Bueno, bueno. Hola, qué tal chicas y chicos? Bienvenidos a este su nuevo relato de infieles, infieles podcast. Y pues bueno, como siempre te hago la invitación a que a que nos contactes por medio de WhatsApp. El enlace lo puedes
encontrar en la descripción de este podcast. En cualquiera de las plataformas que nos estés escuchando y te agradecería en infinito si le das like, si lo compartes, Aunque escribas un puntito ahí en los comentarios o donde nos escuchas, esto para que el algoritmo de Spotify lo haga más visible. Y si quieres contar tu historia, pues el... El enlace directo está ahí o en infielespodcast.com. Ahí puedes encontrar todos los enlaces a nuestras redes sociales o si conoces a
alguien que lo quiere contar. Aquí estamos. Buenas tardes, mi estimado.¿ Cómo está?
Hola,¿ qué tal? Bien, gracias. Buenas tardes.¿ Tú cómo
estás? Bien, bien. Pues aquí ya listos.¿ Se puede saber de dónde nos marca o simplemente decimos México?
Sí, sí se puede. De Querétaro.
Ah, qué bonito estado, hermano. 100%.
Qué onda?
Pues ya de relleno, perdón, ya de lleno.¿ Dónde conoció a la susodicha o cómo está el asunto aquí?
Antes de comenzar, nada más te quisiera comentar que nuestro invitado, por su trabajo, él está conduciendo. Entonces, por lo tanto, se nos va un poquito la señal ahí para que no te nos desesperes. Pero hicimos todo el esfuerzo para restaurar toda la conversación. Entonces, para que tú lo puedas escuchar lo mejor posible. Gracias y continuamos.
Pues la historia es así. Es mi esposa. La conocí en el año 2011.
Trabajamos juntos en la Ciudad de México. Allá conocimos. Trabajamos en un banco y bueno, empezamos a salir. Duramos como un año. Yo creo lo mucho de noviazgo. Todo muy padre, muy, muy eufórico, muy bien. Y justo al año recibimos casarnos. Nos casamos en el año 2012, todo iba perfecto, como siempre, bien sobre la escuela. Cuando nació mi hijo, que fue al año de casados, yo tuve por ahí un pequeño resbalón. Muchos le llaman infidelidad digital, pero
bueno.
yo mandé un mensaje a una novia donde pues recordábamos cosas del pasado esa ex novia pues fue de mi juventud de los 17 18 años más o menos yo me casé
a los 28 aunque aunque
ya tenía tiempo sin llamar no sabíamos simplemente por nos encontramos con pie y en esta práctica pues se me ocurre decirle qué padre hubiera sido, pues que hubiéramos seguido juntos y tenerlos contigo. O de ahí no pasó jamás. O sea, jamás
pasó nada,
pero
fue ese rol mío. Entonces este tiempo después, unos 15 días yo creo, no borrar un mensaje porque no lo había así como relevante. No, no es cierto.
Sí, sí,
claro. Mi esposa, mi esposa estaba revisando mi teléfono, el teléfono del trabajo y suchecarnos y justo
le dio ese mensaje.
Híjole, entonces.
Te imaginarás el pancho que se me hizo, no?
Yo le juré
le perjuré porque no había pasado nada, que no había sido mi intención de lastimarla. Simplemente como una que meterla cualquiera. Ok Evidentemente, pues la lastimé mucho. Se desilusionó totalmente de mí. Y bueno. Pues traté de recuperar su confianza. Yo
seguí en mi papel de
esposo, de papá, de proveedor de trabajo a la casa, de la casa al trabajo. Jamás, jamás le falté ni le fallé en ningún momento
Con ese error que tuve, pues tuve para comprender y entender a la fecha, ¿no?
Sí, sí, claro. Fue
tal... que a ella se le quedó muy marcado. Obviamente no volvió a confiar en ella, pero yo creo que sí, que si nos habíamos visto, pero usted le había puesto el cuervo, pero fue cosa jamás más paso.
Pero bueno. A raíz de este mensaje, pues cambiaron muchas cosas. Su forma
de ser conmigo. Ella se casó muy bien, enamorada. Yo también. Pero evidentemente ella estaba muy enamorada de mí y fue cambiando paulatinamente su comportamiento
Entonces ya ya tenía un este. Pues más
desinteresada en mí. Cositas así cortante para un cambio un poco más cortante. Exactamente. Yo seguí insistiendo, fui ganándome un poquito de confianza. Parecía que la relación iba mejorando. Pero que pasó como medio año más o menos. cuando yo empecé a cachar mensajes de una persona que había sido tu novio. Oh,
entonces ahí pues me sonó como una alerta de quejaba.
Que la quiere aplicar.
Dicho y hecho. Fueron puros mensajes, me consta que no se dieron porque fue como una llamada de atención hacia mí. Fueron mensajes como el coqueteo para que yo me diera cuenta porque no escondía nada, sino todo lo dejaba como a la vista, como ve, date cuenta, ¿no?
Ah, ok, sí,
sí, va. Entonces, pues
ya.
La encaré, la enfrenté, le hizo odio. Cuando conocí a Pachi, te dio como una llamada de atención. Ah,¿ te acuerdas?¿ Qué se siente? Ah,
bueno, no,
pues hizo siempre
afecto. Se siente afecto. Sí, claro. Yo ya entendí y espero que tú también. Va. Pasó, pasó el tiempo. Eso te hablo que fue como por el 2013, más o menos.
Ok
va. Ella me celaba mucho, me decía que seguramente en el trabajo hablaba yo de mi ojete y cosas así. La verdad es que no, jamás pasó. Te digo, con ese error que tuve de mandar ese mensaje, aprendí la lección perfecta y más con el cambio de actitud que ya había tenido el proceso. Pues no, no pensaba hacerlo. Total. En el 2017 pasó todo ese tiempo, todo bien, con altas, bajas, como toda pareja, como
todo
patrimonio. Sí, claro. Pero
íbamos bien, muy bien, íbamos bien. En el 2017 nos mudamos para Querétaro. Entonces,
pues aquí igual, los primeros años la vimos difícil, en lo que nos... acostumbrados al estado, a la vida diferente, etcétera. Para mí es un poquito difícil, pero bueno, vamos saliendo adelante. Sí, hace que será como tres años más o menos. Este por error me llegó un mensaje
de
no tengo idea de quién, porque ni siquiera estaba dirigido a mí. Llegó un mensaje con una canción, una declaración, una declaración de una canción, pero ni siquiera decía Oye, para ti, o sea, no simplemente así llegó un mensaje. Pero pues no, o sea, yo no conocía el número, no supe para quién la daban. Ok. Igual forma, él la volvió, me volvió a revisar el teléfono y puta, me encontró ese mensaje, me alarmó de tos como no
tiene esa idea, ¿no? Sí, sí, claro. Yo también le dije, oye, pero si no tengo ni idea, ni sé de qué trata, o sea, y él la verdad no sabía de qué trataba. Total, me la volvió a aplicar. Le encontré, le empecé a encontrar mensajes. Igual coqueteando con un ex compañero de trabajo de la Ciudad de México. que donde se mandaba a ver
que más eran estados de WhatsApp privado de él para ella. Se llama la princesa. Cómo está? Algunos días. Uy,
cosas así. Igual un coqueteo. Sí, igual me consta que no pasó nada porque él vivía en la Ciudad de México. Nosotros
y fue algo jugar. Si yo también la encadené, lo volví a repetir.
A ver
lo que
se siente.
Pasó, pasó y seguimos la relación otra vez con altas batas, pero todo bien. Parece que todo iba marchando bien. Yo he entregado a mi familia. Ella igual, pero te puedo decir a ella la persona
No,
no te lo puedo decir. Yo me iba a trabajar y todo corbea sin problema. Ella siempre ha tenido como una inseguridad personal. Yo cuando la conocí, era un poquito llenita, no gordita, pero un poquito llenita. Siempre hicieron comparaciones en tu familia con tu hermano. Tu hermano es delgadito. Y nunca entonces para ella siempre era es que mi hermana es la bonita y yo soy la. De la gordita, es porque usé trauma. Ok,
entonces
a raíz de eso empezó a tener muchos problemas o ya traía problemas como de la confianza, estrés, ansiedad, cosas así que iba generando daños su salud. Si estuvimos tratándola con médicos o llevándola a muchos lugares. Bueno, yo la fui llevando a muchos lugares. Total que la sacamos
salimos de eso y hace, sé que será, pues yo creo que en septiembre pasado
O sea, del 2024, poquito antes, como por agosto. Entre julio y agosto empezó
a hacer ejercicio. Esto para tratar de salir de esa ansiedad, de ese problema que tenía. Sí, sí, claro. Ya
sabes
el estrés entre los hijos, la la caja
de trabajo, la economía, pero vivía muy estresada, muy estresada.
Sí, claro.
Sí, empezó a hacer ejercicio y en la casa voy bien y empezó bien, bastante bien. Aquí en Querétaro hay unos centros comunitarios donde dan clases de de cardio, box, de baile, de pilates, cosas así de ejercicio y son gratuitos para toda la gente que quiera. Ok, mi cuñada empezó a ir ahí Y una vez le dijo que está muy padre, porque no pagas asistencia, conoces gente, todo muy, muy fregón. Uy, la convenció, la convenció
y se fueron juntas, se fueron juntas a hacer ejercicio. Eso pasó como por septiembre, ya que empezó a entrar de lleno a ese centro. Ok
entonces este la o La grabó, empezó a meterse muy de lleno, tanto que se lo hizo así como vicio, porque ella no se arreglaba tanto. Era como más valegor en su aspecto. Ok. Y de repente pues empezó a cambiar como el ejercicio le empezó a ayudar, le empezó a marcar sus cuerpos, a bajar de peso. O sea, empezó a tomar esa seguridad.
Ok, pues es bueno.
Sí yo creía que era bueno, pero no me resultó tan bueno. Vas a saber por qué.
Ya se arreglaba más, se compró mucha ropa para hacer ejercicio, mayones, tops, cosas así.
Siempre me gustaron los tenis, pero en
esta ocasión como que se
volvió más adicta, te digo, a todo eso. Entonces le importaba ya mucho su apariencia
y ya. Bueno, está bien. Si te sientes bien, adelante. No, yo te veo muy bien. Perfecto. Vamos a seguir trabajando en eso. Sí, claro. Y también cometió un error porque ella me jalaba mucho. Lo exageré. Vamos a hacer ejercicio los dos por salud y. y es que ya no está tan jovencito. Yo tengo 42 años, ella tiene una chica que tiene 34 años, 35 años. Ok, bueno, estamos tan jóvenes, vamos
a hacer este piso. Salud. Y yo entre mi trabajo y la flojura de que no es que yo no, yo no quiero aparte de la pena procurar mujeres, las que hacen el que empiezo a ir con hombres y yo lo veía así como no me da pena, yo no quiero. Y por tal que no fui, fui un par de veces y dije no, no, para mí no me agradó la verdad. No, no, no. Tan que ella siguió. Y ya, pues más o menos por el mes de. Abril a finales de abril de este año, en 2025, empecé
a notar un comportamiento muy raro en ella. De esas que ya sabes que vuelves algo, pero no tienes pruebas y no sabes qué pasa. Sí. Yo la tengo perfectamente. Cada movimiento, cada cosa que hace a la perfección. Entonces he tenido que empezar a notar muchos cambios en ella. Por ejemplo, que la pasaba a pegar en el teléfono. Te digo lo del aspecto físico que le ponía mucho miedo. Cosas así, o sea, algo no me cuadra, algo no me cuadra. Un día fuimos de visita a la casa
de mi hermana. En la noche tomamos unos prados. Ya regresamos como a las 2 de la mañana a la casa. Los niños se durmieron. Ella también. Ya veníamos tomados. Ella se perdió. Y no sé por qué yo no tenía la necesidad de revisarle su teléfono. Tal vez después de lo que pasó, pero igual hace como 13, tres años, pero encontraron mensajes. Pasó eso y ya no tuve la necesidad porque no me daban ningún indicio de pasar a ella. Sí, sí claro. Ella dejaba el teléfono ahí a la mano de
lo que yo sabía. No sé su contraseña
o bien. El patrón ha tenido mi necesidad y yo sabía que no pasaba nada en la tinta ganada. Ok, yo tampoco le he probado nada. Me ponía como siempre. Estaba ahí en la mano, sabe mi contraseña y
todo bien. Entonces yo tuve como que ese presentimiento.
