Hola que tal chicas y chicos, bienvenidos a este su nuevo episodio de Infieles, Infieles Podcast. Por ahí hubo un detallito en el relato pasado, honestamente me equivoqué, me equivoqué vilmente. Pensé que los había dividido en dos, pero no, quedaron
en uno solo. Y según yo subí la primera parte el viernes, pero en realidad subí... este subí las dos partes o sea no hasta que el esta semana martes miércoles miércoles este vi los comentarios y cabrón de que están hablando luego porque si los veo si los leo este ya ya este me voy a poner a contestarlos este bueno los estaba de repente vi que hubo un error que no sé qué y que las chichis de
las gallinas y va cabrón dije, no, me equivoqué. Lamentablemente me equivoqué bien, cabrón, metí la pata hasta el fondo. No separé los dos relatos, el del viernes, hace ocho días, y el del martes, los de esta semana, o sea, definitivamente no los separé. Entonces, pues corregí el error, por así decir, porque pues ya habían subido las dos partes, ¿no? Entonces pues ya muchos escucharon las dos partes y pues bueno, Hay una disculpa, fue error totalmente mío. Por ahí encontraré
una forma de compensar mi error. Y pues bueno, nuevamente bienvenidos a un nuevo episodio de Infieles Podcast. Te recuerdo que si no te has suscrito, pues ahí está el botón de seguir en Spotify o en cualquiera de las plataformas que nos estés escuchando. Gracias por escuchar este podcast. De verdad estamos creciendo más y más y más. Aprovecho para decirles que ya estamos llegando a los, bueno, en estas fechas, a los 5,000 seguidores. Muchísimas gracias a quienes aquí
en Spotify. Este episodio lo estoy grabando más o menos entre noviembre. Estamos en noviembre. Le digo pues porque afortunadamente, gracias a que ustedes hacen contacto, pues cada vez mejor. estamos ahí haciendo más historias, más relatos. Entonces hay episodios que los grabo, por ejemplo, en noviembre, no ahorita, y
salen hasta diciembre o probablemente salgan hasta enero. Entonces, de verdad, gracias por hacer contacto y muy, muy agradecido con el de arriba y muy, muy agradecido también, sobre todo con ustedes que hacen que este proyecto cada vez sea más grande. Y pues también te recuerdo que si quieres contar tu relato, tu historia, lo puedes hacer al número de WhatsApp, que lo encuentras en la descripción de este podcast, que está en las tres pestañitas. La segunda dice acerca o about
en inglés. Haz clic ahí y verás que están todos los datos. Si no, si te dificulta, lo menciono pues porque muchos, bueno, los que me contactan, perdón, me dicen, oye, se me dificultó encontrar el número, ¿no? Dije, ok, entonces para hacer una aclaración, ¿no? Si no, pues en infielespodcast.com, ahí está el botón directo que te manda WhatsApp. No necesitas guardar contacto, nada, nada, nada. Simplemente le picas a ese botón y te manda directo a nuestra conversación en WhatsApp.
Y pues como siempre, escríbenos desde donde nos escuchas para mandarte un saludo. Hola amigo,¿ cómo estás? Un saludo a la Ciudad de México.
Qué tal? Muy buenas noches, tardes noches. Sí, ya,
noches.¿ Quién eres?¿ Eres Ricardo, el que pone el cuerno, o Santiago, el que le pusieron el cuerno?
Pues mira, creo que aquí fui las dos. Bueno, en realidad fui las tres etapas. En un principio fui el cuerno. Ok. Después, pues, ya fueron las otras dos. Creo que me lo pusieron y yo lo puse para
limpiar eso. Ok. Más tóxico que Chernobyl esto
¿verdad? Bastante. Eso
A ver,
cómo
conociste a
la susodicha? Pues mira, esta chica yo la conocí hace muchos años. La conocí hace unos 16, 17 años por ahí. Buen. Yo en ese tiempo yo trabajaba en una empresa chiquita. Y ella entró a trabajar ahí como secretaria.
Oh, ok.
Ajá. Yo, créeme que desde que me la presentaron a mí me gustó mucho.
Me
llamó mucho la atención.
Sí, sí, pues el
ojo, ¿no? Y era una muchacha muy bonita. Pues en ese momento se me hizo muy guapa, obviamente. Y pues en un principio yo no se lo demostraba. En un principio yo la trataba así normal, pues como una compañera.
Pero que ya al paso de los días, de las semanas, fuimos tomando más confianza la plática se fue haciendo más amena ya bromeábamos ya no la pasábamos muy bien y al mismo tiempo esta chica yo sentía que me coqueteaba mucho y o sea por ejemplo me agarraba con cualquier pretexto me acariciaba las manos cuando yo la saludaba pues la saludaba de beso y casi me lo daba en la boca siempre oh
No, pues
están todas las intenciones, hermano. Y eso entre unas cosas, o sea, me abrazaba mucho, como que ella era muy cercana, muy cargosa. Uh, no, pues sí,
ya.¿ Eras correspondido
vaya?
Bastante. Y pues en un momento yo sí dije, pues me la voy a hacer novia, ¿no? Le voy a pedir que sea mi novia. Yo tenía casi la seguridad de que me iba a decir que sí. Y yo pensé, pues en cuanto yo tenga la oportunidad, se lo voy a pedir.
Ok, va.
pero pasaron un par de días y esta chica ya no se presentó al trabajo abandonó el trabajo totalmente pues ya como a los cuatro días que no se presentó pues ya el patrón nos dijo que esta chica pues la había dejado tirada del trabajo que nomás había dejado las llaves y ya no contestó ni teléfonos ni nada de hecho yo también le estuve marcando en ese tiempo y pues no de hecho su línea ya no me mandaba de abusón me decía que el número ya estaba fuera de servicio
ok interesante
y ahí perdimos todo contacto yo ya no supe más de ella ya quedó así pasaron muchos años pasaron que como unos 7 8 años Y esta chica me vuelve a contactar por redes. En ese tiempo me mandó una solicitud a Facebook. Yo ya, obviamente, pues ya en ese tiempo yo ya tenía un negocio propio. Yo ya también, ahorita también me dedico a la música. Y esta chica, pues desde chico yo tocaba la música. Pues desde chico anduve en eso, metido en la música. Y, pues, ya para ese tiempo, pues,
ya andaba así tocando en varias bandas, en bares. Pues, ya era como un trabajo también.
Oh, qué bueno.
Sí. Te digo, esta chica me contacta. Lo primero que veo, pues, me meto a ver sus redes. Y ahí me doy cuenta que, pues, ella está casada, ¿no? Ay, hermano
Y, ok. A lo mejor te puedo explicar, ¿no? Por qué se fue. Sí.
