Qué onda, Fortuna?¿ Cómo estás? Muy bien, ¿tú, Carlitos? Pidiendo ayuda, Fortuna. A ver. Mi pareja es una piedra. Se tiende, no hace nada más. Espera que todos le hagan auxilio, Fortuna.
Ay, Dios mío. Hoy vamos a hablar de cómo movernos en la cama.¿ Qué tenemos que hacer para ser más ágiles, más flexibles, para tener un poco de ritmo, para poder hacer que esto sea más cachondo, más satisfactorio? Esa es la propuesta el día de hoy. ¡Comenzamos!
Dichosa sexualidad.
Con la sexóloga Fortuna Dicci y el educador sexual Carlos Hernández.
Episodio dedicado a personas que como Ramón nos dicen auxilio. Mi pareja es una piedra, se tiende y no hace nada más que hago.¿ No te imaginas el número de mensajes a través de redes sociales? Yo soy Carlos Hernández, que nos llegaron para decirnos. Es algo bien común que la pareja quiere todo. Yo le propongo, no quiere nada, pero lo de él se hace o se hace, no se mueve, es un costal.¿ Qué hacemos en esos casos, Fortuna?¡
Qué barbaridad! Yo pienso de verdad que es un masturbatorio.
Exactamente. De verdad
es algo donde yo coloco, donde meto, donde me falta. Pero fíjate, Carlos, ni siquiera estaría pensando... En solamente el movimiento como para hacer el vaivén juntos, para hacer esto más lento, más rápido, más intenso. Estoy hablando de las manos, estoy hablando como de una actitud, como de una situación donde realmente coopere y esté pensando, esté... haciendo sentir al otro que estoy participando, que quiero hacer lo que estoy
haciendo y que le meto ingredientes agradables. Porque aquí, déjame decirte, hay personas que me dicen, es que de verdad no sé dónde poner las manos. Mi rey, mi reina, te acercas a Carlos, te acercas a Fortuna y te decimos todo lo que pueden hacer tus manos, todo lo que pueden hacer tus piernas. Aunque estés de misionero, tus piernas pueden estar estiradas, pueden estar cerradas, pueden estar abiertas, pueden estar...
Los hombros de él pueden estar totalmente cruzadas, pueden hacer muchas cosas, las mismas piernas, para poder hacer que esto sea algo importante. Yo creo que este podcast específicamente es para poder compartir con la pareja la importancia que tiene de que te muevas, de que seas ágil, de que utilices tus manos, de que te sienta cooperando en la intimidad. Porque creo que el mensaje, Carlos, en ese sentido, no solamente es no me sé mover, es no quiero moverme.
Claro, y echarle ganas, de fortuna, que se sienta la presencia del otro ahí y no nomás que yo estoy solo, para eso me compro la manga esta que decíamos que vibra bien sabroso y me olvido del otro güey.
Totalmente de acuerdo. Yo creo que habrá cosas que sí tenemos que tomar en cuenta como esta parte de la actitud, esta parte de cooperar, esta parte de moverte. Ya dijimos, probablemente las manos podrían ir al cuero cabelludo, podrían ir a acariciar el óvulo de la oreja, podría clavarse en las nalgas, podría rascar un poco la espalda, podría meter la mano si es que es posible y estimular o aquello que cuelga o meter mano si se puede al pequeño si es que es algo que quisieras. te vas
a apoyar, vas a presionar. Ahí, por ejemplo, a lo mejor yo estoy contra la cama y no me puedo mover, pero¿ qué crees? Sí puedo ayudarte en el vaivén para hacer que esto sea más activo si yo estoy de misionero. Pero si estamos los dos sentados o yo estoy encima, claro que puedo también hacer muchas cosas. Hay personas que me dicen, es que mi pareja pone las manos en la nuca y se queda como si yo pudiera hacer todo el movimiento. Oye, agarra mis senos, agarra... Muévete para
que esto realmente sea un juego entre los dos. Yo sí creo que el movimiento podría hablar de mi participación, de mi actitud, de mis ganas, de mi creatividad, de mi diversión, de mi forma en la que le estoy metiendo un poco más de gracia a lo que estoy haciendo. Sí,
si te mueves rico... Con tus manos, con tu cadera, con tus piernas, con lo que quieras, con tu lengua, con tu cabello, que vas rozando a la pareja en este movimiento a lo mejor de tu cabeza, sí, sí creo que incremente o no las sensaciones placenteras.
