Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida Grupo Fórmula Advertencia Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa Si este programa es escuchado por menores de edad se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en
todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que
a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Muy buenas noches. Gracias por estar aquí en la transmisión donde vamos a platicar de lo increíble y, por supuesto, también de lo sobrenatural. Porque de lo que es natural en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz. Agradecido con Dios y con ustedes, porque juntos tendremos una nueva oportunidad
de charlar sobre esos temas impactantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91 en la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda. Grupo Fórmula. Tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de todas, absolutamente todas las vías de comunicación disponibles para ti. Y por esa razón también te voy a compartir nuestro contacto de WhatsApp 55 -2193 -5926.
55 -2193 -5926. Participa con nosotros. Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguetamo, Michoacán, Mazatral, Monterrey, Poza Rica, Puebla, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas. Bienvenidos a esta
noche espeluznante. Desde las minas abandonadas hasta los ríos subterráneos, existen relatos inquietantes sobre lo que se esconde en las profundidades del planeta. Historias de seres sombríos, criaturas que acechan en la oscuridad y túneles malditos que parecen conectar con otros mundos nos han dejado sin palabras durante siglos. Algunos aseguran haber escuchado susurros provenientes de lo más profundo. Otros han experimentado presencias extrañas que los persiguen dentro de las minas
o túneles, lo que se oculta bajo la tierra. No solo es un misterio, sino un lugar donde lo inexplicable cobra vida. Hoy, oscuras criaturas y secretos del inframundo terrestre, seres del abismo. ¿Qué te parece el tema para esta noche? ¿Tú crees que existen criaturas que vienen de mundos infernales y están por ahí? Y en cualquier momento te puedes topar con alguno de ellos. Te invitamos a participar con nosotros y que nos regales tu punto de vista.
Por supuesto, es lo que deseamos. No te quites la oportunidad de dejar tu voz grabada para toda la eternidad. Por supuesto, y contestar a la pregunta que ahorita acabas de formular, Nacho, porque queremos, además de tus relatos, participación acerca del tema. Así es. Y anexo, otra pregunta. ¿Tú te atreverías a sumergirte en un mundo en donde realmente existen seres demoníacos? Te invitamos a que nos digas tu punto de vista y vamos con las historias. Hola, ¿qué tal? Soy
Nacho. Los saludo desde la ciudad de Europa, Michoacán. Les cuento una breve historia que mi tía... Delia me contó. Ella y mi mamá, así como hermanos, fueron de familia numerosa. Este relato ocurrió cerca de hace 25 años a 30 aquí en la ciudad de Uruapan. Ella aún siendo niña, en aquel tiempo las casas eran grandes. Se les denominaba que tenían un solar y era donde quedaba
el sanitario. Esta tía... a cierta hora de la noche ya no le gustaba ir al sanitario o al baño porque mencionaba que se le parecía una persona muy bien parecida vestimenta de charro y ella argumentaba que le bloqueaba la entrada al sanitario como que estaba ahí parada la persona esta a lo que se regresaba corriendo a casa entonces ella le comentaba a mis tíos hermanos mayores de ella Iban con ella, pero pues cuando volvían no había nada. En repetidas ocasiones le llegó
a vivenciar esta experiencia a mi tía. Y decía ella que un día se le fijó en las manos, pero realmente no tenía lo que eran dedos. Únicamente era como el tronco de la muñeca. Sí. Y justamente a unos dos metros antes de llegar a donde estaba esta persona. Sí. Se oían ruidos como de bolsitas de monedas. Y bueno, mi abuela en aquel tiempo pensaba que tal vez era su imaginación de la pequeña o no sé. Y no le daba mucha importancia. Pero para ello, esta tía juraba que veía este
cero. Inclusive mis tíos, hermanos de ella, aún recuerdan esta anécdota. Bueno, pues el punto es que mi abuela y mi abuelo vendieron esta propiedad. a un padrino de ella, precisamente que se le conocía como el Chino, o le decían el Chino. Esta persona se enteró de lo que acontecía cerca del baño sanitario. ¿Y cuál es la gran sorpresa, Gina y Nacho? Que esta persona, al construir este solar o esta vivienda, escarbó profundamente a la altura de donde desaparecía este cero y
encontró monedas de oro centenarios. Y pues aquí en Uruapan se hizo muy famoso y construyó en la vivienda grandísimo. Entonces cabe destacar que mi tía recuerda y dice que realmente ella piensa que este ser le quería entregar a ella ese dinero o alguna cuestión. Pues sin embargo, al ser niño no disiernes de esa magnitud. Y pues bueno, este es mi relato. Un saludo desde Uruapan. Saludos, mi querido amigo. Todo indicaba que
ahí estaba la lana. Nada más que hay que tener carácter, hay que tener cierta fuerza de voluntad para poder atreverse a sacar estos tesoros. Claro, porque se dice que no todos los puedes sacar. Hay algunos que están destinados para ciertas personas y si tú... osas sacarlos, no te va a ir muy bien. Entonces, mejor no arriesgarse. También a través del Miedofon estamos recibiendo mensajes. Buenas noches, Jenny y Nacho. Los saludo desde Sinaloa. Escucho el programa desde el año
2000. Primero que nada, quiero felicitarlos por su programa y el gran trabajo que hacen. Muchas gracias. El motivo de mi mensaje es para hacerles
una pequeña petición. disfruto mucho escuchar los episodios en Spotify al menos escucho uno antes de dormirme y en la tranquilidad de mi hogar y en absoluto silencio hay ocasiones en que los relatos están muy interesantes como que hay un silencio absoluto en mi casa y esto hace que yo pueda escuchar hasta el ruido más diminuto también escuchar El click del mouse del fondo
de audio. Desconozco si este ruido es parte del relato, pero si no es así, les agradecería mucho a Gin y Nacho que, si es posible, reemplacen ese mouse. Bueno, lo vamos a hacer. Vamos a tomar en cuenta tu petición. Gin y Nacho, fue un placer haberlos saludado por este medio. Quedo a su entera disposición. Ulises Trujillo, desde Sinaloa. Hola, mi querido Ulises. Muchas gracias. Vamos a checar a qué te refieres. Si no es algún efecto como para llamar la atención, el call to action
famoso, pero te agradecemos muchísimo. A ver, vamos a ver si entra una llamada. Ya se está procesando y sobre todo queremos también escuchar el tema que tú quieras platicar. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, muy buenas noches. Mi nombre es Jesús Cárdenas y les estoy hablando de la casa de Ciudad Juárez, Chihuahua. Chihuahua se hace presente. Saludos a todos los amigos, en especial a los que nos escuchan en la 1460
de AM en Chihuahua. Ah, no, es en Ciudad Juárez, la 1460 es de Ciudad Juárez y en Chihuahua, en mero Chihuahua, 101 .1 .7. Bueno, ya estamos contigo. Adelante, ¿qué nos quieres contar? Muchas gracias primeramente por el espacio y por la oportunidad de poder estar con ustedes. Es un espacio tan seguro porque la noción que tengo de su programa que abarca ya más de hace varios años, ¿verdad? De otras personas que alguna vez
estuvieran asumando. Entonces es muy interesante que las nuevas generaciones se vayan adentrando un poco de esto y pues es muy plácido para mí ahorita poder contarles acerca de De mi historia. Sí, pero antes, ¿qué te parece si vamos a una pausa para no interrumpirte y regresamos contigo? No te vayas, por favor. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Un día eres niño. Al otro, los reyes magos te
quieren correr de tu casa. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. En las entrañas de las montañas algunos viajeros han informado haber encontrado extraños pasajes que parecen no tener fin. Y los expertos aseguran que muchos de estos túneles no han sido mapeados y su origen es desconocido. Esto ya se vuelve intrigante y lo más inquietante son
las voces que se escuchan en estos caminos. Ya hay personas que han afirmado que mientras se aventuran por estos laberintos escuchan murmullos. ¿Sabes de dónde? provenientes de la oscuridad, como si algo o alguien los estuviera siguiendo y además llamando. Ahorita comentamos este tema, pero ya tenemos aquí a Jesús listo para contar su relato desde Ciudad Juárez, Chihuahua. Adelante Jesús. Muchas gracias nuevamente. Empezando con
