La Mano Peluda | Jueves 02 de Enero de 2025 - podcast episode cover

La Mano Peluda | Jueves 02 de Enero de 2025

Jan 03, 20251 hr 33 min
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Transcript

Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Advertencia. Las opiniones de los participantes y colaboradores no corresponden necesariamente con las del programa o la empresa. Si este programa es escuchado por menores de edad, se recomienda que lo hagan en compañía de un adulto. Porque nosotros hemos estado ahí. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. El que no es conmigo en contra de mí es el que conmigo no recoge de ramos.

Porque conocemos de raíz a los especialistas. El demonio es una figura que ha aparecido en todas las culturas. Y no es una figura cristiana. Documentaremos todas esas experiencias que no tienen lógica alguna. Con Georgina Avilés e Ignacio Muñoz. Llegó la hora de poner las evidencias sobre la mesa. Fantasmas. Voces. Apariciones. Psicofonías. Mitos y leyendas que rodean al mundo sobrenatural quedarán al descubierto aquí en...

La Mano Peluda. Desde la Ciudad de México, para todo el mundo, esta emisión de lo insólito y de lo que no tiene explicación lógica, pero que a ti y a nosotros nos apasiona. Soy Georgina Avilés y que gusto que estés esta noche con nosotros. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? Buenas noches. Gracias por acompañarnos en esta transmisión donde vamos a platicar de lo increíble. Y sí, claro que sí, también de lo sobrenatural.

Porque de lo que es natural, en todos lados se habla mucho. Yo soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con ustedes porque juntos daremos un paseo por esos temas escabrosos. Queremos tu participación a través de la multilínea 55-5279-2291. La página RadioFórmula.com.mx y en Spotify encuéntranos como La Mano Peluda Grupo Fórmula. Ponemos a tu disposición nuestro WhatsApp para que tú te pongas en contacto con nosotros.

Anote el número de contacto. Ahí te va. 55-2193-5926. Ahí nos puedes mandar mensaje de voz o de texto. Queremos también saludar a las estaciones en la República Mexicana que se unen con nosotros. Ciudad Guzmán Jalisco, Ciudad Juárez, Coatzacoalcos, Culiacán, Durango, Guadalajara, Guerrero, La Paz Baja, California Sur, Los Reyes, Michoacán, Huetamu, Michoacán, Mazatlal, Monterrey, Poza Rica, Tabasco, Tijuana, Torreón, Querétaro.

Y en Estados Unidos, Georgia y Las Vegas, bienvenidos a esta noche espeluznante. Saludamos a todos los amigos que están llegando y en primer lugar se encuentra Víctor Acevedo, Chama Guadiana y su mamí Raquel, Juan Garcés. También saludamos a Reymundo Delgado, Ira Guerrero, Lizy Borjón, Juan Cota Magaña, Flor de María de los Santos, Sandra Funes, Yola Velásquez Venegas, Osvaldo Reyes, que siempre nos está apoyando.

Y hacia mañana, tarde y noche él aquí presente. Bienvenidos también y las estrellitas a cargo de Osvaldo Reyes. Así es. Un saludo a Ligar Ali, Irving Banking, Agueco, Arianna Valle, Ligiana Barajas, Eric Badgard, Melvin Puente, Cynthia, Alex Mon, 22, David Núñez, Berito B., Jafet Hernández, también María Elizabeth Borjón, mi querida Reggie Beris,

Obed Morán, David Núñez, Gabriela Fernández, Marisol Lucero, y ¿quién me falta por aquí? Henry, saludos hermano, Marlene Marlene y Dulce Oli Jiménez, así como Gabriela Fernández y Ernesto Carrasco. Queremos relatos en esta noche. Hola, buenas. Buenas noches. ¿Cuál es tu nombre? Leonardo. Oye Leonardo, ¿le puedes bajar al dispositivo por el cual nos estás escuchando? De hecho ya lo tengo bajo. Ah, ok, ok. ¿Estás, en dónde te encuentras, en qué ciudad? Mazatlán, Naloa.

Arriba, Mazatlán, un bello lugar y experiencias sobrenaturales, claro que hay. Vamos contigo, ¿de qué se trata? Lo que pasa que quisiera saber qué significa mirar con un muerto. ¿Con un muerto? Es algo que has... Principalmente. ¿Soñado constantemente? Lo que pasa que hace muchísimo tiempo yo tengo una vecina, bueno tenía una vecina que falleció. Yo miraba con ella porque era muy buena persona y además tenía mucho contacto con ella.

Entonces ella falleció y en su casa, entonces yo ya más tiempo que ella falleció, llegó su hermano ahí en su casa de ella. Ahí vivía con sus sobrinos. Entonces a él le gustaba mucho comprar loterías, billetes de loterías y eso. Entonces un día él falleció, pero antes de eso yo me acosté en la noche y en el sueño yo soñaba que ella le gustaba mucho el mandado a ella.

Entonces yo soñaba que ella llegara en un carro, entonces se bajaba con mandado y me hablaba a mí que fuera a ayudarle con el mandado. Pero yo en mis sueños le decía que no. Entonces lo que hice yo, lo que se me ocurrió fue correr a mi casa y me meto. Entonces, está ahí el cerco, está en el cerco y hay cuenta que en lugar de que ella se brinca así como se brinca normal, ella no lo brinca, sino que lo traspasa al cerco.

Traspasa al cerco, entonces mi mamá le avienta tortillas duras como tostadas y empieza a comer tortillas. Y en ese momento yo me despierta y me dicen que fallecido el hermano de ella. Entonces a mí pues no sé, lo que se me llamó fue que ella me pudo haber avisado que quería llevarse a su hermano. Fue lo que se me ocurrió, pero dije, pues qué podría haber sido, qué habrá pasado, porque se me apareció a mí ella o qué me habrá querido decir.

Ok, esto te dejó pensativo porque crees que pudiera ser algún mensaje que ella te está tratando de dar. Sí, porque nunca me había pasado esto. Entonces yo pensé que habrá querido decirme algo o habrá venido por su hermano, dije que habrá querido decirme. Porque yo nunca me arrimé cuando me habló porque me dio miedo, pues yo normal lo que se me ocurrió fue correr a mi casa.

Yo no sé por qué me dio miedo, yo no sé por qué me dio miedo, simplemente esa persona pues yo la veía como normal, como la persona bien, o sea, como no como la persona normal que me hablaba. Pero yo no sé en ese momento por qué dije que no, que no podía ir. Se ve por miedo, no sé. Sí, algo no te latió. Pero esto ha tenido contigo una presencia constante, o sea, ha sido algo repetitivo.

No, ahorita ya no, pero le voy a decir a mi pasad en español porque nunca me había pasado esto, pues el señal con alguien y al día siguiente se muere esa persona, o sea, por eso me quedé así pensando porque nunca me había pasado eso. Entonces yo he escuchado con ustedes y con Juan Amor, que si alguien se da con eso es porque es alguna señal que le dicen a uno, pero muchas veces uno no capta esa señal que le mandan por algo.

Lo que sí sabemos es que también hemos comentado que sí hay sueños llamados de visitación donde personas que fallecieron se pueden comunicar a través de estos sueños y dar algún mensaje, sin embargo, también no podemos creer que todos los sueños están en este catálogo de visitación. Puede ser que a lo mejor te dejó impresionada esa muerte, que tienes algo que podría relacionarse con ello, pero no necesariamente que ella te quiera dar un mensaje.

Sí, y luego aparte, lo que sí he seguido he soñado ahorita, pero si soñaba seguido, que yo dormido me transportaba a otro lugar, entonces estaba dormido y yo soñaba que estaba en otro lugar, en un rancho, en una ciudad así como Nayarit, como en otros lados, pues. Yo te he entendido que muchas veces cuando el cuerpo descansa el alma se desprende y viaja a otro lugar, no sé si sea cierto o eso.

Bueno, esto ahí ya estamos hablando de desprendimientos o viajes astrales, que esto es posible en algunas personas. Eso sí me ha pasado seguido, ahorita no, pero si seguido me pasaba, que yo me dormía y soñaba que estaba en otro lugar, en otro lado. Nosotros te agradecemos muchísimo y siempre nos da gusto saludar a amigos que viven allá en Mazatlán, vamos a seguir escuchando relatos. Sí, oye, ¿cuándo viene Mazatlán? Esperemos que pronto. Que se me conozca alguno de ustedes.

Esperemos que muy pronto. Ojalá y ojalá que sí, que se me aporte que se me vuelva para acá para poder conocerlos, porque sí le digo, ya hace mucho tiempo que no me toca conocerlos alguno de ustedes para estar ahí presentes en algún relato como los que hacen allá en México o allá en Puebla o así pues. Estaría excelente y pues te vamos a avisar cuando eso suceda, también hacer esos controles remoto que hacíamos desde diferentes plazas de la República Mexicana, pues vamos a seguir en contacto.

Que tengas excelente noche. Gracias por participar. Muchas gracias. Hasta luego mi querido amigo. Vaya pues sí sí hace recuerdos entrañables. Un poco confundido de repente mi amigo, pero sí sabe más o menos de lo que está comentando, porque sí hay algún fundamento en ello. Gracias, brother. Saludos a Lourdes Pozos que está con nosotros. Bienvenida, amiga. Y Juan Carlos Sánchez. ¿Qué tal, Gina y Nacho? Buenas noches. ¿Cómo están? Estamos laborando en la estadía de Atizapán de Zaragoza.

