Hablemos de Homesick - podcast episode cover

Hablemos de Homesick

May 24, 20251 hr 10 minSeason 5Ep. 96
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

🎙️ ¿Te has sentido solo o desconectado viviendo en otro país? No estás solo.

En este episodio de FM el Podcast, exploramos el homesick y la depresión estacional: dos realidades emocionales que muchos migrantes enfrentan, especialmente en Australia.

Acompaña a Eleane Eguia junto a Viviana (psicoterapeuta gestáltica) y Yazmín Hilario ( Profesional y testimonio mexicana), en una conversación auténtica, empática y transformadora. Compartimos herramientas prácticas, vivencias reales y consejos poderosos para superar la nostalgia, el aislamiento y reencontrar tu bienestar lejos de casa. 🌏💜

✨ Ideal para ti si eres migrante, estás atravesando un cambio de vida o quieres fortalecer tu salud emocional.

🎧 Dale play y únete a una comunidad que te entiende. Porque migrar también es reinventarse.

📲 Síguenos para más contenido:

🔹Instagram: @viv.emocion

🔹 YouTube: FM el Podcast

🔹 Web oficial: fmelpodcast.com

🔑 Palabras clave: migrantes, homesick, salud mental, depresión estacional, adaptación, Australia, comunidad latina, psicoterapia, resiliencia, bienestar emocional.

Transcript

Hola, bienvenido a FM, el podcast. Me da mucho gusto que estés aquí con nosotros y que nos sigas acompañando a través de todas las plataformas donde te presento estas conversaciones que tengo con gente que vive en otros países. talentos que están desarrollando sus propios proyectos o que simplemente migraron para la aventura, para descubrir, salirse de su zona de confort. Aquí en FM, el podcast, hablamos de talento en movimiento y estamos en todas las plataformas,

en Spotify, iTunes, iHeart, Amazon. También lo puedes escuchar en nuestra website, fmelpodcast .com y también si quieres la puedes ver por YouTube. Muchísimas gracias a todos los seguidores. Ya estamos por alcanzar los 1 ,800 seguidores, suscriptores aquí en YouTube. Me da muchísimo gusto, me motiva y me hace que les siga echando ganas para que ustedes sigan teniendo la mejor información. Y hoy, no es la excepción, vamos a tener una información muy importante que le va a pegar

directamente a los migrantes. ¿Por qué? ¿Han escuchado ustedes esto que se llama homesick o el seasonal depression? Bueno, esta peculiar situación que nos sucede aquí en Australia, los migrantes, en el que justamente cuando las estaciones están cambiando y llegamos al invierno. Los días se acortan, el frío llega y esto justamente pasa más o menos entre marzo, septiembre. A veces depende de cada año, se extiende o se hace más

chico. Pero el invierno se siente grande. Y a falta de Navidad y de cosas que festejamos comúnmente los latinos en nuestros países durante el invierno, pues resulta que... de repente tenemos un invierno largo en el que los días son cortos y como los comercios y en general la actividad social se acaba muy temprano, nos pasa que estamos un poquito asolados, como solos, es más difícil contactar con otros y eso nos hace caer en esto que se llama el homesick, seasonal depression o lo que

ya se conoce como el SAD. y tiene que ver con ese cambio de estaciones. Y como yo no soy la experta totalmente de qué es lo que pasa, por qué nos pasa esto, pues hoy vamos a tener una charla muy interesante. Miren, les traje a Viviana, que fíjense nada más. Ella es una licenciada en administración de la Universidad de Buenos Aires. Su especialidad es en desarrollo humano,

enfoque centrado en las personas. Y además tiene una especialidad en enfoque de psicoterapia gestalt, que me encanta el gestalt, ahorita nos vas a platicar Viviana. Y además... Es especialista de sexualidad, especialidad en movimiento corporal somático, taller intensivo sobre cambio y transformación, formación psicocorporal, que es justamente lo que necesitamos. La experta, la psicóloga, que venga y nos diga por qué nos está pasando esto. Bienvenida, Viviana. Gracias por acompañarnos

hoy aquí desde Argentina. ¿Cómo estás? Encantada de estar acá. Muchas gracias por la invitación. Feliz de compartir con ustedes, de tener una plática, de poder aportar. Uy, y nos vas a aportar bastante. Ahorita que la conozcan les va a encantar. Y también tengo de nuevo, por segunda ocasión y con mucho gusto, a mi querida amiga Yasmin, que estuvo con nosotros cuando el colectivo de COFEM, pero que además es... como un testimonio

de migración. Es una mexicana, una también profesional que está ejerciendo puestos de liderazgo aquí en Australia y que le ha tocado también de buena mano vivir esto que llamamos el homesick, el seasonal depression, el cómo ajustarte a esta nueva vida. ¿Cómo estás, Yasmin? Gracias por venir. Hola, mucho gusto. Saludos a todos. Es un placer para mí estar nuevamente aquí. Y bueno, mi objetivo en esta sesión es compartir mi experiencia. Ha sido todo una aventura en moverme de México

a Australia. Estoy segura que algunos se pueden identificar con los problemas que yo he atravesado. Claro que sí, Jasmine. Creo que en eso sí voy a estar contigo totalmente. Lo hemos pasado muchos a través de mucho tiempo. Y bueno, hoy empezamos pues primero con Viviana. Viviana. Estás viviendo en Argentina, pero tú viviste en otro país, ¿verdad? Tú estuviste en otros lugares, entonces tú conoces de buena mano, tienes este expertise, ¿no? Salirte de tu zona de confort. ¿Te pasó? ¿Qué nos puedes

contar? ¿Sabías de este síndrome? En realidad, no específicamente, porque cuando yo tuve la experiencia de migración, la tuve en un país latinoamericano, la tuve en México, con un clima... mejorado, con otro tipo de vínculos, otro tipo de costumbres, pero no tan alejadas, digamos, entre la cultura latina y la cultura anglosajona,

¿no? Es muy diferente. Entonces, yo no sentí tanto este homesick, pero sí he sentido la distancia, el sentirme sola, el sentirme... que tenía que tomar la decisión de armar vínculos en este país donde estaba. O sea, hay una serie de decisiones que hay que tomar y hay que tomar la decisión de quedarse. Y si tomaste la decisión de quedarse, ya tengo que empezar a tomar otro tipo de actitudes, otro tipo de decisiones y siempre darte mucho

permiso. Permiso a ver lo que sentís, a ver cómo estás, permiso a ser escuchado, permiso a, si te sentís mal, decir sí, hoy no estoy bien, reconocerlo, aceptarlo y desde ahí partir. ¿Qué quiero decir con esto? Si yo parto desde un lugar donde es... vamos a ponerlo entre comillas, fantasioso, o tiene que ver con lo que yo pensé que iba a ser, estoy partiendo de un lugar medio más endeble,

más flojo, menos arraigado. Si yo puedo ver lo que sí hay, lo que tengo ahora, cómo estoy ahora, es una plataforma de la cual puedo despegar, de la cual puedo construir. Qué interesante.

