Sí, bueno. Hola,¿ qué tal, chicas y chicos? Bienvenidos nuevamente a un episodio nuevo de Infieles, Infieles Podcast. Y pues bueno, una noticia así de rapidito. Este domingo voy a estar sacando un relato, una historia completa, ya que hay varias historias que quedaron en parte 1, parte 2. Bueno, este domingo voy a estar siguiendo con la dinámica de estar juntando las historias que quedaron precisamente aquí. En partes ya hay varias
historias que están precisamente ya como historia completa. Entonces este domingo voy a estar sacando este ya para dejar por las historias completas en este canal y eventualmente algún día borrar las historias que quedaron como parte uno y parte dos. Pero hoy, hoy, obviamente hoy viernes tenemos relato nuevo y pues bueno, si estás, si estás de vacaciones, espero te la estés pasando muy bien en compañía de tu familia
y pues ya nosotros continuamos con nuestra programación habitual. Bueno, y como siempre te recuerdo que si quieres contar tu historia, tu relato, lo puedes hacer a través de WhatsApp. El número lo encuentras en la descripción de este episodio o de este podcast. Este número está ahí. No necesitas guardar el número. Simplemente de hecho está un enlace en que si le das clic, automáticamente te abre WhatsApp. También puedes encontrar este enlace y el número en infialespodcast.com. Ahí puedes
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Y pues también aprovecho también para recordarte, síguenos en todas nuestras redes sociales, nos encuentras con infielespodcast.com, nos hemos dado cuenta que están muy solitas, entonces por ahí vamos a estar sacando otro tipo de material relacionado a infieles, y pues bueno, también que se arme aquí el debate en los comentarios, pero sobre todo, desde qué parte del mundo nos escuchas, ¿va? Muchas gracias. Hola,¿ qué tal, mi estimado? Buenas tardes. Buenas tardes,¿ cómo está usted? Pues con un
chingo de frío, pero de donde es usted, debe ser más, ¿no? Bueno, sí, nos acaba de caer una
helada
de como 6, 7
pulgadas de nieve con hielo, y sí está un poquito frío por acá.
Venga su madre,¿ se puede saber de dónde nos marca? Sí, de... Ok, entonces vamos a decir que es de Estados Unidos.¿ Cómo ve? Ok, de Estados Unidos. Eso
Cómo le hace? Puede cambiar un poquito la voz porque yo conozco gente de aquí muy cercana que creo que escucha el podcast oiga. Ah.
O sea, qué chido para mí, pero para usted no. Sí, no
sé. Y apenas recientemente empecé a escuchar el podcast. Me pareció, muchos de los que he escuchado me parecen muy interesantes.
Muchas gracias, mi estimado. La verdad, para mí este tipo de comentarios es de oro puro para continuar con este proyecto. Y me doy cuenta que estamos creciendo y vamos a crecer más, si Dios quiere. Pero de verdad, muchísimas gracias. Pero a ver, cuéntenos, mi estimado, cuéntenos de la cucaracha en cuestión, de la susodicha en cuestión.
Bueno, pues empezamos desde el comienzo, me imagino, ¿verdad? Sí. Mi historia es de que yo me salí muy temprano de mi casa. Me salí a los 14 años de mi casa. Me vine para el norte con mi hermano. Él se vino un poquito antes que yo. Y después me vine yo. Entonces, estando aquí, mi hermano se tuvo que regresar para México un tiempo, ¿verdad? Y me quedé yo solo. A los 15 años me quedé completamente solo yo. Entonces, conocí a una persona. A la rata le vamos a poner, ¿no? Ok, rata,
déjala a punto. Conocí a la rata. Entonces, en mi tiempo, yo me imagino que como de amargura y soledad, porque en realidad yo estaba solo completamente. Mi hermano era el único que tenía yo aquí. Y cuando se fue mi hermano, me quedé yo solo a los 15 años totalmente. Conocí a esta persona. Empezamos a entablar una amistad. Trabajábamos en el mismo lugar, en la misma compañía. Entonces llegó el momento
donde ella... Se lastimó en el trabajo, ya no pudo trabajar y andaba buscando un lugar donde pudiera ella quedarse. Ella tenía mucha familia aquí, pero ella no haga de cuenta que no quería pedirle ningún favor a su familia. Entonces, como ya habíamos entablado una amistad, ella es mayor que yo. Yo tenía 15 años. Ella tenía unos 21, 22 años.
Ok, va.
Entonces, yo trabajando en una compañía grande aquí, donde estábamos trabajando.
Sí.
Entonces, se empezaron a dar las cosas, ¿verdad? Mi soledad como chamaco, porque yo era un escuincla a los 15 años. Sí, claro. En realidad. Y ella también se juntó el hambre con la necesidad, oiga. Uh. Y empezaron a suceder las cosas entre personas, ¿verdad? Empezamos a tener una... Empezamos a comenzar una relación. Todo empezó sexualmente, ¿verdad?
Ok, va
Entonces ya después de ahí nos seguimos de lo sexual a lo... Nos quedamos juntos. Nos juntamos, pues, vaya.
Sí, se juntaron.
Nos juntamos. Yo estuve trabajando ahí en esta fábrica. como unos, podríamos decir, unos cuatro años. Yo duré como mayordomo tres años trabajando en esa fábrica. Entonces, por cuestiones de malos entendidos, de hecho, me agarré a golpes con un güero, me agarré a golpes con un güero, me corrieron. Entonces, yo le tuve que decir a la rata, le dije, oye, rata,¿ sabes qué? Pues vas a tener que comenzar a trabajar en lo que encuentro algo yo más... Más sólido, donde
pueda ganar un poquito más. Entonces ella estuvo de acuerdo. Dijo, ok, está bien. Empezó a trabajar. Para eso ya habíamos vivido como unos dos años, yo creo. Porque tuvimos un niño, ella y yo. Tuvimos un niño, nuestro primer niño. O sea, todo sucedió bien rápido. Yo trabajaba mucho, oiga, y trabajaba... de 3 de la tarde hasta las 8 de la mañana todos los días. Metía mucho tiempo extra para poder darle una vida a mi hijo que iba a nacer y todo eso.
Entonces yo traté de echarle muchas ganas para tenerles algo bien a ellos,¿ sí me entiendes? Sí, sí, claro. De los 15 a los 18 años, Yo estuve juntando dinero, dinero, estuve juntando. En mi poca cabeza de cómo ahorrar dinero, yo lo guardaba así como a la antigua, debajo del colchón O hice una alcancía grande y empecé a guardar dinero.¿ Me entiendes? Sí. Entonces, cuando pasó lo que pasó, que me corrieron, ella empezó a trabajar. Ya mi hijo ya
había nacido. Yo empecé a trabajar en una fábrica de... de alimentos para animal pero no nos iba bien, nos nomás trabajamos un día, dos días ella empezó a trabajar tiempo completo entonces un día me viene a ver un camarada que trabajaba con nosotros, conmigo pues allá en la otra fábrica y me dice, oye carnal necesito hablar contigo Y le digo,¿ qué onda?¿ Qué pasó? Y me dice, pues es que, dice, no sé cómo decírtelo para que no, dice, porque siempre en estos casos el que sale mal es
el amigo que dice las cosas, ¿verdad? Y le digo, ok, le digo,¿ qué pasó? Dice, no, pues es que, dice, pues te voy a decir la neta, dice, la rata aquella... anda platicando con este camarada, andan bien juntitos, risa, andan risa todo el, toda la noche. Sí, claro. Dice, en la hora del, en la hora del descanso del, del, del almuerzo, dice, se desaparecen y nadie, nadie los mira y, o sea, pasaron así las cosas. Sí, no manches. Entonces yo le hablé, yo le hablé a un camarada que
tenía en, en esa, en esa fábrica un supervisor. Sí. Y le dije, le dije, oye, tan hijo, le digo, necesito que me, necesito que me, que me investigues algo, ¿verdad? Y me dijo,¿ qué onda, no?¿ Qué pasó? Y yo le expliqué la situación y me dijo, no, no sé cómo crees, canijo, cómo crees, no, no creo que andes haciendo eso, no. Le digo, mira, nomás ocupo el favor, le digo, no, le digo, si no lo quieres hacer,
está bien, no, no hay bronca. Sí, claro. Dice, bueno, lo voy a hacer, dice, porque somos camaradas y todo eso empezó, mi camarada este empezó a investigar, a ver, a ver, no me habló hasta las, pasaron tres semanas, tres semanas y Entonces me habla, me dice,¿ qué onda, canijo?¿ Qué andas haciendo? Le digo, nada, carnal, aquí descansando porque no estaba trabajando mucho. Y me dice, pues ya te tengo investigado aquello, carnal. Le digo,¿ qué onda? Y me dice, no, pues,¿
sabes qué? Pues, este... Sí, dice, se andan bien cerquita, dice, anda, este cabrón le habla a la oreja, dice, la hora del almuerzo, dice, los estuve siguiendo, dice, y se... A la hora del almuerzo se va ella al carro de este vato, dice, y pues ya no sé, ya no sé qué pedo ahí, dice, pero estaba muy conocido que en esa compañía mucha gente tenía relaciones textuales en ese parqueadero de carros,¿ sí me entiendes? Sí, sí, claro. Entonces, en realidad era lo que estaba pasando. Sí
híjole, hermano
Sí, entonces me dieron la noticia, Para eso entonces mi hermano ya venía de regreso para acá. Rentamos una casa entre mi hermano con su señora y yo con la rata. Vivíamos juntos todos. Entonces la rata empezó a portarse bien, bien, bien, bien groseramente conmigo. Bien despotamente. Distante. Siempre que hablaba se refería hacia mí con puros gritos, hasta mentados de madre. Ya, ya, mal,¿ sí me entiendes? Mal. Sí, hermano. Mi niño ya tenía, no me acuerdo, como un año, creo, año y medio.
