¡Buenos días! Esto es Emilcar Daily, un podcast sobre tecnología en general, Apple en particular, productividad personal, cultura de Internet y francamente cualquier cosa que me interese. Hoy es martes 12 de marzo de 2024 y este es el capítulo 2496. Yo soy Emilcar y hoy te voy a hablar de la alarmante posibilidad de que me encasqueten un gato. Emilcar Daily es uno de los podcast en activo más petrános de España. 13 temporadas y más de 2000 capítulos,
muchos de los cuales están acompañados en el comienzo de tu jornada cada día. Ahora puedes apoyar directamente a tu podcast favorito suscribiéndote a Emilcar Daily Premium, sonido HD, acceso anticipado y sin publicidad y todos sus capítulos de lunes a viernes. Ve a emilcar.fm barra daily para suscribirte por apenas 3 euros al mes eligiendo el plan anual.
Bueno, quizás recuerdes de pasados capítulos que en casa estamos pensando renovar nuestro coche familiar y el elegido a priori ha sido el Tesla Model Y. Estamos a la espera de que Rocío lo pruebe y bueno pues haciendo los encajes financieros necesarios en estas circunstancias. Como nuestro coche actual está muy bien, pues podríamos decir que no hay excesiva prisa, pero yo soy partidario
de comprar el nuevo coche cuanto antes. ¿Por qué? Pues porque así del coche antiguo puedo sacar más dinero y también así escapó del riesgo de que un día ese coche antiguo que insisto está muy bien pero que tiene 12 años pues que diga pues que se ha acabado y ya está. Sin embargo Rocío es muy muy muy prudente financieramente y no quiere acometer un gasto tan importante si no es estrictamente necesario. Pero Rocío hay otra cosa que quiere y eso es un gato. Algo a lo que yo no estoy dispuesto
con ningún concepto. Sin embargo ella me ha propuesto un acuerdo que es un tanto su iGeneris y digo su iGeneris porque bueno ahora veréis cómo lo ha definido. Me dijo que si yo decía que sí al gato ella decía que sí al Tesla directamente. Claro como buen jugador de póker y de mus que fui acudí a su farol y le dije que eligiera raza y claro entonces reculo. Me dijo que es que aunque yo diga que sí al gato pues que ya no necesariamente va a decir que sí al Tesla. No sé qué acuerdo
estamos firmando realmente. Pero bueno en fin para mí hablar mal de los gatos es algo tan natural como hablar mal de la playa. Con ambos elementos he tenido experiencias sumamente desagradables que cimentan mi sólida e inamovible opinión. Pero tengo una oyente que ha escuchado mi diatribas y me ha retado a un encuentro público en el que confía torcer mi voluntad y convertirme en un
amante de los gatos. Esta oyente está hoy aquí se llama Marina Portugués y es veterinaria forma parte del equipo de consulta felina.es una clínica veterinaria felina a domicilio y online con series en Valencia, Murcia y Madrid. Buenos días Marina. Buenos días. Marina afirma que la idea que tengo de los gatos es un tanto errónea y que los gatos son atención el ápel de los animales de compañía.
