Hola,¿ qué tal, chicas y chicos? Bienvenidos nuevamente a un episodio nuevo de Infieles, Infieles Podcast. Bueno, como siempre te recuerdo que si quieres contar tu relato, tu historia, tu experiencia, lo puedes hacer a través de WhatsApp. El número lo encuentras en la descripción de este episodio. Mismo podcast, ahí encuentras el número de WhatsApp. Incluso está un enlace que si le das clic, te abre automáticamente WhatsApp listo para
ponernos de acuerdo o en infielespodcast.com. Ahí también puedes encontrar el enlace directo También para nuestra conversación en WhatsApp. No necesitas guardar el número, perdón. Y pues también está en enlace a todas nuestras redes sociales. También te recuerdo que si no te has suscrito, ahí está el botón de seguir. Hay que hacerle clic y si es de mucho pedir, también está el botón de la campanita para que te avise con una notificación cada vez que lancemos un video.
episodio nuevo y que se arme el debate aquí que se arme el debate perdón aquí en la caja de comentarios pero sobre todo escríbenos desde qué parte del mundo nos escuchas muchas gracias hola amiga cómo
estás hola todo bien
desde Mendoza Argentina hola eso hasta Argentina un abrazo híjole eres este la primera que me contactan allá un saludo y un abrazo a toda Argentina
gracias Eso.
A ver, pues cuéntanos del lagartijo en cuestión. A ver,¿ cómo lo conociste a esta persona?
Bueno, desde el principio, vamos a ir al tiempo de mi adolescencia, de mi secundaria, que sería lo que es la preparatoria para ustedes.
Sí
Bueno, desde ahí era el vecino lindo. Era el vecino que uno lo veía. Él es mucho más grande que yo. Unos 13 años más grande que yo.
Ojole, no, pues sí, ya
es algo. Ajá, bueno. No sé, era el vecino lindo. Él decía lo que yo había tenido de historias con mis tías, con dos de mis tías, y siempre era la anécdota de ay, qué lindo que está, ay, qué bonito, ay, y la historia de que ellas decían cuando estuvieron con él, demás. Siempre fue el contexto ese, era el vecino lindo. Sí. Linda sonrisa, linda cuerpo. Pero siempre fue ahí. Yo en mi adolescencia, en la mía, la verdad que a mí
me gustaba mucho su sobrino. Bueno, con su sobrino no gustó nada, más que un bar de besitos y listo. Pero después con mi mamá más o menos, yo le hice caso a mi mamá y dije que hoy en día me doy cuenta que estuvo re bien. Le cito a mi mamá, a mí por haberle hecho caso.
Sí, claro.
Y bueno, pasó. Y bueno, a todo eso agarraron y pasé en la descencia todo. Cuarentecita nada más, salimos de ahí. Después yo viví vida normal, salida, todo. Me casé a los 19, 20. Ay, mi chiquita. Y sí, y una locura. No me arrepiento. Pasa mi matrimonio. Bueno, siempre sirve la anécdota de qué lindo que estaba, qué bonito que es. Nunca pasó a más de ese hombre. Yo me separo de mi marido. Me
separo
Y otra vez la conversación con mis tías de que lo habíamos visto en la calle y cada vez que se veía era como ¡Ay, qué lindo! Me acuerdo jugando. viste esas historias que tienen ellas, que vos decís, ah, mira, se me da por, por, no sé, mirarle eso en vez de a ver si tenía, tenía Face, en eso veo un número de teléfono, se me da por anotarlo, pero la verdad que yo lo agendé, o sea, yo lo anoté con el número solo, no tenía ni nombre
ni nada. Entonces, bueno, yo empiezo mi vida como mamá soltera, o sea, mi hija ha sido mi papá, y yo ya había de todo, Había sido mamá Y se me da O sea, me equivoco de número Y le mando para pedir un free Para entrar a un boliche A un número que no tenía agendado Y se lo mandé a él Y no a la persona que estaba ahí Se lo mandaba Entonces me empieza a hablar Y me dice, no, te equivocaste Y yo digo, uh, perdón Y yo digo,¿
de dónde saqué este número? Como no me acordaban Y fue bueno Después empieza a hablar, me pregunta,¿ te conozco? Y digo, no, no, no creo. Dice, no, me parece por la fotito que sí. Dice,¿ vos sos la hija de? También de los Harry. Y le digo, ah, sí, sí, sí. Y me dice, yo soy tal. Y era él.
Ah, ya, el
de la infancia, sí, claro. Y ahí me di cuenta que, claro, había agendado su número, pero sin nombre. Sí. Entonces yo cuando mandé para Pedra Free, claro, se lo mandé a él y no al otro, que también lo tenía sin nombre. O sea, una cosa rara pasa. Yo no entiendo todavía cómo lo he hecho. Tengo que ser muy cuidadosa en ese sentido, pero bueno, pasa. Y ahí empezamos a hablar. Esto te digo yo hace 14 años
atrás. 14 años, ok, va
Ella tenía 26, 25, por ahí. Era él, era él. Bueno, empezamos a hablar. Yo sabía que él estaba casado, que tenía hijos, que vivía cerca del barrio. Pero de ahí en más no pasaba. Entonces me empieza a hablar, me empieza a preguntar qué era de mi vida. Él siempre se acordaba de mí cuando yo llegaba a la secundaria y andaba de uniforme. Entonces, o no, sí, sé quién sos, le digo, sos la anécdota de mis días y no sé qué. Y bueno, y ahí empezamos a hablar, a hablar, a hablar.
Entonces dice, bueno, veamos, ¿no? Y él decía, no, pero que iba a tomar un café. No, me dice que ya no puedo. Y entendí que él estaba de joda. A él mucho no le interesaba seguir siendo negativo a su mujer. Bueno, una vez que nos dejamos, no va a pasar a más. teníamos el horario de mi trabajo, del trabajo, nos vimos, la primera salida fue tranqui, fue hablar, tratar, bien, y ahí como que me dio un beso y ya, ya dije, bueno, ya está.
Ah, Ok, va. Acá. Y bueno, y ahí empezó
la relación. Sí. Y ahí habremos estado un año y medio. Pero yo siempre, yo esto siempre lo tengo claro. Yo sabía con quién me metía y yo sabía en el lugar que yo estaba. Yo no voy a decir, ah, yo me enteré. No, yo sabía que yo era la tercera.
