Un año en bicicleta - podcast episode cover

Un año en bicicleta

Jun 27, 202418 minSeason 13Ep. 2566
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

Capítulo 2566 en el que te resumo todo un año de uso de la bicicleta para ir al trabajo, qué conclusiones saco y que hábitos he conseguido crear.

Apoya a este podcast suscribiéndote a Emilcar Daily Premium, con acceso anticipado, sonido HD, sin publicidad todos sus capítulos, de lunes a viernes. Haz clic en este enlace. ¿Tienes dudas sobre cómo se hace? Mira este tutorial.

Transcript

Buenos días, esto es Emil Cardil y un podcast sobre tecnología en general, Apple en particular, productividad personal, cultura de internet y francamente cualquier cosa que me interese. Hoy es jueves 27 de junio de 2024 y este es el capítulo 2566. Yo soy Emil Card y en estos días estoy celebrando que llevo un año yendo al trabajo en bicicleta. Emilcard Daily es uno de los podcasts en activo más veteranos de España. 13 temporadas y más de 2500

capítulos, muchos de los cuales te han acompañado en el comienzo de tu jornada cada día. Ahora puedes apoyar directamente a tu podcast favorito suscribiéndote a Emilcard Daily Premium, sonido HD a acceso anticipado, sin publicidad y todos sus capítulos de lunes a viernes. Ve a Emilcard.fm barra daily para suscribirte por apenas 3 euros al mes eligiendo el plan anual y escúchalo en tu aplicación de podcast favorita. Realmente no se cumple un año, no se cumple un año hasta dentro

de un par de semanas. Lo que ocurre es que esta semana ha sucedido algo en el trabajo que me ha recordado aquellos comienzos y ese algo que ha sucedido es que se ha roto el ascensor. No sé si llegue a comentar en algún podcast que en aquel arranque de empezar a ir al trabajo en bicicleta hacía ejercicio doble porque iba en bicicleta y luego tenía que subir los tres pisos con la

bicicleta a cuestas. Bueno pues esta semana se ha roto el ascensor pero lo han arreglado pronto así que sólo me ha costado un par de días de subir y bajar pero he recordado aquellos momentos iniciales. Efectivamente a principios de julio me compré una bicicleta plegable en el Decathlon sin más historias y desde entonces pues la estoy usando para ir al trabajo. Eso me ha dado para muchas cuestiones de equipamiento y tecnología que hoy te voy a resumir contándote digamos cuál es mi

situación actual. El casco. Llevo un casco Libal que me trajeron en su majestad de los Reyes Magos de Oriente. Es un casco Bluetooth que tiene unos pequeños altavoces encima de las orejas y que también tienen la parte de atrás intermitentes. Con un pequeño mando que fijas en el manillar puedes hacer play-pause de lo que estés escuchando en los mini altavoces del casco vinculado por supuesto a tu teléfono móvil. También desde ahí puedes subir y bajar el volumen, ya te digo volumen

siempre a tope y también puedes activar los intermitentes izquierda y derecha. Como solución de sonido pues ya imaginarás que es peor que lo que llevaba antes que era unos auriculares de inducción o sea bastante bien camuflados en un casco convencional. Pero esto es 100% legal, es

decir con aquellos auriculares no tenían ningún problema. Aquí pues tengo que en ocasiones hacer poner pausa porque con el ruido del tráfico no me entero del podcast y también hay podcast que están por así decirlo vetados de la escucha en ruta porque no sacan suficiente volumen o presencia de sonido o la voz del tipo o lo que sea y entonces pues esos podcast directamente no los puedo escuchar ahí pero bueno estoy bastante contento en general aunque insisto la solución en cuanto a

calidad y potencia del sonido no es la óptima pero el conjunto me merece mucho la pena. Más cosas, la mochila también nos di mucho la tabarra sobre la mochila, cuál iba a usar, cuál sí y cuál no, qué cosas llevaba yo hasta ahora en la mochila porque vivo trabajo en el coche y claro la mochila

llevaba que parecía dorar a exploradora. Entonces estoy haciéndole una reducción al absurdo, quitando cosas de la mochila, esto si me hace falta, esto no y finalmente fíjate el mes de agosto que estuve de vacaciones en el país pasco y ahí pude encontrarme con mi querido amigo Pedro Sánchez, acabé copiándole su mochila, la mochila que llevaba que era una mochila que a priori no me había llamado mucho la atención, que es una mochila plana muy interesante, una mochila que

luego se puede abrir, tiene un pequeño acordeón, giras cremalleras y la mochila se abre un poco, evidentemente con poca consistencia, es para un apuro, pero como mochila plana me llamó mucho la atención y me la compré finalmente y la verdad es que es la que estoy llevando ahora mismo.