Muy bien chiquito. Sí, estaba chico. Entonces, una de esas, estábamos en la sala sentados, mi hermano y yo estábamos platicando. Y mi hijo, mi hijo desde chiquito fue bien, bien inteligente, bien, este, desde chico dejó el pañal, ya usaba el baño al año y medio, al año, era muy, muy, muy, muy, este,
muy listo el chamaco. Entonces, este, viene conmigo llorando que quería hacer el baño, le digo, ok, le digo, vamos, vamos pa' que te lleve al baño y me dice el niño, no, dice, quiero que me lleve mi mamá. Le digo, ok, pues dile a tu jefa que te lleve al baño, canijo. Entonces va el niño, va y le dice a su mamá que quiere ir al baño y viene la mamá enfrente de mi hermano. Me dice, eres un bueno para nada, no sirves para nada, que quién sabe qué. Me suelta un cachetadón enfrente de mi carcelal.
Y le digo,¿ sabes qué? Le digo, yo no voy a pelear enfrente de mi hermano. Le digo, vámonos al cuarto, vámonos al cuarto para discutir esto. En el transcurso que íbamos caminando hacia el cuarto, me iba pateando, me iba jalando, me iba pegando el trancas en la espalda, en la nuca, me iba pateando como si hubiera, no sé, como si me tuviera un odio feo, ¿verdad? Sí, claro. Entonces, pues uno dice, bueno, si ya está haciendo cosas así, pues
lo más normal que, por eso se está portando así, ¿no? Sí, claro, hermano.
Entonces yo cuando llegamos al cuarto le dije, bueno, luego ya, si tú ya andas con otro cabrón, le digo, pues este... pues ahí muere ya la bronca para qué vivir de una forma que nada más nos está lastimando más al niño porque eso de estar viviendo como perros y gatos no está bien en realidad no está bien y se me avienta encima a chingados como si como si lo que yo le estuviera diciendo la estuviera ofendiendo y todo eso entonces yo agarro la empujo la empujo a la
cama y se fue del otro lado y se cayó y se golpeó En realidad yo nunca la golpeé, ¿verdad? Entonces ella se levanta, recoge sus cosas, agarra documentos de ella y del niño, agarran y se van. Se van. Yo me quedé ahí pues llorando también. Estaba bien morro todavía, como quiera. Y me dice mi hermano, dice, no te agüites, carnal, pues esto va a pasar. Dice, ya se le va a pasar, al rato regresa y todo esto, ¿verdad? Sí, claro. A las tres horas... A las tres horas me tocan
la puerta. Me tocan la puerta de la casa. Entonces, cuando voy y me asomo, era el policía. Eran como cuatro patrullas que llegaron ahí a mi casa, carnal. Y me dicen... Me dicen, eres fulano de tal. Dije, Simón, que se me avientan encima, me avientaron al suelo, me pusieron la rodilla en la nuca, como si fuera el peor de los criminales.
Ay, hermano, qué feo se siente
eso. Me llevaron a la cárcel, me procesaron por violencia doméstica e intento de asesinato. Le digo,¿ cómo intento asesinato? Y dicen que la rata tenía moretonas en toda la cara, en todo el cuerpo y que la quise acuchillar y que la quise ahorcar y un montón de cosas.
Sí, hermano, qué feo.
Entonces yo me enteré que ella se fue a la casa de unos primos y cuando llegó a la casa de sus primos, las señoras le pintaron Le pintaron moretones por todo el cuerpo. La quise yo matar Entonces ella puso cargo sobre de mí. Yo estuve encerrado un rato. Yo estuve encerrado un rato. Entonces... Estuve encerrado un rato y mi hermano me consiguió un abogado. Pude salir. Lamentablemente me tuve que... que dar como culpable para que
yo pudiera salir con una sentencia más fuerte. Me dieron como provecho, como, no sé cómo se dice, como un tiempo de que si hago otra cosa me encierran.
Ah, este, libertad, este...
Como condicional o algo
así. Condicional ok,
va. Sí, entonces, este, empecé yo a hacer, este, empecé a hacer mi vida yo. Sí, caramba. Sí, este... Después de un tiempo, ella me contactó que quería continuar, que por el niño, que lo otro, que la plegada. Sí, sí, sí, hermano. Entonces yo pues dije, pues sí, la verdad, la verdad, está bien que... Me está hablando este muchacho, perdón.
Una disculpa
¿eh? Ahora sí, continuamos. Entonces llegó el momento en que ella y yo regresamos. Ella y yo regresamos, pero yo ya... De hecho, yo desde el momento en que ella y yo estuvimos juntos, yo nunca estuve como muy completamente enamorado de ella, porque más que nada mi... Mi ansiedad era de que yo quería estar con alguien. Yo me sentía solo desde cuando mi hermano se fue
Sí, claro, hermano.
Entonces, cuando ella regresó, regresamos. Y hasta la fecha, en realidad, es algo que a veces me pregunto por qué lo hice, si en realidad fue o no fue. Salió embarazada otra vez ella en cuanto regresamos, supuestamente, otra vez con otro niño mío. Ah, sí. Sí, supuestamente era mío, pero yo no quise investigar. En realidad ya la relación era muy monótona. Yo ya no hablaba con ella, ya no convivíamos en
absolutamente nada. Yo nomás me dedicaba a mi hijo al 100%. Entonces, un día de estos, para esto entonces ya acababa yo de agarrar otro trabajo. Acababa de agarrar otro trabajo, sí, en una mina. Entonces, cuando entré a ese trabajo, a esta mina, me dijo el patrón, dice, necesito que te encuentres un grupo de trabajadores. Van a tener un grupo, necesito que te consigas a otros cuatro. Conseguí a la gente, me llevé a un primo y otros dos camaradas. Yo
me rechazaba con un camarada en el trabajo. Un día, un día, yendo al trabajo, entramos a una tienda, a una tienda que es tienda y casino, ¿verdad?
Ok.
Y en ese momento que entramos a la tienda, carnal, conocí a una persona hermosísima. Ah. Hermosa. Ok. Hermosa, bonita. La persona... Para mí, ¿verdad? Para mi kitrello. Yo la miré con un cuerpo espectacular, una sonrisa, labios, todo. O sea, yo me quedé deslumbrado con esta persona.
Eso.
Entonces, pero yo estaba con esta persona,¿ me entiendes?
Sí, hermano.
Con la rata. Estábamos juntos, pero no estábamos juntos. Entonces, empezamos a ir más a la tienda, mi amigo y yo, mi amigo y yo, y mi amigo ya se había dado cuenta que a mí me gustaba mucho esta muchacha. Un día de estos, un día de estos, me dice mi camarada, dice, vamos más temprano, dice, vámonos más temprano para pasar a la tienda y desayunar ahí, y a lo mejor platicas con esta muchacha. Y le decía yo, no, porque yo me daba vergüenza, le digo, no, no, no,¿
cómo crees?¿ Cómo ves? No, no, no,¿ cómo ves?¿ Cómo crees que voy a hacer eso? Sí, claro. Un día, ese día que nos fuimos temprano, no me habló la muchacha, ni yo la hablé, nomás nos hacíamos ojitos nada más, así de lejos. Ella correspondía a mis miradas, nos mirábamos mucho y me sonreía de vez en cuando. La última vez que fuimos temprano para almorzar ahí, nos íbamos a salir, mi amigo y yo, y mi camarada dice,¿ no le hablaste, no le pediste su número? Le dije, no, me dio vergüenza. No, dice,
ves y háblale. Y en eso que sale la muchacha, que sale hacia afuera y fue a su carro, la muchacha. Y me dice, amigo, mira. Dice, mira, güey, ahí está. Dice, ves, háblale. Le dije, no, no, no,¿ cómo crees? Y que me empuja mi camarada hacia afuera del carro y que me aviente. Ahora sí que fue el empujón que me hizo ir a hablar con ella. Fui a hablar con la muchacha, le pregunté cómo se llamaba, me dijo su nombre, le digo,¿
tienes novio? Dice, no, no tengo novio. Oh, wow. Y en ese mismo instante le digo, oye, le digo, me gustaría que fuéramos a, no sé, a dar la vuelta, no sé, no sé, a pasear por algo, no sé, como tú veas, y así, me dijo que sí, estaba bien, como supuestamente ella dice que estaba soltera, y pues yo no me preguntó que estaba soltero, pues dije, pues, dije yo, aquí Merucho, ¿no?
De aquí soy.
Entonces, ajá, nos pusimos de acuerdo para ese fin de semana. Yo, yo, tontamente, tontamente, le di mi teléfono de casa le di mi teléfono para que me hablara entonces hicimos la cita para salir llegamos el fin de semana me estuve arreglando para salir me preguntó la rata¿ a dónde vas? unos camaradas pero como yo le di mi número a esta muchacha me estuvo marcando en cuanto me salí de la casa esta otra muchacha me estuvo marcando Y no sé si platicaron. Bueno,
la rata no hablaba inglés. Y la otra muchacha no hablaba español. Oh, ok. Los chingones. Sí, sí. O sea, no se entendían muy bien. Entonces salimos, salimos la muchacha y yo. Nos fuimos a un bar, estuvimos tomando. Yo no tomaba, ¿verdad? Pero en ese día tomé. Nos la estábamos pasando chido y cuando íbamos ya, cuando salimos del bar, dije, no, pues ya vamos, no sé, por ahí, ¿no? Supuestamente íbamos a ir a un hotel ahí a seguirle la peda. Pero en ese entonces nos para un policía cuando íbamos
en la carretera. Pues nos llevaron a la cárcel, carnal A ella por manejar intoxicada y yo por estar intoxicado en público. Entonces, esa noche, la primera cita que tuvimos esta muchacha y yo, nos fuimos a la cárcel. Entonces, mi hermano otra vez fue a sacarme de ahí. Pagó la fianza. Llegó la rata también ahí con mi carnal. Y creo que ahí en la corte les dieron información de cómo me pararon, qué fue lo que pasó. Entonces, la rata se sintió bien indignada.¿ Qué pasó?¿ Con quién estabas?¿
Quién sabe qué? Entonces, ahí empezaron los problemas con la rata. ¿Verdad? Entonces llegó un punto donde ella, la Rati y yo ya no coincidíamos en nada, luego que ya no platicamos en nada, entonces llegó, yo tomé la decisión en que debíamos de terminar por definitivo, porque ya eran puras peleas también, ya empezaban los insultos otra vez.
