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Todo bien,
gracias. Eso.¿ Qué onda?¿ Ya entramos en detalle o...? Ya,
de una vez. Eso. De una vez
Cómo conociste a la persona, el susodicho?¿ Cómo lo conociste? Bueno
Yo entré a trabajar a una empresa y a los poquitos meses entró él a trabajar. Pero pues no nos llevábamos, ni nos saludábamos, ni nada. O sea, yo ni lo volteaba a ver, ni él a mí. De hecho, yo no lo volteaba a ver a nadie. Yo iba a trabajar y me la pasaba trabajando todo el día porque no tenía otra cosa más que hacer en la vida. Y pues ahí estaba todavía en la oficina y yo no saludaba a nadie o con muy pocas personas. Nunca
tuve así como una relación de amistad o Cosas así, nada. Entonces, bueno, pues eso fue en el 2011. 2011, sí, ya tiene un rato. Y después, bueno, pues llegó la Navidad del 2011. Y bueno, coincidimos en un intercambio. Ahí ya me llevaba un poquito más con más gente de ahí. Y pues fui al intercambio porque pues me tocaba darle a alguien y pues
tenía que ir a fuerza, ¿no? no ir, porque antes habían hecho como saliditas a bares y así, yo la verdad es que nunca iba, y no por mamona ni nada, sino porque, pues no, o sea, no, como que yo estaba en mi cabeza en otras cosas, ¿no? O sea, no, yo salía con mis amigas, que no tenía nada que ver con la oficina y así.
Sí, pues es tu personalidad, ¿no? O sea, ya eres así, pues se respeta, ¿no?
Ajá, sí, o sea, la verdad, pero mucha gente no lo entiende, ¿no? O sea, mucha gente dice, pues qué mamona, ¿no? No, la verdad es que no, porque aparte no me caían bien. Entonces, pues como pa' qué, ¿no? Y yo tampoco les caía bien, entonces pues como pa' qué, ¿no?
Pues es que tienes que hacer la conexión. Digo, me pasa lo mismo, ¿eh? Me dicen que soy bien mamón, tengo cara de... Enojón, sí, sí soy y sí, sí la tengo. Y
sí soy y qué no.
Sí, pero obviamente te tienes que hallar también y no todo a fuerzas, ¿no? Y dices, bueno, pues si no somos compatibles, pues ahí muere, ¿no? Tampoco.
Exacto, exacto. Entonces, pues bueno, ya pasó el intercambio y en el intercambio nos tocó sentarnos juntos en un bar y nos tocó sentarnos juntos en una mesa. Y pues empezamos a platicar, obviamente, y descubrimos que nos caíamos súper bien. Ajá. O sea, un tipo súper buena onda. Yo también, la neta, soy muy chida. Soy muy buena onda. Soy muy sociable. Entonces, este, no me cuesta trabajo entablar con una conversación de cero con alguien que no conozco.
Ok, va
Entonces, este, pues, súper chido nos la pasamos. Y él se fue, yo me fui y yo ya. O sea, todos nos fuimos de la oficina. Al siguiente fin, el año nuevo, Y dijimos, pues vamos a hacer el brindis otra vez en el mismo baresucho, ese que estaba ahí en la esquina de la oficina. Y pues ya fuimos y otra vez, ¿no? Igual hoy me caíste súper bien, sí, también, es que... Y pues él ya se iba y yo como que quería seguir la fiesta, porque Año Nuevo es muy importante para mí. Entonces me dijo, órale, pues voy
a ir a una fiesta. Y yo, pues va. Yo sabía que él tenía novia. Le dije, oye, pero tu novia no se enoja ni nada. Dijo, no, para nada. Ella nunca va conmigo. Dije, bueno, va. Total que salimos esa noche. Yo me regresé a mi casa. Él se fue a su casa. De hecho, él me fue a dejar a mi casa. No pasó nada ni nada todavía. O sea, me caía súper bien y yo le caía súper bien.
Caballeroso.
Sí. Y como los, no sé, como los, eso fue un viernes. De cuenta que el lunes me dijo,¿ sabes qué? Te quiero invitar a comer. Le dije, pues, bueno, ya va. Ya fuimos y le dije, oye, la verdad es que sí me sentí un poco incómoda, no por ti ni nada, pero si sabiendo que tienes novia, pues no está chido. O sea, a mí no me gustaría que me hicieran lo mismo,
¿no? Sí, claro
Y me dijo, no, pues,¿ qué crees que yo no tengo novia? Y yo, no, macho.
Y la corté por ti.
No, no, no, no, pero sí como que ya tenían broncas. Y me
dijo
mira, la neta es que tenía varios años con ella y pues ahorita como que ya no se estaba dando y... Pues ya, o sea, la verdad es que ya era una relación de varios años y pues ya, o sea, ya tenía muchos años que estábamos mal, entonces pues ya mejor decidimos cortar, ¿no?
Ya no daba para más.
Ajá, exacto. Le dije, ah, pues, perdón, o sea, no sé, felicidades, ¿no? O no, ¿no? Dijo, no, la verdad es que estoy tranquilo y está chido.
Chingón. Dijo
bueno. y le dije, bueno, pues, qué bueno, ¿no? Está bien. Y me dijo,¿ qué onda? Vamos a salir. Y yo, bueno,
porque me
traía muy, muy bien. Empezamos a salir. Salimos un mes y al mes le dije, oye,¿ sabes qué? La neta, yo me estoy clavando. Ah, porque al principio le dije,¿ sabes qué? Cada quien su desmadre, nada de exclusividad. Yo quiero vivir la vida, tú también, chingón. Y al mes ya me empecé yo como a clavar.
Y le
dije, sí, le dije,¿ sabes qué? La verdad es que me estoy quemando y quiero saber qué onda. O sea, si sí andamos bien o mejor ahí la dejamos, ya no salimos porque la verdad es que yo no quiero sufrir, ¿no? O sea, mejor aquí. Y si me dices que mejor aquí, súper. O sea, y si me dices vamos a andar, más súper, ¿no? Y me dijo, sí, pues vamos a andar bien. Le dije, órale, va.
Pues es que es mejor hablarlo, ¿no? Como adultos, ¿no?¿ Sabes qué? Claro, claro. nomás quiero de free, pues no me interesa, gracias, y así, ¿no?
Claro, porque yo ya estaba cansada de relaciones que sí, pero no, pero sí, pero que somos, pero... O sea, sí somos, pero no somos, pero no, yo ya, o sea, te digo que yo estaba en mi desmadre, yo estaba así como de que no, o sea, ya, quiero algo claro y algo adulto, sobre todo algo maduro, o sea, y enamorarme ya con la cabeza, o sea, tomando la decisión de, ok, este güey me está gustando, este güey me la paso poca madre, quiero enamorar o no, porque enamorarse,
aunque mucha gente lo dice y tal vez en ciertas etapas de la vida es así, que no lo decides tú sin el corazón y esas cosas.
Yo creo
que llega un momento que no. O sea, tú tienes el poder de decidir amar o no a alguien, o enamorarte o no enamorarte de ese alguien.
Sí, claro, pues es que ves todas las experiencias, ¿no? A mí, por ejemplo, bueno, yo decía, pues a lo mejor me veo muy mamón, pero no es mamón, ¿sabes? Se le llama, hay que ser selectivo. Pues
sí, exacto.¿ Y qué tiene, no? O sea, si la gente juzga muchísimo. Es que no te llevas con tal. Y es que,¿ por qué no nos hablas?¿ Por qué no nos saludas? O sea,¿ por qué no?¿ Por qué tengo que hacerlo? O sea, no. Si no me nace, si no quiero, si no. A ver, saludar sí, porque pues uno es educado, pero saludar a todos de beso todos los días, qué hueva. O sea, la verdad que no.
Sí, claro.
No, y eso se da mucho en las oficinas. No sé, o sea, yo soy así. No, es
que está
bien.
Tal
vez estoy mal, pero. Ah,
para nada
Así soy. Bueno,¿ qué tal que empezamos a andar? Y así anduvimos seis años. O sea, yo vivía sola. Él vivía en casa de sus papás y súper bien. Pero en su casa tenía como un departamento aparte,¿ te das cuenta? Donde yo me venía a dormir los fines de semana. Bueno, te digo me venía porque sigo viviendo aquí. Ahora vivo aquí. Me venía a los fines de semana y este... Y luego entre semana nos veíamos ya en la oficina y luego él se iba a mi casa y así. Y
así anduvimos seis años. Y éramos... Pues yo era muy feliz. Ya había visto como ciertas cosas que no me latían. Como por ejemplo que una persona en la oficina... O sea, trabajábamos en el mismo edificio, pero no en la misma oficina. Mi oficina estaba al lado de la de él Pero nos separaba... no sé, una pared, unas puertas y así, ¿no? Sí Yo no lo veía en todo el día para ir a comer y a la hora de la salida y ya.