Ahora le Juan Carlos Sánchez, bienvenido amigo. Vámonos a una pausa, regresamos. El miedo fue un mensaje de voz o de texto. 55 21 93 59 26. Todo lo desconocido estará al alcance de millones de oídos aquí en La Mano Peluda. Que todo lo que sueñas se te cumpla y que todo lo que te preocupa se resuelva. Sabiduría en las redes. Porque no todo tiene explicación lógica. La Mano Peluda. De México para el mundo relató situaciones extrañas e insólitas, pero que sabemos que son posibles.

Claro que sabemos que son posibles. Mi querida Aery Rojas, espero que ya te encuentres mejor. Te mandamos un fuerte abrazo a la distancia. Claro y vámonos también con relatos. ¿Se acuerdan de nuestra amiga que hoy después de que contó su relato estuvimos recibiendo muchos comentarios de Soelem? ¿Se acuerdan de mí? Sí, sí nos acordamos Soelem. Dice, pues tenemos más relatos que compartir. Y esta noche pues queremos hacer el contacto nuevamente con ella porque dice que tiene más.

Pues por nosotros encantados. Mi querida Soelem, a ver si se da la oportunidad de volverte a escuchar y saludar. Así en viva voz. Mi querida amiga, muchísimas gracias. Y entonces, ¿tenemos algo por ahí? Sí, ¿verdad? A ver si entra la llamada. Mientras déjame leer. Guillermo Molina, buenas noches Gina y Nacho. Y aquí acuérdate de la pregunta que estamos haciendo de esta leyenda de Juan Ruiz. ¿Tú estarías dispuesto a hacer un pacto con el mal, obviamente, para conseguir el sustento económico?

¿Valdría la pena? Dinos sí o no. ¿Por qué? Porque esta leyenda de este trato infernal es bastante tétrica. Ok, tenemos alguien en la línea. A Soelem le damos la bienvenida. Hola, buenas noches. Nacho, buenas noches, ¿cómo estamos? Bien, amiga. Oye, nos dejaste impactados. Te identifiqué de volada por tu vocecita. Sí, hola muchachos. Muchísimas gracias, buenas noches. Gina, ¿cómo estamos? Saluditos. Muy bien, con gusto de saludarte. ¿Tú estás en Culiacán o en Mazatrán?

No, en lo que es este... No, en Los Mochis, Inalá. Ah, en Los Mochis, amiga, sí. Ya te iba a decir que es en Chihuahua. Bueno, fuera, lo que pasa es que luego a veces me mandan así por mi trabajo. Estoy posando lo más... Así que lo que más viste es Chihuahua, es Inalá. ¿Y qué más? No, pues nada más. Ok. Sí, ¿cómo ves, Nacho? ¿Cómo han estado? Muy bien. Sí, amiga, gracias a Dios. Espero que tú también. Sí, pues mira, pues aquí andamos.

Excelente, mi amiga. Oye, ¿y qué nos vas a platicar esta noche? Ah, mira, pues esta noche tengo un relato. Bueno, ahí lo estuve guardando. Es esta, pues, ¿cómo ves, plebeque? Mi abuelita luchó con el diablo. ¿Y cómo está eso? Sí, mira, pues mira, resulta que por papel mi mamá... Bueno, mi abuelta ya en paz descansé. Pues ella radicó mucho tiempo, muchos años en la ciudad de México. No sé si ubica en lo que es esta, ¿cómo se llama? La Miguel Hidalgo, la colonia Náhuatl. Sí, claro que sí, amiga.

Ah, bueno. Yo pues fui, fui de pequeñita. Yo tenía como unos, ¿qué?, seis años, siete años cuando fui. ¿Por qué, pues? Ella cursé dos años de primaria, ¿no? Bueno, este, pues te cuento. Todo empezó, pues mi abuelita vivía en una vecindad, pero son esas vecindades muy antiguas, muy grandotas, que tienen muchos departamentos. Y pues ya ves que tienen dos salidas de lado a lado, ¿no? Así que de calle a calle. Ajá, ok. Y este, bueno, eran 54 viviendas en esa vecindad que está saliendo de hecho.

No sé si todavía se encuentren. Yo creo que ya nos está saliendo del Metrocolegio Militar. Ajá. Vivía ahí mi abuelita. Resulta que este, pues una de sus hermanas se había aliviado. Tuvo a sus bebés. Pero pues mi tía, bueno, su tía de mi abuelita, pues trabajaba y no tenía quien a cuidar. Pues era así que el morrillo, ¿no? El huerquillo. Sí. Entonces lo fue a aventar con mi abuelita. Pero el niño no estaba bautizado, así que el bebécito no estaba bautizado. Ajá.

Y en este, y bueno, pues ya se los dejó. Y pues mi abuelita su ofreció más que nada, pues era su sobrino, como no lo iba a cuidar, ¿no? Sí. Y ya le dejaron el encargo y todo. Pero resulta que una noche se juntaron, pues todas las plebes ahí, las morras, ¿no? Y en una de esas, pues estaba una de mis, cómo se puede decir, primas, tías, no sé qué bien se llama de mí, pero bueno, era prima de mi abuelita. Sí.

Y pues en ese entonces, no, pues yo me voy a quedar con mi abuelita, dice. Y dicen, no, pues yo también, no, pues vamos a quedarnos con abuelita, dice. Ajá. Y si bien no, pues ya están, se van a quedar, ¿no? Pero siempre contaba esa prima que a una hora, a cierta hora, que era entre 9 y 10 de la noche, pues oía mucho como si soltarás, cómo explicarte. Como si se te rompiera una bolsa de canicas, oían muchas canicas en el techo, hasta antes, ¿no?

Y pues decían, ¿por qué a quién se le caen las canicas? ¿Quién tanto tira las canicas? Y bueno, a otro día van y le preguntan a esta vecina, ¿no? No, dice, es que la verdad, no, sí, ¿cómo no? Dice, ¿cómo se te caen las canicas? No, dice, pues no, es que está mal, sé por qué, pues yo ni tengo niños.

Bueno, pues en eso mis primas se quedaron, llegó la tía de mi abuelita, le dejó a su bebé, y pues mi tía, ¿así qué, cómo se puede decir, que estando en ese relajo de la familia y todo, pues se juntaron, dice, oye, dice, pues vamos a jugar la ouija, ¿qué te parece? No, ¿cómo crees? Dice, ¿cómo van a jugar eso? Les dijo mi abuelita, no, no, aquí no, dice, vayas allá a los lavaderos, para entonces serán unos lavaderotes bien grandotes, bien chonchos.

Y bueno, se fueron allá a jugar, ¿no? Sumentaban ouija. Y este, pues que te estoy hablando, en ese tiempo las sobrinas o primas de mi abuelita, pues tenían entre 18, 19 años, y pues, ay, todo se les hace fácil, ¿no? Y pues empezaron a jugar y a preguntar y supuestamente, porque pues yo no sé, yo estaba bien chiquilla, preguntaron, pues, ¿quién era el que aventaba las canicas, no?

Y una decía, no, si contestó, dice, ¿qué te dijo, no? Dice, pues me dice que se llama Carlitos, no, dice, pues, pregúntale más cosas. Y tonterías, que preguntaron que si el novio las quería, que quién aventaba las canicas. Pero al llegar, le dice, ya la última pregunta, le dice, pues, está familiar, yo digo, prima. Dice, oye, dice, pregúntale que si nos da una señal en la noche. No, pues, le iba a preguntar, al caso se le creó la pregunta, cuando en eso sale mi abuela, ¿no?

Y les dice, pues, que ya dejen de estar jugando eso, porque, pues, eso es malo y aparte porque tienen al bebecito que no ha sido bautizado. Bueno, pasó, se les olvidó. Dice mi abuelita que al llegar la noche, pues ya, duérmense en la cama, ustedes acá, y pues ya van puesto con el bebé. Dice, ya, ya, este, pues, a veces, que ya no suele descansar. Dice, cayeron las canicas, pero más fuertes. Ya fueron varias canicas.

Y decía, pues, ¿qué tanto son las canicas y qué tanto? Y en una de esas fue el comentario, te lo digo así, de toda la vecindad otro día, porque toda la vecindad, la mayor parte lo escucho. Dicen que mi abuelita, que en paz descanse, porque ya falleció, calculaba la hora entre 12 de la noche y 1 de la mañana. No, pues, que cuéntame, que no, yo, ahora sí que lo escucho y me da miedo. Pues dicen que mi abuelita, al levantarse al baño, escuchó cómo bufaban, así como un búfal, un toro, ¿no?

Pero ese sonido de que oyo cómo bufaban, oyo el lado de los lavaderos, donde se habían puesto sus primos a jugar la ouija. Pero era cada vez más fuerte y más fuerte y más fuerte, ¿no? Pues ya me ahuelta, pues ya ni fue al sanitario. Por el miedo y se regresó y pensó en el bebé, porque, pues, él estaba chiquito y, pues, ni bautizado estaba, ¿no?

Todo lo que hizo fue abrazarlo. En una de esas, este, se despertó la prima que se había quedado con mi abuelita y le dijo, dice, abuelita, ¿tú estás oyendo eso? Dice, cállate, dice, ¿qué es? Y la otra se despertó, dice, es un perro. No, no, dice, es como un lobo. Dice, no, cállense, cállense, déjenme escuchar. Oyeron que se aventó una carrerota de la puerta de, bueno, del saguán hasta el otro saguán, porque, ¿ves qué te comenté?

