Bienvenidos a El Hilo, un podcast de Radioambulante Estudios. Soy Eliezer Budazón. En la vida salvaje circulan cientos de miles de virus, pero casi ninguno llega a ser una amenaza para nosotros. Cuando uno lo hace, cuando vemos titulares sobre el ébola, el coronavirus o el antivirus, lo que vemos es el último tramo de una larga cadena de problemas que empezó mucho antes y más lejos. No son problemas desconocidos. El 60% de las enfermedades infecciosas en humanos tienen origen animal.
El antivirus que está ahora en las noticias es bastante familiar en Sudamérica, especialmente en Chile y Argentina, donde causa algunas decenas de casos cada año. Pero también porque la región tiene la única cepa conocida capaz de contagiarse de persona a persona, la que se llama virus ángel. Esa es la variante con la que se infectó la pareja holandesa que presentó síntomas del virus a bordo de un crucero con unas 150 personas de más de 20 países. Los casos
de transmisión entre personas son muy poco frecuentes. El antecedente más directo es un brote que se dio en Epuyén, en la Patagonia Argentina, entre 2018 y 2019, que alcanzó 34 contagios y una decena de muertes. Es una de las pocas referencias que tiene hoy la Organización Mundial de la Salud para
ver el caso del crucero. El médico chileno Gaspar Domínguez conoce muy de cerca ese brote, porque en esa época trabajaba en un pequeño hospital en el sur de Chile y le tocó coordinar con el equipo de su país y sus pares argentinos una estrategia para vigilar y contener
el contagio. Además de su experiencia, Gaspar se ha especializado en salud pública, un campo en el que tiene un interés desde hace tiempo, porque también llegó a ser vicepresidente de la Convención Constitucional Chilena, de la que participó como independiente. Hablamos con él para que nos ayude a entender cómo
hay que mirar esta noticia. En este episodio, Gaspar nos explica cómo se comporta el antivirus en su versión antes, qué lecciones aprendieron en Epuyén un año antes de la COVID y por qué para pensar en el peligro de una futura pandemia antes que en laboratorios o vacunas. Hay que pensar en un bosque arrasado, un animal hambriento y una carretera nueva. Es 15 de mayo de 2026. Hacemos una pausa
y volvemos con la entrevista. Gaspar, hace algunos días se conoció la noticia de un brote de antivirus en el crucero MV Ondius.
El 1 de abril partió el crucero MV Ondius de Ushuaia, Argentina.
La pareja de neerlandeses que falleció en relación a un brote de antivirus recorrió Chile, Uruguay y Argentina antes de embarcar en el crucero.
Los primeros análisis genéticos del antivirus confirman que se trata de una variante llamada Andes. El domingo llegó frente a las costas de la isla de Tenerife, en España.
Los primeros de los aproximadamente 140 pasajeros y tripulantes están siendo trasladados a tierra firme. Se dirigen en autobús al aeropuerto, donde aviones de distintos países los esperan para llevarlos de regreso a sus hogares.
Mientras las autoridades siguen monitoreando la enfermedad, hasta ahora son 11 personas que se han contagiado y tres las personas que han fallecido por este virus.
Por supuesto que esto ha disparado las alarmas en todas partes, sobre todo en un mundo pospandemia, porque hablamos de un virus que, según entendemos, no tiene cura. Ahora te vamos a preguntar cuestiones básicas sobre el virus, pero nos gustaría saber primero qué fue lo que pensaste cuando viste las noticias del crucero.¿ Te preocupaste?¿ Te ha parecido que la forma en que se lo cubre es exagerada o precisa o al contrario? Que es una noticia que no tiene la dimensión que merece.
Lo primero que pensé cuando escuché la noticia fue, esto me huele conocido. A propósito de una experiencia que tuvimos a finales del 2018 y principios del 2019 con un brote exagerado.
de antivirus de transmisión entre humanos. Y a los pocos minutos me contactó un periodista español que sonaba muy preocupado preguntándome respecto del potencial pandémico a propósito de las declaraciones que había hecho una autoría de Islas Canarias, justamente en relación al riesgo de que se desarrolle una pandemia.
Dado que ese virus, un vector de contagio, pueden ser los roedores, tenemos reparo a que a lo largo de la noche pueda bajar algún roedor y que desde luego nos ponga en peligro la seguridad de los canarios.
Y yo lo primero que pensé es, bueno, es natural que los europeos se alerten, quizás más de lo que nos hubiéramos alertado en Sudamérica, porque la verdad es que esta es una cepa que es un viejo conocido en Sudamérica. Ya nos hemos enfrentado situaciones como esta en el pasado, pero como ahora es en un contexto distinto, y además en el hemisferio norte, entiendo que se genera esta preocupación, que es difícil decir que es desmedida o exagerada, porque...
Es importante estar atentos, dándole seguimiento y evitando que esto crezca, pero esto ya lo hemos vivido antes y el riesgo de pandemia la verdad es que es relativamente bajo
Hablamos con Gaspar el lunes 11 de mayo, cuando las últimas informaciones del brote eran que la evacuación de 125 pasajeros y 23 tripulantes del crucero había terminado con éxito en Tenerife y que además se confirmaban tres casos nuevos, un ciudadano estadounidense, una francesa y un español. Gaspar nos dijo que, justo porque conoce cómo se comporta un brote de antivirus entre personas, estaba atento a la evolución de la noticia.
La he estado siguiendo desde que supimos el primer caso confirmado, luego los contactos, por el interés que me genera a propósito del conocimiento que hemos generado en esta área, para ir viendo si en algún momento ocurre algo distinto a lo esperable. Y he estado siguiendo la noticia en prensa para ver en el fondo si hay algo que parezca
raro o que no es habitual. Y a la fecha de la grabación de este podcast, todavía las cosas están ocurriendo como uno esperaría que ocurran con este virus, por lo que ya sabemos respecto a cómo se comporta.