Entonces incluso aunque como en estos días me estoy llevando el portátil, el iPad y el Kindle Scribe, aún así claro la mochila, esta mochila plana vacía, pesa menos que cualquiera de las otras mochilas que tenía y se me queda mejor pegada a la espalda y la verdad es que en ese sentido muy bien y al ser plana pues claro tampoco me puedo estar llevando mil millones de cosas.

¿Qué es lo que ocurre? Yo en la mochila anterior me llevaba la botella de agua, que eso le añadía pues eso medio kilo del peso de la botella de agua, medio kilo o 750 gramos adicionales. Ahora como en la mochila plana ya no me cabe la botella, ¿qué llevo? ¿un portabotellas?

No, porque no he encontrado, no he tenido momento para ir al decalón a comprarme uno, pero si me compré en su momento la cestita, la cestita que se coge delante, la oficial del decalón, la compartirle con mi bici y entonces ahí llevo la botella de agua cuando la llevo y también suelo llevar ahí el vaso para el café para cuando llegue al trabajo pues pedirme un café o a veces salgo de aquí ya con el café puesto y me monto ahí un chiringuito de una forma que ahora no viene al caso y lo llevo todo

ahí. Así que bueno pues eso, la mochila plana me permite incluso pasarme de dispositivos sin pasarme de peso, mucho más cómoda que llevar una mochila convencional, me induce a llevarme menos cosas y para el resto pues ya tengo la cesta. Ahora mismo, pasado un año, estoy muy contento con la decisión que tomé entonces y también con la decisión que no tomé, es decir, decidí no

comprarme una bici de tamaño grande. Es cierto que hay ocasiones donde vas con tus ruedas pequeñas wiki wiki wiki wiki y te desesperas un poquito, pero no es menos cierto que mis sensaciones iniciales eran reales, o sea según puedo comprobar después del tiempo que llevo usando la bicicleta. Si yo me hubiera comprado una bicicleta convencional, una bicicleta normal y corriente, de montaña, de tamaño normal por así decirlo, la hubiera usado muchísimo menos de lo que estoy usando

esta, lo tengo muy claro. Por toda la historia de sube la, baja la, guarda la, para mí, yo que ya había tenido una bici plegable, pero una bici plegable hace muchísimos años, de las primeras que salieron que eran simplemente la bici de toda la vida pero ahora plegable, pesaba un quintalmétrico, tenía claro que el éxito mío de, digamos, de perseverar montando

en bicicleta para ir al trabajo era que el flujo del día a día fuera llevadero. Empecé dejando la bicicleta así tal cual detrás de la puerta de entrada a casa y finalmente lo que he acabado

haciendo es guardarla en el armario empotrado del estudio. Es decir, en el estudio tenemos un armario empotrado que tiene en un lado múltiples cosas, cajones, etcétera, muchas estanterías y en el otro lado es donde tenemos abrigos por la general, ropa larga por así decirlo, y en la parte de abajo pues he quitado las baldas que había que contenían cosas que he conseguido poner en otro sitio y ahí es donde meto la bicicleta plegada. Incluso ni siquiera por ejemplo tengo que bajarle el sillín,

aunque lo hago, ¿no? Entonces pues eso hace que la bicicleta no esté por medio, o sea, no esté justo al abrir la puerta y encontrarte ahí al entrar a casa, como decía Rocío, era una casa muy Ikea con la bici ahí en mitad del pasillo, todo fantástico, y me hace poder tenerla a mano y tenerla oculta y tenerla bien y todo eso no lo hubiera conseguido con una bicicleta grande. ¿Que el trayecto al trabajo hubiera sido más placentero? Seguramente sí. ¿Que seguramente

lo hubiera usado para algo más? Pues sí es posible, es posible que alguna mañana tonta por ahí hubiera recordado mis tiempos mozos de bicicleta y me hubiera ido con la bici a hacer una ruta, o sea, a coger y hacerme por no sé cuántos kilómetros por ahí, yo solo en compañía de otros. Claro, tengo amigos que montan en bici, pero yo con mi bicicleta no me puedo ir con los amigos, con esta bicicleta pequeña no van a ir ellos con sus pedazos de ruedas gigantescas y yo ahí con mi rueda

pequeñita, vale, que te pego porque no tiene mucho sentido, ¿no? Entonces, pero bueno, en cualquier caso, como digo, el objetivo no era tanto comprarme una bicicleta para hacer deporte, sino comprar una bicicleta para ir a trabajar. E insisto, si hubiera comprado una bicicleta grande no lo hubiera

