Hola, bienvenida, bienvenido, bienvenide. Me da mucho gusto que estés aquí conmigo esta semana porque vamos a tener otro episodio muy interesante sobre emprendedores en Australia, gente que está haciendo cosas muy interesantes y que quizás, así como yo, algunas veces los conocemos, a veces no. Y esta semana estoy especialmente emocionada porque encontré una mujer que está haciendo algo tan interesante que realmente me voy a unir a su network porque está muy activa, tiene... Todo
ya implementado. Y miren, les voy a leer un poquito sobre lo que está haciendo. Primero, ella se llama Jenny Ubilla y es la creadora de Somos Reinventadas. Y es la líder y emprendedora digital con más de seis años de experiencia en negocios, marketing, networking, empresaria. Además, es periodista. Y máster en comunicación corporativa, experta en creación de marcas, publicidad, marketing y estrategias de negocios digitales. Me encanta. Con experiencia en Latam, Australia, Europa y
también Estados Unidos. Así que su experiencia es súper amplia. creadora de la primera red de networking para mujeres de negocios en español en Australia, eso también, o sea, no sé cómo no me la había encontrado, formadora, mentora, speaker de negocios y asesora de más de 500 empresas
y profesionales de todo el mundo. Además, pues es una mamá ocupada, latina, ocho años viviendo en Australia y pues que la verdad estuvo con el mismo problema que de alguna forma todos tenemos cuando migramos a otro país y es... ¿Cómo empiezo de nuevo? ¿Cómo vuelvo a reconectar? Porque es bien difícil emprender, arrancar con tu idea, con tu propósito, cuando de repente tienes la cosa de que no conoces por dónde, no sabes con
quién. El lenguaje es diferente y pues tienes que empezar a expandirte en esa zona de confort. Así que hoy tenemos a Jenny Ubilla. ¿Cómo estás, Jenny? Bienvenida. Me da mucho gusto que estés aquí. ¡Qué presentación! Muchas gracias. No me acordaba que habías hecho tantas cosas. Bien hecho el trabajo. Bien investigada. Gracias a ti por invitarme y por darme este espacio en
tu linda comunidad. muchas gracias por estar aquí Jenny la verdad es que me encanta que podamos haber encontrado este espacio para comunicarnos para platicar y sobre todo para que toda esta gente que nos ve y que nos escucha a través de todas las plataformas de podcast ya saben que estamos en Spotify iTunes iHeart Amazon Music todas las que te puedas imaginar todavía si quieres ve a la página FM del podcast y también puedes ir a YouTube para que nos veas y para que conozcas
a Jenny mira nada más aquí la tengo y me da mucho gusto que me hayas has hecho este espacio en tu agenda. Somos reinventadas. Y sí, la verdad es que somos reinventadas. Porque, ¿cómo más puedes hacerlo? ¿Qué es somos reinventadas? Somos reinventadas en una comunidad, es una tribu, es un espacio seguro, donde no solamente nos capacitamos en el área de negocios, sino que
también nos apoyamos. Reinventada nace desde la necesidad de muchas mujeres, incluida yo, de tener una tribu segura, una tribu de amor, de cariño, pero también donde me capacites, donde me hagas mejor profesional o emprendedora. Y eso es Reinventada. Reinventada tiene una magia muy linda de que nació desde la absoluta genuidad de crear comunidad. Porque en ese entonces, cuando comenzamos, no habían espacios de mujeres, exclusivos de mujeres en español como tal. Y si los habían,
eran algo permanente en el tiempo. Eran espacios, eventos específicos, pero no había una comunidad viva que estuviera todo el año trabajando. Y eso es Reinventadas. Qué lindo concepto. Me encanta que hayas encontrado ese problema para que hayas creado esto. Porque en realidad nace de un problema, ¿no? Jenny, ¿eres chilena? Soy chilena, nací en Chile. No voy a decir hace cuánto tiempo, pero nací en Chile. Menos que yo, no te preocupes. Y soy hija. y nieta de empresarios, de emprendedores.
Toda mi vida, me acuerdo muy bebé, tengo fotos escondidas abajo del mesón donde mis abuelos vendían, ¿no? Y para mí el emprendimiento no es una, no es algo alejado, o sea, nací. Crecí en un mundo de emprendedores donde me enseñaron desde muy chiquita esto. Entonces, yo creo que lo traía en las venas. No sé cómo explicarlo, ¿no? El cariño, el amor y conocer tan de cerca
lo que es emprender, ¿no? Sí, claro. Y me imagino que, pues, obviamente has visto todo el proceso, cómo se sufre, cómo se pasa por diferentes etapas hasta que se dan los resultados. Entonces, también has aprendido a ser paciente, ¿no? A que tu producto, pues, de frutos, a que la gente te siga contactando como ahora nosotros contigo. Pero, ¿qué fue lo que pasa en tu vida que decides venirte a vivir a Australia? ¿Cuál es la gota que derramó el
vaso? Sí, sí, sí. Mira, yo siempre fui, si bien nací como desde el alero de familia, de emprendedores, de empresas. Mi papá, mi abuelo, siempre incentivándome a que me montara el negocio familiar, que es como muy clásico en Latinoamérica, ¿no? Pero yo salí libre, demasiado libre. Y para mí no era una opción hacerme cargo del negocio de mis papás, ni de mis abuelos. Siempre fue como algo
que no era mío, que no me pertenecía. Y tuve la fortuna de tener unos padres muy respetuosos de mis decisiones y que confiaban mucho en mí. Y siempre me dieron la libertad de elegir lo que yo quisiera hacer con mi vida. Yo fui la primera profesional de mi familia. Todos mis padres, mi abuelo, nunca tuvieron educación universitaria. Y yo marqué, como hay un hito familiar, de formarme en la universidad, después de irme al extranjero,