Y agarré su
teléfono y no le
encontré mensajes, pero le encontré un estado de WhatsApp privado para una persona.
Oh, entonces pues era una etapa
muy No es comprometedor. Te lo voy a decir textualmente. Ok. Le
decía. Guardé como mixe porque nada más pienso en un cabrón. O sea, sí, sí, claro. Como que lo pasado. Lo raro y lo curioso de la historia es que estaba delitido para una mujer. Tenía el nombre de una mujer. Ok.
Entonces dije bueno, lo más lógico es que para que yo no sospeite
el nombre de una mujer, aunque ella haya como guarder Sí
sí, con todo
Sí, sí
sí, sí. Sí, cuando
la mecánica. Exactamente. Le puso pala, le puso pala. Y dije pues lo malo es eso, no? No me como con la actinita y guardé el número y al otro día marqué. Contesta un wey. Pues ya sé que es un hombre y ya sé por dónde va, no?
Sí, sí, claro.
El caso es que al otro día marqué y no me contestó una mujer. Oh, entonces ya no supe qué hacer y nada más le cambié el nombre en lugar de cuando le dije oye, te llamas esta bonita? No, fue equivocado. Ah, ok, disculpame. Le colgué. No sé, no sé qué pasa, ¿no? En mi razonamiento no entendía, no, las cosas no cuadraban y que a lo mejor se equivocó. Total que me tomaron la capilla de afuera y me lo mandé a mi WhatsApp. y para tenerlo ahí como codi,
no sé cómo va lo amaneció. Bueno, al otro día ya lo normal, lo que vamos a desayunar al otro. Y yo estaba muy serio con ella, pero estaba tratando de retomar o entender la situación. Sí
claro.
Entonces me dice¿ por qué estás enotado? Bueno, total que sí, estuvo un buen rato hasta que ya vio tu teléfono y otro me iba a mandar algo y me dijo que ah, ya sé por qué. Y con mi sobrino, porque ya ves que tienen sobrino de 20 años y fue novio de mi sobrina. Entonces ahí tuvieron ondas y este mes de sábado, como la hizo, la lastimó. Pues ahora nos andamos vendiendo y andamos poniendo estados para que la examen y cosas. Hasta se me quiso inventar una historia. Ok,
hice nada más. Me equivoqué. En lugar de ponérsela a él, no sé a quién se lo puse. Ya lo he tomado, sino a quién se lo puse. Esa fue su versión.
Pero yo sabía en el fondo que no, que no había algo así.
Como tal, o sea, no me la tragué. Va. La dejé pasar. Órale, va. Voy a hacerle cuenta que te la compro. Total, eso te digo para finales de abril. A principios de mayo, o más bien, tres días después, las cosas cambiaron radicalmente porque ahora su teléfono ya estaba bloqueado, pero con otra contraseña. Le cambió la contraseña inmediatamente, ya me lo dejaba en cualquier lugar, se lo llevaba hasta el baño. O sea, ya parecía el teléfono del Pentágono.
Ya no tenía yo acceso a mi chica, lo dejaba en ningún lado, para todos lados cargado con su teléfono.
Y ni más seguido
estaba pegado en él. En la sala se sentaba estratégicamente para que nadie la fuera a captar así de espalda. Oh
ya.
Y siempre en la noche se ponía a mandar mensajes. Si yo lo notaba, yo le ponía mucha atención. Mandaba mensajes, se reía y veía como borraba los mensajes. Dije, pues algo está mal. A partir de esa fecha, de principios de mayo, Yo empecé a sufrir ataques de ansiedad de tantos, tres de...¿ Qué está pasando, no? Sí, sí, claro, hermano. No sabía yo cómo encararla porque no tenía yo realmente una vivencia. Sí
Bueno,
pasó a mediados de mayo, ya casi a finales de mayo, Empezamos a tener ya más discusiones, más fuertes cada vez. Y por cualquier tontería, yo me decía, no,
eso sí, yo lo vamos a dar con gente.
Pues tú estás muy... Estás muy... Fajillada de esta situación.
Sí, claro, hermano. Bueno, me brinqué, me brinqué una parte.
Hace dos años yo cambié mucho mi actitud para con tu familia. Mi hermano, mi papá. Por ahí. Un problema de un negocio. Un negocio que yo hemos empezado. Y aquí le cuentas, empezamos papá y yo. Y aquí le cuentas, yo terminé saliéndome por contra de su hermano. Y pues hizo hacer lo que él quería, ¿no? Como tratando de hacer un lado. Entonces yo para no salir de problemas, me salí del negocio. Y ellos se quedaron ya con todo.
Entonces ahí también entré como en una depresión por lo mismo, porque yo decía ahora como un sueño que yo tenía, que pues al fin pues estaba logrando, ¿no? Lo estábamos logrando, porque a fin de cuentas yo siempre quise que fuéramos parte, todos los de la familia, parte del negocio. Pero pues yo creo que él no lo vio así, como le gustó la idea. Total, que yo caí como en una
depresión, o sea, tomar uno como de rechazo hacia ello. Sí, sí, claro. Todo el tiempo sí me veía como enojado, como listo, pero estaba yo deprimido, que no lo entendía yo realmente qué me ha pasado. No podía estar yo feliz
o obronista cuando realmente era.
Sí, sí
claro. Cuando me conoció. Y eso le molestaba mucho. Justo con tu cara de mojado, amargado, con otro. Y así fueron dos años, dos años que vivimos esa situación.
Oye, pero tú nunca le expresaste cómo te sentías por esta situación, vaya.
Fíjate que sí, o sea, sí tuvimos pláticas. Y tuvimos pláticas porque de hecho cuando pasó, cuando yo salí del negocio, Ella también me dijo, sabes qué, vámonos, hijo, porque ya no quiero broncas con los hermanos, ya no quiero broncas con mi papá.
Ella estaba consciente, después con mi hermano, o sea, a ti así ya sabes
Es un caprichoso, quiere todo para él, y dice, no, yo no confío en nada, vámonos. Ahí es todo como
de mi parte, en este entonces. Ok. Ok, que no es razón, vámonos de aquí y ya, vamos a trabajar con ellos, yo me voy a buscar trabajo independiente. Trabajé que te gusta como tres meses, como tres meses en una empresa y todo bien. Ella se quedaba en la casa, regresaba yo, yo tenía la comida lista, me trataba con mucha atención y eso me encantaba porque ella era así. Dije ok, pues estamos haciendo equipo, que bueno. Total que el dinero como se empezó a mermar un poco. Ella
me dijo que la voy a ir a trabajar. Le dije no,
cómo te vas a ir a trabajar? Los niños, la escuela, el todo eso. No aguanta, no aguanta. Yo sigo trabajando y
yo la manera de sacar un poco más de un lado. Sí, claro que su papá le dijo Oye, sabes que si te vas a ir a trabajar, no te vayas a otro lado. Vente a trabajar conmigo. Me dijo Ok, pues me conviene porque va a estar ahí como papá, la escuela, los niños. Tengo chance y regresó conmigo. Entonces ya se le olvidó el tema que habíamos comido ahí con su hermano y que volví a tener equipo con ella. Ok. Y ya yo quedé a un lado. Yo me sentí así como desplazado, como que vas de regreso tú por allá
todo y ellos vuelven a hacer aquí la familia unida y todo,
todo cordial y en armonía. Terrible. Eso pasó. Dejarse lo tengo. Ok, va. Entonces
volví a el tema actual. Creo
que ya en mayo, mayo de este año, en 2005, empecé con esas libras. Entonces yo buscaba la forma de cómo puedo acercarme y descubrir continuamente. Lo escondí también. Y no, no me daba chance. Me acercaba, guardaba el teléfono, lo bloqueaba, cambiaba la conversación, algo, algo. Ella casi no se salía a tomar con su hermano o con su sobrina.
Ok, porque
a partir de esa fecha y a cada miércoles decían es Nápoles la oficina. Según tu reunión, no? Ok. Y ella agarraba y se salía y llegaba ya noche como a las una de la mañana y me dejaban porque yo no me llevaba con mi cuñado. Sí, sí, claro. Me dejaba a mí con los mismos ahí en la casa. Ella seguía y yo agarraba el teléfono y empezaba a.
Entonces, pues ya
te digo, o sea, a partir de esa noche viene un estrés tremendo, o sea,
no podía llevar un niño, dormía dos, tres horas y no podía dormir. Un
día este
decidí irme a trabajar con un amigo, con un vitorio los fines de semana. Sabes que con unas chambas al fin de semana ya no me ayuda, pero ya no. Ya tenemos unas cosas yo cuartas
de hecho ya casi ni nada más. Así como lo es.
Uy, entonces me subo una noche una nota y regresa la madrida de las cuatro de la mañana
ok
pero para esto como los días antes casualmente
dije bloqueando este teléfono y al conceder tu contraseña y que no
pues aquí soy Entonces ya nada más es encontrar el momento oportuno y checar los que pasan. O sea, yo estaba pensando y viendo mil cosas como hacerlo para poder,
para poder actuarla y saber lo que pasaba realmente, porque mi duda ya era muy grande y pues ya no podía yo con eso. Sí, claro, hermano.
Eso ya fue que tuvo a finales de. Sí, yo tanto empezamos
ya junio. No tengo bien la fecha, pero yo creo que sí ha debatido el 1, el 1 o el 2. Ok, hace poquito. Ah, no. Sí, te miento, ya tengo la fecha exacta. Eso fue el 2 de junio, en la noche. Ok, va. Entonces, cuando yo regreso a la casa, ya traía yo la contraseña en la cabeza.
Y empecé a guiarte que bueno, casi llevo dentro de la casa de estar dormido. No las tengo. Ok.
Entonces entré a la casa y me quedo dormido, dormido y mi teléfono siempre lo ponía a un ladito en el burro. Y ahí estaba el teléfono. Ya que ahorita es algo. Y ya me acertó así como un bien espía de puntita.
Si no, todas esas ridiculeces y tiempo marrón y tato, pero estaba desesperado. Sí
sí, claro, hermano. Y entonces agarré el teléfono, lo desbloqueé. ¡Pum! ¡Pum! Una cambió la compañía, así se abrió. ¡Pum!
Ok, papá
Pero pues, era de esperarse que no había... Bueno, todo lo borraban en el acto. ¡Pum! Entonces no encontré nada. Pero dije, bueno, tengo una motor cuidada. Voy a voy a enlazar su guata al mío. Oh, sí, voy a saber con quién habla. Sí
claro.
Y eso hice en el momento. Todo nervioso. Estaba yo temblando entre el nervio de que no se fue a despertar y lo que yo estaba haciendo.
