¡Buenos días! Esto es Emil Cardaíli, un podcast sobre tecnología en general, Apple en particular, productividad personal, cultura de Internet y, francamente, cualquier cosa que me interese. Hoy es miércoles 20 de noviembre de 2024 y este es el capítulo 2651. Yo soy Emil Cardaíli y hoy te voy a hablar de cómo se ha producido un incendio en mi cocina. El capítulo de hoy está patrocinado por el audio curso Copywriting al oído, que puedes encontrar en Mambler.
Y no pienses en el Copywriting solo para escribir textos para vender, sino textos para convencer. Por ejemplo, al presidente de la comunidad de vecinos para que acometa por fin el arreglo de la escalera previsto o lo que sea. Se trata de un curso de Margot Martin, periodista, podcaster y copywriter. Un curso muy completo en el que durante 33 episodios aprenderás a convencer con tus textos.
Te dejo en las notas del programa un enlace para que puedas acceder al curso con un 25% de descuento por ser oyente de este daily. Bueno, no es clickbait. Efectivamente ha habido un incendio en mi cocina. Estamos todos bien, no ha sido nada problemático, no ha habido daños personales ni materiales, pero esto lo tengo que contar, evidentemente. Vamos a ponernos en contexto. Si supongo que conocerás el mundo de las sartenes y tú dirás ¿qué es el mundo de las sartenes?
Julio, cuando la sartén está un poco vieja, el mismo día que voy al Carrefour, la sartén que veo allí me la compro. Si es grande, grande. Si es pequeña, pequeña. Inocente, inocente. No, no, no. Esto ya no es así. Quiero decir, el tema de las sartenes, ojalá los micrófonos para podcast tuvieran un tipo de profundidad tal como de las sartenes.
Tú no te haces una idea de cómo se ha convertido la sartén en una historia de venta relacionada con la salud, con la alimentación, con el estilo de vida, o sea, a lo mejor hasta con la ideología política, no lo sé. O sea, es una cosa absolutamente disparatada. Te estoy hablando de webinars sobre sartenes. Te estoy hablando de gente haciendo cursos, pero cursos de pagar como el patrocinador de hoy, cursos de 100 pavos, de 200 pavos sobre sartenes.
Todo lo que tú puedas querer saber sobre las sartenes y mucho más. Antihaderente, no. Antihaderente, no, porque lleva no sé qué, lleva los taninos y luego eso se mete en la comida. Pues de no sé cuánto. No, esas son mucho peor. Bueno, una movida espectacular. Duelos al sol y poca broma con el tema de las sartenes. Yo en este tema no me he querido meter nunca. O sea, me he negado a meterme. Mi mujer me ha dicho tendríamos que ver el tema de las sartenes. Yo he dicho no, no estoy dispuesto.
Bueno, pues estas se están soltando. Digo, me da igual. O sea, voy a perder más vida investigando el tema de las sartenes que por lo que puedan desprender las sartenes lo tengo clarísimo. Aún así, aún contó y con eso salió bien parado porque ella sí hizo un research. Ella sí se estuvo leyendo unos cuantos artículos de internet y estuvo no sé si llegó a escuchar un podcast o ver algunos vídeos, pero la cosa duró poco.
La cosa duró poco porque yo creo que fue en el plazo de un par de semanas desde que empezó a decirme hasta que lo hizo encontró en una tienda que se llama Claudia & Julia una oferta de sartenes de acero inoxidable que al parecer es lo que tenemos que comprar. Y encontró una oferta que yo le he preguntado esto de dónde? Porque una sartén grande y otra pequeña, la pequeña, la típica en la que haces huevos fritos o alguna cosa más, le costaron las dos 78 euros.
Incluido aquí un mando de silicona para poner la sartén pequeña porque la sartén pequeña, como digo, el mango se pone incandescente cuando la calientas. Entonces necesitas, o sea, su mango metálico, necesitas una especie de funda para eso. Yo lo veo barato para todo lo que yo he visto por ahí de sartenes, pero escucha, ella hizo la investigación y ella trajo esas dos sartenes y ya está. Antes de seguir todo esto, evidentemente, es opinable. No estoy hablando de micrófonos de podcast.