Que había dos salidas en ese tiempo de esas vecindades. Ajá, de calle a calle. Y anduvo, ajá, y anduvo las escaleras por toda la vecindad. Pero en sí su punto fue los lavaderos, donde habían jugado, pues, la ouija, ¿no? Sí. Y de repente dice mi abuelita que escuchó ella cómo le dañaban la puerta con la pesuña, pero muy fuerte y bufaban y bufaban. Bueno, pues pasó. A otro día en la mañana, pues, fue el comentario entre todos los vecinos, oigan, ¿escucharon?

Sí, no, pues, yo escuché eso. No, pues, yo lo escuché arriba. No, pues, yo lo escuché abajo. Y pues, ¿cuál va siendo la sorpresa? Yo, una vez, si no le toca a mi abuelita, le dice, oiga, señora, dice, ¿usted escuchó el animal tan grandote? Dice, ¿y usted cómo sabe que estaba grandote? Dice, pues, salga y vea cómo está su puerta arañada, dice. Y pues, ya cuando se salió mi abuela, dice que vio, claro, toda la puerta descarapelada, pero dejaron una huella, una huellota muy grande.

Yo creo que era su pesuña y toda arañada, ¿no? A partir de eso, pues, empezaron a pasarle cosas extrañas a mi abuela porque, pues, la comida se le empezó a perder muy rápido. Habían muchos pleitos, las cánicas eran más, más fuertes que se caían, ¿no?

Entonces, pues, me ha vuelto a la única preocupación era, pues, el bebecito porque, pues, se lo dejaba en el morrillo ahí, ya que ya lo cuidara y, pues, tenía que guasharlo y, pues, su preocupación era de que, pues, no, no estaba, pues, ni bautizado el plebillo, ¿no? Vamos a una pausa y regresamos. El miedo FON 55-2193-59-26. Es hora de poner al descubierto lo que nos hace temblar, correr, gritar y sudar. La mano tenuda.

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Yo en la vida tengo dos problemas. Difficultad para dormir y dificultad para despertarme. Sabiduría en las redes. Porque sabemos que no siempre la solución es fácil. La mano tenuda. Continuemos recibiendo y escuchando todo lo que tú nos quieres compartir. Me ha vuelto la preocupación de que el bebé se lo dejaba en el morrillo. Dice que eso fue lo que pasó. La ouija, ese animal. El comentario otro día. Al llegar la noche volvieron a escuchar lo mismo pero ya más fuerte.

Igual lo mismo. Otro día en la mañana fue el mismo comentario. Pero una vecina dice. Yo lo vi, dice. Pero estaba en tabaderos. En frente de su puerta, vecina. Pues me ha vuelto bien espantada. Dice, ¿cómo cree? Sí, dice. Era un toro grandotote. Un toro. Un toro. Un toro grandotote. Y bufaba. Pero era en frente de su puerta. Dice, pues yo nada más le digo que tenga cuidado. Dice, ¿por qué? Porque tiende usted el bebecito. Su hermana. Y el niño ni siquiera está bautizado.

Dice, ay, dice, usted lo vio. Sí, dice. Es que ya van dos noches. Dice, pues, que oímos lo mismo. Dice, y antes no pasaba nada. Dice, ¿cómo está eso? Pero pues mi abuelita ya sabía por qué era el motivo. Pero pues nunca dijo nada, ¿no? Al tercer día dice mi abuelita que este. Pues salió por las tortillas, por las compras. Todo para que los plebes comieran, ¿no? Toda la plebada. Sí. Pero dice que en eso que ella llegó a la hora de abrir la puerta se le metió un pájaro negro.

Como un verbo, pero muy grande, muy grande, ¿no? Entonces, encima de la mesa había dejado unos huevos, unos blanquillos. Y el pájaro puso el paro en los huevos. Y lo sacó y todos, ay, saquen al pájaro, saquen al pájaro, voy a picar al bebé. Y después trató que lo sacaron. Eso fue en el día, cuando iba llegando allá de las compras. Y pues ya, al reventar los huevos, pues cual va haciendo que era puro lodo lo que tenían los huevos.

Y pues mi abuelita se espantó porque dice, ¿cómo se los acabo de traer? Dice, porque hay lodo. Y que olía muy, muy feo. Olía que era así como a caño. Era huevilla de a perder. Pasó. Para en la noche, dice que ya no volvió a aparecerse ese animal, ese toro que habían visto muy grande. Que de hecho también la vecina dijo que sus ojos los tenían muy rojos y chiquitos, pero rojos, rojos, rojos. Pero pues al tercer día que pasó eso, pues ya no se apareció el animal, sino el cuervo.

Pues la comida se le echó a perder a mi abuela. Y ahí te va lo mejor. Dice que era las diez de la noche cuando, pues ya, niños, vamos a acostarnos, vamos a merendar. Pues sí, preparen las camas. Bueno, acá bajaron para nosotros a la talarga de cenar. Levantaron lo que es el comedor. Se acomodaron ya para descansar. Entonces dice mi abuela que ella lo que le despertó fue un aleteo. Pero un aleteo que ella sintió en su cara y que pues dice, ah, dice, es una mosca, no?

Una a la colcha, no sé, no? Pero nunca pensó que fue el aleteo del mismo cuervo que había llegado ese día en la tarde. Y que se le había parado unos huevos. Cuando ella se levanta, pues dice que se espantó porque vio al mismo cuervo. Pues con su misma ala la estaba despertando, no? Y dice mi abuelita que cuando ella se levantó, el cuervo creció, creció, creció, creció. Y ella dice que vio al toro. O sea que yo siento que el cuervo era el toro.

Y el toro le dijo, ahora sí, dice, a ver, córreme de tu casa, como en la tarde le habló. Y pues todos así, no? Pues esa historia la contaron. Y luego, pues, ¿cómo es que yo digo? ¿Cómo es que le habló el toro, no? Pues resulta que mi abuela, pues, armó de valor y le dijo, bueno, ¿qué es lo que quieres? ¿A qué vienes? Dice, pues, si ustedes me invocaron, dice, querían saber quién tiraba las canitas, querían saber para qué vine.

Dice, pues, vengo por el morrío, por el huerquillo, por el bebecito, no? Y le hace a mi abuela, pues, no te lo vas a llevar. Y agarró al bebito y ella luchando, luchando, corriendo al toro ese, no al cuervo, corriendo. Dice, pues, no te lo vas a llevar. Dice, pues, ¿cómo ves que sí me lo llevo? Dice, pues, no te lo vas a llevar. Pues al tiempo de que dice, no te lo vas a llevar, pues el toro le dijo, dice, no sabes ni quién soy.

Y le hace, mi abuela, no, pues, ni me interesa, dice, porque aquí en la casa está Dios con nosotros. Dice, ese ni lo menciones, dice. Dice, ¿sabes con quién estás peleando? Dice, con el diablo, dice, y me voy a llevar a tu bebé. Pues mi abuela tratando de sacar, dice que los niños, bueno, mis sobrinos, las primeras que estaban ahí, pues, estaban llorando y todas espantadas.

Y pues mi abuela luche y luche y pues pasó un tiempo después de eso, pues, lo sacó y luchó que ya no supo ni pa' dónde se fue el mentado toro, ¿no? Ajá. A otro día en la mañana le preguntan a mi abuela, pues, que qué había pasado porque oían mucho ruido y que iban a llamar a la patrulla pensando, pues, que estaba peleando mi abuela con la plebe, ¿no? Pues ahí con la raza. Con alguien, sí.

Y mi abuela, pues, ajá, pero mi abuela nunca les quiso decir nada. Entonces, ya nada más lo que hizo, pues, fue decir que, pues, nada, que no creo que lo había pasado, pues, que nada más era un pleito de familia, ¿no? De parientes. Sí. Pero, este, pues, en la raíz de eso mi abuela, pues, quedó muy mal, se vino muy abajo, ya no, o sea, sí comía, pero, pues, enflacó y enflacó y enflacó y, yo digo que le chuparon energía. Ajá.

Y, pues, ella cuidaba mucho al bebé, pues, ¿cuál va a ser la sorpresa que al bebé cuando lo carga en la mañana? Porque no lo soltó. El bebecito estaba todo moreteado. Todo así de sus piernitas y traía rasguños en la espalda. Hombre. Entonces, este, ajá, mi abuela cuenta que ella vio al diablo porque el toro le habló y, y digo, bueno, yo a veces, pues, escucho a veces la historia y dicen, no, eso no puede ser, pero, pues, sí, por favorando la historia de la mamá del bebecito.

Sorta ya falleció en ese tiempo. La mamá del bebecito ella dice que sí, que efectivamente que su hermana había luchado, o sea, mi abuela había luchado con él, con el diablo y que el diablo le habló y que le dijo que, pues, que él venía por el bebé, ¿no? Que él venía por el bebé a raíz de eso, pues, mi abuela enfermó y enfermó y enfermó. Yo creo que le chupó su energía, no sé. Entonces, ya tenían cuidados con el bebé.

Pues la tía al saber eso, pues, agarró a su bebé y se lo llevó, pero esa energía se quedó en la casa. Ya, total, se lo llevó. Se calmaron dos días, pues, unos días, no dos días, unos días se calmó esa energía que había quedado, pero, pues, volvió otra vez esa suscita. Mi abuela atrás de las puertas tenía un oso de esos de peluche grandote, ¿no? Entonces había un sobrinito chiquillo que le decía a mi abuela que el oso le hablaba y que el oso le hablaba, pero, pues, ella no, pues no hacía caso.

Ella estaba todavía con la tentación que había visto al diablo y que había luchado con el diablo, ¿no? Sí. Entonces, en una de esas, mi abuela comenta que ya pasándolo del bebé, ¿por qué se lo llevaron? Pues ella pasaba y le dijo, dice, a ver, este oso te hizo algo, hijo. Sí, dice, el oso me dice, ven, ven, el niñito le dijo, el bebito, ¿no? Y ya.