mi relato, es una experiencia que yo tuve. Abarcando primeramente desde el año 2020, que fue una época de pandemia. En aquel entonces yo tengo un amigo cercano que conocí durante la preparatoria. Entonces destacó que durante las redes sociales de Facebook, porque eran tiempos en los que, ahora sí que fue un año en el que prácticamente todos estábamos muy recluidos y teníamos, ahora sí que las redes sociales fueron una principal herramienta para
estar mucho en comunicación. agregué a una chica, la cual me había llamado mucho la atención, me había parecido muy linda. Desde el momento que la agrego, pues empiezo a platicar todo con ella y pues destacó que ella era conocida ahora sí que de, era la mejor amiga de la esposa de quien era mi amigo de la preparatoria. Entonces, cuando supe todo esto, pues lo que hizo mi amigo fue coordinarnos a conocernos, por lo cual se dio. Desde nunca formalizamos una relación formal
porque nos estamos conociendo. Ahora sí que siempre he sido una persona que le gusta ir paso por paso. A lo que voy, pues, es que desgraciadamente, pues, esta muchacha falleció en un accidente vehicular. Entonces, precisamente, pues, nunca le pude expresar mis sentimientos que yo sentía. Entonces, bajo una ocasión, pues eso entró en una depresión mía, en la cual yo a veces pedía de manera de manifestar de que esa persona la
pudiera encontrar en sueños. Nunca pasó. Pero entonces, ya cuando habíamos regresado a la normalidad, cuando estaba estudiando en la universidad, me subo al camión ya de regreso a mi casa y vi a una muchacha físicamente igual a ella. Recuerdo físicamente igual a ella. Entonces, pues yo me acuerdo que, pues sí, o sea, en todo el camino, ahora sí que la chica, pues ahora sí que nunca, yo creo, se percató de que yo la estaba viendo. A esa hora que lo menciono, pues que lo hubiera
tomado como una falta de respeto. Entonces, cuando llego al punto donde me bajo, ella también se baja. Y la verdad, ahora sí que lo platico, la mejor puede escucharse mal para quienes están escuchando, o oyendo la transmisión. Yo me bajo a seguirla. Porque la verdad, o sea, pues en ese momento encontré muchos sentimientos encontrados. Tanto, porque pues volverla a ver, o sea, en
persona, pues para mí destacó mucho. Entonces, cuando yo me bajo a seguirla, ella se va por las mismas calles que yo recorro, coincidentemente, y se mete a una casa antes de llegar al funcionamiento donde yo vivo. Y me quedé parado un poco en la esquina. Y pues fue tanto que me quedé como cinco minutos parados. En algún momento sentí la necesidad de gritarle, decirle que cómo había estado, aunque yo sabía realmente que no era ella. Era una chica
que a lo mejor se parecía. Entonces yo me fui a la casa y pasa que la misma semana esa casa se derrumbó. Donde se había metido ella. Se había derrumbado. Se cayó. Entonces. Pero ya estaba muy antigua o qué? No, fue algo muy extraño porque la casa, o sea, es una casa que yo había visto hace muchos años porque siempre era mi recorrido. De hecho, nunca había visto personas que entraron o salieran de ahí, pero sí sabía posiblemente
cuando una pasa que se estaba habitada. Pero cuando me pasa esa sensación tan extraña de que le digo que yo la sigo, porque era una muchacha muy parecida físicamente a la que a mí me llegó a gustar, la veo que se mete a esa casa, pero la semana la derrumban para venderla como terreno. Entonces fue algo demasiado extraño y no sé si realmente era ella como tratándome de decirte que siguiera con mi vida o que cerrara ese ciclo.
Ahorita y actualmente ya tengo mi pareja y todo, pero en algún momento llegué a sentir mucha atracción por ella y es algo que sigo pasando por ahí, por esa calle, porque es una pasada para una avenida principal para tomar el transporte público. Y veo y es un terreno que aún sigue en venta hasta la fecha. Entonces es algo muy extraño
hasta ahora. Sí, claro que sí. Y te dejó a través del tiempo con esta incógnita, que es lo que pudo haber pasado con esta chica que dices se parecía a la que tú conocías, pero quizá era una entidad que te quería dar algún mensaje o te quería. alejar, como tú comentaste, que tú siguieras con tu vida. Sí, claro. Lo he tomado para bien, pero hasta ahora no es algo que yo he hablado abiertamente con mi pareja. Sí le he platicado esa historia, pero no es algo de
que yo le he hablado de eso. Simplemente, pues, es algo que me quiero quedar yo y espero algún día encontrar la respuesta. Pero, pues, mientras sí me quedo de repente helado cuando vuelvo a pasar por ahí y veo... Pues que la casa se derrumbó y todo y hasta ahorita nadie ha querido comprar el terreno. Y pues me resulta bastante extraño hasta ahora todavía. Sí, vamos, de una semana a otra no dejas una casa lista para ser derruida,
¿verdad? Es decir, se me hace difícil que si ya la casa estaba vacía, ya la habían vendido, ya la habían desocupado, que esta chica fuera a meterse ahí. O sea, ¿con qué objeto? ¿Con qué sentido? Eso. ¿Verdad? Sí. Bastante extraño. Ok. Jesús, pues muchísimas gracias por haberte reportado y aquí nos quedamos con esta incógnita. Sí, muchas gracias a ustedes y por el espacio nuevamente que sigan teniendo mucho éxito. Igualmente saludos, Jesús. Hasta luego, bye, buena noche.
Hasta luego. Buenas noches, mi querido amigo. Vamos a seguir con las historias, Gina. Hola, buenas noches. Mi nombre es David. Soy originario de Cuernavaca, Morelos, pero actualmente radico aquí en Sud Carolina. Tengo 29 años y quiero contar una pequeña, bueno, no sé si pequeña, a lo mejor me alarga un poquito, una historia de cuando yo era niño. Resulta que hace algunos meses estaba platicando yo con mi mamá. Y le platicaba de cosas que me sucedieron cuando yo,
a lo largo de mi vida. Tengo 29 años y le platicaba cuando vivíamos en Jutepec, Morelos, en un cerro que se llama el Cerro de la Corona. Que a lo que sea ha habido muchas historias de avistamientos
de gente que han visto. ha visto fantasmas o le ha pasado algo por el estilo recuerdo que en aquella ocasión bueno vivíamos nosotros teníamos un cuartito donde dormíamos teníamos dos camas dormía yo con mi hermana y mi señora madre dormía con mi hermana menor mi papá nos encontraba en ese entonces en ese entonces él estaba en Estados Unidos Y recuerdo que era de madrugada. No sabría decir la hora, no recuerdo. Sí. Las camas estaban divididas. Bueno, en medio de las camas había
un tocador que era de mi mamá. Ahí donde tiene un espejo, pone sus cosas de maquillaje, etcétera, etcétera. Entonces, las camas también, bueno, también tenían... Esa noche recuerdo que el pabellón estaba entreabierto y lo claro que había era por parte de la luz de la luna. Ahí cuando hay luna llena pues refleja la luz y se ve un poco claro. Recuerdo que esa noche me desperté y el pabellón estaba entreabierto. Me fijé hacia el tocador. Y ahí en el tocador vi a una persona,
un señor, como si fuera un charro. Yo así lo describo como si fuera un charro. Yo habré tenido alrededor de ocho años, no recuerdo exactamente la edad, pero sí me acuerdo bien de eso que pasó. Entonces el señor o la persona o lo que yo vi
estaba recargado con los brazos cruzados. así en el tocador y algo característico fue que vi que tenía bigote tenía su sombrero y su traje así como de charro pero tenía sus ojos rojos era lo que yo recuerdo que vi entonces como todo niño cuando tiene miedo me cubrí la cara con mi cobija de pieza a cabeza y así me quedé un rato recuerdo que bajé la me destapé un poco yo decía que no, que no era cierto lo que estaba viendo y volteo nuevamente a ver si el tocador
y ahí seguía la persona o el ente o lo que sea que haya sido yo recuerdo que ahí seguía entonces nuevamente me vuelvo a cubrir y me quedo otro ratito así cubierto de cabeza vuelvo a bajar y seguía ahí lo que yo seguía viendo Entonces nuevamente me vuelvo a cubrir y ya es cuando le hablo a mi mamá. Le hablé, le dije mamá, mamá. Ok, ahí le vamos a parar tantito, vamos a una pausa y regresamos. El Miedofon 55 -2193 -59 -26 Es hora de poner al descubierto lo que nos
hace temblar, correr. Gritar y sudar. La mano peluda. Hey, marca. Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com.
