¿Qué pasa? ¡Que te ha salido un hombre en medio del bancal! ¡Mala suerte! Pues ya sabes lo que tienes que hacer, arrancarlo y trasplantarlo. Se te puede morir en el cambio, pero si no estás perdida. Hola a todo el mundo, bienvenidas, bienvenidos a un nuevo episodio del podcast de Dani Cultura,
que es este en el que estáis ahora mismo. Y bienvenidas y bienvenidos a un nuevo episodio de estos de reflexiones desde el bancal en el que, bueno, pues con dos o tres bosquejos que tengo aquí en el cuaderno apuntados a lápiz, pues vamos a intentar tirar para adelante y sacar en claro un episodio, bueno, pues teniendo ciertas reflexiones en torno a ciertas cosas que os voy a ir planteando. De momento, en lo que llevamos de verano, Ya llevamos unas buenas conversaciones con personas
de la comunidad. Llevamos el tema con Jairo, que por supuesto que a pesar de que no esté esta semana aquí, por supuesto que continúa, porque nos está gustando mucho Jairo a mí y sabemos que os está gustando a todas y todos. Con lo cual, eso sigue para adelante. Pero además de todo, a mí me apetece de vez en cuando... Es una de las cosas que, por cierto, estaba pensando en las últimas semanas. Digo, jolín, empecé el verano con esto de las reflexiones desde el bancal
y lo detuve. Pero aprovechando esta semana dije, fenomenal, ya tengo aquí un hueco para poder daros un poco la chapa, al fin y al cabo. Así que nada. ¿De qué quiero tratar esta semana? Bueno, podría hablar de muchas cosas, la verdad. Pero tengo aquí escrito. Pastoreo, tema del riesgo fantasma, que me parece muy interesante, y tema de tener cosas que contar. Bueno, por partes. Tema pastoreo. Voy a poner aquí un check. Vamos
a tratarlo. Bueno, el tema del pastoreo. Ya sabéis, por aquí todas y todos, y si hay alguien que acaba de descubrir este podcast o este canal del YouTube, porque también se publica ahí, si lo acabáis de descubrir, que sepáis que llevo desde febrero, finales de enero, febrero, bueno, por ahí, haciendo un curso de pastoreo, de pastoreo trasumante. Y es muy, bueno, es algo fascinante.
De verdad que sí. Ya para empezar, el tema de cuando estaba haciendo la parte teórica del asunto, que duró febrero, marzo, abril, mayo, junio, cinco meses. Cinco meses de teoría, tanto de temas del ganado, de etología, de fisiología, de nutrición, gestión de pastos y cosas así. Hasta también hemos tratado mucho temas de mantenimiento de instalaciones ganaderas. Pues bien, esa parte de mantenimiento de instalaciones ganaderas creo que es de especial relevancia por el ambiente
en el que se desarrolla la transhumancia. en general, y en el que yo ya he ido conociendo en particular, que es en la zona de los puertos,
por aquí de la montaña leonesa. ¿Por qué? Porque es cierto que como es un mundo que más o menos, podríamos decirse, que no se ha perdido, pero que desde luego no está viviendo uno de sus mejores momentos, las instalaciones que hay allí, y no me refiero a las instalaciones móviles como pueden ser cierres y cosas de esas, sino chozos, como pueden ser abrevaderos y asuntos de este tipo, al no usarse, pues se deterioran y en muchas
ocasiones desaparecen. Entonces, si al final todo este mundo no tiene las condiciones apropiadas para que se siga desarrollando, corre el riesgo de desaparecer, entre otras cosas, también por esto. Entonces, en este curso se ha tocado mucho ese asunto de las instalaciones ganaderas, lo cual a mí me ha parecido Muy constructivo. Además, nunca mejor dicho. ¿Qué he ido conociendo yo