Dice, a ver, dice, pues, que me hable a mí, a ver que me diga algo a mí, todavía tengo fuerzas, dice, si no deje que se llevara al otro bebé, menos a ti, dice, que me hable, que me hable. Pues, ¿cuál va siendo la impresionación? Pues, el oso le habló y le dijo, ¿tú crees que te desafaste de mi pin? Dice, pues, no, dice, porque yo soy el diablo, dice, pero ahora vengo por ti. Orale.

El oso le habló, ajá, el oso le habló, pues, mi abuela fue a una iglesia, hay una iglesia ahí, no sé si todavía exista ahí, lo que es este, en el salesiano, ahí por la nahuas cerca. Sí. Fue con un padre y fueron a verlo y puso a pedir que pues fueran a ver eso, ¿no? Entonces el padre le dijo, pero a raíz de eso, ¿por qué pasó todo eso? Dice, porque aquí es de haber hecho algo donde, donde este ser se, se apareció, dice. Ahora dice, el, el, este demonio, esta energía, no sé cómo se le llame.

Dice, pues, venía por el bebé porque no estaba bautizado. Pero aquí lo invocaron, aquí lo despertaron, donde él se apareció y que nada más fue enfrente de su casa, porque los labos estaban enfrente de la casa de mi abuela. Sí. Y pues sí, resol, pues ahí se pusieron a jugar la ouija, los parientes ahí, la privada de mi abuela se puso a jugar ahí la ouija. Y a raíz de que jugaron la ouija, pues invocaron, pues a este ser. Sí, lo llamaron.

Y todas dijeron, ajá, pero hace cuenta que a mis primas le echaron mentira a mi abuela porque nada más la habían dicho, que nada más estaban, ¿cómo decirte, plebe? Que nada más estaban, pues preguntando tonterías, ¿no? Pero una prima, pues soltó la sopa y dijo, la verdad es que nosotros preguntamos que si en verdad existía el diablo, que nos diera una señal. Ah. Y pues ahí estuvo la señal. Sí, caray.

Pues esa fue la señal, se apareció, ahora sí que mi abuelita se le apareció el diablo, como quien dice. Y pues ese es mi relato, Nacho. Gracias, mi amiga, ¿no? Y tuvo el valor tu abuelita, el valor suficiente para defender con garras y con todo lo que pudo, mi querida amiga. Sí, porque a la pregunta que mi abuela le habían dejado a los plebes, a los huerquillos, se los dejaron ahí. Y pues imagínate, primero el bebecito fue su hermana, se lo dejó y estaba, pues recién ha sido días, no sé, ¿no?

Y pues no bautizado. Entonces ella luchó y dice que todo, a raíz de todo eso de que jugaron, pues imagínate a mi abuela le dejaron esa energía. Pero a posteriormente después de eso, de que pasó todo eso, te digo que mi abuela, pues se enflacó mucho. Dicen que enflacó mucho, enflacó mucho y enflacó mucho y ella comía y le decía, no, yo estoy bien. Pero no sé si has escuchado que dicen que hay tres fases de que es el espanto del agua, el espanto de la impresión que uno se lleva, ¿no?

Entonces a mi abuela pues fue lo que le pasó, la impresión que se le fue la esencia, el hambre. Y dicen que el padre le dijo que le iba a ayudar, ¿qué? Porque pues, pues, su esencia no estaba bien, va. O sea, ella estaba como zombie, dice que andaba como zombie después de que pasó todo eso, pero que ella dice, yo sí como, dice, pues sí como bien. Pero ella no estaba bien, estaba muy chupada, muy calabédica.

Ya que la llevaron con el padre, pues ya se dieron cuenta cuando el padre la revisó, mi abuela tenía muchos moretones y muchos rasguños. Y todo lo que le contó al padrecito, pues sí fue verdad, este en hecho de que mi abuela habló con el diablo y luchó con el diablo para defender a los morrillos. Vaya, amiga. Oye, ¿y quién era el bebé que estuvo todo rasguñado? O sea, actualmente ¿quién es? ¿Un tío o quién era?

Pues es que no sé qué viene haciendo de mí porque haz de cuenta que mi abuela tenía hermanas, ¿no? Entonces, una de esas hermanas, el bebecito, pues era, era hijo de la hermana de mi abuela. Entonces, haz de cuenta que yo estaba, ¿cómo explicarte? Pues yo bien chiquilla y estaba bien chiquita. Pero yo sí me acuerdo del bebecito. Pero ahorita pues ya, ya tiene mucho tiempo que pues yo ya perdí contacto. De hecho, mi abuela ya falleció.

Sí. Este, y pues yo siento que fue consecuencia de eso porque pues comentó a la familia que ya no quedó bien mi abuela y que pues ya tenía miedo. Porque ya siempre decía que se dormía con un rostrario. Fue lo mismo de que ella nos, pues decía, ¿no? Y les contaba y les platicaba. Y yo escuchaba que decía que ella había luchado con el diablo, que después de que le habló el cuervo, imagínate, se le hizo el toro.

Y el toro le habló a ella porque le dijo, tú me corriste y me sacaste. Pero ¿con quién quieres que estás hablando? Dice, con el diablo. Y posteriormente ya se llevan al bebecito recién nacido y se queda uno de los primos, ¿no? Pero pues el morrillo, el plebillo, yo creo que tenía miedo porque le decía a mi abuela que el oso le hablaba. Y pues mi abuela tenía un oso grandote de esos gigantes de antes. Sí. A trás de la puerta.

Y decía el morrillo que el oso le hablaba y que le hablaba y que le decía, ven, ven. Y pues mi abuela dice, ¿qué hijo? Dice, es que el oso me dice, ven, dice. A ver, dice, pues que me habla a mí, que me habla a mí. Dice, a ver, que me diga algo, que me de una señal. Pues cuál va a ser la sorpresa, dice mi abuela que el oso le habló y que le dijo, sí, dice, se llevaron al bebé, pero ahora yo vengo por ti, dice, porque yo soy el diablo.

Y yo digo, ay, qué horror. Y pues mi abuela de ahí a raíz de eso, pues se vino abajo, se vino abajo, se vino abajo y enflacó y enflacó. Yo siento que le robaron su esencia, pero todo fue a raíz de que jugaron la ouija. Amiga, pues sí, no cabe duda que invocar este tipo de seres, sobre todo cuando no sabes lo que estás haciendo. Tomarlo como juego. Puede ser muy peligroso y afortunadamente para ustedes tenían una abuelita con una fe impresionante y con mucho valor.

Pues ya ves que las abuelas de ese tiempo eran muy fuertes así y pues nada les daba miedo porque pues ya ves que ya son ellas, no sé, de antes, no sé cómo. A mi sí se movía parecido el chamuco, no? Pues imagínate, yo creo que me da el patatus, pero pues ella por defender al bebécito que la había dejado su hermana y luego todo porque y más que nada jugaron la ouija por las tánicas que escuchaban en el techo.

Entonces, y la vez, pues ya le preguntaron a la vecina y la vecina dice no es que no dice pues no es imposible porque pues en primera ni tengo niños, en segunda dice pues todos se van a trabajar, dice. Y en tercera dice pues yo cómo voy a romper canicas, no? Dice que suena como si se les rompiera la bolsa y todas las canicas se caen, pero se pusieron a jugar la ouija y pues abrieron portales, no se puede decir.

Pues imagínate, ya después más fuertes se siguieron oyendo las canicas y las canicas hasta que pasó lo del toro, fue el comentario en la vecindad y pues ese es el relato, Nacho, de que mi abuela luchó con el diablo. Así es, amiga, pues qué experiencia nos acabas de regalar, mi querida Solem, muchísimas gracias. No, al contrario, a ustedes muchísimas gracias plebes, a ti Gina y a ti Nacho y yo, mira, con una noche caturoz y monstruosa, pero mira, aquí los estamos escuchando.

Eso es, mi querida amiga, muchísimas gracias, que tengas una bonita noche. Gracias, igualmente, cuídense mucho y un beso. Igualmente, mi querida amiga, buenas noches. Pues mira qué historia, ¿eh? ¿Será que sí? Efectivamente, las abuelitas de antes estaban hechas como de otra madera, como que había una cierta fuerza interior que ellas tenían, ¿acaso cultivaban su fe? ¿O de dónde sacaban tanto valor? Dicen que duele más el cuero que la camisa y pues por sus bebecitos, mira lo que hacían, Gina.

Claro, bueno, un relato también muy bueno que nos contó nuestra amiga Solem. Así es, saludos y agradezco a Mexicano Rodríguez que hace uso del Super Chat. Gracias, hermano, como siempre dice reportándome, gracias y también a Carlitos Olvera que también nos manda un Super Chat. Ok, aquí también Mappy que está al tiro. Ok, Pampi ahorita lo veo. Dice... Así es, así es. Me atacaba y salí corriendo. Entonces, como yo pensé mucho en una arma, apareció una arma, todo lo épico.

Todo lo épico, pero me agarraban y desperté. Y se me hizo raro porque no me podía mover, estaba sorprendido. Tenía mucho miedo porque me habían dicho que podían regresar cualquier momento. Y esa es otra historia para la otra mano peluda. Entonces, se cuidan, bye y pongan música por favor. Ok, gracias. Como qué canciones, amigo, te gusta.

