La Mano Peluda | Jueves 03 de Abril de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Jueves 03 de Abril de 2025

Apr 04, 20251 hr 32 min
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Busca este y todos los contenidos de Grupo Fórmula en tu plataforma de podcast preferida. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que

ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito... Y de lo que no tiene explicación lógica, pero

que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Gina Áviles y qué gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a este programa donde vamos a platicar de lo increíble y también de lo sobrenatural. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque una vez más vamos a platicar sobre temas... Impactantes. Queremos tu participación a través de la multilínea 55 52 79 22 91 a la página radioformula .com .mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda

Grupo Fórmula. Claro que tú te puedes poner en contacto con nosotros haciendo uso de nuestro WhatsApp, mejor conocido como El Miedofon. 55 -2193 -5926. 55 -2193 -5926. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto. Saludamos a las estaciones

en la... República Mexicana, que se unen con nosotros, Ciudad Guzmán, Jalisco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, Hermosillo, La Paz, Baja California Sur, Los Reyes, Iguétamo, Michoacán, Mazatlán, Monterrey, Puebla, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. En 1922, Howard Carter y su equipo hicieron un descubrimiento arqueológico sin precedentes.

La tumba intacta de Tuntankamón, un joven faraón que gobernó Egipto hace más de 3 .000 años. Sin embargo, este hallazgo estuvo acompañado de una serie de eventos extraños. y muertes inexplicables que avivaron el mito de la maldición del faraón. Desde muertes repentinas hasta sucesos inquietantes que afectaron a varios miembros de la expedición. La pregunta sigue en el aire. ¿Se trató de una simple coincidencia o realmente había una maldición

protegiendo el descanso del rey? Hoy. el misterio de la tumba de Tutankamón, maldición egipcia. ¿Qué te parece el tema de esta noche? A mí me suena apasionante. ¿Crees que la maldición del faraón es real? ¿O solo fue una serie de desafortunadas coincidencias? Te queremos escuchar, queremos que compartas y que por supuesto participes con nosotros, Sí, sugerimos un tema, pero lo importante es escuchar absolutamente todas tus anécdotas. Hola Inita, hola Nachito, ¿cómo están? Espero

que bien. Bueno, mi historia es como media parecida a la del joven, pero no tanto. Ahí voy. resulta de que en la cárcel el manzano de concepción chile había un tipo que le gustaba todo lo paranormal estaba encarcelado por haber hecho una maldad entonces este tipo una noche hizo como podríamos decirlo Cuando llaman a los demonios y ponen velas en el suelo con estrella de cinco puntas

y todas esas cosas. Entonces él hizo eso y le entró algo en el cuerpo y el compañero descenda, lo agarró, lo tomó del cuello y lo desvivió. cortándole la cabeza lo dejó en un mesón de su sala de reclusorio y con la sangre empezó a escribir en las paredes 666 y en el suelo el pentagrama también lo hizo de nuevo con la sangre del joven es fuerte porque esto sucedió Hace un mes atrás. Bueno, esa es mi historia, no sé qué pueden decir. El tipo lo sacaron de ahí y se lo llevaron a

un hospital psiquiátrico. El joven que murió, bueno, lamentamos la pérdida, pero no saben cómo hizo eso. Tengo una fuente cercana que me contó. que él entró bueno era el gendarme él entró y vio todo fue el primero en ver todo entonces quedó choqueado bueno esa es mi historia espero que les guste opinen que pues que pasa en este mundo que ya los demonios están haciendo muchas cosas al ser humano se despide la clau Muchas gracias, mi querida amiga. Claro que vamos a

opinar. Sí, desde luego, en las prisiones se pueden presentar muchas cosas. Injusticias, tal vez. Pero también hay personas que están pagando sus delitos y que no los niegan, los admiten. Y es más, han dicho que si tuvieran una nueva oportunidad, repetirían su crimen. ¿Otros tantos están ahí? por prácticas oscuras que han afectado a terceros. ¿Qué trajo de Angola? ¿Cuál otra les conté? Bueno, varias, y una es de un libro que estoy haciendo precisamente de historias

de espantos. Sí, sí, claro. ¿Y hoy qué nos quieres platicar, Jacobo? Pues son dos. Una es de una historia que yo no las viví, pero la gente que estuvo cerca de los que las vivieron me las platicaron. Una ocurre entre los Estados Unidos e Irlanda y otra ocurre en Japón. Es una como de la llorona japonesa, pero bueno, requieren un poquito de contexto. Espero no aburrir a nadie con esto, pero adelante. Hace unos 200 años hubo dos grandes hambrunas en Irlanda, espantosas por diferentes

razones. En particular, la segunda se agravó por una situación. Los irlandeses siempre se han querido sacudir la influencia de Westminster en su país. Siempre han querido ser independientes. Al día de hoy sigue mucho. Sigue todavía ese conflicto entre Irlanda del Norte y la del Sur, protestantes contra católicos, etc. Entonces hace unos, tal vez unos ciento, de los 40 o 50 para acá, ¿cuántos años van? 70, ¿no? 60 años.

Sí, sí. Entonces algo así como 170 años, los irlandeses formaron la Liga de Irlandeses Libres, que fue una especie de sociedad secreta para sacudirse el yugo de los ingleses. Tenían cierta representación en el parlamento inglés, pero después de esa rebelión borraron, o sea, les quitaron todo lo... como que toda la pequeña representación o el pequeño poder político que tenían los irlandeses en el parlamento inglés

se los quitaron. Y encima de eso, un parásito de origen mexicano, que se llama Phytophora infestens, es un hongo, empezó a devastar los cultivos de patata en todo el mundo. Pero en Irlanda en particular. Como solo tenían una variedad de patata que resultó muy susceptible a este parásito, les estropeó las cosechas durante muchos años. Para acabar de fregar las cosas, Irlanda dependía de la papa como principal alimento en aquellos años. A día de hoy las papas irlandesas son muy conocidas.

Entonces, ¿qué hizo el gobierno inglés? Empezó a requisar la comida, aprovechando que la papa se estaba echando a perder. y hubo una mortandad de gente, hubo mucha gente que murió de hambre. Eso generó un fenómeno migratorio muy grande, en el que muchos irlandeses acabaron en lugares hasta, bueno, en las excolonias o las colonias inglesas de aquel tiempo, las trece colonias de los Estados Unidos, en Australia, Nueva Zelanda, incluso aquí en México, seguramente han oído

del batallón de San Patricio. Fueron exiliados de diferentes países o diferentes. Gente que estaba en el ejército norteamericano como conscriptos o voluntarios, pero por diferentes razones se acabaron uniendo al ejército mexicano y lucharon por México en varias batallas. La última que pelearon fue la de allá de Churubusco. Hasta hay una calle que se llama Mártires Irlandeses. ¿Por qué se unieron a México? Tengo que interrumpirte porque ya sabes que llega la pausa y no nos podemos

detener. Sí, sí, sin problema. El Miedojón, 55, 21, 93, 59, 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Donde comen dos, comen tres y hasta cuatro, pero no llenan sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. Continuamos, Jacobo, tuvimos que interrumpirte, pero rápido estamos de regreso. Adelante. Pero bueno, entonces los ingleses aprovechando esto requisan la comida. Gente se tiene que endeudar

para comprar comida. Aumentan casi casi artificialmente los precios de la comida en Irlanda. Todo para forzar a los irlandeses que tenían tierras a venderlas y a huir o a morirse de hambre. La población irlandesa bajó drásticamente y pues es lógico que mucha gente murió de hambre y cayó muerta en el despoblado y ahí los elementos se comieron el cuerpo, ¿no? Muchos quedaron insepultos y muchos otros en fosas comunes y nunca recibieron las exequias normales que recibe alguien, ¿no?

Porque parte del luto es entregarle a la tierra un cuerpo, hacer todo, todo el luto. Todos los rituales de luto, tanto psicológicamente como espiritualmente, se tienen que hacer para que la gente pueda superarlo. Pues hay que tomar en cuenta que debido a esta mortandad y este caos que se hizo, mucha gente quedó insepulta o mucha gente quedó por ahí y no recibieron una

despedida espiritual adecuada. Inclusive en los Estados Unidos, fue uno de los principales destinos de esta inmigración irlandesa, se hablaba de las coffin ships, algo así como los barcos sarcófago, en los que gente muy mal, ya demasiada, ya muy maltratada por la desnutrición. Trataban de alcanzar los Estados Unidos para probar suerte allá y llegaban la mayoría de la tripulación muerta. Es muy triste toda esa historia, pero lógicamente esto también generó ciertos fenómenos paranormales.