Me los imagino, Fortuna, tendidos como cuando uno está en el camastro de la playa. Órale, sírvete con la de mole, mami, ¿no? Sí, sí, sí. Oye, Fortuna, y también decir que a veces nada nos da gusto, ¿no? Nos dice Irma, mi esposo no me deja ni respirar en la cama. Siento que él piensa que debe hacerlo todo por ser hombre y yo me siento como una muñeca.
Ok, me encanta. Yo creo que aquí el problema no es el movimiento, sino la comunicación. Yo creo que aquí es poder establecer una conversación donde digas, a ver, corazón, esto es lo que yo veo, yo siento que no me puedo mover, siento que tú llevas el control y de vez en cuando está rico. Me suelto, me relajo y tú tomas absolutamente todo el control. Pero a veces
yo también quiero tomarlo. A veces también quiero participar. A veces para mí también es importante demostrarte cuando tengo más ganas o más pasión o cuando alguna posición está rozando una zona que para mí es rica. Pues sí, espérame tantito, bájame
tres rayitas a lo que
estás haciendo. Déjame, porque ahí me suena más a una situación de lucha de poderes que a una cuestión erótica.
Claro. Sí, y también de creencias, ¿no, Fortuna? Porque los hombres sí creemos que debemos de ser los distribuidores autorizados del placer. Exacto. Y no dejamos que la pareja también exprese lo que está sintiendo en ese momento también con la corporalidad.
Ahí te va. Carlos, diferentes movimientos, podríamos hablar de sutiles, tuvieran que ver con acariciar, probablemente rozar. Hay mujeres, por ejemplo, que me dicen, es que rosa tan suave que me da más cosquillas que placer. Habrá que revisar si esa persona lo interpreta de esa forma y lo que podríamos hacer es algo mucho más intenso, como empujar, como jalar, como cabalgar, como frotar, como hacer este movimiento de moverte
como si estuvieras... Hemos hablado del cerillo, ¿no? Como si estuvieras tratando de jalarle el cerillo o el DJ que está moviendo y a lo mejor este movimiento es algo todavía más fuerte y más placentero. Y esto va a depender, ojo, hay gente que me dice, es que hice el movimiento fuerte y le encantó y luego lo repetí y ya no le gustó. Sí,¿ qué crees? No todos los momentos estamos para el mismo tipo de caricias. Después me iría
a la velocidad. A veces la velocidad es lenta, pausada, suave, y a veces es rápida, es algo más enérgico, es algo más, pues sí, como un baile, casi casi al ritmo de la música, que creo que esto es importante, ¿no?
Oye, Fortuna, a mí me encantaría que me dijeras a qué te suena esta que nos comparte Lorena. Fíjate, y nos lo han dicho varias veces, Fortuna, Lorena, los hombres de penes grandes son una plaga. Exacto. Se tienden en la cama y quieren que tú les hagas de todo. Creen que por tener una cosotra, nosotros, una cosotra, una cosota... Nosotros chupamos, nos subimos, nos montamos. No, mejor uno chiquitín,
porque esos dan muchísimo más placer. Fortuna,¿ será que los que estamos así en el ADN traemos esta idea?¿ O será, Fortuna, que lo hemos creído porque hemos pensado que las personas... que tienen un pene grande... ya tienen todo dado... porque nos los ha dicho el porno... porque las mujeres van buscando... todo el tiempo... y también los hombres... personas con pene grande... porque se supone que es lo que garantiza el placer...
y entonces les damos a entender... que con tenerlo están cubiertos... que no requieren técnica... que no requieren preocuparse por el otro... que no requieren ponerle su esfuerzo... que no requieren acariciar... que con que yo ponga el pene ahí erguido... tú haces el resto... porque te estoy haciendo el favor de encamarnos... Mucha de la construcción social, mucho de lo que hemos
buscado y mucho de la fantasía. Porque caemos a estas respuestas y decimos, ya ven, no era necesario tantos centímetros
Mira, Carlos, tú dices que lo tienes medio grande, ¿no
Medio, medio fortuna, vamos viendo.
