Fortuna,¿ cómo estás? Muy bien, ¿tú, Carlos? Yo no sé, Fortuna, si somos miserables las personas o las otras personas quieren mucho, desean mucho y te exigen todo el momento en la cama. Oye, Fortuna, ahora resulta que si no quieres algo que te piden, eres miserable sexual.
Ay, carnitos, hoy vamos a definir quiénes son los tacaños o las tacañas sexuales, cómo poder definirlos y qué podemos hacer para saber si es ahí o hay que volar a otro nido. ¡Comenzamos!
Escuchen por favor lo que nos dice Dana, que no hay mejor preámbulo que lo que ella nos comenta.¿ Qué feo suena eso de miserables sexuales? Pero es verdad, yo tuve una pareja que solo se preocupaba por su placer, se olvidaba de mí, era un miserable nos dice.
¡Ay, Carlitos! Yo sí
creo que
hay unos codos que no tienen que ver con el dinero, tienen que ver con actitud, tienen que ver con darle un lugar a la pareja con la que están, tienen que ver con procurar el bienestar del otro y no solamente el mío. Hoy vamos a hablar de estas personas que son codosexuales. Te voy a decir más o menos algunas ideas. No se involucran activamente en el plano sexual. No hay juego previo porque qué flojera, porque estamos invirtiendo tiempo que no es necesario. Evitan de alguna manera involucrarse
en cosas nuevas y diferentes. Pues si ya lo hacemos y lo hacemos bien, no te preguntan sobre tus intereses, sobre tus fantasías, sobre lo que tú necesitas. Saben que necesitas más tiempo de estímulo, de juego, de besos, de caricias, pero no están dispuestos a invertirle. Se enfocan en su propio placer. Es un egocentrismo sexual, así lo definiría. Usan el sexo como moneda de cambio. Te portaste bien, ahí te va tu premio. Te portaste mal, te lo retiro.
Tienen una visión rígida, moralista, incluso a veces hasta religiosa. No, eso no lo vamos a hacer porque está muy atrevido o sale de nuestros parámetros. Ahí te van algunas interesantes. No pagan un motel.¿ Para qué lo pago si ya tengo una casa? No voy de viaje. Oye, podemos hacer aquí como que tenemos nuestra alberquita. No regalo flores porque igual se van a morir. Dividen la cuenta del motel que ahí nos vamos a pelear tú y yo, pero bueno.
No regalan cosas caras. Lo importante es el detalle. Nada. Canches, o sea, de vez en cuando no expresan cariño. Oye, pues si tú ya sabes que yo te quiero, qué necesidad de que te esté diciendo todo el tiempo. No gastan ni en palabras de reconocimiento, de admiración, de cariño. No hay tiempo de calidad. Estoy tan ocupado en mis cosas que no voy a dedicar tiempo. Esto, este es un codo sexual.
Ay, fortuna. Yo creo que todos los que estamos escuchando nos están zumbando los oídos. Porque en algún momento yo creo que todos hemos sido medio codos. A lo mejor el problema está cuando se vuelve sostenido. Fíjate, un hice. Me
encantó, me encantó. Repítelo.
El problema está cuando se vuelve sostenido en el tiempo, ¿no? A lo mejor de vez en cuando nos somos codos también por nuestro bienestar o porque no estamos de humor, pero a lo mejor cuando pasa el tiempo, bueno. Eunice, yo reconozco que he sido muy miserable sexualmente con mis parejas. No lo he hecho intencionalmente, pero de verdad no he sabido cómo dar más de mí. El tema me bloquea. Creo que tiene que ver con que fui criada en un entorno que me sancionaba por todo.
¡Guau! Bueno, me parece un punto interesante y sí es cierto. Creo que nuestras creencias, nuestros valores o la forma en que nos educaron pueden limitarnos de alguna manera de forma importante. Te voy a decir una de las que creo que vale la pena poner un poco de atención y como dices tú, todos caemos en ello. El apresurado, el que tiene demasiada prisa. Yo sí creo que cuando dices, ¡ay, bueno, rapidito porque mañana me tengo que levantar
temprano!
Es una forma de no... Se vale
yo también.
