¡Ay! Alicia Vara se la reconoció ante los medios de comunicación que siempre sí hubo daño ambiental durante la construcción del Tren Maya, el cual causó un puto ecocidio, destruyendo la selva, la fauna y los preciados cenotes nacionales para cumplir, ya sabía, ya sabía, que la Fiscalía de la Ciudad de México reservó al menos tres años la información sobre la explosión de la pipa de gas en el puente de la Concordia en Iztapalpa. Solo significa que lo que esperan es que en unos
años se nos olvide todo. Yo soy Chumel Torres y esto es El Pulso de la República. ¡Ahora sí! ¡Vámonos! Ya sé que tú igual nos estás escuchando. ¿Te interesa crecer? A nosotros también. No pierdas más el tiempo y anúnciate con nosotros en rcs .com. Queremos mostrarte cómo llegar más rápido a tus clientes y lograr tus metas más rápido. Escríbenos a ventas arroba rcs .com ventas arroba rcs .com y sabrás qué se siente estar en boca
de todos. Hay noticias que nos dan mucho gusto dar, como ver que el campeón mundial de Beyblade es mexicano. Sin duda, una historia de gran esfuerzo que será recompensado con cantidades inimaginables de mujeres que van a querer tener sexo contigo. Acaba con ellas, campeón. O tal vez hay que dar la esperanza a la gente. O tal vez como la están pasando de la verga en Tulum, los güeyes que tratan mal a los paisanos y les cobran 400 pesos por dos pinches tacos todos tristes. O la noticia
de que Gabriel y yo seremos papás. Espero que sea... ¿Qué pasó? ¿Era gas atorado? Eso no pasa nada. No te preocupes, volvemos a intentarlo. Somos más fuertes que eso. Por desgracia, la noticia que daremos hoy es completamente lo contrario a una buena noticia. Pero para eso, mejor vamos a nuestra ya acostumbrada sección Se los dije, se los pinches dije. Amigueles, hablemos del Tren Maya. Uno de los caprichos más pendejos que tuvo el sexenio pasado. Y mira que por caprichos
pendejos no paramos. El cual causó un puto ecocidio, destruyendo la selva, la fauna y los preciados cenotes nacionales para cumplir... Ya sabía, ya sabía que... Somos un taller mecánico. Para cumplir el proyecto de Andrés Manuel López Talador, quien había prometido que... no iba a tirar ni un árbol. Y todos sabemos que resultó una mentira tan grande como Belinda diciéndote lo nuestro
es para siempre. Este proyecto, el del Tren Maya, no, de Belinda, causó de todo tipo de organizaciones ambientalistas pusieran el grito en el cielo. Absolutamente todos los periodistas que se respeten se opusieron. Cantantes, actores, güey, hasta yo, que en la naturaleza me vale pito que el único jaguar que quiero es de ocho cilindros.
¡Todos! Excepto, por supuesto, los chairos que tuvieron que hacerse de la vista gorda o como le dice la senadora, los hippies que se preocupan porque los limones no sean transgénicos, pero que les vale madre que no haya tierras donde cultivarlo, carnal. Si te quedas sin limones,
¿qué vas a usar de desodorante? Van a cumplirse siete años desde que AMLO prefirió pedirle permiso a la madre tierra que sacar un permiso ambiental de verdad y así arrancar la construcción del Tren Maya, que recorre toda la península yucateca desde Palenque, pasando por Campeche, Mérida, Cancún y lugares que si los pronuncias tres veces se te aparece Mario Delgado debajo de la cama. Espectra. Sentiste mello. ¡Mello! Exorcizando
a la vieja. Legión. Linda Blair. Por eso sé que la actual titular de la Secretaría de Medio Ambiente y abuela que mil por ciento no abraza a sus nietos morenos. Pero abuelita. Tía Paola, tía Paola. Alicia Vara se la reconoció ante los medios de comunicación que siempre sí hubo daño ambiental durante la construcción del Tren Maya. ¡Puta madre! Si alguien nos hubiera avisado de esto, si tan solo hubiera existido alguien que le hubiera advertido que... ¡Yo! ¡Yo les dije! ¡Yo les pinches
dije! ¿Quién en qué fue un episodio? ¡No, señor! ¡Fue en todos estos! Y como 500 episodios de La Real de la República y contando 76, para ser exactos. Y ok, en realidad desde abril de este año ya lo habían más o menos aceptado, pero no tenían ni la menor idea de qué iban a hacer. Pero que ahora, pues más o menos ya les saben. Así que plantearon lo siguiente. Uno, hacer un recorrido para identificar cuáles son las zonas
afectadas. Apenas, cabrón. Dos. Analizar un posible decreto para mantener como área natural protegida. Repito, apenas, güey. O sea, ¿a quién vas a proteger si ya mataste al tigretoño maya? Que es igual que el tigretoño normal, nomás que dice, riquísimas, pelana. Tres. Decretar el sistema de cavernas como reserva de biosfera. No mames, ¿qué cavernas? Si las rellenaron más duro que Choche en el concierto de Bad Bunny. Cuatro. Crear caminos secundarios. ¿Para qué pase quién, hijo de tu puta madre?
