Ahora sí, ya. Yo ya te escucho,¿ tú me escuchas? Yo necesito quedarme sola un tiempo, pensar
en mí, para mí, con mi hijo y ya. Hola,¿ qué tal, chicas y chicos? Bienvenidos a un nuevo episodio de Infieles, Infieles Podcast. Y pues bueno, aquí recordándote como siempre, y si no te has suscrito, pícale, pícale, púchale, púchale ahí donde dice seguir, ahí en Spotify, o si lo tienes en inglés, nada más es follow. Y ya activa también la campanita para que recibas notificación cada vez que subo un episodio nuevo. Ahorita, bendito Dios, llegamos a la
meta de dos relatos por semana. Estaremos sacando martes y viernes.
en horario de México a las tres y media de la tarde ahí para que estés al pendiente y este ha sido posible pues gracias a que ustedes hacen contacto de verdad muchísimas gracias y esta es la otra precisamente recordarte que si quieres hacer contacto con nosotros el número de whatsapp lo encuentras ahí en la descripción aquí en la descripción de este podcast o en infielespodcast.com ahí te encuentras en enlace directo a nuestro chat para hacer contacto
y pues también a todas nuestras redes sociales de verdad muchísimas muchísimas gracias por escuchar este podcast cada vez crecemos más y más y más y de verdad muy agradecido con el de arriba y también obviamente muy agradecidos con todos ustedes que hacen posible que este podcast Proyecto que esta comunidad sea más y más grande. Amiga,¿ cómo estás?
Bien, bien.¿ Y tú?¿ Cómo estás?
Bien.
Cómo está el clima por allá?
Pues aquí estamos fríos ahorita.¿ Tú puedes decir de dónde nos marcas?
Bueno, yo te estoy hablando desde Malta, que actualmente estamos finalizando verano. Entonces, aunque ya se sienten los vientos fríos, todavía tenemos calor.
Pero yo
soy colombiana, orgullosamente
Los latinos regados por todo el mundo.
Dicen que somos una plaga, pero somos una plaga divertida.
Fíjate que he escuchado mucho que los mexicanos y los colombianos comparten mucho esa... Como ese ímpetu, ¿no? Algo así.
Es que somos muy, somos alegres. Tanto el mexicano, el venezolano, el colombiano, somos alegres. Y hasta la gente es muy amargada, a mi parecer.
Sí, pues que estás en el, como para Italia, ¿no? Más o menos.
Sí, Malta queda en el culito de Italia Ok. Somos el patio, bueno, mentiras, digo yo somos. Malta es el patio trasero de los italianos.
Eso, pero está bien bonito, ¿no? Ahí detrás de cámaras te comentaba que está súper bonito aquí,
en aquel lugar. Sí, tiene unos paisajes espectaculares. No llevo mucho tiempo acá, llevo alrededor de siete, ocho meses tal vez. Tiene unos paisajes espectaculares. Digamos que tiene todo el tema de las estaciones, pero me comentan que el invierno acá es más que todo frío y lluvia. No hay nieve. Yo quería conocer la nieve.
Entonces
creo que va a tocar aprovechar y pasear
Un poquito. Ok
pues va que va
A ver amiga, pues cuéntanos del cucaracho en cuestión.
Pues empecemos porque mi historia empieza siendo una Leticia, Alicia, Leticia, Alicia, Leticia, Alicia.
Ok. Entonces
como intercalado.
Ok, ok
Todo el tiempo ha sido así. Hay dos personajes. Vamos, ponemos un contexto. Yo tengo un niño ya adolescente. El papá del niño no tiene nada que ver con ninguna de estas historias. Muy, muy aparte. Porque lo tuve muy joven, entonces... Pues me rindió. Me desocupó rápido de ser mamá, no me tiras Es mi bebé. Era toda la vida mi bebé. Y... Remontémonos en los años, no sé, más o menos sobre el 2019...
Tal vez para esa época, 2018, yo vivía con una pareja en ese momento que para efectos de esta conversación lo
vamos a llamar Pepito. Yo vivía con Pepito, ya llevábamos tiempo de relación, de novios, vivíamos juntos, pero la relación con el paso del tiempo se tornó, que te dijera yo, como aburrida, la parte de intimidad... fracasó completamente nosotros dijimos vamos a vivir juntos por temas económicos nos vamos a la casa a tu casa donde vivía con la mamá y con la hermana y yo dije bueno listo pero a mí esa idea de vivir con los papás pues como que no ni en tu casa ni en la
mía pero bueno entendía que el tema económico hacía que nos obligaba a esa situación yo le dije no pero pues Tiene varias plantas, por decirlo así, la casa, entonces en una planta que viva tu mamá y tu hermana y en la otra planta vivimos nosotros completamente independientes. Sí, sí, así va a ser. Sí, sí, así va a ser. Pues resulta que no, que eso se convirtió en que todos mantenían en la parte donde se supone que iba a ser de nosotros... Y entraban a la habitación así
como Pedro por su casa, como, hola,¿ cómo están? Nos golpeaban, nos dan, y uno como, oh
Sí, sí, claro. Porque
perdíamos todo chance de tener intimidad, se perdía. Entonces cada vez iba peor, cada vez empezaban más los problemas, él todo el tiempo era como, no, mi mamá y mi hermana, mi mamá y mi hermana. Yo le dije, vámonos de acá, vámonos a vivir cerquita, yo pagamos el arriendo. Si es tu mamá y tu hermana, no sé, un par de cuadras, una casa aparte. Cerquita. Que no pierdas contacto con ellos. Que no, que mi mamá y mi hermana. Empezaron así
los problemas. A conclusión, terminé viviendo de cuenta con mi hermano. Nos llevábamos bien como amigos, pero ya no teníamos nada. Literal, ya no pasaba nada. Eso me empujó a buscar esa parte sexual que a uno le hace falta en otras personas.
Sí, claro.
Y yo dije, bueno, por allá conocí un par de personas... sin mayor trascendencia y a lo lejos conocía al cocaracho de esta historia y yo lo miraba y yo decía este ingeniero me gusta Por cosas del trabajo teníamos que trabajar juntos y yo lo veía de lejos y yo decía, él me gusta, pero no, no, no, él tiene su pareja, yo tengo mi pareja, no, no, no, aquí no es.
Ok, ok, ok. Pero bueno,
así pasaba el tiempo. Ocasionalmente hablábamos, él me hablaba de la pareja con la que estaba, yo le hablaba de mi pareja, que las cosas me iban muy bien, pues bueno, en fin. Y ya, entramos en pandemia.
Uh.
Yo entraba, yo estaba estudiando en la universidad, yo estudiaba presencial, y preciso estaba entrando en pandemia, vi una materia que tenía mucho que ver con la profesión del cucaracho. Entonces yo dije, y yo soy muy distraída, aclaremos eso, yo me distraigo con una mosca en el camino. Yo necesito la presencialidad para medianamente concentrarme porque yo enfrente del computador veo la mosca y yo, oh, sí, la mosca. Y
me distraigo. Me olvidaba, ¿verdad?, lo que estaba haciendo. Entonces ya empezaron las clases virtuales y me estaba costando mucho, mucho más que entender. Era presentar los trabajos porque, ay, no, de veras me costaba.
Me
costaba concentrarme ahí. Ya con el tiempo aprendí, pero en ese entonces me costaba. Entonces yo dije,¿ qué hago? Necesito pasar. Y empecé a escribirle al cucaracha y yo, hola ingeniero,¿ cómo estás? Es que mira, tengo una tarea. Yo no sé si tú me puedas ayudar. Y él, sí, claro, con gusto yo te ayudo. Entonces tú, la primera tarea. Tú, la segunda tarea. Y así terminé todo el semestre y
él me ayudaba con los trabajos de forma virtual. O sea, nunca nos vimos ahí porque estábamos encerrados en la casa. No sé si de pronto la situación en todo el país, en todo el mundo, perdón, fue igual que en Colombia, pero a nosotros nos encerraron de un día para otro. Y duramos un montón de tiempo y ya después de que salimos a la calle, era un tema de pico y cédula. Es decir, ustedes podían entrar a un local si tenían la cédula impar, si el número del documento
de identidad terminaba en número par o terminaba en número impar. Entonces, hoy le tocaba a los pares, mañana a los impares. Y así fue que se fue reactivando el tema de la normalidad, por decirlo de alguna manera.
Post pandemia,
sí. Ahí siguió la historia, siguió la situación. Duramos un tiempo que ya no nos volvimos a hablar. En fin, para finales del 2020, yo ya había cambiado de trabajo. Y nosotros,¿ cómo te explico? Éramos contratistas de una multinacional. La multinacional tenía sus varios contratistas y yo trabajaba en uno y él trabajaba en otro contratista completamente aparte, pero que se dedicaba exactamente a lo mismo que la empresa en la
que yo trabajaba. Ahí en ese caso, pues llegó un compañero a trabajar en la oficina, en el punto donde yo estaba trabajando, llegó un compañero que venía directamente a trabajar con él, y él me habló por cosas del destino, me dijo, ay, no, que es que yo trabajo con el cucaracho, y es que el cucaracho, no sé qué, y yo así, muy abiertamente hice el comentario como... es que él es el amor de mi vida pero él no lo sabe y él se voltea pero yo le
dije molestando así como jugosamente como entre risa y chance yo dije eso y todo el mundo y se voltea el compañero y me dice ay que curioso eso mismo dijo él en serio me dijo si exactamente me dijo lo mismo y yo ve que curioso pues me ha ganado la curiosidad y yo le escribí hola caracho como estas Bueno, bonito. En ese entonces le hablaba bonito
Sí, sí, claro.
Y todavía.
le dije
hola cucaracho¿ cómo estás? que no sé qué y es que yo quería agradecerte por todas las veces que me ayudaste con las tareas de la universidad entonces no sé quería invitarte a tomar algún día de estos o a comer algún día de estos como formalidad con la intención de que él dijera ay sí un día de estos y que ese día de estos pues no pasara digamos que es lo más normal cuando uno dice un día de estos sin
concretar
cuando él me dice sí dale de una ¡ay! ¡ay!¡ ah caray! Uy, pues me puse nerviosa. Dije, bueno, listo, de una. Veámonos. Quiero aclarar para los oyentes, porque sé que aquí en adelante me van a juzgar. Esta historia de principio, así, todo mal. Y todo el tiempo estuvo mal. Pero bueno, continuemos. Nos encontramos, empezamos y nos tomamos unas cervezas, hablamos de la vida. Todo muy chévere, todo muy divertido. Era diciembre. Y él me dijo,¿ tienes hambre? Y yo
le dije, sí, yo tengo hambre. Y me dijo,¿ qué quieres comer? Yo le dije, ay, yo quiero como buñuelos. Ya estamos cerquita al 24 de diciembre y yo no me he comido un solo buñuelo. No sé si en México se coma eso, pero en Colombia es típico y tradicional para diciembre. Todas las novenas de aguinaldos, todo en Navidad,
son buñuelos y natilla por todo lado. Entonces no comer buñuelos es un delito capital Entonces, bueno, ahí empezamos, fuimos, comimos buñuelos, entre risa y chanza, porque una comida de buñuelos casi a medianoche, muy particular. Ya nos fuimos a despedir. Y yo no sé, al son de hoy tú le preguntas a él y él va a decir que fui yo. Pero a mí me preguntan y yo voy a decir que fue él. Nos abrazamos, levanté la cara y nos dimos un beso. Él dice que yo se lo robé. Yo digo que él me
lo robó. Pero para serte honesta a esta altura de la historia, no me acuerdo. No me acuerdo. Entonces empezamos, empezamos a vernos, empezamos a salir. Él tenía su novia, vivía con su novia. Yo tenía mi pareja, vivía con mi pareja. Y todos bien. Entonces digamos que empezamos a hacer esos amorcitos a escondidas. En esta parte de la historia, fue Leticia. Con todo el honor del mundo, me lo
gané.