Sin embargo, debo decirte Marina que no se trata de una idea. Es una realidad. Rocío y yo tuvimos un gato con Bert más malo que el baladre y cuyo comportamiento motivó el consejo de sacarlo de casa por parte de un veterinario experto en comportamiento felino cuando íbamos a tener a la primera niña. ¿Cómo esperas hacerme cambiar de idea cuando mi opinión sobre los gatos se basa en una experiencia personal tan intensa? Bueno pues estoy aquí para explicarte lo que es tener
un gato precisamente. Creo que la experiencia que has tenido previamente pues bueno ha sido un poco extraña porque no es lo habitual y eso que te hayan dicho que saques al gato de casa pues espiritualmente te de acuerdo con ese comparto. Bueno como ya han pasado 13 años de eso es tarde para regular además con Bert ya está iba a decir en el cielo de los gatos pero no estará en el
infierno porque este gato era malísimo. Claro tú dices que no es lo normal pero a todo aquel que me quiere escuchar hablar mal de los gatos me da palmaritas a la espalda y me dice que está de acuerdo
conmigo. Yo creo que no has tenido realmente una experiencia total con los gatos. Probablemente el caso de Bert era una excepción en poca regla pero los gatos son animales excepcionales y bueno pues es cierto que cada uno tiene una personalidad dependiendo de muchos factores pero la gran mayoría de los gatos son animales extraordinarios para tener en casa y además lo que yo te decía de que los gatos son el apel en este caso es así. Los gatos forman parte de bueno de nuestro entorno forman
parte de nuestra familia y son animales que tenemos que descubrir. ¿Por qué tenemos que descubrir? Porque realmente el mundo está pensado para los perros entonces los gatos han llegado para quedarse y bueno pues eso es lo que te quiero explicar a partir de ahora. Igual que cuando entramos en el
mundo de apel nos hablamos profundamente de él. Yo también soy bastante de esto. Cuando los gatos pasan lo mismo en el momento que tienes una experiencia positiva y dices madre mía ya no puedo dejar de vivir con un gato. Creo que podría definirlo así como cuando tienes tu primer iphone que dices que he hecho toda mi vida con un gato. Esto es una experiencia totalmente distinta. Esto fluye solo, va solo, es una maravilla
y se lo recomendas a todo el mundo. Por lo que pasa igual. Así que bueno quiero empezar a contarte ya sobre gatos. Bueno después de esta serie de golpes bajos y ruines vamos a ver qué es lo que tienes que contarme de los gatos. Yo tengo aquí tres puntos concretos o cuatro que quiero hablar contigo pero quiero dejarte hacer una exposición inicial. Vale, bueno. Bueno pues a mí me gusta decir que realmente
el gato es un animal que no conocemos hasta que convivimos con él. Y convivimos me refiero a tenerlo en casa y tenerlo como miembro más de nuestra familia. No es mucha gente que dice no así yo he tenido gato pero es un gato que entra y salida de casa o en una casa de campo o en el gato de sus abuelos o algo así. No, hasta que no tienes un gato en casa no sabes lo que es tener un gato. Es cierto que
incluye muchos factores en el carácter del gato. Si cogemos un gatito de pequeño existe el factor de la genética cosa que no podemos controlar pero el tiempo de socialización del gato dura hasta las siete semanas. Pues si cogemos un gatito pequeño en esas siete semanas primeras es importante que esté en contacto con otros gatos, con otros perros y el día de mañana queremos que convivan con ellos, con niños, con personas que reciban estímulos. Al final en la infancia del gato, igual que en las
personas, la infancia es muy importante. Si decidimos coger, adoptar un gato que sea adulto aquí ya jugamos un poquito más a nuestro favor. ¿Por qué? Porque ya sabemos cómo es la personalidad del gato, ya sabemos cómo hace y luego pues hay numerosas protectoras y asociaciones que nos pueden ayudar a elegir a ese miembro de nuestra familia ideal. Tú le puedes explicar tu situación y ellos te dicen por mí, pues tenemos estos animales que podrían encajar en tu casa. Así que bueno.
