¶ Presentación del Podcast y Cuento
Y a continuación, mis queridos oyentes, seguimos con el espacio de Sumergidos en un mundo. Llamado Literatura, dirigido por Marco Bertel. Cordial saludo, apreciados oyentes. Mi nombre es Marco Tulio Bertel Benítez y soy estudiante de la Licenciatura Lingüística y Literatura. Y el tema... Que hoy traemos para ustedes está relacionado con los cuentos con finales impactantes. Y el medio que traemos para ustedes para darle a conocer uno de estos cuentos es por medio de un podcast.
Por medio de esta estrategia didáctica, queremos incentivar el espíritu lectoescritor de todos los estudiantes que nos sintonizan a esta hora. Cuento titulado Siempre fue un lugar dotado de hermosura. Era el lugar que todos deseaban para vivir. Solo reinaba. El único ruido que se oía era el trinar de los pájaros.
¶ La Familia y la Tormenta
largo. Pues las flores que allí germinaban adornaban cada centímetro de aquel terreno. Nacían los mejores frutos, y el agua que descendía de sus cascadas eran las más. Sobre la tierra. Era en ese lugar donde vivía la familia Benavide Ferraz. Y sus dos hijas, Estela y Ruth. Estas últimas Eran dos jóvenes curiosas, soñadoras, Sagaces, valientes, pero sobre todo. Muy hermosas. Erano il sogno di qualche hombre.
Don Rubén Benavides y Sara Ferraz siempre fueron muy celosos de sus hijas y no permitían que ningún hombre se les acercara a pesar de que en la edad de casarse Cosa que siempre generaba disgusto. ya que ellas soñaban con casarse y tener sus propios días. y de esta manera prolongar su descendencia en la tierra. Los días transcurrían con total calma y tranquilidad.
Y la familia Benavide Ferraz gozaba de gran... hasta que una noche de invierno del mes de abril disipó acabar con aquel bienestar, debido una fuerte lluvia, que parecía interminable a vientos huracanados que estremecían los árboles. las paredes y los techos de las casas que se habían construido en aquel bello terreno, los relámpagos iluminaban aquella densa oscuridad y dejaban ver cómo los animales Corrían en busca de refugio.
estremecían aquel campo fértil como quien estremece la rama de un árbol para obtener de ella sus frutos.
¶ La Huida y el Dilema
Don Rubén, preocupado por su familia ante el inminente cataclismo, decidió salir de su casa y buscar refugio. Lejos de aquel lugar, pues ya las aguas de las cascadas salían de su cauce con gran fuerza e ímpetu. Sin embargo, doña Sara se negó rotundamente a salir de su casa. Cobijada por el miedo y la turbación, ante esta difícil situación.
El Señor Benavides, con lágrima en sus ojos, por no poder convencer a su esposa, decide dejarla. Le desea que se cuide mucho y que además le rece al Señor de los Milagros. el cual colgaba de la pared el último cuarto. que además se refugie debajo de la cama. Prontamente y con gran esfuerzo toma sus dos hijas y decide ponerlas a salvo y después regresar por su esposa.
corren durante dos horas sin mirar atrás, pero ya el desalientos hacía notar, por lo que inmediatamente deciden refugiarse en lo alto de un monte, donde pasan el resto de la noche Y donde olvidó por completo el señor Rubén. La promesa de volver por su esposa. Cuando ya cesaban las gotas de lluvia, Y el viento hacía gran bonanza. Don Rubén y sus hijas emergen de su refugio. Desde lo alto del monte pueden ver la manera.
y de la gran calamidad durante algunos lloran de Señora Saras, Después de algún tiempo, y lejos de su padre, la Nuestro Padre Y en este lugar no queda. hombres sobrevivientes. con quien podamos casarnos y tener hijos. Estamos condenados. Descendencia, dice Esther a Ruth con gran suspiro.
¶ El Engaño y sus Consecuencias
Pasaron algunos meses. Día tras día prorumpí a trabajar en un terreno llamado Parán. Un lugar donde nacen muchas hortalizas. De retorno a su casa, se encuentra en el camino una mujer. Que por sus atavíos y su cara cubierta. La cual lleva en su mano derecha un frasco que contenía una bebida embriagante. Le ofrece un trago a Don Rubén, quien se acerca a ella un poco confundido, y sin embargo, Después de haber tomado unos tragos de aquel extraño.
Que aquella mujer le ofrecía con la gran insistencia, embriagado. Y lejos de su sano juicio, se marcha con él. Hacía tanto tiempo que no interactuaba con una mujer. Al día siguiente, luego de terminar su Y de vuelta a su casa, don Rubén se cruza nuevamente en el camino con otra mujer, con características similares a la Le ofrece al señor Benavides la misma bebida embreta.
