¶ Introducción y Propósito del Podcast
Hola a todos y bienvenidos al episodio número 363 de Hablemos de Perretes. En este podcast voy a ayudarte a entender a tu perro, a educarlo, a conocerlo, pero sobre todo a eliminar ese maldito pero de la frase, mi perro es muy bueno, pero... Para que pase a ser la frase, mi perro es muy bueno y punto. Porque sí, todos los perretes son muy buenos, solo que a veces tienen problemitas de comportamiento que si les ayudamos a solucionar, terminan siendo lo que son, perros absolutamente perfectos.
¶ El Método Amable vs. Tradicional
Hoy vamos a hablar de método amable, método tradicional y sobre todo cómo reconocer un tradicional escondido. Voy a ser breve, dentro de lo posible, esto da para horas, pero lo voy a resumir un poco para que os situéis porque... Luego hay quien dice, no, es que cada uno tiene su método. No debería. O sea, debería haber ciencia, conocimiento de bases de aprendizaje animal, conocer la especie y todo el mundo...
Debería hacerlo con esa filosofía científica. Entonces, bueno, yo no sé cómo trabajan los demás, yo al menos sé cómo trabajo yo, pero con este tema hay muchísima confusión, sobre todo con si es amable, no es amable. Que aquí invito a tener sentido común. Pero antes te apuntas a la newsletter si no te has apuntado aún. Te apuntas a la newsletter cuando termine el episodio y vamos con el tema. A ver, ¿qué es el método amable? El método amable tiene cuatro principios.
Es el método positivo, mal llamado positivo, pero se llama así porque mayoritariamente se utiliza el refuerzo positivo y uno de los referentes mayores creadores o iniciados, los que comenzaron este movimiento. Uno de ellos es Ian Dunbar, con quien he tenido el honor de formarme y verlo en Barcelona y demás. Y bueno, es uno de los padres de la educación que harían positivo. Luego han habido más autores en cuanto a adiestramiento.
¿En qué se basa? En que yo bajo ningún concepto voy a asustar, estresar, molestar o tratar mal al perro. Pero esto incluye todo lo que suponga puter al perro, entre comillas. Luego está el método tradicional. Este cuelga de la Primera Segunda Guerra Mundial, de los militares, que eran soldados que utilizaban a los perros como estrategia para la guerra, igual que el caballo.
Por ejemplo, eran herramientas de guerra, no había tiempo, había una Primera Guerra Mundial, hay bombas, hay cosas. Bueno, pues es que hay que... El perro este no puede tener miedo a los ruiditos. Y solo hay una forma de conseguir de forma muy rápida que el perrito no tenga miedo a los ruidos cuando estoy tirando balas, bombas y con una metralleta por ahí. Campo a través en una guerra.
que es entrándolo en indefensión. Es decir, voy a estar haciendo ruido hasta que ya veas que hagas lo que hagas, no vas a huir. Se ata un árbol al perro. Es una barbaridad, pero había una guerra. Quiero decir, lo entiendo porque hablo de hace más de 100 años. Y bueno, pues el perrito efectivamente a la semana está caminando en medio de la guerra, un poco sordo y aparentemente tranquilo. Está en indefensión.
Pero como debían estar los soldados que con 12 años le decían, tú mañana vas a matar gente. No quiero, pues te aguantas y vas a matar gente. Ya puedes llorar y ya puedes patalear que tú mañana te vas a la guerra. Pues bueno, la gente al final... pues era algo que había que hacer en el momento y no daba como tiempo a pensar, a opinar, pero la vida ha cambiado. ¿Qué pasa? Que hay ciertos dejes.
¶ Reconociendo el Método Tradicional Escondido
que quedan mucho cuando alguien trabaja o ha estudiado o solo sigue la metodología tradicional, pero se medio intenta reconvertir a la de positivos sin estudiar anatomía o ciencia de comportamiento, corrientes psicológicas. Ahí hace una mezcla, que en Aida era muy bueno, pero salía en un programa de Aida que el Jonathan decía, esto es el salchicha hostia, que lo hace bien, le doy salchicha, que lo hace mal, le doy una hostia.
Tal cual. Eso, que yo lo llamo igual, porque eso es un batiburrillo de cosas que dices, oh, soy muy amable, pero si el perro tira, le pega un tirón de correa. Ojo, con arnés. que no duele, que dices, vamos a ver si esto se creó con collar de ahogo y el tenor es fuerte, ni siquiera es un buen castigo positivo, ni siquiera estamos, o sea, no estamos consiguiendo nada.
Porque los paradigmas no los conoces. Entonces, ¿qué dejes vais a notar siempre? Que la correa siempre está presente, aunque estéis en casa, por ejemplo. siempre el perro va a la izquierda, siempre hay dos manos sujetando la correa para que esté cortito, siempre hay un fus, siempre el perro está caminando al lado de mi pierna, siempre hay un sobrecontrol de pedir todo, quieto, busca.
