El gobierno de AMLO aplicó una clásica falsa promesa de la famosa mega farmacia. Nunca fue contar con un sistema de distribución de medicamentos, ni mucho menos ser una farmacia de verdad. La mega farmacia era literalmente una bodega para dar servicio a otras bodegas. Algo así como una matrioshka de bodegas. Pues hoy estos hackers volvieron a hacer noticia. En el año 2024, servidores del INE fueron comprometidos por el grupo de hackers y posiblemente banda de corridos duranguenses
Scorpion. Que los hackeen ya no nos sorprende, güey. Lo que sí nos sorprende y nos llama la atención es cuándo los hackearon. Yo soy Chumel Torres y esto es El Pulso de la República. ¡Venga! ¡Hey, marca! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba
rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca de todos. Bebecitos, ¿alguna vez han prometido algo que sabían perfectamente que no iban a cumplir? Como cuando dices, sí, el lunes empiezo la dieta. O como cuando le prometes a la bendición de la mamá luchona que lo vas a llevar a Disney para que te deje ser el Shrek de esa fiona. Así es, bebecitos, pues el gobierno de AMLO aplicó... Una clásica falsa promesa, solo que en lugar de chuparle la juventud a una veinteañera, consiguió
una bodega de 15 mil millones de pesos. Una investigación de El Universal acaba de revelar que el objetivo de la famosa mega farmacia nunca fue contar con un sistema de distribución de medicamentos, ni mucho menos ser una farmacia de verdad. Nunca. Ni poquito. Ni por error, cabrón. Siempre estuvo pensada como una bodegota para guardar más promesas
vacías. Parece que fue ayer cuando, antes de recluirse allá en Palenque, nuestro boticario de la nación, el expresidente Andrés Manuel López Paracetamol, con un gesto que parecía decir, a mí el doctor Simi me la ve Sansón y me la peina Dalila, presumía que la mega farmacia de Huehuetoca, Estado de México, iba a tener... todos los medicamentos del mundo y que si faltaba uno en menos de 48 horas te lo mandarían hasta la puerta de tu casa
vivieras donde vivieras. Adquirimos 90 mil metros cuadrados de almacenes techados en Huehuetoca, Estado de México en donde se estableció una mega farmacia desde la cual se distribuyen los medicamentos. Lo peor es que, a pesar de la promesa repetida hasta el cansancio, ni siquiera lo intentaron, güey. Ya que, según documentos oficiales, desde el principio fue diseñada como una simple bodega para concretar los medicamentos de cinco almacenes
de Virmex en el Estado de México. O sea, la mega farmacia era literalmente una bodega para dar servicio a otras bodegas. Algo así como una matrioshka de bodegas. Muchas de ellas vacías o, peor tantito, cajas con medicinas de las que les quitaron al IMSS -Bienestar o al Issste, porque ni modo de comprar medicamentos con dinero. Eso sería neoliberal y fifí. En otras palabras, vaciaron los hospitales para llenar un almacén. lo que los convertiría
en el Robin Hood de la incompetencia. Le quitan a los enfermos para guardarlo en una bodega. Mira, justo como pasa en Dinamarca. Recordemos que la promesa original de la mega farmacia era resolver el desabasto nacional, que nunca hubo, pero sigue sin resolverse, pero ya casi se resuelve, y terminó convertida en un gabinete gigante lleno de telarañas, paracetamol y condones. Básicamente, el botiquín de cualquier hombre soltero. Es como
si alguien dijera... Voy a acabar con el hambre en México y luego construiré un refrigerador sote y ya, sin comida. Sí, señor, pinches jotos. ¿Estás listo, gay? Ah, qué pinche chumel, con che de chayotero. Ya, no es Gabriel con gay de gay. Ya es empezar con tus embusterias, con tus falsedades, con tus calumnias, con mis qué. Don Corru, ¿sabe cuántos medicamentos entregó la megafarmacia del bienestar que estás intentando
defender, güey? Muchos, o sea, más de los que entregó el enemigo número uno de la nación, Felipe Calderón. Don Corru, entregó 67 en un país de 130 millones de personas. Pues ahí está la transformación, hijo. Los de antes no entregaron 60. Espérate, aguas ahí. ¡Hazlo! ¡Hazlo, ralarrá! ¿Qué fue eso, mi amor? El pendejo del niño también. Este no es mío, este es muy listo. Costó 15 mil millones, don Corru. Y terminó siendo una bodega vacía. Ah, pues ahí se nota la mano ejemplar de mi señor
presidente. No con la mano del pendejo este que anda dejando ahí. Como nadie trabajó ahí, como nadie trabajó ahí, no hubo corrupción. Como no había medicinas, nadie robó nada. Ah, ¿verdad? Además... La megafarmacia nunca estuvo vacía, Manuel. Está llena de esperanza, que es la mejor medicina. Y ultimadamente, la megafarmacia cumplió su objetivo, su objetivo, ¿no? Decía... Almacén de medicinas. Y man, que sean unas neumilubrinas, pero de almacenó. AMLO, lujo de presidente. Entonces
siempre lo va a defender, ¿verdad? No tiene remedio. Ni remedio, ni pomada, ni medicinas. Pero tengo algo mejor. Estos detentes que me trajo el presidente. Te regala uno para que detengas tu odio, cabrón. Nomás no me lo detengas con este niño, pues se le cae todo. Bye. Pero la realidad siempre te pega en la jeta. Cabe recordar que a tan solo 22 días de inaugurada, esta megafarmacia había recibido más de 12 mil llamadas de gente buscando medicinas y había surtido la asombrosa cantidad
de 67. El equivalente a la productividad de Andy López Beltrán en una de sus extenuantes jornadas de trabajo. Eso. Lo bueno es que todo esto solo nos costó, sin contar intereses, la módica cantidad de 15 mil millones de pesos en pagos chiquitos a 30 años. O sea, 500 millones por año. O sea, 41 .6 millones por mes. O sea, 1 .3 millones diarios. O sea, 57 mil 800 pesos por hora, güey. O sea... 964 pesos con 50 centavos por minuto. ¡Mil pesos por minuto nos cuenta esta chingadera!