Si yo estuviera hablando de micrófonos de podcast, mi palabra es ley, pero no en este caso. En este caso ni siquiera he hecho yo el research. Entonces si tú sabes más de sartenes que yo y piensas que esto es un disparate lo que estoy diciendo, que cómo se me ha ocurrido comprar de hacer un osidable, que por ese precio que habré comprado sartenes hacendados, que me van a salir malísimas, seguro que tienes toda la razón.
No te lo voy a rebatir, pero necesito darte, querido oyente, el contexto de esto que me ha pasado y este es el contexto. Entonces llega a las sartenes y me explica mi mujer todo ceremonioso cómo funciona. Mira tú pones la sartén, la pones al máximo, y la pongo al máximo. Sin nada. ¿Cómo sin nada? Lo mismo estoy diciendo con una barbaridad, pero esto es lo que yo entendí.
Entonces cuando eso está caliente asfac, te mojas los dedos de agua y las salpicas así y entonces verás que el agua se transforma en pequeñas bolas que parecen como metálicas. Perdón, perdón, porque llamo a un cura ahora mismo como eso ocurra para que exorcize las sartenes. Entonces me hace la prueba, efectivamente. Me lo he espantado y dice entonces en ese momento pues ya le pones el aceite, lo bajas a la temperatura que tú quieras y ya haces lo que sea.
Bueno, pues vale, me lo tendré que creer. El caso es que bien, así ha ido la cosa. Tanto nuestra asistente, Elisa, como yo mismo hemos tenido problemas con las sartenes porque al principio era oye que esto se pega todo. ¿Qué sartén hemos comprado que se pega? Y mi mujer es que no tiene antidecedente. Digo, pero ¿cómo eso puede ser? Es que la antidecedente tiene taninos y tiene no sé qué, no sé cuántas y eso es mortal de necesidad. Digo, vale, vale, vale.
Bueno, al final hemos conseguido coger el caire de las sartenes y es cierto que alguna vez se pega alguna cosa un poco, pero ya está. Entonces hasta ahora todo bien, no? Yo con mi sartén pequeña, tal, sin ningún problema, funcionando y tal.
Y el lunes fui a usar por primera vez la sartén grande porque tenía la intención de hacer unas pechuguitas de pollo cortadas en solomillo, porque las pechugas de pollo, amigo, amiga, no vas a la carnicería en vez de que te las cortes en estilo pechuga, como tú conoces, con un corte digamos vertical de arriba abajo, ese filete largo de pechuga, no. Tú pides que te lo corte en oblongo, que te lo corte en horizontal, vale, y ese corte en solomillo le hace más jugosa y más entretenida.
Bueno, como fuere. Digo, yo pongo aquí esto en esta sartén, aunque yo la suelo hacer en la plancha, que tengo una plancha eléctrica y tal, las pongo aquí en esta sartén, se van a hacer estupendamente y luego cuando ya estén hechas le voy a echar un poco de pisto del Mercadona, vale, que será brutal, un segundito para que se caliente y se consuma una micrésima de segundo con las pechugas y me va a quedar una maravilla de plato. Esa era mi intención inicial.
Entonces, bueno, pues cojo la sartén grande, que yo no la había usado todavía, la sartén estaba puesta en el cajón de las sartenes, es decir, en su momento la lavaríamos o lo haríamos lo que tuviéramos que hacer, yo en ese sentido, si la veo ahí es que la puedo usar, la pongo caliente a asfac, llamo a mi hija, incluso llamo a mi hija Isabel, Isabel, ¿qué ven? ¿Cómo? ¿Qué ocurre?