Estaba casado, ya tenía una hija, y pues en sus redes como que mostraba mucho como que hace mucho énfasis en mostrar una familia muy feliz, una familia muy perfecta, ¿no? O sea, veías sus fotos y has de cuenta como una familia de comerciales.
Ah, ya, ya. Y la estalqueaste, hermano, ¿eh? Ah, huevo, sí. Ok.
Y, pues, en un principio, otra vez nuestras pláticas, pues, eran meramente así, saludos, cosas así, ¿no? Nuestras pláticas. Pero, pues, también con el tiempo ya empezamos a hablar más. Ya llegó un momento donde ya hablábamos todos los días, todo el día casi. Estamos muy, mucho en contacto. Y también comenzó a haber coqueteo.
Tú no tenías novia pretendiente en aquel tiempo? En ese
tiempo no, fíjate. No tenía una novia formal. Sí salía con varias personas, pero no tenía alguien formal
Entonces cuando te mandó la solicitud es de que ¡ay, cabrón! Sí, por eso me
metí a investigarla. Ok, picarón. Total, la plática se iba haciendo más más diaria la plática y todo esto. Y pues llegó un momento donde, pues sí, ella fue la que propuso que nos viéramos. Y esa primera vez, pues no, nomás nos vimos para platicar. O sea, pues ya tenemos muchos años sin vernos, ¿no?
Pues sí, pues. O sea, yo te diría, no, se puede malinterpretar, pero ahora sí, pues... Pues sí, o sea, por una parte tienes razón, pues ya años sin verse, ¿no? Así como para ponerse al día, ¿no?
Exacto. Según eso, pues, era para eso
Pues sí, pero también me pone a pensar, ¿no? Estaba el coqueteo, pues, o sea.
Sí, sí, desde que platicábamos. Y pues eso ya te digo, no pasó nada, pero si al final, si nos dimos un beso. Ay, hermano. Y ella le gustó, o sea, por algo muy sorpresivo, pero ya se volvieron... ya mucho más subidas de tono. Las pláticas, ok. Sí, ya eran pláticas que ya pasaban de lo personal a lo muy íntimo. Ok. O pláticas muy sexuales también.
Quiero suponer que se empezaban a mandar, perdón, fotos íntimas y todo eso,
¿no? No tanto. Era más que nada me contaba con muchas fantasías que tenía.
Ah
ok.
Va que va. Sí
y ahí me di cuenta como que ella reprimía mucho su sexualidad. No sé si por su matrimonio o no sé, pero como que conmigo se explayaba. Entonces, como a las dos semanas que nos vimos esa primera vez, nos volvimos a ver, pero pues ahí ya nos fuimos directo a un motel. Ay,
hermano.
No
hermano, pues. Ya lo habíamos planeado. Ok. Y ya lo teníamos planeado, ya sabemos a qué motel íbamos a ir. Y pues pasó todo, pasó todo lo que tenía que pasar.
Ahora sí, todo lo que mencionabas de la represión sexual ahí como que se desahogó.
En un principio, fíjate, sí la notaba muy nerviosa, como que sí tenía miedo, como que sí dudaba de ser infiel, pero pues ya con el ratito se le pasó.
Sí, bueno, a lo mejor eran los nervios de otra cosa, porque infiel, ay hermano, pues ya estaban en el coqueteo desde hace ya semanitas.
Sí, sí, pero se hacía mostrar como que se estuviera muy nervioso. Sí
ok
vamos. Pero pues no, te digo, terminamos detonando como no te lo imaginas, ¿no? Ok, bueno, bueno, pues la pasamos muy bien, la verdad. Va que vaya. Ya todo normal, los desilientes. Pero a los días ella comenzó a portarse rara. Por ejemplo, de la nada me bloqueaba. Así de la nada. Y como a los tres, cuatro días me volvía a mandar solicitud. Y volvía a hablarme así, muy como si nada hubiera pasado. Bueno
pues también estaba con el marido, ¿no? Obviamente. Sí.
Sí, no sé, yo también pensaba, dije, pues no sé, tal vez le dio la culpa y me borró, después se repintó, me agregó, no sé. Bueno, sí, la verdad, a uno sí lo ponen
a pensar muchas
cosas, la neta. Y además, también me aguitaba, porque ni me hacía sentir mal eso, ni nada, porque pues yo, pues yo lo había tomado nomás como una aventura, la verdad. O sea, yo sabía mi papel, yo sabía que ella era casada y yo no esperaba más de ella. O sea, la verdad, no.
O sea, como... Como adulto, ¿no? Dice, ok,¿ sabes qué? Somos adultos, güey. O sea, esto es lo que
va a pasar ya. Y yo tenía esa idea. Y empezó a hacer eso muy seguido. Eso de bloquearme, desbloquearme y eso. Y lo hizo como unas cinco o seis veces y ya me enfadé. Y ya no le acepté la solicitud. Ya. Me mandaba mensajes y yo no se los contactaba. Y pues como que también ella, pues como que dijo, pues ya este güey también ya. Y me bloqueó y otra vez volvimos a distanciarnos totalmente. Ok. Pasaron otros dos o tres años y me vuelve a contactar
esta chica. Ok. Sí, yo soy la banderota. Sí. Me vuelve a contactar esta chica, pues ya había pasado un tiempo, te digo. Yo pasé tiempo, este... Ya también, ya trabajaba yo en una empresa, ya no tenía mi negocio. Me estaba yendo bien, porque también en la música me estaba yendo bien, porque en ese tiempo yo estaba, estaba tocando ya con un artista, pues digamos muy conocido, al menos aquí en México
Oh
chingón hermano, va. Sí, y tenía, tenía chamba y pues me iba bien, tenía mi trabajo y la música, y además tú cuando tenía chance, pues igual yo seguía yendo a tocar donde me invitaban, ¿no? Sí, sí, claro. al hueso si al hueso se encuentra en el árbol musical va pues esta chica me vuelve a contactar me dice que que ha habido muchos cambios que si podemos hablar que no se que entonces Empezamos a hablar de ahí, pues resulta que esta chica ya estaba divorciada.¡ Qué banda
nota roja, amigo! Me dijo que ya tenía como un año que se había divorciado, que vivía sola con su hija. Y fíjate, los primeros días que sí platicamos mucho, los primeros días que nos volvimos a encontrar esta vez, que hablamos mucho por teléfono en un principio. Pero,¿ sabes qué? Ya no me llamó la atención. Ya, sí, o sea, ya no me atraía tanto como pareja.¿ Me entiendes? Como
algo
serio. Ajá, ya no me atraía. Sí, o sea, a pesar de que yo dije, ah, pues ya soltera en un principio, sí dije, bueno, pues igual, pero ya cuando, ah, porque sí me contó muchas cosas que habían pasado, muchos cambios. Oh,
a ver, cuenta hermano chismecito. y pues mira resulta te digo en esos primeros días que platicamos mucho pues esta chica me empezó a platicar que que pues te digo se divorció y todo eso pero ya esta chica para este tiempo como que ya quería como que aparentar otra personalidad ya era muy distinta ya no era esa de ser esa ama de casa con una familia muy bonita ahora ya como que ya era una mujer empoderada ah Ya, como su segundo aire. Y pues me platicaba que hacía
muchísimas cosas. O sea, ya era una persona totalmente distinta. Me decía que ella hacía muchísimas cosas. Por ejemplo, me decía que ella era activista, que era una luchadora social, que hacía cosas así muy, muy como bien por la humanidad. Así como que rescataba animales, este... hacía como que campañas para rescatar perritos y esterilizarlos me decía que se iba allá a la sierra del estado de México a ayudar a las comunidades indígenas
pues bien
activa y o sea muy activa muy cambiada también ya creo que esto es importante más adelante ya era muy allegada a la brujería jajaja
Digo, o sea, es un tema delicado, pues, pero...