Pues es que también, hermano, pues el hecho de que, pues, o sea, te haya mandado a la cárcel, hermano, es algo que no se supera, o sea, está bien cabrón, o sea, entonces quieras o no, si le tuviste un resentimiento y yo siento que algo se perdió ahí, tronó algo que definitivamente, pues, o sea, yo entiendo que usted regresó pues también por la soledad, dices, bueno, pues es la madre de mis hijos, pero usted lamentablemente pues no sentía nada por ella, pues, entonces creo que esa relación
pues ya estaba Más que destrozada, ¿no?
Sí, sí. No, y viene algo pues que en realidad sí se pasó de lanza esta rata, ¿verdad?
Sí.
Haga de cuenta que terminamos la relación ella y yo. Supuestamente ella estaba embarazada cuando se fue. ¿Verdad? Ya teníamos a nuestro hijo, ya quedó embarazada de otro niño. Bueno, ella me quitó todo, absolutamente todo. Yo lo único que saqué de mi casa fue tres, cuatro mudas de ropa y ya. Todo lo que tenía yo se perdió, perdí todo. ¿Verdad?¿ Se acuerda que yo le había dicho que yo estaba con... ahorrando dinero,¿ te acuerdas?
Sí, sí, sí, como
Durante tres años yo estuve ahorrando dinero, dinero, siempre, siempre guardaba 100, 100, 200 semanales, 100, 200, por durante tres, tres años y medio, no recuerdo muy bien las fechas, en realidad. Híjole Que yo sabía que era bastante dinero que se había juntado en ese entonces y... Mi anhelo era, estoy juntando este dinero para comprarme una camionetona, no sé, algo, algún
gusto de alguien. Entonces ella se quedó con todo, se quedó con todo ese dinero, me quitó todo, los muebles, todo lo que tenía en la casa, todo se lo... Se lo llevó, lo tiró, no sé qué le hizo en realidad. Yo haciéndole cuentas de todo el dinero que estuvo ahorrando durante tres años y medio, yo más o menos le calculo unos 20 mil dólares. Estamos hablando del 2004, más o menos, cuando pasó eso. Entonces ella y yo pues terminamos, ¿verdad? Yo traté de hacer bien las cosas. Dice, bueno, pues
ya no estoy contigo. Vamos a hacer las cosas bien por los niños. Déjame ver a los niños. Yo te doy una indemnización para los niños para que ellos tengan algo. A lo mejor no voy a estar como padre todo el tiempo, pero si tú me dejas verlos a cierto tiempo... una vez por semana o los fines de semana, o como quieras. Pero él ya tuvo una decisión determinadamente de que dijo, no, mientras tú no estés conmigo, tú no vas a ver a los niños
Esa fue su determinación. Pero pues usted está con el Child Support, pues yo pienso que sí se puede, ¿no?
No, y vamos para allá, carnal. Y vamos para allá.
O sea
el... La decisión que habíamos tomado al último era de que yo le iba a dar dinero por semana, semanalmente, a los niños, ¿verdad? Sí. Al final de cuentas, ella fue a la oficina del child support Entonces, su alegación de ella fue de que yo nunca estuve con el niño desde que ella estuvo en todo su embarazo. O sea, que los tres años que el niño estuvo conmigo, ella dijo que yo nunca estuve ahí con ellos. Entonces los del DHS me pusieron cargos de
que yo nunca les he dado nada. Fue un abandono pues totalmente mío.
Sí, hermano.
Entonces me contaron desde que el niño nació, desde que el niño nació hasta que el niño ya tenía tres años y medio y ya que el otro niño ya había nacido. O sea, ya era en Chao Supor de dos niños, más aparte ya estaba atrasado tres años y medio en Chao Supor. Ah. Entonces me estaban cobrando 15 mil dólares de Chao Supur atrasado y tenía que dar yo al mes, tenía que dar mil dólares al mes de
Chao Supur. En ese entonces era bastante, era mucho para un trabajo de... donde en realidad estábamos ganando un poquito más del mínimo. En realidad no era mucho lo que se estaba ganando en ese entonces, porque ya ve que se vino cuando el país estuvo perdiendo mucho dinero y no hubo trabajos por ningún lado en el 2007 y todo eso. Llegó una temporada bien dura aquí en Estados Unidos en el 2007. Entonces,
yo seguí trabajando, seguí trabajando. Bueno, en ese entonces cuando me hablaron los del DHS, fueron por mí a mi casa, los policías otra vez. Fueron y me arrestaron porque yo no estaba cumpliendo con mis obligaciones del Chau Sopor. Fui a corte, yo le expliqué al juez, le dije, juez, pero yo estoy dando dinero semana con semana. Y me dijo el juez, dice,¿ sabes qué? Dice, todo lo que tú diste en cash, en efectivo, ella dice, eso nada más fue un regalo, dice. Dice, tú debiste haber arreglado
las cosas por el DHS. Dice, entonces, entonces vas a tener que comenzar otra vez de ceros desde que el niño, desde que el primer niño nació hasta ahorita, dice, vas
atrasados arriba de 15 mil dólares. tuve que dar 5 mil dólares para que pudiera yo salir de la cárcel para poder avanzar en mi chao su por atrasado así fue como pude salir mi patrón el patrón que ya tenía fue el que me empezó a ayudar un poco más me empezó a pagar un poco más Entonces, ahí quedó la historia con la rata, ¿verdad Sí, ahí quedó, ahí se concluye, porque ya nunca más volvía a regresar con ella. Ella y yo, ahí terminó toda la relación. Mis niños, pues yo les seguí dando
su mantención, les estuve pagando mes con mes. Hasta que cumplieron la mayoría de edad. La mayoría de edad. Ahora paso a la siguiente relación con la muchacha esta que conocí en la tienda. Ah
ok
Entonces, esta muchacha y yo nos juntamos. Vivimos juntos. Estuvimos viviendo juntos. Ella me apoyó en mis momentos más... más difíciles económicos, momentos más difíciles que no tenía yo absolutamente nada. Ella nunca me vio menos, nunca me sobajó. Ella comenzó a trabajar en un trabajo donde ganaba mucho dinero. Ella trabajaba en una fábrica... En una fábrica de Gerber Ellos ganaban mucho dinero por quincena. Entonces ella fue la que me compró mi primera camioneta para poder ir yo
a trabajar. O sea, me apoyó muchísimo al principio. Al principio me apoyó muchísimo. Entonces, este... Entonces, teníamos una relación bien, nos juntamos. Ella tiene tres hijos, un hijo varón ya grandecillo de 11 años, una niña, un niño casi de la edad de mi hijo el grande y una niña más, un año más grande. O sea que... Pues hay más o menos de la edad, ¿verdad?
Se la llevan,
sí. Entonces, pues yo tomé las riendas de la familia, trabajaba día con día. En cuanto agarraba yo mi cheque, yo lo cambiaba y se lo daba a ella para que administrara el dinero, para que pagara las cuentas, para que... O sea, íbamos bien,¿ sí me entiende? Sí, claro, hermano. Entonces llegó el momento, llegó el momento donde... Donde esta muchacha, yo pienso que era, era tanto, me imagino, tanto el dinero que ganaba mucho más que yo, que a lo
mejor dijo, no, pues,¿ sabes qué? Pues, este, mejor, este, cada quien paga la mitad y tú pagas la mitad de los gastos de la casa y yo la mitad y cada quien con su dinero hace lo que uno quiere, ¿verdad? Híjole, sí. Y le dije yo, no, pues, digo, pues, está bien, pues, ahí como quiera, le digo, no, pues. Y en realidad yo nunca tenía una ambición de que quiero esto, quiero lo otro. Yo nomás me dedicaba a lo que era trabajar, sacar los gastos. Y pues yo nunca, en realidad nunca
lo hice. Yo siempre le entregaba todo el dinero. Así como lo recibía, yo se lo entregaba a ella. A mí no me importaba si me quedaba yo sin dinero. Yo lo que quería es que... que lo único que hacía yo era pagar mi chao su por el mes y ya lo demás yo siempre se lo daba a ella para que mantuviera la casa bien, los niños bien arreglados, siempre traía buen carro, o sea, siempre, siempre, siempre estuvo, pues, siempre estuve al margen, ¿verdad? Tratar de estar al margen.
Entonces empezamos a tener problemas ella y yo.
Híjole
Entonces yo, yo en realidad no, no, no supe Porque donde ella trabajaba era muy difícil que yo pudiera saber algo o si estuviera haciendo algo. En realidad, nunca supe si ella estuvo relacionada con alguien más en el trabajo donde ella estuvo. Todas las mujeres siguen un patrón. Cuando están bien con alguien, están bien contigo. Pero cuando empiezan a hacer cosas malas, hacen el mismo comportamiento malo. una
y otra vez, si me entiende, como con la rata. Sí. Que estaba bien y nomás de repente, cuando ya andaba con alguien, se portó de otra manera, si me entiende. Es que se distraen. Sí, o sea, y ese fue el mismo comportamiento que esta muchacha hizo. Bueno, ni muchacha, porque estaba más grande que yo. Ella era más grande como... como 10 años mayor que yo.
