La Mano Peluda Jueves 04 de Mayo 2023 - podcast episode cover

La Mano Peluda Jueves 04 de Mayo 2023

May 05, 20231 hr 29 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

#LaManoPeluda #AbriendoLaConversación

Grupo Fórmula #AbriendoLaConversación #LaManoPeluda ¡Suscríbete a nuestro canal de YouTube! http://goo.gl/NAKFkj Podcast: https://goo.gl/PbwGxT Mantente informado minuto a minuto en nuestras redes sociales: Facebook-----http://goo.gl/5UHZOQ Twitter----------http://goo.gl/nEXxVF Canal sugerido http://goo.gl/hst33f Sigue nuestra transmisión en vivo: http://goo.gl/2VZDqJ Descarga nuestra App: iOS: http://goo.gl/tLZe3S Android: http://goo.gl/oXFwHj

¿Quieres anunciarte en este y muchos otros podcast? Escríbenos a este email: ventas@rss.com

Transcript

buscan este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Avertencia, las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas, y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna, con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas, voces, apariciones, psicofonías, mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedaran al descubierto a quien. La mano peluda.

Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y lo sobrenatural, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola que tal, como están, buenas noches, gracias por acompañarnos en esta emisión donde vamos a platicar si de lo increíble y también de aquello que no tiene explicación lógica. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos vamos a dar inicio a una de esas noches espeluznantes.

Queremos tu participación a través de la multilínea 55 51 66 34 0 5, la página triple w punto radiofórmula punto com punto mx y en spotify encuentranos como la mano peluda grupo fórmula. Desde luego que te invitamos a participar con nosotros a través del miedofón 55 21 93 59 26 55 21 93 59 26. Ahí nos puedes mandar un mensaje de voz o un mensaje de texto, compartir fotografías, videos, memes, lo que quieras.

Saludamos a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz Baja California Sur, Hermosillo, Mazatrampos, Arrica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en

Estados Unidos, Las Vegas y Georgia, bienvenidos a esta noche esteluznante. En el mundo de lo paranormal existe un concepto llamado apego espiritual, es una de las más antiguas formas de posesión por lo cual una entidad logra quedar pegada a una persona viva estableciendo a partir de ahí una relación parasitaria. Es un espíritu por decirlo de alguna manera inteligente sin cuerpo que se ha adherido al campo de energía de una persona viva a su aura e incluso en algunas

ocasiones se quedan en algún inmueble. Este tipo de atadura con un espíritu ocurre inmediatamente después de la muerte de alguien que no logra un tránsito adecuado hacia el más allá quedando sujeto al plano del deseo. Estos seres todavía atados al mundo físico debido a una fuerte confusión y sobre todo a asuntos emocionales sin resolver logran permanecer cerca de las personas que conocieron en vida y en ciertos casos quedan pegados a estas personas durante

un tiempo considerable. Hoy vamos a hablar de los espíritus que se pegan a las personas. Tú te puedes imaginar que estás en algún sitio y de repente algo, algo te está debilitando te hace sentir vulnerable pues puede ser precisamente porque hay un espíritu que se te ha pegado. Vámonos a San Antonio, Texas porque ya está ahí lista Susana para contar su relato. Buenas noches, ¿cómo estás? Buenas noches, muy bien, ¿cómo están? También aquí ya listos para escuchar lo que tú nos

quieres contar pero además estás trabajando, ¿verdad? Sí, estoy trabajando, me ofrecen todos los saludos. ¿A qué te dedicas Susana? Trabajo para el correo de costas. Muy bien, entonces te vas a dar unos minutitos y ¿qué nos quieres platicar? He tenido varias cosas que me han pagado y yo realmente no

encontraba sentido a las cosas. Hace como dos años, me pongo a trabajar cerca del aeropuerto de una compañía y ahí me di cuenta, conocí a otras personas, a uno que, una compañía trabajaba con estas personas y ya no estaba tirando mi trabajo. Oye, vamos a hacer el intento de marcarte por otra línea porque fíjate que no te escuchamos bien y obviamente lo que queremos es poner toda la atención, entonces dame apenas unos segunditos y te volvemos a marcar.

Queremos conocer lo que nos quiere platicar Susana y entonces vamos a ver si por otra línea se escucha mejor, hay que hacer el intento más vale para poder conocerlo, entonces damos unos segunditos y a ver vamos a hacer ese nuevo enlace, a ver, creo ya está aquí, a ver cómo te escuchas por acá. Creo que un poquito mejor. A ver, adelante.

Ok, miren lo que pasa es que en ese lugar donde yo encontré el trabajo, mi trabajo era de la noche a la mañana, entonces empecé como en agosto, para septiembre nos quitaron trabajar en la noche, por el torno de la noche y nos pusieron en la mañana. Y una noche me ocurrieron varias cosas ahí en ese trabajo, en ese lugar había una tabla de 10 pies y era como un escritorio para cada uno, ¿verdad? Sí. Y todos estaban juntos, toda la pared y atrás de uno también.

Y en las noches empecé a notar como un frío detrás de mí, como aire, como si alguien pasara muy rápido. Empecé a notar cosas extrañas y me volteaba, me miraba con mis compañeros ocupados trabajando con los teléfonos, pero nadie se estaba moviendo. Después pasó con el teléfono, empezaban a usar el teléfono con los teléfonos, pero sin sacarlo, y un día se me olvidaron los teléfonos

en la noche. Y dije pues ni modo, ahora me toca aburrirme toda la noche y lo guardé en mi bolsa y la tenía abajo de mi escritorio. No la había metido al doble. De repente, así con un sonido muy bajito, empecé a oír la música alemana. ¿Y quién está escuchando música latina, verdad? Si todos son americanos, ¿verdad? Es muy raro. Y de repente empezó a subirse más y más hasta que se subió hasta el máximo. Y vino mi supervisora y me regaló, me dijo ¿sabes que con esto te puedo correr del trabajo?

Porque te dijimos que no puedes tener el teléfono en el piso, ¿verdad? Y se pudo traer estos audífonos pero no puedes tenerlos contigo. Y le dije es que no lo tengo. Y me confieso culpable de que tengo la bolsa conmigo pero no tengo el teléfono aquí en las bolsas. Y eso es lo que quieres asegurarte. Y el teléfono estaba pero la música alemana estaba todo el mundo golpeando. Y mi supervisora me gritó. Entonces me dijo apágalo, apágalo antes de que te gorra.

Y le hablé a la dueña y le dije que si gorra, que está bien. Y no pude. Y no pude. Se me... como que se congeló el teléfono. Por más que lo hacía, por más que lo hacía, no podía. Y me decía ¿qué esperas? Y me empezaba a gritar. Le dije es que no puedo. Y le dije ¿quieres qué? Asco tú. Y ella empezó a tratar y no se podía, no se podía. Y me lo aventó y me dijo pues tráame a pagarlo. Me dijo ¿me metes tu teléfono? Y dije ¿sabes qué? Le voy a quitar las pilas.

Eso fue lo que hice. Volví el teléfono y le removí la pila. Y así se apagó. Y luego le dije bueno ya. Y dije disculpa. Me dije no vuelve a pasar. Y luego me dijo bueno ¿sabes qué? Mete tu teléfono y la pila a tu bolsa. Y quiero que lo metas al loco. Y ella dije ¿si está bien? Y yo no metí. Pues créame que no más cerramos y nos dimos la media vuelta. Ella iba de su parista para su escritorio para mí. Cuando el teléfono empezó a sonar con tensiones disparas. Otra vez.

Y me dijo ¿qué te dije? Y le dije ¿tú viste? ¿Tú viste que yo te la pimo? Le dije. Y abre tu locker. Y abrí el locker. Y el teléfono estaba todo lo que daba. Y la pila la tenía en la bolsa. Es percibido de la bolsa. ¿Cómo crees? Que te dije. Entonces este. Pues como se pudo se apagó solo el teléfono. Pero no era posible porque ya no tenía pila. No. Imposible. Exactamente. No tenía pila. Entonces esta señora que yo conocí. Me dijo ¿estás bien? Todos los días iba y me checaba.