También se vale, totalmente. Pero también es una forma de no estar en el aquí y en el ahora y tratar de como brincar el charco en lugar de involucrarte y conectarte. Porque esa es otra de las formas de CODES. Yo creo que una persona CODA es la que está en cuerpo, pero no en alma. La
que está
en la actividad sexual prestando el cuerpo. Así que métete en el hoyo. y saciate de la forma en la que necesites, pero ni muevo las manos, me quedo como estrellita de mar, pero no colaboro, no estoy presente queriendo otra vez agasajar un poco el placer de la pareja, ¿no?
Es que ahora sí, como diría Pancho Céspedes, esta vida loca, loca, loca. Luego así está bien complicado con tanta cosa que hay que hacer. Lauro nos dice, también las mujeres pueden ser miserables. Esas mujeres que condicionan el sexo al dinero, ya nos decías tú, pero escucha, al buen trato o a cumplir caprichos. Carnal, me gusta mucho lo que dices, pero cuando llegas al buen trato, pues el buen trato no tendría que estar condicionado
Yo dije, bueno, todo lo voy pasando, pero el buen trato sí es parte de lo que... Yo no voy a condicionar la intimidad al buen trato. El buen trato tiene que darse todo el tiempo y vamos a ver si se da la intimidad o no. Pero yo también un
poco creo que eso no es negociable
Exactamente. Ahí te va uno que me parece importante. El puritano camuflajeado.¿ Ese cuál es? Hola, camuflajeada. Es la pareja que pone mil pretextos para no tener intimidad y lo reprime con esa posición, este juguete. Ahorita que los niños hace cuatro horas se quedaron dormidos en el cuarto de junto. Ahorita se te ocurre cómo se te ocurre. Entonces uno dice, por eso, entonces,¿ cuándo sí? Porque resulta que ni la posición, ni el juguete, ni la idea que estoy
proponiendo
ni el momento, ni el lugar de la casa. Entonces,¿ cuándo sí? Ese es un codo sexual.
Así que ningún chile tembona, ¿no? Ernesto, también se puede ser miserable cuando tu pareja no incentiva el encuentro, cuando te culpa a ti de que los encuentros no son placenteros, de que no se siente satisfecha, pero ella tampoco propone nada ni dice con claridad lo que quiere. Excelente. Es la otra parte, ¿no, Fortuna?
Excelente punto. Yo no hago ningún esfuerzo y pretendo que del otro venga absolutamente toda la iniciativa, las ganas, la diversidad, la diversión. Y bueno, pues yo en ese sentido soy tacaño. Fíjate, ni investigo, ni asumo mi responsabilidad,
ni
propongo, ni me arriesgo. Y aquí tampoco se bala. Ahí te va otro interesante. Échatelo. Rápido, furioso y frustrante. Yo te diría que aquel que eyacula demasiado rápido, pero que, fíjate, no me importaría que eyaculara demasiado pronto, aunque yo diría tendrá que él revisar cómo anda su ansiedad. Pero que eyacule demasiado rápido y no procure el bienestar mío después, me parece que eso sí es codo.
Y ahí nada más lo que siempre decimos, no fortuna de definir cada pareja lo que es mucho y lo que es poco, lo que es pronto, lo que es rápido, porque luego tenemos unos parámetros bien extraños.
Así es
Dolores, a mí me ha costado trabajo retomar la vida sexual con mi esposo después de su infidelidad. Confieso que a veces me aprovecho de su deseo sexual para hacerlo sentir mal, como una forma de vengarme por lo que me hizo. Sácatelas. No me siento orgullosa de ella, pero hacerlo, oílo, me da cierta paz.
Híjole,¿ cuánto tiempo, hija?¿ Cuánto tiempo vas a lastimar
vas a
humillar, vas a utilizar al sexo como una moneda de cambio? A mí me parece peligroso. Sí es cierto, Carlos, que después de una infidelidad puede haber mucho coraje, mucho resentimiento, mucho enojo y, bueno, yo te diría que una forma de canalizarlo... asertivamente es a través de una terapia que te invito al
consultorio
Carlos y al mío para poder trabajar con ello de una forma mucho más sana porque yo no sé yo no sé y eso habrá que verlo en unos dos años si esto va a traer más problemas a la pareja va a haber más resentimiento va a haber más coraje va a haber vida más triste que lo que vas a recuperar de dignidad a partir de estas acciones que estás teniendo
y mucho de lo que estamos diciendo es o sea todo eso que dijo Fortuna es para ti eh O sea, vas a vivir tú una vida miserable, tu vida va a ser opaca, miserable, llena de rencores. Si no lo trabajas y te quedas ahí, ese es el destino. Exacto. Y si trabajas, quizá te des cuenta que a lo mejor ya no es la relación que quieres o que tienes que hacer para moverla y que funcione y que vuelvas a retomar una vida de pareja primero y luego sexual satisfactoria. Pero solo, porfa, no te quedes ahí si
no estás plena. Exacto.