Ay, cabrón, ok, va
Sí, sí, sí, y entonces, este, empezaron los problemas, oiga, empezaron los problemas, los problemas, peleando todo el tiempo, pero yo estaba, yo estaba como, como le diré yo, como, como idiotizado, como, enamorado hermano, como hipnotizado, sí, o sea, yo, yo no le miraba ningún defecto, en realidad, ni uno, ni un defecto, así se pusiera, de una, de una forma muy mamona, yo, Fue muy migajero, ¿verdad? En realidad
fue una persona muy, muy, muy migajera. Yo no sabía, como le digo, no sabía si ella estaba en otra relación o no con otro cabrón. Sí. Entonces yo nomás sentía su comportamiento, la frialdad de ella hacia mí. Yo la sentía,¿ sí me entiendes?
Sí, claro,
hermano. Entonces, para esto, el papá de los... de los chamacos, de mis centenados. Sí. Estaba aquí también. Entonces empezamos como un dime y direte de palabras él y yo. Ah. O sea que él no estaba... Él no estaba, como le diré, como que no la quería dejar ir a ella,¿ me entiendes?
O
sea, como que él quería pelear todavía por ella, se ponía agresivo y una vez me amenazó a mí el señor este, porque también es mayor que yo, me amenazó, amenazó y me dijo que me iba a matar y me dijo que... que iba a traer a sus primos y que a sus hermanos, porque ellos tenían mucha familia a esta persona, ¿verdad? Sí. De hecho, les dicen aquí,
les dicen los p***, son de Guanajuato. Ay, cabrón. Y son conocidos porque son muy agresivos, que les gustan mucho las fiestas, la pisteadera, la loquera, y en eso de que son conocidos de que madrean gente, todo eso,¿ sí me entiendes? Sí, hermano. Este señor... me empezó a amenazar de que me iba a matar. Entonces yo siempre fui una persona que sufrí mucho maltrato físicamente por parte de mi padre, igual que mi hermano. Entonces mi papá era
boxeador amateur en México. Entonces él nos enseñó a punta de chingadazos cómo defenderse, cómo resistir los trancazos. Yo soy una persona chaparra, soy una persona chaparrita, no estoy alto, y entonces las personas siempre se van con la ginta de que, ok, pues este está muy chaparro, este cabrón sí le puedo agandallar, lo puedo intimidar, le puedo pegar,¿
sí me entiendes? Sí, claro. Entonces llegó el momento donde este señor y yo nos topamos frente a frente, y me le puse yo al frente, le dije, oye, le digo, pues ya me amenazaste por teléfono, le digo, ya me amenazaste, le digo, dijiste que me ibas a hacer esto, que me ibas a hacer lo otro, que me ibas a aventar a 20 personas. Pero si de verdad tiene los huevos puestos, como dices,¿ por qué no hablamos frente a frente y
nos damos lo que tengamos que darnos? Sí, claro. Entonces, el señor este no dijo nada, no dijo ni una palabra. Nomás agarró, se volteó y se fue. Desde ese momento, él ya, él haga de cuenta que era muy cobarde. Yo creo que esta persona era muy cobarde, en realidad, porque nunca tuvo la... El valor cabal de hablar frente a frente siempre era por teléfonos y por recados y que esto y que lo otro, pero nunca tuvo el
valor cabal de hablar en persona a persona. Hasta el día que lo enfoqué, lo enfrenté yo, no tuvo el valor de decir ni una palabra en realidad. Entonces, yo me imaginaba que a lo mejor ella quería regresar con él o no. Yo estaba en una zona muy tonta, muy migajera. Yo hasta le rogaba a ella. Que no
nos dejáramos, que siguiéramos, que lucháramos y todo eso. En realidad a veces yo lo escucho los otros podcast de las señoras y los muchachos que dicen que cómo les rogaban y cómo se hacían de la vista gorda al ver muchos comportamientos de la pareja y Y me da risa, dije, no, pues cómo puede haber gente así, ¿verdad? Pero poniéndome a analizar, yo hice lo mismo, exactamente lo mismo, ¿verdad?
Hice lo mismo. Se le llama falta de amor propio, hermano.
Yo creo que sí
¿eh?
Yo creo que sí. Entonces, fíjese que una vez, teniendo un problema fuerte con esta señora, me corrió de la casa. Bueno... para esto, para esto, me acaban de pagar, me pagaron, yo cambié el cheque, se lo di a ella y como a las dos horas comenzamos a discutir, me corrió
de la casa y sin dinero. Le digo, ok, le digo, pues este, te acabo de dar mi cheque, pues dámelo o no, ya quieres que me vaya, pues me voy, nomás dame mi dinero y se empezó a reír, dice, no, palabras en inglés, dice, no, pues este, estás loco, yo no te voy a dar nada, dice, vete, vete para la casa de tu hermano si quieres. Entonces dije yo, ok, pues ni pedo, agarré. Y ahí me ves en la calle, carnal, caminando en la calle con dos bolsas negras de basura.
Hablé a mi hermano, mi hermano vino, me levantó, me llevó para su casa.
Híjole.
Después, a las dos semanas, fue ella por mí otra vez, que me regresara. Y ahí me ves regresando otra vez. Ay, hermano. Entonces, para esto, dije yo, bueno... No me va a volver a suceder esto de que me corra y me quedo sin dinero ni para un chicle, ¿verdad?
Sí, hermano
Entonces, lo que yo comencé a hacer fue, ok, si tú desde un principio dijiste, cada quien paga la mitad, tú la mitad, yo la mitad, dije, está bien, así lo vamos a hacer, así para que yo no me quede sin dinero y tu dinero está bien, haz lo que tú quieras, ¿verdad?
Pues sí, hermano.
Entonces, eso es lo que empezamos a hacer. Sí. ella su dinero yo el mío claro ella ganaba yo pienso que tres veces más que yo me imagino nunca me dijo en exactitud cuánto era lo que ella ganaba Comenzaron a pasar los años. Nuestra relación tenía bajas y altas, bajas y altas. Entonces llegó un momento donde ella me decía que yo no tenía ambiciones, que no miraba, que yo tenía como un tipo de... Metas, objetivos. De querer sobresalir. De querer avanzar más adelante, ¿verdad
Sí
Porque todo el tiempo siempre habíamos rentado, siempre rentar casas, siempre rentar. Nunca nos habíamos hecho de ninguna casa. Entonces, yo miré en ella que se enfocaba mucho en que yo no iba a salir de perro a pato, de pato a perro, no sé cómo se diga. Entonces, yo... Se me metió mucho eso en la cabeza, carnal. Y decía yo,¿ sabes qué? Yo cómo me gustaría tener una casa así, tener una camioneta y siempre nomás quiero, yo quisiera,
yo quisiera. Y siempre, siempre, siempre se me metió. Hubo un tiempo que todo eso era en mi cabeza y me sentía, me sentía asobajado, me sentía humillado. Entonces, llegó el momento donde empecé yo a... Ahorrar poquito dinero, en realidad ahorrar poquito dinero. Hubo unos problemas en el trabajo y tuve que renunciar en el trabajo donde yo estaba. Estuve seis meses fuera de ese trabajo hasta que el patrón me volvió a buscar y me dijo,¿ sabes qué?
Necesito que te vayas a trabajar con nosotros, te voy a dar esto, te voy a dar lo otro. Me iba a dar aumento, me iba a dar esto, me iba a dar lo otro. Y yo le decía, no, pues,¿ sabes qué? Pues sí me vuelvo, pero ocupo más dinero que eso, Leo, porque eso no es suficiente para mí. Entonces el patrón accedió. Me subieron de puesto, me pagaron mucho más. Y ahí fue donde yo empecé a subir, empecé a subir escalón más,¿ sí me entiendes? Sí, claro.
De antes estar deseando, decía yo, no, pues, Quiero esto, quiero lo otro. Empecé mi fuente de trabajo y ya daba para un poquito más. Para ese entonces, esta muchacha ya no estaba trabajando donde ella trabajaba, donde ella ganaba muchísimo dinero. Después ya estaba trabajando en una oficina de... una compañía de construcción grande, ya estaba trabajando en una compañía de construcción grande, entonces llegó una oportunidad, llegó una
oportunidad donde me dijo mi hermano,¿ sabes qué, carnal? Dice, venden esta casa, es una casa chica, está baratona, nomás quieren tanto de down y lo demás en pagos, como si fueras a pagar renta, pero en pagos. A mí se me hizo muy interesante. Dije, pues le voy a entrar. No quería al principio, pero dije, bueno, le voy a entrar. Vamos a ver. No, no, no se pierde nada con intentarlo. Si se pierde algo, voy a hacer de cuenta que este dinero nunca lo tuve. Empecé, empecé. con una casa
chica y mi hermano dice,¿ sabes qué? En vez de que se la rentes a cualquier cabrón, dice, rentamela a mí. Yo pagué la casa, mi hermano se metió ahí. Entonces, haga de cuenta que la casa se estuvo pagando solita. Sí, claro Nomás dio un down, se pagó solita. Entonces, este, me habló otro camarada, me dice, oye, dice, quiero vender mi casa, dice, pero, le digo, pues yo no tengo dinero. Dice, no le haces, dice, nomás dame un down, dice, y ya lo demás me
lo pagas en renta. Entonces, yo, pues, yo, yo miré una, una, una oportunidad de, de meterme a comprar, este, propiedades. Bienes raíces. ¿Verdad
Sí.
Ajá, bienes y raíces. Llegué a tener, llegué a tener 15 casas. Ajá. que voy a tener 15 casos 15 casos chingón si Sí, pero haga de cuenta que todas estaban pagando. Haga de cuenta que el dinero nomás estaba trabajando, estaba dando vueltas, ¿verdad? Porque el dinero yo no tenía. Yo todo el dinero que agarraba, que estaba agarrando, lo estaba invirtiendo a esta casa,
la arreglaba a esta casa y así. O sea, cada que agarraba una tenía que arreglarle algo y cada que salía un rentero tenía que arreglarle algo y se estaban... Hagan de cuenta que nomás estaba trabajando el dinero alrededor,¿ sí me entiendes? Sí, sí, sí, claro. Entonces, en mi relación con la muchacha esta, yo nunca le dije nada a ella de lo que yo estaba haciendo. Ella nunca se enteró. Pero el proceso de las casas, Fue avanzando poco a poco, ¿eh? Chingón. Y vamos para allá ahorita,
vamos para allá ahorita. Esta muchacha se empezó a portar bien grosera conmigo. Ah,
otra vez.