Entonces hay dos fenómenos de los que se habla que son derivados de estas hamorunas que hubo

en Irlanda. Uno de ellos, no sé exactamente si es la pronunciación, pero se escribe... más o menos se pronuncia así como es como un parche de pasto en inglés se dice es como un parche de pasto que en la época precristiana de Irlanda se decía que los seres como féricos, como los como los seres sobrenaturales que allá se habla mucho de ellos de los lepracans, de las hadas de las banshees, esos son Entonces estos seres sembraban pedazos de pasto para embrujar a los

humanos y entonces si tú pisabas ahí o te quedabas petrificado y ahí te morías de viejo o te empezabas a sentir mucha hambre y por más que comieras no te podías saciar, empezabas a bajar de peso hasta que te comía él, pues te acababa, es como el consumption. Eso puede ser como una explicación folclórica de la tuberculosis, de la desnutrición, pero bueno. Se dice que en donde está enterrada gente de este tiempo de la hambruna, si uno pisa, te pasa lo mismo. Empiezas a sentir mucha hambre

y por más que comas, no te llenas. Empiezas a bajar mucho de peso hasta que ese agujero negro de hambre te chupa y acabas falleciendo de desnutrición, así todo flaco. La única manera de salvarse es llevar un pedazo de pan. Y en cuanto pisas y sientes ahí, como que espolvorearlo o dejarlo ahí, como para darle de comer a lo que esté ahí, que esté provocando esto. El otro fenómeno se llama farcorta. Es algo así como fantasma hambriento. Cuando va a haber épocas de vacas flacas o hamoruna

o escasez. Así como las banshees que se aparecen, que son un psicopompo que se aparece cuando alguien va a morir. Y se supone que cada familia o cada clan irlandés tiene su propia banshee. Los O 'Neill, los O 'Hara, los Flanagan, cada familia tiene una banshee y cuando va a morir alguien de esa familia, la banshee de ese clan se aparece llorando, como la lloran. Entonces, el Far Gortaj, igual, es como un psicopompo que anuncia que

va a haber vacas flacas. Entonces, es alguien que prácticamente parece un cadáver, una persona muy muy flaca, demacrada por la desnutrición, vestido de harapos. que va pidiendo limosna o comida por las calles de Irlanda. Dependiendo de la naturaleza de esa alma, porque al final es un alma en pena, y dependiendo de cómo lo trates, te pueden pasar dos cosas. Si es un alma buena y lo tratas bien, te bendice, te da una bendición que te dura para toda la vida y para

generaciones. Te empiezas a prosperar económicamente. Pero si es alguien malo o si lo tratas mal, al revés, como lo trataste mal y no le ayudaste, te maldice y te empieza a ir mal en lo económico. Y lo mismo durante generaciones. Entonces eso, pues básicamente tanto los parches de pasto hambriento como los fantasmas hambrientos no son más que almas en pena de gente que falleció de hambre

durante el hambrún. Entonces ya la historia va de un irlandés de origen, más bien de un norteamericano de origen irlandés, de Kentucky, que en Kentucky hay mucha población de origen irlandés, al punto que destilan un whisky allá. Bueno, no es un whisky, es un bourbon. pero de maíz. No es un whisky tan añejado, ni de tanta calidad, pero está rico si lo gustan probar. Pero bueno, esta historia me la platicó alguien que conoció un

familiar de esta persona. Pues resulta ser que este norteamericano estaba interesado en saber de sus ancestros. Y empieza a rascar en los archivos y se da cuenta que su familia llegó a los Estados Unidos huyendo de la hambruna en Irlanda. Entonces le picó el gusanillo de ir a Irlanda a... Investigar.

Pues investigar, ¿no? Da vueltas la cosa y en el condado de, bueno, no sé si es condado o la región, en Cork, encuentra los restos de la que fue la granja de sus familiares y se encuentra con que los que no pudieron emigrar se murieron de hambre. En algún punto está explorando lo que queda de la propiedad, pisa donde había sido el granero y empieza a sentir mucha hambre. Y lo que ya sabe, o sea, lo que ya se pueden imaginar. Por más que comía, no aumentaba de peso, lo llevaron

con miles de médicos. Por más que un párroco católico quiso hacer rezos por él y todo, no pudo. Entonces la familia vuelve a ir al lugar, llevan pan, lo esparcen por ahí, le piden a un párroco que bendiga o que como que despida a las almas que están ahí. No sé qué tan creíble sea esta parte de la historia, pero como que consiguen permiso de gobierno irlandés, escarban y estaban ahí los cuerpos de los familiares, de que no pudieron huir con nada. Qué terrible,

amigo. Entonces, esa es la historia. Digo, hay algunos cabos sueltos, pero está interesante. Claro, suena bastante interesante. Toda una historia que al irle escarbando es cuando se vuelve más tétrica, ¿no? Pues claro, porque básicamente donde hay esos pastos es porque abajo hay o alguien que murió sin... Murió de hambre o fosas comunes de gente que murieron de hambre, ¿no? Sí, muy lamentable. Y que finalmente son almas que pudiera ser que todavía están ahí y que no recibieron

las exequias adecuadas. Todas las religiones tienen su manera de despedir a los muertos, ¿no? Pero estas en particular, que no hubo nadie que los acompañara, pues murieron con mucho dolor y mucho abandono. Y eso, pues quieras o no, se queda. Exacto. Y no importa que hayan pasado mucho tiempo, pueden seguir penando. Pues, por ejemplo, yo les platiqué un poquito fuera de esto, pero también las almas que cuidan tesoros también son muchas veces almas en pena o que

están castigadas. Yo les platiqué que aquí en la fábrica textil de la fama, bueno, Las Ruinas, está cerquita del hospital de neurología, por la zona de Tlalpan, cerca del Parque Nacional Fuentes Brotantes. Esa fábrica duró operando muchos años, más de 100. Era una fábrica de textiles, de hilados y tejidos. Entonces los trabajadores reportaron durante mucho tiempo que cuando tomaban su turno no los dejaba dormir en una cosa. Se

les subía el muerto, en buen español. Entonces, en algún momento ese muerto se les manifestó y lo describieron como el de los cigarros estos. Bueno, no voy a decir la marca de los cigarros, pero voy a decir el personaje. Hay un personaje de la historia de Inglaterra. Sir Walter Raleigh.

Entonces, como la marca, como el ícono de esos cigarros, lo describieron con su barba de Quijote, su bigote de Quijote o de Quijote, su sombrero así de aquel tiempo con su pluma y su hebilla, sus calzas igual como de duende, con hebilla, sus pantalones bombachos, su cuello bombacho, así todo. Y él les dijo, ¿quién quiere quedarse con todo el oro que yo guardé aquí? O con todo el oro que está aquí. Al que acepte quedarse

en mi lugar cuando se muera, le dejo todo. Pero no quisieron nadie aceptar y mejor trajeron un párroco para que... De hecho, no sé si fue esa vez, pero se hicieron dos exorcismos ahí. Uno a principios del siglo pasado y otro en el año 98, que más o menos por ese año es que cerró la fábrica y ya no está en operaciones. Se piensa construir ahí un memorial histórico, porque sí fue una fábrica muy importante aquí en Tlalpan. Incluso tenía su banda de... Música y su equipo

de béisbol. Pero bueno, ese es un alma en pena también. Si pensamos que la colonia española terminó hace, ¿cuánto? ¿200 años o más? Sí, sí. Pues esa alma sigue ahí. Quizá fue un avaro que no compartió nada y ahí está cuidando el dinero, ¿no? Exacto. Desde hace 200, 300 años. Eso lo tiene atado a este plano físico. Claro, y hasta que no complete lo que tenía que completar o alguien disfrute ese dinero o qué sé yo. Porque por eso es importante la última voluntad del

muerto. Porque a veces eso es la misión que esa persona traía y hasta que eso no se cumpla, esa persona va a seguir aquí. Exacto. Tienes razón, Jacobo. Entonces, bueno, la siguiente historia ocurre en Japón, pero también tiene que ver con almas en pena. Allá se les llama yurei y hay diferentes tipos de yurei. Yurei es un tipo de alma que no murió bien. O murió por suicidio, o murió de pena, o murió por una injusticia.

o lo despojaron así, le pasó algo muy muy feo, y esas emociones negativas no lo dejan cruzar al otro lado. De hecho, hace unas dos semanas, los japoneses celebraron un festival budista que se llama Ohigan, significa del otro lado. Pues básicamente es como el Día de Muertos aquí, en el que se ponen ofrendas y se le rinde honores a los antepasados. Pero bueno, el caso es que en Japón también tienen muy marcado esto de... como de las almas en pena, las apariciones, etcétera,

que ahora. Allá también hay unos seres sobrenaturales, se traducirían más o menos como apariciones, son algo entre un semidios y un monstruo o un espíritu así sobrenatural, pero no son fantasmas, se les llama yokai. Jacobo, vámonos a una pausa y regresamos rápido contigo. El Miedofón, 55 -2193 -59 -26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano peluda. Hey Marca, ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A

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peluda. Espíritus que no han encontrado descanso y regresan al mundo de los vivos debido a asuntos pendientes, a emociones intensas, muertes violentas o también apegos con lo material. Continuamos, Jacobo, contigo. Pues justo esto que mencionas, el budismo habla mucho del desapego, ¿no? Y una de las cosas que te atan a este mundo y a las reencarnaciones, al samsara, pues es eso, los apegos. Entonces el budismo marca mucho esa situación

de desapegarse de diferentes cosas. De hecho ellos tienen otro festival de Día de Muertos que coincide con un festival chino también de los fantasmas. Se supone que la gente que vivió con muchos apegos reencarnan en un cierto reino como preta, o preta, preta es el plural. que son igual fantasmas hambrientos, que siempre están buscando eso que los obsesionó en vida, sea sexo, sea dinero, sea comida, sea poder.