Ventas arroba rcs .com. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil La mano peluda Hablando de estas historias escalofriantes de lo que se esconde en las profundidades, ahorita vamos a comentar también acerca de minas malditas. Ok, vamos a continuar con esta historia que tuvimos que interrumpir. Había un lacito con el que jalaba y ya prendía el foco. Y ya fue que me crucé yo con ella, pero pues ya no había nada. No hubo nada, no, ya no vi nada. Desapareció, pues, prácticamente
desapareció. Y no le conté hasta hace poco que estaba recordando cuando le contaba yo, que estaba yo recordando las cosas que me habían pasado o que me habían pasado a lo largo del... de mi vida y resulta que ella me contó que cuando cuando llegamos a vivir ahí a ese cerro yo tenía un año ocho meses un año ocho meses de edad cuando llegamos a vivir ahí es de las primeras personas que nos instalamos en ese cerro ahorita ya está muy habitado y el cuartito pues era era de madera
de lámina improvisado y ellos me platican mi papá mi mamá me platican que una noche antes o la noche antes de bautizarme cuando me iban a bautizar yo me la pasé llorando que no los dejé dormir toda la noche que me la pasaba señalando a una esquina y yo les decía ahí está ahí está ahí está y ellos pues espantados preocupados me preguntaban pero ¿Quién está? Dice, ¿Quién? ¿Quién está ahí? Y yo lo único que respondía, ahí está, ahí está, ahí está. Pero llorando cuando...
Eso es lo que me platicó respectivo a eso. Me han pasado algunas otras cosas también, igual cuando... Cuando serví en el glorioso ejército mexicano. Eso. También llegamos a ver algunas brujas en Guanajuato. Tengo unas que otras pequeñas cosillas también que me gustaría contarles y
ya diré más adelante. agradezco mucho que hayan escuchado que estén escuchando este audio felicidades próximamente por los 30 años ya de la mano peluda recuerdo igual ya hace algunos años junto con mis hermanas antes de dormir escuchamos la mano peluda también felicidades muchas gracias y pasen buena noche hasta luego amigo buenas noches y justo es cuando los niños espantan a los adultos por la simple y sencilla razón que ellos pueden ver cosas que los grandes no. Aquí saludamos
a Anselmo Insunza que nos dice estamos esperando el programa en Cafetería Diligencias frente a Palacio de Gobierno Tepic Nayarit. Saludos Jenny Nacho, Anselmo siempre presente y ahorita tomándose un buen cafecito y escuchando relatos. Gracias por reportarte. A lo largo de la historia las minas han sido fuente de riquezas. pero también de tragedias. En lugares remotos, algunos trabajadores
han desaparecido sin dejar rastro. En una de las minas de carbón en Europa, por ejemplo, se rumora que algunos mineros, al cavar demasiado profundo, liberaron a una entidad desconocida. Eso es lo que no se ponen a pensar también, que no solamente puede ser cuestiones físicas. Desde entonces, extraños accidentes y desapariciones
han ocurrido en esta mina. Los sobrevivientes de esos encuentros aseguran haber visto figuras sombrías que merodean entre los túneles, arrastrándose en las paredes de roca con una rapidez que definitivamente no es humana. Las luces parpadean inexplicablemente. Y los ecos de sus pasos retumban en los pasillos solitarios. Algunos creen que estas almas atrapadas están buscando venganza por haber sido liberadas de su prisión subterránea. ¿Tú qué opinas? A ver, regálanos tu punto de vista. Tu opinión
es lo más importante. Juan Miguel Martínez, buenas noches, mis estimados peludomaniacos. Listo para... Estar en otra transmisión, saludos desde Monterrey, Nuevo León, todavía en el trabajo, aquí presente. Me parece genial, brother, que mientras estás chambeando te acompañes con nosotros y eso es bastante agradable. Claro, y también queremos más experiencias de lo que tú nos quieres contar de estas situaciones que te han ocurrido y que muchos... Los familiares, amigos, compañeros
de trabajo de la escuela no te creen. Y entonces lo mejor que haces es guardártelas. Pero aquí, este espacio que está a punto de cumplir 30 años, aquí podemos escucharte todo lo que parece increíble porque sabemos que puede ser posible. Claro, y tenemos a alguien en la línea. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Adivina tu mejor amigo, Ricardo. Ricardo. El capitán, sí. El capitán Ricardo. ¿Y ahora te ubicas dónde? Sí, estamos aquí en la Gutemoc. Ah, perfecto,
mi estimado. Bienvenido, capitán. ¿Qué nos vas a platicar esta noche? Una situación de una aparición, digámoslo así. Bueno, es una situación en donde íbamos a hacer un rescate. En Iztaccíhuatl. Ok. Y pues estamos hablando que llegamos eso por ahí de la una a dos de la mañana. Entonces empezamos a hacer caminata para ir ascendiendo al Iztacc. Por mucho respeto, pues obviamente es naturaleza y hay que darle su respeto. Sí. Y entonces ahí vamos, poco a poquito. Estoy hablando de hace
casi 18 años. Ok. Entonces ahí voy, ahí vamos. Nos quedamos dos compañeros juntos. Y aproximadamente como a las dos horas se nos aparece un alpinista, otro alpinista. ¿Cómo estás? ¿Estás bien? Sí, sí. ¿Cómo? ¿Cómo? Ajá. Ajá. Ajá. Cuando amaneció a las seis, nos levantamos los dos compañeros. Oye, ¿y el otro alpinista? No, pues quién sabe. Entonces seguimos andando. Y cuando hacemos el rescate arriba de los 600, eran como 600 metros. Nosotros le decimos el voladero. 600 metros,
nos metemos. Sacamos al alpinista. Bueno, sacan al alpinista. Le digo, a ver, ¿quién es? Pues era el alpinista que nos estaba guiando. No me digas. Así se lo digo. Wow. Así. Tal cual. Le digo, ¿qué crees que él nos estaba guiando? No, pues ya llevaba más de 20 horas ahí. O sea que no pudo ser que mientras ustedes durmieron, él siguió el camino. No, no pudo ser así. No, nos llevó, no nos llevó y pues nos llevó a donde estaba él. Ajá. Él lo que quería era ser rescatado,
amigo. Era que ya, o sea, estaba pidiendo el auxilio para que lo lleváramos con su familia. Sí. Sí. Y era un goleadero de 600 metros. Y rocas y era... O sea, todo... Era un desfiladero horrible. Ajá. Wow. En el Iztaccíhuatl. Y ya cuando lo... O sea, lo rescatamos, sacamos el cuerpo. Ajá. Y ya lo bajamos. Y pues nosotros somos bien honorables. Es este... Señores, se los entregamos de buena manera. Claro, claro. Pero pues nosotros impactados.
Porque no sabíamos que había sucedido. Pero esa es una de las pequeñas anécdotas que les puedo yo decir. Y ya saben que yo tengo muchísimas más. Pero sí estuvo fuerte esa parte. Claro. ¿Cómo no, mi querido amigo? Sobre todo sin explicación. Sin una explicación. Bueno, la explicación puede haber sido que... Él quería ser encontrado para que su familia velara su cuerpo, ¿verdad? Y no se quedaran con la angustia, que dónde habrá quedado, que qué pasó con él, si estará vivo,
si estará muerto. Y así sirvió para que todo mundo cerrara el ciclo, ¿no? Claro que sí, pues eso es una parte de los rescatistas que nos llama. Porque es un rescatista que te llama el asunto. Entonces hay que ir a darle parte. Y para poder cerrar, como dicen ustedes, el ciclo. Porque para nosotros, para mí es incómodo llegar y, bueno, regresar y decir que no encontramos el cuerpo. Eso es incómodo. Sí, cómo no. Y aparte,
pues es una parte de frustración. Pero eso es de las muchas veces que hemos hecho un rescate. Pero esa vez, sí, el que nos dio fue el mismo difunto. Wow, interesante. Quería ser enterrado. Oye, amigo, me estoy acordando de hace algunos
años, no te puedo decir cuántos. pero ya son varios, de que de repente se fue deslavando el volcán, no sé si el Ixtlalcihuatl o el Popoc, yo creo que sí, y que salió un cuerpo de un muchacho que aparentemente se perdió por ahí del 68, por ahí, nada más que apenas la nieve se derritió y dejó descubierto su cuerpo. ¿Tú recuerdas este episodio o no? Posiblemente, posiblemente sí, ¿sabes por qué? Porque yo, junto con mi padre, hace muchísimos años, también él era rescatista.
Y fue en el Bobcatepec cuando se empezó a mover toda la ceniza. Entonces, como ahí arriba hay mucho congelamiento, entonces cuando se deslava, se va limpiando, digámoslo así, como en el mar. Entonces, cuando hay para rescatar cuerpos, es de... Para nosotros es rescata al cuerpo, vámonos para abajo. Entonces, nosotros hacemos toda la actuación de lo que es para... Pero sí, quiero pensar. Sí. Así que dentro de mi sentido, que a lo mejor fue un personaje de ese tipo. Ok.