de esto de la transhumanidad? Bien, cuando llegó el rebaño en el que yo haré las prácticas en su momento, les acompañé desde el pueblo base hasta el puerto, hasta arriba. Bueno, ha sido una experiencia muy buena. Porque el estar entremezclado en un rebaño que no es que sea especialmente grande, son 500 y pico ovejas, pero estar entremezclado
en ese rebaño es algo... Claro, es algo que sale por completo de los usos y costumbres míos en particular y se sale de los usos y costumbres por los que se está desarrollando la sociedad actual, por supuesto. Entonces es algo, no sé cómo decirlo, es como que te lleva a tiempos, por supuesto, pretéritos y a una parte muy atávica que tenemos todas y todos como muy dentro, muy profundo de nuestra... de nuestra psique, por
decirlo así. Y entonces no se te atrapa de una u otra forma, como que te metes dentro de ese constante murmullo, ese constante ruido, los cencerros y todo este asunto, y el olor que dejan atrás las ovejas a mil hierbas, porque claro, después de que pasa el rebaño, pues claro, pisotean las plantas que hay por ahí. Y hay un olor muy
especial que es muy agradable en realidad. Entonces, bueno, claro, cuando he ido a acompañarles, pues bueno, conoces a las personas que están cuidando del rebaño, que son los pastores, porque al final, como bien me dijo aquí en el podcast Álvaro de Cabrer en Twitter. un pastor de raza, porque Álvaro es un pastor de raza y eso es lo que ha querido ser siempre, y eso es en lo que se ha
convertido, un pastor de raza. Cuando yo le pregunté qué era el pastoreo para él, él me dijo algo que con el paso del tiempo, y ya desde octubre hasta aquí, con respecto al tema del pastoreo he evolucionado mucho y me he enriquecido con diferentes cosas mucho también. Él me dijo que el pastoreo era cuidar, era en general cuidar. Y es que es cierto, por supuesto, me lo dijo él. Pero es cierto que cada vez soy más consciente
de que pastorear es cuidar. Pero no solo cuidar, no hay que pensar en cuidar solo de las ovejas. Y claro, mirad de lo que hay que cuidar en el pastoreo. Hay que cuidar, por supuesto, del ganado que tengas. a tu cargo, porque pueden ser ovejas, pueden ser cabras, pueden ser vacas, pueden ser cerdos, pueden ser ocas, pueden ser muchas cosas. Pero también hay que cuidar de los perros, tanto de los carea, que son los perros pastor, y también hay que cuidar de los mastines, que son los perros
de guarda, que forman parte del rebaño. En este caso, para ir desgranando un poco esto, el rebaño en sí, el que toque, de ovejas en este caso, Lleva sus propios perros de guarda, que suelen ser mastines, por lo menos aquí en León y demás. Claro, esos perros consideran que su rebaño, o sea, su manada son las ovejas. Entonces, ese rebaño va con sus mastines. Y después los pastores llevan sus propios perros de careo. De todos esos animales también hay que cuidar. Pero también
hay que cuidar de... De las instalaciones que te tocan en suerte, del chozo, de los abrevaderos que tengas para ti y para el rebaño. Hay que cuidar de las instalaciones móviles y fijas que haya a mayores. Hay que cuidar de eso también. Seguimos cuidando de cosas. Hay que cuidar la gestión del pasto. Porque claro, un rebaño de 500 ovejas, por no hablar de un rebaño del doble, de 1000 o de 3000 cabezas de ganado o más. pueden ser verdaderamente dañinas para el ecosistema.