Digo mira y le echo así las gotitas de agua, oh, mi hija maravillada, digo mira, como digamos que ha recuperado el amor, bueno, no ha recuperado el amor por la física porque nunca lo tuvo, digamos que ha obtenido amor por la física este año después de que el año pasado la pobre fuera por el camino de la amargura, digo, pues coméntale esto a tu profesor de física porque yo no sé de esto por qué ocurre para ver si ella sabe, es profesora
que es este año, si ella sabe esto por qué pasa y te lo puedo explicar y si no sabes pues que lo investigue, ah, pues muy bien, se va la cría, digo y ahora echo el aceite, echo el aceite y aquello arde en llamas, aquello arde en llamas inmediatamente, o sea, conforme yo echo el aceite casi de forma inmediata, conforme pasa el chorro de la ceitera se
va encendiendo todo, claro, inmediatamente grito ¡Rocío! porque mi mujer estaba en el salón haciendo no sé qué con Apple Fitness, me salgo, digamos, tú piensa en una cocina alargada, vale, entonces la cocina, o sea la parte de los fuegos de vitrocerámica o de inducción o como demonios se llame, está en el centro de la cocina, vale, entonces llamo a Rocío, Rocío va a entrar por un extremo que es la puerta que da el pasillo
y yo me voy corriendo hacia el otro extremo, hacia el cajón que tenemos debajo del fregadero, Rocío, fuego grita, grito, Rocío viene enseguida, conforme Rocío entra a la cocina yo he alcanzado el cajón que hay debajo del fregadero, abro el cajón que hay debajo del fregadero, saco una funda de plástico roja que contiene una manta antiincendios, queridos, vale, queridas, hay que tener una manta antiincendios en la cocina, yo pensaba ¿para qué tengo esto
aquí? Bien, ya lo sé, cojo la manda, la manda, la expando, claro, el fuego se había empezado directamente, yo me había asustado, yo no había apagado la vitrocerámica, ni había hecho nada más, me había ido directamente a por la manta antiincendios porque yo no sé lo que puede ocurrir ahí, vale, entonces conforme entra Rocío le echo la manta, o sea le paso la manta antiincendios, pero claro, una nube de humo descomunal estaba llenando
la cocina, entonces me sigo corriendo hacia mi dirección para abrir la puerta que da el patio, en esa se empieza a toser y yo pienso, morimos todos aquí, claro, yo he acojonado, entonces Rocío conforme yo abro el patio para que se empiece a ventilar el este, ella le echa la manta encima a la sartén, apaga el fuego y enciende el extractor, y claro, no me preguntes por qué, pero yo veo toda la nube de humo brutal que se va hacia ella,
entonces empiezo a gritarle vete, vete, vete, Rocío se va, cierra la puerta de la cocina y entonces ya me acerco yo, con cuidado retiro la manta antiincendios, veo que efectivamente la sartén se ha apagado, o sea que ya no tiene el fuego, la manta no está mucha muscada, la sartén está hecho en cristo, está negra entera y ya digamos que me bajan un poco las pulsaciones, sigue habiendo mucho humo en la cocina y de hecho cuando yo entro, o sea
una vez que consigo que Rocío se vaya fuera de la cocina y yo entro a la cocina no entre tal cual, o sea yo estaba acojonado por qué no decirlo, lo cual significa con mucho miedo, entonces aprovechando que había ropa tendida había una toalla tendida y estaba todavía húmeda, entonces cogí la toalla y me la puse en la boca y diréis exagerado habrá gente ahora mismo rulándose por el suelo, pero es que estaba la cocina llena de humo, o sea
pese a que Rocío había encendido el extractor y que yo había abierto la puerta del patio había muchísimo humo en la cocina y había salido un montón de humo al pasillo, evidentemente no es suficiente como para que la alarma anti humo que tenemos en el pasillo se pusiera en marcha, que solo me faltaba eso.
Bueno el caso es que con esa toalla mojada en la boca retiro la mantanta incendio veo que se ha apagado el la sartén, veo que efectivamente Rocío ha atinao apagar la vitrocerámica y ya me van bajando un poco las pulsaciones, me tranquilizo tal a ver que hago ahora, en la sartén grande curiosamente el mango no arde, he dicho que es la pequeña que para la pequeña tuvimos que comprar una funda de silicona, en la grande no, no me preguntes
por qué, entonces cogí una tabla de madera de estas de cortar, me la saco al patio a la mesa del patio, dejo allí la tabla de cortar y entonces cojo la sartén y me la saco y la pongo encima de la madera de cortar que he puesto encima de la mesa del patio ante dicha.