hice un máster en Europa. Y cuando ya pasé mis 20 y algo, dije oye, yo no sirvo para trabajar para gente. Y algo que siempre sentía, así como que no me gusta que me manden, no me siento cómoda con esta mentalidad de empleado, jefe, casi que el jefe es Dios. Nunca encajé, nunca encajé, de hecho fui una empleada bien rebelde, y eso me trajo consecuencias en algunos momentos, porque siempre pensé fuera de la caja, era como, no me gusta seguir masa, no me gusta... Y así también
nace mi idea de emigrar. Yo creo que emigrar no solamente significa irte de un país, sino que es como un estilo de vida, es una decisión en muchos aspectos. Y justamente yo había terminado mi máster en Europa, había estado dos años, había trabajado por una agencia de moda allá en España, Madrid, y quedé podrida, te lo digo honestamente. Quedé podrida, o sea, el ambiente laboral, la competencia, la envidia en ese mundo. La frustración,
¿no? La frustración. La presión, incluso hasta cómo te ves, o sea, una cuestión así desgarradora. Y yo dije, esto no es para mí, esto no es para mí, yo no sirvo para esto. Tuve una crisis existencial importante en mis 25 años, 26 años, porque yo partí muy chiquita, fuimos muy chiquitas en mi casa, todo. Y ya esa edad ya tenía experiencia laboral, ya había hecho mi máster. Entonces como que llega un momento tuyo que tienes que tomar decisiones y decir, ¿sabes qué hago ahora en
adelante? Aparte, salir de tu país es algo que te ayuda mucho para abrir tu mente y conocer otras realidades. Y yo solamente sabía lo que era trabajar con rigor y disciplina y trabajar para hacer dinero y para tener cierta posición, porque es lo que me enseñaron mis papás, ¿no? Pero cuando salí del país fue como, oye, no, pues no necesariamente tiene que ser así la vida. Y así fue como que cuando volví a... a Chile, yo no encajaba. Yo decía, no, yo no sirvo, no
es lo que yo quiero, no es lo que yo busco. No encontré trabajo profesional en Chile por un año, estuve sin un trabajo porque estaba sobrecalificada y eso fue un golpe de realidad fuertísimo. O sea, decir, oye, pero ¿cómo me voy a estudiar al extranjero para ser mejor profesional y no me dan trabajo? Y ahí fue, por ejemplo, yo soy periodista, trabajé dos años de periodista de prensa en la televisión, en Televisión Nacional de Chile, y mis notas eran súper así como, ¿qué
estás haciendo? Fui la peor notera del mundo, te lo digo honestamente, la peor notera del mundo, no era para mí, me afectaba demasiado. ¿Pero era periodista social? Claro, periodista de prensa, periodista de prensa, prensa dura, los accidentes, el accidente de los mineros de los 33 mineros, o sea, fueron cosas muy fuertes, a mis 21 años que yo había salido recién de la universidad fue mi primer trabajo, así como salí recién de trabajar en el canal. ¿Y te tocó cubrir eso?
Me tocó cubrir eso, de hecho... Pasó en la región que yo estaba, yo soy de esa región, de la región de Atacama, y yo estaba de turno en ese momento porque yo era la notera del fin de semana, porque yo estaba recién salida de la U, entonces como que me pagaban freelancer. Claro, y me acuerdo que suena el teléfono y fue como, oye, hay unos mineros que se enterraron, que hubo un accidente minero, y yo así como, no me gustaba ser notera, era como, ya voy a mandar camarógrafo, me avisan
si es grave. Así fue mi reacción. Pero, la conexión con mi trabajo. Cero empatía. Y después me llama mi camarógrafo y me dice, Jenny, está la escoba, tienes que venir. Y yo, si no, no. Y ahí yo, claro, porque siempre mandamos al camarógrafo porque es como el que tiene que sacar las primeras imágenes. Y bueno, ya se derivó todo después a nivel central, porque es una noticia, una locura. Oye, compartimos eso tú y yo, ¿eh? Porque trabajé yo también en medios y también estuve en noticieros
y sí, es duro, ¿no? De repente tener que estar de que, muy buenas noches, hoy en las noticias. No creo que me tocó los mismos. Veramente, ¿sabes? Cuando yo de, o sea, yo cuando empecé como reportera de calle, porque era reportera de calle, o sea, ni siquiera di las noticias. La reportera, la que está en la calle con los hinchas cuando habían partidos de fútbol. Esa era yo, la que andaba cuando había un traficolar, un accidente, ahí andaba yo con el micrófono. O sea, calle, calle,
calle. Me pagaba pésimo, trabajaba muchísimo. Y sinceramente lo de los mineros, yo creo que a mí también, yo creo que cada etapa de la vida uno le va enseñando cosas, ¿no? Yo ya venía con esa espinita, esto no es para mí. esto no es para mí, no me gusta, no me gusta la cámara, no me gusta el ambiente, no me sentía cómoda.
Y cuando pasó de los mineros y ver como algo tan fuerte, porque a nosotros nos tocó estar los tres meses reporteando arriba, yo después entré al área de producción, a apoyar en el área de producción, entonces me tocaba compartir muchísimo con las familias que estaban acampando ahí. Y decir que viniera como el productor de la capital a decirte, oye, anda donde la familia tanto y haz que llore. Sí, sí. Para mí eso fue... Porque
la cebolla llora, así me decían. La cebolla vende, la cebolla vende, que era como el concepto de que la persona llorara. Y yo era como, ¿ya? O sea, ¿qué estamos haciendo? ¿Qué rol social no tenemos hoy día? Porque esto era una tragedia. Sus papás estaban enterrados vivos, o sea... Para mí eso fue como un quiebre. Yo cuando terminó y fue ya el rescate y toda la experiencia de principio a fin, yo dije yo no sirvo para esto.
Fue mi último trabajo en el área de prensa y yo entré a otro rubro y cambié de rubro antes. Sí, es que cuando se vuelven ese tipo de noticias o ese tipo de situaciones tan personales en métricas. en audiencias, es como bien duro, ¿no? Es bien duro estar viendo cómo de eso también venden, ¿no? Al final de cuentas, lo que hace ahora las redes sociales también, y bueno, es difícil. Yo estudié periodismo porque yo sentía esa labor social, ¿no? Yo soy muy social, y me decepcioné.