Sí, y igual yo me tomaba así X, pues, pero también me decía, por ejemplo, que trabajaba para empresas muy grandes, muy grandes, que les hacía como victorias o no sé qué cosa. O sea, una chica súper empoderada. Pero te digo algo... Yo desde un principio como que sí decía, yo no le creo tanto que haga todo eso.
Lo que te iba a preguntar, que si culó, luego sentías como que nada. Ajá. Como que te quería vender algo, ¿no?
Exacto. No lo más a mí, porque todo eso lo publicaba en sus redes. O sea, en sus redes ya se autoproclamaba todo eso en sus redes sociales. Y decía también que era escritora, que escribía en columnas, en periódicos y todo eso. La Washington Post. No, decía que en periódicos así, como no tan comerciales. Yo luego te los enseño, me decía, pero nunca les enseñaba nada. Ok. Te digo, yo me fui dando cuenta, pues, en las pláticas, pues,
como que era muy mentirosa, la neta. Dándote un spoiler, En realidad, yo cuando yo la conocí, no hacía nada de eso que te decía que hacía. Nada, nada de eso.
No, pues hermano, pues te quería vender algo definitivamente.
Pero te digo que eso lo hacían sus jefes, como que ella se vendía esa imagen de ella,¿ me entiendes? Sí, sí, sí. Y como que era una persona como que,¿ cómo te diré? Como que estaba muy necesitada de la admiración de la gente. Entonces se pintaba una vida así tan... maravillosa yo creo, como una mujer súper exitosa, pero no, en realidad no. Pero bueno, eso lo descubrí después. Sí, te digo, los primeros días nomás platicamos, de hecho quedamos como meros amigos.
Te digo, a mí no me interesó como que, así como intentar algo con ella. Ok, ni nada sexual tampoco. Fíjate que no,¿ sabes por qué? Porque hay eso que iba a hablar de cirurita. Porque también en esas pláticas, como eran ya muy de confianza, me platicó también como que cuando esta chica se divorció, como que empezó a dar vuelo en el leche con los hombres. O sea, como que,¿ te acuerdas que te dije que era muy reprimida sexualmente? como que el divorcio le hizo que se explayara.
Y me platicaba y conocí a tipos por cita, por esas aplicaciones de citas, tipos por redes sociales, y cosas que en lugares son divas. O sea, como que sí le dio bola a la iglesia. Me platicaba, no me platicaba así cosas muy explícitas, pero pues sí me platicaba con títulos. Como para decirte, no, mira
o sea, como tú dices, no, pues estoy empoderada,
¿no? Ajá, sí, como que era parte de su encogeramiento, yo creo. Entonces, pues obviamente también eso hizo que no le tuviera como que el interés en ella, la verdad. Exacto, la mentira,
¿no? Que presentías
Ajá, y aparte, pues, porque eso sí yo se lo creía, fíjate, eso de que se diría con muchos tipos. Ah. Sí, entonces, porque sí, o sea, en sus redes sí había muchos tipos que le comentaban y le decían cosas y todo eso. O sea
qué fea manera, pues, de conseguir esa
admiración, pues. Y yo, fíjate, en ese momento yo no la juzgaba porque, pues, a mí la neta me valía. O sea, yo no la veía como una futura pareja, la verdad. Ah, ok. Y te digo, la relación quedó como mera amistad. Nada más como mera amistad. O sea, a mí no hice el intento por querer algo más.
Nunca salieron, nunca
nada, o sea... Sí salimos algunas veces, pero nos vimos así, eran salidas así, como nomás saliera cotorreada. Créeme que ni siquiera hacíamos como que el intento de ver qué sale. De hecho, alguna vez me invitó a su casa a cenar, pero pues ahí estaba su niña, ahí me presentó a su niña. Pero como que la niña, fíjate, como que ya estaba acostumbrada a que ella le presentara así a mi hijo. Porque la niña me salió y me trató así normal, o sea... Como que no se le hizo raro, pues. Ah
es
como
que
otro Hola
Ajá.
Hola, papá. Sí. Hola,
futuro papá.
Algo así. Bueno, quedamos así, meramente así. De hecho, en ese tiempo, también una vez así, por coincidencia, nos encontramos a los panes. Pero, pues, como meramente amigos. Y se portaba muy cariñoso siempre, con todo mundo. Te digo, un Pues así estuvimos, nomás como amigos. Hablábamos de vez en cuando. Nos vimos algunas veces, pero no pasó nada. Éramos meramente amigos. Y así duramos un poco más de un año. Entonces llegó un tiempo donde yo comencé a tener problemas. Tenía
dolores muy fuertes. Ya ves que esta enfermedad sí como que va presentando con el tiempo. O sea, va siendo más consecutivo los dolores y todo eso. Entonces, pues yo ya tenía problemas muy graves de gastritis. De hecho, ya había días que me dolía como la vesícula y me tenían que llevar a urgencias al hospital en la noche aquí. Sí, o sea, ya estaba mal. De hecho, yo ya tomaba medicamentos, ya iba al hospital, al doctor y todo eso. En una de esas pláticas yo se lo platicé a ella, ¿no?
Y pues ya ella me dijo, ah, vas a tener gastritis, pero¿ sabes qué? Me dice, yo te voy a curar. Le digo,¿ tú cómo? Me dicen, es que yo también sé de homofobia y de herbolaria, y yo te voy a preparar unos remedios que vas a ver que se te van a curar. Oh, sí. Yo, bueno, pues fíjate que a partir de ese día, este, ella comenzó a cuidar, a sobrecuidarme de una manera, o sea, increíble, en serio, o sea, a sobrecuidarme, pero fuerte, o sea, preocuparse mucho
por mí a partir de ese día. Ya me llamaba todos los días, mensajes en el día.¿ Cómo estás?¿ Cómo te sientes?¿ Te duele el estómago? Iba a mi trabajo a llevarme los medicamentos que me preparaba. Iba a mi casa.¿ Mucho interés? Demasiado. No, deja todo el interés. Comenzó a cuidarme mucho, a preocuparse mucho por mí. Bueno, a mostrarme mucha preocupación por mí. O sea, pero en exceso, en exceso, que yo decía, ¿cuándo? Sí
claro, pues es raro, ¿no?
