Hola que tal chicas y chicos bienvenidos a un nuevo episodio, bueno no, un episodio nuevo no Es la continuación del relato pasado aquí en Infieles Infieles Podcast. Por ahí me han dicho que ya me parezco a TikTok, que dejo los relatos a medias y que ya no publico la continuación. No, obviamente te repito la dinámica. Si el relato sale el martes y si hay continuación, porque ha habido parte 1, parte 2, La continuación es el viernes. Si el relato se publica
el viernes, la continuación es el martes. El punto es que si se publica la primera parte, en el siguiente episodio se publica la segunda parte. Hasta ahorita no ha habido episodios de tercera parte. Por ahí hubo un episodio
de una hermana latina que vive en Estados Unidos. que sí duró dos horas parte 1 y dos horas parte 2 entonces ahí sí creo que debimos de haber partido el episodio en tres partes pero pues bueno ahí quedó ya está publicado y pues bueno entonces hasta ahorita no ha habido parte 1 parte 2 parte 3 pero sí parte 1 parte 2 entonces aquí no dejamos las historias a medias porque también me han dicho cuando me contactan hoy es que mi historia va a estar muy larga y voy a aburrir a la audiencia
no pasa nada vale aquí obviamente si te estás animando a contar tu historia que creo creo que te mereces un respeto y de mi parte es escucharte va no importa si dura una hora dos tres horas cuatro cinco horas tampoco importa el hecho de que me digas oye es que a lo mejor mi historia no es tan fascinante repito aquí en tu espacio no se trata de cuál historia estuvo más intensa no es Cada quien vive la experiencia a su manera. Tampoco vamos a decir, ay,
pues esta persona sufrió más. Obviamente no, claro que no. Obviamente tú viviste tu propia experiencia y obviamente te dolió
a ti, no a las demás personas. Entonces te invito a que no pienses de esa forma, a que tu historia no va a ser tan impactante como la de los otros casos que que se escuchan aquí no simple y sencillamente estoy para escucharte no importa si son 1 2 3 4 5 horas las que sean va simple y sencillamente si te quieres desahogar adelante bueno continuamos Sin antes recordarte, pues ya te la sabes. Si no te has suscrito, pues está el botón de seguir en Spotify o de abajo del nombre
de este podcast. Si nos quieres contactar es por medio de WhatsApp. El número está en la descripción. La descripción lo puedes encontrar en la segunda pestañita que está debajo de la campanita. Ahí está todos los datos donde nos puedes contactar. Incluso está el enlace directo. Es una línea directa. Es un texto que está en línea. Le das clic ahí y te manda directamente a nuestra conversación en WhatsApp. No tienes que guardar número ni nada por el estilo.
Simplemente y sencillamente te abre WhatsApp y vámonos. De lo contrario, pues en infielespodcast.com, ahí puedes encontrar también el enlace directo y también a todas las el enlace a todas nuestras redes sociales y como siempre también te recuerdo, si quieres dejar algún comentario, ahí está. Va, escríbenos desde donde nos escuchas, si nos escuchas desde tu trabajo, desde tu casa, desde el transporte, en tu carro, donde sea. Con mucho gusto
te regreso el saludo y un abrazo. Bueno, entonces continuamos con la historia del episodio anterior. Va. Ay, va la
babosa a dejar ir al niño. Ay.¿ Qué crees? En 15 días, no, para la siguiente semana te lo traigo, ¿eh? Y yo, ok, te portas bien, papi, no hagas travesuras, te quiero mucho. Ok, mamá. Pasó el día de la fiesta, me apagaron los teléfonos. Luego después le llamé a mi hermano y le dije, oye, hermano, hazme paro, consígueme el número de aquel, es que... Y mi hermano se movió y sí. Oh, estoy aquí en su casa, me dice. Y ya le dice, oye,¿ por qué mi hermana te está llamando y no le contestas? Oh,
es que cambié los números de teléfono. Ok, pero, pero, ok, pero. Necesitan comunicación.