O sea, trabajé como con los reporteros, por los cuales yo estudié periodismo, así como gente que tú admirabas genuinamente. Y que trabajar con ellos de verdad fue una decepción de decir, oye, así es, qué fuerte, y esto no lo quiero. Y así como esto, en mi vida siempre he sido una mujer súper de decisiones, no le tengo miedo a tomar decisiones, como que si algo no me siento cómoda. lo voy a hacer, sin miedo, sin mirar
atrás. Si me equivoco, asumiré los costos de ese error, pero soy muy, de chica fui muy, mi mamá siempre me decía, tú eres un peligro, porque no le hacía miedo a nada, demasiado confiada. Y obviamente eso también, cuando eres, a medida que vas madurando, te trae problemas, por supuesto, cometes muchos errores, pero también para mí siempre ha sido, yo siempre, para mí es muy importante
la libertad. en todos los sentidos, como de sentirme libre, de elegir y de ser consciente con lo que yo siento, con lo que quiero, con lo que me llena, con lo que no, estar en los lugares que quiero estar, porque para mí la vida es tan corta, es tan... Nadie la tiene asegurada. Y yo siempre digo, y le digo a mi esposo, y mi esposo se enoja, el día de siempre es que me llegara a pasar algo alguna vez, que espero que no, morirme muy viejita,
siempre fui súper feliz, hice lo que quise. Y ya, no sientas nunca la culpa de que me quedó algo pendiente. No, no, no, siempre he hecho lo que he querido y he sido súper feliz en cada decisión que he tomado. Y me he sufrido lo que he tenido que sufrir en su momento. Entonces, claro, fue eso también y muchas cosas más que a mí me ayudaron a tomar la decisión de dejar mi país. Súper decidía que yo no iba a volver. O sea, yo lo sentí muy fuerte en mi corazón.
Considió con que yo ese año que no tenía trabajo, encontré a mi esposo. Nos casamos en menos de un año, porque soy una mujer de muchas decisiones. Se ve, se ve. En un año me casé, conocí a mi esposo y me casé. Y con eso decidimos venir a Australia. Y decir, por un tema de visado, ni siquiera era como por, ay, que me encanta Australia. O sea, fue como... qué opciones de trabajo tenemos y en qué países, porque no podíamos obviamente
solo estudiar, ¿no? Entonces, por eso nos decidimos por Australia y con un plan relativamente creado, siempre muy bien asesorado, de decir, mira, ¿qué vamos a hacer acá? Porque eso es súper importante, yo creo, cuando uno emigra, definir siempre objetivos. Mi objetivo es venir, pasarlo bien e ir. Mi objetivo es quedarme. O sea, incluso si es que decides venir y probar. Tener un plan, porque en temas migratorios cada año es importante, o sea, cada
mes que tú pierdes o ganas es crucial. Entonces, vinimos con un plan muy bien elaborado y también con un plan B, ¿no? Es decir, sabes que si es que no funciona, tenemos este plan. Pero siempre desde la libertad decimos aquí, si no nos gusta Australia, agarramos nuestras cosas y nos vamos para otro lado. Éramos dos almas libres, recién casadas, que nos amarraban. En ese entonces no habían hijos. Y sí, así fue como llegué a Australia,
en verdad. Llena de sueños, con tu maleta, con el amor a tu lado, y dices, ok, vamos a empezar, vamos a darle chance a este país, ¿no? Te dio chance, te dio espacio para lo que estabas buscando. Desde el principio tomó tiempo. Mira, yo lo dije también en otro espacio que me invitaron. No voy a nunca decir que Australia en un principio para mí fue algo precioso. Yo la sufrí. Yo comí piedras. Los primeros dos años para mí fueron ¿por qué me vine? ¿qué estaba pensando? O sea,
literal. Porque no me podía comunicar. Porque, o sea, yo soy comunicadora. ¿Sabes lo que significa para una comunicadora? Jenny, Jenny, este es el mejor espacio para ti. Yo te entiendo. Sé, yo sé lo que es esto. O sea, el poder llegar a este momento, el que estás tú o el que estoy yo, dices... ¿Pero qué estamos hablando cuando ni el internet, cuando yo llegué ni el internet funcionaba? Apenas podías hacer una llamada de WhatsApp y ya se te acababan todas las gigas
que te daban. Ahora ya hay más gigas y aún así el internet es malo. Ahora ya hay más cositas, pero sí, no, te entiendo, te entiendo. Es frustrante, ¿no? Fue frustrante. Yo odiaba Australia, decía, ¿pero por qué me vine? Y claro, y te empieza una crisis existencial súper importante a la
hora de emigrar, de identificar quién es. quién es esta nueva persona que está surgiendo, realmente estoy dispuesta a hacer todo lo que hay que hacer para quedarme en este país, realmente estoy dispuesta a, porque se sacrificó, no me gusta la palabra sacrificio, porque no creo que nada sea sacrificio, pero si hay que trabajar el doble y hay que estar súper comprometido con cumplir tus sueños. Nosotros llegamos con la decisión de estudiar una carrera universitaria. Pese al coste económico que eso
conlleva. Carísimo. Nosotros pagamos 16 mil dólares al semestre. Era mucho dinero. Entonces nosotros nos pusimos un plan de tres años porque mi esposo vino a estudiar la ingeniería acá, sacó la ingeniería en informática y yo como venía de estudiar de España, yo no quería volver a estudiar. Entonces le dije, aparte que mi esposo es como más inteligente. Es más inteligente, pero es más aplicado que yo. Es más de los estudiantes. Sí, sí, él es muy así. Entonces yo dije, prefiero apostar a
la segura. Porque yo soy más emocional, entonces yo dije, si a mí no me gusta, me va a afectar. O sea, yo me conozco. Y entonces mejor que él haga el inglés, que haga todo el path él, y yo lo acompaño y lo sigo en este proceso, ¿no? Y así fue, entró a estudiar en directo a la universidad. Y porque hicimos como un business, un school, el school de inglés lo hicimos dentro de la universidad para tener el paso directo a la universidad.