Come, siéntate, no, tal. Esto es muy de soldado hacia el perro. De hecho, ¿por qué os pensáis que al perro toda la vida se le ha hablado en inglés o en alemán? Pues porque ¿quién eran las grandes potencias mundiales de la Primera y Segunda Guerra Mundial? Inglaterra y Alemania. Entonces, de ahí luego pasó el mito de no, el perro entiende mejor el monosílabo. Sí, claro, va a ser eso, va a ser eso a lo mejor. Es que a veces buscamos explicaciones...
donde no las hay, en vez de estudiar un poquito de historia, como he hecho yo, de decir, bueno, ¿de dónde viene la profesión? ¿Dónde nace? Sí que había un autor muy antiguo. Que en la época romana hizo un primer escrito. Me parece que se llamaba. Ahora no me va a salir el nombre. No me va a salir el nombre ahora de memoria. Pero hay un primer tratado sobre... Bueno, luego me saldrá. Cuando me salga lo diré. No me sale ahora el nombre. Me sale Eufrates, pero no se llamaba Eufrates. Bueno.
era un tratado sobre la cría y adiestramiento de perros de caza y demás vale no me sale el nombre pero bueno quitando ese primer tratado muy así La profesión real con profesionales reales fue la Primera Guerra Mundial. Eran otros tiempos, pero esos tiempos aún están ahora, como otras cosas que no deberían estar, pero que aún cuelgan de esa época. No voy a entrar en detalles. ¿Qué significa?
¶ La Importancia de la Ciencia y el Tono
Que hay gente que igual, con buena fe, que no lo dudo, está como... medio soltando el método tradicional, pero en positivo. Y hay gente que directamente dice que trabaja de forma amable con método tradicional diluido. Es decir, hacemos un paseo, pues va a ser en marcha, en fuz, perro a la izquierda y caminando a mi ritmo.
No te dicen, no, deja los metros de correa, deja que olfatee. Da igual si camina delante o detrás, tiene que olfatear. O no, no, si te tira, dale un tirón de correa para que aprenda. Pero si lo hace bien, luego un premio. Lo estamos confundiendo. Y ese tirón de correa, que yo lo sé dar muy bien. Yo con un tirón de correa ese perro en una semana a mí no me vuelve a tirar, pero no voy a hacer eso a un perro porque no me da la gana. Estamos mezclando cosas.
el sobreadiestramiento, la forma de hablar. Si os fijáis, yo cuando hablo a perros, los que trabajáis conmigo, además, es una voz infantil, medio chorra, porque ya me mola a mí el rollo de ser chorra, que también tiene un motivo. O sea, yo, uno de los motivos de hacer coña en el trabajo y en el trabajo, bueno, en esto que hago que no es trabajar y estar de broma y tal, es porque yo vengo de ser auditora.
Yo vengo de la industria, yo vengo de tener que ir a trabajar a una oficina con tacones con americana, reunirme con personas importantes, mantener. Y claro, a mí me decían en ese trabajo, es que no puede ser que te estés riendo. Y este siendo eficiente, sí, sí puedo, sí puedo. Pero estaba mal visto en la industria. Entonces, en esa empresa, que es muy buena empresa, es muy majos todos, pero se espera pues esa persona más seria, más formal que claro.
lo hacía en horas de trabajo pero luego yo pues no soy así que pasa que de algún modo dije voy a demostrar que puede ser muy buena profesional que puede dar muy buen resultado que puedes tener un servicio excelente pero En el camino te ríes, haces coñas, haces bromas y pones voz de medio idiota. ¿Por qué no? Primero, por eso. Y segundo, porque hay estudios donde la voz infantil la entienden mejor los perros, como equivalen a un bebé de tres años.
Se hacen estudios con bebés, con monos y luego con perros, bebés de hasta tres años, ciertas pruebas. de apegos y de cosas, y se ha demostrado que si tú le hablas a tu perro como le hablarías a un niño de 2-3 años, te entiende mejor por esa musicalidad y ese tono amable. ¿Qué significa? Que si hablas en tono militar, Toby, sí, Toby, no.
Toby, here. Está siendo un militar. Ellos hablaban así porque en su día a día era señor, sí, señor, en alemán o en inglés. ¿Y al perro cómo le van a hablar? Pues igual, con la misma entonación. Porque en la guerra, en el ejército de la época, al menos yo no sé el de ahora, se hablaba así. Entonces, si yo adiestro a un perro, yo no le voy a decir ¡Sitch! ¿Quién? No, no, no le voy a hablar así con esa entonación porque yo no soy militar ni, aunque he estudiado sermatología, ayuda en nada al perro.
