¡Oy! No les cayó muy en gracia eso de que les andamos regalando petróleo a los cubanos como si fuera pinches recalentado. Claudia Sheinbaum, bien orgullosa, bien soberana, ella decidió dejar de enviar petróleo a Cuba. Es claramente una casualidad. El único culpable de esta tragedia es el maquinista, hoy imputado de homicidio y de lesión. El tren iba a la enorme velocidad de 65 kilómetros por hora. Decían que no se sentía que fuera tan rápido. Porque iba a 65 kilómetros
por hora. Se registró una intoxicación masiva de integrantes de la Guardia Nacional. 19 mujeres y 40 hombres retorciéndose del dolor. La Guardia Nacional sobrevive en una zona donde la violencia, las redadas y los balazos ocurren a cualquier hora del día. Nunca se imaginaron que el comedor del cuartel sería más peligroso que un campo minado. Yo soy Chumaltros y esto es el pulso de la puta república. Gracias por acompañarnos, muchachos. Vamos con lo primero, mis nenes, hablemos
de Cuba. El nombre de un ganador del Oscar, así es, hogar del puro y, por último, bebida con la que te concibieron tus papás en el baño de un bar de San Juan Chamula. Ya sea por su régimen comunista, por sus amistades o por los perrazos que se importan de allá, Cuba... ha sido de mucho interés para los güeros desde que decidieron regalarle a Nicolás Maduro unas vacaciones totalmente pagadas con vuelo, hotel y tres comidas en el
Boston. Y pues, como a Cuba lo traen bien chicadito, obviamente no les cayó muy en gracia eso de que les andamos regalando petróleo a los cubanos como si fuera pinches recalentado y como si no sobrara el petróleo. Entonces, el presidente, con el peor bronceado desde Luis Miguel en televisión chilena, Donald Trump, Exigió... Es como cuando alguien come chetos y te estornuda, güey. Exigió a todo aquel cabrón que anda ayudando a los cubanos, se las va a ver con él, con su bronceado y con
los Estados Unidos. ¿Pero saben algo? En este lado del Río Grande, a diferencia de la Casa Blanca en los noventas, no nos andamos con mamadas. México... México tiene mucha presidenta y a la doctora no le da miedo nada. Ni Trump, ni los aranceles, ni tanto gel para lamerse el chongo, aunque la ponga de malas. No, señor. ¿Vieron eso? La presidenta con ADE. ¿A poco sí, mi cabrón? Claudia Sheinbaum, bien orgullosa, bien soberana. Ella decidió dejar de enviar petróleo a Cuba.
Pero hey, hey, hey, tranquilos. Esto para nada es una subordinación ante los güeros. Digo... No es que nos culiemos igual que el escritor del Pulso que no quiere poner su nombre en los créditos. No, no crean que nos da miedo. Chiste localote, localote. No crean que nos da miedo que siempre nos andan amenazando con terminar el T -MEC y que cada 15 días nos amenazan con mandar a los Navy Seals a tierras aztecas para
pelear con la maña. No, señor, no. Esta fue una decisión totalmente soberana y sin influencia del extranjero. Es claramente una casualidad que fue justo cuando Donald Trump lo mencionó. Son simples coincidencias de la vida, muchachos. Tal vez Trump lo pidió tanto y como la luna está en Júpiter, se terminó decretando. Es ciencia. Nuestra presidenta salió a explicar en el programa favorito de todos los niños que no comen dulces que para nada fue por la presión de los USAID,
sino por una decisión soberana de Pemex. Sí, Pemex. Esa empresa que pierde 1 .8 millones de pesos por minuto toma decisiones soberanas. Hay dos vías por las que se entrega petróleo a Cuba. Una es a través de contratos. que establece petróleos mexicanos con alguna institución del gobierno cubano. Esa es una vía. Y ahí, en ese contrato, es lo que yo dije, petróleos mexicanos determina
de acuerdo con el contrato cuándo se envía. La otra es la ayuda humanitaria, que también se envía petróleo por ayuda humanitaria, como otras cosas que se envían por ayuda humanitaria. Por ejemplo, recientemente Estados Unidos envió ayuda humanitaria a la isla. Y otros países han enviado ayuda humanitaria a la isla. Entonces, por eso digo que es una decisión soberana de México el enviar ayuda humanitaria y con Pemex en términos
del contrato cuando envía. Resulta que Pemex tenía programado mandar un cargamento de crudo a Cuba en enero en el buque Swift Galaxy, que no es un buque para Swifties. Hasta ahí todo muy soberano. Pero justo en esos días, Donald Trump, como a diario, se levantó como con ganas de chingar la borrega y publicó que también por soberanía, la de sus soberanos y naranjas cataplines, pues ya no nos dejó salir a jugar con nuestro
amiguito Fidel. Y es que, por alguna mágica, mística y esotérica suerte, nuestra soberanía siempre está muy alineada con los designios de Estados Unidos, casualmente. Casualmente cuando extraditamos a los prisioneros que nos piden lo hacemos porque ya lo teníamos planeado. Si nos amenazan con aranceles, ya habíamos decidido ceder a las peticiones. Si nos hablan por teléfono y al día siguiente dejamos de mandar petróleo a la isla, es porque los caminos del señor son
misteriosos. Pero no me van a creer, ya lo estábamos a punto de hacer. Coincidencia. Los astros, el destino. Y es por eso que nuestros hermanos cubanos necesitan de nuestra ayuda. Mandaremos más petróleo, aunque no le gusten esos... Ya te dije que los calzones están sec... Ah, oh, ah. Mr. President, good morning. Claudia, what the fuck are you saying? Listen to me, you're not sending anything to those morenos. Am I clearing up, motherfucker?