Pero la verdad, la pasaba muy bien. Encontré en él, me empecé a pegar muchísimo a él. Porque las cosas como son. Empecé a disfrutar de mi sexualidad y de la sexualidad. Es una cosa impresionante. Empecé a conocerme a mí misma en formas sexuales que yo no sabía que podía. Empecé a disfrutarla en profundidad. Y yo no sabía que esas cosas podían pasar. Entonces, eso me lo vi. Apega y apega un
montón
Sí, claro. Entonces, bueno, así siguió la historia. Por cosas del destino llevamos tal vez tres o cuatro meses saliendo así, no recuerdo. Y yo empecé a soñar que la chica con la que él estaba, estaba embarazada Y empecé a soñar una noche, dos noches, tres noches. Y yo dije, ve, pero qué vaina tan rara. Y nos vimos y yo le dije como, no mira, no le dije que yo me soñé, sino yo le dije, yo estoy segura que su mujer está embarazada. Y él, no, no, no. Y yo le dije, a ver igual, porque si es así...
Pues yo me voy. Yo no tengo nada que hacer acá. O sea, rico, pasémosla rico, disfrutemos. Contexto. Él ya tenía una niña antes de nuestra relación. Él ya tenía una niña muchísimo antes de eso, que tampoco era hija de la muchacha con la que estaba en esa época. Ah, ok, va.
Entonces...
Entonces ya era una niña grande. Y yo le dije, y en teoría, si ha de estar embarazada, esa sería su segundo bebé. Entonces yo dije, no, si está embarazada, yo me voy. O sea, yo ahí no puedo estar, yo no tengo nada que hacer ahí. Una cosa es pasarla rico, pasarla bueno, y otra cosa es meterme en una relación con bebé y todo a bordo Y una mujer embarazada, yo cuando estuve embarazada de mi hijo,
fui adolescente y viví el embarazo sola. Entonces yo siempre dije, como no... Yo no le deseo eso a nadie, yo no quiero que un embarazado lo viva solo, yo no quiero que nada, ni quiero volver a pasar o ni quiero que nadie pase por esa situación porque pues fue complicada
Sí, sí,
claro. Entonces bueno, así pasó la historia y el que no, que no. Por allá él se fue y averigüó y un día me llamó y me dijo, sí, resulta que sí está embarazada. Y yo, ok, pues como te había dicho,
yo me desaparezco. De verdad, lo intenté, juro, en serio, en serio, que yo intenté alejarme, pero él hizo cada día las cosas más complicadas, empezó a buscarme, me llegaba cuando salía del trabajo, me llegaba, él ya sabía la hora a la que yo salía de mi casa, él me esperaba casi que en toda la esquina, empezó a hacerme cacería, como no espere, hablemos, no sé qué, y yo, ay, Y yo reconocer que si a mí ya me movían fibras por allá y yo decía, no, qué difícil,¿ por qué?
Igual tampoco lo quería para algo serio, ¿no? No sé, eso se llama ser egoísta, lo quería para mí. No le había puesto problema porque tuviera mujer, pero es que ya con una hija...
Sabes cómo le decimos aquí en México? No, ¿cómo?
Estás enculadísima. No creo. Yo soy un mal ser humano, te lo juro que ahí me sentí muy
mal.
Las cosas fue que se siguieron dando y cada día era más difícil alejarme de él. Yo desde que empecé la relación con él siempre tuve claro, yo no voy a dejar a Pepito por este personaje No lo voy a dejar, no lo voy a dejar, no lo voy a dejar. Esa siempre fue la ideología.
tomar otros colores, otros matices en la historia que ya llegó un punto en el que yo decía, venga con este personaje tengo toda la atención, tengo muchas cosas que yo quería tener de mi pareja y con mi pareja cada día éramos muchísimo más distantes muchísimo, muchísimo más distantes ya casi no hablábamos casi ya ni nos veíamos, como que buenas noches a dormir y buenos días y hasta luego Peleábamos por todo. El tema de convivir fue muy complicado porque él estaba acostumbrado a que la mamá todo
se lo hacía. Y llegué yo y yo tenía entonces en teoría que hacer todo, cocinar, preparar, organizar. Él me decía, yo no sé cocinar. Yo le decía, pues yo tampoco, pero así como he aprendido a hacer un montón de cosas,
YouTube tiene tutoriales hasta para hacer un arroz. pero no, yo no le veía como interesa a él de eso, me decía no, es que yo estoy estudiando y yo también yo trabajo, yo también estudio, también estoy cansada entonces como que todas esas cosas con mi pareja hicieron que nada con esta persona empecé a ver cosas diferentes, entonces ya empezamos a irnos de paseo, por un lado por otro lado, entonces llegábamos alquilábamos una cabaña con cocina yo veía que él cocinaba y yo decía uy, si es
un amo de casa, cabe cositas Entonces eso me gustó, me llamó mucho la atención y cada día que te digo, yo sentí que mi pareja no me prestaba atención. En toda esta historia, todo el tiempo sentí que mi pareja no me prestó atención o nunca se dio cuenta o simplemente no le importó porque nunca me dijo nada, jamás. Yo salía el viernes de trabajar, no aparecía en la casa, yo calculaba que el niño se iba con el papá o con mis papás ese fin de semana. Y yo decía, no,
es que tengo que trabajar fuera de la ciudad. Te lo juro que ni me preguntaba nada más. Ah, bueno, que te vaya muy bien. Y yo me
iba. Sí, claro.
Me iba el fin de semana, paseaba y volvía. Y como si nada. Entonces yo, bueno, así
Así
se fue andando la historia. Dime
Pues a lo mejor él también estaba igual, ¿no? Digo, cuando no hay nada de interés. Pues, obviamente, así como tú, por ejemplo, pues, que tenías tus necesidades, yo pienso que también el otro, ¿no? Es decir, bueno, mames, pues, este, es más que obvio, ¿no? De
más que sí, pero pues, tampoco me lo he mostrado, o sea... Que yo fuera consciente que él no llegara a la casa solo una vez y creo que fue el día que detonó mi intención de buscar otra persona que supiera, entre comillas, todo el vacío que él estaba dejando. De ahí para allá creo que no. Hasta ese momento no vi nada sospechoso. Hasta ese momento. Se acercó junio. A mí la época de junio me encanta para pasear. Yo siempre junio lo disfruto mucho en paseos porque es
para la época de mi cumpleaños. En Colombia generalmente caen dos, tres festivos seguidos. Entonces, pedir vacaciones de 15 días con los días feriados se convierte en 20 días del mes. Una cosa deliciosa. Entonces se llegó junio y ya teníamos planeado con Pepito un viaje por toda la zona costera. A nosotros nos encantan las motos. Teníamos, cada uno tenía su moto. Y
Cucaracho también tenía moto. Y nosotros dijimos, no, pues nos vamos en la moto, nos vamos a recorrer varias capitales, varias ciudades importantes, vamos a la costa, nos devolvemos, la pasamos rico. Me dijo, sí, de acuerdo. Entonces llegó esa fecha y el Cucaracho me dijo, no, yo sé que tú te vas y te pierdes. Y yo le dije, pues yo no creo, pero de todas maneras me voy y me voy a disfrutar. Chao y te cuidas. Igual, sigue allá con tu mujer y tu bebé. Porque, pues,
tienes que estar pendiente de ella. Sí,
claro
Y me fui. Pero yo creo que ese paseo no me lo disfruté casi. Pese a que me encantaba, no me lo disfruté. Porque todo el tiempo pensaba en el cucaracho. Yo como, ay, es que cuando salgo de pasear con el cucaracho, esto es más divertido. Este tipo de cosas son más chéveres. Cuando veo tal situación, esto es más alegre.
Es más cómico, nos entendemos mejor. Entonces, como que... como me lo esperaba, de todas maneras intentamos, intenté que fuera como un paseo muy de pareja muy estamos bien, vamos a arreglar las cosas, pitos y flautas llegué y yo muy contenta de la vida y ya cuando llegué a los ocho días de haber llegado me encontré con el cucaracha y yo, hola,¿ cómo estamos? vamos a disfrutar del reencuentro
porque
sí te
pensé
muy descarados, de verdad somos muy descarados Y así estuvimos. Al mes, al larguito, mes larguito, de haber llegado de ese viaje, me enteré que estaba embarazada. Y yo, ¡ay, recorcholi! Y yo,¿ y de quién? Empecemos por el derecho, yo planificaba. Entonces, primer error en una cadena de errores, me falló el método de planificación. Y yo, ¡ups! Y voy, y por cuentas, Pues, por cuentas, coincidía en una fecha muy cercana donde estuve
con ambos que no sé, no supe. Pero en mi corazón siempre pensé que era de Pepito, siempre
Oh,
ok. Sin embargo, yo al cucaracho le dije la verdad y le dije, mira, es embarazada, yo creo que es de él, pero también existe la posibilidad que es tuyo, no sé. Entonces él entró como asustado porque él decía, no, si es hijo mío, entonces son seis meses de diferencia con el bebé que ya viene en camino, que no sé qué. Y le dije, no, pues tranquilo, yo tengo una vida aparte, yo tampoco es que pueda decir, oh, sí, estoy embarazada y no es tuyo, es de otro, tampoco.
Tampoco puedo salir en mi casa diciendo es que yo vivo con él, pero estoy embarazada, es de otro. No, no, no. Ante los ojos de todo el mundo, el bebé oficialmente es de mi pareja. Ok. Y así se lo hice saber, así le conté a mi pareja, como no, mira, estoy embarazada, sin decirle más detalles. Y él dijo, qué chévere, que no sé qué. Nosotros nunca planeamos tener hijos, para serte honesta, siempre fuimos como, no, no queremos hijos, no queremos hijos,
pero pues ya llegó y se nos hizo ilusión. Desafortunadamente, yo estuve averiguando y se podía sacar una prueba de ADN de paternidad o maternidad después de la semana 16, me parece que era.
