Pasar a la acción - podcast episode cover

Pasar a la acción

Dec 28, 202437 minSeason 2Ep. 9
--:--
--:--
Download Metacast podcast app
Listen to this episode in Metacast mobile app
Don't just listen to podcasts. Learn from them with transcripts, summaries, and chapters for every episode. Skim, search, and bookmark insights. Learn more

Episode description

¡Hola a todo el mundo!

A veces, o al menos eso me ha pasado y me sigue pasando a mí, cuando pienso en llevar a cabo algún cambio en mi vida de cara a crear o ayudar a crear un mundo mejor, he pensado y pienso a veces que puede ser algo muy complicado o que no puede llegar a ser muy relevante.

Sin embargo y como os explico en este episodio de este PODCAST, de DaniCultura, hay muchas cosas que podemos llevar a cabo y que, por un lado, no son difíciles de poner en práctica, ni son caras y, por encima de todo, pueden generar un cambio del mundo a mejor, enorme.

Muchas son las cosas que podemos hacer y en la imaginación e idiosincrasia del oyente dejo las "recetas" concretas, pero en este capítulo os cuento alguna de esas pequeñas, o no tan pequeñas cosas que yo pongo o he puesto en práctica y que pueden generar cambios a mejor en muchos aspectos. En definitiva...PERMACULTURA real y de la que cambia las cosas.

Este proyecto de divulgación permacultural, de naturaleza y de muchas más cosas, podéis seguirlo también en YouTube. Aquí os dejo el enlace a mi canal: https://www.youtube.com/@DaniCultura

Además, os invito a que os unáis a la comunidad del telegram en el que la comunidad se ayuda, compartimos saberes, etc:

https://t.me/SistemaDaniCultura

También podéis comprar merchandising en La Tostadora, en la tiendina de DaniCultura:

https://www.latostadora.com/shop/danicultura/?shop_trk

Y, sobre todo, GRACIAS POR EL TIEMPO QUE LE DEDICÁIS A MI CONTENIDO.

Transcript

Hola a todo el mundo, bienvenido, bienvenida a Dani Cultura. El podcast que, con una visión permacultural, va a tratar diferentes temas que seguro que te van a interesar. El proyecto nace en un canal del YouTube del mismo nombre. Te invito a que te suscribas. Espero que estéis muy a gusto y vamos allá. Hola a todo el mundo. Os voy a contar algo personal.

Bueno, en realidad todo lo que os acabo contando aquí de una u otra forma es algo personal, pero la cuestión es que me apetece contaros un tema. A mí siempre me ha preocupado mucho el estado de la naturaleza, el estado del mundo, las desigualdades sociales, bueno, ya sabéis, el funcionamiento del planeta, lo humano y lo no humano.

Desde bien pequeño me afectaba mucho ver cómo se destrozaban ecosistemas, las mareas negras, por ejemplo, cuando salía alguna noticia al respecto llegaba muy adentro todo ese daño medioambiental, pero sin irnos tan lejos o a territorios para nada exóticos. Los incendios de cada verano siempre me han parecido un drama terrible.

Y de pequeño y en realidad ahora de mayor era y soy incapaz de comprender cómo alguien es capaz de prender el monte y provocar un incendio de colosales dimensiones y que incluso puede acabar con vidas humanas y vidas de todo tipo, que en estos casos son las grandes olvidadas, esas otras vidas que no a todo el mundo parecen importarle las vidas de animales y plantas o volviendo a territorios más exóticos, esas matanzas de crías de foca para conseguir

las pieles de cara a que lujosas tiendas peleteras tuvieran unos abrigos muy lujosos en los escaparates. Si eso siempre me pareció aberrante y nunca he llegado a comprender cómo es capaz el ser humano de cometer semejantes atrocidades, aunque a mí que me gusta la historia, no me sorprende para nada. La vida cuenta de nuestro pasado, pero este tema, el de hechos históricos, se lo dejo a otras personas.