Y así como aquel personaje griego que en cuanto veía lo que, más bien que tenía que subir una piedra y en cuanto llegaba al final volvía a caer, pues igual, en cuanto ven, en cuanto logran alcanzar eso que los obsesionaba, corren tras él y se evaporen. Entonces siempre están hambrientos

esos fantasmas. Este festival japonés se llama Obon y pues básicamente es recordar que uno de los discípulos de Shidarta Gautama, de Buda, del primer Bodhi que hubo en la humanidad, uno de sus alumnos vio que su mamá estaba reencarnada en uno de estos fantasmas hambrientos y le dice ¿qué puedo hacer por ella? Y le dice dale de comer a 100 monjes diferentes un sabor a cada uno y todos tus méritos espirituales transfíreselos

a ella para que ella pueda reencarnar ya. Ya no en uno de estos santas más ambientes, sino en un ser humano. Él después se volvió a asomar porque este discípulo podía ver a los muertos. Y vio que su mamá ya había reencarnado otra vez en los humanos. Hicieron una fiesta e hicieron un baile para celebrar. Entonces los japoneses celebran ese festival de los muertos. Un poquito como el mexicano. Aquí se pone acerrín para que el muerto encuentre camino a su casa. Allá ponen

unas... Antorchitas de bambú, que se llaman mukhaibi, es como fuego de bienvenido. Le ponen su comida favorita, un monje budista hace un rezo en memoria de la persona, les ponen incienso, fruta, cosas así, y están durante tres días con la familia, y al último día se les despide también. Se parece un poquito al Día de Muertos con sus diferencias, pero esto va mucho a que allá sí se habla, está como muy marcado, la creencia de gente que murió mal y que se queda en el mundo a hacer el mal.

O a vengarse de la gente que le hizo daño. A ese tipo de fantasmas se les llama onryo. Sí. Como, por ejemplo, hay una obra de teatro de Kabuki, muy conocida, que habla de... Ay, no me acuerdo. No me acuerdo cómo se llama. Pero es una onryo que estaba... Bueno, es una mujer muy guapa, pero pobre, que estaba casada con un samurái pobre. Pero ese samurái era muy ambicioso. Y renegaba mucho de la vida... Pues de la vida sencilla que tenía con su esposa. Él quiere una

vida de lujos. Un farmacéutico le dice ¿qué te parece si envenenamos a tu esposa y tú te casas con mi hija? Porque como nosotros somos plebeyos, yo quiero que mi hija tenga el apellido de un samurái. Y empiezan a envenenar a la esposa. Y después él, para tener un pretexto con el cual matarla, le dice a uno de sus amigos que vaya y abuse de ella. Pero el amigo al final le dice ¿sabes qué? Ni yo soy tan rastrero, no puedo hacer esto. Y es tu esposo el que te está envenenando.

Entonces ella se ve Al espejo se ve deformada y desfigurada por el veneno que le están dando. Ve que el cabello se le empieza a caer y mejor se suicida con el hijo que tenía. Pero su espíritu nunca pudo descansar en paz y empezó a perseguir a este samurái. En la noche de bodas, cuando ya estaba ahí en su primera noche con su nueva esposa, ve el rostro de, ya me acuerdo el nombre de esta mujer, se llamaba Oiwa. Entonces él ve el rostro de Oiwa en la esposa nueva y la mata.

regresa a la realidad y ve que acaba de matar a su esposa. Llega el suegro y le dice, pero ¿qué acabas de hacer? Y ve el rostro de ella en él y también lo mata. Entonces lo empiezan a perseguir por asesinato. Por más que huya a todos lados de Japón y hasta se vuelve a casar, le pasa lo mismo hasta que se avienta de un acantilado. Tan presente está la creencia en el Japón de estas almas que no pueden descansar, que todos los que van a presentar esa obra de Kabuki de

Oiwa van a la tumba de esta mujer. Y le piden permiso para presentar su obra porque si no dicen que van a pasar calamidades. Entonces, otro tipo de fantasmas son los Goryo, que también son almas vengativas, pero se les eleva a la categoría de un Kami. Un Kami es como una especie de deidad local. O no local, más bien el Shinto es como una religión de la naturaleza, ¿no? De respetar y admirar la naturaleza y adorarla también. Entonces,

todo es un Kami. El monte Fuji es un kami, un río es un kami, en un árbol hay un dios, un árbol es un kami. Entonces estas almas que murieron de forma injusta, se les eleva a la categoría de dioses, o de kami, se les adora, se les respeta, y con eso se apacigua su ira, y se les convierte en deidades protectores. Pero bueno, esta historia va por ahí, por la prefectura de Osaka, ese fue el contexto, pero ya esta es la historia como tal, por la prefectura de Osaka. Pasó una cosa

curiosa. Una familia japonesa normal se pone malo el papá del corazón, ya tenía varios infartos, y al tercero lo llevan de emergencia al hospital y ya no se le puso a hablar, se muere. Y su hijo alcanzó a ver a su papá, el alma de su papá, cómo se salió del cuerpo y se fue. Así vio igual lo que se describe, un túnel de luz y se fue el papá. Y pues el niño se volvió muy introvertido, muy callado, no quería salir, no quería hablar

con nadie, no quería ir a la escuela. Por lógicas razones, no necesitaba mucha ayuda después de perder a su papá. Entonces una vecina le dice a su mamá, vámonos de campamento para que el

niño se distraigan y se lleve a sus hijos. Van a un lugar donde había unas cascadas y desde que la mamá llegó empezó a ver, bueno, como que sintió que algo en la cascada la llamaba, pero se resistió, o sea, como que un impulso le, como que le pedía que se aventara la cascada, pero dijo, a ver, no, no, no, ¿qué está pasando aquí?

Después los niños están jugando en el riachuelo y la pelota del niño se eleva, pero como que una fuerza sobrenatural la estaba jalando y se metía cada vez más y más en el río y el niño se mete al río para atrás la pelota y de repente algo lo jala, pero la mamá alcanzó a ver, entonces va atrás él y lo saca. Total que les empiezan a pasar varias cosas sobrenaturales ahí en lo que están acampando y a la medianoche fue lo

peor. Empezaron a ver como que había una bruma alrededor de ellos y una voz femenina muy dulce empezó a llamar al niño. El niño se llamaba Yuta y le empieza a llamar Yuta, ven, Yuta, ven. Lo llama ahí a la cascada hasta que la... Y el niño estaba a punto de meterse ahí, de tirarse por la cascada hasta que la mamá lo agarró y le dice a la vecina, ¿sabes qué? Vámonos de aquí, hay algo malico. Y le dice, sí, tienes razón, aquí hay algo que no está bien. Entonces ya se van.

Y en el camino de regreso, la camioneta que llevan se empieza a llenar de agua. Y ven un... Ah, porque esa voz femenina que llamaba al niño, la mamá alcanza a ver que era una mujer. Vestida de blanco, con el kimono blanco con el que entierran a los... Bueno, no los entierran. En el Japón los funerales la mayoría son cremaciones budistas. Entonces se les pone un kimono blanco a los muertos. Que va... La solapa que va en el pecho. Va hacia

la derecha. Nunca, si ponen un kimono, se lo pongan con la solapa hacia la derecha, porque es como la muerte. Siempre los vivos lo usan hacia la izquierda. Solo a los muertos se le pone hacia la derecha. Entonces veo un yurei, un fantasma japonés, que es una mujer que está llamando a su hijo. Y le dice, tú eres mi hijo, ven, te quiero aquí. Total, en el camino de regreso, y todos lo ven, o sea, todos ven ese fantasma.

En el camino de regreso le explica a la vecina, si es que en estas cascadas hace muchos años, Un niño se ahogó y su mamá, por desesperación, también se aventó a la cascada y se mató. Y dicen que se aparece, y no dicen que se aparece, ahí la vimos. Entonces, ya que iban un poquito lejos de donde acamparon, empieza a llenarse de agua, así como que empieza a correr agua en el suelo de la camioneta, y de repente ven que la cosa esa va, bueno, el yurei va ahí con ellos y chocan.

