¡Ay! Shimon dice que las filtraciones son cosa del pasado. ¿Filtraciones? ¿El nuevo beso en la boca? ¿Acaso me está pidiendo que haga un recuento rápido de todas las veces que en el sexenio de Andrés Manuel se filtró información que no debía? No tienes que responder porque eso voy a hacer. Y Hernán Bermúdez fue detenido gracias a que su esposa se aburrió y se gastó 300 mil varos. Pero su señora decidió que lo mejor para camuflarse era irse de compras como
Paris Hilton en 2005. ¡Cómprale un Game Boy también tú, carnal! ¡Un poco más medio! ¡Es el pulso del Game Boy! ¡Vámonos! ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. seguir
consejos. Todos hemos tenido figuras de autoridad que nos han enseñado valiosas lecciones de vida, como cuando el señor López Dóriga me enseñó a que tengo que vestirme elegante y no como si fuera y no como si fuera a salir en Telehit. O cuando Gaf me enseñó que el examen de próstata ya no tiene que ser táctil, pero yo le digo que soy hombre que le gusta conservar las viejas
tradiciones. Sin embargo... Y es cada mes. Sin embargo, uno de los consejos que siempre seguiré son los que me dio mi abuelo cuando era apenas un joven chumel. Escúchalo bien. Ninguna mujer ha votado en esta casa y así seguirá la tradición. Prométemelo. Bueno, no todos sus consejos eran tan buenos. Cuando haga hielos, ponle un poco de brandy. A ver, tómate. Tómale. Muy bien, hijo. Felices nueve años. Estoy seguro que debe haber algo que sí era valioso, lo prometo. La información
es poder, hijo. Por eso tu abuela nunca ha de enterarse que tengo otra familia. Y sí, la información definitivamente es poder. Y por eso hay un güey que le dicen Muchel en Chihuahua que se me hace muy familiar. Pero una cosa son los chismes que sueltan tus seres cercanos y otra, mucho más delicada, es sacar información de tus compañeros
cuando estás arriba. Y es que cuando la doña Florinda de este vecindario llamado Palacio Nacional dice que no andan filtrando documentos, se sabe que efectivamente están filtrando documentos. Obvio. Y esta vez no hablo de hackeos o de gente soltando la sopa en plena entrevista ni de reporteros nacos empujando a Susana Zabaleta para que les cuente cómo son los calzones de Ricardo Pérez.
No, amigos. Muchos se preguntan la razón por la cual de repente estamos teniendo... tanta información acerca de las cuentas de Adán Augusto. Y no solo eso. Incluso supimos su información fiscal y aprendimos que pagó el equivalente de impuestos que pagaría un diseñador gráfico, a pesar de haber tenido ganancias que, ni juntando todos los que han ganado todos los diseñadores gráficos en la historia en tan solo un año, ganancias que también se filtraron a pesar de que había
declarado mucho menos. Y es que, para nadie es sorpresa de que, después de que nuestro viejito Santos... fue en Morena comenzó a suceder lo esperado. Porque, como cuando Osvaldo se agacha, todos pueden ver la grieta. Y comenzaron las divisiones internas, que, aunque esta no es la nota, se ha vuelto muy evidente que, por un lado, hay consentidos y, por el otro lado, hay apestados. Por eso tenía... Ya sabía que era Norueña. Ni
siquiera tenía que ver. Por eso tenía todo el sentido que le fueran a preguntar a la presidenta sobre el caso de la filtración de datos fiscales e intentó... Intentó. esta marometa. En las revelaciones iniciales de este caso se dieron a conocer documentos que por ser de carácter oficial estarían protegidos por el secreto fiscal solamente con acceso del contribuyente o del SAT. Le quiero preguntar si estos documentos salieron de su administración.
