¡Hoy! Y es que justamente esta semana salieron las cifras de las ganancias de este desmadre de tren. Perdió 3 .649 millones de pesos. O sea, 9 .9 millones de pesos por día. En este punto es más barato, neta, quemar billetes de 500 en la locomotora y hacer que con eso se mueva el chingado tren. Acaba de admitir siempre que a la nación entera que en México hay persecución política. Es la instancia más alta de interpretación constitucional del país. Y esta señora argumenta
como tu tío borracho. Yo soy Chula Torres y esto es El Pulso de la República. ¡Ahora sí! Ya estamos de vuelta en el Pulso de la República, chiquillos. Vamos con esta primera ronda. A ver, bebés, yo los quiero mucho, pero ya, neta, tenemos que ver. ¿Cuánto tiempo tenemos con esta relación? ¿12? ¿13 años? Hemos formado algo bonito todo este tiempo. Los políticos la cagan, hago un chiste de eso, ustedes se ríen, nos dan unos pesos para poder comprar croqueta, croqueta a
granel y alimentar a mis muchachos. El problema es que todo se desgasta. Y a diferencia de Fernando Colunga haciéndose el galán, yo acepto que no me estoy haciendo más joven ni más hetero. Para serles muy honestos, y para serles muy honestos ya estoy, y perdón que se los diga así. hasta el copete de cómo estamos llevando esta relación.
Estoy cansado de ponerme linda para ustedes, de recibirlos todos los días a las ocho aquí con una sonrisa, un plato de comida caliente y poner mi cara estúpida en este programa para que al final pasen unos días y me entere que nunca me escucharon y tenga que estar repitiendo las mismas cosas programa tras programa. Díganme, ¿tengo cara de idiota? No contesten. Que Noronha volvió a chillar cuando lo cuestionaron. Que Andrea Chávez volvió a hacer campaña anticipada.
Que Arturo Ávila se quejó de que le pusieron una periquera y no se puede bajar de la silla. Ya saben. Lo mismo. Llevamos repitiendo lo mismo que ya aparece terror bajo la tierra en Canal 5. Sus papás también hacían como que no lo habían visto, güey. Corazón valiente, papá, ya la vi. Pero miren, aquí vamos otra vez, por última vez, ni de pedo, es la última vez. Vamos a hablar del Tren Maya. Esa obra que... ¡Perdón, perdón!
Esa que al igual que las otras mega obras que nos heredó esa pesadilla que fue el sexenio de mi copete de cocada, obras como... Obras como el AIFA, que a juzgar por sus pasajeros ya seguro tiene vuelo directo a Chernobyl. Ay, el pan. O la refinería que está más quemada que Osvaldo cuando va a la playa. Sí. El Tren Maya, desde que se puso en marcha en los tiempos de nuestro viejito Andrés Manuel López Locomotor, tuvo un arranque más trabado que una batalla de rap entre
Liz Vilchis y Xochitl Galvez. Primero, si no... Primero la inauguraron como 15 veces porque nomás no quedaba. Luego salieron con que no dañarían los mantos acuíferos y los dejaron más secos que morra en un torneo de yugio. Luego, en entrevista con la periodista y foro bolsón de la comarca lagunera, Carmen Aristegui dijo que no iban a telar ni un árbol y lo dejó como pinches torreón. Desde hace 50 años. A ver, ¿tú qué dices? ¿No van a tumbar un árbol? Ni un solo árbol, pero
no solo un solo árbol. ¿No van a tumbar un árbol? Ninguno. ¿Ni uno? Ninguno. ¿Ni para hacer subterráneas los postes? Nada, nada, nada, al contrario. ¿Ni un solo árbol? Al contrario, ni un solo árbol. Vamos a sembrar, vamos a sembrar 100 mil hectáreas. Luego salió como que no iba a costar tan caro tener un tren en la selva, pero al final nos costó el doble, o el triple, o el... Cuádruple. A ciencia cierta no sabemos cuánto costó porque recuerden que la información la guardaron, que
es que por seguridad nacional. Les digo, esta madre fue como Barbosa intentando correr un maratón. Arrancó Chueco, güey. Chiste poblano. Toco madera. Así que, ¡eh, eh, eh! Ya. Es que te lo nomas. Ahí lo nomas. Era reciclable, era reciclable. Pero todo esto lo hemos dicho una y otra vez en el programa, sobre todo el chiste de Barbosa. Entonces, seguro ustedes dirán, pues ya no puede decirse más cosas del chingado tren, ¿no? ¿Verdad? Bueno, resulta que a dos años de esta chingadera,
por fin la pusieron en funcionamiento. No ha dado ningún perro resultado. Y es que justamente esta semana salieron las cifras de las ganancias de este desmadre de tren y todos esperábamos que después de tanto pedo que hicieron, tanto cenote destruido, tanto cenote de... tanto jaguar muerto, güey, todo... Todo valió... Todo valió la pena. O como diría Saúl, todo tiene un fin.