Me gusta la validez, obviamente, que le das a esto y sobre todo el cariño con el que nos lo estás contando, que es lo que muchas veces es lo que estamos buscando, esa sensación de hogar, porque por lo mismo que se llama homesick, nostalgia, el hogar enfermo, sería la traducción literal, pero es como una nostalgia, una melancolía por estar ahí donde... Solíamos pasar, incluso a veces el extrañamiento se da a una calle donde

caminabas. Ni siquiera tanto las personas y la gente que tú dices, debería extrañar ahorita esto. Extrañas a veces, me imagino en este caso, Yasmin, caminar por la calle, encontrar unos taquitos en la noche después de trabajar, hacer todas esas cosas normales que hacíamos en el país. Yasmin, ¿cómo viviste esto cuando llegaste a Australia? Yo creo que en mi caso llegué con un mix de emociones, unos sí con muchas fantasías,

¿no? Porque en México siempre existe la gente que te dice que Australia está buscando gente y casi, casi cuando llegas ya puedes tener muchas oportunidades. Yo venía de la carrera de Change Management, que tiene pocos profesionales, entonces es de alta demanda y yo decía, no, cuando llegue a Australia me van a querer todo el mundo. Pero lo que nadie te cuenta es que Australia es como los Estados Unidos de Asia. Y el nivel de competencia es muy alto y el nivel de inglés que se requiere

es muy alto. Y con la visa que yo vine fue de estudiante, que me limitaba 24 horas de trabajar. Igual que en México, ellos buscan a alguien de full time y también a alguien preferentemente australiano. porque no quieren entrenar a alguien nuevo para que se termine regresando a su país. Entonces, todos esos obstáculos yo no me los imaginaba, ¿no? Entonces, pero todo el tiempo

fue como dulce y amargo. Dulce en el sentido de conocer un nuevo país, conocer nueva gente, conocer nuevas culturas, estar tan cerca de la playa, porque yo vivía en la Ciudad de México y era la playa, prácticamente ir de vacaciones seis horas lejos. Pero yo creo que, retomando el tema de Homesick, a mí lo que me pasó fue

como una disociación de mí misma. Porque el estar con mí y Jasmine en México, con los vínculos que yo ya había creado, profesionales, con mi familia, con mis amigos, con la de las quesadillas, ¿no? Con Erika que hablaba. Tienes la mirada del otro que te reconoce y te afirma quién eres tú. Y moverte a otro país, en mi caso yo no conocía a nadie, yo solamente hice mis trámites y me vine y no tenía como alguien que me reconociera

y fue crear todo desde cero. Pero sí medio como comenté Viviana, también moverse de cultura, en México somos como, y hasta a veces se dice como defecto marinchistas. Que vemos a alguien de otro país y nos interesa y lo vinculamos y lo invitamos. Y aquí no pasa lo mismo. De hecho, creo que para mi círculo que yo empecé a crear, éramos más estudiantes internacionales y de otros

lados que mismos australianos. Como que el australiano era alguien que no se vinculaba con nosotros porque no estaba en una escuela aprendiendo inglés. No estaba en trabajos que solamente hacen los migrantes. Entonces, no es como que la cultura australiana te acoja, sino que es la cultura migrante que te acoge. Entonces, hace cuestionarme quién soy yo, independientemente de dónde esté yo, con esa libertad, pero también con ese vacío. Qué interesante esto que dices, porque tienes

mucha razón, Jasmine. No es que te reciban con los brazos abiertos el local, sino es más bien el otro migrante que te reconoce como un agente externo y que reconoce tu situación, porque muchas veces la vivió y también sabe lo que significa mantener esa comunidad, ese grupo de personas. Puede ser más empático y curiosamente, no sé si al principio te tocó incluso... Gente que venía de países que uno nunca había conocido, ¿no? Yo me acuerdo que conocí gente de Yugoslavia,

de Arabia, en donde yo llegué a vivir. Y decía, wow, para mí era todo emocionante, ¿no? Conocer estas nuevas culturas. ¿Te pasó algo así? Sí, sí, sí. A mí quienes más me sorprendieron fueron los coreanos. Tuve la oportunidad de compartir casa con ellos, que fuéramos en Flat Mice. Y su cultura en cuarto, el orden, lo fuerte que trabajan, son súper disciplinados, pero también alegres de otra manera. Para mí ha sido riquísimo.

También he formado una de mis mejores amigas es coreana, otra brasileña, otra polaca, otra italiana. Entonces, brasileña es como parte de lo que me encanta y por lo que sigo acá. Claro, ese feedback con diferentes culturas. Viviana, ¿por qué nos pasa esto? ¿Por qué sufrimos este cambio? ¿Es un montón de cosas juntas en una canasta? ¿O qué es lo que pasa? Explica. Es un duelo. Me mudo o mudarte es un duelo. Y reconocer que es un duelo y que hay cosas que estoy renunciando

para tomar otras, es un duelo. Entonces, sí, hay que aceptarlo, hay que ponerle las palabras. Yo soy de las personas que creen que poniéndole palabras logramos mejor entenderlo. Lo reconozco. Ah, sí, me duele, sí, extraño, sí, me duele, sí. Sí, es verdad, está pasando eso. Esto que estoy diciendo sí está pasando es validar lo que siento. No dejar de decirme no, esto no, esto no me puede pasar. Esto, pelearte con lo que sentís no ayuda. Hay que validar lo que uno

siente, decir sí, me está pasando esto, sí. reconozco que me duele sí, reconozco que extraño reconozco que me cuesta mis taquitos me cuesta mi no sé mis amigos mi familia mi trabajo pero nuevamente es como armo nuevamente una plataforma real lo más real que pueda porque desde ahí puedo caminar, puedo generar recursos, puedo generar algo real, lo que está pasando. No sé si contesté tu pregunta,

pero pasa, sí, es verdad, es cierto. Y una cosa quiero agregar, dijiste, me gusta como decís vos, con suavidad, sí, ser amables con esto, soy amable conmigo. Sí, estoy viviendo este momento y me... Así. Sí, estás viviendo este momento. Ser amable, cálido, bondadoso con uno. No pensar que, no, ¿cómo puede ser que me está pasando esto? Sí, está pasando. Y soy amable. Soy amable conmigo. Eso lo recomiendo muchísimo. Soy amable. Me cuido. Respiro. Y sigo. Sí. Y sobre todo porque

hay unos efectos que desconocemos. Por ejemplo, te puedo decir que yo me acuerdo que empecé a dormir mucho al principio. Pero mucho. Y dormía. Y no se me quitaba lo cansado. Y estaba muy cansada. Y me acuerdo de esos primeros dos años, tres años, que además fueron muy difíciles en adaptación y todo. Yo tenía mucho cansancio. Y ahora he visto que cansancio es también uno de los efectos de esa misma tristeza, ¿será? ¿Cuáles eran los efectos que tú tuviste, Yasmin? ¿Cómo te diste