Pues es que sí, ¿no? Al final de cuentas... Creo que uno ya es adulto, ¿no? Y dices, ya sé a lo que me estoy metiendo. Tal
cual. Sí, no, no, no, tal cual. Y yo nunca le pedí que me diera el lugar que yo quería. O sea, nunca se lo pedí. En 14 años de relación, yo nunca se lo pedí. Nunca. Va, va,
va. Nunca,
nunca nunca. Entonces, bueno. pasa el tiempo, pasa el año y medio, empezamos como a distanciarnos un poquito. Sí. Como que, bueno, tenía sus temas, sus trabajos, y a mí como que, bueno, ya me estaba como medio aburriendo decir, puta, te veo cada dos por tres y es siempre para lo mismo, más allá de que hablábamos todo el día. En eso que, bueno, que nos estamos distanciando, yo me quedo. Ah, Entonces, bueno, cuando pasa todo eso, me entero, yo estaba separada y
entonces dije,¿ qué hago? Acá antes, o pasaba mucho en mi familia, que antes era como, no,¿ qué dirán?¿ Qué van a decir de, qué van a hacer de?¿ Cómo vas a arruinar? Siempre que son esos conflictos puedo decir, bueno, no las quiero. Y tampoco quería que él lo pasara. Entonces, bueno, hablo con mi ex. Hablo con mi ex. Le aclaro todo lo que me estaba pasando. Le cuento. Entonces él me dice, volvamos. Dice, porque yo quiero estar con vos. Yo quiero ser tu hija. Y yo me hago cargo
de ti. Entonces yo dije, bueno, a ver. este bebé va a tener a alguien para toda su vida y la va a amar con todo su corazón y con toda su alma. Y no va a ser una persona que encima va a traer conflicto. Si yo le contaba, o sea, si él se empleaba a su otra familia, iba a ser para conflicto para él, para sus hijos. O sea, se iba a venir una muy grande y muy fea. La verdad yo no quería ver. Entonces dije, bueno, sí, tal.
Pero yo a esta conciencia, a él diciéndole cómo eran las cosas y yo diciéndole también al cucaracho de cómo venían las cosas. En un momento se lo dije en el estado que estaba y cuando le dije lo que yo quería, lo que yo iba a hacer, Él no puso ninguna objeción, no puso ningún... No, no, no, yo me hago cargo. Me hubiese encantado que lo hubiese hecho. Yo no lo voy a negar. Me hubiese encantado que se hubiese hecho cargo de
todo Sí, pues era el ideal, ¿no, amiga? Pero pues ya, creo que ya lo habían hablado como adultos, ¿no? Y pues creo que quedó en mera ilusión, vaya.
Pero bueno, no lo hice. Entonces, bueno... Ahí nos distanciamos un tiempito.
Sí.
Volví con mi ex. Todo normal. Todo bien. Familia feliz, feliz, feliz. A un par de meses ya había pasado. Vuelve. Aparece. Y otra vez volvimos a retomar esa relación que teníamos. Mi cabeza no sé en qué pensaba en ese momento. Sí, claro. Pero bueno, pasó. Bueno, yo tengo a la niña.
Sí.
Le aviso a él que había sido de su parte. Nunca me lo demostró y él después de muchos años me dijo que sí, que a él le movilizaba mucho, pero me respetaba la decisión que yo también había tomado. Ok, va. Entonces, bueno, tengo a la bebé hace un tiempo. Sí. nos distanciamos totalmente ahí habremos estado como unos tres años distanciados totalmente sin comunicación, sin nada yo me vuelvo a separar y ¡da!
empiezo otra vez yo con las dos niñas vuelve a aparecer vuelve a aparecer, volvemos a tener contacto pero a su vez yo ya había empezado a hablar con su sobrina Pero con su sobrino ahí no pasó nada más que mensaje. Entonces bueno, vuelvo otra vez a tener relación con él, volvemos a charlar, volvemos a estar juntos, volvemos. En eso él ve los mensajes que yo me hablaba con su sobrino y se enoja mucho.
Sí, claro.
Y se enojamos. Entonces yo, cuando él me empieza a reclamar de que lo había hecho, yo le digo, pero¿ por qué? Esta fue siempre una oportunidad que hemos tenido y ha sido muchas, muchas veces la razón por la que nos hemos distanciado. Cuando él empezaba a reclamar, Y yo como, pero para, a ver,¿ por qué me reclamas si no, en fin y al cabo no éramos nada? No
eras
nada. Exacto. Entonces yo decía, pero¿ por qué?¿ Por qué?¿ Por qué reclamabas?¿ Por qué me pedís?¿ Por qué esto, esto, esto? Y no, nada. Y entonces se ofendía y ya dejábamos de hablar y bueno, pasó. Yo me hice paro de lo que yo había escrito, de lo que yo había dicho. no tengo ningún problema. Sí Me hice cargo totalmente que sí estaba hablando con él,
porque no me parecía que estuviera haciendo algo malo. A su vez, bueno, yo sabía que también, aparte de tener mi relación, la tenía con otras mujeres.
Ah, pues mira.
Yo sabía que cuando nos distanciábamos, listo, yo dejaba un lugar vacante y lo ocupábamos cualquiera. Era así. Siempre lo fue hasta el día de hoy. Entonces, bueno, pasa ese reclamo, pasa, nos volvemos a distanciar. Esto viene mucho y mucho. Por eso te digo, son 14 años. 14 años, viste, como yo iba de... Como hemos tenido nuestro momento de no vernos, de no hablarnos ni nada. Bueno, pasa el tiempo, yo venía caminando, no sé de dónde venía, la verdad que...
Acá era invierno, estaba chiqueando y yo venía caminando. Ah, no había conseguido micro para abrirme a mi casa. Entonces, como no era tanto el techo y yo tenía que caminar, dije, bueno, vamos a caminar. Llego a un bañito caliente y me lo encuentro en la calle. Me lo encuentro en la calle, me levantan el auto, entonces nos ponemos a hablar y ahí él me saca en cara lo que había pasado. Entonces yo otra vez le dije, no hablé, pero no somos nada, no sé qué. Y él, no, no, no,
pero con mi sobrino, que esto, que lo otro. Y ahí me saltó y me dijo, yo te iba a dar el lugar. Como diciéndome, yo tenía ganas de separarme y estar con vos. Entonces yo le digo, pero después de tantos años, no vas a hacer esto. O sea, era como, dame una señal, dame algo. Si nunca me lo das. Yo voy a seguir mi vida.