Ok. Bueno,
Después de la cantidad de semana X, se podía hacer una prueba de ADN. Y yo dije, bueno, yo estaba muy convencida y ahorrando para hacerlo, porque siempre sí era costoso. Pero desafortunadamente, el día que la bebé del cucaracho nació, Ese día yo perdí mi bebé. Uy, amiga. Me dio muy duro en esta vida, muy, muy duro, porque pues ya me había hecho ilusiones, ya como que complejo.
Sí, claro
Pasaron los días, el cucaracho ya había entrado a trabajar en la misma empresa donde yo trabajaba, entonces fue muy curioso que yo salí de licencia por aborto y él salía de licencia por paternidad. Entonces no, era difícil contar esa
historia.
Sí, claro. Así se fue dando la historia, se fue dando la historia. Llegó octubre.¿ Cómo fue? Ah, bueno, yo me fui para un centro comercial y me acuerdo que yo vi un tema de viajes que para las islas yo no me acuerdo. Y yo le tomé una foto, capturé pantalla. Y yo dije, ay, se la voy a enviar al cucaracho para que miremos la opción de hacer planes en algún momento. Y sé que ahí la foto nunca la envié para ningún lado ni nada. me encontré con el cucaracho y el cucaracho me cogió el celular.
Y eso me hizo un montón de reclamos como, oye,¿ pero por qué? Si es que tú y yo somos la de los planes,¿ para quién se le vas a enviar?¿ O es que tienes otro? Y yo, espere tantico, usted tiene su mujer, usted tiene su familia,¿ con qué derecho me va a armar escándalos o cenas a mí? Yo nunca le he dicho absolutamente nada por la condición en la que usted vive ni le estoy haciendo reclamos porque hable o no hable con otra persona. pues es su vida, usted tiene su vida ya y esta es mi vida aparte,
que nosotros coincidamos no quiere decir que tengamos algo. Y él, no, es que para mí tú ya eres oficial, es que yo voy a dejar la persona con la que estoy yo, y no una bebé recién nacida. Entonces ya empezó a contarme como muchas cosas de la intimidad de ellos, él me contaba que Que la niña mayor, o sea, que él llevaba con ella como siete, ocho años tal vez, con la chica con la que quedó embarazada. Ok
ok.
Y la niña mayor fue un, le puso los cachos, o sea, le puso los cachos a esta muchacha y fue fruto de un desliz, llamémoslo así. Ok, ok. Y yo, uy, entonces empecé a contarme como no, es que técnicamente le había puesto los cachos un montón de veces, ¿verdad? Y ese montón de veces, ella lo perdonaba y vuelva acá conmigo, y vuelva acá conmigo, no ha pasado nada. Y yo decía, no,¿ cómo es posible? O sea, qué falta de autoestima, qué falta de amor. Ay, ya me verá por qué me cuestan estas palabras.
Ok.
Pero yo decía, no es posible. Que una mujer se aguante esto, no es posible. Yo creo que a la primer señal de que le ponen los cachos a uno, chao y te cuides. Dije yo, sin saber muchas cosas después.
ahí pasó la historia yo finalmente terminé con la persona con la que yo estaba, yo dije no va más y me fui para una, arrendé una habitación aparte ahí cerquita y él llegó allá a esa habitación, la habitación que yo había arrendado era temporal, era tal vez por unos 15 o 20 días mientras yo me ubicaba yo conseguía un apartamento y bueno, y me trasteaba con todo porque yo solo salí con mis cosas de así como de afán, o sea como mi mi ropa y la ropa de mi hijo y ya No me fui muy lejos, obviamente,
por el colegio. Entonces, yo estaba buscando algo cerquita. Cuando yo veo que él llega allá, no, es que también la dejé. Yo, uy,¿ cómo así? Me sorprendió. Y yo, este hombre sí va en serio conmigo a contar. Y yo, ups. Desde ahí empecé, pero ya ambos. Éramos súper celosos. Pues tenemos que entender que ambos empezamos haciendo las cosas muy mal. Sí, claro Obviamente intentar tener una relación seria, pues nos da cualquier despiste decir, uy, esa excusa la dabas conmigo. Entonces uno
ya dice, me está mintiendo. Y uno se vuelve celoso, se vuelve tóxico, horrible, horrible. Y empecé yo a revisar el celular a este hombre. Y la muchacha le decía, como no importa, déjala, vuelve conmigo, yo te perdono. Y yo,¿
es en serio? sabe que está conmigo... sabe que la dejó allá... técnicamente con una bebé... casi recién nacida... y todavía le dice... ven conmigo, yo te perdono... no pasa nada, esto no pasó nada... simplemente sé que es algo sin importancia... vuelve a mí... y decía... no puede ser, esta mujer no se quiere... en serio no se quiere... pero pues bueno... así siguió la historia... entonces ya encontré yo un apartamento... El cucaracha efectivamente se fue a vivir conmigo. Yo no
había terminado formalmente la relación con mi pareja anterior. La excusa fue que yo me fui de la casa, estábamos mal, pero él en algún momento me buscó y me dijo, como intentemos hablar, intentemos arreglar las cosas. Yo le dije, sí, espere, conozcámonos otra vez, volvamos a ser noviecitos, usted en su casa, yo en la mía. Intentemos saber si esto funciona.
Sí, claro.
Pero pues cada día me alejaba más porque pues yo ya vivía con el cucaracho. O sea, fue un tema de técnicamente, no sé, un mes. En un mes vivía con el uno y al mes siguiente ya estaba viviendo
con el otro. La verdad, llegó diciembre, entonces ya yo empecé a ver que a este hombre, al cucaracho, se le vino la familia encima, que cómo era posible que haya dejado a la mujer sola, que cómo era posible, todo el mundo le dio la espalda, empezaron a hablarle mal, empezaron a excluirlo, pues yo lo vi bastante afectado y yo decía, no,¿ quién va a rayo?¿ Cómo lo voy
a dejar solo para estas fechas? Pero yo tampoco lo podía llevar a mi casa porque en mi casa no lo conocían.¿ Cómo voy a decir que de la nada llegó él y yo todavía estaba con el otro? Sí,
claro
No era muy difícil. Era súper complejo. Yo me sentía súper, no sé, como culpable y confundida. Muy confundida porque yo no sabía si yo de verdad quería dejar a Pepito o yo no sé. Yo no sé qué estaba pensando en ese momento. Pero yo no sentía amor, sino sentía lástima por el cucaracho, por la situación que le estaba pasando.
Y yo decía, bueno, nada. Pasaron los días y yo me sentí forzada a quedarme con el cucaracho por todo lo que él estaba viviendo y tomé la decisión de decirle a Pepito, como no Pepito, lo siento, esto ya no va más en mi judío. Dijimos, no va más. Hasta ahí llegó Pepito en esta historia.
Ok.
Y seguí con el cucaracho. Entonces yo decía, no pues... Bueno, tomemos aire, sigamos, ahí van las cosas, pero a mí muchas cosas me costaban, para mí mucho era forzado, como el convivir con él, el intentar, o sea, habían cosas muy bonitas, pero yo no me sentía plenamente con él, yo decía, no, a mí me hace falta Pepito, y yo extrañaba mucho a Pepito, yo decía, no, yo todavía no estaba como lista para dejarlo, para continuar, pero pues así fue. Pasó el tiempo, las familias del cucaracho no
me quieren. Todo el tiempo, obviamente. Dijeron que yo era la que me había metido en la relación, que yo era una Leticia, una tal por cual, una... Yo era lo peor de lo peor y pues no estábamos muy lejos, pero yo no lo hice con intención, de veras que no lo hice con la intención de verga de dañar ese hogar Nunca fue mi intención. Lo que empezó siendo un juego terminó en esta historia en la que vamos
Pues es que lo que siempre he dicho, ¿no? También, obviamente... Pues para que si existe una infidelidad, pues se ocupan de dos personas, ¿no? O sea, obviamente si el cucaracho te dio entrada es porque pues también quería, ¿no? Así como que digas, uy, recae todo
en ti, pues no. Y una mamá nunca va a ver, una mamá va a ver es como solamente lo que se le muestra, ¿no? No van a conocer el trasfondo de todas esas historias.
Sí, claro.
Y no va a reconocer que su hijo es el Don Juan de la historia, ¿no? Sí, a
huevo.
La mala de la historia es la que llegó.
La rompe hogares.
Exacto. La Teresa potencializada, no mi bebito fiu
fiu.
Él nunca. Así se fue dando la historia. Entonces, bueno, pasó el tiempo. La mamá decía, ay, que usted quién sabe cómo está viviendo. Esa mujer debe estar haciéndolo pasar penumbres, debe estar sacando toda la plata. Y yo,¿ cuál plata? Le debe estar durmiendo en una colchoneta en el piso.
Y yo... Pues él vive muy bien en la casa donde yo, porque cuando, antes de irme a vivir con Pepito, yo ya tenía todo lo de vivir sola, o sea, yo ya había vivido sola, y Pepito llegó a vivir conmigo, pero ya teníamos todo, entonces cuando me fui, claramente yo me fui con todas mis cosas, entonces yo tenía todo lo de un apartamento bien montado. No estaba viviendo en una colchoneta, como decía esa señora. Estaba orgullosa. Y bueno, así se fue dando la historia. Todo el tiempo la
mamá de la niña lo buscaba. Todo el tiempo lo buscaba. Todo el tiempo, es que mi vida, es que mi corazón, es que tú eres el amor de mi vida. Y yo,¿ es en serio?¿ Esta mujer no entiende? Bueno, me alcanza
y yo decía, no, terrible esa mujer. Y me daban, obviamente me daban celos, yo le decía, pero es que tú la debes estar dando con muy bien, yo creo que tú la estás ilusionando de alguna manera, ella te está escribiendo, es por eso, porque tú la ilusionas, yo me volví muy tóxica, cualquier cosa que él hablaba con ella, yo una vez tengo que estar ahí, tengo que mirar, tengo que leer. Porque obviamente todo me daba desconfianza.¿ Y cómo no me va a dar desconfianza con la historia que traía? Sí
sí, claro, huevo.
Entonces yo veía que él era medio coqueto con alguien y yo de una vez. Tóxica en posición. Ok. Y así empezó. Así empezamos, de verdad, peleábamos mucho, mucho, mucho, mucho. Bueno, seguimos ahí trabajando juntos para diciembre del 2023, me parece. Sí, me parece mucho mejor. Ah, bueno, mentiras. Para septiembre, más o menos, del 2023, Pepito me llamó. Y yo, uh, uh,
me llamaste. Y el corazón me latía muy rápido. Pero no, no, decía no. Y ahí tuvimos una conversación así como muy sincera, muy de corazón, donde la conclusión de la conversación fue, las cosas como son, él no me puso los cachos o no, por lo menos que yo me diera cuenta. Pero sí tuvo muchas actitudes que no eran propias de una pareja y muchas veces me dejó de lado y pues hizo un daño de otras formas.