Y así fue, ¿no? pero fue difícil, o sea, yo me arrepentí muchísimo, muchísimo, y cuando la gente viene acá y sufre y la pasa mal y se decepciona, y yo siempre digo, es parte del proceso, hay que vivirlo. Sí, hay quien dice, un amigo mío colombiano dice, hay que pagar el piso de suelo, ¿no? O sea, hay que pagar el, perdón, hay que pagar el piso, o sea, el derecho de suelo, perdón.
Que pagar el derecho de suelo. Y casi todo el mundo pasa por esa crisis en la que tienes que hacer los trabajos y todo eso que te venden tan bonito en el extranjero, ¿no? De que te van a pagar más, que la vida, que el nivel que existe, pero no es así tan fácil para alguien que llega. Y me llama mucho la atención que sabes que los chilenos son una comunidad grande aquí en Australia, entonces tienes como un network, ¿no? Tienes a lo mejor por ahí un tío, no sé, ¿tienes familia
acá? No. Al contrario. Al contrario. Increíble, ¿no? Yo no conocí chilenos hasta yo creo que hace tres años atrás o cuatro años atrás cuando empecé con Reinventadas. Nunca conocí chilenos. Y ahí yo me di cuenta también de algo. Yo soy una mujer muy pisiana, muy observadora, muy intuitiva, muy conectada como con cosas que no se ven. Quizás va a sonar raro esto. Pero como que siempre estoy muy conectada con algo, ¿no? Y yo cuando empecé Australia, yo sentía, esta es la tierra de la
reinvención. La tierra donde todos somos libres de volver a comenzar las veces que quisiera. Y si tú conoces la historia de Australia, yo sin saber esto, Australia fue fundada por reos, como muchos continentes, muchos países, muchas nuevas civilizaciones. Y estos reos que vinieron primero castigados a Australia se reinventaron acá y tuvieron nuevas oportunidades de resurgir y de tener vidas buenas en Australia. Y creo que Australia representa eso para muchas personas,
¿no? Como de darnos la libertad absoluta de que nadie nos conoce, de que estamos súper lejos, súper lejos. Y que si tú no tomas esta oportunidad, yo no sé qué más te va a hacer tomar esta oportunidad. O sea, obviamente que en este proceso de reencontrarte, de descubrir qué quieres, hacia dónde vas, hay un proceso de mucho dolor también. Porque hay que despedir familiares, hay que despedir momentos que nunca más vas a estar, familiares, amigos que a lo mejor no vas a poder despedir, sobrinos
que no vas a ver crecer. Y te vas a perder muchas cosas. Y eso es un duelo. Eso se vive. Y yo siempre digo, ¿vas a migrar o te vas a quedar con la mitad de tu vida en tu país? Porque eso también no nos deja progresar. Y yo creo que eso es clave, ¿no? Como de tomar la decisión y decir, ok, esta es una decisión que yo tomé, nadie me obligó. ¿Qué voy a hacer con esto? ¿no? ¿hacia dónde lo voy a llevar? ¿hacia dónde lo voy a llevar?
y nosotros cuando llegamos a Australia yo tengo una relación muy cercana con mis abuelos, me criaron prácticamente mis abuelos maternos y cuando llevaba seis meses mi abuelo le da un derrame cerebral y queda muy mal y al año muere y yo No sé, mira, esas cosas de la vida. Por eso quizás esto se los digo a las personas que están escuchando este podcast y que van a dejar gente en este camino, ¿no? Me acuerdo que cuando yo me despedí, yo siempre me despedía de él porque
yo siempre fui viajera. Yo muy chiquita empecé a viajar y mi abuelo era como, vamos, yo te apoyo, ¿qué necesitas? Como que cuéntame, él siempre así como apoyando que yo me moviera. Y nos vemos la vuelta, nos vemos la vuelta, tráeme un regalo. Siempre me decía, tráeme un regalo, tráeme un regalo. Y en esta despedida... Cuando yo me vi en Australia, yo nunca había sentido tanto dolor. Y no sabía por qué. Y yo le decía a mi esposo, nunca me había dolido tanto despedirme de mi
abuelo. Nunca de mi abuela, nunca. O sea, era un dolor que se me rompía el alma. Y lloré muchísimo en esa despedida, muchísimo. Y le dije a mi esposo, como si hubiera sido, no sé, una premonición. Le dije, siento que no lo voy a volver a ver nunca más. Y me acuerdo que el último abrazo fue así como con tanto dolor, amor, cariño, agradecimiento,
tantas mezclas. Y yo le dije, y hablábamos siempre, me llamaba por teléfono para saber cómo estaba, cómo iba a Australia, que me iba a venir a ver los canguros y que me molestaba, porque él tenía mucho sentido del humor. De hecho, yo saqué su sentido del humor. Y cuando tiene el accidente, él no volvió a retomar el... La voz. No pudimos hablar nuevamente. Y en menos de un año falleció. Y ese dolor fue súper fuerte. Porque yo dije. Se cumplió lo que sentí. Y quizás fue el inicio.
De empezar a despedir a muchas personas. Que yo amaba. Que habían formado parte importante de mi vida. Y de despedirlas. Y de despedirlas para siempre. O hasta volvernos a encontrar. Y eso es parte también de este proceso. de hacernos más fuertes y de entender que las relaciones humanas no acaban acá. Yo creo que eso fue para mí súper importante de entender. Después de ese dolor, yo tuve que viajar a Chile, lo despedí,
lo lloré mucho. Y cuando vuelvo de Chile, un par de meses después, yo quedo embarazada por primera vez. Y fue un proceso... Súper chocante porque no estaba dentro de los planes. Tu plan de independencia, ¿verdad? Estábamos pagando universidad. No llevábamos ni un año y medio. Habíamos cumplido recién un año y medio en Australia. Y muchas cosas en un año y medio. Mucho, mucho, mucho, muchas cosas fuertes. Y yo le decía a mi esposo, le decía, ¿pero cómo vamos a hacer
esto si apenas podemos comer? O sea, no, fue una locura. Qué triste, Jenny. Jenny, cuánto lo siento, cuánto siento la pérdida de tu abuelo. La verdad es que también en ese sentido es muy triste y real, ¿verdad? Sentir la vida de esa forma cuando perdemos a nuestros seres queridos y más cuando estamos acá. Y creo que ese es otro de los detalles, de los features que tiene Australia, que vamos a vivir eso, esa llamada en la que
nos dicen que es un ser muy, muy querido. ha pasado a mejor vida y creo que sí me conecto perfectamente con tus sentimientos porque aquí me tocó perder a mi hermano que lo quería bastante entonces eso te hace renacer desde un punto muy fuerte de la vida y aparte muy maduro y creo que es lo que hace como que reconectes fue eso lo que te ayudó a tomar el nuevo ¿Este emprendimiento fue eso lo que te hizo el clic, clic, clic? ¿Empezó ese año con tantos cambios y que luego los bebés?