Sí, sí, claro
Entonces, bueno, pasa, pasa el... Nos volvemos a encontrar. Ahí, la verdad, no hicimos nada. Dos o tres salidas y listo. Desajateada hoy, pero siempre lo vimos. Ahí hablábamos, pero muy, muy de vez en cuando. Hasta casi el último encuentro. Que ahí fue como, ahí fueron dos años que estuvimos juntos, pero ya él ya estaba separado de su señora.
Ok.
Pero estaba en una relación con una chica a distancia. Entonces la chica no vivía en la provincia, sino que vivía en otra provincia. Entonces empezamos, pero era muy loco
porque andábamos en la calle juntos. él venía a buscarme acá a mi casa en su auto y lo veían muchos vecinos o yo estaba en la casa de mi mamá y él pasaba por ahí y me pedía que saliera y saludábamos con un beso en la boca y seguía entonces era como para el de afuera era una relación yo iba a su casa yo iba a su casa venía a mi casa pero él teniendo su relación con la otra persona
a su vez. Entonces estaban como amigos con derecho.
Sí, yo creo que siempre fuimos amigos con derecho, pero creo que en esa vez fue como más, porque nos hicimos muy, muy amigos. Él me contaba cosas que nunca yo les he enterado, si no me las contaba a él. Él siempre me decía que confiaba mucho en mí, que yo era una de las personas que siempre lo buscaba a querer más, o sea, a superarse. Y a su vez, era la persona con la que él me puede decir, me compré esta cosa y que yo me iba a alegrar.
Y era así, porque la verdad que pagar cuesta mucho todo. Entonces, comprarte un lavarropa o comprarte lo que sea, te voy a felicitar.¿ A qué? Cuesta. A mí me cuesta. Entonces, bueno, bien, empezamos esa relación. Yo había empezado a trabajar en una bodega, acá hay muchas bodegas en Mendoza, buen vino. Había empezado ya, llevaba un tiempito trabajando en una bodega, entonces yo estaba
bastante bien. En eso, él trabajaba en una empresa en Mendoza y mi hermano entró a trabajar en la misma empresa donde él estaba.
Ok.
Ya mi mamá y mis hermanos ya sabían más o menos la relación que yo tenía con él, la que nos veían, que estábamos juntos, pero era eso
nada más. Sí.
Porque como que vivo, o sea, nos veían en la calle. Entonces, bueno, mi hermano empieza a trabajar ahí, por recomendación de él también, empieza a trabajar. Bueno, bueno. Casi a los dos años, le dice a mi mamá, le pregunta él a mi mamá,¿ qué onda yo con esta persona? Entonces dice mi mamá, no sé, tienen como una media relación, no sé qué. Y dice, no sea tan boluda la varisa. Dice,¿ por qué este pelotudo? Dice, porque este pelotudo va a traer a su señora a trabajar en la empresa. Ah, ok. Pero,¿
qué pasa? Yo de esto no sabía nada. Yo tenía mi relación con él, pero él era a distancia, entonces yo no sabía. Yo lo único que sabía, esto fue en mes de diciembre, porque me acuerdo que venían las fiestas, entonces él me había dicho que ella iba a venir a pasar unos días acá a Mendoza, entonces dije, ah, bueno, tranquilo, yo no te molesto, nos vemos cuando ella se vaya. Y él dijo, sí, sí. Y él dijo, sí, sí, sí,
estamos hablando. Claro, la cosa fue así. La chica se vino, empezó a trabajar en la empresa y ya se quedaba a convivir con él. Y él no me había contado nada. Entonces ahí fue cuando yo me ofendí mucho porque dije, a ver, la confianza que me tenía, la amistad que supuestamente teníamos. Sí
claro.
Entonces no me contaste nada, porque de nada, o sea... Y él pretendía que todo siguiera igual. Uy
no. No, amiga, pues es que así no, así no se va a poder. O sea, si él está como así nada, pues...
Entonces, bueno, yo me enojé muchísimo. Justo yo estaba de parte de verlo en la bodega, entonces estaba en mi casa y yo ya lo veía bloqueado de varias redes. Entonces me empezaba a llamar por... Normal, o sea, común. Y en una noche me llama y me dice, estoy afuera, salí y yo miro por la ventana, quedaba en la calle y él estaba parado. Entonces le digo, no, no voy a salir. Y me dice, pero¿ por qué? Digo, a ver, si no sabes vos el por qué, yo no te lo voy a decir. Porque yo quería que
él me dijera a mí lo que estaba pasando. Que él me dijera que ella estaba acá en Mendoza. Sí, claro. Y nunca me lo dijo. Uy, amiga. Entonces, entonces me dice, pero es que yo no sé por qué te enojaste. No, sí sabes y no lo querés, no me lo querés decir. Y ahí fue cuando me dijo la frase que la verdad que me mató, que fue, hijo, yo las quiero a las dos. Ah, no, pues. No, no, no, no. La Tejora tenía ganas de ir, salir con un chip, la danza, ¿no? Él, la rueda del auto para que
se quedara ahí. Ja, ja, ja. Hacer una maldad. Había muchas maldades que ocurrían en ese momento, pero yo dije, no, ya está. Este es el nuevo... Dije, no, no, todo va más. Ya está. O aprendí a aprender. Porque dije, no, después de tantos años, después de tantas cosas que hemos pasado, después de tantas cosas que yo hice por él. Entonces dije, no, no vuelvo a la pena. Ya está.
No, y aparte, pues es que, o sea, supuestamente habían quedado pues en algo, ¿no? O sea, primeramente te avisa que nada más viene por unos días, pero después se queda a trabajar, no queda la confianza y todo eso, pues obviamente sí decepciona, vaya.