Por cuál votas, decíamos antes en los medios, era lo que se manejaba. Alexis Emanuel, yo no haría un pacto con los Bell ya que lo respeto mucho, pero no busco riqueza terrenal, busco riqueza espiritual y mucho más. Hola, buenas noches, ¿cómo te llamas? Patman Díaz. Patman, hace mucho que no te oíamos, pero qué bueno que estás aquí nuevamente. Bueno, obviamente no me llamas Eva, pero sí sabemos que es tu nombre.

En el grupo que teníamos antes cuando estaba Rubén, de Rubén para acá, en paz, descansa. Sí, sí, te ubicamos. De hecho, ahí hice algunos amiguitos en el grupo, pero ya como empecé a agregar gente del grupo, pues ya creí ese segundo perfil, digamos, para la mano peluda exclusivamente. De hecho, fueron el motivo por el cual yo abrí Facebook, porque no tenía cuenta. Pero como veía que leían los comentarios, dije, yo también quiero que me lean.

Oye, ¿ya has contado relatos con este nombre? Por eso te ubico. Sí, sí, ya. De hecho, pues estaba pensando en cuál de todos, porque no quiero hacer luego como una mezcolanza de relatos. Bueno, yo los detecto así, cuando alguien marca y dice a mí me pasó esto y luego también esto o otro y me pasaba de niño tal cosa y así. Como que siento que los radioescuchas quedan así de, allá no sabe qué inventar, ¿no? Entonces mejor no más cuento uno.

Vamos a una pausa, pero antes nos despedimos de las estaciones en la República Mexicana, que solamente nos transmiten una hora. Los esperamos en nuestra próxima emisión y en el resto de la República y el mundo entero continuamos después de la pausa 55 21 93 59 26. Lo oculto se pone al descubierto aquí, en La Mano Peduda. Ojalá lo que estés buscando valga lo que estás perdiendo. Prida Cal, sabiduría en las redes. Porque tenemos mucho que decir. La Mano Peduda.

Continuamos recibiendo también lo que nos envías a través del Miedofon y escuchando tus relatos. Batman, a ver, platícanos. Sí. ¿De qué es Batman? Pues de una vez que en la zona de Chimalhuacán vi un nahuatl. Un señor caminando, eran como las dos de la mañana porque salíamos tarde del trabajo y trabajábamos la vida y íbamos hasta allá. Allá por Chimalhuacán, por la Arca de Nueva Esa se llama la Avenida. Y vas tú caminando. Y el señor estaba en la banqueta.

Entonces a mí se me hizo raro, llamó la atención porque ya es muy noche para que un viejito esté caminando. Se va de bien despacito. Al bajar la banqueta, él iba paralelo a nosotros. Veo yo como que se inclina hacia abajo, dije, el señor se va a caer, ¿no? Pero justo en la esquina había un poste y una caseta de teléfono. Entonces cuando pasa el taxi, el señor se va a caer. Entonces cuando pasa el taxi a esa calle, volteo hacia la calle donde estaba cruzando el señor. Ya no había un señor.

Y digo, iba caminando muy despacito como para que se hubiera echado a correr o algo así. Pero iba cruzando justo a la misma altura donde iba él, iba cruzando un perro negro. Ándale, linda, guay. Yo iba de visita porque mi pareja de ese momento vive por allá. Entonces yo le dije, ¿viste eso? Me hizo así con la cabeza así. Ella ya estaba acostumbrada porque en su casa pasan cosas. Pero me dijo que no dijera nada y me señaló al conductor del taxi.

Como da no me entender, pues va a pensar que estamos locos o que venimos borrachos o lo vas a espantar, ¿no? Me hizo la señal así como que ya no comentes nada. Pero sí fue así de para mí, fue como constatar de todas las historias que hemos escuchado, ¿no? Que sí existen ese tipo de personas, que pueden transfigurarse en animales. Ah, ok. Vaya que te dejó pensando, ¿no? Sí, pues sí me sacó bastante de onda. Yo nunca había escuchado muchos relatos, pero nunca imaginé.

No vi tal cual la transformación, pero pues sí era más que obvio que era el mismo señor. Porque digamos, yo me llamó la atención y voltea a verlo porque dije, se va a caer. Como si el señor no hubiera visto la banqueta que se terminaba la banqueta. De esas veces quedas un paso en falso. Así se fue como inclinando hacia abajo, hacia abajo. Y yo dije, ahorita lo vamos a ver. Ahorita que crucemos el poste, lo vamos a haber tirado en la calle, ¿no?

O sea, yo tenía la idea de momentos y pasaba algo así, pues este... Igual y no detenerme a levantarlo porque ya era noche y es una zona medio peligrosa. Pero pues sí mínimo de si estaba bien o no. Y ya no había señor, era un perro negro. Era un perro grande como comentan las historias. Era un perro grande, negro. Como un tipo labrador. Antes de esta experiencia, ¿tú creías en la existencia de los nahuales? Sí, sí, siempre, siempre. Ahora sí que tengo 37 años.

Cuando iba en tercero de primaria, igual y ya no vive maestro, Honorio Colmenares se llamaba. Era muy bonachón, por no decir chambón. Era de ciencias naturales y una vez nos dejó es que escucha la mano peluda. Se escucha la mano peluda y van a traer un cassette. Y desde aquí los ponemos y comentamos las historias. Entonces su clase fue de la mano peluda. No vimos otro tema. Y de ahí yo me hice aficionado. Ese maestro me parece que da su clase muy bien, ¿eh? Más por las tareas. Sí, sí.

Y de ahí ya empezamos. Entonces yo siempre me gustan esas historias. Me gustan sobre todo porque, como te explico, me hacen pensar en que realmente sí, cuando en algunos momentos de complicaciones de la vida uno se puede decir como que duda de su propia fe, del más allá o de la existencia de lo divino o de lo maligno, siempre me ha llamado la atención ese tipo de historias. Desde siempre he leído, me han llamado Lovecraft, Stephen King, ahora la teoría de los alienígenas ancestrales.

Todo eso siempre me hace, pues entre comillas, reafirmar mi fe en ese tipo de cuestiones. Como la vida en el mazhar, la vida después de la muerte. Sí, sí, sí. Sí, por ejemplo, en esa zona de Chimalhuacán siento que es mucho, muy común. No sé si tenga que ver con la zona o con algo que pasaría o es como un punto, para mi punto de vista, una zona cargada que se llama, ¿no? Un punto energético, algo ahí, ahí, porque en esas zonas me pasaron bastantes cosas.

De esas veces, por ejemplo, que íbamos y que yo me quedaba con esta persona, en su casa, en su casa me tocó vivir así cosas que he visto en películas, cosas que yo nunca he tenido subidas del muerto, el clásico que escuchas que se caen los trastes y vas a ver y no hay nada o las llamadas piedritas o canicas, ¿no? en el techo. Sí. Y era esa vez, si era de noche, estábamos viendo la tele, una estancia grande, es a la comedor.

La puerta daba la sala, la puerta de la entrada da hacia la sala y al lado hay un ventanal que da la calle. Y en la parte del comedor hay una puerta que da como el transpatio y hay otra ventanita que daba ahí a la parte del lavadero. Y en el mismo tiempo, si era como un espejo, puerta de entrada y así justamente al fondo del cuadrado, una puerta quedaba al lavadero. Y la ventana igual, del mismo lado y del mismo lado, la ventana pero atrás, ¿no? como duplicada la entrada.

Y estábamos viendo la tele, digamos, a mitad de la sala comedor y vemos como de la ventana de la entrada por las orillas. No sé si son de mentores los de Harry Potter, no he buscado bien, pero haz de cuenta como si alguien hubiera metido una tela negra justo por la orilla de la ventana, justo así por la orillita de la ventana, se pegó a la pared, recorrió toda la estancia y salió por la ventana de atrás. Y fueron dos, una de cada lado.

Ok. Entonces yo y esta persona nos quedamos así de viste y me dice ella, sí, ella viene tranquila, así como siempre me pasa, ¿no? Y eso me dio a mí tranquilidad. Yo mentalmente empecé a decir, pues yo vengo de visita en esta casa, no vengo a enchetar, ni a mover energías, ni a hacer el exorcismo, etc. Digamos, si agarraron de paso aquí, pues ahora sí que no, con que no nos hagan nada, ¿no?

Sí. Esa fue una de las experiencias más, más así que yo vi lo que siempre hemos escuchado en las historias, ¿no? Vi una sombra. Es que era una sombra, no tenía tridimensionalidad, por decirlo de alguna manera, pero tampoco era una sombra. O sea, era como un baño, como un baño negro, muy grande, o sea, como una mancha entrando por la ventana. Eso fue lo que a mí me hizo saber que no era una sombra.

Si hubiera sido una sombra, si hubiera visto en la misma ventana o en la cortina, no se empezó a ver desde que entró por las orillas, por las orillas de la ventana de la sala, cruza la estancia, cruza el comedor y sale por la ventana de la sotegüela. Y las dos de cada lado, una de cada lado, y así, nuestras vistas se cruzaron así porque ella siguió la que, digamos, la que tenía en diagonal a su vista y yo a la mía.

Y salieron por el fondo así, super, no tan rápido porque las logramos ver, pero fue algo así que me dejó así de que, ¿qué está pasando? Yo nunca había visto algo así. He escuchado muchas historias, pero no. Me tranquilizó la actitud de esta persona, así como, ¿ah, sí viste? Sí. De hecho, ella comentaba que tenía un doppelganger. Le decía, ay, ¿cómo le decía? No me acuerdo qué nombre le decía.