Y decía sí, estoy bien gracias. Necesitas alguna ayuda. Muy atenta tu señora. Pero ya me empezó a dar pendiente con ella. Porque siempre estaba a lo que me pasaba a mí. Y. Susana te voy a interrumpir. Ahorita continuamos. Vamos a la pausa y regresamos. El miedo phone. 55-2193-59-26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos. Aquí en La mano peluda. Que todo lo que sueñas se te cumpla. Y que todo lo que te preocupa se resuelva. Sabiduría en las redes.

Porque no todo tiene explicación lógica. La mano peluda. Me quedé pensando en la primera parte del relato de Susana. Que yo creo que esta persona pensó que la estabas toleando. Que la estabas vacilando y que no le querías hacer caso. Pero bueno a ver continuamos contigo. Bueno eso pasó una vez. Después. Ya nos cambiaron de lugar y yo me puse a la mía en la parte de atrás. La señora me pilló en otro barco. Pero ella viendo. Y en día. Yo como traigo un hijo. Nos vamos a trabajar. Y la otra gente.

No sé por qué me dio. Me quitó los índenos. Los audífonos. Que nadie me hacía. Y se fue. Y que me perdí. Se fue una noche. Ya se fue. Ni se dijo nada. Y me incorporé. Y caminé. Y había una de las supervisoras ahí. Platicando con el warehouse. De la bodega. Y les dije ¿qué pasó? Y yo le dije ya. Todo el mundo se fue a casa. Y a mí no me dijeron nada. Y el muchacho todo asustado me vino. Es que hay una niña. La niña. Me dije ¿de qué niña hablas? Me dijo la niña. La niña.

Y le dije ¿estás equivocado? Aquí no hay una niña. Aquí hay un montón de gente adulta. Y lo dijo. Me dijo la supervisora. Me dijo pues claro. Pues todos nosotros. Y le dije no. Le dije. Aquí hay mucha gente. Dije que hubo una explosión. Murió gente. En esta bodega. ¿Qué es lo que pasó? Dijo ¿estás loca? Dije no. Sí. Le dije porque cuando yo trabajaba la noche. Con los audífonos. Yo oía como si estuviera uno en el metro. Esperando el metro. Se oía mucha gente. Bullicio. Pero no les entendía.

Lo que decían. Me quitaba los audífonos. Y no oía nada. Me los volvía a poner. Y oía todo el ruido. Y me dijo el muchacho no. No es una niña. Lo que pasa es que estábamos. Benita y yo. Me acuerdo el nombre de ella. En su oficina. Y estábamos platicando bien suave. La verdad que sí. Me preguntó ¿la muchacha sí? Y si de repente se abrieron los cajones. Y empezó a aventar los lápices. Los stick notes. Todo las plumas. Las tijeras. Las empezó a aventar. Se abrió. Y. Y me decía. Y esa es la como.

Ese es el problema. Y aparte. Todo mundo está viendo el video. Y en la cocina levantaron la cafetería. Y la estrellaron contra el video. Y dije ¿es en serio? Me dijo sí. Y dijo bueno. Ok. Yo ya me vine. Ella ya dijo. La que estaba encargada. Dijo todo mundo a sentarse. Todo mundo a trabajar. Vamos a olvidarnos de esto. Y blabla. Y ya cuando llegamos al loco. Yo me senté. Pues en esa cafetería está muy chiquita. Y este yo me senté sola. Y estaba esa señora. Con una muchacha jovencita.

Estaban sentadas juntas. Y me dice. Hey tú. Ven para acá. Siéntate aquí. Dije no gracias. Yo ya voy a terminar de. Mi loche verdad. Mi comida. Aprovecho le dije. Y hacia ella. Ella se incorporó. Me dijo. Es que no te estoy pidiendo. A favor que te vengas acá. Te estoy ordenando que te vengas. Y aplastes aquí. O quieres que vaya yo por ti. Y me le quedé viendo. Y le dije es en serio. Y ya volví a la muchacha. Otra jovencita dijo. Más te vale que te vengas. Pero sentar a un lado de ella. O sea.

Yo te lo aconsejo. Sí. Pues ya fui. Me senté. A un lado de ella. Y yo la verdad no hablaba. Con eso que ella era. No teníamos amistad ni nada. Sino un día. Ella empezó. Me dijo. Sabes qué. Lo que traes arriba de ti. Está gris. Y si te esperas un poco más. Se va a ser negro. Y mi padre Dios. Se va a volver a ayudar. Necesitas que desperta el cuidado. Lo más pronto posible. Y le dije. ¿De qué hablas? Yo nada. Le quedé viendo. Me dijo. Tú tienes dos hermanos. ¿Verdad? Y le dije. ¿Por?

Dice. ¿Cómo te llevas con tus cuñados? Y le dije. ¿A qué viene eso? Sí. Porque la pregunta. Contéstame. Sí. Y ella me dijo. Oye. Mal carácter tenía. Sí. Tenía un poco como mal carácter. Pero ella se ponía la mano en la frente. Y se quedaba viendo la mitad. Y me dijo. ¿A qué te hicieron brujerías? ¿Sabes que tú estás enterrada? Me dijo. ¿Cómo le pones a enterrar? Me dijo. ¿Estás enferma? ¿Qué te pasa? Le dije. Aquí estoy vivida y coliéndole. Le dije. No te haces. ¿Para la señora? Me dijo.

No. Tú estás enterrada muy lejos. Y eso no es de un año. No es de una semana. Esto viene de años atrás. Cuando tú estabas en el hospital. Me dice. Y lo que te quiere es de ser muerta. ¿Cómo le? Me dijo. Te aconsejo. Que vayas y busques a alguien que te ayude. Y le dije. Ah, OK. Me dijo. Y tu hermano, pobrecito, de tu hermano. Tú no sabes cómo lo tienen. Tengo dos hermanos. Uno mayor y uno más chico. Y le dije. OK. Está bueno. Y me le quedé viendo. Y le hice a la otra muchacha que estaba loca.

A ver, le hice así con el dedo. Ella, sin verme, volvía y me dijo. Cuando yo te hable, ponme atención. Me dice. Yo no estoy loca. Te estoy diciendo la verdad. Y si tú dejas que esto pase. Porque ya ha sido años desde que tú estabas joven. Adolescente. Te estoy hablando unos 15, 17, 18 años. Por IMAX. Me hicieron esto. Me dice. Y si siguen. Me dice. Ya se te va a hacer negro. Créeme. Créeme que no vas a poder desafar. Ni Dios te va por desafar. Y me dijo. Tú vas a conocer a alguien.

Dijes que yo no conozco a nadie. A quién le voy a pedir ayuda, verdad? Y además, yo no creo en esas porquerías. Porque me han pasado varias cosas. Y yo le he platicado a mi mamá. A mis padres. Y mi mamá me decía. Estás de nervios. Son nervios. Tranquilízate. Estás tensa. Y me decía. No, no es en serio. Me dijo. Sí, son nervios. Y así me decía mi mamá. Me platicaba y se... Ya no miraba las sombras. No las miraba. Ay, se está cortando. Y decía mi mamá que eran sombras. Que tu...

Mi abuela, su paterna. Le decía que era por lo negro. Porque miraba sombras lejas. Total de que... Mis padres en ese tiempo estaban en... Somos de Torre Un Huevo y La México. Sí. Y ellos dos estaban en Torre Un. Y mi hermano, el menor, estaba trabajando con mi hermano, el mayor. Y yo estaba sola aquí en San Juan. Trabajando. Y este... Pues dio la casualidad de que... Que ella me dijo en mi vida. Sin yo conocérmela. Sin yo... Platicar con ella. Me dijo muchas cosas. Y yo dije. Fíjate que...