Pero sí he bajado del... Yo he bajado del K2, he bajado del... he bajado de a la Poncagua he bajado también cuerpos entonces si fui uno de los primeros de las personas más jóvenes de escalar la Poncagua mira nuestro amigo Albert Roswell Roswell dice, eso fue en el pico de Orizaba donde encontraron unas momias que hacía 50 años que se habían perdido. Muchas gracias, Albert. Fíjate, ya nos sacó de la duda, mi querido amigo, porque
sí me acuerdo. A mí me impactó demasiado porque después de 50 años, bueno, ahora nos da el dato nuestro amigo, sus familiares pudieron darles cristiana sepultura. Fíjate nada más. O sea, de lo importante que fue tu rescate también, ¿no? Yo, mira, yo antes de pertenecer al ejército, yo fui muchas veces a, bueno, ahora sí que el Cerro de las, se llama el Cerro de la Estrella. Su nombre es real, el pico de la Estrella es Cerro de la Estrella. Fui muchas veces, muchísimas.
Y es una, decíamos que era un monte muy empinado, porque la vertical estaba muy, muy fuerte. Y de ahí sacamos muchos, muchos también, muchos cuerpos, muchos cadáveres. Y pues, hablando de ahí, teníamos un amigo que era una mascota, que era un perro que nos lleva. Y siempre íbamos. Pero también nos tocaron, que nos agarraron a plomazos lo de la Sedena. En ese entonces yo todavía no pertenecía al ejército. Pero también nos agarraron al plomo porque se cayó una avioneta
y fue cuando empezaron a sacar cosas. ¡Órale! O sea que además exponías tu vida. Claro, sí. Pues por rescatista, es que nos dicen, oye, hay un rescate en tal lugar, hay que ir. Pues córrele. Entonces íbamos desinteresadamente a quien fuera.
pero no sabíamos y nos recibieron pero a plomo esa vez nos recibieron a plomo y muchos más rescates pero de los más fuertes fue ahí en el Cerro de la Estrella en el Cerro de la Estrella prácticamente así se le llama y se nota tal cual y si hubo el rescate de una momia ahí te lo voy a decir la verdad no me tocó a mí pero pues tiene que haber ido antropólogos y especialistas claro wow mi amigo pues muchísimas cosas así en hielo hombre más no me tocó ir a a la Antártida porque
de plano muy bien igual algún día te mandan llamar mi querido amigo así que no pierdas la esperanza pues Ya estoy viejo para eso, pero no me pierdo en la mente el tener que ir, porque últimamente me han dado muchas situaciones, pero para que se den un poquito de conocimiento de que las cosas no son como las pintan o como parecen. Claro, claro que sí, mi amigo. Imagínense, regresando a la anécdota, era un fantasma que nos guió para
que lo rescatáramos. Impresionante. Fíjate que es semejante a lo que ocurre cuando hay una persona que sufrió un accidente y en la carretera pide ayuda, pide auxilio. Y le dicen, sí, no me puede llevar allá adelante, es que tuvimos un accidente. Sí, y lo llevan. Lo suben al carro y cuando se van aproximando ven que ahí está un auto accidentado. De repente se bajan a ver y el accidentado... Eso sucede mucho en donde lo que es la... En la carretera, en la parte de Cuernavaca, en La
Pera. Eso es lo que nos sucede luego a veces a los catistas. ¿Por qué? Porque como ahí realmente los motociclistas se impactan. Sí. Entonces pasas lentamente y adelante, acabando la famosísima pera. Oye, ¿no echas un rayo? Sí, no, se me accidenta ya, mi carro está adelante. Pues, ¿cuál? Lo subes y cuando ya, ya llegamos. No, pues, no hay nadie. Se desvaneció. Se baja y se desvanece. O sea, es personas que piden auxilio. Sí, sí. Sí. Y
pues, imagínense, esa es mi anécdota real. Es aunque yo tengo muchas de todos los temas y los que ustedes usan tocar. Muy bien, amigo, pues. Es aunque yo no. Muchas gracias. Te agradecemos bastante. Que tengas bonita noche. Pues excelente noche a los dos. Gina, Nacho, un abrazote. Igualmente. De parte de su amigo, el Capitán García. Eso es. Sí, porque si no me quieren, ahora sí que los demás no se la crean. Capitán García, les da las gracias por escuchar. Eso es, brother.
Gracias a ti. Muchas gracias, Capitán García. Que tengas bonita noche. Igual. Un abrazo. Hasta luego, mi querido amigo. Sí que nos ha regalado varias historias interesantes como esta. Nuestro amigo, el Capitán García. Al ser capitán, al ser del ejército, estuvo en fuerzas especiales y ya nos estuvo platicando el otro día todo su currículum y su actividad en la milicia. Y pues sí, tiene experiencia el muchacho, diría, ¿no? Sí, mucha. Saludos desde Gómez Palacio, Durango,
que en este momento los estamos escuchando. Gracias a todos los amigos que nos escuchan también en Monterrey. Que dicen acá somos muchos, queremos contar relatos y también estos seres que están bajo la tierra, laberintos subterráneos de las sombras. Por ejemplo, en las entradas de las montañas, algunos viajeros han informado haber encontrado extraños pasajes que parecen no tener fin. Y luego alguien que se ha intentado meter a estos lugares, pues no encuentra un fin, pero
sí. Se puede encontrar con entidades que están ahí abajo, escondidas, seres quizá del abismo, podría ser. ¿Tú serías tan valiente de guiar este camino y además tener la posibilidad de encontrarte con seres así, del abismo? se supone conocen ese ámbito, dicen que se trata de seres infernales, horrorosos. O sea que no cualquiera tendría el temple de estar parado frente a uno
de estos seres. Y pues mira, antes de irnos a la pausa llena, déjame saludar a mi amigo Martínez Márquez y a Getman González, que por supuesto están aquí con nosotros, mi querida profe, también Elma. Y Bécora, que también se han unido, Lucita Arellano, también participando con mucho gusto.
Estamos a unos segunditos de ir a la pausa y les invitamos a que se comuniquen con nosotros, que no dejen pasar el tiempo y no dejen pasar la oportunidad de dejar su nombre, su historia, su voz, aquí plasmada en el programa más impactante de la radio en México desde hace ya casi un año. 30 años. Nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, donde solamente nos transmiten una hora. Esperemos que pronto sean las dos.
Y mañana te esperamos para nuevos relatos. Y en el resto de la República y el mundo entero, continuamos después de la pausa. El Miedofón, 55, 21, 93, 59, 26. oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Soy Leonardo Curso y te invito a que estés pendiente de nuestro podcast para que estés bien informado cuando tú lo decides. Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula, abriendo
la conversación. miedo yo ni a las víboras a veces hasta de beso la saludo sabiduría en las redes porque tenemos mucho que decir la mano peluda Se dice que en lugares como las profundidades de los océanos y también las entrañas de la Tierra, existen criaturas que no pertenecen a nuestro mundo. Ahorita seguimos platicando de ellos, pero también tenemos relatos que son los más importantes esta noche. Buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, buenas noches, mi nombre es
Carlos Sánchez. Carlos, bienvenido, ¿desde dónde nos escuchas? Monterrey, Nuevo León. Se hace presente y eso nos gusta. ¿Qué nos quieres contar, Carlos? Híjole, tengo muchas cosas que contar. Soy fan de su programa y por fin me decidí a contar mi historia, compartirles una vivencia y que es una situación que a la fecha sigo viviendo aquí en mi casa. Mi casa es conocida como la casa de las voces por la infinidad de actividad paranormal que pasa en mi casa y también por
las psicofonías que tengo. Tengo más de 80 psicofonías de todas las cosas que se han grabado aquí en mi casa. ¿Solo hay 80 psicofonías? Sí. O sea, es una casa bastante cargada. Sí, sí, la verdad es que hubo personas que ya nos ayudaron hace, ¿qué será? Como un año. Y pues bueno, recientemente pues empezamos a notar que la casa volvió a presentar actividades. Y pues bueno, ahorita pues otra vez estamos digamos enfrentando esta situación, no como otras ocasiones donde sí estuvo muy pesado.