No, digo yes, yes, yes, sir. Yes, ok, sí. Como les decía, íbamos a mandar petróleo, pero... Nuestros amigos cubanos no lo necesitan. Ni carros tienen. Aparte, hace mucho calor por allá. Mejor que anden en la bicla. Tenemos una política de no intervención. Ningún país va a venir a invadirnos. México es libre... Dígame. And hookers, please. Yes. Ajá. Y es justo por eso que invité a varios soldados gringos para que vean cómo somos libres y soberanos. Y sobre todo que conozcan México.
Visit México. Claudia, I need you to take my dog for a walk because Melania is very busy right now, okay? She kind of poops right now. Okay. Y por eso tenemos un tratado bilateral. donde ellos nos mandaron a Puki para supervisar las
labores de paz. Ya se su caca este cabrón. Bueno, lo más cabrón es que cuando ya nos estábamos creyendo el cuento, la posición fehaciente de la presidencia, de que todas las decisiones se toman en México por soberanía y porque el espíritu de Miguel Hidalgo sigue resonando en Palacio Nacional, justo cuando estábamos todos por poner nuestro cosplay de Pancho Villa, salió el güero a cagarnos la fiesta. Vamos a hacer un acuerdo. Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba.
Pienso que vamos a ser flexibles. La situación de Cuba es muy mala. No tienen dinero, no tienen petróleo, dependían del dinero y petróleo de Venezuela. Y ahora eso no está llegando. Además, la presidenta de México, la presidenta Sheinbaum, fue muy buena. Le dije, mira, no queremos que estén enviando petróleo allá. Y ella no está enviando nada. Evidentemente es una coincidencia,
güey. La doctora negó categóricamente que esa llamada que dice que el güero que tuvo, porque no la tuvo, o sea, sí la pudieron haber tenido, pero para lo que la tuvieron no fue para lo que dice el que tuvieron, porque tuvieron otra cosa. Y lo que dice el que tuvieron... No lo tuvieron. Pues seguramente fue un AI o un pobre imitador, pero que cuando habló con él ni el pedo trataron el tema del petróleo para que no ande de hablador. O sea, sí hablaron de eso, pero pues en otro
contexto. No se ha tocado el tema en ninguna de las conversaciones. Cuando sí se tocó el tema. Fue en la conversación que tuvo el secretario de Relaciones Exteriores con el secretario Marco Rubio. Ahí sí tocaron el tema. Y como lo digo, estamos buscando todas las vías diplomáticas para poder enviar combustible al pueblo cubano, porque este no es un asunto de los gobiernos, sino de apoyo para evitar una crisis humanitaria en Cuba. Ven, les digo, los tiempos de Dios son
perfectos y tuvimos el timing perfecto. Trump grita el lunes. Pemex cancela envíos el martes. Y el miércoles dicen que la maroma es soberanía pura. Y el jueves niegan haber dicho lo que se dijeron para que luego Trump agradezca a México por tomar las órdenes más en chinga que mesero de la casa de Toño. Así es. No hay nada más veloz que eso. La política exterior se convirtió en una coreografía que ya quisiera Ari Boroboy para el 90's Pau Tour. Y no es que... No sé si queramos