Perfecto.
Entonces, a veces yo tenía que ir a su oficina porque ahí estaba una fulanita con la que teníamos que hacer trámites, procedimientos de la empresa, ¿no
Proyectos.
Entonces, mi departamento tenía que hacer procedimientos con ella y bueno, yo tenía que ir a su oficina a dejarle papeles y a preguntarle cosas o así, ¿no? X. Sí Vida Godín,
normal
Entonces, pues, había visto como cosas raras, como entre ellos dos. Esta mujer tenía ahí a su marido trabajando también. Él trabajaba también ahí, pero en otro piso. Y, pues, ella siempre estaba así como que muy enojada con el marido, siempre fastidiada del marido. Se la pasaba llorando esa mujer. O sea, de hecho, mi pareja, bueno, esta persona, su Incluso la loca, ¿no? Ay, ahí viene la loca. Ay, la loca esto. Es que la loca esto. Pero empezaron
ellos a ser muy amigos porque compartían 10 horas diarias. O sea, que se entiende, ¿no? O sea, yo también eso lo entendía. Ni modo que estés en una oficina en el mismo espacio con una persona 10 horas todo el tiempo y te lleves de la chingada con esa persona. Es horrible. Entonces, de cierta manera, pues yo lo comprendía. O sea, es que es mi amiga, pero ella era siempre como muy... era muy mula con todas, todas las mujeres de la oficina.
Y la única que la respetaba, o sea, la que más la respetaba, por decirlo así, y le daba su lugar en el organigrama, era yo. Ajá, y porque decía,¿ por qué la tratan mal? O sea, digo, sí está loca, pero pues, pues estudió, ¿no? O sea, sabe más que estas viejas, o sea,¿ por qué la criticaban? O sea, no, era un bullying horrible hacia ella, y yo decía,¿ pero por qué no? O sea, incluso, Ella empezó a estudiar una maestría, se graduó de la maestría y yo le
invité a unos viñedos en Querétaro porque terminó. Yo le pagué el boleto y el del marido.
O sea,
digo, en algún momento fuimos muy amigas, muy buenas compañeras y luego muy amigas. Ella se quiso separar, yo la llevé a buscar departamento, le regalaba libros de... O sea, de superación personal, de César Lozano, o sea, así, ¿no? Porque, no sé, me iba de viaje luego y le traía cosas, no sé, te traje una pluma, ¿no? O sea, mi hermana vive en Europa, me iba seguido a Europa y le traía cosas, ¿no? Ay, mira, fui a Madrid, te traje un imán para el refri, ¿no? Ay, mira, me
encontré esto en el... Fui a Amsterdam y te traje esto, ¿no? O sea, una libretita del Museo de Bangkok, así, cosas así. O sea, porque la apreciaba, pero de repente... Cambiaron como la administración de la empresa. Ok. Entró una nueva administración y fue muy rudo porque empezaron a hacer nuevos procedimientos y nuevos procesos y como que pues demuéstrame por qué estás aquí y por qué quieres un aumento de suelo. Ya sabes, presiones horribles, ¿no? De ese tipo.
Sí, pues todos los nuevos, la nueva dirección no exigen más.
Exacto. Te quedas, te vas,¿ qué tenías que hacer para quedar? O sea, te puedes perder tu chamba. Yo ya tenía cinco años ahí, o sea, Entonces como que se tensó todo en la oficina. Pero te digo que yo había visto cosas medio raras que ella se la pasaba llorando. De hecho, una vez el sujeto, vamos a llamarle el sujeto, el sujeto, este se le olvidaron. Bueno, estaba en una junta. Ella agarró y se salió a comer y cerró la
oficina con llave. Su oficina la cerró con llave. y él regresa de la junta, no puede entrar por su cartera, y yo le digo, pues no te preocupes, vamos, yo traigo dinero, vamos a comer, y luego regresamos. Se enojó horrible, y luego ella regresó y se puso a llorar porque se pelearon ellos, pero se puso a llorar horrible, porque el sujeto le reclamó que porque lo había dejado afuera de la oficina, que no había podido sacar sus cosas, que no sé qué, entonces, Pero ella lloraba a mares.
Yo decía, no mames, ¿por? O sea, digo, está bien que es un amigo, pero
no mames. Pues, qué confiancitas tienes, ¿no? Como para que te le des permiso de que te trate así, ¿no?
Pues sí, es como, o sea, cosas así medio raras. No sé, una vez, ah, bueno, espera, eso pasó después. Bueno, en total que entra la nueva administración y nos empiezan como a confrontar a unos con otros. ¡Oh! No, o sea, bien súper feo. Y entonces, pues a mí me tocaba trabajar mucho con ella porque te digo que tenía procedimientos que hacer con ella y pues teníamos que hacer manuales como de cómo hacía mi chamba y tal, ¿no? Sí, manual de operación. Exacto, justo un manual de operación y bueno.
Entonces ella siempre estaba como muy a la defensiva, no nada más conmigo, sino con todas. O sea, te digo porque la trataban mal, pero yo en ese momento... Yo ya no era tan amiga de ella porque empezó a tener actitudes medio raras conmigo, ¿no? Y yo dije, ay, pues vete a la chingada, güey. O sea, a mí no me hacen falta amigas, ¿eh? Y no porque tengo un chingo, sino porque pues no me hacen falta, o sea, bye. Sí,
claro.
Entonces, o sea, no me voy a dejar que me traten mal. Bueno, ella. Bueno, ella, sí. Entonces, este, ya pasó y discutimos, empezamos a discutir mucho ella y yo por cosas laborales. Entonces ella en una junta, en una ocasión fue y se quejó de mí, dijo cosas que no eran. O sea, me inventó cosas, me fue a poner con la nueva administración. Obviamente me mandan llamar y me dicen que tú haces esto y así, así como
yo manejaba dinero. Bueno, yo no manejaba las cuentas, pero yo cobraba a los clientes y te llevaba muchas cuentas y muchas cuentas corporativas. Yo era directora de un área de ahí. Ok. Entonces, pues como que dejó en duda mi reputación, ella, frente a las nuevas administraciones. Entonces me mandan llamar y me dicen, oye,¿ qué onda con esto? Y yo así de, ¿cómo? O sea, es que esto no es así. Ya les expliqué, les saqué mis reportes gráficas, bla, bla, bla.
Que ni siquiera tenía que hacerlo porque no tenía por qué justificarme de algo que no había hecho. Pero bueno, no, tampoco quería perder mi chamba, ¿verdad?
Sí, claro.
Entonces, me dijeron que ella había ido a decir eso y yo me enojé muchísimo. Entonces bajé y le reclamé, le dije, oye,¿ qué te pasa? O sea,¿ por qué haces eso? Y estaba este sujeto ahí porque estaba en la misma oficina. Sí, sí,
claro.
Y él vio todo. Y ella me contestó horrible y nos hicimos palabras, le grité, me gritó y bueno. Y ya, y dije,¿ sabes qué? Yo no voy a volverle a hablar en la vida a esta vieja que sabe a la chinga. Y yo le decía a él, ¿no? Y él de repente me decía, bueno, si tú esperas que yo le deje de hablar, pues no lo voy a hacer, porque es mi amiga. Y la verdad es que yo no voy a dejar de ser su amigo por pedos que tienen entre ustedes.
No, pues ya no
Y yo dije, a ver, mi primera reacción fue de, güey, no mames, o sea, estás viendo cómo me trata, estás viendo cómo me habla, estás viendo lo que me hizo. Y todavía dices que no vas a dejar de ser su amigo. Me dijo, pues es que yo paso ahí horas con ella todo el día.¿ Cómo quieres? No sé qué. Y dije, bueno, a ver, ese punto tienes razón. Ok, no quiero que tu vida se vuelva un infierno. Está chido. Pero no mames, ¿no? O sea, soy yo tu novia, güey.
Llevamos cinco años y medio de novios. O sea,¿ cómo no?
Pues sí, o sea O sea,
mínimo ya no seas tan cercano, ¿no?
Exacto, ya no ser tan cercano y mantener esa cordialidad, ¿no? Ajá. Por Codín.
Yo también creo que él estaba en una posición difícil, ¿no? O sea, no por la amistad, sino porque él estaba ahí con ella todo el día. Entonces, bueno, dije, ok, como soy hiperempática, desgraciadamente, dije, bueno, está bien, no hay pedo. Entonces sí, siguió, siguió la vida. Y un día, otra vez, me hizo una esta vieja que dije, no manches. Pero no había nadie en la oficina porque era muy temprano. Yo llegaba súper temprano a trabajar y me iba súper tarde.
O sea, si mi hora de entrada era a las nueve, yo me llegaba a ocho y media y empezaba a trabajar ocho y cuarto, ocho y media. Y si mi hora de salida era a las siete, yo me iba a las nueve de la noche.