Justo tenemos la suerte de poder conversar contigo, que eres uno de los pocos médicos que han podido ver de cerca cómo se comporta y cómo se maneja un brote de antivirus, que justo es conocido porque en la gran mayoría de los casos no se contagia de persona a persona, ¿no? Tú decías recién, los que somos del sur del continente tal vez escuchamos más noticias sobre el antivirus, pero en
general no sabemos nada de él. Entonces, antes de seguir,¿ nos puedes explicar las cuestiones básicas que necesitamos saber?¿ Qué es exactamente el antivirus?¿ Cómo se transmite?¿ Y qué tan común es en América Latina?
Bueno, el antivirus es un virus que está en todo el planeta. Hay algunas variantes en Sudamérica, en particular la que se llama variante Andes, y hay otras variantes en otras partes del globo terráqueo. Tiene reservorios animales y tiene la posibilidad de, en ocasiones, transmitirse a un ser humano y generar en el ser humano un cuadro clínico que suele ser bastante grave.
Los reservorios de los que habla Gaspar son el hogar natural de los virus y las bacterias. Un organismo vivo donde se alojan, sobreviven y se multiplican, sin necesariamente causar daño a ese huésped. En el caso del ébola, por ejemplo, se considera que ciertas especies de murciélagos africanos son el reservorio natural del virus. El hogar del antivirus son los roedores.
La que tenemos aquí en Sudamérica, que está principalmente en Argentina y en Chile, asociado a un roedor que se llama ratón colilarga. Específicamente este roedor es el animal salvaje, digamos, que tiene esta cepa de virus Andes y tiene la potencialidad de transmitirse a seres humanos a través de ponerse en contacto con partículas virales que están en la orina,
en las heces o en la saliva del ratón. Entonces cuando este ratón colilarga orina, por ejemplo, en una bodega cerrada, abandonada, después un trabajador agrícola entra a esta bodega o a este galpón, las partículas se pueden poner en suspensión en el aire, ser respiradas por el trabajador y este trabajador genera un cuadro clínico que habitualmente es como una gripe
al principio, malestar general, dolores musculares. fiebre y que después de unos seis días de este cuadro inespecífico empiezan a dar los síntomas que se conocen como parte del síndrome cardiopulmonar, que es la versión grave del virus Antacepandes, que tiene esta presentación clínica que es un poco distinta a la del hemisferio norte, que habitualmente tiene hemorragia y tiene otros síntomas.
Este síndrome cardiopulmonar por antavirus empieza con fiebre, dolores musculares, fatiga y dolor de cabeza en su primera fase. Pero rápidamente puede evolucionar a tos seca, falta de aire y, finalmente, edema pulmonar. Un exceso de líquido en los pulmones que hace imposible respirar sin asistencia.
Esta, la que tenemos acá, tiene una alta letalidad. De 10 personas que adquieran este virus, alrededor de 4 o 3 deberían fallecer teniendo acceso al mejor tratamiento médico disponible. Y la característica específica que tiene el virus ANTA en su versión Andes es que es el único de los virus ANTAs conocidos que tiene la factibilidad de poder transmitirse entre personas.
Ahora, tú dices que es un virus que existe en todo el mundo, pero nosotros lo conocemos más en Sudamérica, específicamente en Argentina y en Chile. Esto es justamente porque es la única variedad conocida que puede contagiarse de persona a persona.
Claro, es la única variedad que puede contagiarse persona a persona, pero aún así, aunque puede contagiarse persona a persona, es importante comprender que la efectividad de la transmisión entre personas
es muy baja. Y es por eso que aunque sabemos que este virus se transmite o puede transmitirse entre personas, la inmensa mayoría de los casos, la transmisión es directamente desde el ratón colilarga hacia el ser humano, y los casos que conocemos son casos habitualmente anecdóticos o algunos brotes pequeños que han habido en el pasado, hasta el año 2018-2019 que tuvimos un brote más grande, donde hubo 34 casos confirmados con 11 fallecidos, es decir, un poco más de un 30% de letalidad.
Sí, justo por eso, una de las razones por las que nos interesaba mucho tu experiencia de hablar contigo es porque en 2019 tú fuiste una de las personas que coordinó la respuesta desde el lado chileno al brote que hubo en Epuyén, en la provincia de Chubut, del lado argentino. Uno de los casos más estudiados de transmisión humana de antivirus, ¿no? Y que entiendo es un poco el antecedente en el que se está basando la OMS para manejar este brote. Pero lo de Puyen fue incluso más de un año
antes que la pandemia de COVID. Digo, porque los sistemas no estaban tal vez preparados o ni siquiera concebidos para reaccionar a algo como esto, ¿no?¿ Nos puedes contar brevemente qué fue lo que pasó? Para empezar,¿ cómo terminas tú involucrado en ese caso?¿ Qué trabajo tenías entonces y cuál era tu responsabilidad?