Mi situación es que no quiero un gato, entonces claro, es fácil ayudarme porque lo único que hay que hacer es no darme ningún gato. Pero vamos a seguir dando oportunidades, ha sido un buen tratamiento inicial. Yo quiero hablarte de tres cuestiones o cuatro cuestiones que me preocupan derivar de mi experiencia original con Gombert. Uno es el escapismo. Gombert se escapó dos veces de casa que yo recuerde. La primera lo encontramos de milagro, era pequeño y un chico vio los carteles
que habíamos estado poniendo y él ya se lo había quedado. Había encontrado un gato por ahí y se lo había quedado para hacer compañía a su gato con el que ya empezaba a no llevarse bien, con el otro gato residente. Nos lo encontramos como a dos kilómetros de casa. Para los que vivéis en Murcia, yo vivo en Juan de Borbón y el gato apareció en Vista Alegre. A un gato pequeño no está mal,
Marina es de Murcia y sabe lo que hablamos. Es el barrio del lado, pero está una tirada. El segundo apareció literalmente en la otra punta de la ciudad, Marina, en el parking subterráneo que hay al lado de la estación de autobuses, lleno de grasa hasta arriba. La teoría generalizada es que se cayó del balcón, se metió en el motor de un coche y de forma extraña sobrevivió en ese viaje
demencial hasta la otra punta de la ciudad. El tipo del parking, en un arrebato de valor, porque el gato lo tuvo que encerrar en una habitación allí, porque el gato no había que irse a cerca de él, consiguió cogerle una capsulita metálica que le habíamos puesto en el cuello después de la primera escapada, donde había un papelito enroscado con nuestra dirección y nuestro teléfono y todo eso, y nos llamó y fuimos a por él. Un mes entero para que el gato volviera a luz. Claro, yo ahora,
al igual que entonces, vivo en un primero. No me quiero trinchar en el balcón, no quiero poner redes en el balcón. Y luego aparte tengo el patio, tengo un patio atrás. Claro, si al gato le da por saltar a los patios colindantes, yo no quiero andarme recorriendo todos los edificios del lado, porque el gato es un cretino y no sabe volver y lo único que lo oigo es maullar, desangelado, y yo buscando dónde está mi gato, dónde está mi gato. Vale, turno de réplica. Sí, sí, claro.
Bueno, lo primero es decirte que un gato se escape de casa. Siento decirlo así, pero es culpa nuestra. En mi caso no se debe escapar de casa. Claro. Vale, entonces, efectivamente los gatos son, bueno, son animales y tienen un instinto, sobre todo cazador. Muchas veces cuando caen por una ventana o por un
balcón es porque ven un pájaro, se excitan y van corriendo detrás de él. Tuviste suerte porque normalmente los gatos pueden dar la vuelta sin ningún problema en el aire y suelen caer bien, pero un primero suele ser una altura bastante pequeña y a veces pues tienen secuelas que requieren ir a un veterinario y a veces incluso estar ingresado un tiempo. Entonces, para que un gato
no salga por un balcón tenemos que hacérselo complicado y esto es poniendo redes. Tú dices que no quieres poner redes en tu balcón, pero puedo decirte que en Consulta Felina, en vez de ser veterinarias, contamos con unas redes profesionales que nos ayudan a hacernos la vida más fácil. Y bueno, pues tenemos compañeros que se dedican profesionalmente a poner redes de una manera adecuada para los gatos escapistas y además quedan muy bonitas para nosotros. Entiendo
también que la estética es importante. Si no me gustan los vecinos que han cerrado con cristal y les saco esto una fortuna al balcón, ¿cómo me va a gustar una red? Es imposible en esta vida. Te aseguro que llega un momento que no ves la red. Claro, igual que todos. También teniendo experimentos de retina y llega un momento en que no veo las secuelas, pero eso no significa que sea bueno. Te aseguro que no es así. Que las redes son… Vale, que me ponga redes y encima
