedarán al descubierto a quien. La mano peluda.

Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Bienvenidos, bienvenidos a esta emisión donde vamos a platicar de lo increíble y también, ¿sabes de qué? De lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho.

Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos tendremos una noche impactante. Queremos tu participación a través de las redes sociales y de la multilínea 55-52-79-2291. La página radioformula.com.mx y en Spotify encuéntranos como la mano peluda Grupo Fórmula. Te invitamos a participar de una forma muy sencilla y directa a través de nuestro WhatsApp mejor conocido como El Miedo Fond. 55-2193-5926. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto.

Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, El Mocillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes y Huetamó, Michoacán, también Mazatlán, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta noche espeluznante.

En el vasto pantión de la mitología griega, una fascinante y misteriosa categoría de deidades emerge del oscuro reino del inframundo. Estos seres conocidos como los dioses tónicos son los guardianes silenciosos de la vida y la muerte. En la mitología griega, el término tónico se utiliza para describir a los dioses y espíritus que gobiernan el inframundo. Este reino espectral se asocia no solo con la muerte, sino también con la vida después de ella y la fertilidad de la tierra.

Estos dioses tónicos sirven como guardianes de los portales a lo desconocido develando secretos que trascienden la barrera entre el mundo de los vivos y el reino de los muertos. Hoy, guardianes del inframundo, tejedores de destino. ¿Qué te parece el tema para esta noche? Vamos a hablar sobre algunos seres mitológicos que han dejado una huella muy profunda. Se han inspirado películas, series y esto lo vamos a platicar.

Para iniciar, nos vamos a ir hasta California, donde ya está listo para contar su relato. Danny, buenas noches, ¿cómo estás? Hola, ¿cómo están? Muy bien, ¿ya en casita o trabajando? Ya, hace un ratito que llegamos a casa. Excelente, porque ahora con tranquilidad nos puedes platicar tu relato de qué se trata. ¿Cómo se trata? Se le cortó un poquito la voz. A ver, ¿aquí está mejor? Sí, ya, ya, mucho mejor, es que se estaba cortando un poco. Ah, bueno, a ver, adelante, ¿qué nos quieres contar?

Bueno, pues antes que nada, un saludo. La verdad, tengo como unos cuantos meses queriendo llamar, pero la verdad no me atrevía. Es extraño porque uno siendo necrofóbico y le gusta todo este tipo de las cosas paranormales y todo eso. No tanto así como tenerle miedo a la muerte, pero todo lo que tiene que ver con la muerte, si los ataúdes, los muertos, todo, me pone muy mal.

Pero últimamente me han estado pasando unas cositas muy extrañas y dije, creo que ya llegó, es una señal de que tengo que marcar y cosas así. Y eso es, qué bueno que te atreviste, que ya estás aquí con nosotros. A ver, platícanos.

Sí, bueno, la primera historia que les voy a contar ya, en otra ocasión les contaré las otras, pero creo que esta es la cosa más extraña, no sé si lo podría llamar paranormal, pero es lo más extraño que me ha pasado y esto pasó hace casi, casi ya unos, pasó como en el 2007, a dar cuenta que como les estaba comentando, pues yo soy originario de Tijuana, pero yo me vine aquí a California a los 10, 11 años.

Sí. Cuando nosotros llegamos aquí a California, nos quedamos en casa de una tía y ahí vivían también mis abuelos. Entonces, creo que fue en el verano de ese año, de 2007, que la hermana de mi abuela fue a visitarnos a la casa. Yo honestamente, pues yo no la conocía. Yo la conocí en ese instante. Entonces, ah, he cuento que pues yo era muy, como muy... Yo siempre he sido una persona como muy servicial, preguntar si están bien, si necesita algo y ese tipo de cosas así.

Entonces, pues siempre que ella necesitaba algo, yo le decía, ah, cuéntame si, tía. Ah, no se preocupe, tía, yo le ayudo. Siempre trataba de ser cortés con ella, ¿verdad? Y luego, pues aparte, pues también el hecho de que no era mi casa, pues también no, a pesar de que yo nunca fui como ese tipo de personas así que... Malas personas. Problemáticos. ...y ese tipo de cosas, pero pues, exacto. Entonces, haga de cuenta, haga de cuenta que pasó esa vez, ella se fue.

Entonces, a lo que me comenta mi abuela, una vez hablando por teléfono con ella, su hermana, ella siempre se refería a mí como que, ay, Dani me quiere mucho, Dani es muy cortés conmigo, es muy amable, la verdad me gusta ir para allá porque me trata bien. O sea, siempre amó cosas muy buenas de mí. Luego volvió a ir, tiempo después, unos meses después volvió a ir y fue igual. Obviamente ya la trataba un poquito más porque pues ya la conocía.

Ella siempre se quedaba dormida en la sala, ha de cuenta que no era como de estas salas que son de dos piezas, esta era una sala de una sola pieza y ya ve que a veces en las esquinas tienen estos idiomas que se hacen como reclinables. Sí. Entonces, ha de cuenta que esa vez fue la última vez que la miré. No sé muy bien exactamente cuánto tiempo pasó, pero no pasó mucho.

Ya de cuenta que ella tuvo una muerte algo desastruida porque ha de cuenta que ella vivía con su hija en una parte de Los Ángeles, no me acuerdo si era en Riverside o algo así, pero ella tenía un mañón. Ella siempre se encerraba en su cuarto. O sea, ella iba y agarraba cosas de comer, de beber, todo ese tipo de cosas y ella se encerraba en su cuarto. O sea, ella podía durar días metida.

No sé si el cuarto de ella tenía baño, pero a lo que me cuentan a mí es que ella agarraba sus cosas, se metía en su cuarto y podía durar dos, tres días ahí metida y para los familiares de ella era normal, ¿no? De que no ha salido, pues ha de estar allá. Sí. En una ocasión, pues se les hizo raro de que ya habían pasado, no sé, dos, tres, tres días, póngale a lo mucho, de que mi tía no salía. Mi tía tenía a encerrarse también con seguros.

El cuarto de ella tenía estos seguros que se ponen arriba de esos como tipo de candadito. Entonces, pues ya se les había hecho raro de que mi tía no salía ni para el baño ni agarrar alguna bebida o algún bocadillo o algo así. Entonces, pues, su hija que vivía con ella le tocaba la puerta, le tocaba la puerta y no respondía. La quisieron abrir, pero como que normal la abrieron un poquito porque como le digo, tenía esos seguros de candadito.

Entonces, cuando entre abrieron la puerta, miraron que mi tía estaba casi casi colgando de la cama. Entonces, tiraron la puerta y se dieron cuenta de que mi tía ya había fallecido. No sabían si había fallecido en ese momento o si había fallecido días antes. Porque creo, como le digo, creo que la habían mirado como dos o tres días. Ella agarraba sus cosas, como le digo, se metía a su cuarto y no salía.

Entonces, ha de cuenta que, pues, obviamente le dan la noticia a mi abuela de que mi tía falleció. No recuerdo bien su nombre, pero le decíamos Chula de cariño. Ah, mi tía Chula. Sí. Entonces, ha de cuenta que mi abuela nos dice falleció, falleció su tía Chula. Y también fue un caso muy extraño porque la verdad no sé cómo es ya el tipo de. Dani, te voy a interrumpir por la pausa, pero no te vayas. Regresamos contigo. Permíteme el miedofone está listo.

Mensaje de voz o de texto cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y nueve veintiséis. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en la mano peluda. La vida si sabes usarla es larga. Cénica sabiduría en las redes porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Continuamos. Estamos platicando con Dani desde California. Antes de irnos a la pausa, comentabas que no sabías cómo eran acá los funerales o cómo?

La verdad no sé exactamente cuando fallece una persona. Cuánto es lo que tardan para darles el cuerpo y todo ese tipo de cosas. Fíjate que si hemos sabido que es muy diferente aquí en México que en Estados Unidos. En México es mucho más rápido porque fallece una persona. Normalmente la velamos un día y al siguiente se entierra, se sepulta o se incinera. Pero me parece que en Estados Unidos son varios días verdad?