Nunca lo había
hecho. Entonces
de enlazar el
al mío junto me llegan los mensajes de que ya vamos. que no se ocupe nada al otro día. Al otro día
ella se fue a hacer el cartizo, como siempre, como cada mañana, siempre va de 8 a 10, de 8 a 10 de la mañana. Entonces ella se fue y yo empecé a trabajar y empezaron a hacer mensajes.
Uy,
entonces sí, dicho y hecho, la misma persona estaba Juana o poco llamada, no? Sí, Juana. Bueno, le cayó este, le cayó un mensaje de Juan. Ya hay,
mira, te mando una imagen de mi gato. Te gustó el regalo que te hice y era una chicharita, una
pincelita. Oh, sí, muchas gracias de mi color favorito. nada comprometido a los calmonitos, porque hablaban con amigas. Sí. Bueno, llegando más allá, hemos platicado mucho con ella. Y
este. Y me dice, digo, ya ayudaron, empezaron a hablar de otra persona. Me
dice,
oye, que
Francisca.
Francisca, no me la quito de encima, que traía en vivo.
Y aquí ya se pone interesante
Esa perra preencontiva. Y es la otra Levis. No, pues no soy. Yo soy esa. Hola, cómo? Bueno, es que esa persona no se lo consagra. Ella quiere todo permitido.
Y mi esposa le
contesta. No, a decir que son indirectas para ti. Y mi esposa le contesta. No, pues es indirecta. Pues ella me dijo así un directo que
le gustó. Oh. Entonces la otra mujer, Juana, le dice, pues sí, evidentemente leí para que tú como tú quieras, si tú eres libre, ya sé lo que tú quieras. Y ya no tengo
por qué estarme entonces en cuenta. Total que ya no me
manda más mensajes de que si ya habías comido, cosas así como procurándose de qué hacer, qué comer, como no, todavía no. No, yo todavía cosas así. y le dice Oye, también me pregunto si ya te desee y le contestamos cosa. Obviamente le puse que no dice y me dijo este que porque un de esos no se le mueva nada
y nos un entonces el tipo ron vale.
Y
ya
total. Empecé a seguir leyendo los mandados que llegaron. Ya eso fue en la tarde. Al par de ella ya había llegado ahí al taller. Ponemos un taller ahorita que estamos trabajando juntos. Entonces llegó el taller y yo seguía leyendo los mensajes y la veía como actuaba, porque le llevaba un mensaje y veía el mensaje y lo borraba, lo volvió. Pero no se había dado cuenta que yo comía lo que estaba leyendo.
Sí, claro.
Entonces, cuando pasó todo eso y ya no cayó el balde de agua que tenía en el cuerpo, dije yo ya no puedo, voy a explotar y la voy a hacer de emoción. Y ese mismo taller familiar de su papá y todo sigue. Entonces dije no, no puedo hacer un pan aquí. Y agarré y me saní. Y me dice,¿ qué haces? Ya
me voy, me voy a la casa.
Para el médico, si quiere, te doy un adelantón y te dejo ahí. Pero no, me voy caminando. Pero ya es mi plan, así de que yo ya no podía. Sí,
sí, traes
mucha.
Así que
sentía mal. Entonces, me voy caminando, mirando para... Sí, siguen mirando. Gracias. Uy, pero de lo mejor no de cómo te va, pero se hablaba muy así de bonita, guapa. Cómo te va guapa? No, a mí me va bien. Estoy trabajando y tú no lo estás pensando. Pues ya cuando llegué a la casa,
lo que hice fue llegar y por la que se va a hacer
ejercicio
ejercicio.
Ajá. Ah, para esto unos días antes.
Me salió que se iba a desayunar
con su amigo a saludar del partizo. Se dejaron como tres o cuatro ocasiones que saliendo del partizo. Es como voy a llenar la casa. Otoño desayunando en tal lado. Y un día pasó que me dijo a los Pepi a desayunar a la casa y mis amigos me dijeron que estaba perfecto, que la casa estaba genial. Yo había tenido la casa y sabía perfectamente cómo había estado todo. Me quedé un tiradero porque no había tiempo de hacer nada. Entonces fue todo tirado. Pero la cama la dejé entendida, todo.
Y pecarle la cama. Cuando me dijo esto de que había ido a desayunar a la casa, Yo iba pasando por ahí y dije, perdón, voy a pasar a la casa de la reputación argentina. Por ahí dos días tenía ocho días, entonces no le creí. Dije, aguanta, se pasó a la casa, tienes tu bendición, ¿no? Sí, sí, claro. Llegué a la casa y no había nada. Al cual estaba como lo dejé.
a excepción de la cama, la cama
se veía un poco removida. Entonces ya sabes, o sea, cuando pones un presentimiento, algo te dice
algo,
algo muy en el fondo que dice, pues no te queda la nota de que algo pasó y yo dije no. No vino a la casa o si vino, no dudo precisamente a desayunar. Ok. Y me quedé con esa vida. Eso fue unos días antes de comentar a la de los mensajes.
Ok, va
Volviendo al día de los mensajes. Ese 3 de junio. Con 3 de junio me mató perfecto. Llegué a la casa en la tarde y estaba mi quimera. Bueno, en el departamento de Núcleo estaba de nosotros.
Sí,
y llegué directo con ella porque ella tiene cámara en su puerta. Y ya llegué y le digo Oye, sabes qué? Te voy a platicar algo y yo sé que me arriesgo mucho, pero no sé si realmente le vas a contar todo. La vez pasada, tal día, vinieron a comer aquí a la casa a hacer una desayuna. Me dijeron que ocupo unas cámaras. Puedes sacar los videos. Ah, sí, sí, no te lo quiero. Sí, saldrá en la camioneta de Juana. Pero no sabe quién entra a la casa. ya explicamos que si vinieron pero no vinieron a
comer
bueno el menos que mía
sí sí
ya empecé a estar más cabo y que tú ya esto pasó a la colonia total que ella venía de regreso a la casa en el carro y mis hijos estaban en casa de su abuela abajo y le digo que tenía esas que la voy a encarar, pero necesito que me digas a los niños para que no, no, no pueden escuchar la banca, que no te preocupes, pones tu apoyo y seguramente el de mi papá. Le expliqué todo,
no todo lo que pasaba. Sí, sí, claro. Y también le llegó un mensaje de otro, de otra amiga del de ahí, del del centro donde hacen el ejercicio.
A esa
la vamos a llamar, no sé, Francisca.
Ok
va. Le mando un mensaje a Francisca y también me dice en ese momento,¿ sabes qué?¿ Cómo hago?¿ Es cierto?
No
pues,
es que me buscas mucho. Ah. Y mi cosa así de, ¿no?¿ Cómo crees? No, siento con nada y no sé qué. Y ya mi esposa no le exigió más el juego, daba más de... Está bien, tú puedes hacer lo que tú quieras, eres libre de hacer lo que quieras y ya, ya no me enojo. Es lo que acá se ve. Porque
en el
momento en el que venía de regreso a la casa, veo que pongo un estado dando a tres personas. entre ellas a esta nueva Francisca y a Juana y a otra que no, no conozco.
Y le expone una imagen donde decía actualmente Demuéstrame tu lugar, no? Si yo hablo papá de hacer. Y ya se ve qué onda desconocida, calmante a la que era mi mujer, a la persona que me había conocido
Y ya no sé, no sé realmente quién es ella, no?
Sí, sí, claro. Entonces este y yo fui a la casa. Estaba seguía revisando. Yo me sentía en ese momento con Juana. Y es que. Y ahí van a platicando de que hacia una vez la tuve hoy para mi casa. Somos dos y la otra no. Y en eso mi cosa le pone
Oye, Te extraño, puta no, pues ahí ya me rompí completamente.
Sí, claro
Sí, hermano. Pasaron como 10, 15 minutos y dio contra el parro por mi febre. Ah, pero como yo empecé a ponerme ya en un estado mal de que ha abierto el WhatsApp, ya todos los mensajes que había en el directo ya no sonaba a los teléfonos, sino en directo se abrían. Yo creo que en ese momento se dio cuenta, dijo algo anda raro, y empezó a buscar y se dio cuenta que estaba enlazado un teléfono que supuso que era el mío. Y en
ese momento Pum sacó toda la señal y en el web decía que se había finalizado la sesión y que ya se dio cuenta. Sí, sí, claro.
Ya se dio cuenta que pasaron como diez minutos y entró al carro. Y yo había estado esperando en el sillón, no? Sí, sí claro. Pero tomar con muchos sentimientos, así encontrado. Cargó en subir. Luego, luego cargó en subir a la puerta, le abro y no me dijo nada. Pasó directo al puerto de tal sus cosas y yo me quedé parado en la puerta. Esperamos que me dijera algo. Sí
sí, claro.
No me dijo nada. No me dijo nada. Y ahí va para abajo otra vez.
Lo vio.
A dónde va? Por los niños. Es que ya estuve mucho tiempo allá, lo voy a traer. Le digo no, ven acá. Y no me hizo caso y ya te iba a bajar las escaleras del departamento. Sí, claro. Y qué alegrico. Le digo ven acá, porque hay un desmadre allá abajo. No, pues solamente así se siguió, se revejó. Pero en su plano así de payaso, de as,
quiere. Uy, diversión. Se sentó en el sillón y ya le empecé a decir todo, no sé lo de correlación con Kuala. Estorópodo,¿ qué te pasa?
Qué estás jugando?¿ Qué estás haciendo?¿ Qué eres? Pues me rompí, la verdad es que me rompí ahí, me ganó el sentimiento, me rompí a llorar, estaba muy enojado, le gripe de todo, le dije eres una sorda, Le dije muchas cosas que no sabía
Estaba
cegado por el corazón. Le dije, pues vimos, vimos desde cuándo, por
qué lo hiciste. No decía nada. Le dije, pues llegué a conocer. Le dije, qué entiendes, te hicieron retina, te dimos algo. Le dije, bueno, cómo me detienes, ya lo viste, supiste en qué lloro.
Y ya lo sabes, ya lo viste. Entonces, pues ahí en ese momento me dejó persona. Sí, pues ya nada peor que no sea con esa persona. Me escogí, me dediqué mil cosas, le grité de todo, que era una maldita periodista, que no había pasado de uno a otra familia. Discutimos un buen rato, yo me exalté mucho y en el momento empecé a gritar, amanecidas, muchas cosas.
Sí, hermano, entendible.
Entendible, pues creo que sí, pero ya pensándolo más fríamente, que no debía hacerlo de esa forma, pero pues mi sentir en ese momento me cegó.
Sí, hermano, obviamente su reacción fue la indicada, la normal, o sea, yo no le voy a decir debió, debiste haber hecho eso, pues no, obviamente yo ya pasé por eso y la verdad tú no se bloquea y no piensa, pues. Sí, exactamente,
en ese momento. Entonces, tú ya un poquito más, más relajado, porque ya empezó a dar, no, este cálmate, por las que, luego, bueno, vamos a hablar. Lo digo, pues dime, qué onda contigo? O sea, qué significa para ti? Pues no, esto
empezó como un juego. Yo siempre he ponido última vaca y cuando llegué aquí empecé a hacer ejercicio. Todas las
cien horas o las personas me empataron a elevar, a echar flor y yo siempre Todo lo que hago para ustedes está mal. Tú, mi familia, eso que dijo que está mal. Te llevo acá y todo. No, no, no sé. Es que yo quiero ser como tú. Estás echando ganas. Tu cuerpo es muy bonito. Sí, pues me perdí. Me perdí. Ahí fue donde caí. Fue su justificación. Sí, sí, claro.