Exacto. Y ahí yo me apego a la vida. Y yo a la vida me apego diciendo, oh, puedes integrar esta infidelidad y establecer nuevas reglas y ver de qué manera puedes establecer una nueva relación con esta misma persona o vete, corazón. Porque yo
creo que la vida es muy corta. Y no es fracaso, ¿eh?
No, no, la vida es muy corta para poder seguir con esos corajes. Ahí te va una que es muy femenina. Yo digo...
A ver, échamela. Y a ver si no me voy a echar a la gente
encima Ya queramos una vez al mes. Ni una más. Esta parte de la frecuencia, ¿no? Híjole Híjole. A ver, pues tú quedaste contigo. Me resigné a aceptar lo que me estabas ofreciendo. O esta parte donde, oye, ya lo hicimos hace tres días o ya lo hicimos la semana pasada. Oye, espérame tantito, sí me parece tacañería. Siempre y cuando los dos establezcamos qué nos gusta, qué necesitamos, si hay romance, si hay una buena relación de pareja,
si esto es algo deseable para ambos. Porque si yo ya te dije 20 veces lo que yo necesito y tú ignoras eso, el tacaño eres tú y no soy yo.
Y también pensar en las situaciones específicas, ¿no? Porque a lo mejor si estoy pasando por un proceso de una enfermedad significativa y la neta es que estoy en el proceso de la atención psicológica, del proceso médico, pues también un poco de compasión para decir, bueno, sí entiendo que una vez al mes estaría y entonces a lo mejor hacemos una cita con nuestra mano. Laura, a veces siento que mi cuerpo es miserable. Oye, qué interesante Pero por más que lo estimulo, por más que lo
trato bien, no logro orgasmos. A veces me desespero.
¡Guau! Mira, un punto interesante, habrá que checar un poco sus hormonas, no sé qué edad tiene y habrá que ver también su estado emocional en
general, no
solamente relacionado con la pareja o con su cuerpo. O sea, yo quiero ver una persona que está en un estrés absoluto, que ya les dijeron que va a haber recorte de personal. y que tú en la noche te vayas a masturbar, digo, podrás ser de forma ansiosa, pero a lo mejor tu cuerpo no responde, porque está conectado con la ansiedad de voy a perder el trabajo en cualquier momento. Entonces, habrá que ser un poco benevolentes con nuestro cuerpo en ese sentido. Segundo,
pues conectarte, ¿no? Yo no sé si te estás conectando solo con el vibrador puesto sobre tus genitales o realmente te estás conectando con el placer, con la sensualidad, con la diversión, con el erotismo, y a partir de eso, entonces, ver qué podría estar pasando. El orgasmo no desaparece de un día para otro de forma mágica. Generalmente hay motivos en el
fondo
que podrían estar dando información.
Hay un autor bien interesante que se llama Vygotsky que dice que nos construimos. Es un constructivista. Dice que nos construimos a propósito del entorno, de lo que aprendemos en algún lugar, de lo que vamos viendo en el crecimiento. Y a propósito de eso es que introyectamos, nos metemos
las creencias, las ideas y los constructos. Oye, Fortuna. Nos sirve muchísimo para decir mucho de lo que hoy ha acercado mi vida sexual, que me he recriminado, que me he sentido culpable, que he dicho que es mi responsabilidad. Es el resultado de lo que en el entorno hemos aprendido. Hoy siéntate, quítate la culpa, elimínala, que no te lleva a ningún lado y di¿ por qué me está pasando esto? Y cuando nos echamos un clavado te encuentras cada cosa fortuna.
