Hoy hija mató a sus papás, vivió con sus cadáveres 4 años y se gastó todo su dinero. Ven, ¿quién dijo que no se puede vivir con sus papás en armonía? Reportan que Querétaro es el tercer destino para bodas en México. Miren, en cualquier estado el destino de bodas es el mismo. Una pesadilla interminable de tristeza y desolación, se sabe. Estados Unidos demanda a TikTok por crear una adicción a la plataforma.
Mario Delgado dice, pues yo no tengo TikTok, pero también soy muy adicta a las plataformas. Anuncian el estreno de la serie de 100 años de soledad en Netflix. Y no, no está basado en mi vida amorosa. Y por último, presentan en China al primer robot dentista. No reconoces por ser el único robot mamador que trae bata. No eres doctor mamón, pareces carnicero, güey. Yo soy Chubetoros y esto es el pulso de los dentistas mamadores. ¡Vámonos! ¡Eden! ¡Muchas gracias, Mónica!
¡Muchas gracias por la conferencia de UD! Sí. De acuerdo. ¡Gracias! Amigos, la vida. ¿La vida? ¿Qué es la vida? En tratar de entenderla, se nos va la propia vida. ¿No les pasa que llegan a su casa y se preguntan, ¿qué es la vida? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la vida? Pues, la vida es la vida. ¿Qué es la vida? ¿Qué es la vida? Y va la propia vida. ¿No les pasa que llegan a su casa y se preguntan, no estoy tan convencido del bien esta vida?
Pues, la vida según José Alfredo no vale nada. Según Elefante, a veces es negra y a veces color rosa. Y según Sun by Four, es la que devuelve mis fantasías. Pero para el gobierno de este palacio de naipes encabezado por su reina de corazones, Claudia Sheemann, la vida es una tómbula. Y si no me can, pregúntenle a los aspirantes, a jueces y magistrados que después de años preparándose para un puesto, al final, el futuro de sus carreras fue decidido por un juego de chave, Luis.
Miren, Eugenio Derbez. ¿Sabían que fue su patillo durante un tiempo? Sí. Hace unos días se llevó a cabo el sorteo de las plazas de la mitad de las personas juezas y magistradas del país que serán elegidas en la elección extraordinaria el próximo 1 de junio del próximo año, o como le dice Pigele Martínez, no antoquen.
En total, 361 juzgados y 350 magistraturas de distrito fueron echadas a la suerte, usando a 11 pobres consejeros del INE que seguro algo hicieron mal para haberlos hecho trabajar en pinche sábado. Además de un notario público para validar la fe y legalidad de los hechos. ¿Les suena familiar este dicho? Pues sí, porque también lo vimos en Chavello. La cita fue dentro del Senado de la República. ¿Por qué? Porque chinga a tu madre.
Un asunto como la elección de personal del Poder Judicial tenía que haberse hecho en las instalaciones del mismo Poder Judicial. Es como decir, en vez de rentar Brinco Alandia para el cumpleaños de mi hijo, mejor lo voy a hacer aquí en el cariñosas y golosas total. El ambiente es igual de familiar. Ahí está tu tía, mi hijo, mira. No es Barney, no es Barney.
Pero como los lambisconas de los legisladores buscan seguir quedando bien con la doctora, decidieron que iban a mostrarle cómo se realiza... ¿Qué? Una actividad que involucra una logística compleja y organizada que decide el destino de la justicia en el país en manos de un grupo de personas que ni juntando todas sus neuronas logran escribir una palabra de Strújula, jalo. Muchachos, a ver.
¿Sabes que un evento va a estar organizado con el recto desde que su líder, en este caso el presidente de la Cámara, y su Horácies ambulante, Gerardo Fernández Noroña, dijo que le tuvieran paciencia porque estaban aprendiendo? O sea, como si estuvieran practicando el tiro mellizo de Oliver y Tom. ¡Paciencia, güey! Nunca habíamos hecho un proceso así, es inédito. Es único. Entonces, todos estamos aprendiendo de aquí directo a la Lotería Nacional.