La gota que rebasó el vaso ese año y esos dos años fue cuando yo quedé embarazada y yo perdí a ese niño. ¿Cuánto lo siento? Eso fue lo que para mí fue el quiebre. El antes y el después. Yo pensé que me había dolido mi abuelo, pero esto fue romperme en mil pedazos y vivir la pérdida de un niño, aunque no lo esperabas, ¿no? Aunque no haya llegado el término, el embarazo es un hijo que no llegó y un hijo que vive dentro de
ti para siempre. Y nosotros somos una pareja que nos amábamos y nos seguimos amando mucho, entonces siempre nuestro sueño fue tener hijos, ¿no? Y fue un dolor muy duro. Yo creo que más duro que perder a mi abuelo. Un dolor que me rompió, pero que también me reconstruyó. Me reconstruyó, me dio más fuerzas, me hizo más empática, más sabia. Y me hizo volver a recordar que lo más importante de la vida no es nada más que los momentos, ¿no? Que todo es tan frágil. Que la
vida es tan hermosa y también tan frágil. Y que no es necesario estar viviendo una vida completa en este mundo para dejar de huella. Y para mí eso fue. Yo ahí tomé una decisión, yo dije... Yo me eché mucho tiempo la culpa porque yo dije, bueno, es porque yo estaba trabajando mucho, estaba exigiéndole mucho a mi cuerpo, entonces eso fue porque perdí a mi hijo. Obviamente que después entendí que no fue por eso, ¿no? Pero yo tomé una decisión, yo dije, el día que yo
sea mamá... Yo voy a vivir cada momento de eso. No quiero perderme nada. Y no quiero seguir trabajando con mi cuerpo porque el cuerpo es tan frágil, tan débil. Entonces necesito buscar una forma de ganarme la vida sin tener que hacer limpieza, sin tener que estar moviéndome. Y ahí fue cuando decidí, le dije a mi esposo, voy a dejar el cleaning y necesito aprender inglés. mientras tú sigues estudiando, porque si no, no puedo entrar al
mundo profesional. Y así me cambié a una warehouse, empecé a estudiar inglés ahí, aprender inglés en la vida, nunca he estudiado inglés yo, nunca he hecho un curso. Y cuando estábamos ahí, mi esposo, ya llevábamos tres años casi, estaba a punto de terminar la carrera, porque acá las carreras son mucho más cortas, los bachelors. Y cuando ya estaba acabando el año, yo quiero embarazar de nuevo, de mi primer hijo Gabriel, de mi segundo hijo Gabriel. Y ahí fue cuando
yo tomé la decisión. Dije, yo no voy a volver al mundo laboral. Este es mi último trabajo. Yo no sé cómo lo voy a hacer, pero yo voy a trabajar desde casa y quiero todo. Quiero cuidar mis hijos, quiero crear mi propia empresa, quiero desarrollarme profesionalmente y quiero tener una vida familiar hermosa en paralelo. No quiero elegir. Me enfrenté por primera vez a lo que tanto me decía, que las mujeres Tenemos desventaja. Yo nunca me había sentido en desventaja por ser mujer, para nada.
Y por primera vez lo sentí porque dije, este sistema actual no está creado para las mujeres que queremos ser mamás y que queremos ser mamás presentes. Entonces, como el sistema no está creado para mí, yo me voy a salir del sistema. Y no sé cómo lo voy a hacer, pero lo voy a hacer. Y empecé a estudiar, empecé a estudiar marketing, empecé a estudiar formas de reinventarme profesionalmente. Y cuando nació mi hijo, yo ya tenía mi idea re clara de negocio. Y a los tres meses yo empecé
mi negocio. Primero como creadora de contenido, haciendo websites, creando contenido para websites. Y ya después de eso dije... ¿Cuándo fue esto? ¿En qué año empezaste ese proyecto? Yo empecé en 2019, hace seis años atrás, cuando nació mi hijo justamente. Mi emprendimiento nació con mi hijo, literal. Y justo en ese periodo, el 2020, vino la pandemia. Entonces, mi negocio creció por tres. Claro, todo lo que se creó antes de la pandemia fue el 2020. Yo apenas llevaba
como, no sé, seis meses, una cosa así. Y llegó la pandemia y fue una locura. Y mi negocio creció un montón y tuve que empezar a contratar niñas y todos querían marca personal, todos querían website, todos querían social media. Y siempre para mí fue súper importante eso también, como decir, ¿qué me resuena? ¿Qué me resuena a mí? ¿Qué me hace sentir contenta? En un principio, hacer contenido y crear y manejar marketing era algo que me encantaba porque lo quería practicar,
¿no? Quería como... La experiencia, ¿no? Yo, si bien había manejado marketing, comunicaciones, lo había hecho en el mundo online, offline, ¿no? No tanto en el mundo digital, porque en ese entonces el mundo digital no era lo que era hoy día, ¿no? Entonces, para mí esos años, esos dos primeros años de mi negocio, fue como full hacer marketing, full crear estrategias, armar posts, ¿no? Acuerdo, videos, manejar cuentas de personas, comunidades. Y ya después llegó un punto en que yo dije, esto
ya no es lo que tanto quiero. Y me empecé a reinventar dentro de mi negocio. Y yo creo que es súper importante. O sea, los negocios evolucionan igual que uno como ser humano. Los negocios van cambiando, abren nuevas líneas, dejan cosas que ya no quieren hacer. Y está súper bien. O sea, a veces eso es lo que a las personas como que los estanca. Que yo solo hago esto, ¿no? tu negocio puede abrir un montón de líneas de negocio nuevas.