Ok,
y llame. Ajá. Entonces ya había pasado una semana y yo le dije, oye, tu caracho estúpido,¿ cuándo vas a traer a mi hijo? Ah, este, para la otra semana, porque no tengo dinero. Ok. Y ya llegó la otra semana. Oye,¿ cuánto me traes al niño? Oh, no, es que estoy muy ocupado. No, lo metí en un equipo de fútbol y tiene fútbol este fin de semana. Ok, pero oye, pero el niño, oye, pero y así pasaron las semanas,
semanas,
los meses,
meses
Cuando llegó el tiempo, me llama y me dice, ya metí al niño a la escuela. Y yo. Sí, ¿cómo? Yo ya aquí necesito nada más tu firma para que lo hagamos ciudadano mexicano y ya pueda ir a la escuela aquí. No, ya lo pensé bien. Mira, te voy a decir una cosa. Pues tú y yo no estamos bien, ¿verdad? Pero vamos a arreglar las cosas. Yo le dije, pero era porque tenía al niño allá, ¿no? Entonces me dice, mira,¿ tú me quieres? Y yo dudé, no pude contestarle. Me dijo, bueno, mira,
en Tijuana se ocupan putas. Aquí en California se necesita una mamá. Así es que decide. Si me quieres a mí, quieres al niño. Pero si no regresas conmigo, no te voy a llevar al niño. Y colgó. Y volvió a cambiar el teléfono. No mames. Y yo me lloraba y me desesperaba y lloraba. Y andaba como león enjaulado en todo el apartamento. Y yo decía, Dios mío,¿ qué voy a hacer? Señor, ayúdame,¿ por qué? Y le llamaba y no me contestaba. Y otro teléfono y todos los números
que yo tenía allá, nadie me contestaba. Después le llamé a mi hermano. Hermano,¿ a qué me hizo esto? Dice que si no estoy con él, estoy con el niño y me está quitando a mi hijo. Y mi hermano, yo no puedo hacer nada. Yo no puedo hacer nada, pero ve, búscalo, ve, dile. Y ahí va otra vez mi hermano hasta acá. A ver,¿ qué pasó? Pues que le estás quitando. No, no,¿ cómo crees, cuñado? No, yo no, no, no, no. Ella está loca, no le hagas caso. Es que mira,
se pone bien loca. Luego anda pisteando y se pone bien loca. Tu hermana anda haciendo muchas drogas. Hijo, y el otro idiota todo creyéndole.
En serio?
Sí, yo ni siquiera, o sea, sí pisteaba, pero no hacía droga. No, es que mira, yo lo que digo, este niño es un ciudadano americano.¿ Cómo crees que él va a vivir allá? No. Y luego mira, tu hermana hace droga y se pierde. Y ya me ha tocado dos veces y anda ahí en la calle. Y luego el niño ahí en el apartamento encerrado por mi padre, que no es cierto. Entonces, mi hermano todo le creyó. Ay, no. Tu
hermano también.
Y pues ahí está. Pasó el tiempo, el niño en
la escuela. este ya después este yo recuperé mi credencial y recuperé mi otra tarjeta de banco empecé ya no me mandó para la renta ya o sea se me estaban las deudas empezaron a crecer en mi donde yo vivía ya no tenía comida no tenía nada yo ya estaba bueno me lo traje otra delante cada vez que iba el de la renta yo me la escondía no tenía nada que con qué cara salía y pues en Tijuana la gente es bien cabrón Una vez el viejo me dijo, no, pues hay otras maneras de que pagues, muchacha,
porque no estás tan mal. Y yo, vaya, sea la chingada. Y no, pues al último, este vato ya no volvió con el niño. Me aventaba ahí de vez en cuando dinero, como paqueten, de vez en cuando. Y eso porque yo lloraba.
Le decía, déjame ver al niño. bueno, mamá, no necesitas aquí estoy y cuando vienes pronto, pronto voy a ir ok, te quiero mucho y esas colgaban y así pasó el tiempo yo tuve que me fui a buscar trabajo empecé a encontrar trabajo en fábricas y luego después llegó el cumpleaños de él y luego le decía déjame escucharlo y mamá en mi cumpleaños es tu cumpleaños mi amor te amo mucho
y así
si
claro
perdón
y así el tiempo se fueron exactamente se fueron como dos años y seis meses ay cabrón
dos años y
ya cuando lo pude volver a ver entonces pues yo me perdí empecé a hacer cosas que no tenía que hacer empecé a pistear más empecé a conocer gente empecé a juntarme con otro tipo de gente ya no me importaba ya no lo buscaba porque cada vez que lo buscaba mi hijo escuchaba como yo me ponía Sí
claro.