Sí, ¿no? Que él siempre me trataba de ver cuando un mensaje me decía, tal enojo, dice, tanto odio me tenés, y yo le ponía, no, no te odio. Yo estoy decepcionada de vos. Yo la verdad que tengo una forma muy rápida de pasar de persona. O sea, yo conozco una persona, a mí me hace daño, y la verdad que esa persona directamente para mí muere. O sea, deja
de existir. Sí, claro. No... Quizás sí, estoy un rato mal y tengo un proceso rápido de decir, bueno, listo, acá llegamos, ya está, listo, Vanessa, ponete las pilas, dos cachetadas y seguimos. Vámonos Es así, o sea, no soy de esas personas que se deprimen y cantinan en una cama
la verdad es
que no, no
me hallo así no me
gusta, tampoco será, lo fui un montón de tiempo, porque la verdad es que antes me gustaba mucho más, Con un látigo, porque decía,¿ qué hice mal?¿ qué hice mal?¿ qué hice mal? Pues dije, no, yo no estoy mal. O sea, yo siempre hablé con claridad y donde tuve que estar estuve y donde tuve que ponerme los pantalones y decir, acá se hace esto y lo hice. Entonces, la verdad que yo creo que la decepción es la que duele más.
Sí, sí, de hecho sí.
Entonces, bueno, pasa eso, pasa el tiempo. Pasan un par de semanas, me entiendo nuevamente que estoy embarazada. Amiga,
híjole
No, no
no. Según descontrol hormonal lo vio, yo ya estaba tomando colectivo, me cuidaba, o sea, decía, pero por qué, por qué, por qué. Y los médicos me decían, bueno, cosas que pasan, sos una en un número. Yo decía, bueno, pero no quiero ser ese número. No, no. No, no, no era la idea. A todo esto, ya como dije, bueno, yo ya tenía mi casa, mis hijas ya estaban grandes, o sea, son niñas de 10 y 16, entonces dije
bueno.
Oh
ok. Hoy en día tienen 6, hoy en día tienen 8. Están
grandes. Sí, sí. Entonces dije, bueno, no, tenía un buen laburo, me la podía bancar a Soler, que si venía, no me iba a molestar a criarlo Sol. Entonces dije, no, listo, lo crió Sol, ya está. Entonces, cuando me decían que sí, que ya está, que iba a tener este bebé, me dijeron, bueno, voy a esperarlo dos, tres meses, estudiante, espérate. Hacerle noticias. Y a los dos meses y una semana me da una hemorragia y pierdo. Así que ahí fue cuando dije, esta persona tiene que por qué. Porque
No era justo que yo perdiera.
Siento eso
Sí,
claro, amiga
Y bueno, pasó todo ese momento. Ahí sí me bajé un poquito más. Pero fue, bueno, listo, listo, listo. Vamos adelante. Seguimos, seguimos, seguimos. Y de ahí a ese momento pasaron dos años. Dos años. En eso, bueno, yo he cumplado en agosto, mis cumpleaños en agosto. Él me manda un saludo al cual se lo contesto. Le pongo muchas gracias.¿ Por qué? Bueno, se había acordado. O sea, es lindo que una persona recuerde el cumpleaños de uno. Bueno, muchas gracias. Listo, mamá, chao.
Y no lo gendé ni nada. Borré totalmente el mensaje. La agradecí. Chao, listo. Eh... A las tres semanas, tres, cuatro semanas, yo para ir a mi trabajo me tenía que tomar un micro que no fue cerca de mi casa, entonces empecé a caminar, paso cerca de la casa de sus papás y veo policía.
Ah,
ok. Sus papás son mayores de edad. Entonces yo pensé que le había pasado algo a sus papás, entonces le mando un mensaje, porque me acordaba su número, le mando un mensaje y le pongo, tus papás están bien. Entonces me llama por teléfono y me dice, hola,¿ no estoy en la provincia?¿ Qué pasó? Digo, mira, hay policías en la casa de tus papás. Digo, no se ven ni
tus hermanos ni nadie, fíjate. Bueno, me dice, bueno, bueno, gracias. Cuelgo, a la media hora me manda un mensaje y me dice, no, a los minutos, a los minutos me manda un mensaje y me dice, no me contesta nadie. Entonces le digo, mira, la policía que está estaba vestida de civil. Acá cuando la policía estaba vestida de civil, mayormente es porque hacen requisas, o sea, están buscando algo en las casas, droga, armas,
etc
Y él tenía, él tiene un sobrino que es bastante quilombero y bueno, está en ese mundo.
Oh, ok.
Y vivía con los abuelos.
Ah. Con razón.
Claro, por eso estaba la policía en su casa. Y encima era una mañana re temprano. Yo me preocupé y digo, bueno, voy a hacer una buena acción avisándole que sus papás están en esa situación. Bueno, me agradece por haber estado, por haberle avisado. Pasa a la tarde noche, me vuelve a escribir, me pregunta cómo estoy, le digo que bien, me pregunta por la niña, le digo que está bien. Me dice, sí, la he visto, me dice, porque él la ve, o sea, de lejos, pero la ve, él
sabe quién es. Sí, claro. Entonces me dice, está bonita, dice, está grande, está alta. Sí, está linda, le digo, bueno. Y creo, no, es tu vida, está real.
Estás chula, mija.
Claro, vale,¿ de dónde salió?
Entonces
bueno, pasa. Y empezamos otra vez a hablar. Hablar bien, o sea, hablar de decir, bueno,¿ cómo estás? Bien.
Formal.
Exacto. Nada fuera de lo común. Entonces, bueno, en eso que estamos hablando, me dice, yo sé que vos no me querés ver, pero yo sí quiero verte. Yo te extraño mucho
Eso.
Y ahí se cayó otra vez.
Redondita.