Entonces, como que entre sueños y entre la realidad.

empiezan las dos mamás a luchar por el niño, la mamá, la mamá mamá, contra el yurei, y los dos se lo quieren jalar para llevárselo, y ella le dice, no, es que es mi hijo, le dice, no, tus hijos, bueno, tu hijo se ahogó, este es el mío, dice, no, este es mío, me lo voy a llevar, en eso ven una luz muy bonita, y ven que viene el papá, igual, vestido con su kimono blanco de funerario, pero... como con mucha autoridad, como si fuera un kami, literal, o sea, como si

fuera una especie de deidad, le dice con una voz igual como muy, pues muy varonil, pero como tipo, como esa voz que le ponen a Dios en las películas, ¿no? Le dice, tú sabes que este niño no es tuyo, suéltalo y vete, porque este es mi hijo y no lo vas a tocar. Entonces al Yurei no le queda de otra, agacha la cabeza y se va, y ya dejen pasar al niño. Oh, vaya. Nos tienes

atentos a todo lo que estás comentando. Siempre agradecemos que nos platiquen este tipo de historias y se nota y se puede escuchar tu pasión por este tipo de temas. Pues les digo que ya voy a acabar un librito de esto. Entonces, por ahí va a estar saliendo. Les voy a platicar otra. Bueno, por aquí, por San Fernando, están unas oficinas del Issste. Es una delegación regional del Issste. Mi mamá fue a hacer un trámite alguna vez ahí,

por un crédito de vivienda que adquirió. Entonces ese hospital, más bien ese lugar como contexto, fue un orfanato, el orfanato Romulo Farris, creo. No, Patricio Sainz. Y después de que fue el orfanato, fue un hospital de rehabilitación, pero yo supongo que había pacientes muy graves, porque comentan los que trabajan ahí que se oyen de todo, risas

de niños, lamentos de gente. gritos de dolor, etcétera, de hecho hay partes donde la gente ni va, y hay lugares donde ni siquiera apagan la luz, aunque sea de día no apagan las luces, y hay pisos donde no trabaja nadie porque dicen que están muy fuertes esas manifestaciones, otras personas dicen que no, que ahí no pasa nada, pero bueno, lo que le pasó a mi mamá es que un día fue a usar un trámite, como las secretarias entran a las 7, ella se fue desde las 6 y media

para ser la primera que estuviera ahí, y no llegar, o sea, a pesar de que pidió permiso en su trabajo, para no llegar tan tarde. Entonces ya se pasó, se sentó afuera y empezó a ojear una revista que lleva. Pasa la chica de intendencia y la saluda. Hola, buenos días. Y en eso empezó a escuchar como desde adentro del cubículo donde estaba vacío el cubículo, no había nadie. Y estaba esperando a que llegaran las secretarias que

trabajan ahí. Pero adentro empezó a escuchar como un lamento de alguien, como si alguien se quejara de dolor o como si un perro. estuviera así como aullando de agonía, así como un lamento muy feo, como que alguien se quejara de mucho dolor. Pero no había nadie. No, no había nadie. Obviamente que no, pues si las secretarias llegaban a las 7 y eran como 6 .45 y se escuchaba así continuo. Entonces pasa la chica de intendencia y más bien no lo escuchó desde el principio porque

la chica de intendencia estaba barriendo. Entonces el ruido de la escoba contra el suelo no dejaba escuchar, pero ya que... Ya que se alejó barriendo, lo pude escuchar. De repente regresa la chica en tendencia con la bolsa de hojas de árboles que había barrido. Y mi mamá le pregunta, oye, ¿allá adentro hay un perro o algo que tengan? O sea, pensó, a lo mejor tienen un perro ahí cuidando, ¿no? Hay algún, o sea, no sé, se oye muy feo, como que alguien estuviera sufriendo

mucho allá adentro. Y le dijo muy lacónica a la chica, es que aquí así se escucha. No le dijo más, se dio la media vuelta y se fue. Y bueno, esa es la que le pasó a mi mamá. Pero la prima de una amiga trabajó en esas oficinas y dice que para llegar al archivo había un pasillo muy largo que tenían que cruzar. Entonces en ese pasillo les pasaban cosas, de todo. Les picaban la panza, les daban una nalgada, sentían que les respiraban en la nuca, les daban una cachetada,

les daban un puñetazo en el vientre. Cuando pasaban y le sacaban el aire, pero no había nadie. O sea, era como un espectro que estaba ahí nada más, pues fregando, ¿no? Entonces, a ella ya le habían dicho eso. Y la primera vez que pasó, sí sintió que le pellizcaron, pues una pompi, literal. Entonces paró y no le gustaba pasar por ahí. Y siempre trataba de evitar ir al archivo, pero había veces que no podía. Entonces, siempre

que pasaba, le pasaba algo. Le jalaban el cabello, se lo desenredaban, bueno, se lo enmarañaban, le daban una cachetada, le picaban la panza, le tiraban los lentes. Pues bueno, una vez que pasó, como que le dijo a esa cosa, por favor, ya no nos molestes, ya no nos hagas daño. Si quieres te prendo una veladora, ya déjanos en paz. Y entonces pasó y pasó rezando. Ya hizo lo que tenía que hacer, lo más rápido que pudo, se salió. Esa vez no le pasó nada, pero empezó

a sentir mucho frío. como cuando a uno te dan una mala noticia y sientes así escalofríos, y esa sensación se la llevó a su casa. Pues bueno, lo que pasaba en el archivo y en ese pasillo empezó a pasar, pero en su casa. Se abrían las puertas, se caían las cosas, les picaban la panza, les apagaban las luces, les jalaban el cabello. Entonces no les quería decir nada, pero al final le tuvo que decir a su mamá, oye mamá, mira,

en el trabajo pasa esto, esto y esto. Y una vez que yo le pedí esa cosa que no nos molestara, parece que me lo traje aquí a la casa porque está pasando lo mismo. Y le dice la mamá, mira, yo tampoco te quería alarmar, pero sí, a mí también me apagaron la luz, me jalaron el pelo, etc. Y parece que esa cosa se alojó en un cuarto que tenemos, donde lo usaban como bodega, como para guardar libros, cosas así. Porque ahí es donde más nos pasa esto y aparte hemos visto una silueta

ahí. Pues lo que hizo fue llamar a un párroco, bendijeron la casa y todo, y ahí se acabó todo. Pero pues está interesante cómo estas oficinas de San Fernando fueron un orfanato. Obviamente en un orfanato hay historias muy bonitas de gente altruista que se ocupa de niños que no tienen papás, pero también esos niños vienen cargados de mucho dolor. Y un hospital de rehabilitación, pues ni se diga, ¿no? O sea, gente que se accidentó, que tuvo traumatismos muy fuertes o que se quemó.

Pues lo mismo, ¿no? Hay historias muy bonitas de gente que se rehabilita y recupera su salud y otras, pues que no, de gente que sufrió muchísimo. Entonces, como se ha comentado mucho eso, ¿no? Quizás una energía tan densa la del dolor, la de estas emociones negativas, que por eso se enraiza en algún lugar. Esa es una pregunta que yo me hago. Como que los lugares embrujados perdura durante décadas la maldad, pero los lugares benditos como que se diluyen, ¿no? Como que se disipa.

Después de un tiempo, como que esa bondad o esa energía positiva que había, se va. O sea, como que la maldad dura y lo bueno no. Por ahí me dijo alguien, alguien me explicó que pudiera ser por esto. Como la energía negativa es densa, pues se queda, ¿no? Como que se enraiza. O aparte necesita fijarse o anclarse a algo, a un objeto, a un lugar. Pero como la energía positiva es fluida, aparentemente se disipa, pero no. Más bien se mueve a otro lugar. Está interesante

su explicación. Claro. Sí, muy interesante, Jacobo. Nosotros te vamos a invitar que en una próxima ocasión sigamos aquí, este foro, te siga escuchando todo lo que quieres platicar. Claro que sí. Pues bueno, espero que les haya gustado. Y si pueden mandarme un link de las que, bueno, de esta o de las veces que he hablado, porque me gustaría ver los comentarios. Claro. Muchas gracias, amigo. Que tengas excelente noche. Hasta luego y buenas

noches. Hasta luego, mi querido amigo. Vaya que sí tiene gran acervo nuestro querido Jacobo en cuanto a estas historias paranormales, inclusive las de Japón, súper interesantes y también caben aquí en esta emisión. Saludos de California, de San Leandro, California. Bueno, ando en las carreteras, soy troquero también. Bueno, les voy a contar un relato pequeño que me platicó mi abuela. Y sucedió en la ciudad, en el pueblo,

en aquel entonces pueblito. Pues sigue siendo un pueblo de Atoyac, Jalisco, allá por 1920. Tenía mi abuela un tío que era ateo. O sea, proclamaba ser ateo, ¿verdad? Entonces, un día andó escandalizando borracho en la plaza. Y lo agarraron ahí los... Y lo remitieron ahí a los separos de la presidencia municipal, que antes ahí guardaban a la gente. Y ya estando en la cárcel, empezó a invocar al maligno, diciendo, si en verdad existe, aparécete y ábreme las rejas estas de par en par. Y aparécete

y lo invocó. Pero era ateo y lo invocó. Y ya había algunos recluidos ahí por X causas, ¿verdad?

