El Puente
Debemos tener siempre presente el inmenso sacrificio que hizo Jesús por nuestros pecados. Él es el puente que nos lleva de la muerte a la vida.

Debemos tener siempre presente el inmenso sacrificio que hizo Jesús por nuestros pecados. Él es el puente que nos lleva de la muerte a la vida.
En los momentos de angustia, debemos clamar a Dios, y en nuestra debilidad, encontramos un refugio seguro en sus brazos. Recuerda que el poder de Dios se perfecciona en nuestras debilidades.
Buscar a Dios con humildad a través de la oración reconociendo que él tiene la solución, es importante enfocarse en Dios y no en las circunstancias.
Una de las formas de honrar a Dios es a través de la obediencia, debemos llevar una vida que engrandezca el nombre de Dios.
El pecado nos llena de temores y trae inestabilidad. ¿siente que no existe salida? Dios tiene un plan lleno de amor, libertad y esperanza.
En ocasiones la bendición puede llegar después del quebrantamiento, pero debemos permitir que Dios cree la obra completa en nosotros.
En Jesús vivimos confiados, y ahí encontramos verdadera paz. ¿Cómo experimentas la paz en tu corazón?
Jesús es el amor y cuando contamos con él confiamos y sabemos que su amor nos sostiene. Reflexionemos juntos con Carmita Reinoso.
El cuidado, el amor, la preocupación el pensar en quienes están alrededor es parte del cuidado del pastor por sus ovejas. Dios es el buen pastor.
Obedecer a pesar de creer que tu plan es mejor, que tu razón es más grande es una muestra de que Jesús puede traer humildad a tu corazón.
El futuro se puede ver incierto y doloroso cuando caminamos con nuestros planes. Pero cuando seguimos el plan de Dios, la seguridad en Él empieza a acompañarnos.
Las circunstancias, el dolor, las responsabilidades te pueden hacer pensar que Dios no tiene un plan contigo, pero Su Palabra y Su accionar te recuerdan hoy que Él no está improvisando contigo.
Un foco no puede brillar sin una fuente de energía, ya sea eléctrica o solar. De la misma manera, cuando Dios nos ve como luz, nos recuerda que Él es nuestra verdadera fuente de energía. Dios nos hace brillar. Tomémonos un momento para reflexionar sobre esta hermosa verdad juntos.
Cuando alguien es importante para ti, haces espacio en tu agenda, planificas con anticipación y apartas el día para disfrutar juntos. Así también lo hace Dios con nosotros: Él espera con anhelo ese tiempo compartido, porque somos prioridad el uno del otro.
Dios siempre tiene una lección para que aprendamos, continuemos confiando en él y mantengámonos en su gracia.
Así como los niños exploradores se encargan de cuidar y rescatar la naturaleza, Dios nos rescata cuando perdemos la esencia que Él mismo puso en nosotros. Reflexionemos juntos.
¿Te has preguntando cómo Jesús trajo redención al concepto del perdón? Nuestra mente a veces corre a alejarnos del perdón, a lo negativo más Jesús nos dice que no hay nada que nos aleje de él. Reflexionemos sobre el perdón y pensemos juntos, qué podemos hacer para sentirlo práctico en nuestra vida.
El amor de Dios es tan poderoso y genuino que ama lo que somos y nos enseña a ser mejores a través del cambio de pensamiento y fruto de eso, el cambio en nuestra conducta. El amor de Dios nos cambia.