Y así, y pasó el tiempo, y pasó el tiempo, y yo le gritaba, y en algunas veces que él fue a Tijuana, yo hice muchas cosas malas que me arrepiento tanto. Una de ellas fue de que yo conocí a un vato, mi superamigo, se me hizo mi compa. Pero hicimos una travesura. Como yo le contaba así, Me dice, no, es que este mato me pega y por eso ya no viene, ya nos dejamos y así, ¿no? Entonces, una vez aquel vino y me dijo, oh, voy a llevarte, vamos a ir el niño y yo para ir a verte. Yo, ok,
toda emocionada. Arreglé la casa, arreglé el apartamento, le fui a comprar unos regalos para esperar a mi niño y ya. Llegó, pero llegó solo. Y le dije,¿ dónde está el niño? Oh, es que mi mamá me dijo que mejor no te lo traiga porque dice ella que tiene miedo, que no sé qué. Yo, ok, entonces, pues no, tú y yo vamos a pasárnosla bien. Hijo de su chingada madre. Yo le decía, ok, pero cuando te regreses,¿ le puedes dar esto? Y decía, sí, ya se lo doy. Ok. Y me decía,
es que yo quiero que regresemos. Y yo, está bien, vamos a regresar, sí. Pero no, yo lo odiaba, le empecé a agarrar un odio en mi corazón, en mi mente, en mi cuerpo. Es como una amiga. Me tocaba y me repugnaba, me quería besar y me repugnaba, pero decía yo, si te dejas, para la próxima lo va a traer. Tienes que dejarte, güey. Y yo me dejaba hacer todo lo que yo quería para que la próxima visita viniera. Y yo le hablaba bonito. Hola, mi amor. Y así. Sientes de que nunca lo llevaba y las veces que
iba solo, iba solo. Y así. Mucha toxicidad, como no
tienes una idea. Y esta vez yo conocí gente en Tijuana y recuerdo que le dije a mi compa tal día va a llegar aquel oh si y dijo ok no hombre este vato llegó íbamos caminando por el por el bulevar íbamos saliendo de un bar y me dice vamos a otro bar y yo ah pues arre vamos y ya le mandé mensaje a mi compa y le dije vamos acá por tal bulevar le digo y este vato no llega en una camioneta como una camioneta toda cerrada ok ok y se baja de la troca y se baja corriendo y nos miró y paz lo empuja
adentro de la troca y me da las llaves y me dijo maneja y yo así luego luego agarré el rollo lo que él quería hacer y lo echamos a la troca y yo manejando le voy a ir escuchando canciones como de en ese tiempo música acá¿ cómo se llama? como movimiento alterado arremangado si mal no íbamos acá ¿no?
bien bélicos y este vato iba pegándole atrás así machín iba pegando pa pa pa pa y yo iba manejando y yo le decía no lo vayas a matar y el otro no ahorita pero espérate ven hijo de tu pinche madre pégame a mí cabrón y pa le pegaba y pum pum pum y así y yo la regué no le hicimos nada malo no lo tiramos en ningún lado no hicimos nada de eso Pero nos fuimos cerca de donde yo vivía y ya nos bajamos. Y aquel se bajó llorando así. Todo golpeado, ¿no?
Y le dijo
y la vuelves a tocar? Y para la próxima te voy a matar. Y el otro sí quedó, ¡no, ya no! Y le dijo, ahí te lo dejo. Y ¿sabes? Se fue. Y él y yo nos quedamos ahí, yo así mirándolo como...
Pues sí, amigo, aunque sea un poquito...
como que yo sentí chido acá en mi cuerpo pero él estaba todo asustado todo nervioso al modo de que se regresó para el otro lado y ya no volvió menos volvió porque a todos les fue a decir me levantó con sus compas le dijo a mi hermano tu hermana anda con drogas tu hermana anda en carteles tu hermana anda levantando gente Tu hermana me golpeó, me tiró allá por el 2000, por un boulevard que tiraban gente antes. Me tiró y mira, me cortó, me sacó las tripas.
Todo eso le contó. Y mi hermano pues le daba vergüenza, le daba pena. El chiste es que ya ni mi hermano cuando arregló papeles, ya ni mi hermano iba para Tijuana porque decían que yo andaba acá implicada cuando yo ahora trabajaba en una fábrica de costura. Yo era una tacuacha cualquiera, pero este vato se puso a decir de mí que yo... Y todos le creyeron. Entonces todos le dieron a la razón a él de qué bueno que ella no tenga el niño.
Sí,
sí, sí. Y pues ahí quedó. Con el paso del tiempo conocí a otro hombre que es idiota. Me enamoré perdidamente. duramos como unos dos años. Y cuando el papá de mi hijo se dio cuenta que yo ya andaba con este otro, pues más enojó y menos me dejaba venir al niño y menos venía a Tijuana. Nada, o sea, ya todo el rollo terminó completamente.
Sí.
Como quien dice, ahí ya se sentó y aceptó que ya no, que ya no éramos pareja y me dejó en paz y ya, se acabó todo. Pero Lo malo fue que ahora sí ya no volvía a ver a mi hijo. Entonces yo con este hombre que empecé una relación, todo fue bonito, todo estaba bonito. De vez en cuando el otro me dejaba hablar con mi niño y, hola papi,¿ cómo estás? Oh, amada, qué le chingada. Le mandaba regalos y así.¿ Y cuándo te voy a ver? Y tal, ¿no? Pues pasó el tiempo y me lo llevó. Y cuando
me lo llevó,¿ cómo te diré? Haz de cuenta, me lo llevó en unas vacaciones, como para un junio, julio.