¿Cuáles documentos? Los documentos que se presentaron inicialmente en la primera nota que revelaban cuáles habían sido las declaraciones. Ustedes deben saber, ¿no? Pues ustedes lo publicaron. No fuimos nosotros, fue una televisora quien dio a conocer esos documentos. Ah, sí. ¿Quería preguntarle si salieron de su administración? No. Así acorraló la señora Puff a la presidenta, quien, al no quedarle de otra, tuvo que contestar la siguiente pregunta. Nosotros no andamos filtrando
documentos. Eso se acabó desde el gobierno anterior. Acostumbraban los gobiernos del pasado a andar filtrando documentos para afectar a una u otra persona. Esperen, esperen. ¿Estás 100 % segura que desde el sexenio pasado no pasa esto de que se filtren cosas? ¿Acaso me está pidiendo que haga un recuento rápido de todas las veces que en el sexenio de Andrés Manuel se filtró información que no debía? No tienen que responder porque
eso voy a hacer. Por ejemplo, los guacamayalics, la mayor filtración de info confidencial de la Sedena ocurrida en 2022. Estamos hablando de 6 terabytes de datos. ¿No se han visto tantas cochinadas en un disco duro desde lo que sé que tiene Irán en su computadora? Eso de los pulpos es una marranada. Bueno, y de las cuales AMLO siempre minimizó como si se hubieran robado las
fotos de tus vacaciones en Tepetongo. No, no, no, no, no, no. Otra filtración gigante sucedió en 2024, cuando salieron los datos de 300 periodistas que acudían a la mañanera. Curiosamente, cuando los medios empezaron a hacerle preguntas al presidente acerca de sus proyectos y nada tenía sentido, de nueva cuenta AMLO dijo que se trataba de un
hackeo y que él no tenía nada que ver. De la misma manera también le filtraron, muy entre comillas, su reporte sobre Ayotzinapa en 2022, dando igual la coincidencia que fue cuando los papás de los 43 comenzaban a ver que tampoco les iba a decir nada nuevo y hasta se filtró la carta que le hizo al rey de España. O bien, podemos hablar cuando directamente AMLO en sus conferencias filtró información clasificada de
agentes de la DEA, ¿se acuerdan? Hasta los teléfonos, y la peor de todas, cuando divulgó el teléfono personal de la corresponsal del New York Times cuando sacaron el reportaje sobre él y se limitó a decirle, porque cambia el número y ya. Sí, don Vergas. Esos son solo los casos más recordados, por lo que la probabilidad de que los datos fiscales de Adán se hayan filtrado, curiosamente, cuando atraparon a su secretario de seguridad y presunto líder de un cártel en menos de un mes. Pues no
puede ser coincidencia. ¿O sí? Claro que no. Pero de nada sirve que sepamos cuánto tiene Adán Augusto, ni cómo ganó este dinero, ni que pagó menos impuestos que Salinas Pliego. Tampoco sirve reconocer todos los nexos que tiene con gente cercana al gobierno organizado. Si el gobierno no planea hacer nada, lo cacharon viendo la pinche partido y no le pasó nada, ya que hasta el día de hoy no hay ni una. Carpeta de investigación
confirmada. Y mientras nos la pasamos señalando que son unos corruptos, ellos están en sus mansiones mimiditos tranquilos porque saben que nadie los va a tocar jamás bajo el manto y la tilma de la cuarta transformación. Y aunque nos quieran vender que bajo este gobierno estamos viviendo en un verdadero paraíso, podemos notar que la serpiente de la sospecha está bajando al Edén. Y peor aún, como Ana Gabriela Guevara, en cualquier foto también podemos ver. la manzana de Adán.