Pero otra vez volviendo con situaciones fuertes. La mayor persona afectada es mi mamá. Mi mamá se queda conmigo en algunas ocasiones en mi casa. Vivimos mi hermana y yo en esta casa. Y mi mamá cuando se queda en esta casa, digamos que es la más afectada porque es la que le toca ver más cosas. Desde sombras, desde personas que pasan. Desde que le chistan, pero ya llega el grado que le agreden. Oye, Carlos, ¿nos tienes que contar necesariamente los antecedentes de
ese lugar? ¿Qué ocurrió? ¿Su familia hace cuánto vive ahí? Yo compré esta casa hace 10 años, 11 años. Y pues la actividad empezó hace 3 años, 3 años y medio. Digo, si me permites y doy contexto y después te vuelvo a marcar porque nunca acabaría con todo lo paranormal. Ah, bueno, a ver, a ver. Tú nos marcas el paso. Si quieres, te comparto el inicio de esta historia. Digo, quería compartir, digamos, lo más reciente, pero pues bueno, doy
contexto. Sí, claro. Mi casa empezó a presentar una serie de actividades paranormales que nunca había pasado. Yo vivía solo. Este... Pues imagínate, 11 años de vivir aquí y a los 7, 7 y medio, empezaron las actividades paranormales con toda la familia. O sea, con mi hermana, con mi mamá y con mi papá. Situaciones como un día estoy yo con mi mamá platicando en la cocina y de repente mi mamá se desencaja el rostro y dice, acaba de pasar una bola, una esfera negra atrás de ti. Pero
mi mamá con una cara de espanto. Yo nunca había visto la cara de espanto de mi mamá como ese día, o sea, de cómo se impactó. Pasaron los días y después estábamos viendo televisión 3, 4 de la tarde y de repente de la cocina lanzaron una taza, se estrelló en la pared y se quebró. O sea, no fue como se cayó la taza, sabes? O sea, alguien lanzó la taza de la cocina a la pared de la sala. Entonces fuimos corriendo pensando que era un ladrón. Cuando pasan estas cosas,
pues no te imaginas algo paranormal. O sea, te imaginas más pues un tema. Alguien está adentro, no? Sí, claro. Este y pues no digo. Estaba la casa muy, muy, muy tranquila y pues revisando patios y demás. Este posteriormente empezaron. Yo estaba con la construcción de mi casa. La parte alta de mi casa era de un piso. Y de repente estábamos, no sé, viendo la televisión y igual en la sala o dormidos ya en la noche y sonaba pues que arrastraban cosas, que arrastraban el
asador, que aventaban el material. Entonces en varias ocasiones pues yo me levantaba y buscaba y pues yo insisto pensando que era un ladrón o algo así, ¿no? Sí. Y pues no, o sea, la casa súper tranquila y pues todo solo, ¿no? Por un tema familiar nos tuvimos que mover un tiempo
de esta casa. Esta casa estuvo solo alrededor de seis meses aproximadamente y empezamos a notar que ya nada más no solo nosotros veíamos el tema paranormal, sino también los vecinos, porque cuando venimos a la casa a echarle la vuelta, los vecinos nos dicen oye, viniste tal día y yo no, pues no hemos venido en dos semanas. Es que te íbamos a marcar porque escuchábamos que
los muebles se movían. En la sala, o sea, que alguien estaba dentro de tu casa o que abrían las cajoneras o que en la parte de arriba se escuchaban ruidos. Dice hasta vamos a llamar a la policía. Entonces, este así te puedo contar un sinfín de cosas. Digo al novio de mi hermana. Un día están viendo la televisión y de repente el novio se asusta porque dice que un bulto se asoma del pasillo y se esconde. Entonces, este.
Pero lo que notábamos desde ese inicio es que a mi mamá la tocaban, o sea, la tocaban, le jalaban el pelo, la agarraban cuando se quedaba a dormir, etc. Mi mamá decía que esto no era normal, pues obviamente no fue más porque la casa nunca había presentado una situación paranormal, nunca fue fuerte, o sea, nada. Yo le compré esta casa a una familia que era súper católica, o sea, nada, o sea, cero en siete años. Y un día, por casualidad,
yo un día me voy de vacaciones a Veracruz. A mí me gusta mucho la historia de México, me gusta ir a lugares históricos y pues no conocía Veracruz, yo quería ir. Y dentro de mi tour me llevan a un lugar que se llama, iba yo a unas cascadas que se llaman las Tuxtlas, la Tuxtla, no recuerdo cómo se llamaba. Pero en el camino me dicen, oye, dice el guía, los podemos llevar a Catemaco,
¿quieren ir a Catemaco? Ah, pues vamos, estaba dentro del turno, entonces llego a Catemaco y el mismo guía nos dice, oye, ¿quieren ir con alguien que se dedica a esto y que le dé a las cartas y el brujo? Y dije, bueno, si ya estoy en Catemaco, pues quiero vivir la experiencia, pero yo igual en un tema turístico, ¿sabes? Aprovechar tu estancia ahí. Sí, o sea, nunca. A pesar de lo que haya pasado aquí en mi casa, yo no lo
traía así como presente. Entonces, llego yo con una persona ahí en Catemaco y recuerdo que me dice, oye, tú traes una sombra ahí, traes cargando un muerto, ¿no? Y me dice, tú no duermes, ¿verdad? Tú no descansas. Entonces, yo en retador le digo, unos ojos de panda que evidentemente le van a decir que no duermo, ¿verdad? Entonces yo en
mi plan escéptico, ¿no? Y pues le piqué el orgullo a esta persona porque inmediatamente me empezó a decir cosas de una expareja que yo había tenido, que esta persona me estaba haciendo un trabajo, me describió cuánto duré con esa persona porque me separé todo el daño que me había hecho y demás, ¿no? Entonces me dio tantos datos tan exactos que yo me quedé tan sorprendido y... Y pues tuve que aceptar y tragarme mi escepticismo, ¿verdad? Y pues regresar. Ya de regreso en Monterrey le
platico a mi mamá. Y pues bueno, mi mamá me hizo, oye, pues vamos con una persona aquí en Monterrey que nos pueda ayudar y demás. Que le habían recomendado a mi mamá. Fuimos con esta persona. Y esta persona nos dice que efectivamente, lo mismo que nos dijo la persona, sin yo decirle nada, o sea, lo mismo que había dicho la persona en Veracruz, me lo dijo la persona aquí en Monterrey. Y me dice, oye, pues tú traes un igual, un trabajo
de una persona, etcétera, etcétera. Y me empezó a hacer todo un proceso, digamos, de limpia. Pero nosotros creemos que cuando esto pasó, o sea, nosotros relacionamos toda la actividad paranormal. con ese, digamos, trabajo, porque cuando empezó ese trabajo, cuando hice esa limpia, la casa se puso intensísima, o sea, al grado de que hasta no podíamos ni dormir, ¿verdad?
O sea, los ruidos eran constantes, de repente a mí me pasó varias veces que me agarraban la espalda, a mi hermana también una vez la tocaron. Mis perros, perdón, si de repente suelto el llanto o la lágrima porque es algo difícil, porque mis perros fueron víctimas de estas energías. Y fue una situación muy complicada, pero que empezamos nosotros a trabajarla y a tratar de buscar ayuda. Mucha gente no nos quería ayudar, hubo personas
que venían de la casa. la veían y se iban. O sea, no sabes que yo no le entro, esto es muy fuerte y demás. Hubo también, yo tenía una teoría, o sea, yo decía, bueno, pues puede ser este tema del trabajo y demás, pero a mí me parecía que era mucha actividad, ¿no? Entonces un día fui con los vecinos a preguntarles y decirles, oigan, ¿pasó algo en mi casa? Díganme, o sea, ¿qué pasó?
¿Qué hubo? Y demás. Y en una de mis tours con los vecinos, llego yo con una... señora la que vive justo detrás de mi casa que yo no la conocía y ya le explico le digo está pasando en mi casa quiero saber si aquí y me dice no pero fíjate que te íbamos a ir a reclamar porque en la noche no dejas dormir y oiga no pues yo a veces oye Carlos aquí tengo que interrumpirte porque llegó la pausa no te vayas por favor el miedo son cincuenta y cinco veintiuno noventa y tres cincuenta y
nueve veintiséis Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. y distribuido por rss .com
rss .com hacer podcast de manera fácil morir a tiempo es lo más difícil de la vida sabiduría en las redes porque conocemos de raíz a los especialistas la mano peluda Continuamos con Carlos, y te decían de estos ruidos, pero tú sorprendido, no, pues
nosotros no estamos haciendo nada. Sí, digo, nosotros, pues no oigan, entonces aquí martillaban la pared, entonces sale un niño, y dice el niño, le dice la señora, mi vecina, al niño, hijo, dile que escuchas, dice, sí, es un martillo que le pega a la pared, entonces, pues ahí nosotros le dijimos, señora, Para empezar, yo ni tengo martillo así tan mal. No tengo ni herramienta.