Ok, ok
Pero yo ya tenía mucho que no veía a mi hijo, años que no lo veía. Y por fin lo volvió a ver. Y entonces, con este hombre,¿ cómo te diré? En cuanto se dio cuenta que estaba embarazada, me dice, ay,¿
qué crees? Ya se me acabó la residencia de mi, porque él era residente, ya se acabó la residencia, tengo que volver a renovar la residencia, entonces ya no puedo venir a Tijuana, porque él también vivía acá en el otro lado, y yo, entonces, no, pues este, pero el bebé, oh no, sí, ahí voy a estar pendiente de ti, mija, nomás este, pues es que te deja arreglar acá y luego ya vuelvo, y yo dije, ah, ok, Pero como
yo estaba bien enamorada, yo le creí. Mi compa ya, como dicen acá, se fue por los cigarros.
Sí, claro.
Y hasta la fecha, mi niño va a cumplir 10 años y ya todavía no arregla la residencia. Ah, no, no, no, no. Sí, entonces cuando yo me enteré que estaba embarazada fue porque mi niño más grande me dice, vamos al Parque Morelos, quiero que me lleves al Parque Morelos. Y yo, espérame, es que me siento mal. No, no, no, tú de seguro estás embarazada. Me dijo, así se portan las señoras
que están embarazadas. Y yo, cállate. Entonces, este, pues cuando mi ex, el papá de mi hijo fue a, cuando, o sea, el primer cucaracho, cuando fue a recoger a mi hijo este, mi hijo le dijo, papá, yo creo que mi mamá está embarazada. Y se le queda viendo. Y me dice, ¿neta? Y aquel que dice, digo, no, pues aquel va a estar ahí. Le dije, tú, tú ándate sin pendiente, tú no te pones. No, pero¿ y qué tal que no te responde? Le dije, no, si no me responde, ni modo.
Le dije, pues aquí estamos a la orden, pues tengo que hacer algo. No, que no sé qué, que yo te ayudo, que dame oportunidad. No te voy a dar nada. Que así seas el último hombre de este mundo, no te voy a dar oportunidad de nada. Y en ese tiempo volví a ponerme brava y le dije,¿ sabes qué? El niño ocupo que se quede ya conmigo, pero¿ dónde van a vivir? Pues nos vamos a regresar para el rancho, le dije, o nos quedamos en Tijuana, no hay problema
por eso. No, estás pero si bien loca, imagínate cómo va a estar aquí mi hijo, mi hijo es un gabachito, cómo va a andar aquí entre la prole. Él es un gabachito. Y ya, pues yo dije, bueno. Entonces en mi trabajo yo empecé a juntar puntos para el Infonavit. Y yo ya
estaba
buscando cómo comprar mi casa. Y ya le dije, oye, tengo esta propuesta, quiero comprar una casa. Y le dije al papá, a los dos papás de mis bendis, le dije, quiero comprar una casa, échame la mano. Y los dos me dijeron que sí, pero nunca me dijeron cuándo.
Ok
Y ahí quedó el tiempo. Y el otro pues se llevó al niño. Y ya yo me quedé en Tijuana. La panza creció. El otro no volvió. Ahora ya, cuando yo ya estuve embarazada, fue cuando el otro ya me empezó a llevar más seguido a mi niño.¿ Te cuentan
el
embarazo?¿ Qué te gusta? Unas cuatro o cinco veces fue en el embarazo. Entonces ya empezamos como más comunicación. Yo nunca, nunca volví con él. Jamás volví con él. Pero cuando me enteré que el otro me había dejado, fue cuando yo tenía, que te gusta, un mes de que había parido mi bebé. Ahí fue donde me enteré que él ya no iba a regresar. Y porque me enteré por unas personas que me dijeron, ay, ya no andas acá con el fulano este. Y yo, sí, cómo no, este
es su bebé. Y dicen, no, pues el otro día lo vimos acá en tal bar pisteando con las plebes y andaba así, así. Y cada ocho días anda. Y yo, no, él no viene. Sí viene. No, pero no puede cruzar.¿ Cómo va a cruzar? Sí cruza. No, hombre, viene a saber. Y que me le voy un día a observar. Yo tenía un carro. Y que me doy cuenta que sí venía. Y ya le llamé y no contestó. Y luego se salió. O sea, yo de lejos viendo todo el sistema.
Sí, sí, sí, claro
De lejos viendo acá. Y luego ya me contestó allá en la avenida. Y le dije,¿ dónde andas? Me dice, ay, acá en el otro lado es que no sé qué. Oh, qué bien. Oye, le digo, te ves muy guapo, le digo. Y se queda así, ¿qué? Le digo, o sea, tú no puedes venir a Tijuana conmigo, pero sí puedes venir con las putas. Bien, tú, está bien. Y me dice,¿ sabes qué? Tú cree lo que tú quieras creer. Yo no te voy a dar explicaciones de nada. Me colgó el teléfono y vi cómo se volvió a meter. Pero
yo traía a mi bebé en el carro. Y me quedé viendo de lejos. Y pues a llorar. Y dije, ya vale, madre. Sí, ya, amiga. Pues sí, el vato sí me daba dinero. Y como yo todo el embarazo trabajé, pues yo junté todo mi dinero. Y me estuvo ayudando. Pero a mí me... Yo ahí entendí que él no. Pues que no. Entonces, este... Pasó el tiempo. Y... Y me regresé a Guanajuato. Y no, tampoco la hice porque yo estaba acostumbrada a la vida de Tijuana. A ganar dinero,
a tener más. Como que la vida en Tijuana es cara, pero también ganas.