culpabilizándome de mí que la culpa es mía de que el gato se escape. Totalmente. Las ventanas… Espérate que no han terminado. Las ventanas se pueden poner mosquiteras. No, las ventanas me da igual. Porque yo lo que tengo en la calle es el balcón. Las ventanas andan al patio y tengo mosquiteras. Vale. Y luego, en el caso del gato, hay que colocarle el microchip. Hace unos meses, aquí en la región de Murcia, era simplemente recomendable, pero ahora mismo con la nueva
ley de bienestar de animales es obligatorio. Lo tengo clarísimo. O sea, cualquier bicho inmuno que tenga en casa se lo lleva todo desde el día uno. Perfecto. Todas las vacunas, las voluntarias, las no voluntarias, todo, por supuesto. Eso lo tengo claro. Esa respuesta me encanta. Bueno, el microchip simplemente es un pequeño dispositivo que se coloca bajo la piel del gato y permite que el gato se extravilla, que le puedan pasar el lector y a continuación pueden ver todos nuestros
datos y pueden llamarnos. Perfecto. Entonces, es la única forma realmente de que contactes con nosotros. Y luego también decir que ante la ley, si a ese gato se lo queda otra persona, no lleva microchip y a esa persona le pone el chip, no tiene más nada que hacer. Porque es de la persona que le ha colocado el chip. No, no. Yo en este caso, si me quiero deshacer el gato, buscaré un medio legal. No voy a llamarlo sin chip por ahí. Segunda cosa, el estudio, donde yo estoy ahora, mi Santa Santorum,
8.000 euros, Marina. Aquí genero todo mi contenido, aquí trabaja mi mujer. Como puedes ver, porque esto lo estamos grabando en vídeo, hay moqueta en las paredes, hay moquita en el suelo, hay cortinas fonoabsorventes. O sea, yo es que imagino al gato entrando aquí y el gato se desmalla ante las posibilidades que tiene esto para él. ¿Qué hago? O sea, voy a tener que vivir encerrado aquí. Esta puerta nunca va a poder estar abierta sin miedo a que entre el gato a destruírmelo todo.
A ver, el que un gato destruye cosas… Eso también es… No, eso es una cuestión… O sea, totalmente ronio. ¿Cómo que ronio? No destruyen cosas. Mira, Gomber se subía arriba de las cortinas y le decía… Gomber, bájate. Entonces, me miraba con los ojos muy abiertos mientras se dejaba deslizar hacia abajo como si fuera un gato de dibujos animados y rajando todas las cortinas de arriba y abajo. Era el mal personificado.
Lo que te decía antes de que el mundo está pensado para los perros y tenemos que aprender a pensar en gatos, precisamente es el mejor ejemplo de lo que acabo de decir. Cuando a un gato le alzamos un poco la voz o le decimos que no haga algo, a veces lo que hacemos es incentivar ese comportamiento. Entonces, cuando un gato hace algo así, lo que tenemos que hacer es redirigir su comportamiento, hacer un comportamiento positivo. Ah, negociar con él. Mira, gato.
Exactamente. Esta actitud no te va a conducir al éxito social. Ah, es que sí. Qué maravilla. Exactamente. Lo que necesita el gato para no destruirnos nuestro santas antorum es que le hagamos un buen enriquecimiento ambiental en casa. Entonces, en la casa la tenemos que adecuar al gato. Tengo que adecuar mi casa al gato. Pues me viene bien porque estoy a punto de hacer una reforma. Quizá es mejor tener el gato antes y pedirle opinión.
Pues mira, a lo mejor sería mejor que pidieras la opinión a consulta, Felina, antes de todo eso. Entonces, nos dos te podríamos ayudar a cómo modificar tu casa para el gato y luego ya tener la casa preparada para cuando y que tú lo incluyas. Bueno, he de decir que el gato y esto es aquel veterinario que me lo pregunto, tenía libertad absoluta en casa
vertical y horizontal. Es decir, yo tenía una casa normal y corriente, el gato se subía por los muebles hasta donde él quería y allá que se sube el gato, tres, cuatro, cinco cosas que podía quitar, que podía tirar el gato, las quité y santas pascuas. Es decir, que el gato en casa tenía toda la libertad vertical que la casa les permitía. En ese caso nunca tuvo ningún problema.