En fin, la cantidad de actos que me parecen aberrantes e injustos son muchos y siempre me han me han afectado una enormidad. De niño pasé a muchacho y de muchacho pasé a adulto. Esa transición, al menos en mi caso, me fue otorgando una visión de las cosas mucho más en conjunto, mucho más sistémica, comprendiendo que todo tiene unas conexiones y que desequilibrar una cosa, un elemento por pequeño que nos pueda parecer ese cambio puede traer consecuencias impredecibles.

Pero esa visión yo siempre la veo como algo bidireccional, es decir, que si bien un cambio en un elemento del sistema puede traer consecuencias negativas, un cambio en alguna parte de ese sistema de igual manera puede acarrear consecuencias positivas y que puedan mejorar el conjunto. Ver el mundo a mi alrededor os voy a confesar que muchas ocasiones me genera mucha, muchísima frustración. No siempre, claro, no vivo apesadumbrado metido en una carbonera precisamente para nada.

De hecho, el ver las cosas de otra manera es de lo que más o menos y a grandes rasgos tratará este episodio del podcast. Así que si acabas de llegar a este proyecto a Danicultura por primera vez, quédate amiga, quédate amigo para ver hasta dónde vamos a llegar en este capítulo del podcast, porque tengo muchas cosas en la cabeza y no sé muy bien cómo amalgamarlas. Así que like, suscribirse y compartir.

Y tras este pequeño inciso para autopromocionar el proyecto, que también podéis seguir en el YouTube y también podéis disfrutar en el canal del Telegram, os decía que a veces ver el mundo a mi alrededor me frustra un poquitín. Cómo puede ser que se sigan haciendo según qué cosas absolutamente negativas para el planeta, muy demostradas estas consecuencias negativas y que favorecen a unos pocos para perjudicar a muchos.

Cómo podemos permitir tantas y tantas injusticias hacia los más débiles del planeta y que la mayoría bien intencionada no se revele ante ello. Cómo podemos estar tan narcotizados ante lo malo, lo feo y lo peor y que nos afecta directa o indirectamente. Bueno, estas son algunas preguntas que visitan mi mente muy a menudo, algunas de tantas y tantas en este sentido y por eso a veces el mundo que me rodea me genera mucha frustración.

Y es que la pregunta que más me golpea es ¿qué puedo hacer yo para cambiar las cosas? Seguro que a muchos de vosotros y muchas de vosotras os visita esta pregunta de vez en cuando. Estoy convencido de ello y también estoy convencido de que más de una vez vuestro subconsciente ha intentado cuando no ha conseguido enterrar esa pregunta con unas buenas paletadas de es que así son las cosas o esto es lo que hay o siempre se hicieron las cosas así.

Todas esas paletadas de conformismo a mí personalmente me hacen sentir como a la niña del exorcista cuando el padre Carras le echaba agua bendita. Hola, Rigan. Soy un amigo de tu madre, me gustaría ayudarte. Entonces aflojame estas correas. Me da miedo que te hagas daño, Rigan. Yo no soy Rigan. Ya. Entonces, nos presentaremos. Soy Damian Carras. Y yo el demonio. Yo no quítame los correos.

Siempre que esas paletadas de conformismo me manchan los pies, escapo en la dirección opuesta porque sinceramente creo lo creo de verdad que podemos cambiar las cosas. Siempre puede haber una opción para hacer las cosas de mejor manera. No siempre tenemos la necesidad de generar un problema medioambiental. No siempre tenemos la necesidad de fastidiar a otra persona.

No siempre tenemos la necesidad de ser conformistas y aceptar que otros intereses decidan por nosotras y nosotros, porque cuando esto último sucede, dejamos de ser dueños de nosotros mismos. Y os aseguro que cuando yo tengo la sensación de no ser dueño de mí mismo, entonces sí que recibo un calero de agua bendita con idénticos resultados que cuando el padre Carras rociaba con ese bendito líquido el cuerpo de Rigan. Magnífico día para un exorcismo. ¿Te gustaría? Con locura.