Y que vengan y créalas con seguridad de que te va a ir bien, porque por algo ya no resuenas con lo anterior. Y así yo he ido reinventándome en las diferentes etapas de mi negocio, porque después, claro, llegó mi segundo bebé a los dos años y medio. Yo no pierdo el tiempo, claramente. Sí, eres muy activa. Y claro, ahí dije, yo no puedo seguir llevando marketing. O sea, es demasiado demandante. No puedo seguir llevando marketing, no puedo seguir yo creándolo. Entonces, empecé
con Reinventadas. Ahí es cuando la comunidad online que yo tenía, creando marketing, haciendo algunos tallercitos de aquí por allá, dije, no, ahora me voy a dedicar netamente a la formación y a la comunidad. Primero, lo que yo quiero hacer y lo que yo necesito en este momento, que fue cuando nació mi segundo hijo, Necesito amigas. Necesito salir del computador. Después de la pandemia estaba hasta acá de estar en el computador.
Y remetaban hace un par de meses después que acaba la pandemia y todas con una necesidad así como de queremos ver gente. Y literal fue juntémonos. Teníamos un chat como con clientes, gente que había estado en mis talleres online y qué sé yo. Le dije juntémonos. ¿Quién se suma? Así fue. Sí, muy orgánico. Así nació Reinventadas. Hagamos un meetup, juntémonos, ¿quién se anima? Yo ya. Llegamos 5, después llegamos 10, llegamos 20.
En un año, nosotras habíamos hecho como 30 meetups a nivel nacional, porque después nos expandimos a otras ciudades, porque habían chicas de otras ciudades que decían, yo también me quiero juntar. Entonces yo dije, bueno, voy a crear una red de... afiliadas y embajadoras en las diferentes partes de las ciudades que me lleven reinventadas y me ayuden a crear estos espacios. La mayoría eran emprendedoras con ideas de negocio y con mucha vocación por el apoyar a las mujeres. Para
mí era eso clave. O sea, como yo necesito que sientas como yo este propósito. Porque si bien reinventadas, hay un negocio claramente. Ante todo, para mí es una comunidad. Y eso para mí es lo más importante. O sea, si la comunidad no está viva, para mí el resto no tiene sentido. O sea, te lo digo súper honesta. Para mí es muy importante nutrirla de que ella se sienta con espacios vivos, que sea una comunidad viva, donde todos los meses tenemos un taller virtual. Cada
dos meses tenemos cafecitos presenciales. Cada tres meses tenemos mastermind. Es una comunidad que está haciendo cosas y eso es lo que yo quería construir. Que por defecto se consigue, obviamente, una venta o se consigue, no sé, que compren una asesoría conmigo, un curso, un programa, eso es punto aparte, pero ante todo lo más importante para mí siempre ha sido eso, como la comunidad, el espacio y de que nos sintamos en un lugar seguro, donde todos crezcamos a la vez. ¡Qué
lindo! ¡Qué lindo mensaje, Jenny! Y esto incluye, me imagino, porque estamos en esta conversación en español, viviendo en Australia, esta es una comunidad de latinas, ¿sí? O también lo tienes en inglés. A ver, ¿qué idioma hablas en esas reuniones? Eso qué bueno que me lo dijiste, porque yo cuando fui mamá, me di cuenta y dije, oye, ¿dónde están las mamás latinas? ¿Dónde las encuentro? Porque yo no conectaba con mamás australianas. Ah, es que voy a meter a mi hijo al Trisilian
para que enseñarle a dormir en la cuna. Yo no quería dormir con mi hijo en la cuna. Yo quería dormir con él y no me importaba que me dijeran todos los demás. Entonces necesitaba como mi cultura, así como de que eso es normal, de que amamantamos nuestros hijos hasta que están más grandes. O sea, cosas que yo no conectaba. Entonces yo empecé a asistir a eventos de networking. profesionales, como buscándonos clientes, cosas así. Y dije, ¿por qué yo no hago esto en español?
