Qué pasa, Peña? ¡Sí! Ese rock and roll ahí, sí, señor. Yo me llamo Simó, Sinene, lo pone ahí detrás. Es Sinene porque soy valenciano. Yo soy valenciano, vengo de Valencia... Y hay algo que me jode mucho cuando salgo de allí. Es ese rollo del estereotipo valenciano que hay. Como que somos todos canis, chonis, bacalas, tronistas, ¿no? Y eso no es así, eso no es así. Valencia no es solo la tierra de mujeres y hombres y viceversa. Valencia es mucho más. Valencia es la cuna de la ruta del bacalao.
Tú vas... Tú vas por mi pueblo y tú ves a gente que físicamente están ahí, ¿no?, tangibles, pero sus cerebros todavía están en la discoteca Puzzle en los años 90. En 2011 salió una noticia en el periódico que ponía el chape de Puzzle. Cierra la discoteca Puzzle confirmando así el final de la ruta al bacalao. El final de la ruta al bacalao en 2011. Había gente dentro que había entrado en 1985 y en 2011 les cerraron y salieron y dijeron« hostia, nano,
que se me ha hecho de día». La ruta al bacalao es un poco como la movida madrileña pero heterosexual, ¿no? Y yo soy valenciano, pero a mí no me gusta la música bacala, a mí me gusta el grunge, me gusta Nirvana.¿ Sabéis qué es el grunge? El grunge es la película en la que Kurt Cobain intenta acabar con la Navidad, ¿vale? A mí me gusta el grunge, me gusta Nirvana, me gusta Kurt Cobain, pero pienso que Kurt Cobain es una maricona.¿ Por qué? Porque Kurt Cobain murió
porque se metió un tiro. Con la de tiros que se ha metido Chimo Bayo ya aún está vivo. Creo que hay gente que se flipa mucho con el tema de las drogas.¿ Habéis visto la peli Trainspotting?¿ Alguien por aquí? Sí, veo que hay cinéfilos en la sala, me gusta. Yo soy muy cinéfilo también, mis amigos también lo son. De hecho, la semana pasada me fui al cine con un amigo invidente. Fuimos a ver una película en versión original subtitulada en
braille para ciegos pedantes. Era muy divertido verlos correr por la pantalla. Era... Y yo les gritaba,¿ pero por qué no la habéis doblada? Y ya está, y ellos, no queremos perdernos los matices. En Trainspotting sale un tío que dice que la heroína es tan buena, que la heroína es tan intensa, que hay gente que cuando se chuta, se corre.¿ esa gente ha probado a masturbarse? Porque yo cada vez que me masturbo me corro, ¿sabes? Y no voy presumiendo por ahí. A lo mejor lo que pasa
es que esa gente no sabe masturbarse bien. A lo mejor igual estamos gastando dinero en metadona, dinero que deberíamos gastar en enseñar a la gente a masturbarse. Yo me la pelo de puta madre. Yo me echo pajas de culear. Yo me echo pajas de acabar y fumarme un cigarrillo a medias. De que me aplaudan los vecinos y yo salir a saludar. Yo he acabado y me he llamado el fijo al móvil. Cuelga tú, no, cuelga tú. Pero creo que la ruta al bacalao nos ha dejado cosas
muy bonitas también. Tenemos albufera. Tenemos un lago rodeado de discotecas. Vinieron los científicos a hacer unas pruebas. Esto os juro que es real, esto ha pasado. Primero que nada, no sé si sabéis que el mar muerto se llama así porque la cantidad de sal que tiene en el agua no puede crecer nada. Pues en la albufera vinieron los científicos a hacer unas pruebas y detectaron que hay una gran cantidad de éxtasis y cocaína en el agua. De
éxtasis y cocaína en el agua. En el mar muerto te tiras y flotas, en la albufera te tiras y vuelas. Yo he visto gente andar sobre el agua en la albufera. En la albufera te pones un vaso de agua, te ponen whisky para rebajar. Dicen, ponme un vaso de agua, a mí ponme un gin tonic que me toca conducir, macho. Yo soy valenciano, pero nunca he probado las drogas duras. El alcohol, la marihuana, pero las drogas duras nunca. Ni
siquiera sabría cómo conseguirlas. Porque supongo que tú no puedes ir y decir, disculpe señor camello, póngame una ración de cocaína. Supongo que eso no va así. De hecho, igual el camello ni siquiera le llama cocaína. Igual cocaína para él es la palabra que utilizan los pringados como yo a los que puede timar. Y yo no querría que él pensara eso. Y yo las palabras más chungas que conozco son coca o farlopa, ¿vale? Y a lo mejor para