¿No te haría salir del cuerpo de Rigan? Serviría para unirnos. ¿A ti y a Rigan? A ti con nosotros. Yo no soy especialmente individualista. Esto no significa que esté constantemente rodeado de personas con los mismos intereses y las mismas ideas que yo. No, para nada. Soy de hábitos tranquilos, rodeado de mi gente que se cuenta con los dedos de las manos. Pero soy consciente de que vivo en sociedad y sé que todas y todos afectamos a todas y todos.

La visión sistémica del mundo siempre está ahí y esto me hace tener siempre en cuenta a las personas que me rodean de una u otra forma. En definitiva, que soy empático. Sin embargo, intentar imaginar cómo una persona individual puede cambiar el mundo puede que se haga muy complicado. El mundo, nuestras sociedades son tan grandes y tan complejas que la idea de que una personita puede cambiar el mundo puede resultar ingenua. Pero desde aquí os digo de verdad que esto no es para nada ingenuo.

Y es que el pensar que las acciones pequeñas e individuales, por decirlo así, no valen para nada, no deja de ser una defensa del sistema para que no se nos ocurra cambiar las cosas. Y es que si cambiamos nuestros hábitos, nuestras costumbres, nuestras rutinas, ¿acaso eso no es cambiar nuestro mundo? Porque si cambiamos nuestros hábitos, costumbres y rutinas, nuestro mundo evidentemente cambia.

Puede que el mundo del Ejecutivo de Wall Street, que a golpe de clic de su ordenador puede poner patas arriba la economía mundial, no cambie. Pero nuestro pequeño entorno puede cambiar por completo. Y si no, pensad en cómo cambia la vida de alguien que de manera acertada decide dejar de fumar.

Y pensad en cómo cambia su economía doméstica, cómo cambian sus hábitos, cómo puede cambiar hasta su perspectiva de futuro y un largo etcétera de cambios enormes por una pequeña acción de una pequeña persona. Yo estoy muy a favor del asociacionismo en pos de un mundo mejor. Hay un gran número de asociaciones vecinales o asociaciones de barrios que están haciendo una gran labor en muchos y muchos aspectos.

Grupos de personas que se agrupan para limpiar las ríveras de los ríos, por ejemplo, o grupos de personas que ayudan a migrantes refugiados que están pasando por la peor situación situación que se nos pueda ocurrir y que muchas y muchos de nosotros jamás viviremos. O quién sabe o quién sabe cuidado con esto. Y bueno, esas personas sí que deciden además arrimar el hombro y dar una oportunidad a estas personas migrantes que están, como decíamos, pasando por un momento terrible.

Esta manera de asociar de asociarse puede ser de manera espontánea o de manera organizada asociaciones, clubes, sindicatos o partidos políticos. Si vamos a cambiar el mundo a mejor, toda herramienta puede ser útil. Pero más de una vez, en algún episodio de este podcast o en algún otro contenido de dani cultura, os he dicho que el primer paso lo damos nosotras y nosotros.

Lo más probable es que lo demos en la soledad de nuestra casa o dando un paseo por el parque o volviendo del trabajo a casa o de casa al trabajo o lo que sea. Creo que el primer paso siempre es individual y siempre teniendo en cuenta que ese asociacionismo puede ser una herramienta de un poder trascendental como tantas y tantas veces se ha demostrado a lo largo de la historia.

Aquí quiero hablaros de acciones que podemos dar en nuestro día a día y que de verdad os digo que pueden cambiar por completo el mundo, nuestro mundo, nuestra pequeña parcela del mundo, desde luego que cambia. Pero es que además creo que muchas pequeñas piezas crean un todo enorme, enorme de verdad.

Y es que un buen día después de ir dando palos de ciego, intentando encontrar la manera de aportar mi granito de arena para cambiar el mundo, de repente me encontré con la permacultura y sí, amigas y amigos, ya hemos llegado al nexo de unión de todo este proyecto de danicultura, hemos llegado a la permacultura porque aquí aquí se habla de permacultura, os lo garantizo. Ya os he ido diciendo por aquí y por allá lo que es la permacultura, proceso de diseño de sistemas humanos.