Ahí ya Pero me daba mucho... Bueno, ahí estuvimos repugnitas, habíamos estado septiembre, octubre, noviembre, esos meses estuvimos juntos, pero era otra relación. A ver si que estoy loca, a ver si que estoy loca, pero era otra cosa. Él nunca, de todos los años y de todo el tiempo que hemos estado juntos, nunca... Sí me decía te quiero, pero era muy, viste, como, muy, o sea, no era como muy seguido, era como, sí, te quiero, y quizás pasaba un tiempo y no lo,
nunca lo escuchaba, o sea. No era algo que yo escuchaba permanentemente de él. Sí. Y esta vez era como, ay, te quiero. Un mensaje a las 10 de la mañana y se va a ver, te fuiste a dormir sin que te diga te quiero. O sea, es como, ay,¿ qué no? Y
yo decía,¿ qué pasa
Bien romántico. Y no, muy... Entonces yo le decía, porque, por ejemplo, bueno, no está trabajando acá en la provincia, entonces cuando venía en su semana de descanso a Mendoza, me traía detalles,
Y
si lo veíamos, le explicaba algo, que había que optar a cubrir. Y yo decía, esto nunca lo hiciste, o sea, yo se lo decía a él, esto nunca lo hiciste, o sea,¿ qué pasa? Estás por morir, le decía yo, y se reía. Porque, oye, mucho más grande. Yo decía, ay, no seas mala, pero es que, a ver,¿ desde cuándo con los helados que a mí me gustan, con las cosas que a mí me gustan,¿ desde cuándo? Dice, bueno, es que soy atento. Sí, le digo, bueno, no me
voy a quejar tanto, ya está. Sí, claro. Sigamos, sigamos por ahí. Pero a todo esto empezamos a hablar. Entonces yo le decía que me había enterado un par de cosas de su ex mujer, o sea, de su esposa. Y él, que ha pasado, que él, como que él, cuando él se separó, yo nunca le pregunté por qué se había separado su señora. Yo nunca le pregunté. La realidad es que yo nunca le preguntaba qué vivían o qué pasaba en su casa como para que él buscara
otras cosas afuera. Nunca se lo pregunté. Porque la verdad es que yo siento que si uno pregunta, no vas a escuchar la respuesta que uno quiere escuchar.
Pues es que como tú ya sabías el puesto que tú tenías... Entonces, pues obviamente no te iba a gustar esa respuesta. O de antemano ya sabías, ¿no?
Entonces dije, bueno, listo. Entonces, bueno, le cuento el chisme que yo me había enterado de que se había separado porque la mujer lo había cuerniado a él. Sí. Entonces, él se queda como pensativo y me dice, no es tan así la historia, después te cuento. Y bueno, quedó. Vengo a mi casa y al otro día veo mensaje de él que me había escrito en la 6 de la mañana y con un texto gigante contándome por qué se había separado.
Híjole
En ese texto fue en el año que yo estuve embarazada. Oh. El segundo embarazo.
Sí.
que su mujer se había enterado que él andaba con alguien y que ese alguien estaba embarazada y que a su vez y que bueno y que a su vez andaba con una vecina es que por eso yo te dije yo sabía donde me metía y yo sabía que no era
solo la
unca si, si, si amiga entonces entonces me cuenta Y me dice, pido hola, buen día, le marco el texto que me había mandado, entonces le pongo innecesario. Porque la verdad que era una información que no quería saber. Sí, claro. Dice, no, no, no. Dice, yo quiero que vos entendas de por qué me separé. Dice, porque a su vez, dice, fue en el tiempo que nosotras estábamos juntos, dice, yo también andaba con dos o tres más. Y... Dice, ella a mí no me metió los cuernos con un vecino. Yo no le metí los
cuernos con un vecino. Por eso me separé. Bueno, al menos fue honesto. Sí, en ese sentido fue bastante honesto. Pero bueno, como lo estaba diciendo, bueno, ya está. Yo tampoco le había preguntado la última vez que habíamos hablado, yo tampoco le había preguntado qué situación estaba con su novia o señora, como decirles realmente. no le había preguntado. Porque tampoco quería saber. Sí, claro. Entonces en un momento, bueno, empezamos a hablar todos los días, todos los días cuando él estaba más
que nada en
otra provincia trabajando, entonces era todos los días una comunicación. Entonces yo sabía que cuando él venía a Mendoza, eso se iba a cortar. Entonces elegieron Le digo, sé que esto se va a cortar en algún momento. Entonces me decía, me prometí, me juré que no, no, no, no, no, no. Pero como él mandaba mensajes los días domingos, que mayormente uno canta en familia, en descanso, y el cual seguíamos hablando como si nada, entonces yo decía, bueno, o la
chica no está, o él está soltero, pensaba yo. Pero como no le preguntaba, no lo había visto. Hasta que en un comentario él me menciona algo sobre mi peso. Ah, ok. Entonces me dice, yo no me hallo ni gordita ni flaquita. Me hallo bien. Tengo buen comer y las dietas no las aporto entonces. Pero me cuido.
Eso. Pero me
cuido.
Tengo mi cuerpito para decir.
Ok,
más.
Entonces Agarri me dice, no, no engordes porque te vas a poner más fea.
Ah, qué cabrón.
Y yo, a ver,¿ qué es este pelotudo? Es un tarado. Entonces la pensé, la pensé, yo, bueno,¿ qué le escribo?¿ Qué le escribo? Como no le escribía, bueno, no le contestaba. Agarri me dice, me manda un mensaje y me pone, yo ya tengo a mi gordita. Ok. Haciéndome menciones que sí estaba en una relación con la otra persona. O sea, que si estaba con la otra persona.
Sí, híjole,
ya
Ok. Entonces ahí yo me enojé mucho. Ahí yo exploté y ahí le dije,¿ hasta cuándo?¿ Hasta cuándo, Danesha, vas a ser la coluda que va a estar ahí?¿ La coluda que va a soportar las coludas?¿ Hasta cuándo, o sea? yo en esos tiempos que yo estaba soltera quizás yo conocía un buen tipo, un buen hombre un buen compañero y yo lo echaba a perder porque yo empezaba a tener una relación con él entonces yo todas las relaciones más o menos bonitas que yo tenía y si yo la aparecía yo la acababa
y yo me
iba otra vez con él
pues es que agarraste como una especie de apego como que lo esperabas en cierta forma
Sí, sí, tal cual. Entonces tampoco me permitía hacer mi vida porque siempre él estaba en el medio.
Sí.
Y yo quería hablar con él. Entonces dije, bueno, listo, ya está. Ya, esta es la única. Ya
está. No, no,
no, no tengo por qué soportar. O sea, no me hallo que soy mala mina, no me hallo que soy la mina... Y de nuevo, porque yo trabajo y trabajo bastante bien, tengo mi casa, tengo todas mis comodidades, lo posible, no me falta nada, gracias a Dios tengo salud. Entonces dije, a ver,¿ qué está redactando él con un tipo que no me va a dar nunca? Nunca, porque vamos a la realidad, que él nunca me va a dar el lugar que yo quiero. Y si me lo diera, siempre voy a tener la duda de que si yo soy la única.
Claro.
Porque si lo hizo con su mujer, si lo hizo con ella, si lo hizo con quien sea, yo no voy a ser la única. O sea, si yo voy a tener papel de novia, señora, lo que sea. Pero¿ y atrás mío cuántas hay?
Exacto. Y va a dejar el puesto, ¿no? El puesto vacante.