Si
no tienes dinero es porque eres bien huevón Entonces me tuve que devolver a Tijuana y yo le dije, mira,
vamos a hacer un trato.¿ Qué te parece? A ver, dime. Mira, ahorita tú me estás dando dinero para el bebé y todo bien le dije pero qué te parece que me ayudas a estudiar la universidad que quieres estudiar pues quiero agarrar la carrera en derecho le digo este vamos a hacer esto ayuda manténme todo este tiempo y págame la carrera pero cuando yo yo me gradué de la universidad yo ahí paras el día que me den mi título paras dijo de veras sí Voy a hacer mis prácticas
y todo. Yo me voy a mantener con lo que yo gano. Ahí paras. Y como en cuánto tiempo? En ese tiempo el bebé estaba chiquito. Le dije, pues yo creo que cuando el niño entre a primero de primaria, yo creo terminamos todo. Y dice, entonces quieres que yo te mantenga? Dijo cinco o seis años. Le digo, pues sí, si tú lo cambias a que vas a dar dinero hasta que tenga 18, pues te cambio 18 por cinco. Déjame pensarlo. Y yo dije, ay, pues ojalá quiera. No, no quiso.
No quiso. Dijo que no, que no. Ah, chinga. Entonces no, no dijo no. Entonces yo una vez me lo encontré por allá, por uno de los bares ahí en Tijuana y le saqué una foto a su placa de su troca. Y yo dije, esta foto ya me va a servir para futuro. Me va a servir. Y pasó el tiempo. Cuando mi niño tenía como dos años, él dejó de mandarme dinero. Ya no me mandaba. Entonces, después me volvió a mandar, pero que 500 pesos. Luego no me mandaba. Luego
otra vez me mandaba como mil pesos. Hasta que un día simplemente me mandó 200 dólares, que es equivalente a dos mil pesos, cuatro mil pesos. Ok. Y pues cada mes estaban... Ahí cuatro mil pesos en la cuenta de banco. Me funcionaba porque yo trabajaba. Con eso pagaba la renta, niñera, gasolina, comida. Y espontáneamente venía mi hijo del otro lado. Con su papá
Sí, sí, claro.
Y así funcionó el tiempo. Pero gracias a Dios conocí un hombre. Que también es de mi mismo pueblo. Nativo. Guanajuato. Y ya tuvimos un tiempo... Y él, cuando mi niño tenía como tres años, me dijo que quería una relación bien conmigo, pero obviamente era a distancia.
Ok Sí,
él vivía en el otro lado y yo vivía en Tijuana. Y pues estábamos bien y me mandaba dinero y con lo que recibía de mi niño y con lo que yo trabajaba. Y entonces a veces iba mi niño a Tijuana. Y así me funcionó la vida hasta que me dice, ya te tengo para el Coyote. Y yo,¿ cómo no? Sí, para ti, para el niño. Dijo,¿ te quieres venir para el otro lado conmigo?
Eso
Y yo le dije, no, yo no me quiero ir porque,¿ cómo me voy a ir? Yo no tengo papeles, yo no puedo ir por el cerro ni nada. O sea, no, ahorita la frontera está bien peligrosa y no, yo no me quiero cruzar. Y pues yo vivía en Tijuana, yo sabía cómo estaba la frontera. Y me dice, pues entonces si no te quieres venir conmigo, te voy a mandar la mitad de todo lo que me cuesta tu coyote y te lo voy a mandar a Tijuana y no quiero volver a saber nada de ti. Le dije, pero
ese dinero no es mío. Le digo, ese dinero es tuyo. Me dijo, pero lo estoy juntando por ti. Y fueron 26 mil dólares. Entonces le dije,¿ cómo cuánto juntaste? Y me dice, 26 mil dólares. Y yo dije, ah, pues me tocan como 13. Muy bien, dije yo, me va a alcanzar para comprarme un buen carrito. Pues, unos meses de renta, no me va a alcanzar ni para comprar una casa. Y luego dije, pero pues con mis puntos de Infonavit,¿ puedo comprar una casita? O sea, yo más o menos hice ahí un cálculo.
Sí
Y luego dije, no, güey. O sea, todo el tiempo sola, viviendo aquí en Tijuana, valiendo reatas. No, güey. Vámonos para el otro lado.
Eso.