Sí, claro
Entonces en esa conversación yo se lo hice ver. Yo le dije, mire, yo me sentí así, yo veía las cosas así, a mí no me parecía que fuera justo conmigo, quisieras esto, esto, esto, esto, en fin. Y le dije, si tú de verdad me quisiste y me respetas, nunca más intentes volver conmigo. Uy. Pero yo se lo dije en un momento de valentía, que después dije, ay, no mentiras, yo sí quiero volver con usted. Pero nunca se lo dije, o sea de dientes para afuera, él solamente escuchó el nunca más vuelvas conmigo
Sí, claro.
Y cuando colgué yo decía, ay, no, yo sí quiero, inténtelo, intente un poquito. Pero no, él muy orgulloso tampoco lo intentó. Pues demás, esa historia ya tenía yo creo que acabarse, supongo. Y entonces ya bueno, en septiembre yo decía, no, pues si ya hice esto, voy a meterme de corazón y mente a dedicarme 100% a este hombre, pues ya estoy con él, voy a dedicarme 100% a este hombre, voy
a hacer que las cosas funcionen. Pero yo empecé a ver que él se empezó a distanciar, o sea, yo lo empezaba a ver cada vez más distante el cucaracho. Y yo, qué raro, está todo raro. Yo le decía, ay, amor, yo sé que las cosas no han sido fáciles conmigo, sé que la situación no ha sido fácil, pero no te rindas, no te rindas. Y él, no, no te preocupes, yo no me rindo, vamos a hacerle que no sé qué. Y yo decía, bueno. Pero cada vez lo sentía más raro,
más raro. En el trabajo teníamos una amiga, no sé, pongámosle nombre, X. Teníamos una amiga X en común. Y yo le contaba todas mis intimidades a mi amiga X. Y ella, no, es que tienes que entenderlo. Y bueno, ella también se hablaba con el cucaracho. Por allá, por temas de trabajo, a mí me generaron una sanción. Entonces me sancionaron como, no sé, como en octubre tal vez, noviembre del 2023. Y dije, no, cuando empiezan a sancionarlo a uno,
así uno no haga las cosas mal. Y realmente no fue que hiciera las cosas mal, pero estaban buscando a quien echarle el pato. Ahí buscan de aquí en adelante, buscan a uno cómo sacar. O sea, lo mejor que yo puedo hacer es empezar a buscar trabajo
Sí, claro.
En vez de salir mal. Pero pues bueno, yo empecé a buscar y las cosas como son, no salió trabajo. Pero en ese momento que me sancionaron, mi amiga X se hizo súper amiga del cucaracho. Pero así como súper íntimo. Salían a almorzar todo el tiempo, se escribían todo el tiempo y yo... Ve esta situación, ya no me está gustando. Pero yo decía,¿ seré yo?¿ Seré yo que soy tóxica y celosa? Ay, por Dios. Pero entonces yo sí le decía, como no me gusta esta cercanía con ella, no me gusta.
Y yo decía, bueno, ahí quedó. Así se dieron las cosas. Para mitad de diciembre, efectivamente me cancelaron el contrato. Y yo me quedé sin contrato de trabajo. Y yo toda chantada, yo le decía, no, pero obviamente yo quería demostrar que el error, que ellos estaban cometiendo un error, pero no me dieron el tiempo suficiente para adjuntar todas las pruebas. Y como no importa, no importa, usted ya la embarró. O sea, como nosotros ya tenemos este concepto, nos quedamos
con este concepto, usted se va. Entonces yo salí muy afectada, literalmente salí muy, muy afectada. Y yo lo busqué a él como refugio. Y él dos, tres días, sí, bien, súper bien, súper atento conmigo, súper pendiente, súper estás bien, cómo estás de ánimo. Y yo, no, pues estoy achantada, pero vamos a hacerle que no sé qué. Bien, se llegó el día como pues que teníamos nosotros, entre comillas, de aniversario. Nosotros le pusimos fecha de aniversario, guiño, guiño,
a esa primera vez que nos encontramos. Y era lo que celebrábamos. Entonces llegó esa fecha de diciembre y yo llevé mucho tiempo diciéndole como, ven, yo quiero ir a tal mirador, quiero ir a tal mirador, quiero ir a tal mirador Y ese día me dijo, vamos a ese mirador que tantas ganas tienes de ir. Y yo, ay, sí, qué bonito, él me está apoyando con este proceso. Pues en forma de subirme el ánimo, él me va a llevar a un lugar que en ese rato yo quería ir. Qué chévere. Sí, claro.
Y llegamos allá y estábamos en el momento más romántico, más bonito, y se voltea y me dice, oye, es que yo quiero que terminemos. Ah. Y yo, ¿qué? Y yo,¿ es en serio?¿ Me estás hablando en serio? Y dijo, sí, yo creo que esto no va a funcionar más. Y yo, ok, bonito momento de decirme como que ya no, cuando yo empecé a meterle la ficha a esto. Yo sé que al principio no, pero ahora sí le estaba metiendo la
ficha a esta relación. Entonces llegamos a la casa, pero es como si él me lo hubiera dicho de dientes para afuera, y de ahí para allá no cambió absolutamente nada. Seguía diciéndome, hola mi amor, beso va, beso viene, ven hagamos lo que hacen los adultos, y disfrutemos y seguimos en la historia. Yo, ok. Yo no había caído en cuenta en ese momento, pero ahorita que me acuerdo, desde noviembre, finalizando octubre, empezando noviembre, los papás viven, no sé, como
una hora de la ciudad donde vivíamos nosotros. Una hora, tal vez dos. Y nosotros íbamos todos los fines de semana. Yo sé que a mí esa señora no me quiere, pero de todas maneras yo iba y ponía cara.¿ Incómoda la situación? Sí. Pero pues yo decía, yo no estoy
escondiendo nada, entonces vamos a ponerle cara. Pero él empezó a decir desde noviembre, llegaban los fines de semana, y él, no, es que yo me voy para donde mi mamá, es que voy a ir a visitar a las niñas, es que voy a ir a no sé qué, y yo, y no vamos los dos, no, no, no, lo mejor es que tú te quedes, lo mejor es que tú vayas donde tus papás, lo mejor es que tú hagas tal cosa, y yo, ok, entonces yo dejé de asistir, o sea, yo ya dejé de aparecerme en ese contexto,
por decirlo así. Se llegó el 24 de diciembre, y habíamos dicho, 24 de diciembre en tu casa, el 31 de diciembre en mi casa. Y nos fuimos para la casa de él. Y cuando todo el día, te lo juro por Dios, todo el día la mamá de la niña pequeña ya metida. Y ay, ven, yo ayudo, ven, yo hago, ay, no sé qué. Ay, qué situación tan incómoda. Y vamos a salir los dos. Y él, ay, yo voy, yo voy. Es que yo voy con la niña, yo voy con la niña. Y como todo el tiempo metida. Y yo, pero,¿ por qué
no le dicen algo?¿ Por qué no salimos nosotros? Es un momento de los dos.¿ Y por qué nadie le dice nada a ella? No, todo el tiempo súper metida, pues fue un 24 de diciembre supremamente incómodo y agrio para mí. Porque por si yo en la casa, en la familia de él no me sentía cómoda, con la presencia de esa muchacha, menos. Era súper incómoda. Y todo el tiempo sentí que ella lo estaba buscando, todo el santísimo tiempo
Sí, claro, huevo
Y yo no sentía que él dijera algo, que como que venga, frénela. No, yo no sentía eso, yo por lo contrario sentía que más, como que le daba alas y yo... yo no, y hacían comentarios como ay,¿ te acuerdas hace ocho días que estuvimos con tu hermana en el apartamento? yo no sé qué y yo, hace ocho días estuvieron uy, yo no me sabía eso no, pero¿ te acuerdas que tú me contaste tal cosa, tal cosa?
y yo,¿ yo por qué no sabía eso? uy,¿ en qué momento se hablan tanto, tanto, tanto, tanto que la gele que ya no me di cuenta en qué momento se volvieron tan íntimos y tan amigos otra
vez?
incómodo, situación súper incómoda Yo, bueno, ahí quedó la situación. Y es el 25 de diciembre, pues no me aguanté. Yo le dije, vamos a ver dónde mis papás hoy. Me dijo, no, yo voy en estos días. Yo le dije, no, pues entonces,¿ cómo es una cosa? Nos vemos en el apartamento. Yo voy a visitar a mis papás. Y cogí la moto y arranqué para donde mis papás. Pues la verdad, estaba buscando una salida porque me sentía demasiado incómoda allá. Estaba
buscando cómo salir huyendo. Y llegué a donde mis papás. Bueno, ya me saludé. Y ya yo le dije, no, pues yo me voy a quedar. ¿Vienes? No, yo me voy a quedar otro día acá. Ok. Al día siguiente, no, yo me voy a quedar otro día acá. Ok. Llegó el 31 de diciembre y yo,¿ tú vas a venir al fin? Me dijo, sí, sí, sí, yo voy a ir, yo voy a ir, yo voy a ir. Todo el mundo lo esperaba, todo el mundo en la casa lo esperaba. A las 10 de la noche dijo, no, yo ya no voy. Yo,¿
cómo así? No habíamos quedado una fecha con tu familia y la otra con la mía. Sí
pero
es que no, aquí está lloviendo y pues imagínate, no se puede. Yo, ok, está bien. Pues para mí fue súper, súper duro. Fue triste, o sea, fue como me decepcionó. Ok, está bien. Pasaron unos días, no nos hablamos, ni siquiera el feliz año nos dimos. Pasaron unos días, yo le escribía, él no me respondía, lo llamaba, no me contestaba. Yo, bueno, él tenía como dos semanas, las dos primeras semanas de enero, si mal no me acuerdo, les tenía de vacaciones. Y
yo tenía una cirugía programada para finalizar enero. Entonces yo decía, no, pues él tiene que aparecer porque yo creo que él va a estar pendiente cuando lo de la cirugía y todo el tema.
Sí, claro
Así nos vimos. Para la segunda, tal vez tercera semana, una semana antes de la cirugía, yo me encontré con un amigo. Bueno, con un arrocito en Bajo la Verda. Y yo dije, pues hace mucho que no. Pues este muchacho a mí no me volvió a hablar. Entonces yo asumo que entonces terminamos porque ajá. No me ha dicho absolutamente nada. Entonces me encontré con este personaje, pasó lo que tenía que pasar, comimos hamburguesa muy rico, y ya,
me volví para la casa de mis papás. Y él me llama al día siguiente y me dice, ay, no, es que mira que me voy a hacer la vasectomía, entonces necesito que alguien me acompañe mañana. Y yo, te vas a hacer la vasectomía. Y no se supone que esas decisiones se toman en pareja. Ay, sí, pero yo ya tomé la decisión. Ok, yo te acompaño. Sí, necesito que alguien me acompañe y que te quedes conmigo estos tres, cuatro días iniciales mientras yo me recupero y ya después
ya puedes seguir con tus actividades. Está bien. Entonces yo llegué a la casa. Ah, bueno, llegué, lo acompañé al día siguiente a su cirugía, salió de la cirugía, fuimos
para la casa, para el apartamento. nos quedamos allá allá es como si no hubiera pasado nada como si todo fuera maravilla como si en ningún momento hubiéramos peleado todo lindo todo bonito ok bueno hasta ahí todo muy maravilloso y ya el último día él me cogió el celular y me dijo ay es que tú te viste con este fulano y yo sé que pasaron cosas yo qué pasa entonces nos fuimos a comer un hamburguer aunque sí había pasado obviamente antes muerta quedé descolorida siempre le dije
que no no había pasado nada Dije, no había pasado nada, pues ese hombre me hizo sentir supremamente mal. O sea, yo era consciente que habían pasado cosas y con todo lo que él dijo yo me sentí muy mal. Yo dije, no, yo soy la cucaracha de esta historia. Yo soy una mala persona, soy un mal ser humano.¿ Yo por qué le hice esto? No, qué difícil. Y bueno, ya se
quedó así como la situación. Entonces él dijo, no, que ya se iba para donde los papás otra vez, que le quedaban tres días entonces de vacaciones, entonces se quedaban donde los papás. Entonces yo me fui para la casa de mis papás. Llegó el día de la cirugía y yo dije, no, pues debe ser que este muchacho va a venir, va a aparecer, el cucaracho va a aparecer. No apareció. Entonces mi mamá súper pendiente de la cirugía. Y salí de la cirugía y todo salió bien afortunadamente.