Exacto. Exacto. Entonces dije... Ya está. Entonces le pongo un mensaje y le pongo, primero, si ya tenés a tu gordita, a mí con el tema peso no me jodás. Segundo, yo le aseguro que hay varios hombres que le puedo gustar como estoy y no se van a quejar. Tercero, no me rompas. Entonces agarro y él se ofendió y me puso, ah, bueno, listo. A mí las mujeres que no se dan su lugar no me gustan. Entonces, yo vuelvo a contestar y le pongo,¿ qué lugar?¿ Qué lugar
tengo yo en tu vida si nunca fui nada? Sí, claro. Entonces, ahí él como que retomó esa pelea que ya habíamos tenido por su sobrino de hace mil años atrás.
Sí
Y me lo volvió a recalcar. Ah. Que cuando él me iba a dar el lugar, yo le había cagado con él.
Yo se
digo, tonto, o sea, no podés salir con un tema de hace mil años atrás que ya lo habíamos hablado, que ya lo habíamos discutido, que yo pensé que ya estaba totalmente muerto para que me lo saqués para ahora. Entonces le digo, a ver, acá cuando empezamos a hablar y que él una vez me lo dijo, vos estás con quien quieras, pero a mí no me dejes.¿ Vos qué entendés si una persona te dice esas frases?
No, amiga, pues voy a ser la segunda, ¿no? Siempre. No, pues no. Yo también quiero vivir, ¿no? Quiero algo bonito.
Y a la vez que también te da libertad a que vos puedas vivir tu vida, que puedas conocer otras personas, pero siempre con el atrás.
No, amiga, eso no es vida. Es
lo que yo entendí. Sí, claro. No, bien, ¿no? Entonces, a ver, le dije, bueno, esta es la misma pelea de siempre, esto es lo de siempre, y la verdad es que yo ya estoy grande, porque la verdad es que me siento con 38 y no quiero estar esperando siempre. Yo quiero tener una historia bonita, quiero vivir bonito, quiero
tener un compañero. Entonces, sí, ¿no? Además, viendo que mi hija cada vez es más grande, que cada una va a tener su independencia y su vida, entonces... yo no me quiero quedar sola esa es la verdad entonces pareció muy ridículo de su parte muy estúpido entonces dije bueno hasta acá llego hasta acá aguanto te deseo buena vida y entonces agarré no me contestó directamente me bloqueó me borró esos contactos hice lo mismo yo hice lo mismo
Hasta hace... Pasó Año Nuevo, una semana después de Año Nuevo. La semana de Año Nuevo, me mandó un mensaje que me puso... Te extraño, quiero volver con vos. Quiero estar con vos. Sáquese. Yo vi que le puse carita así, sonriendo así, con lágrimas en los ojos. Diciendo,¿ en serio? Entonces le pongo, ay no... Vaya con su gordita, que a mí los hombres que no se dan un lugar no me gustan
Eso, chingada madre, eso, amiga. Que agarre
y me puso. Ah, sí, se podría. Entonces agarre y me pone, ah, me parecía. Como diciendo, entonces le pongo yo,¿ y qué esperabas? Que todo volviera a lo de siempre, a lo bueno, dale, sí, veámonos,¿ dónde estás? No, nene, le digo, ya está. Le digo, ya está, así como me decís que estás grande para ciertas situaciones, yo también estoy grande para esto. Y encima si sacas tiempo, le digo, yo siempre voy a hacer cargo de los errores que tuve, siempre voy a hacer cargo. O me decís, che, te
equivocaste en esto. Sí, sí me equivoqué. Lo acepto, lo admito. pero te lo te lo hago una sola vez listo y ya está ¿verdad? para que me esté recordando cada dos por tres diciéndome che¿ te acordás que hiciste el che?¿ te acordás que hiciste el che?¿ te acordás? no, no
sí, claro
no, no es así porque si yo me pongo a pensar y digo puta la relación que tuve todas las veces que me que me tengo que quejar entonces y yo tengo una muy buena para quejarme entonces yo tranquilamente puedo ir y reclamar y decirle che y Yo la vez que te estuve embarazada y vos ni ahí. Y esa se olvidó fácil. Y ahí otra vez le volví a decir, la verdad es que te deseo una muy buena vida, una larga vida si es posible. Y que sea fluida. Y ahí realmente desconecté, lo quedé y... Y
ahí se terminó. Y espero que se termine. Híjole. Y es una historia de tantos años, tantos momentos, tantas cosas que voy a decir, wow, un montón. Hemos pasado un montón, un montón de fin. Hoy en día ya tengo 30 años. Es como que ya veo la vida de otra manera. No, no vale la pena.
Pues es que¿ Sabes qué es lo que pasó, amiga? Maduraste, evolucionaste.
O
sea, lo bueno que eres consciente y siempre has sido consciente de que voy a tomar esta decisión, ya sé lo que va a pasar. Pero a pesar de eso, obviamente ya el tiempo te dio la razón o no te la dio. El tiempo te dijo que si fue lo correcto o no. Eso ya es tuyo, amiga. Aquí yo no estoy para juzgarte. Pero al final de cuentas, tú tomaste al... Aquí en México decimos mucho, tomaste al toro por los cuernos. Realmente te hiciste responsable de las acciones que tú en su momento hiciste. Y al final
de cuentas, también eso te hizo madurar. Porque también yo quiero creer que la vida de... de ser madre y ver cómo tus hijos crecen y todas las situaciones, porque obviamente llevamos una hora hablando, pero yo pienso condensar tantos años, amiga, está cabrón una hora, pero yo te aseguro que más de alguna experiencia que tuviste tú con tus hijos, pues a lo mejor te hizo reflexionar de cuál camino quieres tomar a partir de hoy ya, porque pues regresar con...
Con esta persona, sí, exacto. Regresar con esta persona es volver a lo mismo de siempre y sabes que esta persona pues jamás te va a dar tu lugar. Y qué bueno que pienses, pues que quieres algo bonito, ¿no? Sí, no, sí, tal cual. Yo creo que me
tengo que dar esa oportunidad de decir, bueno, ya está. hoy en día estoy conociendo una persona la verdad que me encanta y el trato que tiene conmigo es totalmente diferente al que tuve es una persona que si se tiene que agachar para atarme los cordones me lo ata¿ me entiendes?
eso saludos amigo
cosas que han pasado cosas que antes no pasaban no sé yo no dije ya a cuidar esto que tengo y bueno que la vida me dé me den buenos momentos
Y te los va a dar, amiga. Ay, sí. Toda esta chica, eh. Digo, porque yo tengo mis 40, eh, y todavía doy para mucho más.¿ Está bien?