O sea, estoy en Australia, hay solo espacio en inglés de esto. Yo voy a hacer una red de networking de mujeres latinas en español. Y así fue. Me inspiré. Los meetups son la inspiración de los meetups que hacen los australianos, que son los desayunos, los lunch, los after office, que hacen de networking profesional. Yo hice lo mismo, les puse el sabor latino y los creé en español
en diferentes formatos. También tenemos cafecitos, hicimos after drinks, after office drinks, y los eventos ya que son los expert panel o las mastermind, que ya son eventos más profesionales. Y sí, es un espacio en español donde enseñamos marketing en español, donde capacitamos negocios en español y donde hacemos networking en español, en Australia. Y en Australia, exclusivamente, ¿puede ser alguien que vive en otro país y se
quiere unir virtualmente o no? Mira, nosotros tenemos la comunidad mayormente en Australia. No tenemos todavía como gente de fuera. Solamente estamos por ahora enfocadas en Australia. Ah, qué bien. ¿Y cuáles son los requisitos para ser parte de esa comunidad? ¿Cómo se pueden unir las personas que estén viviendo en otras ciudades? A lo mejor en otros pueblos, ya ves que es más difícil ahí el networking. Mira, nosotros lo que hacemos es, cualquier persona se puede unir
a la comunidad, primero. O sea, obviamente que tenga intereses en los negocios, porque de eso es la comunidad, ¿no? Ah, tiene que ser emprendedora o algo así, ¿no? Emprendedora. O una idea de negocio, ¿no? Una idea que quiere emprender. Claro. O sea, ese es el objetivo. Nosotros no hablamos de visa, no hablamos de ventas de habitaciones, no. O sea, nosotros hablamos de negocio. Y eso es algo que es súper importante. O sea, como
aclarar. Yo sé que hay muchas comunidades, gracias a Dios, que hay muchos espacios hoy día, a diferencia de hace 3, 4 años atrás que no había ninguno. Nosotros fuimos las pioneras en esto, ¿no? de diferentes comunidades de mujeres, que está perfecto, nos encanta, porque esa era la idea de Reinventada, generar un movimiento, que las mujeres despertáramos y nos empezáramos a reunir, ¿no? Pero este es un espacio donde apoyamos a las emprendedoras,
no somos un market, ¿vale? No, nosotros no creamos markets, porque la logística de un market es difícil. Nosotros... apoyamos a las emprendedoras. Y yo siempre he dicho, el poder más importante que tiene un negocio es el networking. Las primeras ventas de un negocio ocurren gracias al networking. Entonces, nosotros hicimos un chat, partimos con un chat de WhatsApp, hoy día somos casi 800 mujeres en ese chat a nivel nacional, y desde
ese chat cualquiera se puede unir. También tenemos un grupo de Facebook que también se puede unir cualquiera. Tenemos, por otro lado, el Hub, que es una academia donde nosotros entregamos entrenamiento mensual, virtual. Ese Hub tiene una membresía, ¿vale? Y ellas pueden solamente inscribirse gratuitamente y reciben todos los meses acceso a talleres virtuales, interactivos. Estos no son talleres de hablo, hablo, hablo, acá. Vamos a la acción y se pueden
sumar absolutamente gratis. Obviamente que hay planes pagados, ¿no? Para las que quieran pagar, pero al menos las que quieran empezar, apoyarse en una comunidad, tienen el acceso a este hub virtual. Así que cualquiera se puede sumar. En verdad es solo inscribirse en el Hub y ser parte de la tribu y recibir las notificaciones vía correo de los eventos, de los espacios que estamos generando. Este Hub incluye trainers mensuales y también tiene cafecitos de network cada dos
meses en las diferentes ciudades. Y obviamente que trae varios beneficios de, por ejemplo, los descuentos o cositas que vamos agregando al Hub. Y por otro lado tenemos los eventos. Que los eventos presenciales, el año pasado hicimos un montón. Y nosotros teníamos un sueño. Y lo hablamos mucho. ¿Qué pasaría si nos juntáramos todas, de todo Australia, en un lugar? Y el año pasado lo cumplimos. Hicimos la primera convención nacional de empresarias y emprendedoras latinas acá en
Australia. ¿Cuántos fueron? En septiembre del año pasado en Sydney. Y fue hermoso. Fue reunir mujeres de todo el país, todas reinventadas, todas tenían alguna conexión con la comunidad, nos habían visto online, nos habían visto, en fin. Y reunimos casi 200 mujeres, 250 mujeres en ese espacio. Y fue precioso. Así que ese es como el camino hasta ahora. Este año vamos a hacer la segunda convención en Melbourne. Porque la idea es llegar a todas las ciudades, ¿no?
También en octubre. Y bueno, este año quisimos enfocarnos más que en eventos de inspiración, que fue lo que hicimos el año pasado con paneles de expertas, ¿no? Este año estamos más enfocados en la formación y en la capacitación. Porque si bien... Es importante inspirarnos, es importante capacitarnos, pero realmente, o sea, para nosotros es importante que las chicas sepan hacer negocios. Entonces, para que sean sostenibles sus negocios, eso es lo que nosotros queremos, ¿no? Que ellas
les vaya bien con sus negocios. Y eso es lo que tú quieres, que sean casos de éxito, ¿verdad? Por supuesto, y yo si a una emprendedora le va bien gracias a que está implementada y tomó un curso, le hizo bien o hizo networking, consiguió una colaboradora y ahora montó una tienda, nosotros hicimos nuestro trabajo. ¿Sabes? Como esa es nuestra función. Y ahora este año empezamos, como te digo, con las masterminds, que son espacios
de capacitación. Llevamos ya dos estas en Sydney, vamos este 3 de mayo a Melbourne y el 17 vamos a Canberra, perdón, a Brisbane y son espacios de capacitación, ¿no? De emprendimiento y bueno, ya en octubre que tenemos. ¿Cuántas ciudades alcanzas, Jenny? O sea, ¿cuántas ciudades estás presente? Hoy bien, tenemos presencia activa en Brisbane, Melbourne, Canberra y Sydney. Estuvimos trabajando en Perry Adelaide, pero... Estamos en pausa porque nuestras embajadoras se pusieron
a tener hijos y están un poco ocupadas. Entonces vamos a retomar cuando ellas tengan ya de nuevo la... el chance, ¿no? Entonces, claro, claro, es parte de, aparte de esta transición que tú bien entiendes, ¿no? Porque emprender un negocio también es llevar esa idea de la mano, de las cosas que te pasan en la vida, porque te están pasando cosas en la vida y tú estás al mismo tiempo queriendo hacer algo, entonces está excelente
que tú puedas entender esos procesos, ¿no? Sí, yo creo que es importante en la vida dejar legados. De ir más allá que solo nuestro ego y alimentar nuestro ego. Entre más soltamos el ego, más libres somos. Y entre más nos enfocamos en hacer un aporte a la sociedad, la vida es más linda. Y nosotros como reinventadas lo hacemos con mucho amor. Detrás de esto hay mucho trabajo. Hay muchas horas sin dormir. Hay muchos sacrificios, incluso
hasta físicos. Yo obviamente que en este camino me ha tocado enfrentar prácticamente de todo. Cosas buenísimas, hermosas y cosas difíciles también. No es fácil llevar algo así. Y ahí es cuando uno se aferra más que nunca a sus sueños y a sus propósitos. Yo creo que el propósito de la vida es más fuerte que cualquier cosa. Cuando a ti te mueve algo del alma, del corazón,
nada de votar, nada. nada, puede venir una avalancha de hate contra ti y no te va a votar porque sabes y crees ciegamente en lo que estás haciendo y quienes están ahí van a conectar y quienes no, no van a conectar y está todo bien hay espacio
para todas Hay espacio para todas. Mira que en este camino que he tenido creando este podcast también después de la pandemia, ha sido un camino de descubrir también incluso en la misma búsqueda de tu network, de tu gente, en este caso, gente que habla español, que tiene algo que brindar, un talento que nos inspire. Y resulta que mira, hasta ahora te encuentro, Jenny, ¿cómo no te vi antes? Pero ya no te voy a soltar, ¿eh? Me voy a unir a ese grupo. Me encanta. No te voy
a soltar, me voy a unir a ese grupo. A ver, explícanos cómo somos parte de esto que estás haciendo tú. Mira, nosotros se pueden encontrar en todas las plataformas como Somos Reinventados. Tenemos Instagram, Facebook, TikTok, LinkedIn. Danos los detalles, danos la website, el Instagram, todo está con el nombre Somos Reinventadas. En todos lados nos encuentran como Somos Reinventadas.