Y yo, mami,¿ y vino? No. ¿Llamó? No.
Ha escrito?
No. Yo, ok. Bueno, y así siguieron los días. Pasaron los días y él en ningún momento preguntó,¿ saliste bien de la cirugía?¿ Estabas bien?¿ Todo bien? Ok, no, no pasó nada. Enero, no nos hablamos prácticamente. Llegó febrero. Llegó febrero y a mí sí ya me tocaba volver a febrero al apartamento donde vivíamos, porque pues el colegio de mi hijo quedaba ahí cerquita, entonces sí o sí teníamos que volver para que él se arreglara porque entraban ya
a estudiar. Entonces ya fuimos y volvimos cuando él me dice, no, es que yo estoy haciendo el curso de conducción para aprender a manejar carro. Yo, oh, qué chévere. Pues bueno, rico, todo maravilloso, pero entonces él empezó a tener actitudes súper raras, ya no tenía tiempo para estar en la casa, ya llegaba, era como sobre las 11 de la noche a dormir y se iba a las 5 de la mañana. Esto está muy extraño.
Pero entonces era mi vida, mi amor, vamos a intentar arreglar las cosas, vamos a intentar hacerlo bien, vamos a hacer, vamos a hacer, vamos a hacer. Yo, ok, pues vamos a hacer. Un día me dijo, ay, amor, hoy me cancelaron clase del curso de conducción. Llegó temprano y yo, ay, perfecto. Entonces yo dije, ese día voy a preparar una cena
así súper especial para los dos, algo muy romántico. Sobre las seis de la tarde, que se supone que era la hora que él llegaba, me llamó y me dice, no, ya no alcanzó a llegar, se presentaron inconvenientes y me programaron una clase que no sabía que tenía. Bueno, una excusa y toda de que si yo... Ok, pues obviamente yo me sentí como esto no me gusta, esto no está bien. Así siguió todo febrero y cada vez yo sentía actitudes más raras, más extrañas. Y decía, no, esto
no está bien. Y le conté a una amiga. Mi amiga, muy tóxica ella, psicóloga por cierto, pero tóxica, me dijo, yo hay unos medicamentos que se le da a los pacientes para depresión. Son de venta libre en las droguerías. Con media pastillita que tú le des, él duerme como un bebé. Sirve para dormir también. Y duerme como un bebé. No necesita más. Y yo,¿ en serio? Esto no lo hagan, por favor, no lo hagan. Esto es muy tóxico de aquí para allá. La cosa se pone cada vez más tóxica.
No, lo hagan.
Y bueno, yo sí seguí el consejo. Esa noche le preparé, como ya le tenía la comida preparada, le hice juguito y le machuqué la pastilla, la media pastilla que me había hecho mi amiga dentro del juguito y la mezclé. Y se lo dije porque yo tenía antes las claves del celular de él. Y de esa última época, ya no. Todas las claves, todas las había cambiado. Entonces ya no tenía acceso al celular de él. Y yo decía, hay algo que no me cuadra. Bueno, esa noche tú le
di el... Me acuerdo mucho, mucho, mucho que fue el 28 de febrero para amanecer el primero de marzo. Y lo tengo muy presente porque yo esperé a que él se durmiera. Se durmió. Y después de que se durmió, ya yo lo movía y yo decía, ah, bueno, ya no se despierta. Y cogí el celular, puse la huellita de él y desbloqueé el celular.
¿Qué?
Tóxica, de verdad. Pero tóxica o no, empecé a ver. Con la mamá de la niña, Pepita, trum, montón de conversaciones. Tenían conversaciones sexuales, conversaciones de, uy, me gusta esto, me gusta lo otro, tócate aquí, tócate allá, videos, una cosa, la otra. Yo decía,¿ es en serio? Que fueron de paseo la primera semana de enero. Él no me contestó ni respondía, porque sí habían ido de paseo familiar. Ella,
la bebé y él. Y ella le decía como, no hay nada más delicioso que haber vuelto a hacer el amor con el amor de mi vida.
Yo, este...
y eso fue como el 2 o 3 de enero tal vez y vino a hacerme el escándalo que me armó sobre el 10 de enero cuando se enteró de mi amigo y eso que él no sabe que pasó lo que tenía que pasar sino que simplemente salí a comer una hamburguesa con él y me hizo el escándalo y me hizo sentir mal y este perro si se estaba acostando con esta vieja y decía no, no puede ser yo recuerdo mucho que también en enero en los poquitos mensajes que me escribió Me escribió como, por primera vez volví a
estar en los brazos de otra mujer y se sintió curioso. Bueno, él tiene un don de la palabra y de la escritura, cosa impresionante. Así, todo tipo poético. Por primera vez volví a estar en los brazos de una mujer y se sentía el vacío de tu ausencia, pero extrañaba tu calor. Sin embargo, eran los brazos de mi hija. Yo de mi hija, supuestamente hablándome de la hija mayor. Yo, ya... Yo, ok. Pero qué va, esos días estaba acostándose con la mamá
de la niña menor. Y yo decía, no,¿ es en serio? Sí, rayos.¿ Recuerdan el día que se fue, que me dijo que le habían cancelado la clase de conducción, pero que después mágicamente salió con clase de conducción?
Sí, sí, claro.
Pues se había encontrado con mi amiga X, la que era mi amiga del trabajo, en un motel. Los moteles son acá en Colombia, son, no sé si en México son lo mismo, pero son hoteles exclusivamente para ir a acostarse con otras personas y ya. Por ahorita sí sale.
Sí, sí, claro.
Es en serio. Y claro, yo empecé a mirar, empecé a leer, le coqueteaba a un montón de gente, le escribía cosas a un montón de gente. Con la mamá de la niña, literal, ya tenían una relación otra vez. Ellos habían vuelto en noviembre y estaban otra vez en conversación, otra vez salían de paseo. O sea, todos esos fines de semana que él dejó de llevarme era porque estaba con ella todo el tiempo. Con ella y con la niña. Con ella y con la niña en plan familiar. Y
yo dije,¿ qué perro?¿ Es en serio? Yo decía, no, que... Ok, bueno, pues me llené de mucho valor ese día, no mentiras, tenía mucha rabia y honestamente... conocí la peor parte de mí, una parte que yo creo que en la vida había conocido y que espero no volver a ver en mí, porque no solo fui tóxica, sino fui entre depresión y ansiedad, yo no sabía qué hacer, yo sentí que me iba a volver loca, yo cogía a las 3 de la mañana y le empaquetaba la ropa en bolsas de basura y
yo le decía, usted se va, usted se va de aquí, yo no lo quiero volver a ver, lo traté muy mal, ya cuando él se levantó, que no, que él no se iba, que como así, que él no se iba, que no se iba, yo pues usted tiene que irse a trabajar y cuando usted salga de trabajar, usted a esta casa no vuelve, Y cuando él salió, a como salió fui y busqué cómo cambiar las guardas del apartamento para que él no tuviera llaves
Sí, sí, claro
No pudiera entrar. Llamé a un amigo que tenía un carrito y con él le empaqué las bolsas de basura de ropa en el carro y fui y se las llevé hasta la casa de los papás. Y yo fui hasta allá. Ellos dicen, pues yo, legalmente yo le entregué las bolsas a la mamá, a la mamá no, a una de las hermanas, en la mano, muy sutilmente, le dije, no, mira, estas son cosas de él, del cucaracho, tómese, las entrego.
Pero ellos dicen que yo fui, se las boté como bolsas de basura sin decir nada en la puerta y me fui.
Un clásico, amiga.
Entonces, bueno, ahí obviamente esa señora, pues me odiaba más, porque le saqué a su hijo querido de la casa.
así empezó el tema pero él no contento con eso pues empezó a buscarme me buscaba así y no me buscaba así y no paréntesis hace muchos años yo siempre quise irme del país muchísimos yo quería irme primero averigüe para Canadá pero era demasiado costoso yo siempre quise irme irme legal no ilegal entonces salía muy costoso entonces dije no Canadá descartada luego luego averigüe Australia También se me salía el presupuesto, entonces descartaba. Y finalmente di con una
amiga que se iba para Malta. Y ella me dijo, no, mira, están las cosas así, así, así, los costos son estos, estos, estos. Y bueno, listo, Malta es el destino. Ok. Esa decisión la tomé, te estoy hablando de poco antes de que me sacaran del trabajo. Estoy hablando de noviembre, tal vez diciembre de ese 2023. Ok, va.