Ok, va
Sí, porque me encanta trabajar y, bueno, me encantaba cuando tenía esa edad. Ahorita ya no tanto, pero... Era muy workaholic, ¿no? Sí,
sí, sí. Va, va a acabar.
Entonces, este... Cuando empecé a andar con él, ya me salía yo a mi hora, pero siempre llegué más temprano. Entonces, ese día llegué muy temprano y ella ya estaba, porque ella entraba antes que yo. Y este... Ay, bueno, por eso en un... este antes de eso esta mujer se embarazó y este sí bueno ya no se separó del marido regresó con el marido y este se embarazó y tuvo una niña ¿no?
y ya va
después este pasó todo esto y posteriormente bueno ella llegaba con la hija a la oficina y le decía ay mira tu tío al sujeto ¿no? ay mira tu tío tu tío si tu tío güey Entre mis compañeras con las que sí me llevaba, que eran las que estaban abajitos de mí, que yo era su jefa, les decía,¿ ya viste esta vieja? No mames, brinco Daría para que fuera su tío la cabrona
La pendeja
esta. Sí, no, bueno. La verdad es que yo cuando quiero ser perrucha, pues soy perrucha. Estoy en una escuela de mujeres, puras niñas, católica, de kinder 3 a sexto de prepa.
O sea si
uno quiere ser perrucha, yo sé ser perrucha, ¿no? Muy perrucha. Sí traigo escuela.
Sí, no, pues entre puras mujeres convivir, con todo respeto, sí está bien cabrón. No, sí,
yo sé. No, sí está cabrón, está cabrón. Entonces, sí sé ser perrucha, ¿no? Entonces, pues trato de no, porque no me gusta meterme en problemas, pero, o sea, ya. También tenía en esos tiempos un objetivo que era ya no dejarme de nadie, porque yo siempre me dejé mucho de la gente. Por pena, por... No sé, por tonta, porque así crecí, por baja autoestima, por lo que quieras. Pero en esos momentos de mi vida decía no voy
a dejar de la gente, me vale madre. Por eso no saludaba a nadie, por eso no me llevaba con nadie, por eso. Y por eso me agarré a gritos con esta vieja, porque hubiera sido otro momento en mi vida y yo no hubiera dicho nada.
Sí, pues es poner límites, amiga
Exacto. Cosa que no había hecho en mi vida.
Ok, va
Antes, ¿no? Entonces... Ese día te digo, llegué a trabajar temprano, me entero de esto porque me llegó un correo, algo pasó, realmente no me acuerdo exactamente qué pasó, pero algo pasó en ese momento que me llegó un correo, lo leí, me di cuenta y fui y le dije de todo, o sea, le dije de todo. Y al final.
Y solas.
Sí, solas. Y ya al final iba entrando mi asistente, iba entrando mi asistente a la oficina y le digo, es una piroja, que no sé qué. Yo bien de mercado, así me salgo del mercado. Y me agarré a palabras horribles con ella y mi asistente fue por mí y me dijo, güey, cálmate, no me vale más, pinche vieja puta, ¿no? Ya sabes. No, yo bien emperrada. Eso
chingada.
Ay, cómo me hubiera encantado que alguien me grabara para recordarme lo perra que puedo ser, pero no.
Es antiviral, ¿verdad? Ah, entonces
tú eras la
del video
Es antiviral. Mira, exponerla a ella, qué bueno.
Bueno, mira, todo el mundo ya sabía cómo era. O sea, exponerla a demás ya sería un plus. Sí,¿ por qué
crees? Porque aparte, durante esos años, Aunque el marido trabajaba ahí, ella le ponía el cuerno con varias personas. No de ahí, sino de otros lados. Sí, claro. Y todo el mundo lo sabía, menos el idiota del marido, ¿no? Bueno, total que ya. Me agarro palabras con ella, mi asistente llega, me dice, no, espérate, que ya luego me calmo y me siento. Y yo, bueno, estaba emperrada. Y entonces, obviamente, que agarro mi celular y le empiezo a escribir al sujeto,¿
qué pasó? Esto y esto y esto. Y esta vieja me dijo así y así. Y yo le dije así y así y eso. y en ese momento sí se enojó él ajá se enojó él pero yo creo que se enojó por otra cosa porque bueno ahorita ya deduzco que es otra cosa pero bueno se enojó y me mandó así pinche vieja que me saqué y luego llegó él y ella se como que se empezó a desquitar con él y él como que le dio más coraje y bueno se agarraron entre ellos como dos tres días no se hablaron o no sé algo así no me acuerdo ya
bueno
fueron pareja ajá bueno mira Ya ni me digas porque se me retuerza más el estómago. No me había puesto a pensar en eso. Bueno, entonces este pues ya pasó y unas semanas después entró a su oficina porque tenía que seguir trabajando con esta vieja a huevo Estaba muy tensa la cosa. Entró a su oficina y que me la encuentro haciéndole un masaje en la espalda. hubieras visto la cara que pusieron las dos. Esa cara que seguro estás haciendo tú, esa
Y rojos, rojos, rojos, rojos. Traía yo unos papeles para dárselos, que se los aviento en el escritorio a ella. Ella estaba en el otro escritorio con él. Se los aviento en el escritorio a ella. Los volteé a ver y le dije, qué asco. Y me salí de la oficina. O sea, corté a, no te creas que él fue a decirme, güey, no, no manches, no
no
Yo me regresé a mi oficina y me solté a llorar. Y mi asistente de güey, no, no llores por esa pinche vieja puta. Y yo así de, es que no mames,¿ por qué me haces de esto? Son bien cínicos. Y mi asistente de güey, ya déjalo, ya te he dicho que es la chingada, que no sé qué. Y yo aferrada, o sea, yo no sé, ni siquiera se me pasaba por la cabeza terminar con él, o sea. Y entonces nos empezamos a pelear por WhatsApp. Y bueno, él y yo.
Y ya después me dijo, ¿Qué? Es que no puede ser que te enojes por eso y yo así de, ¿perdón? O sea, si yo hiciera la mitad de lo que tú haces, ya ni siquiera andaríamos. O sea, tú ya me hubieras mandado a la chingada.
Sí, claro.
No, pero es que tú no entiendes que es mi amiga. No, no, no. O sea, bueno, obviamente no me acuerdo muy bien porque ya fue hace mucho tiempo, pero algo pasó y dije, bueno, ok, pero no mames, ¿no? Bueno, no sé por qué razón. Si me preguntas hoy en día,¿ Por qué razón no terminaste esa relación cuando viste tantas cosas que no te cuadraban? Te soy sincera, no lo sé. O sea, no tengo una respuesta. Simplemente ahí seguía.
No
lo sé. No la he descubierto.
Quieres que te la diga?
No. Bueno, un poco tengo idea, pero no la sé a ciencia cierta. Ok. Después me quedé embarazada. Yo me quedé embarazada y este... Y le digo,¿ sabes qué? Yo estaba súper feliz porque ya lo habíamos medio hablado. Ya tenía yo como seis años con él, pero cada quien vivía en su casa. Y le dije, no, pues me quedé embarazada y tal. Estábamos contentos los dos. Y yo no me quería ir de mi casa. Entonces, en ese momento pasaron ciertas circunstancias que no me gustaría entrar en
detalles de su familia. Que yo no veía viable que él se fuera a vivir conmigo. Yo veía más viable que yo me fuera a vivir con él por estas situaciones, ¿no?
Sí.
Por el bien de todos, por el bien común. Entonces, yo me vine para su casa, nació mi bebé y ahí todo se derrumbó. O sea... Nuestra vida obviamente cambió radicalmente. Nuestra vida era de fiesta, de viajes, de solteros, ¿no? Sí, pues sí,
cada quien en su casa también.
O sea, de vivir la vida loca era así. Siempre teníamos algo que hacer, fiestas que ir, viajes que planear. Y de repente, pues claro que llega un embarazo y se acabó la fiesta. se acabó los viajes, se acabó la vida prácticamente que teníamos antes, ¿no
Sí, esa vida sí.
Y nos costó como mucho trabajo adaptarnos a los dos. En primera, vivir juntos, porque aunque bien nos veíamos todo el tiempo y todos los fines y todo, pero no es lo mismo definitivamente, ¿no? Sí
no
En segunda, pues un bebé, ¿no? Que eres papá primerizo y bueno, no sé si eres papá
Sí, ya. Sí.