Durante el sorteo, como una redada en bribones con biberones, muchas pelotas cayeron al suelo. Varias. Varias veces. Esto ya no era una tómbola profesional, ya parecía la rifa de un pollo asado en una quermez parroquial, cabrón. Igual, durante toda la sesión, Noroña se la pasó repitiendo las reglas a los demás senadores que estaban más confundidos que yo en mi cita con el proctólogo, así de, doctor, entiendo el tacto rectal, pero ¿qué hace aquí Pop Daddy?
Me comentan que en alguna expresión no quedó claro. Se hizo la insagulación del Estado y se dijo si salen nones, que es el caso, todos los que están con número non van a la elección del primer domingo de junio de 2025. Y todos los del Estado par van a la elección de junio de 2027. Clarísimo, bien estimado, Patas Verdes. Para nada estamos partiéndole la madre a nuestro país. Todo muy normal, eh, cabrón. Déjenme decirles lo injusto que es esto, muchachos.
No solo se trata de cientos de espacios donde meterán nueva gente que no sabemos si estarán preparadas. Esto igual son cientos de puestos de personas que van a perder su chamba. Que, repito, se rompieron la madre consiguiendo el puesto por culpa de una pendeja tómbola. La primera vez un pueblo va a elegir a todas las personas juzgadoras por el voto universal, secreto y directo. No existe otra nación en el mundo que haya democratizado a tal grado a su poder judicial.
Y creo que esta Cámara de Senadores debe sentirse muy honrada y muy orgullosa de que hayamos sacado esta tarea adelante. No, Gerardo, no debería sentirse honrada esta Cámara de Senadores ni la de diputados ni nadie que haya estado involucrado en este pinche numerito naco y estúpido. Dices con orgullo que somos el único país que ha logrado tantos cambios en el poder judicial.
Y yo lo veo al revés, como somos los únicos pendejos que se atrevieron a dejarse llevar por un capricho y decidieron sortear en una tómbola el destino laboral de cientos de personas y el destino legal de millones de ciudadanos. Oficialmente, muchachos, hemos dado inicio a uno de los insultos más grandes que he visto en la política mexicana y un capricho que, en vez de resolver, causará más problemas. Porque ese es el sello de la 4T.
Crear un problema donde no lo había usando una solución que no era necesaria. En fin, si ver una pendeja tómbola en el Senado no les pareció lo suficientemente cochino, poco preparado e idiota, no se preocupen. Aquí les dejo una foto de algo todavía más cochino, poco preparado y bastante idiota. ¡Reresamos! ¡Vamos a la República! ¡Muchas gracias por habernos venido! ¡Vamos a ver a su visto lado! ¡Es juaz! Vevecitos, la corrupción.
Todos sabemos que hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana. Ahora, que si vives en México, sabes que hay otras cosas que no son lo que crees. ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! ¡Vamos a ver! Pues sabes que hay otra cosa que también es infinita, imperecedera, eterna, inagotable y perpetua. Así es, la corrupción. La letra escarlata en la frente de los mexicanos.
La corrupción en México es como el escote de Sidney Sweeney. Los pliegues sobre los pliegues de la senadora o el olor de los impatizantes de Morena, no hay manera de disibularlo, muchachos. Y ahora que estamos hablando de corrupción, tenemos que hablar de la persona que lo encarna. En los anales de la historia... Anales de la historia, Mario. Historia. El augusto y terrible soberano de las tierras inciertas, cuyo nombre ha sido susurrado en las sombras desde tiempos inmemoriales.
Aquel cuyo solo paso resuena como el eco del destino inexorable, el portador de la corona del descontento, domador de voluntades y arquitecto de los sueños rotos, el que todo lo ve, pero nada otorga. Me refiero, por supuesto, a Manuel Bartlett. Y es que... Y es que, bebécitos, en hablar de Bartlett, realmente estamos hablando de la corrupción hecha carne y pellejo.