Normalmente creo que es como una semana pero este caso que le digo fue todavía mucho más largo. Porque creo que ella la tuvieron básicamente en una hielera como por tres semanas. Para que nosotros la pudiéramos velar. Y luego aparte de eso pues cuando la velamos aquí su cuerpo lo mandaron para México. Mi familia es de Guadalajara de Zapopan. Entonces de un pueblo que se llama Tepistán. Entonces todavía para mandarla la tuvieron que mandar en avión.

Y prácticamente tardaba un poquito más de un mes para enterrarla. Muchísimo tiempo. Entonces le digo que llegó el momento de ir al velorio. Tuvimos que ir a Los Ángeles al velorio. Y pues como le digo yo soy una persona, pues me considero una persona necrofóbica. Porque todo lo que tiene que ver con ataúdes, el mismo difunto, todo eso me pone muy mal. Al borde de desmayarme, empezar a temblar, me pone muy mal, muy mal. Como le digo no le tengo miedo, no le tengo miedo a morirme.

Pero todo lo que tenga que ver relacionado con la muerte me da mucho, no sé, no puedo. Entonces de cuenta que pues llegamos al velorio y pues era cuerpo presente y todo esto. Y saludamos a la familia. Yo nunca me acerqué al ataúd, me daba mucho miedo la verdad. Pero no sé por qué, no sé por qué. Aparte pues era un niño, le estoy diciendo que en ese tiempo a lo mucho tenía yo pienso que como unos 13, 14 años. Ah sí, estaba chico.

Y ya de cuenta que por curiosidad, por morbo, lo que usted quiera me dio por ir a ver al ataúd. Y pues obviamente la miré y me dio mucho miedo porque no se parecía nada a la imagen que yo tenía de ella. Prácticamente aquí casi estaba como de un color así como entre blanco y azul. No sé, me impactó mucho la verdad. Impresionaste. Sí, sí, sí, la verdad. Entonces del miedo pues yo ya no me quise acercar. Yo recuerdo que yo me fui hasta la parte de atrás del lugar donde la estábamos velando.

Y pues obviamente pues nos quedamos un par de horas porque rejaron el rosario. Pues el tiempo que duraron ahí viéndola y así. Entonces yo nunca, yo nunca como lo de ya después de eso yo no me acerqué. Pero un dato curioso que cuando me acerqué obviamente su ataúd estaba lleno de flores. A flores a morir había. Pero había un tipo de flor que no sé cómo se llama. Pero que era más fuerte, que era más fuerte el olor que las demás flores. Lo recuerdo muy bien.

Y ya de cuenta que ya pasa el tiempo y pues obviamente mi mamá dijo, sabes qué, pues ya nos vamos a ir. A de cuenta que el lugar donde la velamos estaba como uno, qué será, como unos 15 de 15 a 20 minutos retirados de la vía rápida o del freeway como le dicen aquí. Sí. Entonces era una distancia bastante larga. Entonces a de cuenta que nos despedimos de nuestra familia. En el carro iba mi mamá, iba una prima atrás, mis dos hermanas y yo de copiloto.

Entonces a de cuenta que nos fuimos y pues todo callado, no, no, no, no decíamos nada. En el momento que agarramos el freeway yo no sé por qué, pues yo dije, ¿saben qué? Pues vamos a poner música, vamos a poner música. Y me acuerdo que en este tiempo tenía una carpeta llena de discos. Y me acuerdo que puse uno, le subí, le subí al volumen. Nos pusimos a cantar mi prima, yo y mis hermanas. Te lo juro, no había pasado y me acuerdo y me da escalofríos.

No había pasado ni 10, 15 segundos que tenía la música. Obviamente le subí el volumen a una, pues a un volumen alto. Sí. Te lo juro, no habían pasado ni 15, 20 segundos cuando dentro de estos filtros donde sale el aire acondicionado, el aire acondicionado no estaba prendido. Llevábamos, yo pienso que a lo mucho como unos tres, cuatro minutos que habíamos agarrado el freeway.

Pero de donde entra el aire acondicionado de los filtros, empezó a entrar el olor a las flores que estaban alrededor de mi pie. Pero un olor así, fuertísimo, fuertísimo al olor. Sí, sí, sí. Y nosotros con nos quedamos todos espantados. O sea, yo me quedé viendo a mi mamá y dije, ¿sí huele? Mi mamá sí. Y mi mamá le preguntó a mis hermanas y a mi prima, ¿agarraron una flor o algo? Y no, pues nadie me agarró nada.

Pero a ver, cuenta que era un olor tan fuerte como si estuviéramos oliendo la misma flor, la tuviéramos aquí en la nariz. ¿Pero era un olor agradable? Sí, era el olor a las flores que estaban alrededor de mi tía, como le digo. No recuerdo cuál era, pero sí me acuerdo porque era la que olía más. Ok, Dani. Pero ese olor de la flor que estaba alrededor de mi tía, se empezó a meter a los filtros del aire. Y digo, el aire acondicionado ni siquiera estaba prendido, nada, nada, nada.

Y obviamente no es como que diga, ah, pues estábamos aquí a la vuelta, ¿me entiendes? Ya teníamos los 30 minutos que se hacían de llegar al freeway y unos tres, cuatro minutos que teníamos manejando ya ahí. O sea, ¿cómo puede ser posible que el olor se haya metido por ahí y ya ni siquiera estábamos ahí? Oye, es que aquí bien cabe la pena comentar que se dice que este aroma y cuando se trata de un fallecimiento, podría significar la presencia de este familiar que anda por ahí, ¿eh?

Sí, fue lo que nos dijo mi mamá, porque en cuanto se empezó a meter el olor, yo le bajé el volumen a la música. Le hice esa pregunta a mi mamá de que huele. Y mi mamá preguntó, ¿alguien se trajo? Porque mis hermanas estaban chiquitas. En ese tiempo tenían cinco y cuatro años. A lo mejor pensó que mis hermanas jugando ahí o algo, agarraron una flor y se la trajeron. Entonces ya nomás, yo me empiezo a poner muy mal.

Y mi mamá todavía me dice, ¿ya ves? Es tu tía que les está diciendo que no le están guardando el respeto. O sea, que venimos de velarla, de llorarle. Y ustedes al poner la música recio y ponerse a cantar, es como si se estuvieran burlando de ella y ese tipo de cosas. Y no, pues yo casi llorando ahí. Pero, ah, de cuenta que apagamos, apagamos, bueno, apagué la música. No pasaron, se lo vuelvo a decir, otros diez, quince minutos y el olor se fue.

Ay, oye, pero las ganas hasta de escuchar música se les quitaron. Sí, sí, sí. Y yo, la verdad, quedé muy traumado por mucho tiempo, la verdad. Yo recuerdo que para ir al baño, ha de cuenta que era un pasillito. Ha de cuenta que tú entraba a la casa, a tu casa. Estaba la sala, estaba el comedor. Y entre la puerta de la cocina, al lado izquierdo, era el pasillo para entrar a los cuartos. Y la primera puerta era la del baño.

Entonces, siempre que salía del baño, se volteaba para el otro lado y daba exactamente a la sala. Entonces, yo para levantarme en la noche, ha de cuenta que yo no podía, porque yo sentía que mi pie iba a estar recargada ahí, porque, digo, ella siempre se dormía recargada así en el sillón. Entonces, sí fue. Y más con lo que me pasó, pues sí me quedé muy traumado, la verdad. Y la verdad, sí fue algo muy que no tiene explicación, no sé. Yo nunca me había pasado de este tipo de cosas.

Y sí, la verdad, sí fue algo muy fuerte para mí. Y él algo tan chiquito que estaba. Pero, fíjate, te marcó, digamos, porque a partir de entonces ya le tienes cierto respeto o reserva al asistir, no algún velorio. La verdad, digo, yo soy muy, yo soy muy miedoso. Afortunadamente no he tenido la desgracia de perder familiares tan cercanos a mí. Obviamente hemos perdido familiares, pero ya como no tan cercanos a mí. Entonces trato de evitar este tipo de cosas.