Y
yo dije, bueno, voy a empezar a ahorrar y tan pronto tenga como arranco para Malta. Yo creo que yo le pongo un año. Decía yo, un año y me voy para Malta. Y ella me decía, bueno, aquí te espero,
que no sé qué va. En fin, cerrando paréntesis, para esos días que ya le saqué todo del... de la casa del apartamento, pues me llegó un correo, nosotros teníamos, el computador era mío, y le llegó un correo a él, a mi computador, que decía que los tiquetes, recordándole como un tema de vuelo, y yo como así, como así que vuelo, sí, que ya, que confirmándole vuelo, confirmándole reserva, bueno, no me acuerdo bien cómo era, el caso es que yo empecé a leer tiquete para el cucaracho, destino Malta,
y yo,¿ cómo hijo de su madre se va?, O sea, si la que tenía el sueño de irse soy yo, él siempre que yo le hablaba de irnos del país, él me decía, no, mis hijas, no, esto no, yo nunca me veo por fuera, tengo que planearlo bien, yo no soy impulsivo tomando decisiones. Y cuando yo veo eso, pues ni corta ni perezosa también le hice el reclamo. Él me decía que no, que sí, que él piensa que lo mejor que él puede hacer es alejarse. Y yo le decía,¿ por qué para Malta si usted sabe
que yo me voy para Malta? el mundo es tan grande porque no escogió otro
lugar
porque el mismo lugar que usted sabía porque yo a él le dije el destino se lo había comentado bueno, según yo ya era momento de terminar con esa historia Pero él siguió buscándome que no, vamos a hacer las cosas bien, vamos a hacer las cosas bien, vamos a hacer las cosas bien. Entonces yo otra vez volví a abrirle puerta en el apartamento, volví a quedarse. No del todo, pero sí se quedaba unos días, digamos de la semana se quedaba cuatro días y se iba para la casa
de los papás dos días. Y así. Y yo, ok, pues así empezó, así empezó. Técnicamente ya como que estábamos bien y un día... Ah, bueno, en nuestra toxicidad, porque la toxicidad era mutua, porque tanto como él era celoso, como yo era celosa, positiva y quería revisar el celular, él también lo hacía, no voy a decir que no. Nos instalamos una aplicación que podíamos ver la ubicación del otro en tiempo
real. Ah
ok. Tóxicos, de verdad, muy tóxicos. Pero te lo juro que yo no sabía ni qué hacer, o sea, yo en esas épocas de desespero, yo entré, o sea, en ese proceso de sí, no, lo recibo otra vez, no lo recibo, de verdad, yo sufrí mucho, yo me armaba videos, yo decía,¿ será que le digo que estoy embarazada, pero no estoy embarazada?¿ Qué le digo?¿ Qué le hago? Yo
quiero que se quede, pero no quiero que se quede. No, yo no sé, yo entré en un proceso de locura, de verdad, yo nunca me había visto tan loca, loca, o sea... Yo, a mi cabeza se me pasaron muchas cosas, muchos videos, dije, no, y sigo que me va a quitar la vida, pero no, loca, loca, de verdad, nunca me vi así de loca y desesperada, menos por alguien,
menos por una persona. Por un hombre. Digo, saco una parte de mí que ni yo conocía, y un odio, un rencor, yo lo quería y lo quería, pero lo quería era para vengarme, o sea, de verdad, yo lo veía y lo veía con tanta rabia que yo decía... Mi corazón como que sí lo quería con él y como que sí venga bonito, pero gran parte de mí decía yo quiero y quiero tenerlo otra vez acá, pero lo quiero ver sufrir.
Ok.
Tóxico. En fin, ese día él me dijo que iba a salir a tomar con los compañeros del trabajo y yo estaba enferma. Dije no, yo me siento mal, yo la verdad no voy a salir, yo me quedo acá en la casa. Pero dale, disfruta. Tú vas a llegar aquí al apartamento, te vas para donde tus papás. No, no, no, yo me voy para donde mis papás. Ok, listo. Quedó pendiente cualquier cosa.
Sí, claro
Se llegaron las 10 de la noche. 11 de la noche, y yo, no, no, espérate, si están tomando desde temprano, ya a esta altura debe estar tomado y él tiene la moto, irse para donde los papás, te estoy hablando de casi hora y media de camino en moto, es peligroso, y más con licor en la cabeza,
yo
decía, no, no, no, no, más bien le digo que se venga para acá y que se quede acá. Yo, bueno, cuando empecé a ver que la ubicación se movió del bar donde estaban, se devolvieron para la empresa porque era súper cerquita y volvió al bar. Yo, ok, yo creo que ya se va, iba por las cosas, me imagino. Yo haciéndome videos viendo la ubicación, ¿no? Acá haciéndome la película. Cuando yo veo que arranca, yo, bueno, listo, yo veo que arranca. Ve que se estaba moviendo y él tiene
que salir. O sea, la salida para la casa de los papás es por el norte. O sea, sí o sí tiene que coger la autopista de la ciudad y salir hacia el norte. No hay otro camino. No lo hay. Cuando yo veo que coge para el otro lado, yo, momentico, esto no va para la calle. Pues me he sabido colocar la ropa en par minutos y algo por allá adentro me dijo...¿ Tú te acuerdas? Donde... Esa residencia donde alguna vez nos quedamos cerquita al trabajo. Pues estoy segura que él va para allá.
Ok.
Y ni corta ni perezosa. Cogí un carro. Pedí un carro. Y que el carro me llevara a esa dirección. Pues dicho y hecho. Yo llegué allá. Él ya había llegado. Yo creo que él llegó. Y ponle cinco minutos. Yo llegué. Y empecé a llamarlo.¿ Dónde está? No, que ya voy para la casa. Que yo no sea mentiroso. Yo estoy acá afuera. Estoy acá afuera del motel. Salga o le
pincho la moto. No, pero... tóxica, entonces empecé a pegar las patadas a la moto y la moto empezaba a sonar la alarma y yo le dije, si de acá estoy con la moto y que van a llamar a la policía, pues que llamen a la policía pero usted sale o sale de acá Que no iba a salir, que nadie fue a contestarme. Entonces yo le dije a la señora de la recepción,¿ en qué habitación está? Y la señora, no, yo no le podré esa información. Yo,¿ qué habitación?¿ Qué no le podré esa información? Yo, entonces,
págueme una habitación. Le voy a pagar una habitación. Y le voy a golpear a todas las puertas, pero loca. Le dije, le voy a golpear a todas las habitaciones que están ocupadas. No, yo le puedo vender la ubicación, una habitación, pero yo no le puedo decir qué habitación es. Dijo, venga, mira.
pagué y me dijo la habitación que me toca yo me haz de cuenta que tiene un no sé como las habitaciones y tienen un vacío a la mitad son cuatro pisos y tienen un vacío a la mitad y todas las habitaciones están alrededor del vacío como de un balconcito no sé cómo decirlo no sé cómo se llama eso ya tú te asomas allá al balcón de la entrada de la habitación y ves el vacío del primer
piso
entonces desde cualquier punto que uno se hiciera uno puede ver todas las habitaciones Y yo timbrele y timbrele y dejó de contestarme. Como a los 15 minutos volví y me contestó, no, ya, ya, tú estás acá. Yo le dije, sí, mire la ubicación. Usted como yo podemos ver que estamos los dos en el mismo punto. Mírala, mírala. Él, no, ya voy a salir, ya voy a salir. Apenas yo vi que salió de una de las habitaciones, por un paticas para que las tengo y me bajé a esa habitación y empecé a
golpear a la puerta. La muchacha nunca salió. Nunca supe quién era la muchacha que estaba ahí. Oh. Y yo dije, perdóname, esto es hacer las cosas bien, vamos a hacer las cosas bien, vamos a no sé qué, pero tóxica de verdad, ni reconocible, o sea, de verdad, no lo hagan, estas cosas no se hacen, esto se ve por debajiarse un montón,
no se hace. Y yo, ok. Entonces, bueno, él se fue con, pasó esa situación, nos fuimos, me llevó a la casa, en la moto él nos fuimos para mi casa, él se quedó finalmente allá, dijo, no, yo te voy a demostrar que sí, que las cosas son así como tú me dices, son como yo quiero, yo quiero que estemos bien, que estemos juntos, que una cosa, que la otra,
y yo, bueno. Pues él tenía un paseo con unos amigos ahí del trabajo, que sí, efectivamente, solo eran hombres y me consta que eran hombres, pero en ese momento yo estaba tan tóxica que no pensé que, o sea, de verdad desconfiaba que eran o no eran. Desconfiaba, desconfiaba de todo y para mí él se había ido con otra vieja.
Sí, sí, claro
Ya, o sea, para mí él estaba con otra vieja. Pues yo conocí por ahí un personaje menor que yo. Ese día, puntualmente, el día del viaje, él conoció un personaje menor que yo, me lo presentó una amiga. Y ese día, pues en mi despecho, en mi historia, nos pusimos a tomar unos par de cervezas, nos pusimos a hablar, pues ya estábamos en el apartamento de mi amiga, y mi amiga, no, yo ya tengo sueño, los voy a dejar a ustedes dos ahí en la sala para que
sigan hablando. Entonces me decía, cuando quieras vienes y te acuestas aquí conmigo en la habitación, y si él se va a quedar, pues que estire el sofá, que es un sofá cama y se quede ahí, no hay lío. Dije, bueno, listo, no hay lío. Y empezamos a hablar y hablar y hablamos tan ameno, tan chévere, que a mí se me ha sabido olvidar. que existía el
cucaracha. Ah,
ok. Pues, y empezamos ya a picarnos. Entonces, no, es que tú tienes unos ojos bonitos, no es que tú tienes una sonrisa bonita, no, es que una cosa, no, es que la otra, no. Volvámonos a adolescentes y juguemos a la verdad.¿ Te atreves más?¿ Te atreves que a la verdad? Ay, que un besito, ay, que una cosa. Pues, ha sabido pasar lo que tenía que pasar.
Ok.
Entonces, pasó lo que tenía que pasar ahí en la sala,
nos arrunchamos, tal. ya cuando sentimos que había ruido pues rápido nos vestimos y nos acostamos ahí como quien dice un lado para un lado él y para el otro lado yo nadie no pasó nada mi amiga se levantó temprano y dijo yo tengo que ir a trabajar pero solamente tengo que ir a hacer acto de presencia como dos tres horas y yo regreso si quiere quédense acá están en su casa y pues sí yo siempre entraba a ese apartamento como Pedro por su casa ese era
mi sucursal por decirlo así entonces ya dice quédense acá y yo llego y nos vemos en la tarde dije listo Entonces, ya me quedé con él, nos pusimos a hablar, me dijo,¿ tienes hambre? Yo le dije, sí. Entonces, él se levantó, cocinó, después dijimos, vamos y comemos una picada, que allí hay una picada rica, también tenía moto, no sé por qué las motos y los muchachos en moto me persiguen. No sé,¿ será que el amor de mi vida es una moto y yo no lo sabía? No, mentiras,
no lo sé. Y bueno, cogimos la moto y nos fuimos por allá, por un mirador a comer picada y nos devolvimos y ya nos quedamos dormidos, repetimos historias que teníamos que repetir y nos quedamos dormidos. Me había sabido despertar el celular cuando llama el cucaracho en videollamada y yo desnuda. Yo contesté inconscientemente porque estaba dormida. Cuando caigo en cuenta que era una videollamada, pues rápidamente tapé la
pantalla y yo, no, es que estoy ocupada, no puedo hablar. Ya, luego le te llamo.
Ok
Pues ahí volvió a salir mi Leticia Flor de piel. Desafortunadamente, todo el tiempo fui muy honesta con este personaje que salió aquí en la última de la historia. Para efectos de la conversación, lo vamos a llamar el niño, porque era menor que yo. Era como cinco años menor que yo. Y siempre le dije la verdad. Dije, mira, mi situación sentimental es supremamente complicada. Yo estoy emocionalmente mal. Estoy loca, estoy corriendo champuzada. Yo no soy un buen... Una buena
persona con la que se pueda salir ahorita. No tengo nada que ofrecer.
Sí, claro.
Estoy llena de rabia. O sea, fui muy honesta. Pero él quiso hacerse el de los oídos. Buscándome, que salgamos, para que las cosas como son. Me sirvió bastante distracción porque ya se llegaba el fin de semana. Pues yo también me desaparecía. Ya si él estaba haciendo o deshaciendo, pues vaya y hable de salga por allá. Seguíamos juntos, pero pues yo también ya estaba saliendo con este muchacho.