En realidad, pocas palabras, me enteré que ella andaba saliendo con su patrón. Ah, hermano. El dueño de la constructora donde estaba trabajando.
Híjole, mal pedo
Y pues, este... Mi ego de hombre diciendo, pues un día voy a ver a este cabrón, voy a ver qué onda. Pero era un señor que medía hasta como tres metros y medio, carnal.
Un cabrón
Estaba gigante este cabrón.
Pinche americano. Y
luego era, creo, canadiense. Y era en sus tiempos de juventud, este señor era peleador de la UFC. Era un vato malo. Era un vato malo. Dije yo, nomás al verlo, Al verlo, lo miraba yo para arriba y decía, no, pues ahí muere. Uno conoce sus límites, ¿no? Sí, claro, hermano. Uno conoce sus límites. Entonces empezamos a pelear mucho. Ella me lo confesó que sí salió dos, tres veces con este canijo.
Renunció al trabajo. Renunció de trabajar ahí. Y este... Yo empecé igual con esa mentalidad de que a lo mejor ella ya no iba a cambiar o siempre iba a ser así. Entonces empezamos a pelear por eso. Y luego cuando ella ya no trabajaba en lo que es el Gerber, ya no trabajaba en esa compañía, ella empezó en otro trabajo. Ella trabajó en asilos de ancianos. entonces ella ya no ganaba lo que ella estaba acostumbrada a ganar¿ me entienden?
Ahora ella me decía,¿ sabes qué? Dice,¿ por qué ya no me das todo tu cheque?¿ Ya nomás me das tanto?¿ Por qué no esto? O sea, ya empezaron las peleas de que¿ por qué yo no le daba todo el dinero que antes yo le daba a ella? Yo le decía,
pues
sabes qué, amigo? Pues es que cuando nos peleábamos, me corrías, pues yo me quedaba sin dinero, me quedaba sin nada, ya quedaba yo como perro, sin nada, sin nada, sin nada. Ya no va a volver a suceder, amigo. Vamos a empezar, amigo, de aquí en adelante vamos a hacer las cosas bien. Le vamos a comprar una casa. Dí el down para una casa grande, bonita en realidad. Estaba muy bien la casa en un área muy, muy, muy buena acomodada. Nos
movimos de rentar, nos movimos una casa grande. Y en el proceso de esa casa, porque ya me metí en una compañía de bienes y raíces, yo no entendía, mi cabeza torpe, no comprendía nada. La magnitud de los intereses, ¿verdad Nadie me lo explicó. Yo lo aprendí todo. Yo lo aprendí todo solito. Entonces estuvimos viviendo en esa casa como por no sé cuántos años, no sé, dos, tres años. Cuando yo revisé la nota del pago de la casa, nunca, no le habíamos avanzado nada al pago principal. Yo me
espanté y le dije a la señora,¿ sabes qué? Pues vamos a tener que salir de aquí porque vamos a pagar esta casa por 60 años y nunca vamos a terminar de pagarla. Sí,
claro.
Conocí a un camarada, a otro camarada que me había vendido una casa.
Sí.
Me dijo,¿ sabes qué, canijo? Dice, estoy vendiendo esta casa, está grande, es una... en una área residencial igual consígueme tanta feria y se paga en pagos pero en esa casa le di la feria nos movimos a la casa
nos
movimos a la casa y la empezamos a pagar bueno la empecé a pagar yo ella pensó que estábamos rentando Luego compré la casa de enfrente y la casa de al lado. O sea, empecé... Es un pinche compradero que... Pero ella no sabía. Yo siempre le decía a ella que yo trabajaba para mi hermano. Ella siempre, siempre supo. Ella siempre dijo, no, yo le... Cuando yo iba a trabajar en las casas, yo le decía,¿ sabes qué? Voy a ayudarle a mi hermano porque vamos a arreglar una casa,
porque esto, esto y lo otro. Ella no se preocupaba porque... Como ya estaban llegando muchos ingresos a la casa, ella siempre tenía un carro, un carro bueno, manejar, un atajo, un Challenger, lo que ella quisiera siempre. Siempre tenía algo bueno, tenía buena casa, todos los chamacos ya creciendo con bien vestidos y todo. Nunca me cuestionó nada de eso. Entonces, este. Llegó un momento donde ella se reencontró con un amigo
de la escuela cuando iban en la prepa. Sí. Bueno, pues ahora sí que hizo lo que ella iba a hacer,¿ me entiendes? Para ella este hombre era una persona con la que ella siempre estuvo enamorada de niña,¿ me entiendes?
Sí, sí
Entonces sí, se fue, se fue con él. fue con él como por una semana me dejó se fue y como le digo yo fui bien migajero bien bien migajero regresó regresó a la casa yo la recibí pero ya con con muchísima amargura mucha mucha amargura ya de que yo sentía pues que así iba a ser mi vida ya aguantándole aguantándole ese tipo de
de cosas ¿verdad?
Estuvimos viviendo mucho tiempo. Pasó el tiempo y empezamos a vivir un poquito mejor. Ya superamos las cosas malas que nos habían pasado. Bueno, a mí, ¿verdad? Porque ella era lo que andaba haciendo. Entonces llega un momento de mi vida que en realidad yo no me arrepiento. No me arrepiento en ningún momento de mi vida. No me arrepiento. En una de las casas que yo rentaba Yo le rentaba la casa a este muchacho y él se tenía que ir para México porque allá vivía su familia, no sé,
X cosa. Entonces, cuando yo fui a ver la casa que yo le estaba rentando a este muchacho, la dejó un desmadre. Dejó bien sucio todas sus cosas ahí. Entonces, yo sabía que él tenía una hermana, un cuñado por allá, cerca. Entonces, fui a buscar a su cuñado y a su hermana. Sí. Entonces, cuando lo fui a buscar, haga de cuenta que la hermana de este muchacho que yo le rentaba la casa, haga de cuenta que nos flashamos. Ah. Ella me miró como con cara de corazoncitos,¿ sí me entiendes
Sí,
sí. O sea, yo luego, luego me di cuenta que ahí hubo algo,¿ sí me entiendes? Exacto.
Sí, claro
Entonces, el novio de esta muchacha, yo pienso que también se dio cuenta porque nomás nos quedó viendo y diciendo, no, sí, ya vamos, vamos a ir después a ver la casa para limpiarla porque alguien se tenía que hacer responsable de limpiar la casa porque había muebles y
cosas ahí. Sí, claro.
Entonces, pasó, ella me dio su número, ya después de ahí no volví a saber nada de ella, no volví a saber nada de ella y hasta después, como a los seis meses después, me llega un mensaje en WhatsApp, me dice, dice, hola, buenas tardes, le digo, le digo, buenas tardes, le digo,¿ quién habla? Dice, soy yo, la muchacha que iba a ir a limpiar la casa, la hermana de fulano de tal. Dice, oh, ok, le digo,¿ qué pasó? Le digo, la estuve buscando para ver si
iba a limpiar la casa, pero ya nunca la encontré. Dice, no, es que me tuve que ir a México de emergencia, dice, pero ya estoy aquí otra vez. Le digo, oh, ok. Entonces me dijo, dice,¿ ya rentó la casa? Le digo, pues ya la tenía rentada, pero se volvió a salir de ahí, dice. Y me dice, yo la quiero rentar. Le digo, ok. Le digo,¿ usted con su esposo? Dice, sí, dice. Dice, nomás voy a ser yo y mi hijo. Digo, ok,
me parece bien. Empezamos a hacer el papeleo. Y me dice, la verdad, yo tenía muchas ganas de platicar con usted. Le digo,¿ y de qué quería platicar conmigo? Dice, no se haga. Le digo,¿ ahora cómo que no me haga de qué o qué? O sea, la señora muy directa, ¿verdad? Una muchacha muy guapa. Entonces, ahí comenzó mi vida de Ricardo.
empezamos a entablar una relación clandestina porque ella también regresó con su vato de hecho todavía siguen viviendo ahí ok mi estimado Ricardo siguen rentando la casa sigue viviendo ella ahí Yo pienso que llevamos relación como unos 7, 8 años, oiga. ¡Ay, cabrón!
Pues ya hace un rato, mi estimado.