Que eso también es otra cosa. Yo trabajo en positivo. Pero si Toby se porta mal, le digo, Toby, no. Toby, a comer. Vamos a ver. No. Entonces estos pequeños ramalazos, yo le llamo como ramalazos, ¿no? El señor tumbado, el piso, la correa. y mantengo la mano delante, como hace ahora la de Stranger Things, cuando quiere matar a los malos, la 11, lo mantengo así, como si le enviara un rayo cósmico de la mano al perro, en plan de no te muevas, no te muevas. Eso viene de la guerra. Es que además...
Tengo vídeos del campo, por ese campo de adiestramiento, porque estaban en el campo de todos los perros tumbados y los militares alejándose así, militares de la época. Porque es que no sabían hacerlo de otra manera y no había más tiempo y lo entiendo perfectamente bien. Pero el problema es suavizarlo porque ni siquiera, o sea, ellos lo que hacían...
Que en los vídeos podías decir, es maltratar al perro. Bueno, pero estábamos en una guerra, quiero decir. Amable no era. Eso lo hacían muy bien. Yo no lo voy a hacer nunca porque... Me parece una barbaridad en los tiempos que corren, pero también en 100, 150 años, pues han habido otras barbaridades que ahora, gracias a Dios, no hacemos. Porque la vida evoluciona y los conocimientos también.
¶ Peligros de las Mezclas y Filosofía Amable
Y esto hay que tenerlo muy en cuenta. Entonces, ojo, cuidado, porque si trabajáis con alguien... No, yo trabajo en positivo. El perro va a la izquierda. Ya no. Ya es o el salchicha hostia o viene del tradicional. Ya no es positivo. Que luego en la guerra esta del tradicional positivo pasamos a ser los salchicheros, solo tenemos marketing, no hemos estudiado perros.
Y lo que tuvimos que hacer para demostrar que esto no es así es estudiar más, más duro, más fuerte y demostrar que sabemos de neuropsicología, que sabemos de neuronas, que sabemos de cerebro, de anatomía, porque debo saber anatomía para hacer... que un perro se ejercite más o menos, o reconocer dolencias o problemas de salud o demás. Y una vez demostrado que no es marketing, no es solo dar salchichas y estudiamos más de lo que aparentamos,
pues entonces algunos van como a reconvertirse y bueno, van haciendo mezclas. Lo digo porque, ojo, cuidado con esto. Y hay ciertas cosas, enciérralo en la jaula, por ejemplo, para que no rompa, riñele cuando haga tal, dile que no, que solo es un aviso ligero de atención. Eso es castigar al perro, pero malamente.
Dale un tirón, pero con arnés, porque así no. Vienen siendo lo mismo. El perro a la izquierda, pero en vez de con un palmo de correa, le pones medio metro de correa. Vuelve a ser tradicional. Ojo, cuidado con estos dejes. de sobreadistramiento pero la izquierda la sujeción de la correa cuando alguien se para con la colocación de las dos manos de la correa así como como en horizontal y el perro a la izquierda
¿Eso viene del tradicional o ni eso? Porque una persona de forma amable suelta correa, recoge correa y no hay tensión. Entonces, bueno. Hago este episodio un poco para ver si ayuda un poco a discernir entre los profesionales o los métodos o tal Porque el problema, como tengo en algunos episodios, es que vais probando cosas y cuando llegáis a mí ya habéis probado tantas cosas. Que el perro está ya tan mareado que encima me venís con prisa y os digo, mira, si llevas tres años probando cosas...
Yo en dos meses no te lo voy a poder solucionar porque tengo que deshacer lo que has hecho tú en tres años. Entonces hay que tener eso en cuenta. Es un ser vivo. Vamos a utilizar el sentido común también, importante, y vamos a... a hacer las cosas que el perro necesita, pero cuidado, cuidado porque, bueno, al final es un ser vivo. Así que nada más por hoy.
Para acabar, al final es sencillo. ¿Quieres ser amable con tu perro? ¿No quieres ser amable con tu perro? Siempre o nunca. No a medias, no a veces. Te puedes enfadar a veces que todos somos humanos y de vez en cuando, ostras, mira, le he pegado un grito al perro, no quería. Oye, la gente somos humanos, no pasa nada. A lo que me refiero es a la forma de educar. Quiero ir a tirones, quiero gritarle a veces, quiero corregirle a veces.
quiero apartarlo, quiero empujarlo, quiero utilizar una correa para que no haga tal cosa, aún sabiendo que esto suelto lo podría hacer igual de bien. Bueno, es... Al final, como siempre digo, utilizar el sentido común. Mi filosofía es ser amable. De hecho, los perros de mis clientes están por encima de mis clientes. Mis clientes solo pagan y hacen los deberes. Los perros son los importantes.
Y al menos yo, pues mira, 16 años, al principio fue duro, pero me he mantenido firme en esto y seguiré firme en esto. Pero bueno, es tenerlo claro, porque hay mucha confusión, muchas mezclas por ahí. Y bueno, tenemos que ir con cuidadico. Así que nada más por hoy. Nos escuchamos el próximo día. Adiós.