Ya este, ya, ya
bajó un poquito más su tono de madre madresco, que como que empezó. No es que perdóname, yo te amo. Quiero estar contigo con los niños, porque yo me exalté. Le dije sabes que se acabó tu pendejo, te voy a dejar, nos vamos a separar y tú eres la que perdiste y demás cosas. Y cambió su tono, me dijo, no, vamos a encontrar otra vez, perdóname, por favor, por los niños. Y le digo, bueno, es que... Y dime, o sea,¿
estás enamorada de ella? Y dice, no,¿ cómo crees? Y dice, nada más fue un juego, pero fueron las cosas, se fueron dando y pasó.¿ Cómo pasó? Lo atraquiste aquí a la casa, ¿verdad? Sí, sí, no. No me pasó nada. ¿Cómo?
No me
pasó nada. O sea,¿ qué eres? Novia de maldita ciudad. Aquí en la casa no pasó nada. Ah, o sea, en la casa no pasó nada.
Entonces, tú me confesó, ¿no
Sí. Es que tú sabes que perfectamente que yo jamás había estado con otra persona más que contigo.
Entonces para mí fue una experiencia de lo que para el tiempo que no te hiciste, no sé si o no, no sé si por ti pasaron, pero no por mí. Para mí fue una experiencia, una experiencia nueva. Y así de ay no, no me digas eso. Uy, bueno, yo esperaba escuchar otra pieza. Bueno, que mi subconsciente quería, quería escuchar de no, perdóname si me arrepiento mucho, pero obviamente no. No fue así, ¿no? Sí, claro, hermano. Entonces, vamos discutiendo.
Ya pasaron como, no sé, cuatro horas, yo creo. Ya era noche,
ya era muy noche. Y me decían, es que no, no te vayas. Y yo digo,
no, ya me voy también a agarrar mis cosas y me voy a la calle. No, no te vayas. Me vio muy mal. Muy mal, yo estaba muy mal. Pero si sabes que vamos a hacer una cosa, que no te vayas. Ya te voy a ir a los mismos y ahorita seguimos hablando. Total que, subí a los niños, los niños se fueron a su cuate, un poco prejubiamos ahí. Del que sí me voy y no, no te vayas. Pero vámonos por favor, quiero estar contigo. O sea, otra persona totalmente ya me hubo. Pudo obligar a ir rogándome
que no la dejara, que lo perdonara. Por tanto, me dije,¿ sabes qué? Ok, ahorita, mañana platicamos con más calma, pero no puedo estar contigo. Ella me gozaba, me abrazaba, me decía, quiero estar contigo. Quiero estar contigo, tranquilo. Pues se va a arreglar. Totalmente ya. Me fui a dormir a la sala. Se durmió en la cama.
Al otro día, queríamos trabajo que hacer. Íbamos a colar una losa. Íbamos a hacer una remodelación en una casa.¿ Mañana nos vas a ayudar?
No, no puedo llegar. No les voy a ayudar. Ya no voy a hacer otras cosas. No, ayúdame, por favor, y
todo está muy pesado. Y al otro día nos fuimos a colar esa losa y yo estuve pues triste, pensando, se me salían las lágrimas, no estaba concentrado, pero se para, tú lo encuentras ahí ayudándolo a hacer el trabajo. Sí, claro. Yo también la vi secada de onda, la vi como prestón. La pegan en Cali. Qué bueno, qué bueno que le duele y que lo suja, porque Así lo estoy suponiendo. Pasó el día en la noche. No, casi no nos hablamos, no hablábamos en temas como dos desconocidos allá en un
rincón y en otro. Claro. O me dijo sabes que vamos a intentarlo por los nuevos. Dame una oportunidad, por favor. Quiero estar bien contigo. Y le dije mira. Tengo mucho coraje, tengo mucho rabia, mucho dolor. Pero tienes razón, por los mismos vamos a intentar rehacer esto, pero pues no va a ser de la noche a la mañana. Quiero tomar terapia, quiero tomar terapia de pareja. Y pues que en el plano, porque es esta esa relación, o sea, que lo dejamos
hasta aquí y punto. No, sí, que está bien lo que tú me digas, yo no tengo cara para pedir porque te hagamos las cosas, va a ser como tú me digas. Ok. Pues Pastor Roso,¿ puedes el jueves y
ya
al otro día el viernes estábamos en el inventario trabajando llegó la hora de la comida y de repente di que ella se salió sin decir nada se cambió las penas y se salió se me hizo raro siempre me dice oye voy a comprar esto voy a loco Sí, claro. Total, que pasó como una hora y media no regresada. Y también otro presentimiento me decía,¿ algo no está bien? Sí, hermano. Agarré el carno y le hablé y me salí. Le digo,¿ dónde estás? No, pues estoy en el tubo. Estamos al paraíso.
Le digo, ya tardaste mucho. Dice, hay mucha gente,¿ qué quieres traer? y yo me salí en el carro como loco a buscar por donde pudiera, no? Donde salía que a lo mejor pudieran verse. Sí, sí, claro. Cuando me dijo que estaba en un súper, dije pues voy al súper a ver si sienta. Y llegué ahí el estacionamiento del súper y sí, sí estaba ahí en carro. Estaba ponchado el carro de los otros
y
ahí estaba mi esposa. Pero cuando llegué, la camioneta de Juana estaba parada enfrente del carro de mi esposa
y estaba esa mujer ahí. Entonces, pues se habían visto, se habían visto ahí en el pub.
Sí, sí,
claro
No,
pues
me volví
a prender, me volví a prender. Y me dio y cambió su cara así como de como si se le hubiera aparecido el diablo.
Y
me dice Ah, es que se me acuerda de que no traigo repasión, pero no sabía que yo ya sabía que no era esa mujer. O sea, yo ya la había estalteado por todos lados y ya sabía ya la conocía, dio su cara y todo. Y cuando la vino, me llenó de rabia y te voy que la encaro. Obviamente no, no fui en plan agresivo, pero sí le dije de sabes que soy su esposo. Y la otra voltea y me dio y seguía con su teléfono así. No estaba de arruinar nuestro matrimonio de ver
si hablo. Y agarró y pasó una sonrisita así de modo involucrado. Me dice yo, yo no hice nada. Y corrió mi esposa y me jaló en el brazo. Ven para acá con una cita. O sea, le dio totalmente la razón a ella. Me jaló en el brazo. Seguió gritándole de cosas. Lo peor es que la otra mujer también es casada, que ni tiene familia. Traía a su no hay en la camioneta niña con ocho años, no de año. Entonces ya mi esposa me estuvo jalando y gritándome de cosas. Y el otro decía ya, ya vete,
ya vete. La otra arrancó y se fue. Luego le dije de todo, ni te pedí de quitar a los nudos. Esta ya fue la última. Y ahora nos vamos a separar. Y ella me dijo, también se prendió ya en otro plan muy diferente. Pues entonces ya no quiero estar contigo. Yo no, pues claro, pues no, yo quiero estar con tu perra, ¿verdad? Yo no voy contigo ni con nadie. Se puso bien lo que atendió, nos educamos de todo. Total que yo me fui, me fui al taller porque ahí estaban mis niños y dije, ahorita me voy a
llevar a mi niña. No, no te vas a llevar a nadie, yo ya sé la cosa. Ya he entrado en el coraje. Como fui para el taller y él nos iba llegando su papá ahí al súper, que ya tenía la refacción. Llegué yo al taller y como a los cinco minutos llegó ella. Como alma quebrada del diablo. Llegó, pero yo la pensé de que no me pude llevar a mis hijos. A dónde me las llevo? Con quién las dejo? Yo vivo solo aquí. La única pequeña familia,
pero es ella. Ella es la que los que le ayudan a tener a los hijos cuando nosotros no podemos. Ya estaba yo con mi coraje. Llegó ella, preparó de comer, le dio a los niños, a mi suegro. y tengo que estar con su coraje y de repente me habla y me dice yo no podemos hablar, yo no digo no tengo nada que ver contigo. No vamos a hablar de no te he trimado más de los dinos.¿ Qué le pasa a usted de nuevo? Ok, pues los dinos de hoy yo los voy a ver cuando yo quiera
con mis hijos. No me los voy a llevar, pero tú me vas a poner límite en verlo. Me dice sí, pague, de acuerdo, va a ser así. Yo ya no vamos a hacer nada y nos vamos a divorciar. Le digo sí, perfecto.
Así le
vamos a hacer. Pasó la noche y yo con mi coraje le dije, Strauss, voy a hablar con tu papá, a ver cómo nos vamos a separar. Y no me lo creyó, me dijo, no quiero. Pues llegó la noche y le hablamos. Nos dimos a la noche y le digo a mi esposa, Lugo,
ven, vamos
a
hablar con tus papás.
Ya como que lo queríamos, vamos y ya llegamos a la casa de los pueblos y les dije tan que la cosa está así. Ella y yo nos vamos a separar porque por su hija me falló, me fue infiel y ya les empecé a contar cómo me había dado cuenta. Sí, claro. Al momento que le digo es que ella la conoció en el lugar donde van a hacer ejercicio puntas. Conocieron. Como que cruzar, a ver, no, espérame, como que junta, ¿verdad? Sí, perfecto. No es con un hombre con el que, con el
que está, pero eso no es con otra mujer. En ese momento, no me descararé, mi esposa cambió de tristeza a un odio, me empezó a ver con un odio como jamás la había visto, jamás. y empezar a decirle y no sólo por su otra vez. Hace tantos años ya se me sacó con con la que era su novio y luego con el compañero de trabajo. Ya no sé qué más sería. O sea, le dije todo, todo. Santo extraña de todo lo que yo había dicho, pero dije sí, claro, ahora tiene que pasar y que vamos
a sufrir y también más a sufrir. Porque yo estoy sufriendo como la última ciudad. Ok. Total que no, no pasó. Su mamá solamente me dijo nada más. Vamos a pensar en los números, en los números que nos preocupa. Y ahora sí que prácticamente ustedes arruinan el tesoro. Nada más te pido un favor. No comienzas nada con nadie de esto. Mi historia es muy de el que dirá la gente que de aquí no salga y ya no hubo, no hubo mayor. tuyo, del que yo esperaba. Perfecto, pues entonces
no va a pasar nada. Pasó, subí a la casa y así estaba hablando con él en algún momento. Subió y con el mismo coraje y odio me gritó, no quiero volver a saber de quién es mi vida y nos vamos a divorciar. Perfecto, le dije, esto iba a ser. Así va a ser. Pasaron pues unos días, unos días. Yo me iba a ir de la casa, me fui nada más un fin de semana. Fue muy duro porque en ese momento hablamos con mis hijos. Yo no quería hacerlo porque sabía, sabía que les íbamos a pasar un daño.
Ella se
aferró y dijo vamos que vamos a hablar con ellos. Y ella fue la que habló, la que dijo mi papá salto con mamá y con papá. Muy tranquila ella. No, pues los niños se rompieron, se rompieron, fueron a llorar. No, no, no, no. Otro que la peor experiencia que he tenido en mi vida. Sí, hermano. A parte de enterarme que me había sido en fin, yo creo que me remití por romperse por lo peor. Claro. Me rompí con ellos y que ya pasaron los que armamos.