Y hoy... el Tren Maya fuera ese transporte masivo de pasajeros que prometieron, con vías chapadas en oro, champán gratis y personal ferroviario que se ve como Sidney Sweeney, pero, sobre todo, que estaría dejando un chingo de lana. Pero, obvio no, estamos hablando de una de las obras de la 4T, muchachos. El éxito de las mega obras es como el huevo que se rasca a tu amiga lesbiana. Imaginario. Y justo lo digo porque durante el año pasado perdió 3 .649 millones de pesos. O
sea, 9 .9 millones de pesos por día. ¡Por día! ¿Sabes qué? Son 9 .9 millones de pesos diarios, güey. O sea, Noronha podría comprar al año 350 casas, una cada vez más naca que la anterior. Arturo Ávila podría pagar una operación de rodillas y por fin tocar el piso cuando se sienta. Con esos casi 10 millones de pesos podrías contratar al mejor equipo de cirujanos plásticos y arreglar lo que... No sé qué van a decir. Eso no tiene arreglo. O sea, ni Miguel Ángel. Solo analicen.
Para cuando terminen este video del pulso, el Tren Maya ya habría perdido 700... No, 171 mil pesos. Cierra los 200 y tenemos que agarrar la pinche nota de mariachi. En este punto es más barato, neta, quemar billetes de 500 en la locomotora y hacer que con eso se mueva el chingado tren, güey. Que jale con billetes. Ese es el resultado que tenemos gracias a que cierto viejito con aires de grandeza quería a huevo dejar un legado. Más allá de una pensión en Nayarit. ¡Eh, se crea!
¡Es broma, es broma, es broma! Ese presidente sí me representa. Ah, es que me las buchan. El director del proyecto, Oscar Lozano Águila, dijo que efectivamente ahorita andan en números rojos, pero que no se desesperen, ustedes tranquilos y él nervioso. Ya tiene identificadas varias áreas de oportunidad para revertir este pinche fiasco y son los turistas extranjeros. Porque claro, esa es la solución, convertir al Tren
Maya en el Tulum de los trenes. Piénsenlo. Ya no nos chingamos sobre vendiéndoles artesanía a sobreprecio. Hoteles a sobreprecio. ¿Qué tanto es un tren caro, güey? Yo solo tengo una duda. ¿Cómo piensan convencerlos de que un tren que ya se pinches descarriló, que siempre anda fallando, es una buena opción para transportarse? Porque seamos honestos. Cuando un proyecto necesita un chingo de subsidios, un chingo de cifras ocultas y un chingo de maquillaje, entonces ya no es
un proyecto. Es tu prima buchona que vive de transferencias y de su sugar daddy. Todos sabemos de qué vives, Marcela. No mames, de verdad, güey. Viaje y viaje la culera. Aquí te viajes gracias al señor. Al señor que está ahí en la foto, güey. Cerrando bocas. Para pronto, el Tren Maya costó más de 550 mil millones de pesos. 550 mil. Iba a costar seguro estos 150 mil. Pierde 10 millones
diarios. Lo subsidian con dinero público, lo operan militares, lo clasifican por seguridad nacional y aún así los números se filtraron. O sea, ni el mal pueden hacer bien, cabrones. ¿Cómo puede ser tan pendejo para hacer? ¡Es mal! ¡Mal! ¡Ya está hecho! ¡Es mal! ¡Nomás déjalo así ser mal! En fin, el Tren Maya es el único proyecto en la historia de la humanidad que va sobre rieles pero vive descarrilado. Y además resulta que el boleto lo estamos pagando entre
todos nosotros. De manera que, ¿saben qué? Yo me bajo en la siguiente estación si es que llegamos. ¡Regresamos! Bienvenidos. Chiquillos, mis quijotes sin mancha, mis patrulleros 777, mis barrenderos, mis entusiastas de El Ministro y Yo. ¿Se acuerdan de Cantinflas? Así es, el genio del enredo lingüístico, de la palvería rebuscada y de la risa involuntaria. ¿Cantinflas? construyó su carrera entera sobre el arte de hablar y hablar y hablar y no decir
nada. Lo que jamás se imaginó don Mario Moreno es que décadas después su técnica sería copiada por una ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no tan graciosa. Probablemente la recuerdas de la ministra y señora que 100 % escupa en la calle, María Estela Ríos. La señora tuvo una semana ocupadísima acumulando momentos virales. Lunes, la Corte discutía si la Unidad de Inteligencia Financiera puede congelarte la cuenta del banco sin que un juez diga nada. ¿Por qué? Porque chinga
tu madre. Y no se está privando a nadie de su derecho de propiedad. Las limitaciones al derecho de la propiedad hace tiempo que ya están reconocidas, no solo a nivel nacional, sino a nivel internacional. ¿Por qué? Porque debe prevalecer una situación de equilibrio entre el interés privado, que parte del derecho de propiedad, derecho de propiedad que desgraciadamente no todos disfrutan porque no todos tienen una cuenta bancaria que pueda