Ha sido este brother el protagonista principal de dos de los desvergues más graves en la historia reciente de los gobiernos en México y Estados Unidos. Cómo cuando, siendo titular de la CGOB, se le acusó de ser cómplice y protector del crimen organizado y estar vinculado al asesinato de la gente de la DEA, Kiki Camarena. Pues bien, otra raya más al tigre. Total, ni se le nota. Ya parece pinche pan, era el cabrón, ya todo negro.
Ahora resulta que, tras el escándalo publicado por el reportaje de proceso, el paraíso secreto de los Bartlett, en el que salió a la luz que familiares del bordebol mexicano se hicieron de propiedades en Cancún, Tulum, Playa del Carmen y Puerto Morelos, tan fácil como un autista jugando a Monopoly, y el otro era capitán de este titánico burqui que llamamos México, y ahora señor que espanta a los moscos a periodicazos en su rancho, Andrés Manuel López, encubridor,
durante la mañanera del 6 de agosto encargó a la fiscalía que investigara si había un conflicto de intereses entre Bartlett, su domadora, y su hijo. Pero, pero, la CFE clasificó como confidencial cualquier información sobre el ex titular de la paraestatal. De parte de proceso, una intención de desacreditar y de calumniar al licenciado Bartlett y al gobierno que yo represento, porque da la impresión de que el Tren Maya lo hicimos para favorecer a la familia del licenciado Bartlett.
Incluso si hubiese corrupción, como todos los ciudadanos, tenemos la obligación de denunciarlo, y hay que ir a la fiscalía y presentar una denuncia, pero no calumniar. El Universal Oaxaca es la misma información. Sí. La misma investigación. Es reforma, es universal, se debe de pedir a la fiscalía.
Este mismo reportaje, para sorpresa de nadie, salieron los nombres del ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borje, quien, como ustedes sabrán, duerme con su pijamita de rayas en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial de Morelos por el delito de delincuencia organizada y también el de la ex directora del Instituto del Patrimonio Inmoviliario de la Administración Pública, el IPAE, Claudia Romanillos, que le decíamos a poner una foto, pero lleva ocho años prófuga. ¡Ocho años!
Bueno, pues esta señora le pasó unos tips superbuenos a Don Bartlett para comprar terrenitos en cero pesos en Quintana Roo. ¡Huey! ¡Cero pesos! Hasta el pinche bocadín, que nomás me gusta a mí. Cuesta como cuatro pesos y todos sabemos que el bocadín es cartón con chocolate, no voy a fingir que no. Fuerza, bocadín, fuerza.
Así es, mis charalines, a pesar de que nuestro querido cabecita de coco rallado instruyó a la fiscalía que investigara irregularidades y posibles delitos por parte del Lord Palpatine de la 4T, no hay ningún proceso iniciado, ni un expedientillo, ni un folio, ni un post-it, nada. Pues bien, en seguimiento al reportaje publicado por Proceso, dicho medio realizó varias solicitudes a través de la Plataforma Nacional de Transparencia sobre la situación jurídica de Don Manolo.
Pero en el caso de la solicitud de información ante la Unidad de Responsabilidades de la CFE, la dependencia respondió que no existen sanciones ni procedimientos instaurados en contra de Bartlett. Y aunque lo hubiera, la información está más blindada que los... ¿Todo así? Eh. Así es la cosa, charalillos. Bartlett no es cualquier político. No, él está más allá del bien y el mal, wey.
Y más allá de cualquier manual de ética gubernamental, estamos hablando de un ente que ha sobrevivido a todo y a todos, wey. Sobrevivió al sexino de López Mateos, de Elías Ordaz, de Luis Echeverría, de López Portillo, Miguel de la Madrid, de Carlos fucking Salinas, Sedillo, Fuchs, Calderón, Peñaneta, Andrés de Manuel y créeme, va a sobrevivir este sexenio y todos los que hagan falta. ¿Por qué?
Porque en México los malos no solo ganan, sino también aparecen y desaparecen sin darle cuentas a nadie. Y como el mal son eternos, papito. Pues, como seguramente lo hará Manuel Bartlett, nosotros, nosotros regresamos. Pa' baile. ¡Uy! Bebesitos, la violencia es la violencia. El pleito, la riña.