Ahora que si nos ponemos estrictos, según los documentos oficiales, el proyecto sí cumplió su objetivo original. Porque, ahí les va, en el papel decía almacén de medicamentos. Y eso fue. Un almacén que no distribuye ni un paracetamol, pero es almacén al fin. Pues sí, bebecitos, si algún día sienten que su vida no tiene rumbo, recuerden que, así como ustedes, hay proyectos
que nacieron para engañar pendejos. Y al igual que ustedes también, pues saben que salen muy caros, son inútiles y terminan en el olvido. El consuelo que nos queda es que al menos ahora tenemos una bodegota donde podemos guardar toda la madre que le valemos los ciudadanos de bien a este gobierno desde el sexenio pasado. Regresamos. ¡Ya estamos de regreso al mundo de la pública!
¡Vamos con el estudio, muchachos! Bebecitos, mis míos de esta Matrix que corre en Windows XP, los interwebs, la World Wide Web, la supercarretera de la información o como le conoce el nieto de Capulina, por fin voy a poder tragar. Ese bello lugar donde puedes encontrar lo que sea y ser lo que tú quieras. La verdadera máquina de los
sueños, muchachos. ¿Por qué? Porque desde un simple ingeniero de maquila que puede convertirse en comediante, hasta Gabriel, que logró su sueño gracias al Internet y la inteligencia artificial de ser una chica tailandesa calificando matracas de señor. Lamentablemente, no es ser un negocio familiar. Lamentablemente, no todo es miel sobre hojuelas. Como Michael Jackson, siempre tiene un lado oscuro. También hay malas personas en la red. Piratas digitales, conocidos como hackers.
Quienes son seres inhumanos que entran a tu computadora, violan tu privacidad y hacen que le des corazoncito a todas las publicaciones de Instagram de una buzona vestida de Pikachu. Te lo juro, mi amor, fueron los hackers. Pues hoy estos hackers volvieron a hacer noticia. ¿Y quién fue la víctima? ¿Una celebridad de Hollywood? ¿Un político? ¿Kike Garay? No, la víctima fue... el INE. Miren, todos sabemos que desde hace un pinche ratote la seguridad cibernética en nuestro país está más ñanga que
la reja del balcón de Eric Clapton. No es para nada nuevo escuchar... ¿Qué tiene? O sea, sí está gacho. No es para nada nuevo escuchar en las noticias que hackearon algo. Desde la Sedena, Pemex, la Lotería Nacional, etcétera, etcétera. Los hackean tan seguido y tan fácil que parecería que la pendeja contraseña es 1234. Y la tienen pegada en un post -it en la pantalla. O sea, mira, es lo que les estaba diciendo ahorita.
Que los hackeen ya no nos sorprende, güey. Lo que sí nos sorprende y nos llama la atención es cuándo los hackearon. Verán. En la semana, el experto en ciberseguridad y periodista Ignacio
Gómez Viña, señor, sacó a... Estoy adentro. Sacó a la luz que en el año 2024 servidores del INE fueron comprometidos por el grupo de hackers y posiblemente banda de corridos duranguenses Scorpion, robando datos sensibles de posiblemente millones de electores registrados y que ya lo estaban poniendo a la venta probablemente en la deep web o en la red oscura o como le dice Kalimba, red oscura. ¿Qué pensaban que iba a decir? Qué racistas, güey. Así es, nenes, dije.