pensar mal, sí, sí queremos pensar mal. Pero es claro que Trump nada más truena los dedos y el destino mágicamente le cumple sus caprichos. Es un favorito de Dios. Pues sí, bebecitos, en la física cuántica del bienestar los envíos sí se cancelan, pero no se cancelan. La pensión sí existe, pero no existe. Y la decisión es soberana siempre y cuando el patrón haya dado la orden. Porque la verdadera soberanía no es hacer lo que quieres, es poder pretender de que de todos
modos querías hacerlo todo el tiempo. Y que quede claro, México no obedece órdenes extranjeras, solo que gracias a una afortunada coincidencia, el reloj de la voluntad nacional siempre está calibrado para dar las horas que usted mande, Mr. President. Regresamos. ¡Ya estamos de regreso! ¡El Pulsar de Pública, muchachos! Vamos con lo siguiente, amigos, charlitos, mis bebés. Los
accidentes. Graciosos cuando un gordo que se pellizca una chichi, pero preocupantes cuando el accidente llega a tu casa con maleta y te empieza a llamar papá. Pero hay otro tipo de accidentes a los que este gobierno ya nos tiene muy acostumbrados. Esos accidentes que Xochitl Galvez no puede pronunciar. Ferroviarios. Estoy hablando del accidente sucedido en Oaxaca el pasado diciembre del tren interoceánico donde lamentablemente murieron 14 personas y dejó casi
un centenar de heridos. Pues resulta que la fiscalía dirigida por la nueva, es decir, fiscal general y abuelita del nene consentido Ernestina Godoy, ya encontró la causa del descarrelamiento. No, no fue porque los trenes eran más viejos que el condón que traigo en la cartera, tampoco fue porque las vías estaban con madera más podrida que el aliento mañanero de Noronha, mucho menos que Luna Bella dejara todo resbaloso el camino.
No. Según Titina, la razón de que el tren se fuera de lado como rifle de zague fue por un error humano. Verán, la versión oficial de la fiscalía dice que según esto fue que el conductor de la máquina decidió jugarle al Paul Walker y le metió pata donde no le vio de meter pata. Las pruebas quedaron registradas en la famosa caja negra o como la conoce Kalimba... Pues no sé cómo la conozca. Canta muy bonito, pero no creo que sepa de ferrocarriles. Bueno, llamémosle
por su nombre, caja negra. Un dispositivo que registra todo lo que pasa en el tren. Bueno, según esta caja negra, la velocidad permitida en donde sucedió el accidente era de 50 kilómetros por hora, más o menos lo que alcanza el scooter de tu amigo Weisskahn en Coyoacán. Y según la fiscalía, el tren iba a la enorme velocidad de 65 kilómetros por hora. Y si estudiaste diseño gráfico y la matemática no se te da, no te preocupes,
la diferencia son 15 kilómetros. Y por lo tanto, el único culpable de esta tragedia es el maquinista, hoy imputado de homicidio y de lesiones. Y a ver, este pedo huele más culero que tornó de lluvia en la friki plaza. ¿Por qué? Porque, es neta, 15 kilómetros bastan para voltear una máquina de este tamaño. Agradecería que nos pongan fotos de la senadora, por favor, muchos comportense, ¿sí? Gracias. No se puede, no se puede mandar.