Pues ándale que se aparece. Pero cuando se apareció estaba... el celador, con su mesita y su botella de mezcal ahí, y se le apareció un helado del celador, y que le dice, ven, vamos a brindarle, abrió la senda de par en par, con todo y la cadena, ven, vamos a brindar, porque ya vas a salir, y agarró la botella que tenía el celador ahí, y el tío este de mi abuela, que era ateo, ahí pues se quebró, y se hincó, y que... Y de ser rasteo, pues yo creo que de chico había escuchado

oraciones de los tres dulces nombres de Jesús, María y José. Y pues ándale que lo agarra y lo levanta con la cola y se lo lleva. Y allá cuando dice los tres dulces nombres de Jesús, María y José, lo dejó caer y quedó renco. Quedó ese de mi abuela y ahí quedó renco, pero que duró tres días. Duraron tres días para sacar al demonio ese que llegó este padre. y los puso a todos

los presos ahí. No los presos, a los que estaban detenidos, escapularios y todo, al guardia que se desmayó también, sus escapularios, y ya no quiso estar ahí. Y ya después de eso se le quitó el bateo y quedó renco. Esa es una cortita de allá de hace 100 años. Bueno, ahí les platicaré otras interesantes que tengo. Y Atoyac no está muy lejos de Uzmahá, que está como unos 25 kilómetros por ahí o menos. Bueno, hasta luego. Abrazos.

Muchísimas gracias, mi querido amigo. Se dice que dentro de la tumba del joven faraón del antiguo Egipto había una inscripción que advertía, la muerte vendrá sobre alas ligeras a aquel que

perturbe el descanso del faraón. poco tiempo después de la apertura el patrocinador de la expedición sufrió una picadura de mosquito en la mejilla la herida se infectó y tras una fiebre inexplicable falleció en 1923 en ese mismo momento se dice que todas las luces del Cairo se apagaron misteriosamente a lo largo de los años varios miembros del equipo de Carter murieron en circunstancias bastante extrañas entre ellos el radio quien tomó las primeras radiografías de la momia, falleció

poco después. Otro arqueólogo clave sufrió un colapso repentino y nunca se recuperó. Un egiptólogo británico se suicidó dejando una nota en la que supuestamente mencionaba la maldición de Tutankamón. Vámonos a una pausa y nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana que solamente nos escuchan una hora. Los esperamos mañana y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa. 55, 21, 93, 59, 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí. En La Mano Peluda.

es porque no vino sabiduría en las redes porque tenemos mucho que decir la mano peluda continuamos estamos recibiendo todos sus mensajes audios y también los relatos que ahorita te vamos a compartir Desde luego que sí. Saludamos a Alejandro Mendoza. Buenas noches, mis hermanos. Desde Jesús del Monte, Morelia, Michoacán. Quiero contar un relato claro, mi querido Alejandro. ¿A qué número te podemos marcar? Mándanos un mensaje de voz o de texto al miedofón. Y saludos también

a Manuel Patlán. Bienvenido, brother. Luis Medrano también está aquí con nosotros. Y Ricardo Vega Lince desde Mexicali nos manda saludos, Gina. Sí, estamos también recibiendo sus comentarios acerca de esta maldición. El descubrimiento de la tumba, oculta durante más de tres mil años en el Valle de los Reyes, su tumba resplandecía con tesoros inimaginables. Sin embargo, tras la apertura de la cámara funeraria, se desató una ola de desgracias. que alimentó precisamente

este mito de la maldición del faraón. Verdad o mentira, lo cierto es que muchas personas que han tenido que ver con este tema han perdido la vida. A ver, tenemos una llamada. Vamos a ver de quién se trata. Buenas noches. Buenas noches, Nachito. Discúlpame que me agarraste esa diciendo admitida al hospital. ¿Estás en el hospital, amiga? Sí. Sí, tengo una úlcera al parecer, pero ya estoy aquí en el hospital. Voy al piso regular, estoy en urgencias y voy

al piso regular ya para ser admitida. Ay amiga, pues mira, no te queríamos molestar. Si tú quieres te marcamos en otro día. No, de hecho nada más quiero una cosa chiquitita que el otro día sucedió. Estábamos, bueno, pues ustedes saben que yo estoy envuelta en los grupos de autoayuda que es Alcohólicos Anónimos y tenemos una casa de recuperación sin fines de lucro aquí. Thank you. ¿Eres mi enfermera? Sí. Ah, bien. Ok, gracias. Gracias. Sí, porque

no lo necesito. Gracias. Y les perdono a mi enfermera, pero le digo que tenemos esta casa de recuperación

sin fines de lucro. es gratuita para personas necesitadas y de hecho habían comentado habían comentado habían comentado que que habían personas que habían estado en esa casa de recuperación anexados que habían visto que llegaban a ver una niña y que estaba que Y que habían visto que una persona, ahorita que de hecho ya tiene seis meses ahí, me estaba, es uno de, o sea, yo soy su guía espiritual, y me estaba comentando hoy día que... Perdón, es que ya me están preparando

para ir para arriba al piso normal. Entonces esta persona me decía que nunca había visto y dos o tres personas dijeron que era una sombra. que era una niña que se aparecía ahí en esa casa, pero que ellos sienten que no es algo malo. Ese muchacho dice que él lo ha sentido, pero él no lo ha visto, lo ha sentido. Y que no sienten miedo. Y el otro día, de hecho a mí no me había

tocado ver acontecimientos ni nada. Y hace dos días estaba yo sentada ahí en una... junta en las mañanas fue y se prendió la lavadora por sí sola y todo. Habíamos tres, o sea, habían tres compañeros anexados y yo de fuera que pasé a visitarlos y a verlos y los demás salen pues a trabajar. Pero ellos y yo, o sea, nos quedamos

y o sea, me saqué de onda pero... Yo me recordé lo que ellos dijeron y se me quedaron viendo así con los ojos bien pelones, así, padrina, le dije, no pasa nada, solamente se prendió y es todo. Pero ¿cómo se va a prender eso? Ustedes no se preocupen. Y ya el encargado de ahí, del anexo, primero de anexo, fue y apagó esa lavadora, pero se me quedaba abierto. Y digo, no, no sentí

nada malo. No sé si yo soy una persona que soy muy sensible a todo eso, pero no siento malo esa casa, a pesar de que llega mucha gente muy mal, drogada, sacudizada. con delirios, o sea, de muchos delirios, de alucinaciones, esquizofrénicos, o sea, hemos atendido de todo, ¿me entienden? Y aún así, con eso no se siente una carga pesada, no se siente nada malo ahí, pero sí sucedió nada más que compartir una de las últimas anécdotas pequeñas que me han sucedido a mí en el lapso.

Muy bien, mi querida amiga, qué interesante situación. Algo raro, a pesar de que ahí hay mucho desconsuelo por parte de algunos internos, hay dolor, hay sufrimiento, hay rechazo en algún momento, ¿verdad? Ellos pueden sentirse... Y depresión, bueno, tantas cosas angustiosas que sí podría uno pensar que hay malas energías, ¿verdad? Sí, pero sabes que una cosa ahí, nosotros no somos religiosos, pero sí tratábamos siempre de trabajar mucho

lo que es el problema mental y espiritual. Tratamos de siempre estar... trabajando con las personas que vienen dañadas, tratando de llegar al punto de que ellos entiendan que esto es una enfermedad

que ataca lo mental, espiritual y físico. Y trabajamos mucho de lo espiritual, trabajar lo del espíritu, lo de ser, porque nosotros somos seres de luz y siempre estamos tratando de levantar esa espiritualidad en ellos, tratar de cerrar ciclos, tratar de ayudarles a aprender cómo... cómo se cierran esas llagas del pasado, que muchos de ellos, la gran razón por la cual, o motivo por la cual,

ellos se drogan, ellos se alcoholizan. Entonces, nosotros hemos, sabes, Nechito, esa casa ha sido bien bendecida, porque en poco tiempo, tenemos dos años, y ya han salido siete personas de un año. Y ya van más y son una agrupación de cráteres. Somos de las agrupaciones más grandes de aquí de Agüichita. Está bien bendecida por gracia

de mi poder superior. Entonces son cosas que digo, solo Dios sabe porque tú sabes lo que dicen cuando lo que es que se presentan en niños, pero aún así no se siente miedo, no se siente algo pesado. Ay, amiga. Amiga, te queremos dejar en paz, que descanses, que te atiendan y que todo salga bien. Te vamos a incluir en las oraciones, amiga. Gracias, muchas gracias. Hasta luego. Que Dios te bendiga, amiga. Vaya que... Uy, pues miren qué momento y no sé... Ahora sí que como

decimos aquí en México, no se rajó. Nos platicó la historia a pesar de que ya oyeron. Yo estaba perplejo que está justo en el hospital. ¿Cómo le llaman en su internamiento? ¿Cómo le llaman cuando...? Ya están pasando ya de terapia. Porque se siente muy mal nuestra amiga, esperemos mi querida Laoyuki que te recuperes pronto y qué pena que haya sido en esta circunstancia ahorita que platicamos, pero te agradecemos bastante