Yo trabajaba en esa época en el hospital de Palena. Palena es un pueblo fronterizo entre Chile y Argentina, muy muy pequeño, tiene 1700 habitantes. Todos nos conocemos, hay solo un hospital pequeño con algunos pocos médicos, hay solo una escuela y un par de calles. Y este pueblo fronterizo que está a 20 minutos en bicicleta de la frontera con Argentina,
hay muchas familias que tienen personas del otro lado. Hay, por ejemplo, personas que viven en Chile y van a cobrar... su jubilación argentina porque tienen nacionalidad argentina y luego vuelven a Chile, o hay gente que tiene primos, hermanos del otro lado de la cordillera. Y en noviembre del año 2018 hubo un caso de ANTA, como la verdad no es tan extraño, en Chile tenemos 40, 70 casos por año habitualmente, en
Argentina un poco más, 70, 100 casos por año en promedio. Y hubo un caso de un trabajador que haciendo tareas agrícolas se puso en contacto probablemente por un roedor que la causa conocía, como les decía, al entrar a galpones, al entrar a lugares que están abandonados, en desmalezar. Y esta señora asistió, argentino, asistió a una fiesta familiar donde habían muchas personas y cuando estaba en la fiesta familiar dijo, sabes que yo me siento mal, estoy con fiebre, dolor
de garganta, mejor me voy a ir. Entiendo por lo que nos dijeron los contactos en esa oportunidad. Estuvieron compartiendo mate también, que es una bebida muy típica en la Patagonia argentina y chilena. Es decir, compartiendo saliva, digo. Y esta persona se fue porque tenía mucho malestar. Y de esta fiesta familiar hubo cinco casos nuevos de ANTA, de los cuales dos personas fallecieron. Y a propósito de este fallecimiento,
hubo un funeral. Y en este funeral asistieron más personas de la familia, abrazos, llanto, compartir de cerca en espacios cerrados, compartiendo también mate con bombillas. Salió en nuevos casos. Y luego la cadena fue creciendo hasta que hubo tres o cuatro enlagones, digamos, de casos.¿ Y cómo llegó esto hasta mí, digamos?
Porque en enero del 2019, una funcionaria de mi hospital, una funcionaria que trabajaba en la farmacia, doctor, tengo malestar, me duele la garganta, un poco de fiebre, yo la examiné, le vi la garganta, ¿cierto?
Gaspar le recetó antiinflamatorios, pero como se encontraban al sur de Chile, sabía que tenía que sospechar del antivirus y le hizo una prueba rápida. El test del antivirus, nos dijo Gaspar, es un poco como los del embarazo. Se consideran positivos cuando se marcan ambas líneas. La primera prueba dio negativa, pero su colega siguió desarrollando más dificultades respiratorias. Y aunque el segundo test también salió negativo, marcaba tenuemente una línea.
Yo sospeché que podía ser ANTA y hice lo que se hace en Chile. Se notifica y se traslada a un lugar donde hay acceso a ventilación mecánica y una UCI. Y esta persona se trasladó y cuando empezamos a hacer la investigación epidemiológica notamos que había estado en contacto con casos de este brote. De hecho, habían tomado mate también con personas que estaban vinculadas a este brote. Y allí es cuando se comenzó a coordinar la respuesta entre Argentina
y Chile. Y como yo tengo estudios de programa en salud pública y esta área me interesa, es que en el servicio de salud al cual yo pertenecía, junto con otro equipo de profesionales, nos encomendaron la tarea de coordinar
con la autoridad sanitaria argentina la respuesta. Y es por eso que tuvimos varias reuniones con los infectólogos, epidemiólogos argentinos, los equipos de enfermería para establecer criterios respecto de a qué casos seguir, a qué contactos seguir, cuándo se iba a considerar un contacto estrecho o no, definiciones que son operativas y afortunadamente en Chile no tuvimos ningún otro caso a propósito de contactos de esta funcionaria y en Argentina
hubo pocos casos más hasta que se llegó, como les decía, a un total de 34 casos. con 11 fallecidos, y se consideró que el brote estaba, digamos, finalizado cuando el último contacto había cumplido entre 40 y 45 días después del contacto, porque lamentablemente el periodo de incubación de este virus puede ser muy largo, puede ser de hasta 40, 45 días, que no es lo más frecuente, pero puede ser, y eso hace que sea más difícil hacer el seguimiento de los contactos y mantenerlos aislados.
Tú entonces tenías un cargo en este hospital público y en el momento en que empieza a verse este brote, te encargan a ti junto con un grupo de colegas, digamos, que coordinen la respuesta del lado chileno.¿ Es correcto?
Así es, y empezamos a establecer primero con quién había estado en contacto la persona enferma, incluidos sus familiares cercanos, personas con las que habían compartido una charla de 10 a 15 minutos a menos de 2 metros de distancia. Eso establecimos. Que son cosas que ahora la mayoría de las personas están relativamente familiarizadas a propósito de la pandemia del COVID. Pero esto fue un año antes de los primeros casos de COVID, entonces yo te diría que hubo un poco de resistencia.
pero la gente entendió en el fondo y los casos se mantuvieron aislados, lo llamaban por teléfono diario, en total tuvimos 34 o 38 contactos de nuestro caso, tuvimos una conceptualización de contacto estrecho bien amplia para mejor tomar de más que de menos y lo íbamos siguiendo frente a la presencia de algún síntoma, tomar algún examen a propósito de evaluar si en este caso esos contactos se habían transformado en un caso sospechoso o confirmado y la verdad no hubo
casos nuevos. Y eso nos permitió además estar en contacto con la autoridad sanitaria argentina y poder ir viendo in situ cómo se iba diseñando, definiendo lo que era un contacto, tomando decisiones, de alguna manera ocupando los medios locales, radios locales, medios digitales locales, que son los que las personas habitualmente más consumen en localidades rurales. para decir, por favor, eviten consumir mate, eviten estar en espacios cerrados. Si alguien tiene
síntomas respiratorios, llame a la autoridad sanitaria. Digamos, las cosas que ahora la mayoría del mundo está familiarizado a propósito del COVID. Pero en ese momento, no tanto.