Y yo no quería como que moverle sus ideas, pero a mí nunca me parecía buena idea que lo relacionara como algo, como una mascota, como una entidad. Porque a mí siento que esas cosas no son buenas, ¿no? Sí, claro. No pueden ser positivas. Pero ella ya se había acostumbrado a eso, digamos, era su manera de sobrellevarlo. Mira, dices que allá en Chimalhuacán es especialmente un lugar en el que se pueden concentrar energías o pasan situaciones en cuestión de lo paranormal.

Sería bueno invitar a nuestros amigos que están por aquella zona que se reporten y platiquen también sus experiencias, ¿no? Sí, exacto, exacto. De hecho, su mamá de esta chica me decía que cuando recién llegaron era muy común escuchar la llorona. Escuchaba mucho la llorona, pero no dicen que no el clásico hay mis hijos, sino como un lamento. Y dice que era raro porque entre las mismas vecinas decían, no es que yo lo escuché aquí, como si estuviera aquí.

No, pues es que lo escuché allá y se escuchaba, digamos, en diferentes lados al mismo tiempo. Y era época en la que no había como ahora bocinas Bluetooth o algo para decir, ¿no? Pues es alguien que está tratando de espantarnos, ¿no? Digamos esa familia como que ya estaba acostumbrada a esos sucesos. De hecho, a unos metros de esa calle, esa calle termina encerrada porque cruza un canal, cruza un canal. Me parece ser que es Ciudad Alegre, la colonia.

Y del lado del fondo, una avenida de un lado entras a la avenida, y del otro lado empiezan las calles, y del otro lado de las calles está el canal. No sé qué canal sea, pero es un canal de aguas negras. La pausa llegó en MiedoFont 55, 2193, 59, 26. Conocemos la leyenda y la hacemos realidad. La mano te duda. Hola, soy Chumel Torres. El hito que estáis pendiente de nuestro podcast. La mejor información, comentarios y más, mucho más. Dónde y cuándo quieres.

Noticias, deportes y espectáculos en tu plataforma de podcast preferida. Grupo Fórmula. Celebra tus propias victorias, porque nadie más entiende realmente lo que te costó alcanzar la sabiduría en las redes. Porque conocemos de raíz a los especialistas. La mano te duda. Continuamos. Estamos aquí recibiendo los mensajes, los comentarios de todos ustedes. Batman. Yo me imagino que tiene mucho que ver con lo paranormal, con los desechos, con la energía.

Yo he escuchado al maestro Soham que dice que las plagas, las cosas, digamos, la suciedad y esto y el otro es como muy, como un ambiente propicio para ese tipo de cosas. Y ahí se me llegaron a subir el muerto muy, muy seguido. Y una vez hay una hay una imagen en el grupo de Facebook. Bueno, había antes está en Internet. Es una enfermera. Es como la subida del muerto.

Pero la entidad está vestido como de enfermera y tiene la boca así haciendo un grito este como como espantando, no como como aterrador. Eso yo lo vi allá. Yo lo vi allá. Una vez que me quedé, empecé a sentir cómo cómo se subía alguien a la cama y al momento de yo querer voltear, no pude voltear. No pude voltear y dije bueno, este voy a tratar de no darles atención, de no darles energía y seguir recostado. Dije bueno, todavía no, no, no es hora de levantarnos. Aquí me voy a quedar.

Lo segundo que sentí no sé cuánto tiempo pasó de que yo volví a dormir. Ya yo estaba ya boca arriba con la subida del muerto y con esta entidad encima de mi de mi de mi pecho, de mi panza. Y al principio yo pensé que era esta esta chica con la que yo iba. Y su cara de risa al momento de que porque estaba inclinada en mi cara, unos centímetros de mi cara, el cabello le cubría el rostro. Entonces se inclina, se inclina para quedar así 90 grados respecto a mí.

Del cabello se le echa para atrás y le veo la cara, una cara válida, pero empieza a sonreír. Y yo seguía pensando entre entre dormido y despierto. Yo seguía pensando en esos segundos que era mi conocida, mi pareja de ese momento. Y al momento de que yo creo que ella vio o como te explico, yo sentía como que su burla era de decir a crees que soy lo que no soy, no crees que soy otra persona. O sea, estoy engañando. Eso fue lo que a mí me hizo como de cierta manera como enojarme.

Porque porque dije bueno, ya no trata de espantarme nada más y no se está burlando de mi miedo. Yo lo sentí así. Entonces ella sonríe y hace cuenta la película de eso, Gina. Abre la boca y le salen unos dientes así enormes y abre la boca así de un diámetro que te gusta, como unos 20 centímetros. Entonces yo en ese momento entre espantado y enojado. Lo primero que pensé fue en la película de eso. O sea, dije eso es muy de película.

No sé, no, o sea, no porque yo no me espante con nada, pero sí se me hizo así como hay este fantasma o esta entidad o este demonio. No sé, ha visto mucho cine. Sí, sí, sí. No fue como nada original y fue cuando al momento de yo tener esos pensamientos, esta entidad desaparece. Y no sé si a los amigos del grupo o los radio escuchas que coincidan conmigo cuando pasa eso, como que desaparece y uno como que uno libera el grito que tenía atorado de que no puedes ni hablar.

Entonces, en ese momento ya me logré despertar, logré moverme y esta persona fue corriendo. Luego lo me dice que qué pasó? Y le dije no, no acabas de venir verdad? Me dice no, pues ni siquiera traía la ropa de enfermera, traía una cosa verde y la cosa esta traía una una como una batita de blanca como de enfermera. No recuerdo si traía la cofia o no, pero sí yo lo relacioné con una enfermera. Entonces este fue lo que me dijo. Me dice no, pues entonces vente para acá conmigo y esto y el otro.

De hecho fue uno de los motivos por los cuales ya yo dejé de frecuentar porque sí estaba muy este muy muy muy cargado en ese sentido. Bueno, no sé si no sé si lo pudieran agarrar de paso estas entidades o si ya están arraigadas ahí, pero sí fueron fueron bastantes bastantes cositas así. Los demás fueron como detallitos, no que se caían algunos platos o se escuchaban ruidos o se escuchaba que tocaban la ventana de afuera y no había nadie.

Pero así lo más lo más fuerte que me pasó este fuera de mi de mis subidas del muerto aquí en mi casa y las cosas que pasaban de pequeño fue eso de ver sombras entrando por un lado, recorrer toda la casa y salir por el otro. Y la cuestión de la subida del muerto ya me había pasado, pero nunca nunca había logrado divisar algo algo así en sí como esa vez que vi una mujer que siento una entidad que se hizo pasar como que siento que tomó la figura de mi pareja en ese momento.

A lo mejor era lo que ella decía que era su doppelganger. Puede ser el famoso gemelo malvado. Bueno, sí. Ok, pues experiencias que aquí no los escuchas. Sí, ya, ya. Te fuiste. Sí, los de los dejé de escuchar un poquito. Ah, ok, pero ya estamos aquí nuevamente y como decía Nacho el gemelo malvado. Sí, sí, decía que es mi es mi dueño de ella le tenía un nombre, pero ya hasta le tenía un nombre de digamos un nombre propio, y a mí como que no me no me parecía esa idea.

No, no, no, no, no, yo me sentía muy bien con con esa persona, no, no había tema. Yo lo relacionaba mucho con el con el quizás con el oficio de su mamá. Su mamá era enfermera, pero era, pues no sé cómo se podría llamar geriátrica. O sea, ella me contaba que era especialista en adultos mayores y sobre todo pues personas, digamos que ya están en sus últimos días. Entonces yo yo yo lo relacionaba con eso.

Yo decía igual y este la gente que que la señora estuvo por trabajo, por lo que fuera acompañándolos o cuidándolos en sus últimos momentos. Quizá vienen a visitarla o agradecerle o a despedirse, no sé. Yo lo lo lo tomaba por ese lado, no, pero nunca nunca fue como una agresión directa o que yo amaneciera con arañazos o así. No era como más. Al menos esa vez de la enfermera está yo lo vi así como como burla, como no sé cómo explicar. Y es lo que yo he escuchado de eso.

No, bueno, como tipo la película de Monster Inc. Siento que pues es eso se alimentan de esa esas emociones. Claro, exacto. Realmente realmente ya cuando cuando ya se trata de un contacto físico o algo así, ya siento que es una entidad más más fuerte, no más demoníaca, más maligna. Pero siento que los los digamos de los demás bajo rango, pues solo buscan como sacarnos de nuestro ya sea producirnos miedo o producirnos no sé no cosas que ellos igual para ellos eso les les alimenta.

Claro, recuerdo mucho que lo que decía Juan Ramón y el maestro que alguna vez hace años le comenté al maestro que yo grabando unas cosas aquí en mi cuarto escuché como unos murmullos y este me dijo no puede ser un vórtice y a veces son temporales y así como se abre se cierra y te sé si no te ha pasado otra vez y hacían hincapié en eso que entre más uno les pone como la atención como como cuando se escuchan murmullos y que uno diga

qué qué qué qué intentan decir o el clásico decir pues qué quieres empezar a interactuar y empezar así si siento yo soy de la idea de que uno les da más fuerza para manifestarse más más en más en más este grado. Así es, y también si les tienes miedo también los engrandeces entonces como que hay que tener templanza y no dejar que ellos vayan ganando terreno.