Incluso yo bromeo con mi mamá de que le digo, ¿sabes? El día que ya no estés aquí le digo, más vale que te quememos, porque si quieres que te velemos. Y tú a veces le digo, yo no voy a ir a tu velorio. Le digo, yo no voy para acá. Y ya no es mi mamá jugando a mí. Dice, ah, pues si no vayas, yo vengo y te dejamos los pies. Ándale. Oye, estas frases que en ocasiones son de broma, cuando suceden ya se ponen un tono mucho más macabro, porque a veces se cumple.

Sí, como le digo, mi mamá es una persona que le han pasado muchas cosas, ya se las contaré después. Pero como le digo, últimamente me han estado pasando cosas muy raras. A mí me encantan todo lo que tiene que ver con terror. Y la verdad yo tengo ya mucho rato escuchando la mano peluda. Me acuerdo que mi papá no la ponía cuando estaba chiquito. A mí no me tocó los principios. A mí me tocó más la parte...

No me acuerdo quién era el locutor en ese tiempo, pero sí me acuerdo que mi papá me espantaba cuando salía el intro de la mano peluda, el lado pulso de la sonrisa. Yo con esto tenía para no dormir. Pero lo importante es que sigues aquí. Ya vamos rumbo a los 29 años. Y nos encanta que platiquen las experiencias. En otra ocasión esperamos volver a recibirte. Te deseamos que tengas excelente noche. Y seguimos en contacto. Sí, cuando busquen aquí estoy. Gracias amigo. Nos vamos a una pausa.

El miedo FON sigue listo. 55, 21, 93, 59, 26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y sudar. La mano peluda. La mano peluda. Hey Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs.com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs.com. Ventas arroba rcs.com.

Y sabrás qué se siente estar en boca de todos. No es que tengamos poco tiempo, sino que desperdiciamos mucho sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano peluda. Continuamos, estamos recibiendo sus mensajes.

Aquí Patty de Naucalpa nos dice, Gina y Lachito, quiero agradecer que he podido aceptar que soy una persona con sensibilidad para ver, oír y sentir cosas que muchas personas no. En una conversación familiar tocaron el tema y yo les dije que no es fácil para quien como yo hemos tenido este tipo de experiencias. De verdad, infinitas gracias Patty.

Aquí estamos reuniendo a todos los que nos han ayudado y estamos abiertos a la posibilidad de escuchar experiencias que pudieran parecer increíbles, pero que sabemos que son ciertas. Claro, saludamos a Melody que está con nosotros, Ramón Camacho, y fíjate, dice Angélica Carrillo a propósito de lo que comentaba Daniel, yo los escucho diario por Spotify. Muy bien, mi querida amiga, muchas gracias. Y ya sabes, es que no hay que perderse.

Te voy a recordar que tú ahí nos encuentras como La Mano Peluda Grupo Fórmula. No te confundas, es La Mano Peluda Grupo Fórmula, el auténtico y original. Tenemos a alguien en la línea. Hola, buenas noches. Uy, creo que no te escuchas. No me escucha, ¿verdad? Hola, hola, buenas noches. No, parece que no vamos a triunfar. No, no, no. No, parece que no vamos a triunfar con esta llamada. Hoy estamos hablando de los Guardianes del Inframundo, también conocidos como los dioses tónicos.

Desempeñan un papel crucial en la mitología griega al gobernar sobre el oscuro reino subterráneo. Entre estos dioses, los tejedores del destino destacan como figuras misteriosas, pero también poderosas. En la mitología griega, las Parcas, por ejemplo, eran las diosas encargadas de tejer el destino de los seres vivos. Estas deidades tónicas, también conocidas como Cloto, Atropos, son los tejedores supremos del destino, por nombrarlos de alguna manera, y tienen un papel específico.

Por ejemplo, Cloto hilaba el hilo de la vida. La Kesis lo medía y Atropos lo cortaba, simbolizando respectivamente el nacimiento, la duración y la muerte de cada ser. Vamos a seguir hablando de este tema de los Guardianes del Inframundo y también escuchando tus experiencias. Hola Gina, hola Nacho. Saludos amigo. Buenas tardes por aquí, reportándome. Bien. Aquí andamos en California, Valle de Coachella, aquí ya saliendo del trabajito.

Hace rato estaba yo escuchando la historia de un compa que dice que su amiga quedó viuda y en una parranda que salió ella, alguien se le acercó, que no era ningún conocido, pero sintió como si hubiese sido su marido. Sí entiendo eso porque a mí me pasó algo similar en el sentido de que fue con un amigo. Ese amigo se suicidó en el 2018, no voy a decir nombre. Ok, sí, sí. Para no faltar respeto. Claro, sin problema, amigo.

Ese amigo se enterró en un... aquí tardan para entregar los cuerpos aquí en California y como fue suicidio, tardó casi casi el mes. Se enterró un 16 de abril. De hecho, el día de su entierro, terminando de salir del panción, nos fuimos a casa de su familia para organizar un convivio para honrar la memoria y recordar sus hechos del amigo. De hecho, éramos cuatro personas muy cercanas con él, que todo el tiempo andábamos para arriba y para abajo, para no hacer muy largo el relato.

Ok. Esa tarde sí estábamos conviviendo y luego también conviviendo, pero estábamos tranquilos. De la nada se me arrimó una persona, un americano, y me empezó a hablar en español y me platicó mucho, mucho acerca de ese amigo. De hecho, me dijo que me encargaba mucho, que él lo dijo en sus palabras de esta manera. Dice, yo conocí a él, quiere que tú te encargues de que no se separe la familia, que su hija no la separen de la familia, que ustedes sigan unidos y que se acuerden mucho de él.

Fue como si él lo hubiera estado conviviendo con él antes de que se suicidara. Y yo todavía le pregunté, ¿y hubo acaso conociste al primo? Porque así normalmente nos decimos primos, o nos deseamos primos. Y pues me dijo, dice, no, no lo conocí, pero yo platicé con él y él me dijo esto así, así, así. Él lo primero dice que se preparen porque viene algo muy grande y no quiere que separen a la niña de su familia.

Y que también ustedes se preparen porque lo que va a pasar es muy grande y va a haber muchas pérdidas. Fue lo que yo me quedé sacado de seis. De hecho, uno de los tíos de mi amigo estaba también escuchando lo que él decía. En eso un primo mío, que sí es mi primo, empezó a reírse por equis chiste que yo no escuché, pero empezó a reírse de una manera muy como que exagerada.

Del cual yo volteé y le dije, hey, primo Mario, cállate, porque aquí me están platicando del pilio y pues tú con tu ruidero ya no me dejas escuchar. Entonces, para cuando yo volteé, esa persona ya no estaba a mi lado, sino ya iba camino hacia una oscuridad. Y yo le pregunté al tío de mi amigo, hey, Oscar, ¿viste para dónde jaló? Y dice, va para allá, dice, ahí por la oscuridad donde están aquellos árboles, por ahí va. Entonces, vimos por dónde se metió y a qué casa se metió.

Yo le dije, hey, me estaba platicando de la persona que se suicidó. Digo, vamos, porque me estaba a punto de decir qué fue lo que pasó, el por qué lo hizo. Digo, vamos, cuando llegamos a la casa donde él vio que esa persona entró, efectivamente, estaba esa persona sentada. Yo llegué, le toqué la puerta y en cuanto abrió me dijo, ¿qué quieres? Pero ya me empezó a hablar puro inglés.

Yo le dije, es que hace ratito estuviste ahí conmigo platicando y me dijiste que conociste a mi amigo y que platicaste con él en el sentido de que te dijo que quería que supiéramos esto y lo otro. Y pues quiero que me sigas platicando qué fue lo que pasó. A lo mejor tú hablaste con él minutos o horas antes de que él se fuera. Me dijo, no, yo no lo conozco, nunca he hablado con él. Es más, no sé ni quién es. Yo nunca he ido para allá. O sea, me negó todo.