cuenta que necesitabas buscar ayuda? Porque obviamente este es todo el entorno de esta plática, ¿no? Tener una situación, sentirte de una forma y ser capaz de ir y buscar ayuda. En este caso, contigo, Viviana, ¿verdad? Pues yo creo que yo llegué a un momento que tuve como una crisis en existencia cuando pasé de los 39 a los 40, porque yo decía, bueno, no estoy casada, no tengo hijos, no estoy ejerciendo el mismo puesto que en México, o sea, ¿hacia dónde está yendo mi

vida? Y profesionalmente no lograba, o sea, como que... Después de que al principio intenté y recibí mucho rechazo, volver a retomar el esfuerzo de buscar entrevistas y todo eso, no me sentía confidente con quién soy aquí. Soy muy confidente en quién soy en México, pero también como con algo de fantasía, porque siempre que regresas al pasado todo se ve más bonito, porque hacemos como una abstracción de Instagram de tu pasado

cuando retomas. ¿Quién era yo? Y como que lo que no me gustaba no lo estaba tratando, no lo estaba viendo bien. Y yo dije, es que no solamente es crear mi resumen y crear un cover letter y prepararme para una entrevista. Dentro de mí hay algo que no está, no ha sido procesado para

que yo pueda darle dirección a mi vida. Y siento que lo que me faltaba integrar en mí es quién soy yo ahora, porque ya no era la Yasmín de México y las ideas que tal vez yo tenía como Yasmín en Australia eran más discapacitantes que capacitantes. Entonces, es ahí cuando llegué en esa disyuntiva y dije, necesito ese oído terapéutico. que es externo de todo tu círculo social, que te va a escuchar, se va a enfocar y va a ver desde tu lenguaje cómo tú estás interpretando la realidad.

Porque sí, es como estar en un hoyo y él cavándolo más para abajo y es cuando sentí que necesitaba ayuda. ¿Y ahí es donde encontraste a Viviana? ¿Fue en ese momento en el que decides? ¿O cómo hiciste esta búsqueda? Sí, creo que en el principio fue como muy tangible para mí de quiero buscar trabajo y tengo un bloque, pero mi bloqueo es emocional. Necesito ayuda profesional. Yo a Viviana, yo ya la había, nos conocimos en México y habíamos

pasado otros procesos de... Una ruptura amorosa me ayudó con ese tema y luego otra vez como a retomar quién soy yo después de esto. Y estando acá dije, bueno, me siento bloqueada emocionalmente y yo ya tenía este vínculo con Viviana y de hecho ya habíamos trabajado en línea otras veces porque por mi trabajo luego me tocaba viajar y hacíamos modalidad en línea. Entonces, arrancamos primero con un coaching para ver qué podía hacer yo para

regresar a mi ámbito profesional. Y eso se tomó en terapia porque había que ir más al fondo. Pelando la cebolla, ¿no? Sacando ahí cositas. ¿Sí? Hay que ser resiliente, Viviana. ¿Qué herramientas tenemos que tener a mano para poder llevar a cabo este proceso? Bueno, me parece que algo, voy a volver a poner una palabra, una frase que es, date permiso a ser escuchado. Hay algo que hacemos los terapeutas, es escuchar. Y esto hace que seamos testigos de lo que sos, seamos un

testimonio real. de lo que vemos y escuchamos. Entonces, date permiso a ser escuchado. ¿Qué quiero decir con esto? Date permiso. Busca ayuda profesional. Es interesante, es muy, digamos, nutritivo. Y todo este tema, que es un tema muy fuerte, que es el rechazo inicial que uno siente cuando va a un país extranjero, en donde uno se siente, voy a poner otra palabrita, que es

invisible. al ser escuchado te convertís en visible entonces es la experiencia terapéutica es sumamente nutritiva y es interesante desde mi punto de vista por supuesto y es bueno yo te voy a escuchar pero también voy a poner preguntas te voy a hacer preguntas que tal vez solo no te hiciste nunca de hecho Muchas veces con Jasmine le pregunto, ¿y esto lo viste? No lo había visto de esta manera, no lo puse de esta manera, no me había dado cuenta.

Y de las cosas que creo más importantes que uno no se da cuenta es de todo lo que sí tiene, de todo lo que sí hemos hecho. ¿Por qué? Porque la mirada del otro cuando uno está contando una situación, el otro... Mira otra perspectiva, la mira desde otro lugar. Cuando ella a mí me contaba todo lo que hizo para estar en donde está ahora, digo, pero te diste cuenta que hiciste esto, esto, esto. Cruzaste el Atlántico, o sea,

cruzaste continente. Tenés un trabajo. Hay un montón de recursos que se pusieron a tu disposición que son tuyos. Es reconocer todo lo que hice. Puede ser que no sea lo que quiera, pero no puedo dejar de ver todo lo que sí hice, todos los recursos que sí tengo. Porque no es fácil moverse, no es fácil vivir en otro país, no es fácil hablar otro idioma diferente al original. Y aprenderlo cuando ya eres adulta, ¿no? También. Reconocerlo,

reconocerlo. Porque desde ahí, nuevamente, plataforma para afianzarse, hago así con los manitos, pero es, me tengo de ahí, me sostengo de ahí. Y muchas veces estamos, como vos decías, muy ensimismados, muy mirando para adentro y muy comparándonos con lo que había, lo que no tenía, lo que... Bueno, la mirada de otro te dice, ah, pero... No sé, yo eso tal vez no lo hubiera hecho nunca. No me imagino lo que debe ser. Digo, mirar, permitirte que te mire otra mirada y te haga preguntas que

tal vez nunca te hiciste. Y empezar a revisarte, que sean preguntas que te permitan reflexionar y que te permitan ir hacia adentro a la vez. que sos sostenido por otro, porque siempre está la mirada, siempre estás escucha. Aceptar que estoy viviendo un duelo, de que tuve que renunciar para poder tomar. Como me viene la imagen de, tengo que vaciar mi placar para poder poner ropa nueva. Si yo no lo vacío, No puedo con la ropa

nueva. Entonces sí tuve que hacer renuncias para estar en donde estoy y aceptarlas e integrar otra vez la amabilidad para decir sí, renuncia a esto, pero para estar acá. Lo tercero que diría que aporta mucho a esta situación de conflicto existencial o crisis existencial es Hay que ponerle movimiento. No somos solo una cabeza. Somos un cuerpo que siente. Un cuerpo que se expresa. Entonces, sí, yo insisto mucho en mis sesiones en mover el cuerpo. De hecho, lo hacemos en las