Sí, tuvimos problemas con su agresividad. Bomber era un gato vengativo. Es decir, tú le reñías, te daban la vuelta y de entonces él venía, iba hacia ti, te mordía el tobillo y salía cagando leches. ¿Cuándo se ha visto eso en un gato? A Rocío no la podía ver. Ya cogía el gato cuando éramos novios para hacérmelo simpático, pero cuando nos casamos y de pronto vio que Rocío se quedaba, o sea que no se volvía a su casa como hacía antes, le cogió manía terrible, le atacaba,
se subía a la cama, le mordía la nariz. O sea, una cosa horrible. Los amigos que vinieron a casa a cuidar de él, a darle una vuelta cuando Rocío y yo estuvimos de viaje de novios, también los atacó. Y ya te digo, todo tipo de... O sea, que me rasque un poco el sofá, etcétera, no me voy a tirar de los pelos porque es un gato a fin de cuentas. Pero de las cortinas parecía un movimiento orquestado, pura maldad. ¿Y tú quieres que yo tenga otro gato? Porque claro, dices que lo que me falta es que no
he tenido una experiencia positiva. ¿Qué me estimula a mí a decir venga, voy a probar a ver si este no es otro hijo de Satanás? Bueno, eh... A ver, lo primero es que ante una situación como la que me comentas, tengo muchos clientes que han vivido situaciones similares. Tienes muchos clientes que han vivido situaciones similares que acaba de quedar grabado. Quizá mucho es exagerado. Diría que tengo algunos clientes. Entonces, lo que recomendamos en estos casos es
una consulta de etología. La etología es la ciencia que estudia el comportamiento animal. Es algo así como un psicólogo o un psiquiatra para los dos. Entonces, muchas veces hacemos este tipo de consultas para valorar qué es lo que le pasa exactamente al gato. Porque a veces tenemos falta de enriquecimiento ambiental en casa. Necesitamos adecuar la casa, aunque digamos que
gato tiene alturas, tiene cosas, pero el gato realmente requiere mucho más. Necesita tener rascadores, necesita tener sitios de los que sentirse seguros, ya sean en alto o sean, por ejemplo, cajitas donde poder esconderse. Necesita tener sus comedios y sus arreglos muy concretos. Todo eso lo tenemos que adecuar para el gato. Luego tenemos que saber cómo actuar ante las visitas. Cada gato también tiene su personalidad. Aquí me gusta un poco compararlos con los niños.
Hay niños que ante la llegada de un amigo de su padre en casa, a lo mejor son más tímidos y prefieren quedarse en su habitación. Hay otros niños que se ponen ahí con los mayores y están tan estúpidos. A los gatos les pasa algo similar. También tenemos que conocer la personalidad. Por eso, en este caso, creo que lo ideal sería que el gato te gustase fuera un adulto, porque es un gato que ya conocería su personalidad. No sé si conoces... Está familiarizado con los catcafés.
En Murcia precisamente tenemos uno. La gatera, que son compañeras. Es un sitio donde vas a tomar café y de pronto está todo lleno de gatos. ¿Por qué? Mi mujer ha ido con los críos. Pues es decir que es mi sitio de paz. A mí me encanta ir. A veces me voy con mi ordenador a trabajar. Y me encanta. Porque no traga suficiente pelo en casa. A ver, he dicho que estábamos grabando el vídeo, pero acabo de comprobar que no. Aunque estamos haciendo la entrevista con Riverside,
desgraciadamente no estaba el vídeo activado. Así que no va a haber vídeo, pero desde aquí se ve una oreja de un gato. Hay una plataforma elevada, que parece que es sacada de Naboo, el planeta natal de la Reina Midala. Y por ahí se ve una oreja de un gato. Entonces hay veces que como no traga suficiente pelo de gato en casa, te va a salvar de los gatos. Exactamente. Pues este sitio, lo que nos permite a todos los gatos que ellos tienen allí,
son gatos que están en adopción. Pertenecen todos a una protectora. Entonces, si te enamoras de alguno de los gatos de allí, puedes solicitar su adopción. Entonces tienes primero que pasar un cuestionario, porque no todo el mundo es apto. Claro, por supuesto. Efectivamente. Tener un gato, cualquier animal, es una responsabilidad. El mundo está muy mal y hay gente que no está preparada. Entonces, funcionan de esta manera y trabajan de maravilla.