Sí, de hecho, fíjate, hubo hasta veces que, de esas veces que te digo que llego al hospital en la madrugada y ella llegaba ya en la madrugada ya al hospital así bien preocupada.¿ Cómo estás?¿ Cómo estás? No, pues yo bien. De hecho, una vez también en mi trabajo me empezó a sentir mal y fue por mí a mi trabajo o me llevó a su casa. me cuidó, ahí estuvo conmigo. No, te digo, me cuidaba, me sobrecuidaba de una manera pero fuerte, en serio.
O sea,¿ y nunca se acostaron y ni pasó nada? Fíjate
que no, en ese tiempo no, fíjate no, te lo juro que no. ¿Qué? Sí, o sea, de hecho, pues te digo, ya obviamente nuestro acercamiento ya nos veíamos más seguido Este, porque te digo que venía a traerme sus remedios y todo eso y me invitaba a veces a comer a su casa. Este, no, siempre me trató, créeme que súper bien y además de todo ese cuidado que me daba, siempre súper cariñosa, siempre tan amable, este, siempre
me decía cosas muy bonitas. No, hombre, yo te diría en ese tiempo tal vez comenté enamorarme, pero pues ya ahorita te digo, yo estaba generando mucha dependencia hacia él en ese momento. Bueno,
ahorita ya lo estás identificando, ¿no? Pues en su momento es como que... No, en su
momento yo no sabía nada de eso. Créeme que yo súper contento, súper enamorado. Bueno, no súper enamorado en ese momento, pero sí estaba siendo parte muy importante de mi vida. Pues obviamente ya como te digo que nos veíamos ya más seguido, pues ya empezamos a salir. Empezamos a salir los fines de semana. empecé a llevarla a mi casa, con mi familia, porque desde esa vez que nos encontraron, se me han hecho amigos de unas primas, y ya
teníamos un acercamiento así mucho. Ya, por ejemplo, los domingos salíamos como en familia, salíamos y llevamos a pasear a su hija, nos íbamos a comer familia, a veces íbamos a mi casa, a veces a su casa, Y así fuimos teniendo mucho acercamiento.
Pero siempre la presentaste como tu
amiga, ¿no? Sí, siempre la presenté como mi amiga. Pero sí veía a mi familia que me hablaba. O sea, mi familia también me cuidaba. Y mi familia veía cómo se preocupaba por mí. Y obviamente les caía mejor.
Uy, lo más seguro es que te decían, órale hijo, pues
ahí está.
Y de hecho sí, me estiraron y
me decían, pues ya te la novia. Y yo, pues no. O sea, yo ya en ese momento sí quería, en serio. Porque te digo que ya sentía yo mucho apego hacia ella. Mucho Mucho. Y pues ya, obviamente fuimos saliendo más y hubo más acercamiento. Ya nos metábamos, ya nos agarrábamos de la mano. que a veces salíamos de ellos solos y ya nos portábamos como novios. Y a veces cuando salíamos así con su hija, pues cuando aprovechábamos cuando su hija se distraía o algo, y pues ya, nos besábamos o cosas así. Ok, no,
pues sí, ya, te encariñaste,
amigo. Sí, ya, espérenme que pase tiempo yo ya. Pues sí, se llegó el momento donde pues me hizo la típica pregunta, ¿no? Que te hacen las mujeres en esa situación. Oye, Y tú y yo,¿ qué somos? ¡Ah, huevo! ¿Qué? Y ella me dijo, es que a mí sí me gustaría ser tu novia, porque en serio me encantas, que no sé qué, no, hombre. Pues ahí metiéndonos pidiendo de ser su novia en un posto de tacos donde estábamos cenando. ¡Eso! El romantismo, todo lo que da, amigo. Y no, créeme que de ese
día en adelante pura miel derramábamos. Pura miel. No, ni te lo imaginas. A ver. De hecho, ese día que ya nos hicimos novios, pues ya ese día tuvimos relación. Ok. Ya ese día nos fuimos a su casa, me quedé ahí a dormir con ella, su hija estaba con su mamá de ella, y pues ahí como que ya como que formalizamos bien la relación. Carta abierta, ¿no? Literal. Sí. No, pues te digo, de ahí en adelante empezamos a derramar miel como no te lo imaginas. En redes sociales, en público.
Ella le dijo a mi familia que pues ya éramos novios. Le dijo a su hija. No, hombre. En redes sociales era lo que poníamos poemas, canciones. Ay,
cabrón
O
sea, está bonito, pues. O sea, está chido. Sí, claro. Sí.
Sí, estaba muy bonito, la verdad. Pero al mismo tiempo,¿ sabes qué? Yo me daba cuenta que ya para todo lo que hacía le pedía su opinión.
Ah
la dependencia, hermano. Sí, y a veces no tanto la opinión, ya como que pedía su aprobación. Ah,
ok. Ajá.
Y pues obviamente, pues eran cosas que yo no entendía en ese momento. O sea, yo decía, pues somos novios, pues tiene que saber todo de mí, ¿no? o también opinar sobre lo que hago bueno pues en cierta parte si hermano pues ya son pareja pero ya cosas de mi trabajo ya cosas de mi casa o sea ya le pedí hasta yo te digo yo ya sentía que le pedía hasta la aprobación Sí, pero no, ya lo pasaba por alto porque yo decía, no, es que me ama,
me cuida tanto que pues tengo que decirle, ¿no? Todo, pedirle como que permiso para todo ya.
No, pues estabas bien dependiente, hermano, de todo definitivamente.
Sí, claro que es como todo estaba bien bonito, la relación así, bien bonita. Ok. Además, fíjate, para ese tiempo fue cuando empecé a descubrir que no hacía nada, a veces crecía. Sí empecé a notar también que decía muchas mentiras como innecesarias. Y hasta en lo que comió me mentía. O, por ejemplo, me decían, yo todas las mañanas voy al gimnasio y
me voy a correr, que no sé qué. Y ya después en pláticas con su hija, así como que se le sale a su hija, me decían, no, mi mamá se levanta bien tarde y me lleva a la escuela y se regresa y se
duerme. Sí, sí, sí. su hija bien linda
su hija estaba chiquita tenía como 7 años
Ya está grandecita, hermano, ya entiende mucho.