Sí, también bueno yo yo llegué a la conclusión esa vez que quizás también el coraje o el enojo les les alimenta porque yo al principio del miedo la movilidad cuando vi su sonrisa y cuando vi que no era la persona que yo creía y su semblante era como de burla a mí realmente sí me molestó

porque pues de entrada se puede decir que sí me engañó no con los primeros segundos yo pensé que si era esta persona quizás eso también les desalimente y eso que comentas se me ha olvidado comentar también eso que comentas de las personas que están por esa zona.

Digo, ¿No? Digamos que no me dejen solo, ¿No? Que también cuenten sus historias porque me estoy casi seguro que por por esa zona, por esa zona del canal, y por esa área de Chimalhuacán, digo, en todos lados, pero hay un específico siento que sí está este es muy común, ¿No? La la gente siento que ya está como acostumbrada y convive con eso.

Sí. OK, entonces vamos a esperar a que se reporten y nosotros mientras tanto agradecemos tu participación, Palman. Sí, no, este a ustedes, este Gina, gracias, gracias por ponerse en contacto con conmigo, y digo, igual parezco disco rayado porque siempre les digo, pero también gracias por por continuar con el legado de los relatos aquí en México, ¿No? De la tradición que tenemos de eso y que yo creo que muchos de los que somos contemporáneos,

de los que hemos estado por años, crecimos escuchando la mano peluda con sus diferentes locutores en paz, descanse en algunos. Este obviamente pues eh guandamuno que fue como el emblema que que fue el boom y ¿Quién más que ustedes dos para para para continuar con el con el legado realmente yo de una manera personal? Se los agradezco, ¿No? Batman. Vamos a una pausa, regresamos, el miedo

de la gente. Las historias tienen muchas formas de contarse, pero solo una de comprobarse. Aquí en la mano peluda. ¿Quieres iniciar, hacer crecer o monetizar tu podcast? Sabes los secretos de todos. ¿Dónde y cuándo quieres? Les va a cambiar la vida. RSS punto com. Almacenamiento, distribución y programación de tus episodios en un solo lugar. Hosteado y distribuido por RSS punto com. RSS punto com. Hacer podcasts de manera fácil.

Trabaja mientras otros duermen, estudia mientras otros se divierten, persiste mientras otros descansan y luego vivirás lo que otros sueñan. Sabiduría en las redes. Que distinguimos al mundo sobrenatural. La mano peluda. Continuamos. ¿Qué tal? Buenas noches, Batman.

Yo sé que muchas veces, hasta yo por ejemplo, que yo los escucho y luego se me pasa o luego digo, ah ya se acabó, o llego ya cuando terminó y escucho la transmisión. Es igual, no es lo mismo, pero no es lo mismo que escucharlos en directo. Claro. Entonces igual hago la invitación a que la gente comparta. A veces yo lo que hago es subo algún link en un WhatsApp o en Facebook o así. Si tienen conocidos que les agrade o que les guste o que tienen historias, no se queden con las ganas de contarlo.

Porque al final de cuentas este es el espacio. Muchas veces uno dice, no lo voy a contar porque van a decir que estaba loco o que estaba borracho o que no sé, muchas cosas. Pero aquí es el lugar y de oño donde se les espera para escuchar sus relatos y para hacer esta comunidad más grande y al mismo tiempo ir develando más cosas que están ocultas. Porque se puede hacer más un análisis de todo esto, entre más pruebas tengamos. Claro, por eso son las reuniones nocturnas. Que tengas excelente noche.

Igualmente Gina, para ustedes dos bendiciones. Igualmente amigo. Saludos. Hasta luego, buenas noches. Gerardo Ramos, saludos Gina y Nacho desde el Aredo, Texas. Todavía aquí escuchando el programa en compañía de César y tomando un rico café de olla. En esta noche algo fría, como todos buenos peludos maniacos. Gracias mi querido Gerardo Ramos. Martín Soto, ¿qué pasó mis peludos? Saludos y bendiciones para ustedes desde Chicago, Vientos Martín Soto.

Y amigos, si te está gustando el programa, si te gustan estas emisiones, hazlo saber a través de tu like. No te cuesta nada y a nosotros nos encanta que nos vayan compartiendo sus emociones. Y los likes son una buena forma de saber que te estás sintiendo a gusto aquí con nosotros, mis queridos amigos. Muchas gracias. Y también Gina, saludo a Michael Sowers, me perdón, Michael Sowers que está aquí con nosotros. Y Guillermo Molina desde Cuauhtitrán, Iscali, México. Saludos Guillermo.

Claro, saludos. Dice buenas noches en Orizaba, Veracruz. También hay una casa embrujada. Y se llama La historia de la niña y el ángel en el pantión. ¿De qué se trata? Nos encantaría que también nos digas esta leyenda que dices que es específica. La de Orizaba. Claro que sí. Hola, ¿qué tal? Gina y Nacho, su amigo Nacho Maravillas de acá de Guadalajara, Jalisco. Saludos maníacos. Esta vez hablando acerca de lo de las casas embrujadas.

Pues nosotros hemos tenido la suerte o la mala suerte de llegar a vivir a ciertas casas, ciertos lugares en donde ocurrían cosas extrañas. De una casa, esta casa estaba en una planta alta que abarcaba dos casas. Era una propiedad y había dos casas en la parte de abajo y en la parte de arriba ya esta casa que era donde nosotros vivíamos.

Lo que pasaba es que se aparecía una muchacha. Una muchacha que subía por fuera, la fachada era como plana, pero abriendo la puerta empezabas a subir una escalera que desembocaba en lo que venía siendo un costado de una sala. Entonces mi mamá varias veces le tocó verla, le estaba hablando por teléfono alguna vez que fue la que le ocasionó más. Ella estaba hablando por teléfono con mi hermana que entraba en Estados Unidos.

Mi hermana jugó en la selección con Leonardo Cuellar en la selección femenil. Y pues resulta que estaba hablando con mi hermana y de repente lo que pasaba es que esta chava subía por la escalera, pero subía ahora así sin pisar, no? Por la escalera hasta llegar al pie de la escalera donde había una puerta.

Que esta chava hacía como que se abriera la perilla. Ella iba para la sala y lo que hacía es que se metía para esta habitación que era donde dormíamos nosotros, pero tenía que pasar esa habitación para llegar al cuarto donde presumably esta muchacha estaba en ese cuarto que era el cuarto que mis hermanas ocupaban.

Pues también en ese cuarto curiosamente a una de mis hermanas le aventaban los zapatos que ella tenía guardada en el closet. Se las aventaban leambolando del closet para afuera hacia el suelo. No agresivamente sino simplemente como que si la chava pensara que todavía estaba ella habitando ahí y esos objetos, esas cajas para ella eran una cosa extraña. Como si alguien llegara y dijera, no, esto que hace aquí? Y lo aventaba al suelo.

Esto le tocó a mi hermana y a otra de mis hermanas que una vez pues no le creían hasta que le tocó verlo a otras personas, a una hermana y a una amiga de ellas. Pues resulta que alguna vez también me ocurrió un suceso extraño ahí. Nosotros dormíamos en shorts y viera porque como ya les dije el cuarto donde nosotros dormíamos había una puerta que daba a la habitación de mis hermanos pero también había un costado, había un baño.

Y resulta que para pasar a ese baño tenían que pasar por parte de nuestra habitación. Entonces por respeto a ellas tendríamos que dormir pues decentemente, no en ropa interior ni nada de eso. Entonces resulta que yo la verdad nunca he sido loco para dormir pues no vaya haciendo que una vez en shorts, playera y todo eso de repente despierto completa y totalmente desnudo.

Como que si alguien me hubiera quitado la ropa. Esto pues era imposible porque consciente o inconscientemente yo sabía que mis hermanas estaban a un lado de la habitación. Entonces afortunadamente ese día me di cuenta temprano y la verdad me saqué de onda. Pues alguna vez también ocurrió otra cosa bien extraña porque mis papás escucharon que cuchicheaban y cuchicheaban como si alguien dijera. Dile tú, no, dile tú, no digas nada así como si alguien platicara.

Pero curiosamente esta vez y afortunadamente esta vez esos cuchicheos, esas voces raras que escucharon o empezaron a escuchar pues los dieron porque había una fuga en el gas. Fíjense, no eran de todo malo estas manifestaciones. Ahora les voy a decir el origen. El papá de esta muchacha falleció ahí de una muerte natural. Ahí lo velaron y ahí lo velaron. Y dos, la muchacha nosotros vivíamos en otra casa en la misma colonia, en otra calle abajo.

Y resulta que un día que yo salía a trabajar bien temprano vi que había ambulancias y había patrullas en la esquina de esa calle. Pues resulta que lo que había pasado es que a esta muchacha la atropellaron en esa calle. Cuando llegaba muy temprano por la mañana trabajar porque ella trabajaba de noche yo hasta después supe la historia. Entonces pues presumiblemente ella tuvo una muerte trágica y su fantasma se quedó repitiendo.

Ese lapso, ese momento del día en el que ella llegaba abría la puerta de la entrada, hacia por la escalera y de repente volteaba la sala como para saludar a alguien y se metía a la habitación. Esto lo supimos hasta tiempo después ya que empezamos a notar todas estas cosas. Y porque nosotros empezamos a preguntar a veces que pues ya tenían mucho tiempo viviendo ahí. Y yo a lo personal amigos que vivían ahí en esa misma calle, que después me hice en esa misma calle y amigos que conocieron.

Incluso yo tengo una cuñada que era amiga de esta muchacha. Pues esta es mi pequeño aporte a ver si alcanza a salir. Si no pues ahí lo estaré contando en otro día para que se escuche. Muy buenas noches, un saludo Gini y Nacho, todos Pelodomónicos, cuídense mucho. Un saludo desde Guadalajara, Jalisco. Don Nacho Maravillas, bye. Saludos Tocayo, gracias por tu mensaje. Por supuesto te recordamos que aquí estamos pendientes de cualquier participación tuya.