Y le dije, pero si llegaste al principio pidiendo una cerveza. No, dice, es más, yo no tomo. Yo no tomo y volvió a ver a su tío de mi amigo y le digo, Oscar, pero si tú escuchaste que estábamos platicando. Sí, maño, dice, pero sabes qué? Vámonos, dice, porque si el señor no quiere platicar, no quiere platicar. Y si está negando todo, dice, vámonos para no tener problemas. Pues sí. Entonces lo regresamos para allá, para donde estábamos reunidos.

Pues sí, lo primero que llegué fue a reclamarle a mi primo. Por tu culpa ya no escuchamos o no terminamos de escuchar que fue lo que esta persona nos estaba diciendo. El cual, pues sí nos quedamos con esa duda de qué fue lo que yo ya no logré escuchar. Que él me estaba comentando y pues sí, me quedé con eso. Pues sí, al poco tiempo la ex novia de él, la mamá de su hija. Pues tuvo otra relación, el cual se casó y empezó a apartar a la niña de la familia de él.

Lo que prácticamente el señor nos había dicho, no permitan que aparten a la niña de la familia. Y empezó a pasar todo eso, de ahí se vino la pandemia. Perdimos también muchos seres queridos por culpa de la pandemia. Después de eso, otra vez la muchacha se divorció y con el tiempo alejó más a la niña. La volví a ver como al año siguiente ya en otra nueva relación. El cual ya también tenía otra niña. Pues yo le pregunté, le dije, ojalá y arrimes más a la nena pa' allá pa' con su familia.

Porque si quieras o no, sí la extraña. El padre, hasta ahorita ya no los he visto, ya no sé si volvieron a juntarse o no. La familia de mi amigo, prácticamente con su hija y la mamá de su hija. Ojalá que sí, pero literalmente a lo que me refiero es eso. Que esa persona que se acercó a mí, diciéndome que no permitiéramos que alejaran a la niña y que algo grande vendía y todo eso, prácticamente estaba advirtiendo o algo por el estilo acerca de la pandemia.

Yo platiqué con mis camaradas como una semana después de todo eso. El cual todavía me llegó un mensaje del número del teléfono que tenía mi amigo. Porque él se perdió literalmente toda una noche. Yo cuando recibí ese mensaje fue una semana después que me decía que estaba bien. Ese mensaje que prácticamente me respondió fue porque lo andábamos buscando. Y yo le pregunté, ey, pi, conteste el teléfono, wey. Le digo, quiero saber si estás bien.

Pero como nunca me contestó pronto, hasta como leí una semana después, fue cuando se regresó ese mensaje donde me contestaba diciéndome que estaba bien. De ahí comprendimos que literalmente lo que pasó con él fue para que él pudiera estar bien con él mismo. Él lo que hizo, él solamente sabe sus razones y así se quedó. Y esa era la anécdota que quería yo platicarles que pasó en el 2018. Una decisión que tomó, que la realidad pues solamente la supo él, ¿no? Porque tomó esa terrible decisión.

Oye, Gina, ¿será que el espíritu del amigo que se suicidó se metió en el cuerpo de esa persona para transmitir el mensaje que cuidaran a los niños y que se prepararan? Todo lo que ya escuchamos, ¿no? Pero estuvo muy raro porque inclusive pidió de beber y en cualquier descuido pues ya se fue. Como si hubiese sido otra persona completamente diferente. Ni probablemente ni siquiera se acordaba de que había hablado con ellos, por lo que deja aquí a entender el amigo. Lo tomó como canal.

Lo tomó de canal, exactamente. Para transmitir un mensaje, para platicar o tal vez simple y sencillamente pues como decimos coloquialmente, ¿no? Recoger sus pasos. Podría haber sido. Vámonos también a saludar a más amigos que quieren contar su experiencia. Nos vamos hasta Baja California. Buenas noches. ¿Cómo te llamas? Buenas noches. Bienvenido. Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Carlos Merina. Carlos. Carlos. Carlos. AyerJOan. apresentarlo. Quiero genial. Hey, hermano? Muchisimo gusto.

Muchisimo gusto. Muchisimo gusto. Arran, regresamos de lo anterior que Rückman. Y lo soy vos perfectamente. Ah, muy bien, muy bien. Trae vas del canal. Bueno, es una Oroida. definitely. , es algo que le pasó a mi abuela que ya en pases canse. Sí. Ehh. En nosotros. Bueno, en la casa que está allá en Veracruz. O parecido acá en Baja California. Sí, pero la casa que dejó ella. Ajá. Ehh. Es un parque se contaba en ese tiempo y nos lo contaba un señor. Porque eran hechidos al principio.

Nosotros fuimos de los primeros que colonizamos ahí. Vaya, que ficharon un lote y compraron. Sí. Sí. Junta que para llegar a la casa no era una calle como tal. Era una veredita. Ajá. Ehh. En ese tiempo ese señor que me contaba las cosas. Bueno, que me contaba cosas que sucedían allí. Él era de los primeros residentes. Decía que ahí estaba. Bueno, ellos le dice. Bueno, él le decía que pasaba un burro con los tambos esos que donde cargan las leches. Esos tambos de lámina galvanizada.

Ajá. Si, botes de cheiros. Eso. Y que pasaba. Que se veía toda la. Sí. No una vez vi a escucharlo. Pero como tal. Ehh. No salía a ver qué era. Porque era al principio cuando teníamos apenas lujo. No teníamos de nada que no tenemos nada. Ehh. Yo decían que ahí pasaba ese burro porque era un señor que vivía aquel hasta un barranco que iba hasta terminando la calle. Era un barranco. Ese señor pasaba. Pero lo que traía en los tambos no era leche, sino se traía oro. Ah, ándale.

Ehh. Eso es lo que me decía ese señor. El que lo. Y que entonces este señor guardaba oro en unas cuevas que hay. De hecho, yo llegué a entrar. No entra. Vi esas cuevas que están sobre donde están cantiles. Pero yo la verdad nunca me quise arreglar entrar en la forma de que se. Que se. Se derrumbara la cueva y te dará una atrapada ahí y ya. Y no solamente él, también lo contaba mi abuelo. Sí. Porque también lo conocieron. Ese señor era.

Él no, no, no. Lo que me decían no era así alicioso, no, no. O sentaba lo que tenía. Él andaba en su burro con su. Guarachitos y su burro. Sí. Dicen que hay ahí hay videos de ese señor que ahí lo dejaron. Yo me da curiosidad de repente a ver que. Porque todas esas cosas se están. Yo nada más la llegué así de vista. Pero al final no más. Mucho más en ese tiempo tendría como unos 15 años. Entonces no. No era como mi prioridad andar buscando. Esa cosa. Sí. Y bueno, es una.

Ahora necesito y me pude ir a preguntarle al maestro. Algo un sueño que tuve hace poco. A ver. Dinos. Estuvo medio raro ese sueño que yo tuve. Mi madre ya falleció, como le comenté. Y yo. Hay muy poco que sueñe con mi mamá o que sueñe con personas que ya murieron. Sí. Hace como 12, 9. Lo tengo bien presente. Recuerdo que era la calle que va a dar a las casas. Donde vivía en Veracruz, pero todo oscuro, oscuro, oscuro. Ocuridad. Sí. Y recuerdo que iba caminando.

Doblaba porque la casa queda a medias cuadras, caminando las calles. Entraba y veía a mi mamá. Cuando yo vi a mi mamá, se iluminó como que se encendieron las luces de la lucrada pública porque yo lo que vi era de noche. Era de noche. Y entré y la saludé y le dio un gusto como que verde y me abrazó. Entramos y la sala es un fastidio completo. No recuerdo cómo fue que mi abuela apareció porque mi abuela ella también ya falleció. Y estaba mi mamá, estaba mi abuela y estaba yo.