Sí, pues, pero yo no le preguntaba, pues. Ella como que me platicaba cosas así de la nada, ¿no? Y me empecé a dar cuenta de todo eso. Te digo, como que si era bien mentirosilla. No mentirosilla, era una mitómana. Ah, ok. Bueno, sí, mucha diferencia, hermano. Pero pues todo eso yo lo pasé por alto. Decía, pues son mentiras que no afectan nuestra relación. O sea, no hay problema
Oh, bueno. ¡Ey! No
está
cañón, hermano.
Sí, no, está feo, la neta. Sí, pues son cosas que sí pasaba por alto en ese momento. También,¿ sabes qué? En esos días que estábamos así tirando miel, yo noté que me... O sea, un día intentó crearme un problema con mi mejor amigo. ¡Ah! O sea, me dijo un día, oye, es que tu amigo me está mandando un mensaje que me invita a salir. Yo,¿ cuál amigo? No, pues él. Créeme que a mí se me hizo muy raro, muy raro. Porque es un amigo que te lo juro que es
mi mejor amigo desde la primaria. Pues lo conoces bien, ¿no? Dices, va, va. Bastante bastante, te lo juro que bastante. O sea, hay pocas personas, te lo juro, que yo sí metería las manos al fuego por ellas y este es uno de esos.
Y pues se te hacía raro porque era mentirosilla, pues.
Ajá, y obviamente le dije, a ver, pues muéstrame la conversación. No, es que lo borré.
Qué conveniente
Y entonces dije, no, pero ella me empezó a insistir como que le reclamara. Y yo le dije, es que pues no le puedo reclamar, güey, porque pues obviamente, pues si tengo la posibilidad de que me muestres las pruebas y no me las quieres mostrar, pues¿ qué hago? Pues sí. Sí, total... Yo ya no le di importancia porque yo estaba bien enamorada.
Ah, ya no pasó mayores ese asunto, pues.
No, no, no, ya, o sea, ya sí quedó como que ella vio que pues yo no iba a hacer nada y ya mejor ya no me dijo nada. Sí
como que no cayó.
Ajá, sí. Y después, fíjate, ya después sí me di cuenta que no era cierto.
Sí, claro.
Porque después, yo sé, eso lo intento varias veces con más amigos. Pero bueno, ahorita estamos en En lo enamorado. Sí, también. Y todo bonito. De hecho, ya habíamos hecho como una rutina los fines de semana, que los viernes nos veíamos ella y yo solos. Nos íbamos a su casa, me quedaba con ella. Aprovechábamos toda la noche, la verdad. Éramos como recién casados.
Conejillos
Y toda la noche, en la mañana, aprovechábamos el momento, pues, el tiempo. Ok. Y los domingos salíamos ya como una familia, con su hija. Veníamos con mi familia, visitábamos a mi familia, nos íbamos de paseo. No, todo bonito, todo muy bonito, todo, créeme que, wow, güey, ¿no?
O sea, como que lo que siempre había querido, ¿no? Sin querer queriendo.
Exacto, exacto. Es que,¿ sabes qué? Yo nunca me he casado, o sea, yo no me he casado. Yo no tengo hijos, o sea, no. Entonces ella como que me mostraba esa vida en familia,¿ me entiendes? Sí, claro. Sí, pero me lo mostraba bien bonito. Y obviamente sí me hacía como soñar. Y aparte parece que en un momento, pues ya nuestras pláticas también eran de ¡Ay, no sabes cómo quisiera tener un hijo tuyo! oye,¿ cómo quieres que sea nuestra casa donde digamos? Cosas así.
Oye, pues vete trayendo ropa, ¿no? Aquí deja, aquí te
bañas. Ella ya me había comprado unas chanclas cuando yo me quedé en su casa y me había que bañar, cepillo de dientes, ya tenía mi toalla ahí, ya tenía yo algunos cambios ahí en su casa, porque ya de ahí yo me iba los sábados que me vencían, yo me iba a mi trabajo, Me iba a mis tocadas en la tarde, en la noche después del sábado. Sí, o sea, ya no vivía en su casa, obviamente, me quedaba a veces nada más. Pero yo me sentía muy
cómodo en su casa, fíjate, esto es importante. Yo en ese tiempo, yo me sentía muy cómodo en su casa. Yo llegaba y sentía ese ambiente hogareño. Su casa era muy tranquila, muy así. Yo me sentía muy a gusto, en serio, créeme. A
lo mejor algo que también viviste con tus papás, ¿no?
Sí, sí, o sea, sí me sentía muy bien ahí con ella. Bueno, seguí el enamoramiento, todo este pedo, todo bonito, todo hermoso, hasta que llegó un día que todo cambió de la noche a la mañana, pero puerto, puerto. Ese día era un viernes, de esos viernes que salíamos, que te digo que la pasábamos bien, ¿no? Fuimos, salimos, cenamos, fuimos a su casa. compramos vino tinto, ya nos fuimos a acostar, obviamente empezó el precachondeo y todo eso. Ok
precachondeo, déjalo a punto, hermano.
Volvieron a cenar. Ah, bueno. Ok. Sí. Y ya comenzó la detonación. Pleno, ¿no? Ok. Te voy a dar un poco de contexto porque creo que es importante para lo que te voy a platicar.
Ok
Mira, yo Créanme que yo nunca tuve ningún tipo de inseguridad sobre mi sexualidad. Me refiero a lo que se refiere al tamaño y al tiempo de duración y todo eso. Pues no, yo nunca he tenido inseguridades ni nada de eso. De hecho, pues mi vida sexual se ha sido activa, muy activa, porque... La mayoría de mis parejas eran meramente sexuales. O sea, he tenido muy pocas parejas así estables. Y
siempre tuve una vida sexual muy satisfactoria, la verdad. incluso, pues no es por nada, es importante para lo que te voy a platicar, siempre tuve muy buenas opiniones con mis parejas sexuales en cuanto al desempeño y todo eso, la
verdad.
Sí, no tuve ninguna inseguridad, ahí quedamos, ¿no? Ese día empezamos la detonación, te digo, Y ese día, pues no sé, sí terminé un poco antes de lo que suelo terminar, ¿verdad? Sí. Creo que es algo normal. O sea, tampoco es como que diga, llegué, la metí, ya terminé. Sí, sí.
No, pero también suele pasar, ¿no?