Y ya le llamé. Y le dije,¿ todavía me quieres? Y me dijo, yo te amo con toda el alma, me dijo. Le dije, entonces dile a la señora que se venga por mí, si nos vamos para contigo. De veras
mi amor, te
amo y que no sé qué. Y
me
vine para acá, para el otro lado. Y desde entonces tengo aquí tres años. Ahora ya estoy cerca de mi hijo. En unos meses nos vamos a ir a vivir a la ciudad donde él vive.
Ya
voy a estar todavía más cerca. ya mi hijo grande con mi hijo chiquito estoy intentando que se quieran estoy intentando es que tengan esa compatibilidad y les digo somos el mundo solo nosotros para el mundo nosotros contra el mundo si yo falto tú te quedas responsable de tu hermano y si yo falto tú cuidas a tu hermano grande y así sucesivamente desde entonces vivo aquí en California no soy la más feliz del mundo pero al modo creo que soy feliz y doy gracias a Dios por
lo que tengo lamento todo lo malo que hice porque me llevé entre las patas a mucha gente por ser una estúpida que no fui fuerte debí ser más fuerte para no dejar ir a mi hijo Debí ser más fuerte para no haber cometido el error de haberme ido por primera vez para el otro lado. Debí ser más fuerte para obligar al otro a decirle, no, cabrón, págame la universidad. A veces me dice mi esposo que ahorita tengo, me dice, si aquel, si el papá del niño, dice,
te hubiera pagado la universidad, te estuvieras conmigo. Digo, si ese hombre me hubiera pagado la universidad, ni siquiera te conociera
Sí, no, y aparte se estuviera regordeando, ¿no? Yo le pagué, yo te pagué la universidad, agradeceme.
Ándale, pero fíjate que yo siempre he sido como muy sinvergüenza. Y como yo le digo a mi esposo, si en algún momento tú y yo no funcionamos y nos dejamos, Y yo me quedo aquí en Estados Unidos vagabundeando, haciendo la vida que tengo que hacer, porque al juego tengo que seguir adelante, trabajar por mis hijos. Entonces le digo, si algún día tú quieres darte y decir, sí, pues por mí tú estás aquí, yo voy a decir, sí, sí,
o sea, la verdad, si es por ti. Y porque también me ha dicho eso, sí, pero imagínate que él siempre estuviera diciendo, pues por mí es licenciada. Y yo diría, sí, pues sí, pero pues oye, voy a estar trabajando en un trabajo que me hubiera gustado tener. Y el precio es escuchar la voz de un misógino, estúpido, machista, que diga, por mí es una licenciada, no importa. Yo creo que a veces tenemos que quitarnos esas cosas de la mente, decir, si alguien te da algo, está bien, recíbelo y aprovechalo.
Yo creo que si yo hubiera peleado más por esa oportunidad que pedí hace seis años, ahorita mi vida fuera diferente, pero pues no. pero decidí aceptar esta oportunidad de venirme con mi esposo y gracias a Dios es un super hombre es amable me quiere quiere a mi niño mi hijo le dice papá y lo consiente lo llevó a Disney en su cumpleaños número 9 se ha portado como un verdadero papá como un verdadero papá y el papá de mi hijo ahorita anda valiendo no pues está bien más
o menos yo digo que está bien este porque viven allá allá donde ellos viven mi hijo vive ahí con él todavía este pero ya pronto va a vivir conmigo
eso
y al papá de mi niño chiquito le metí child support
mantención child support
te acuerdas te acuerdas que te dije que le saqué una foto a la placa
Sí, sí. Pues
haz de cuenta que fui a la oficina de mantención de niños y metí el trámite que me tardó un año porque como mi hijo es ilegal, somos ilegales pues, entonces yo pensé que no se iba a poder y me dijeron,¿ cómo no? Él es un residente o ciudadano americano. Digo, ahorita le arreglamos. Hicieron todo el trámite y ves que te digo que me mandaba 200 dólares. Cada mes.
Sí, bueno
O 500 pesos que ni siquiera son 50 dólares.
Sí.
Ahorita me están mandando 600. Pues
lo justo, amiga.
Cada mes. Y va a aumentar porque el niño está creciendo.
Claro Sí, pues lo justo, amiga.
Entonces, sin querer queriendo, fui muy mala, fui muy tonta, fui muy buena. Y lo único que puedo decir es, pónganse las pilas, morras, porque... Los hombres, con todo respeto de ti, pero los hombres son muy cabrones. Pero las mujeres también. Son unas méndigas. Porque como hay hombres buenos, hay hombres malos. Gracias a Dios se me tocó un hombre muy bueno después de dos malos hombres que me dieron dos hijos. Es lo único bueno que me hicieron en mi vida. La felicidad que en su momento me dieron.