Pensad, por ejemplo, que en Australia hay rebaños de 10 .000 ovejas o más. Es una pasada. Pastorean en coche. O sea, en fin, pues un rebaño. Pero vamos a centrarnos en lo que tenemos en mi entorno en particular y en general en la península ibérica. pues rebaños eso de mil y pico ovejas, tres mil incluso. Bueno, pues ese tipo, esa cantidad de cabezas de ganado comiendo y pisoteando y demás
pueden ser realmente dañinas. Por eso hay una de las partes fundamentales, una de las tareas fundamentales del buen pastor es cuidar, una vez más cuidar, pero también del pasto. Hay que hacer una rotación. En realidad tu cometido es que las ovejas coman y las ovejas sobrevivan. Y cuidar, en definitiva. Entonces, también, para que vayan comiendo, a ti te dan ese puerto y tú tienes toda esa comida para gestionarla. Entonces hay que ir moviéndolo, porque si no, destrozamos
el paisaje. Es así. Entonces también tienes que cuidar de eso. También tienes que cuidarte a ti misma y a ti mismo. De muchas maneras, pues tienes que preparar a la primera hora el desayunar y tienes que preparar la comida para el día, porque tú sales a la mañana temprano, depende de cómo apriete el calor, depende de la luz y demás, tú sales temprano y vuelves cuando se
pone el sol. Entonces, ¿qué ocurre? Que ahí tienes que llevarte, hacerte tu gestión de agua, tu gestión de comida, tu gestión de tiempo, porque claro, las ovejas llegan un momento a eso de las 3 de la tarde o así, cuando más aprieta el calor. que paran y empiezan a asestear. Tú tienes que gestionar ese tiempo también, que puede ser una cosa muy tediosa o puedes aprovechar el tiempo. Un libro, buscar rastros en torno a la zona del rebaño. En fin, puedes hacer muchas cosas, pero
ese tiempo también tienes que gestionarlo. Entonces tienes que cuidar de eso también. Es decir, lo que os quiero comentar con esto es que pastorear es cuidar. Cuidar de muchísimas cosas y entonces es algo que os tengo que decir que atrapa. De una u otra forma, atrapa. Y es una cosa muy profunda en cuanto a muchos ámbitos, como por ejemplo, ¿qué tipo de trabajo es? Porque es un trabajo
que se sale de lo normal. ¿Cómo deciros? Es algo que si lo entendemos como un trabajo al uso, de un trabajo de ocho horas en un punto concreto en el que se va a trabajar y se marcha de ahí, no funciona. O sea, no es así. A mí sí me gustaría que este trabajo se profesionalizase de una manera más oficial o, ¿cómo decirlo? Bueno, estuviese de una manera más ordenado. Porque hay muchas
formas laborales que se dan en el pastoreo. Muchas de ellas, bajo mi punto de vista, están fenómeno y otras muchas también son directamente ilegales. Y eso es lo contra lo que hay que ir, porque no puede ser que se aprovechen de muchas personas. y hasta ahí puedo leer, pero hay mucha explotación laboral en esto del pastoreo y eso no está bien, por supuesto que no. Entonces, hay cosas que deben de mejorar en esto del pastoreo y cuidarse también de manera laboral, hay que seguir cuidando.
Pastorear es cuidar de muchas cosas y una de las cosas sobre las que hay que incidir es en el tema laboral porque ahí hay mucho que mejorar y mucho donde aprender porque hay... No sé, hay otras realidades pastoriles en muchos países del mundo de los que se pueden sacar muchas conclusiones. Además, también trabajas en un entorno que desde luego es fantástico y si lo cuidas, pues es bueno.
Donde yo, por ejemplo, hace poco que fui a ver otra vez a los pastores, dos chicos jóvenes, un chico y una chica, son personas jóvenes, Ideas muy interesantes, grandes conversadores, con experiencia, etc. Y además un compañero también del curso que está haciendo ya allí las prácticas. Ya os iré contando más acerca de esto porque realmente va a darme a mí muchas cosas. de las
que hablar y muchas cosas para contar. Y esto me lleva a otro tema del que os hablé antes, que es tener que contar cosas, pero entre secciones, no es que sean secciones, pero voy a poneros esto que hace tiempo que no os lo pongo. ¿Quieres ayudar al proyecto Dani Cultura? Puedes hacerlo de muchas maneras. Comparte el contenido con toda tu comunidad. Comenta, interactúa, por supuesto suscríbete al proyecto y únete a la comunidad del Telegram. ¿Quieres dar un pasito más? Hazte
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vuestro tiempo. en el podcast y que es Mark una persona de la comunidad de Dani Cultura y que tenía que contar cosas de ese huerto de subsistencia de montaña os invito a que vayáis a a ese episodio que se publicó el 26 de julio y lo escuchéis porque es fenomenal, fenomenal de verdad que sí Hay mucha amiga en todo ese audio que me mandó Marc y que yo fui añadiendo cosillas que se me
iban ocurriendo y demás. Y ya os he dicho en alguna otra ocasión que hay un patrón muy común, y ya sabéis que a mí la permacultura es lo que me mueve, cuidado del planeta, cuidado de las personas y un reparto justo. Y dentro de la permacultura hay algo que siempre hay que prestarle mucha atención y son los patrones. Los patrones nos ayudan a comprender nuestro entorno y nuestras