ser bloqueada. Entonces, perdón, pero defender como si fuera un derecho universal, el derecho de propiedad, que es el derecho a la propiedad. Sí se tiene, pero no el derecho de propiedad. Y no es absoluto ese derecho de la propiedad desde hace ya tiempo. Güey, ¿qué? Según la ministra, todos tenemos derecho a la propiedad, generosa, pero no todos disfrutan del derecho a la propiedad porque no todos tienen cuenta bancaria, entonces
está bien que te bloqueen la cuenta. O sea, es como decir que no todos tienen coche, entonces sí está bien que te roben el tuyo. Señora. Usted es ministra de la Suprema Corte. Es la instancia más alta de interpretación constitucional del país y esta señora argumenta como tu tío borracho buscando pretextos para no pagar la pensión alimenticia. ¡Esta imagen es coincidencia! Me queda duda sobre la imprescriptibilidad. Yo estuve haciendo el
mismo análisis que hicieron las ministras. Yasmín, en el sentido de que está establecido la facultad de señalarlo, porque si bien es cierto que el artículo 14 habla de los plazos de prescripción, solo dice que no deben ser menores de tres años, pero no establece un límite para la prescripción. Entonces, también eso Pues ya me dejó en duda. Y no conforme con eso, tres días después la señora regresó para discutir si el delito de peculado
puede prescribir. Es decir, si después de cierto tiempo los políticos rateros pueden quedar impunes nomás porque ya pasó mucho tiempo. Sí me deja en duda porque es como manejamos un equilibrio entre el derecho de las personas a que no sean juzgadas en cualquier momento y no pueda ser materia. usado para una persecución política, porque también se da en nuestro país, ¿no? Ni
modo, así es. Ni modo, así es. Una ministra de la Suprema Corte, el órgano cuya función, literalmente, es proteger a los ciudadanos del abuso del poder, acaba de admitir en sesión pública, transmitida por YouTube, frente a los otros ministros, que tampoco es como que hay unas balas, ¿no? Y para que a la nación entera que en México hay persecución política. Y lo dijo con el mismo tono con el que uno comenta que los sobres de panini ya están
a 28. Ya están a 28 pesos por sobre. Como si su pinche trabajo no fuera evitar que esto pase. Defender la ley, no de los sobres, pendejo. María Estela Ríos fue consejera jurídica de López Obrador cuando era jefe de gobierno de la Ciudad de México. Luego, consejera jurídica de la presidencia. O sea, fue la abogada de cabecera del señor que durante seis años se dedicó a usar la UIF, la FGR y cuanta institución pudo para perseguir críticos, opositores, periodistas y empresarios
incómodos y... Es que voy en mi cuarta carpeta del SAT. Hace apenas... Sí, cuarta. Iba a decir quinta, pero no cuarta. Hace apenas un mes, en otra sesión, dijo que las personas nacidas por fecundación in vitro, pues a lo mejor no podríamos estimar que forman parte de una familia. En cuatro semanas, güey, la ministra Ríos nos regaló, uno, la idea que excluye a los bebés in vitro del concepto de familia. Sorry, pendejo. ¿Para qué
nacen in vitro, pendejo? Dos. El congelamiento de cuentas sin orden judicial con la técnica de catiflas. Tres. Una confesión casual de que en México hay persecución política. Esta señora no puede ser la ministra de la Suprema Corte. Esto es lo que pasa cuando la justicia mexicana se reparte como herencia al nieto mejor portado. Porque estos nuevos ministros no la cagan porque se pongan nerviosos. No, la cagan porque ahí, donde debería haber un jurista, hay un espacio
vacío con toga. Y mientras ella y los demás hijos de la acordeón sigan ahí, hablando como si les dieran embolia, argumentando babosadas, solo nos queda decir con su misma ineptitud y poca madres. La justicia en México está en crisis y pues ni modo, así es. Regresamos. Y esto no es todo por nuestra parte. Yo soy Chumel Torres y esto fue El Pulso de la República. Los esperamos el jueves en punto de las 8 de la noche. Yo me voy, pero no me voy sin antes recordarles como
cada semana que los amo. ¡Ahora! El curso de la república. El curso de la república. El pulso de la República. El pulso de la República.