Y estamos platicando hacia donde estaba una cuerda trasera. Y de repente ahí como se venía como que un huracán. Y yo lo único que vi fue abrazar a mi mamá. Y llevarlas a un cuarto. Y abrazarlas, pero eso no ha pasado, pero no entró aire ni nada. Están medio raros esos sueños que sube. No sé qué significa. Ojalá y el maestro Sofán me pudiera decir que firmé esa soñar con mi mamá. Que al verla yo iluminó todo, todo. Yo veía ya.

Y luego de que ese huracán se viniera, fue como de repente que velo y se veía acercándote en nuestra casa. Sí. Y yo al momento de que se iba acercando, yo lo que hice fue agarrar a mi mamá y agarrarlas y no soltarlas. Y después de que ese huracán se acercara a la casa, en el aire, no entró nada al aire. O sea, no hubo. O sea, como que no sé qué pasó, que ahí no sucedió nada. Ok. Preguntar al maestro Sofán. No sé cuánto vaya a estar en la próxima semana. Sí, la próxima semana, mi amigo. O que?

Con mucho gusto. Ustedes también se que el respeto como si no hay un centro de aprendizaje que llegan con el maestro Sofán y todas las patéticas que él les cuenta y todas las aceitacas que ustedes pueden tomar. Gracias, mi amigo. Muy amable. Claro que se lo vamos a preguntar la próxima semana. Te agradecemos muchísimo que hayas platicado el sueño y además tu experiencia. Así es. Muchas gracias, amigo. Muchísimas gracias, mi apito y en eso y gracias. Gracias. Qué pases bonita noche. Saludos.

Igualmente, delisita. Saludos. Hasta luego, mi querido amigo. Un poquito de problemas con la línea. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana y en el resto de la república y el mundo entero. Continuamos después de la pausa. 55 21 93 59 26. No. Lo oculto se pone al descubierto aquí en la mano tenuda. Hola, soy Maxine Woodside y te invito a escuchar lo mejor de la farándula donde y cuando quieras.

Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula abriendo la conversación. No son las cosas que nos pasan las que nos dañan, sino nuestra opinión sobre ellas. Sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano tenuda. Continuamos situaciones extrañas, insólitas. Relatos que nos dejan con la boca abierta. Literalmente, Gina, pues nos encanta que ustedes participen con nosotros. Hola, Gina. Hola, Nacho.

Les mando esta nota de voz porque últimadamente no sé si es lo que no sé que lo que tengo, si es una sabiduría lo que tengo dentro de mí. Pero solo quiero decirle de que cuando yo sueño. Soy en mis sueños cuando yo la vez que yo sueño que va a pasar algo como que yo ya ya sé como que yo me preparo para eso. No sé cómo explicárselos. Últimamente he tenido sueños desde hace como dos años. He tenido sueños de que. Sueño como que si se me.

Como que me va a pasar algo, por ejemplo, yo sueño muchas veces con mi carro. Cuando yo sueño cosas de mi carro, es algún problema que le va a pasar al carro mío. O me chocan o o o me ponen un ticket aquí en Nueva York o cosas así. Siempre que sueño algo, siempre que sueño algo tiene que ver con tiene que ver conmigo. Llegaba de un punto de que le he tenido miedo a mis sueños porque hoy justamente hoy me levanté, hoy soñé de que me estaba levantando a las 3 35 de la mañana.

Perdón, 3 36 de la tarde y me levanté y cuando miré el reloj eran las 3 45, las 3 46. Perdón, no sé qué es lo que está pasando. No sé si ustedes me pueden ayudar con eso, que lo que significa. Hace como un mes, dos meses atrás, soñé de que alguien me había chocado el carro, que alguien me había chocado el carro y yo venía en el highway, en la carretera y el carro se me apagó, se me apagó instantáneamente.

Y eso, gracias a Dios, yo ando con un búster para recargar la batería y así pude salir del highway. So he tenido sueños bastante, he tenido muchos sueños en el trabajo y por parte de eso siento como que que los sueños míos se hacen, que me están dando algo, me están dando algo de entender, me están dando como que como que le haga más caso a mis sueños en pocas palabras. Me entienden, no sé si ustedes me pueden ayudar con esto. Yo vivo aquí en Nueva York.

Solo quiero mandarle este audio para ver si ustedes me pueden ayudar. Siempre que tengo sueños así en mi mente y como por ejemplo lo que me pasó ahora que me levanté, soñé que me estaba levantando a las 3, a las 3 36 y cuando me desperté eran las 3 46 de la tarde, de la mañana. Siempre me levanta a las 3 de la mañana, a las 2 de la mañana. Como que alguien como que es un aviso. No sé si ustedes me pueden ayudar con esto. Y otra cosa quiero decirles, China y Nacho, que he tenido muchos de jabú.

Como por ejemplo en el trabajo que estoy ahora. De la vez pasada estuve en el jabú. Yo iba caminando en el mismo trabajo en un almacén y de repente mi cuerpo se paró, mi mente se paró y como que se retrocedió a un tiempo, como que algo me hizo, como que alguien algo me dijo en mi mente, pero tú ya habías estado aquí. En este trabajo me pasan de jabú seguidamente. Últimadamente me han pasado de jabú seguidamente como dos veces al mes.

De repente voy por un lugar y mi cuerpo se para y de repente algo me dice wow, pero ya había pasado por aquí. No sé a qué se refiere todo esto. Algo misterioso que me está pasando. Sí, mi amigo, pues probablemente estás pasando por una racha de esas que a todos nos puede llegar. En ocasiones es una racha de mala suerte. En ocasiones es una racha en donde nos van saliendo. Todas las cosas que hacemos nos sale bien. O sea, no todo tiene que ser negativo.

Esto que te está pasando, que sueñas con algo que para ti es importante porque tú no lo dijiste, pero puedo intuir que tu auto es importante para ti. Tal vez eres de esas personas que aman los autos, los carros y les encanta traerlo en punto y les encanta traerlo bien, limpiecito, tuneado y todas esas cosas. Entonces habla de cosas importantes en tu vida, mi querido amigo. Y por el horario en que te despiertas, yo diría que no te no te espantes ni siéntas mala vibra.

Por el contrario, trata de aprovechar ese momento en que ya estás despierto para programar tu día. Es decir, no te claves con un asunto que pudiera tratarse, que la hora del diablo y que la hora de no sé qué no tú no te claves con ello. Aquí estás hablando de dos temas importantes. Por una parte, sueños premonitorios y por otra de jabú. No todas las personas pueden tenerlos, pero hay algunas otras que sí. La explicación por qué les pasa no se ha tenido.

Lo cierto es que tienes una habilidad psíquica que te permite recibir información sobre eventos futuros a través de tus sueños, que serían los sueños premonitorios. Estás viendo algo que va a suceder y que a ti te deja extrañado. Sin embargo, es algo que tú posees y los de jabú de esta manera de un momentito es que apenas son instantes que ya lo viviste.

No es que sea malo ni bueno, es algo que tú poses, que no todas las personas lo tienen, pero que hay algunas que les gusta el tema y entonces lo quieren desarrollar y otras que quizá les espanta y dicen mejor yo en esa área no me meto. Así es, así que pues ahí te dejamos ese comentario, mi querido amigo, sin necesariamente tener la razón absoluta o la verdad absoluta.

Eso es difícil de conseguir, pero sí, por lo menos te damos un punto de vista que tú ya escuchaste tan variado como pueden ser los sueños. Eso es lo maravilloso de los sueños. Saludamos a nuestros amigos de Huétamo, Michoacán, la 95.5, donde se están uniendo cada vez más amigos contando experiencias y aquí tenemos en la línea a Elvira. Buenas noches. ¿Cómo estás? Hola, Gina. Buenas noches. Buenas noches. Saludos, amiga.

Aquí con el gusto de saludarte y queriendo conocer qué es lo que quieres platicar. Ah, tengo tantas cosas. Empezamos por este una historia que nos contó papá de mi abuelito. Sí, adelante. Ah, mi papi. Eh, son de Guerrero. Sí. Bueno, mi papi ya falleció, pero igual lo tomé en cuenta como si estuviera está conmigo todavía. Sí, claro, siempre va a quedarse. Sí. Este mi abuelito siempre se dedicó a la música, era músico, jugador, tomador y todo, muy bien, y todo. Ah, ok.