realidades, las que sean. Y el patrón que a mí, cuando me acerco a personas de la comunidad de la agricultura para hacer este tipo de charlas, veraniegas o no veraniegas, cuando surja, el patrón común es que muchas gentes decís es que yo no tengo mucho que contar, yo es que tampoco sé. Es que... Todos tenemos algo que aportar, ¿eh? De verdad que sí. Todas y todos. Desde José Antonio, que fue la primera persona de la comunidad con la que tuve una conversación, que decía que
igual, que no, que tal, que cual. Que, por cierto, un saludo, José Antonio. Bueno, pasando por Chatolín, Lola, bueno, ya sabéis, todas y todos. La Noguilla, en fin. Marc. Todas y todos. tenemos algo que aportar, porque todas y todos tenemos una experiencia en torno a nuestra realidad que es única e irrepetible. Porque yo no tengo un huerto, ni estoy en un sistema ni medio parecido al de Marc, ni al de
tú que me estás escuchando ahora mismo. Pero no es ni mejor ni peor, sencillamente es diferente. Entonces, eso lo que hace es que yo acabe obteniendo Unas experiencias que me pueden enriquecer mucho y pueden enriquecer a otras personas porque pueden darnos ideas. Entonces, todo lo que nos contó Marc, es que fue fantástico. Y de verdad que creo que todos tenemos algo que aportar a los demás. La clave es, creo yo, contarlo desde,
bueno... Desde un toque de humildad. Yo siempre que hago contenidos no pretendo como que sea una verdad absoluta que me relaciono con uno de los últimos o el último episodio que grabé con Jairo, que hablábamos de si existen las verdades absolutas. Y es que no existen las verdades absolutas. No existen. Porque, a ver, verdades absolutas, yo qué sé, lo de la gravedad, ¿no? el mundo o el planeta redondo y todas esas cosas, sí. Pero
entendedme por dónde voy. Las verdades absolutas no existen y todo depende de las circunstancias de las personas, depende de las circunstancias climáticas, depende de las circunstancias socioeconómicas de cada cual. O sea, depende de muchas circunstancias. Entonces... Teniendo en cuenta esto y partiendo desde una posición de humildad y de querer aportar algo, todas y todos creo que tenemos mucho que
contar y que sumar al mundo. Porque todo eso que nos contó Marc, de la manera tradicional, se informó de cómo se cultivaba en su zona de manera tradicional y todo eso. Y qué cultivos había allí y cómo lo hacían y la adaptación que él ha ido haciendo a eso, su relación con el ecosistema en el que está. Bueno, es algo fantástico. Y a mí es algo que todo este tipo de charlas
que siempre me gustan. Y bueno, os puedo decir que tengo en mente, pues bueno, ya me he puesto en contacto con más personas y quiero seguir. Hablando con vosotras y con vosotros porque me parece de verdad que es algo que creo que nos puede aportar mucho a todas y a todos. Y otro tema que tengo por aquí apuntado para atacar es el tema del riego fantasma. Y es que estaba, bueno, por si no lo habéis visto, publicé hace poco un vídeo. Hace poco fue, si esto se va a
publicar, bueno, creo que es el último, sí. El último, es decir, esto lo publiqué el jueves y este podcast se publicará el sábado. Pues bueno, ya veis, muy reciente es el último, que se llama El fundamental riego fantasma. ¿Y qué es eso del riego fantasma? Bueno, la cuestión es que yo considero, esto ya nos circunscribimos al tema huerto. por la gente que acabe de llegar a este podcast y a este canal de divulgación de permacultura y de naturaleza y demás cosas.
Si nosotros vamos a un huerto y solo vemos plantas, y esto lo voy a relacionar con algo que me ha contado hoy Manolo, mi vecino del huerto. Esto nos va a dar que hablar, ya veréis. Si vemos un huerto como un lugar en el que crecen plantas, Bueno, en cierta medida es cierto, pero de otra manera eso es como un poco el síntoma, el síntoma de lo que ocurre ahí. Es un común síntoma o un resultado, pero no es lo que en realidad se debería
de abordar en un huerto. Un huerto también es un poco cuidar, pero lo que sobre todo hay que cuidar y lo que debemos de cultivar, Es el suelo. No me cansaré de decir esto. ¿Por qué? Porque el suelo es un ecosistema en sí mismo. Y de ese ecosistema y de esa riqueza que hay bajo nuestros pies, de ahí emergen unas plantas que dan unos
frutos. Entonces, lo que debemos de... promover dentro de nuestro sistema huerto es un suelo sano porque si no tenemos un sano un sano suelo un suelo sano un suelo vivo no vamos a tener más que problemas en las plantas y vamos a acabar desesperadas y desesperados y vamos a acabar y con ganas de pues pues pues eso Abonos de síntesis química, herbicidas, plaguicidas y demás venenos. Entonces, esto del riego fantasma, a lo que me estoy refiriendo es a regar superficies del huerto
que no estamos cultivando. O bueno, en realidad, bajo mi punto de vista, sí que estamos cultivando, que es cultivar el suelo. Pero zonas del huerto en las que no tenemos plantas hortícolas. Entonces podemos decir, esta zona está en barbecho o está descansando. Si no la regamos, lo que estamos es matando esa zona. Es tan sencillo como eso.