Pero este proceso de diseño que nunca me cansaré de repetir, que nada tiene que ver con la horticultura, aunque se adapta perfectamente a ella, es un proceso de diseño que puede aplicarse a todo, pero tiene unas éticas que son muy, muy poderosas de cara a cambiar el mundo, como dicen los economistas tanto a nivel micro como a nivel macro.

A nivel macro, es decir, a nivel global, si las éticas de la permacultura se aplicaran, bueno, es que el mundo nada tendría que ver con lo que conocemos ahora mismo. Pero en este mundo capitalista, turbo capitalista en el que vivimos, en el que acaparar, tener cada vez más, producir cada vez más, estos son los objetivos, entre otros muchos. Pues estas éticas permaculturales son expulsadas de manera inmediata, ya que destruirían ese modelo depredador.

Así que las éticas de la permacultura son la criptonita del capitalismo, no tengáis duda. Pero, ¿quién os quita a vosotras y a vosotros de aplicar las éticas de la permacultura en vuestros mundos, en vuestro pequeño universo? Hasta donde yo sé, nadie os quita de hacer eso. Pero puede que algún recién llegado haya alcanzado este punto del episodio y nunca haya oído hablar de las éticas de la permacultura.

Puede que estés pensando, querida recién llegada, querido recién llegado, que la complejidad de estas éticas sea tan grande que te impidan dar un cambio a tu vida y te impidan aportar tu granito de arena de cara a un cambio de este mundo. Pues escucha, estate atenta, estate atento porque te las voy a contar ahora mismo. Cuidado del planeta, cuidado de las personas y un reparto justo. Estas son las tres patas.

Estos tres pilares sobre los que se sustenta la permacultura y sobre los que puedes cimentar una nueva vida, sobre lo que puede descansar un cambio de tu pequeño mundo que seguramente no es tan pequeño porque todo influye en todo.

Y es que ya he comentado varias veces en este podcast que, por ejemplo, si cambio mi manera de consumir y mientras lo hago, siempre tengo en cuenta el cuidado del planeta, el cuidado de las personas y el reparto justo, mis actos influyen rápidamente en otros elementos del sistema, ya que, por ejemplo, seguramente dejaré de ir tanto al supermercado para ir más a la tiendina de barrio dando a ganar a un autónomo con nombre y apellido, sino a un fondo de inversión o cosas así, por poner un ejemplo.

Pero en este episodio he pensado que sería más sugestivo, quizás, más que hablar de aspectos conceptuales o más teóricos de todas estas cosas, sería, como digo, más atrayente o incluso de más ayuda si os hablo de hechos concretos, cosas específicas que se puedan hacer y que puedan cambiar vuestros pequeños mundos, ya sea de manera directa o ya sea porque hacer alguna de estas cosas que os voy a presentar puede que sirvan como

detonante para cambiar vuestro concepto vital o vuestro punto de vista sobre no sé, algún que otro elemento de vuestras vidas. Por cierto, y creo que es importante que os diga que todos y cada uno de los temas sobre los que voy a hablaros yo ya los he puesto o los pongo en práctica, así que si yo soy capaz de implementar en mi día a día estos asuntos, tú puedes, te lo aseguro.

He pensado en cosas muy, muy fáciles de hacer y cosas que de una u otra manera pueden mejorar mucho tu entorno, tu sistema, tu mundo. Y empiezo fuerte porque puede que esto os genere ciertas reticencias, pero el beneficio que trae aparejado es increíble, descomunal y fácilmente cuantificable, por cierto, en vuestras facturas del agua en las que suele aparecer el gasto de este del líquido elemento en metros cúbicos.