Llegó el otro día y ya estaban más tranquilos. Y en ese momento agarré mis cosas y me voy de la casa. Me dijo perfecto, Pepe. Y mi niña agarró y me dijo, papá, yo me voy contigo por estar contigo unos días. Y le dije, pues vámonos. Tal vez no sea la mejor idea, pero vámonos. Si tú tienes la mano, quiero estar contigo. Ok, perfecto. Para mí me cayó de maravilla porque no me soltó. Porque si me hubiera soltado, hubiera quedado solo. La verdad es que no.
No sé que hubiera hecho porque me sentía yo muy mal. Sí, claro. Eso fue un sábado, se quedó conmigo el sábado y al otro día también se fue el domingo conmigo. Ese día, el domingo en la tarde, la iba a ir a dejar. También se quedó mi hijo pequeño, lo fui a dejar en la casa. Le digo, aquí están los humos, pues ya me voy, vamos a ir a replicar otras cosas. Yo nada más que voy a decir una cosa, si vas a seguir con esta mujer, ten cuidado, porque yo
sentí una mala vibra en ella. Cosa que es cierto también cuando me acerté a ir a encargarla, sentí una muy mala vibra, una vibra muy pesada. Algo no me dio muy buen estímulo con ella. A lo mejor yo se la atribuí al romper que yo le traía, pero no me llevó a la espuma. Entonces nada más te encargo eso, no quiero que acertes a mis hijos con ella. Pero estoy seguro de que hoy puse a verla y
necesito ir a verla. Yo necesitaba con quién desahogarme, con quién practicar todas las cosas que le he practicado a mi papá. Me dolió mucho, fui a platicar con ella y ella necesitaba desahogarme y yo era según ella. Sí,
claro
Y puedo hacer pues como tú quieras. Pero nada más quiero que sepas que no es por lo que pueden detenerte. Si me arrepiento de haberlo hecho, porque no tenía nada que ver en esto, pero estaba estirado. Disculpame por haber sido una mala persona, chiste loco. Y pues adiós. Nada más quiero darte un abrazo y ya. Nos dimos un abrazo y en cuanto nos abrazamos, nos entró un sentimiento a los dos y empezamos a llorar, a llorar los dos.
Llora y llora y berreando conmigo. Le di un beso, le digo, te voy a soltar y pues va a ser el adiós. Y me abrazó con más fuerza, me dijo,¿ sabes qué? No quiero que vaya. Que estuvo mal y vamos a intentarlo otra vez. Y yo así de, no, no me digas eso porque me quedo. Sí, sí,
claro.
Y si, evidentemente, pues terminé de romperme y ya estaba con que el tren me voy. O sea, ya di el primer paso, ya estoy fuera. Pero mi corazón me decía no, quédate, intenta un último encanto. Y me ganó, la verdad, me ganó el corazón y que me acuerdo. Pues nos abrazamos, nos besamos, estábamos muy eufóricos. Terminamos en la cama. O sea, muy... Fue una reconciliación como la cualquiera esperaría. Sí, sí, claro. Entonces, pues al otro día,
muy atenta. Amor,¿ cómo estás? Buenos días. Muy, muy atenta como antes. Y yo dije, pues bueno, lo vamos a hacer en cuenta. Pasaron pocos días. Me gustó
una semana, lo mucho. Vieron, me mandaron un mensaje, un video de TikTok, con calzones, con casas bonitas, de que tengo
bonita guía, te amo, cosas así. Y dije pues bueno, porque se fue esforzando, desfechando ganas, pero no confié. Evidentemente, sobre todo me confío y me la voy a llevar con calma. Pues pasó este pasaron anterior como una semana, yo creo, lo mucho. Y yo tenía como que no, como que no, no cuadra, como que ella se sigue yendo a hacer ejercicio. Y pues esta mujer sigue ahí.
Obviamente se ven. Claro. Y yo se lo reclamaba. Y yo le decía Oye, es que ya no quiero que vayas ahí o te pago un gimnasio o algo
para que cambies. Pues en lugar de dar un ejercicio perdido, porque para mí evidentemente es intentado saber que sigue donde esta mujer está, que se
vea.
Y ella me lo empezó a tomar como que no es que
Pues es que aparte de mí,¿ a cómo quieres que rompa la relación con ella? Tendré que dejar de ver a todas las demás. Y dicho y hecho, me dijo,¿ sabes que esto no va a funcionar con un error? Haber dejado tan rápido. Entonces vamos a darnos un tiempo y ya. Eso me lo dijo un domingo. Cada quien que haga su vida, utiliza lo que quiera y nada más nos encargamos de lo mismo. No te vayas de la puerta, quédate en la casa. Y si el perro te pilla, ya no vas a tener nada que ver.
Eso fue un domingo de la mañana. Si así lo quieres, está perfecto. Yo voy a aprender a soltarte. Lo que cuesta mucho, pero voy a aprender a soltarte y así va a ser. Me salí con mi hijo a comprar este ropa. Yo tenía un evento y le iba a comprar. Le digo, hola, hola. Nos salimos a la tarde, mi hijo y yo. En la noche que regreso, había una punta ahí de los vecinos, porque vivíamos en un condominio.
Había una punta ahí de la patarca del condominio. Ya empezaron ahí los cantantes tomando, cantando cosas, como nosotros teníamos miedo de la fumada, etcétera. Y empezamos a ver los mensajes, los mensajes de Facebook que ponía la gente. Pero para esto, como yo alguna vez también formé parte del que omití, por ejemplo, que no sé de ahí y empezaron a poner mi nombre. No es que el señor Octavio, el hermano Octavio, también se creía dueño y que no acepte
y pone a otra otra persona en otro comentario. Sí. Y con ese pendejo de ese que hasta su mujer lo engañó con otra mujer. O sea, ese rumor ya se había corrido y yo jamás lo toqué con nadie. Ok, entonces en ese momento yo sentí, pues igual, lo peor es que la sangre se me subía a la cabeza, pues no cora y me
subía a la casa, no? Sí, claro
Los mensajes estaban un poco confusos porque que no tuviera pensaban que se lo estaban atrapando a la administración presente. Sí Nunca la son preta. También dicen contarle para manden con cosas que no saben de nuestra vida privada. O sea, la gente no, no supo que era. Era para mí la copiado. Uy, pero pues no se sabía, no? Y también después a quienes le dimos el mensaje que nos quedamos fáciles. Pero yo los dos me subí a la casa y me dice qué onda, con quién hablaste o qué?
Te vio como crees poder hablar, como si fuera algo como en la orgullosidad. Claro. Como si yo no hubiera hecho nada, me pusieron el perro. Más bien, tú cuando viniste a hacer tus cosas aquí, a lo mejor alguien te escuchó, alguien te dijo, ya estamos en monta de todo. Yo
estaba viendo, otra vez me entró
una especie de ansiedad. Se lo puedo comparar con un cabrón temblando, en el plano yo estaba temblando. Ella se salvó, incluso ayudó a Mar. Pasamos así como una hora los dos. Yo no lo podía comprobar, tomó una taquilla, pero sí, mal. Después de
un rato ya ella salió, se me acercó con mucho
calma y me dice,¿ sabes qué? Si quiero hablar contigo, perdóname por haberte hablado ahorita y haberte dicho.
Pero
imagínate
cómo me sentí, imagínate cómo me siento yo.
a todo el mundo o que sepa, va a estar volando a seguir dictando no diga nada. El cuerno con otra mujer. Y yo estaba temblando y nada con mi hijo de hacer daño, pero pasado el termo y yo otra vez me maleteneo. Perdóname, vamos a hacer cosas, vamos a echarle ganas, vamos a para sacar adelante nuestra relación, perdóname por favor, pero no, ya pasó esto dos veces, y mi manera de jugar va a empezar a pasar otra vez, y ya no quiero. No, sí, por favor, perdóname.
Total que tiene una forma de manipulación en el nipo, no lo entiendo. Ok. O sea, estoy consciente de que me manipula y pues sabe por dónde guiarme y que sabe que abrazándome, besándome
sabe que con eso me calma. Y estuvo así como una hora, yo creo, sin soltarme. Y no, es que no puedo soltar, yo voy a estar contigo y perdóname, por favor.
Que me bajó un
poco la ansiedad.
Dice, yo sé que, yo sé que la regué, pero no va a volver a pasar. Lo ya modifico dos veces, pero ya. Yo sé que ahora me vas a mandar otra vez a la cuna. Pues si no, no va a pasar. Trata de darme una oportunidad, ya te vas a confiar en mí, pero dame la oportunidad de intentarlo. Otra vez ahí va el idiota de Octavio a caer en su juego. Uy. Bueno, está bien. Va, vamos a hacerlo. Eso pasó el 22 de junio. De junio. Ok. Hasta la fecha seguimos juntos y hemos tenido muchos créditos por lo mismo.
En vacaciones, justo cuando empezaron las vacaciones para los niños, ella estuvo muy atenta y echándole ganas. Todo padre. Empezando las vacaciones, me enteré que esta mujer con la que me engañó, Juana, se iba a ir de vacaciones a Durango. Eso me lo contó mi cuñada, porque mi cuñada fue como que mi cómplice. Ella era mis ojos allá en el centro de este deportivo. Ella me decía todo lo que pasaba. Si sabes que esta mujer se va a ir de vacaciones, todas las vacaciones, se va a ir
a Durango. Ah, ok, perfecto. Le digo, pues vamos a ver cómo, cómo cambia y cómo reacciona. Le digo, pero te apuesto que que van a regresar a lo mismo, porque algo me dice que no ha terminado, que no han terminado su aventura. Lo vas a ver, en dos meses nos vemos. Te digo que ya pasaron todas estas vacaciones, mi esposa se ha estado, o se estaba esforzando, como que echándole ganas a la relación. Sí. Pero yo siento, y bueno, sentía, ¿no? Ahorita estoy como confirmando. Sentía que no...
Pues que algo no estaba bien, que ellas se seguían hablando. Uy. Porque, te digo, conozco muy bien a mi esposa. Conozco sus gustos musicales, todo, todo, todo. Sí, claro. Entonces, empezaba yo a escuchar como, escuchaba canciones, pues llegadoras, ¿no? Que te hacen recordar a alguien. Sí Que la extraña. Extrañas a alguien. Se metía a bañar y ponía su canción y en la tarde la volvía a poner. Y así dije no, pues es que algo, algo pasa, no? Sí, claro, hermano. Y tengo ese presentimiento
que uno tiene, que no falla. Yo decía es que ella, yo creo que está enamorada de esta mujer y por
eso no le es fácil soltarla. Sí, claro. Hace poco, hace como un mes más o menos, mi esposa tuvo una competencia de ese mismo centro de... de ejercicio tuvieron una competencia a nivel estatal total se fue a su competencia eso fue un sábado el domingo en la mañana nos despertamos los dos ahí en la cama y suena su teléfono suena su teléfono y vi que uno de ellos era de Cajuana entonces agarro y le digo a ver préstame tu teléfono por favor dice que¿ Qué quiere?