Hacemos una pausa y volvemos. Estamos de vuelta en el hilo. Gaspar nos contó que, del manejo de ese brote de antivirus en la Patagonia, Surgieron aprendizajes que fueron muy útiles después, cuando llegó la pandemia de COVID, que hacía falta tener separadas las urgencias respiratorias de otras urgencias cotidianas que no
estaban relacionadas con el virus, por ejemplo. O que para enfrentar un brote de forma efectiva, la estrategia tenía que involucrar a personas reconocidas en la comunidad y no podía venir solo de autoridades de la capital. Te preguntábamos por los aprendizajes también para saber qué lecciones aprendidas de ese brote, que es el antecedente más directo del crucero sirven para
evaluar este caso. Por ejemplo, una de las cuestiones que parecen más complicadas para contener una expansión del virus es esto que tú nos acabas de contar, el tiempo de incubación que puede llegar a tener el antivirus, ¿no? Y que los síntomas se pueden confundir fácilmente con muchas otras enfermedades. Tú hablabas de tu colega en el hospital que parecía que tenía una gripe. Cuéntanos un poco sobre eso, por favor.
Básicamente el virus santa como comentábamos da un cuadro gripal al principio y que cuando avanza puede dar este síndrome cardiopulmonar donde lo que se produce específicamente es que la sangre que está contenida dentro del sistema circulatorio atraviesa la membrana de los pulmones y se transforma el líquido en los pulmones. Eso es lo que se llama edema pulmonar.
Y además como la sangre filtra el líquido hacia los pulmones disminuye la cantidad de sangre circulante Y eso genera un shock, es decir, no hay sangre para dar vuelta dentro del sistema circulatorio y eso hace que falle la bomba, que es el corazón. Entonces la verdad es bien complejo el manejo porque, esto creo que no lo hemos comentado,
pero no existe un tratamiento específico ampliamente disponible. Afortunadamente se ha avanzado y por ejemplo en Chile hay investigaciones en la Universidad Austral respecto del uso de terapias biológicas que permiten con anticuerpos de personas por ejemplo convalescientes poder establecer tratamientos para neutralizar las partículas virales. Hay algunos ensayos clínicos con antivirales que no han tenido muy buenos resultados. Hay terapias biológicas también que se están evaluando y hay más
de una vacuna que se está estudiando. Pero hoy día disponible que un hospital pueda ir y comprar no existe. Y el tratamiento es de soporte, que es ventilación mecánica para entregar el oxígeno que la persona necesita. Y en el caso que haya tanto edema pulmonar que la ventilación mecánica no sirva, lo que se hace es conectar al enfermo a una máquina que se llama ECMO, que por sus siglas en inglés es una membrana que lo que
hace es oxigenar la sangre. Entonces hay una máquina que toma la sangre, la oxigena en esta máquina y la devuelve a la persona. reemplazando la función que el pulmón dejó de hacer. Y como tú podrás suponer, alguien que llega a requerir esa máquina es una persona que está gravemente enferma, pero eso ha salvado vidas. Y por eso en los 90 la letalidad de este virus era mayor que la que es ahora, porque hoy día tenemos acceso a esto.
Por eso es que cuando tenemos la sospecha, lo que la guía chilena, porque Chile tiene una guía clínica del Ministerio de Salud que sugiere el tratamiento y el seguimiento, si una persona tiene la síntoma y la sospecha, trasladarlo cerca donde haya un lugar donde haya una unidad de cuidado intensivo o una máquina de ECMO, que son cosas que no están disponibles en todo el territorio.
Dos preguntas tenemos vinculadas con esto que acabas de contar. Por un lado, el caso se conoce desde los 90, desde la posibilidad del contagio de persona a persona, digamos, a partir de esta variedad del antivirus.¿ Por qué no existe una vacuna o un tratamiento específico?¿ Es porque es muy difícil?¿ Porque afecta a muy pocos casos humanos y requiere una inversión mayor?¿ Por qué no hay un tratamiento para esto?
Bueno, efectivamente la tasa de incidencia es relativamente baja. Porque como te decía, en Chile son 40, 70 casos por año, en un país de casi 20 millones de habitantes. Entonces la cantidad de personas en términos proporcionales que se enferma es baja. Y eso genera dificultades. Por ejemplo, este grupo de la Universidad Austral que ha estado trabajando en terapias con anticuerpos,
ellos han acusado no tener financiamiento. Probablemente hay razones vinculadas a la falta de acceso a financiamiento, que es una enfermedad que, por lo menos la variedad Andes, está en Sudamérica. Entonces los esfuerzos del mundo avanzado están orientados no en esta variante, sino más bien en otras.
Claro. Y ahora, la letalidad. que determina, por ejemplo, si un paciente sobrevive
o no. Lo que hemos podido ver en los casos de ANTA en general, que lo habitual es en personas laboralmente activas, hombres que trabajan en actividades rurales y agrícolas. Es el cuadro clásico, digamos. Lo habitual es que las personas que tienen comorbilidades o enfermedades médicas que hacen que sean más frágiles, son personas que tienen mayor riesgo de evolucionar mal y por alguna razón que no conocemos tan bien, las mujeres suelen tener peor pronóstico que los hombres. Hay
una diferencia y también estadística. Entonces, si ustedes se fijan, no es muy distinto a lo que también conocemos con el COVID. Personas con comorbilidades, enfermedades crónicas, pulmonares, cardiovasculares, son más frágiles y tienen peor preparación para enfrentar una infección tan grave con un desajuste sistémico tan severo como es el síndrome cardiopulmonar.