Lo bueno de este sitio es que te permite interactuar con el gato y te permite conocerlo. Y bueno, tengo también algunos clientes que han adoptado gatitos de este sitio y la verdad es que la experiencia ha sido totalmente maravillosa. De hecho, normalmente cuando metemos un gato en casa, si ya tenemos otro gato o bueno, o sin tener otro gato, tenemos que hacer un proceso de adaptación. Y yo siempre explico que es un proceso que depende de nosotros y del gato,
el que sea más o menos largo. Bueno, pues en estos casos ha sido maravilloso y ha durado apenas unos días. Entonces, creo que sería tu sitio para adoptar un gato. Sí, ni más ni menos. Es que además hay mucha gente que me dice que uno no, que dos. Totalmente. La tercera de los gatos ya la conozco yo. De hecho, Rocío y yo la aplicamos mucho, pero en los niños. Es decir, claro, por supuesto. Es decir, no sé cuánto, te dejo a mí. Es que me puedes cuidar aquí un momento.
Yo he encantado siempre de recibir todos los niños que haya en el mundo por ahí, de recibirlos en casa. Amiguitos que sus mares tienen. Yo me encanta que vengan niños a mi casa porque así están entretenidos entre ellos. Pero claro, sé que luego se van y me quedo con los míos. Mientras que si me compro no uno, sino dos gatos, pensando en que entre ellos se van a fastidiar y me van a dejar a mí vivir, la cosa puede ser que no. Puede ser que entre ellos se alíen para hacerme a mí la vida imposible.
Bueno, lo primero es que te tengo que decir que no se dice comprar, se dice adoptar. Es que de eso quiero hablar ahora contigo. Vale, ahora lo hablamos. Vamos a dejarlo en adquirir. Vale. Es cierto que entiendo tu postura de decir que dos gatos puede ser más complicado, también es más trabajo. Es decir que incluso yo antes de tener dos gatos también pensaba un poco similar. ¿Qué hay dos ahí?
Hombre, bueno, ahí hay uno. Tú estás viendo el solo uno y el otro que su hermano está por otra habitación. Pero dos gatos se hacen compañía mutuamente y van a vivir muchísimo más felices. Si adopta dos gatos a la vez, son gatos que ya sabemos cómo se llevan. No necesariamente tienen por qué ser hermanos de camada, pero si son gatos que ya sabemos que se llevan bien, el proceso de apartir va a ser muy fácil porque si no, tienen que adaptar a la casa y a nosotros, no entre ellos.
Antes de terminar con la entrevista en la que quiero hablar de lo de adoptar, comprar, te quiero preguntar ¿qué relación tienen? Porque lo mismo, sabes, ante un problema inevitable intento solucionarme otro. ¿Qué relación tienen los gatos con lo que usan los de seda? Porque, sabes, lo mismo, de pronto me puede interesar mucho los gatos. Es que tengo muchos problemas. No tengo ni idea de por dónde va esta pregunta. O sea que por ahora claro.
Claro, porque te falta LORE de Emil Caravili. Es que mi mujer le encantan los gatos de los gusanos de seda. Entonces guarda todos los años, criamos un montón, asquerosamente desagradables. Y no sólo eso, sino que guardamos los huevos para año siguiente, para asegurarnos que vamos a tener más gusanos de seda. No quiere a Dios que nos quedemos en gusanos de seda. Y ya han salido, ya han salido en esta primavera murciera nuestra.
Entonces claro, si el gato se come o destruye lo que usan los de seda, el gato al final es un mal menor. No podría considerarlo como tal. Pero no tenemos, esto no está documentado ¿no? A ver, el gato es un animal cazador. Entonces quizá el gusano de seda, bueno, hace muy poquito ruido. Realmente sólo cuando muerde las hojas, pero cuando aparezcan las mariposas que se hacen un poquito más de ruido, eso le va a traer bastante. Entonces una caja...