Sí, ya tiene rato, pero voy a... Eso es el contexto de la historia. Bueno, empezamos a hacer una relación ella y yo de amigos novios o de amantes, como quieras decirle. Sí. Y entonces, como yo estaba muy dolido de este lado, por parte de mi casa... Sí, claro. pues ya no me importaba, en realidad ya decía yo, bueno... Pues si ella quiera no ir de cabrona, pues yo
también voy a hacer mi luchita por acá, ¿no? Sí, sí, claro. Entonces, yo no sé, la verdad le digo que no, no me siento orgulloso de eso, en realidad no, no, no, no es nada de presumir, en realidad, estando en ese tipo de situación donde uno es el rentero, acontecen muchas cosas que uno ni siquiera se espera, ¿verdad? Ok. Entonces, enfrente de mi casa le renté a otra señora, Otra señora que estaba soltera con sus niños. Y también me aventó el tiro también. Que quería pues algo así,¿ se
me entiende? Pero yo no quise, en realidad no quise... hacer nada ahí porque no estaba enfrente de mi casa se me hacía muy incómodo si me entiendes entonces pero llegó una vez en el trabajo conocí un camarada que me llevé muy bien con él nos llevamos muy chido Trabajábamos juntos y teníamos una relación bien chida de amistad, bien chida, bien bonita. Un día él tuvo un accidente y chocó con un poste de luz y se embarró un brazo. Hagan de cuenta que un brazo nomás es
puro cuero con... No tiene ningún músculo en ese brazo. Ay, hermano,
no
estuvo feo
Es
hueso, es puro hueso y cuero casi su brazo. O sea, se lo restauraron, pero no le quedó, no le quedó músculo en ese brazo. Sí. Sufrió mucho de, sufrió mucho de él, de, de, se le gustó, se puso, como le daban muchas pastillas para el dolor, se hizo adicto a las pastillas. Sí. O sea, sufrió mucho. Él y, él y su familia sufrieron bastante. Sí, hermano. Entonces, este, Yo traté de ayudarle en lo más que pude, me
acerqué mucho a ellos, me acerqué mucho a ellos. Un día, yendo a hacer un trabajo con él, se me acerca, me dice mi camarada, dice, oye, necesito hablar contigo. Le digo,¿ qué pasó? Dice, pero en privado, es que me da pena. Digo,¿ pero por qué pena, por qué? Dice, no, vamos allá, me invitaron a dar la vuelta, él y su esposa. me invitaron a ver, dice, dice, tenemos una propuesta, me dice. El que habló no fue él, fue la muchacha. Dice,
tenemos una propuesta. Digo, ok, Leo,¿ cuál es la propuesta? Dice, lo que pasa que, dice la muchacha, la señora dice, yo, dice, soy una persona muy activa, dice, muy, muy activa. Digo, ok, activa, todos son activos, ¿no? Dice, no, no, no, soy activa sexualmente. Digo, ah, cabrón, Dice, lo que pasa es que nosotros le queremos invitar a usted a que haga una mancuerna, un trío. Dice, mi esposo, usted y yo. Dice, yo siempre, mi amigo ahí enfrente,
ahí enfrente, o sea, todo fue ahí enfrente, enfrente, enfrente. Dice, yo siempre he tenido ganas de tener un trío, dice, y Dice, y he platicado bien con mi esposo, dice, y ustedes son bien amigos, casi carnales, dice. Y yo le dije, le dije a él, dice, en vez de que sea un desconocido,¿ por qué no mejor un conocido, alguien que conocemos y sabemos que eres de bien y todo eso? Dice, en vez de un desconocido, mejor tú. Y lo voltó a ver a mi camarada, le digo,¿
qué onda, güey? Dice, no, sí, dice, sí, sí, dice, todo lo que dijo. Le digo, güey,¿ está bien contigo? Dice, pues conmigo, sí. Dice, mientras tú quieras. Y le digo yo, pues no sé, déjenme pensarlo, porque no sé, la verdad, no sé cómo hacerle, no sé cómo actuar en este tipo de situación. Sí, claro, hermano. Y me dice la muchacha, ok, te damos dos días para que lo pienses. Ay, cabrón. Dije, ok.
Entonces yo, toda esa... tarde estuve pensándolo, pasó un día, al siguiente día me marca y me dice mi amigo, hey, dice, este...¿ Puedes venir para acá? Le digo, Simón. Y van él y ella, dicen, no, pues queremos saber qué pensaste de la pregunta que te habíamos dicho y todo esto. Le digo, pues, le digo, la verdad, sí, sí, sí me interesa, le digo. Porque la verdad, la muchacha es una persona muy, muy, muy,
muy bonita, muy... Muy, muy hermosa. Y me cae de raro porque yo no soy una persona que tú digas, que tú digas, ah cabrón, pues está bien parecido, está alto, no, estoy bien chaparro yo, estoy chaparro.
Sí.
Estoy chaparro, estoy, no, no, la verdad no. No, a mí, con la muchacha con la que he vivido todo este tiempo, siempre me ha tenido mi autoestima bien baja. Ha sabido trabajarme para tener una autoestima en los suelos. Sí,
lamentablemente
Entonces, el momento que mis amigos me dicen, las muchachas y mi amigo me dicen que quería que formara parte de una relación así. Dije, bueno, pues vamos a ver qué onda. No, ya yo ya andaba con, aunque no me importaba. Sí.¿ Me entiendes? Sí. Entonces empezamos a hacer una relación así. Pues yo no sé cómo se diga en realidad. Pues tríos, hermano. Él sabe, él sabe que, si me entiende, de repente hacemos el trío, como se dice, o de repente él nomás me lleva a la muchacha
y hacemos lo que tenemos que hacer. Él viendo, ¿eh? Él siempre estando ahí enfrente. Ah, se
le llama swingers, creo.
No, porque él nomás mira, o sea, él no se está aventando a mi señora. Ah,
Ok, ya, tienes razón. No soy experto en el tema, hermano.
Haga de cuenta que es una relación de tres.
Ok,
va. Porque cada que tenemos relaciones sexuales, él está presente. A veces interactúa, a veces no. O sea, no sé cómo explicarlo.
Pero ya llevamos...
Ya llevamos siete años así, carnal. ¡Ay,
cabrón Pues
igual que con la muchacha, ¿no? Sí, exactamente. Pues al año que empecé una relación con esta muchacha, luego empezó esta relación también. Y ya llevamos ya... Ocho años con esta muchacha y siete años con esta. Hasta ahorita, hasta ahorita, carnal, en realidad, con la muchacha con la que estoy viviendo
actualmente llevamos ya 22 años. 22 años, como le diré, yo hace como unos cuatro años íbamos a terminar la relación ya por completo pero me enteré que, no sé, ella no me quiere decir al 100% qué es lo que tiene, pero tiene una enfermedad que... Está tomando quimioterapia. Híjole. No sé en realidad si es cáncer o no es cáncer, pero está tomando medicina de cáncer.
Híjole.
Entonces, ya en este punto yo ya estamos mejor, ya no peleamos por estupideces, yo hago lo que tengo que hacer,
siempre me mantengo ocupado,¿ me entiendes? Siempre estoy trabajando, siempre estoy haciendo algo, o sea que cuando me voy... para acá, de este lado, no, ella no, no se entera, nunca se ha enterado, en realidad, porque siempre he tenido, he podido mantener las cosas, como, siempre me he mantenido, trabajando yo, siempre, siempre, siempre he estado trabajando, entonces, este, es una de las, de las cosas que, quiero, quiero terminar, ya las relaciones
que tengo, de, con mi, con la esposa de mi amigo, y con esta otra muchacha, ya quiero terminarlas, pero no sé cómo,¿ se me entiende? Sí, Siento que si el día que yo quiera ya terminar las relaciones, se va a destapar la cajita de Pandora. Porque estas señoras reciben ayuda de mí,¿ me entiendes? O sea, es una con otra,¿ me entiendes Haga de cuenta que tenemos relaciones y todo, pero también
ellas reciben ayuda de mí. Entonces, me imagino que si el día de mañana que yo diga, ya no quiero seguir con esto, se me va a armar la gorda.
Pues es que mire, hermano, aquí como usted dice, la falta de amor propio, pues usted lo dice todo el tiempo. O sea, usted se considera una persona amigajera y eso ha permitido lamentablemente que tome decisión tras decisión y la que sigue. Y pues lamentablemente, pues no han sido las correctas, porque pues ya siete, ocho años, pues con dos relaciones distintas. Híjole, pues sí, sí, sí. No sé qué tanto estrés le
puede generar a usted estarlas ocultando. Yo pienso que ya se acostumbraron, pero pues el hecho de que, pues, con la que vive ahorita, que es su esposa, pues básicamente viven juntos, ¿no? Sí, sí, nos casamos. Ah, pues mire, está pasando por una enfermedad que, pues que uno lamentablemente ya sabe que o la libras o no la libras, ¿no? Entonces, quieras o no, eso te toca el el lado humano, ya este, por la parte del, pues, del corazón, porque, pues,
al final de cuentas, pues, son 22 años, hermano. O sea, o sea, sí, sí, es mucho tiempo de estar conviviendo con alguien, pero este, pues, esa relación, hermano, se terminó desde hace muchísimo tiempo. Entonces, con tal de que usted, de que no esté solo, pues, pues, lamentablemente tomó, no tomó las mejores decisiones, Y aquí lo único que le queda es precisamente como usted dice, o seguir o dejar. Pero pues la bomba va a tronar, hermano. O eventualmente
se va a cansar usted, porque sí cansa. Obviamente llevar esa doble vida sí cansa, hermano. Entonces inevitablemente...
Es bien fatigante, es bien fatigante. Y no por el lado de que... que me vayan a cachar o que... La verdad, no es ni por ese lado, sino por el lado de que pues estar cumpliendo aquí, para allá y para acá. La verdad, a veces uno se siente invencible, se siente un superman, pero llega uno al momento donde ya se nos van las fuerzas.
Sí, claro, hermano. Uno ya no es jovencito.
No, en realidad no. Y la verdad que ya... no hayo como la verdad yo quiero terminar esto ya en definitivo no hayo como un momento o un punto exacto donde yo pueda decir sabes que pues hasta aquí nomás sin alterar porque uno sabe que las mujeres no son tan queridas que dicen no pues ya no quieren nada pues está bien ya cada quien por su lado no es así¿ Sí me entiende? Pues siempre que termina uno, alguien, una relación, es porque va a pasar algo.¿ Sí me entiende?
Pues es que aquí, hermano, aquí hay detalles que usted no lo sabe. O sea, yo le puedo decir un consejito, ¿no? Así, este, chiquito. Pues simple y sencillamente, hable. O sea, júntese con la primera. Oye,¿ sabes qué, mija? Pues... yo ya llegué a un punto de mi vida en la que pues ya quiero estabilidad ya quiero algo paz mental, ya quiero estar en plenitud, ya quiero estar tranquilo, ya quiero estar en paz. Yo lo que quiero es eso, pues, espero y lo puedas comprender, ¿no?