Las cosas como son me distrajo bastante. Si la situación no hubiera sido como yo estaba, hubiera sido un buen prospecto, pero pues no. Solo fuimos un casi algo que nunca se concretó formalmente. Él sabía que yo tenía planes de irme, solo que no sabía tampoco cuándo. Entonces, bueno, él sabía qué había pasado con el cucaracho porque, como te digo, él fue mi pañuelazo. Luego me enteré que el cucaracho viajaba, que en mayo se iba para Malta. Y yo como, ok.
Entonces dijo, no, vamos a intentarlo, vamos a seguir. Todos podemos con la distancia, que una cosa, que la otra. Pero yo era consciente que su distancia es muy difícil. Y realmente estaba muy apegada a él. Por muchas cosas, bueno, ni siquiera sé por muchas cosas. Yo sé que lo más que me tenía pegada a él era la parte sexual porque nunca me había sentido con alguien como me sentía con él. Y eso pega. Así uno lo quiera,
eso pega. Y bueno, así fue la historia.¿ Qué más pasó? Ah, dos días antes de que él se fuera, de que el cucaracho viajara, pues tenían el bautizo de la hija menor. Y se supone estábamos bien, se supone, guiño, guiño. Y yo le dije, no, pues yo me imagino me va a invitar. No me invito, muy mugroso ese. Pues las cosas como son, él se encargó en todo el tiempo que me excluyó, se encargó de volver a poner a la mamá de la niña en la familia. O sea,
si ella había tomado ligera distancia, otra vez estaba ya metida. Entonces, poco antes de Semana Santa, se me olvidó en Semana Santa de ese año, antes de que él viajara, la familia armó un viaje a San Andrés, que es una de las islas más bonitas de Colombia, y uno dice, uy, sí, qué chimba, y la invité y la llevaron a ella. A mí no me dijeron nada, a mí me tocó enterarme cuando él estaba allá en una videollamada, cuando me hizo videollamada, cuando, ay, mira, es que estamos acá todos,
y yo, y esa, esa no es... Ay, sí, sí, es que yo no sabía que ya venías, que no sé qué, es que una cosa, es que la otra. Ya se va a hacer un dolor de cabeza. Y efectivamente así mantenía todo. Ay, a mí se me olvidó contarles otro tema de mi toxicidad. El día que llueve es que siempre lo va a recibir. Así usted la pisotea y la por debajía y hable lo que hable de ella. O sea, todas las cosas malas que en algún momento me dijo de ella, todas las ha que
reducir ahí. Y le decía, usted diciendo todo eso y vuelve y cae,¿ a usted no le va a pesar con esa mujer? que embarrada que esa mujer no tiene no se ama ni un poquitico para respetarse y para tomar decisiones ella sigue al culo suyo a pesar de todo lo que usted habla y dice de ella a pesar de todo lo que usted juega con ella y todo ese audio idiota completamente se lo envíe a ella En mi proceso de toxicidad. Me bloqueó. Yo creo que fue lo más alomónico. Lo vi y lo hizo bien.
Yo creo que me hubiera pegado ahí hasta, no sé, dañarle la cabeza. Yo tenía la cabeza dañada y yo creo que yo quería dañarle la cabeza a todo el mundo. Yo era una serpiente botando veneno. No contenta con eso, llamé a la que se supone que era mi disque amiga, le llegué al trabajo, le hice escándalo. No, yo hice
el oso. Por todo lado hice el oso. caso fue que ya él viajó ya viajó ya yo me quedé sola en teoría yo seguí saliendo con el niño un tiempo pero un día ya me dijo el niño que estaba muy enamorado muy muy ilusionado conmigo que él quería una posición más que lo que éramos que él quería algo formar conmigo y pues desafortunadamente yo sí le dije que yo no le podía ofrecer eso no por lo menos en ese momento de la vida Entonces que se le iba a hacer muy fácil y simplemente no le
iba a volver a contestar las llamadas, que se olvidara que yo existiera, bueno, y me le desaparecí. Hoy en día digo, yo creo que yo le hice mal a ese muchacho, pues yo fui muy rata con él, pero no le convenía, de verdad yo no le convenía y era un buen muchacho, o sea, se veía que ese muchacho tenía un muy buen corazón y buenas intenciones. pues
ni modo, lo intenté. Durante el tiempo que estuvimos separados con la persona con el cucaracho, pues yo lo fui sacando de mi cabeza poquito a poquito y yo dije,¿ saben qué? Al final para que viajo ni siquiera necesito viajar a irme a Malta. O sea, es mi sueño, sí, pero no necesito que sea en este momento, puede ser
más adelante. Dejemos que las cosas pasen, que él coja camino, que... Y él se dio cuenta que yo empecé a distanciarme y un día me dijo, yo sé que este es tu sueño, tú, toma, te compro tu pasaje.
Y
yo dije, miércoles, el pasaje, yo lo quería.¿ Qué hago, qué hago, qué hago? Y pues me dejé convencer. Efectivamente cogí rumbo y aquí estoy, hoy por hoy estoy en Malta. Vivo con él, pero el día que lo volví a ver después de casi nueve meses sin vernos, No sentí absolutamente nada. Nada es nada. Ni tristeza, ni alegría, ni nada. Fue esta trabajo. Muy convivo con él, pero personalmente siento que yo ya no siento nada por él. Y yo se lo he dicho, que yo ya no siento nada
por él. Y él dice que no, que esperemos, que le dé una oportunidad a esto. Él pareciera que... Pero es tanta la rabia. Yo le tengo tanto el rencor a la niña por... por aguantarse todos los cachos que le pusieron y seguir ahí, pues siento yo que estoy faltando a mi palabra, que yo decía, no, esto me está costando un montón. No puedo decir que terminemos ya, porque económicamente entre dos personas, esto de ser migrante es
muchísimo más sencillo y mucho más fácil. Y emocionalmente, porque mal o bien el hecho que estemos los dos acá, pues somos los dos que nos conocemos, Y nos apoyamos de alguna forma. Entonces hace que la soledad no se sienta tan fuerte. Estoy muy lejos de mi hijo. Si todo sale muy bien en diciembre, ya llega él acá. Pero mientras tanto esto es difícil, entonces decirle bueno, yo me voy, ya no vivamos juntos, cada quien por su lado y gracias por traerme acá, es difícil, en este
momento me cuesta. Pero personalmente lo que se dice, yo enamorada ya no estoy y cada vez que algo pasa y me recuerda toda esa situación, vuelvo y me lleno de rabia, vuelvo y me lleno de ira, como que uy no, yo como que lo odio a veces. A veces siento que lo quiero mucho y a veces siento que lo odio tanto. Y esa es mi historia de Leticia, Alicia, Teresa.
Yo pienso que quedó el puesto de la otra, pues quedó. O sea, quedó vacante. O sea, quedó ese puesto, quedó vacante. Y pues por eso es que pasaron cosas muy tóxicas. Pues obviamente no es... Lo ideal, te lo digo por experiencia propia, yo también empecé una relación así, que algún día espero contarla. Pero también obviamente esa relación no empezó bien y pues obviamente terminó mal. Obviamente lo que empieza... No siempre, no siempre. Sí he escuchado historias en las
que empezaron mal, pero están bien. Terminaron bien, ¿no? Y pues ahorita es más bien de que tomes la decisión. O sea, mira, yo no soy quien para juzgarte, pero yo siento que si no eres feliz... Este, pues ahora sí, bueno, de todo lo que ha pasado, pues, o sea, pues también sí, sí tienen un pasado pues muy, muy turbio, muy tóxico, pero yo pienso que sí deben de tomar una decisión, pues porque también ya tu hijo se va para allá con ustedes y también para que esté herviendo todas esas cosas.
Sí, por eso te decía yo al principio de esta historia que esto todo mal, de principio a fin, todo mal. El final como está ahorita también está mal. Porque él se está ilusionando con una posibilidad de que podamos ser la pareja ideal con la que él sueña y realmente no es así. No lo es y no va a pasar porque yo tengo mucho rencor y mucha rabia en mí.
Yo te comento, o sea, puedes hacer dos cosas. O terminas ya eso. Yo sé que están solos allá en Malta, está muy pinche lejos. Pero, o sea, si es más bien tú rehacer tu vida. O la otra es, pues, repararlo. Obviamente, pues, terapia y toda la cosa, ¿no? Pero... De que pudiera tener reparación, probablemente sí. No lo sé, no soy experto. Yo he visto que matrimonios se han arreglado, ¿no? Pero depende mucho de las situaciones. Pero pues acá sí tiene mucho peso el hecho de que estén muy lejos. Son
los únicos ustedes allá. Pero también el hecho de que seas infeliz. Sí, sí, sí, sí pesa mucho, ¿no? Y yo pienso que al final de cuentas pues tu pareja tiene que ser tu todo,
¿no? Eso es tomar decisiones y ahorita me cuesta un poquito, pero sí sé que tengo que tomar decisiones y darle rumbo a esto. O si no, a seguir en este vaivén de incomodidad mucho tiempo y no es lo que quiero.
Sí, te digo, pues al final de cuentas ahora sí toma la mejor decisión posible. Porque te digo, pues da a tu hijo para allá. Y pues obviamente los hijos se dan cuenta de todo. O sea, uno cree que están pendejos, pero no, no, no, no. Se dan cuenta de todo. Y pues también, obviamente, pues él también te quiere ver feliz. Y pues también, obviamente, se te desea que tú seas feliz. Y al final de cuentas, toma la mejor decisión posible porque, pues para que seas feliz, pues qué más, imagínate.
tomar una decisión y te la contaré en no sé versión 2.0 yo no sé no sé
te la he
contado
no pues mira
pero por ahora ¡Ay! A eso súmale, así como paréntesis adicionales. En algún momento de la historia, cuando ese vaivén, donde sí vivíamos pero no vivíamos porque estábamos separados por la pelea y bueno, en fin. Un día, así como cosa loca, le dije a mi hijo, bueno, me voy a teatro y me voy a ir sola y me voy a arreglar porque uno no sabe, de pronto me encuentra el amor de mi vida. Yo oí esa palabra mágica. Y he sabido llegar a teatro y yo que entro al
teatro y va saliendo Pepito. Y yo, ay, yo apenas lo vi, el corazón me latía y yo, ay,¿ será que él es el amor de mi vida? Porque tiene planeado, aparentemente parece que también se viene para acá por tema de estudios, porque este es un lugar muy bueno para aprender inglés y sí, las cosas como son. Entonces parece que tiene programado llegar aquí en febrero. Y yo, ¡ah! Y el corazón me latía otra vez, pero yo creo que ahí no pasa nada. Solo que son coincidencias, no sé.