tu esfuerzo. Claro, también buenas noches aquí escuchando a orillas de nuestro río Actopan, Veracruz, casa de Angelo Mix, saludos. la tierra del mango, y los invitamos a nuestra Feria del Mango en mayo. Un saludo para mis papás, María Mejía Vázquez y Fernando González Rojas. Los amo. A ver cuándo nos visitan. Gracias, Angelo Mix, por estar aquí. Claro que sí, mi querido Angelo. Bienvenido y muchas gracias. Y se me antoja ir a la Feria del Mango, ¿eh? A mí me

fascina el mango, Gina, en serio. Es mi fruta favorita y sí se antoja, amigo. Gracias. Saludamos a Koki Black Cepeda. Dice hola, peludos maníacos. Bienvenido, amigo. Muchas gracias. Y a los que van llegando. Edman González también está aquí con nosotros. Profe Mari González. Bécora también está aquí con nosotros. Y... Los que vayan llegando los iremos mencionando. Estamos a unos segunditos de ir a la pausa. El tema que hoy estamos tocando, independientemente de todas tus historias, pues

es este de la maldición de Tutankamón. ¿Tú habías oído hablar algo al respecto? Pues ahorita en un momentito vamos a continuar con ello. Vámonos a una pausa. Anota el miedofón para que lo tengas ahí entre tus contactos. 55 -2193 -5926. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Saber todos los secretos de todos. Donde y cuando quieras. ¿Les va a cambiar la vida? RSS .com Almacenamiento, distribución y programación

de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS .com RSS .com Hacer podcast de manera fácil. Si no llueve para el último día del mes, ya no llovió este mes. Sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano peluda. Continuamos aquí platicando de las muertes en torno al hallazgo. Y de este miedo que se ha generado a través del

tiempo sobre la maldición del faraón. Se especuló que un antiguo veneno, esporas letales o incluso energías sobrenaturales habían desatado esa tragedia. Sin embargo, Howard Carter, el descubridor de la tumba, vivió hasta 1939 muriendo de causas naturales a los 64 años. Lo que puso en duda la teoría de la maldición. Hola, buenas noches. ¿Cómo te llamas? Hola, buenas noches. Mi nombre es Juan Jesús. Juan Jesús. Me comunico aquí de

la Ciudad de México. Perfecto. Qué gusto saludarte y sobre todo conocer lo que nos quieres platicar. Ah, pues sí. Mira, le había mandado mensaje desde ayer, pero bueno, hasta ahorita estoy recibiendo la llamada. Muchas gracias. Un saludo para todos. Gina y Nacho también. Saludos, amigo. Bienvenido. Bueno, esto no me pasó directamente a mí. Me pasó al tío de un primo. Sí. Ellos viven en Milpa Alta. Él me contó que esto pasó por ahí de los

años como más o menos ochentas. Sí. Y bueno, él me contó que uno de sus hermanos salía mucho en la madrugada y que pues no decía nada, ¿no? Que decían, ahorita vengo, ¿no? O a veces me cuenta mi primo que ni se despedía. Y dijo, este chimpano, ¿qué onda? ¿Qué está haciendo? ¿A dónde va? Sí, sí. Entonces, él empezó a espiar. Y uno de esos días me dijo, porque bueno, él se salía y ya no le encontraba, ¿no? O sea, como que se

perdía. Ahí entre las milpas. Ok, o sea, era algo extraño, no era algo cotidiano o normal. Sí. Y bueno, un día su papá, el tío, pues lo espió y lo siguió ahí por las milpas donde iba. Y me cuenta mi primo, o sea, lo que le dijo el papá. Vio como en las mil pases él se empezó a quitar la ropa. ¡Oh, qué extraño! Y dijo, pues que se va a meter a nadar allá a los estos regaderos. ¿Qué va a hacer este cuate, no? Pues bueno, ¿cuál fue la sorpresa? Y me cuenta que se empezó a

transformar en caballo. ¡Ah! ¡Era un agual! Sí. Y la familia no sabía. No, no, no, nadie lo, nadie lo sabía. O sea, y vio que se transformó en un caballo, café, que empezó como que, pues, a trotar. Y, pues, obviamente, el papá, el señor, pues, soltó el grito. Y, pues, me, bueno, me cuentan, ¿no?, que lo vio, o sea, el caballo, que echó a correr hacia, hacia la milpa, hacia el monte. Y bueno, es lo que me cuenta mi primo, que fue la última vez que se le dio. Jamás se

podía saber de él. ¿Ya no supieron nada de él? No, ya no. O sea, desapareció. O sea, no sé si entre los códigos o leyes de Nahuales, que debían transformarse o algo, esté prohibido o que descubra su identidad. Pero ya no se volvió a saber nada de él. Por los años de... Bueno, los ochentas. Como lo descubrieron, ya no regresó. Sí, ya no. Ya tiene más de... Veinte años. Ya no se supo de él. De él. Vaya. Fíjate. La presencia de...

Una guala en la familia, al ser descubierto, desaparece, jamás vuelven a saber de él y la familia se queda contrariada. Sí, sí, sí, el señor, bueno, el tío se llamaba Oscar, pero a la fecha del día de hoy que ya no, ya no nos suprimos. Bueno, más bien mi primo ya no suprimos y su papá no suprimos nada. ¿Cómo que? Oye, Jesús, nosotros agradecemos que hayas platicado esto que no lo viviste tú personalmente, pero alguien de tu familia te lo contó. Sí. De hecho, tengo

más relatos y experiencias que propias. Si gustan, te las cuento ahorita o todavía. Pues si quieres, ¿nos puedes contar una más? Claro que sí. Bueno, esto me pasó hace como... Tengo 36 años. Sí. Me pasó hace como 16, cuando tenía como 20. Sí. Bueno, yo era una persona, bueno, actualmente soy una persona que gusta mucho de estarse desvelando, viendo películas o series. Sí. Y bueno, aquí en su casa, yo duermo en el segundo piso. Sí. Bueno, estaba en la madrugada, eran... No sé,

dos y media, tres de la mañana por ahí. Sí. Y empecé a escuchar como que, como un maullido. Bueno, primero lo identifiqué como el maullido de un gato. Se oía así como que a lo lejos, medio feo, ¿no? Y yo me quedé, ¿qué onda con esos gatos, no? Están peleando. ¿Qué onda con ese gato? Sí. Lo empecé a escuchar más cerca, más cerca. Y ya después identifiqué que no era un gato. No, ¿qué era? Era una mujer, era una mujer gritando

como loca. Y lo peor de aquí es que escuchaba que se arrastraba, o sea, como si arrastrando los pies, o sea, escuchaba feo. O sea, como si estuviera arrastrando un costal, o sus pies, o no sé qué era. Sí. Pero empezó a estar muy feo, muy feo. Y cuando le pasó, pues era una señora que está en problemas, o me están espantando, o sea, qué onda, ¿no? Oye, ¿pero esa mujer era

real? ¿Era física? No. No, no, porque... O sea, lo único que se me ocurrió fue cerrar la ventana y ver a través de la cortinita así como que... Y no había nadie. Y se escuchaba el grito, un lamento. Y como estaba arrastrando algo y no había nadie. Sí. Y ya después dije, no, no, no, esto ya... Esto ya no es normal. Me están espantando. Estoy escuchando algo que no debe estar aquí. Y como estaba todavía joven, chavillo, 20 años,

¿qué te comento? Claro. Lo primero que hice fue agarrar mi Biblia, porque bueno, tengo un altar. Siempre tengo mi Cristo y mi Virgencita en mi Biblia. Y agarré mi Biblia. Así que me hice bolita. Me hice bolita yo en mi cama. Te tapaste. Se está perdiendo el audio. Ajá, se pasaron. Como que te moviste, ¿verdad, Jesús? Se pierde tu audio. Ah, bueno, ¿me escuchó? Sí, a ver. Oye, fue entonces algo impactante. he visto muchas cosas, ¿no? Pero escuchar eso, yo creo que es

cosas que me han pasado. Bueno, escucharon. Sí. Pero sí, este... Bueno, eso significa... Mucho temor, mucho pavor. Oye, eso significa que vamos a tener... Más comunicación contigo para que nos vayas platicando poco a poco todo lo que has vivido. Sí. Bueno, ya nada más para terminar. Yo me burlaba mucho de un amigo, ¿no? Que es de Oaxaca. Que decía que él había escuchado que a la llorona, ¿no? Sí. Y le decía, no, pues ¿cómo crees? Es solamente en los pueblos, ¿no? Allá

en tu rancho. Allá en Oaxaca se escuchará, pero aquí en la Ciudad de México, ¿cómo crees? Aquí no pasa eso. Y bueno, yo me tendía a burlar un poquito de él. Y al día siguiente le conté lo que había pasado y que no fui el único que la escuchó. Hubo varios vecinos que escucharon lo mismo. Igual todos se metieron a sus casas. Estaban ahí en sus casas y comentaron lo mismo. Oye, pero tú decías que no creías y mira, hasta que te pasó, lo viviste en carne propia, entonces

ya consideras que es verdad. Sí, de hecho también mi amigo, se llama José, me dijo, y bueno, ¿y qué dice la chillona? ¿Por qué le dice así? ¿Y qué dice la chillona? Le contesté, es que no dice nada, ¿no? Bueno, lo que yo escuché es que no decía nada. Nada más era una mujer que pasó latirándose y gritando como loca. Con dolor. Ajá, con dolor, como si le estuvieran enterrando un cuchillo o que estuviera herida de algo. Ok, Jesús. Permíteme, tenemos que ir a una pausa.