Hacemos una última pausa y volvemos. Estamos de vuelta en El Hilo. Gaspar, como conversábamos al comienzo, claro, estas noticias prenden todas las alarmas, pero también favorecen las teorías conspirativas y el alarmismo extremo. Hace algunos días yo leí una noticia que decía que más de 100 personas se habían contagiado de norovirus en un crucero en Estados Unidos y casi me da un infarto. Y después leo que es, bueno,
la gastroenteritis vírica de toda la vida, ¿no? Y enfurece un poco que ocurra esto, pero hay algo que sí es un hecho y es que muchos científicos llevan un tiempo ya advirtiendo que la crisis climática y la alteración de los ecosistemas están aumentando riesgo de enfermedades zoonóticas, ¿no?
y que estas enfermedades representan el mayor riesgo de futuras pandemias.¿ Nos puedes explicar por qué, cuál es esta relación entre el cambio climático y en este caso las poblaciones de roedores y los riesgos pandémicos?
Bueno, lo que hay que tener presente es que las pandemias son prácticamente todas originadas por microorganismos patógenos que están en la vida salvaje, y que tienen la capacidad de llegar hasta un ser humano y luego transmitirse entre seres humanos. Y aquí hay algo que hay que tener presente, y es que en la vida salvaje existen cientos de miles de microorganismos dando vuelta. Entonces,¿ por qué no tenemos cientos
de miles de pandemias? Y es porque es estadísticamente bien difícil que un microorganismo logre pasar todas las barreras que se requieren para llegar hasta un ser humano y producir una pandemia. Entonces, De eso me gustaría profundizar un poco, porque la zoonosis en general, entendemos como zoonosis una enfermedad que está dada por un patógeno que pasa desde un reservorio salvaje hasta un ser humano. Y ese paso es lo que se llama en inglés spillover o desbordamiento. En
español usamos habitualmente la expresión salto zoonótico. Entonces para que este microorganismo, un virus por ejemplo, salte desde el reservorio hacia el ser humano, debe pasar muchas cosas. Habitualmente se habla de cinco barreras que se deben pasar. La primera es que haya un solapamiento espacial, es decir, que el reservorio que tiene incorporado el virus ocupe el mismo espacio que el ser humano. Eso parece lógico, ¿cierto? O sea,
deben estar en el mismo lugar. Entonces, por ejemplo, un virus que está confinado en la profundidad del bosque tropical en la Amazona, que el humano más cercano vive a 500
kilómetros en una ciudad... Hay muy poco riesgo, ¿cierto? Lo segundo que debe ocurrir es que la función inmune del reservorio, del ratón, por ejemplo, o del murciélago, empiece a fallar de tal manera que el virus empieza a replicarse más de lo que es habitual y que los animales empiecen a excretar ese virus en mayor cantidad de lo que
era habitual. Y esto es súper importante, porque cuando los reservorios, los animales, murciélagos, ratones u otros, están estresados, por ejemplo, por falta de alimentación, por falta de hábitat, alteración de las condiciones en las que viven, empieza a haber una inflamación crónica, se deteriora el sistema inmune y empiezan a transmitir más partículas virales, en este caso. La tercera barrera es la exposición humana. Es decir, que un humano... entre
en contacto con el animal que tiene este virus. Y puede ser, por ejemplo, un mercado de animales donde se cazan animales salvajes y están en mercados. Puede ser, por ejemplo, porque el ser humano se pone en contacto con la orina o la saliva del animal, como el caso del virus Santa. O por intermediarios, por ejemplo, el ganado que vive alrededor de lo humano o por algún vector, como un mosquito que muerde al animal reservorio y después muerde a una persona. Y si te fijas, esas tres primeras
barreras son barreras que están vinculadas al medioambiente. La cuarta barrera que debe pasar es que el virus que lleva años, miles de años desarrollándose para poder encajar perfectamente en el reservorio, en el murciélago o en el ratón colilargo, ese virus debe desarrollar la capacidad de reconocer la célula humana, reconocer los receptores, poder ingresar, esquivar las defensas que tiene el ser humano y además poder utilizar la maquinaria celular del
ser humano para reproducirse. y así empezar a repartirse. Cuarta barrera. Y la quinta barrera es la amplificación, es decir, que la persona que adquiere este virus tenga la capacidad de transmitirlo a varias otras personas más. Y allí empieza un brote o una epidemia eventualmente, que si no se maneja bien puede terminar en una pandemia.¿ Y por qué esto
requiere de contraimportante y deben tenerlo todos presentes? Porque si tú lo piensas, cuando hablamos de pandemia, todos pensamos cómo se previene una pandemia, reconocer los brotes, aislar los casos, los contactos, vacunas, tratamientos. Y todo esto es la última etapa de la escala, de la cadena. Todo esto pasó arriba arriba, pasó en las primeras tres o cuatro barreras que yo te comenté. Y la verdad es que hay
bastantes ejemplos. Por ejemplo, mira, Cuando florecen las flores de las que se alimentan, habitualmente los animales es cuando más energía gastan. Son las temporales las que se reproducen. O los animales que migran van comiendo alimentos que están en la ruta migratoria. Cuando hay, por ejemplo, una deforestación, se elimina la posibilidad que muchos animales tienen, por ejemplo, de alimentarse.