sesiones. Hacemos movimiento. ¿Por qué? Te refieres al físico, al moverte, a moverte. Moverte, pararte, moverte. Bailar. Bailar, respirar profundo. Algunos movimientos. Algunos movimientos son muy específicos, tal vez, depende de la sesión. Ahí Jasmine puede dar testimonio de, le digo, no, no, párate, vamos a pararnos, vamos a hacer esto. El cuerpo. Necesita expresión. No somos solo una cabeza que va por la vida. Somos un cuerpo con una cabeza que va

por la vida. Entonces, démosle permiso al cuerpo. El cuerpo tiene cosas para decir. Qué interesante. Fíjate que estás hablando y estoy conectando yo también en mi experiencia. Cómo puse ese movimiento en mí o esa expresión. Y al poco tiempo de llegar, con menos de seis meses, yo regresé a cantar. Entonces estuve aquí cantando por muchos años

en Australia. Yo me acuerdo que a pesar de toda la dificultad que me envolvía esta adaptación y situaciones personales de mi vida, cuando me subía yo a un escenario y empezaba a cantar, bailar, me decían, es que tú parece que te transformaste, te fuiste a otro lugar. Y así lo sentía. Yo creo que yo estaba haciendo sin saber mi propia terapia corporal ahí, ¿verdad? ¡Qué interesante! ¿Cómo lo llevaste tú, Yasmín? ¿Qué hiciste? Pues en mi caso, a mí lo que me cuesta mucho es expresar

el enojo o la ira. Entonces, yo como que me molesto, pero me enojo muy adentro, ¿no? Y sacarlo o demostrarlo, no lo contengo. Pero cuando lo contengo, lo que me ha ayudado... en terapia o manejarlo es poderlo expresar porque contenerlo de pronto se vuelve como tragártelo o como invalidarlo. Como estoy enojada pero no quiero mostrar. Entonces no estoy validando mi propia emoción o lo que está pasando.

Entonces hemos hecho ejercicios corporales para dejar que crezca esa emoción y se siente un alivio muy rico. Es como cuando estás triste y lloras mucho y después de que ya lloraste lo suficiente, tienes un suspiro de, o sea, ¿qué? Bueno, lo mismo, pero con el ojo. Qué interesante también, ¿no? O sea, sí es cierto, cuando lloras demasiado y el otro día, ay, lloré tan rico, como de novela.

Sí, pero ¿qué pasa con la gente? que me imagino que no puede expresar eso tan fácilmente, porque yo creo que aquí tienes, Viviana, dos mujeres que nos encanta expresar, porque yo a Yasmin, que también la conozco de tiempo, sé que expresa, y ella es su sociabilidad, su sonrisa, donde quiera que llegue, todo el mundo dice, todo el mundo la ve bonito, porque siempre llega riéndose, proponiendo y diciendo, ¿qué pasa cuando las personas no son así? ¿Es más difícil? ¿Salir

de esa situación? ¿O qué deberían de hacer? Digo, además de buscarte. Me parece que hay que destacar algo, que es la relación con Jasmine. Tenemos una relación ya de varios años, pero lo que vamos construyendo es una relación terapéutica. Entonces, desde la relación yo puedo darme permisos para algunas cosas. O sea, hay una confianza, Yasmín confía en mí. A veces yo le digo, no, hagámoslo. Y soy más, voy a poner entre comillas, más provocadora, más decirle, no, no, no, no, vamos a hacerlo.

Pero ella confía porque nosotras hemos construido una relación terapéutica. Es la relación terapéutica la que va sanando. ¿Por qué? Porque en la relación terapéutica me doy otros permisos. Pruebo hacer otras cosas. Tal vez solito no me paro a expresarme, ¿no? Pero cuando estoy en una relación terapéutica que me dice date permiso, expresalo, acá estoy, acá te veo, yo te sostengo, es otra la historia, ¿no? Es otra historia la que se escribe. Y desde esa experiencia, otra vez, tomo recursos para

decir, ah, yo también me puedo enojar. Ah, yo también puedo decir, este es un tal por cual. Ah, puedo darme permiso. Y si me di permiso en terapia, tal vez pueda darme permiso en otros lugares. Pero tengo que experimentarlo. Esto es, tengo que generar una experiencia nueva. Una experiencia nueva que me deje ver que sí es válido que me enoje, sí es válido estar triste y expresarlo. Ahora, sí necesita una relación terapéutica, una relación de pares, de confianza,

de ser bien recibido. Sos bien recibido acá. Sos bien recibido. Está bien, como estés, está bien. De acá vamos a empezar a trabajar. De acá vamos a empezar a crecer juntos. Y de hecho yo podría decir que yo era el ejemplo de eso cuando empezamos a trabajar. Yo estaba muy, tenía censurada la emoción del ojo en la ira. Entonces yo podría estar enojada o podría estar triste, pero yo siempre sonreía. Podía estar llorando y sonriendo

porque estaba muy pegada a esa emoción. Entonces en estos años de terapia hemos ido explorando maneras de expresarla y al menos ya puedo estar seria cuando estoy enojada. Porque antes podría estar enojada y sigo sonriendo, entonces como que no corresponde la realidad con lo que está pasando. Pero yo tenía, por temas personales, muy asociada a la... Como si yo le hubiera dado una clasificación a las emociones y dicho, estar

enojado es malo. Y estar contento es bueno. Entonces yo empujé tanto en estar bueno, es bueno, que no me estaba permitiendo estas otras. Y cada emoción tiene su razón de ser humano. Y en todos estos años es parte de lo que hemos trabajado y parte de lo que hoy creo que ya ha progresado bastante. Yo ya lo puedo identificar, ya puedo sentir cuando me estoy enojando, siento el calor dentro de mí y me puedo preguntar qué está pasando y trabajarlo en nuestra sesión. Pero al principio

para mí era como tabú. Yo no me enojaba. Y yo no me gustaba el ojo. ¿Y lo has hecho esto ya a la práctica? O sea, por ejemplo, ahorita llevas, ¿cuánto tiempo llevas ya en este círculo, en este ejercicio de tomar sesiones con Viviana? ¿Ya ha sido más de un año? Más o menos, ¿no? Sí. Sí, sí, sí. Sí, ya tienes tiempo. De que rellamamos, sí. Digo, yo soy testigo que he visto que se ha sentido mejor, pero tú, ¿qué has visto que tú has notado en tu diario, no sé, ejercer?