Por eso es importante mediarlo mucho con el trabajo terapéutico. Exacto. Mucho ir con un especialista que te ayuda a llevarlo porque a veces no nos damos cuenta. Es inconsciente. Me encanta lo que
dices, pero si no lo puedes manejar solo, pedir una asesoría porque esto lo que hace es que te van rebotando estas ideas y van encajando en ciertos lugares que pueden así liberar esta energía negativa. Ahí te va uno más, Carlos. Venga.¿ Otra vez?¿ Quieres otra vez? Carajo. De alguna manera son estas personas que minimizan, se burlan o ignoran las necesidades de la pareja. Y esto también me parece que es una tacañería sexual. Y aquí sí te diría, también hay
que poner sobre la mesa qué tanto importo. Para ti,¿ qué tanto? Porque fíjate, probablemente yo no tenga tantísimo deseo y ojo, el deseo me lo encuentro en el camino, pero a lo mejor no tengo previamente ninguna clase de deseo así extraordinario. Me preocupas tú, te procuro a ti, me ocupo
de
ti como parte de mi pareja. Entonces, bueno, pues aquí me parece que esto apaga el fuego en lugar de avivarlo.
Oye, Fortuna, esta está bien fuerte, bien fuerte. A ver qué piensas. Clara, yo diría que mi vida sexual ha sido miserable. En mis 72 años solo he tenido dos parejas sexuales. La primera fue por un abuso y la segunda mi esposo. Lo raro es que mi esposo también era muy violento sexualmente. A veces sentía que estaba con mi abusador.
Ay, qué horror.
Agradecerles mucho la confianza de compartirnos esto a través de nuestras redes sociales. Nos lo envían siempre por mensaje privado un poco para guardar esta secrecía y cambiamos los nombres, Fortuna, siempre. Pero la historia me parece que nos nutre a todos, ¿no, Fortuna? Nos deja saber cosas.
Qué barbaridad. Bueno, pues te diste una situación como la que ha vivido y uno diría, pues que se cambie de pareja, pues que se salga de allí. Oye, no siempre tenemos ni las herramientas ni la posibilidad. Hay huellas muy profundas que hay que trabajar con ellas de forma importante. Entonces, bueno, yo invitaría definitivamente a esta mujer a poder trabajar con ello.
Pero fíjate, me quedé pensando en algo. Toda su vida sexual depende del otro, del violador y del esposo.¿ Y qué pasa contigo?¿ Qué pasa con tus fantasías?¿ Qué pasa con tu sensualidad?¿ Qué pasa con tu posibilidad de tener un orgasmo para ti? Porque tú te lo mereces, porque es algo rico, porque tú te lo generas. Pareciera que desde ahí también hay ciertas creencias que no te están permitiendo disfrutar de esta vida sexual y que la estás
solamente vinculando a otra persona. Entonces yo te diría regresa a ti corazón, regresa a trabajar con lo que tú sí puedes y con lo que tú sí tienes. Carlos, yo creo que estamos en el momento
de
decirles y qué hacemos, porque ya les expusimos una cantidad tremenda de situaciones incómodas.
Viene lo bueno.
Y ahí viene lo bueno. Primero, yo creo que hay que darnos cuenta de ello, ¿no? Verbalizarlo, tenerlo consciente y poder hablarlo. Aquella persona que no quiera invertir, estoy hablando ya de dinero concretamente, en salidas, en moteles, en flores, en tiempo de calidad para estar con la pareja, me parece que difícilmente va a ser un cambio profundo, Carlos. Porque lo traen, pero¿ qué te digo? Eso se va aprendiendo. Sí, claro. Y se va copiando. Entonces, ahora sí que mira a
tu suegro. ¡Ja, ja! Y te diré un poco qué tan espléndido va a ser el tuyo.
Guau, me resuena un montón. Perdón, pero un
poco va por ahí, Carlos.
Y yo me quiero despedir hoy, Fortuna, con El Marciano. Me encantan los nombres que se ponen en redes sociales, pero El Marciano, Fortuna. Y antes de ir con El Marciano, me encantaría que nos fueras compartiendo en un momentito más algunas ideas claras, prácticas, claves con las que nos debemos quedar hablando de este episodio hoy en el que estamos hablando de codos miserables sexuales. El Marciano. No sean codos con nada y menos con el cuchiplancheo. Déjenlo todo en
la tierra. Se van a morir y se los va a comer el gusano. Mejor que lo disfruten los humanos. ¡Ay, me encantó! Me
encantó. Este
sería
como parte de las posibilidades del final, ¿no? De decir, a ver, espérame tantito a disfrutar. Mira, yo te diría, primero, primero, primero tienes que ser generoso contigo. Primero. Conócete, date placer, busca tus fantasías, tu erotismo, tu diversión. Primero tú. Y entonces vas a vibrar en una sintonía en la que espero que puedas hacerte de pareja de una persona bastante similar a ti.¿ Por qué? Porque si te encuentras con
un codo sexual, te va a brincar. Si fuiste generoso o generosa contigo, te va a brincar las actitudes del otro. Yo espero que si ya decidiste quedarte con esta persona o hoy nos estás escuchando y te das cuenta que estás casada o estás unida a esta persona, yo sí creo que hay que alzar la voz, Carlos.