Cinco. Eliminar todas las mallas que están alrededor del tren. O sea, no mames. Además, vas a matar a los indígenas. Ah, mallas con doble L. Ya, perdón. Seis. Pago de restauraciones. Alicia dice que debe pagarlo quien hizo la obra. Mamita, si el que dio las obras fue el mismísimo AMLO, ¿le vas a echar la culpa a los que cortaron árboles o les cortaron la cabeza? Para terminar, Bárcena dijo que va a necesitar la ayuda de las comunidades cercanas para la restauración del ecosistema.
A ver. Le vas a pedir ayuda a las comunidades que te pidieron una y otra vez que no hagas esa mamada porque los ibas a perjudicar. A los que tuvieron que moverse para que pudiera pasar el tren. ¿Creen que somos estúpidos? En serio, me da un chingo de coraje que por hacerlo rápido y al chingazo, como todo lo que quiere hacer la 4T. Ahora quieren venir a decirnos, ay, pues que pues sin querer, si alguien nos hubiera advertido,
no se podía saber. Estuvieron años metiendo amparos para frenar esta catástrofe, hasta que se cansaron y metieron una ley para que nadie los interrumpiera. Nos acusaron de golpistas, de querer frenar el progreso, que nunca llegó, de exagerar nuestro coraje y resulta que hasta nos quedamos cortos, güey. Desafortunadamente, no hay manera de reparar tanto daño. Ni plantando todos los árboles del mundo, ni aunque los hagan pagar millones, ni aunque Shimon vaya a vestir a Tarzán. No, señores.
Es demasiado tarde para sus disculpas. Métanla. Para sus disculpas y sus parches, ya que ese tren, por desgracia, ya partió. Se la mamaron y les dijimos, regresamos. Venga. ¡Vamos con esto! ¡Bienvenidos al Pulso de la Pública! ¡Ya! No me amen tanto. ¡Qué güey! Besitos, México. El país que resuelve todo con un... ¡El lunes lo vemos, Milik! Se nos hace muy fácil delegarle los problemas al yo del mañana. Como cuando te esperas hasta dinero para empezar la dieta. O
cuando los gordos siempre dan risada, güey. Cuando pospones la visita al doctor porque seguro es una gripilla. O pides un préstamo para pagar otro préstamo porque ¿qué es una raya más al tigre? Aunque el tigre ya tenga más rayas que Televisa en los 90. ¿Quiénes resultan? Es un chiste de cocaína, presidente. Porque consumían mucha cocaína. Bueno, uno ya no, pero... ¿Quiénes resultaron malos para comprar medicamentos? No,
como para... Pero expertos para comprar tiempo son los que iban a ser diferentes, pero no pudieron porque son los mismos. Así es, bebecitos. La Fiscalía de la Ciudad de México reservó al menos tres años la información sobre la explosión de la pipa de gas en el puente de la Concordia en Iztapalapa. Sí. tres años, o como se le conoce en la política, el tiempo preciso que tardamos
los mexicanos en olvidar una tragedia. Por supuesto que para nada les importa que hasta el momento haya 31 muertos y 12 heridos, mucho menos que organizaciones y especialistas en transparencia ya hayan salido a criticar lo que calificaron como un acto de opacidad que únicamente busca proteger intereses institucionales en lugar de esclarecer la verdad. O como le conoce el régimen,
kriptonita. Según la fiscal de la Ciudad de México, Berta Alcalde Luján, sí, la hermana de Luisa y parte de esa familia numerosa que por mérito propio encontró trabajo en la función pública, esto se hace para proteger el debido proceso y los derechos de las víctimas, lo que suena muy bonito hasta que te acuerdas que las víctimas llevan un mes exigiendo saber qué pasó, pero...