él siguen siendo de pringao, yo eso no lo sé. Entonces, si yo quisiera pillar cocaína, lo que haría sería inventarme yo las palabras. Hacerle creer al camello que el pringao es él. ¿Vale? Yo iría, yo iría a él y diría, eh, tío, tío, tío,¿ qué pasa?¿ Tienes chorromonflins? ¿Eh? Que si tienes churrumunflins. Digo,¿ el qué? Pues churrumunflins, tío, churrumunflins, coca, farlopa, churrumunflins.¿ O cómo le llamas tú? ¿Cocaína? Y ahí es donde él
te invita, ahí es donde él te invita. Te dice, no, no, tío, claro que tengo churrumunflins. Tampoco te pases de listo, ¿sabes? No vayas y digas,¿ cómo le llamas tú? ¿Cocaína? Tío, seguro que es camello, a ver si va a ser un poli. No te pases de listo porque ahí te pilla él a ti. Te dice, ¡eh! Nosotros no los llamamos polis, los llamamos los plunky flasters. Me hace mucha gracia inventarme palabras, ¿vale? Soy imbécil y ya está. No, pero mi palabra favorita, de hecho es una palabra que
ni siquiera está en el diccionario, que es la palabra ñordo. Ñordo, porque tú dices Ñordo y es una palabra tan fonéticamente descriptiva que aunque tú no la hayas escuchado en tu vida, solo por cómo suena ya vas a saber lo que es Ñordo. Parece que esté saliendo de tu boca, Ñordo. Ñordo, un Ñordo no podría ser otra cosa, un Ñordo no podría ser un instrumental de dentista, abre la boca que
te meta el Ñordo, eso no puede ser. Como mucho una tribu vikinga, ¿no?¡ Proteged la aldea, que vienen los ñordos! Los ñordos han quemado nuestros campos y han violado a nuestras mujeres. Aquí hago la pausa más larga, para que os lo imaginéis. No, hay otro rollo del estereotipo valenciano. El rollo ese de que en Valencia se liga mucho, ¿no? O se liga fácil. No es mi caso en absoluto. Yo vivo en las antípodas de esa afirmación. A mí se me da fatal ligar. Yo he tenido sueños eróticos
en los que fallaba todo el mundo menos yo. Yo... Yo estoy muy salido. Yo he aprendido a hacer el pino para poder mear empalmado. La semana pasada me apunté a una asociación de amantes de los animales. Pero no era lo que yo esperaba. No, a ver, esto... Esto es broma, ¿vale? Es broma. Es por el rollo del jijijaja, la risa, tal. Yo no soy una... Sí que hay gente que lo hace. Sé que hay personas que... En Tailandia, tú puedes... En Tailandia tú puedes pagar por ir allí
y allí hay prostíbulos. Tú puedes pagar por follarte un mono. Eso hay gente que lo hace, yo no. Pero... Sí que hay... Sí que hay gente que paga por... A mí esa gente me da mucha pena. Me da mucha lastímica. Y me gustaría abrazarlos a todos muy fuerte. Porque un poco pienso que son gente que no cree que pueda ligarse un mono. Además... Además que un mono se parece mucho a una persona. Como zoofilo, tú eres un zoofilo
de mierda. ¿Sabes? Tú eres un zoofilo súper mediocre. Tú has llegado al mar de la zoofilia, te has mojado los pies y te has salido. Coño, ya que estás, tírate de cabeza. Fóllate un atún. ¿Sabes? Fóllate un pescado. Fóllate... Fóllate una megusa y que te deje la chorra como si te la chuparan después de cenar en un mexicano. Pero un mono no. Un mono no. A mí me gustan los animales, pero me gustan a un nivel normal, ¿vale? Me gustan a un nivel estándar. Mis amigos sí que
son todos muy animalistas. De hecho, últimamente se han vuelto casi todos vegetarianos. Ha habido como una especie de boom, ¿no? Como una especie de la burbuja del tofu. Y salimos juntos a comer, ¿no? Y ellos se comen sus platos vegetarianos, sabor nada, y yo... Y yo me pido mis hamburguesas completas, con bacon, un plato de paella, con pollo y con conejo, que hay dos animales muertos en el mismo plato. Que cuanto más haya sufrido ese animal, más bueno va a estar.
Que viene un amigo el otro día y me dice, bueno Simo, lo guay de la comida vegetariana es que no tiene que sufrir nadie. Digo, bueno, que la come sí. ¿Sabes? Y me parecen gente majísima. Me parecen gente majísima. Porque, quiero decir... Salimos juntos y ellos, para ellos, yo soy como una especie de sádico vampírico que se alimenta de la muerte y el sufrimiento de otros animales y me siguen queriendo en su grupo. Me parecen gente súper maja.