conseguido y estoy muy contento de la decisión que tomé y de la decisión que no tomé. Y también estoy muy contento de las decisiones que no he tomado en el tiempo que ha pasado desde entonces, porque cuando me compré esta bicicleta muchos de vosotros os pusisteis en contacto conmigo, pues sí, pues yo tengo esto, pues yo tengo lo otro. Muchos de vosotros me hablasteis de los cascos Libal, yo en esos momentos me acababa de comprar el casco en decathlon, con lo cual,

pues no estaba pensando en comprarme otro nuevo. Algunos me hablaba de bicicletas incluso más pequeñas, yo les insistí que no, que tenía claro que tenía que ser una llanta de 20 pulgadas, que es la que yo tengo, a las 6 más pequeñas, pero si ya 20 pulgadas se me hacía un poco insufrirle pensar en ñiqui, ñiqui, ñiqui, pues ya una más pequeña no tiene tanto sentido para mí,

no necesito plegarla tanto. Es decir, yo no uso la bicicleta de esto que hago un trago en bicicleta, luego me subo al tren, luego otro trago en bici, luego me subo en tranvía, no necesito que esté tan plegada, con lo cual, no necesito ni quiero sacrificar el tamaño de las llantas, o sea 20 pulgadas es perfecto. Y en todo aquello que me encontrasteis, me hablasteis de diversas

marcas de bicicletas plegables que eran súper plegables y otro súper, súper caras. Esto es el iPhone de la bici, desde que la tengo me ha cambiado la vida, yo veía la bicicleta y no entendía cómo. Tenía dos piñones por tot tener, dos marchas, no tenía guardabarros y es cierto que se ultraplegaba, pero una vez más, no necesito nada de eso y no me veo solo con dos piñones por la ciudad,

pero bueno, eso ya cada cual con su forma física. El caso es que ha pasado todo este año y ya sabéis que yo soy muy propenso a los caprichos y a las movidas, pero en ningún momento se me ha pasado por la cabeza sustituir mi bicicleta por una de estas súper plegables y también súper caras.

Como digo, lo que se pliega esta es suficiente para mis necesidades. Cada vez que voy al trabajo en bici o que voy a algún sitio en bici, no la he usado mucho para otras cosas, porque yo voy siempre cargado de hijos, pero si alguna vez he tenido que ir a algún lado y me he ido con la bici, no mucho. Pero bueno, cada vez que voy al trabajo en bici y cada vez que vuelvo,

dos veces al día, me marco entrenamiento de bicicleta en el Apple Watch. Pero si eso no es nada, efectivamente, lo que me marca de entrenamiento, el ejercicio que sumo por ese trayecto es mínimo, porque aunque más o menos suelo estar como unos 10 minutos pedaleando, pero el esfuerzo real que hago es insignificante. Entonces, de esos 10 minutos, con suerte me marca tres como de ejercicio,

como del circulito verde. Pero yo me lo marco no ya por sumarme minutos a la estadística, sino también por otro motivo estadístico, que es contabilizar las veces que he ido al trabajo. Y estoy, aunque los números no te lo puedan parecer a ti ahora cuando te los diga, yo estoy bastante contento. Vale, vamos a recordar que yo trabajo cuatro días a la semana, con lo cual hablamos en un mes normal de 16 días de trabajo. Bueno, septiembre 12 días, octubre 11 días, noviembre

7 días, aquí muy poco. ¿Qué ocurrió aquí? Estuve malo, lluvia también y luego recados, porque hay ocasiones, recados y familia, hay ocasiones donde yo no voy en bicicleta al trabajo, pero no porque no quiera, sino porque tengo que llevar algo al centro, tengo que recoger algo del centro, tengo que hacer no sé qué compra, tengo que, alguna vez lo he hecho, llevar el coche al centro para que luego lo coja Rocío, tengo yo luego después que irme a no sé qué sitio después

del trabajo, no como en casa, entonces pues en esos momentos no me llevo la bici. Llamativo diciembre, cero días en bicicleta al trabajo. Es cierto que estuve enfermo, puente de la Constitución, muchas incidencias en diciembre de familias, recados, me quedo a comer, en fin, quedo con un

amigo o lo que sea, mal tiempo también y luego por supuesto las vacaciones, pero cero días. Fíjate, en septiembre me podía haber quedado ya clavado, después de estar un mes entero sin montar en la bici, pero no, cada pausa que he tenido y las he tenido, las he superado y siempre he tenido en la mente volver. Oye, la semana que viene tengo que volver a la bici, esta semana por lo que sea no he podido o tal, pero la semana que viene tengo que volver. Enero, diez días, también interesante