Yo quiero ver ese mensaje. Y ya abrió el mensaje. Y pues no era nada comprometedor, solamente era un buenos días, una imagen de buenos días, feliz domingo y todo. O sea, ustedes no han perdido contacto nunca, ¿verdad? Me dice, es que nada más ayer el día de la competencia me mandó un mensaje para felicitarme y cosas así. Sí, claro. La verdad es que no, pues no se la creen o no, es que tú la sigues teniendo en todas las redes sociales, en TikTok, en Facebook, Yo simplemente pues
tienes un número en WhatsApp, o sea, tú sigues con ella. No, que ya te dije que no, pero tú tienes la idea de que sigo con esa persona. Ya te dije que no y yo estoy consciente de que no vas a confiar nunca más en mí. Pero pues ya te dije algo y tú no me haces caso. Total que desde esa fecha empezamos otra vez como con fricciones por lo mismo. Sí, claro. Porque yo empecé a sobrepensar, ya
vivía otra vez intranquilo. Y ella me dijo, para tu tranquilidad, ella ya ni siquiera vive aquí, ya se fue del estado. Y yo dije, no sé, como que no estoy seguro, porque tu hermana me dijo, no se lo dije, pero lo pensé. Pero tu hermana me dijo que se había ido de vacaciones, no que se había ido a vivir a otro estado. Yo, pues no te creo, no te creo y diario lo has de ver allá. Ya te
dije que no y piensa lo que quieras, me dice. Total, te digo, eso fue hace un mes, hemos tenido como esos roces, porque yo me doy cuenta cuando hace algo inusual, tiene muchos mensajes, ya no esconde su teléfono, ya lo puede dejar, pero a cada rato suena, tiene muchos grupos y a cada rato suena, y yo estoy seguro que se comunica con ella por medio de... Pues no sé, un mensaje de WhatsApp y lo borra luego o estados de WhatsApp privado. Así como lo hacía, pero ya es más discreta.
Sí, claro
Entonces, hace 15 días apenas, tuvimos la visita de unas pequeñas sobrinas aquí a la casa que vinieron a jugar con los niños. Ok. Yo fui a recogerlas. Y
en la noche... Nuevamente una disculpa por la mala calidad de la señal, pero en este pedacito nuestro invitado comenta que su esposa se va con una de sus sobrinas porque ella tiene episodios de depresión.
Esta muchiquita tiene 10 años, tiene unos ataques de depresión feo y mi esposa se encerró en el cuarto a hablar y a platicar. Y yo tenía su teléfono ahí de mi esposa en la mesa y me estaba tentando así de quiero saber si sigue hablando con ella o no.
Sí, claro
Entonces, pues voy a. Voy a averiguar de una u otra forma como. Como este. Pues sí, cómo, cómo es que se habla, no? Si es que se habla. Dije, pero ahorita no, porque está aquí adentro y lo vaya a cachar mal y ya no quiero hablar. Sí, sí
claro
Total, que sonó su teléfono, salió y lo revisó y se lo metió al cuarto. Y era su mamá, le decía que necesitaba que bajara. Ella me metió al cuarto y le digo, pues voy a ver qué quiere tu mamá. Y yo me quedé aquí con la niña. Y se bajó y dejó su teléfono ahí. Yo me puse a platicar con la niña, ¿no? Que sí, que esta, yo lo otro. Y se tardó. Dije, pues ahora es cuando. Y que le reviso el teléfono. Ah, porque ya había regresado su contraseña anterior.
Ok.
Entonces revisé su teléfono y pues no, en WhatsApp no encontré nada. Y me metí hacia varias redes y pues nada. Y me metí al TikTok. Y ya revisé sus mensajes de TikTok. Y decía, has compartido mediante un enlace con tal persona, con Juana. Y
yo, chinga, otra vez ella.
Y ya revisé y era una canción igual. Decía, esta canción tiene nombre y apellido. Tiene una canción igual, más alta, donde dice que la extraña y que cosas así. No, pues otra vez, chinga, me la volviste a hacer. Me la volviste a hacer. Y ya subió, la niña se fue a jugar con mis hijos y me vio otra vez muy molesto y me dice,¿ qué te pasa? Le pude una vez que traer el yo quiero una con tu mensaje, lo tanto la extraño. Me dijiste que no la amaba y ve, pues esto ya es más que
una aventura, ya es otra cosa. No, es que yo no sé. Este cómo se mandó eso? Dónde está en tu tinto? Llegó este cuento, no? Dice, sí, pero pues no, no sé. Pues así hizo la desentendida. Lo negó todo, me dijo, no, yo no sé cómo se mandó, yo ni siquiera sabía que la tenía. Yo, por favor, pues si esto cuenta y se siguen en todos lados,¿ cómo no vas a saber? No, que no sé qué, que no fui yo, no sé cómo se mandó, de verdad, créeme, yo ni siquiera les sé mover a eso. Total, se aferró, ¿no?
Y en ese momento agarré mis cosas otra vez, por tercera ocasión. Agarré mis cosas y dije, ya me voy, ya no quiero, ya no puedo, ya estoy muy estresado, cansado, ya no quiero seguir contigo. Y otra vez lo mismo, no, por favor, perdóname, no sé qué. Yo sé que te hice mucho daño, pero de verdad yo no hice nada, no he hecho nada. Yo he estado tratando de estar bien contigo, pero evidentemente todo lo que hago no cuenta para ti. Lo que te contaba, pero tú te sigues
haciendo tu chingadera. Te encuentro cada vez más cosas que me dicen que no has soltado esa relación y no lo vas a hacer. Entonces yo me voy y ya me iba a salir con mis cosas, pero estaban ahí los niños. Si me ven ahorita, pues van a preguntar y no, no quiero hacer ruido. Dije voy a dejar mis cosas y mañana vengo por ella y ahorita que me voy. Me abrazó, me tiró en la cama y, o sea, me abrazó así, me tiró en la cama y dijo, no, no te vas a ir. Nosotros nos
vamos contigo a donde tú te vayas. Yo quiero estar contigo, con nadie más, yo quiero estar contigo. Pero yo ya no, ya no quiero, ya no, ya no quiero estar contigo. Pero yo sí quiero y vamos a estar juntos. Yo no, entiende que no. Total que se aferró y me abrazó así con todas sus fuerzas y no me dejó parar. Le digo,¿ sabes qué? No me voy a ir ahorita, me voy mañana. Pero entiende que me voy a ir.
Total que estuvo ahí, duro y dale, convenciéndome que no, que no me fuera, que los niños, que este, que el otro, Terminó convenciéndome por tercera ocasión.
Ay, hermano, ok.
O sea, sí, ya sé que totalmente soy un idiota. No
no, no, no, nada
de eso, hermano. Envolver feo, pero es una situación bien complicada en la que yo estoy consciente que tengo una dependencia opcional con ella muy fuerte, porque cuando estoy decidido y doy el paso de que ya me voy, me detiene muy fácil. Muy, muy fácil que me detiene. Total que estos 15 días estuvo muy linda, muy atenta, mi amor esto, mi amor lo otro. Y yo ya muy incrédulo, la verdad. O sea, yo ya sé que al rato me la va a volver a hacer. Eso tengo en mi cabeza,
que al rato me la va a volver a hacer. Entonces, pues ya confianza ya no le tengo. Estoy muy a la defensiva. La semana pasada, precisamente el jueves, el jueves me enteré que había regresado esta mujer. La tal Juana regresó al centro de ejercicio donde hacen ejercicio. Entonces sí era verdad lo que me dijo mi cuñada, que nada más se había ido de vacaciones. De vacaciones. Y mi esposa, pues evidentemente me volvió a engañar. Me dijo que se había ido a vivir a otro lado.
Sí
Entonces yo el viernes, el viernes de la semana pasada, en mi trabajo, yo soy operador, viajo mucho para la Ciudad de México, Monterrey, que es la principal ruta que tengo. Ok. El viernes viajé para México. Y le marqué, le marqué como a las 10 de la mañana cuando se supone que termina su ejercicio. No, mentira, eran más como las 11 de la mañana. Dice, ya, ya debe de estar en el taller y por recoger a los niños de la casa. Sí. Le hablo y le digo,¿ qué onda? Le digo,¿ ya
estás en el taller? Y me dice, no, dice, todavía estoy aquí. Le digo,¿ pero cómo ya son las 11? Dice, es que me quedé un ratito más, pero ya voy para allá. Pero así una vez su voz como... Sí, como algo raro. Sí, sí, claro. Pero dije, no, pues, empezó a estar otra vez cabos y dije, a ver, esta mujer ya regresó y casualmente mi esposa se vuelve a quedar allá más tiempo. Sí, claro. Que no me cuadra. Ella no sabía que yo ya sabía que había regresado, Juana.
Ok
En la noche que regreso le digo,¿ sabes qué?¿ Tienes algo que decirme? Me dice, no,¿ por qué? Digo, segura, tú vas a dar la oportunidad de que tú me digas algo. Me dice, no, no tengo nada que decir. Ok. Digo, conste, te di la oportunidad. Digo, pues bueno, yo sí tengo algo que decirte. Pero¿ sabes qué? Me volviste a mentir
otra vez.¿ Por qué?¿ Qué hice? Pues me dijiste que esta mujer ya se había ido a vivir a otro estado, que no sé qué, y resulta Resulta que ya estaba otra vez haciendo ejercicio con ustedes y me dice, se quedó callada, no me dijo nada. Digo, dime algo. Es que regresó ayer. Dice, yo no sabía que iba a regresar. O sea, regresó ayer y yo no supe nada hasta ayer. Digo, por favor, si todos sabían que... que iba a regresar, que nada más se había ido de vacaciones. Lo tú
que eres su amante, no ibas a saber, por favor. No, que no sé qué, que... Que yo no sabía, te juro que yo no sabía. Yo sabía que se había ido a vivir a otro estado, pero pues no. Pues ya regresó, dice, apenas regresó ayer, pero se quedó ahí porque le íbamos a organizar una fiesta. Bueno, no una fiesta, sino una reunión por cumpleaños de mi hermana. El cumpleaños de su hermana era el viernes, ese mismo viernes. Entonces todas se organizaron y querían hacerle una comidita o algo.