Yo ya empecé a decirle a la señora. Le dije yo no sé si yo no creo en esto. Porque mi papá... Mi papá no los... Mis padres no los prohibían. Así mi papá. Porque supuestamente dice que mi papá es muy débil para mí. Mi papá. Y este... Pues yo no creo en esto. Sí. Yo en lo que debo de vida, por favor le sí el ser... Muy gran hija. Y dije que más cuando yo llegué a San Antonio. A la 29. Se oía muy fuerte. Sí. Es que la máquina con la que estás. Se explicaba, ¿verdad? Se oía mucho. Y este...

Me dijo que me pasó. Le dije es que yo iba con los que leían las cartas. Ese tipo de personas. Yo me iba con ellos. Y todos. Te puedo contar que con 10. 10 personas que yo fui todos me decían lo mismo. Que... Que yo tenía... Yo conocía a mi amigo. Y que yo lo tenía muy cerca de mí. Y no conozco a nadie. Pero en ese entonces yo pensaba que era el papá de mí. Fue esta tarde que me dijo que... Que le buscará a alguien que me ayudara. Y yo me quedé con 100. ¿A quién recurro? Y no conozco a nadie.

¿O no? Dije pues... Dime lo que tenga que pasar. Lo que tenga que pasar. Y me agarró. Nuestro hoy me dijo no. Me dice porque te metieron el alma al diablo. ¿Tú sabes? Me dice por eso necesito... Necesito que te busques a alguien. Y ya se quedó callada pero no me soltaba. Y no me soltaba. Y me dijo tú, mi sediós. Están misericordiosos contigo. Me dice por todo el daño que te han hecho. Me dice si tú darte cuenta. Me dice este... Te va a poner a una persona.

Me dice no lo logro ver porque su brillo es muy fuerte. Me lastima. Me lastima los ojos en este momento. No te puedo decir si es joven, si es viejo, si es hombre, si es mujer. No sé. Lo único que yo te puedo decir es que Dios te lo va a mandar. Y si esa persona en su vida solamente por unos segundos... Él no creyó, él no tuvo fe en Dios. Por dos segundos. Me dice pero después de eso él siempre ha tenido fe en Dios. Me dice y él te va a lograr salvar. Me dice literalmente él va a morir.

Me dice porque la pelea que van a tener para poderte rescatar es muy fuerte. No te quieren soltar. Me dice yo ponerme en el quedado porque yo no creía nada de eso. Me dice esta señora está loca, le patinó el coco o qué, ¿verdad? Y me dijo que no, que al momento que este muchacho literal me dice bueno... No de verdad, me dice, pero ya cuando sus huesos ya no puedan rescatarte. Me dice va a venir Dios. Va a venir el hijo de Dios, Jesucristo y te va a sacar de la tumba donde te tienen enterrada.

Pues yo me quedé pensando y dije wow. Y así me dijo mejor pero no te tardes, me oíste. Muevete. Salí de trabajar en la tarde y le hablé a mi hermano, almen. Me dije fíjate que pasó esto, conocí a esta señora. Bueno, esa señora trabaja conmigo. Pero de buenas a primeras me empezó a decir todo esto. Me dijo con todo lo que te ha pasado, ¿por qué no le vas a traer? Y dice sabes qué, en dos horas llego para San Antonio. El vid estaba cerca de... por Houston por allá, se va trabajando.

Me dice ahorita llego y le dije ok. Me dice voy para tu casa, no te muevas, espérame ahí. Y dije si está bien. Luego vino mi hermano y me dijo, vuelve a contar todo lo que te dijo la señora. Dice que no se te olvide ningún dato. Y ya le empecé a decir otra vez todo. Y me dijo pues háblale a mis papás, a ver si te ayudan. Dije pero yo no conoce a nadie.

Le dije tú sabes que mi mamá dice que son charlaterías, que la brujería no existe, que la gente que lee las cartas solamente te sacan el dinero y bla bla bla bla. Dice tú la conoces. Y es muy... tiene mucha fe en Dios. Le dije, ¿se va a molestar? No, pues aunque se moleste, háblale a mi mamá. Y le hablamos a mi mamá. Y en esa contestó mi mamá, me dijo qué pasó hija, cómo estás? Dije pues aquí estoy con mi hermano. Me dijo que bueno que estén los dos. Dice, ¿a poco nos va a trabajar tu hermano?

Dije no, pues que sí. Dije fíjate mamá que ahora que fui a trabajar, me acuerdo de esta señora que yo te conté. Me dijo sí. Dije bueno pues ahora me dijo esto, esto es el otro. Me dijo de mis dos hermanos. Y yo le dije pues que no, que sí tengo dos hermanos, pero nada más uno estaba casado. El otro está soltero y sigue soltero. Y me dijo que mi cuñada, que tuviera cuidado con mi cuñada. Ahorita regresamos a ver qué te dijo tu mamá. Vamos a una pausa y regresamos. El Miedo Fond, 55-2193-59-26.

Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar. Correr, gritar y sudar. La mano tenuda. ¿Quieres anunciarte en este y en muchos otros podcasts? Escríbenos a este mail, ventas.arroba.rcs.com ventas.arroba.rcs.com Ojalá lo que estés buscando valga lo que estás perdiendo. Frida Kahle, Sabiduría en las Redes. Porque tenemos mucho que decir. La mano tenuda.

El tema de esta noche, los espíritus de apego que se niegan a rendirse así literalmente y quieren continuar con ciertos comportamientos que practicaron cuando estaban vivos. Y entonces buscan a un ser humano vulnerable para que pueda vincularse y vivir sin problemas. Y también para que pueda vincularse y vivir indirectamente a través de esa persona.

Si bien la mayoría de estos espíritus que se adhieren a las personas vivas son en realidad seres no humanos del plano astral, también existen otros tipos de ataduras menos perniciosas. Vamos a concluir con el relato de Susana, la envidia, el móvil, que la mayoría de las personas es el que les mueve a hacer actos de brujería. Continuamos contigo, les dijeron que tu papá, entonces esto que le pasó también había sido parte por su indiscreción.

Por su indiscreción y porque nos dijeron que era una manera de parar a mi papá, o de pararnos para poder este... que no nos pudieran ayudar. Y me dijo a esa persona, me dijo, ahora le va a ser un poco más difícil para la persona que te iba a ayudar. Me dice porque les dieron más fuerzas a ellas y ellas van a tratar de prepararte aún más para que no puedan liberarte a ti.

Entonces yo hablé, después de que hablé con ella, hablé con esta persona y me dijo, sabe que yo tampoco pude ir a Torreón porque a la persona que me iba a llevar, su hija se la enfermó y ella también cayó enferma. Dice, pero no se apuren, primeramente Dios, si Dios lo quiere, usted y yo nos vamos a ver. No se apure. Y se lamentó mucho lo de su papá, pero esa fue una manera de... de pararnos a ustedes para que no nos encontráramos.

Total de que mi papá, lo que queríamos es traerlo otra vez para San Antonio. Duramos una semana o 15 días o algo así. Y dio la casualidad que este muchacho, estas personas iban a venir para San Antonio. Me dijo, no más en un ratito. Y la miro, le hago la limpieza y todo eso, y a su familia también. Pues así quedó. Así quedó. Mi tía, mis tíos esos lo llevaron a la casa de mi mamá. Mi papá todavía estaba en el hospital, en el universitario.

Y ya no estaban dando de alta ese día. Entonces, pues primero le hicieron la limpieza a mi mamá. Después se le hicieron a mi hermano. Y yo fui la última. A mi papá ya no pudieron porque el muchacho no quiso. No quiso hacérselo a mi papá. Entonces a mí me lo hicieron. Pero al momento de hacérmela limpia, yo como que empezaba a toser. Como que traigo, traía algo atorado. Y me decía, escúpalo, aviéntelo.

Y no podía. O sea, me agarró una tos tremenda, como si fuera mucho chile, cuando no huele mucho chile. Y unos dolores muy fuertes en el cuerpo. Y cuando él me hizo la limpia, quedé muy cansada, muy agotada. Y él me dijo, siéntese. Vamos a limpiar su casa. Y pusieron alcohol y quemaron en el piso. Y todo eso. Se levantó la lumbre. Y ya cuando se iban a ir, me dice, ¿sabe que usted es el primer exorcismo que hacemos en este año? Empezando el año.