Ya me voy relajando un poco más, digo bueno a ver ya en la cocina no hay humo, está todo controlado no sé cuántos, la manta de incendios también la saco fuera, arro la puerta y voy a buscar a mi mujer para comentar la jugada que ha pasado, me la encuentro haciendo pilates en el salón, o sea acojonante, o sea yo muerto de miedo hemos tenido un incendio en nuestra cocina por primera vez en nuestras vidas y yo pensaba que ya iba a estar infartada,
pero qué has hecho, cómo se te ha ocurrido, pero qué ha pasado, nuestras vidas las de nuestros hijos y me la encuentro haciendo pilates con Apple fitness, pero bueno pero tú has perdido absolutamente la cabeza.
Yo seguía con mucho miedo al cuerpo y qué me dice ella, qué me dice ella que bueno que digo pero tú es que no has visto el incendio igual que yo, dice sí pero tampoco le he dado, o sea claro ella es que sabía que esto podía pasar, digo cómo que tú sabías que esto podía pasar y me dice sí es que se lo escuché a Sandra Moñino en su podcast, Sandra Moñino es una nutricionista de aquí de la Vega de Baja de Orihuela o algo así que
es muy conocida por movidas de dietas antiinflamatorias y todo eso y tiene un podcast con otra socia suya que se llama con jengibre y limón y parece ser porque esta Zagala se había comprado también unas sarténes de acero inoxidable y también le había pasado el incendio, ah y como mi mujer lo había escuchado y sabía que eso podía pasar pues no le preocupa tanto y se pone a hacer pilates, entonces claro me explica y seguramente alguno o alguno de
vosotros lo está gritando desde que empecé con el podcast que por supuesto la culpa ha sido mía, está claro, al parecer yo tengo que calentarla a tope de la sartén, echarle las gotas de agua a estas, le bajo la temperatura y cuando le bajo la temperatura entonces es cuando echo el aceite, he estado haciendo eso mismo antes con la sartén pequeña, pues no te lo sé decir realmente, o sea yo ahora mismo no recuerdo si cuando yo le echo el
aceite de la sartén pequeña es cuando veo que ya está caliente si le bajo el fuego antes o si no se lo bajo y si le bajo el fuego y me espero un poco, o sea no te sé decir, no tengo un recuerdo porque la he usado pero no la uso de continuo, la cena y tal que es lo que yo hago no uso mucho la sartén, uso sobre todo la air fryer o olla para hacer sopas o crema o la esta, la thermomix, pero la sartén realmente yo la uso pero la uso
poco, la uso para hacer huevos, entonces ahora mismo yo no recuerdo realmente mi flujo de trabajo con la sartén si le echo a la pequeña, si le echo el aceite antes o después de dejar que se enfríe un poco, no tengo ni idea, pero evidentemente tengo que hacerlo después porque el problema aquí es que la sartén estaba demasiado caliente y por eso cuando le he echado el aceite pues se ha producido este pavoroso incendio, como esto es de acero
inoxidable y no lleva antidaderente, pues se le puede dar, la sartén ya digo está negra se le puede dar supuestamente con un estorbajo de esto de níquel, con un nanas y darle ahí hasta que se quede la cosa en condiciones, yo no entiendo nada de todas estas modernidades de las sartenes y me lleva un susto muy grande y tengo muchísimo miedo en este momento, así que cualquier cosa que quiera comentarme para sacarme de mi ignorancia
o de mi terror la espero en maztodon, arroba emilcar, arroba emilcar.social, en bluesky, arroba emilcar.fm, allá donde me encuentres, tampoco me voy a poner pejiguero o en la comunidad privada de emilcar.fm en discord, no olvides seguir el enlace que he dejado en las notas de este capítulo para obtener un 25% de descuento en el curso copyrighting al oído de margot martín. Que tengas un estupendo miércoles, un saludo y hasta mañana.