No, y aparte ese día, pues te digo, sí terminé un poco antes. Entonces ella voltea y me dice,¿ ya terminaste? Le dije, ¿ya? Me dijo, es que quiero más. Sí. Le dije, ah, pues va, ma, ahí voy yo. Obviamente comencé a batallar para tener una erección, porque pues acababa de tener una eyaculación. Sí,
claro
Sí, este... Y comencé como que a presionarme, ¿no? De que córrele, güey, levántate. Y ella comenzó a presionarme. Córrele, y ya, y ya. Y yo, no, espérate. Y yo así de córrele, córrele. 15 minutos, mija, mínimo. Y, no, entonces... Empezó a decirme, ándale, ándale. Entonces yo le dije, pégame, pues es que no puedo. Le dije, espérame tantito. Entonces esta chica voltea con una cara de enojarísima. Nunca le había visto yo una cara así de enojarísima. Voltea y
me dice así con mucho coraje. Me dice, David, que no puedes. Mejor olvídalo así, déjalo. Y se levanta encabronadísima y se mete al baño y hasta le da un cerrón a la puerta. Ok, está raro. En ese momento, créeme que yo me sentí muy humillado. Sí, claro, hermano. Me sentí muy humillado, me sentí muy minimizado y también me sentí muy culpable. No sé, sentí mucha culpa en ese rato de que me empezó a decirme, Chavi, ya la cagué, no sé qué me pasó, ¿no?
Pues es que es la forma en cómo lo demostró. Pues yo pienso que ojalá hubiera aquí un sexólogo o una sexóloga que nos escriba en los comentarios, pero a lo mejor tenía ahí algo como una manía, ¿no? Y pues al no satisfacer eso, pues se puso definitivamente de malas. Sí,
sí, o sea, se puso muy de malas, muy de malas. Entonces, recuerdo cuando decimos desprecio, ella llega otra vez y se acuesta. Y pues yo me la vuelvo a acercar así como para decirle que hay que intentarlo otra vez, ¿no? Sí, claro. Entonces ella se voltea así tan bien enojada y me dijo, ya viste que no se preparó, ya déjame en paz. Así súper enojada. Está raro, güey. Sí, créeme que yo me sentí tan mal, o sea, me sentí tan mal en ese rato y sentí mucha culpa, sentí mucha vergüenza,
la neta. Y¿ sabes qué? Ahí entró otra vez la dependencia que habría generado.
Y
entró mucha ansiedad, porque ahí te va. Yo no supe qué hacer y empecé a rogarle y a pedirle perdón en ese
ratito.
Lo que ella quería. Sí, comencé a ponérmele de tapete y yo le decía, perdóname, mira, yo sé que es mi culpa. Vamos, no me hagas esto, no te enojes, no sé qué me pasó. Y ella así enojada, enojada, no me contestaba. Entonces como que ella notó que ya me la había puesto de tapete, entonces voltea igual así enojada y me dice, mira, tú tienes un problema de disfunción eréctil y de eyaculación precoz. Caray. Me dice, tienes que resolver eso. Me dijo, así que mejor ya duérmate
y mejor mañana hablamos. Y se voltea y se tapa. Yo me quedé así de sorprendido como tú
Tu medida, hermano, precisamente fue esa, ¿no? De que todas tus parejas sexuales te hayan marcado eso, ¿no? Y pues quieras o no, pues te da una seguridad. Bueno, no como hombre, ¿no? Pues claro que te da la seguridad, ¿no? Y te sientes hasta orgulloso, pues. Y el hecho de que haya pasado así, sin ninguna explicación, a mí me sorprende, fíjate, a mí me sorprende y me llama mucho la atención Que no te hayas enojado. Ah, pues ah. No, no
me enojé. Sí, porque pues otro fuera, si no tuviera esa dependencia, perdón, fácil hubiera dicho, ah, pues chinga tu madre, ¿no? Así como que pues qué fregados, ¿no? Pero tu reacción fue precisamente lo que tú has estado diciendo, pues una dependencia bien cabrón, hermano.
Sí, y fíjate, lo noté porque en ese rato también comencé a sentir mucho miedo de que me fuera a dejar.
¡Ah
Mucho miedo. Por eso también empecé a rugar. Entonces te digo, cuando me dice eso, que tenía un problema de disfunción eréctil y de eyaculación precoz y que tenía que solucionarlo, esto talando tanto en mi cabeza en ese momento que comencé a sobrepensar muchísimo eso. Muchísimo, muchísimo. O sea, te lo juro que toda esa noche, bueno, ya lo que quedaba de esa noche, yo no dormí.
No
dormí. Y toda la noche estuve pensando en
eso.
Sí, no, pues sí, te taladró bien feo. Sí, bastante. Y ahí noté que ahí se notó la ansiedad. Porque sí, bueno, yo he escuchado que la ansiedad, pues es eso que ataques de pánico y todo eso, ¿no?
Sí
Pero en realidad la ansiedad también es sobrepensar demasiado un problema. Y lo haces tan grande y te generas como unos escenarios muy catastróficos en tu futuro y te empieza a preocupar mucho. Sí, sí, claro, hermano. Y yo comencé a hacer eso en ese rato. O sea, comencé a decir,¿ y qué tal que ya no pueda tener relaciones sexuales nunca?¿ Y qué tal que ya no funcione como hombre? O sea, comenzó a taladrarme demasiado esa idea. Pues es que estabas
dependiendo mucho emocionalmente, porque si te das cuenta... Pues también pasa al revés. Cuando un hombre le dice, ay, pues es que no te arreglas, es que estás bien fea, ¿no? Pues es lo mismo. Sí, yo creo que sí. Pero al revés, o sea, ahora sí, esas son las situaciones que pasan en los hombres, ¿no? De que sí te quedas pensando y dices, porque pues es un tema que a lo mejor no se toca mucho. Pero cuando se toca y te dan en la llaga, hermano, sí, sí duele.
No, tener esta llaga te humbría demasiado. Sí, claro. Y pues mira, total, ese día yo amaneció, salió el sol, yo no había dormido nada, y ya cuando salió el sol yo estaba totalmente seguro con la idea de que yo tenía un problema de disfunción eréctil, de disfunción precoz, y que tenía que buscar la forma de solucionarlo lo más rápido que pudiera porque si no ella me iba a dejar. Ya soy de ellos, la tengo totalmente clavada
en la cabeza en la mañana. Y es algo que a partir de ese día me invadió todos los días y todas las noches eso. Horrible. Porque ella también ya comenzó a jugar con mi mente a partir de ese día. Horrible. Al día siguiente, mira, al día siguiente lo que pasó y ve cómo fue generando todo, ¿no? Al día siguiente... Obviamente es experto, súper enojada todavía, súper sentida, súper ofendida. Yo no sabía ni qué decirle, la verdad. Yo sentía mucha vergüenza. Y yo todo el día, yo seguía taladrándome
que tenía un problema. Tocar que ella de pronto me dice,¿ sabes qué? Creo que esto no va a funcionar.