Le dije, ¿cómo? Me dijo, sí, lo que le hicimos fue un exorcismo. Me dice, ¿por qué no la quieren soltar? Viera cómo batallé para sacarla del infierno donde la tienen. Y yo le dije, ¿es en serio o me estás tomando el pelo? Me dijo, no, señora. Me dijo el tío de esa persona. Me dijo, no, señora. Me dice, por eso venimos los dos. Porque su caso es muy fuerte. Me dice, ¿acaso su caso ya tiene años, señora? Años. Ya es viejo.

Y todo lo que le dijo la señora esa de allá, de San Antonio, todo fue verdad. Me dije, entonces, ¿qué? Le dije, ¿sigue enterrada? Le dije, ¿qué? Me dijo, no, no, no. Ya la saqué. Cuando usted me mandó la foto, ¿se acuerdan? Le dije, sí. Me dice, yo, junto con mi tío, la logramos sacar. Me dice, y entre Jesús y yo, la estuvimos curando. Le dije, oh, un pariente tuyo. Y se empieza a reír él. Me dice, no.

El hijo de Dios, Jesucristo. Le dije, oh, es que se me olvidaba que tú sí puedes tener contacto con Jesús. Me dijo, no, usted también. Usted también puede tenerlo. Me dice, pero por lo que le hicieron, usted se la despegaron de Jesús, de Dios, de todo lo que usted creía. Me dice, pero no se apura, señora. Todo se le va a regresar a su cuñada. Me dice, ok, está bien. Me dice, pero el proceso va a ser lento, pero vamos a lograr quitarle la brujería que le hicieron.

Me dice, ok, está bueno. Le dije, y se fue. Me dijo, me tuvo miedo, ¿verdad? Me acuerdo que estábamos haciendo la danza de... No, no se fue otra vez. Me dijo, me tuvo miedo al verme. Yo la miré. Me dice, pero no era usted. Eran los demonios que traían dentro de usted. Me dije, es que yo no siento nada. Le dije, mira, yo lo único que he sentido desde que llegó mi cuñada, le dije, te puede ser unos 19, 20 años, es que algo se me adapta en la espalda.

Arriba donde uno cierra el brasier, yo siento como que se me adapta algo y yo lo traigo pegado y lo traigo pegado y por más que yo le diga, me dice, mamá, quítamelo y quítamelo. Me dice, mamá, no traes nada, hijita. Le dije, es que yo lo siento, mamá, yo lo siento. Y ya me dijo él, échese agua bendita o agua de siete machos. Me decía, va a ver cómo se le va a desprender. Y ya me dijo, pero con lo que le hice ahorita ya no se le va a pegar, señora, por un buen rato.

Le dije, bueno, después, pues se fue él, me mandó la misma foto que yo le había mandado al principio. Y en esa foto se puede ver que a mi lado derecho está la muerte abrazándome. Y detrás, detrás de la muerte hay un señor con sombrero, bigotón, gordo, que se está burlando. Y él me mandó esa foto a mi teléfono. Nada más que ese teléfono, perdí el cargador y ya no lo... O sea, si tengo el teléfono, pero no tengo el cargador, tengo la foto ahí guardada.

Y cuando él me la mandó me dijo, sí, ya vio, señora. Le dije, sí, la muerte. Le dije, tengo una calavera. Porque tengo... ella me está abrazando, porque tiene su mano en medio de mi corazón. Me dijo, no, señora, hay el señor que está detrás. Le dije, no, es que no estás viendo la calavera que la tengo pegada al oído, como tomándose una foto conmigo. Y me dijo, déjeme ver la señora. Y ya él me dijo, fíjese, no me había dado cuenta, usted trae la muerte pegada.

Dice, entonces la vendieron, se la ofrecieron a ella. Entonces, al día siguiente, yo fui con esta señora y le dije, oye, tengo la muerte pegada. Me dijo, no es cierto, mi Niña Santa no puede hacer eso. Dijer, ¿es creyente la muerte? Sí, es igual que la Virgen de Guadalupe. Le dije, ¿estás loca? Le dije, no andes comparando a la Virgen de Guadalupe con la muerte. Y me dijo, no, espérate. Y ya se salió. Y al rato llegó y me dijo, sí, es que tu cuñada te ofreció a ella. Por eso ella no te suelta.

Y ella le dijo que tú eras muy mala, que tú merecías morir. Ella le engañaron. Y ella me está pidiendo ahorita que te vayas a buscarla y te postres allá enfrente de ella. Y estás loca. Me dijo, no, mira, ve a tal lado. Ella te va a estar esperando. Y dice a ella que si no te presentas, vas a tener un accidente muy fuerte. Donde tú no vas a poder sobrevivir. Así que no tienes opción, tienes que ir. Pues ahí voy. Salimos del trabajo. Me dijo la muchacha, ¿dónde? En un lugar que venden yerberías.

Para hacer este... Bueno, es una yerbería. Y me dijo, hay tres estatuas de ella. La negra, la verde y la roja. La roja estaba en medio. Y me dijo, llegas a la roja. Le vas a poner la mano encima de la cabeza a ella. Y dice, con todo el respeto que ella se merece. Le dije, ¿por qué? Le dije, para mí no significa nada. Le dije, la muerte para mí no tiene parque ideas. Le dije. Y me dijo, lo vas a hacer. ¿Me estás escuchando? Sí. Y fui. Me puse ahí. Tenía miedo. La verdad sí tenía miedo.

Porque a veces decía que me iba a hacer un estafo, ¿verdad? Sí. Y lo hice. Me dijo, háblale bien. Dile que tú no... No más que tú me pongas la mano encima. La saco a muerte. Y ella va a saber quién eres y cómo es esa muerte. No te va a hacer ningún daño. Ella solamente quiere saber si la hay cañada. O no. Y si tú dile que no quieres nada con ella, que no, que no quiere servirle ahí. Y dijo, ¿por qué? Tienes que servirle ahí. Ella me dijo, no, yo no me voy a servir a ella.

Entonces eso me vino de valor. Y me puse en frente de ella. Y le puse la mano. Me dije, mira, yo no sé, para mí tú no existes. No eres la muerte. No significa nada. Le dije, pero con todo el respeto, yo te pido que me alejes de más. Que te alejes de mí. Que no me estés abrazando. Yo no quiero nada contigo. Yo no pertenezco a Dios. Le dije, él es el único que me puede quitar la vida. Me creó y él es el único que me puede quitar la vida. No te pertenezco a ti. No le pertenezco al diablo.

No le pertenezco a nadie. ¿Entendiste? Le dije, solamente no te pertenezco a Dios. Le pido de todo un favor. Que te alejes de mi vida. Que me dejes en paz. Me dijo y le dije, no quiero venganza. No quiero venganza. Si te mintieron sobre mí. Ese es problema de ellos. Pero yo no quiero que tú podas hacer venganza por mí. Yo quiero que todo esto acabe. Le dije, así que con permiso. Adiós hasta nunca. Y me di la vuelta y me vine. Nos tenemos que despedir en las estaciones en la República Mexicana.

Que solamente nos transmite una hora. Y regresando a la pausa vamos a continuar. En el resto de México, Estados Unidos y el mundo entero. El Miedo Phone. 55-2193-59-26. Conocemos la leyenda. Y la hacemos realidad. La mano peluda. Celebra tus propias victorias. Porque nadie más entiende realmente. Lo que te costó alcanzarlas. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Susana nos ha llevado por diferentes situaciones. Que ha vivido muy fuerte.

Que el objetivo era terminar contigo. Y fíjate. Todo causado por una envidia. Todo provocado por una mujer. Que no supo controlar sus buenos deseos. Y entonces continuamos contigo. Lo último que pasó fue de que... Cuando pasó eso. Dio la casualidad que esa persona, esa mujer. Iba pasando y me habló por teléfono. Y me dijo. Ya sé que ya fuiste a encontrarte con ella. Dice, pero por qué le tienes miedo. Por qué le tuviste miedo, mensaje. Dice, ella está muy molesta. Dije, por qué.