Y los animales salvajes que tienen un instinto de mantenerse lejos de los seres humanos que son ruidosos, peligrosos, empiezan a tener conductas que no son habituales por supervivencia.¿ Y qué es lo que hacen, por ejemplo? Acercarse a lugares donde hay alimento. Hay un caso que es el virus Hendra en Australia, muy agresivo, con una alta letalidad, que en los 90 hubo 14 caballos que fallecieron y falleció un cuidador
de los caballos por una enfermedad infecciosa. Se descubrió con la investigación que hay un murciélago que el reservorio de este virus gendra que se alimentaba del néctar que producían las flores de eucalipto en invierno.¿ Y qué ocurrió? Que en esa zona se empezó a deforestar los eucaliptos. Los murciélagos, bueno, no tuvieron que comer y desesperados, enflaquecidos, Sin la posibilidad de recibir los nutrientes que necesitaban, empezaron a buscar donde
pudieran alimentos de mala calidad. No los alimentos por los que están diseñados para comer. A comer cualquier cosa donde encontraran. Y llegaron a comer flores y frutos, por ejemplo, en los campos donde estaban estos caballos. Animales enflaquecidos, hambrientos, con el sistema inmune debilitado. transmitiendo mucho más virus, segunda barrera, la barrera del sistema inmunológico del reservorio, transmitiendo más virus que con las deposiciones caían al pasto, los caballos comían
el pasto, se enfermaron los caballos y le transmitieron al entrenador. Entonces, bueno,¿ qué cosa uno pensaría podríamos hacer en este caso? Bueno, quizás establecer, y esto lo sugieren grupos de expertos, por ejemplo, bosques de eucaliptus,¿ dónde están estos murciélagos? De tal manera que no se vean presionados a salir del lugar donde estaban. Hay otras cosas de la función humana que también afectan mucho,
por ejemplo las carreteras. Una carretera que pasa por la mitad de un bosque virgen, que para nosotros puede ser una carretera que pasa por un bosque, es una fractura en este lugar nativo donde sabemos que dentro hay cientos de miles de virus que tienen potencial de saltar hacia
el ser humano. El salto zoonótico. el spillover que hablábamos recién. Y, por ejemplo, en una localidad donde hay pueblo indígena, en la Amazona, por ejemplo, en la selva tropical del sudeste asiático, lo que fuera, las localidades habitualmente tienen ciertas prácticas culturales o ciertos desarrollos monológicos que se han desarrollado por centenares, que les permite en ocasiones mantener esto relativamente a raya.
En cambio, cuando se pone una carretera, llegan mineros, trabajadores agrícolas, que es una conexión directa con un aeropuerto, además. Imagínate una carretera que pasa por la mitad de un lugar así, con una conexión directa con un aeropuerto, que hace que hoy día las pandemias, a diferencia de lo que ocurría hace 200 años, puedan llegar de Tailandia a Estados Unidos en horas.
Y por eso es que las medidas que se recomiendan, esto está súper estudiado, las medidas son medidas para proteger el alimento de los animales, el hábitat de los animales reservorios y a las personas que son vulnerables. Y esto a veces puede ser contraintuitivo. Imagínate, alguien que nos escucha, por ejemplo, es alcalde de una localidad y te avisan de que hay una cueva cercana al pueblo donde hay
miles de murciélagos. Y como sabemos que esos murciélagos tienen, por ejemplo, algún microorganismo que pudiera eventualmente generar una zoonosis, a alguien se le ocurre, bueno, vamos a dinamitar esa cueva o a poner veneno y vamos a matar a todos los murciélagos. Y eso se ha planteado, pero eso sabemos hoy día que es apagar el incendio con benzina.
Porque independiente del mecanismo que se utilice, algunos murciélagos van a sobrevivir y esos pocos que sobrevivían van a estar con un nivel tan grande de estrés, de falta de alimentación, muerte, que van a escapar a donde puedan, van a ser altamente peligrosos, van a esparcir las partículas virales de microorganismos eventuales que podrían tener e incluso pueden llegar a vivir
a lugares donde no vivían antes. escapando de este desastre, llevando una enfermedad que antes era endémica de un lugar a otro sitio. Por eso que dentro del plan el cuidar el hábitat es muy importante y lo último, proteger a las personas. Fíjate, cuidar la alimentación, cuidar el hábitat y proteger a las personas. Y aquí hay un ejemplo
de Bangladesh que es bien notable. Hubo muchos casos del virus Nipah, que es un virus que tiene una letalidad del 50-60% y que produce fiebre, síntomas respiratorios y en muchos casos encefalitis, compromiso del sistema nervioso central.¿ Y qué ocurrió?
En Bangladesh empezó a haber muchos casos. Y empezaron a notar que estos casos estaban concentrados en una localidad, en personas que trabajaban sacando de unos árboles que se llaman palmas datileras, unas palmas que dan unos frutos, y ellos ponían unas vasijas que recibían la savia de estas palmas, y cuando dejaban la savia en la noche, ya el otro día en la mañana iban y se la tomaban. Y estas personas empezaron a tener muchos casos de Nipah, de virus Nipah, que como te decía es gravísimo.¿ Qué
es lo que pasaba en la noche? Que ellos dejaban estas vasijas, se iban, llegaban los murciélagos, comían de estas vasijas que les dejaban con comida como que fuera para ellos, ¿cierto? y contaminaban con deposiciones, con heces, con orina, con saliva, y las personas al otro día llegaban y tomaban directamente el microorganismo del virus Nipah. Entonces,¿ cuál fue la gran
intervención millonaria que se hizo? No fue súper vacunas que cuestan miles de millones de dólares, no, fue establecer con la comunidad el ciclo para que lo conocieran, y lo que hicieron fue hacer unos trenzados de bambú para poner unos gorritos en estas vasijas. Y ponían estas tapas en las vasijas y los murciélagos no tenían acceso a estas aves recolectadas. Bajaron mucho la cantidad de casos. Y así en realidad, ejemplo, hay de sobra. Proteger la alimentación de
los animales que son reservorios. Proteger los hábitats de los animales que son reservorios. Y establecer políticas especiales para proteger a las personas que son vulnerables. Por ejemplo, en la
industria agroalimentaria, las aves de corral. o la industria de cerdos, están todos confinados en espacios muy pequeños, es necesario que tengamos una industria con seguridad que permita que, por ejemplo, aves migratorias, o murciélagos, o ratones, no estén en contacto con estos animales de granja que están en espacios reducidos, porque muchas veces de allí, y si uno se pone a revisar la gripe española, H1N1, la gripe aviar, SARS-CoV-1, COV-2, MERS, está lleno de ejemplos, lleno de ejemplos.
