¶ Homicidios: Cifras Oficiales y Manipulación
Hoy, presumir que en su sexenio, o sea en estos 13 meses, los homicidios dolosos han bajado un 37 % y aquí empezamos con las trampas. Sin olvidar que esta cifra de homicidios dolosos no incluye los casos de desaparición. No podemos decir que tenemos el cuerpo completo, márquenlo como desaparecido. Esta semana atestiguamos la pelea de un grupo de rock de chavos rucos y el junior que menos chambea de la política mexicana. El señorito José Ramón se indignó a tal grado que llamó a
los de Molotov panistas de closet. Pansón millonario. Un insulto que nos unió a todos los mexicanos, ¿sí? Si no surge que saquen un sencillo que se llame Pansón millonario. Y esto es el pulso de la república. Morir, desvivirse, petatearse, estirar la pata, colgar los tenis, visitar la huesuda, chupar faros, conocer a Chente o como le conoce Sergio Corona. Hoy no, perra. Inmortal el cabrón. El ser humano ha logrado cada vez
más trucos para permanecer vivos. Vacunas, operaciones, suplementos, hasta el truco mejor guardado por la gente de la tercera edad. Decir que cuando mueras se les va a heredar a los terrenos que tienes. Entonces, curiosamente, nunca te mueres. Pero así como las personas siempre buscan maneras de seguir vivos, también sin querer anda viendo cómo hacerle para irse a un concierto de Juanga y Jenny Rivera. Guerras, crímenes o si eres de Puebla, cruzar una ciclovía. Para ellos es mortal.
Y aunque cada civilización intenta proteger a sus ciudadanos, todo vale más de cuando vives en el sitio más peligroso del mundo y al mismo tiempo el más seguro. Sí, ya sé que para ti que vives en Ciudad de México tal vez no sea segura. También si vives en Culiacán y tu ciudad parece mapa de Fortnite o si estás en Chiapas y muy probablemente tu vida está en peligro simplemente
por vivir en pinche Jurassic Park. Pero para una persona somos prácticamente el país de los ositos cariñositos, donde arrojamos granadas de alegría, balas de progreso. Y metralletas de felicidad. Y es que es muy sencillo decirlo detrás de una valla gigante, escoltas, francotiradores y una alarma de bocho que rodean el Palacio Nacional, ya que según este individuo no hay nada de qué
¶ Crítica a las Estadísticas de Seguridad
preocuparse. Porque los homicidios, como tus oportunidades de comprar casas si eres generación Z, cada día valen más madre. En el caso de que usted sea fan de Coldplay o tenga algún otro problema mental y no haya entendido sobre quién hablo, me refiero a las declaraciones de nuestra presidenta y reina del bordado de canutillo, Claudia James Brown, ya que al presumir que en su sexenio, o sea, en estos 13 meses, los homicidios dolosos han bajado un 37%, a lo que todos dijimos,
no mames, apenas llevan 13 meses. Ok. Según datos de la presidenta con A, pero pretextos con X, las muertes por no aprender a diferenciar balas de cohetes han bajado de 86 .9 casos antes de que acabe el sexenio de obrador a tan solo 54 .5 al día. Y ese 5 % solo puede significar una cosa. Ten cuidado, Abelito, no vayas a ir a puato
por ningún motivo, cabrón, ¿eh? Aguas. Obviamente 54 .5 es un chingo, pero Sheinbaum inmediatamente lo comparó con las cifras que dejaron sus enemigos, ya que en el sexenio de Calderón los homicidios aumentaron 148 % y en el de Peña otro 42%, mientras que en el de AMLO supuestamente bajó un 9%. Y aquí empezamos con las trampas, ya que es como decir, si me comparas con Bartlett, pues soy un bebé. Si me comparas con Mario Delgado... Soy hetero, güey, sí. Y si me pones detrás de
la senadora, prácticamente no me veo, güey. Además, se está aprovechando que supuestamente estos meses se consideran tranquis. Estadísticamente, siempre suben a finales de año. Así que este 54 .5 % es como tu ligue de Tinder entrando al baño de hombres, güey. Se siente muy engañoso. ¿Laura, verdad? Sí. Ok. Sin olvidar que esta cifra de homicidios dolosos no incluye los casos de desaparición. Ajá. Hay más de 111 mil personas no localizadas en México, pero como no aparecen,