Yo siempre he pensado que en la vida...¿ En la vida qué? Que en la vida te quita a ti, o sea, no sé, te pone a ti las personas siempre que tengas que cerrar un ciclo. Y el día que tú cierras el ciclo con la persona, nunca más te la vuelve a coincidir en el camino. Y yo me pensaba,¿ será que me la está colocando ahí en el camino por algo? Pero no, no, son ideas locas.
Yo aquí, mi locura, pues también de extrañar gente que uno quiere y que uno dice, uy... como quisiera tener a mis amigos acá como quisiera tener más personas cercanas acá es difícil como que en medio de mi soledad la esperanza de que llegue cualquier persona llámese Pepito llámese fulano que venga es una cosa muy bonita porque uno dice ay viene algo algo que uno conoce algo un sentimiento chévere no sé cómo explicarlo la verdad ayuda a sentirse menos solo
Sí, sí, pues sí, hermana, pues obviamente los hermanos que están regados por todo el mundo, no como por ejemplo en lugares típicos como Estados Unidos, ¿no? Más bien que están regados por todo el mundo, pues sí, a veces las comunidades son bien chiquiticas, ¿no? O sea, de dos, tres personas, ¿sí? Y pues sí, obviamente uno extraña, uno... Añora, pues, pero pues el hecho de que se vaya ya a estudiar, así como que, ah, o sea, todo se te está yendo para allá, pues yo digo que es una señal. Esas son
solo ilusiones mías.
Pues mira, amiga, yo siento que te hizo o que te hace falta vivir sola. Que arregles eso en tu cabeza, en tu mente. O sea, que te despejes. Yo sé que estás sola ya. Yo sé que está difícil. A lo mejor yo te lo puedo decir fácilmente, ¿no? Oye, pues vive sola. Pero sí, güey. Pero pues es que también acá el único colombiano que conozco es este güey, ¿no?
Así como que... Pero yo siento que... que te hace falta vivir un tiempo solas, acomodar, despejar tu mente bien y ya tomar la mejor decisión, porque al final de cuentas, lo que uno te desea, amiga, pues es que seas feliz, ¿no? Al final de cuentas, todos buscamos esa felicidad, esa plenitud como persona y como pareja, ¿no? Sí, eso.
Tienes que tener razón. Pero
recuerda que estoy loca. No, mira... Obviamente sacó lo peor de ti, sí, claro, porque las circunstancias se dieron así, pero eso no significa que estés loca. Simplemente las circunstancias propiciaron que sacaran lo peor de ti. Al final le cuentas eso, es eso nada más, es lo peor de uno, pero eso no te define como persona. Al final de cuentas, pues tú puedes realmente cambiar esa parte que no te gusta.
Te lo digo por experiencia también, amigo. Obviamente yo también tuve una cara que ya no quisiera mostrar, pero obviamente aprendí de eso y pues hacia adelante, ¿no? Yo poco te digo, o sea, siento que necesitas despejar tu mente. Mira que
ya en un, como se dice,
es en una respectiva interna, personal, Yo siento que yo lo que debo estar es sola. Yo necesito quedarme sola un tiempo, pensar en mí, para mí, con mi hijo y ya. Dejar de odiar, porque es que yo siento que yo salí de una relación y una vez me metí en la otra y no di tiempo de vivir ninguno de los dos lutos ni nada. O sea, pues sí, yo sé que uno no tiene que vivir un luto porque no se ha muerto, pero sí como el luto
de la relación. Sí, sí, claro. Y yo hago un respectivo en mi vida y yo creo que la mayoría de mi vida ha sido así, como que salgo de una relación, me meto en otra, salgo en una y me meto en otra, y salgo en una y me meto en otra. Y como que no me doy mucho tiempo. Y ahorita, ahorita yo digo, venga, yo debería tomarme tiempo para mí. Y eso es como lo que yo quiero. Yo ahorita no pienso de pronto en buscar, porque mira que acá matan las cosas como son. Hay unas cosas divinas,
tanto de mujeres como de hombres. Hay mucho que ver. Hay mucho que escoger. Pero no tengo como ese mood de estar pensando en yo quiero, no quiero estar con otra persona, no, no, no, no
estoy
como con la idea de meterme con nadie más, sino como quiero estar conmigo misma y de pronto buscar un
círculo de amistades, ojalá femeninas. que uno puede decir, día de chicas, plan de chicas, vamos a hacer cosas de chicas, eso también me hace falta, y yo creo que eso es lo que yo estoy buscando, pero aquí viene el problema, está la desconfianza que nos tenemos hoy por hoy, que salir con un amigo, o salir a la, uy, eso es también un complicado, es problema financiero, esconderme en cosas que no quiero porque pues me aperece tener que esconder como voy a salir con una amiga aquí a la playa,
que hay de malo en salir con una amiga aquí a la playa, pero para él es un problema
pues es que sé eso amiga mira, o sea, yo digo y siento que debes de tomar la decisión O sea, yo sé que ya estás sola, estás muy lejos. Yo entiendo esa parte, amiga, pero aunque estuvieras en Colombia o en México, donde tú quieras, es lo más sano es, o sea, si ya están así, o sea, desquebrajada la relación, yo digo que es este definitivamente darse un tiempo si tú quieres. Yo sé que lo digo de una manera
muy fácil porque pues allá están solos. pero eso no es vida o sea definitivamente eso no es vida amiga y neta lo mejor es este yo te puedo manejar separarse o darse un tiempo lo que tú quieras pero yo pienso que si estuviera en tu situación o definitivamente lo arreglamos como se deben hacer las cosas o vámonos vámonos porque eso no es vida pero yo estoy muy
decidida a que arreglar esto no esto ya no se arregla es lo que te digo Tengo tanto rencor y tanto resentimiento que a mí me cuesta, a mí personalmente me cuesta. Yo le he dicho de dientes para afuera, sí, yo te perdono, pero pasa cualquier detallito que me trae a colación cualquiera de las situaciones que se vivieron y ¡pum! otra vez
destalle
y¡ ay no! que si te sientan en coma... Ahorita, ahorita próximamente él va para Colombia y va a durar allá un tiempito prudente, creo que un mes larguito. Yo creo que es el momento de como decir, bueno, es mi momento de tomar aire, de estar aquí sola y que cuando él llegue pueda tomar la decisión, porque ya he podido demostrarme a mí misma que puedo estar sola. Entonces creo que va a ser, creo que se va a hacer el impulso para
hacerte honesto. Perfecto amiga, pues ojalá, ojalá, digo las bendiciones a todo lo que dan amiga, ya sabes, que aproveches este tiempo y que de verdad se te arregle tu vida, que más se da.
Tal cual. Pues bueno, eso era todo lo que tenía que contarles de
momento. Pues mira, ya ves que aunque estamos en el otro lado del mundo, los problemas ahí están y a veces hasta nos persiguen. Entonces este es... El tema de la infidelidad es a nivel mundial, global. Y pues te digo, amiga, aquí tienes mi número, lo que se te ofrezca. Esperemos haya una segunda parte ya para ver qué pasó. Y pues aquí en México tienes a otro amigo.¿ Cómo ves?
gracias, muchas, muchas gracias y para cuando vengamos por acá también bien recibido tendrás donde quien te reciba con los brazos abiertos y claramente te mostraré lo mejor de esta isla, porque cosas bonitas sí tiene para
aquí pues mucho ánimo amiga y ya sabes este es mi número y cualquier cosa aquí nos estamos comunicando
claro que sí, dale pues nada, muchas gracias por escucharme a ti y a los oyentes y pues no siendo más de verdad Ay, piensen bien lo que van a hacer y no sean tan locos como uno. No se dejen influenciar por la locura.
Sí. Nada, pues a veces uno tiene que pasar por esto para poder crecer. Yo siempre lo he dicho, amigo, por algo pasan las cosas y si esto te hace crecer, pues adelante. Te digo, eso es lo que yo siempre he dicho.
Uno tiene que pasar por todo para poder ser lo que es hoy en día. Pero, y si se la pueden saltar, se las recomiendo saltes. Sí. Eso es vivir así como loco, lo que te digo es que yo siento que yo en ese momento me volví loca, problemas de ansiedad, yo miraba el celular y yo lo veía él conectado, yo miraba que mi amiga X estaba conectada y yo ya me imaginaba videos, no, yo no sabía ni qué hacer, yo decía,¿ será que le caigo al trabajo,
lo recojo, lo llevo? Pero que, o sea, empecé a vivir a son de lo que él así dejaba de
hacer y dejé. hacer lo mío, por eso también agradezco mucho que haya aparecido en mi vida ese muchacho, este niño que sí, siento que él salió lastimado porque pese a que fui muy honesta con él, pues él sí se alcanzó a ilusionar, pero él fue una ayuda grandísima grandísima, grandísima para que yo empezara a ver las cosas diferente y para que yo empezara a autocontrolarme que era lo más importante, autocontrolar, la respiración, la ansiedad, el deseo de
hacer algo. Sí, para mí se me pasaron muchas cosas por la
cabeza que yo digo, uy, no, no, no, por ahí no vuelvo. Sí, amiga, pues te digo,
pues ojalá, ojalá, este, digo, por algo pasan
las cosas, pues digo, para aquí. Va a sonar descarado lo que digo, pero muchas veces, uy, Letiz, en muchas otras relaciones y y yo la hacía pero cuando me la hicieron a mí uy diablo yo creo que también es karma también
es karma entonces creo que ya me quedó la lección de no volver a hacer ya estoy en tablas con el karma no más
pues sí es lo que te comentaba amiga o sea a lo mejor te hacía falta esto para que te dieras cuenta pues de que pues también sí obviamente personas están lastimadas obviamente entonces ya para que puedas vivir en paz
es verdad
Vas a ver que sí, amiga, y pues muchísimas gracias también a todos ustedes por escuchar este relato, por escuchar esta historia desde el otro lado del mundo. Un abrazo a todos los hermanos latinos, mexicanos, panameños, costarricenses, bolivianos, peruanos, brasileiros,¿ por qué no? Argentinos, paraguayos, híjole, pues a
toda la comunidad latina que está regada por todo el mundo, ¿no? Y así como nos dijo... Nuestra invitada del día de hoy, que somos una comunidad muy alegre, muy entusiasta, que a pesar de los problemas que uno pudiera tener, uno es entusiasta. Entonces, un saludo, un saludo a toda la comunidad de habla hispana que está regada. Por todo el mundo, de verdad, un abrazo. Uno los entiende que hay que mudarse, a veces por la situación económica y a veces hay que mudarse
hasta incluso hasta el otro lado del mundo. De verdad, un abrazo. También
aprovecho para agradecerles que escuchan este proyecto, que escuchan este podcast. De verdad, uno muy agradecido por apoyar este proyecto. Y te recuerdo, como siempre, si no te has suscrito, suscríbete, pícale, pícale, púchale, púchale, púchale. Ahí en el botón de follow o de seguir en
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amiga. Chao, chao. Gracias a ti. A ti y a los oyentes. Cuídate mucho.
Bye, bye. Y hasta luego
a todos ustedes, a esta gran comunidad. Nos vemos para el siguiente relato. Chao, chao. Bye.
Un abrazo.