Y cuando queramos activar otra vez esa zona para poder poner otros cultivos, Pues pondremos un plantel que hemos comprado en una tienda, en un vivero, donde sea, y lo pondremos sobre un soporte, un soporte muerto. Es como si lo ponemos, yo qué sé, en fibra de coco, en fibra de coco húmeda. Pues al final esas plantas van a tener deficiencias de nutrientes, van a tener deficiencias... De todo tipo, de todo tipo. Van a tener deficiencias de todo tipo y vamos a decir, no se me dan bien
las plantas y tal. Cuando acabe ese cultivo que va a ir prosperando a duras penas, pues ese suelo ya, como lo hemos estado regando, pues va a ir cogiendo un poquitín ya de inercias, pero bueno, lo vamos a cortar o lo que sea, o arrancar el cepillón, que eso también es malísimo. Y vamos a partir de cero, porque igual lo volvemos a dejar descansando o lo que sea. Bueno, en fin. El suelo tiene que tener siempre un grado de humedad, porque en el suelo eso es un ecosistema,
como no me cansaré de deciroslo. Entonces, ¿qué ocurre? Que si no lo regamos, que es al final la base de la vida, el agua, pues vamos a matarlo. ¿Esto con qué lo relaciono? Con una charla que he tenido hoy con mi vecino de huerto, que es Manolo. Que ya para los más habituales, ya sabéis que mis vecinos de huerto son Manolo y Bisi. Bueno, Manolo y Bisi son personas de una edad. Pues yo creo que Bisi ya habrá cumplido los 80. Porque llevo pensando que tiene 78 ya varios
años. Así que seguramente ya haya cumplido 80. Y Manolo, pues hace tiempo tenía 82. Así que Manolo ya tendrá sus 84 aproximadamente. Pero bueno. Ya veis el rango de edad de mis vecinos. Tienen muchísimos conocimientos, muchísima experiencia y yo siempre que hablo con ellos abro las orejas al máximo porque tienen mucha sabiduría. Sin embargo, tienen otro tipo de prácticas que no
van conmigo y yo sé que no son apropiadas. Por ejemplo, bueno, de hecho, ya sabéis que yo soy un gran defensor de hablar con las personas mayores en general y soy un gran defensor de cuando aparece una persona mayor a curiosear nuestros huertos. Si bien tienen prácticas, como son las que os voy a contar ahora, que ha hecho Manolo, que me comentó Manolo, si bien tienen prácticas que a mí no me encajan, Pero sí es verdad que tienen muchos conocimientos atesorados por experiencia
que yo no tengo. Espero llegar a tenerla, pero no tengo esa experiencia de momento. Tengo otras experiencias. Entonces, si bien tengo esa percepción o esa opinión de este tema, también sé que, como digo, llevan a cabo prácticas que no son... que no van conmigo y no son beneficiosas ni para el planeta, ni para las personas, ni para el futuro, ni siquiera para ellos en realidad. Como por ejemplo, bueno, claro, Manolo, pues bueno, pues hay un momento que fumiga o le mete ahí
al sulfatador, lo que sea. De hecho, hoy me estuvo explicando que si tenían unos hongos y entonces que tenían que echar no sé qué producto, pero después tenían que pasar tres días. para que él pudiese andar por esa zona. O sea, yo no voy a echar nada en el huerto que me impida tocar algo tres días, porque es que eso es algo que me hace daño, ¿no? Pues yo no quiero ningún tipo de veneno en mi huerto. Ah, y puede decir alguien, bueno, pero eso al final te va a venir bien porque
no vas a tener esos hongos o lo que sea. Bueno, pero de cara a un huerto familiar... Si tengo alguna planta que se viene abajo por el tema de los hongos, pues mala suerte. Yo no vivo de eso. Yo tengo producción. Traigo siempre algo de comer a casa cuando voy al huerto, en las épocas en las que ya toca ciertas recolectas. Entonces, yo me va bien en ese sentido. Y sé que estoy haciendo algo beneficioso para el planeta,
pero... Pero es que además, en el caso este, por ejemplo, yo hoy de hecho a Manolo le estuve explicando lo que yo hacía para el tema de los pulgones y de las plagas en general. Porque yo sé que Bisi y Manolo siempre acaban teniendo problemas de araña roja y de pulgón. Siempre. Todos los años me comentan al final, siempre les veo que están reunidos, están hablando y tal, y entonces me echan el alto. Oye, ¿qué tal este año con los pulgones? Siempre, siempre.
