DRESAN: LA Tormenta Silenciosa - podcast episode cover

DRESAN: LA Tormenta Silenciosa

Oct 08, 20253 min
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/erotismo--6184636/support.

Transcript

Speaker 2

Dressan, la tormenta silenciosa. Capítulo 4. El cuerpo que desordenó todo. Madrid ardía. Era uno de esos días de junio donde el aire pesa y la ciudad parece a punto de derretirse. Dressan llevaba semanas sin detenerse. Charlas, cenas, inversores, cuerpos. Todo en piloto automático, cada noche distinta, pero cada mañana igual. Esa noche había prometido no salir, quedarse en su ático de lavapiés entre libros abiertos y vinilos de jazz, pero

entonces sonó su teléfono. Era Nicolás, un amigo fotógrafo. Tienes que venir. Hay alguien que quiero que conozcas. Se llama Iván, modelo de Jaén. Está roto y perfecto. Dressan dudó, pero la curiosidad le pudo. Media hora después subía a las escaleras industriales de un estudio fotográfico en Malasaña. Dentro olor a incienso, luz dorada, ventiladores girando lentamente. Y allí, en medio de la sala, posando sin posar, estaba él, Iván. Alto,

morena piel aceitunada, cuerpo trabajado, pero natural. Ojos oscuros como promesas incumplidas. No sonreía, solo miraba, como si ya supiera que esa noche algo iba a ocurrir. Dressan se le acercó con un vaso de agua con lima.—¿ Y tú qué haces cuando no eres perfecto? Iban alza una ceja.— Intento ser real, pero me cuesta. Hablaron poco, lo justo. Iván tenía una voz grave y pausada con acento andaluz

casi dormido. Hablaba de libros, de trenes, de cuando se enamoró de un chico que no le devolvió la mirada. Después Nicolás se despidió, los dejó solos. Dressan y él bajaron caminando sin tocarse, pero en el ascensor Iván dijo... No quiero estar solo esta noche. Y así fue como acabaron en casa de Dressan, sin planes, sin guión. No fue como las otras veces. No hubo música ni luces sensuales, solo silencio y miradas largas. Se desnudaron despacio como si

lo prohibido fuera acelerar. El cuerpo de Iván hablaba un idioma que Dressan no conocía. No pedía adoración ni dominio, solo conexión. Como si cada caricia tuviera que significar algo. Y Dressan, por primera vez en meses, sintió algo distinto. Miedo. Miedo de perder el control. Después del sexo, que fue suave y salvaje al mismo tiempo, Dressan se quedó despierto. Iván dormía a su lado con una pierna sobre él.

Y Dressan, mirando el techo, se preguntó.¿ Y si lo que quiero no es deseo, sino verdad?¿ Y si lo que busco me rompe?¿ Y si Iván no es solo otro nombre en mi lista? Amaneció, Iván se vistió, lo besó en la frente y no dijo nada. Dressan se quedó solo. Por primera vez en mucho tiempo no se sintió poderoso, ni brillante, ni deseado. Solo confuso y humano. Autor José Pardal. Narración Coral Bravo.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android