Sí es cierto que hay una parte donde una firmeza o un miembro de un tamaño adecuado, lo que tú quieras llamarle, sí es algo que genera una respuesta de satisfacción, de plenitud. No sé si de orgullo porque yo estoy provocando eso o de que me lo voy a meter a la boca, al ano o a la vagina. Sí es cierto que hay una sensación como de placer, de
un plus. Yo no estoy hablando de tamaños, estoy hablando a lo mejor de erecciones, pero sí creo que haya muchos hombres que tengan esa teoría y que de plano crean que eso es suficiente y me parece una postura totalmente soberbia. Y yo creo que un buen amante lo menos que puede tener es soberbia. Tiene que ver con esta parte donde voy a moverme y voy a aprender a hacerlo. Yo te voy a decir nomás dos cosas
que me
gustaría decirte. Uno, si eres de los que te dan calambres, Si eres de
los que no tienes
De veras?
Sí, a mí sí me da calambre, sí. Bueno,
un plátano antes del encuentro o un plátano diario, dicen que da...
Ese me lo como o qué le hago?
Por dónde Por la boca, para generar lo que no, pero sí. Un platanito, pero bueno, si eres de los que te da calambre, si eres de los que estás medio tieso, si no haces ejercicio constantemente, yo sí te diría, y sí es una recomendación, estírate, estírate tantitito, mueve tus pies antes del encuentro, tus piernas, muévete tantitito, baja hacia abajo hasta tocar el piso, de verdad, trata de moverte tantito,¿ por qué? Porque te puedes entumir en cada uno de
estos movimientos. Sí, yo creo que el bailar podría relajarte y podría hacerte que con este ritmo sientas la posibilidad de mover la cadera de una forma distinta. Y sí, sí hay muchos movimientos que pueden ser agradables. Te voy a decir algunos que creo que vale la pena que los mencionemos el día de hoy. Te voy a dar
algunos ejercicios. El primero, círculo pélvico. Y esto básicamente es, si estás empotrada, empotrado, si estás de la forma en la que tú quieras, estos círculos que puedes tener el miembro adentro, ya sea hombre o mujer, en círculo, en lugar de meter y sacar círculos que pueden ser girar en pequeños o grandes círculos. La otra es el vaivén de las olas y es como ir haciendo el movimiento como si estuvieras subida en una ola e ir moviéndote
un poco. Nosotros lo hemos mencionado como el chaquirazo que podría ser. La otra es rebotar de forma suave. No estoy hablando de un rebotar de que se lo vas a arrancar. Es una forma en la que no necesitas moverte tanto, pero este movimiento para muchas mujeres es muy importante porque es La forma en la que si tú visualizas como una mujer pudiera, en la mayoría de los casos, moverse para acariciar el clítoris, aquí es básicamente lo mismo.
Si yo logro entrar en contacto con la parte que está frotando el clítoris, sí lo que voy a hacer es, si reboto de forma suave, puede ser atractivo. Y si además estoy yo encima, lo que va a pasar con este botadero es que los senos están haciendo el vaivén, que también es atractivo.¡ Te juro que tragaste saliva!¡ Te lo juro! Es que estoy viendo la parte mencionada, Ford. Me falta uno más, que es la parte del zigzag. Entonces, de alguna manera, la cadera va a moverse de forma
en zigzag o haciendo ochos, si quieres así decirlo. Todos estos ejercicios yo te diría, uno, hazlos en la cama a solas primero y practica cómo se siente si te duele la espalda baja o si puedes seguir haciendo este movimiento y con cuál te sientes más, no sé, de
acuerdo,
cómodo con tu cuerpo. Y la otra es que pienses que estos movimientos pueden incrementar las sensaciones placenteras cuando estés en el encuentro.
Ay, ya se me antojaron todos, Fortuna, con la botadera, ya se me antojó. Oye, Fortuna,¿ y cómo lograr un equilibrio para que no sienta mi pareja que al estar intentando dar tanta variedad, tanto movimiento, estoy yo queriendo ser el emperador del encuentro sexual o estoy dando órdenes? Montserrat, Fortuna, dile a los hombres que no nos den indicaciones en la cama como si estuvieran en la oficina. No somos sus empleadas, somos sus parejas. Guau. Me resuena muchísimo, ¿no, Fortuna? Mira
yo no sé por qué al escucharte, Carlos, pienso en cuánto tiempo de relación de pareja tienen. Porque yo pienso, por ejemplo, si estamos empezando una relación, probablemente sí te diría, a ver, te tengo que guiar o te tengo que decir al principio qué me gusta. Claro. Pero probablemente si ya tenemos 10, 20, 50 encuentros, no voy a seguirte dirigiendo. O sea, o ya lo aprendí o soy muy, perdón, o soy
muy poco atenta. Proactiva Proactiva, exactamente.¿ O qué está pasando para que tú tengas que seguirme diciendo, ve más despacio?