Cuando vivía en Guayameo, porque es Guayameo. Sí. Aquí en Guerrero. Eh, todo el tiempo se lo levantaba un un señor de caballo. Sí. A un señor de caballo. A mi abuelito. Ok. Este señor a caballo, ¿cómo era? Era un caballo negro. Un señor elegante, decía mi papi, elegante a caballo. Pues no había luz ni había nada. Sí. Él venía bien borracho. Músico y todo, jugador y todo, parrandero y todo. Ah, sí. Lo levantaba, decía, hey, a mí, ¿dónde vas? No, ya voy para la casa.

Y sube, amigo, lo voy a llevar. Y mi abuelito pues se subía al caballo del señor. Ah, ok. Todo de negro. Ajá. Ajá. Entonces, este, me volvió y subía. Sí. Y ya cuando se subía al caballo del señor, todo guapo y con sobrero y todo negro. Sí. Él decía que cuando él se subía al caballo, sí, ya no galopaba. Volaban. Ah, caray. Ajá. Entonces, este, aquí en Huetamó y Bache Díaz, igual conocemos unas, unas árboles que se llaman Seivas. Sí. Pero son árboles de más de cinco metros.

Oh. Ajá. Entonces, mi abuelito ya sentía que ya, sentía que volaba. Entonces, mi abuelito amanecía en ese árbol. Son árboles tan grandes. O sea, lo dejaba ahí arriba. Lo dejaba ahí en el árbol. Iban y lo bajaban. Literal. Obviamente que él solito no hubiera podido subirse, ¿no? Ah, claro que no. Wow. Por tanto, ya después que mi mamá y mi papá se casaron, vinieron a vivir aquí a Huetamó. Sí. Pero no había luz, no había nada.

Entonces, se aportaban en, en, en burros y pero mi abuelito todavía seguía lo mismo. Emborachándose. Te voy a interrumpir porque ya sabes que nos llega la pausa y tenemos que respetarla. No te vayas. Regresamos contigo muy rápido. El Miedo Phone 55 21 93 59 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos, los secretos de todos. Dónde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS punto com.

Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hostado y distribuido por RSS.com. RSS punto com. Hacer podcast de manera fácil. Ninguna pérdida debería ser más lamentable para nosotros que perder nuestro tiempo, porque este es irrecuperable. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda. Continuamos aquí. Ya regresamos para escuchar relatos. Imagínate lo que vivía el papá de nuestra amiga Elvira.

Cómo se subía a este caballo con aquel hombre que le daba ese aventón y de repente lo dejaba arriba de este enorme árbol. Cómo sucedía. Yo creo que no le creían a tu papá cómo llegaba ahí, verdad? Volando a través de este caballo. Le creía porque lo iba a la baja. Literal. Oye, de qué año estaríamos hablando más o menos de qué época década? Ah, estábamos hablando muchos años. Bogotá estaba a oscuras. Ah, ok. Entonces mi papi se casaron y se dividieron.

Entonces mi papi nos contaba que aquí a oscuras se usaban con aparatos de petróleo. Sí. Entonces mi papá seguía músico tomando y todo. De aquí a Bogotá, él bien borracho y todo. Sí. Se encontró. Ahorita en la autoridad está un corral de toros. Y dice mi papi que ayer amarraron las mulas. Me imagino que los murros, no sé, los caballos, no sé qué era desde entonces. Sí. Entonces mi abuelito iba y le dijo igual a un señor de caballo negro con traje de negro y le dijo. Amigo, ¿para dónde va?

No, llegó para la casa, pero pues ahí rentaban. Sí. Y dice que mi abuelito se subió al caballo. Ok. Entonces ya cuando se subió al caballo, igual le pasó. Oye. Pero. Pero ya cuando se subió. Hola. Pero el caballo, cuando subió, ya no traía cabeza, no traía nada. Ah. El amaseo en el aire. Oye, ¿y él no tenía miedo? Pues. Pues le voy a decir algo. Este. Aquí tenemos algunos cerros de dolores. Estamos alrededor de cerros. Él amaneció en el cerro. Vaya. Y dice que cuando él se subió.

El caballo no tenía cabeza, no tenía nada. Y iba solo. Iba solo en el aire. Ok. Y amaneció. Bueno, este momento debe de haber sido. Es peluznante. Encontrarse. Pero oye, no escarmentaba porque ya se había encontrado varias veces al jinete negro o al charro negro. Pero ya sí. El no escarmentó. Él no escarmentó hasta que. Que este. La última. Ajá. La última. Sí. Que sí. Que la última era la última que se lo llevaba. Sí. Y él dejó de. Era músico de los buenos. Sí. Entonces.

Dejó de tomar de todo porque era. Tomó a Tomador Mujeriego de todo. Y con eso dejó el vicio atrás. Sí. Ya le dijeron que era el último. Pues qué bueno que entendió. Si hubiera insistido, quién sabe qué le hubiera pasado. Ajá. Vierdad. Y yo quiero. Me escuchan. Este. Cuando mi hijo. Sí. Y. Y. Yo. T critical. Así. Así. Después. Con eso. Ya le. Miera. Sí. En. Que la lag cursed. Y yo cuesta. Oh, mira nada más. Qué hombre. Pero yo estuve... Yo escuchaba porque mi hijo es del 16 de septiembre.

Todos los doctores en fiesta con música como si estuvieran en una fiesta. Y tú? Me hicieron... Aparte de que estaba bien dorada. Me hicieron pesada. Entonces, se me saludó al presidente y yo escuchaba. Y me hicieron la cesárea, pero pues yo me dolía. Y le decía al doctor, doctor, me duele. No, mamita, es que no le duele porque le ponen la cesárea. Entonces yo me... Yo siento que a mí me fui. Y le he hecho a mis hijos. Entonces, yo me vi en un lugar tan bonito. Todo blanco, todo blanco.

Pero únicamente vi a personas de mi barrio, conocidos, que han fallecido. Oye, entonces, ¿tuviste una experiencia cercana a la muerte? Sí. Y los vi y vi todo a las paredes de blanco, de blanco. Y todos andaban en blanco. Vaya. Y gente que yo vi, conocidas del barrio y conocidos muertos. Yo los con... La vida saludaba. Oye, ¿y qué es lo que más...? Lo único que... Y lo único que le dije a mi Dios. Lo único que le dije a mi Dios. Padre mío, dame licencia porque mi... Estaba pequeño.

Sí, acaba de nacer. Sí, dame licencia para cuido porque no tengo que cuidar. Claro. Y te contuví. Tanta gente. Tanta gente que no estaba aquí. Sí, sí. La verdad. En ese momento, cuando estabas en ese camino que encontraste a personas que habían fallecido, ¿te sentiste tranquila? Estabas con la preocupación de tu hijo, pero era un lugar tranquilo. La verdad. La verdad, yo lo sentí así como natural. Pero yo en mi inconsciencia dije, no, pues ya se fallecieron.

Ajá. Vaya Elvira, tenemos mucho que escuchar que tú nos quieres contar y siempre nos da un gusto saludarte. Vamos a tener un próximo contacto para seguir platicando contigo, ¿te parece? Sí, ok. Te mandamos un abrazo. Está muy bien. Igualmente, saludos y buenas noches. Buenas noches. Mira mucho que tiene que platicar. Qué día de vida, sí. Le agradezco. Empezando desde su papá. Sí, sí, sí. Hace un esfuerzo, mi amiga, por platicar.

Se ve que le gusta platicar con la gente y mira, nos compartió varias historias. Y que su papito era tremendo. No, pues es que dicen por ahí que como buen músico, imagínate, parrandero, músico, mujeriego. Y tomaron. Pero las apariciones hicieron que dejar ese camino del vicio. Pues sí, varios encuentros con el de Charro Negro, ya era mucho, si no entendía, Gina. No, pues ya le dijeron, es la última vez. Mira, como sentencia, no quizá, no entiendes ya.