Pero pues ya sabes, ¿no? O sea, que si ya le punzó, que si ya le salió una roncha, que si está llorando, que si tiene fiebre, que se... ¿no? O sea, es un estrés, vive un estrés total. O sea, constantemente. Mi niña tuvo reflujo. Obvio no dormía nada. No dormíamos ninguno de los dos. Y se fue deteriorando mucho la relación. Yo obviamente dejé de ir a la oficina porque pues
me fui a mi incapacidad. y este carta libre exactamente pero yo no sabía nadie me dijo nada mis super amigas nunca me dijeron nada
ni tu asistente
culero mi asistente no tampoco nunca me dijo nada porque en realidad bueno ella ya no era mi asistente yo ya la había subido de puesto pero yo ya tenía otra asistente y ninguna de las dos o sea nunca me dijeron nada y yo nunca les pregunté tampoco porque pues yo confiaba plenamente en este sujeto entonces de repente pues empezaron te digo los problemas como que él llegaba súper cansado a la oficina era 2019 todavía no era pandemia entonces llegaba súper cansado a la oficina porque vivimos muy
lejos de donde estaba la oficina entonces llegaba súper cansado y yo le decía no hagas ruido ya se durmió y él así como de puta madre no te sientes en la cama porque está la ropa de la bebé y vienes de la calle o sea no mames Es que no tengo ni dónde sentarme, es que la chingada. Y sí, o sea, fue un momento difícil porque aparte vivíamos en casa de sus papás. Entonces era difícil, era muy difícil la adaptación a todo. Yo dejé mi casa,
mi independencia, mi trabajo, todo. Me toca regresar de incapacidad y pues como te digo que vivimos lejos, habíamos acordado de que yo no regresara a trabajar porque no queríamos que nuestra hija estuviera 12 horas en una guardería.
Sí, claro.
Y tres horas en el tráfico. Y hora y media de ida y hora y media de vuelta. Entonces dijimos no. O sea, ya dije bueno, yo tengo gastos, güey. O sea, gastos fijos. Estoy acostumbrada a trabajar. Trabajo desde chiquita. Vivo sola desde los 18 años. O sea,
no. Toda una vida independiente.
Sí, o sea, nada que ver. O sea, no, no, no. Y me dijo no, no te preocupes. ya me hago cargo de todo, la, la, la. Bueno, por lo menos dos años o un año, un año al full y después ya pues busco una chamba y me adapto y vemos, ¿no? Cómo va la vida.
Sí, sí, claro.
Y bueno, te digo que fue muy difícil, empezamos a tener muchísimas fricciones, empezamos a tener muchos roces y este, y nada, empezó a deteriorarse muchísimo la relación porque no ninguno de los dos sabe comunicarse, ¿sabes? Nos dimos cuenta de eso. Bueno, al menos yo me di cuenta de eso. O sea, si a mí me molestaba algo, yo no le decía nada porque yo no lo quería molestar más
porque se ponía bien agresivo. O sea, no violento. Bueno, sí, un poco violento, pero me refiero a que gritaba, se enojaba. O sea, no. Y luego él no me decía nada porque creía que yo me iba a enojar y así,
¿no
Entonces, callamos. Callamos nuestros enojos, callamos nuestras disgustos, lo que me gusta, lo que no me gusta, lo que me parece, lo que no me parece. Nunca lo hablamos. Y pues eso se fue haciendo más grande y más grande y más grande. Llega la pandemia y lo mandan de home office. Ah, bueno, te digo, acabó la incapacidad, yo regreso, renuncio y mi jefe me dice, obvio no, te voy a dejar que renuncies, te bajo de puesto, te vas de home office y vienes una vez a la semana. Y dije, va
Chingón.
Chingón. 2019 yo empecé con home office. Llega pandemia, a él lo mandan de home office y en pandemia pues la empresa ya no aguantó. Y hizo recorte y en ese recorte me fui yo.
Ok, va
Y yo me quedé sin trabajo. Bueno, te lo voy a resumir. Cañón, porque si no, no va a tardar mil horas aquí. No pasa nada. No, sí, sí pasa porque... Da flojera escucharla así porque hasta hay mil horas.
Bueno
entonces pasa la pandemia y como que medio ahí, medio nos alivianamos. Ya como que otra vez empezamos a aprender a convivir. Él hace la casa donde ahora vivimos. Ahí mismo, pero es en la casa. Nos cambiamos. Empezamos a tener nuestra casa y a conocernos en la manera de cómo vivir juntos. Y adaptarnos, ¿no? Con la bebé también ya estaba, ya iba en kinder, o sea, pasó el tiempo. Y pues la relación era igual, o sea, la dinámica de
la relación era igual. O sea, yo me callo, tú te callas, nos aguantamos, luego no nos soportamos y ya. Pero seguíamos como a la defensiva ambos, ¿no? O sea, entonces no era, o sea, definitivamente no éramos felices. Yo sabía y presentía que algo... Había alguien, obviamente siempre lo supuse de ella, ¿no? Sí. Siempre lo sentí. Y un día,
para celebrar su cumpleaños, te invitamos unos amigos a tu casa, ¿no? Ok. Y entonces vinieron, era la final de la Champions, vinieron, se fueron temprano, porque la Champions pues ya ves que es temprano, como a la una de la tarde. Sí. Entonces se fueron como a las doce de la noche.
Pero yo ya todos estos años, o sea, de que dejé de trabajar ahí, de que dejé de ir a ese momento, pues yo notaba actitudes medio raras en él, ¿no Pero como eran siempre, pues se me hicieron ya un momento que llegó y se me hizo ya como normal,
¿no?
Pues es que siempre se tarda en el baño, ¿no? O es que siempre se va a casa de su mamá y se tarda mil horas en hablar por teléfono. Con alguien, no sé. O sea, pero como que no le daba yo tanta importancia. Y te digo, como era siempre, para mí fue, se hizo normal. Se hizo como normal. Exacta actitud. Total que llegué ese día y ya. Nunca le había revisado el teléfono. Jamás
Nunca. Ah,
ok. Se va a nuestros amigos, él agarra y se queda dormido en la sala. Desbloqueó su teléfono con su huella digital. Estaba muy dormido, entonces lo desbloqueó. Y pongo una palabra clave en el WhatsApp. Te amo. ¿No? Pues si amaba a alguien, algo tenía que salir, ¿no?
Acaba de pasar exactamente lo mismo un relato así. Buscar te amo. Busca te amo.
Exacto. Digo, no quiero dar ideas, pero bueno. Busqué las palabras claves. Y por supuesto me encontré el chat con ella. En ese momento lo empecé a leer y te juro, o sea, mi actitud fue, ay, no mames, ama a alguien. Y me empecé a reír. Ajá, así como burlándome. Y de repente pongo un audio que acababa de enviar 20 minutos antes. Y le estaba diciendo él a ella que la amaba y que era el amor de su vida. Y yo no sé qué me pasó, me volví loca en ese momento.
O sea, el autocontrol que tenía hasta ese momento desapareció. Me volví loca. Lo desperté a madrazos. O sea, le ves, no te creas que me lo puteé. No, o sea, me lo desperté a madrazos. Así, o sea, tuvimos una discusión. Eso fue a las doce y cuarto de la noche. Terminó la discusión a las seis y cuarto de la mañana. Después de dos ataques de ansiedad míos, gritos, por supuesto. Le rompí el celular. O sea, lo azoté hasta que me cansé y lo rompí. O sea, porque aparte ese
celular yo se lo había regalado. Con mi finiquito, bueno, con mi liquidación de mi chamba. Bueno, me dieron más, ¿no? Obviamente, pero fue parte de mi liquidación. Este... Para que él pudiera trabajar, porque ya su celular, su trabajo necesita tener un celular de alta gama. Entonces, porque manda muchos archivos y videos y cosas. Entonces, este... el que tenía en ese momento ya no estaba funcionando tanto, entonces dije, no mames, le voy a dar este para, para que pueda trabajar
a gusto, ¿no? Ya existe aquí, no sé, o sea, yo soy muy así. Sí. Y, y se lo rompí, bueno. Al otro día, mi hija, bueno, no se despertó, no sé cómo no se despertó de todo el desmadre que hicimos.
Qué bueno
Y sí, la verdad que sí. Y este, y ya, al otro día me fui a casa de unos amigos, ya después ellos me vinieron a dejar y yo, encabronadísima. Eso ya era domingo, ¿no? Cuando me fui a casa de mis amigos. El lunes yo tenía una cita con un urólogo porque tenía una infección en las desuninarias muy fuerte. Ok. Entonces, igual no sé por qué, en otro momento lo hubiera cancelado y no hubiera ido. Pero en ese día sí dije, voy a ir. Le dije, voy a ir al urólogo.¿
Vienes o no? Porque ni nos hablábamos. Uy. Y sí, sí voy. Ok. Me llevo al urólogo y el urólogo en esa cita me dice, Tienes cáncer
Uy, amiga.
Ajá. Mi vida se derrumbó. Cabrón. Sí
claro.