De hecho, Hitler no era vegetariano. Según la leyenda, dice la leyenda que Hitler era vegetariano y el otro día me enteré de que era mentira. Y pensé, bueno, al menos Hitler no estaba por encima de mí a nivel moral. Pero me supo un poco mal. Pensé, pobres vegetarianos, se han quedado sin su líder. Sí, porque quiero decir, los vegetarianos más famosos que existen son Hitler y Lisa Simpson, ¿no? Y Lisa Simpson no existe y lo de Hitler era mentira. Y...
Lo de... que era vegetariano, quiero decir. No. Hace poco, cuando salió todo el tema este de que la carne roja puede favorecer la aparición de cáncer de intestino, viene un amigo vegetariano y me dice« Bueno, Simón, si tú no fumas por salud, ahora, consecuentemente, deberías dejar de comer carne roja por salud». Digo que yo no fumo por salud. Yo no fumo porque no sabe a jamón y no me drogo porque no sabe a jamón. Si la cocaína supiera jamón, yo me iría a las rayas con tomate.
Yo no tengo esa moral. Yo no tengo esa moral. Hace poco, un amigo vegetariano se ha ido a vivir a Londres y a las pocas noches de estar allí, descubre que tiene ratones en casa. Ratones haciendo ruiditos por las noches, ratones correteando entre los cubiertos de la cocina, ratones dejando sus pequeños excrementitos de roedor por el salón. Y él no puede poner trampas para acabar con ellos, Porque él es vegetariano, ¿sabes? No puede acabar con la vida de esos animalitos solo para poder ganar él un
poco de calidad de vida y de higiene. Él está por encima de todo eso. Y el hijo de puta se ha comprado un gato. Le ha pasado el marrón a otro animal. Además lo ha pagado con dinero. Además, lo ha pagado con dinero. Ha contratado su propio sicario del reino de la naturaleza. Porque, claro, como él no puede ir a los ratones con el contrato y la mano y decirles, mirad, señores ratones, es que estoy pagando yo el alquiler, se tienen ustedes que ir. Porque los
ratones no entienden de propiedad privada, son de Podemos. En su favor he de decir que al menos no se flipa cuidando a su mascota. Creo que hay gente que se flipa mucho con sus mascotas. Hay spas para perros. Spas para perros. Hay peluquerías para perros. Hay masajistas para perros. Perdona,¿ cómo te llamas? Alfredo. Alfredo, yo no sé qué clase de relación tendrá esa gente con sus mascotas, pero sé
sincero con nosotros aquí ahora, ¿vale? Abre tu corazón.¿ Tú le pagarías el spa, la peluquería y el masajista a alguien a quien no te vas a follar? No, no soy yo el único raro aquí, ¿no? Estamos juntos en esto, Alfredo. Yo no sé... Yo no sé qué clase de relación tendrá esa gente con sus mascotas, pero espero que se las follen. Porque sería muy triste ser el paga fantas de tu puto perro. Y... Y te... Y tengo un amigo que ha dejado de ser vegetariano hace poco. Porque
se ha muerto. Y ahora los gusanos no le respetan tanto a él. Yo creo que los vegetarianos cuando mueren se los deberían comer las zanahorias. Y me sabe mal acabar con esto, porque es un poco de bajona, porque además quiero acabar dedicándole un poco el monólogo a él. Era un tío, era muy amigo mío, tenía mi edad, 26 años, ¿no? Y el tío murió porque se suicidó, se tiró de un séptimo piso. Y fue una pena, porque era un tío que siempre pensaba en los demás antes que en
sí mismo. De hecho, sus últimas palabras fueron, ¡cuidado, cuidado, cuidado, cuidado! La noche antes de morir puso una señal, es de prohibido aparcar, de 12 de la mañana a 6 de la tarde. Dibujó su Julieta ya con tiza en el suelo, cayó un poco a un lado, lo tuvimos que remolinar entre todos. Y fue triste, porque además yo me llevaba muy bien con él. Y yo intentaba convencerlo para que no se suicidara. Le decía, Alfonso, Alfonso, tío, no puedes suicidarte. Tienes 26 años, tío.
Ya no tienes edad para suicidarte, ya se te ha pasado el arroz de suicidarte. Ya no eres un adolescente que se toma las cosas muy a pecho, pero tampoco tienes edad todavía de tener deudas con el sexo y la droga. Tú ahora tienes 26 años. Si quieres suicidarte, lo máximo que puedes hacer es revolucionar el mundo del rock y en un año entrar en el club de los 27 y suicidarte de forma muy guay, metiéndote pilas por el culo o meando en un enchufe o algo. Tú no
eres tan guay, Alfonso. Tú no eres tan guay. Tú eres un mierdas. Eres un mierdas, Alfonso. Un mierdas. Alfonso, mírame la cara cuando te hablo. Eres un mierdas. Un mierdas es lo que eres. Le decía yo para animarlo. Pero se murió. Y ya está. Muchas gracias a todos.