Fíjate que esas ocasiones en que amanecen arriba de un árbol y aún así no les cae el veinte, dices, cómo llegaste allá, caballero, cómo fue que te trepaste y más si andabas con tus tragos. Y además ve qué peligroso, le comentas, no al de creían, cómo no le van a creer si lo tenían que bajar. No había duda de cómo se subiera. ¡Wow! Mi querida Elvira, muy bien, muchas gracias, amiga.

Es que en ocasiones cuando alguien platica sucesos como el que ahorita nos platicó Elvira y la persona dice, no, pues es que iba tomado, dices, no, esa te lo imaginaste, era producto del estado en el que te encontrabas. Sí, pero entonces, ¿cómo podía subirse allá si lo tenían que ayudar a bajar? Y se supondría que era más fácil que subir, pues era un caballo que volando lo puso ahí en ese sitio. ¡Wow! Vaya, no es otra cosa, dice, Lucita Arellano, que es el chanclotas. Sí, así tal cual lo dices.

Vamos al corte. El Miedo Fond, mensaje de voz o de texto, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse, aquí en La Mano Peluda. No pierdas el tiempo en discutir con los tontos y charlatanes, las palabras las tienen todos, el buen juicio solo unos pocos. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural, La Mano Peluda.

Continuamos, estamos recibiendo también tus mensajes a través del Miedo Fond y nos dicen aquí en el año ochenta y ocho, yo tenía cinco años, mi tía estaba embarazada y una noche como a eso de las doce, ya estábamos acostados y le dieron los dolores y recuerdo que mi madre se despertó, salimos al poche cuando de repente se escuchó un lamento escalofriante y de lejos se veía una mujer de cabello largo con un vestido blanco, pero ella no caminaba, ella flotaba y traspasaba los autos.

¡Qué experiencia! Nos hubiera encantado escucharla de tu voz. Claro, por supuesto, aquí tenemos material. Hola, hola, Gina y Nacho y los peludianmaniacos. Desde Corea, ya tenía rato que no les mandaba audio ni mensaje, pero pues aquí andamos escuchándolos. Muy bien. Les cuento que pues ya saben que nos mudamos, ¿verdad? Y entonces normalmente yo tengo una Lexa en cada cuarto y este... ¡Eso es, no lo sé!

Y entonces pasa que cuando ya empezamos a acumular las cosas, las conecté y empezaron a timbrar las alarmas en la noche porque eran las alarmas que tenía allá en Colorado y pues en Colorado eran las seis de la mañana y aquí eran las diez de la noche. Entonces ya les cambié todo, le cambié el settings para que tenga el horario de Corea, cambié las alarmas, todo. Y ahora, tengo desde que la conecté a la de mi cuarto, todos los días timbra una...

No sé si es alarma, pero pues pone una canción a las 12 de la noche. Todos los días me pone la misma canción a las 12 de la noche. He estado buscando en la aplicación, en todo, ver qué alarma tengo, que esté conectada con el horario de allá de Colorado o qué pasa porque me timbra esa alarma todos los días a las 12 de la madrugada. Pues no he encontrado nada, ya borré todo, ya reseté las aplicaciones, todo y pues no, todavía nada.

Y para colmo, en esta noche, pues tres veces en la noche me puso música y a todo volumen. Esta es mi historia, no sé qué sea. La verdad, yo normalmente no soy miedosa. Todo el día me la paso escuchándolos cuando estoy sola, siempre estoy escuchando cosas de miedo, viendo películas. Para dormir a gusto, puedo poner una movie de miedo y duermo a gusto. Y, pues no sé, por alguna razón, de repente aquí siento miedo. No sé qué será y pues, qué opinan ustedes de mis alarmas de la madrugada.

Saludos, buenas noches y cuídense. Gracias mi querida amiga, muy amable. Pues mira, fíjate que tocas un punto que a veces a todos nos da un poco de miedo. Esas bocinas inteligentes y todo lo que viene con la inteligencia artificial y dispositivos que se vinculan entre sí. Entonces, a través de la tecnología podemos tener un gran control ya de muchas cosas en la casa, electrodomésticos, qué sé yo, algunas personas que ya están completamente actualizadas, verdad? Pero si llega a espantar.

El gran dominio que va teniendo la tecnología sobre nosotros, o sea, es avasallador y preocupante y además agrégale el tema paranormal. No son pocos los testimonios que aseguran que la bocina inteligente o algún dispositivo inteligente se ha comportado de una forma, le voy a poner entre comillas errática para poner un ejemplo. Tú estabas pensando, pensando en comprar algún mueble y de repente la bocina te da la propaganda del mueble que querías comprar o una canción, qué sé yo.

Hola, buenas noches, ¿a quién tengo en la línea? Bueno, buenas noches. Bienvenido amigo, ¿cuál es tu nombre? Efraín. ¿Efraín, desde dónde nos escuchas? De Phoenix, Arizona. Saludos, mi querido amigo. ¿Y qué nos quieres platicar? Estaba escuchando los lo que escucho del programa por es por es por el fallo. Muy bien. Y estaba escuchando los los episodios pasados. Sí, gente que tiene sueños de cosas que. Que van a pasar o cosas así como como a no sé cómo se dice, pero son los premonitorios. Eso es.

Y recientemente recientemente mi cuñado es falleció. Él estaba en el AMI en el ejército de aquí, Estados Unidos. Sí. Y eso pasó el 12 de 12 de enero, suciente. Este. Pero. Una semana, una semana antes, un poquito más de la semana, yo coní con él y le dije a mi esposo, le dije oye, el señor Robert, se llamaba Robert. Me dije, bueno, no precisamente él, sino que a tu hermana.

Que estaba llorando y que nosotros y que pues yo le preguntaba porque lloraba y que me decía que porque algo había pasado con Robert y pero que no le sabían decir que era. Entonces, no sé, es muy raro que yo soñé cosas así. Y le dije a mi esposa, le oye, algo le va a pasar Roberto y él me dijo, no, estás loco, mejor que no pasa algo. Sí, porque él estaba de ocasiones. Por lo de Navidad y en el nuevo. Sí. Ya tuvo que tuvo que reportarse otra vez a la base.

Entonces fue cuando le dije que algo le iba a pasar. Sí. Y pasó, pasó los días cuando nos dieron la. Los hablaron a la madrugada que. Pues que literalmente se ha suicidado. Cómo crees, amigo? Tuviste la intuición y te llegó el mensaje. A él no le comentaste nada. No, no, no, pues él ya se había reportado a la base. Sí, pues él se vino aquí en porque él vivía en el estado del estado de Seattle, Washington. Sí. Y ellos vinieron aquí para lo de para Navidad y año nuevo.

Entonces él tuvo que volar a Norte Carolina para reportarse a la base. Sí. Entonces fue allá donde le sucedió. El sucedió esto y no se comunicó sin poner. Oh, amigo. Sí. Que el último día que lo miré en este porque yo estaba de vacaciones. Este el tema que lo miré, le dije bueno, pues me despedí. No todavía mirar eso. Le dije, espero, espero que volas pronto. Dijo, sí, está bien, pero. Cuando hablé con él, no sé, tuve la sensación de que él estaba como triste, como que no se quería ir.

Y este, pero pasó así en pasaron los días y pues me dieron la noticia de que. De que había fallecido. Oye, amigo, qué impresionante, no? Que está habías hablado con él o sentiste un poquito raro y suceden las cosas. Sí. Sabes si tenía problemas o algo así? O tú cuando platicaste con él, él ya estando en la cena o ya no. No era esto. No sé qué nos pasamos un buen momento. Este todo fue risas compartir, curar todo estuvo bien.

Sí, yo que eso fue lo que lo que más nos impresionó a todos, porque como si estaba bien aquí, todo estaba bien. Este estaba contento con todo, con las comidas, con los reámbulos, con todo. Sí. Y este y y también y otra otra otra cosa que ya tiene mucho tiempo que pasar. Por cuando recién recientemente me había casado con mi esposa. Este. Uno es mi mi mi suena, esto está estaba un poco mal.