Si
el otro tuvo un orgasmo y yo no lo he tenido, poderle decir, a ver, corazón, dame tu mano, dame tu lengua, dame tu... y déjame yo también terminar. Pero ese valor a veces no lo tenemos. Porque qué va a pensar de mí si soy una puta. O sea, qué va a pensar, va a pensar que yo tengo el mismo derecho de esta persona de tener placer. Cuando no hay tiempo para invertir, creo que empecemos por invertir nosotros mismos. ¿Dónde? Yo voy al concierto, yo voy al restaurante, yo voy
al motel. Te invito.¿ Quieres venir? Bien.¿ No quieres venir? Me voy sola. Pero te voy enseñando lo que es la generosidad en general en las cosas que para mí
son
importantes. Carlos,¿ tú quieres decir algo?
Fíjate que yo nada más me gustaría cerrar. Me quedaba a veces pensando con lo que dice Clara, que empieza incluso lo que nos comentaba diciendo tengo 72 años, como si eso fuera un bastión de pérdida, como si fuera ya con los 72 años todo está perdido. A mí desde ahí me parece que hay mucho que hacer en cualquier momento
de la vida. Si usted no quiere llegar a ese punto en que llega a los 70 años y diga, híjole, no hice nada, ahorita, ahorita, disfrute ahorita, goce ahorita, haga lo que tenga que hacer ahorita, pero ojo, y lo voy a tener que seguir diciendo, aunque digan que somos anticuados, Fortuna, disfrutar con responsabilidad, ponga su salud emocional y física en el primer momento, que sea usted el elemento de partida.
y después lo pueda compartir. Sígase usted cuidando mucho en todos los sentidos, porque lo más importante para que el vínculo funcione es que cada uno de los elementos del vínculo estén plenos y satisfechos.
Totalmente de acuerdo. Trabajar con las creencias limitantes, trabajar con las inseguridades personales, no... Culpar al otro y ser responsable uno mismo de nuestro placer. La mala educación sexual, yo creo que para esto es importante. También las experiencias traumáticas pueden ser algo que impacte. La falta de conexión emocional, primero conmigo y luego con mi pareja. Y el desequilibrio de poder en la relación.
Fortuna, me encantan todas las ideas con las que nos quedamos hoy. Nos llevamos muchísima tarea a casa y si en algún momento notamos que esto nos está resonando, que estamos con una pareja que es coda sexualmente, que es tacaña y queremos una ayudita porque la verdad es que luego es complicado también decírselo, comunicarlo, hacer cambios significativos. Tú puedes ayudarnos.
Por supuesto que sí. A mí me buscan en Fortuna Dicci en Instagram y Fortuna Dicci Sexóloga en Facebook. Carlos,¿ a ti dónde te encontramos para informarnos, para tener una orientación, para tener una mentoría, para poder saber más sobre este tema de la intimidad?
Facebook, Instagram, TikTok. Yo soy Carlos Hernández, solamente en YouTube como Háblame Claro. Y los invitamos a escuchar el episodio 338 de Dichosa Sexualidad, donde los invitamos a glasearle la dona a su pareja. Les damos las mejores estrategias para glasear a su pareja. Algo diferente para innovar fortuna. Y también aprovecho para invitarlos, porque la próxima semana es el episodio 350. Sí, 350. Y hablamos de movimientos para lograr el Squirt en Jueves
de Calientes. Nos lo han pedido mucho, fortuna.
Muchísimo. Y vamos a aclarar muchas dudas.
Viene duro. Viene duro. Pero sabroso. Viene
duro. Carlos, como siempre, un verdadero placer estar contigo.
Fortuna, siempre una fortuna y una dicha estar contigo.
Bye, bye.