Las lágrimas y los putazos que me dieron. Pues al final de cuentas es parte de mi crecimiento que ahorita Ahorita estoy aquí, puedo decir que recibiendo lo bueno que Dios tiene para mí, la vida tiene para mí, y yo creo que Dios nunca me ha soltado.
No
Porque aquí estoy.
Pues es que sí, amiga. Mira, yo te voy a decir algo muy honesto, ¿no? Tampoco te castigues tanto. Obviamente estabas muy chica, estabas muy inmadura. Esa es la palabra, amiga, porque... La edad no tiene nada que ver con la madurez. Hay personas que tienen 20 años, son bien maduras. Perfecto. No es tu caso, amiga. Y está bien. Es lo más común. Obviamente, también tú me dices que vienes de un contexto cultural y familiar donde ya te embarazaste a casarse, ¿no? Y
pues ahora qué chingados, ¿no? O sea, nada mames. Pero antes, amiga, pues así era, pues. Y obviamente todas las pendejadas que hiciste en Tijuana, pues estabas deprimida, amiga. O sea, yo pasé por algo similar. Ya lo voy a contar mi historia. Pasé por algo similar, amiga. Y sí te da el bajón, sí te deprime. La gente nada más juzga, pero... Sí, sí, estás deprimida amiga y créeme que uno comete errores, pero es parte del crecimiento. Yo siempre le he dicho, esto
es parte del crecimiento. Si no hubieras pasado por todo eso, a lo mejor no serías la persona que eres hoy. O sea, tú mencionas algo muy importante, ¿no? O sea, tus dos hijos son tus mayores logros, ¿no? que lamentablemente salieron de relaciones que estuvieron mal, pero al final de cuentas es tu motor. Y qué chingón que te hayas encontrado o que Dios te haya mandado un hombre bueno
que aparte es padre para tu hijo. Y mira, yo siempre lo he dicho, hija, al final los hijos, sobre todo tu hijo grande, al final ellos se dan cuenta. O sea, el peor error que un papá puede cometer es creer que sus hijos están pendejos. Obviamente, el cucaracho uno, amiga, él pensó que toda la vida lo iba a tener controlado, manipulado, pero eventualmente se iba a dar cuenta. Y yo te aseguro que también se da cuenta de la clase de
agua la que tiene. Eso me queda claro. Entonces, el hecho de que ya se vaya a vivir contigo, créeme que dices, bueno, valió la pena tantos pinches años. Pero al final, mira, vas a tener a tus dos hijos ahí y pues lamentablemente tuviste que pasar esto,¿ sabes para qué? Para crecer, para hacerte fuerte. La fortaleza que no tuviste en el pasado la tienes ahorita y yo sé que ahorita eres totalmente fuerte para tus dos hijos y obviamente me queda claro para tu marido.
Sí, de hecho yo a veces lo veo y le digo, Diosito no te quiere. Y me dice, no me digas eso, Dios me quiere mucho. Le digo, es que si Diosito te quisiera, no te hubiera puesto una persona como yo. Y me dice, no, exacto, por eso me ama, porque me puso una persona como tú. Y yo he hecho tantas tonterías en mi vida que pienso que no lo merezco, pero luego me digo,¿ cómo no? Sí lo merezco. Yo en algún momento de toda esa incertidumbre, cuando no veía a mi hijo, cuando aquel me dejó, Es como, no sé,
es como me caí. Literalmente estaba yo en el suelo tirada, llorando con un bebé en brazos, extrañando a otro, pidiéndole perdón a este bebé, diciéndole esto no quería para ti. Yo, yo te hice con mucho amor. Estaba enamorada y te hice para darte una familia. No para esto, pero aquí estamos y. Y yo solamente cerré los ojos y dije, Dios mío, dame fuerzas, ayúdame y no dejes que mi hijo me deje de querer, que me siga queriendo, deja
que él sea bueno, que sea noble. Y yo me siento muy orgullosa del grande porque aparte se me hace un morro muy guapo y es muy amable y es bueno. Y desde que estoy aquí ya habla más español. Y digo, en ese momento que yo estaba en el suelo llorando, sentía todo mi fracaso y digo, Dios, me pudo haber escuchado. Y todos los días pido lo mismo. Agradezco por esta oportunidad, por tener a mis hijos juntos y por todo, a pesar de lo malo y todo lo malo y bonito.
Amo Tijuana, amo Tijuana, amo estar aquí. Y sí, o sea, no más. A pesar de todo, espero que algún día toda esa gente que en el momento lastimé, yo creo que nunca les voy a pedir perdón. Soy muy narcisista y no creo poderlo hacer, pero pues ojalá un día llegue paz, porque destrocé mucho en mi camino y espero
que no cometan mis errores. que las que nos estén escuchando sean fuertes la vida no se acaba cuando un vato te deja con tu bebé recién nacido o embarazada y si te quitan a tu hijo lucha por él yo tuve una frontera de por medio y yo me aferré y yo tenía que regresarme a mi casa a Guanajuato pero decían no porque si yo me regreso yo voy a estar lejos de mi niño porque mi niño un día va a venir a Tijuana a verme y un hijo un día se va a enterar Y a
pesar de que él ya sabe muchas cosas, me dice, mamá, te amo. Yo sé que tú estuviste en Tijuana por mí, para mí, y que te hayas venido para acá. Ahorita ya estoy. Él dice, estoy agradecido con por lo que hizo de traerte, de traerte con nosotros. Gracias a él. Estamos juntos los tres.