Ese recurso que se utiliza de manera inversamente proporcional al nivel de coeficiente intelectual, por lo que ha aumentado en México desde que cierto partido llegó al poder y que tiene sus picos cuando pierde la América y, por lo tanto, la familia de los americanistas. Y no, esta nota no tiene nada que ver...
En cualquier escenario podría pasarle a nuestro campeón en desrecibir madrizas a Alfredo Adamé, famoso... porque le encanta ponerse con zanzón a las patadas por quererse cinta negra cuando resulta que hasta una inocente niñita le aplica el proverbial sacacacas, poderosa técnica ancestral, para la que, como lo enseñó el maestro Miyagi, si se hace bien, no existe posible defensa.
Del pleito que sí hablaremos es el que se armó en la Suprema Corte de Justicia de la Nación entre la ministra presidenta, Norma Piña, y la ministra del pueblo, y señora corajuda que se hace guaje con la tanda y se pelea con todas sus vecinas, Lenia Batres, Guadarrama, quienes tuvieron un desacuerdo a raíz del debate sobre el número de votos que debe prevalecer para anular o validar una ley.
OK. Resulta que durante una discusión entró al tema la infame reforma judicial en el sentido de determinar si, para invalidar cualquier ley, son necesarios seis votos, como lo establece la nueva reforma constitucional, o se mantiene el requisito de ocho votos, como lo establecía la versión anterior de la Constitución, que se pasaron por los gúmaros, perdón, por la palabrota.
Algo que no nos cabe duda, la ministra con la curva de aprendizaje más prominente que la panza de cierta senadora no entendió del todo, pero eso no le crió Lóbaro Wendera, porque ante esto, con la elegancia y excelente manejo del discurso oral que la caracterizan, calificó de absurdo que en unos casos se haga una interpretación literal de la legislación y en otros no. A ver, a ver, a ver. Una abierta simpatizante de Morena quejándose de que se interprete la ley según convenga.
Así es, mis criaturas, ese grado de cinismo no lo veíamos desde hace tantito más de dos, tres semanas. Pero lo mejor vino tantito después cuando la ministra presidenta le puso una estatica y etale a Vártires al pedirle evitar el uso de calificativos ofensivos hacia los ministros durante las sesiones plenarias.
Esto luego de que la finísima ministra utilizara la palabra absurdo para referirse a los posicionamientos de los ministros que sí le saben a esto de las leyes, lo cual, si consideramos los estándares de vocabulario que maneja la ministra Vártires, pues quizá no fue tan grave, porque no se sabe tantas palabras. ¡Tú ya eres! ¡Deja ya esta! ¡Deja esta hija de su putísima madre ya! ¡Por lo que más quieras! ¡Vente! ¡Vente! ¡Nosotros sí pagamos renta! No vivo aquí. Aquí todo mundo paga renta.
¡Vente! ¡Vente! ¡Vente! ¡Vente! ¡No vas a vivir en mi veredía! ¡Vente, Remy! ¡Pues por eso! ¡Vente! Obviamente, la ministra del pueblo rezongó, se puso sus moños y le dijo a la piña que le parecía inadecuado su posicionamiento y que ni ella ni nadie tenía derecho a limitar su libertad de expresión, aunque, pues, más que expresión, era puro cantiñeo.
Yo, lo único que voy a insistir es que seamos congruentes, que no seamos incongruentes, en consecuencia que resolvamos lógicamente, no absurdamente en consecuencia. Muchas gracias. La facultad que tengo para comentar o hacer un comentario es la misma que tiene usted para expresarse en ese pleno. Yo, como rectora de la discusión, si así lo considero, por los integrantes... A mí en lo personal no me afecta, pero por los mismos integrantes de llevar una sesión sin ofendernos o sin...