Dijo, porque ella contó. Sólo que tú le pusiste la mano supo. Que era mentira lo que le habían dicho a mi tío. Que tú eres una persona muy diferente. A lo que le hicieron saber a ella. Dice, y está enojada porque tú no quieres venganza. Dice ella que te puede vengar. Y en un mes de un segundo. Se le va a regresar el triple. A tu cuñada. Le dije, no. Yo le dije que no quiero nada. Me dijo, bueno, pues ella dice que. Aunque tú no quieras. Ella te va a seguir protegiendo.

Dije, no. Dije, yo ya le dije que. Yo no quiero nada con ella. Dije absolutamente nada. Y le hablé a la persona. Allá en México que me estaba ayudando. Y me dijo, no se apure. Yo se la voy a quitar de encima. Dice, porque ella está cerrada. Dice, sabe, porque está cerrada. Porque usted tiene una luz especial. Dice, la luz, la esencia que usted tiene. A ellos les importa. Ellos la quieren. Dice, entonces yo aquí yo voy a seguir continuando. Y seguimos continuando con.

Con todo esto no se ha terminado. No he terminado. A la fecha sigues. Las cosas. A la fecha sigo. Mi hermano y mi cuñada son. Desde que les dijimos. Desde que mi papá les dijo. No se han vuelto a parar en la casa. No se han vuelto a comunicar con mi papá. No los hemos vuelto a ver. Ya lo último que. La última vez que fuimos de viaje. Y volvimos a ver a estas personas en México. Este. Ya nos dijeron otra cosa que. Que mis sobrinos. No son hijos biológicos de mi. De mi hermano.

Y que tuviera cuidado con. Con mi cuñada. Con su mamá. Y ahora con mis sobrinas. Supuestamente mis sobrinas. Porque supuestamente los están. Los están instruyendo para que sean brujas. Mira. Y entonces ahora resulta que las hijas de tu hermano. Las supuestas hijas no son de él. Pero él sigue. Él sigue con los ojos vendados. Él sigue con los ojos vendados. Él no quiere ver. Él para él. Hay cuenta que la familia de ella. Son los familiares de él. Y nosotros somos los familiares de él.

Ya que detesta que mi hermano detesta. Porque pues. Somos de. Bueno lamentablemente en México. Hay diferencias sociales. De verme. Entonces se puede decir que ella es inferior. Tiene un nivel. Más bajo. Que el que teníamos nosotros. Entonces mi hermano. Supuestamente cuando ella le pidió ser novia. Y le dijo que no. Que él no iba a andar con una mujer. De bajo nivel. Que él solamente. Andaría con una persona. De su nivel. A un nivel más alto. Entonces no sé si también eso.

Hizo enojar a mi cuñada. Sí se sintió. Por medio. Por medio del amigo. De la infancia. Le presentó. La bruja. A mi cuñada. Allá en San Pedro Coahuila. Supuestamente hay muchas brujas. Yo no sé. Pero sí. Sí ha habido varias cosas. Que nos han pasado. Y yo ya. Por medio de sueños. Ya pude. Como que. Son ya muertos. Que me revelan cosas. Y acabo los. Los datos. Yo no los. Los datos. Y digo. Entonces. Este es el papá de. Esta persona. De mi. De mi. Primera. Sobrina. Y. Y yo le he dicho.

A las personas de México. Le dije. Con eso. Yo sé que con eso. Yo me descuito. Al hacerle saber a sus hijos. Que su madre les mintió. Y yo le dije. Que. Que. Que. La gente cobrantó. Que mintió. Dije. Esa es mi gran venganza. Y me dice. Esta persona me dice. No no lo hagas. No lo hagas. Este. Déjalo solo va a caer. Por su propio peso. Dice. Porque si tú lo haces. Dice. Que lo puedes hacer. Porque ya te lo revelaron. En el sueño cómo hacerlo. Esto se Bradleyust mujer. Y. Y. Va a enfurecerla ella.

Y las cosas van aeterrar aún más. Dice es mejor que. Quisiera. Que Dios haga todo. todo. Dice Dios está contigo. Dice mira si él no hubiera sido tan bueno no te hubieran sacado. Dice te estamos sanando estamos todavía es un proceso largo no creas que de la noche a la mañana ya te sacamos y ya. Dice no. Dice tenemos que revertirte todo. Dice para que tu aunque sea le dije pero mira tengo veintitantos años destruyó mi vida y cómo crees que yo voy a seguir

permitiendo que siga destruyendo mi vida ahora que ya estoy más grande verdad. Le dije no es posible le dije yo tengo que hacer algo. Me dijo no. Dice mira Dios es tan grande él sabe por todo lo que has pasado. Dice Dios te dio señales. Dice lamentablemente no las pudiste escapar porque no tenías ese conocimiento. Dice pero Dios siempre ha estado contigo. Dice no. Dice ahora que veo lo que ha pasado todo mi vida digo si es cierto. Fui tan tonta que no me di cuenta de cada detallito que

Dios me daba. Y de lo que dije ahora si entiendo las veces que él me salvó. Y dije y el día que él renegué de Dios lo maldicí. Le dije hasta lo que no. Yo estaba muy enojada con él. Oye pues sí. Y me lo renegué al día siguiente pero yo decía que no me estuvo. Has vivido situaciones muy difíciles dices que todavía no termina. Susana nosotros agradecemos que hayas compartido y hayas confiado aquí con todos los amigos lo que has estado viviendo por si alguien más se siente identificado y también

está la alerta de estas personas que quieren causar el mal a toda costa. Gracias a nuestra amiga Susana algo largo su narración. Ahí se ve que. Dice que todavía no termina. Ocuparíamos toda la noche qué cosa la brujería. Ustedes se fijaron cómo se mete tanto rollo en esta cuestión de la brujería. O sea empieza de poquito comienza a crecer. Se hacen las rivalidades. Se hacen las discusiones. Supuestamente alguien la trabajó con la Santa Muerte. Ella recurre a bueno ya lo que escuchamos

mis amigos ustedes que piensan. Creen que esto de la brujería es real. O acaso ustedes creen que no se puede hacer algo como lo que nos platicó nuestra amiga. Y una mujer despechada que el esposo le dijo. Ay yo nunca andaría con alguien como tú. Principalmente. Y anda le dijo cómo de que no. Les habla su amigo Rosalía el traidero. Hola Rosalía. Les voy a mandar este audio contándote. Pues un pequeño relato que le pasó a mi abuelo. Él vive en la barca Jalisco. Viví en la barca

Jalisco. Ya falleció hace muchos años. Él tenía una paletería y le gustaba mucho tomar. Y entonces en una ocasión que venía de la cantina. Se encontró con una mujer. Él venía cruzando el puente. ¿Qué pasó ahí con Rosalía? Venía cruzando el puente del río de la barca muy famoso por sus pescados que son tan ricos. Y vio a la mujer y le empezó a seguir. Entonces. De rato que ya la venía siguiendo. Cuando la alcanzó. Que le tocó el hombro. Y

él le iba diciendo que señorita que bonita está. Que guapa es. La acompañó a donde vaya. Y que no sé qué. Mi abuelo dice mi madre que la dejó alegre. Que también en paz descansé ya mi mamá. Y entonces dice que a la hora que volteó la mujer. Era la famosa cara de caballo. Dicen que le puso una friega. Gina Nacho. Que lo arrastró por la orilla del río entre todas las piedras. Amaneció todo rasguñado. Hecho de sus necesidades en los pantalones. Total que ahí.

Con trabajo se levantó de ahí de la orilla del río. Y se fue para la casa. Desde esa ocasión mi abuelo apenas iba oscureciendo. Se roba la paletería y se metía para su casa y ya no salía. Ándale. Es cosa de risa no. Pero este. Se espantó muchísimo. Fue lo que me platicó mi mamá. Que solamente así se le quitó lo borrachillo y. Lo ojo alegre. Saludos Nacho y Gina. Gracias amigo. Ya está. Mucho mucho Gina Nacho. Dios los bendice los

que y los protege. Gracias Rosalía. Su amigo Rosalía el traillero. De San Juan del Rio Querétaro. Buenas noches. Buenas noches igualmente. No tardes noches. Claro tenemos diferentes horarios en los que nos están escuchando alrededor del mundo. Vámonos a una pausa. Regresamos. El miedo phone. 55 21 93 59 26. Yo soy Joaquín López Dóriga y los invito a escuchar las mejores entrevistas donde cuando quieran. Noticias deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida.