porque también hay vacaciones. Febrero, diez días, pues supongo que también por los mismos motivos. En todos estos meses ha habido vez en cuando alguna semana que no he usado la bici porque la bici no estaba en condiciones, es decir, una cosa tan sencilla como darle un repaso un poquito a los frenos, que es lo único que yo medio regulo y sobre todo hinchar las ruedas. Yo he vuelto a casa un día sabiendo que las ruedas estaban deshinchadas y hasta que no las hinchara no podía volver a

coger la bici y lo mismo está una semana sin montar en bici por ese motivo. ¿Por qué? Pues porque la vida es como es y en una semana entera no he tenido un momento que yo me he acordado para hinchar las ruedas de la bici hasta que de pronto llegue al fin de semana te das cuenta de que llevas una semana

sin montar en bici y dices no, no, no, la semana que viene me monto de nuevo. Bueno, pues por H por B en enero diez días, febrero diez días, marzo diez días, os recuerdo siempre como de 16 de media.

Abril seis días ¿por qué? Porque en abril hay muchas vacaciones y aquí si recuerdo un momento en el que la bici estaba en mal estado también me pasé una semana entera, recados diversos, etcétera, pero una vez más estoy contento porque me supero, es decir, ese tipo de pausas nunca acaban siendo el pod fade, no, el bici fade, ese momento en el que ya pues no es que llovió, me puse malo, estaba sin aire, llevo sin usar las tres meses, no, siempre vuelvo, en mayo 15 días y en junio que he tenido

un huevo de incidencias, cinco días llevo, vale, pero insisto en junio sí he tenido muchas incidencias, he estado enfermo, he teletrabajado, ha habido muchos días que por cuestiones de los críos me he llevado el coche al trabajo, es decir, ha sido un mes realmente inusual porque lo normal hubiera sido que continuara con la racha de mayo y que yo me plantara en junio a estas alturas, pues eso por con unos 12-15 días, pero he de reconocer que ha sido un mes, la verdad es que

bastante raro. Entonces, insisto, aún con diciembre cero días, noviembre siete días, abril seis días, estoy súper satisfecho porque nunca he perdido la creencia de volver a la bicicleta, cuando he hecho esas pausas por el motivo que fuera, siempre he tenido en mente volver y siempre he vuelto y la verdad es que estoy muy contento y yo considero y cuando alguien me pregunta, yo considero que me voy en bici al trabajo, es decir, aunque haya tenido, insisto, esas pausas y la estadística fría sin

comentar te pueda sugerir otra cosa, yo creo que he superado el año de prueba, aunque insisto, el haber superado el año de prueba no me va a hacer gastarme 1200 euros en una bici ultra plegable que tiene tres piñones y no llevaba guardabarros, esto en estos momentos lo tengo claro.

Cuidado de la bici, pues como digo, el inflado de ruedas, a veces con cierta incompetencia por mi parte por no hacerlo a tiempo, lo cual ha supuesto que esté un tiempo sin usar la bici y tal, limpiarla, limpiarla también con un paño, darle ahí, tal, no sé cuántos y ajustarle un poco los frenos que creo que además voy a dejar de hacerlo porque no creo que lo estoy haciendo bien,

voy a ver si la llevo a un taller para que le den un repaso. Ahora me quedan los meses más duros, por qué, porque hace súper calor, entonces qué es lo que hago, me voy a trabajar con una camiseta generalmente de fútbol y cuando llego me cambio, me quito esa camiseta que está empapada sobre todo en la parte de la espalda donde roza con la con la mochila y me pongo allí pues una camiseta normal que he llevado en la mochila, una camiseta de ir a trabajar, un polo o lo que sea, pero las vueltas,

el regreso a casa es súper duro porque hay un par de tramos donde el sol pega de forma inmiserible, de hecho ya el año pasado hubo días, ya lo pacté con mi mujer que ante determinados avisos y determinadas alertas de calor no voy a trabajar en bici, ya me llevo el coche porque no es tontería, por la mañana tiene un pase pero volver a 36 grados a las 3 de la tarde, no, se supone que voy en bici por mejorar mi salud, si me da un parrenque por calor la verdad es que no estoy mejorando en

nada mi salud, así que insisto pues súper contento de mi experiencia, para mí ya es un hábito creado

y a por otros años más. Espero tus comentarios en más todo en www.milcar.social, allá donde me encuentre, en la comunidad privada de milcar FM en discord, si quieres apoyar este podcast suscríbete milcar daily premium desde milcar.fm barra daily y recibe entre otras cosas todos sus capítulos de lunes a viernes y escúchalos en tu aplicación de podcast favorita, que tengas un fantástico día un saludo y hasta mañana

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android