Entonces, empezamos a buscar ayuda. Un día estamos viendo la televisión y nos dicen, vemos la televisión, vemos un programa que es de TV Azteca acá en Monterrey, de la televisión local. Y decía, si usted tiene problemas con este tipo de cosas, llámenos y nosotros vamos. Y pues vinieron personas de TV Azteca Monterrey a grabar aquí en la casa. Previo a que vinieran, aquí es donde empieza el tema de las psicofonías, porque previo a que vinieran, ellos traían, vienen como una visita
de exploración. O sea, no es como que vengan así inmediatamente, ¿no? Entonces, este... hacen la visita, graban. Y a mí ese día se me ocurrió grabar con mi celular. Dije, bueno, ellos traen equipo, pues yo también voy a grabar. Y grabó con mi celular y ahí es donde empieza el tema de las psicofonías. O sea, ese día se grabaron bastantes voces que obviamente no eran ni del
equipo que venían ni mías. Antes de ese tema de la psicofonía, lo estaba omitiendo, un día también yo estaba durmiendo en la sala de mi casa, porque aquí en Monterrey, imagínate, los veranos son horribles y tienes que dormir con minisplit. Entonces yo estaba dormido en la sala de mi casa porque el minisplit de mi recámara no funcionaba. Entonces estoy yo dormido y empiezo
a escuchar los trastes, no que se cayeran. pero sí que movían los trastes como que los agitaban entonces me levantaba y por nada me volví a dormir y así fueron varios días hasta que un día mi hermana me dice oye estás escuchando los trastes
¿verdad? y yo sí dijo es que ya vi que te levantas y que vas a asomarte y y ya pues digo me dice mi hermana ahí donde nace la primer psicofonía antes del editor azteca sí y le dijo y dice mi mi hermana, vamos a grabar, a ver si nosotros lo que queríamos grabar era el sonido del traste, o sea, que el traste se moviera, ¿no? Y cuando grabamos, yo revisé la grabación, era una aplicación en celular que te pesca el audio y lo guarda, o sea, no está grabando constantemente, sino
nomás pesca el ruido y lo graba. Y estuve yo viendo, escuchando la grabación y sale una voz que dice, ¿tú eres mío? La voz de un hombre. ¿Tú eres mío? Sí, y dice otra voz, una mujer, dice, deja tu luz. Cuando escuchamos eso, ya dijimos, ¿esto va en serio? ¿Esto es real? Y nos habían pasado muchas cosas, pero no es lo mismo que ya tengas la evidencia, la prueba, donde ya escuchas las voces. Este cabino como
al mes de esa. Yo les platiqué eso, grabamos ahí el celular, también grabé con mi celular, y ahí se grabaron varias voces, tanto en el recorrido que hicieron de prueba, y ya en la grabación hicieron un live en Facebook, después lo editaron y lo subieron a TV Azteca Monterrey, y ahí se compartió, y ahí se grabaron un sinfín de cosas,
tanto de ellos, en su material. Y de mí, de mi cuenta, de lo que yo grabé en mi celular, de las cosas más así fuertes, pues hay una voz que dice, este, yo, mi espíritu un poco te agarró la cara, dice. Y pues nosotros lo analizamos, lo pensamos y dijimos, estamos hablando de mi mamá. O sea, se refiere a mi mamá, porque pues mi mamá era la que... Pues había tenido esa, digamos, experiencia, ¿no? De ser, que la tocaran
y demás, ¿no? Entonces, ese día en la grabación de TV Azteca, a ellos se les cayó la cámara, dejaron grabando en mi recámara, nos fuimos a grabar la parte alta y en mi recámara dejaron un tripié grabando la recámara, la recámara final, que es donde pasa mayor actividad. Y la cámara se cayó sola. O sea, no había nadie. Y pues una recámara cerrada, ¿sabes? Entonces está grabado
cómo la cámara cae. En la transmisión de Facebook, la gente empezó a decir en los comentarios, empecé a decir, oye, ahí se ve una mujer en la parte alta. Se ve una mujer, ahí está una mujer. Y mandan el screenshot. Esto está en el programa de TV Azteca. Mandan el screenshot de la figura que se ve en la parte alta de mi casa, donde hoy es un baño, estaba en construcción. Ahí se ve la silueta como de una mujer parada. Pasaron un chorro de cosas, un grito, que eso estuvo
muy interesante porque... Yo no me di cuenta ni los detalles hasta que se dieron cuenta, o sea, vamos bajando la escalera de mi casa y se escucha un grito de dolor, de sufrimiento, un grito estruendoso, que cuando yo lo escuché a mí me lo mandaron y me dijeron, oye, ¿escuchaste el grito que está en la grabación? Y yo, ¿no? ¿Te da miedo de escucharlo? O sea, ¿escuchaste
el grito? Y yo, ¿qué es esto? Y así, digo, fue mucho material lo que ellos... presentaron los de TV Azteca y pues en mi caso yo me quedé con la psicofonía, ¿verdad? psicofonía es que aún conservo y que digo, si quieren se las comparto sin ningún problema ok, está bien y para que lo vean y lo escuchen, perdón entonces ahí empezó pues un digamos viacrucis para mí porque dentro del equipo que venía de TV Azteca venía un vidente entonces el vidente me dice oye Aquí hay dos
personas. Hay una mujer que está muy enojada y que es enviada. Lo más fuerte que nos tocó cuando nos dijo eso es que la luz de la recámara empezó a parpadear. O sea, de donde nos estaba diciendo ya era el final, ya era terminando el recorrido, ya habían grabado y todo. Y empezó
a parpadear la luz, como que si fallara. Nosotros nos asustamos porque... y dice, y arriba hay una persona, es un hombre que está parado, pero no dice nada, está parado, no sé qué quiera él, este, y, híjole, no, pues ahí, ya lo que nos recomendó era que, pues nos dio una cierta seguida de actividades y demás, pero, no notamos así como una mejoría, sabes, o sea, sí ya no era tan constante los temas paranormales, pero, este,
no se quitó todo. No se quitó, no se quitó, o sea, ya traíamos así y lo empezamos a ver también con mis mascotas, lo que te decía de mi perrita. No sé si puedo seguir, no sé si me estoy extendiendo mucho, pero... Tú dime si le sigo o no, o después te marco. Bueno, si quieres, podemos ir redondeando esta primera parte y vamos a continuar para no interrumpirte. Pero nos quedan unos cuantos minutos,
pero vamos a continuar esta primera parte. Como tú bien dijiste, deben ser varias entregas de tu participación para conocer todo lo que pasa
en tu casa. Sí, sí. De hecho, lo más fuerte fue... con mi perrita, allí es donde nos empezamos a dar cuenta que era una situación ya más compleja, porque nosotros empezamos a notar, mi hermana y yo, empezamos a notar que mi perrita no quería, mi perrita tenía la costumbre de querer estar siempre dentro de la casa, siempre, o sea, siempre quería estar dentro, entonces a veces nos íbamos mi hermana y yo y ella se quedaba dentro. Y ahí dejábamos comida y todo, se dormía en su mueble
y ella era feliz. Pero empezamos a notar, cuando esto se intensifica, que cuando llegábamos de la casa, mi perrita estaba todas las cortinas, estaban todas como, no sé si arañadas o con las patitas, con sus uñas, rasguñaba las cortinas. A mí me habían dado un San Miguel Arcángel de protección de tamaño considerable y veíamos que siempre estaba tirado el San Miguel Arcángel. Y luego hubo una ocasión donde ya la vimos que tenía sangre en las patitas, pero no veíamos
de dónde, o sea, qué se hizo. Entonces lo que optamos mi hermana y yo fue dejamos la puerta entreabierta. Y el porche, el barandal, estaba, digamos, protegido para que ella no se pudiera escapar. Y la parte de arriba, la parte alta, estaba sellada para que no se pudiera ir a la parte alta. Entonces ella podía estar dentro de la casa y en el porche. Entonces decíamos, si ella se quiere estar afuera, pues se va y se queda ahí afuera. Y si quiere meterse en la
casa, se mete. Entonces como estaba sellada la parte alta, pues no teníamos miedo ni que nos robaran porque era complicado. Habíamos sellado una parte de la construcción y pues no podíamos pasar. Entonces un día llegamos, llega mi hermana primero y me dice, oye, no está la perrita. Y vemos la casa y la casa estaba totalmente destruida. O sea, destruida me refiero. Aquí vamos a hacer una pausa. El miedofón está listo para seguir recibiendo mensajes y la pausa llegó. 55, 21,