Grupo fórmula abriendo la conversación. Trabaja mientras otros duermen. Estudia mientras otros se divierten. Persiste mientras otros descansan y luego vivirás lo que otros sueñan. Sabiduría en las redes. Porque distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Pues hablando también del tema precisamente de hoy de estos espíritus que se adhieren.

Lo que ellos quieren es permanecer en este plano y entonces buscan las personas que son más susceptibles que pueden ser el medio, el canal, el vehículo para permanecer en este plano. Y entonces los que están en el camino de la vida. Y entonces los que están en el camino de la vida. Quieren ser las personas que son más susceptibles que pueden ser el medio, el canal, el vehículo

para permanecer atados a este plano físico. Estamos pidiendo también que a través de tus mensajes o de tus relatos cuentes algo al respecto o el tema que quieras. Así es. Bueno pues muchos temas que aquí tocamos hoy. Así en términos generales. que una persona puede experimentar una atadura espiritual cuando su aura o campo energético se encuentra débil o tal vez vulnerable. Esto también sabemos que puede ocurrir cuando hay una

variedad de factores. O sea, hay un trauma emocional y allí es un factor. Se utilizan drogas o alcohol o algún vicio o adicción y allí hay otro factor. Exposición a entornos que son negativos, que tienen energías de la misma carga, es decir negativas, pues también ahí hay algún factor que puede propiciar que estos seres se nos peguen. En algunos casos también se cree que una persona puede ser objeto de una de estas ataduras espirituales debido a algunas acciones en

las vidas pasadas. Bueno, ya sabrán ustedes, muchas cosas se han mencionado y eso lo vamos a ir conversando aquí. Si ustedes gustan también darnos su punto de vista. ¿Han conocido a alguien que le han dicho, oye, tú tienes un espíritu atado, tienes un espíritu pegado, estás cargando a un anciano, estás cargando a un ser? ¿Han oído algo así? Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Hola, soy Rosa. Rosa, ¿desde dónde nos escuchas? Ahorita estoy en el Hospital Juárez de México,

pero los escucho de Chicolo a Pandejuares. ¿Ahí trabajas? En el Juárez sí. Ah, mira, muchas experiencias ahí. ¿Qué haces? Soy enfermera. Wow, Rosa, sí que tienes experiencia. Y luego, en ese hospital, ¿eh?, que se cuentan tantas cosas. Sí, bastantes. Entonces,

démole lugar a los relatos, vamos a escucharte. Sí, mira, bueno, aquí en la terapia intensiva, tenía teníamos un pacientito, un niño entre siete, ocho años, que falleció de enfermedad renal, él estaba en espera de un trasplante, entonces, este, pues el trasplante nunca llegó, entonces, falleció ahí en el hospital, pero no digas que duró tres días, cuatro días, duró mucho tiempo

hospitalizado, no sé, dos meses, tres meses. Entonces, no recuerdo su nombre, pero se hizo muy famoso hace que te gusta hace veinte años yo creo porque él convivía mucho con las enfermeras, eso es lo triste de trabajar en pediatría, que que convives con los pacientes, este, tienes interacción con ellos, te platicas, este, te dan datos y todo eso, ¿no? Sí,

se van generando lazos afectivos, amiga. Entonces, pues sí es, es triste de que, de que cuando llegas al día siguiente, pues el paciente ya falleció, entonces, con él resulta que sus papás pues ya estaban muy predispuestos a que si no llegaba el trasplante de riñón, pues su hijo iba a fallecer, entonces, el niño era bien travieso, bien, este, que te digo, convivía mucho con los demás niños y con los papás de los niños y todo eso, era, era este,

muy, que te digo, platicaba mucho con todos, entonces, este, sus papás, después de que falleció, regalaron un cuadro, una pintura con, con el, con el esposo de él, con su,

¿cómo se llama? Su pintura, dicen, ahora sí que yo no estuve en esa área esos días, que este, que se les aparecía a los niños, a los niños de la terapia, que les decía, vamos a jugar, y llevaba una pelota roja, lo caracterizaba eso porque siempre llevaba su pelota roja, entonces, este, en una ocasión, el personal de vigilancia lo llegó a ver en la noche, en el estacionamiento, el estacionamiento es de tres niveles y es como de caracol para que

accedan los autos, entonces, dicen que lo vieron desde arriba, asomándose, y los policías, pues, este, hicieron aviso de que un niño se había escapado de, de pediatría, entonces, no era que se había escapado, sino que, pues, era una aparición, entonces, ya hicieron el recuento de todos los pacientes y vieron que estaba, que estaba completo, nada más este niño era el que faltaba, llamémosle Miguel, porque no recuerdo el nombre, y este, pues, mucho, mucho tiempo se

aparecía en la terapia y los niños que estaban ahí lo describían, dicen, vino un niño con tales características y traía una pelota roja, dice, me invitó a jugar pero pues yo no me puedo levantar y todo mundo, pues, se quedaba sorprendido, ¿no?, como, pues, este niño, pues, se aparecía y no había, como te digo, vestigio físico de que él anduviera en el hospital, entonces, se espantó, pues, a los vigilantes, dicen que el cuadro, ahora sí que por consideración con el

papá, con los papás, lo colgaron ahí en la terapia, pero, pues, este, los niños decían, lo veían, decían, no, pues, es que yo vi a este niño así y así, este, había doctores, médicos nuevos que no conocían, ahora sí que la historia, y también, este, lo veían, entonces, no se espantaban porque, pues, pensaban que era un paciente, ya después que se enteraban de que era un paciente que falleció ahí en la terapia, pues, ya fue donde, pues, ya empezó a fundir el miedo,

entonces, lo que hicieron fue retirar el cuadro y lo pusieron en una bodega, lo taparon y lo pusieron en una bodega. A partir de entonces, ya no, ya no hizo sus apariciones este niño, ya no hizo sus apariciones, pero sí nos quedó a nosotros, ahora sí que la historia, la historia de este niño, y fue muy, qué les digo, pues, entre triste y, pues, no sé, el abandono, no, bueno, no abandono, sino que, pues, el niño quería vivir más y no, este, ahora sí que no lo logró. ¿Cuántos añitos tenía?

¿Cuántos años, perdón? Tenía el pequeño. Sí, entre 7 y 8 años. Ah, estaba muy chico. Sí, sí, ya, este, ya sé cómo se llama, ya convivía con los demás niños, este, hasta que se puso, ahora sí que más grave y ya no pudo levantarse de su, pues, de su cama. Entonces, este, pues, esa es una historia de aquí, del Hospital Juárez, le digo, tiene varias historias, porque, este, pues, también cuentan la de la planchada, que la llegan a ver y, este, y compañeras que, que, ¿cómo se llama?