De manera que, fiscal, fiscala, no es que no le creamos, pero ya está por completar el póker de accidentes de trenes y siempre nos han salido con la misma respuesta, que es cosa del conductor. Pues, ¿quién verga es el vato que contrata a los conductores de trenes en México, cabrón? Y una pregunta, doña Titina, ¿neta, neta, neta? ¿No tuvo nada que ver que las máquinas son locomotoras
de 40 o 50 años de antigüedad? Digo, yo sé que hay máquinas de más de 50 años que todavía aguantan, pero... ¿Cree que se aplique también para las locomotoras? O sea, ¿se le hace que también tienen que ver que terminaron comprando los vagones reusados como si se tratara de Lenia Batres escudriendo guardarropa en la paca? ¿O ya de plano uno cree que algo tenga que ver? que la pinche locomotora no traía ni pinche velocímetro de lo vieja que
estaba. Nomás imaginen que andes adivinando a qué velocidad vas mientras manejas un pinche animalote de 400 toneladas. De nuevo, no pongan fotos de la senadora. Gracias. Hasta un pinche Atos trae velocímetro y no se voltea a los 65 kilómetros por hora. Tampoco hay que mamar. Y a ver. ¿Qué les parece? Para que los medios no estén de pinches inventados, saquen los videos de las cámaras de la locomotora. Ah, no puede,
¿verdad? Es que no las pudieron instalar porque el software no era compatible y por eso tampoco tenía cámaras el tren. Además, el tren no estaba equipado con un sistema de frenado automático y aún así, con todos estos detalles, decidieron... que el culpable era el maquinista, operador de una locomotora sin velocímetro. Ah, perfecto, para nada se escucha nada raro. Mis charlines, neta, esta historia tiene más hoyos que el baño
del bar favorito de Mario Delgado. Y es obvio que la oposición, asociaciones y las mismas víctimas están dudosos si la versión oficial es en realidad lo que pasó. Según testimonios de las personas que iban en el tren, decían que no se sentía que fuera tan rápido. ¿Y saben por qué? Porque iba a 65 kilómetros por hora, ni en pinche periférico con los putos baches más tan puto lento. Y espérense, que este pedo se pone más oscuro. Bueno, no tan
oscuro. Resulta que hay abogados de algunas de las víctimas que dicen que la fiscalía les está negando el acceso al expediente completo, viéndose. Más sospechosos que esos viajes a Puerto Vallarta que se aventaba tu papá a cada Navidad con su asistente y un hijo que curiosamente se parece
mucho a ti. Y es que recordemos que la Auditoría Superior de la Federación ya había visto el proyecto antes del accidente y advirtió de los muchos problemas de planeación, sobrecostos e irregularidades en los materiales cuando construyeron esta pendejada. Y no quiero ser chismoso, sí quiero ser chismoso, pero pareciera que alguien anda buscando unos buenos chivos y no esos que te aplica tu morra cuando andan enojados. No, un chivo expiatorio.
¿Por qué? Pues porque está más fácil echar la culpa a un conductor de una locomotora mal hecha que dar con los responsables que compraron esa pinche locomotora mal hecha. En especial si tienen que ver los familiares del patrón. Así las cosas, amigos. Un tren viejo, sin sistemas automáticos claros, en una zona peligrosa, con supervisión cuestionable y una investigación que corre más rápido que el propio tren antes de descarrilar. Y que, como el cirujano de Alejandra Guzmán,
opera de la chingada. 14 familias destruidas, más de 100 heridos y la única conclusión oficial es el maquinista era Dominic Toretto. Nada que ver los trenes prehistóricos, la infraestructura deficiente, la ausencia de controles automáticos o la corrupción documentada en las auditorías. Gonzalo López Beltrán, supervisor honorífico de la obra, sigue sin ser llamado a declarar, pero seguro es porque está muy ocupado, no sé,
supervisando otras cosas honoríficamente. Pero tranquilo, pueblo bueno, ya encontraron al culpable. No es el proyecto, no es la prisa política, no es la falta de seguridad. Fue el nuevo enemigo de la 4T. Los malvados y neoliberales kilómetros por hora. Regresamos. Muchachos, bebecitos, las némesis, los rivales, los enemigos. Desde hace años hemos aprendido que los malos siempre traen cuernos de chivo, camionetas blindadas y corridos de fondo. No siempre son sicarios ni delincuentes
o vienen con rifle. A veces el maciozare, el extraño enemigo, puede estar más cerca de lo que tú piensas. Incluso en tu mesa. O más precisamente... en un plato de chilaquiles más culero que el que le dieron a Ibai Llanos, preparado con una receta secreta cuyo ingrediente principal es la negligencia. En días recientes, muchachos, se registró una intoxicación masiva de integrantes de la Guardia Nacional en el municipio de Boca del Río, Veracruz. Hecho que provocó... ¿Todo
bien? ¿Ah, sí? ¿O son de Boca? ¿Son de Veracruz? Sí, abuevo. Hecho que provocó la movilización de unidades oficiales hacia el hospital militar de la zona. O sea, la Guardia Nacional sobrevive en una zona donde la violencia, las redadas y los balazos ocurren a cualquier hora del día, pero nunca se imaginaron que el comedor del cuartel sería más peligroso que un campo minado o que el mismo Veracruz. Y ustedes se preguntarán... ¿Cuál fue la causa, chumibé? Ah, pues bueno.