Claro Nacho, maravillas que siempre nos cuesta también muy buenas experiencias. Oye este caso o la leyenda que ya se hizo de Juan Ruiz, un hombre que queriendo encontrar dinero. De manera sencilla porque su vida era precaria económicamente. Hijo no importa pues el alma que tiene que la venda total. Esto no se puede ver, es intangible y las consecuencias pues ha hecho que su familia y los descendientes de Juan.

Él falleció pero su familia también siguió viviendo esta maldición que llevó a la muerte de algunos de ellos. En el río por ejemplo donde un puente colapsó mientras pasaba un grupo de niños. Dos de los cuales eran de la familia de Juan Ruiz. Esta leyenda pues definitivamente nos recuerda que debemos tener cuidado con lo que deseamos. Y también estar dispuestos a enfrentar las consecuencias de nuestros actos. Pero imagínate que esta decisión no solo te afecte así a ti.

Sino que también estas fuerzas sobrenaturales vayan en contra de los tuyos de tu familia y los descendientes. Imagínate en contra de quien más quieres Gina esencialmente verdad. Es lo que nos estás explicando esta noche muchas gracias y por supuesto vamos a... Buenas noches espero que estén muy bien. Aquí les quiero contar que hay un video de la NASA que viéndolo bien. En uno de los robots que tienen en Marte se ve muy claramente que hay una mosca parada en uno de ellos.

Y solo hay dos posibilidades. Una hay moscas en Marte o dos los robots están en la Tierra y no en Marte. Y conste que la grabación es de la NASA y no de cualquier alarmista que quiere publicidad. Gracias por su atención. Si un día me quieren llamar les puedo contar un relato. Claro que sí. Es una reflexión acerca de un video que vio y pues muy cierto Nacho. O hay moscas en Marte o bien eso no está en Marte está en la Tierra pero están queriendo hacer creer que está en Marte.

Claro o por ahí hay truco o no. No sabemos exactamente de qué se trate pero bueno gracias y yo no conozco esa foto. La voy a buscar. Nos la debes de compartir. Claro que sí. Yo tenía dos amigos que discutían mucho de cómo era la muerte. Uno decía que la muerte era esa imagen que todos tienen presente de una calavera con su túnica. Y al otro pues decía que era un ángel que se auto-axilió del cielo para poder cosechar las armas para no juzgarlas del bueno y el malo.

Entonces pues dice que bueno ellos no discutían mucho que una vez a uno el que creía en la muerte así de la calavera y la túnica decía que él se le presentó la muerte y platicó con ella. Bueno la verdad no sé si es cierto o no pero es una historia que me contó. El otro pues dice que sí sí también he tenido contacto con la muerte pero no de la manera como él me la platicó.

Entonces pues yo digo yo investigue un poco y si he visto que la muerte pues está representada no como un ángel ni como una encargada de cosechar las armas sino que simplemente la muerte es el final. Entonces el punto de partida entre Dios y más allá. Entonces yo he visto que también dicen que que también se las escrituras no sé si sea lo mismo pero he leído que esta Magdalena escribe un pedazo de los escritos apógrifos.

Donde dice que después de la muerte no es el final sino simplemente es el camino para otro. Incluso no vas a llegar al final al reino de Dios o al infierno no sé dónde sea sino que tienes que pasar varios varios procesos para poder llegar hacia Dios. Incluso en las culturas aztecas se dice lo mismo y hay muchas cosas por ahí que conectan con todo esto. Pero eso es lo que yo opino y muchas gracias y hasta luego. Ok gracias por tu comentario o hablar de la muerte es de verdad todo un rollo.

Buenas noches Georgina Avilés y buenas noches Nacho Muñoz. Se habla Juan Carlos Macías desde acá desde Aguascalientes ayer una paisana se comunicó con ustedes pero no tenía ganas de platicar a ver si luego. Luego yo les platico algo que me pasó cuando fuimos a trabajar a Santa María del Valle ahí adelantito de San Miguel el Alto en Calisco en otra chanza. Ahorita quiero mandar saludos nada más para acá para mi tierra y un saludo especial para ustedes.

Me gusta mucho ese programa tengo tiempo escuchándolos desde que estaba Juan Ramón Sáenz y felicidades por el programa está muy bueno. Muchas gracias amigo. Y dice muy pronto les voy a contar un relato. Así es aquí te esperamos el día que gustes. Buenas noches Nacho y Gina la verdad nunca acabas de aprender, nunca acabas de aprender cosas nuevas en las investigaciones o lo que vemos.

Realmente cuando yo voy a una casa a ayudar a una familia y veo qué es lo que pasa como tener en esa casa o qué es lo que la habita qué tipo de energías. Realmente es algo muy fuerte es algo muy muy muy difícil. Cada investigación que hago cada vez que hago oraciones de exorcismo en la casa para ayudar a la casa o ayuda a una persona también hacer oraciones de liberación o de exorcismo en la persona. Me llevo un gran pedazo Gina y Nacho realmente me llevo un gran pedazo.

Mi esposa me ayuda también. Mi esposa también tiene esa sensibilidad y nos llevamos un gran pedazo cada vez que ayudamos. Ya llegando a su casa de ustedes realmente ya para descansar hacemos oración. Tratamos de liberarnos de todas las impurezas de esa investigación de esas energías negativas. Realmente en la madrugada empiecen a escuchar cosas en su casa de ustedes.

Gracias. Siempre dicen escuchar. El 3 de la mañana me ha pasado que se prende la licuadora, se la cama, no las han movido. Las sillas del comedor se han escuchado cómo se mueven. Demonios me han dicho que me van a matar. Cuando estoy durmiendo dice te voy a matar pero realmente yo siempre me encomiendo.

Me encomiendo mucho a Dios, me encomiendo mucho a Dios, a la Virgen María y siempre entre mi digo para que pases por mi tienes que pasar por Dios, por mi Madre María, por mi Ángel de la Guarda y por San Miguel del Arcángel. Trata de pasar por todos ellos y luego pasas por mi. La cuestión de todo esto es que hacemos una investigación profunda y qué es lo que nos encontramos, qué son las sorpresas.

Las familias se meten en brujería, se meten en que leen las cartas, se meten en lo de la Santa Muerte, en Charlie Charlie, que la ouija, hacer rituales, supersticiones. O sea cosas muy inadecuadas que no deben de abrir, que son puertas que no deben de abrir. Entonces uno le da derecho legal a esas situaciones y por eso es que uno tiene esa infestación de casa y luego sigue la opresión y luego la posesión.

Realmente su programa, ya había escuchado de Juan Ramón Saiz, realmente Juan Ramón lo veo cuando lo vi cuando estaba en vida en la televisión, que es un hombre muy lleno de Dios, muy lleno de fe la verdad. Y algún día lo quise conocer pero pues no se me dio la oportunidad pero realmente me da mucho gusto también conocerlos, bueno escucharlos ustedes.

Su programa es una maravilla, me encanta su programa, me gusta escuchar su programa realmente porque pues también aprendes cosas nuevas de lo paranormal, porque esto de lo paranormal, esto de lo espiritual es una guerra espiritual.

Se estudia como decías Nacho, se estudia bastante, se lee libros, el por qué esto, el por qué lo otro, son situaciones, es como un detective, armar las pesitas, el por qué se sucedió cada cosa, el por qué esto, el por qué lo otro, el que vivió acá en esta casa, este de quien era y bueno todo tipo de eso. Realmente me da mucho gusto escuchar su programa y que Dios los guarde mucho y que la Virgen María los cubra con su santísimo manto, cuídense mucho y Dios los bendiga, buenas noches.

Buenas noches, muchísimas gracias amigo, y si es algo serio, es algo serio eso de participar en un exorcismo, debe haber las condiciones adecuadas si no, créeme que se corre mucho riesgo, fíjate que dice Alambera, no es ninguna mosca, el video es del rover Perseverance,

pero la supuesta mosca lo señala una persona que no tiene nada que ver con la NASA y está grabando desde un celular una fotografía del rover en un monitor en Marte, hay muchas tormentas de arena y lo que se ve muy seguramente es acumulación de polvo o alguna pequeña piedra, gracias mi querido Alambera.

Pues si tienes razón, tienes razón, pues es muy aventurado, pienso yo decir que X o Y foto es auténtica o es tal cual porque no tenemos los elementos suficientes, una fotografía de una pantalla pues es complicado, puede haber muchas variantes Gina y pues mejor lo ponemos en reserva, obviamente es bueno hacer el comentario por si alguien más nota algo extraño y no quedarse callado, pero en fin.

Oye y no saludé al miedo team, Juanito Arcos, Mapat Gómez, Lucita Arellano, mi querida Eris Rojas, Carlitos Olvera que esta noche nos están acompañando en la moderación y como siempre dando el 100% de su energía, así que les agradecemos bastante,

muchísimas gracias mis amigos Gina ha llegado el momento de despedirnos. Muchísimas gracias por haber estado aquí en esta cita que tenemos cada noche para escuchar temas de los sobrenaturales, que descanses que tengas excelente noche, que Dios te bendiga, soy Gina Aviles. Yo también me despido, soy Nacho Muñoz, agradecido con Dios y con todos ustedes porque juntos escuchamos muy buenas historias. Que tengas una estupenda noche, que descanses y como decimos aquí, cabot. No peluda.

Esta fue una producción de Grupo Forula.

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