Ya llevamos tres años de convivencia y los tres años ha ocurrido lo mismo. Y claro, yo siempre acabo diciéndoles lo mismo. Digo, yo es que no he tenido pulgones. Ninguno. De verdad que en los cultivos de primavera -verano no he tenido ningún pulgón, y aquí hago el inciso, en las plantas hortícolas. Porque en lo que son los bordes y los cardos y las malvas y… He tenido verdaderos desastres de pulgones en las plantas
que tengo alrededor de mi huerto. He tenido veces que digo, y esas plantas negras están cubiertas absolutamente de pulgones. ¿Qué ocurre? Ya lo hemos explicado aquí muchas veces y Jairo en su canal de Entomopatía con Jairo, al cual debéis de suscribiros o echarle una ojeada. Eso lo dice mucho, ¿no? Pero, claro, esos pulgones no van a atacar a las hortícolas, pero van a atraer a insectos auxiliares. Bueno, eso se lo he estado
explicando yo hoy a Manolo. Porque, claro, después de tres años él, claro, me preguntaba y tal, y me decía, ¿y esas plantas? Se fijó en unas plantas de… lo diré, de judía verde, que tenían alguna hoja un poco amarillenta y tal, y claro, decía, bueno, hay algunas plantas, o sea, hojas, perdón, en las partes de abajo que están algo amarillentas, pero porque yo tiendo a regar poco, tiendo a regar poco y demás. Ah, vale, vale,
tal y cual, y decía, ¿y qué tal? Y me volvió a preguntar, porque sé yo que él debe de andar, ha tenido algo de, él tiene algo de problema de araña roja siempre. Entonces, me preguntó y bueno. Por el tema de las plagas. Y yo ya le dije, no, no, Manolo, yo es que de verdad que no he tenido nada de eso. Si es verdad que en las plantas de invierno yo tengo en las coles solo tener algo de pulgón, pero lo chafo con los dedos. Es así. Si os da asco, lo siento,
pero así lo hago. Y lo voy manteniendo, lo voy corrigiendo y no hay ningún problema. Se vean bien las coles, etc. Entonces hoy se lo explica Manolo. Se me quedó mirando y claro, no podía
dar crédito a eso. Porque decía, es que claro, que una persona que lleva teniendo unas prácticas X durante décadas, que me escuche decir a mí, pues eso, que yo gracias a que tengo muchos pulgones alrededor del huerto, esos pulgones no me atacan en las hortícolas, pero atraen a los depredadores y se comen los posibles... pulgones que entren en mi huerto porque para un pulgón de una hortícola eso es una trampa mortal mi huerto es una trampa para esos tipos de pulgones y demás pues claro
yo entiendo que sea difícil de asumir y de entender o que digan eso es una payasada pero es verdad que no tengo no tengo pulgones ese es el hecho a lo que voy con todo esto es Que claro, el utilizar abonos de síntesis química o el no cuidar el suelo y cosas así, es una pescadilla que se muerde la cola. Porque claro, vamos dejando que el suelo, por ejemplo, empezamos a echar un pesticida, cogemos ahí el calendario de fumigación y de hongos y alguna herbicida para no tener que doblar
el lomo y tal. Entonces al final, poco a poco, vamos echando productos. Que primero acaba con una... con una hierba, primero acaba con una plaga, que además se va a cargar también los insectos auxiliares, después acabamos con no sé qué, después acabamos con no sé cuál y tenemos el resultado de que tenemos un huerto que es un sustrato en el que ponemos plantas hortícolas, pero que está vacío de contenido. Entonces, ¿qué ocurre? Que tenemos que añadirle cosas. ¿Por
qué? Porque si no le añadimos esas cosas, no se dan bien. Si no le añadimos esos productos, no se dan bien esas plantas hortícolas. ¿Por qué? Porque el suelo está muerto. Y eso es lo que hay que cultivar en los huertos. Suelo. Si tenemos un suelo vivo, un ecosistema saludable y lo más equilibrado posible, al final nuestro sistema huerto va a tener unos equilibrios y unas inercias que van a sacar adelante. las plantas