Y como mi hermana no vino a la mera hora, dijo, no, yo me quedo, yo no voy. de modo de dejarla con las cosas y me quedé con todas. Si estaba ahí, pero pues estábamos todas. No hice nada. Yo no, Leo, la verdad es que ya no te creo. No te creo. Eres una mentirosa. Y este y pues ya hasta aquí me salí y me fui con un amigo que vive por ahí mismo en el condominio. Le dije¿ Sabes qué? Vamos a tomarnos una cerveza. Tengo ganas de una cerveza. Me dice, órale va. Y ya me empecé a tomar
unas cervezas ahí. Pasaron como 20 minutos y me empezó a marcar. Ven, por favor, necesito hablar contigo. Y me tuvo marca y marca, insiste, insiste, mensaje y mensaje. Espérame tantito, déjame ir a ver qué quiere. Y ya fui, fui para allá con ella. No, es que no te pongas a ti, yo no hice nada, te juro que yo no hice nada. Y estuvo ahí, pero estuvimos todas, si tú no me crees, todo lo que yo he hecho en este tiempo, pues para ti no... No vale, todo ha resultado inútil, todo lo que he hecho,
lo que te he dicho. Entonces, el error es que no confío en ti. O sea, simplemente la confianza ya desapareció y haces cosas que no me permiten confiar en ti. Total, que me dijo, pues piensa lo que quieras. Yo he hecho lo que he podido, lo que en mis manos ha estado para... para que tú veas que quiero mantener la relación sana. Sí, claro. Dije, no, pues no, no te creo. No te creo. Mis cosas ya las tengo casi afuera todas. Ahí en la casa donde me voy a quedar en las veces que me he ido, ya
pido como tres. Ya tengo algunas cosas ahí, pero ropa tengo aquí en la casa. Voy a agarrar mi ropa, lo que pasa es que yo me voy y pues adiós. Eso pasó el viernes. El sábado no nos hablamos en todo el día. Yo no saqué mis cosas hasta el domingo. El domingo saqué mis cosas y me fui. Ella se fue al súper con mi niña y con su mamá. Yo me llevé a mis otros dos niños ahí a la casa donde me pensaba quedar. Estuvimos jugando todo el día, pero yo tenía un ataque de ansiedad de esos que
no puedo controlar. Me dan muy seguido sus ataques. Muy, muy seguido. Más cuando estoy peleado con ella. Total, que en la tarde se los lleve. Me lleva a los niños y ya este... Le dije,¿ sabes qué? Pues ya me tengo que ir, ya son las seis de la tarde, ya me voy para allá. Nada más quiero saber cómo vamos a quedar. Entran el lunes a las clases y pues quiero ver si tú los llevas, yo los llevo, cómo quedamos. Y ya en su plan así, payasón de él, como quieras. Yo los voy a llevar a los tres, dice,
y pida todo lo que quieras. Yo también los quiero llevar, entonces no voy con ustedes y
pida
para ver cómo entran. Como quieras, me dice. Ok. Le digo, mira,¿ sabes qué? No quiero soltarte desde el odio, quiero soltarte desde el amor, que nos llevamos bien por los niños y pues que esto marche o que tengamos una buena relación por ellos y punto. Y me dice, está bien, vamos a tratar de hacerlo así. Le digo, pues me despido y le di un beso en la frente y
otra vez que me gana el sentimiento. Ay, hermano. Me ganó el sentimiento, me agarró de las manos y me dijo cálmate, mira tú me mandaste la chingada, yo no he hecho nada, tú ayer te pusiste bien bravo, me dijiste que sí, que te ibas a ir y yo no te corrí ni te dije nada, o sea yo no hice nada, tú hiciste tu desmadre y pues tú solito te quisiste ellos, entonces pues fue tu decisión mía. Y yo fui de llorando, dije, hijo de su madre,
ya me volviste a explicar lo mismo. Me dice, pues piénsalo, piénsalo porque tú me mandaste a la chingada, todavía bien burlón me dijiste, que yo que... que estaba con tal persona y yo no he hecho nada. Total, que me volvió a convencer, me volvió a convencer, dice, pues quédate, ya tranquilo, te va a hacer daño, me vio muy mal. Me agarraron unos ataques muy, muy feos de ansiedad, me hizo temblar y ni corazón siento que se me sale. Dice, ven, vamos a acostarte un ratito. Y ella me acostó, me
acostó con ella, me abrazó, me estuvo haciendo piojito. Dice ya, ya cálmate, porque te va a pasar algo. Dice es que yo no he hecho nada. Volvió a ser la misma de antes, no? Así como que ternura, amor en ese momento. Y este y luego es que tú, o sea, tú ya cambiaste mucho. Luego esta mujer regresó y si te das cuenta de hace 15 días que tuvimos la discusión y me rogaste y me pediste que te perdonara y que se iban a ir conmigo. Ahora ya está bien, ya está siendo bien fácil para ti mandarme a la
chingada a mí. Le digo,¿ por qué? Porque esta mujer ya regresó, ya te sientes otra vez segura, ya tienes quien te consuele. Dice, no, dice, ya, tranquilo, ya no vamos a pelear, quiero que te calmes, que estés bien, respira y ya, no pasa nada, vamos a tranquilizarnos. Ese día, el domingo en la noche, me trató con mucho cariño, me dio de sanar, quiero que estés bien, que no te pase nada, etc. Bueno. Pasó. Al otro día nos salimos temprano a dejar a los niños. Uno de mis
niños ya entró a la secundaria. Fue su primer día de secundaria. Ok. Pues obviamente no me lo quería perder.
Sí, sí, claro.
Llegamos a la secundaria. Oh, sorpresa. La mujer está también con un niño ahí. Cuando la he visto así de,¿ estás en serio? No le dije nada. Ella también, tranquila, no me dijo nada. De hecho, hasta retrasó así como que no pasaba nada. Y yo la vi y dije, no puede ser. Ok, está bien. Pero ya no voy a hacer un pancho aquí porque está la escuela, está mi hijo. No, no voy a hacer nada. Nos fuimos y ya no toqué el tema. Ellas no se hablaron,
ni siquiera se saludaron ni se voltearon a ver. Lo cual dije, pues bueno, hipocresía suya, porque yo sé que llegan allá al centro de ejercicio y se saludan y todo es normal. Pero bueno, ayer, ese mismo lunes, me fui a trabajar en la tarde. Ya no fui a recogerlo, solamente fue mi esposa. Pero pues a mí luego, luego, a la salida de mi niño le hablé para... Pues sí, con la intención de saber qué estás haciendo, ¿no? Sí, sí, claro.
Y no, todavía muy tranquila. No, ya ahorita va a salir, ahorita hay que hacer el lío que te marque, te hago videollamada. Ah, órale. Y sí, saliendo mi niño, luego me marcó.¿ Cómo te fue esto? El otro. Me dio explicación. Dice, ahorita voy a ir por mi sobrina, la vamos a llevar a la escuela y ya te aviso cuando esté en el taller. Y sí, a la hora, hora y media me marcó. Me dijo, ya estoy en el taller, vamos a hacer esto. El otro, estoy como dándome explicación
de todo. Sí, claro. Pero ayer martes, ayer martes me salí a trabajar y ella se fue a dejarlos en la mañana y a recogerlos en la tarde. Le volví a marcar y pues parecía que todo bien. Parecía que todo normal. Dije, bueno, pues a lo mejor sí, a lo mejor no se hablan, a lo mejor no se van a hablar ahí. Pues no sé, en mi cabeza empiezo a pensar mil cosas. Muchas malas, trato de pensar buenas,
pero la mayoría son malas. Anoche, por ejemplo, fuimos a comprar rútiles de mis hijos, bueno, de mi niño al mayor, y todo marchaba muy bien con ella, con mi esposa.¿ Qué te parece esto?¿ Qué te parece aquello? Ah, ok, bien. Y llegamos a la casa para estar con los niños y me dice,¿ sabes qué? Mañana yo voy a dejar a nuestro hijo al mayor, a la secundaria, Dice, si tú no vas a salir temprano, tú llevas a los otros dos que entran más tarde para que duerman un
poquito más. Sí, claro. Y dije, no, no, entre mí dije, no, a ver, tú vas a llevar a mi niño a las 7 y te vas a ir a hacer el ejercicio a las 8,¿ qué vas a hacer una hora? No, tú quieres estar con esta persona. Eso lo pensé entre mí, ¿no? Sí, claro. Y le dije no, mejor yo llevo a mi niño a la secundaria. Tú te quedas con los otros, duermen un poquito más, pasas, me los dejas en la escuela, yo los meto y tú te vas a hacer tu ejercicio. Y ya me vio así con su cara, como que
no le pareció y se rió como quiera. Y cambió su actitud otra vez, enojada. Y le digo,¿ por qué te enojas? No, no, dice, que sea como tú quieras. Y ya mi niño le preguntó, dice, oye,¿ quién me va a llevar? Dice, tu papá te va a llevar. Ah, bueno. Y así se la pasó toda la noche enojada en la cama. Yo la abracé y la quise. Quise hacerla reír, no de haciéndole una broma o algo. Estás enojada? No, no me peló en la noche. Te digo que ya pasó en la mañana que nos despertamos. Igual seguía con
su cara, no me hablaba. Dije Oye, en serio, vas a estar así enojada por esto? O sea, como por qué? Si es el día que lo puedo llevar, pues quiero llevarlo. Otros días no he podido y a lo mejor no podré. No, dice ya, no esté enojada y hazle como tú quieras. Total que en la mañana lo llevé antes de salir a trabajar, pasé, lo dejé en la escuela y volví a ver a esta mujer.
Me dio
y ni siquiera me volteó aquí como la mirada, ¿no? Agachó al piso y ella entró normal. Yo también no le dije nada ni pensaba hacer nada exactamente. Y en la mañana que nos vimos después de dejar al niño en la escuela, fuimos a dejar a los otros, nos encontramos en la escuela, mi esposa y yo, y con una actitud así de como si le hubiera hecho yo algo, o sea, como si le hubiera hecho... No sé. Yo,¿ sabes qué pienso? Pienso que le estropeé su plan. Ellas se querían ver y pues ya no se lo permití.
Entonces está enojada. Estoy enojada. Dejamos a mis niños a las nueve de la mañana Llegamos al taller y le quise preguntar, o sea,¿ qué onda?¿ Por qué te enoja? No, es que tus actitudes, es que tiene una actitud. Yo nada más quería ir a dejar a mi hijo. Dice, no soy tonta. Dice,¿ con qué intención lo haces? Con la intención de que yo no vaya para allá. Dice, a pesar de todo lo que he hecho, inconfiar en mí,
que todo lo que hago no te interesa. Pues es que imagínate, los días es bastante incómodo para mí llegar a la escuela y ver a esta mujer ahí y todavía pensar que tú vayas y que vas a estar con ella, pues es bastante incómodo.
Sí,
claro. Te lo dije, te dije que tu actitud y que no confías en mí. Pues ya me da igual lo que pase entre nosotros, que pase lo que tenga que pasar. O sea, te puso hoy en una actitud muy, muy diferente a la de hace 15 días. Ahorita ya le vale madre si nuestra relación termina. Y eso pues me da a pensar a mí que otra vez vuelve a sentir la seguridad de que está aquí la persona que
la puede consolar y que yo ya no le importo. Entonces, estos cuatro meses que han pasado a partir de finales de abril y hasta ahorita, para mí han sido, la verdad, un martirio porque, una, Desde entonces no he dormido bien. Si duermo tres horas es mucho. Me despierto siempre a las dos, dos y media y ya no puedo dormir. Ay, cabrón. Es de altiedad. Voy en la carretera y escucho una canción o algo y me da el bajón, me rompo, me pongo a llorar. No, ha sido complicado, muy difícil.
He buscado ayuda psicológica, pero lamentablemente he tenido malas experiencias porque he buscado dos personas un masculino y una femenina. La femenina simplemente buscaba dinero Uy, y el masculino no fue lo que esperaba, no me dijo lo que esperaba. Al contrario, hasta me hizo saber. Dice Oye, y a lo mejor pensando en otra cosa, porque me lo has propuesto que mejor hagan un son trío y a lo mejor es más matano para ti. O sea, como algo que me está doliendo y me dijiste propone un prioleo. No, no,
pues no. Y entonces los dejé. Dije no, la psicología creo que no me está ayudando, al contrario, me está dando más en la madre.
Entonces
a partir, a partir de eso dije no, pues no, no quiero ayuda psicológica, más bien voy a trabajar en mí de alguna forma. Voy a tratar de soltar. O sea, eso lo he estado pensando hoy todo el día. Este quiero soltar, pero la verdad es que no sé cómo, porque no te puedo negar que amo a mi esposa porque sí la amo. Sí, claro. Es mayor el dolor y la traición y todo eso, pero pues todavía hay amor y lo hay porque yo quise rescatar la relación.
La relación desde un principio yo quise rescatarla, me humillé, yo le dije vamos a echarle ganas, por favor. Y ella me bateaba, me decía no, cada quien por su lado. Y yo le rogué. Y después cuando ella me robó, pues yo quería soltarla, pero no podía y terminaba yo cediendo. Y hasta la fecha te digo, o sea, todo llegando aquí, hoy tuvimos la discusión, hoy tuve mis ataques de ansiedad y terrible, terrible. Y es lo que ha pasado hasta el día de hoy que estamos platicando.
