Comedy Central Podcast. Hola, bueno,¿ qué tal? Mi nombre es Pilar de Francisco. Como no os conocemos, os contaré algo sobre mí para romper el hielo, ¿no? Mi compañera de piso dice que soy una chica muy tímida, pero os juro que no sé cómo se ha enterado porque nunca hablo con ella. Aparte me he mudado. Ahora me he ido a vivir a un estudio. Yo lo llamo así porque para iluminarlo solo necesito un flexo. En eso está guay. Y no me he ido sola, que es lo más
guay de todo. Me he ido con un chico. Estamos empezando. Creo que es mi media naranja. Él es encantador. No sé, tiene detalles. Él se preocupa mucho porque lo nuestro no caiga en la rutina. De hecho, creo que quiere proponerme hacer un trío. No sé, yo noto por cosas muy sutiles. Por ejemplo, ayer llegué pronto a casa y le pillé espirándome la cama con otra.¿ Sabéis qué leo? Pero cariño,¿ cómo sabías que me habían echado y necesitaba compañía, no?
Más mono son estas cosas, ¿no? Las que hacen que una relación florezca y no se quede en capullo, ¿no? Y me flipa porque mis amigas y todo el mundo me dice que él antes era muy distinto, que antes era un fucker, que estaba cada día con una, que su vida era aquí paz y después Gloria, a veces con paz y Gloria a la vez. No sé, me cuesta mucho imaginarlo, ¿no? Ahora es tan distinto. Bueno, quizás
es porque se ha quitado la barba. No, quizás parecen una tontería, pero no. Los chicos es brutal cómo cambiáis cuando os quitáis la barba. En serio, pasáis de hipsters a chicos encantadores con los que da gusto hablar. Gracias. A mí me da igual, a mí él me gusta con barba, sin barba, no sé, tenemos tantas cosas en común. Por ejemplo, somos muy de estar con la familia. Yo no vivo con mis padres, pero suelo ir a menudo a casa de mis padres porque me gusta hacer la
compra ahí. Tío, muchas ofertas. Es genial, tres por dos. Y aparte, en qué súper la cajera te despide con un abrazo y un beso, ¿sabes? Es brutal. Soy mi madre. Aunque últimamente está haciendo cosas raras. Abrí la nevera el otro día y la tenía llena de alcachofas y de un líquido asqueroso marrón. Y es que está haciendo... Una de estas dietas milagro, de estas dietas que los kilos que matas los recuperas, resucitan al tercer día, ¿no? Es asqueroso.
Y yo estoy, por un lado, quiero decírselo, pero por otro lado, quiero la herencia. Entonces, es chungo, ¿no?¿ Qué hago?¿ Qué hago? No, pero aparte voy a casa de mis padres porque les noto que necesitan que esté ahí, porque están pasando dificultades de dinero, ¿no? Es un tiempo un poco duro. Para que os hagáis una idea, estas navidades los reyes magos nos trajeron un montón de regalos del
lejano oriente, en concreto Made in China. Mi hermana pequeña le preguntó a mi padre, le dice, papá,¿ los reyes son los padres? Y mi padre, no, cariño, los reyes no son los padres, los reyes son los abuelos. Es una cosa así. Y nada, por lo demás les veo... Que a pesar de esta crisis les ha venido muy bien, porque les veo súper unidos, son una piña mis padres.
Y no siempre ha sido así, ellos siempre han sido de relación tormentosa, en plan, pues, de dejarlo, cogerlo, separarse, divorciarse, casarse, volverse. De hecho, han puesto un marcapáginas al libro de familia, porque no saben por dónde van. Es un caos, en plan, hijo uno, ya está. Boda tres, no me acuerdo, vamos. Un caos. Y tienen a mis hermanos descuidados un poco, ¿no? Yo soy la hermana mayor, entonces siento que tengo que
estar pendiente. Y tengo dos hermanos pequeños. Y estos días, estando en casa con ellos, he descubierto que mi hermana es adicta a la tarjeta de crédito. Y poco a poco estoy consiguiendo que no la use para todo. Ahora, por lo menos, ya se prepara rayas con el DNI, ¿no? Poco a poco. Gramo a gramo, ¿no? Aparte que mi hermana ya tiene una edad y no es para andar jugando con las drogas. Tiene 22 años. Pues, amor de Dios, se la pasa el arroz. Yo es que tengo una teoría, ¿vale?