hortícolas, porque es así. Yo lo tengo comprobado, de verdad, porque además he partido de cero varios huertos, o dos en concreto, tres. Tres huertos, podríamos decir, que son los que yo he ido sacando desde cero. Pues la diferencia del punto inicial de todos los huertos, Menos el que tengo en casa, por cierto, porque en el que tengo en casa sí es verdad que siempre ha tenido cierta humedad y, bueno, no estaba muerto. Entonces, aquí las
plantas siempre se han dado bien. Lo que pasa que, claro, como digo, desde el minuto uno de empezar a hacer huerto, de esta manera que yo lo hago, a la evolución que va teniendo ese suelo y esos huertos, que no tiene nada que ver, pues que tengo menos... Menos plagas, tengo menos hongos, bueno, tengo al final un suelo vivo y eso al final redunda en un beneficio medioambiental tanto para mí como para el entorno en el que
estoy. Entonces, volviendo al tema inicial que es esto del tema del riego fantasma, no debemos de perder nunca de vista que el huerto, las zonas hortícolas que tenemos siempre tienen que tener un poco de humedad porque eso va a redundar al final. Y bueno, en fin, que tenemos sobre todo, que es a lo que voy, que el suelo es la base de todo, sobre todo de nuestros sistemas hortícolas familiares y hay que cuidarlo. Y ese es el mayor fruto que vamos a sacar, que es el resumen de
todo esto que os estoy contando. Que el mayor fruto, no tenemos que centrarnos en los tomates, las coles, las judías verdes o lo que sea, que también. Ese sería, digamos... el extra. Pero sobre todo tenemos que centrarnos en cultivar un beneficio medioambiental y un suelo vivo. Porque hay veces que puede que tengamos una época mala, cosechas malas o un año que se nos va un poco abajo todo. Bueno, yo he tenido problemas. O sea, no penséis que mi sistema es magia e ilusión.
Pasan cosas. Ya sabéis que una de las cosas que más me gusta del canal es señalar eso de fallos del sistema. Porque yo tengo muchos fallos del sistema. Por ejemplo, el año pasado, no hago más que acordarme, porque este año estoy teniendo buena cosecha de judías verdes. El año pasado mi cosecha de judías verdes fue cero. ¿Por qué? Porque los caracoles se comieron mis plantas cuando empezaron a germinar de semilla. Y cuando quise retomarlo ya había mucho calor y no fueron
nada bien. Entonces hay fallos, yo tengo problemas también. Pero no hay que, digamos, desilusionarse por esos años malos. ¿Por qué? Porque si hacemos esto, esta manera de hacer huerto, si llevamos a cabo este manejo, pues al final el fruto es que tenemos, estamos generando un beneficio medioambiental, estamos generando un suelo vivo que al final, os aseguro, que va a redundar en nuestro beneficio. En fin, no os mareo más con estas reflexiones
vuela pluma. Pero es verdad que me presta a mí, me gusta hacer este tipo de episodios absolutamente improvisados con dos frases escritas y tirar para adelante y que salga lo que tenga que salir. Por contra... También estoy aprovechando el verano, que se me había olvidado comentaroslo, porque estoy escribiendo cosas que de cara ya a septiembre, octubre y demás, saldrán y van a ser cosas muy guays. Me están llevando tiempo, pero bueno, creo que va a ser algo muy guapo. Así que nada.
Gracias por estar ahí, gracias por vuestro tiempo, por lo que me dedicáis, que eso es un regalo increíble. Y nos vemos en el siguiente contenido de Dani Cultura. Muchas gracias. Chao.