Que no panda el cúnico. La fiscalía ya aclaró que la única opacidad que existe ahí es la de los codos y los cuellos de toda esa gentusa. En la única ley que importa todavía en este barco a medio hundir llamado México, la ley de sus reverendos blanquillos. Perdón por la palabra. Se preguntaba de manera específica por qué la fiscalía contestó que la información está reservada por tres años. Decir que esto se contesta en
todos los casos. ¿Por qué? Porque el propio Código Nacional de Procedimientos Penales establece que en estos casos se establece un plazo mínimo de tres años para que la información esté reservada. La ley de transparencia también lo establece así en su artículo 171. Y miren, luego de un sexenio en donde esconder lo evidente se convirtió... Yo veo un tronco ahí nada más. Se convirtió en el pan de cada día, o más bien en el morena de
cada día. A esas alturas ya estamos bien curtidos y sabemos que reservar la información solo significa que lo que esperan es que en unos años se nos olvide todo, tal como lo dicta el manual del perfecto Macuspano, o como yo le digo, Andrés Manual. Básicamente el objetivo de esta cápsula del tiempo del bienestar es que en tres años pase lo que en el funeral de tu abuelito cuando sentaron que tenía otra familia, o sea... Pues sí, qué mal pedo, pero no hay de qué reclamarle,
¿no? Entonces como que ya fue. ¿Está guapa la prima? Sí. Tal como ya pasó cuando reservaron por cinco años información como el de la línea 12 del metro, los gastos faraónicos del Tren Maya, de la IFA, de Dos Bocas, la compra de medicamentos, por mencionar algunos ejemplos icónicos del gobierno con la transparencia más opaca que en SIA de Noronha. Porque, claro, seguramente SIA... Qué
asco, ¿eh? Sí, también. Porque, claro, seguramente si alguien pregunta qué fue lo que verdaderamente ocurrió, lo hace con saña para desestabilizar al gobierno sin pensar en las verdaderas víctimas. El gobierno. Por eso nos ocultan las cosas. Porque no podemos manejar la verdad. ¿Qué onda, Beto? ¿Necesitas algo? ¿Agua? ¿Baño? ¿Un exorcismo? Déjame terminar, güey. Mata la vibra. Ah, dale. ¡Chayotero! ¡Maldito chayotero, pinche tumel chorres! ¡Ya no sabes qué inventar, güey! ¡Para
desembalancear al gobierno! Beto, ¿sí sabes lo que significa chayotero? Si fuera chayotero, le estaría aplaudiendo al gobierno, no desembalanceándolo, hueso que dijiste. ¡Me cae que el que necesita un exorcismo eres! ¡Es otro, güey! ¡Calderón, sal de ese cuerpo! ¡De ese cuerpo! A ver, Calderón solo me posee después de tres Bacardi's, pero eso es otro tema. ¿Cómo no te indigna que el gobierno nos oculte información? Si conoces el
caso, ¿verdad? Si quieren proteccionar la información de una pipa que le explotó un güey, ¿eso qué? Sí, sabes que no es una pipa de esas que te fumas tú, es una pipa de gas. Murieron personas, fue una tragedia. Y la respuesta de los políticos que tanto defiendes fue maniobrar para no rendir cuentas hasta dentro de tres años cuando haya pasado la indignación. Pero... Tres años no es tanto, sí. Un chingo, son los años que te faltaban de la secundaria. No es muy buen momento para
ser morenista, mi Beto. Grog, es verdad. Beto, le acabas de preguntar a Grog cuántos meses son tres años. Y es que aunque los testimonios y videos refutan la versión oficial, la fiscalía determinó que el chofer, quien por desgracia ya pasó al otro Inri, y no puede defenderse, iba muy rápido, manejó más de las horas permitidas, perdió el control sin motivo, votaba por la derecha neoliberal, era primo de Calderón, se puso de acuerdo con la mafia del poder en casa de Carlos
Salinas para golpear al gobierno. Pues sí. Sí, bebecitos, ya se la saben. Si algo explota, no nos preocupemos, pues la fiscalía cuidará tanto el debido proceso que la verdad saldrá a la luz hasta dentro de tres años, si es que sale. Y sabemos que para entonces los responsables ya estarán refugiados en alguna embajada y las víctimas habrán perdido toda esperanza de recibir justicia. Ya saben, justicia. Esperemos equivocarnos, pero
nunca nos equivocamos. La burra no era arisca, así nos hicieron luego de esconder tanto expediente bajo cualquier pretexto. Eso sí, lo que no pueden esconder es los sinvergüenza y los cínicos, porque en México ya aprendimos que la verdad les gusta diferida. Por eso, nosotros también nos vamos a reservar el derecho de no creerles ni media palabra. ¡Reversamos! Yo soy Chumel Toro y este fue El Pulso de la República. Los esperamos la próxima semana en punto de las ocho de la noche.
Yo me voy, espero los movimientos internacionales como cada semana. Los amo.
