El reto de independizarse.
Cuando decidí salir al mundo había un concepto del que mi mamá no dejaba de hablar: el nido vacío. Para aquellos que no lo sepan, el síndrome del nido vacío es el sentimiento de soledad que le queda a los padres una vez que sus “polluelos” emprenden el vuelo. Lo que nadie me dijo fue que yo experimentaría algo similar al dejar la casa paterna.