pues no cuentan. Es como si a tu boda faltara tu novia y tú dijeras, pues no vino, pero mejor el primero de invitados. No mames, güey. Para resumidas cuentas, están haciendo de todo para no marcar el casillero de exceso de balas en el cuerpo. Doctora, he encontrado su cuerpo en donde iba a estar el aeropuerto Texcoco. No, no, no, no, no. ¿Te refieres a que estaba sumergido en el lago de Texcoco? Es que el lago, si ahí no hay agua. Estaba en una zanja amarrada entre
puros pañales. Sí, sí, estaba en el lago, pero seguro se ahogó. Todos sabemos que en Edomex no sabe nadar, pinche gente irredenta. Sí, ok. También encontramos un cuerpo que le hace falta cuatro dedos. O sea, nada más está así, como diciendo bien. Bueno, vete a lo encuentran. No podemos decir que tenemos el cuerpo completo. Márquenlo como... como desaparecido. Y pónganlo así para saber quién es. ¿Cómo ponemos a los
que aparecieron colgados bajo un puente? Pongan un árbol de navidad junto a ellos y digan que son esferas. A mí me suena que está maquillando las cifras, doctora. Por supuesto que no. Son mis cifras. Y jamás me atrevería a maquillarme. Además, estos números están siendo demostrados de manera súper mentirosa y engañosa. Medir los homicidios por aumentos o incrementos o disminuciones es como decir, no mames, mi bebé creció 10 centímetros de los dos años a los tres, pues para cuando
tenga 20 más medir 2 metros 30, no pendejo. Sheinbaum dice que sus estrategias humanistas están funcionando
y que vamos por buen camino. Palabra sumamente sin sentido cuando no lleva ni un mes de muerto el alcalde de Uruapan que pidió apoyo del ejército y cuánto otros crímenes como la extorsión están por los cielos, delitos que son una olla a punto de explotar, especialmente cuando toda esa gente que no aguante las estafas, los secuestros, los cobros de piso, acaben siendo una cifra más en un renglón inventado para considerarlos como
desvividos por gastos de operación. Lo más cabrón es que con esos números presentados cualquier gobierno se ve bien. Es el truco más viejo de marketing político. Si no puedes mejorar la realidad, entonces mejora como la mides. Total, los muertos no se quejan y los desaparecidos pues... Pues van a seguir desaparecidos, porque sí, presidenta, los números no mienten, pero se puede mentir
con números. Y cuando el país sigue lleno de fosas, de desaparecidos, de regiones controladas por el narco, pues presumir este 37 % no suena a que lograron vencer al crimen, más bien suena a que lograron vencer al Excel. Regresamos. Amigos,
¶ Molotov vs. El 'Pansón Millonario'
bebecitos hermosos, Mario Delgado. Todos sabemos que en México tenemos muchos problemas. Inseguridad, inflación, falta de medicinas, pero como Diosito aprieta, pero no ahorca. También nos regala inolvidables momentos de regocijo y satisfacción. Instantes de justicia poética. Rayitos de luz entre tantas tinieblas. Así es, bebecitos. Esta semana atestiguamos la pelea de un grupo de rock de chaburrucos y el junior que menos chambea de la política mexicana.
Un pleito que nadie pidió, pero que todos disfrutamos. Así es, Molotov contra el primogénito de San Cabecita de Algodón, José Ramón, el cazagrís de Houston, López Beltrán. Porque en este país donde cada vez es más peligroso alzar la voz, todavía quedan viejovenes valientes que dedican su vida al rock y decir lo que nadie más se atreve.
Todo comenzó en un concierto en el que los chavales de Molotov celebraban 30 años de carrera, 30 años de insuperable adolescencia mentándole la madre al poder, a los corruptos, al PRI, al PAN y ahora a Morena. Es decir... a todos y cada uno de los partidos y figuras que han ostentado el poder a lo largo de las últimas tres décadas.
Bueno, en pleno show, Paco Ayala tomó el micrófono y soltó algunas consignas que hicieron cortocircuito en muchos de los chavorrucos que llevan 30 años mentándole la madre al PRIAN y ahora están muy sorprendidos de que exista gente que le miente la madre a Morena solamente porque es corrupto. Estamos aquí porque somos igual que ustedes, somos mexicanos y queremos este país donde nacimos, donde lo cuidamos. Y aunque cada vez nos va un poco más mal, esta creación sigue siendo lo mismo.