93, 59, 26. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Continuamos con Carlos. Una casa que realmente está muy cargada, embrujada. Han tratado de liberarla, pero no ha quedado al 100. Antes de irnos a la pausa, decías que había algo que ustedes dijeron. No, nosotros no hemos hecho
nada. Sí. ¿Cómo? No te entendí, perdóname. Antes de irnos a la pausa, comentabas que habían sucedido cosas que ustedes habían dicho que no, ustedes no tenían nada que ver con lo que ahí estaba pasando. Sí, digo, en lo que me quedaba fue con el tema de... De tu perrito. Sí, ahí pues lo que a nosotros nos llamó mucho la atención fue que El barandal estaba cerrado, la puerta principal del barandal estaba cerrada, hay bloques, había varilla para que no se pudiera escapar. Desapareció
mi perrita. A la fecha no entendemos qué le pasó. O sea, ¿desde ese momento ya no volvieron a saber de ella? No, nunca. Es más, había una situación que cuando mi perrita... Ahorita de las pocas veces que se escapaba o que se salía a la calle, se iba con los vecinos. Era muy querida por los vecinos. Entonces mi hermana lo que hace es salir y se fue con los vecinos. Pero cómo se salió, ¿verdad? Va con los vecinos y los vecinos dicen,
no, aquí no he venido. Entonces estoy hablando 5 o 6 de la tarde, o sea, tampoco fue en la noche. Estuvimos buscándola y demás, pero lo que nos llamó la atención y que nosotros lo vimos como algo más relacionado a la casa era que, Había sangre y el San Miguel Arcángel estaba destruido. Y ahí fue donde dijimos esto ya. Mi hermana y yo lo intuíamos, pero como que, ¿sabes? Hay cosas como que no las quieres aceptar, ¿sabes? Como dices, híjole, te rehúsas. Y nosotros pensábamos,
se pone nerviosa mi perrita, le da calor. O sea, pero ya cuando vimos esto, ya fue como que, oye, esto sí ya es. Ya está muy, muy, muy feo, ¿no? Sí, claro. El tema es que empieza el problema con mi hermana. Mi hermana resiente mucho la pérdida de mi perrita. Se pone muy triste. Y mi hermana dice, oye, pues este... Mi hermana insiste y decía, Carlos, vamos con la persona, con la señora que nos ayudó a preguntarle qué
pasó con la perrita. Vamos a decir si ella nos puede dar una explicación, porque no teníamos lógica de cómo mi perrita había desaparecido, ¿sabes? De hecho, nosotros dijimos, bueno, cuando afuera de mi casa revisamos, a ver si había sangre o algo que nos pudiera dar una pista, pero nada, se cuenta como que se desapareció de mi casa y ya. Entonces era bastante extraño. Y entonces fuimos con esta señora, que nos había ayudado
previamente. Y la señora nos dice, le dice a mi hermana, mi hermana empieza a llorar y le dice, ¿a qué vienen? Mi hermana llora, mi perrita se fue, no sabíamos qué pasó. Y la señora le dice, ¿pero por qué hablas con ellos, hija? Entonces yo vuelto con mi hermana y le digo, ¿cómo que hablas con ellos? Y ahí es donde mi hermana me dice que cuando, o sea, mi hermana ya en son de... Chava, broma, mi hermana es mucho más joven
que yo. Entonces mi hermana llegaba y decía, ya llegué, oigan, ya me voy, oigan, no sé qué. Y empezó a tener como una interacción con la casa, ¿sabes? Con lo que hubiera, ¿no? Entonces o llegaba con el novio y se reían y así. Pero el tema fue que cuando mi perrita se pierde, mi hermana va, mi hermana sola, ella aquí en la casa, les empieza a decir, van a haber hijos de tal por cual, si ustedes fueron los que... Desapareció mi perrita. Entonces los vamos a
sacar de aquí. Esta no es su casa. Cuando mi hermana dice eso, mi hermana empieza a caer. De repente no podía dormir, no tenía energía. Se le empieza a caer el cabello. Entonces la señora le dice, es que esas cosas te atacan. O sea, y hasta te hacen que te vayas hacia abajo. Entonces ya la señora le explica qué es lo que tiene que hacer. Pues para irse quitando esa presión de la casa, ¿no? Pero nosotros le decíamos a la señora, oiga, ¿usted nos puede ayudar? No,
yo no nos puedo ayudar. O sea, yo no tengo esa facultad para ir a tu casa y sacar esto. O sea, yo te puedo decir qué puedes hacer tú, pero ya yo ir, no. Y nosotros notábamos que mucha gente nos sacaba la vuelta. O sea, fue bastante difícil en ese sentido. Después un día... Pasa el tiempo, pasan, no sé, tres, cuatro meses, un poco más, mi hermana ya está trabajando y mi hermana un día sale de trabajar y se encuentra una perrita fuera de su trabajo. Chiquita, cachorrita, tendría
unos tres, cuatro meses. Y mi hermana me manda un mensaje y me dice, mira, Carlos, quiero adoptar a esta perrita, ¿me la puedo llevar? Y pues habían pasado ya el tiempo de mi primera perrita que desapareció. Digo, bueno, pues pobrecita, tráetela, ¿no? O sea, aparte me dio otra, porque estaba muy chiquita, ¿no? Digo, bueno, tráetela, tendría, sí, unos dos, tres meses, cachorro. Y con mucha energía y una perrita muy bonita, blanca y todo, le pusimos luna, porque pues estaba súper blanca.
Llega a la casa y empieza, pues, normal. Y ella se quedaba en el patio, no estaba, ella al revés, no estaba dentro de la casa, estaba en el porche. Y le abrimos la parte, digamos, el pasillo para que pudiera andar hasta en el patio. Y ella puede andar así libremente. Pero un día, mi hermana en la mañana me dice, oye, Carlos, yo noto a Luna que está como que media desganada. Y yo la veo, y sí, estaba acostada, pero se veía, pues sí, no con la energía que tenía, de una
perra joven. Entonces le digo, bueno, pues vamos a trabajar y regresando la llevamos al veterinario, sacamos cita y pues la llevamos. Llego yo temprano ese día a mi casa para yo llevar al veterinario y entro yo a la casa, le hablo, Rex no viene, no sale a recibirme como ya me había recibido. Se me hace raro, pero no me voy al patio atrás. Dije, bueno, estaré acostado ahí atrás. Entro a la casa. Entro a mi recámara y donde estoy apenas entro a la cama para empezar, veo que
está dentro de la casa muerta. Y pues ahí fue donde me da mucha tristeza contarte esto porque todavía me duele mucho. Sí, lo entiendo. Porque no entendemos cómo murió, pero independientemente de si hubiera sido una enfermedad y todo, lo que no entendemos es cómo, si la casa estaba cerrada. ¿Cómo apareció dentro de la casa? ¿Sabes? Inexplicable. Oye, Carlos, en otra ocasión vamos a seguir platicando todo lo que hay vives, pero una pregunta que me surge necesario también aquí
hacértela. ¿Nunca has pensado abandonar esa casa? ¿Venderla? ¿Cambiarte? Y me lo han preguntado muchas veces. Y me han dicho, oye, ¿por qué? Y demás. Y yo siempre digo, es que esta es mi casa. O sea, esta es mi casa y yo aquí. Y se me dice, es que no es tu orgullo. No, no es mi orgullo. O sea, es que yo llegué primero. Esta es mi casa y lo que sea y lo que me hayan enviado y lo que quiera quedar aquí, pues no se va a
quedar. Y digamos que de cierta manera ya habíamos avanzado, ya habíamos salido adelante, ya habíamos tenido un tiempo bastante tranquilo. Y esto, pues de nueva cuenta regresó. Entonces, este. La verdad, nunca ha sido opción. Aparte, mi casa la he invertido mucho, la he estado construyendo, le tengo mucho cariño. Entonces, no, no, no. Y sí, en algún momento hasta mi mamá me dijo, oye, pues no lo piensas vender. Y yo, no. O sea, esas cosas no van a ser más que nosotros. Entonces,
y así, digo, sea un conflicto constante. La verdad, no pasa por mi casa irme ni venderla. Ok, bueno, mira, un punto de vista diferente al que nos ha tocado en diferentes relatos, que quieren ya dejar su propiedad, tratar de venderla, pero tú dices, no, aquí le he invertido, yo me quedo. Carlos, vamos a hacer nuevamente contacto contigo en otra emisión para seguir escuchando lo que has vivido en esta casa de hace algunos años a la fecha. ¿Te parece? Claro, sin problema.