Claro.
O sea, creo que ahí hay una parte de coordinación, de escucha atenta, de interés genuino, de credibilidad, de dar un poco de crédito para que estas cosas puedan funcionar. Sí tolerar al principio, pero después poder entender que tenemos que aprender lo que el otro necesita sin que le estemos aleccionando, ¿no?
Y fíjate, me quedé pensando en que alguna vez en consejería una pareja sí me decía que su esposo llegaba a casa en la vida en general, pero también en la cama con esta actitud de sigo siendo el jefe. A veces a los hombres o a las mujeres también se nos olvida, pero nos pasa mucho más a los hombres, me parece. Se nos olvida decir hacemos un corte de caja cuando salimos de la oficina y dejamos de ser el jefe, el que manda, el que da indicaciones, el que dice por dónde. Y te metes a una dinámica
familiar en la cual es participativa. Digamos que también ser jefe tendría que ser así. Pero la verdad es que tenemos muy poca educación al respecto. Llegamos a casa y seguimos siendo los tiranos, los que mandamos, los que decimos cómo se hace, los que decimos a dónde van los hijos a la escuela, los que decimos incluso cómo se hacen las actividades en casa, que a lo mejor en ese momento las está comandando la esposa. Hay poco respeto por la individualidad de los demás, por el lugar que
tomamos muchos hombres en el entorno social, fortuna. Así decir, hagan una división porque debe ser terrible llegar a tu cama y tener un jefe en lugar de tener una pareja que te está mandoneando incluso cómo montarte, ¿no? A ver,¿ quién se identificó?¡ Hazle
las manitas!¿ Quién está pensando en esto? Pensaba cuando te estaba escuchando, en uno de los lugares más sutiles, eróticos que conozco yo, que fui en Las Vegas, es un lugar donde tú hablas y cuentas cuál es tu fantasía. Y antes de que tú llegues al escenario, ya te pusieron el escenario a la enfermera con su disfraz de
la forma en la que tú quieras. Y cuando platiqué con ellas, lo que me decían es no vas a creer la cantidad de hombres ejecutivos con grandes empresas que tienen a su mando a tantas personas empleados en el día a día. Vienen aquí a ser sumisos. Como esta parte de perder el control, ¿no? Y donde, como lo decías tú, poder entender no nada más que llego a mi casa, que llego a mi habitación, que llego a
mi cama. Voy pensando en capas, ¿no? Vengo de la oficina, entro a mi casa, entro a mi cuarto, entro a mi cama y entro al alma, entro al cuerpo de mi pareja, donde no tengo que nada. No tengo que nada, no tengo que representar este papel del poder y del hombre. Espera, aquí ya estamos tu alma y mi alma, ya estamos conectando, ya estamos respirando, ya estamos siendo tú y yo, que no tienes que absolutamente ni desempeñar ningún papel. Y ahí
también quizá, Carlos... Es resignificar el encuentro erótico y decir, a ver,¿ a qué le estamos tirando? Te juro que esta es una de las preguntas que yo te diría que en cada aniversario de la pareja tendrían que hacerse. Y es decir, a ver,¿ cómo le damos el significado a lo que estamos haciendo? Este encuentro. significa un orgasmo, significan dos orgasmos, significa que me sienta bien y que mi desempeño... Significa que nos abracemos, que nos besemos.¿ Qué
es lo que queremos obtener de esto? Porque a partir de eso, otra vez, podemos relajarnos, ¿no? Si tú me estás dirigiendo como una cuestión... De tráfico o el policía. Y yo te digo, a ver, espérame, lo que quiero es conectar, lo que quiero es sentirte, lo que quiero es que me abraces, lo que quiero. Creo que puede relajar un poco la ansiedad del momento.
¿Crees, Carlos? La verdad, se me antojó muchísimo Fortuna y también se me antoja que nos armemos Fortuna como tema y de a millonaria un manual para enchufarnos en la cama.¿ Cómo lograr dejar todo eso que acabas de decir, todos nuestros roles de género, sociales, de trabajo, familiares, incluso el modo mamá y el modo papá, para enchufarnos en la cama? Estaría buenísimo que nos dieras recomendaciones.