No hay ofensas, ministra. ¿Me permite, por favor? O sin expresar calificativos. Claro, si usted considera que es libertad de expresión hacerlo, no hay ningún problema. O sea, usted puede seguirse expresando como quiera. Respetuosamente siempre, ministra. ¿Ministra? No siempre ha sido así. Por eso en este momento llamé la atención.
Evidentemente, esto fue un tiro muy disparejo, porque una cosa es saber mentar la madre en tu vecindad, donde la violencia física y el jalón de pelo siempre son una opción y otra muy distinta es ponerse a debatir con alguien que, a diferencia de ti, pues sí le sabe a su chamba, se dice, y no pasa nada. Y es que, como lo hemos visto, no es la primera vez que la ministra Batre saque el cobre en las sesiones de la corte o que le tire indirectas a la ministra presidenta y a sus compañeros.
Lo que pasa es que ahora sí se topó con una norma piña que ya está hasta su mauzer y ahora sí que ya estuvo suave. Ay, pues tal vez si no quieren que les digan que todo esto es absurdo, podrían empezar a dejar de ser absurdos. ¡Ah, lelo, lelo, candelero, güey! Con la facultad que me da este organismo jurisprudencial, voy a pedirle que modere su lenguaje. Las personas que intejan este pleno definitivamente podrían... ¡Mimimi!
Neta, Norma, avísame cuando dejes de hablar como ese robocito ese del chat KPI, güey. A ver, a ver, a ver, ya estuvo suave y crema, ¿sí? Estás incomodando a los presentes. A mí en lo personal ni me afecta lo que dices, me hace lo que el viento ajuarece, lo que morena al crimen organizado, o sea, nada. Ay, tú qué sabes, si te quisiera insultar, te diría que no vales ver... ¿verdad, verdad?
Muy gallinita, podría agarrar tu microfonito ese y la neta... A ver, línea, a ver, línea, vamos a tranquilizarnos, mamacita, te está temblando la boca, ¿eh? No había notado que te pareces a la mata viejitas, con razón siempre me has dado miedo.
Pues sí, bebecitos, con lo arrabalar y corriente que se ha puesto la política mexicana, incluyendo tómbolas en el Senado y pleitos de verdulería en la Suprema Corte, los ganzos menos aptos se sienten con la autoridad de tirarle a las escopetas y los menos preparados se pondrán cada vez más al tú por tú con quienes sí estilan el zapato cerrado.
Y agárrense, porque ahora que con la reforma se elija por voto popular a los ministros, la corte se convertirá en una absoluta pachanga, donde lo único que imperará serán los cantinfleos, los gritos y ahora sí el absurdo. Así que podemos esperar más leñas que ni siquiera sean capaces de conectar dos oraciones, más loretras, que solo se sepan la de lo que usted diga, señor licenciado, y más copy-paste, como los de Jasmine Esquivel.
Y para que luego no digan que la Cuatro T no termina ningún proyecto, la tianguisación de México fue completada con todo éxito. Tomen eso, si fíes. ¡Regresamos! Amiguitos, los descuidos. Hay lugares donde uno espera que todo funcione como debe. El hospital, una torre de control, el cuarto de escritores del programa favorito del licenciado y, por supuesto, una refinería que maneja sustancias altamente tóxicas, pero luego está el hijo tonto de este país. No. Ese no, el otro. No, el otro.
¡Que no, cabrón! ¡El otro! ¡Pemex, güey! ¡Pemex! Estoy hablando de Pemex. Estoy hablando de Pemex, así es nuestra querida petrolera nacional y barril sin fondo, al que una vez se le incendió el mar. ¡El pinche mar se le incendió! Así anunciaban un incendio sin heridos y sin víctimas mortales, pero después hubo otro incendio donde sí murió un trabajador, porque el chiste de la Cuatro T es, cuando la estemos cagando, siempre podemos superarnos más.