Sí
amiga. Pero mira, me encanta que tengas esta nueva mentalidad. Qué chingón, qué chingón que te estés dando la oportunidad. Lo más seguro es que por aquí te en los comentarios te vayan a afunar, pero lo importante, amiga, es que
mira... Ah, seguro
Sí. Pero, amiga, qué chingón, qué chingón que realmente te
des esa oportunidad de conocer a alguien. Fíjate, yo con mi esposa ya tengo tres años, pues, o sea, yo en algún momento creí que ya iba a estar solo toda mi vida y, pues, mira, al final de cuentas... apareció mi compañera de vida y al final de cuentas, como tú dices, los hijos se van, eso qué ni qué, es biología básica, y qué bueno que tengas muy claro en eso, porque a veces también muchos tomamos la decisión de, no, no, no, es que yo, mis hijos, mis hijos, mis hijos, mis hijos,
y ahorita no voy a pensar en otra persona más que mis hijos, y a veces, no digo que todos, Pero a veces te das cuenta de que, vato, o sea, di mucho y al final uno se queda solo o sola cuando en tu mente también está conocer a alguien. Porque es bonito, es padre levantarte con la persona que amas y se siente muy chido y al final de cuentas este es construir tú. tu historia bonito
No, tal cual. Y además que hoy en día, yo por ejemplo, un día que estamos acá en una casa a las tres, es un día que ellas todas están totalmente ajenas a mí porque están en sus piezas, están en su vida, están en su mundo. Sí. Y yo bien, y yo bien. Entonces digo, no, no quiero estar solita. Quiero a alguien que esté tomando mate conmigo y que podamos charlar y estar juntos O salir a caminar, ir a un festival o a donde sea, pero estar acompañada
con alguien a la par mía, entonces. Y no decir, ah, hoy no nos podemos ver porque estoy con la otra.
Estoy con la socia, ¿no? Con la oficial.
Claro, tal cual. Entonces, no, sí. Vamos a ver, vamos a buscar para una cosa linda. Ya lo de los mensajes, que no sean tan malos, porque yo creo que esta comunidad, por lo que he escuchado y por lo que más o menos he visto en este podcast, es que es re lindo culpar al otro y señalar y decir, ah, no, pero es culpa de ella, ah, no, pero es culpa de él, ah, no, pero él se metió, ah, no, pero... Pero uno estando viviéndolo es otra cosa. O sea, es
muy diferente. Tenemos una perspectiva muy, muy diferente. Que uno sabe que está mal, porque no somos tontos los que estamos en lo que hemos vivido cuando sabemos que somos una más. No somos tontos. Pero te atrae más esa adrenalina de decir, bueno, una vez, bueno, otra vez, y así. Y la verdad es que la pasas bien, y que te pasas bien, y que te sentís en ese momento lindo. Entonces, no, no me funen.
No
sean mal.
Y aparte también, amiga, mira, ahorita me hiciste recordar algo muy rápido. Es como un vicio. O sea, esa, como tú lo acabas de decir, amiga, esa adrenalina de sentir eso, ¿no? Y Y dices, ok, a ver, la primera vez, ok, estuvo chido, me encantó, me paseó y la chichi de las gallinas. Y dices, bueno, otra. Y ya después, otra.¿ Sabes qué? Ya mañana lo dejo. Bueno, otra vez. Y estás aquí todo el tiempo, mañana, mañana. Y es exactamente cómo funciona el vicio. O sea,¿ tú crees?¿ Tú crees
que el vicio no te domina? Pero cuando menos te des cuenta, sí. Cuando menos te des cuenta, estás tan adentro hasta el fondo que ni no sabes ni cómo pasó. Bueno, sí sabes cómo pasó, pero... Sí
obvio, pero no tomas dimensión de lo que vas acarreando. Por ejemplo, yo hoy en día acarreo con esto del de su hija o su hija entonces hoy en día carrero con esa me da culpa como decir puta ella no sabe quién es su papá pero nada igual tiene un papá que vale diez mil veces más que esta persona que no
lo
voy a negar y ya tiene su papá y la ama la adora pero bueno te quedas con esa con esa cosa de decir Estoy fallando en eso. Pero bueno, sí tengo claro que ella no lo va a saber. Además que no se lo merece. No se merece una persona así a su lado que tampoco le dé migajas o que quiera
o no quiera darle ahora momento.
Bueno, pues también los pues los hijos no tienen la culpa, ¿no? Ahora sí de las pendejadas que uno hace, ¿no? O sea, obviamente, pues uno a veces ni se da cuenta o simplemente pues te dejaste llevar y al final de cuentas, si tú mencionas que tu hija tiene un papá mejor que el biológico, pues ahora sí, pues ya como lo dije, ¿no? El tiempo te va a dar la razón o no
te la va a dar. Pero pues sí, al final de cuentas, los hijos no tienen la culpa y es mejor a veces dejar incluso el tema por la patria, ¿no? Porque si esa actitud que siempre tomó contigo, pues creo que te da un panorama amplio de cómo sería o cómo hubiera sido, ¿no? Con su hija, porque pues al final de cuentas, él debió haber reconocido, te debió haber apoyado, etcétera, estar presente, ¿no? Porque pues obviamente yo sé que tú y yo ya no funcionamos,
pero
pues hasta responsable. Me hago
responsable de lo que hice, tal cual.
Sí, y así me dejas toda la carga, ¿no? Sí
pero para él fue muy fácil. Y bueno, yo creo que las personas, el juicio para hacerlo, siempre lo habrá de terminar haciendo. O sea, yo soy consciente de que así como estos meses estuvo él conmigo, también lo pudo haber estado. o sea no es que no me alejo mucho de no tira la piedra muy lejos
así es y quién sabe si también tendrá por ahí otros hijos más regados
tal cual si uno se pone a pensar es igual qué persona
qué
clase de persona yo digo que no sea mala persona es muy bueno es caritativo es una persona que a mí en su momento me hizo muchísimo, muchísimo, muchísimo más con el padre de mi casa, que
estaba
sola con las niñas, un par de lugares que estaban medio inseguros, entonces me ayudó, no, él me ayudó y compró todo lo que necesitaba para tener a esa parte, entonces, de ese sentido no me puedo dedicar, no lo voy a afundar y voy a decir, ah, no, es imposta, risa, pero yo no, Pero en el otro sentido, sí. Es una mierdita
Ay, amiga, pues,¿ qué le dirías a las personas que están escuchando tu relato? O sea,¿ realmente les dirías adelante, sigan con este camino? O más bien,¿ qué les dirías, amiga?