¡Bravo! ¡Bravo! Bebecitos, el cansancio, la rutina, la aburrición. Todos hemos sido víctimas de esta tediosa sensación, ese vacío existencial con wifi prendido, pero sin ganas de ver Xvideos. Cuando Netflix te pregunta si sigues ahí y tú ni sabes si quieres seguir en la vida, mirando el techo como si fuera película mamadora de A24 que ya empezó, pero nunca empieza. En verdad
sigo aquí. Así es, mis charalitos, como ustedes ya sabrán, el jefe gorgorí de la policía de Tabasco y líder de operaciones de cierto grupo criminal del Bienestar, Héctor Hernán, ¿por qué dijiste Héctor? Hernán Bermúdez, fue detenido en Paraguay, que es como Uruguay pero con P. Tras meses de búsqueda internacional y como ya les platicamos,
en tiempo y forma. Lo que no les habíamos dicho, porque acaba de salir a la luz, es que las pistas principales que se siguieron para dar con su paradero fueron dos, su esposa Verónica N y una pinche tarjeta de crédito más atascada que Mario Delgado en el Machorras y Chistorras. Tal como lo escuchan mis bebecitos gastalones, el fugitivo vivía de incognito. Se movía en lo oscurito como si fuera el Bruce Wayne tabasqueño. La intensa vigilancia y los controles le hacían lo que el
viento al copete de Peña Nieto. Absolutamente pinches nada. ¿Lo viste cuando golf? Llevaba un perfil más bajo que Arad de la Torre en televisión. Más ignorado que el Only Fans de la Mars. Más discreto que Kalimba en cualquier lista de Spotify. Pero su conyugue tuvo otras ideas. Le pidieron que se anduviera por lo bajito y ¡boom! Se exhibió más que pezón de Janet Jackson en el Super Bowl. La captura del caballero no fue una operación
de inteligencia digna de Hollywood. Fue más bien como un capítulo de la mujer caso de la vía real escrito por Quentin Tarantino. El hombre, el exfuncionario de seguridad, se escondía en Paraguay con la intención de volverse invisible. Pero su señora decidió que lo mejor para camuflarse era irse de compras como Paris Hilton en 2005.
El contraste es brutal. Mientras el don se movía como James Bond en modo sigilo, su señora jugando a ser Kim Kardashian en Keep It Up With La Barredora, mientras el capo del pantano... cambiaba fajos de billetes de 20 dólares discretamente, la señora andaba dando tarjetazos de American Express en la Louis Vuitton. O sea, la señora estaba tan aburrida que un día dijo, chingue su madre, voy a partirle su madre a 300 mil pesos en un día. La peor pesadilla, la amenaza existencial de
no tener qué vergas hacer. Uno de los más buscados en Sudamérica no contaba con la aburrición de su esposa. O sea, imagínense, un exfuncionario de seguridad que conocía protocolos, filtros, contravigilancia y terminó cayendo por el error más básico de su seguridad operativa. Su plan maestro fue, yo me escondo y mi vieja que gaste en tenis fosfofoso como si fuera la Marianis. Lo más irónico es que el aburrimiento tiene un
chingo de soluciones. Señora, un Netflix en chill, aviéntese la serie del padre Maciel, la de mentiras, la de las muertas, no sé. Vaya a ponerse uñas, un cursito... Un cursito de cocina. ¡No mames! ¡Lo que sea! Cualquier cosa menos quemar 300 mil bolas en una bolsa y regalarle su ubicación a la inteligencia militar paraguaya. Es un decir. La dama terminó entregando a su marido, no por desamor. Ni por venganza. Vaya, ni siquiera por un dilema moral. Fue por pinches aburrimientos.
No fue un Ethan Hunt ahí en Misión Imposible. El agente secreto fue la aburrición. Así es la vida, mis charalitos. Una esposa aburrida fue más eficiente que una Secretaría de Seguridad. Tal vez la pregunta no sea cómo mejorar la inteligencia mexicana, sino cómo mantener entretenida a una señora con tarjetas sin límites antes de que haga el trabajo que no pueden hacer nuestras policías. Un fugitivo internacional cayó porque su esposa no encontró que ver en el Roku. ¡Y
esto! Solo nos recuerda que para atrapar criminales están las autoridades mexicanas. Para todo lo demás, existe Mastercard. Regresamos.