Según fuentes extraoficiales, la intoxicación ocurrió tras ingerir el desayuno proporcionado en las instalaciones de la Guardia Nacional, ubicadas en la carretera federal México -Jalapa, a la altura del punto conocido como Cabeza Olmeca. Bueno. En redes sociales, el nightcrawler mexicano, Carlos C4Givenes, este hombre era un adicto, publicó... Las imágenes como si fueran un teaser
de película de terror gastrointestinal. 19 mujeres y 40 hombres retorciéndose del dolor, vomitando en bolsitas de plástico como si hubieran olido el sobaco de Carlos Trejo desayunando sin camisa en un hotel. Y el responsable, todo apunta al general Iván Navarrete, ese alto mando con delirios de Gordon Ramsay, que mandó a la tropa a conseguir comida regalada y terminó haciendo de ellos conejillos de indias, de su experimento culinario, pollo caduco y chilaquiles dignos de Saw, edición Veracruz.
Aquí hay algo muy, pero muy mexicano en esto. Soldados desplegados en una de las zonas más peligrosas del país, esquivando ráfagas, emboscadas, la propia muerte, para que el enemigo final resulte ser un pendejo desayuno. Ni el crimen organizado fue tan eficaz como unos chilaquiles putrefactos. Esa es nuestra kriptonita. General, buenas tardes. Bienvenido al estudio del Pulso de la República y la Red de la República. A sus órdenes, mijo. General, 59 elementos de la Guardia Nacional
terminaron hospitalizados. Se habla de intoxicación. ¿Qué nos puede decir al respecto, señor? No, no, no, mijo. Puras exageraciones de la prensa. Exageración mediática. Ninguna intoxicación. Lo que pasa es que los muchachos salieron la noche anterior y quién sabe quién les habrá picado por ahí. Entonces, las imágenes, los soldados con bolsas, ahí retorciéndose del dolor. Puros memes, puro show. ¡Puras imágenes con ia! ¿Ia? ¡Ia! ¡Ya me tengo que ir porque me está ganando!
Así es, mis charlitos constipados. Una cosa es enfrentar sicarios y otra muy distinta es sobrevivir al chorrillo de comer comida podrida. La ironía es brutal. El cuartel se supone que es un lugar seguro, el refugio, el punto de descanso. Y terminó siendo un episodio de Grey's Anatomy con soldados huacareando en bolsas como si estuvieran en un after y no en una instalación militar. Estos tipos, cabrón, pueden esquivar balas, minas y metrallas, pero no pueden esquivar una orden
de chilaquiles del comandante. El enemigo puede fallar tiros, pero la cocina institucional, puntería perfecta, como niño rata en el Fortnite, cabrón. Y no, aquí no se toca a la tropa. Agradecemos su servicio a la patria. Ellos cumplen órdenes, incluso la orden más peligrosa de todas. ¿Cómo haces eso, mi teniente? El problema está arriba. Cuando una institución armada no puede garantizar algo tan básico como que su comida no envenene a los alimentos. ¿Qué nos está diciendo eso de
su capacidad operativa? Porque no estamos hablando de drones, de satélites o de inteligencia táctica. Estamos hablando de un pinche pollo enfermo. No los vaya a matar en el desayuno. Y todavía tenemos al apestoso de Noronha. Al inútil de molécula y toda esa bola de mugrosos de morena diciendo que ante cualquier amenaza del extranjero, que el himno nacional que un soldado incaijo te dio, olvídense de que si un portaaviones de los Navy Seals, de un caza F -14, un pendejo
pollo enfermo estuvo así. Le hace así. Así. De chingarse una base naval en Veracruz. Y claro, las autoridades oficiales callan más. que un progre o un actor inmamable cuando la causa no vende, no hay hashtags o no es instagrameable. Calladitos, calladitos, aquí no ha pasado nada. Nadie da la cara, nadie explica, nadie asume. Y no, esto no es un accidente aislado, es una... metáfora nacional, colzancita de negligencia, su aderezo de corrupción y una buena ración de
valemadrismo. Gastamos millones en equipar a la Guardia Nacional, chalecos, antibalas, armas, tecnología, pero aparentemente nadie pensó en invertir en un refri. O al menos en una pinche hielera de loxo, cabrón. ¿De qué sirve blindar a tus elementos contra las balas si no los puedes proteger de una crema más agria que la mirada de tu ex? Y la neta, esto se resume perfectamente nuestras prioridades como país. Podemos militarizar la seguridad, pero no podemos garantizar que
los militares coman sin riesgo. Así es nuestro México, un país institucional y semi -militarizado, pero donde hasta el desayuno puede dejarte fuera de combate. Regresamos. Aparte, yo soy Chumel Toro y esto fue El Pulso de la República. Los esperamos mañana en punto de las 8 de la noche. Yo me voy, pero no me voy a ir antes de recordarles como cada semana que los amo. ¡Vámonos!