Me urge una tomografía. Este tal y tal y tal. Avísame cuando la tengas. Me manda los resultados y nos vemos. Y yo no lo podía creer porque él vio el tumor en un riñón mío y lo midió. Era grande. Y me dijo, tienes un tumor, seguramente es cancerígeno, porque el 99% de los tumores en los riñones son cancerígenos y tal. No encontraba mi otro riñón. En el ultrasonido no salió. Dijo, bueno, vamos a ver cómo hacemos. Ve
a hacerte los estudios. No mames. O sea, yo salí de ahí y le dije, yo no sé qué pinche santo te encomendaste, cabrón. Pero se te va a quedar el camino libre para la pendeja esa y para ti. O sea, yo estaba tan enojada con él, con la vida. O sea, no lo podía creer lo que estaba sucediendo. Se me derrumbó todo. O sea, no sé ni, te lo juro que lo cuento y cada vez que lo cuento, ni siquiera siento que lo haya vivido yo. O sea,
una cosa muy tremenda, muy tremenda. Esa misma semana me hago los estudios, se confirma el diagnóstico, cáncer, está encapsulado, es grande el tumor. Y está en el riñón derecho.¿ Pero qué crees? No tiene el riñón izquierdo.¿ Y yo cómo? O sea, llevo tantos años de mi vida sin saber que tengo un riñón. O sea, que solo tengo un riñón.¿ Se puede vivir perfectamente con un riñón? No, pues ya me di cuenta que sí. Nunca tuve ningún síntoma de nada.
De nada. Ni del cáncer, de nada. Nada más era una infección en vías urinarias muy seguido y muy fuerte. Ya las últimas veces ya era demasiado. Esa fue la única señal, por decirlo así. Total,¿ qué me dice el doctor? Ya con los estudios de la tomografía, me dijo, mira, tu caso está, por no decir imposible, la verdad no te quiero hacer ilusiones, está muy difícil, te tienen que quitar el tumor, si acaso te salvarán el 20% del riñón,
con hemodiálisis durante dos años. a que no te acercas al tumor, te anotas en una lista de espera de muchos años y para el trasplante. Y durante esos años puse mi diálisis tres veces a la semana y yo dije, no mames, no. Sí, claro. O sea, y me dijo, y lamentablemente, pues tienes que buscar, no tenía seguro social, yo estaba trabajando ya en otra empresa, pero no tenía seguro social, no tenía ningún, y este, nada. Y mucho
menos seguro de gastos médicos mayores. Entonces me dijo, busca, Ve al Issste, inscríbele al seguro, porque él sí tenía seguro. Tiene seguro social, me dijo, inscríbele al seguro, busquen, busquen, busquen. Y pues gracias al gobierno de la austeridad, que no quiero sanear,
tocar
política, pero gracias al gobierno de la austeridad no me podían operar en ninguna parte, ni en el seguro, ni en salubridad. Porque mi operación tenía que ser con un robot, que sí lo tienen en estos hospitales, pero por la austeridad no hay insumos para operar. Y por supuesto hay mil personas antes que yo. Entonces, pues prácticamente me mandaban a la fila a morirme con una hija de cuatro años cayéndose en mi mundo entero, encima de mi relación, de mi familia que yo había formado.
Sí, claro, amiga
Y yo dije, pues ya, no, hasta aquí llegué. No hay más. Eso fue hace dos años. Bueno, bueno. Él me dijo, bueno, obviamente seguíamos él y yo peleando y yo me enfoqué más en su infidelidad que en mi salud. Híjole. Porque con lo de mi salud, mi cerebro, bueno, ahora lo veo así, ¿no? O sea, pero en ese momento no sabía por qué, porque era este el medio,¿ por qué no te enfocas en ti, en tu salud? Ya déjame de estarte amando, la, la, la, ¿no? Es que
era demasiado para mí. Entonces tenía que enfocarme en lo que me dolía más, ¿no? Y lo que me dolía más era él. Sí, la traición. Exacto, la traición era lo que me dolía más, mucho más que un cáncer. Que enterarme de una cosa así fue horrible. Y seguimos peleando y seguimos peleando y yo en una de esas recién pasó, le dije... Y le hablas y le dices ahorita que no quieres nada con ella. Y yo le empecé a escribir porque éramos amigas en algún momento. O sea,
eres una maldita piruja.¿ Cómo te atreves? Fuimos amigas. O sea, no mames. Sabías que estaba conmigo.¿ Por qué me hiciste esto? A ver, no lo estoy justificando. Él tiene toda la culpa del mundo también. Bueno, no culpa, toda la responsabilidad del mundo. Pero ella también tenía la opción de decir que no, ¿sabes?
Pues es que una infidelidad es de, se ocupan dos personas, lamentablemente.
Sí, o sea, y yo, bueno, lo entiendo. También he estado del otro lado hace muchísimos años. También estuve del otro lado y obviamente fue muy feo también ser la otra. Oh,
ok
O sea, es horrible ser la otra. Y es, no sé, es esperanzador, es como migajero, es feo, es hiriente ser la otra persona.
Pues es que sabes que eres la otra, que te vas a perder cumpleaños, navidades, etcétera.
Todo,
¿no?
Y vas a recibir lo que te puedan dar, ¿no? Sí. O sea, y está horrible. Yo en esa relación duré muy poco y dije, en la pinche vida vuelvo a hacer esto. Es horrible. Qué bueno, amiga. Entonces, no sé, o sea, y yo en ese momento cuando lo viví, yo siempre decía, a ver, el que tiene el compromiso es él, no yo, ¿no? Sí. Y ahora cuando estoy del otro lado, Ella también tiene un compromiso, pero bueno, eso es algo que a mí me vale madre,
¿no? Sí, claro
Porque tiene su esposo y tiene la hija. Pero bueno, si le ponía el cuerno desde antes con hasta miembros de su familia, o sea, imagínate para que veas la calidad de…
Persona.
Zorra que es,
¿no? Ah, ok, zorra
Sí, no. Sí, es una zorra, pero zorrísima.
Bien hecha y derecha
Tiene bien caliente el útero, diría una amiga. ¿No?
Caliente Luther
déjalo punto. Sí, cabrón. Entonces, pues también dije,¿ por qué no puedo haber dicho? Ella puede haber dicho que no. O sea, y le reclamé y le dije, y bueno, el día de su cumpleaños le mandé unas screenshots de lo que él me había escrito hace mucho tiempo, que la odiaba, que su hija era una pestosa. Fue un muy buen regalo de cumpleaños para ella, la verdad
No,
te digo que perra, perra, puedo ser perra
Sí, claro.
Y tenía mucha rabia en ese momento y sigo teniéndola contra ella mucho.
Sí, te escuchas amiga.
Sí, no lo oculto,
yo
lo saco porque ya me dio cáncer una vez, no me va a dar dos veces. Qué chingón,
chingón
Entonces, bueno, al final yo sé que es una parte que tengo que sanar yo conmigo, pero bueno, ahorita no quiero y no se me da la gana hacerlo. ya llegará el día en el que diga, bueno, ya la perdono, pobrecita, me perdono a mí y ya, ¿no?
Sí. Pero no
hoy no, hoy no. Entonces, ya al final pasó lo del doctor, pasó esto, pasó lo otro y yo también por, gracias a unas personas que me quieren mucho y gracias a unos ángeles que tengo muy grandes, llegué con un urólogo que me dijo, oye, esto está súper fácil, mira, te quito el tumor, en seis semanas vas a estar como ahorita, y yo, ¿neta? Y me dijo, te lo juro.
Y yo, bueno, sí, pero ¿cuánto? No, pues una lanísima, ¿no? Dije, bueno, pues te digo que gracias a estas personas y a Dios y a todos mis angelitos en el cielo y en la tierra,
Se
pudo lograr. Al mes me estaban operando. Me quitaron el tumor. En un mes me había crecido 6. No, lo tenía en 4.2. Cuando me lo quitaron fue 6.8. A 2 milímetros de no ser operable. Porque cuando un tumor en el riñón mide 7 centímetros ya no es operable Recuperé el 90% de mi
riñón.
Y salí adelante.
eso pero
seguía yo muy enfocada al bueno aparte de muy enfocada en lo de la enfermedad y muy enfocada en lo de la infidelidad pues también estaba yo muy destruida porque pues cualquier persona diría no manches no se tuviste una segunda oportunidad o sea socialmente es así y así nos lo enseñan y así lo vemos no puedes estar triste a ver casi te mueres güey No se tienes una segunda oportunidad de vida, pero yo estaba tan deprimida que decía, pero por qué? O sea, hubiera preferido morir al dolor que siento.
Sí, claro.
De la traición, de la infidelidad, de cómo nos llevábamos en ese momento. O sea, bueno, pasó y yo empecé a sanar sola. No tenía dinero. Me quedé sin trabajo porque yo renuncié. Porque claro que también después de un putazo así de la vida dices. Yo no voy a desperdiciar mi vida en un pinche trabajo culero, ¿no? Lo digo, perdón por mi francés, ¿eh? Pero, o sea, yo no voy a desperdiciar mi vida así. Y renuncié, mandé toda
la chingada. Todo lo que podía mandar a la chingada en ese momento lo mandé a la chingada Y dije, voy a empezar de nuevo y no me importa y me vale madre. Y aunque venda salsa macha en una banqueta, me vale madre, ¿no? Porque yo también soy muy así. O sea, a mí nunca me ha dado pena ni miedo andar y entrarle a los putazos. Nunca. Y he vendido desde cremas hasta, no sé, o sea, habitaciones suites en los hoteles. Yo trabajo en hotelera muchos años. O sea, he ganado desde cinco mil, tres mil pesos
al mes hasta mucho más. ¿No?