Bueno, pues ahora resulta que en la refinería de Deer Park, propiedad de Pemex, pero pagada con tu dinero, y ubicada cerca de Houston, tuvieron una pequeña fuga de 43.500 libras de sulfuro de hidrógeno. No mamén. ¿Cómo que una pequeña fuga, cabrón? ¿Cómo le puede decir pequeña fuga a 43.500 libras? Es como decir que la senadora tiene un poco de sobrepeso. ¡Pelada, son 43.500 libras, güey! Sí, escucharon bien. 43.500 libras de un gas altamente tóxico, lívedas al aire durante más de siete horas.
No más para que se den una idea, 43.500 libras de gas es el equivalente a abrir tu estufa mientras ves los 335 episodios de Betty la Fea. ¡Es un chingo de capítulos! ¡Y de gas! Lamentablemente tenemos dos fallecidos, que son los trabajadores que estaban directamente trabajando en la zona afectada y que recibieron el impacto directo del gas. No pudimos recuperar los cuerpos hasta la madrugada por un problema de que la zona se queda afectada y se queda contaminada durante algunas horas.
Así informó el director de Pemex y señor alérgico, a no ser un pinche fodongo, Víctor Rodríguez, sobre un incidente menor que resultó en dos trabajadores subcontratados fallecidos y 35 heridos. Pero no se alarmen mis charalitos subcontratados que Pemex ya está investigando la causa de la fuga. Claro, ya que explotó la pinche refinería. La refinería con una capacidad de procesamiento de 312.500 barriles por día decidió que lo mejor era operar ese fin de semana a baja carga.
Porque cuando tienes un desastre ambiental donde también hubo pérdidas humanas, lo lógico es seguir trabajando, pero tantito menos, no somos salvajes tampoco. Bueno, el director general de Pemex dijo que 13 trabajadores seguían hospitalizados tras haber estado expuestos al gas, mientras que la Secretaría de Energía de México afirmó que esperaba que la instalación pronto volviera a funcionar con normalidad, es decir, de la verga.
Y mientras Pemex se gana el desprecio de las autoridades gringas por ignorar de manera real y pontificia todas las normas y reglamentos de seguridad, desde el pulso de la República queremos hacerle un llamado a la petrolera. Tal vez ya sea hora de dejar de jugar con fuego y tomarse en serio este tema, porque más que ser autosuficientes y autosustentables, se están volviendo autodestructivos, y no solo en México. Ya también somos una empresa lamentable y poco preparada en otros países.
Ya párenme, regresamos. ¡Y acúdense en el pulso de la República! ¡Buenos días, polvo de mañanos! ¡Bebecitos hermosos! Hoy quiero hablarles de una actividad que odia a la mayoría de mi equipo, y no me refiero a los martes de masajes grupales y a los pinches mamones, era una actividad de integración. Hablo de esa actividad que causa pánico, terror y ataques de ansiedad a cualquier tiktoker, así es, estoy hablando de trabajar.
Y es que, a menos de que seas un egresado del TEC de Monterrey y tu concepto de trabajar sea cargar a los palos de golf a tu papá... No, está bien, cabrón, los 18 hoyos, pobre, güey. Todos sabemos lo difícil que es conseguir una chamba hoy en día, muchachos. Compites con mil cabrones por el mismo puesto, te pagan una baba y si te llegan a contratar, ni prestaciones te dan, pero dejemos de hablar de máquina 501 y centrémonos en la política mexicana.
Y es que esta semana salió a la luz que uno de los tribagos más famosos de los últimos seis años por fin está listo para romper el cascarón y a sus tiernos 40 años soltar la chichi de su papá para emprender su camino en el mundo laboral.
Así es, estoy hablando del hijo mayor del presidente, perdón, ex-presidente, del santo patrono de los mantenidos y papá de Peppa Pig, José Ramón López Beltrán, que se animó a ir a la papelería y compró su primera solicitud de empleo, la llenó con pluma azul y en una entrevista, cuando lo cuestionaron si andaba interesado en incursionar en el negocio familiar, o sea, la polaca, dijo que sí, que andaba considerando un futuro prometedor en la política nacional.