Ay, hermano. Pues, mire, yo, como le comentaba al principio, ya pasé por eso. Pues, obviamente, sí, te llega la ansiedad. Yo, por ejemplo, sí. Me acuerdo que esta persona con la que estuve, y si me pegó, pues ella estaba trabajando en un lugar, en otra ciudad. Entonces ella me decía que ya había dejado a esta persona, pero pues sí, obviamente mi corazón era, no, es que se siguen viendo. Entonces yo le decía, es que te tienes que dejar de salir de trabajar de ahí, es que lo vas
a estar viendo todos los días. Entonces ella me decía que ya se había salido de trabajar de ahí, que ya había buscado otro trabajo y pues cuando volvió a tronar otra vez la cosa, pues sí le dije, ¿no? O sea... Mientras tú sigas ahí, te van a seguir viendo. Al final de cuentas, hermano, para no hacerla largo, tomé la misma actitud que hoy te estoy tomando ahorita.¿ Sabes qué?
Por más que uno quiera hacerlo por los hijos, por la familia, por estar con la persona, Sí se vuelve difícil porque mientras ella siga viendo a Juana, esto no va a avanzar. Definitivamente, hermano. O sea, no. Yo se lo digo por experiencia propia. No le estoy diciendo lo que tiene que hacer con su vida, no. Pero por experiencia propia, hermano, y por tantas historias que he escuchado, mientras esa persona se siga viendo todos los días, eso no...
va a estar ahí todo muy latente. Entonces ahí la única recomendación es que su esposa corte todo contacto con esta persona y definitivamente es que sí se presta a esto. También está la otra parte de que a lo mejor también su esposa está haciendo el esfuerzo, o sea, realmente el esfuerzo lo está haciendo. Y pues obviamente, pues sí, cualquier comentario que usted haga, pues sí le dan la madre a uno también, a ella, ¿no? Claro. Pero...
Que yo tengo esas dos ideas. O sea, también pongo en tela de dudas su palabra. Y digo, a lo mejor sí le está echando ganas porque me trata bien y lo está intentando. Pero te digo, ese aspecto, sentido que siento que traigo por ahí, me dice, ten cuidado porque no, las cosas no están siendo como tú piensas. Entonces, si me encuentro ahorita en una situación de, pues,¿ qué hago?¿
Qué hago?¿ Qué hago? Porque aparte te digo, su actitud la cambió a como yo la notaba hace tiempo, que ahorita ya como que le valgo madre, o sea, como que si terminamos nosotros, ya le vale madre. O sea, ya no me puso la atención de no, por favor, mira, esto, lo otro. A lo mejor sí, como dices, le está echando ganas y yo de tanto lugar con la fastidio. Puede ser, pero pues realmente no, no sé qué esté pasando ahí y yo más me voy por el lado de que pues realmente nunca dejaron de verse y nunca
tuvieron la intención de soltarse. Yo siento, incluso te digo que mi esposa sí mezcló sentimientos. Sí, claro. Y que realmente pues estaba esperando a esta persona.
Pues es que para que, el hecho de que se moleste también su esposa, obviamente hay sentimientos de por medio. Mire, aquí el problema, hermano, es que también ella viene cargando muchas cosas desde su pasado, ¿no? El hecho del problema de su autoestima. Este, obviamente, quieras o no, esos también son los, son los tramos hablando, ¿no? O sea, conocer a una persona y sobre todo a una mujer, que entre mujeres usted y yo sabemos que se entienden. Claro. Pues, pues,
mujer y mujer, ¿no? Obviamente nos entienden poca madre y mezclan sentimientos, emociones, ¿no? Entonces, pues obviamente encontré una persona en la cual todos esos traumas que ella traía, pues se refugió en esa persona. Pues sí, esta persona le habló bonito, le empezó a bajar las estrellas y todo, ¿no? Obviamente, pues a lo mejor su esposa en su debilidad, que todos tenemos, hermano, pues... Pues ahí cayó. Y aquí como usted dice, esta persona lo está haciendo con una mala intención.
Porque ya es una mala intención de estarse chingándolo a usted. Porque, pues, obviamente, como fuera hombre-mujer, lo más sano es,¿ sabes qué? Termina tu relación y en cuanto termine tu relación, deja que pase un tiempo y ya podemos andar, ¿no? Si el destino nos vuelve a juntar. Pero, obviamente, esta persona lo hace con toda la pinche intención de, no, perromela, yo aquí la voy a tener. Y en la debilidad que tiene su esposa, pues está ahí. Entonces, mientras se sigan viendo, hermano,
esto no va a funcionar. Así se lo digo por experiencia propia. Y aquí lo que el primer paso es que ella corta toda comunicación. este contacto cero y porque si no esto no no no va a proceder más y usted también va a estar con sus ataques de ansiedad digo en mi experiencia propia hermano yo decidí cortar vámonos vámonos y ahí nos vemos pero este Pero aquí,
más bien, hermano, es lo que usted diga. Yo, pasando los años, me di cuenta que sí, obviamente, tenía sentimientos hacia ellas, pero me di cuenta que ya era más bien una obsesión. Yo así me di cuenta. Yo decía
que lo iba a hacer por mi hijo. y por tener a mi familia pero al final pasar de los años yo me di cuenta pues no sabes que eso ya ni siquiera era amor ya era una obsesión por algo que me habían dicho que el matrimonio es para siempre pero pues si al final nos gana la humanidad y esa sensación de pues ya no sentirse mal pues Pero al final de cuentas, la decisión que usted tome, hermano, es en base a lo que usted sienta. Y pues mire,
malamente le tocaron pinches psicólogos pendejos, perdón. Sí, sí, sí. Definitivamente. Sí, no, no. Sí, no, o sea, jamás se había escuchado eso, que hacer un trío, no mames, no, está cabrón. Sí, o
sea, yo también cuando lo escuché, ya dije, perdón, o sea, sí estoy escuchando bien, Es que se vale jugar con la mente, a lo mejor para que tú no sufres, a lo mejor así ya los dos gozan y que no sé qué, dije no, pero si bien pendejo. Sí, no.
No
más por escuchar.
No, aquí, bueno, yo mi recomendación siempre, obviamente sí es buscar ayuda. Eso siempre lo voy a recomendar. Muchos que han contado su historia también lo recomiendan súper bastante. De hecho, hay un relato que le recomendaría mucho. También es este de un varón. que también más o menos, fíjese, se parece a su historia. Se llama Google Maps. Así se llama la historia. Así buscan nada más como Google Maps. Y al final de cuentas, buscar ayuda es lo mejor.
Ahora sí, con un sacerdote, con una pareja, que tengan un buen matrimonio, un buen matrimonio cimentado, o buscar un psicólogo bueno. Terapia de pareja, hermano.
Ok, pues sí, ahora sí que ahorita yo creo o pienso que mi salida o mi mejor decisión debería de ser la separación. Eso lo pienso desde hace un mes, yo creo, que tengo que tomar esa decisión, pero mi apego emocional no me lo permite. Aunque he tratado, cuando llega el momento no tengo el valor. Entonces yo sé que necesito por ahí, como tú dices, una ayuda profesional que me ayude a soltar. Porque te digo, o sea,
yo vivir en paz ya no puedo. Y más como te digo que tenemos tan cerca a esta persona, o sea, en la escuela, ella en la escuela en la mañana, luego en el ejercicio otra vez en la mañana y luego en la tarde que recogen a los niños. O sea, es un cuento de nunca acabar, como tú dices. Y aparte yo tengo ese sentimiento de que no se sueltan. Son unas discretas, pero no se sueltan. Y lo peor es que no tengo pruebas. O sea, esta vez no
tengo como pruebas porque... Lamentablemente yo le fui diciendo todos los detalles que yo veía y pues se los hice ver y ahora los cuida mucho. Entonces ya me es más difícil como tener una prueba así presente de pues mira, así es como yo te estoy diciendo. Entonces no tengo pruebas, pero tampoco tengo la duda de qué pasa. Sí, hermano, fíjese
que se lo voy a decir así de rápido. Y lo clásico, lo que empieza mal va a terminar mal, hermano. Entonces, obviamente esa relación, hermano, va a terminar mal. Y eventualmente, pues, su esposo se va a dar cuenta de que no fue la mejor decisión. Se lo digo igual por experiencia, hermano. También con esta misma persona, igual también. Al final, lamentablemente, en mi caso, hermano, tuvieron que pasar años. años para que esa persona se diera cuenta que no tomó la
mejor decisión. Lo que yo siempre he dicho, hay que tomar las decisiones que se tengan que tomar y ya el tiempo nos va a decir si fue la correcta o no.
Es cierto que yo estoy consciente de eso. Nada más espero poder tomar la decisión o más bien poder completar esa decisión?
Pues yo le recomiendo ahora sí, mi estimado, pues una una terapia familiar, perdón, de pareja. Ahora sí, como para dar un último respiro, porque es porque si te escucho, pues sí, sí, pues sí, sí la amas, pues. entonces para que como usted dice así como que irse no con las malas sino irse pues con amor Este, porque
si no, pues duele más y duele más feo. Este, también lo podría agobiar el hecho de que, ay, si realmente le estaba echando ganas, pues no, ahorita su cabeza va a estar sobre pince, sobre pince, sobre pince y no es sano, hermano, no es sano. Entonces, si usted
quiere dar un último empujón. pues ahora sí es buscar ayuda profesional buena, buscar ahora sí por recomendaciones en los comentarios ahí donde encuentre ahí en internet, pero sobre todo busque por recomendaciones un buen terapista de pareja y ahí también va a salir pues que también probablemente su esposa y usted también, a lo mejor por ahí también los
traumas van a salir de forma individual. Pero yo pienso que mi recomendación sería buscar una muy buena terapia de pareja y de ahí lo que diga Dios, como ve.
Muy bien,
perfecto. Pues si eso
vamos a hacer. Eso vamos a hacer porque van a pasar otros cuatro meses con lo mismo y la verdad es que sé que tengo que estar entero físicamente para mis hijos, que a fin de cuentas es por quien tengo que estar al 100. Sí, claro, mi estimado.
Pues muchas gracias, hermano, por compartirnos su historia. Ya luego nos comunicamos para ver qué pasa y A ver qué pasó, igual aquí tiene mi número también, cualquier día que me quiera marcar y desahogarse, pues aquí estamos,¿ cómo ve
Perfecto, pues yo le agradezco, al contrario, el espacio y que me hayan escuchado, es que todas las personas que nos escuchan por ahí y que se vean identificadas, a ver si les sirve un poquito de experiencia, el relato de mala experiencia, pero también me cuentan nadie se salva o nadie está exento de algo así. Sí, claro, mi
estimado. Ay, híjole. Pues muchas bendiciones, hermano. Yo no soy de buena suerte, más bien es de muchas bendiciones y espero que logres salir de esta. Yo sé que lo va a lograr. También se lo digo por experiencia. Uno va a salir de esta y lo importante es que su salud mental y física se vaya recuperando a raíz de que encuentren la mejor solución.
Perfecto, pues le agradezco mucho, mucho las bendiciones igual para usted y para todo.
El público que nos escuche. Perfecto, hermano. Y pues muchas gracias también a ustedes por escuchar este podcast. Te recuerdo que si quieres animarte a contar tu relato, pues el WhatsApp, el número de WhatsApp está en la descripción de este podcast. Y pues bueno, o si no, en infielespodcast.com, ahí encuentras también el enlace directo en su canal de WhatsApp. Muchas gracias, mi estimado. Cuídese mucho.
Gracias. Hasta luego.