O
sea, nunca me ha dado miedo. Y cuando estoy abajo, veo la manera de subir, aunque sea un poquito.
Chingón.
Y con apoyo, claro, siempre de mi papá, de mi hermana, ¿no? O sea, de alguien, siempre, ¿no? Aunque no estemos juntos desde hace muchos años, pero siempre me han apoyado, siempre. Entonces,
pasa todo esto y yo estaba muy triste. Y dije, esto ya, o sea, no puedo seguir así, porque claro que mi hija, pues imagínate, fue un megatrauma para ella, que aunque no sabía exactamente lo que había pasado, pero sabía que era algo grave, porque su mamá no estaba... porque yo no podía llorar enfrente de ella, porque cuando me metí al hospital, que yo tenía el 50% de probabilidades de morirme en la operación, porque iba a perder
muchísima sangre. De hecho, perdí muchísima sangre, me hicieron transfusiones, una desmadre. Entonces, o sea, me tuve que despedir de ella sin llorar. Fue horrible. Ha sido lo más duro que he vivido en mi vida. Eso todo junto, todo junto ha sido lo más duro que he vivido en mi vida. Muy triste. Entonces empecé a escuchar podcast, empecé a tomar cursos, talleres gratis o no tan gratis. Me puse a vender cosas, me puse a vivir un poco
también de mi otra liquidación que me dieron. Empecé a relajarme. Me leí los registros akashicos con una amiga en las runas. Bueno, mi carta astral, todo lo que te puedas imaginar. Me acerqué muchísimo a Dios. No sé, o sea, y de ahí empecé a sanar, a sanar, a sanar, a sanar. Y el año pasado... Eso fue en julio del 2023. En diciembre del 2023 me sale una hernia postincisional derivada de la cirugía anterior. Me operan. En la operación se complica todo
y me tienen que cortar el intestino. Porque estaba pegado en una membrana, el intestino delgado. Bueno, no contábamos con eso y yo seguía con él. Y yo decía, nada más que salga y me voy. Nada más que salga y me voy. Me voy, agarro a mi hija y me voy. y él así de, no te la vas a llevar, ya sabes, o sea, también era un infierno
nuestra vida, ¿no? Porque él estaba en la defensiva, yo estaba en la defensiva recién operada, pero sin trabajo, pero yo quería salirme, pero él le amenazaba, o sea, era muy feo, y al final, bueno, me operaron, y a él le caga el hospital, le caga, ¿no? Y se tenía que quedar conmigo, porque pues mi papá estaba de viaje, mi hermana te digo que no vive aquí, mi mamá tiene, eh, demencia senil está en una casa de reposo o sea está rudo ¿no?
sí
así que tú digas uy tengo de quién agarrarme
pues no
¿no? que no sea él
¿no? sí lamentablemente
entonces bueno al final este discutimos mucho en los hospitales porque le cagaba estar ahí le decía pues ya llégale güey o sea si no quieres estar aquí llégale llégale no me importa lárgate hay un chingo de enfermeras aquí que me ven todo el pinche día entran a tomarme los signos vitales vete
Ay, güey, tan mal
estaban. O sea, sí, no, no, no, mal, mal, mal. Eso fue en diciembre del 23. En agosto del 24, él se pone súper mal. Lo lleva al hospital, no interna en una semana. Estuvo a punto de morirse.
Ay,
güey. Y le tocó estar del otro lado. Y entonces, como que empezó a cambiar. Como que se dio cuenta. Y yo también me di cuenta de que es estar del otro lado también, del lado del familiar acompañante, que no eres el paciente y tal. En noviembre lo operan, derivado de esta enfermedad. Sí. Y nuestra relación a partir de la operación empieza a mejorar mucho. Tenemos más paciencia. Claro que a veces me dan muchas ganas de irme otra vez. Por supuesto que la inseguridad no se me
ha quitado. Una infidelidad nunca se supera. Se aprende a vivir con ello. Si es que te quedas ahí
Sí
Es muy difícil superar una infidelidad. Bueno, es imposible superar una infidelidad. O sea, yo te lo digo así. O sea, no tengo ni el 1% de temor a equivocarme de que de verdad una infidelidad nunca se supera. Nunca. Es un trabajo constante. Y yo tenía que desapegarme de él estando viviendo con él. Y de cierta manera, O sea, lo logré de cierta manera, pero es muy difícil. No me he podido ir y no sé si un día me voy a ir. Mi hija lo adora, adora su casa,
adora su familia. Yo la veo y también se le quedó un trauma muy cabrón de ansiedad, de angustia, de que no nos ve y luego luego se angustia porque los dos hemos pasado por situaciones muy graves de salud. aunque ella no lo sabe exactamente o tal vez no lo entiende exactamente qué pasó o qué tan grave es, pero lo siente, sabes? Y ha sido bueno en enero.
Querías otra desgracia? Te puedo contar otra. Mira, este antes de que lo operaran me quedé embarazada y en enero perdí a mi bebé y fue muy horrible también perder ese bebé. Sí,
Y
a partir de todas estas cosas, pues ya los dos nos relajamos mucho y hablamos y decidimos que bueno, o sea. Estamos juntos, si somos compañeros de vida, toda la vida vamos a ser compañeros de vida porque tenemos una hija en común. Sí, y tenemos muchas cosas que nos han pasado muy fuertes en común. Me cuesta mucho confiar. Pues sí, pero poco a poco lo he estado como logrando más, ¿no? O sea, obviamente que agarro el celular y yo, pum, volteo, ¿no? Enseguida, ¿no?
O sea, todavía me da mucha ansiedad eso y creo que nunca se me va a quitar. Y bueno, no somos la mejor pareja, o sea, definitivamente no lo somos, pero ya no peleamos. Es muy raro que nos peleemos por algo. Y yo sé que él sabe que yo voy a estar con él siempre que él me necesite. Y yo sé que él va a estar conmigo siempre que yo lo necesite, aunque no estemos juntos o estemos juntos.
Pues es que por lo que pasaron las cosas, las operaciones, es algo muy, muy difícil que en cierto nivel espiritual, mental y físico, pues los unió, amiga.
Sí, pero al final, te juro, no sé si es que ya no me importa tanto, ¿sabes? Lo que haga o no haga con ella, con otra, no me importa. O sea, ya no importa tanto, como que dejó de importarme. No sé por qué, o sea, simplemente hace mucho él ya no me dice que me ama, obviamente. Y yo siempre estaba, es que yo te amo, es que¿ por qué no me amas? Es que¿ qué hice? Es que, no, y culparme y culparme. Y hasta que un día dije,¿ sabes qué? Ya, o sea,¿ por qué no tienes dignidad? Güey,
no mames, ¿no? O sea, y me sentía culpable por no tener dignidad. Y me sentía culpable por estarle rogando un abrazo porque le agarraba la mano y me la quitaba.
O sea, yo todavía le estaba... rogando y fue un proceso muy difícil de cero dignidad de cero autoestima de pensar que yo era la culpable de todo de pensar que al final pues si yo tuve algo que ver de culparme de tomar decisiones hasta de sentirme culpable de haber tenido a mi hija cuando yo sabía que ahí no era o sea pero sabes que decidí como que dejar eso a un lado y decir bueno ya ya la cagué 355.283 veces, pero pues estoy aquí, o sea,
y no me puedo ir,¿ por qué? Pues porque no tengo posibilidades económicas ahorita en este momento de la vida, pues porque mis enfermedades, sus enfermedades, porque mi hija, porque, o sea, mil situaciones que para mí son importantes, tal vez alguien que escuche dirá, pues que pocos huevos, ¿no? Aún así te pusiste de tapete y¿ por qué no te fuiste? Si siempre se puede salir adelante, mamá luchona 4x4, ¿no?
Sí, claro.
Porque muchas mujeres lo dicen y está bien y yo las admiro muchísimo, pero yo simplemente no tengo ahorita la fuerza ni mental, ni emocional, ni económica, ni para agarrar mis cosas. O sea, no sé si un día la voy a tener, pero hoy no. Así como hoy no la perdono y hoy no lo perdono a él tampoco.
Hoy no tengo la fuerza para hacerlo y estamos ahorita... nos acabamos de enterar de otro proceso de él, que vamos a empezar mañana unos estudios y vamos a regresar al mismo punto de enfermedad, de no salud, de desesperación, de frustración, de incertidumbre. Y es como una amiga me decía, güey, es que,¿ qué te quiere decir la vida? No mames, no güey, es que ya me cansé de buscar respuestas, razones, mensajes. Ya no quiero, o sea, ya... Estoy cansada de todo esto.