Totalmente de acuerdo, lo anotamos para la próxima. Carlos, voy cerrando hablándote de este mini guión que quisiera dejarles, ¿no? Es el hecho de decirte, uno, aflójate, flexibilízate, haz un poco de ejercicio para poder tener mejores movimientos en la intimidad. Recordar que la actitud tiene que ver muchísimo en la forma en la que estamos resolviendo. Que demos la posibilidad a la pareja de moverse, de proponer, porque a veces...
Tomamos el control y queremos que el otro se mueva, pero cuando propongo algo ya siento tu sensación de que es ridículo o eso no me gusta, traigo mi juguete y bueno, pues parece que esto es ridículo. Entonces, si me das un espacio emocional para poder hacer propuestas, quizá también mi cuerpo se empiece a mover de una forma distinta. Resignifiquen.¿ Cuál es el objetivo del encuentro?¿ Qué estamos buscando? Si quiero conexión, si quiero intimidad, si quiero un orgasmo, si
quiero placer. si quiero sentirte y esto me parece que pudiera dar sentido. Recuerden, hay ciertos movimientos que podemos hacer con las manos, desde acariciar a la pareja, desde tocarlo si está adelante, si está atrás, si está abajo, pero mover las manos hacia lugares que sepamos que a nosotros nos da placer tocar, pero que al otro también le va a dar un significado al estimular, ya sea fuerte, ya sea lento, ya sea sutil, ya sea con energía,
ya sea con pasión. El movimiento de la cadera, sí acariciar, Es importante el ángulo de penetración en la posición, pero el tipo de movimiento que hagamos sí puede hacer la diferencia. Desde saltitos pequeños, desde movimientos de adelante para atrás, desde el poder hacer las olas, desde poder hacer los círculos. Sí, muévanle, porque con cada uno de estos movimientos el resultado va a ser distinto.
Oye, Fortuna, ya a mí me gustaría ir cerrando con lo que nos dicen aquí. No nos quisieron compartir su nombre y como siempre lo respetamos, pero dice moverse en la cama no es cabalgaría, es un conocimiento que se va dando en la práctica, pero también con las charlas. No esperemos que llegue de la nada. Me recuerda mucho un término griego, Fortuna, que es ex nilo. Que es algo que proviene de la nada, que no hay un
antecedente de nada. Y dicen los filósofos, es tan incoherente como pensar que de la generación espontánea se generará los grandes conocimientos históricos como la belleza o como el autoconocimiento. Pensar que va a venir de la nada lo que mi pareja quiere y necesita, la verdad, me resulta más una pendeja.
Totalmente de acuerdo. Creo que esta parte del conocimiento, el poder platicarlo, el poder conversar,¿ qué de lo que estamos haciendo? ¿Rescato? Muchas veces me dicen, es que no lo quiero ofender. Empieza por lo bueno. Dile, que sí me está encantando. Me encanta cuando te mueves para acá. Me encanta cuando me acaricias la nuca. Me encanta que el otro día me agarraste los labios mientras me besaba. Y me metiste el dedo a la boca y yo sentía como que estaba,
ya no sabía ni por dónde. Bueno, me encanta, me encanta, me encanta. Y si de plano no hace absolutamente nada, a lo mejor proponerle a la pareja, oye, y si te mueves tantitito, híjole, ayúdame en este vaivén. Vamos juntos o vamos en contra para poder hacer esto más interesante para ambos.
Fortuna, un episodio complementario podría ser el 310 manual para tocarnos rico. Mándeselo a su pareja. Le va a tocar bien sabroso este fin de semana, Fortuna. Y si queremos consulta, si queremos consejería, Fortuna, si estamos mal en la relación de pareja, si nos damos cuenta que hay temas que no hemos logrado resolver solos, tú puedes echarnos la mano.
No lo duden ni tantitito, a veces una sola sesión puede resolver de veras una situación que sintamos que está hecha un caos. Fortuna Dicci en Instagram, Fortuna Dicci sexóloga en Facebook y en YouTube. Carlos, a ti donde te encontramos para información, para orientación, para educación y para reírnos un rato.
Facebook, Instagram, TikTok. Yo soy Carlos Hernández. Solamente en YouTube como Háblame Claro y Fortuna. Prepárense, porque la próxima semana vamos a necesitar su crayola o su lápiz, porque vamos a hablar de la técnica del sacapunta.
¡Ay, cachito! Los esperamos en los Jueves de Caliente. Recuerden, un jueves sí, un jueves no. Carlos, como siempre, un verdadero placer.
Fortuna siempre es una fortuna y una dicha estar contigo.
Bye, bye.