El gato empieza a interesarme muchísimo en estos momentos. A ver, como veterinaria yo no puedo decirte que el gato va a destruir a los gusanos de seda, por favor. Y aquí mi recomendación sería que estuvieran separados, por supuesto, los gusanos de seda duran muy poquito tiempo. Pero porque a ti entiendo que lo que los gusanos de seda no te gustan ¿no? No. A mí me gustan los perros. Los perros es lo que me gusta a mí.
Y yo tendré un perro, en un momento dado tendré un perro que será mío, sin ningún tipo de aspiraciones a que no los niños se tienen que encargar del perro. No, no. El perro va a ser mío. Oiga. Y ya está. No tienes ni idea. Es que yo ya he tenido un perro y ha funcionado. Entonces claro, estoy mucho más estimulado a tener otro. ¿Y por qué no tienes un perro ahora? Pues porque tengo un niño de cinco años.
Vale. Pues te diría que los perros son animales. A mí me encantan todos los animales como veterinaria que soy. Pero los perros son animales que hay momentos de nuestra vida en los que no nos apetece tenerlos. Pues por lo que estamos diciendo ¿no? Por nuestra circunstancia, por no tenemos tiempo para todo lo que requieren. El gato, sin embargo, no. El gato en el momento que tú tienes una experiencia positiva con un gato, ya lo vas a tener para toda la vida.
Y siempre vas a necesitar tener un gato en tu casa. Y al revés. Es decir, yo nunca quiero tener un gato. Es una cuestión de etapas. Mira, vamos a terminar, si te parece, no te quiero robar más tiempo, con una cuestión que es políticamente incorrecta. Ya lo he mencionado. Ya me he reprendido antes y ahora quiero que lo hagas a gran escala. Ya me pasó con Convert. Cuando Rocío, de novios, me convenció de coger un gatito, yo no quería un desastre de gato.
Yo quería un gato regio. Yo quería un gato de pelo de 10 centímetros. Si voy a comer pelo igual, por lo menos que cuando mire el gato diga yo, vea el pedazo de gato que tengo. Entonces, finalmente conseguí este gato que era nieto de una siamesa. Bueno, no era un gato vulgar de la calle, pero tú le pasabas la mano y el pelo del gato te cubría la mano. Al final es lo que yo quiero. Un gato señorial. Pero claro, mi mujer me va a obligar a pillar uno del refugio de su amiga Laura.
Un gato con 35 años, sin cola, un ojo pipa, media oreja mordida. Y yo, mira, lo siento muchísimo por esos animales. O sea, yo estoy dispuesto a donar el dinero que pueda para toda esa gente, pero yo no quiero tener un bicho en casa, sea gato, sea perro, que me dé grima cruzármelo por el pasillo. Entonces, aunque ya me he reñido antes, ¿cómo está el tema entre adopto un gato en un refugio, en una protectora o lo que sea o no?
Yo quiero comprar un gato de raza fulanita porque es mi capricho o lo que sea. Vale, bueno, lo primero es que tampoco hay que demonizar el comprar un gato. Pero yo siempre seré partidaria de la adopción por una sencilla razón y es que hay muchísimos animales abandonados. Entonces, realmente es un poco una cuestión ética. Es decir, hay tantos animales que necesitan una familia y que no la tienen y se la pueden montar.
Además, los animales de criadores, al final, siempre va a haber alguien que los compre. Pero bueno, tampoco quiero demonizarlo porque hay gente que compra animales y se puede entender en determinadas circunstancias ese capricho que has comentado. Pero te diré que no hay gatos feos. Todos los gatos son bonitos. Tengo una opinión muy contraria a eso. Hay gatos horribles. No hay gatos horribles. Hay gatos incluso que no son gatos, como los gatos egipcios. Los Sphinx, que no tienen pelo.
Sí, sí. Eso no es un gato. Es directamente un sucubo del infierno. Estoy completamente segura de que nunca has interaccionado con uno de ellos. Porque son animales súper cariñosos. Ni yo ni mis hijos. No me acercaron jamás a un ejemplo de esos. Son animales muy, muy, muy cariñosos. Son muy dóciles y... Ahí estás totalmente equivocado. Hasta que no tocas un Sphinx por primera vez, te diré que el tacto que tienen es como un melocotoncito. Así de esa pelusa. Pero bueno, son animales de raza.