No te vayas. El Miedofón, 55 -2193 -5926. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en La Mano Peluda. Cuando el gallo canta en la madrugada, puede que llueva mucho, puede que llueva poco o puede que no llueva nada. Sabiduría en las redes. porque distinguimos al mundo sobrenatural, la mano peluda.

Al escuchar un lamento de una mujer con dolor, es un grito lastimero, eriza hasta la piel, a Jesús le tocó escuchar y entonces yo creo que ya crees que es verdad este tipo de experiencias. Pues sí, bueno, anteriormente... Me había pasado algo similar, pero no aquí en la Ciudad de México. Por eso yo me tendía a burlar un poquito de mi amigo, porque él decía que la había escuchado aquí en la ciudad. Yo le dije, no, esto no pasa, ¿no? Solamente en los pueblos y hasta que me

tocó. Y no solamente fui yo, sino que hubo vecinos que comentaron que sí habían escuchado lo mismo. Y como le comentaba, ¿no? Mi amigo me dijo, y bueno, ¿qué dice la chillona? Le dije, pues es que no dice nada, ¿no? Hay quienes dicen, o no sé qué tan cierto sea, que dicen que hay mis hijos, que dónde están mis hijos. Y él me comentó, es que no dice eso. Lo que él me contó, quería escuchar eso, fue lo mismo. Que lo que yo escuché fue lo mismo, o sea, no estaba ese como que hay

mis hijos, no. Y solamente pasó gritando. Que menos escuchaba a lo lejos como un gato. O sea, como que... A lo lejos. Pero ya cuando la escuché cerca, estaba aquí, por decirlo, en la calle donde vivo, ya fue cuando empezó el gritadero. Fíjate que de todos los relatos que nos han contado de lo que se supone puede ser la llorona, yo creo que solamente el 20 % nos dicen que sí se escucha la frase, hay mis hijos, pero la mayoría de las ocasiones solamente se escucha el grito.

Sí, eso fue lo que escuché. Primero a lo lejos dije, ¿cuándo estar aquí? Por decirlo aquí, afuera de mi casa, en la calle. Bueno, ya los ritos feos. Ok. Jesús, pues vamos a seguir platicando. Te agradecemos tu participación y vamos a seguir escuchando relatos. Claro que sí. Espero, no sé, mañana o en estos días que me vuelvan a marcar o yo les marco y estamos en contacto. Claro que sí. Excelente noche. Gracias igualmente. Con

mucho gusto, amigo. Muchas gracias. Y pues nosotros vamos a seguir aquí escuchando sus historias. Y por supuesto, veamos, aquí tenemos un audio que nos han mandado. Quiero empezar introduciéndome. Me llamo Manuel. Y todo esto que quiero compartir me sucedió cuando yo tenía unos 18, 19 años más o menos. Ahorita ya tengo 30 años. Ya tiene tiempo que sucedió esto. Y esto sucedió en Tijuana,

Baja California. Pero antes de que sucedió todo esto en Tijuana, Yo nací en Estados Unidos, en San Diego, California, y me crié con mi hermano Arturo, que es siete años menor que yo, y mi mamá. A la edad más o menos de 12 años, mi mamá se casó con mi padrastro, que nos crió a mí y a mi hermano desde esa edad muy chicos, y lo vemos como un padre nuestro. Después de eso, ya como cuando tenía unos 14, 15 años, nos empezamos

a congregar a una iglesia cristiana. Y pues a veces como cristianos, pues tenemos mala fama, ¿no? De que somos hipócritas o somos religiosos o nos ven extraños. Y pues sí, desafortunadamente hay creyentes o cristianos que pues sí no dan el testimonio que pues... que el Señor nos pide, ¿no? Pero pues no, yo no soy nadie para criticar ni juzgar a nadie, simplemente pues intento yo ser mejor cada día, cambiar cosas de mí, ¿verdad? Y dar testimonio de que pues tengo una fe cristiana.

Pero bueno, con eso dicho, nos congregamos a esa iglesia y en esa iglesia pues se nos enseñó una doctrina, pues evangélica, cristiana, lo que tiene que ver con la Biblia. Y Jesús. Y en el año más o menos 2012, mi mamá fue deportada a México. Y cuando fue deportada, la dejaron ir ahí en Tijuana, Baja California. Entonces, nosotros queríamos todavía congregarnos en una iglesia. Y la iglesia de San Diego tenía varias

iglesias hijas o iglesias hermanas. Y una de ellas estaba en Tijuana, que está ahí en Tijuana, Baja California. Y en esa iglesia, pues era una iglesia, en ese tiempo que fuimos, era una iglesia muy pequeña todavía, como de unos 20 miembros. Y estaba desarrollándose esa iglesia. Y los pastores vivían mero enfrente de la iglesia, cruzando la calle literalmente, ahí estaba su casa de ellos. Y pues para entrar a la casa de ellos es como, es una casa de dos pisos, pero para

entrar hay dos garajes. uno para dos carros y una puerta entre medio de esos dos garages y pues pasas por el garage y ya más adentro pues está la puerta para entrar literalmente a la casa de los pastores que era en el piso de abajo y yendo mirando hacia la puerta de la casa de los pastores al lado izquierdo habían unas escaleras que subían al segundo piso que era el otro como si fuera un condominio un apartamento Y era donde

nosotros empezamos a vivir. Los pastores nos rentaron, bueno, le rentaron a mi mamá y a mi papá el segundo piso. Y era un apartamento literalmente, pues, grande. Y tenía afuera su balcón, ¿verdad? Todo bardeado, no tenían acceso al balcón nadie más que los pastores por el lado de atrás del piso de ellos para subir. Y ellos ahí tenían sus lavadoras y para colgar su ropa. Nosotros vivimos ahí, era una casa de dos recámaras. Y empecé yo a involucrarme en la iglesia también

ahí, a servir. Yo soy músico, yo toco ahí en la iglesia. Y la iglesia empezó a crecer bastante. Creció mucho y ahorita es una iglesia de unas 300, 400 personas. Por el transcurso de llegar a ese número que ahorita tienen, hubieron muchos ataques espirituales hacia los pastores, porque era una iglesia que estaba activa, una iglesia que oraba, una iglesia que tenía muchos eventos y hacía mucho por la comunidad ahí en Tijuana,

en esa área. En esa colonia, ¿verdad? Y pues yo sirviendo en la iglesia, mi hermano sirviendo también y pues mis papás. Entonces una noche, no recuerdo exactamente qué fecha, pero era en el momento que la iglesia estaba creciendo, como les mencioné. Nuestro cuarto, yo compartí el cuarto con mi hermano Arturo. Nuestro cuarto...

era, ¿cómo puedo decir? El cuarto de nosotros, la ventana de nosotros estaba, miraba hacia el balcón donde nosotros podíamos salir en nuestro piso, ahí arriba, y estaba cerca de la lavadora de los pastores, porque ellos tenían acceso también ahí. Entonces ya arriba no había nada y pues en México las casas ya cuando no hay piso arriba pues nomás tiene la varilla que salen todas las orillas por si quieren construir más adelante

y pues es concreto. Entonces yo pues dejaba la ventana abierta a veces ahí del cuarto y pues no me preocupaba porque pues había reja en la ventana y nadie tenía acceso ahí arriba. Entonces yo dejaba abierto y una noche me acuerdo que yo estaba en mi teléfono y escuché como que se hubieran aventado unas piedras. Y yo pensé, dije,

a lo mejor alguien está tocando. Porque así luego le hacíamos cuando se nos quedaban las llaves para no tocar el timbre y despertar a los pastores abajo porque el timbre estaba afuera en el garage y se oía todo. Nosotros aventábamos piedras a la ventana para que ya sea mi mamá, papá o mi hermano o yo saliéramos a abrirle a quien estuviera ahí afuera. Entonces, pues escuché esas piedras y como que me senté en la cama a escuchar y ya

no se oyó nada. Y yo dije, bueno, a lo mejor escuché algo o se cayó algo y me volví a acostar. Y cuando me acosté, volví a escuchar que aventaron ahora sí una piedra arriba del techo, en el área donde yo estaba acostado. Y me quedé acostado y dije, a ver si avientan otra vez algo. Y yo dije, a lo mejor son unos chamacos ahí, unos niños que andan haciendo sus travesuras. Y se

volvió a oír como que aventaron algo. Y después de que aventaron otra vez como una piedrita o algo, yo escuché como si estuviera alguien arriba con tacones o una bota, algo que pues, verdad, si traes tenis no haces tanto ruido como si tuvieras una bota, que se oye cuando das los pasos. Entonces yo escuchaba como una bota ahí arriba. Y lo escuchaba mero arriba en el centro de todo el techo, o sea, del área del cuarto. Y me quedé callado escuchando y dije, ¿eso qué será? ¿Qué será?