Y es que en un área geográfica como es la Península Ibérica, más concretamente en España, que es desde donde grabo este podcast, en la región leonesa en León, en este rincón del planeta, el agua debe de considerarse como un bien escaso, ya que vivimos periodos de sequía de manera bastante recurrente, con lo que el agua, al menos en mi opinión, ha de tratarse como un bien escaso. Esto supone tratar cada gota de agua como un gran tesoro.

En nuestras casas sería formidable instalar un sistema de captación de agua de lluvia en el que obtuvieramos cierta cantidad de líquido elemento de cara a las épocas en las que hay carestía del mismo, pero como ya os he dicho, vamos a hablar de cosas fáciles y que no os suponga casi ningún esfuerzo. ¿Sabéis cuál es el enorme sumidero de agua que hay en todas las casas del mundo pulento, del norte global o como lo queramos llamar?

Efectivamente, por el retrete, palabra que por cierto me parece fantástica y con una sonoridad que pocas palabras logran alcanzar, se escapan día a día litros y litros de agua perfectamente potable. Es el mismo agua que sale por el grifo del cual vas a beber. El agua que usamos para que nuestras miserias escapen rápidamente de nuestro hogar es perfectamente potable.

Ahora vais y se lo explicáis a las personas de ciertas partes del mundo que recorren kilómetros y kilómetros para conseguir una garrafa de agua turbia para poder hacer cuatro cosas en sus casas. Redondeando, cada cisterna tiene unos 10 litros de agua, más o menos. Ahora multiplicad por las veces que tiráis de ella. ¿Sabéis cuánto son 100 litros de agua?

¿Os imagináis explicando a una persona que solo dispone de 5 litros de agua al día, que tiene de esos 5 litros que beber, cocinar y lavarse, que usáis decenas y decenas de litros de agua potable para desechar vuestros excrementos? Todas estas cosas las pensé yo hace ya algunos añitos y ya es un enorme paso el ser consciente de ello.

Como os he dicho, todo lo que hablemos en este episodio va a ser muy fácil de llevar a cabo, así que no penséis que ahora voy a deciros que hagáis vuestras necesidades en un cubo y le echéis un puñado de paja y lombrices. Podría hacerse, pero no van por ahí los tiros. Sencillamente quiero daros una regla nemotécnica para que la uséis cada vez que vayáis al cuarto de baño. Es muy fácil y vais a conseguir ahorrar una cantidad de agua brutal. Si es amarillo, déjalo tranquilo.

Si es marrón, tira con decisión. Creo que esta regla nemotécnica se entiende perfectamente sin necesidad de que os haga un esquema ni que me ponga ahora demasiado escatológico. Yo llevo aplicando este método varios años y el ahorro es muy significativo y en la convivencia no hay problemas, os lo garantizo. No penséis que mi cuarto de baño es un lugar nauseabundo ni mucho menos. ¿Que vais a tener visita? Bueno, pues igual ese día tirad con decisión también en el punto amarillo y santas Pascuas.

Así de fácil puede ser cambiar parte de vuestro mundo, porque os aseguro que haciendo esto el ahorro de agua al cabo del año puede ser absolutamente colosal. Y es que si a esta estrategia le sumamos el no abrir el grifo a tope siempre, porque no siempre es necesario, le sumamos el cerrar el grifo cuando no nos haga falta, mientras nos lavamos los dientes o nos estamos enjabonando en la ducha o cosas así, el ahorro de agua que tenemos tanto nosotras y nosotros como el planeta es impresionante.

Y haciendo estas cosillas hacemos, estamos haciendo permacultura y es que estamos haciendo permacultura de la buena, de la que cambia las cosas casi sin darnos cuenta. Cuidado del planeta, cuidado de las personas y un reparto justo. La siguiente estrategia de la que quiero hablar puede que sea la más dura y difícil, pero también os aseguro que puede cambiar nuestro pequeño mundo y por empuje el mundo en general.