Y yo pienso que también en un punto de mi vida, yo me volví hasta prestamista, oiga, también se me pasó desde ese punto. Hasta prestamista me hice de mucho dinero, prestando dinero a interés. Bastante, bastante. A un punto donde la gente de aquí pensaba que yo me dedicaba a otro tipo de negocios.
Otros business.
Sí me entiendes Sí. Yo tuve amistades con una persona muy pesada, hablando en el entorno de las drogas y todo eso. Sí. Entonces, por tener amistades así, pensaban que yo me dedicaba a eso. Porque en un tiempo yo... Yo tenía un...¿ Cómo se diría? Yo le daba el dinero a esta persona y esta persona se encargaba de entregar el dinero y él recolectar.¿ Sí me entiende? Sí, claro. Era un ex militar este muchacho.
Era un ex militar. Hasta miedo daba el cabrón. Entonces, por eso mismo también la gente pensaba que yo andaba en ese tipo de... de situaciones. Sí. Este, hubo un momento donde, donde decían que yo y mi, mi carnal éramos los que levantábamos a la gente de aquí que no, que, que no pagaba sus deudas con el, con el muchacho
este otro. Sí. Pero lo que no sabían que si damos gente, pero no, no, no a ese punto de levantarlos como para, destrozarlos, nada, nada de eso, sino que simplemente de que cuando alguien no pagaba lo que pedía prestado, pues se tenía que hacer algo, un tipo de intimidación para que... Escarmento. Para que pagaran,¿ sí me entiendes? Sí. Entonces, en ese punto, estas personas con las que tengo yo esta relación, hasta este punto piensan que es un... uno
ese tipo de personas,¿ sí me entiende? Sí, claro. Entonces, yo no sé, como le digo yo, no sé al 100% si ellas vayan a reaccionar de una manera agresiva o mala, Hasta cierto punto yo pienso que toman su distancia porque no saben qué es lo que pueda pasar,¿ sí me entiendes? Sí, claro. O piensen que algo malo les puede pasar hasta cierto punto, que en realidad no,
en realidad no es nada de eso. Pero no me gustaría empezar un tipo de peleas y discusiones de esa magnitud, porque no. Nadie sale ganando en ese tipo de situaciones.
Pues es que es eso, mi estimado. O sea, yo le podría dar otro consejito. O sea,¿ podría usted tomar esa información a su favor? O sea, ese miedo que probablemente le tengan. Y pues ahora sí,¿ sabes qué? Zafarse, ¿no? O sea, podría ser pésimo consejo, ¿no? Porque pues ahora sí, solamente usted sabe, ¿no? Pero... Pero pues es que sí, sí, sí, hermano. Eventualmente esa vida pues sí cansa y ya lo que
uno quiere es como que estar tranquilo, ¿sabe? Ya llega una edad o en algún punto de nuestras vidas más bien de que pues ya uno quiere esa plenitud, esa paz en su vida. Y pues lamentablemente, hermano, pues también el poder lo corrompió y pues ahora sí es... Pues enderezarse, hermano, porque pues ahora sí de no tener nada, pues a tener 15 casas y luego tener este, pues a su disposición dos mujeres, pues. Y no, o sea, sí, el poder
lo corrompió, hermano. Y si usted va a tomar la decisión que yo ampliamente le recomiendo, pues ya dejar esa vida, ¿no? Porque le digo, pues no, no, no está chido, pues. Sí, sí, sí.
Porque en realidad, en realidad,¿ quiere que le diga algo? No nomás fueron esas dos relaciones, sino fueron muchísimas más. Sí. Que en realidad no vienen mucho al caso ni a
la conversación porque fueron más pasajeras,¿ sí me entiendes? Sí. Fueron mucho más pasajeras y entonces por eso no las traje a la conversación porque no se me hizo muy relevante porque nomás eran pasajeras, pero las dos relaciones con las que todavía tengo, sí, ya son de años, y sí se me hace un poquito difícil, porque, como le digo, la situación, y no es tanto el miedo, porque no es ni miedo, oiga, es nomás el estrés, todo eso que conlleva todo lo lo que viene, como le digo,
es como destapar una caja de Pandora.
Pues yo lo sé, hermano, pero mire, es que yo le vuelvo a repetir, o sea, lamentablemente su relación con su esposa terminó hace años. Si definitivamente ya los dos quieren estar en paz, o sea, tanto como ella y usted, pues si se destapa, pues, o sea,¿ con qué derecho le reclama a su esposa, la verdad? Obviamente aquí... Pues, lamentablemente, usted, pues, se la hicieron y para usted fue fácil. Ah, pues, me la hiciste, me la pagas, ¿no? Porque, pues, eventualmente
usted despertó. O sea, no mames, o sea,¿ me están haciendo pendejo o no? Pues, no mames. Obviamente, pues, te voy a hacer pendeja, ¿no? Entonces, pues, pero obviamente yo sé que su esposa sabe, mi estimado, porque también, ah, usted cree que no se da cuenta. Ay. Yo pienso que sí, porque
como dice usted, como dice usted, en realidad hay algo que ya entré y yo ya se acabó desde hace mucho tiempo. Vivimos en una casa grande, dos pisos todo, yo en mi recámara y ella en la suya, o sea que
también no,
no, pero haga de cuenta que No se me hace correcto y no se me hace de hombres el dejarla en el momento más difícil de ella cuando está con una enfermedad, donde está peleando ella. Como le digo, ella no me dice al 100% qué es lo que tiene,
pero sí miro
las medicinas que está tomando y son fuertísimas.
Pues es que le digo, hermano, o sea, es cuestión... No hay de otra. Es cuestión de sentarse y hablar.¿ Sabes qué? Porque son roomies, hermano. Y usted está cumpliendo su deber como esposo. Es todo. Porque legalmente son esposos y usted está cumpliendo con su papel. qué bueno que piense de esa manera de que, oye, pues, cómo te voy a dejar en la enfermedad, ¿no? O sea, obviamente, aquí lo que usted está haciendo ya es por humanidad, no tanto porque la ame, pues, o porque la quiera.
Aquí es por humanidad y qué chingón, qué chingón. Pero, pues, sí, sí, definitivamente, o sea, viven en cuartos separados, hermano. No hay confianza. Pues creo que confesarles como que, ah, No te apures, o sea, ya sabía, ¿no? O sea, no hay tema. Obviamente, por eso le digo, o sea,¿ con qué cara le va a reclamar ella, no? Y como yo le digo, pues obviamente ella sabe. Entonces, aquí yo pienso que tal, una caja de Pandora como tal, no creo, hermano. O sea,
es más bien sentarse a hablar y se acabó. O sea, porque... Porque precisamente ya se acabó, hermano. O sea, eso se acabó hace mucho tiempo. O sea,¿ qué es lo peor que puede pasar? Que se acabe, que se termine cuando eso ya pasó hace años. O sea, obviamente, pues usted siga de su papel como esposo, como caballero, como ser humano de, mira, a pesar de todo que pasó o está pasando, o sea, cuentas conmigo, ¿no? O sea, cuentas como tu compañero de vida, ¿no? Es mínimo. Y este,
por tu enfermedad, no te preocupes, aquí voy a estar. Igual, pues, lo peor que puede pasar, hermano, es que usted siga en su cuarto y ella siga en su cuarto y convivan, o sea, y usted siga cumpliendo y se acabó, ¿no? Porque, pues, es lo peor que puede pasar, hermano. O sea, lo peor que puede pasar es ya está pasando. O sea. Sí, sí. Entonces yo. Tomás da el paso, ¿no? Sí, hermano. O sea, eso, eso que ni qué. Este, yo le recomendaría, pues, hablar
con una, hablar con la otra. Y al final creo que sería una buena forma como de expiar sus culpas. Como decía,¿ sabes qué? O sea, ya. Una manera de buscar esa redención. Como que, ah.¿ Sabes qué? Ya lo dije, ya lo solté. Ya quiero estar en paz. O sea, ya estoy en paz. Sí, porque en
realidad yo pienso que no quiero ni estar ni con una de las otras dos. Y ya también, por este lado, con mi señora, pues como ya no hay nada, pues también no, ya... Lo que más quiero es ya tener paz, paz interior, de que ya no quiero, pues, seguir con
ese tipo de relaciones. Y digo yo, bueno... voy a terminar estas dos, no sé cómo pinche la voy a hacer, pero la voy a terminar, y voy a hablar con esta señora, y si se acaba todo, en realidad, que en realidad no hay nada, en realidad, en sí, en sí, no hay nada, así como dices tú, pero ya no, ya no, ya no me quedaron ganas de seguir así, que voy a irme más de cabrón, o que voy a ir a buscar otra, no, en realidad ya lo que quiero es, Es tener paz y vivir tranquilo y
ahora sí que agarrar mi moto e irme como renegado. Eso. Sí, y le dije, apenas le había dicho a mi carnal que quiero, me quiero regresar para México. Oh. llevarme mi moto y irme a pasear por toda la República Mexicana. Lo único, le digo, que no me vayan a agarrar a alguien del cartel por allá y me den el cuello. Digo, no, mejor me voy más para el sur. Donde no me moleste nadie. Ahí nomás me manda las rentas. Nomás le da risa.
Pues no es una mala idea. O sea, creo que le hace falta, mi estimado, también estar solo. O sea, le hace falta mucho también esa parte de usted, porque usted me cuenta, estuvo con la rata, luego luego se fue con esta señora y luego estar con un chingo de mujeres, las dos relevantes y las que no son irrelevantes, pues nunca ha estado solo, mi estimado. O sea, creo que se lo merece estar un tiempo a solas, este...
Antes de que haga eso, que la verdad me parece una excelente idea, que tenga lo que tenga que tronar y de ese tiempo.