Que ignoran. ¿El lambiste? Ajá, sí, la, eh, pasan y dicen, oye, es que me falta este medicamento, ya, este, pasan con los pacientes, ya me lo pusieron, vino una señorita así y así, muy limpia, muy bonita, y, este, y ella me puso el medicamento, entonces todo mundo, pues, sorprendido, entonces, te digo, si aquí en el Juárez

hay muchas, muchas historias, sí. Oye, entonces te vamos a invitar a que frecuentemente nos estemos comunicando para que nos vayas contando poco a poco todo lo que te han contado y lo que has vivido. Ajá, sí, tengo una experiencia personal, pero es, este, un poquito larga, entonces, si quieres, esa en otra ocasión. Ok. Para, para que tu programa esté, pues, a menos, que no esté así, como que aburrido y, y, este, muy lleno de, de historias que, que no, que no van al caso. Ok. Entonces,

te volvemos a marcar, tú nos avisas y por supuesto que lo hacemos. Sí, claro, esta es, esta es buena hora. Gracias, Ami. Para acercarme. Muy bien. Estoy un poco desocupada, entonces, este, ya puedo platicar varias historias. Muy bien. De las, de las compañeras. Claro que sí, Rosa. Vamos a hacer contacto contigo, que tengas un excelente horario de trabajo, porque tú estás ahorita haciendo lo mismo, pero vamos a escuchar ahí con tus audífonos, escucha los demás relatos. Así es, sí, muchas gracias,

qué bueno que se comunicaron. Saludos. Hasta luego, mi amiga. Saludos a ustedes también. Vaya, las historias de las personas que se dedican a la salud siempre son interesantes porque realmente están al filo, al filo de la muerte y de la experiencia paranormal. Siempre, siempre hay algo en algún hospital que se tiene que comentar, ya que no tiene una explicación lógica, por lo menos, ni los que trabajan ahí, ni los que son de afuera, se pueden explicar tantas cosas llenas,

¿no? Bueno, ahora sí, nos vamos a una pausa y regresamos más comentarios y relatos, audios, lo que tú deciras, el miedo FON, cincuenta y cinco, veintiuno noventa y tres, cincuenta y nueve, veintiséis. Porque la verdad se esconde bajo la leyenda, la ponemos al descubierto aquí, en La Mano Peluda. Con las mentiras se puede llegar muy lejos, pero lo que no se puede es volver, sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica, La Mano Peluda. Seguimos recibiendo tus relatos.

Hola, ¿cómo están? Hola. Un saludo para La Mano Peluda. Un saludo. Tenía muchos años que no sabía de ustedes desde la muerte del señor Juan Ramón, se llamaba Juan Ramón me parece. Yo en ese tiempo vivía en Arizona, ahorita vivo en Las Vegas. Quisiera compartir con ustedes algunas experiencias que tengo. Yo desde los seis años puedo mirar gente que ya está muerta. En mi infancia fue muy triste porque sufrí mucho al principio,

era un niño con mucho miedo porque miraba muchas cosas. Yo todavía lo sigo mirando. Pero en mi infancia fue muy difícil porque fue en pausas, momentos pausados. Cuando yo miraba cosas. Mi mamá, como yo me ponía muy mal, yo estaba en la casa y estaba mirando algo, me ponía como loco, me ponía a gritar y me escondía en los rincones de la casa. Como era

pausado el momento, mi mamá llegó a pensar que yo tenía problemas en mi cabeza. Me llevó con psiquiatras, con psicólogos porque realmente fue muy difícil mi infancia, veía cosas muy horribles. Y como era pausado y era una experiencia nueva para mí, me llenaba de miedo. Llegaron a pensar que yo tenía esquizofrenia. Me estuvieron medicando por mucho tiempo. Yo nunca dejé de

mirar pero como te explico era pausado. A veces era una vez a la semana, a veces eran dos veces a la semana cuando me pasaban esos momentos y antes de que me pasaran me vibraba mucho mi cabeza. Era una vibración, una sensación horrible, como si tuviera pegado un vibrador en la cabeza y cuando dejaba de vibrar yo ya sabía que iba a haber algo. Y era, tenía pavor cuando empezaba a vibrar mi cabeza. Yo tenía pavor y me arrinconaba y cerraba mis ojos. Tenía muchísimo miedo.

Cuando empezaron a medicar me seguía pasando pero como yo estaba medicado, pues andaba high, andaba en el vuelo. Estuve medicado por mucho tiempo. Cuando yo llegué a mi etapa de rebeldía dejé de tomar el medicamento y empecé a seguir teniendo mucho miedo pero empecé a tratar de acostumbrarme a ello. Hasta ahorita ya mi etapa de pausada ya no me pasa eso. Ahorita llegó un momento en que se me quedó

constante mi vida. Ahora está jugando a un videojuego. Ahorita pues ya no se pauso mi forma de mirar la vida. Me es difícil, mi miedo ha disminuido, ya es difícil que algo me espante. Hay situaciones o hay cosas que realmente sí me la ocasionan bastante miedo. Como he visto yo pienso que son demonios en varias ocasiones. Es algo complicado porque yo vivo en un plano pero miro dos planos,

entonces es difícil para mí. En situaciones cuando vengo manejando a veces se me atraeza algo y a veces tengo el temor de que realmente estoy atropellando a alguien en ese momento y no es algo. Esto que yo vivo, muy poca gente lo sabe, no me gusta lucrar con mis visiones o con lo que yo miro, no me gusta lucrar con ello porque muchos amigos a veces me han pasado, como te digo, poca gente lo sabe pero la poca gente que me dice ven a mi casa es que necesito que veas si besa

mi papá o si besa mi mamá. No me gusta, no me gusta a mí la verdad, yo no hablo con nadie. ¿Por qué razón yo no hablo con nadie? Porque pudiera serlo, porque me hablan, porque me miran, porque se dan cuenta que yo los estoy mirando, pero yo no lo hago por temor, porque no es algo que puedas, no es lo mismo que agarrar un carro, sabes que otra persona te puede

enseñar a manejar y sabes a dónde te puede llevar el auto. Esto no, esto no es algo que alguien te pueda decir, qué puede pasar si hablas con esto o si juegas con aquello o si haces allá, no es algo que alguien pueda decirte yo ya regresé y ya sé cómo son las cosas, yo no sé en qué problema yo me pueda meter, por esa razón no lo hago, es un temor y la verdad no me interesa hacerlo, solamente he aviso a familiares pero con la única persona con la que

he llegado a tener comunicación es con la abuelita de mi esposa a la cual yo no conocí de bien via, mi esposa es de Colombia y yo a la señora nunca lo conocí, cuando yo conocí a mi esposa, su abuelita ya había fallecido, ya tenía varios años, mi esposa siempre me ha creído, pero cuando yo le empecé a contar anécdotas de su abuelita y anécdotas que ella vivió con su abuelita, mi esposa se sorprendió bastante, mi esposa, yo empecé a hablar con su abuelita por

mi esposa porque yo veía que mi esposa, mi esposa fue criada por su abuelita, mi esposa tiene viva su mamá y todo pero mi esposa le tiene un cierto sentimiento a su abuelita como si su abuelita fuera su propia mamá, entonces yo veía como mi esposa extraña mucho a su abuelita, como le tiene un cierto cariño, un cierto amor, por esa razón yo empecé a hablar con su abuelita y y mi esposa tenía ciertos, cierta tristeza, tenía ciertas dudas, tenía ciertas preguntas

hacia su abuelita, de hecho mi esposa nunca, nunca me forzó a hablar con ella, este, nunca lo hizo pero yo veía a mi esposa triste por, porque tenía ciertas cosas guardadas de su abuelita que ella quisiera expresarlas y nunca pudo, entonces un día me nació por hablar con su abuelita, de hecho mi esposa no sabía que su abuelita todo el tiempo se la pasaba con ella, su abuelita desde que falleció nunca la dejó sola, duramos bastantes años yo nunca le dije a ella

que su abuelita estaba en la casa todo el tiempo, hasta que un día la vi muy triste, platicamos sobre su abuelita y vi muy triste a mi esposa, entonces yo me puse a hablar con su abuelita y y le conté muchas cosas a mi esposa de su abuelita, mi esposa me abrazó, me pidió que le preguntara algunas cosas, yo se las dije, desde entonces su abuela ha permanecido con nosotros todo el tiempo, tenemos una niña con autismo y su abuelita se la pasa con mi hija, se va a la escuela con mi hija,

está en la casa con mi hija, cuida más a mi hija que a mi esposa, a mi punto es, me gustaría contarles algunas anécdotas que realmente han sido terroríficas para mí, no tengo ninguna intención de lograr con lo que me pasa, con lo que me sucede, nunca lo he hecho y no lo voy a hacer ni quiero hacerlo, pero sí me gustaría compartirles algunas historias de miedo realmente que a mí me han ocasionado bastante miedo y no sé si ustedes

les interesaría, yo con mucho gusto pudiera hacerles un audio o no sé de qué forma pudiera yo aportar un poco, pero me gustaría compartirles algunas historias de terror y tengo bastantes de que me deciles tengo muchísimos años viendo y hasta ahorita lo sigo mirando, mi vida es así y como les digo es a veces difícil porque me confundo a veces, si no estoy poniendo 100% atención a lo que estoy haciendo a veces me confundo con el otro plano y es complicado en

algunas ocasiones como les digo hasta manejando me ha pasado, me he enfrenado a mitad de freeway, mi nombre es Alek Bodic Peretsman, vivo en las vegas negada, mi número de teléfono es 702. Aquí lo paramos amigo para que no lo vayan a mal ocupar, sin embargo aquí lo guardamos mi querido amigo y vamos a la pausa. El miedo phone, mensaje de voz o de texto 55-2193-5926. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda.