Y es algo muy muy muy muy muy barato de llevar a cabo, porque sencillamente es mirarnos al espejo y ser sinceros y sinceras con nosotros y nosotras mismas. Una autoauditoria. La idea de esto es poner blanco sobre negro o negro sobre blanco, bueno yo nunca me acuerdo como cual color va primero, pero bueno, creo que queda bastante claro lo que quiero expresar.

Sería hacer un análisis de todo lo que hacemos y que creemos que puede ser malo, puede ser perjudicial, pueda estar en contra de las éticas de la permacultura, ya sabéis cuidado del planeta, cuidado de las personas y un reparto justo. Porque todas y todos sabemos que hay cosas, algunas prácticas de nuestro día a día que no son compatibles con estas éticas. Yo el primero, ojo, ya sabéis que siempre os digo que yo no soy un ser de luz libre de todo pecado, no, no es así.

Pero como antes os dije, todas estas estrategias yo las he puesto en práctica conmigo mismo y una auditoría ya no puntual, sino continua y constante también ha caído sobre mí. Ponernos delante de nosotros de nosotros mismos, de ante nuestros demonios es algo muy revelador y que nos enseña muchísimo. Seguro que hay varias cosas que mientras escuchas mi voz se os viene rápidamente a la cabeza, algo que mientras lo hacéis siempre pensáis madre mía, pero pero por qué estoy haciendo esto?

No os fustigáis demasiado, porque creo que en nuestra condición de humanos homo sapiens está el tener contradicciones a veces muy potentes, pero como somos seres racionales o lo somos en teoría, podemos corregir algunas cosas en favor del planeta, de las personas y del reparto justo y sobre todo en favor de nosotros y nosotras mismas.

Os pongo un ejemplo propio, un demonio que venía acompañándome desde tiempo inmemorial, me daba vergüenza desde siempre y hablo en pasado porque en su momento comencé con estas auditorias personales y decidí ponerle remedio y es que yo, un servidor, me duchaba durante mucho tiempo, demasiado.

He derrochado mucha agua y me arrepiento que no os lo podéis ni imaginar y me avergüenza de hecho muchísimo, pero ahora cada vez que me ducho estoy muy orgulloso de mí mismo, porque he dado un cambio radical en este aspecto. Cerrar el grifo en medio de la ducha es posible. Yo tardé en darme cuenta, pero ahora lo hago y me hace sentir bien. Ahora las duchas limpian mi cuerpo y mi conciencia, si bien sigo sin olvidar mi pasado más derrochador.

Y podría poneros más ejemplos, pero quiero que os quedéis en este punto con que una auditoría, una autoauditoría, pueda hacer más por el planeta de lo que os pensáis. Ser conscientes de dónde están nuestros puntos de mejora es crucial, precisamente, para mejorar. Y esto es permacultura, pero permacultura con mayúsculas. Y ya veis que se puede hacer en cualquier sitio y por el módico precio de 0 euros, 0 dólares, 0 pesos o 0 rublos.

Vamos a seguir con otra estrategia que se puede aplicar y que cambiaría las cosas de manera muy profunda. Está relacionada con la manera de consumir sobre la que ya he dado pinceladas en anteriores episodios de este podcast o en algún vídeo en el canal del YouTube. Pero voy a daros un giro de tuerca a mi habitual discurso sobre la manera de consumir bienes y servicios.

Departamos de la base de que estamos en un sistema económico, el capitalismo, que nos empuja por una u otra razón a consumir y nos empuja a consumir cuanto más mejor.

Pero ese mejor podríamos convenir en que es mejor para una minoría de personas, porque si ese mejor significa que no podamos llegar a fin de mes o que debido a ese consumismo exacerbado nuestros entornos sociales y biológicos se degradan sobre manera, ya me diréis vosotros y vosotras a ver dónde está el beneficio para las personas normales y corrientes de este planeta que, por cierto, somos más que personas millonarias o milmillonarias.