Llegas al trabajo, tienes que manejar a toda esta gente, tienes que hablar en inglés, hay cosas que se te presentan ahí en el día. ¿Cómo piensas tú que has usado estas herramientas? No sé si tengas un ejemplo de qué efectivo es

esto. Para mí, primero me ayudó a... a entender una de mis fantasías de quién era yo en México, porque, como digo, estaba más bien como recordándome en una imagen de Instagram, como recordando todos los buenos tacos, los buenos ratos, las buenas relaciones, el buen trabajo, pero no estaba recordando también por qué yo decidí salir de México, tanto por exploración, pero también por un tema de querer algo diferente. Y que no todo era rosa

en México, ¿no? No todo era así. La otra es que siento que este otro reconocimiento de qué sí hice para estar aquí y reconstruir mi círculo social y desde que he trabajado aquí, como que algo que me quedó muy en la mente de... En nuestras terapias es como cada que yo trabajo, el resultado que doy es como mi signature. Lo que tú hablas mucho de la marca personal. La marca personal. Entonces, y acá se demuestra todavía el doble porque yo digo, cuando ellos me ven trabajar,

vengan a trabajar a una mexicana. Y yo quiero representar bien cómo es la gente mexicana trabajando. Entonces yo no he sido una persona que va solo a cumplir, sino que trato de hacerlo mejor porque para mí cada acción, cada resultado que tengo es mi firma de quién soy yo. Y hasta yo me siento como que cuando hago un trabajo que yo digo, bueno, lo puedo dejar así, yo siento, esa no soy yo. O sea, lo tengo que dejar a un lado que yo pueda decir a alguien, sí, esto lo hizo yo,

esto me representa. Obviamente eso me ha ayudado a ir teniendo la confidencia de postularme a otros puestos, de afrontar las tareas que tengo con lo que tengo, ¿no? Porque yo creo que una de las cosas que me pasaba es que yo decía, bueno, ya no estoy trabajando en lo que hago en México, burrón y cuenta nueva, y empecemos desde cero. Y en terapia fue de, no, no es cierto, porque todo lo que ya sabes... lo puedes integrar aquí. Y de hecho lo que yo sé es lo que me hace un

sentido diferenciador en mi trabajo. Y hoy por hoy yo sé y escucho y siento la relación con mi jefe que me respeta mucho por mi background que he podido meter en las funciones que tengo hoy. Claro, transferiste tus habilidades, ¿no? Obviamente, Yasmín no es cualquiera profesional en México, era un alto mando de una empresa grande. Entonces, obviamente, si traías unas habilidades muy buenas, ¿verdad? Que solamente te hacía falta saber cómo transferirlas. Sí, y transferirlas

te dan una potencia inimaginable. Pero yo creo que antes de la terapia para mí era de, bueno, ya no estamos haciendo esto, guardemoslo en el cajón. Empecemos de nuevo. Entonces, el retomarlo y decirlo, ¿cómo lo puedo utilizar aquí? ¿Y cómo lo puedo hacer? Es lo que siento que me ha ayudado a mejorar profesionalmente y también como trato a la gente que yo tengo que acargo. Y ellos mismos me han dicho su feedback, que se sienten bien trabajando conmigo. Y eso es inmenso para mí.

Y yo creo que la última que para mí ha sido crucial es que, y especialmente con Homesick, sí estaba extrañando mucho, tanto hasta la de las quesadillas, pero mis amigas, porque tengo muy buenas amigas, tengo muy buenas amigas también allá en México, con amigos y todo eso. Y siento que por practicar tanta añoranza, no estaba nutriendo los vínculos acá en Australia. O sea, era tanto ver, que estaba allá, que no estaba disfrutando que tenía acá.

Y aquí también hay gente maravillosa. Sí. Que hay unos que pasan unos meses y se van, hay unos que pueden estar más años, pero es mejor la experiencia de haberlos conocido que nunca conocerlo. Entonces, por ejemplo, poder ahora sí pasar Navidades con amigos, celebrar cumpleaños, ir de camping, construir nuevas historias, ¿no? Me contaba, vivía en aquella vez que me eché a la playa toda feliz y salí con todo el rubor, así, con todo el maquillaje.

Y entonces esas ya son historias que vives y entonces ya estás cumpliendo el vínculo, ya estás viviendo en el presente con la gente que estás construyendo algo. Y eso para mí es un parteaguas en mejorar mi calidad de vida acá. Entonces sí fue una herramienta muy buena para ti. Para mí sí ha sido muy buena. Lo recomiendas. Muchísimo. Y también este aspecto corporal, porque yo puedo estar pensando cosas y me puedo ir al universo más allá y de regreso y desgalaxia sin aterrizar

en nada. Y darle este aspecto físico me ayuda más a estar en el aquí y en la ahora y en lo concreto. Qué interesante. Y Viana, yo creo que en el próximo episodio, porque vas a tener que volver a venir, nos vamos a hablar sobre el síndrome del impostor. ¿Verdad? Eso que nos da de tanto tiempo que estás tan, como metiéndole tanta cabeza a algo que terminas alejándolo, ¿no? Cuando necesitas relajarte, dejarte observar y sentirla como la que dices tú. Hacer un tipo de terapia para que

uno pueda ser lo que uno es, ¿no? Y creo que es súper interesante. A ver, Viviana. ¿Es lo mismo dar este tipo de terapias con mujeres y hombres? Por ejemplo, yo aquí estoy muy cómoda hablando con ustedes dos, pero me imagino hombres que son muy recelosos con esto y a veces sienten que están muy bien, su postura masculina, aunque ahora ya se están abriendo mucho a esto. ¿Es diferente? ¿Es la misma dinámica? ¿Pasa algo?

¿Edades? O sea, ¿quién puede tomar terapia? Bueno, yo soy especialista en adultos o adultos jóvenes. No me especializo ni en adolescentes ni en niños. Pero, bueno, sí, los planteamientos son diferentes. Son diferentes como las expectativas que se tienen de las mujeres que se tienen de los hombres. Entonces lidian con distintas temáticas. Ahora, sentir, mover el cuerpo. bajar el pensamiento

al cuerpo, hacer algunos ejercicios. Sí, tal vez al hombre le cueste un poco más, pero tiene que ver nuevamente por construir la confianza dentro de la relación terapéutica. Si no puedo construir una confianza en donde me des permiso a que te proponga cosas, que te proponga algunos ejercicios y lo hagamos juntos, ahí está el trabajo, ahí está el trabajo terapéutico. Tienes muchos años ya haciendo esto. Sí, tengo varios años, sí. ¿Cuántos? Y ya hace como 10 años, 10, 11

años que ejerzo un poquito más. De distintos tipos, ¿no? Presenciales, online. A veces uno tiene el prejuicio de que online no se puede, pero sí estamos pudiendo. Sí, estamos pudiendo. Sí se pueden hacer ejercicios. De hecho, hasta si me invitas en un programa, podemos hacer dos, tres ejercicios muy sencillos que te permitan sentir, estar contigo, permitirte experimentar lo que estás sintiendo ahora. Esa es la apuesta.