Entonces
esto de verdad que gracias por escuchar mi historia y espero que¿ Le sirva
a alguien de algo? Sí, amiga, pues mira, es evidente, ¿no? Pues que también hay muchas historias similares, no iguales, pero yo pienso que también el mismo Dios te va a poner las oportunidades para poder quizás pedirle perdón,¿ por qué no? Para que tú encuentres tu paz. Yo lo que digo siempre es busca tu plenitud, yo le llamo, ¿no? Que encuentres tu plenitud y que realmente encuentres paz en tu vida. Y más ahorita que ya todo se te está arreglando.
Creo que la misma vida te lo está diciendo. Sabes que ya estuvo bueno. Ya te di tus jalones de orejas. Ya por fin lo entendiste. Chingón. Porque yo siempre he querido, ¿no? A veces... Dios te pone la piedra un chingo de veces hasta que entiendes, ¿no? Así como, ah,¿ no entendiste? Órale, va. Órale, pues, déjate, la pongo otra vez. Entonces, este. Ya
sé. Sí. Eso sí. Entonces
pues, te digo, o sea, yo, ábrete. Ábrete a la posibilidad de que si se te presenta la oportunidad, créeme, aprovéchala. Ya, si la otra persona va a estar enojada, molesta y chinga a tu madre, bueno, pero al menos tú, al menos de tu parte, como que ya encuentres esa, esa, esa plenitud y mira, y bendito Dios, ya todo se te está acomodando.¿ Cómo ves, amiga? Gracias
Ay
amiga, pues, pues ha sido un placer, un gusto poder, poder escucharte y que nos, nos cuente tus, tus historias. Y tú dices algo, algo bien cierto, ¿no? O sea, que no se les acabe el mundo, a pesar de que, pues, pues las deja el vato y ojalá ahí está esta historia la he escuchado muchas veces esta historia amiga donde si se puede y las personas que están escuchando este relato si está de la chingada se ve de la chingada y no ves para la chingada pero créeme algún día vamos a salir de esta ya
está Bueno, pues muchas
gracias. Ándale, pues amiga, no, pues muchísimas gracias a ti por hacer contacto y ahí tienes mi teléfono. Siempre les digo, ahí tienen mi teléfono para cualquier cosa. Ojalá, déjalo a punto aquí unos meses o un año para ver, a ver cómo, para volvernos a embarcar y a ver cómo estás. A ver si ya, ya todo se te acomodó.¿ Cómo ves? Ok, un nuevo chismecillo
por
ahí. Ojalá y todo sean puras buenas noticias. Ya está. Eso, vas a ver que es amiga. Y pues también gracias a ti que escuchas este podcast, estas historias que son reales, experiencias que nos han pasado y que la verdad, pues uno no le queda de otra más que superarse y aprender.
Sobre todo es aprender, aprender. Siempre lo he dicho, hay que evolucionar porque si no. estamos cometiendo la misma historia, nos tropezamos con la misma piedra y pues bueno, aquí lo importante, te repito, es aprender, que es lo mejor que uno puede rescatar de estas experiencias. Y como siempre te recuerdo que si no te has suscrito, bueno, aquí está el botón de suscribir, seguir, más bien en Spotify
dice seguir. Muchas gracias, ya superamos los 5 mil suscriptores. A ver si podemos cerrar el año con con seis mil va el botón está ahí aquí en spotify de debajo del nombre de este podcast y si nos quieres contactar para contar tu historia tu relato lo puedes hacer aquí también lo encuentras en la segunda pestañita donde dice acerca está debajo de la campanita que también la puedes activar para que te lleguen más nuestras notificaciones perdón Ahí está
el enlace directo, el botón que te manda directamente, te abre la aplicación de WhatsApp y automáticamente te deja ahí un mensaje a pedirte menos, nada más para que le das en enviar y hacemos contacto. Ahí yo explico todo lo que es la dinámica sin ningún problema, por si
tuvieras ahí alguna duda. En infielespodcast.com también encuentras ese botón que también te manda directamente a nuestro chat oficial en WhatsApp y además de todas nuestras redes sociales y pues como siempre déjanos ahí un mensajito este desde donde nos escuchas y con mucho gusto te mandamos un saludo y un abrazo va muchas gracias amiga cuídense mucho va
ya está gracias