Eso te iba a decir, que de hecho la gripe aviar o la gripe porcina son resultados de estos mecanismos industriales de producción intensiva que generan eso. Ahora, las soluciones que estás diciendo y el modo de contemplar posibles soluciones a futuro... Exigen una idea pública de la salud. Durante la pandemia de COVID se habló mucho de, por ejemplo, fortalecer vigilancia, cooperación científica, salud pública. Pero tú decías recién el grupo de científicos que en la Universidad Chilena están
trabajando o probando terapias con anticuerpos. ya han dicho, digamos, de que le falta presupuesto. En Argentina, tan solo en Argentina, el presupuesto de salud con la actual presidencia se redujo un 30% y, de hecho, el presidente ha sacado al país de la OMS. Tú has podido ver de cerca y desde el punto de vista de la gestión cómo operan los sistemas de salud pública frente a una situación así.
Me gustaría saber tu opinión de cuán preparada está la región y pienso específicamente en Chile y Argentina para responder a una situación así hoy.¿ Estamos mejor o peor preparados que antes de la pandemia?
Probablemente la pandemia dejó algunos aprendizajes que han hecho que hoy día tengamos más conciencia respecto de aislamiento de casos, de contacto y de alguna manera poder responder mejor a un brote de que pueda originar una epidemia y eventualmente una pandemia. Pero esto es el paso 5 de lo que hablamos recién de estos 5 pasos. Y probablemente es mucho mejor y es de mayor equidad y mayor justicia social los primeros pasos. Porque,¿ qué pasa cuando hay una pandemia? Esto
lo vimos en COVID. Los países que tienen mayores recursos son los países que acaparan las drogas que sirven de tratamiento, acaparan los ventiladores, acaparan las vacunas. Y los países pobres, bueno, al final que se las arreglen como puedan cuando nos sobren unas cuantas. Preocuparse de los pasos. Uno, conservación del hábitat, como hablábamos recién. Dos, entender que la salud de los reservorios está vinculada con la transmisión del virus. Los pasos
que hablábamos recién. El último último paso es la amplificación y la transmisión del virus. Esto es lo que se llama prevención secundaria. Identificar los brotes de manera precoz, contenerlos de manera precoz, aislar los casos y los contactos, hacer
seguimiento epidemiológico. Y cuando ya la pandemia está desatada, viene la etapa de respuesta a la pandemia, que es importante tener estructuras supranacionales que permitan coordinar respuestas a la pandemia, que sabemos además que tienen consecuencias terribles, ya lo vimos
en salud física, mental, en financiamiento, económica, terribles. Entonces, probablemente de mucha mayor equidad y justicia social, más que desarrollar vacunas que los países ricos van a acaparar si se requieran, o tecnologías para acaparar tratamientos, porque el virus no va
a respetar fronteras. El virus se va a repartir. A mí me gustaría que las personas que nos escuchen en el ICER, cuando piensen en pandemia, no piensen en un laboratorio, un hospital lleno, vacunas, médicos en una unidad de cuidado intensivo. Piensen en en una selva tropical y en un tractor deforestando para plantar árboles de monocultivo. En eso hay que pensar,
porque así parten las pandemias, río arriba. Y hay unas puertas de seguridad que son firmes que la naturaleza creó, que son estas barreras que hemos hablado ya en todo
este tiempo, ¿cierto? Y estas son puertas que la naturaleza tiene y que nosotros nos esforzamos en abrirlas y dejarlas abiertas con la deforestación, con el cambio del uso del suelo, con destrozar bosques nativos, da lo mismo los animales que viven allí adentro, los animales estresados, famélicos, huyen repartiendo partículas virales de virus salvajes que nosotros nunca deberíamos haber estado
siquiera expuestos. Y es por eso que es importante tener presente el último concepto que me gustaría precisar, que es el concepto de One Health. Lo que explica este concepto es que la salud humana está directamente relacionada con la salud de los animales y con la salud del planeta.
Una sola salud. Un concepto que empezó a usarse hace más de 20 años, asociado primero con la epidemia de SARS y brotes de la gripe aviar H5N1, que dejaron en evidencia la necesidad de un enfoque que reconociera el vínculo
entre la salud humana y la salud animal. De manera muy básica, En un mundo donde el 60% de las enfermedades infecciosas humanas son de origen animal, el control de enfermedades como el antivirus, el ébola o el coronavirus no puede separarse de la protección del medioambiente y la seguridad alimentaria.
Y hoy día, y en las últimas décadas, ha habido harto desarrollo teórico respecto del concepto de una salud, pero tenemos que avanzar. Imagínate, reforestar un bosque, por ejemplo, que fue arrasado con especies nativas, aparte de poder favorecer que se mantengan los reservorios en ese lugar, permitirá captar CO2 de la atmósfera. Y esto no es filantropía o hipismo natural, no. Esto es una cosa de seguridad nacional y mundial. Fíjate que en el caso del ANTA, que es donde partimos
esta conversación, ya pasó todo esto hasta un brote. Y lo único que requiere el virus ANTA para transformarse en una pandemia es que sea altamente eficiente el paso de un humano a otro humano. Y afortunadamente, hoy día, con lo que sabemos hasta ahora, que esto puede cambiar, la
efectividad de la transmisión entre personas es baja. Y es por eso que el potencial pandémico del virus ANTA en su versión ANDES, que conocemos de hace décadas, Hoy día no tiene un potencial pandémico, pero hay que estar vigilando. Y yo esperaría de que haya algunos casos confinados, casos aislados y que en algunas semanas ya podamos decir no hubo más casos nuevos.