Quieres iniciar hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber los secretos de todos. Donde y cuando quieras. Les va a cambiar la vida. RSS.com almacenamiento distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS.com. RSS.com hacer podcasts de manera fácil. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La Mano Peluda.

Continuamos con el tema de los espíritus que se adhieren. Cuando lo hacen a un pequeño, este crece y puede dar una conciencia persistente de que algo no está bien. Ya como adultos no saben por qué repiten ciertos comportamientos. Pueden ser dañinos o adicciones. Puede haber una sensación de que algo les pesa y el comportamiento parece

ser inusual o incluso hasta lo podríamos determinar como obsesivo. La perspectiva de la vida de uno puede volverse algo sombría, posiblemente en depresión, haya en esta persona que tiene un espíritu pegado.

personalidad o el comportamiento de estas personas. Tienen problemas de salud, ya sea física o emocionales, es decir, como que son muy enfermizos, se sienten deprimidos, cambios así de un momento a otro, dificultades para controlar los pensamientos o las emociones, se ponen a llorar de la nada o se ponen muy temperamentales, muy enojados y también en casos ya pues un poco más graves existen personas que pueden tener algunos síntomas muy parecidos a los de una posición. Tenemos una llamada.

Hola Gina y Nacho. Hola. Saludos a todos y hoy más que nada el motivo de mi audio es que es para agradecerles, para decirles que estoy infinitamente agradecida por las oraciones que hicieron por mi nietecito y por mi hijo. Ven que les había contado que el 22 de diciembre ellos tuvieron un accidente muy fuerte allá en una carretera de Oaxaca. Fue algo muy feo

de verdad, una experiencia que a nadie se le desea. Pues afortunadamente y gracias a Dios y yo gracias a Dios porque no hay nadie más fuerte, más grande y más misericordioso que él porque él es el único que nos puede ayudar en casos como estos. El accidente fue muy fuerte. El bebé tuvo un derrame en la cabecita en el área de la mollerita y estuvo internado. Tenía coágulos de sangre que no cedían. Estaban así, así, solo un poco

de la cirugía. Pero nos decían que una cirugía para un bebé de esa edad era muy peligrosa. El bebé recién había cumplido un mes y una semana porque él nació el día 12 de diciembre. Pues era muy peligrosa una cirugía para él. Yo no sé de verdad que solamente Dios sabe por qué suceden así las cosas. Yo estaba desesperada. Mis hijos no querían decirme nada. Me dijeron hasta el otro día yo me enteré porque de verdad, de verdad ya mi

otra hija me dijo, no sabes qué, tenemos que decir algo y pasó esto. Pues la verdad del bebé está muy mal, está muy grave. Y en esos momentos uno llega a una desesperación. Cómo que te bloqueas, o sea, no sabes qué hacer. No sabes qué es lo que debes hacer. Desde aquí realmente uno no puede hacer mucho porque uno está aquí. Los que están viviendo el problema, todo el dolor, pues es allá. Yo en esos momentos de desesperación, yo

estuve a punto de caer. Y les digo caer, caer en la situación de que yo iba caminando en la calle, pero no sabía quién era yo, no sabía qué hacer, o sea, no sabía quién pedirle que me ayudara. Yo sentía que estaba sola, ¿me entienden? Contra el mundo. Yo decía Dios mío, ¿qué voy a hacer? O sea, mi hijo está pasando por esto y yo no estoy

a su lado. Y se me vino por la mente una mala salida, digamos, cómo le puedo decirlo, como una alternativa, no sé cómo decirlo en este momento, que muchos toman en la vida, que

es cuando piden favores a la Santa Muerte. Y entonces a mí me llegó un momento lúcido en ese momento que dije, bueno, yo sentía que Dios no estaba conmigo, yo sentía que Dios no me ayudaba, yo sentía que por más que oraba, yo sentía que mis oraciones no daban fruto, o sea, entonces me recuerdo que iba caminando hacia mi casa y de repente sentí que una voz me habló en el lado izquierdo de mi cabeza y me dijo, bueno, sí. ¿Qué

te dijo? Sí, hay tantos que le piden a la Santa Muerte, ¿por qué tú no les pides? ¿Por qué tú no pides? Pide, pide, ella te va a ayudar. Pero Nacho, Gina, créanme que yo escuché claramente que era la voz de un hombre que me decía eso, que me decía pídele, porque hay tantas personas que le piden y ella te va a ayudar. ¿Qué pasa? Se bajó el audio. De mi pensamiento, pero yo sentía que del lado izquierdo alguien me decía eso.

Y yo me quedé así, por un momento dije sí, sí, sí, voy a pedir eso, hay tanta gente que pide y les da, no sé cómo, pero ella les ayuda. Y en ese momento no me crean, Nacho, no me crean, Gina, de verdad. Del otro lado de mi mente, alguna voz me dijo no, no, no hagas eso. No lo hagas. Tú no puedes depositar tu fe en nadie más que no sea Dios. Wow.

Porque solamente hay un solo Dios verdadero, un solo Dios que te puede ayudar, un solo Dios que te puede consolar y él es el único en que tú le debes de pedir, nadie más que él, que se pueda ayudar más que él. Vaya amiga. Pero yo me quedé así. Grabaste un audio un poco bajo. Sí, era como un momento nada más así como de lucidez. Yo digo una cosa, yo no tomo, yo no fumo, yo no consumo sustancias de ninguna, sino que fue en un

momento de que yo no estaba, no estaba segura de mi fe. En esos momentos yo creo que cuando no están este tipo de problemas, que no sabes ni para dónde ir, sí te llegan las tentaciones. Claro. Y yo no sé, yo he escuchado tantos casos y yo digo, bueno, ¿quién me habló?

¿Quién me habló del lado izquierdo y quién me habló del lado derecho? Yo no, yo hasta ahorita me pongo a pensar y me pongo a explicar, a tratar de explicarme quién o qué y no sé, no sé, pero lo único es que yo de ahí me puse a orar, a orar, a orar, a orar, a orar. Es que en ese momento donde ves que no hay salida y que como dices tú, yo creía que Dios no me escuchaba, es cuando caes en la tentación y que incluso escucho la voz, pues, ¿por qué mejor no le pides a la santa muerte?

Sí, es una tentación, si muchas personas han salido de sus problemas, tú también haz lo mismo, tú también podrías hacer lo mismo, pero mi amiga fue inteligente y fue fiel a sus creencias, a sus convicciones y no cayó. Wow, muchísimas gracias mi querida amiga. Y que gusto que a tu nietecito esté bien. Que correcto y espero que pues más adelante platiquemos, a lo mejor ya sí en persona queda pues un programa bonito, un relato muy muy bonito en donde tú nos explicas todas

estas cosas que sucedieron. Muchísimas gracias mis queridos amigos, hemos llegado al final de esta emisión. Muchísimas gracias por haber asistido, que tengas excelente noche, que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Yo también me despido, soy Ignacio Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengas la mejor de las noches, descansa y como decimos aquí, ¡cabot! El programa se termina, pero la investigación continúa aquí en La Mano Peluda.

Esta fue una producción de Grupo Formula.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android