Entonces, soñé con con con ella, pero que supuestamente es mi sueña que yo la visitaba y que ella tenía como una o un juguete y que le decía oiga, este juguete es malo, este juguete tiene algo malo y que supuestamente este. Pues yo le yo le quitaba eso, ese juguete. Sí. Esa era la cosa de que ella estaba mala, pero en la vida real, si estaba enferma, no se sentía bien y todo eso. Y. Pues soñé y le hice lo mismo a mi esposa, ella soñé esto. Dijo, pues está raro.

Y sí, y resulta que al mismo día ya en el transcurso del día que el transcurso del día que me la hizo. A Clicker dye mejor? Dijo no sé. Dijo. Y yo noczę Kyung como que me quiné una carga que tuviera encima. Y. Me quiere pensar. Yo creo que este. A la mejor verdad la es la mejor era un aviso por ahí de que si. quitarse ese peso, esa carga de encima, no? Como fuera.

Y así lo interpretaste tú, vamos, no? Sí, sí, sí, lo tomé como que, porque yo he hablado, ya que en los meses atrás había hablado con ustedes también, para contarles de que, pues, de mí yo miraba a alguien, es que, una persona vestida de blanco, con un pelo largo negro, negro, pero nunca le miré la cara, siempre lo miraba de espalda, y lo curioso de todo, de que solamente yo lo miraba, nadie más lo miraba. Entonces porque yo no paraba, yo no paraba, yo no paraba,

yo no paraba... Tengo la costumbre de levantarme en la madrugada del baño. Sí. Entonces, entonces yo tenía igual la, no sé si decir, la mala costumbre, o de asombrarme a la ventana cuando me levantaba, y siempre miraba esa persona y me he mirado para frente de la casa del vecino. Sí. Y una vez mi madre me miró y me dice, ¿qué estás mirando? Y pues le dije, estoy mirando al vecino que no le hagas. Me dijo, ¿cómo el vecino? Me dijo, porque está ahí parado, porque está vestido de blanco.

Estaba flojo, dijo, ¿no hay nadie en la fuera? Dijo, sí, allí está, ahí está parado, ¿no lo estás viendo? Porque está vestido de blanco, tiene el que habío largo negro. Estás loco de mirar, vete a acostarme, dices. Y todos los días que me levantaba, eran los días que lo miraba y lo miraba y lo miraba hasta que por ya no, a su hora me la metieron a la puerta.

Sí. Guau, pues mi querido amigo, fíjate que me queda claro que entonces estás descubriendo, pues, una cierta cualidad en ti que es tener, pues, evidencia o esa percepción. Sí, es que es muy, es muy entrando, muy entrando, porque mi sobra tiene muchas amistades, son muchas gente que llega a visitar mi cosí. Y no sé, no sé, pero cuando solo vele a alguien, digo, esta persona va a salir con problemas aquí. Y esta persona va a hacer algo malo. Y se lo he hecho como tres ocasiones en los próximos.

Esa niña que viene con problemas, va a salir en problemas con tu mamá. Y sale en problemas y pasa. OK. Y me dice, ¿por qué traes esto? Digo, no sé, simplemente los vi. Me da eso de que no, esta gente no. Sí. Te llega el mensaje, digamos, o el pensamiento. Y cuando lo exteriorizas es cuando te das cuenta de que, pues, sí, sucede, ¿no? Sí, es que me creía. Después le digo, no sé, no sé. Porque mi esposa sí cree que son muy, la familia de ellos son muy católicos, creen mucho en todas estas cosas.

Y yo creo, pero a la vez trato de no, pues no, no me temo mucho en ello porque una vez mis suegros, también, ya falleció, una vez me dijo, es bueno que creas, pero es mejor no creer. Porque así es más difícil que una persona te quiere hacer baño. Ajá. Obvio. Pero si no te enfocas mucho en ello, el mal es que es una persona que puede hacer daño espiritualmente. Claro, porque le restas, o sea, no le das tu atención.

Cuando nosotros le damos atención a alguna cosa, entonces abrimos, inclusive, nuestro cerebro a que sucedan algunas situaciones, ¿verdad? Depende, depende de la circunstancia, pero es cierto. Se llama el sistema de activación reticular. Y justamente sucede en varios ejemplos. Tú te compras un vehículo color verde, por decir algo, ¿no? Y dices, me hablo de compreer verde porque casi no hay carros verdes. Te subes al carro y apenas saliendo empiezas a ver un montón de carros verdes.

No es que surjan de inmediato, sino que tú ya estás prestando la atención. Entonces, lo que tú comentas es muy cierto. Cuando tú no le das demasiada atención, las cosas puede que no pasen de ahí. Pero cuando le pones mucha atención, entonces sí puede suceder casi cualquier cosa. Claro. Sí. Y también eso, nuestro doctor también escucha a muchas personas también decir de que muchas veces uno puede tener el presentimiento de que va a hacer un bellos beso.

Sí. Yo pienso que sí, de verdad, porque eso pasó con mi suelo. Cuando yo me casé, bueno, yo me comprometí con mi esposa. Mi suegro de centro me decía que le íbamos un nieto, que le íbamos un nieto. Sí. Yo digo, pues, pues estábamos más jóvenes y todo eso. Claro. Entonces, yo decía, no, ya después del abuelo. Y él me decía, no, es que es que yo no voy a alcanzar a llegar a la boda. Oh. Y le decía, no digas esas cosas, usted va a estar ahí. Usted va a entregar a su hija.

Me dice, no, yo no voy a ir y no voy a alcanzar a ver a ninguno, a ningún nieto. Oh, chata. Y si pasó. ¿Y por qué decía eso? ¿Estaba enfermo? No, no, era un hombre completamente sano. Y era una persona grande, fuerte. Sí. Entonces, siempre decía eso de un tiempo a la. De repente, de un tiempo para adelante empezó con eso de que no iba a llegar a la boda, que él no iba a llegar a su hija, que él no iba a ver a ninguno de sus nietos. Sí. Y, este, y eso.

Y ya de repente llegó, salió a caminar a su perro, regresó y lo encontró muerto en el baño. Guay. Le dio un infarto. ¿Presentía? ¿Qué se va a suceder? Un infarto exfuminante. Ay, amigo, qué cosa. Pues son esos misterios, mi querido amigo, que no vamos a poder esclarecer porque precisamente eso los hace misterio, el hecho de que no sabemos cuándo va a ocurrir. Mi querido Efraín, muchísimas gracias por tus anécdotas, esas experiencias que nos has narrado.

Espero que no sea la última vez que charlamos, amigo. No, no, este, como le he dicho, desde que todos los días los escucho. Gracias. Ya me puse al corriente, ya. Como le digo, los escucho desde Spotify, pues, ¿por qué pasa? Muy bien. Es la única forma que tengo de escucharlos aquí. Este, escucho los acuidados todos los días y. Perfecto. Y, este, pues, muy contento de que me hayan llamado. Perfecto, amigo, te agradecemos mucho. Esta es tu casa y nos veremos en una próxima ocasión. Muchas gracias.

Hasta luego, mi querido amigo. Pues eso de presentir la muerte está tremendo. Claro, experiencias que nos dejan con la boca abierta y también reflexionando. La persona que va a fallecer, ¿tiene algún mensaje que le hace entender que el final está cerca? Al menos así sentimos con el suegro. Hay una señal ahí. ¿Verdad? Aquí de nuestro amigo Efraín. Gina, pues, nos despedimos esta noche que de verdad estuvo con buenos relatos y me gustó la participación de nuestros amigos.

Hay ocasiones que las dos horas se me hacen como si fueran apenas minutos. Me quedo con ganas de mucho más y tenemos relatos que les vamos a dar continuidad. Gracias por haber estado con nosotros. Que tengas un excelente día mañana y una noche genial hoy. Dios te bendiga. Soy Gina Áviles. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengan una estupenda noche. Descansen. Y como decimos aquí, cabot.

El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda. Grupo Foro Lula.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android