Y todo me cayó y todo el 20 me cayó como, por ejemplo, empecé a escuchar su podcast apenas hace como dos meses y ya me aventé muchos podcasts. Entonces me cayó el 20 porque apenas se casó mi hija. Bueno, mientras Sí. Ya tiene 26 años ella ya.
Ok.
Se acaba de casar ella y ya se fueron todos de la casa. O sea, que en la casa ya nomás quedamos ella y yo. Ah, pues ahí está. Ella y yo. Entonces, haga de cuenta que como que algo me dijo, bueno, pues ahora,¿ qué sigue, no? O sea, uno trabaja para los niños, para los chamacos que crezcan, que sobresalgan, hagan sus carreras y todo eso, ¿ah? después
de eso,¿ qué sigue? Entonces yo empecé a escuchar el podcast también y haga de cuenta que como que se me están abriendo los ojos como diciendo, bueno,¿ qué estás haciendo?¿ Qué estás haciendo con tu vida?¿ Qué es lo que va a pasar? No puedo vivir toda la vida así,
claro que no, no puedo vivir así. Entonces yo mismo le he platicado a mi hermano también que pues, pues ya ese capítulo de mi vida pues ya está pasando ya está por concluir por terminar le digo que si a lo mejor lo mejor es hablar con la señora sabes que pues ya estuvo pasó lo que tenía que pasar duró lo que tenía que durar y borró mi cuenta nueva cada quien por su lado y hablar con mi esposa y decirle sabes que pasó esto sucedió esto aconteció esto durante todo este tiempo y en realidad pues
ya hablar con ellas y si de tiro va a haber algo o ya no va a haber nada sino para ahora sí que para seguir con mi vida adelante porque yo yo tengo yo tengo ganas de salir de salir de pasear yo me gusta mucho andar en moto en motocicleta Hay veces que me voy una semana entera con grupos de motociclistas. Nos vamos una semana a otros estados y regresamos. Regreso bien, me voy a trabajar y todo eso,¿ sí me entiende? Pero es lo que me gusta. Ya llega un punto donde quiero hacer lo que quiero hacer,
lo que me gusta hacer. Trabajé mucho para mis hijos. Trabajé mucho para mis centenarios. Ya les di todo lo que ellos necesitaban para salir adelante. Ahora ya pienso que ya más justo poder hacer lo que quiero hacer yo ya.
Sabe cómo se le llama eso? Ajá. Jubilarse, mi estimado.¿ Verdad que sí? Sí. Verdad que sí? Sí. Y apenas tengo 42 años, imagínate. Uy, hermano, yo tengo 40 años.
Estás bien, chavo? No, pues estamos
No,
pues sí, sí, sí, la verdad, la verdad. Y fíjense que yo estaba platicando con mi hermano, le digo, carnal, le digo, me quiero llevar la moto, le digo, echarla encima de la troca e irme. No sé, al sur, no sé, donde sea. Le digo, me voy a ir como indigente, nomás con una moto, un morral atrás, una cobija y órale. A ver a dónde llega el tanque de la gas. Y me dice, pues hazlo, dice. Porque también empezamos una compañía, mi hermano y yo. Ah, chingón. Sí,
empezamos una compañía. Hacemos lápidas de... Sí, hacemos lápidas de... donde deja muy, muy, muy, muy buen dinero también. Entonces, pues ya le dije, si quieres ahí quédate con todo eso, yo ya me quiero ir a dar la vuelta. Dice, pues haz lo que quieras hacer. Dice, pues ya tus hijos ya no te detienen, ya todos están grandes, ya todos son mayores de edad. Dice,¿ qué más te detiene? Dice, con la señora aquí, dice, ella ahí con sus cosas ahí, Tú haz lo que tengas que hacer.
Sí, hermano
Pues sí, sí. Y no estaría tan mal jubilarse a una temprana edad, porque ya jubilarse de viejito y no poder hacer nada, ya
está
canico así también
Sí. Híjole, hermano, ¿no? Pues
así es, carnal.
Pues yo le deseo las mejores bendiciones, mi estimado, de verdad. Que encuentre esa paz, que realmente disfrute. Ahorita que usted tiene... todos los medios por así decir de poder hacerlo yo le recomendaría pues obviamente mi estimado que todo lo que tenga que arreglar arreglelo a la voz de ya para que ya empiece ese proceso de sanación claro también y esa forma como de ya encontrar paz plenitud en su vida que todo mundo la busca mi estimado Todo mundo
busca esa paz, claro. Y las mejores bendiciones, hermano.
Bueno, pues muchísimas gracias, carnal. Y yo pienso que es lo que voy a hacer. Empezar a sincerarme, hablar con la gente y que sea algo que Dios quiera.
Qué consejo le daría, mi estimado?¿ Qué le diría a las personas que están escuchando su relato? Mi
consejo para todos los hombres, los jóvenes, y este es un consejo de corazón porque esto yo lo sufrí mucho, por este lado que no lo platiqué casi mucho, pero una persona joven, un muchacho joven que va comenzando su vida, Va comenzando su relación. No se junten con mamás solteras. No es una opción. No lo hagan. Evítense amarguras. Evítense humillaciones. Evítense muchas, muchas penas. No se junten con mamás solteras. Perfecto.
Ese es mi consejo. Pues es un consejo, mi estimado, totalmente válido. Obviamente ya en todo este relato nos explicó sus razones y pues yo le vuelvo a decir, hermano, De verdad, muchas gracias por hacer contacto y le deseo las mejores bendiciones del mundo.
Muchas gracias a usted, carnal. Y fíjese que sí, como lo han dicho otras personas que han estado en el podcast, que es como un tipo de terapia. La verdad lo es. La verdad lo es. Me siento mucho más liviano. como que me quité un peso de encima, como que quería sacarlo de mi ronco pecho. Y le agradezco, de verdad le agradezco el haberme escuchado y espero y le sirva a alguien el consejo de una persona que lo pasó
y lo vivió, ¿verdad? Así que muchos dicen, Muchos dicen, no, nadie escarmienta en cabeza ajena, pero sí se puede, la verdad que sí se puede escarmentar, porque si tú escuchas el consejo de una persona que lo vivió, que lo sufrió, en realidad yo pienso que nadie quiere pasar por el tipo de cosas que pasa a uno. Por eso yo siempre les digo, no a las mamás solteras. Ahora sí que discúlpenme, discúlpenme, pero esa fue mi experiencia. Fui un migajero, fui un rogón y fue con una mamá soltera.
Híjole, hermano, pues nuevamente gracias. Ahí tiene mi número. Espero contactarlo en unos meses o en un año, si Dios quiere. Sí, sí
claro,
claro
que
sí.¿ Cómo sigue?
Le platicaré cómo sigue la cómo sigue la experiencia o la historia o la narrativa de mi persona.
Eso. Y si pasa por Guadalajara, Jalisco, aquí nos marcamos. Claro que sí
Me gusta mucho Guadalajara. Yo le comentaba en un mensaje que yo desde chico íbamos para Guadalajara cada año y me gustaba ir mucho al mercado de San Juan de Dios. Eso. Me gustaba bastante. Me divertía mucho. Me quedaba plasmado con todo lo que había ahí.
Pues si bien, hermano, aquí nos juntamos y unos alcoholes o unas chelillas,¿ cómo ven?
Ya está, hermano, ya dijo usted. Yo
le echo un
grito por cuando vayamos para allá y nos damos un roll por ahí.
Eso, chingada madre.
Muchísimas gracias.
No, a usted, hermano, muchísimas gracias y nuevamente... mis mejores bendiciones igualmente y que pase buenas noches igualmente mi hermano buenas noches que descanse igualmente hasta luego y también muchas gracias a ti por escuchar este este episodio y pues bueno otra vez nos quedamos con con esa experiencia ¿no? de lo que le pasó a nuestro invitado y y pues cada quien toma las mejores decisiones que uno cree
que en su momento pues es la mejor ¿no? pero afortunadamente aquí nuestro invitado pues nos nos da su su consejo esa es su su experiencia ¿no? Cada quien vive sus experiencias y al final uno toma la mejor decisión y pues el tiempo, el tiempo nos dice si fue la mejor decisión o no lo fue. Pero pues también la voz de la experiencia siempre nos habla. Y pues bueno, gracias, gracias nuevamente por escuchar este, este episodio, este, este, este podcast.
Y pues bueno, también te repito la, la, la noticia que te dije al principio. Vamos a estar en estas vacaciones sacando este, Relato el domingo de resurrección y domingo de Pascua. Vamos a estar sacando relatos completos de las historias que quedaron en parte 1, parte 2. Vamos a estar juntando para que eventualmente algún día eliminemos las historias que quedaron en parte 1, parte 2 y ya para dejar las historias completas. Y como prometimos, ya no va a haber parte 1, parte 2.
Así que vamos a estar aplicando la dinámica correcta. En vacaciones, obviamente, pues estas son vacaciones de dos semanas nada más. Ya nos vemos hasta verano para ya completar las historias que quedaron ahí en parte uno, parte dos. Y pues también muchas gracias. Te recuerdo que si no te has suscrito, ahí está el botón de seguir. Aún ahí está la campanita aquí en Spotify. Y también te recuerdo que si quieres contar tu historia, tu relato, lo puedes hacer a través,
nos puedes contactar por medio de WhatsApp. El número lo encuentras en la descripción. de este podcast y de este episodio, pero también en infierespodcast.com. Ahí también está el número y está en el enlace. No necesitas guardar el número, simplemente es un enlace que te encuentras aquí en Spotify y en infialespodcast.com. Si le das clic o le picas, automáticamente te abre WhatsApp listo para ponernos de acuerdo para ver
qué día puedes grabarlo. Y pues también te recuerdo que se arma aquí el debate en los comentarios, pero sobre todo, escríbenos desde qué parte del mundo nos escuchas. Nos vemos para el siguiente episodio. Hasta luego. Chao, chao. Bye.