Claro que me gustaría, por supuesto, nada más que ahorita las circunstancias y el contexto pues han cambiado, ahora necesito prepararme de distinta forma. Me dijeron que necesito para el trabajo Excel, pero yo no conozco ese Excel, ¿no era el que tocaba en Guns N' Roses, Excel Rose? Bueno, aquí es, pero si yo voy a ser política, voy a ser política en serio, no mal es encargo que lo arriba de entrada sea como a la una, porque más o menos es ahora me despierto, y si se puede Home Office, mejor.
Oigan, por cierto, ¿me pueden adelantar a Ginaldo? Es que tengo vacaciones. Pepe Moncho nunca mencionó qué tipo de trabajo le gustaría, pero obviamente, pues no va agarrando a cualquier jale, no, señor, él necesita asistentes, secretarias, una oficina con vista al ángel, un mano libres en la oreja para verse así bien... Bien charctank. El señorito dijo que consideraría la creación de un nuevo proyecto de nación en caso de encaminarse en la política mexicana.
Cabrón, ¿cuándo has caminado tú, güey? Ven nomás la pinche timba, esa parece tambora de Don Cruelly Sarga, que aún está más fácil brincarte que rodearte, papi, pero... Cuando la noticia de que José Rá por fin se dignó a llenar una solicitud de empleo, un grito de alivio y satisfacción se escuchaba desde lo más profundo allá en un ranchito en Palenque. Ah, qué bien se siente de por fin descansar.
Me levanto a la hora que yo quiero, no hago ni mares todo el día, tengo puro peléle haciendo todo el trabajo, es como cuando estaba, pero sin la mañanera, fíjate. Señor, yo ya no trabajo para usted, me emplayaron por equivocación y me mandaron aquí, esto es un secuestro, ya no quiero trabajar con usted. ¡Cállate, chucho!
A ver, prendeme la tele, ya empezó la gala de la caja de los famosos, yo creo que va a ganar Wendy, muy guapa, la voz raposa, pero en trona, todo un señor vestido de mujer, porque así les digo yo. Señor, ese programa ya terminó, lo está viendo en VHS, nos cortaron el cable, y mañana la cortan, la luz no la ha apagado. ¡Cómo chingados! ¿Y mi pensión de expresidente con eso alcanza o no? Pues ya casi se la terminó su hijo, José Ramón. A ver, ¡José Ramón! ¡Ve acá, cabrón! ¿Qué son estos gastos, eh?
Se... señor... ¡Me maté trabajando! Dejé que se burlaba de mí, el desviado ese de Chumel y Torres, que se colgan, me colgan panes de la cabeza, ¿para qué? ¿Para darles una vida digna y así me pagas, hijo de tu transformación? Te me vas con tu tía Claudia y le pides trabajo, güey. Pero, señor... ¿Qué quieres? ¿Que no ves que estoy educando a este vaquetón, hombre? ¡Señor, ese no es su hijo, le está dando un coco! ¡Su hijo tiene meses que no lo ve, no ha venido!
Ah, chica, ya se me salió que yo hubiera perdido peso. Bueno, entonces tú, chucho, mete la solicitud de empleo y vas con Claudia. Solo que ya no hay para vuelo, así te vas en camión. Y más consiguiendo el teléfono de la Wendy. Está la soltera, soltere. Pues desde el Ponce de la República queremos felicitar a la joven promesa, porque por fin se supo la de chambear.
Y con toda la cuotarte ansiosa por tener a un nuevo López en sus filas, sin importar la cantidad de escándalos por sus supuestos conflictos de interés que lo rodean o que lo brincan, más bien, estamos seguros de que va a encontrar un jugoso hueso, tal y como lo hizo su hermanito Andy como secretario de Morena. Porque al final, al final todo queda en familia. Pero qué bonita familia. ¡Rezamos! ¡Vamos! Y eso fue todo por nuestra parte. Yo soy Chubelto y esto fue el Pulso de la República.
Los esperamos todos los lunes y los jueves en punto. De las 8 de la noche yo me voy, pero no me voy a decir antes, como cada semana, ¿qué? Los amo. Esto fue otra vez. Bye. ¡Yeah! ¡Yeah! ¡Yeah!