Tus
peores miedos, hermano. Sí, en ese momento sentí tanto miedo, te lo juro, tanto miedo, que ahí yo me le puse totalmente de su tapete. ¡Híjole! Sí, horrible, o sea, le empecé a decir, no, o sea, no mire, no me inquieté ni lloré, pero sí comencé a robarle de sobremanera, no me dejes, dame una oportunidad, mira, y yo le empecé a decir, yo tengo un problema y yo lo voy a solucionar, o sea, dame chance, espérame, mira, vamos a intentarlo y todo eso. Simón.¿ Estás en un rato así?
Y ella obviamente dijo, ya lo tengo en mis manos, este cabrón. Es lo que te iba a
comentar.
Seguro que pensó eso. De hecho
es lo que te iba a comentar. O sea, como que ya cayó.
Sí, ah, bueno. Porque volteé y me dice, ok. Me dice, vamos a darnos una oportunidad. Me dice, pero vamos a hacerlo a mi modo. Le dije, ok. Me dice, mira. tú tienes un problema de disfunción eréctil y de ejaculación fecunda. Ya comenzó como que a puntualizarme cada rato. Me dijo, y eso lo tienes que solucionar. Dijo, porque para mí la sexualidad es muy importante. Me dijo, pero, ahí te va, me dice, pero lo vamos a solucionar nomás entre tú
y yo. No vamos a buscar ayuda con nadie porque esto es un problema de pareja y tú y yo somos la pareja y nadie se tiene que enterar de esto. Así que solo tú y yo lo vamos a solucionar. Te dije, ok. Me dijo, yo te voy a preparar unos remedios de herbolaria. Así
funcionan, Armando. Algunos sí funcionan. No sé
Me dice, yo te voy a preparar unos remedios. Pero esta chica, yo te aseguro que no sabía nada de eso. Era de esas cosas que dice que hacía. Me dijo, yo te los voy a preparar, te los vas a tomar y vas a hacer todo lo que yo te diga. No, pues yo como el trapo que era en ese momento, le dije, no, si todo lo que tú me digas lo voy a hacer, pero no me vayas a dejar. Estabas
bien vinculado, hermano. Sí, horrible
horrible. Entonces me dijo, bueno, aparte, me dije, a partir de hoy no vamos a tener relaciones sexuales.
Me
dijo.
Te puso
perdón, te puso tu collar. Sí, sí. Me dijo,¿ por qué tú tienes un problema? Me dijo,¿ y si vuelve a pasar lo que pasó anoche? Yo no sé cómo voy a reaccionar.
Hijo de la chingada, no manches, qué manipulación bien cabrón, hermano. Sí, es que te digo, o sea, está, está, sí se metió feo en tu cabeza.
Mucho. Ahí comenzó mi infierno, te lo juro. Ahí comenzó mi infierno. A partir de ahí, no, güey. La relación era tan tensa, güey. Tan tensa. Yo nada más sobrepensaba todos los días y todas las noches lo mismo. En serio. Ya a partir de ahí, ella comenzó a destruirme más.¿ Sabes por qué?
Uy
dime, hermano. Porque ella comenzó a generarme muchas inseguridades. A propósito, yo veía que era a propósito, porque ya a partir de ahí ya me hacía comentarios a veces muy pasivo-agresivo y a veces muy agresivo sobre ese tema.
No
pues en donde más te duele. Sí, y de la nada. O sea, por ejemplo, estábamos platicando y de pronto me decía, ay,¿ sabes qué? Ayer soñé que me hacían el amor. Ay, hija de la chica. Pero no sé si eras tú, porque pues a ti no se te para. Ay, no mames, no. Así. Y ese es uno, güey. Me hacía mucho seguido, güey. Me hacía como chistes, como burlándose. Sí, claro.
¡Híjole, qué feo,
hermano! Y además en sus redes sociales, por ejemplo, ya han empezado a publicar cosas sobre eso como burlándose. O sea, obviamente no me etiquetaban y decía que era para mí, pero obviamente sabes a quién era. Sí, sí, pues partió de la pedrada. O publicaba cosas como, por ejemplo, yo soy una gran mujer y merezco un hombre que me satisfaga en todos los aspectos, no un niño a quien cuidar o cosas así, publicaba, ¿no? Mames. Sabía que todo eso, créeme,
que todo eso me destruía cada vez más. Te lo juro. Sí, claro. Tu seguridad era muy fuerte. Créeme que en ese momento yo estaba tan vulnerable mentalmente que deseo que cualquiera hubiera hecho lo que sea conmigo, con mi mente.
Qué bueno que
nadie se aprovechó de eso, hermano. Ella sí. Sí, hermano. Te digo, me generaba unas inseguridades así. Incluso, sabes, ya después me di cuenta que era ella. Y lo comprobé, me mandaba mensajes de perfiles falsos haciéndose pasar por hombre. Así como decía el me, tú eres novia de tal mujer, pues como que cuídala porque a mí también me gusta. Qué pedo, qué pedo. Sí, sí, o sea, que digo, yo creo que ya era mal de eso.
Sí, hermano, pues sí, obviamente eso ya es tirarte la poza. Una cosa es querer controlarte, pero otra cosa ya es pasarse la mano al punto que ya tú te diste cuenta de que no, esto ya, no mames, ¿no?
Como que esta veía como que mientras más yo sentido me hundiera, más manipulado me tenía y por eso lo hacía.
Pues sí, hermano, pero pues también llega un punto en el que dice ya es absurdo. pero yo no llegué
a ese punto
sí, sí
bueno
tienes
razón hermano
yo tenía mucha dependencia, te lo juro en ese tiempo, o sea yo ya la había endiosado yo la tenía como que es mi salvadora o sea, ella está bien en todo, todo lo que ella me diga está bien, o sea, te lo juro yo estaba así No, fue horrible. Fueron inseguridades muy fuertes. De hecho, pues mira, te lo voy a platicar. Yo a veces le decía, le insiste en tener relaciones puestos para decirle, pues para que veas, puedes que sí puedo. Y luego, luego me tumbaba así
como la moral. Pero es que si no puedes y que no sé qué, comenzaba luego, luego me tenía inseguridad. Es que si no puedes, yo me voy a enojar y no sé cómo voy a reaccionar. Y una vez, pues sí, como que dijo, pues vamos a hacerlo, pero hay de ti donde no pueda. No, comenzó a asustarme. Hay de ti donde no puedas y va, y tiene que ser así, así. Yo, ok. Pues yo estaba ya en pleno acto y obviamente comencé a llenarme de inseguridades en ese momento a la cabeza. Sí, sí, claro. Mucho.