Sabes qué te pregunto? Siempre le escucho que la preguntás y estos días que ya sabía que teníamos este día para nosotros, me preguntaba y decía,¿ qué voy a decir cuando me pregunto? Porque no sé qué decir, pero realmente que sepan dónde se meten, que sepan que si una persona al principio no dio lugar, no lo va a
dar nunca, porque no lo va a dar. Y yo no digo que no somos personas que no nos creemos, porque sí nos creemos, somos personas que nos creemos mucho, mucho, mucho, que tenemos una conciencia de nuestro cuerpo, de nuestra mente, pero yo creo que hay que controlarnos un poquito más y decir, bueno, no, en esta no vale la pena. Yo creo que esa sería mi frase, es no vale la pena.
Por más
adrenalina, por más lo que sea, no, no vale la pena. porque después, por ejemplo, yo me pongo a pensar, está bien, yo tengo una capacidad de dar vuelta a la página muy rápido y puedo seguir adelante como si nada, pero hay personas que no. Hay personas que no, hay personas que se bajonean, que tienen muchos más problemas, y le puede dar una depresión, ansiedad, lo que sea. Entonces, no está bueno. La salud de uno es lo primero. La salud mental de uno es lo primero. Y no cuidar
la salud mental de nadie. Yo creo que es eso. No cuidar la salud mental. Decir, bueno, voy a estar. No, no. Uno tiene que estar siempre primero y ponerse en el lugar que uno quisiera estar. Claro
No, amiga, pues ahora sí es tu percepción, es tu respuesta totalmente Respetable, tú mencionas algo muy importante. Pues sí, o sea, primero es uno. Y si uno no está bien, pues creo que ahí pasan muchas cosas después. Pero sí, o sea, lo importante es que tu salud mental, obviamente también importa la salud física, pero la salud mental, híjole,
creo que muchos no cuidamos esa parte. Y si realmente le diéramos la importancia también a la salud mental, yo pienso que estaríamos mucho mejor y pues no, no estaríamos, no se evitaríamos muchas cosas, ¿no? Pero pues al final de cuentas eso es lo importante, que estas situaciones te hagan crecer como persona y que finalmente pues evoluciones y empieces ya a disfrutar La vida. Entonces es...
Sí, la cual... A seguir adelante.
Eso. Sí, claro. Sí, amiga. No, pues... Pues muchas gracias. De verdad, muchas, muchas, muchas gracias. No,
gracias a vos. Gracias a vos. Bueno, muy lindo tu podcast. Te encanta. La verdad que paso muchas horas con tu podcast. Gracias. Es más, he repetido un par de episodios. Lo he repetido porque me han gustado.
Ah, muchas gracias.
Así que eso es mi... Es mi horario lindo porque me pongo los auriculares, los empiezo a escuchar y ya hago mi trabajo y ya estoy escuchando
el chisme. Chismecito.
Chismecito en el día, a ver qué pasó. Y no, gracias a vos, gracias por la comunicación. Así que estamos a tres horas de distancia. Sí, sí sí. De horario. Acá son las ocho y cuarto van a ser. Así que allá creo que son las cinco
Cinco, cinco, cinco. Así es
Muchas, muchas gracias. En serio, por escuchar.
No, a ti amiga. Y pues aquí tienes mi número. Cualquier cosa que andamos. Yo espero contactarte en unos meses. Y para decirme, estoy chingón. Sigo chingón. Eso.
Dale, dale, dale. Estamos hablando.
Andale. Pues muchas gracias, amiga. Un abrazo hasta Argentina.
Abrazo hasta México. No sé en qué parte de México estás.
Guadalajara, Jalisco. Ah,
bueno. Yo cuando vaya te voy a mandar un mensaje y te voy a decir, che, ando,
ando. Eso
Ando paseando.
Eso chingado
Igual. Eres bienvenido a Mendoza, Argentina, cuando quieras venir. Tiene un paisaje hermoso, unos vinos riquísimos.
¡Eso!
Así que todos los mexicanos que quieran venir, vengan a pasarla bonito, que esta es la época donde hay muchas fiestas, muchas fiestas departamentales, muchas fiestas de... Viene la fiesta de la vendimia, muchos shows de música, así que
es
una linda época esta de verano.
Pues para darnos una vuelta para allá. Tal cual. Ándale pues amiga, pues muchas gracias, cuídate mucho de verdad y nos contactamos breve.
Dale, besitos
Y muchas gracias a ti por escuchar este podcast. Hay una disculpa por la interferencia. A veces nos fallan todos los intentos de comunicación que tenemos, que es WhatsApp, que es Zoom, que es Google Meet. A veces sí nos fallan todos esos canales de comunicación, pero hacemos todo el esfuerzo para poder realizar esta transmisión lo mejor que se pueda.
De verdad, una disculpa. y cada vez vamos a estar mejorando los canales de comunicación y pues muchas gracias muchas gracias por escuchar el podcast de verdad te agradezco si quieres contar tu historia el número lo encuentras aquí en whatsapp el número de whatsapp perdón lo encuentras aquí en el episodio en la descripción de este episodio pero algo bien distraído Tengo un dolorcito aquí de estómago que no me deja, pero bueno, ahí está el número en la
descripción de este podcast y está también de este episodio. Está también un enlace directo y que si le das clic automáticamente te abre WhatsApp. No necesitas guardar el número o en infielespodcast.com. Ahí también encuentras ese enlace totalmente directo. Si no te has suscrito... Ahí está el botón de seguir en Spotify y está la campanita de notificaciones. Cada vez que lanzamos un episodio nuevo, te aparece en tu dispositivo.
Y que se arme el debate aquí en la caja de comentarios, pero sobre todo, escríbenos desde qué parte del mundo nos escuchas. Hasta el siguiente episodio. Hasta luego. Chao, chao. Bye.