A este grupo social, por cierto, no les afecta de la misma manera el consumismo exacerbado. Partimos de estas sencillas premisas y de otra más que ya me habréis escuchado decir en alguna que otra ocasión y es que por mucho que cerremos muy fuerte los ojos mientras masculamos que no nos gusta el consumismo exacerbado ni el capitalismo, estamos en este mundo y nos vemos de una u otra forma influidos e influidas por el sistema que tampoco nos gusta.

No me puedo ni imaginar ni tan siquiera un poquitín la cantidad de personas en las grandes multinacionales que están invirtiendo unas millonadas abrumadoras únicamente para elaborar estrategias de cara a que todas y todos caigamos en las redes del consumismo.

Incluso palabras como sostenibilidad o verde referido a algo bueno para el planeta han sido secuestradas por petroleras, empresas energéticas en general o cualquier otra industria que nada tiene que ver con la sostenibilidad ni el concepto verde al que nos acabamos de referir. ¿Qué no harán estas pocos sostenibles y nada verdes multinacionales para que tú o yo consumamos por encima de nuestras posibilidades? Es que es inimaginable cómo pueden acabar haciendo que caigamos en la trampa.

Bueno, pues teniendo claro todo esto, intentemos combatirlo siendo conscientes de las reglas del juego y es que otras muchas maneras de consumir son posibles. Y en este momento quiero hacer referencia al mercado de segunda mano y a la reparación de todo aquello que se pueda reparar. No es necesario siempre cambiar las cosas, se pueden reparar. ¿Por qué comprar algo nuevo y que nos tiene que ofrecer un servicio que es en realidad lo que compramos ese servicio?

Cuando ya hay algo usado y perfectamente funcional que ya está fabricado. Y aquí pienso en muchas cosas, en muchos bienes y servicios, pero en este episodio solo quiero hablar de ejemplos que yo viva o haya vivido, haya experimentado y que os puedan servir de guía, inspiración y que podáis ver que son posibles.

Comprar artículos de todo tipo de segunda mano a día de hoy es más fácil que nunca y es que hay un montón de aplicaciones que se basan en ese mercado de segunda mano y pienso en aplicaciones tipo Walla, no sé qué o mil no sé cuántos. Ya sabéis a qué aplicaciones nos estamos refiriendo, al menos aquí en España, que es desde donde grabo el podcast.

Yo suelo tirar de este tipo de aplicaciones para conseguir elementos que me puedan hacer falta en algún momento, siendo también consciente y esto es importante, de que puede que en principio ese elemento en concreto no me haga falta y ahí interviene la autoauditoría del punto anterior. Lo primero que tenemos que saber es si las cosas nos hacen falta de verdad, porque sencillamente puede que no tengamos que comprar nada, ni nuevo ni usado.

Pero pongámonos que hay algo que nos hace falta, pues la primera opción debería de ser el mercado de segunda mano. Por qué no? Y volviendo a cosas que yo llevo a cabo, estoy pensando en mi relación con el coche. Rolls Royce Phantom 2, 4,3 litros, 300 caballos, motor de 6 cilindros, con carburador Stromberg Dondraff, puede pasar de 0 a 100 kilómetros en 12 segundos y medio y hasta me gusta el color. Las llaves están puestas, alteza.

En algún que otro episodio de este podcast ya he ido dejando miguitas de qué opinión me merece el coche, pero no tengo ningún problema en dejarme de miguitas y ofreceros un buen currusco de pan, un buen pedazo de rico pan elaborado aquí en Danicultura.

Parto de unas ideas, unos pensamientos que marcan toda esa relación con el coche de la que estamos hablando y es que creo y es mi opinión, aunque creo que poca discusión tiene lo que os voy a comentar, que el coche que menos consume y menos impacto ambiental tiene es el coche que está parado, que no se mueve. Este coche consume concretamente 0 litros a los 100 kilómetros, eso es evidente. A su vez, creo que el coche como herramienta ofrece un servicio increíble, solamente pensad una cosina.