Estoy muy cansada de médicos, cirugías, estudios, tomografías, sacadas de sangre. Ya, o sea, de él, míos, todo junto, todo. Pero últimamente hemos llorado juntos los dos cuando le pasó eso a él. Yo dije, o sea, el año pasado que se enfermó, yo dije yo no voy a ser como él. Yo no voy a agarrar y le voy a mentir a la madre el tirado en la cama del hospital y diciéndole me caga estar aquí. Yo no. Al contrario, me quedé ahí. Estuve con él todas las noches. Venía en
las mañanas a cuidar a mi hija. Su mamá se iba con él en las mañanas. Ninguna noche fallé.¿ Qué quieres?¿ Qué necesitas? Estuve ahí, ahí, ahí. Un día antes de que nos dijeran si se iba a morir o no, yo me senté al lado de la cama en el piso y agarrándole la mano lloré toda la noche. O sea, yo no sé, tal vez estoy enferma, tal vez estoy con una autodependencia cabrona, no sé. Pero al final es el papá de mi hija. Y sí, me puso el cuerno y yo se lo dije alguna vez. Güey, un
error no te define. O sea, te pasaste de verga, pero un error no te define. Todos cometemos errores diferentes, iguales, no sé, pero un error no te define. Que lo vuelvas a hacer, sí. Que lo vuelvas a repetir sí te define. Pero un error no te define. Y por mi súper hiper empatía. También. Pues pienso así. Y tal vez por eso también estoy aquí. Aún. Y pues esta es mi historia. Con buenos días a veces. Buenas actitudes. A veces devastados. A veces no. Pero bueno. Aquí estoy
y seguimos juntos. Y con nuestra hija. Pues ya. Listo. Pues es
que es como tú dices amiga. Obviamente, físicamente sí es cansado. Sí, sí es cansado estar en hospitales, pero cansa más la incertidumbre. Y porque precisamente eso es lo que les pasó a ustedes. O sea, la incertidumbre de sus enfermedades y la incertidumbre de la infidelidad. Y pues sí, como tú dices, un error no te define y ahí lo importante es pues ahora sí tratar de remediar, reparar, lo que tú quieras,
como le quieras llamar, pues ese error, ¿no? Y pues yo sé que son muchas cosas, pero al final de cuentas, pues uno tiene que tomar la mejor decisión de decir,¿ sabes qué? Pues hay que estar en paz. También él tiene que estar en la posición de, pues me perdono, me perdonas, vamos trabajando en esto y demostrarlo.
Claro, que mira, eso también me ha ayudado mucho. O sea, porque él no ha demostrado como que está súper mega arrepentido, no. Ni siquiera es de que, oye,¿ cómo estás? O sea, nunca me ha preguntado, güey,¿ cómo te afectó esto? O sea,¿ qué piensas?¿ Te pagó la terapia? No sé, algo, ¿no? O sea, nunca, nunca.
Pues es que como tú dijiste, amiga, están distanciados, no hay comunicación entre ustedes
Pero también creo que los hombres, socialmente, sufren un chingo. Y no lo dicen y no lo expresan y tienen que cumplir con ciertos estándares y ciertas expectativas sociales. Y también la traen bien cabrona. Y no lo estoy justificando, no lo estoy justificando porque no, o sea, se equivocó. Sí, me pidió perdón, me pidió disculpas y todo, pero siempre que le decía que me iba a ir, me decía
no te vayas, por favor, quédate. Pero nunca, pero después ya no me agarraba la mano, pero después se quitaba, pero después era como una sí, no, sí, no, no. y eso también me ayudó, o sea, no ayudó en nada, pero está muy cabrón también ser hombre en esta sociedad, y también trato de entender esa parte de como que no se expresan tanto, no dicen lo que les molesta, les duele, les aflige, no sé, o sea, es una carga social también muy grande, y yo estoy intentando, desde
enero para acá que pasó lo del bebé. O sea, yo estoy intentando hacer como una comunicación pues más cordial, de no llegar y reclamarle, sino de más empático, más tranquila, más en buena onda, ¿sabes? O sea, no llegar y reclamar y a ver, o sea, más madura, ¿no? Sí. Y me ha ayudado mucho eso, escuchar podcast, estar en talleres, este... no sé, yo sola, o sea, yo sola terapiarme en mi cabeza, ¿no? Hablar sola, ¿no? Todo el tiempo. Entonces, sí,
porque está cabrón. Entonces, o sea, todo eso sirve. Y, pues, no sé si mañana me voy o pasado o en dos años o en un año o en veinte, no lo sé. Pero después de toda la experiencia de salud que traemos los dos, ¿no? Yo voy a hablar con mí. O sea, después de toda la experiencia que traigo de estar al borde de la muerte, la verdad es que Si esta es mi situación, sí. No la puedo ni la quiero cambiar en este momento, sí. Pero la voy a hacer lo más liviana posible también. Y eso es con lo que me quedo.
Sí, tienes razón. No voy a decir que está difícil ser hombre, pues no, porque también está difícil ser mujer.
Ah, no, bueno está hiper difícil ser mujer
Sí.
Y es difícil ser mujer, hiper difícil ser mujer.
Sí, yo, mira, aquí mis compañeras de trabajo, acabo de tener una bebé, pues... Acabamos. No, felicidades. Ay, gracias, amiga. Y este, y yo siempre lo he dicho, ¿no? O sea, la verdad, la putizo se la lleva mi esposa. O sea.
Claro. O
sea, no, ya jamás me va a colgar la madridita de que, ay, pues sí la apoyo. No, no, no. O sea, lo hago, pues, pero aún así, este, bueno, eso quiero creer, amor, ¿eh? Pero, pero la putizo se la lleva ella. O sea, definitivamente la super putizo se la lleva ella y
Sí claro, totalmente.
Sí, yo lo entiendo, ¿no? Y dices, ay cabrón, a veces quisiera hacer más, pero no seas. Por ejemplo, pues le dimos pecho, ¿no? A la bebé y pues yo no puedo darle pecho, ¿no? Entonces como que.
Sí, claro. No, sí, por supuesto que la putiza es para la mujer, obviamente, ¿no?
Sí
Pero al final yo creo que el tema es la comunicación y hacer equipo. Igual tú no le puedes dar pecho, pero igual puedes hacer el desayuno. No sé, otras cosas, ¿no? Limpiar, bla, bla, bla. O sea, repartirse. No es fácil tener una pareja y no es fácil tener una pareja estable ni sana, ¿sabes? O sea, no es fácil. Y menos con un hijo. O sea, mucha gente cuando tiene hijos se divorcia, se separa.
Porque como dicen ahí, ¿no? O sea, que no conoces con el que estás hasta que te casas y luego hasta que te divorcias, ¿no?
Sí.
O sea, y si es cierto, es verdad. Y tal vez uno no tiene la visión. O bueno, yo no tuve la visión. ni la fortaleza mental o huevos, como lo quieras decir, para decir aquí no es, va ahí, ¿no? Seguí ahí por alguna extraña razón que no te sé decir, aunque tú ya sabes.
Pero
no sé qué pasó, que sigo ahí, seguí ahí y sigo aquí. Y ahorita, después de 14 años de relación, casi, en enero, hacemos 14 años de relación y siete viviendo juntos, O sea, te puedo decir que hasta ahorita estoy, me siento tranquila y no me siento estresada porque es que ya viene, es que ya se enojó, es que no es que, es que viví estresada y por eso me dio cáncer. Estoy súper convencida que por eso me dio cáncer porque yo no tenía ni un
antecedente de cáncer. Estaba muy joven. Los doctores me decían es que no me explico por qué está eso ahí. No me lo explico. O sea, estás joven, no eres hipertensa, no eres obesa, no eres diabética.¿ Qué pedo?¿ Por qué? Y nadie me puede dar una explicación. La explicación es estrés. Mi explicación, ¿no? Cortisol altísimo, siempre. Siempre desde hace seis años.
Pues es que a lo mejor es eso, amiga. Estuvo llamada de atención. Tu jalón de orejas. Bájale, güey.
Pero jalón, no. No fue un jalón de orejas. Fue una putiza. No manches.¿ Qué jalón de orejas? Bueno, no hubiera sido un jalón de orejas, pero no. Esos ni agarraron a madrazos hasta que se cansaron.