Volviendo al tema de la adopción. Hay tantos animales que lo necesitan que es necesario. Antes también que comentábamos, lo de uno pequeñito o un adulto. Los gatos pequeñitos son muchísimo más fáciles de adaptar que los gatos adultos. Muchos se tiran años en protectoras. Y nadie... Son animales que están olvidados. Nadie lo ve. Y son animales que lo necesitan. Entonces, también lo puedes ver como una ayuda. Voy a hacer esto por este animal y... Y bueno, te vas a cambiar la vida totalmente.
Y él te lo va a cambiar a ti. Eso me temo. Pero si es lo que ocurre, como soy socialdemócrata, lavo mi conciencia con dinero. Entonces, no tengo ningún problema en hacer un donativo escandaloso a la protectora que sea. Y luego yo comprarme el gato chulo que me quiero comprar. Bueno, lo que podrías hacer es adoptar un gato. Y invertir todo ese dinero que estás diciendo. Y la idea es que, por supuesto, en hacer un buen enriquecimiento ambiental en tu casa para que tu gato se sienta súper a gusto.
Y tú te sientas de a gusto con él porque va a estar mucho más entretenido. Y no se va a meter tanto en tu habitación que no quieres que toque de ninguna manera. Para los que no se van a ver el tema, enriquecimiento ambiental significa gastarte un montón de dinero en juguetes que él no va a usar. Tú le vas a comprar el rascador definitivo con conexión Bluetooth. Y él va a seguir rascándose en el sofá, que es donde él le gusta. Te aseguro que eso no es así.
Cuando un gato se rasca en un sofá es porque no le hemos puesto el rascador adecuado. Un gato se rasca en el sofá porque el gato, igual que nosotros por la mañana nos levantamos y nos pegamos un estirón, el gato lo que hace es que después de las 27 cietas que se pega al día, porque duerme casi 10 y 6 horas, que es lo que hace que se pega también un estirón. Entonces, ¿qué es lo que le pilla cerca? El sofá. Entonces, si le ponemos un rascador adecuado, que no todo los rascadores son...
Hay que rodear el sofá de rascadores. Bueno, tampoco es necesario, pero tenemos que saber elegir el rascador adecuado. Igual que el día que nos queremos comprar un ordenador, tenemos que ver qué prestaciones necesitamos y cuál se adecúa a nosotros, pues tenemos que ver cuál es el que se adecúa a precisamente un gato, porque no todo está hecho para ellos. Muchas cosas están diseñadas para los humanos, son bonicas y las compramos. Pero realmente no es algo capre libre.
Bueno, Marina, muchísimas gracias por tu tiempo y por tus esfuerzos. Quiere decir, no caen en saco roto, aunque yo me muestre duro, pero yo reflexiono, soy un ser reflexivo. El tema de lo que usamos de será me ha llamado poderosamente la atención. Quizás ahí podemos encontrar un consenso. Seguramente no es lo que tú tenías en mente, pero bueno, algo es algo. Muchas gracias, Marina. Bueno, ha sido un placer y nada, pues espero que acabes adaptando ese gato.
Puedes encontrar a nuestra invitada de hoy y a sus compañeros en su web consultafelina.es, desde donde podréis también acceder a su cuenta de Instagram, que como puedes suponer está llena de contenido felino indiscriminado. Nada más, espero tus comentarios en Mastodon, www.emilcar.social, allá donde me encuentres o en la comunidad privada de Emilcar FM en Discord.
Si quieres apoyar a este podcast y nutrirme de fondos para adoptar un gato, suscríbete a Emilcar Daily Premium desde emilcar.fm.daily y recibe, entre otras cosas, todos sus capítulos, de lunes a viernes. Que tengas un fantástico día, un saludo y hasta mañana.