Y así. ¡Cante, no mames! Ante esto, el señor cuyos únicos logros profesionales son ser hijo de su papá y haber levantado con sus propios manitos un exitoso emprendimiento de chocolates, no pudo contener las ganas de lanzarse contra el grupo. Y como buen chairo, tuiteó que los de Molotov ya ni son relevantes. ¡Qué flojera con estos críticos desubicados, panistas y convenencieros! Y que México hoy estaba más feliz que nunca.
A lo que Paco Ayala, vocalista de la banda, contestó inmediatamente con uno de esos insultos que suenan seco en la mollera y se adhieren para siempre a quien los recibe. De eso que pasarán a la posteridad un apodo que seguramente acompañará al Junior toda su vida, así como los triglicéridos. Dijo, ya vi que nos escribió el panzón millonario, de megafán a chairo idiota. Y luego procedió. a comparar a los políticos con el mismísimo Andrés Manuel López Obrador, diciendo que él es mejor
que todos los demás juntos para valer... Pansón millonario. Un insulto que nos unió a todos los mexicanos, ¿sí? Y resonó en cada mexicano como lo que es. Arte. Arte porque nos identificamos. Casi todos los mexicanos me los dan a Paola y yo son panzones. Y todos ustedes sueñan con ser millonarios como nosotros. Por eso... Esto resultó en un elegante improperio que le queda a la medida al próspero caballero de brillante pronunciado.
Por eso, el señorito José Ramón se indignó a tal grado que llamó a los de Molotov panistas de closet. Hermano. Moro, todavía va 30 años cantando Gimme the Power. Es básicamente el soundtrack oficial de odiar al gobierno e ir en contra del sistema cuando tú todavía sigues a la secundaria, güey. Suponiendo que hiciste secundaria. Lo cual, lo cual está muy bien para ustedes los chairos de antes, pero ahora que ustedes son el sistema, pues ya no tanto. Así que abra la boquita y tráguensela.
Y miren. Ya mejor déjenlo así. La crítica de arriba para abajo no funciona, güey. No te vas a meter con Molotov, güey. No puedes cancelar a Molotov. O sea, ni Molotov puede cancelar a Molotov. Su primer sencillo fue... Y lo ponían en el radio porque era demasiado bueno. Bueno, estaba de contra del gobierno de toda la vida, pero ¿qué se puede esperar del hijo del expresidente que le dijo neoliberal a Alex Lora? Tiene una guitarra que está así y le dices, eso no es neoliberal,
güey. Aquí lo importante no es que un rockero se puso alto porto con un junior. Lo importante es lo que representó. Porque Paco Ayala se convirtió en la voz de millones de mexicanos que llevan años aguantando que les digan en la cara que el país está mejor que nunca. Mientras van al IMSS y no hay medicinas, suben los impuestos a diestra y siniestra y repiten a cada rato que se acabó la corrupción. Mientras los hijos del presidente López Obrador se la viven en lujos
y de vacaciones a cada rato. Y la neta. Molotov. Si no surge, que saquen un sencillo y que se llame... Pansón Millonario. Yo sé que no soy quien para decirte cómo hagas tu música, pero... Ahí te va una idea. Primero era Chairo y luego Fifi. El hijo de su padre oliendo a pipí. Primero nos celebra y ahora nos odia. ¿Para qué se mete si le mandas gloria? Órale, pinche Pansón Millonario.
Papás de Pompared, convivir del erario. Pues sí, bebecitos, en un país donde nada funciona como debería, donde la justicia llega tarde o nunca, esta semana nos regaló un momento de catarsis. Un insulto perfecto, calibrado, musical, casi artesanal. Una joya en el más puro lenguaje de Cervantes, en la voz de una de las bandas icónicas del rock mexicano. Molotov quizá ya no se escuche tanto como en sus mejores tiempos, pero esta semana fue, de nuevo, el portavoz del sentir
nacional. Y lo que... se dijo, se sintió hasta en la sala de cierta casa lujosa en Houston. Y aquí se disfrutó, se aplaudió, porque no solo fue el vocalista insultando a un junior, fue México diciéndole al poder, ya basta de panzones millonarios, porque aunque les duela y renieguen e inventen otros datos, la neta, si éramos un país bien chingón. Regresamos. Y eso es todo por nuestra parte. Yo soy Chumel Torres y este fue El Pulso de la República. Los esperamos el
jueves en punto de las 8 de la noche. Yo me voy, pero me voy sin antes recordarles como cada semana que los amo. ¡Estupendo!