Pues mira, tú lo acabas de decir. Ahorita ya estás bien. El único detalle que yo le veo es que tú decidiste avanzar sola. Entonces, si él definitivamente no se deja ayudar. Mira, lo he contado varias veces en el podcast. El mejor psicólogo del México arregla matrimonios. dice, yo veo llegar al esposo o a la esposa y mientras uno no quiera, o sea, definitivamente no quiere recibir apoyo,¿ sabes qué? Te
regreso tu anticipo. No se va a poder. O sea, yo sé que él viene también arrastrando muchas cosas bien cabrones. Eso me queda claro. Porque el hecho de que definitivamente no veas, güey, de que estás a punto de morirte, de que no veas todos los signos, güey, y aún así no quieras cambiar. De hecho, lo dije en el podcast que edité hoy en la mañana, que precisamente es ego, amiga, es orgullo. Claro. Es orgullo. El ego está
cabrón.
Sí. Pues porque también yo estoy pasando, pasé por eso, y es eso de que no, güey. Mira, yo siempre he dicho, si te enojas es porque es cierto. O sea, si es porque está pasando y lo estás negando, por eso te enojas, porque lo estás negando. Pero sí, yo pienso que toda persona, hombre o mujer, llega a esa parte en la que dices, sabes qué güey, ya no quiero pedos, ya quiero estar bien. Exacto Y si yo te elegí es porque realmente te amo
y quiero estar y voy a estar ahí. Y vamos avanzando juntos, pero los dos, yo sé que lo más fácil es, ah, pues aquí nos separamos, ¿no? Y ya nos dejamos. Pero pues son muchas variables, pues.
Entre comillas es lo más fácil, porque también es muy difícil tomar esas decisiones, aunque no haya hijos, ¿no? Bueno, habiendo hijos más, teniendo una historia ya de años, pues más, ¿no? O sea, y no teniendo ciertos recursos, pues bueno,¿ qué te digo? Pero sí, definitivamente es una decisión. O sea, es lo que te dije al principio, enamorarse, Y amar y seguir no es una cosa de que es que la pinche mariposa en el estómago. O sea, a ver,
cuando tienes 17, 15, te la compro. Pero cuando ya tienes cierta madurez, has pasado por ciertas experiencias, puedes tomar decisión de amar o no a alguien. Él decidió dejarme de amar y yo estoy súper consciente de eso. Y yo decidí, a pesar de todo, seguir amándolo.
Eso es amor, precisamente.
Y Y puede ser más sadomasoquismo, ¿no?
No
Pero al final lo hago y la verdad es que lo hago con toda la conciencia, ¿no? Y es eso, o sea, tú decides amar. Yo estoy segura que sí. Y tuve la oportunidad y el pensamiento de decir,¿ sabes qué? Voy a decidir dejarlo de amar. Es muy difícil, es súper difícil, pero se puede hacer. Así como decides amar y enamorarte de alguien, puedes decidir no amar y no enamorarte de alguien. Sí. Entonces es muy difícil, pero lo puedes lograr. Yo decidí no. Yo decidí intentarlo, intentarlo, intentarlo
y seguir intentándolo. Y llegó un momento en el que dije, sabes que ya. Y se lo dije, sabes que ya me cansé de intentarlo. Mejor cada quien agarra sus cubas y se va para su fiesta. Y ya. Claro. ¿No? Y tú feliz, yo feliz. Y él, no, vamos a intentarlo.¿ Pero qué quieres intentar, güey? O sea, no estás viendo. Neta, no ves lo que yo veo. No, vamos a intentarlo. Bueno, pero ya ahorita ya no lo intento desde el vamos a intentarlo como pareja, ¿sabes? Por eso yo creo que
dejé de importarme un poco eso. Lo estoy intentando de mantener mi familia junta, llevarme bien con él. O sea, la verdad es que nuestra relación es súper cordial, nos llevamos bien, ahorita ni peleamos ni nada, yo ya sé qué tengo que hacer, él ya sabe qué tiene que hacer y ya está. O sea, punto, ya. Y estoy empezando a expresarle cosas que me molestan. Por ejemplo, güey, si me da ansiedad que agarres el teléfono y te pongas a escribir, o si me da ansiedad que te
metas 20 minutos al baño. O sea, ya sé que igual estás siendo del baño, pero neta me da ansiedad. O sea, quiero que lo sepas, que no me sienta bien, pues. Y bueno, ha ido cambiando ciertas cosas. Entonces la comunicación creo que es la clave. Aunque se oye súper trillado, la comunicación es la clave siempre.
Sí, de hecho sí. Obviamente al principio sí se va a molestar, tú te vas a molestar.
Claro,
siempre va a haber
molestias,
obvio.
Esa resiliencia se le llama. Sí
de esas sí conozco. Mucho.
Y es que es eso, pues es que es realmente ceder. Por eso te digo, yo siempre he dicho que la humildad es el mejor valor de todos, porque dices, está bien, la cagué, va.¿ Sabes qué? Tienes razón, tienes toda la razón. Era yo que estaba poniendo resistencia, pues porque así me crearon, porque así me dijeron que era lo correcto, pero tienes toda la razón, va güey. Perdón, pero no nomás decir perdón,¿ sabes qué? Déjame trabajar en eso, lo voy a intentar
cambiar y espero yo lograrlo. Y también a mí también, pues, permíteme esa paciencia porque no va a ser de un día para otro. Y al final de cuentas es eso, amiga, o sea, la comunicación. Porque si se guardan las cosas y después de un año es que tú, no mames, güey. O sea, te dije que me tuviera la conciencia y también te prometí que, ok, va, déjate escucho también con la paciencia del mundo. Y es difícil. Y
si estoy de humor, porque no siempre se tiene paciencia y no siempre se tiene el humor para escuchar o para discutir o para pedir una explicación
o para
decir lo que te molesta. O sea, está muy cabrón. No es fácil ser pareja ni estar en pareja.
Qué es eso? O sea, no es fácil. Está broncísimo
No es fácil. Pero creo que, bueno, mi objetivo, que es mi hija y mi estabilidad de ciertas cosas, se logra. Entonces, pues vale la pena. Vale la pena. Y te digo, o sea, si él fuera, no sé, otro tipo de persona, masculino, por ejemplo, pues sí, tal vez te diría, no mames, o sea, no. Pero no, o sea, la llevamos bien, la llevamos tranquila, tenemos muchas cosas afines. Entonces, pues bueno, ya estoy aquí. O lo vivo bien o lo vivo de la chingada. Pues decido vivirlo lo mejor posible.
Es que eso es el amor, o sea, es el amor, es una decisión. Ok, va. Y pues aquí digo, ojalá y él también. está poniendo de su parte para que es ok. O que si está poniendo de su parte, pues va, güey, ¿no? Sí, digo, igual es el más
cariñoso del mundo, ¿verdad? Y no me dice que me ama, pero bueno, está aquí y se preocupa por mí y me lleva a mis estudios, me pregunta cómo estás, ¿no? O sea, bueno, lo cordial, lo humano, lo posible. Y pues sí, o sea, a ver, no es que no me ame y no me quiera, pues alguna presión me tendrá, ¿no? O sea, no. Pero, pero bueno, la llevamos chido y te digo, no sé si hoy, mañana, dentro de un año, dentro de 20, no lo sé, pero pues esa es la historia. Ya me tengo que ir. No
te preocupes
Tengo que bañar a la niña.
También tengo que llegar también a mi casa.
Ah, bueno, pues este fue muchísimo gusto en conocerte, en compartirte la historia y pues ojalá que les sirva a la gente y se identifique y
Y que no me juzguen. No, créeme que la gente ha pasado por algo similar. Lo importante es madurar. Exacto. Sí, es todo. Exacto. Bueno, pues
muchísimas gracias.¿ Cuándo sale?
Yo pienso que... Mira, bendito Dios, se han estado comunicando mucha gente y ahí va. Entonces yo pienso que como en... No manches. Antes, antes. Voy a procurar antes. Es que sí está. Estamos creciendo. Muchas gracias.
Qué bueno,
qué bueno. Y este entonces sí, estoy dejando espacios, pero sí, igual yo, yo te aviso con mucho gusto.
Ándale, avísame. De todas maneras, yo sigo escuchando las historias que esta niña, qué bárbara, dos horas y media
se echó y no la pude acabar. No, yo no de cuatro horas, amiga, lo de tuve que dividir en dos.
Ok, lo voy a escuchar, lo voy a escuchar en mis noches de insomnio.
Eso,
igual
tienes mi número para cualquier cosa que te ofrezca
Bueno, muchas felicidades por tu bebé,
cuídala
mucho y a tu esposa también.
Eso, Simón.
Órale, bye.
Cuídate, amiga, bye
Tú también, bye.
Y muchas gracias a ti por escuchar el podcast. De verdad, estas historias, estas historias que son de gente, de gente real, que comparten sus experiencias, sus historias. De verdad, muchas gracias por hacer contacto. Muchas gracias por escuchar estos relatos. Si quieres contar tu relato, tu experiencia, lo puedes hacer a través de WhatsApp. El número lo encuentras aquí en la descripción de este podcast. Está debajo del botón de seguir.
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muchas gracias y nos vemos para el siguiente episodio. Hasta luego. Chao, chao. Bye.