la website somosreinventadas .com y ahí van a encontrar todo lo que yo les estoy contando van a encontrar nuestros cursos, van a encontrar nuestro hub van a encontrar el chat también si se quieren sumar y si quieren alguna pregunta o quieren saber de los próximos espacios que estamos creando en Melbourne y en Brisbane escríbanos por el Instagram siempre en los canales de comunicación eso es otro tip que les voy a dar gratis Simplifiquen los canales de comunicación con sus comunidades.
A veces, ¡ay, que tengo que armar una plataforma! A veces lo más simple es lo más efectivo. Y nosotros tenemos un chat de WhatsApp que funciona súper bien y que donde hacemos networking 24 -7. Y es lo más efectivo que hemos tenido y lo que ha hecho crecer esta comunidad. De decir, oye, a lo mejor debe tener una plataforma. Sí, tenemos una plataforma que es el Hub, que ahí es donde las chicas pueden recibir y ver los cursos todas
las veces que quieran. Pero también hay canales redes simples de conexión y es un simple chat de WhatsApp con objetivo y propósito. No solamente porque sí, ¿vale? Así que sí, es muy fácil conectar con nosotros, en verdad. Y por último, ya casi para terminar, ¿qué viene? ¿Cuál es el evento? Estamos acá terminando casi abril. Entonces, ¿cuáles son los eventos que vienen ahorita? Mira, hasta octubre vamos a seguir con los eventos
de capacitación, ¿vale? Tenemos programado para mayo 2 en Melbourne el 3 de mayo y en Brisbane el 17. Y después tenemos en junio Sydney. Y de nuevo vamos a ir retomando en todas las ciudades hasta diciembre. Les vamos a ir avisando la fecha. Paralelamente, estamos trabajando en colaboración con las embajadas latinas, creando espacios de
conexión y de inspiración. Entonces tenemos el primer espacio el 9 de mayo con la Embajada de México en Canberra, donde vamos a tener un encuentro con el embajador mexicano y también con... emprendedoras de todo el país, mexicanas, para que puedan generar relaciones también con las instituciones gubernamentales, ¿no? Y la gran convención que se viene en octubre,
25 de octubre en Melbourne. Yo soy loca, ustedes lo saben, y soy ambiciosa, entonces queremos juntar muchas mujeres de todo el país, así que estamos en junio ya lanzando nuestra AFUL. las inscripciones para que las chicas vayan, para que se organicen y puedan ir a fines de octubre a la convención. Y bueno, varias cositas más que estamos creando, principalmente enfocadas
a nuestra visión. Para mí es muy importante compartir la visión de Reinventada y es convertirnos en la plataforma de soporte para las emprendedoras y empresarias hispanas en Australia. hacer unas plataformas donde no solamente encuentres formación y networking, sino ayuda real y que te sientas en tu casa. Eso es súper importante. O sea, yo entro a emprender y siento en mi casa, rodeada de gente que me entiende, que no me va a juzgar porque soy loca y no quiero trabajar y quiero
emprender. Porque a veces las emprendedoras somos unas incomprendidas. Sí, es importante tener un grupo de personas que piensen como tú, que te puedan apoyar y que te sientas que cabes, que cabes bien. Y creo que es tan bonito que lo hayas hecho en español, ¿verdad? Como dices, porque... Las conexiones en español con nuestra comunidad van a ser siempre muy diferentes, van a tener diferentes puntos de vista y mejor adaptadas a la realidad que vivimos, al círculo, a nuestro
entorno. Así que está súper bien. Salud por ti, Jenny. Te deseo todo lo mejor. Con mi pequeña botella. Así me mantengo hidratada todo el año, el día. Sí, todo el día. Te toca un día activo hoy. Gracias por tu tiempo esta mañana. Me dio mucho gusto conocerte. Y bueno, ahí está la invitación de Somos Reinventadas .com. Así es, ¿verdad? Les voy a dejar en la descripción de este episodio.
donde sea que lo estés escuchando o viendo, los detalles de cómo contactar con Jenny en todas sus páginas, su website, su Instagram y todas estas cosas donde tú la vas a poder encontrar y además pues vas a conectar y ver todo lo que está haciendo. Ahí está la información todavía más clara para que puedas pues acceder. Así que muchísima suerte, Jenny. Te deseo todo lo mejor y pues por aquí tienes este espacio abierto para que vengas y nos des la invitación cuando ya
tengas todo listo, ¿no? Para la gran convención. Sí, muchas gracias, querida. Para mí, en verdad, un placer haber conversado esta mañana contigo. Gracias por lo que haces, porque aunque no lo piensen, estos espacios apoyan y ayudan mucho a los latinos. Me gusta que promuevas el emprendimiento latino. el negocio y la lucha que tenemos los hispanos acá en Australia. Así que muchas felicitaciones por este espacio también y todos los éxitos que vengan en abundancia para ti y tu linda comunidad.
Gracias, muchas gracias. Nos vemos a todos ustedes. Los veo la próxima semana o quizás la que sigue. Por aquí con más información y con gente también muy interesante que viene a traernos su talento y sus inspiraciones para que nosotros podamos tener un seguimiento de nuestros propios proyectos con ellos. Hasta luego. Bye. Esto fue FM, el podcast.