Con un litro de carburante aproximadamente un coche medio puede desplazarse unos 10 kilómetros, todo esto es simplificando mucho el tema. Cuidado, ahora pensad en el esfuerzo que os supondría a vosotros y vosotras mover un coche medio durante 10 kilómetros tirando de él. Pues esa es la herramienta de tremendo poder que supone un coche. Pero y aquí está el pero que sin duda ya esperabais que viniese.

El uso del coche ha de ser un uso razonable, tirando a muy escaso y priorizando el desplazamiento a pie, en bicicleta o en transporte público. El uso del coche debe de ser de las últimas opciones. Teniendo en cuenta esa relación que yo tengo con el automóvil, ahora os cuento la segunda parte de mis pensamientos con respecto a él. Creo que el mercado de vehículos de segunda mano a día de hoy es una opción muy acertada, si no y esta es mi opinión, la correcta.

Pero esta opinión está enlazada irremediablemente con la primera parte de mis pensamientos con respecto al coche, es decir, que el automóvil que menos consume y menos impacto ambiental tiene es el que no se mueve. Por qué digo esto? Porque es evidente que los nuevos vehículos consumen muchísimo menos que un coche de 20 años.

Pero también es verdad que los nuevos coches con tecnologías híbridas o electrificadas para su fabricación requieren de una serie de recursos absolutamente escasos y con unas implicaciones medioambientales y sociales que rara vez se suelen comentar, más allá de que el vehículo eléctrico no emite CO2 y cosas así. Ya emite mucho CO2, toda la maquinaria que se requiere para conseguir los metales preciosos y tierras raras en las minas en donde hay que conseguir esos elementos escasos.

Así que si ya hay coches fabricados con unos consumos razonables y más razonables serán esos consumos si además hacemos un uso del automóvil consciente y responsable, ¿por qué comprar un coche nuevo? Y ahí está mi política personal con respecto al coche.

Mi ejemplo personal es que mi primer vehículo, mi primer automóvil, el día que lo compré tenía 16 añazos, no yo sino el coche y es que me ha durado hasta hace muy muy poco en el momento en el que grabo este episodio, pero claudico con 28 años, 28 años, lo tuve 12 y estoy casi seguro, casi completamente convencido que ha gastado menos gasolina que muchos coches híbridos y estos lo puedo garantizar.

Así que ahora me he comprado otro coche de 20 años con que me dure 10 años, el dinero que he pagado por él estará más que amortizado y ahora alguien mordaz puede decir, si tan permacultural eres, vives sin coche.

Mi respuesta a esa mordaz persona que ha llegado, por cierto, hasta este punto del episodio y al cual se lo agradezco es que yo vivo en el mundo y soy plenamente consciente del servicio que ofrece un coche, es que es absolutamente increíble, recordad el cálculo que hacía sobre la cantidad de kilómetros que se podrían recorrer con un solo litro de carburante, el beneficio para las personas que ofrece un coche está fuera de toda duda, pero la

clave está en, lo repito una vez más, en un uso responsable y consciente de esta herramienta de primer orden, prioricemos por favor el desplazamiento a pie en bicicleta y en transporte público y la verdad es que podría seguir poniendo ejemplos del día a día que están al alcance de todos y todas, todo el día, pero mejor, pero creo que lo más acertado es que os deje tiempo a vosotras y a vosotros para que reflexionéis y hagáis una evaluación

de todo aquello que creáis que tiene un punto o dos o tres de mejora en vuestro día a día, seguro que encontráis varias cosas y seguro que gracias al diseño permacultural de vuestras zonas 00 ya veis que estoy haciendo referencia a otros episodios de este podcast de dani cultura podréis encontrar estrategias muy sencillas que supondrían un cuidado del planeta, un cuidado de las personas y un reparto justo que implicaría cambiar las cosas, pasar a

la acción y tomar un rumbo en dirección a un mundo mejor, tomar ese rumbo, ir en esa dirección es más fácil de lo que nos quieren hacer creer está en nuestras manos, vamos a pasar a la acción.

Transcript source: Provided by creator in RSS feed: download file
For the best experience, listen in Metacast app for iOS or Android