Estas noticias, este tipo de noticias para la gran mayoría de la gente se vuelven abrumadoras, ¿no? Tú al principio nos decías algo que a mí me parece clave y es... Estoy siguiendo el caso desde que me enteré y todo hasta ahora avanza de acuerdo con lo previsible. Pero todos nosotros no tenemos ese conocimiento y es muy difícil encontrar un equilibrio entre la paranoia y el miedo por un lado y la indiferencia o la negación por el otro.
Es difícil saber cuándo debemos preocuparnos y sobre qué aspectos. qué es lo importante en términos de salud pública y de comportamientos privados cuando se trata de enfermedades como el antivirus. Y queríamos cerrar justo con eso, que nos ayude a enfocar la mirada sobre esta noticia y sus implicaciones. En los últimos dos días han empezado a salir estas cuestiones de, bueno, ya tiene síntomas o se ha identificado el virus en un pasajero de Estados Unidos, en una pasajera francesa, en
un pasajero español. Ayer estaba leyendo alguien que decía, bueno, se supone que el antivirus no se contagia por exposición aérea, pero lo que estamos viendo es que se han contagiado personas que no tenían contacto estrecho. Entonces,¿ a qué nos recomiendas prestarle atención en este contexto?
Lo primero es que la definición de contacto estrecho es una definición arbitraria y operativa. Entonces, bueno, si la definición estableciera, por ejemplo, que más de 10 minutos y yo estuve conversando con la persona 9 minutos, no significa que el riesgo sea cero, ¿cierto? Son definiciones que en epidemiología inventamos, definiciones operativas para trabajar sobre esas definiciones. Y en el virus ANTA, en su versión ANDES, lo clásico es que los brotes entre personas
sean en parejas. Eso es lo más frecuente. Pero hay personas que, por proximidad, sin ser parejas, viven en una misma casa, están en una habitación, comparten mate con una bombilla y hay casos nuevos. Pero aún así, la probabilidad de transmisión es baja. Mira, te voy a poner un ejemplo. El caso del sarampión es un buen ejemplo. Es una enfermedad que tiene una altísima transmisibilidad.
El número promedio de personas que contagia un caso de sarampión, lo que se conoce como número de reproducción, es uno de los más altos del mundo. Un solo individuo infectado puede causar de 12 a 18 casos nuevos.
El virus Santa, en general, sabemos que es menos de uno. Es decir, un caso va a producir menos que un caso nuevo. Y es por eso que lo que sabemos es que en general los casos se encuentran contenidos a un espacio y a un tiempo. El caso del brote de Puyen 2018-2019, los investigadores establecieron que en ese brote, antes de que se tomaran las medidas de aislamiento, la cantidad de casos nuevos que salía de uno era más que dos. Pero bueno. Estaban en una fiesta, compartían mate
con bombillas, se abrazaban llorando. O sea, fue una situación muy excepcional. Y yo creo que en ese sentido el barco, este crucero, también fue una situación muy excepcional. Personas que estaban confinadas en un lugar pequeño, donde desconozco en realidad, pero seguramente no hay mecanismos de presión negativa que saquen el aire y que lo reemplacen. Probablemente los espacios donde comían eran espacios donde estaban muy cerca unos de otros.
Seguramente había una comida buffet y una persona se rasca la nariz, toma una cuchara para servirse arroz y después otra persona toma la misma cuchara. Entonces, probablemente, si todo sigue como sabemos que debe seguir, aislando los casos, teniendo precauciones universales, deberíamos esperar que haya algunos casos más y que esto quede hasta aquí. Eso es con lo que sabemos. Pero muy importante en epidemiología es hacer lo que se
llama vigilancia epidemiológica. Porque así como los virus pueden saltar desde un animal a un ser humano cuando se rompen todas las barreras que hemos comentado, a veces puede ocurrir también que un virus que no es tan transmisible entre seres humanos empiece sí a ser tan transmisible entre seres humanos, como el caso del COVID, cuando tuvimos la cepa Omicron, que era más transmisible que la original. Bueno, por eso hay que estar vigilando, contener los casos y los contactos,
estar atentos, pero no de una manera irracional. Y en tiempos de fake news, En tiempos donde hay tanta información, yo creo que los organismos supranacionales, las autoridades sanitarias y las decisiones basadas en la ciencia son las que deben comandar esto. Pero lamentablemente, si la noticia dice próxima pandemia está pisándonos los talones, estoy seguro que esa noticia la van a abrir muchas más personas que si el titular de la noticia es el potencial pandémico del virus Santa es muy bajo.
Gaspar Domínguez, muchísimas gracias por dedicarte un tiempo para hablar con nosotros. Muchas
gracias. Un abrazo a todos. Chao
Este episodio fue producido por mí, Jesús Delgadillo. Lo editaron Eliezer y Daniela Cruzat. Bruno Selsa hizo la verificación de datos. El diseño y sonido es de Elías González y la música es de él y Remy Lozano. El equipo de producción de Lilo está formado también por Samantha Proaño y Franklin Villavicencio, con el arte y diseño de Diego Corzo. El resto del equipo incluye a Natalia Ramírez, Paola Leán, Camilo Jiménez Antofimio, Elsa Liliana Ulloa, Silvia Viñas y Daniela Larcón.
Carolina Guerrero es la CEO de Radioambulante Studios. Nuestro tema musical lo compuso Pauchi Sasaki. El Lilo es un podcast de Radioambulante Studios. Si valoras el periodismo independiente y riguroso, te pedimos que te unas a nuestras membresías. América Latina es una región compleja y nuestro periodismo necesita de oyentes como tú. Visita el hilo.audio.com y ayúdanos con una donación.
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