La apuesta es... Mientras hablaba Yasmin, yo decía, hay una parte en donde decimos, bueno, estamos acá, me pasa esto. ¿Qué te hace pensar que no hiciste todo para estar acá? Que tu alma, tu cuerpo, tu mente hizo todo para estar acá y para hacer esta experiencia. Entonces, si yo parto de que, bueno, no, yo tomé decisiones para estar acá, puedo partir desde un lugar más de construcción. Más de, bueno, sí, tomé esta decisión,

¿qué puedo sacar de acá? ¿Qué saco de acá? Esto que decía Yasmín, no estás partiendo de cero, no, no. Venís con una historia, venís con una vida hecha, venís con experiencia, en este caso profesional, muchísima, como ¿por qué no la puedo usar acá? ¿Qué te impide usarla acá? La conexión, bueno, revisemos qué conexión tiene, cómo la puede usar. Pero esto tiene que ver con, me doy permiso para experimentar y para decir, estoy

acá y no nací recién, no nací recién. Vengo con historia y esta historia es válida y la voy a hacer visible. Y fíjate que es que aquí me queda ese salto nada más. Es que sí, como tú lo dices, si Yasmín hubiera llegado a Argentina y habla de todo lo que ha hecho y empieza a buscar trabajo, la historia hubiera sido diferente. No digo que no, ahorita ya está haciendo las cosas perfectamente en lo que ella ya está en una temática, está logrando muchísimas cosas que ya no se va a querer

ir. Pero la verdad es que al principio esa validación no te la da la sociedad. No te la dan los de aquí. Incluso es muy difícil porque siento que los latinos, cuando vemos un extranjero llegar a nuestro país, asumimos que trae una historia. Y sabemos un poco de esa geografía, de esa historia, de ese lugar. Y decimos, ¡ay, tú eres de así,

así! O sea, nos interesa. Pero cuando llegas a una sociedad diferente que en Australia, y te lo digo porque no solamente somos nosotras dos, en general, si escuchas los podcasts de la gente que he entrevistado viviendo aquí en Australia, pasaron por lo mismo. Dicen, eso de que no les interese ni siquiera de dónde de repente apareciste ahí con un ser humano y cuando estás tratando de decir algo en inglés y te equivocas, te tratan como si tuvieras una discapacidad de

no poderte comunicar. Pude adaptar todos estos procesos a mí. Terminé entonces pudiendo ser más fuerte para decirles, ay, perdóname, es que como hablo dos idiomas, estoy tratando de traducir esto en inglés, porque si no, de otra manera dicen, ¿qué, no sabes hablar? O sea, tienes una discapacidad. Y ese constante choque de todos los días, desde que pides un café, desde que vas en el bus, desde que, ay, cansa. Y eso creo

que es lo que nos hacía... Tener más fuertes estos choques, ese homesick, eso de decir, ay, ¿por qué lo hice? ¿Para qué me viene para acá? El duelo se convierte más difícil, ¿no? Obviamente son factores, ¿no? Son pequeñas cositas que se van sumando. Interesante, ¿verdad? Permíteme poner una pregunta que se la hice a Yasmín y yo la plantearía acá y diría, ok, pasa todo esto, ¿y qué te hace no irte? Ya me fui. ¿Qué te hace no...? O sea, sí, pasa todo eso. Es verdad. Es

cierto. El racismo es verdad. La invisibilidad es verdad. Solo que es una experiencia que te la está planteando la vida ahora. Y si pasa esto, ¿qué te hace no irte? Y surgió... Otras respuestas. Ah, para, no me voy. ¿Y por qué no me voy? Ah, tal vez quiero seguir desafiándome, seguir creciendo, seguir diciendo, voy hasta el azul. O sea, hasta que no pruebo hasta el fin, hasta que no me muero

con las botas puestas aquí, no me voy a ir. De hecho, creo que es una pregunta que muchos de los que emigramos nos hacemos si me regreso. Entonces ya, pare de sufrir. Pare de sufrir, compre su boleto y va a irse. Y te lo dicen a veces cuando estás quedando, te dicen, pues vete, te dicen. Bien amables. En mi caso, por un lado puedo tener respuestas conscientes de decir, porque todavía no he cumplido los objetivos que quería cumplir acá, pero sobre todo es un sentimiento

interno. O sea, en los momentos que yo he estado de, bueno, ya, bonita la experiencia, vámonos. trato de buquear mi vuelo y eso, tengo mi yo interno, mi intuición me dice todavía no, todavía no. Esa es una energía dentro de mí que me dice no, no, todavía no. Y es interesante porque con

Viviana vi dos cosas, ¿no? de diferentes capas, unas que yo puedo responder explícitamente, que todavía no he perfeccionado el inglés al nivel que quiero, que es muy racional, u otra que psicológicamente, físicamente en mi interior siento que estoy bien aquí y quiero seguir aquí en este momento, en este presente. Pero otra cosa que siento que me pasó es que Creo que también luego existe mucho el miedo de, ¿y si me tengo que regresar porque no logré mi visa? ¿Por qué me cancelaron

la visa? ¿Por qué Australia cambió las reglas? ¿Por qué algo le pasó a mi familia? Y que le he pasado a amigos, ¿no? No, y situaciones reales, ¿no? Que te hacen tener que partir, o sea, sí, obvio. Y gente que te dice, no, quédate, está mejor allá, tal, tal, tal. De pronto también empieza a existir una sombra de ¿y si me regreso?

¿Qué podría pasar allá? Pero creo que de lo que hablamos en las sesiones con la parte de los vínculos, o sea, porque antes yo creo que yo definía a Yasmín es igual a su profesión, ¿no? Yo decía, hola, soy Yasmín y yo soy mi profesión. Y aquí en Australia lo que me hizo es quitarme mi profesión, porque no la podía ejercer. Era solamente Jack Smith. Y para mí actualmente creo que veo la vida como esta oportunidad de aprender,

de vivir, de experimentar. Y eso se hace, uno sigue en el interno, pero también con el vínculo con los otros. Y yo estoy disfrutando los vínculos que tengo acá, pero yo digo, si por cualquier cosa de la vida me tengo que regresar a México, voy a estar bien, porque tenía buenos vínculos allá, porque sé vincularme y otra vez voy a reconstruir lo que tenía que construir, porque tenemos como un imaginario de que todo está estático y la verdad es que si lo vemos conscientemente, todo

se está moviendo. Estés donde estés, tus amigos van, vienen. Estados civiles cambian, se divorcian, se casan, se mueven. O sea, es mucho movimiento, pero hay una fantasía de que hay estabilidad y no. Es más, movimiento y como para mí ahora el vínculo, el cómo me relaciono, las oportunidades y challenges que tengo son lo que me hacen nutrirme acerca de quién soy yo. Qué lindo. Ay, me encanta cómo habla Yasmin. Siempre nos dice los conceptos muy bonitos. Viviana. A mí también me gusta.