Comencé a sobrepensar otra vez en ese momento y a ver si no se me baja y a ver si no termino y a ver si no se enoja. No, pues terminé perdiendo la erección. Y eras como un niño esa noche, horrible, horrible
Pues es que si te baja la moral, los ánimos, todas estas inseguridades, pero sobre todo la ansiedad, a ver si hubiera aquí un sexólogo o una sexóloga. Bueno, yo pienso que no se necesita, ¿no? Creo que el hecho de que te estén bombardeando, que no se te va a parar, que no se te va a parar. Y como te digo, pues es a lo mejor que entre hombres, o sea, ni entre hombres lo platicamos, ¿no? Así como que, Es muy raro, ¿no? Soltarle a un compa, oye, güey,
pues ayer con mi vieja, con mi esposa, ¿no? Pues no se me paró, vato. Creo que eso está incómodo, ¿no? En el mundo de los hombres, ¿no? Eso está cabrón, pues. Entonces el hecho de que te esté bombardeando, de que no se te va a parar, y que la chingada, y que va a enojar, pues no, vato. Como tú dices, te trajo de su tapete. Sí, horrible. Llegó un momento
que yo estuve tan desesperado, Que un día, pues yo sí me puse a buscar un urologo. O sea, conseguí un urologo muy caro en un hospital muy caro de la ciudad. Y yo dije, no, no hay pedo que me cobre caro, pero yo necesito que me ayude. O sea, yo estaba ya desesperado. Fui con ese urologo. Era un señor no muy grande. Y pues ya me empieza a preguntar. sobre mi vida pasada sexual y todo eso, y le platico todos los problemas que había pasado estos últimamente. Y ya el señor me dice, pues es que tú no
tienes ningún problema de erección. Me dijo, más bien lo que tú tienes es que estás como,¿ cómo se dice? Fraccionado. Sí, o sea, me dijo, es que tú ya estás sobrepensando eso.
Me dijo, pero tú no tienes ningún problema. Lo que pasa es que te está sugestionando me dijo te está sugestionando demasiado me dijo pero no tiene ningún problema me dijo o sea lo que a ti te pasó es totalmente normal pues necesitas algo que se llama periodo refectario que es el descanso entre una eyaculación y la próxima erección o sea es tan normal como ir a orinar me dijo el vato pues si hermano y yo también ya lo sabía pero pues yo tenía todas esas inseguridades
bien cabronas o sea pero fuertes
y el señor me dijo no pues es que como te hemos estado repitiendo te le daron la idea y como tú estabas como vil tapete pues te la creíste
horrible pues ya te digo el urologo me dijo esto me dijo que tú no tienes ningún problema ni de nada me dijo debes de hablar con tu pareja me dijo el señor habla con tu pareja y pues son cosas que debes seguir intentando o sea porque pues no vas a poder solucionar esto si no tienes relaciones pues así como como lo vas a demostrar Eh, me dijo, es que no es la actitud que deben de tomar. Yo dije, pues yo, ¿qué?
Dígale a ella.
Sí.
Así de, mira, lo que tu novia necesita es un psicólogo. Un psiquiatra, juez. Yo, sí.
No, de hecho, a mí me dijo, me dijo,¿ has ido con un psicólogo? Le digo, no. Me dijo, te recomiendo ir con uno para que te... Pues como que te ayude como que a controlar tus pensamientos, güey. Sí, claro. Sí. Pues fíjate que yo ese día salí ya un poco más reconfortado de con el biólogo. Y al día siguiente yo fui y le platicé a ella y luego se enojó como no tienes idea. ¡Horrible, güey!
Pues es que es la palabra contra la del profesional. Imagínate, no, hermano, te equivocaste. ¡No
¡Horrible! Lo primero que me dijo fue,¿ y para qué chingados andas buscando ayuda en otro lado si quedamos que íbamos a resolverlo tú y yo? ¡Ah, de veras! Yo, no, pero es que ocupo, dije, es que sí, ocupo ayuda. Me dijo, no, pero ese... Total que terminó casi diciéndome que el urologo era un pendejo, güey. Que nada más era un estafador y que no me servía de nada.
Sí, sí, claro, bueno, pues era, tío, su palabra contala de él. Sí, terminé bien regañado
No, y fue tan quieto cuando le dije, pues es que también me dijo que fuera un psicólogo, y le dije, yo la verdad sí creo que sea buena idea. No,
no, güey. Y también tú, ¿verdad?
No, güey. No, eso es una pendejada, los psicólogos nomás te roban, no te ayudan en nada. No, hermano. Me dijo, esto es entre tú y yo y lo vamos a resolver tú y yo.
Qué bueno que te estás riendo, ¿eh?¿ Por qué? Pero en aquellos días no era ni puta gracia
No, en esos días que tenía. Sí. Comía la culpa y todo. Híjole. Y horrible, horrible, total, que te digo, la relación iba así, bien fea, bien fea la neta. Pero yo tenía mucho apego todavía. Yo tenía mucho miedo que me dejaran, en serio. Pero eso sí, ahí te va. En público, cuando estábamos en público, uy, era súper cariñosa. Súper enamorosa. Hombre, cambiaba totalmente de personalidad. Cuando íbamos a mi casa, no, era la persona más amorosa del mundo.
Me besaba, me abrazaba, güey. Frente a mi familia me decía, te amo, eres el amor de mi vida. Eres mi hombre, mi macho. Sí, así, así. En público, así, en una plaza o así, se me abrazaba y mostraba mucho. Pero no, ya solos, no, olvídate, era otra persona totalmente distinta. Ya no era nada de esa persona de un principio y ahora todo el tiempo estaba enojada, decepcionada, no sé, molesta. Sí, claro. Ya nada que ver con antes. O sea, ya era muy así. Y además te voy a platicar algo, este,
no sé. Mira, yo soy muy,¿ cómo te diré?
Ah, pues vamos platicando, pero¿ cómo ven si este relato lo dejamos para la próxima semana? ya que se hizo un poquito extenso. Por ahí vamos a hablar de esto en las noticias del podcast en diciembre, perdón. Y pues bueno, como siempre, te repito que si no te has suscrito, ahí está el botón de seguir en Spotify. Está el contacto para que te puedas comunicar con nosotros. Está en la pestañita que está debajo del nombre del podcast. Es la segunda pestañita que dice acerca de o en inglés about.
Ahí están todos los números o el enlace directo o en infielespodcast.com ahí vas a encontrar el enlace totalmente directo a nuestra conversación en WhatsApp para poder hacer contacto de verdad muchas gracias cada vez somos más más y más y más y estamos creciendo más y más y más perdón entonces nos vemos para el siguiente relato bueno para la continuación del siguiente relato ah perdón también se me pasaba si ahí nos dejas un mensajito desde donde nos
escribes pues para mandarte Un saludo de verdad. Todos los comentarios los leo. Todas las sugerencias, uno créanme que las tomó en cuenta. Y nuevamente una disculpa por lo que pasó con la publicación del relato pasado. Bueno, ya nos vemos para la continuación del siguiente relato. Hasta luego. Chao, chao. Bye.