Dije, es un gato. Pero dije, no, está haciendo mucho ruido y el concreto pues es bastante grueso para que un gato que esté caminando ahí arriba o incluso algún otro animal haga ese ruido. Y seguí escuchando y en ese momento pues se me entró un poquito de miedo, ¿verdad? Y dije, ¿qué será eso? Y seguí escuchando y luego estas botas o tacones empezaron a hacer ruido como en círculo, los escuchaba en círculo. Y yo me levanté, me senté y en cuanto me levanté y me senté se detuvo

ese ruido. Quise despertar a mi hermano Arturo y dije, no, no, no se despertó y dije, bueno, no, ¿quién será? ¿qué será? ¿quién sabe? Y pues como en esta iglesia se nos enseña luego de repente, pues nosotros creemos que hay demonios, existen los demonios, existen espíritus que perturban. Y más si una persona abre puertas espirituales, perturban estas entidades y quieren traerte miedo y de esa forma atacan especialmente a un creyente. Entonces se nos enseñó algo en la iglesia que

se llama guerra espiritual. Y pues es reprendiendo, echando fuera toda perturbación de espíritu inmundo o demoníaca que pueda estar ahí para que se vaya. Y yo me volví a acostar y otra vez escucharon los pasos, pero como que estaba haciendo... Se oía como que el paso como que hacía en el... Por ejemplo, si en el pie izquierdo, uno, dos, y luego en el pie derecho, uno, uno, dos, uno. Como que se oía como un tipo de baile, por decirlo

así, o estaban taconeando arriba. No sé si así se veía, pero... Y ya me entró un poquito más de miedo, entonces... Me volví a sentar, pero esta vez me destapé, me senté con mis pies en el piso y sentado en la cama. Y se detuvo este ruido. Entonces yo lo que entró a mi mente era hacer guerra espiritual y reprender todo eso. Y ya reprendí, hice la guerra espiritual y eché

fuera toda perturbación que estuviera ahí. Y pues, como les comenté, como yo dejaba la ventana ahí abierta, cuando me volví a acostar, sollo el lamento de una mujer un poquito fuerte. El terreno donde estábamos nosotros, o sea, donde estaba la casa, nosotros arriba, eran como a dos casas de una de las calles, no principales, pero como una de las calles que va hacia más.

paja más para las otras casas y las otras calles que estaban detrás de nosotros y el lamento este llanto de esta mujer se oía en el lado aquel yo lo escuchaba del lado aquel pero no era este un lamento un grito y pues luego luego yo pensé dije pues esa es la llorona verdad y pues como cristiano Como fue con fe cristiana, pues yo digo, pues no, es un espíritu, un demonio que agarra y le gusta hacer eso o no le gusta, pero lo hace y perturba a la gente y verdad es su

forma de manifestarse. Pero pues yo había escuchado historias de mi mamá que me decía que ella escuchaba la llorona y todo y no se oía a mis hijos como pues. Mucha gente dice que lo escucha. No, este era un lamento de una mujer como que lloraba y se sentía la tristeza de esta mujer. Pero se me puso la piel bien chinita y me dio miedo. Y ya después, como a los cinco minutos se paró de escuchar, pero estaban ladrando y oyeando los perros. Al lado tenían perros los vecinos.

Entonces, al otro día, no me acuerdo si al otro día o a los días siguientes, yo le mencioné a mi mamá. Le dije, oye mamá, ¿tú no escuchas unos ruidos ahí arriba? Y me dice, no, yo no escucho nada. Y mi hermano Arturo escuchó y me dijo, sí, yo oigo como que caminan en botas o tacones ahí arriba en el techo. Y empezamos a hablar acerca de eso y le mencionamos a los pastores. Y pues los pastores nos comentaron que en esa colonia hay mucha gente que practica la brujería,

¿verdad? Con respeto a todos los que practiquen eso. Esta no es una falta de respeto. Claro, claro. Ojalá y no lo tomen de esa forma, ¿verdad? Pero había muchos brujos, brujas que practicaban brujería y no estaban muy de acuerdo con la iglesia que nosotros teníamos ahí creciendo. Y nos comentó, pues a veces son ataques espirituales, especialmente si estás haciendo tú algo para el ministerio, por ejemplo, yo y mi hermano que tocamos, los dos somos músicos, ¿verdad? Y bueno, no prestamos

atención. Y ya después de ahí no escuché yo nada, más que una vez sí volví a escuchar esos ruidos, pero ya no le presté atención. Y me acordé que cuando yo era más chico, antes de conocer a nuestro padrastro, a nuestro papá, tenía yo como unos ocho, no, tenía como unos once años. Yo me acuerdo que vivíamos todavía en San Diego en ese tiempo. Vivíamos enfrente de unas vías de tren, del metro,

donde suben pasajeros y van. Y de repente luego pasaba el tren grande que traía pues carga grande internacional de allá de México y demás del sur. Y me acuerdo que dormíamos en literas, mi mamá dormía abajo con mi hermano en ese entonces estaba más chico y yo dormía en la litera de arriba, en la cama de arriba. Y yo me acuerdo que... Afuera de la ventana yo escuchaba que alguien caminaba con botas afuera. Afuera de la ventana era el portón para entrar y parquear el vehículo

ahí. Eso era concreto, eso se oye. Como les digo, cuando uno trae botas se oye cuando está caminando con botas. A comparación de cuando trae tenis o chanclas o X, lo que traigan. Y yo escuchaba que caminaban, y la forma que yo escuchaba era como que caminaban de un lado para otro, de un lado para otro, de un lado para otro. Y me acordé que desde chico yo he escuchado particularmente esas botas o tacones, no sé qué sean. Y ahora

regresando a lo que pasó en Tijuana. Mi mamá tuvo otro hijo, teníamos un hermanito que se llama Camilo, igual ese hermanito es siete años menor que mi hermano que sigue después de mí. Y una vez mi mamá estaba sacando una ropa que le habían regalado y en una de esas mi mamá sacó una camisa como para mi hermano más chiquito y tenía la cara como de un alien, como un extraterrestre dibujado ahí. Y pues mi hermanito en ese entonces pues ya hablaba un poquito, ya estaba, ¿verdad?

Este, ¿qué palabras? Que sí, no, quiere comer o ya se le entendía más. Entonces mi hermanito vio ese dibujo, esa camisa y se fue corriendo y le dijo a mi mamá, oh. Le dio a mi mamá a entender que ese dibujo, ese extraterrestre, lo que estaba ahí, estaba parado en esa ventana. Y fue lo que mi mamá le entendió, de que yo lo he, como que mi hermano dijo, ese yo lo he visto y ha estado

parado ahí afuera. Y a mi mamá le dio miedo y pues, como les digo, se nos enseñó a nosotros a reprender, a echar fuera todo eso que pueda perturbar, ¿verdad? Fueron unos sucesos, unos eventos que nos pasaron, que me pasaron a mí. Y era lo que quería compartir. Gracias amigo. Y hay algunos otros también que después con tiempo puedo compartirles. Pero muchas gracias por escuchar y primeramente Dios pueda volver a estar en contacto con ustedes. Muchas gracias y saludos a todos.

Saludos mi querido amigo, al contrario muchas gracias, ve nada más que cantidad de experiencias y además te agradezco que te hayas tomado el tiempo de grabar este audio, ustedes también pueden hacer lo mismo si gustan, si tienen una oportunidad a lo largo del día y dices bueno ahorita es buen momento para grabar un audio y nos lo puedes enviar así como lo hizo nuestro amigo Manuel. en donde nos narró varias historias

súper interesantes. No cabe duda que el mundo paranormal, el mundo sobrenatural puede llegar en cualquier momento. Y Gina, nos despedimos. Como cada noche agradecemos tu participación y tu presencia. Mañana te esperamos en una nueva cita para escuchar relatos de lo sobrenatural. Mientras tanto, que descanses, que tengas excelente noche. Que Dios te bendiga. Soy Gina Aviles. Hasta luego, Gina. Yo también me despido. Soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes

porque juntos escuchamos buenas historias. Que tengan la mejor de las noches, que descansen y como decimos aquí, cabot. El programa se termina, pero la investigación continúa. Aquí en La Mano Peluda Esta fue una producción de Grupo Fórmula

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