Nos gusta, ¿verdad? Viviana, ¿qué recomiendas? ¿Cómo te van a buscar? ¿Cómo te localiza la gente si quiere buscar terapia? Estás abierta, tienes agenda para poder tener nuevas participantes. La agenda con Australia es, hay que ordenarla, es difícil porque, bueno, tenemos 13 horas de diferencia, pero con Yasmín nos arreglamos muy bien porque vamos coordinando. Está mi Instagram

profesional, es viv .emocion, ahí me pueden escribir y si me escriben ahí yo me pongo en contacto, podemos hacer una charla por WhatsApp inicial. como para ponernos en contexto para ver qué quieren tratar unos 15 minutos de conocimiento y después poder empezar un proceso un proceso de acompañamiento

y de acompañamiento y de madurez ¿sabes? yo creo que yo la conozco ya de mucho tiempo pero Hay que ayudarnos a madurar y madurar estas partes internas nuestras que todavía están ahí como bloqueadas o estancadas o están, lo voy a poner entre comillas, como más aniñadas, que nunca, que se quedan ahí como haciendo capuchito o quedándose o porque tienen miedo a salir, porque tienen

miedo. Entonces, ayudar a madurarnos. Si puedo crear nuevos vínculos, si puedo crear nuevas relaciones, es porque estoy madura para poder hacerlo. Porque ya puedo tomar mis recursos, ponerlos a mi disposición, crear la vida. Hay una frase que dice que estar sano es estar listo para la incertidumbre. ¿Estar sano? Es estar listo para el incertidumbre. ¿Qué me digo? Bueno, como dijo recién Yasmín, que dijo, bueno, si tengo que volver, yo sé cómo crear vínculos.

Sé cómo crearme a mí. Sé cómo poner. Y todo esto es porque lo practico. Y lo veo. Y lo valido. Y digo, ah, mirá. Lo hice bien esto. Esto lo hice bien. Mirá que bien que hice esta reunión. Esto es. Esto es. Entonces, nuevamente, date permiso a ser escuchado, date permiso a ser escuchado. Otra vez, date permiso a ser escuchado. Vale la pena, te ayuda, te acompaña, sos visible. Para ese terapeuta sos, estás ahí, es tu testigo de crecimiento. Y eso es. sumamente nutritivo.

Y nos puedes dejar unos ejercicios para quien quizás ahorita no esté listo para acercarse a ti, buscarte y quizás está pasando por un momento difícil con esta entrada del invierno y quizás acabas de llegar a Australia, te está tocando ahorita, dices justo ahorita estoy decidiendo si me voy o no, no sabes la cantidad de viajes

en temas de vacaciones o de vuelos. esta síndrome de las estaciones también genera ingresos en la cuestión de la compra de vuelos porque la gente es cuando decide irse a su país y regresa después y les da esas crisis, ¿no? Creo que no dicen lo correcto y se van y vienen. ¿Qué nos recomendarías antes de hacer esos movimientos si es que alguien que nos está escuchando está pasando por esta difícil situación? Todavía no lo entiendo. Ahora dos cosas se me ocurren. Uno

es moverse, moverse. mover el cuerpo, físicamente, hay que moverse físicamente, bajarse, pisar fuerte, hay unos ejercicios que son como, bueno, piso como gorila, voy caminando por mi casa, piso, generar mucho, se llama arraigo, sentir que la tierra te sostiene, pisar fuerte, pisar fuerte,

si se puede salir, yo sé que hace frío. vivo en el mismo hemisferio, así que sé de lo que hablamos, pero digo, me muevo, me muevo, moverse, moverse, no quedarse sentado, no quedarse caminando, que los ratoncitos caminen demasiado en la cabeza, ir al cuerpo, ir al cuerpo, porque el cuerpo sostiene, la cabeza, no solo la cabeza sostiene, el cuerpo sostiene, entonces, moverte, ir a caminar, salir a mirar lo que hay, los árboles, la luz, conectarse con el movimiento, moverse. La otra

cosa es no pierdan los rituales. Otra vez, hay una historia, vengo con una historia. Me gusta el karaoke, me voy a un karaoke, me voy a... Armo una fiesta, armo una reunión aunque sea de tres y me pongo a cantar. O sea, no renuncien a los rituales. Tal vez los tenga que transformar. No los puedo hacer tal cual los hacía en mi país. Pero puedo traer una partecita de mi país y ponerlo. No nos olvidemos los rituales. ¿Por qué? ¿Por

qué me voy a olvidar de mis rituales? Si son los que me conectan con mi origen y los puedo compartir. Y lo puedo compartir. Y animarse a ser escuchados. Vale la pena hablar. Pongo en palabras, saco lo que siento. Vale la pena darse ese permiso. Pero sí iría a moverse, a mover el cuerpo, a moverlo. Y a moverlo, moverlo, moverlo. Levantarte, pararte. Moverte, moverte. Si estoy sentado, me encorvo, voy para abajo. No, me paro y me muevo. Moverse va a ser otra experiencia.

Otra experiencia. Lo que estamos tratando es de construir otras experiencias que se queden ya como un registro y que yo la puedo seguir utilizando. Son recursos. La terapia lo que tiene que dar es... La terapia te tiene que servir para vivir en la vida. O sea, no es una reflexión teórica. O sea, yo me tengo que salir de terapia y decir, ah, ok, puedo usar esto. O sea, te tiene que ayudar a vivir, a estar en la vida. Y eso es lo que estamos tratando de hacer, estar en

la vida. A nuestra forma, con nuestras formas. Pero estar. Y esa presencia la puedo sentir cuando muevo el cuerpo. Cuando respiro. Muevo el cuerpo y respiro. Respiro. Respiro profundo. Hay una respiración muy sencilla que me hace estar presente. ¿Qué es? Son cinco segunditos. Inspiro y expiro de a cinco segundos. Entonces, un, dos, tres, cuatro. Y mientras inspiro, digo yo. Inspiro y digo estoy. Inspiro y digo aquí. Inspiro y digo presente. Yo estoy aquí presente. Qué lindo.

Sentí, sentí la conexión. Aquí hubo una... Desde diferentes lugares. Bueno, Yasmina está en Sydney, Australia, pero está como a dos horas de mí, como a una hora. Y tú, Viviana, estás muy lejos, estás hasta el otro lado. ¿Qué horas son ahorita ya en Argentina? Son 8 .43 de la mañana. Estamos en el mismo sábado, ¿verdad? Sí. Ahí está. Y la verdad es que esta energía pues fluye, ¿no?

Desde allá hasta acá. Me imagino que puedes lograr maravillas con la gente que te vaya a necesitar, que esté pasando por crisis, no nada más de esto que hoy quisimos tocar, porque ataca directamente una cosita que le pega a los latinos viviendo en Australia, este homesick, ¿no? Pero hay muchas cosas, muchas otras situaciones que te pueden llevar a requerir de una mano amiga, de una voz que te escucha, que te visibiliza, ¿verdad? que te comprende y que te puede ayudar a darte ese

tipo de herramientas. Y que te hace preguntas. Y que te hace preguntas. Eso no me lo pregunté. Te hace preguntas que tal vez nunca te hiciste y te permiten abrir otro espacio y abrir opciones. La idea es, abro, abro opciones. A ver, puede por acá. A veces la sesión puede terminar en, bueno, no, no sé, estoy enojado, no me gusta. Está bien. Está bien. No tiene por qué terminar todo, o sea, no idealicemos la terapia. Terapia es un acompañamiento a cómo estoy. A cómo estoy.