2024. No sé si se acuerden qué estábamos haciendo ese año, pero la mayoría estábamos votando en las elecciones federales más importantes para este país. Y resulta que al mismo tiempo, güey, el INE, la única institución que regula esto, la institución que está encargada únicamente de proteger la democracia de este país, estaba siendo más ultrajado que Fofo Márquez un día
de baño con jabón en palmo, compadre. Según el periodista, los hackers de Scorpion instalaron algo que se llama backdoors o como lo conoce Mario Delgado, yes please. En términos de hackers, un backdoor es una entrada escondida donde pueden entrar las veces que ellos quieran sin que nadie se dé cuenta. Espérense, y se pone más cabrón.
Según este periodista, afirmo que el grupo Scorpion asegura que no actuaron solos, sino que fueron contractados por un partido político, el cual no especificó, pero que les pidió sustraer varios datos de los servidores del INE, cosa que... De ser verdad, estamos hablando de posiblemente uno de los peores hackeos en la historia del
instituto o cualquier institución. Gómez Villaseñor dice en su reporte que estos Scorpions son de tener mucho cuidado porque no es la primera vez que hacen algo así, ya que son conocidos por haber vendido la base de datos de 20 millones de pensionados del IMSS y por hackear la Fiscalía de Nuevo León, donde se chingaron más de 13 mil archivos, incluyendo datos... confidenciales de víctimas, declaraciones y hasta fotos de cadáveres. Bueno, eh... Bueno, ¿y qué dijo el INE, mi chumodem
de fibra óptica? Pues resulta que justo cuando vieron este tuit dijeron que ni más, que no le creían a este señor que andaba de hocicón, que el INE es más seguro que nunca, pero que sí, efectivamente, hubo una vulneracioncilla pequeñilla. a sus sistemas allá en 2024, pero que ya le hablaron al sobrino que le sabe la computadora y una reiniciada de Windows XP y ya estuvo. Y pues para asegurarse así bien chingón, ya están tomando ciertas medidas para que esto que pasó y que dicen que no pasó,
no vuelva a suceder. Medidas como depurar cuentas de acceso a través de una VPN, doble factor de autenticación para el personal y coordinación con la Secretaría de Seguridad y ponerle a todas las computadoras del INE su respectiva funda porque en una de esas... Se metió el virus con el polvo, polvo de virus. Si usted todavía le pone funda a su computadora, es momento de pensar en su retiro. Según el periodista, sin importar estas medidas, es posible que no sirvan para
ni madre. Porque si los hackers dejaron estas backdoors o tienen cuentas hackeadas, va a estar... Muy cabrón que las descubran. Y es que en repetidas ocasiones dijo que estos Scorpions están muy perros y le saben bien cabrón. Tal vez en persona se vean así, pero en la web son expertos en el ramo, güey. ¡Hola! ¡Somos Scorpion! ¡Somos el Anonymous! ¡No, estamos en el pulso! ¡No perdonamos! ¡No dejaremos que su comedia barata nos subestime! ¡Anonymous! ¡Anonymous! Scorpion, pendejo, Scorpion.
Escorpión, escorpión, escorpión, escorpión. Beco, nosotros traemos la verdad al mundo. Estamos en la web, en la web oscura, en un puesto de la friki plaza. Estamos en todos lados, hijo. Los secretos del mundo los tenemos nosotros. Sabemos quién mató a Colosio. Sabemos por qué Vox Party votaste. Sabemos quién ganó en realidad en la casa de los famosos. ¡Sí, Madelita, hijo de su puta madre! ¡Así es! Y sabemos qué cochinadas hacen Chumel Torres con sus empleados. ¡El horror!
Niños, ya dejen... de mamá, si vengan a ayudarme con el Candy Crush. Se me acabó la pendeja cuenta y la vecina lleva tres niveles arriba. ¡Ayúdenme! ¡Jefa, espérame! ¡No me puede regañar! El pedo aquí es, entonces, ¿a quién le creemos? ¿Al INE o al periodista? Por un lado, dicen que no hay pedo, que el INE está tranquilo, que ya hay pruebas de que este mismo grupo de hackers ha filtrado contenido de sus hackeos. Y es que, a ver, si es que a Scorpion a huevo se le van a filtrar
cosas. O sea, no. Y miren, en el INE hay un problema y no es solo el hackeo. El problema es que nos mintieron durante un año. Minimizaron la gravedad cuando salía la luz y ahora pretenden que todo esté bien sin demostrar nada. La confianza en nuestras instituciones ya estaba de la chingada y el INE acaba de traer las palas para hundirla más. Porque en la política mexicana siempre hay una excusa. Si algo pasa hoy, es culpa del régimen de ayer. Y si algo pasó ayer, pues entonces es
noticia vieja. Y lo único viejo aquí es esa costumbre de querer esconder la verdad que, aunque no está comprobada, por lo menos créanme que sí está hackeada. ¡Regresamos! Y disfrutó con nuestra parte. Yo soy Chumel Torres y esto fue El Pulso de la República. Los esperamos el lunes en punto de las 8 de la noche. Yo me voy, pero no me voy sin antes recordarles como cada semana que los amo, estúpidos. ¡Lo logramos!