Cuando ustedes me digan, yo con todo gusto les cuento todas las cosas que han ido pasando. Y si tienen ahí, quieren la evidencia de las psicofonías o de los videos que les he comentado, con todo gusto se los comparto para que lo puedan ver ustedes y su público. Claro, nos encantaría. Te mandamos un abrazo. Muchísimas gracias. Un gusto saludarlos. Igualmente. Que estés muy bien. Wow. Una casa en que suceden tantas y tantas
cosas, pero sobre todo con la mamá. Ahí ella debe tener una percepción que es la que está siendo más afectada. Pero dice Carlos, yo no me deshago de ella por nada del mundo. Me ha costado mucho. Pues son esos famosos apegos, Gina, que a veces nos retienen en algún sitio. No sentimos la fuerza, las ganas, la obligación de dejarlo, ¿no? Porque nos ha costado. para dejar grabada mi voz en este programa. Quiero dejar esta voz grabada porque la emoción me embarca.
Porque cuando tenga mis nietos, algún día tendré nietos y les quiero mostrar el programa. Yo los
voy a hacer peludos maníacos. Y eso. ese es mi propósito de este mensajito estoy muy muy ansiosa que llegue pronto el aniversario del programa para participar bueno, me despido desde Chile que mira que propósito que nunca lo había escuchado cuando yo tenga mis nietos ellos también van a ser parte de esta gran familia y eso nos agrada muchísimo y se dejó la evidencia dejó el audio para que al pasar de los años y cuando ellos nazcan sepan que su abuelita ya sabía que ellos
iban a ser peludomaniacos exacto de hueso colorado Hola, Yenita. Hola, Nachito. Ah, es la Clau. Ya pasó, sí, claro. Nuestro mensaje. Y le agradecemos muchísimo a la Clau que nos haya dejado aquí evidencia de lo que es un verdadero peludomaniaco. Gracias, mi querida Clau. Y vamos a continuar. Sí, también tenemos a través del Miedofon aquí un amigo que dice... Que le encantaría que pudiéramos leer esta historia porque está basada en una experiencia real que le cambió la vida para siempre.
Mr. Fred, que él también tiene información o contenido que tiene que ver con lo paranormal. Y a lo largo de los años he escuchado cientos de historias aterradoras. Y mi historia es la siguiente. Yo tendría unos 12 años cuando mis padres decidieron enviarme unos días a donde mi abuela. Era un pueblo pequeño, apartado, donde casi no hay señal, y por las noches lo único que se escucha son grillos y perros aullando. La casa de mi abuela siempre me dio una sensación
extraña. Era vieja, con techos de madera y una lámpara de queroseno que apenas alumbraba, pero lo inquietante no era la casa, sino el monte que quedaba detrás. Una noche me despertó un ruido como de piedras cayendo sobre el techo. Me levanté y vi a mi abuela parada en la sala, como si estuviera esperando algo. Le pregunté qué pasaba y solo me dijo, no te asomes por la ventana, pase lo que pase, quédate callado. No entendí por qué me lo dijo, pero volví a la cama.
El ruido se intensificó. Ahora eran como garras arañando el techo. Luego vino un chillido, no humano, como si alguien se estuviera riendo o llorando al mismo tiempo. La curiosidad me ganó. Me acerqué a la ventana. Afuera, en medio del potrero, había una figura encorvada, con el cabello larguísimo y las piernas delgadas. Pero lo más aterrador eran sus pies. Estaban al revés. Caminaba hacia atrás, pero venía directo hacia la casa. Volví a la cama corriendo. No grité. No hablé.
Me tapé hasta la cabeza. Desde ahí escuché cómo la puerta de madera se abría sola. Como algo caminaba adentro y cómo mi abuela murmuraba una oración que nunca antes había oído. Al día siguiente no me dijo nada. Solo me puso un amuleto en el cuello y me dijo. Ahora ya te vio, así que donde vayas, ella te va a oler. Desde ese día, las cosas cambiaron. A veces siento que algo me sigue, que me respira en la nuca, sobre todo cuando
estoy solo, que se ríe cuando apago la luz. Por eso nunca salgo sin mis aseguranzas espirituales, porque sé que esa bruja no se fue. Solo está esperando que baje la guardia. Hoy... Gracias a mi página, comparto historias como esta con miles de personas que como yo saben que hay cosas que no se pueden explicar, pero que son muy reales. Gracias La Mano Peluda por mantener viva esta llama del misterio y gracias por darme la oportunidad de contar lo que aún hoy me sigue acompañando.
Un fuerte abrazo desde Colombia, atentamente Alfredo González. Alfredo, muchas gracias y nos encantaría. Que algún día nos contaras a través de audio o de una llamada un relato. Eso sería excelente. Sí, para poder platicar, intercambiar opiniones y puntos de vista, por supuesto. Y claro, con mucho gusto, mi amigo. Oigan, fíjense que yo conocí un caso de una familia que era demasiado pobre, muy, muy, muy pobre. municipio de Huétamo, Michoacán, en la Tierra Caliente.
Yo viví en un pueblito, una ranchería cercana a 10 o 15 minutos. Y cuentan que esas personas se hicieron de un terreno. Pero ya este terreno, ya había una casa. Y entonces la casa tenía unos pilares. Era una casa pequeña de adobe, pero tenía unos pilares y un pretil. Un pretil es como una pequeña bardita de más o menos medio metro. Tal vez que sirve como para poner macetas o sentarse. El caso es de que estaba muy deteriorada
y ellos como que la restauraron. Ahora sí que esto es un caso un poco diferente a los demás, de que se les apareció una luz o un difunto y se les quede dinero. Aquí simplemente pienso yo que fue casualidad. Al ellos remodelar, digamos, la casa, tumbaron uno de esos pretiles y justo dentro de uno de esos pretiles estaba una olla llena con oro. Cuentan que la encontraron y todo. Yo cuando yo conocí a esta familia, tenían ya casa, digamos, no de súper lujo, pero ya una
casa más grande. Lo que sí vi es que todo, todo, todo el terreno estaba abardeado. Estas personas... usaron ese dinero, parte de ese dinero, me imagino, o ese oro, para la reconstrucción del templo de ese lugar. No pasó nada, no murieron, al menos los señores, ninguno de ellos murió a los pocos días o semanas de haber encontrado este oro, sino que ellos ya murieron ya de ancianos. El señor no se mucho murió, las señoras ya tienen
un poco más de años. Entonces, también un tío mío había ido a remodelar una casa, casa también de Adobe, que era de dos personas ricas de antes, a una ranchería, ya estoy a donde yo soy, también cercano a ese lugar, y este, él encontró una talega de oro, una talega de oro es como una bolsita de cuero, cuando ellos estaban picando la pared para ponerle cemento, agarrarlo de cemento, fue cuando él encontró, pero como me abuelita nos enseñó, bueno, también a mis tíos, en primer
lugar, a la honestidad, a que si algo no es tuyo, no tienes por qué tomarlo. Entonces, lo que hizo fue que una vez el dueño que fue a visitarla ahora, le entregó esa talega con monedas de oro, que no eran muchas, eran creo que alrededor de unas diez o un poco más. No sé si eran centenarios, pero acaso es que eran monedas de oro. Saludos desde Las Vegas, Nevada. Marlon Zúñiga, que les bendiga a todos. Gracias, mi querido Marlon. Qué interesante historia, ¿eh? Fíjate, ¿desde
dónde viene esto del tesoro? Uno de los relatos más escalofriantes sobre el tema de hoy, lo que se esconde bajo la tierra, proviene de los llamados seres del abismo. Se dice que en lugares como las profundidades del océano, Existen criaturas que no pertenecen a nuestro mundo. En varias ocasiones exploradores han informado haber visto siluetas humanoides con ojos brillantes, formas
inusuales que acechan en la oscuridad. Estos seres, según algunas creencias, son los guardianes de secretos que no deberían ser descubiertos.
Los encuentros con ellos en su mayoría han terminado en tragedias y se dice que aquellos que logran sobrevivir quedan marcados para siempre llevando con ellos una sensación de paranoia que nunca desaparece algunos expertos creen que estas entidades son capaces de manipular la mente creando ilusiones y distorsionando la realidad todo desde las profundidades de la tierra con estos seres del abismo vaya que interesante Gina ha llegado el momento de
despedirnos agradecemos como cada noche tu presencia tu participación pero sobre todo te esperamos mañana en una nueva cita para escuchar relatos de lo sobrenatural que descanses que tengas excelente noche que Dios te bendiga soy Gina Avilés hasta luego Gina yo también me despido soy Nacho Muñoz agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos buenas historias que tengas una estupenda noche y como decimos aquí Cabot El programa se termina, pero la investigación continúa aquí
en La Mano Peluda. Esta fue una producción de Grupo Fórmula.