No tiene siempre que ser esos grandes resultados en la primera sesión porque... También esa es parte de la idealización, ¿verdad, Yasmín? Sí, no, nuestro proceso ha sido, ahorita es más de un año y la primera vez estuvimos como cuatro años. Porque como humanos somos complejos, o sea, como decíamos, siempre pasas, tienes duelo, pero también tienes alegría de que logras cosas, pero tienes cosas del pasado que te están atacando. Entonces, de pronto hay que... Tratar de limpiar

el agua y empezar por algún lado, ¿no? Entonces, sí. Es como limpiar el clóset. Cuando empezamos a limpiarlo, ¡uy! Eso haces un relajo, sacas todo, ya no sabes ni cómo meterlo para adentro de nuevo y poco a poquito vas colgando las piezas y poniéndolas en su lugar. Me imagino algo así, ¿no? Y hay cosas que hay que tirar, que hay que renunciar. Esto ya no me sirve más. Jamás seré talla 8 de nuevo. Adiós. Pero aparte, si la tengo ahí, tengo que hacer un esfuerzo a meterme ahí.

Cuando realmente ya no... No es más. No soy más eso. Soy más esa talla. Suelto. Lo dejo ir. Dejo que... Que sirva para otros, pero que a mí ya sé que no me sirve. O me quedo con lo que, ah, esto sí, esto soy buenísimo. Y me lo quedo. Y en esto no estoy dispuesta a renunciar. Un poco lo que decía Jasmine, no estoy dispuesta a renunciar en mi forma, la forma en que soy. Voy a meter

esta forma que soy en donde estoy. Soy esto, elijo serlo y lo sostengo, como respirando, moviendo el cuerpo, darme permiso una vez por semana o dos o una vez cada 15 días de ser escuchado, de ir a tratar mis temas. Es una forma de ayudarme a estar en el presente. Como dijiste, sanar... Estar sano es estar listo para la incertidumbre. Exacto. Estar sano es estar listo para la incertidumbre. Sí. Todo el tiempo tenemos incertidumbre. No

sabemos lo que va a pasar. Lo que sí sabemos es con lo que contamos, que es con nosotros mismos, nuestros recursos. Sí. Nuestros recursos hacen a que la experiencia sea diferente. Con mis recursos hago que esta experiencia sea diferente. Eso es lo que sé trabajar. Exacto. Qué bonito, qué lindo. Fíjate, sin haber platicado de esto antes, justamente el jueves fue el último día del trabajo. Porque hubo un puente aquí, ¿no? En Australia. Iba saliendo de la casa y dije, no quiero ir

con la misma actitud. Voy a ir un poquito más abierta a lo que la vida me va a mostrar. Y justamente salgo y hay un arcoíris. Y yo dije, guau, qué regalazo. Regalazo de la vida. Hace mucho que no veía uno. Entonces también esa actitud de estar abierto, ¿verdad? Y visibilizar. O sea, porque si vos... Hubieras querido, hubieras podido no ver el arco iris. Sin embargo, quisiste verlo. Entonces, esta actitud que vivimos de ser invisibles,

no invisibilicemos nosotros. Veamos lo que sí hay, lo que sí tenemos y los vínculos con los que contamos. Que es lo que estamos construyendo. Perfecto. Muy bonito. Me encantó, me encantó. Viviana, tienes que volver a venir. Te voy a comprometer. Encantada. Yazmín, tú también tienes que volver a venir porque tenemos que hablar sobre tu trayectoria como líder, como profesional en Australia. Tienes una carrera, un degree acá.

No, tiene toda una historia muy buena que también va a ser de mucho uso para, ya sabes, todas. las, bueno, mujeres que tú eres una representación para muchas mujeres que quisieran haber vivido este proceso y que tú ya lo estás logrando, entonces para ellas va a ser como, wow, sí se puede, ¿no? Como decimos en México. Y obviamente Viviana, pues ya será cada una en su espacio, pues que nos des más consejo y si ustedes quieren contactar a Viviana, pues aquí en la descripción del podcast,

les voy a dejar su Instagram. sencillo, le mandas un mensaje, la sigues, porque nos va a estar posteando consejos, la vamos a tener por aquí posteándole cosas, y le mandas mensajito, si checas tus, ya ves que luego están los mensajes que llegan de desconocidos, sí, como desconocidos, ¿verdad? Que te van a llegar como desconocidos, perfecto, así que no se va a perder, y si lo pierde y tú quieres contactarla y todavía no te contesta, mándame el mensaje a mí en la página

fmlpodcast .com me mandas el mensaje y me dices, Viviana no me contesta, y yo te conecto directamente con ella. Y digo, Viviana, se te pasó esto. Por si cualquier cosa, que suele, a veces podemos, puede pasar con las redes sociales, ¿verdad? Entonces, me contactan y les paso el dato a ella, y ustedes pueden empezar con esto, que puede

ser un nuevo camino a la sanidad. al sentirte bien y al aceptar que vivimos en este país y que esa es la estación del año y que hay otras cosas interesantes que podemos encontrar, como por ejemplo, ya se me está ocurriendo, Yasmín, irnos al karaoke. Ah, sí, claro. Y a los tacos. Y también que sea online. Exacto. Pues nos despedimos. Yasmí, ¿quieres agregar algo más para despedirnos? No, pues para mí un placer estar nuevamente aquí. Y sí, con todo gusto compartir mi experiencia.

Y nada, muchas gracias Vivi por todo el trabajo que hemos hecho juntas y Eliane por invitarme. No, gracias. Y Viviana. Yo quiero agradecer muchísimo la invitación. Gracias por permitirme darme a conocer. Hablar de estos temas, ¿no? Hablar, poner en palabras. No eres un bicho raro porque te pasen. Sí, nos pasa a todos. Todos estamos viviendo situaciones. Está bien y está bien que te pasen. Está bien cómo estás. Solo hay que permitirse ser escuchado e ir y tomar una oportunidad.

Tomar la oportunidad de ser escuchado. de sentirte acompañado. Date ese permiso. Perfecto. Qué bonito mensaje. Me siento muy aliviada. Parece hasta que fui a mi terapia, a mi sesión, de escucharlas. Ya estoy muy relajada. Los dejo esta semana. No se pierdan episodios siguientes. Tenemos otras interesantísimas entrevistas con gente, talento en movimiento. Gente que está apretándonos y que nos da su mensaje a través de este que es

el podcast de FM, el podcast. Recuerda de seguirnos en todas las plataformas y sobre todo en YouTube. Aquí nos puedes ver. Por si nos estás escuchando, ven a YouTube y aquí nos vas a ver y vas a conocer a Viviana y a Yasmin. Nos vemos hasta la próxima. Bye. Bye.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android