Y después de haber tomado unos tragos, Continuaron pasando los días y con ellos las semanas, y Don Rubén nunca más se volvió a encontrar con aquellas mujeres, cosa que le causó mucho asombro. Mas siempre lo ocultó de sus hijas. El tiempo transcurrió. Y luego de cinco meses, el señor Benavides se entera de algo que enfermó su corazón. No podía entender cómo sus hijas podían estar embarazadas, si en aquel lugar no habían hombres.
Le preguntaba al respecto, pero ella siempre lo callaba, por lo que un día se enfureció tanto que murió de un infarto fulminante. Lo que nunca supo don Rubén es que sus hijas habían quedado embarazadas de él. Pues ellas a toda costa querían tener su propia descendencia.
¶ Final Impactante y Reflexión
Por lo que un día decidieron disfrazarse de rameras, preparar una bebida embriagante y esperar en la ladera del camino, y de esa manera. Y de esta manera, queridos oyentes, hemos llegado al final de la video. Y como lo mencionamos inicialmente, cuentos con finales impactantes. Quien les narró fue su amigo Marcos Bertel. La literatura es un mundo maravilloso que nos permite sumergirnos llamado imaginación.
Donde podemos vivir nuestra propia aventura, pero también nos permite sumergirnos en una realidad. narrador y escritor. Marcos Bertel música y audio aplicación ancho Pobre madre, justo es que llores, que tus lágrimas rueden por las frías mejillas de tu hija, para que tu corazón se desahogue y no estalle. Pero deja también que en tu alma penetre un rayo de consuelo. Ella te acompañó por mucho tiempo.¿Recuerdas que a veces se quedaba sola y pensativa mirando al cielo?
Era que sentía la nostalgia de la patria ausente. No recuerdas también que, después de esos mudos diálogos con el Infinito, volaba tus brazos, te acariciaba. cubría de besos tu frente y unía un estrecho abrazo tu cabeza contra su pecho de virgen era que no quería abandonarte era que te amaba Pero su ausencia del cielo estaba haciéndose ya muy larga. Sus hermanos no pudieron conformarse por más tiempo con que ella estuviera tan lejos.
Cuando ya su respiración se hizo lenta, cuando sus ojos te miraron por última vez,¿no sentiste que te arrebataron de tus brazos? Sí, fueron ellos, sus hermanos, los que te arrebataron a tu elvira. Pobre madre, justo es que llores, que tus lágrimas rueden por las frías mejillas de tu hija, para que tu corazón se desahogue y no estalle.
Pero deja también que en tu alma penetre un rayo de consuelo. Ella te acompañó por mucho tiempo.¿Recuerdas que a veces se quedaba sola y pensativa mirando al cielo? Era que sentía la nostalgia de la patria ausente. ¿No recuerdas también que después de esos mudos diálogos con el infinito? Volaba tus brazos, te acariciaba, cubría de besos tu frente y unía en estrecho abrazo tu cabeza. Contra su pecho de virgen era que no quería abandonarte, era que te amaba.
Pero su ausencia del cielo estaba haciendo ya muy larga. Sus hermanos no pudieron conformarse por más tiempo con que ella estuviera tan lejos. Cuando ya su respiración se hizo lenta, cuando tus ojos te miraron por última vez,¿no sentiste que te arrebataron de tus brazos? Sí, fueron ellos, sus hermanos, los que te arrebataron a tu hervir. Ella pasa, y por donde pasa, deja el destello de su hermosura, como el sol, su resplandor.
Su vida es como un igno, porque si su cuerpo es bello, su alma es perfecta, y de esa unión armónica nace en la alegría de su obra. The consueless of the poor and the esperance of the whof. Every one of these acts enjuga a lágrima or dissipate a. El ángel la llaman los pobres, el Vira la llama su madre, cubriéndola de besos. Y el padre, ah, el padre se despidió de ella demasiado pronto. Pero al despedirse se dieron una cita el cielo está espléndido, la naturaleza sonriente.
Pobre madre, justo es que llores, que tus lágrimas rueden por las frías mejillas de tu hija, para que tu corazón se desahogue y no estalle. Pero deja también que en tu alma penetre un rayo de consuelo. Ella te acompañó por mucho tiempo.¿Recuerdas que a veces se quedaba sola y pensativa mirando al cielo? era que sentía la nostalgia de la patria ausente.
No recuerdas también que, después de esos mudos diálogos con el infinito, colaba tus brasos, te acariciaba, cubría de besos tu frente, y unía en estrecho abrazo tu cabeza contra su pecho de Virgen. Era que no quería abandonarte. Era que te amaba. Pero su ausencia del cielo estaba haciéndose ya muy larga. Sus hermanos no pudieron conformarse por más tiempo con que ella estuviera tan lejos.
Cuando ya su respiración se hizo lenta, cuando sus ojos te miraron por última vez,¿no sentiste que la arrebataron de tus brazos? Fueron ellos, sus hermanos, los que te arrebataron a