A ver si estáis de acuerdo. Creo que la edad ideal para jugar con las drogas es con 6 años. Claro, porque¿ sabes que renovarás dientes? Pues vas sobreseguro. Y aparte, ahora viendo a mi hermana me recuerda a mi adolescencia. No fue tan curiosa como la de mi hermana, por decirlo así. Pero sí me dejó marcada el día en el que espabilé, ¿no? El día en el que... Me hice adolescente. Me di cuenta porque vi que mis padres
ya no me contaban cuentos. Y era yo la que al llegar a casa les contaba un cuento a ellos. O sea, yo llegaba a las dos de la mañana y les veía a los dos ahí con su mantita esperando mis historias, ¿no? No se iban a dormir. O sea, yo les contaba la fábula del autobús que nunca pasaba, del reloj que se paraba a las diez de la noche, más monos. No, era muy espabilada. Para engañar a mis padres, sí. Luego para otras cosas, no. O sea, por ejemplo, para el sexo, yo... O sea, yo con 15 años no tenía
ni idea, pero ni idea. Y me creía cualquier patraña que me decían por ahí, como que te sale acné si te masturbas. Sí, luego ya con el tiempo aprendí a separar el grano de la paja. Poco a poco, ¿no? Todos hemos pasado por eso, ¿no? Y luego ya un buen día me hice mayor. Me di cuenta porque cambié el uniforme del colegio por la ropa guay del Insti y la ropa guay del Insti por el uniforme del McDonald's.
Y fue como,¿ qué ha pasado entre mí? No, es que he aprendido demasiado tarde que si estudias una carrera de letras estarás toda la vida haciendo números. Creo que la felicidad es esa gente que no se preocupa por el dinero. ¿Sabéis? Como los millonarios. Eso hay que aspirar. Yo quiero ser millonaria, yo quiero ser como Paris Hilton. De hecho, tengo mucho ganado porque Paris Hilton y yo nos parecemos en todo, somos como dos gotas de agua. Si yo hubiera nacido en Estados Unidos sería su very
best friend forever, estoy segura. Y tenemos todo en común. Bueno, yo llevo más rato bragas, pero también son etapas, etapas. Pero ella hace cosas que me encantan. Ella le encantan los animales, igual que a mí. Ella tiene 23 mascotas. Y hace algo muy curioso, y es que a todos sus perros le ponen nombres de cosas que a ella le gustan. Sus perrillos se llaman Dólar, Yoga, Rinoplastia. Yo hago lo mismo.
Yo tengo una gata que se llama Clara. Y cuando me enfado con ella le digo, cerveza con limón, ven aquí. Y hay otra cosa que no he probado que hace París. Ella tiene su mascota favorita, que es Campanilla, que es una perrilla, una yorkshire que la lleva siempre en el bolso. Y para que os hagáis una idea, Campanilla no ha pisado... Ay, es que es hablar de París y me entra ahí la resaca. Campanilla no ha pisado un pipicán en su vida, pero se conoce todos los reservados VIP de Ibiza, todos.
Y la idea es guay, porque si sales de marcha con tu perro, yo creo que París piensa, hostia, vale, yo desfasé, ¿no? Pero siempre habrá otra tía que estuvo más tiempo a cuatro patas que yo, ¿no? Es como... Ella huyaba... Pues ese es mi proyecto de vida. Primero, antes de ser Paris Hilton tengo que ser millonaria, todo en orden, el plan está hecho perfectamente. Mi plan para ser millonaria es echar la lotería. Yo tengo mi superstición,
tengo mi método. A lo mejor lo habéis oído. Hay una superstición que dice que si el número de la lotería que coges se corresponde a la fecha de una tragedia nacional, te vuelve buena suerte. Yo siempre escojo el mismo, el 10.406, que es el 10 de abril de 2006, el día en el que Bisbal dejó a Chenoa. Pobre Laura, tío. No es superar. Debajo de esos rizos no hay corazón. Tenerlo presente cuando le veáis el Nochebuena. Y... Y siempre, aparte de Paris Hilton,
también me identifico mucho con Chenoa, ¿no? Ella es una mujer fuerte que nunca ha tenido suerte en el amor, igual que yo. Hasta hace poco, yo era un completo desastre. Por poneros un ejemplo, hace unos meses el amor llamó a mi puerta y le abrió mi compañera de piso. Yo por las noches escuchaba al amor ahí... haciéndose. Y de todas formas yo creo que mi problema no es solo con los chicos, es con la gente. Yo es
que soy muy poco sociable, o sea, lo reconozco. Creo que soy la persona menos sociable que conozco, aunque eso tampoco tiene mucho mérito porque no conozco a muchas. Pero la vida me ha cambiado. Ahora con el chico estoy, no, estoy, iros bien a casa. La vida me ha cambiado. No quiero runrunes. En serio, fue muy bonito desde que le conocí. Todo de cuento de hadas. Fue un flechazo. Nos vimos y fue todo tan romántico. Fue a las cuatro de la mañana en un after. Y recuerdo la neblilla, la
música envolvente de Pitbull. Yo fui a verla y me quedé clavada en el suelo. Más que por la emoción, estaba tan pegajoso. Y es de esto que... que entonces él se acercó y me dejó probar su Baileys y yo leí de mi Coca-Cola. Entonces los dos empezamos a echar espuma por la boca. Entonces le miré y pensé, esto es química. Es tan bonito. Y si os ha gustado esta historia y queréis saber más de mi vida, me llamo Pilar de Francisco y soy una cómica underground.
Podéis ver mi show en las mejores líneas de metro. Muchas gracias.
